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Paisajes de la Costa Granadina

Este documento describe la Costa Subtropical de Granada en España. Se divide la costa en tres secciones: el litoral central, el sector oriental y el litoral occidental. La agricultura de regadío y el turismo son las actividades económicas principales. La costa se caracteriza por paisajes rurales diversos con algunas áreas naturales protegidas, aunque partes están muy urbanizadas, especialmente en torno a las ciudades de Motril, Almuñécar y Salobreña.

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Paisajes de la Costa Granadina

Este documento describe la Costa Subtropical de Granada en España. Se divide la costa en tres secciones: el litoral central, el sector oriental y el litoral occidental. La agricultura de regadío y el turismo son las actividades económicas principales. La costa se caracteriza por paisajes rurales diversos con algunas áreas naturales protegidas, aunque partes están muy urbanizadas, especialmente en torno a las ciudades de Motril, Almuñécar y Salobreña.

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C

A2_11
Costa Granadina
SISTEMA COMPARTIDO DE INFORMACIÓN SOBRE LOS PAISAJES DE ANDALUCÍA LITORAL

Identificación
Localización
La Costa Subtropical de Granada ocupa todo el litoral de la provincia, esto es, una franja
de terreno de amplitud variable hacia el interior entre las localidades de La Herradura
(Almuñécar) al oeste y El Castillo de Huarea (Albuñol) al este. Aunque desarrollada entre
el mar y la montaña, su carácter paisajístico es plenamente litoral debido a la dilatada
relación natural e histórica de sus pueblos con el Mediterráneo. Se trata de un paisaje
configurado sobre diversas llanuras costeras en contacto con las laderas terminales de
distintas sierras béticas, en general en un medio intensamente antropizado (urbano y
rural).

Esta área paisajística ocupa unos 550 km², limitando con la provincia de Málaga en su
extremo occidental (área paisajística de la Costa del Sol Oriental) y con la de Almería
hacia el oriente (Poniente Almeriense). La costa central, en torno a la llanura aluvial del
Guadalfeo y a las vertientes occidentales de la Sierra de Lújar, el sector oriental, recorta-
do por una accidentada costa al pie de La Contraviesa, y el litoral occidental, igualmente
marcado por una abrupta orografía entre el mar y la serranía de Otívar-Los Guájares,
son las tres unidades territoriales principales en las que se puede dividir la Costa Subtro-
pical de Granada.

Junto a los límites administrativos occidental y oriental, y la barrera física que constituye
el propio mar Mediterráneo en el mediodía, hacia el interior la muralla rocosa de la
Cordillera Bética constituye el parapeto natural que define hasta dónde alcanza la in-
fluencia litoral. En la mayor parte de los casos, la cercanía de los relieves montañosos al
mar limita la franja litoral a una estrecha banda de tierras, por ende intensamente huma-
nizadas; las laderas de las sierras presentan además una particular ocupación derivada
de los mesoclimas y los tipos de suelos, primando los medios antrópicos frente a los
naturales. Tan solo en el caso del valle del Guadalfeo, el carácter litoral logra penetra en
mayor medida hacia el interior por las tierras bajas aluviales, alcanzando las inmediacio-
nes del Valle de Lecrín y de la baja alpujarra occidental.

Encuadre
La Costa Subtropical de Granada, como ya se ha adelantado anteriormente, se organiza
en tres sectores territoriales que, aunque comparten unas características generales prin-
cipales de tipo físico, social y económico –conformando por ello un área paisajística en
su conjunto– presentan también una serie de particularidades que permiten cierta dife-
renciación interna de sus paisajes. Dentro de las particulares condiciones orográficas y
climáticas del litoral granadino, nos encontramos ante un territorio que se articula en
torno tanto a la agricultura de regadío, polarizada por cultivos tradicionales y, sobre
todo, por subtropicales e invernaderos, como en relación al turismo de “sol y playa”. La
actividad agrícola de secano de carácter extensivo, tradicionalmente importante en las
sierras litorales, tiene cada vez una menor repercusión socioeconómica –no así paisajísti-
ca–, como también sucede con la pesca.

El carácter relativamente aislado del litoral respecto al interior provincial y andaluz debi-
do al accidentado relieve define uno de los principales problemas de esta franja territo-
rial, como es el de las comunicaciones. En la actualidad, todo el litoral se vertebra gracias
a una única vía terrestre principal, la A-7, cuyo trazado como autovía está próximo a
finalizarse definitivamente. Hacia el interior, la conexión con la ciudad de Granada se Foto 344: Panorámica del sector central de la Costa Subtropical de Granada. Se aprecia el contraste entre los espacios agrícolas asentados sobre el delta del Guadalfeo y los nuevos sectores constructivos, cuyos tipos
produce a través de la A-44. La red de carreteras de segundo orden –autonómica– no edificatorios divergen además notablemente de los cascos históricos tradicionales. En el centro de la imagen, la localidad y el castillo de Salobreña se convierten en un destacado hito visual.
presenta una elevada densidad debido al factor orografía, destacando tan solo la N-340 Autor: Ricarso Aussó Burguete.
en aquellos tramos en los que la A-7 no coincide con su trazado, además de las vías que

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aprovechan los valles para enlazar la costa con los pueblos del interior: la A-4.050 Al- medida, de dominante natural. Por su ubicación en el fondo del valle de río Verde, el Frente al medio rural y urbano, sólo sobresale como espacio de dominante natural la
muñécar-Otívar, la A-4.131 Motril-Vélez de Benaudalla, la A-4.133 Albuñol-Haza del núcleo urbano de Jete también se considera dentro de este sector. sierra de Carchuna, que destaca por sus formaciones kársticas litorales; su naturaleza
Lino y la A-345 La Rábita-Cádiar, además de otras carreteras provinciales y locales. Por carbonatada y consiguiente rocosidad de los suelos han evitado una explotación di-
Turismo y agricultura, por tanto, también dirigen la socio-economía y, si bien la acti-
último, cabe destacar el puerto de Motril como nexo de comunicación y tráfico de per- recta del medio, lo que no ha impedido su milenaria deforestación mediante fuegos,
vidad turística se puede asimilar a lo que sucede en las vecinas Salobreña y Motril,
sonas y mercancías, confiriendo además a la localidad un importante papel de ciudad con el objeto básicamente de conseguir pastos para el pastoreo extensivo, actividad
habiendo favorecido un importante desarrollo hotelero y del sector servicios en toda
portuaria; el puerto otorga grandes posibilidades de promoción a la comarca del litoral esta última que se ha enrarecido notablemente en las últimas décadas.
la franja costera allí donde la topografía lo permite, la agricultura en este caso queda
subtropical, especialmente en relación a los dos pilares en los que se centra su desarro-
polarizada por los cultivos subtropicales, que alcanzan una importancia máxima en el En conjunto, se conforma un atractivo paisaje litoral de naturaleza rural –en parte rurur-
llo, como son la salida comercial de los productos agrícolas y la llegada de visitantes por
entorno del valle de río Verde; la presencia de invernaderos en las laderas de las sie- bana–, de elevada diversidad y notable personalidad en el contexto del litoral de Anda-
vía marítima. En torno al puerto además se concentra la mayor parte de los suelos indus-
rras es mucho más limitada. Por el contrario, también es posible identificar una arbo- lucía, desarrollado localmente en la periferia de un espacio mucho más antropizado
triales y logísticos, lo que condiciona enormemente ciertas teselas internas de paisaje. Las
ricultura de secano en montaña típicamente mediterránea, donde almendrales y oli- donde destacan las franjas urbanas de Motril, Almuñécar y Salobreña como centros
comunicaciones férreas o aéreas ni que decir tiene que son inexistentes.
vares son la pieza principal, aunque muchos de estos terrazgos han sido abandona- socioeconómicos de primer orden.
- Litoral central. Se desarrolla en el entorno de la vega del Guadalfeo, ocupando las dos en décadas pasadas.
tierras llanas de carácter aluvial del río y su delta, pero también las laderas inmedia-
Por último, en este sector se conservan algunos enclaves naturales de importancia,
tas de la Sierra de Lújar, de la Sierra de Carchuna y, en menor medida, de la Sierra
entre los que destacan los espacios protegidos de los acantilados de Cerro Gordo y
de los Guájares, hasta altitudes variables que pueden superar los 1.000 msnm. Por
de la Punta de la Mona y los fondos marinos de El Tesorillo-Salobreña.
tanto, a la planitud del relieve sedimentario se contrapone una abrupta orografía,
destacado además la formación de un cañón fluvio-kárstico hacia el interior, labrado - Litoral oriental. Coincide con la franja territorial más deprimida debido principalmen-
por el propio río por disolución de las rocas carbonatadas de Lújar. te a los condicionantes del medio físico. La compleja orografía de la zona basal de la
Sierra de la Contraviesa y del macizo de Lújar en su parte este no ha favorecido la
Este sector coincide con los términos municipales de Motril, Salobreña, Vélez de Be-
ocupación histórica de este territorio, y a su vez ha dificultado la supervivencia de la
naudalla y Molvízar, siendo el más poblado y de mayor dinamismo socioeconómico
población. Los escasos espacios costeros llanos o poco accidentados sí han sido pro-
de los tres ámbitos identificados. La importancia de la localidad de Motril a todos los
fusamente ocupados desde antiguo, pero sin que se hayan podido generar más que
niveles contribuye no solo a su articulación sino que contribuye a la cohesión de to-
localmente las estructuras urbanas modernas asociadas al turismo debido a la falta
da la franja litoral provincial. No en vano, en su periferia se desarrolla una extensa
de suelo edificable.
área agrícola donde los cultivos subtropicales y los invernaderos concentran el peso
de la actividad frente a variedades tradicionales hoy abandonadas pero de gran im- Este sector comprende una serie de municipios que presentan un carácter plena-
portancia histórica, como la caña de azúcar. La nueva agricultura bajo plástico y los mente costero, que se complementan con otros cuya funcionalidad es ciertamente
campos de aguacates, mangos o chirimoyas trepan por las aterrazadas laderas allí diferencial debido a su ubicación más alejada del mar, en plena serranía. Así sucede
hasta donde alcanza la capacidad artificial de irrigación, y siempre que los rigores del respectivamente con Castell de Ferro y Gualchos (término municipal de Gualchos), El
clima –básicamente las heladas invernales– lo permitan. Los campos de secano de Lance y Rubite (t. m. de Rubite), La Mamola y Polopos (t. m. de Polopos), Melicena y
olivar y almendral también están presentes, pero en mucha menor medida, y pre- Sorvilán (t. m. de Sorvilán), La Rábita o El Pozuelo y Albuñol (t. m. de Albuñol),
sentan una paulatina pérdida de importancia, quedando limitados a la zona interior además de las localidades de Lújar y Albondón, cuyos términos municipales carecen
serrana. de núcleos asentados en primera línea de costa.

El turismo de “sol y playa” estacional es el otro gran baluarte de la economía y por El medio urbano costero se desarrolla en pequeños núcleos paralelos al mar, que ra-
ende, directriz del paisaje, en el que Salobreña también constituye un polo principal ramente presentan una amplitud remarcable hacia el interior. Las tramas edificatorias
de atracción para el veraneante. Agricultura y turismo contribuyen a una destacada tradicionales han sido en parte sustituidas por los nuevos tipos arquitectónicos aso-
importancia del sector de los servicios, notablemente diversificado, en el que se em- ciados al turismo, sin que éstos alcancen una significación ni siquiera similar a lo que Foto 345: La Herradura (Almuñécar), en el extremo oriental de la Costa Subtropical, recrea a la perfección el paisaje
plea buena parte de la población activa que no participa directamente de la agricul- sucede más al oeste. El turismo de “sol y playa” es aquí, por tanto, una actividad mu- densamente urbanizado en las limitadas llanuras aluviales y marcadamente rururbano hacia las sierras litorales, en este caso en
las primeras estribaciones de la Sierra de Almijara.
tura o de la hostelería. cho menos importante, que complementa el papel principal de la agricultura. Las lo-
Autor: Ricarso Aussó Burguete.
calidades de interior, plenamente rurales, conservan unas estructuras más arraigadas
- Litoral occidental. Almuñécar y su término municipal ocupan la mayor parte oeste
en el tiempo, destacando tipos arquitectónicos propios que en cierta medida repro-
del litoral de la provincia de Granada; sólo hay que considerar además parte de los
Caracterización
ducen aquellos alpujarreños dada la cercanía de la vertiente sur de Sierra Nevada y
municipios de Salobreña, Jete y Otívar. Con unas características generales similares al
el unitario carácter montañoso de ambos sectores. Aun así, las nuevas residencias en
sector central, sobresalen algunos aspectos que permiten su individualización. En
la periferia de los pueblos son un elemento a considerar en el paisaje, en el que in-
primer lugar, se trata de una franja litoral que carece de una unidad física articulante
claramente definida en su contexto geográfico, como sí sucede en el caso anterior –
cluso llegar a configurar franjas rururbanas inexistentes hace apenas 30 años. Fundamentos y componentes básicos del paisaje
la llanura aluvial del Guadalfeo–, y que, por el contrario, se articula en torno a un La orografía no sólo condiciona los asentamientos sino también lógicamente los
complejo mosaico orográfico de pequeños valles e interfluvios montañosos que di- usos del suelo. Los espacios agrícolas intensivos se limitan a las llanuras y deltas de Roquedo
bujan una costa rocosa muy accidentada, marcada por el desarrollo de numerosos ramblas, destacando los campos de invernaderos de Carchuna-Calahonda y del en-
acantilados y escasos espacios de playas. torno de la rambla de Albuñol en su tramo inferior; de manera más dispersa, los cul- La orogenia alpina, formadora de la Cordillera Bética, y los movimientos post-orogénicos
tivos bajo plásticos y algunos campos de subtropicales salpican las laderas en el en- neógenos que la reconfiguraron así como las fases de relleno sedimentario cuaternarias
En segundo lugar, el poblamiento se polariza en Almuñécar, en donde la cabecera son el contexto geológico general de este territorio, que determina directamente la
torno de Gualchos. Mucha mayor importancia presenta la arboricultura de secano,
municipal se complementa con una serie de núcleos secundarios costeros –entre los gama de roquedos aflorante en la franja litoral. Cabe destacar dos unidades litológicas
ampliamente extendida por todas las laderas litorales de la Sierra de la Contraviesa,
que destacan los asentamientos de Velilla-Taramay y La Herradura–, además de principales: los relieves montañosos y las llanuras aluviales asociadas a ríos y ramblas.
donde almendros, higueras y vides caracterizan una actividad milenaria que solo re-
gran número de urbanizaciones residenciales, que dibujan un paisaje intensamente
cientemente parece estar en declive.
humanizado en el que no faltan sin embargo teselas de orden rural y, en menor

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En primer lugar, los relieves estructurales béticos de este sector –alpujárrides y malágui-
des– presentan una composición litológica muy diversa, mayoritariamente metamórfica.
Prevalecen rocas silíceas como esquistos, filitas, cuarcitas, anfibolitas y areniscas, que
constituyen la mayoría de los roquedos de las sierras de Los Guájares, Otívar, La Contra-
viesa y parte de Lújar desde la misma playa hasta los sectores más elevados afectados
por el hálito marino. Determinan suelos ácidos de relativa fertilidad y notable impermea-
bilidad, lo que favorece su ocupación agrícola, la cual sólo se ve condicionada por la
elevada pendiente de las laderas. Respecto a las rocas carbonatadas, se limitan a parte
de la Sierra de Lújar –sobre todo al interior–, a la Sierra de Carchuna y a ámbitos orien-
tales de La Contraviesa en la cuenca de la rambla de Albuñol, determinando afloramien-
tos de pequeña o mediana extensión, muchos menos favorables a su explotación agríco-
la, como también lo son los reducidos sectores de mármoles de los salientes costeros de
Cerro Gordo y de la Punta de la Mona.

