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Diferencias entre zincado y galvanizado

El documento describe los beneficios del galvanizado sobre la pintura para proteger el acero de la corrosión. El galvanizado forma una capa protectora de óxido de zinc si se daña, mientras que la pintura permite la corrosión del acero debajo. También describe otros procesos de recubrimiento de zinc como el galvanizado en frío y el zincado electrolítico.

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Diferencias entre zincado y galvanizado

El documento describe los beneficios del galvanizado sobre la pintura para proteger el acero de la corrosión. El galvanizado forma una capa protectora de óxido de zinc si se daña, mientras que la pintura permite la corrosión del acero debajo. También describe otros procesos de recubrimiento de zinc como el galvanizado en frío y el zincado electrolítico.

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Frente a la protección que pueda ofrecer una aplicación de pintura sobre

una pieza de acero, donde se tiene el inconveniente que si se rompe en


algún punto la película de pintura aparecerá en ese punto un proceso de
oxidación del acero que continuará por debajo, para el caso que se trate
de una pieza galvanizada esto no ocurre, ya que si la capa de galvanizado
se daña, raya o presenta discontinuidades, el zinc adyacente al acero
formará inmediatamente una sal insoluble de zinc sobre el trozo de acero
que queda expuesto a la intemperie. Esto va a resanar la ruptura y hace
que continúe protegiendo la superficie contra cualquier corrosión.

Otros beneficios que presenta el proceso de galvanizado son:

- Mayor vida útil:


Un producto galvanizado por inmersión tiene una vida útil que varía
de 20 a 30 años, dependiendo del grado de exposición y de la masa de
zinc depositada por unidad de superficie, o sea, del espesor de
recubrimiento.

De hecho, se puede calcular la duración que puede proporcionar un


recubrimiento galvanizado a cualquier pieza de acero. Para ello, se parte
de un valor conocido para el espesor de recubrimiento de la pieza en
cuestión, que se puede obtener, o bien por medición directa, o bien a
partir de un valor aproximado que se puede tomar de la ya mencionada
Tabla 2. Espesores mínimos del recubrimiento según norma UNE EN
ISO 1461 que aparece en el apartado 2.1

De esta forma, según lo indicado en la Tabla 2 del apartado 2.1 y


teniendo en cuenta el valor de las pérdidas anuales de espesor de zinc,
que están estimadas según la norma UNE EN ISO 14713 (ver tabla 5
que se adjunta), para cada una de las diferentes categorías de
corrosividad ambiental, es inmediato calcular la duración que puede
proporcionar un recubrimiento galvanizado a cualquier pieza de acero.

Tabla 5. Categorías de ambiente, riesgo de corrosión y velocidad de corrosión


(según norma UNE EN ISO 14713)
Velocidad de
Riesgo de
Categoría corrosiva (Ambientes) corrosión del zinc
corrosión
(µm/año)
C1 Interior: seco Muy bajo ≤ 0,1
Interior: condensación
C2 ocasional Bajo 0,1 a 0,7
Exterior: rural en el interior
Interior: humedad elevada, aire
C3 Medio 0,7 a 2
ligeramente contaminado
Exterior: urbano en el interior o
costero de baja salinidad
Interior: piscinas, plantas
químicas, etc.
C4 Elevado 2a4
Exterior: industrial en el
interior o urbano costero
Exterior: industrial muy
C5 húmedo o costero de elevada Muy elevado 4a8
salinidad

A modo informativo, y si se prefiere, en esta otra tabla que se adjunta,


se indican directamente la duración de la protección aplicada, según el tipo
de ambiente:

Tabla 6. Protección por años según espesor de capa de zinc y tipo de atmósfera

Espesor de la capa de zinc en micras (µm)

10 20 33 43 53 66 76 86 96 106 119 129

Tipo de Atmósfera Años de protección hasta el 5% de oxidación de la superficie

Rural 7 12 19 25 31 38 43 50 57 62 68 74

Marino Tropical 5 10 15 20 24 29 33 39 43 48 53 58

Marino Templado 4 9 13 17 21 26 30 35 39 43 48 51

Sub-Urbano 3 6 10 14 18 21 24 29 32 36 40 42

Industrial Moderado 2 4 8 11 14 18 21 24 28 31 34 38

Industrial Pesado 1 2 4 7 9 11 13 15 15 19 21 22

- Sin costo de mantenimiento:


Una vez galvanizado el material, no es necesario pintar ni realizar
ningún tipo de mantenimiento.

- Garantía de recubrimiento:
El galvanizado por inmersión dentro de un baño de zinc asegura un
recubrimiento total de la pieza, tanto por dentro y partes ocultas, como
por fuera.

- Gran resistencia mecánica:

El gran comportamiento mecánico que presenta las piezas


galvanizadas se debe a la propia estructura del proceso, formada por
una capa exterior de zinc puro sobre varias capas inferiores de
aleaciones Fe-Zn que presentan una dureza incluso superior a la del
acero base. De esta forma, el proceso de galvanizado transfiere a la
pieza una gran resistencia a daños mecánicos y a la abrasión, debido,
como se ha dicho, a la gran adherencia que presenta el recubrimiento
al metal base.

3- El proceso de la galvanización en frío

3.1- Fundamentos

El galvanizado en frío consiste en la impregnación de un recubrimiento


de zinc que se aplica sobre la pieza de acero mediante pistola, brocha o
rodillo. Esta imprimación galvánica anticorrosiva se realiza mediante
resinas de alta calidad, generalmente a base de resinas acrílicas
termoplásticas de secado muy rápido, junto polvo de zinc y/o aluminios,
que aporta a la superficie un aspecto metalizado galvánico. La base de
resina permite a las partículas de zinc que permanezcan en contacto
continuo y ofrecer así una protección catódica a la superficie de aplicación.

