Universidad Nacional Experimental
De Los Llanos Occidentales
“Ezequiel Zamora” – Unellez
Vicerrectorado de Planificación y Desarrollo Social
Programa Ciencias del Agro y del Mar
Ingeniería en Producción Animal
Sub-Proyecto: Sistemas de Producción de Porcinos
ASPECTOS GENERALES DEL MANEJO DE CERDOS.
Profesor:
José Oviedo
Bachiller:
Montilla María C.I. 24.823.378
Barinas, marzo 2021
Manejo reproductivo, alimenticio y sanitario: durante las diferentes
etapas reproductivas.
Los sistemas productivos de cerdos, como todo sistema ganadero debe
cumplir una serie de técnicas y manejos zootécnicos, para lograr un desarrollo
eficiente y productivo económicamente como sistema de producción. La actividad
productiva de cerdos es muy compleja, por existir diferentes tipos de sistemas
productivos; desde los altamente tecnificados de tipo industrial, hasta la cría de
piaras de manera semi silvestre o a campo abierto, el caso de los sistemas de cría
de cerdo Ibérico.
Técnicamente se deben manejar unas reglas o manual racional de cría o
manejo, donde principios básicos como el manejo reproductivo, los planes
sanitarios y programas de alimentación con dietas elaboradas, tomando en cuenta
las diferentes etapas de desarrollo del cerdo y su destino dentro de la granja.
Manejo reproductivo.
El manejo general de granjas porcinas comerciales se basa en la
planificación de actividades, que es especialmente importante en granjas de
madres reproductivas. El primer objetivo de la planificación es establecer un flujo
constante de animales, lo más homogéneo posible, con objeto de poder realizar
una óptima gestión de los medios de producció. Para ello, en una granja de
madres, todas las cerdas del rebaño se distribuyen en “lotes” de un número lo más
homogéneo posible de animales. Todas las cerdas que forman parte de un “lote”
están en un mismo punto del ciclo reproductivo y productivo. En definitiva, las
cerdas del mismo “lote” se cubren y paren en periodos muy cortos (2-3 días) y son
destetadas el mismo día.
Dependiendo de la periodicidad con que se lleva a cabo estas tres
actividades (cubrición, parto y destete), la granja tendrá un sistema de manejo
“semanal” (en “lotes” semanales) o “en bandas” (“lotes” de periodicidad diferente a
una semana). El sistema de manejo “en bandas” más popular es el de “bandas de
tres semanas” pero existen también sistemas de dos, cuatro y cinco semanas.
Teniendo en cuenta que el ciclo productivo de las madres tiene una
duración de 21 semanas el número de “lotes” en que se divide el rebaño sería de
21 (21/1) si el sistema de manejo es semanal y de 7 (21/3) si el sistema de manejo
es en “bandas de tres semanas”. Obviamente, este sistema de manejo condiciona
también los “lotes” y el flujo de lechones durante el destete-transición, más tarde
en el crecimiento y engorde e incluso marca la secuencia de comercialización
Plan sanitario.
Para conseguir un flujo continuo y estable de animales, lo más homogéneos
posible y listos para ser comercializados, es fundamental atender a dos aspectos
básicos: a) conseguir un estricto control del ciclo reproductivo a través del análisis
continuado de registros y de un buen manejo y b) mantener los animales en el
mejor estado sanitario de acuerdo a las condiciones ambientales disponibles. En
la porcicultura actual, controlar el estado sanitario de los animales es un aspecto
fundamental para garantizar el correcto funcionamiento del sistema de producción.
Este capítulo no pretende abordar en profundidad aspectos sanitarios del ganado
porcino, tan solo ofrece una visión lógica de los principales aspectos prácticos a
considerar para controlar el estado sanitario en una granja porcina comercial. Para
ello se requiere valorar y controlar las enfermedades existentes y prevenir la
introducción de enfermedades nuevas. En la mayoría de las situaciones no se
tratará tanto de mantener la granja libre de patógenos como conocer con cuáles
de ellos se convive en un momento determinado, qué repercusiones tienen sobre
la sanidad y producción y evitar la aparición de nuevos agentes.
