Vigilancia del Ruido y Audición Laboral
Vigilancia del Ruido y Audición Laboral
1. INTRODUCCIÓN
El ruido es uno de los mas frecuentes factores de riesgo en el ambiente ocupacional, de diferentes
actividades económicas, como en la manufactura, el transporte, la construcción, la agricultura y la
minería. La disminución de la audición producida por el ruido, afecta notablemente la calidad de
vida de los trabajadores y produce grandes pérdidas en la Empresa.
La implementación de estos programas, eleva la moral de los trabajadores, mejora las relaciones
laborales y por consiguiente la eficiencia y la calidad en el trabajo. Se ha encontrado un mayor
grado de eficiencia, en relación con bajos niveles de ruido, sobre todo en trabajos complejos en los
cuales se requiere de concentración, de facilidad y exactitud en las comunicaciones. También se
ha encontrado disminución en las tasas de accidentalidad laboral, lesiones y pérdida de tiempo
laboral. Además, la versatilidad, la adaptabilidad y la promoción de los trabajadores, se mantiene
cuando los trabajadores tienen una buena audición. Esto permite conservar el valor de los recursos
humanos, así mismo reducir costos en compensaciones, en seguridad social y en futuras
reclamaciones (3).
Debido a que las condiciones ocupacionales varían de una circunstancia a otra y también el grado
en el cual los factores relacionados con el trabajo contribuyen a la génesis de una enfermedad o
lesión, es importante no solo identificar los factores de riesgo y sus alteraciones, sino también
cuantificar la fracción etiológica ocupacional, la cual varía con relación a las variables de persona,
tiempo y lugar, para la orientación de las medidas de prevención y control.
La hipoacusia neurosensorial por ruido, es causada por la exposición a niveles de ruido de una
duración tal, que daña las células ciliadas de la cóclea, en el oído interno. Inicialmente la
exposición al ruido, puede causar un cambio temporal en el umbral auditivo, manifiesto como una
disminución en la sensibilidad auditiva, pero que al retirar la exposición, regresa a sus niveles
anteriores en pocos minutos u horas. Sin embargo, una exposición repetida al ruido, produce una
pérdida permanente de la audición neurosensorial (4).
El ruido laboral puede provenir de ciertas condiciones del trabajo, como máquinas, equipos,
herramientas, instrumentos, etc. y su capacidad de producir daño o lesión auditiva, dependerá de
la intensidad (amplitud), frecuencia y duración de la exposición, así como de la predisposición
individual de cada persona y de sus hábitos, conductas o comportamiento para protegerse del
ruido o exponerse a este.
El efecto del ruido sobre la audición, depende de tres características físicas del sonido : amplitud,
frecuencia y duración. El nivel de presión sonora (SPL), expresado en decibeles (dB), es una
medida de la amplitud del cambio de presión que produce el sonido. Esta amplitud es percibida por
el oyente como la intensidad del sonido. Los límites de la exposición son comúnmente medidos en
dBA y sin el sufijo de amplitud, se utiliza la expresión dB SPL (4).
La frecuencia del sonido, expresada en Hertz (Hz), representa el número de ciclos que ocurren en
1 segundo y determina el tono percibido por el oyente. El rango de frecuencia que puede oír una
persona normal, está entre 20 Hz a 20 kilohertz (kHz). Existen rangos de frecuencias que son
consideradas infrasónicas (por debajo de 20 Hz), de alta frecuencia (10 a 20 kHz), y ultrasónicas
(por encima de 20 kHz) (4).
Sin embargo, la disminución de la audición por exposición a ruido, puede tener otras causas
diferentes a la exposición ocupacional. La pérdida auditiva causada por la exposición a ruido, de
origen no ocupacional, es denominada socioacusia. Esta incluye la exposición al ruido de origen
recreacional y ambiental (v.g. la música estrepitosa, deportes y juegos con alta exposición a ruido,
utilización de armas, así como de herramientas y aparatos para el hogar de alto poder) que pueden
afectar la audición, igual que el ruido ocupacional (4).
Además, hay que tener en cuenta que, numerosos estudios, como los de Hamernik and Henderson
1976; Brown et al. 1978; Gannon et al. 1979; Brown et al. 1980; Hamernik et al. 1980; Pryor et al.