Por lo que respecta a las llanuras aluviales, su significación litológica territorial es mucho
menor, y sólo destaca la unidad de materiales sedimentarios de la vega del Guadalfeo y
su delta. Se trata de sedimentos post-orogénicos (Plio-Cuaternarios), en concreto gravas,
arenas y cantos –sobre todo en las playas–, arcillas, localmente, conglomerados y limos
rosados. Algunos de estos sustratos también aparecen en las áreas de coluvión o en
zonas de transición pedemontano, en este caso arenas, limos o margas. El carácter de
los suelos que se configuran sobre estos roquedos y la planitud del relieve favorecen una
intensa ocupación agrícola de los medios detríticos.

llados, sometidos a procesos de intensa escorrentía superficial como consecuencia del


Suelos predominio del pavimento lítico en medios de gran pendiente, o bien presentan una
notable capacidad de percolación, que en casos extremos permite del desarrollo de
De manera congruente con la componente litológica señalada, los suelos de la Costa formas de modelado kárstico superficial y subterráneo. Los tipos más frecuentes son
Subtropical de Granada adquieren una naturaleza ácida o básica y una mayor o menor litosoles calizos, luvisoles crómicos y, en menor medida, cambisoles cálcicos y rendsinas.
madurez y, por tanto, una variable fertilidad agronómica según se hayan desarrollado Su capacidad de sostener agricultura es muy escasa, primando sobre ellos una ocupa-
sobre rocas silíceas o carbonatadas. En cualquier caso, la diversidad de las primeras y el ción natural de tipo vegetal que, en cualquier caso, se encuentra muy depauperada
carácter puntual de las segundas no permite una correspondencia edáfica completa con debido al intervencionismo humano secular sobre estos medios.
los tipos de sustrato.
Con un carácter azonal similar a los anteriores, se desarrollan suelos aluviales sobre los
Los suelos ácidos son los más frecuentes dada la extensión de los sustratos de esquistos, sedimentos post-orogénicos (Plio-Cuaternarios) que forman la llanura aluvial del Guadal-
filitas y cuarcitas; se puede decir que unas tres cuartas partes del área presentan este feo así como en los demás roquedos detríticos asociados a las puntuales vegas del resto
tipo de pedones. Predominan sobre todo cambisoles y regosoles éutricos, y luvisoles de ríos y ramblas de esta franja litoral. En estos ambientes predominan de manera casi
crómicos, además de litosoles coincidiendo con ambientes donde las rocas silíceas han absoluta fluvisoles calcáricos, que presentan una gran capacidad para acoger una inten-
experimentado procesos edafogenéticos menos avanzados; son tipos edáficos de distin- siva explotación agrícola de regadío tradicional y de carácter subtropical gracias a las
ta madurez y fertilidad, por lo que sostienen una explotación agrícola diferencial, aspecto benignas condiciones climáticas del mesoclima regional. Transicional hacia suelos de
que también hay que relacionar con el factor inclinación de las laderas. En cualquier carácter más ácido –cambisoles y regosoles éutricos como ya se ha señalado–en el
caso, se trata de suelos intensamente cultivados, que acogen tanto una agricultura ex- contacto con las lomas esquistosas colindantes a las unidades aluviales como conse-
tensiva de almendral y olivar en las cotas más elevadas de las sierras como una actividad cuencia lógica del cambio de roquedo. Por último, destacar que en los escasos cordones
intensiva en las zonas inferiores, hoy polarizada por los subtropicales y los invernaderos. arenosos de las playas se forman suelos del tipo arenosol háplico.
La impermeabilidad de este tipo de suelo ha favorecido esta ocupación incluso en la
mitad este del litoral subtropical, esencialmente en La Contraviesa oriental, bajo un
régimen de precipitaciones escasas y de tipo torrencial en muchos casos.

Los escasos suelos básicos se limitan esencialmente a las calizas metamórficas de la


Sierra de Lújar y de la Sierra de Carchuna. Se trata de suelos muy rocosos, poco desarro-
Foto 346: El carácter diferencial del sustrato y los suelos permite ocupaciones muy diferentes. En la imagen,
espartizal sobre litosoles calizos en la Sierra de Carchuna, en primer plano, y cultivos bajo plástico en el entor-
no llano de Calahonda, sobre suelos aluviales, al fondo.
Autor: Ricarso Aussó Burguete.

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Fisiografía
El tipo de relieve condiciona directamente la fisiografía de la Costa Subtropical de Gra-
nada. El predominio de unidades montañosas frente a sectores llanos de relleno sedi-
mentario homogeneíza en gran medida la caracterización morfológica del área, en la
que sólo se pueden destacar cinco unidades principales. En primer lugar, la mayor parte
de las sierras determina “relieves montañosos de plegamiento sobre rocas metamórfi-
cas”, que se catalogan como medios inestables si se desarrollan en sustratos silíceos,
circunstancia que es mayoría en el ámbito de estudio. El modelado superficial de estas
unidades queda condicionado por la mayor o menor cercanía de las sierras al mar y por
su altitud, de modo que alternan laderas de pendientes moderadas, surcadas por nume-
rosos barrancos y ramblas que excavan pequeños valles, con otras de fuerte inclinación
en la que la red hídrica es mucho más difusa, de tipo dendrítica, conformada por pe-
queños cursos de drenaje de tipo torrente o rambla. En este caso, la unidad fisiográfica
que prevalece se cataloga como “barrancos y cañones denudativos”, tal y como sucede
en buena parte de la Sierra de la Contraviesa litoral centro-occidental y en otros sectores
más locales de las sierras de Los Guájares-Otívar.

La tercera gran unidad morfológica se configura sobre las calizas metamórficas. Se trata
de crestones y sierras calizas que dan lugar como unidad fisiográfica principal a “relieves
estructurales en rocas carbonatadas”, que en el ámbito de estudio aparecen en las sie-
rras de Carchuna, Lújar y, muy localmente, en la vertiente oriental de Los Guájares. En
estos medios, la disolución de las calizas por erosión hídrica y química permite la apari-
ción de geoformas típicas de sustratos carbonatados, como son cañones fluvio-kársticos,
desfiladeros, afloramientos de tobas y travertinos, simas, cuevas, lapiaces y dolinas, que
adquieren especial relevancia en el entorno del río Guadalfeo aguas abajo de Vélez de
Benaudalla y en la Sierra de Carchuna.

Las zonas topográficamente más llanas, esto es, la planicie sedimentaria y delta del
tos atlánticos lo categoriza además como un clima costero templado de baja continenta- Hidrografía
Guadalfeo y otras llanuras aluviales secundarias (ríos Verde, Jete y Seco, y ramblas del
lidad.
Puntalón, de Albuñol y de Huarea) presentan una morfología claramente diferencial. La La red hídrica es un factor que interviene decisivamente en la organización de algunos
planitud de estos sectores permite que la unidad fisiográfica predominante corresponda Junto al influjo marítimo, el abrigo orográfico del cinturón montañoso que circunda por de los elementos territoriales del litoral subtropical y, por tanto, presenta una notable
a “vegas y llanuras de inundación”, si bien hay que diferenciar aquellas que se corres- el norte este litoral lo protege en buena medida de los vientos fríos procedentes de importancia a la hora de entender la configuración de algunos de sus paisajes. Por enci-
ponden con los lechos fluviales y llanuras de inundación actuales (que son la mayor latitudes altas. Por tanto, el régimen térmico es suave todo el año, con temperaturas ma de cualquier otro elemento, destaca el río Guadalfeo, que atraviesa de norte a sur la
parte) de los sectores desarrollados sobre deltas emergidos (en este caso, limitados a la medias anuales en torno a 18-16ºC dependiendo de la altitud; los valores medios anua- franja litoral y en cuyas tierras aluviales o en su entorno inmediato se asientan algunas de
vega del Guadalfeo). les de las máximas oscilan entre 19,5ºC y 24,5ºC, y los promedios de las mínimas entre las principales localidades, así como buena parte de los espacios agrícolas más producti-
10ºC y 13,5ºC. La mencionada configuración orográfica favorece picos de calor estival – vos. De régimen pluvio-nival, el río Guadalfeo drena buena parte de la vertiente sur de
Por último, toda la franja costera está jalonada por una estrecha banda de “formas detrí-
de corta duración– de hasta 40-42ºC debido a los vientos de interior –terrales– y el Sierra Nevada, las laderas septentrionales y occidentales de la Sierra de Lújar, la vertiente
ticas litorales”, que en función del tipo de relieve y de la roca madre suponen el desarro-
consiguiente efecto Foehn que experimentan al superar la Cordillera y bajar hasta el norte de la Sierra de la Contraviesa y parte de la mitad oriental de la Sierra de los Guája-
llo de playas o acantilados, siendo mayoritarios los segundos.
nivel del mar. Las heladas en los meses más fríos –diciembre a febrero– son puntuales y res. Su caudal medio es de 6,65 m³/s en el Azud de Vélez, siendo durante el invierno y
de baja intensidad, quedando restringidas a las zonas de sierra. en mayo –por el deshielo– cuando se alcanzan los caudales mensuales medios más
Climatología Dentro de un régimen pluviométrico relacionado con la circulación zonal del oeste, la elevados, con valores en torno a 10-12 m³/s; junio a octubre es el periodo de mayor
pluviosidad es medio-baja al tratarse de un ámbito desarrollado en buena parte a sota- estiaje. Dos embalses regulan la cuenca del río, Rules y Béznar, aunque ambos quedan
El factor clima resulta trascendental a la hora de caracterizar el litoral subtropical de la vento de los vientos atlánticos. Los valores medios anuales en la franja costera están en fuera de los límites de esta área paisajística.
provincia de Granada, y no solo desde una perspectiva paisajística sino también desde el torno a 400-450 mm en el centro-oeste, bajando hasta 300-350 mm en el extremo
punto de vista social y humano. Dentro de las características genéricas del macroclima El resto de ríos presentan caudales muy irregulares, con un régimen exclusivamente
oriental. Solo en las serranías de Los Guájares-Otívar, a altitudes de 400 a 800 msnm, se pluvial. Junto al Guadalfeo, sólo cabe destacar río Verde en Almuñécar, además de las
Mediterráneo, en esta franja litoral converge una serie de hechos que permiten la cata- alcanzan promedios mayores, de hasta 700-800 mm/año. En cambio, en zonas altas
logación de su mesoclima como enteramente subtropical, lo que a su vez influye en los ramblas o barrancos de aguas ocasionales del Puntalón, Gualchos, Albuñol y Huarea.
orientales de Lújar-La Contraviesa menor pluviometría se compensa por la incidencia
usos del suelo agrícolas –que son mayoritarios y vienen marcados por el desarrollo de local de los vientos de levante, que favorecen en determinados enclaves precipitaciones Otros elementos hidrográficos a destacar son la Charca de Suárez en Motril, el último
cultivos alóctonos propios de latitudes menores–, en la componente vegetal, en la rela- ocultas asociadas a nieblas de retención orográfica. El régimen pluvial presenta un máxi- humedal marino-litoral de Granada que, con una extensión de 14,6 hectáreas, se desa-
ción histórica del ser humano con su entorno y, por consiguiente y como consecuencia mo otoñal de relativa torrencialidad –más acentuada hacia el oriente–, con precipi- rrolla en el antiguo delta del Guadalfeo y acoge singulares valores naturales de orden
de todo lo anterior, en su paisaje. taciones más escasas en invierno y, sobre todo, en primavera, resultando los meses faunístico y florístico, y los manantiales de las Angosturas, del Nacimiento y de la Fuente
Se trata de un mesoclima seco, que solo en las sierras más occidentales se puede cata- estivales extremadamente secos. de la Mina en Jete, Vélez de Benaudalla y en la Sierra de Carchuna respectivamente.
logar como subhúmedo. La baja altitud de la franja litoral y de sus relieves próximos, el
carácter termorregulador del mar Mediterráneo y la incidencia atemperante de los vien-

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Por último, y por lo que respecta a las aguas subterráneas, cabe destacar el acuífero
detrítico de Motril-Salobreña, que presenta una extensión de 42 km² y es el principal de
cuantos jalonan la franja litoral de la provincia. Está formado sobre los depósitos aluviales
del río Guadalfeo y en otras superficies periféricas de gravas, arenas de playas y depósi-
tos laterales de conglomerados. Su profundidad es variable, de 40 m al norte y de hasta
200 m cerca de la desembocadura del río. Los recursos del acuífero se han calculado en
un rango de 55 a 69 hm³/año, siendo la infiltración del Guadalfeo la principal aportación
para su recarga (30-38 hm³/año).

Unidades fisionómicas
Desde un punto de vista fisionómico, la Costa Subtropical resulta un medio de gran
heterogeneidad, lo que hay que relacionar con múltiples factores naturales y con la larga Foto 347: Los ríos o ramblas estrechos, incluso encauzados en los
historia de ocupación humana de la costa mediterránea. El relieve montañoso predomi- núcleos urbanos, son característicos del litoral subtropical de
Granada, y bien conocidos por las súbitas crecidas que experi-
nante, los medios llanos aluviales, las distintas unidades morfológicas que componen los
mentan en épocas de lluvias.
anteriores, la diversidad lito-edáfica y el benigno clima definen un potencial ecológico Autor: Ricarso Aussó Burguete.
capaz de sostener una explotación biológica natural de tipo mediterráneo y predomi-
nantemente forestal. A su vez, el ser humano ha modulado a su antojo desde hace
varios miles de años las ocupaciones vegetales generando una serie de usos de suelo
que en la actualidad identifican en mayor medida el paisaje respecto a aquellas de orden
natural.