La valoración y control de las enfermedades existentes en la granja puede
conseguirse actuando en tres áreas:
1) Actualizando el inventario de enfermedades existentes,
2) conociendo su impacto sobre la producción y
3) utilizando métodos de control eficientes. Para mantener un inventario
actualizado de las enfermedades existentes en la granja es fundamental registrar,
con el mayor detalle posible, los brotes de enfermedad y las bajas e identificar las
causas de los mismos del modo más preciso. En general se recurre a estrategias
propiamente veterinarias que incluyen realizar análisis serológicos y/o
parasitológicos, realizar necropsias de los animales muertos o sacrificados de
urgencia, realizar análisis histopatológicos, etc. Para conocer el impacto de estas
enfermedades sobre el sistema productivo resultan de especial interés los análisis
serológicos y/o parasitológicos periódicos que permiten visualizar una
aproximación fiable del estado sanitario del rebaño con respecto a determinadas
enfermedades. En muchas ocasiones se recurre a los denominados seroperfiles,
es decir, al análisis serológico de una muestra de los animales presentes en la
explotación distribuidos en función de su edad o fase de producción (por ejemplo,
cerdas primerizas, jóvenes y de desvieje o lechones recién destetados, cerdos de
inicio de engorde, medio engorde y final de engorde, etc.). Además, desde el
punto de vista productivo es especialmente importante hacer un seguimiento de:
a) la mortalidad y la morbilidad, b) los rendimientos reproductivos y productivos del
rebaño a través del análisis periódico de registros y c) el examen de matadero de
canales y vísceras, con especial atención a los decomisos.
Disponemos genéricamente de dos tipos de métodos de control de las
enfermedades existentes: los que precisan asistencia veterinaria
(fundamentalmente programas de vacunación, quimioprofilaxis y tratamientos), y
los referidos al control de las instalaciones y el manejo de los animales. Entre
estos últimos es especialmente importante la higiene, incluyendo la calidad
ambiental. La mejor forma de prevenir la aparición de enfermedades nuevas es
establecer un riguroso plan de bioseguridad. La bioseguridad se define como la
aplicación de medidas destinadas a prevenir la entrada de patógenos en la
explotación y a controlar la difusión de los existentes. Este concepto es
especialmente importante en zonas de alta densidad de animales.
Manejo de alimentación.
El manejo de la alimentación en porcino suele generar multitud de
problemas pero raramente es un aspecto fundamental en la toma de decisiones
importantes. Para el ganadero, o el técnico, la alimentación adquiere una
importancia capital en la esfera económica, al representar la fracción más
importante de los costes de producción; entre el 50 y más del 60% en producción
de lechones o más del 75% en el cebo, excluido el coste del lechón. En las
condiciones españolas los costes de alimentación de una granja en ciclo cerrado
suelen variar entre un 60% y un 65% de los costes totales.
En un cálculo rápido, una explotación de 210 madres en ciclo cerrado y con
un rendimiento productivo medio consume anualmente alrededor de 1.200 Tm de
alimento concentrado (más de 20 Tm por semana) y el coste de las materias
primas utilizadas sobrepasa ampliamente los 250.000 € en el caso de España. El
consumo de alimento durante la fase de crecimiento y engorde (entre 20-25 kg de
peso vivo y el sacrificio) representa más del 70% y el de las madres se acerca al
20%. En una granja aceptablemente bien manejada, el consumo anual de pienso
de las madres estaría alrededor de 50 kg por lechón destetado de 21 días y el del
cerdo cebado de 105 kg de peso vivo entre 190 y 225 kg de alimento concentrado
o pienso.
Factores que afectan la eficiencia reproductiva de la piara:
alimentación, genética, manejo, sanidad.
Cualquiera de estos factores pueden ser determinantes de manera negativa
en el comportamiento productivo y reproductivo de la piara o manada de cerdos en
granja. El manejo viene a ser un factor fundamental dentro de la planificación y
organización de las tantas labores zootécnicas que se deben realizar de forma tal,
que el resto de labores sincrónicas vayan engranadas como una sola actividad
funcional, que optimice la eficacia productiva brindando bienestar y equilibrio
económico en la granja.
La alimentación y la sanidad, como ya se expuso en el anteriormente tienen
relevancia significativa en el programa productivo, reproductivo y de salud integral
de la piara. De tal manera que no se debe poner en riesgo la actividad productiva
por el descuido de algún de estos elementos.
La genética forma parte integral del mejoramiento genético de las
poblaciones establecidas, buscando siempre como factor primordial del
mejoramiento fijar caracteres positivos que predominen de una generación a otra.
Los cruces son esenciales para conseguir el fortalecimiento por heterosis del vigor
hibrido de progenis de las nuevas crías. La consanguinidad es otro factor que se
debe tener en cuenta, aunque sin duda en sistemas especializados de producción
donde se llevan datas de celos, montas controladas e inseminación artificial, el
manejo de la consanguinidad queda a criterio de los genetistas, veterinarios o
ingenieros zootecnistas que controlan lo atinente al mejoramiento genético.
Productividad vs reproductividad.
El éxito de la eficiencia reproductiva de una granja de cerdos, traducido por
el número de lechones destetados por hembra al año y por el peso de los
lechones al destete, puede ser, en gran parte, asociado al adecuado manejo
ambiental y nutricional de las cerdas.