1983; Rebert et al. 1983; Humes 1984; Boettcher et al. 1987; Young et al. 1987; Byrne et al. 1988;
Fechter et al. 1988; Johnson et al. 1988; Morata et al. 1993; Franks and Morata 1996 ; indican que
la exposición a ruido, en combinación con ciertos factores de riesgo físico y/o químico (v.g.
vibración, solventes orgánicos, monóxido de carbono, medicamentos ototóxicos y ciertos metales),
parecen tener efectos sinérgicos sobre la pérdida auditiva (4).
Algunas pérdidas auditivas, también de tipo neurosensorial, ocurren en forma natural con la edad,
a esta pérdida se le denomina presbiacusia. Opuestamente a la pérdida auditiva neurosensorial,
está la pérdida de la audición de tipo conductivo, conocida como enfermedad del oído externo o del
oído medio (4).
Varios estudios han encontrado que el ruido también está asociado con otros efectos no auditivos,
tales como el estrés psicológico y la interrupción del desempeño laboral (Cohen 1973; EPA 1973;
Taylor 1984; Öhrström et al. 1988; Suter 1989), y posiblemente con la hipertensión arterial
(Parvizpoor 1976; Jonsson and Hansson 1977; Takala et al. 1977; Lees and Roberts 1979;
Malchaire and Mullier 1979; Manninen and Aro 1979; Singh et al. 1982; Belli et al. 1984; Delin
1984; Talbott et al. 1985; Verbeek et al. 1987; Wu et al. 1987; Talbott et al. 1990). El ruido puede
también ser un factor contribuyente en los accidentes de trabajo (Cohen 1976; Schmidt et al. 1980;
Wilkins and Acton 1982; Moll van Charante and Mulder 1990). Sin embargo, los datos aún son
insuficientes para endosar el riesgo específico de estos efectos no auditivos (4).
El factor de riesgo ruido es uno de los factores de riesgo ocupacional más frecuentes, en nuestro
medio. Una encuesta adelantada por el Instituto de Seguros Sociales Seccional Cundinamarca en
el período 1988-1989, encontró que este factor de riesgo se encontraba presente en el 60% de las
empresas y que el 26% de los trabajadores estaban expuestos al mismo (1). Igualmente, en los
Estados Unidos se ha estimado que el 26% de los trabajadores de la producción están expuestos a
ruidos de 90 dBA o más, durante ocho horas diarias (2).
La exposición a ruido, es uno de los problemas de salud ocupacional más prevalentes en los
trabajadores. En los Estados Unidos, se estima actualmente, que hay aproximadamente 30
millones de personas expuestas en sus sitios de trabajo a niveles de ruido peligrosos y
adicionalmente hay 9 millones de personas, que están expuestas al riesgo junto con otras
sustancias, como solventes y metales (5).
En 1981, OSHA (Occupational Safety and Health Administration) estimó que 7.9 millones de
trabajadores estadounidenses, del sector de la manufactura, se encontraban expuestos
diariamente en su ocupación a niveles de ruido de 80 dBA o más. En el mismo año, la U.S.
Environmental Protection Agency (EPA), estimó que más de 9 millones de trabajadores
estadounidenses estaban expuestos diariamente en su ocupación a niveles de ruido por encima de
85 dBA, más de la mitad (56,15%) de estos trabajadores pertenecían al sector de la manufactura,
el 21,2% al sector del transporte, el 10,7% eran militares, el 5,62% pertenecían al sector de la
construcción, el 3,54% al sector xxxx y el 2,8% al sector minero (4).
NIOSH (National Institute for Occupational Safety and Health) realizó en los Estados Unidos, entre
1981 y 1983, una encuesta Nacional sobre exposición ocupacional (NOES) y entre 1984 y 1989 la
encuesta Nacional de salud ocupacional en la minería (NOHSM) para recoger información en la
industria minera, que no fue cubierta inicialmente por NOES. En la primera encuesta se midieron
los niveles de ruido y se consideró que los trabajadores estaban expuestos, cuando se encontraba
cualquier tipo de ruido de 85 dBA o más (excluyendo el ruido de impulso), en el ambiente de
trabajo, mínimo una vez por semana para el 90% de las semanas de trabajo durante un año. Se
encontró exposición en un amplio rango de industrias, pero sobretodo en la de manufactura. En la
segunda encuesta no se midieron los niveles de ruido, pero se utilizó una evaluación cualitativa
para determinar la exposición a ruido y se encontró exposición a ruido en todas las empresas
cubiertas (4).