No obstante, para conseguir una resistencia a la corrosión equivalente


al galvanizado en caliente se requiere que la película seca contenga un
mínimo de 95% de zinc, y además es necesario que la capa sea conductora
eléctricamente. Solamente con estas dos características anteriores es
capaz de proporcionar una protección galvánica contra la corrosión en las
superficies de acero.

El revestimiento de metal en polvo actúa como un "revestimiento


sacrificial". De esta forma, el zinc se ve convertido poco a poco en un
revestimiento de óxido de zinc, insoluble en agua, por los elementos
corrosivos. Este proceso y el revestimiento formado protegen el material
base de cualquier ataque.

Por lo anterior, y para que pueda considerarse que se ha sometido a


una pieza a un proceso de galvanizado en frío, este tipo de productos de
aplicación deben cumplir con varias normas ASTM al respecto. Sólo el
tratamiento con pinturas ricas en zinc no cumplen con estas normas, y por
tanto no pueden ser consideradas que realizan una eficaz protección
galvánica.
3.2- Aplicaciones

El Galvanizado en frío es un proceso que se utiliza ampliamente en el


mundo de la construcción y la industria, como puedan ser:

- En aceros de estructuras de construcción: si se aplica el galvanizado


en frío con al menos un espesor en la capa de 75 micras, y siguiendo
las recomendaciones del fabricante o la normativa aplicable, se puede
lograr una protección equiparable al galvanizado en caliente.

- Como método para reparación del galvanizado dañado: Se utiliza


para reparar galvanizado en caliente dañado por soldadura, corte,
quemadura, cizallamiento, etc.

- Para la regeneración de superficies galvanizadas: Se utiliza para


regenerar superficies galvanizadas en caliente erosionadas por el
tiempo.

- Como protección para soldaduras: Las soldaduras son susceptibles


de corroerse dado que el área soldada tiene un potencial eléctrico
distinto al del metal base. Al aplicar galvanizado en frío sobre las
costuras de soldaduras y a sus alrededores, inhibe la corrosión de estas
mediante protección galvánica.

Además, el galvanizado en frío permite el uso de pinturas protectoras o


decorativas sin necesidad de ningún pretratamiento. Es lo que se conoce
como recubrimiento post galvanizado. La pintura en este caso puede
aplicarse directamente sobre la superficie galvanizada.

En definitiva, el galvanizado en frío es una alternativa equivalente al


galvanizado en caliente respecto a su resistencia a la corrosión si se sigue
fielmente las recomendaciones del fabricante. Se puede utilizar para
estructuras nuevas o sobre galvanizado dañado, y puede ser fácilmente
aplicada en terreno por el usuario. Además, es una alternativa válida para
aquellas zonas que están alejadas de plantas galvanizadoras o para el
mantenimiento preventivo de estructuras en terreno.

4- Otros procesos de recubrimientos por zinc

4.1- Generalidades

Es habitual emplear el término galvanizado para designar cualquier


método de protección del acero basado en su recubrimiento con zinc. No
obstante, esto es erróneo debido a que existen diferencias muy
importantes de un procedimiento a otro en función de la tecnología
empleada, que afecta a la capacidad de protección y al ámbito de
utilización.
Así por ejemplo, en algunos de estos métodos de recubrimientos por
zinc la combinación con el acero para formar capas intermedias de
aleaciones hierro-zinc tienen una importancia decisiva en las propiedades
mecánicas resultantes, como puedan ser la adherencia, la resistencia a los
golpes o a la abrasión.

A continuación se describen algunos de estos procedimientos de


recubrimiento por zinc para protección del acero.

4.2- Zincado electrolítico

Consiste en un recubrimiento metálico de zinc que se aplica por vía


electrolítica. Como es sabido el zinc es el componente más utilizado para
el recubrimiento de piezas de acero tanto por su capacidad anticorrosiva
como por su versatilidad y precio. Se obtiene así una capa con un reparto
excelente y homogéneo.

En el proceso de zincado electrolítico, también llamado electrozincado,


se deposita la capa de recubrimiento de zinc mediante electrolisis,
introduciendo la pieza en una disolución acuosa de sales de zinc en
presencia de corriente continua. En este caso no se originan aleaciones
con el acero base, por lo que no aparecen estas capas intermedias de
transición.

Los recubrimientos obtenidos mediante electrozincado se suelen aplicar


acompañado finalmente de una etapa de pasivación y/o sellado de capa,
que no deja de ser un tratamiento para aumentar la protección
anticorrosiva, además de determinar el aspecto final de la pieza, ya que el
pasivado cambia el color de la pieza y admite la aplicación de lacados.

Los espesores obtenidos por este procedimiento son sensiblemente


inferiores a los obtenidos por un proceso de galvanización en caliente, por
lo que su uso queda muy limitado a espacios interiores, o bien su uso se
complemente con una protección adicional mediante capa de pintura.
Generalmente los espesores normales del recubrimiento que se obtienen
por este procedimiento son del rango de 5-25 µm para procesos en
discontinuo, y de 2,5-10 µm en continuo.

No obstante la adherencia de la capa de zinc depositada al sustrato de


acero es buena y presenta un aspecto superficial liso y brillante.

La normativa de referencia y aplicable a este procedimiento es la UNE


EN 12329 para procesos en discontinuo y la PNE-Pr EN 10152 para
procesos en continuo.

El uso del zincado electrolítico frente al galvanizado por inmersión en


zinc (galvanizado en caliente), pinturas, y otros recubrimientos, tiene varias
razones para su uso:

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