La Teoría crítica es representada principalmente por:
Theodor Adorno, Walter
Benjamin, Max Horkheimer, Herbert Marcuse, Jürgen Habermas, Oskar
Negt o Hermann Schweppenhäuser, Erich Fromm, Albrecht Wellmer, Axel
Honneth e incluso Paulo Freire, entre otros.
PAULO FREIRE
Aportaciones del pedagogo Paulo Freire en torno al papel de la educación, de los
maestros y de los estudiantes. La pedagogía de Freire es una de las pioneras en
provocar una nueva mirada a la educación; desde la sociología crítica. Se trata de
plantear que todo acto educativo es eminentemente un hecho político, y que,
consecuentemente, los maestros no realizan un trabajo objetivo, sino que cada
una de sus acciones están eminentemente ligadas a un proyecto ideológico,
cualquiera que éste sea. Se plantea la necesidad de entender conceptualmente
qué significa la criticidad, la capacidad de mirar al mundo desde una posición
humanista, crítica y solidaria. Se analiza el papel fundamental de cambio en la
llamada Escuela Nueva, movimiento al que perteneció la pedagogía de Freire, y
se hace un análisis de las diferencias entre aquella y la pedagogía de Freire.
Finalmente se hace un breve estudio en torno a la pregunta: ¿Para qué educar?
Henry Giroux
APORTES A LA PEDAGOGIA CRITICA
Giroux considera la pedagogía liberadora como un vehículo para la construcción de la razón
crítica que le permita a los ciudadanos romper con lo predefinido, es decir, que sean capaces
de tomar una posición crítica frente a la sociedad y su dominación existente a causa del
seguimiento de las pedagogías tradicionales.
Uno de los aspectos que más resalta Giroux, a propósito de la enseñanza, es la noción
de alfabetización; ésta debe concebirse como un medio constitutivo para la participación de
los individuos en la sociedad y en la acción política. Dicha concepción va de la mano con la
de Paulo Freire (1978) quien ha definido y usado su teoría de la alfabetización para criticar el
proceso de la reproducción cultural vinculando simultáneamente la noción de la producción
cultural1 en el proceso de la reflexión crítica y la acción social. "Tanto la alfabetización como la
escolarización misma son parte de un fenómeno político, y en parte representan un terreno
epistemológico asediado en el que diferentes grupos sociales luchan por la forma en que ha
de ser expresada, reproducida y resistida" (Foucault, 1972).
Partiendo de lo anterior, Giroux critica el discurso convencional a propósito de
la alfabetización, ya que este la define en términos mecánicos y/o funcionales; la concibe
como la simple adquisición de ciertas habilidades relacionadas con el lenguaje escrito y la
sumerge en la lógica y las necesidades del capital, midiendo su valor según la demanda de
dichas habilidades de lectura y escritura necesarias para el crecimiento del sector trabajo.
"Consecuentemente, la alfabetización en términos convencionales ha caído bajo el peso de la
ideología operacional que da forma y legitima a la lógica de la sociedad dominante"
(Giroux,1997).