Cuando una persona no puede dejar de beber
alcohol, fumar cigarros o tomar cualquier
otra droga por voluntad propia, se llama adicción.
La adicción a las drogas no es un vicio o una debilidad del carácter, es una enfermedad,
como la diabetes o el cáncer; y tiene sus particularidades:
1. Es una enfermedad del cerebro porque las drogas modifican su estructura y cómo
funciona. Estos cambios pueden durar largo tiempo.
2. Es crónica, es decir, no aparece de repente, sino que va empeorando con el tiempo.
3. Tiene recaídas constantes.
4. Las personas tienen gran necesidad de buscar la droga y consumirla una y otra vez.
5. Consumir drogas se vuelve más importante que comer, dormir o el arreglo personal.
6. Poco a poco las personas dejan de disfrutar ir a la escuela, estar con la familia o los
amigos y comienzan a aislarse.
7. Las personas tienen cambios de humor, pérdidas de memoria, problemas para dormir,
pensar y tomar decisiones.
8. Aparecen la tolerancia y la abstinencia; la primera tiene que ver con un aumento de la
cantidad de droga que se consume para sentir los efectos y la segunda describe las
molestias físicas y psicológicas que tienen las personas cuando dejan de consumir la
droga después de un largo periodo.