2. DEFINICIONES OPERATIVAS
Ruido como factor de riesgo ocupacional y cambio del umbral auditivo en los trabajadores
expuestos a ruido.
Ruido: 1. Sonido indeseable. Por extensión, ruido es cualquier disturbio dentro de una frecuencia
de banda, tales como ondas eléctricas indeseables en un canal o aparato de transmisión. 2.
Oscilaciones erráticas, intermitentes o estadísticamente aleatorias (ANSI S1.1-1994: noise).
Ruido continuo: ruido con insignificantes y pequeñas fluctuaciones de nivel dentro de un período
de observación (ANSI S3.20-1995: stationary noise; steady noise).
Ruido Variable: Ruido, con o sin tonos audibles, para el cual el nivel varia substancialmente
durante el período de observación (ANSI S3.20-1995: nonstationary noise; nonsteady noise; time-
varying noise).
Ruido intermitente: ruidos que son interrumpidos a intervalos, por niveles de sonido relativamente
bajos.
Ruido de impulso o de impacto: esta caracterizado por un súbito aumento y rápido decaimiento
en los niveles del sonido y es menor de 1 segundo de duración.
Intensidad del sonido: razón promedio de energía del sonido, transmitida en dirección específica
a un punto, por unidad de área, en esa dirección a el punto considerado. Unidad, watt por metro
cuadrado (W/m 2); símbolo, I (ANSI S1.1-1994: sound intensity; sound-energy flux density; sound-
power density).
Nivel de intensidad del sonido: diez veces el logaritmo en base diez, del valor de la intensidad
de un sonido dado, en una dirección determinada, a la referencia de un sonido de intensidad de 1
picoWatt por metro cuadrado (pW/m 2). Unidad, dB; símbolo, L (ANSI S1.1-1994: sound intensity
level).
Nivel de presión sonora: 1. Diez veces el logaritmo en base diez, del valor de tiempo promedio al
cuadrado de la presión de un sonido, en una banda de frecuencia, el cuadrado de la presión de
sonido de referencia en gases de 20 micropascals (µPa). Unidad, dB; símbolo, Lp. 2. Para sonidos
en medios de transmisión diferentes a los gases, salvo otra indicación específica, se refiere a
presión de sonido en 1 µPa (ANSI S1.1-1994: sound pressure level).
TWA = 10 x Log(D/100) + 85
Donde D = dosis.
Audiograma: gráfica del nivel de umbral auditivo, como una función de frecuencia (ANSI S3.20-
1995: audiogram).
Cambio significativo del umbral: NIOSH define cambio significativo del umbral como un
incremento en el HTL (nivel de umbral auditivo) de 15 dB o más en cualquier frecuencia (500,
1000, 2000, 3000, 4000, o 6000 Hz) en cualquier oído, que es confirmado para el mismo oído y
frecuencia, por un segundo examen dentro de los 30 días siguientes del primer examen.
Cambio temporal del umbral: incremento temporal en el umbral de audición para un oído
causado por exposición a un estímulo auditivo de alta intensidad. Tal cambio puede ser causado
por otros medios, tales como el uso de aspirina u otras drogas. Unidad, dB. (ANSI S3.20-1995:
temporary threshold shift; temporary hearing loss).
Niveles de exposición y duración: la exposición ocupacional a ruido deberá ser controlada hasta
que la exposición del trabajador sea menor a la combinación del nivel de exposición (L) y duración
(T), calculada por la siguiente formula (o como se muestra en la Tabla 1-1).
Fuente: CENTER FOR DISEASE CONTROL AND PREVENTION. National Institute for
Occupational Safety and Health. 1998. Criteria for a recommended standart. Occupational Noise
Exposure. NIOSH Publication 98-126.
Dosis diaria de ruido: cuando la exposición diaria a ruido consiste en períodos de diferentes
niveles de ruido, la dosis diaria (D) no deberá ser igual o superior a 100, calculada por la siguiente
formula:
La dosis diaria puede convertirse en una medida TWA para 8-hr, de acuerdo con la siguiente
formula (o como se muestra en la Tabla 1-2):
Fuente : CENTER FOR DISEASE CONTROL AND PREVENTION. National Institute for
Occupational Safety and Health. 1998. Criteria for a recommended standart. Occupational Noise
Exposure. NIOSH Publication 98-126.