Esta franja litoral queda así convertida en un complejo mosaico fisiográfico en donde los
tipos asociados a la explotación agrícola del territorio prevalecen sobre la componente
natural, pero también sobre las ocupaciones urbanas, que resultan secundarias a pesar
de tener una importancia trascendental a escala local.

En primer lugar, destacan los mosaicos de regadío con cultivos leñosos, muy frecuentes
en las tierras del Guadalfeo y en la mitad occidental del litoral (especialmente en río
Verde), en donde las plantaciones de subtropicales son principales. Los cultivos más
tradicionales en regadío (herbáceos) se concentran en las tierras más bajas de la llanura
aluvial del Guadalfeo, mientras que los nuevos espacios plastificados, aunque salpican
prácticamente el litoral de oeste a este, adquieren un protagonismo fisionómico – y
paisajístico– principal en las llanadas litorales de Carchuna y Castell de Ferro, así como en
la vega de Motril al este de la localidad. Mucho más escasos resultan los espacios de
agricultura en secano y otras tipologías de mosaicos agrícolas, que en cualquier caso son
el resultado de la orientación plurifuncional del sector primario en este ámbito.

Una similar importancia a los sectores plenamente agrícolas tienen los espacios donde a
los cultivos se sobreimponen coberturas naturales, sobre todo debido a su abandono
desde mediados del siglo XX. Esta fisionomía caracteriza buena parte de la Sierra de la
Contraviesa, donde los almendrales, olivares y viñedos comparten protagonismo con
formaciones vegetales raramente arboladas.

Por su parte, los espacios más naturales son minoritarios y destacan por la escasa impor-
tancia de los bosques (las repoblaciones sí son localmente reconocibles); predominan
espacios abiertos con escasa vegetación, matorrales densos y dispersos, y formaciones
riparias. tan un parcelario marcado por la mediana y gran propiedad, generalmente por encima
Tamaño de parcela de 10-20 hectáreas, con destacados latifundios superiores a las 250 hectáreas –la mayor-
Por último, las tramas urbanas y su periferia concentran la mayor parte de las fisionomías ía de titularidad municipal, es decir, montes públicos–. Así sucede en la práctica totalidad
artificiales no agrícolas, especialmente en las inmediaciones de Motril, Almuñécar y La estructura parcelaria del territorio de la Costa Subtropical de Granada responde a lo de las estribaciones litorales de las sierras de Lújar y Carchuna, y en las vertientes del
Salobreña. Caracterizan un espacio que contrasta llamativamente con el medio rural que se puede esperar de una zona litoral donde convergen unidades físicas bien con- macizo de los Guájares que desembocan directamente en el valle del Guadalfeo. Por
protagonista de su entorno, y en muchos casos suponen un destacado impacto paisajís- trastadas y ocupaciones del suelo muy heterogéneas, como son, respectivamente sierras otra parte, la mayor fertilidad de los suelos en las sierras silíceas permite una mayor
tico por la escasa integración de las construcciones modernas y áreas industriales y y llanuras aluviales y espacios agrícolas y sectores urbanizados. división del parcelario relacionado tanto con los campos de secano de arboricultura
comerciales, a lo que hay que añadir una frecuente desorganización estructural de los mediterránea como con las nuevas plantaciones –de subtropicales e invernaderos– que
usos del suelo urbanos. Entre éstos destacan como más comunes en la Costa Subtropical Por un lado, en las zonas de sierra se puede diferenciar una doble realidad en cuanto al
tamaño de las parcelas que prevalece. En primer lugar, aquellos macizos que han resul- se han desarrollado en algunos pequeños valles intramontanos y en las laderas basales
de Granada las áreas urbanas, residenciales e áreas industriales de servicios, las zonas de hasta donde es posible irrigar los cultivos; en estos casos, el tamaño de parcelas principal
construcción y, en el caso del entorno de Motril, los sectores portuarios. tado históricamente menos propensos a su explotación agraria en relación a factores
físicos condicionantes, como las fuertes pendientes o unos suelos muy rocosos, presen- oscila entre 10 y menos de 1 hectárea, siendo destacable la microparcelación de algunos

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ámbitos (valle de río Verde), si bien no faltan propiedades mayores, aunque estas son
minoría. Esta situación es particularmente apreciable en todo el sector de La Contraviesa,
así como en el término municipal de Almuñécar (sector oriental del litoral), coincidiendo
con las estribaciones costeras de las sierras de Jete-Otívar y Almijara.

Con mucha menor extensión territorial, en las llanuras costeras, principalmente en el


delta emergido del Guadalfeo y en la planicie de Carchuna-Calahonda, las dimensiones
del parcelario son acordes a la intensa urbanización y explotación agrícola intensiva de
estos sectores; a estas zonas habría que añadir todos los frentes costeros en los que hoy
predomina suelo urbano. La importancia del regadío tradicional y de las modernas
plantaciones de subtropicales e invernaderos ha favorecido una paulatina microparcela-
ción en las vegas litorales, donde la Vega del Guadalfeo representa el caso paradigmáti-
co. Una situación heredada de la estructura del campo nazarí, que se ha mantenido
invariable en sus líneas definitorias generales a lo largo de los siglos. A su vez, los espa-
cios urbanos que han experimentado un gran crecimiento en los últimos 50 años pre-
sentan una atomizada estructura del parcelario, que es acorde a toda ciudad media
mediterránea. En conjunto, los tamaños de parcela predominantes en las llanuras aluvia-
les y frentes costeros son generalmente inferiores a 5 hectáreas, siendo destacable la
notable presencia de propiedades de menos de 0,5 hectáreas.

Actividades económicas
Agricultura y turismo son las dos actividades principales que son el sostén económico de
la sociedad de la Costa Subtropical de Granada. Muy lejos quedan ya los periodos histó-
ricos donde el éxito o fracaso de una agricultura eminentemente monofuncional dirigía
la mayor o menor prosperidad de esta comarca litoral.

La gran importancia de la agricultura intensiva, en donde invernaderos y subtropicales


representan la principal fuente económica de la costa de Granada, es resultado de las
iniciativas llevadas a cabo por los productores locales del litoral tras la decadencia expe- terísticas edáficas, climáticas e hídricas de la mitad centro-occidental del litoral. Es posible centros urbanos y focos económicos de su entorno; b) la accidentada orografía del
rimentada por la caña de azúcar a mediados del siglo pasado, crisis que a la postre ha por ello el cultivo de distintos frutos subtropicales, siendo el principal el chirimoyo. terreno, que conforma una costa acantilada de gran belleza paisajística pero que cuenta
sido la definitiva. Estas circunstancias, y la llegada y expansión de técnicas más producti- con pocos espacios de playa abierta; y c) la competencia por el escaso espacio litoral
Junto a la importancia económica de los subtropicales, su desarrollo otorga a este terri-
vas en la década de 1970, cuando los agricultores locales introdujeron invernaderos y con los cultivos agrícolas de invernadero, hasta ahora muy rentables pero incompatibles
torio una marcada singularidad paisajística de gran belleza. Además, esta particular
árboles subtropicales como el aguacate y la chirimoya han permitido que este litoral con el mantenimiento de las cualidades del paisaje que requiere el turismo.
agricultura genera efectos positivos directos en el desarrollo de la actividad turística,
constituya la única “huerta subtropical” existente en Europa. siendo su valoración en algunos casos muy superior a la de paisajes de otras zonas Parte de este sector se inserta en una comarca histórica como es la de la Alpujarra baja,
Por un lado, la gran rentabilidad productiva y económica de los invernaderos, sobre agrícolas o seminaturales, por lo que se puede concluir que el mantenimiento de esta por lo que goza de una gran riqueza cultural y patrimonial que puede en muchos casos
todo en comparación con los cultivos tradicionales, especialmente aquellos de secano – actividad es imprescindible para la consolidación de la imagen turística de este espacio y, ser el detonante de actividades rentables para la comarca relacionadas con un turismo
que en la actualidad tienen carácter marginal salvo en el sector de La Contraviesa– por tanto, una oportunidad para el desarrollo del agroturismo. alternativo al tradicional del litoral. Este potencial, sin embargo, está por explotar, como
obedece a: también lo están las posibilidades que ofrecen los municipios del interior oriental, donde
Precisamente el turismo de “sol y playa” y, asociado a éste, el sector de la construcción
el turismo es prácticamente inexistente a pesar de que presentan un potencial muy
- Una planificación hidrológica desarrollista, que favoreció la puesta en regadío constituyen el segundo pilar fundamental de la economía del litoral granadino. La oferta
notable debido a su riqueza patrimonial, natural y cultural.
como forma de generar riqueza en zonas agrícolas poco productivas. turística se concreta en la segunda residencia, estando mucho menos orientada al desa-
rrollo hotelero. La zona centro-occidental concentra la mayor parte de la oferta turística Como consecuencia de la prosperidad económica asociada a la agricultura y al turismo,
- La transformación de los paisajes agrarios tradicionales, en donde la estructura y de las infraestructuras asociadas al turismo (puerto comercial y de pasajeros de Motril, hay que tener en cuenta un tercer factor, como es el proceso urbanizador que ha expe-
de riego de la huerta mediterránea tradicional y la estructura de la propiedad puerto deportivo de Marina del Este, grandes urbanizaciones y campos de golf). rimentado la Costa Subtropical en las últimas décadas, pudiéndose diferenciar dos reali-
minifundista del secano en la zona eran apropiadas para el invernadero. dades como respuesta a las demandas de los diferentes sectores productivos dominan-
Como consecuencia negativa del turismo, hay que destacar una serie de problemas
- Los procesos de difusión por contigüidad ya que, cuando aparece un inverna- tes: construcción- turismo y agricultura. En primer lugar hay que considerar los creci-
relacionados con la saturación de muchas de sus playas e infraestructuras viarias, así
dero y es rentable, contagia a su entorno agrícola como ejemplo de iniciativa mientos urbanos fruto de la llamada “tercera economía” que en las últimas décadas y
como una fuerte competencia por el suelo y el agua entre la agricultura intensiva y los
exitosa. hasta hace pocos años ha promovido el crecimiento físico y económico de la práctica
intereses urbanísticos de la zona. Esta problemática es más significativa durante el vera-
totalidad de los municipios de la costa (especialmente de aquellos con mayor disponibi-
- La existencia de lugares centrales como base de la estructuración territorial del no, cuando la demanda de riego agrícola es mayor y la de agua para consumo urbano
lidad de espacios llanos para expandirse). El proceso urbanizador de la agricultura, parti-
invernadero en la costa de Granada, como el delta del Guadalfeo, la rambla de también tiene un pico debido a una ingente afluencia de visitantes que llega a duplicar la
cularmente el asociado a los invernaderos, es un nuevo tipo de transformación territorial
Gualchos o Albuñol, que concentran servicios y bienes fundamentales para es- población residente en estos municipios.
que ha crecido a razón de más de 100 hectáreas por año desde principios de siglo.
tas producciones, abaratando su existencia y favoreciéndola. Hacia el oriente, la oferta turística no está aun suficientemente articulada, siendo tres las
Por último, no se puede olvidar el papel del puerto de Motril en el conjunto de la eco-
El desarrollo de las plantaciones de subtropicales obedece no solo a la decidida inter- limitaciones principales para su desarrollo y consolidación: a) la insuficiente comunica-
nomía de la Costa Subtropical. Aunque de pequeño tamaño, en su seno se compatibili-
vención de los agricultores hace pocas décadas, sino que se ve favorecido por las carac- ción e integración con espacios económicamente complementarios, con fuertes deficien-
zan las actividades comerciales con las pesqueras y deportivas, siendo las primeras las
cias estructurales que fuerzan el enclavamiento de este espacio respecto de los grandes
principales. Constituye el principal espacio de valor estratégico del litoral de Granada por

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la confluencia en sus proximidades de las dos vías terrestres de gran capacidad que
vertebran el ámbito. Constituye, por tanto, un foco de atracción para la implantación de
actividades productivas y de distribución que precisen disponer de buenos accesos,
tanto marítimos como por carretera. En su entorno se desarrollan tres grandes comple-
jos industriales, destinados a la dotación local de y a coger las industrias papelera, azu-
carera y de almacenamiento y distribución al por mayor de combustibles, que en buena
parte son dependientes del transporte marítimo para su funcionamiento. Como conse-
cuencia, la mayor parte del tráfico de mercancías en Motril es de entrada al puerto,
siendo la llegada de visitantes al mismo todavía una asignatura pendiente.

Elementos arquitectónicos y patrimoniales singulares


El patrimonio edificatorio de la Costa Subtropical de Granada en muy rico y diverso.
Junto a los yacimientos prehistóricos, de los que se ha extraído gran cantidad de restos
arqueológicos pertenecientes a distintas culturas paleolíticas y neolíticas que, de manera
nómada o estable, hollaron este territorio, cabe destacar una serie de elementos históri-
cos que en muchos casos son de corte defensivo como consecuencia de la inestabilidad
histórica de estas costas dentro del contexto mediterráneo.

Entre las fortificaciones, cabe citar los castillos costeros de origen islámico de Almuñécar,
Salobreña, Castell de Ferro, La Rábita y Fuerte de la Rijana. Entre los castillos cristianos
de Edad Moderna sobresale el de San Miguel (Almuñécar), el fortín de Carchuna (siglo
XVIII) y el castillo de Baños (siglo XVIII). De especial relevancia resulta el castillo árabe de
Salobreña, el lugar monumental más visitado del litoral de la provincia. Sobre una fortifi-
cación del siglo X, se levantó en época nazarí un majestuoso castillo en el promontorio
rocoso que corona la localidad, si bien su configuración definitiva es resultado del aporte Foto 348: La agricultura intensiva de subtropicales es uno de los pilares fundamentales de la economía de la Cista Subtropical de Granada. En la imagen, una impronta del valle del río Verde en Almuñécar.
de la arquitectura musulmana y de la cristiana. Las panorámicas desde sus torres son Autor: Ricarso Aussó Burguete.

Foto 349: La actividades tradicionales relacionadas con el mar hoy son marginales, aunque todavía es posible reconocer su impronta paisajística.
Autor: Ricarso Aussó Burguete.

Foto 350: Los invernaderos y el desarrollo urbanístico son las otras actividades trascendentales en la economía del litoral de Granada.
Autor: Ricarso Aussó Burguete.

