TALLER DE INVESTIGACIÓN Y PROYECTO
MERCADO DE EXCEPCION
Profesores: Sebastián Gray y José di Girolamo
ENCARGO 1 / ABSTRACT + REFERENTES
Vivienda de integración social como apuesta para la regeneración barrial y
económica de los barrios.
La siguiente investigación se centrará en el déficit de vivienda en Chile como deuda y causante
del llamado “Estallido Social” chileno, iniciado el 18 de octubre de 2019 y que aun busca una
resolución al conflicto. Como tema de investigación se plantea la densificación de zonas centrales
de la ciudad con vivienda económica y rentable por sí misma. Este estudio busca enmarcarse en la
problemática de las políticas habitacionales actuales, en donde sólo es posible construir viviendas
de subsidio DS-49 para familias más vulnerables en sectores periféricos de las ciudades, debido a
que el costo valor del suelo en áreas más centrales, escapa de los valores otorgados por el gobierno.
Esto implica una inequidad urbana que implica que se siga expulsando a los habitantes hacia
sectores alejados de sus fuentes de trabajo, pocos servicios, con un sistema de transporte que no
da abasto para esa población, y una constante sensación de abandono por parte de las autoridades.
Dentro de las motivaciones para este trabajo se encuentra que la discusión de la vivienda es un
tema del que no podemos estar ajenos, el cual nos mantenemos observando cómo año tras años
las políticas impuestas no parecen resolver el problema de la vivienda digna y que no parece tener
una solución aún. Esto demuestra que se ha ido replicando un modelo errado de habitación por más
de 40 años, pero en distintas escalas; en donde la erradicación masiva de campamentos que se
llevó a cabo entre los años 1976 y 1985 sigue existiendo, más bien, esta acción ha sido camuflada
con un nombre mucho menos violento y a veces esperanzador, “el sueño de la casa propia”. Así es
como se observa que, en la mayoría de los proyectos enfocados en las familias con menores
ingresos, se termina por aislar a este tipo de vivienda del resto de la trama urbana. Esto genera
enclaves de pobreza, separados e ignorados por el resto de la ciudad y donde las opciones para
optar a la movilidad social son muy escasas. En 1930, el mismo Gropius dejaba sobre la mesa el
tema ante el CIAM III, y preveía el problema de la habitación obrera y el crecimiento de la ciudad al
señalar que “(…) para la mayoría de la población desacomodada, no resulta económico el vivir en la
periferia.” 1
Como hipótesis de investigación se plantea que la vivienda para habitantes en situación de
vulnerabilidad puede configurarse como ejemplo de vivienda digna, asequible y rentable en zonas
centrales de la ciudad. Para ello se buscará la forma de que pueda mantener a través de nuevas
políticas de arriendo equitativo y que también puedan ser foco de inversión y de actividades
comerciales, generando empleos tanto para sus vecinos como habitantes de otros sectores de la
ciudad. A grandes rasgos se entendería como una mixtura de usos, que eliminaría el estigma de
vivienda social como un tipo de construcción precario, con espacios que no se adaptan a sus lógicas
de vida, con espacios públicos deteriorados y servicios que no están a su alcance. La vivienda no
sólo debería incluir el termino dignidad en sus espacios, sino que, en su construcción, en su
localización, en sus barrios, ese sería un verdadero derecho a la ciudad.
1
[Link]. (1930) Título original: “Flach-, Mittel- oder Hochbau?”, conferencia pronunciada en el III Ciam, celebrado en
Bruselas en noviembre de 1930. Publicada originalmente en: Rationelle Bebauungsweisen (Fránkfurt: Englert & Schlosser,
1931), páginas 26-47.
Colegio de Arquitectos
“Ante las manifestaciones ciudadanas del día 18 de octubre iniciadas en la ciudad de Santiago y hoy
día extendida a otras ciudades del país, quienes suscriben, el Directorio Nacional del Colegio de
Arquitectos de Chile declara:
1.- Reconocemos que la ciudadanía se ha manifestado como reacción a la aplicación de políticas
nefastas que solo han agravado las desigualdades sociales y económicas de la ciudadanía, viendo
además como grupos privilegiados se han enriquecido usando practicas reprochables haciéndose
de recursos que pertenecen a todos y que debían haber servido para resolver parte de las
inequidades y desigualdades que el país vive y que se reflejan entre otras en la educación, la salud,
la seguridad social y la seguridad ciudadana.