Limite techo de exposición: la exposición a ruido continuo, variable, intermitente o de impulso no
deberá exceder 140 dBA.
Monitoreo inicial: cuando de inicia el programa de vigilancia epidemiológica del factor de riesgo
ruido y conservación auditiva, se deberá realizar un monitoreo inicial de el sitio de trabajo o de las
tareas ruidosas del trabajo, para determinar los niveles de exposición a ruido de todos los
trabajadores y determinar en quienes la exposición a ruido puede ser igual o superior a 85 dBA
para 8-hr TWA.
Monitoreo periódico: si algún trabajador esta expuesto a ruido igual o superior a 85 dBA para 8-
hr TWA, el monitoreo deberá ser repetido por lo menos cada 2 años. Cuando hay un cambio en los
equipos de la Empresa, en los procesos de producción o en el mantenimiento de rutina, El
monitoreo deberá ser repetido dentro de los 3 meses siguientes. También es prudente, valorar la
exposición a ruido cuando cambian las prácticas de trabajo o cuando se detecta un cambio
significativo en el umbral auditivo de los trabajadores.
Los instrumentos usados para medir la exposición a ruido de los trabajadores, deberán ser
calibrados para garantizar una medición exacta y deberán estar conforme a la norma ANSI S1.4-
1983 y S1.4A-1985, Type 2 [ANSI 1983, 1985] (American National Standard Specification for
Sound Level Meters) o ANSI S1.25-1991 [ANSI 1991a] (American National Standard Specification
for Personal Noise Dosimeters).
Audiometría: el examen de audiometría para tonos puros, de la vía aérea, debe valorar el umbral
de la audición por lo menos en los 500, 1000, 2000, 3000, 4000 y 6000 hertz (Hz). Los oídos
derecho e izquierdo, deben ser examinados individualmente. El umbral para los 8000 Hz también
puede ser examinado como una opción y como una fuente útil de información sobre la etiología de
la pérdida auditiva.
Se recomienda que el examen audiométrico sea realizado con un audiómetro que reúna las
especificaciones técnicas, cuente con mantenimiento y sea utilizado de acuerdo con la norma
ANSI S3.6-1996 [ANSI 1996b] (American National Standard Specifications for Audiometers). A los
audiómetros se les debe practicar un chequeo diario de funcionamiento, un chequeo de calibración
acústica cada vez que el chequeo de funcionamiento indique una diferencia en el umbral, que
exceda de 10 dB en cualquier auricular a cualquier frecuencia y un examen de calibración
exhaustiva anual o cada vez que la calibración acústica indique esta necesidad. Los datos sobre la
última calibración anual del audiómetro deberán quedar registrados en el audiograma de cada
trabajador.
El examen audiométrico debe ser realizado en una habitación donde los niveles de ruido ambiental
reúnan todos los requerimientos de la norma ANSI S3.1-1991 [ANSI 1991b] (American National
Standard Maximum Permissible Ambient Noise Levels for Audiometric Test Rooms).
Para las cabinas de audiometría, los niveles de ruido ambiental deberán ser chequeados por lo
menos anualmente. En los exámenes externos o móviles, el nivel de ruido ambiental del lugar
donde se realizará la audiometría, deberá ser examinado por lo menos diariamente o cada vez que
se realice la movilización. Este nivel ambiental de ruido, también debe estar registrado en cada
audiograma.
Entonces se realizará audiometría completa de la vía ósea, para descartar o detectar una patología
auditiva de tipo conductivo en el oído medio (6).
Si esta revisión valida que se trata de un cambio en el umbral de tipo neurosensorial, con un
incremento en el nivel de umbral auditivo, de 15 dB o más en cualquier frecuencia y en cualquier
oído, el cambio de umbral es considerado como un cambio significativo. Este cambio debe ser
registrado en la historia médica del trabajador, y el audiograma confirmatorio servirá como una
nueva línea de base y deberá ser usado para calcular cualquier cambio subsecuente en el umbral.
El trabajador deberá recibir inmediatamente retroalimentación sobre el resultado de su examen
auditivo.