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muy diversas y todas ellas enriquecedoras, pudiéndose observar en primer plano la del que se han conservado suficientes vestigios históricos y materiales como para consti- las, los aterrazamientos de laderas y las propias construcciones modernas de invernade-
trama urbana de Salobreña, la vega y el mar Mediterráneo, con trasfondos en los que las tuir un museo que es posible visitar. ros.
sierras colindantes e, incluso, Sierra Nevada, son los elementos visuales principales.
Por lo que a edificios civiles y casas señoriales se refiere, hay que destacar que, asociados Manifestaciones culturales
Las torres islámicas tienen su representación en la Torre del Cambrón (Almuñécar), al auge de la actividad azucarera, los sectores burgueses de la zona impulsaron la cons-
siendo más numerosas las de edad cristiana: Cerro Gordo (s. XVI, La Herradura, Almuñé- trucción de edificaciones como el Teatro Calderón de Motril y distintas casas como La agricultura, tanto por su arraigo histórico como por el particular desarrollo que ha
car), Torre de la Herradura y Punta de la Mona (siglo XVIII) (La Herradura, Almuñécar), muestra de su éxito económico, como la Casa de la Palma o la de Garach. Además, los adquirido en las últimas décadas, lo que además conlleva una notable y singular impron-
Torre artillada de la Velilla (siglo XVIII, Almuñécar), Torre de la Cabría (siglo XVIII, Al- cortijos y caseríos se extienden por todo el territorio, muchos de ellos asociados a fincas ta paisajística, se puede considerar como la manifestación cultural más importante de la
muñécar), Torre Nueva (siglo XVI), Calahonda (siglo XVI), Torre de la Estancia (siglo XVIII, donde se practicaba el policultivo de cereales, viña, huertas, olivar... Entre ellos son Costa Subtropical de Granada. Junto a los elementos físicos heredados principalmente
Castell de Ferro), Torre de Cambriles (siglo XVI, Castell de Ferro), Torre de Cautor (siglo principales La Casería del Carmen de Albuñol, La Galera de Almuñécar, La Bernardilla, de la época nazarí y del entramado constructivo asociado a la explotación de la caña de
XVI, La Mamola), Torre de Melicena (siglo XVI) y Torre de Punta Negra (siglo XVIII, La Cortijo Viejo o La Bernardilla Baja y la Venta de La Cebada en Los Guájares, el molino de azúcar anteriormente señalados, la cultura agrícola se sustenta en técnicas particulares,
Rábita). harina y aceite en la vega baja de Ítrabo, el cortijo Los Galindos en Motril, el cortijo de variedades de cultivo propias (en el caso de los subtropicales, exclusivas de este litoral y
Cánulas o Casa Grande en Otívar y la Casería de Santa Cruz de Casablanca en Sorvilán. su entorno para el conjunto de Europa), un parcelario característico, una cultura del agua
En el litoral de la provincia de Granada han existido cuatro faros, de los que tres siguen milenaria y, como complemento moderno, el desarrollo de nuevas técnicas de cultivo
en servicio y uno desapareció por efecto del mar; destacan los de La Herradura y Sacra- Existen algunos edificios militares principales, como la Hacienda de San Francisco Javier o bajo plástico que han supuesto toda una revolución tecnológica y productiva en las
tif. La Compañía, en Molvízar, que, aunque con origen agrícola, fue reutilizado más tarde últimas décadas, de un calado visual en el paisaje equiparable a las trasformaciones
como centro de enseñanza y con posterioridad como cuartel, tanto durante la Guerra de asociadas al desarrollo medieval de los regadíos, la expansión de la caña de azúcar o la
Entre los edificios industriales históricos resaltan aquellos destinados a conservas de
la Independencia como en la Guerra Civil. amplificación a lo largo de la segunda mitad del siglo XX de los cultivos subtropicales.
pescado en forma de salsas o salazones, que se remontan a la protohistoria y época
romana. Una de las factorías de salazón más extensamente excavadas de Andalucía es la En las infraestructuras hidráulicas, destacan los acueductos de Almuñécar y Motril, reutili- Buena parte de los avances relacionados con las técnicas productivas agrícolas se pre-
del Majuelo, en Almuñécar. En relación al cultivo de la caña de azúcar, este ha sido el zados en época medieval dentro del sistema de acequias para los cultivos de regadío. sentan en la Semana Verde, una feria de muestras agrícolas que se celebra en el Recinto
cultivo que ha dejado en el paisaje elementos arquitectónicos más singulares en forma Junto a estos elementos, no se pueden olvidar otros de tipo constructivo de corte agrí- Ferial de Motril cada dos años. En ella se exponen todos los productos agrícolas que se
de fábricas o “ingenios”, que se conservan en un estado variable, en los destacan sobre- cola, que constituyen en la actualidad hitos paisajísticos en algunos casos de primer producen en la Costa Subtropical con especial atención a los subtropicales y a las horta-
manera las chimeneas; a los trapiches e ingenios preindustriales siguieron, a partir de orden, como son cortijos y haciendas rurales, acequias, aljibes, la estructura de las parce- lizas procedentes del cultivo bajo plástico.
siglo XIX, las fábricas de azúcar, con molinos movidos no ya con la fuerza hidráulica sino
con vapor. Entre las fábricas que jalonaron este territorio cabe mencionar las de Nuestra También destacan las culturas del trabajo vinculadas a las actividades marineras y de
Señora del Rosario o Azucarera del Guadalfeo (Lugar de Interés Etnológico), la fábrica La pesca. En la costa granadina predominan como técnicas tradicionales de pesca “la rate-
Melcochera en Salobreña, y las de Nuestra Señora del Pilar, Nuestra Señora de la Almu- ra”, combinación de artes y aparejos de pesca en función de las condiciones del medio
dena, Azucarera de San Luis, Nuestra señora de Lourdes, Nuestra Señora de la Cabeza, natural, y “la birorta” y “el boliche”, característicos de Andalucía Oriental. En la actualidad,
Nuestra Señora de las Angustias, Azucarera de San Fernando, Ingenio de San José y El la industria pesquera está profesionalizada en gran parte, y se organiza en torno al
Varadero en Motril. En estos ingenios se preserva maquinaria y herramientas, destacan- puerto de Motril. La flota pesquera está compuesta por buques que se dedican a diver-
do el de La Palma, único de los muchos ingenios que existieron en las costas andaluzas sos artes de pesca (arrastre, cerco, artes menores, palangre). En cualquier caso, se trata
de una actividad de carácter familiar que no representa en el conjunto de la Costa unos
insumos de gran relevancia. Con el objeto de dar a conocer y rescatar en la medida de
lo posible el interés por esta actividad se han desarrollado recientemente algunas accio-
nes como por ejemplo la visita guiada a la lonja de Motril –como forma de dar a cono-
cer el comercio de la pesca– en el marco del proyecto “Descubre los Secretos de la
Lonja”.

La mayoría de las manifestaciones culturales de carácter festivo de los distintos munici-


pios de la Costa Subtropical son de corte religioso en honor a los distintos patronos de
pueblos y aldeas. Destaca sobremanera la Semana Santa de Motril, declarada Fiesta de
Interés Turístico Nacional, donde procesionan doce Cofradías que realizan pública peni-
tencia por las calles de la ciudad, con salidas diarias desde el Domingo de Ramos al de
Resurrección. Un movimiento religioso festivo que comienza con la cuaresma cuando las
distintas Cofradías realizan los cultos a sus Titulares, se concentran las programaciones
culturales de pregones, conciertos de bandas de música, exposiciones, tertulias, charlas y
conferencias, ensayos de costaleros, retiradas de túnicas, preparación de enseres y pa-
sos, y, en general, ambiente cofrade en las casas de hermandad.

Foto 352: Distintos elementos patrimoniales de corte defensivo adornan todo el litoral, componiendo, conjuntamente con las
playas, calas y acantilados, unos paisajes de alto valor estético.
Foto 351: El castillo musulmán de Salobreña es el elemento patrimonial de tipo arquitectónico
Autor: Ricarso Aussó Burguete.
de mayor calado en el paisaje de la Costa Subtropical de Granada.
Autor: Ricarso Aussó Burguete.

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Otras celebraciones a destacar son el “Día de los Terremotos” en Motril, donde se proce-
siona en honor a la Virgen de la Cabeza y a Nuestro Padre Jesús Nazareno para agrade-
cer los escasos daños producidos durante los episodios sísmicos de 1804 y 1884. Las
Cruces de Mayo el día 3 de este mes adornan las calles de todos los municipios con
multitud de flores y objetos tradicionales de la cultura popular. La Noche de San Juan (23
de Junio) es otra fiesta festivo-religiosa de arraigo tradicional pero que en los últimos
años ha adquirido gran relevancia no sólo en el litoral sino en zonas próximas de la
provincia desde donde la afluencia de personas en dicha fecha es muy importante; en
una noche festiva, se realiza una serie de antiguas tradiciones entre la que destaca el rito
de lavarse la cara, bañarse en el mar a las doce de la noche o el encendido de hogueras
con un significado ritual de carácter mágico. La Virgen del Carmen también se celebra
en todas las localidades costeras, siendo una tradición religiosa de notable antigüedad.

La artesanía tradicional es rica y variada, si bien en muchos casos el abandono de oficios


y técnicas ancestrales ha conllevado una pérdida cultural de gran calado. Entre los arte-
sanos locales, destacan los dedicados a la cerámica, a la realización de encajes de boli-
llos, de artículos típicos de Marruecos, de bisutería, los alfareros, etc., así como la cele-
bración de distintos Mercados Medievales. Parte de esta producción artesanal se expone
e, incluso, se realiza in situ en el parque de El Majuelo, en Almuñécar, y especialmente Foto 353: La caña de azúcar ha dejado en el
en la Feria de Artesanía de Artistas de la Costa “Mutrayil”, cuya primera edición se ha paisaje una impronta indudable, así como un
celebrado en Motril en 2014, desarrollada con el objeto de respaldar a los creadores de patrimonio inmaterial de singular riqueza,
que es una parte sustancial de la notable
artículos hechos a mano de la costa granadina, donde tienen cabida, junto a productos identidad cultural de la Costa Subtropical. En
más tradicionales, otros relacionados con joyería, comic, fotografía, complementos, ropa, la imagen, restos del cultivo de la caña de
diseño, etc. azúcar y un antiguo ingenio azucarero,
elementos sobre los que se imponen nuevos
En gastronomía existe un variado legado culinario que se asienta tanto en la persistencia usos agrícolas e industriales.
Autor: José Antonio Olmedo Cobo.
de una antigua cultura de cocina como en la actual riqueza de frutos agrícolas –
subtropicales y hortalizas esencialmente–, sin olvidar los productos del mar, Una riqueza
que tiene su reflejo en la celebración anual de la Feria Gastronómica en Almuñécar a res las primeras culturas neolíticas sedentarias, cuya supervivencia se basaba en la agri- llanura aluvial del río era una gran bahía marítima que se fue colmatando paulatinamen-
finales de la primavera y de las Jornadas de Cocina Subtropical durante el otoño. Algu- cultura y en la ganadería. Hasta entonces, los pueblos paleolíticos eran un elemento más te por los materiales erosionados y depositados por el Guadalfeo. Durante las épocas del
nos de los platos más típicos tienen influencia morisca, sobre todo en repostería. En del medio y, en consecuencia, del paisaje natural. Cobre y del Bronce, se conformó una pequeña vega holocénica apta para la agricultura,
conjunto, merece la pena destacar como elementos más sobresalientes la torta real, la si bien el agua todavía cubría amplias zonas hoy emergidas y, por ejemplo, el promonto-
En efecto, el periodo Holoceno ha supuesto una revolución desde el punto de vista
ensalada tropical, las sardinas en espetos, las frituras de pescado, las famosas quisquillas rio donde actualmente se ubica Salobreña era una península cuyo istmo se proyectaba
paisajístico para esta franja litoral, dentro del proceso de transformación general acaeci-
de Motril, el gazpacho, el pulpo seco, la "espichá" (boquerón secado al sol, salado y hacia tierra firme. El resto de costa predominantemente rocosa sí presentaba una confi-
do en toda la costa andaluza y mediterránea. La disposición del relieve bético de oeste a
posteriormente frito), las migas de harina o pan, la “salamandroña” (plato elaborado con guración similar a la actual, si bien las desembocaduras del resto de ríos y ramblas re-
este, conformando una cadena montañosa relativamente paralela al mar y, por tanto,
calabaza, sardinas, ajo y pimientos y toda clase de carnes), el vino de la costa, el ajillo producían a pequeña escala lo comentado para el Guadalfeo.
una gran solana, ha permitido la gestación de un mesoclima extraordinariamente benig-
cabañil, etc. Junto a éstos, los productos de la caña de azúcar son esenciales en la gas-
no en los últimos milenios, lo que unido a la presencia de suelos de gran capacidad Esos medios emergidos favorables a la agricultura fueron explotados desde hace unos
tronomía de la Costa Subtropical, como el azúcar blanco y el moreno, el ron pálido, la
agronómica en las llanuras aluviales y relativamente fértiles en las laderas, junto con la 5.000 años, como también demuestran otros restos encontrados en los yacimientos de
miel de caña y, cómo no, simplemente chupar la caña para extraer su jugo. La pesca
existencia de agua suficiente, ha favorecido el asentamiento y aprovechamiento humano las cuevas de Los Intentos y Las Campanas, cerca de Motril, en el marco de la cultura de
aporta excelentes pescados frescos como mero, corvina, sargo, pargo, besugo, herrera,
del territorio. “Cuevas”. Con el dominio del cultivo de ciertas plantas y la domesticación de aquellas
congrio, etc., protagonistas de numerosos platos muy afamados.
especies animales que le eran más útiles para su supervivencia, el hombre logra median-
El legado de este proceso es un paisaje intensamente humanizado, resultado de una
Por último, cabe destacar la preservación en localidades como Albuñol del “trovo”, un te la agricultura y la ganadería fijar población en este litoral durante largos periodos de
serie de casuísticas históricas de carácter social, económico y político, todo ello en el
canto popular de origen arábigo-andaluz, considerado una forma de improvisación tiempo como paso previo a una definitiva sedentarización. En todo caso, la actividad
seno de un medio físico que, aunque amable en el clima, opone una serie de condicio-
poética, en el cual se expresan quejas y sentimientos, denuncias e historias mediante humana sobre el territorio fue limitada, dando lugar a aclareo del bosque con fines
namientos derivados del carácter montañoso de las sierras de Tejeda-Almijara, Los
improvisadas estrofas de cinco versos. ganaderos, agrícolas y madereros (construcción y combustible).
Guájares, Jete-Otívar, Lújar y La Contraviesa como traspaís de la Costa Subtropical. Por
tanto, un paisaje construido de corte predominantemente rural pero en el que destacan Tras esta primera fase, en el tercer milenio a.C. se produce un importante cambio cultu-
Dinámicas, procesos y afecciones diferentes teselas urbanas de gran calado visual, resultado de miles de años de coevolu- ral con la aparición de la metalurgia del cobre, el megalitismo y la aparición de asenta-
ción del ser humano sobre un medio natural que le ha servido de sostén a través de la mientos estables situados sobre promontorios rocosos de fácil defensa, con una eco-
Evolución histórica
explotación de los recursos naturales. nomía que seguía basada esencialmente en la agricultura y la ganadería. Son numerosos
El paisaje original de la Costa Subtropical de Granada ha experimentado una evolución los fragmentos de cerámicas, útiles de sílex, piedras pulimentadas y huesos que han
Como en gran parte del litoral mediterráneo andaluz, las primeras evidencias de pobla-
natural hasta hace aproximadamente 10.000 años. Los avatares geomorfológicos y aparecido en distintos yacimientos arqueológicos ubicados en su mayor parte en el
miento en el litoral subtropical de Granada se remontan al Neolítico, hace unos 6.000
climáticos del Cuaternario moldearon la estructura geológica construida con la orogenia entorno de los principales núcleos de población actuales, como los del Promontorio,
años, momento para el cual se ha documentado la presencia de grupos de pastores
Alpina, cuyo armazón es el que conocemos en la actualidad. El paisaje natural de domi- Monte Hacho y Peñón de Salobreña. Estos asentamientos tendrán una continuidad
seminómadas en la zona, cuyos restos materiales se han encontrado en el yacimiento de
nante vegetal que prevaleció durante miles de años empezó a ser alterado significativa- poblacional en el Bronce pleno y en épocas posteriores.
la Cueva del Capitán (Salobreña). Por aquel entonces, la línea de costa era diferente a la
mente en el momento en el que se asentaron en las costas mediterráneas surpeninsula-
actual en algunos sectores, especialmente en la desembocadura del Guadalfeo. La actual