2.- Contrariamente, los trabajadores siguen viendo cómo se consolida la vergonzosa situación que
permite que las AFP se enriquezcan a costa de sus ahorros; como las Isapres aplican prácticas
legales que son esencialmente injustas y atentatorias contra el derecho de hombres y mujeres que
más requieren de atención y a quienes se les califica como cargas del sistema. Es la tercera edad,
nuestros enfermos y en general los más desposeídos quienes deben padecer día a día los efectos
de las desigualdades de este sistema y quienes, a vista y paciencia de toda la ciudadanía ven como
los grupos económicos se coluden para enriquecerse eludiendo uno de los pilares del sistema de
libre mercado que sostiene toda su actividad y sus derechos, cual es la libre competencia; como los
sueldos y salarios llegan a niveles que hacen insostenible la sobrevivencia y una vida de mínima
dignidad, mientras los gastos por servicios básicos cada día se elevan haciendo más frágil su diario
vivir.
3.- Esto ha generado la reacción que estamos viendo. No podemos defender los actos de violencia
que han ocasionado los destrozos a la propiedad pública y privada, los saqueos al comercio, la
quema de buses y enfrentamientos con Carabineros. No es la forma de expresar el descontento,
pero también es entendible que la ira contenida por tantos años y la vergüenza de ver injusticias
y atropellos sin que la autoridad se haga cargo de los temas de fondo, genere indignación que
desemboca en la movilización masiva.
4.- Llamamos al Gobierno a que actúe con la premura necesaria resolviendo las demandas que han
gestado la movilización ciudadana y que se inicie una profunda revisión de nuestras políticas
sociales poniendo énfasis en las personas y no en los negocios para que de este modo se alcancen
objetivos que contribuyan a disminuir la espantosa brecha entre la riqueza y la pobreza que
hoy día tiene marginados de una vida digna a la mayoría de nuestros compatriotas.
5.- Los principios más básicos de la arquitectura ponen como eje central de la disciplina a las
personas, velando por la generación de espacios y ciudades lo más armónicas posibles y
aspirando principalmente a influir en la calidad de vida de la gente, aun cuando el mismo
sistema muchas veces enfrenta a nuestros colegas a condiciones que dificultan nuestro
actuar, como son por ejemplo la conformación de barrios de viviendas sociales emplazadas
en sectores suburbanos, carentes del equipamiento básico necesario, déficit de áreas verdes,
marginalidad urbana y pésima calidad de las viviendas, generando núcleos hacinados y
promiscuos, factores que favorecen el surgimiento de la delincuencia y provocan la
estigmatización de estos sectores como parias de la sociedad.
No hacerlo solo acarreará mayor frustración y mayor odio en nuestra sociedad”
Consejo Nacional de Desarrollo Urbano
"La situación que vive el país nos mueve como Consejo Nacional de Desarrollo Urbano (CNDU) a
actuar con genuina voluntad para la construcción de un Chile mejor. El CNDU es una institución
integrada por representantes del mundo público, privado, académico, gremial y de la sociedad civil,
con pensamientos legítimamente diferentes, que enriquecen la construcción de propuestas con el
valor y respeto a la diversidad y transversalidad.
Hoy necesitamos más que nunca actuar con generosidad para escuchar, dialogar y proponer. Es por
ello que como CNDU manifestamos nuestra total disposición para construir los puentes que sean
necesarios, para producir convergencia en los cambios que mejoren nuestras ciudades y su calidad
de vida, que las hagan más justa y cohesionadas socialmente.
Compartimos transversalmente el diagnóstico de profunda segregación en nuestras ciudades y la
urgencia de mayor integración social. Estos desafíos son el principal eje de la Política Nacional de
Desarrollo Urbano, sin embargo, estamos conscientes que deberemos perseverar mucho más, para
que la agenda pública profundice en las medidas que permitan superar este flagelo.
Por otro lado, creemos que para superar la inequidad urbana se requiere de una nueva ética, que
ponga el foco en el desarrollo social. Hacer ciudad es un hecho profundamente político, y
como ciudadanos, debemos recuperar el valor de lo colectivo y del bien común. La destrucción
de bienes públicos solo dificulta aún más la aproximación y cercanía de la ciudad a sus habitantes,
por lo que hacemos un llamado urgente a cuidar la ciudad y su tejido social.
Como CNDU invitamos a todas y todos a construir una Agenda Social Urbana, con propuestas
de corto plazo -sin desatender las tareas del largo plazo- para promover mayor equidad
territorial, mayor integración social, facilitar el acceso a la vivienda, fortalecer la gobernanza
local y llamar a la ciudadanía a una participación más efectiva".