Cuando un cambio significativo en el umbral ha sido validado, la Empresa deberá tomar las
medidas apropiadas de intervención para proteger al trabajador de una pérdida de audición
adicional, debida a la exposición ocupacional. Entre estas acciones se incluyen los controles de
ingeniería, administrativos y de prácticas de trabajo para disminuir o controlar el factor de riesgo, la
explicación al trabajador de los efectos de la pérdida auditiva, la reinstrucción y readecuación de
los protectores auditivos, entrenamiento adicional al trabajador sobre prevención de la pérdida
auditiva y cuando sea necesario, la reubicación de el trabajador a un área de trabajo menos
ruidosa.
Audiometría de retiro: la Empresa deberá realizar una audiometría a los empleados que se
retiren del trabajo y a quienes realicen un trabajo, aunque sea en forma temporal, que implique
exposición a niveles de ruido peligrosos. La audiometría de retiro deberá ser realizada en las
mismas condiciones que la audiometría basal.
3. ESTRATEGIAS DE VIGILANCIA
Búsqueda de casos expuestos al factor de riesgo ruido, a través de la evaluación ambiental de los
lugares de trabajo, identificando la presencia de ruido igual o superior a 85 dBA .
4.1. Instituciones
4.2. Registros
Se recomienda archivar los registros de monitoreo audiométrico, por lo menos por el tiempo de
duración del trabajador en el empleo más 30 años.
Los registros de las calibraciones del audiómetro y de las evaluaciones ambientales del ruido en el
lugar donde se realiza la evaluación audiométrica, se recomienda mantenerlos por lo menos por 5
años (4).
5. INTERVENCIONES
5.1. Colectivas
Capacitación : todos los trabajadores que se identifiquen como expuestos al factor de riesgo, se
les incluirá en un programa de capacitación o educación periódica en grupo, sobre los siguientes
temas : los efectos físicos y psicológicos del ruido y la pérdida auditiva ; identificación del factor de
riesgo ruido ; normas de prevención y métodos específicos de control del factor de riesgo ruido ;
examen audiométrico ; selección de los elementos de protección auditiva ; reposición, uso y
cuidado de los mismos ; rol y responsabilidad de empleadores y trabajadores en la prevención de
la pérdida auditiva por el ruido ; participación del trabajador en la vigilancia del factor de riesgo
ruido y en la promoción del uso de los elementos de protección auditiva.
Pueden utilizarse algunas estrategias, como las de ejemplarizar, resaltando las condiciones sobre
la exposición al factor de riesgo en la Empresa, incluyendo datos estadísticos sobre la
identificación y/o evaluación del factor de riesgo ruido, sobre el comportamiento de los trabajadores
frente al factor de riesgo y sobre morbilidad con respecto a disminución de la audición en los
trabajadores de la Empresa y/o en Empresas similares. También los ejercicios de identificación del
factor de riesgo y la discusión de grupo, pueden ser de gran utilidad.
Notificación a los trabajadores: todos los trabajadores que estén expuestos a ruido igual o por
encima de 85 dBA para 8-hr TWA deberán ser informados acerca de las potenciales
consecuencias de la exposición al ruido y de los métodos de prevención de la pérdida auditiva
inducida por el ruido. Cuando las mediciones de ruido informen sobre la presencia de niveles de
ruido peligroso, los trabajadores deberán ser notificados (4).
Protectores auditivos: a los trabajadores que van a estar expuestos a ruido a nivel igual o
superior a 85 dBA para 8-hr TWA, se les deberá dotar con protectores auditivos y exigir el uso de
los protectores auditivos desde cuando ingresan al trabajo. Esta recomendación no implica que los
trabajadores que no estén expuestos a estos niveles de ruido, no necesiten usar protectores
auditivos. Sería conveniente que los trabajadores usaran protectores auditivos, aunque su dosis de
exposición al ruido, con respecto a los 85 dBA para 8-hr TWA, fuera menor del 100% (v.g. 90 dBA
para 1 hr y 50 minutos).
Los protectores auditivos deberán atenuar el ruido suficientemente, para asegurar una verdadera
protección, por debajo de los 85 dBA para 8 hr TWA. Los trabajadores cuya exposición, para 8 hr
TWA, exceda los 100 dBA, deberán usar doble protección auditiva (tapón auditivo y copa
simultáneamente).