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En el siglo VIII a.C. los fenicios llegan a las costas andaluzas en busca de metales, fun-
dando una serie de colonias-factorías desde las que comerciaban –mineral y pescado–
con las poblaciones indígenas. La presencia íbera, púnica y romana debió acentuar esta
explotación y ocupación de las llanuras aluviales litorales pero también de las laderas
próximas con fines agrícolas y mineros. La transformación del medio durante este perio-
do debió ser algo más intensa. El comercio determinó la explotación mineral en la Sierra
de Lújar, el cultivo de la vid y el olivo y la extracción de arcillas para abastecer a las
alfarerías que se constituyeron a lo largo de la costa (Paterna, Calahonda).

La ocupación romana del sur de España supuso la invasión de esta franja litoral a partir
del siglo II a.C., que se puede calificar como temprana e intensa a juzgar por los restos
arqueológicos encontrados en yacimientos como los del islote del Peñón, los Barreros y
los Matagallares en Salobreña, o los de Maraute, Cañada de Vargas, Cortijo de la Reala y
La Herrería en Motril, así como los numerosos enclaves romanos en el entorno de la
importante ciudad imperial de Sexi (Almuñécar). En la costa, las actividades pesqueras
adquieren un gran desarrollo, orientándose hacia las industrias de salazones y salsas. En Foto 354: El proceso histórico de construcción del territorio ha recreado un paisaje rural muy particular, en donde la ocupación humana ha sido dirigida por factores físicos como la topografía, los suelos, el agua
las tierras interiores, explotadas por pequeños núcleos de población denominados villae, aprovechable, etc., todo ello en un medio ambiente climático altamente favorable a lo largo de la historia.
los aprovechamientos agrícolas se basaban en el cultivo de la vid y el olivo. Autor: Ricarso Aussó Burguete.

crisis, nuevos cultivos adquirieron gran importancia, como el algodón. El siglo XIX verá
La invasión musulmana de la Península Ibérica marca una nueva etapa en el devenir de
un nuevo resurgir del cultivo de la caña de azúcar y su industria. El agotamiento del
la Costa Subtropical. La quiebra del sistema romano y la consiguiente inestabilidad que
cultivo algodonero hacia el año 1.840 favoreció un nuevo ciclo de expansión de la caña
afectó a la región transformó el litoral en un área insegura, lo que motivó un desplaza-
de azúcar. Su crisis definitiva ha tenido lugar a lo largo de la segunda mitad del siglo XX,
miento inicial de la población desde las zonas costeras hacia las áreas altas de las sierras
como causa y efecto de la implantación y expansión de nuevos cultivos subtropicales
litorales, donde se construyen enclaves frecuentemente fortificados. A partir del siglo X,
que, junto a los invernaderos de reciente desarrollo –últimos 25 años– y el crecimiento
tras la estabilidad de la nueva situación administrativa y militar, se produjo la ocupación
urbano asociado al boom turístico desde 1960 dirigen el carácter paisajístico del litoral
de nuevo de los enclaves costeros y fluviales, dando origen a la primera gran transfor-
mación del territorio sustentado en la implantación de técnicas de irrigación y abancala- en la actualidad.
miento de laderas. La agricultura alcanza gran desarrollo, lo que favorece la creación de Evolución reciente
importantes madinas como las de Salobreña o Motril, que estructuraban el territorio y de
las que dependían un gran número de alquerías situadas hacia el interior, como las de Como se señalaba anteriormente, la transformación reciente del paisaje litoral de la
Vélez de Benaudalla, Molvízar, Lobres, etc. Costa Subtropical de Granada ha sido drástica en determinados sectores como conse-
cuencia del abandono parcial de la actividad agrícola tradicional. Sin embargo, la huella
Con el dominio de los árabes, un cultivo por encima de los demás ha estructurado el en el paisaje de algunos de los cultivos históricos, como la caña de azúcar, es decisiva
funcionamiento agrícola de las principales áreas rurales del litoral, la caña de azúcar, que para su caracterización, puesto que en general éste es deudor de su cultivo, muy espe-
representa el contexto fundamental en la evolución de este territorio en el último milenio cialmente algunos de sus elementos principales, como el parcelario, las redes de cami-
aproximadamente desde los distintos puntos de vista que se puedan considerar nos y acequias, y el patrimonio asociado.
(económico, social, patrimonial, paisajístico, etc.). La introducción de la caña de azúcar
supuso una de las mayores transformaciones paisajísticas del litoral granadino, siendo el Por el contrario, el incremento de los cultivos subtropicales y de los invernaderos ha sido
elemento modelador del paisaje agrícola pero también del urbano, y recreando una muy notable desde 1960 y 1990 respectivamente. De este modo, espacios tan concretos
identidad social y una orientación productiva particulares. La introducción de otras plan- y de configuración paisajística tan reciente como el valle de río Verde y la llanura aluvial
tas de origen subtropical supuso una ruptura en la fuerte estacionalidad del preexistente de Carchuna son en la actualidad más representativos del paisaje del litoral subtropical
sistema agrario de origen romano. que otros de antigüedad milenaria. Un proceso de transformación que continua, ya que
se siguen ocupando nuevas laderas del frente litoral, algunas muy abruptas, llegándose
A lo largo del siglo XVI, como consecuencia de la conquista castellana del litoral, Motril en una misma parcela a diferencias altimétricas superiores a cincuenta metros. El proce-
se fue consolidando como el principal centro económico y administrativo de la comarca so de transformación presenta un gran dinamismo, de manera que en algunos munici-
(situación que se mantiene en la actualidad), con una agricultura y una industria basada pios, como Motril, la superficie plastificada se ha duplicado en los últimos años, corres-
en el cultivo y transformación de la caña de azúcar, que en el último tercio del siglo pondiendo a este uso el 90% del suelo transformado en el término municipal. La rapidez
adquiere el carácter de monocultivo en detrimento de otras actividades agrarias propias que caracteriza el proceso se sustenta en la alta rentabilidad de los cultivos de hortalizas
del mundo nazarí como la seda. En los demás entornos humanizados del litoral se re- y subtropicales, y en que el tamaño medio de las parcelas es adecuado para la explota-
producía a pequeña escala lo que sucedía en la vega del Guadalfeo, si bien la menor ción familiar.
disponibilidad de suelo agrícola derivó en una menor homogeneización de la agricultu-
ra. La ganadería extensiva en las sierras y la arboricultura de secano allí donde la irriga- A todo ello hay que añadir la transformación urbana de los núcleos habitados –al menos
ción no era posible completaban un escenario productivo determinante ya de un paisaje de los principales– desde mediados de siglo. Frente al carácter tradicional de corte rural
rural en buena parte del litoral granadino. de los asentamientos, el boom turístico desde la década de 1960 provocó un notable
crecimiento urbano de las zonas del litoral más abiertas, que, en cualquier caso, ha
A partir del siglo XVII, una vez se consolidó el sistema productivo, las sucesivas crisis y distado mucho de lo acontecido en otras franjas litorales andaluzas. Dicha expansión ha
recuperaciones del cultivo de la caña de azúcar han marcado a grandes rasgos la evolu- provocado nuevas necesidades de un tejido industrial mínimamente consolidado, y otras
Foto 355: Los espacios de dominante natural han sido los grandes perjudicados en el proceso de
ción del paisaje de la Costa Subtropical. En determinados casos, aprovechando dichas evolución histórica del territorio, siendo escasos las playas o ámbitos de sierra poco alterados.
de tipo comercial y de servicios, también derivadas de las nuevas agriculturas de subtro- Autor: Ricardo Aussó Burguete.

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picales e invernaderos, lo que la conllevado cambios de usos del suelo muy importantes En segundo lugar, dicha diversificación de los usos agrícolas del suelo también ha sido herbáceos en regadío, cultivos leñosos y mosaicos en regadío, e invernaderos y cultivos
a escala local, y la gestación de teselas paisajísticas no conocidas con anterioridad a acentuada en las zonas más bajas de las laderas, de nuevo básicamente sobre los sustra- bajo plástico, que en conjunto configuran un paisaje singular muy diverso de elevada
1990. tos silíceos, donde la arboricultura mediterránea tradicional o las escasas coberturas heterogeneidad visual y funcional.
naturales que sobrevivían han sido en su mayor parte sustituidas por plantaciones de
En cualquier caso, hay que diferenciar entre los espacios agrícolas serranos de carácter Aunque las llanuras aluviales se mantienen como espacios agrícolas por encima de
subtropicales, que trepan por unas laderas previamente aterrazadas allí hasta donde la
extensivo (dedicados a los cultivos arbóreos de secano), que presentan en general una cualquier otra orientación productiva, sobresale el incremento de superficie ocupada por
irrigación es posible y las heladas invernales no resultan lesivas para que la actividad
estructura mucho más estable, en buena parte herencia del pasado, de aquellos terraz- usos del suelo urbanos y otros relacionados con sus infraestructuras, especialmente en la
productiva resulta rentable; ello conlleva que hasta la cota de 300 msnm este tipo culti-
gos que ocupan posiciones topográficas más favorables en la zona basal de las laderas, periferia de las localidades principales, siendo el entorno de Motril (en plena llanura
vos sea el principal. De igual modo, los invernaderos tienen una presencia cada vez
donde la capacidad de irrigación ha permitido el desarrollo de campos de agricultura aluvial del Guadalfeo) el caso paradigmático al converger nuevas ocupaciones destina-
mayor en las sierras litorales granadinas, sobre todo en las laderas inmediatas a los
intensiva. En primer lugar, en las zonas superiores destinadas al secano, predominaban a das a áreas industriales, comerciales y de servicios, nuevos sectores urbano-residenciales
espacios llanos; aunque de manera mucho más dispersa que los campos de mangos,
mediados del siglo XX los olivares y los almendrales, con mosaicos de vides y restos de (que determinan localmente verdaderos espacios rururbanos), áreas en construcción o
chirimoyos o aguacates, los invernaderos alcanzan cotas incluso de 500 msnm, siendo
vegetación natural, siendo los sectores de suelos ácidos los que presentaban un carácter zonas verdes y espacios de ocio, además del importante incremento superficial que ha
un elemento visual de primer orden en el paisaje.
agrícola más decidido; las sierras calizas mantenían una dominante natural marcada por experimentado el complejo portuario de la ciudad motrileña.
el desarrollo de matorral y pastizal –con escasos espacios arbolados–, áreas que en Por último, en los espacios llanos costeros, básicamente en la llanura aluvial y delta
muchos casos sostenían una relativamente difusa actividad ganadera. La transformación emergido del Guadalfeo (vegas de Motril y Salobreña), es donde la transmutación pai-
de estos medios ha sido poco marcada, habiendo que destacar el incremento del olivar sajística reciente ha sido mayor de la mano de la expansión de nuevos usos de suelo
frente a la decadencia del almendral, y el aumento de los viñedos en la zona de La agrícolas y urbanos. Frente al predominio casi absoluto a mediados del siglo XX de los
Contraviesa. No es menos cierto que numerosas parcelas de cultivo se han abandonado, espacios dedicados a los cultivos herbáceos en regadío, donde en este caso hay que
al menos parcialmente, lo que a su vez ha favorecido procesos de matorralización. incluir la caña de azúcar, en la actualidad son tres los usos del suelo principales, cultivos

Foto 356: Junto a la proliferación de plantaciones de subtropicales, el incremento de la superficie plastificada en


la Costa Subtropical de Granada es una de las dinámicas recientes más importantes para entender la singularidad
de su paisaje..
Autor: Ricardo Aussó Burguete.

Foto 357: El urbanismo salvaje de los escasos espacios llanos de este litoral y de buena parte de las laderas que
constituyen numerosos frentes costeros es la otra gran pauta de transformación moderna del paisaje, en este
caso relacionada con el turismo vacacional y las segundas residencias.
Autor: Ricardo Aussó Burguete.