Los protectores auditivos nunca deben ser la primera medida para el control del ruido, sin
embargo, cuando los controles de ingeniería, los controles administrativos y las prácticas de
trabajo no pueden preservar la exposición de los trabajadores por debajo de los 85 dBA para 8 hr
TWA, se requerirá el uso de protectores auditivos.
Además, existen diferencias para los valores de atenuación de los protectores auditivos, entre las
pruebas de laboratorio y la protección real obtenida por un trabajador. Para los protectores de copa
existen diferencias de protección hasta de un 25% menos del valor anunciado en algunos de estos
productos, para los tapones auditivos que recobran lentamente su forma existen diferencias hasta
de un 50% menos del valor y para todos los otros tapones auditivos existen diferencias hasta de un
70% menos. Por lo cual se deben reconsiderar los valores de reducción del ruido anunciados en
las etiquetas de algunos de estos productos, hasta que no sea examinada su manufactura con
métodos adecuados, tales como el método de la norma ANSI S12.6-1997 (American National
Standard Methods for Measuring the Real-Ear Attenuation of Hearing Protectors) (4).
5.2. Individuales
Realizar las intervenciones específicas de ingeniería, para adecuar los puestos de trabajo
donde se haya identificado el factor de riesgo.
Inducción específica a cada trabajador nuevo, sobre el factor de riesgo ruido y la forma de
prevenir sus efectos (4).
A los trabajadores con lesiones auditivas previas, que puedan complicarse o agravarse por la
exposición al ruido, y siempre y cuando no se haya podido adecuar el puesto de trabajo para
disminuir o controlar el ruido, se les ubicará en un puesto de trabajo que no represente riesgo
para su salud.
Cuando se detecte un trabajador con un cambio en el umbral auditivo, se deberán tomar todas las
acciones posibles para garantizar que el trabajador no incurra en un pérdida auditiva adicional :
Se le imparte orientación individual, sobre su patología y el factor de riesgo, así como sobre las
medidas a seguir para prevenir la recurrencia y el empeoramiento de la patología. Deberá
entrenarse al trabajador en los temas de capacitación indicados arriba, en forma personalizada.
En lo posible, la orientación deberá coincidir con la retroalimentación sobre el examen auditivo
del trabajador.
Se realiza visita de inspección al puesto de trabajo para adecuar en caso de que sea necesario
el puesto, la organización y los procesos de trabajo, de tal manera que se elimine, se minimice
o se controle el factor de riesgo.
6. INDICADORES
Con el fin de conocer la eficacia de las medidas correctivas que se van aplicando, y de incluir o
excluir del programa a trabajadores, puestos de trabajo y secciones, es necesario calcular
periódicamente algunos indicadores, utilizando para ello la información obtenida de las
evaluaciones ambientales en la Empresa y al examinar a los trabajadores.
Indica la magnitud del problema de los trabajadores expuestos al factor de riesgo ruido. También
es una medida de la probabilidad de exposición. Se relaciona el número de trabajadores expuestos
al factor de riesgo ruido en un lugar y período de tiempo determinado, con el número total de
trabajadores en ese mismo lugar y período de tiempo.
Para realizar este cálculo, es necesario primero definir cual es la dosis de ruido, a la cual se
considera que los trabajadores están expuestos al factor de riesgo. Se recomienda tomar como
punto de corte para esta definición 85 dBA para 8 hr TWA.
Lo más importante es realizar las comparaciones de estos indicadores (entre aquellos calculados
de la misma forma), en diferentes períodos de tiempo, para conocer los cambios en la proporción
de trabajadores expuestos al factor de riesgo y en la efectividad de las medidas de intervención
aplicadas.
Este indicador no es del todo recomendable, puesto que el grado de peligrosidad es una medida
subjetiva, generalmente con mucho margen de variabilidad, de error y de sesgo ; y además
existen métodos para cuantificar objetivamente la exposición al factor de riesgo ruido. Por lo tanto,
lo ideal es contar con las evaluaciones ambientales de ruido, que permiten obtener una medida
objetiva de la exposición al factor de riesgo. Sin embargo, en nuestro medio, con mucha
frecuencia, por falta de recursos en la Empresa, no se pueden obtener desde un principio las
evaluaciones ambientales. Por lo cual, solo temporalmente, antes de realizar las respectivas
evaluaciones ambientales de ruido, se puede calcular este indicador.