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Planes, proyectos y regímenes normativos con incidencia territorial b) Contribuir a una mejor estructuración física de determinados ámbitos (zonas turís-
ticas litorales, entornos de núcleos urbanos) afectados por intensos procesos de cre-
La fuerte alteración existente en la Costa Subtropical de Granada debido a las dinámicas
cimiento del espacio edificado o dedicados a cultivos agrícolas intensivos.
territoriales tan intensas y transformadoras que han marcado la evolución reciente de
este territorio determina la existencia de multitud de problemáticas relacionadas con el c) Poner en valor el conjunto de recursos territoriales (naturales y culturales) con los
uso y abuso realizado sobre recursos como el agua, los suelos o la conservación de la que cuenta el ámbito, contribuyendo a su conservación y favoreciendo el acceso a
integridad paisajística de la línea costera, tras décadas de descontrol en el desarrollo los mismos, adaptándolos a un uso público respetuoso con sus valores.
turístico y agrícola.
• La ordenación y compatibilización de los usos del suelo es una cuestión prioritaria en
Las principales determinaciones con incidencia territorial en el ámbito de estudio, condu- el litoral de Granada. Los planes normativos hacen especial incidencia en lo siguiente:
centes a sentar las bases para corregir una problemática que afecta a su estructura
1. La clasificación y ordenación de suelos urbanos, ya que éstos prácticamente colmatan
territorial y funcional, a los recursos naturales y a los sistemas productivos que constitu-
los frentes costeros en los espacios llanos, lo que repercute en los sistemas productivos
yen los pilares económicos de su sociedad, quedan recogidas en el Plan de Ordenación
tradicionales y, en menor medida, en la biota.
del Territorio de la Costa Tropical de Granada y en el Plan de Protección del Corredor
Litoral de Andalucía, que en ambos casos concretan las normas generales que establece 2. La diferencia de ocupación del suelo en las zonas agrícolas obedece a la intensifica-
el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía. Como cuestiones fundamentales cabe ción de la competencia de los usos residenciales –cada vez menos concentrados en
destacar las siguientes: torno a las localidades principales–, los nuevos cultivos subtropicales y los invernaderos
respecto a los usos tradicionales.
• Respecto a la estructura del sistema de asentamientos, y dado que la Costa Subtro-
pical es un ámbito de gran heterogeneidad, compuesto por 17 municipios asentados en 3. Las bandas litorales más urbanas se encuentra prácticamente ocupadas por usos
diferentes ámbitos naturales (costa, valles, sierras), se aboga por incrementar la cohesión residenciales y turísticos, que en conjunto presentan una insuficiente dotación de suelo
interna del ámbito. Un proceso de integración que se basa en la necesidad de mejorar la para espacios libres. Además, en éstas convergen la mayor parte de las bolsas de suelo
prestación de los servicios básicos, principalmente abastecimiento y saneamiento de turístico, en su mayoría de tipo vacacional, habiendo una falta casi absoluta de espacios
agua y recogida de residuos sólidos urbanos. En este caso, para la consecución de estos destinados al turismo rural costero y serrano-litoral.
objetivos la adecuada articulación de las vías de comunicación es algo trascendental,
4. Los suelos industriales y logísticos se concentran de forma exclusiva en la periferia de
siendo una cuestión fundamental la mejora de la red viaria secundaria costa-interior.
las localidades principales, especialmente en las proximidades del puerto de Motril. Su
El número de municipios considerado, y que hasta 42 núcleos superen los 100 habitan- creciente incidencia supramunicipal por su repercusión en el conjunto de la región con-
tes, conforman un complejo sistema de asentamientos que, junto a la difícil orografía y a lleva la amenaza de expansión de este tipo de usos hacia la cercana zona agrícola de
las deficiencias viarias, dificulta la prestación de los servicios dotacionales a los municipios vega del Guadalfeo. Foto 358: Ejemplo de urbanismo residencial de alta densidad, especialmente común en la costa de
del interior. Una dificultad que ha obligado a la jerarquización del sistema de asenta- Granada, generador de numerosos conflictos territoriales e impactos visuales.
5. Las nuevas propuestas de infraestructuras de transporte generan una afección territo- Autor: Ricardo Aussó Burguete.
mientos, lo que, si bien ha contribuido a la cohesión del ámbito, no ha corregido total-
rial con una disposición este-oeste en paralelo a la línea de costa.
mente otros déficits históricos, relacionados básicamente con el acceso de los ámbitos
rurales o semi-rurales a los servicios básicos, tanto sanitarios como educativos. 6. La agricultura intensiva de regadío presenta una dualidad tipológica con diferentes generación de empleo, sin olvidar su importancia en la conformación del paisaje y en las
repercusiones territoriales, ambientales y paisajísticas, por lo que, considerando además condiciones ambientales, la ordenación de los usos del suelo agrícola es, en sí misma,
• El sistema de transportes en la actualidad se basa en una serie de nuevas infraestruc-
que esta actividad es uno de los principales soportes de la economía comarcal y de la una de las prioridades de mayor calado.
turas viarias de primer nivel cuya próxima y definitiva finalización va a suponer una
drástica mejora de la accesibilidad global del ámbito. En cualquier caso, la dificultad
tradicional de las comunicaciones por carretera en el litoral granadino y hacia el interior
todavía supone un problema más allá de las vías principales, lo que dificulta especial-
mente la articulación interna del ámbito. La red viaria interior presenta una estructura
fragmentada al estar condicionada por la accidentada orografía y las fuertes pendientes;
muchas carreteras se limitan a seguir de forma lineal el eje de los valles fluviales sin
enlazar con vías próximas situadas en contravertientes. A todo ello hay que unir el defi-
ciente mantenimiento de muchas de ellas, la falta de conexión directa con las vías princi-
pales desde numerosos núcleos urbanos del interior y las propias carencias del sistema
público de transporte en éstos.

• El desarrollo de un sistema de espacios libres, definido en el Plan de Ordenación de


la Costa Tropical, tiene el objetivo general de conseguir, a escala supramunicipal, un
elemento de cualificación de destino turístico y un factor de calidad de vida de los habi-
tantes. Esto se plantea debido a que la Costa Tropical de Granada dispone de importan-
tes recursos naturales, paisajísticos y culturales con potencialidad para formar una red de
espacios libres con funciones supramunicipales. La definición de la red de espacios libres
de responde a una triple necesidad:

a) Mejorar la calidad de vida de las personas que, con carácter permanente o esta-
cional, residen en la Costa Tropical de Granada. Foto 359: Las interfaces rurales situadas entre los frentes costeros y las sierras litorales conforman destacados mosaicos de usos del suelo que, junto a una llamativa heterogeneidad visual, suponen medios caóticos
cuya propia estructura desorganizada impide en muchos casos el correcto desarrollo de las distintas actividades productivas que tienen lugar en su seno. En la imagen, el entorno rural de Gualchos.
Autor: Ricardo Aussó Burguete.

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7. Existen espacios de alto valor natural, especialmente en el interior, que han de ser la dinámica vigente, dando lugar a un territorio con graves problemas de cohesión
protegidos no solo su propia importancia ecológica sino también debido al peligro que interna, fuertemente enclavado debido a sus malas comunicaciones terrestres, y con
corren de desaparecer por la expansión de los suelos agrícolas y urbanos. Es especial, grandes retos de futuro en lo que se refiere a la sostenibilidad de su modelo territorial.
destacan enclaves como el Peñón de Salobreña, el karst litoral de Carchuna o la Charca
de Suárez. Aspectos perceptivos y estéticos
8. Asimismo, la expansión de los desarrollos turísticos y residenciales y de la agricultura
Aspectos visuales
bajo plástico supone una seria amenaza sobre el elevado valor paisajístico que tiene en
su conjunto el litoral subtropical de Granada. El paisaje de la Costa Subtropical compone un singular mosaico agrícola donde conviven
o persisten elementos estructurales de nuevas y viejas agriculturas, sobre el que se im-
• En las áreas productivas rurales, caracterizas por la presencia de explotaciones de
ponen teselas urbanas en gran parte asociadas al desarrollo moderno de esta franja
pequeño tamaño en régimen de propiedad, predomina la agricultura de regadío, a
litoral, que asfixian el medio rural hasta el punto de generar un modelo de ocupación de
excepción de las zonas de mayor altitud, donde se mantienen los cultivos tradicionales
tierras agrícolas de corte rururbano, donde destacan parcelas en parte urbanizadas,
en secano de almendros y vides. El regadío presenta tipologías diferenciadas en el sector
algunas incluso con función de segunda residencia, en donde el trabajo del campo
oriental y occidental del ámbito. En el sector oriental se localizan mayoritariamente los
puede mantenerse o puede haber sido abandonado años
cultivos bajo plástico. Este modelo de ocupación apareció en el litoral granadino en la
rambla de Albuñol, por extensión del fenómeno desde el Poniente de Almería, y se ha En las teselas de paisaje agrícola plenamente costeras destacan como elementos visuales
ido desplazando de forma progresiva hacia las ramblas situadas más hacia el oeste. Una principales el parcelario atomizado, el tipo de cultivos (los subtropicales esencialmente),
característica intrínseca al desarrollo de los cultivos bajo plástico es que se ha realizado la proliferación de eriales en predios abandonados y el aumento en muchos casos de
sin ningún tipo de planificación, a pesar de tratarse de una actividad que exige la cons- parcelas edificadas a partir de los anteriores; los campos plastificados, desarrollados
trucción de infraestructuras y la previsión de dotaciones, similar a los procesos urbaniza- masivamente en algunas vegas o de manera mucho más dispersa en el resto de la franja
dores (abastecimiento de agua, conexión a la red de suministro de energía eléctrica, litoral, y las plantaciones de subtropicales en las laderas, en donde se ha llevado a cabo
acceso rodado a las parcelas, gestión de los residuos, etc.). Ello está generando preca- una ingente labor de aterrazamiento, circunstancias que recrean en conjunto un paisaje
riedad y disfunciones en las estructuras existentes, por la debilidad del viario para hacer agrícola minifundista de elevado contraste visual respecto tanto de su entorno habitado
frente a los flujos cada vez más intensos, por la falta de capilaridad de la red de caminos como frente a los espacios rurales de las sierras, cuya base de producción es de carácter
rurales no diseñada para estas funciones, y por la escasez de instalaciones supramunici- mayoritariamente extensivo.
pales comunes para la recogida o gestión de los residuos. Pese a todo, los principales
En los espacios costeros no agrícolas los elementos artificiales dirigen el paisaje, los
problemas que acusa esta actividad son la falta de garantía de abastecimiento de agua,
cuales han adquirido un gran protagonismo recientemente, influyendo decisivamente en
que se obtiene de los acuíferos, lo que en muchos casos genera problemas de sobreex-
la pérdida de valor paisajístico de la unidad. El “oasis” agrícola que han sido las vegas
plotación y salinización de las aguas subterráneas.
litorales tradicionales, con el marco incomparable del mar Mediterráneo al sur y el tras-
En el sector occidental, la tipología agrícola característica constituye una imagen muy fondo blanco durante muchos meses de las cumbres de Sierra Nevada en la lejanía
expresiva del paisaje de este ámbito y se basa fundamentalmente en los cultivos subtro- septentrional, cada vez es menos evocador debido a la contaminación visual, acústica,
picales (chirimoyos y aguacates) que se localizan sobre todo en las vegas de los ríos edáfica, de las aguas y de la atmósfera, y, en definitiva, de la pérdida de calidad de vida
Guadalfeo, Toba, Verde y Seco y, en menor medida, los frutales (nísperos e higueras). La de sus habitantes debido al urbanismo exacerbado de la costa, el retroceso de las tierras
expansión de los cultivos subtropicales ha sido más lenta que la de los invernaderos de cultivo por su abandono u ocupación por el cemento y una destacada desarticulación
debido a las fuertes inversiones iniciales que requiere el acondicionamiento de los terre- territorial donde la nefasta planificación de las vías de comunicación terrestres tiene
nos, al objeto de favorecer el manejo del cultivo, controlar el drenaje y evitar la erosión. mucho que ver.
Además, estos cultivos generan una gran demanda de agua que supone un factor limi-
Estos espacios mayoritariamente edificados o construidos (de tipo urbano, industrial, de
tante. Se abastecen principalmente de agua de origen superficial (sistema Béznar-Rules),
servicios, comerciales, portuarios) componen paisajes artificiales cuya calidad estética
aunque también se utilizan acuíferos costeros (Almuñécar) que sufren problemas de
queda condicionada por los elementos que los singularizan, y en los que sobresale la
sobreexplotación y salinización; a ello hay que sumar el encarecimiento del coste del Foto 360: El contraste estético entre los espacios urbanos y los medios rurales es marcado y carac-
desorganización en la distribución interna de los asentamientos, sobre todo en las franjas
agua que representa el transporte hasta cotas tan elevadas. En cambio, este tipo de terístico del paisaje de la Costa Subtropical de Granada.
concéntricas a los principales núcleos y tramos costeros periurbanos. Autor: Ricardo Aussó Burguete.
cultivo tiene a su favor otros factores positivos como son los rendimientos brutos, la
estabilidad en los precios y la menor demanda de mano de obra. Alejados del mar, aunque sometidos a su hálito y a las repercusiones de lo que acontece presenta la ocupación del territorio por el accidentado relieve y la diferenciación de
en primera línea de costa, las sierras litorales de la Costa Subtropical permanecen en una suelos de mayor o menor capacidad agronómica y/o biológica vegetal. En algunos
Con menor presencia territorial y, sobre todo, económica pero con una destacada im-
especie de “estado de espera”, tras el abandono de parte de los campos extensivos casos, además, la distribución difusa y aislada de los asentamientos rurales favorece
pronta en el paisaje y en el patrimonio cultural caben citar los cultivos del almendro, la
debido a la crisis del modelo rural que ha tenido lugar desde mediados del siglo pasado. decisivamente el enriquecimiento visual del paisaje.
uva y la aceituna de molturación, localizados en los municipios del interior, sierras de La
Solo la prosperidad de los suelos y el tipo de clima han logrado que todavía hoy la
Contraviesa y Los Guájares. Asimismo, la caña de azúcar que, aunque con altibajos,
arboricultura mediterránea tenga relevancia en su paisaje. Los espacios abandonados y
dominó en las vegas y valles de Motril y Salobreña durante más de un siglo, se localiza
otros poco aprovechables por la escasez de suelo acogen las minoritarias coberturas
en la actualidad de manera relicta y su desaparición de la zona parece inevitable tras el
naturales que se conservan, donde la alteración de las fitocenosis encuentra su contra-
cierre de la última fábrica de molturación.
punto en una elevada riqueza florística.
Se trata, en definitiva, de un modelo de desarrollo que ha generado mucha riqueza a
Los paisajes de sierra, junto a las vegas agrícolas no ocupadas por invernaderos, gozan
costa de depredar y maltratar los recursos territoriales locales de un escenario típica-
de una elevada diversidad desde el punto de vista estético, cuya base es la variabilidad
mente mediterráneo –por su paisaje, por su historia, por sus modelos urbano, agrícola y
de texturas, colores y formas, a lo que contribuye decisivamente la complejidad que
social–. Sus notables disparidades internas en la actualidad no hacen sino reforzarse por

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Todas estas unidades dotan al paisaje en su conjunto de un elevado valor cultural, que
se ha ido gestando a través de los siglos al conjugar ecosistemas naturales sostenible-
mente aprovechados por los usos agrícolas tradicionales con otros más diversificados en
busca de nuevas formas de desarrollo, todo ello al amparo de modos de poblamiento
que, aunque en constante evolución a lo largo de la historia, han mantenido unas bases
sólidamente conformadas desde hace siglos o milenios. Estos valores, dependientes
básicamente de la actividad agrícola, se encuentran también amenazados por la margi-
nalización de las plantaciones más tradicionales frente a la expansión del cemento o
incluso de los campos plastificados, que han logrado desequilibrar en algunos casos las
estables estructuras sobre las que se asienta el paisaje.