Para obtenerlo, se calcula periódicamente el Grado de Peligrosidad (GP) de los puestos de trabajo
que están bajo vigilancia y se consignan los datos en una tabla. Luego se calcula la proporción de
puestos de trabajo que hay en cada categoría de Grado de Peligrosidad (GP) con respecto al total
de puestos de trabajo evaluados; así se evalúa el impacto de las medidas correctivas en los
puestos de trabajo, pues si estas son eficaces, cada vez habrá menor proporción de puestos de
trabajo con GP elevados.
Lo que se pretende alcanzar es que cada vez sea mayor la proporción de puestos de trabajo que
están en la categoría de GP mas baja, y que sea menor la proporción de puestos de trabajo que
están en la categoría de GP alta.
Es una medida que estima la probabilidad de adquirir o contraer la hipoacusia neurosensorial entre
los expuestos. Se define como el número de casos nuevos de trabajadores con cambios
significativos en el umbral auditivo por el factor de riesgo ruido (casos diagnosticados de primera
vez), que se presentan en un lugar y durante el transcurso de un tiempo determinado, en relación
con el número total de trabajadores expuestos al factor de riesgo ruido (85 dBA para 8 hr TWA), en
términos del tiempo (años persona riesgo), en ese mismo lugar y durante ese mismo periodo.
Cuando se trabaja con poblaciones demasiado grandes, por ejemplo una ciudad, es muy difícil
saber con exactitud cuanto tiempo aportó cada una de las personas a la exposición al riesgo. Por
lo tanto para estimar el denominador de la tasa, se asume que el número de personas que se
encuentran a la mitad del período de tiempo estudiado, es una buena aproximación del tiempo
durante el cual las personas han estado expuestas al riesgo de enfermar.
Es una medida que estima la probabilidad de adquirir o contraer la hipoacusia neurosensorial entre
los No expuestos. Se define como el número de casos nuevos de trabajadores con cambios
significativos en el umbral auditivo (casos diagnosticados de primera vez), que se presentan en un
lugar y durante el transcurso de un tiempo determinado, en relación con el número total de
trabajadores No expuestos al factor de riesgo ruido, en términos del tiempo (años persona riesgo),
en ese mismo lugar y durante ese mismo periodo.
Nº de trabajadores que presentan
cambio significativo en el umbral
auditivo Dx. de primera vez
PIN = ------------------------------------------- x1000
Años persona riesgo de trabajadores
No expuestos al factor de riesgo
ruido en el período
Cuando el cálculo se realiza teniendo en cuenta el número de trabajadores con cambio significativo
en el umbral auditivo que existen (casos diagnosticados por primera vez, más los casos
diagnosticados en períodos anteriores y que continúan enfermos) en un lugar y en un momento
específico del tiempo, en relación con el número total de trabajadores, se obtiene la prevalencia de
punto de trabajadores con cambio significativo en el umbral auditivo, la cual es más fácil de
calcular, pero está más afectada por la incidencia y la duración de la enfermedad.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que si se comparan tasas brutas o generales, entre
poblaciones con estructuras diferentes en cuanto al comportamiento de algunas variables como la
edad, el sexo y la historia familiar por ejemplo, que pueden influir en el comportamiento de las
tasas, puede presentarse como consecuencia errores de interpretación. Por lo tanto, cuando se
van a comparar tasas entre diferentes poblaciones, hay que tener en cuenta que es necesario
realizar un procedimiento de ajuste de tasas, por las posibles variables de confusión que se
pueden presentar en el análisis.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
2. LADOU, Joseph. 1993. Pérdida de la audición laboral. En: Medicina Laboral. Editorial El Manual
Moderno S.A. México.
3. CENTER FOR DISEASE CONTROL AND PREVENTION. National Institute for Occupational Safety
and Health. 1990. A Practical Guide to Effective Hearing Conservation Programs in de Workplace.
NIOSH Publication 90-120.
4. CENTER FOR DISEASE CONTROL AND PREVENTION. National Institute for Occupational Safety
and Health. 1998. Criteria for a recommended standart. Occupational Noise Exposure. NIOSH
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5. CENTER FOR DISEASE CONTROL AND PREVENTION. National Institute for Occupational Safety
and Health. 1999. Health hazard evaluations : noise and hearing loss, 1986 - 1997. NIOSH
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