Aspectos perceptivos
La imagen que proyecta el paisaje de la Costa Subtropical de Granada se resume en una
serie de hitos principales que causan un distinto calado sensitivo y perceptual en el
observador según diferentes grados de calidad estética y, por tanto, son valorizados de
manera desigual. El actual medio agrícola-rural, con destacadas teselas urbanas, es el
resultado de un proceso histórico de conformación del territorio, que en muchas ocasio-
nes es poco identificable más que sobre el terreno; frente a estas cuestiones micro-
teselares, el paisaje del litoral de Granada en sentido amplio se concibe como:

• Paisajes de la caña de azúcar y de los regadíos de vega. El cañaveral, con sus


verdes cambiantes a lo largo del año, y la agricultura intensiva tradicional de
regadío concentran la atención en los espacios más llanos, donde zafras e in-
genios marcaban el ritmo estacional de las actividades del campo y, con éstas,
Foto 361: Los espacios urbanos de mayor entidad del litoral de la provincia de Granada (Motril, Salobreña y Almuñécar –en la imagen-), son percibidos como
el ritmo de vida de los jornaleros. En la actualidad, el dinamismo de este paisa- áreas de gran dinamismo socioeconómico, determinantes de escenas visuales de especial singularidad en determinados casos, pero también como sectores
je agrícola se ha modificado y trasformado hacia una tipología más homogé- ciertamente desestructurados desde el punto de vista de su cohesión territorial.
nea e industrializada con el objeto de alcanzar la maximización de la producti- cado una lógica transformación del paisaje costero natural de toda la franja litoral de la
vidad. • Por último, la franja montañosa litoral, más alejada del bullicio humano y de la
provincia de Granada.
intensidad de las agriculturas de regadío, conjuga medios naturales muy alte-
• La costa de los subtropicales. El clima permite una orientación como ésta, cen- rados con espacios cultivados que evocan una supervivencia milenaria del La evolución de este paisaje hasta su actual configuración obedece a una serie de hitos
trada en cultivos exóticos en Europa, que quedan limitados a este y a otros hombre y de consecuencias paisajísticas trascendentales. La agricultura se ha que han marcado sobre todo sus últimos diez siglos de historia, a raíz del desarrollo de
sectores del litoral mediterráneo andaluz, y que proyecta unos paisajes exclusi- desarrollado allí donde el desarrollo edáfico y las pendientes más moderadas la cultura agrícola y del agua de los musulmanes, que introdujeron algunos de los culti-
vos que atraen la atención de todo observador novel. han permitido el aprovechamiento histórico de la tierra. La imagen que se vos que han resultando trascendentales para entender la naturaleza de ciertos paisajes
• Invernaderos. Los campos plastificados son uno de los usos del suelo moder- aprecia en la mayor parte de las sierras litorales de la provincia de Granada internos de esta área, como la caña de azúcar. Junto a los regadíos tradicionales, y en
nos que tiene una mayor relevancia en la percepción del paisaje de la Costa responde al desarrollo de una agricultura tradicional de carácter extensivo, ba- este caso ya como un proceso contemporáneo, la expansión de las plantaciones arbóre-
Subtropical de Granada. Los invernaderos representan el principal hito visual sada en cultivos arborícolas mediterráneos. A ello hay que añadir un hábitat as de subtropicales, de los invernaderos y el carácter marginal que progresivamente han
de algunas teselas internas, las cuales ofrecen un notable contraste respecto al característico, hoy protagonizado por núcleos principales de poblamiento con- adquirido los campos de secano de las vertientes serranas completa los caracteres rura-
resto de espacios agrícolas, y en las que se puede apreciar cierta problemática centrado, pero que en el pasado compuso un medio habitado también de les de este frente litoral. En la actualidad, destaca la contraposición de las dos realidades
ambiental –contaminación de suelos, de aguas, impacto visual, pérdida de manera dispersa a lo largo de todo el espacio rural de sierra. antedichas, los verdes –y blancos– y productivos campos de regadío de las zonas llanas
identidad cultural, acumulación de residuos, etc.– inherente a este tipo de ex- y laderas circundantes respecto al agropaisaje gestado en las lomas superiores, que
plotaciones y que, de momento, no se ha corregido por parte de las adminis- Descripción sintética del carácter paisajístico adolecen de la capacidad agronómica de las primeras.
traciones competentes. La segunda realidad que en la actualidad marca el paisaje de la Costa Subtropical de
El paisaje de la Costa Subtropical de Granada guarda una íntima relación con la paulati-
• Un clima excepcional: el trópico de Europa. Precisamente, la bonanza climática na puesta en explotación a lo largo de la historia tanto de las llanuras aluviales como de Granada es de tipo urbano. El desarrollo del turismo de “sol y playa” en la segunda
es una de las imágenes mentales que en mayor medida identifica el paisaje de las sierras litorales. En unos casos, la fertilidad de sus suelos y en otros las benignas mitad del siglo XX impulsó sobremanera el crecimiento y expansión de unos núcleos que
la Costa Subtropical. Un “oasis” climático al que se puede acudir en cualquier características del mesoclima local favorecieron una temprana ocupación humana del hasta entonces eran pueblos pesqueros y agrícolas de carácter tradicional en la mayor
época del año para el disfrute del mar, del sol, de los cultivos, de las gentes, territorio, lo que generó hace varios miles de años un paisaje agrario original cuyo carác- parte de los casos. Tan solo Motril destacaba por una mínima estructura industrial aso-
etc., en un marco paisajístico incomparable. ter se mantiene en parte, habiendo sido profundamente reconfigurado en otros casos ciada a la secular explotación de su vega con productos de vocación comercial como el
por la vocación urbana moderna que también ha adquirido este territorio. algodón o la caña de azúcar. Este proceso ha favorecido que el paisaje de la Costa
• El turismo y el urbanismo resultan procesos igualmente determinantes del pai- Subtropical también se identifique en la actualidad por su carácter urbano, que es sinó-
saje y de las percepciones que de éste se tienen. Son la base que lo humaniza Se trata, por tanto, de un paisaje eminentemente construido que es resultado tanto de nimo de escasa articulación territorial, notables impactos visuales, disminución progresiva
definitivamente, aunque en este caso lo condicionan como un medio de im- las importantes transformaciones antrópicas del entorno como de diferentes elementos de la de calidad de vida de la sociedad, pérdida de valores identatarios tradicionales y,
portantes problemas de articulación territorial, que componen un paisaje en naturales que resultan determinantes para entender su carácter, como son las sierras en muchos casos, causante de una insoportable presión urbanística sobre los suelos
claro deterioro, ciertamente desestructurado, algo que es nítidamente apre- litorales, las llanadas aluviales y los antedichos factores edáfico y climático. En cualquier agrícolas y los espacios naturales, circunstancias que en su conjunto influyen decisiva-
ciable por el visitante. A pesar de todo ello, este sector es uno de los de mayor caso, los espacios naturales que forman parte del mismo son marginales, ya que el mente en la pérdida de valor paisajístico de la unidad.
atracción turística de la provincia de Granada. expolio al que se han visto sometidos sus recursos, especialmente en los últimos cinco
siglos (deforestación y, en muchos casos, total eliminación de la vegetación), ha provo-

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Por tanto, la Costa Subtropical de Granada recrea un paisaje de elevada heterogeneidad espectacular contraste visual respecto al desarrollo masivo de campos de subtropicales, conocer un conjunto de técnicas agrícolas innovadoras, hasta hace pocos años
y diversidad, marcado además por una serie de hitos paisajísticos que lo cualifican como divergencia que desde el punto de vista paisajístico adquiere gran relevancia. desconocidas, lo que a su vez favorecería una mayor promoción de los pro-
de elevada singularidad, todo ello en una complicada interfaz tierra-mar desde el punto ductos obtenidos bajo plástico y, como cuestión prioritaria, debería acompa-
La presencia histórica del ser humano en esta costa, además de cristalizarse en la actual
de vista físico, en donde la larga historia de ocupación del territorio y la escasez de ñarse de una mayor integración territorial, ambiental y paisajística de la activi-
colonización agrícola y urbana del territorio, ha dejado sus huellas en forma de diversos
disponibilidad de espacio para una adecuada organización de las distintas sociedades dad.
elementos que, en la actualidad y bajo un estado de conservación muy variable, son
que han hollado este territorio han favorecido su estructura en mosaico paisajístico de
valores paisajísticos de primera magnitud. Yacimientos arqueológicos, castillos, torres, - Las prácticas tradicionales relacionadas con los regadíos de las vegas son otro
compleja estética y apreciación visual.
atalayas y demás edificios singulares medievales y contemporáneos forman un patrimo- elemento a valorar, como también lo es la cultura asociada al cultivo de la ca-
nio de alto valor en sí mismo y a su vez determinante de escenas visuales de gran atrac- ña de azúcar, cuya recuperación sería una cuestión a abordar de manera prio-
tivo, que divergen de la percepción general tan condicionada por la impronta de la ritaria.
agricultura de las llanuras y sierras litorales.
- Por último, la marginal agricultura extensiva de montaña también constituye
En un entorno drásticamente alterado, la componente natural todavía persiste localmen- un valioso recurso visual y cultural en el conjunto del paisaje de la Costa Sub-
te en aquellos enclaves en donde el potencial ecológico ha evitado una masiva trans- tropical, que en este caso ofrece notables posibilidades de explotar mediante
formación antrópica de las biocenosis. Se convierten así en espacios que acogen valores el turismo rural, que es una cuestión escasamente desarrollada en el traspaís
naturales de importancia, no ya porque sean puntuales, sino porque realmente constitu- de este litoral.
yen elementos de gran valor desde el punto de vista geomorfológico, hidrológico, vege-
Los elementos constructivos históricos constituyen otro destacado recurso paisajístico.
tal y, por supuesto, paisajístico.
Torres vigía, castillos, yacimientos arqueológicos, edificios contemporáneos de singular
importancia, etc., son en sí mismos hitos de vital trascendencia para entender el presente
Inventario-diagnóstico de recursos paisajísticos a través del conocimiento del pasado. Se convierten además en muchos casos en inigua-
Sin duda alguna, el principal elemento que se convierte en un recurso a la hora de inter- lables atalayas desde donde contemplar e interpretar el paisaje, siendo numerosas las
Foto 362: El valle de río Verde es una de las imágenes más características de la Costa Subtropical de
Granada en virtud de la importancia de los cultivos subtropicales en su paisaje, que causan una pretar, contemplar o incluso vender el paisaje como reclamo es el medio agrícola del posibilidades de su puesta en valor como forma de contribuir al desarrollo comarcal.
impronta difícilmente olvidable en el observador. litoral subtropical de Granada. Cabe diferenciar, en cualquier caso, varias realidades que
Autor: Ricardo Aussó Burguete.
El medio natural, aunque es el gran perjudicado frente a agricultura, urbanismo y turis-
ofrecen un dispar diagnóstico. mo, conserva una serie de elementos de inigualable valor como recursos paisajísticos.
- Los subtropicales de la vega del Guadalfeo y del valle de río Verde constituyen Numerosas calas y acantilados ofrecen espectaculares paisajes, de inolvidable retentiva al

Cualificación un recurso de primer orden que es necesario promocionar para favorecer tan- amparo de determinados ocasos y amaneceres, como los de Cerro Gordo, Rijana, Peñón
to su propia consolidación como su correcta articulación territorial. El turismo de Salobreña, etc. Las playas y sus trasfondos visuales (de tipo marino, agrícola y, en el
rural en este ambiente es una cuestión que tiene mucho que decir en décadas horizonte, montañoso) también son recursos visuales de primer orden. Los karsts litora-
Identificación de valores y significados venideras. les, los cañones fluviales y los escasos humedales litorales que se conservan son otros
elementos que, más allá de su valor intrínseco, poseen unas connotaciones distintivas
La heterogeneidad del paisaje de la Costa Subtropical de Granada como consecuencia - Los invernaderos son un elemento visualmente impactante y de gran calado que permiten su valorización como recurso y contribuyen decisivamente a la diversidad y
de la diversidad de usos del suelo y, en muchos casos, de la fuerte desorganización de en el paisaje que, como recurso, constituyen una gran oportunidad para dar a riqueza del paisaje del litoral.
éstos, provoca que los principales hitos que pueden ser considerados valores significati-
vos se concentren por un lado en el medio rural y, en concreto, en aquellos ámbitos
sometidos a dinámicas evolutivas más estables o, al menos, mejor definidas en los últi-
mos años. Por otra parte, se identifican una serie de elementos de carácter puntual de
diverso tipo, cuyo valor tiene que ver en la mayor parte de los casos con su inclusión en
el legado histórico y patrimonial del litoral granadino.

Los espacios de cultivo constituyen en la actualidad el principal valor de la Costa Subtro-


pical no sólo desde el punto de vista paisajístico, sino económico, estructurante del
territorio e identificativo del mismo fuera de sus fronteras, lo que va aparejado al benefi-
cio que otorgan unas condiciones ambientales singulares, que son igualmente reconoci-
das en el exterior como seña de identidad. El rico patrimonio material de la agricultura,
tanto de la moderna como de la tradicional e, incluso, de la extensiva de secano asenta-
da en las sierras litorales, otorga un potencial incalculable a estas teselas de paisaje, a
pesar de lo cual su puesta en valor está todavía por desarrollar, aunque no es menos
cierto que la sociedad del entorno cada vez es más consciente de que su entorno visual
diario constituye un paisaje afamado que es necesario cuidar y proteger.

Las ciudades y pueblos, ante la falta de espacio para crecer y expandirse adecuadamen-
te, no recrean paisajes urbanos que considerar de manera amplia como valores significa-
tivos. Evidentemente, es necesario discriminar en positivo algunos casos, como la locali-
dad de Salobreña en su casco antiguo, algunos barrios tradicionales de Almuñécar y
determinados pueblos pequeños del litoral más oriental, donde sus estructuras construc-
Foto 363: El contraste visual entre los núcleos urbanos, las franjas rururbanas, los espacios agrícolas y los sectores de dominante natural, con el marco inconfundible del mar
tivas en parte y, más allá, los modos de vida todavía están emparentados con el mar y la siempre en el horizonte, es uno de los rasgos más enriquecedores del paisaje de la Costa Subtropical de Granada.
pesca tradicional. Asimismo, los asentamientos internos del valle de río Verde ofrecen un Autor: Ricardo Aussó Burguete.

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El mar ofrece asimismo una serie de valores en parte intangibles que complementan el muñécar por ejemplo) entre los que generan más debate y noticias alarmantes de Anda- ción de la caña de azúcar), para obtener una información variada y amplia del
medio agrícola como principal orientación actual del paisaje, como son una serie de lucía. carácter patrimonial de esta franja litoral y de las posibles vías para recompo-
técnicas, costumbres e incluso modos de vida de notable valor sentimental, cultural e ner las alteraciones del paisaje, haciendo especial hincapié en la corrección de
Asimismo, es necesario contribuir desde las administraciones al cuidado del paisaje para
identatario, que incluso llegan a configurar teselas de paisaje internas en las que visual- la contaminación visual.
conseguir que la población tome conciencia de la importancia de un entorno paisajístico
mente es posible reconocer la huella del Mediterráneo.
de calidad en la conformación de un modelo de desarrollo adecuado, ya que hasta • Registrar y poner en valor el abundante patrimonio inmaterial ligado a las acti-
El conocimiento de estos paisajes predominantemente rurales y todo lo que les rodea – ahora se ha primado en mayor medida el aprovechamiento intensivo, abusivo y exage- vidades pesqueras y agrarias tradicionales de la demarcación.
en su carácter histórico y en su desarrollo actual– puede ser implementado como una rado del terreno.
política más para el desarrollo local mediante su puesta en valor divulgativa e interpreta-
Por tanto, ante la extrema alteración de los paisajes del litoral subtropical de la provincia Ámbitos y líneas estratégicas de intervención
tiva a través de distintas fórmulas de fácil cristalización. Espacios tan emblemáticos como
de Granada, se requieren intervenciones urgentes y ambiciosas para evitar aquellos El paisaje de la Costa Subtropical se encuentra expuesto a un elevado riesgo por su
la vega del Guadalfeo constituyen auténticos museos del ager asentados sobre exclusi-
procesos territoriales que en otras zonas costeras andaluzas han resultado críticos para vulnerabilidad y fragilidad, lo que trae consigo una pérdida de identidad que puede
vos paisajes de difícil identificación en otras zonas mediterráneas europeas.
la configuración del litoral, en donde los paisajes han alcanzado en determinados casos resultar irrecuperable, y que en sus principales líneas definitorias se retrotrae a periodos
un grado de deterioro irreversible. históricos de notable antigüedad. Los procesos contemporáneos asociados al urbanis-

Intervención Otro aspecto urgente es la identificación de escenarios paisajísticos poco alterados y


susceptibles de ser protegidos, especialmente en las llanuras litorales de arraigo agrícola
mo, al turismo e incluso a la intensificación de la agricultura, han generado una pro-
blemática que afecta, entre otras muchas cuestiones, al paisaje del litoral de la provincia
más tradicional y en el inmediato traspaís montañoso. de Granada. Más relevancia adquiere el problema al considerar una franja territorial cuya
Estrategia general de intervención. Objetivos de calidad pai- identidad paisajística se ha formado a lo largo de miles de años, si bien su impronta
Todo lo anteriormente comentado requiere una serie de actuaciones que se pueden
sajística resumir en las siguientes:
definitiva de manera general se ha terminado de gestar hace apenas tres o cuatro déca-
das.
Una correcta articulación territorial, esto es, un adecuado ordenamiento de los usos del • Coordinar propuestas de recuperación del paisaje que involucren a todas las
suelo en la Costa Subtropical es, dada la complejidad de su estructura, el objetivo gene- El boom inmobiliario, la ampliación poco controlada de nuevas tierras agrícolas, la
administraciones implicadas y principales agentes económicos y sociales, pres- afluencia de turistas, el abandono y crisis de sistemas productivos tradicionales y la ex-
ral que ha de contribuir a maximizar en la medida de lo posible la calidad paisajística. De tando especial atención a aquellas zonas más frágiles o actualmente degrada-
lo contrario, el deterioro del paisaje de la costa granadina será imparable y se convertirá ponencial alteración de los escasos espacios naturales como consecuencia de la intensa
das (vegas, entornos urbanos, sectores de agricultura plastificada). humanización de la costa resumen, a grandes rasgos, cuáles son los pilares fundamenta-
en una problemática difícilmente corregible, más aún cuando ya se sitúa en una situa-
ción de dramática alteración. Las características de este tramo litoral ofrecen hoy en su • Aprovechar los notables argumentos territoriales naturales y culturales como les de la problemática que afecta al paisaje de este territorio.
mayor parte una combinación de espacios bajos colmatados por edificios de distintos elementos a partir de los cuales repensar el paisaje de la costa granadina. Por un lado, la vocación antrópica de la Costa Subtropical permite asegurar que las
volúmenes dedicados al turismo residencial, y un conjunto de sierras litorales ocupadas • Elaborar políticas lo suficientemente desarrolladas para difundir los valores pa- medidas intervencionistas deben seguir una doble línea de acción. Se hace necesaria una
masivamente en sus sectores basales por aterrazamientos de dedicación agrícola cuando trimoniales y del paisaje entre la sociedad de la Costa Subtropical, resaltando coherente estructuración de los espacios urbanos, periurbanos y los areales afectados
no por cultivos bajo plástico. para ello las múltiples ventajas que reporta su gestión equilibrada y sostenible. por sus infraestructuras con el objetivo de que el paisaje artificial que representan logre
A pesar de la crisis económica, las expectativas de crecimiento inmobiliario en el sector un equilibrio, a todas luces deseado, entre la intensiva ocupación humana del territorio y
• Identificar el patrimonio existente en el territorio, especialmente el de tipo la calidad de vida de sus habitantes. Por tanto, la búsqueda de armonía paisajística en el
siguen siendo una amenaza para el paisaje, y sitúan a alguno de sus municipios (Al- agrario y constructivo histórico (y en particular, el relacionado con la explota-

Foto 364: La correcta articulación territorial de la Costa Subtropical y, con ello, la mejora de la calidad paisajística del litoral de la provincia de Granada en su conjunto, requiere una ardua labor de ordenación y control de los distintos usos del suelo, especialmente de los agrícolas y urbanos, cuya actual organización define un
mosaico de ocupaciones en el que residen numerosos problemas que afectan a la calidad de vida de la sociedad y afean de manera indudable su paisaje. En la imagen, el entorno urbano de Almuñécar.
Autor: Ricardo Aussó Burguete.

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SISTEMA COMPARTIDO DE INFORMACIÓN SOBRE LOS PAISAJES DE ANDALUCÍA LITORAL

medio urbano debe ser una prioridad, especialmente en las áreas de expansión de las GARCÍA-BARQUERO LÓPEZ, G. (1990), Geografía física y humana de Andalucía. Síntesis.
ciudades y en sus franjas periurbanas, que son los sectores donde todavía es posible en Madrid.
ocasiones corregir las disfuncionalidades asociadas al crecimiento edificatorio. Referencias GARRIDO GONZÁLEZ, L. (2001), Historia de la minería andaluza. Sarria. Málaga.
La presión urbana y demográfica en el litoral granadino asfixia a las vegas de cultivo, lo
ACOSTA BONO, G. (1999), Ordenación del litoral y política territorial en Andalucía. En A. GÓMEZ BECERRA, A. (1995), El poblamiento altomedieval en la costa de Granada. Studia
que lleva aparejado una serie de consecuencias negativas sobre los que son los dos
Viciana Martínez-Lage (Coor.), Actas de las Jornadas sobre el litoral de Almería: caracte- Historica Hª Medieval, nº 13, pp. 59-92
recursos naturales básicos para la actividad agrícola: las aguas y los suelos. Más allá del
rización, ordenación y gestión de un espacio geográfico, pp. 111-125. Almería.
agotamiento –lento en general– de dichos recursos por sobre-utilización y sobre- GONZÁLEZ ROMÁN, C. (2001), Ciudad y poblamiento romano en la provincia de Gra-
explotación, el aporte de desechos de todo tipo a los ríos, los vertederos incontrolados, ARIAS ABELLÁN, J. y FOURNEAU, F. (Eds.) (1998), El Paisaje Mediterráneo. Monográficas nada durante el Alto Imperio. Habis, 32, pp. 271-296.
las acumulaciones de basura cerca de los núcleos habitados, y el uso y en mucho casos Tierras del Sur, Universidad de Granada – Junta de Andalucía. Granada.
INSTITUTO ANDALUZ DEL PATRIMONIO HISTÓRICO - CONSEJERÍA DE CULTURA
abuso de materiales fertilizantes, pesticidas y de otros empleados comúnmente en agri-
BEAS TORROBA, J. y MATEOS LÓPEZ, M.C. (Dirs. y Coors.) (1999), Las unidades de (2006), Atlas del Patrimonio Inmaterial de Andalucía. Sevilla.
cultura, que acaban infiltrándose a las capas superiores del suelo y, de ahí, alcanzan el
paisaje en la provincia de Granada. Diputación de Granada, Granada.
acuífero, provocan una contaminación directa del suelo y de las aguas superficiales, e INSTITUTO DE CIENCIAS DE LA UNIVERSIDAD DE MÁLAGA – A.G.E. (1984), Excursiones
indirecta de aguas sub-superficiales y subterráneas. BOSQUE MAUREL, J. y FERRER RODRÍGUEZ, A. (1999), Granada, la tierra y sus hombres. geográficas en la costa mediterránea andaluza. Primeras Jornadas Interuniversitarias,
Universidad de Granada. Granada. Universidad de Málaga – Asociación de Geógrafos Españoles. Málaga.
La contaminación no sólo afecta a aguas y suelos, sino que las emisiones de contami-
nantes a la atmósfera (por el tráfico, los sistemas de calefacción y la actividad industrial CARMONA PORTILLO, A. (1999), Historia de Andalucía. Sarria. Málaga. MALPICA CUELLO, A. (1995), Arqueología de los paisajes medievales granadinos: medio
sobre todo) es notable; la degradación de la calidad del aire en la Costa Subtropical sólo físico y territorio en la costa de Granada. Arqueología y Territorio Medieval, 2, pp. 25-62.
CONSEJERÍA DE AGRICULTURA, PESCA Y MEDIO AMBIENTE DE LA JUNTA DE ANDA-
es mitigada por la frecuencia de los vientos y el efecto disipador correspondiente. Si a
LUCÍA (2013), Plan de Protección del Corredor Litoral de Andalucía. Sevilla. MARTÍN-VIVALDI CABALLERO, Mª E. y COZAR VALERO Mª. E. (1998), Paisaje y turismo
todo ello unimos otras distorsiones provocadas por la propia actividad humana, como
en el litoral de Granada”. En Arias Abellán, J. y Fourneau, F., El Paisaje Mediterráneo,
los ruidos, la contaminación lumínica y los impactos visuales, el paisaje de esta franja CONSEJERÍA DE MEDIO AMBIENTE DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA (2010), Adecuación
Universidad de Granada. Granada, pp. 273-282.
litoral presenta una degradación muy importante, especialmente en los entornos urba- del Plan Forestal Andaluz. Horizonte 2015.
nos principales. OCAÑA OCAÑA, C., GÓMEZ MORENO, M.L. y BLANCO SEPÚLVEDA, R. (2004), Las
CONSEJERÍA DE OBRAS PÚBLICAS Y TRANSPORTES DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA
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La orientación intensiva en busca de la máxima productividad y de los mayores benefi- (2006), Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía: Decreto 206/2006, de 28 de
Universidad de Málaga. Málaga.
cios económicos de la actividad agrícola no debe ser una traba para su adecuada inte- noviembre de 2006.
gración ambiental y paisajística. Deben conciliarse todos los intereses implicados para PÉREZ CAMPAÑA, R. (2013), La vega del Guadalfeo como espacio agrario periurbano:
CONSEJERÍA DE VIVIENDA DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA (2009), Atlas de la Historia del
que la agricultura, base sustancial del paisaje y parte destacada de la economía comar- transformación, ecoestructura y multifuncionalidad. Tesis Doctoral, Universidad de Gra-
Territorio de Andalucía, Instituto de Cartografía de Andalucía, Junta de Andalucía, Sevilla.
cal, sea una práctica de óptimos rendimientos y ambientalmente sostenible. La tecnifica- nada. Granada.
ción e innovación en el campo, así como el crecimiento de los invernaderos no pueden CONSEJERÍA DE VIVIENDA Y ORDENACIÓN DEL TERRITORIO DE LA JUNTA DE ANDA-
PÉREZ HENS, J.M. y ALCALDE RODRÍGUEZ, F. (2010), Historia de Motril y la costa de
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Granada. Diputación de Granada. Granada.
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COSTA MORATA, P. (1991), La costa de Granada. Trotta. Madrid.
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con el objetivo de que la agricultura en la actualidad contribuya a conformar un paisaje FERNÁNDEZ CACHO, S., FERNÁNDEZ SALINAS, V., HERNÁNDEZ LEON, E., LÓPEZ
SÁNCHEZ ESCOLANO, L.M. y ESPINOSA ARIAS, J.A. (2012), El binomio agricultura-
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turismo y su incidencia en el modelo territorial de la costa de Granada. Papeles de Geo-
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La sostenibilidad ambiental debe ser un objetivo prioritario, y necesariamente debe llevar grafía, 55-56, pp.189-203.
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aparejado la protección de las “islas” de terreno donde la dominante principal sea de
ZOIDO NARANJO, F. (Dir.) (2014), Bases para la realización del Sistema Compartido de
tipo natural. Esta orientación del paisaje, en un espacio litoral notablemente montañoso FERNÁNDEZ CACHO, S., FERNÁNDEZ SALINAS, V., HERNÁNDEZ LEON, E., LÓPEZ
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como éste, ha sido fuertemente alterada como pauta lógica de la intensa y antigua MARTÍN, E., QUINTERO MORON, V., RODRIGO CAMARA, J.M. y ZARZA BALLUGERA, D.
Ordenación del Territorio – Centro de Estudios Paisaje y Territorio, Junta de Andalucía.
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genera problemas de erosión y pérdida de suelo. La corrección de estos efectos y el Sevilla. ZOIDO NARANJO, F. (2003), Educación, formación y sensibilización sobre el paisaje.
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FRONTANA GONZÁLEZ, J. (2002), Agua y territorio: recursos y conflictos de usos en


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