Las altas temperaturas han afectado la tasa de ovulación, la calidad de ovocitos y
la mortalidad embrionaria, pudiendo acarrear pérdidas importantes en cuanto al
número de lechones producidos por hembra al año. Las altas temperaturas
también generan un impacto importante sobre el consumo de ración de las cerdas
y, por consiguiente, la producción de leche y el peso de la leche al destete.
Algunas estrategias de manejo en la alimentación y tecnologías de formulación de
raciones han presentado resultados positivos en este escenario, innovando en la
optimización de resultados de hembras muy prolíficas.
Ahora bien estas son condiciones exigentes, se puede esperar que a mayor
productividad la exigencia de reproductividad sea mayor y el grado de exigencia
aplicado a las cerdas reproductoras es mayor. Esta presión sobre las cerdas trae
como consecuencia el agotamiento físico, puede acarrear a enfermedades
postparto, mastitis y trastornos del sistema reproductivo ya que incurrir en acortar
los intervalos entre partos así como el intervalo parto – concepción traerá como se
dijo ya un agotamiento en las cerdas y con ello que su vida útil sea mas corta de lo
normal.
Ciclo reproductivo de los cerdos
HEMBRA.
Para manejar adecuadamente una cochinera de cría es necesario conocer
las características reproductivas de las cerdas, aunque estas características no
sean exactas para todos los animales, se presentan dentro de rangos bastante
precisos. El siguiente cuadro muestra algunas características reproductivas en las
cerdas.
La edad a la pubertad es afectada en la mayor parte por factores
ambientales. Muchas veces la presencia cercana de reproductores (verracos)
aceleran el inicio de la pubertad en cerdas primerizas y la aparición del calor en
cerdas de más de un parto.
temperatura y alojamiento: Temperatura y alojamiento: cuando la
temperatura y el alojamiento no son adecuados estos se convierten en problemas
de manejo que inciden en el desarrollo de los animales y por consiguiente en la
aparición de la pubertad.
Alimentación: Alimentación: siendo la alimentación un factor determinante
en los animales, puede suceder que una mala alimentación retrase este desarrollo
y por consiguiente la aparición de la pubertad. Un excelente desarrollo físico
permite una pronta aparición de la pubertad, así como problemas sanitarios
pueden afectarla.
Finalmente, también cabe anotar que los rendimientos maternos de las
cerdas se pueden considerar en dos fases:
Fase reproductiva.
Fase materna
La fase reproductiva integra aspectos que son indicadores de una eficiente
capacidad reproductiva como: edad a la pubertad, expresión del calor,
sobrevivencia embrionaria y tamaño de la camada.
En la fase materna se expresan las habilidades maternas de la cerda
durante su período de lactancia, es decir la habilidad de criar y destetar todos los
lechones nacidos.
MACHO.
la madurez sexual del cerdo reproductor es un proceso gradual, algunos
pueden servir desde los 5 meses, pero no es nunca aconsejable; se recomienda
su uso como reproductor a los 7 – 8 meses de edad cuando están bien
desarrollados y tienen un peso de110 - 120 kg.
La producción óptima de espermatozoides se alcanza de los 12 a los 15
meses de edad. No es aconsejable utilizar un reproductor dos veces el mismo día.
Cuando el reproductor (verraco) se muestre fatigado por exceso de servicios se le
debe dejar descansar algún tiempo.
A continuación, se presentan algunas consideraciones importantes para el
manejo del reproductor:
Madurez sexual 5 - 6 meses
Madurez reproductiva 7 - 8 meses
Dos reproductores por cada 30 hembras y por cada 25 hembras más
un reproductor extra, cuando se práctica una sola monta por calor.
Retirar los reproductores después del servicio para garantizar su
efectividad de monta (libido).
De 8 meses de edad al primer año, 1 monta /semana terminándole
con 2.
menores de 1 1/2 años. 3 montas /semana
mayores de 1 1/2 años. 5 montas /semana.
Factores que afectan el tamaño de la camada al nacimiento y destete
Entre los factores que influyen en el tamaño de la camada, podemos
mencionar:
Mortalidad embrionaria que sucede en los primeros 25 días de gestación,
es muy importante pues representa el 30% de los óvulos fertilizados.
Entre el 25o día de gestación y el día del parto mueren aproximadamente el
45% de los embriones. Esto nos indica que aproximadamente la mitad de los
óvulos fertilizados llegan al parto.
Presentación de calores anormales después de la fecundación de los
óvulos. Desordenes hormonales.
Embriones anormales.
Mala posición de embriones en el útero.
Capacidad reproductiva de las cerdas.
Momento del apareamiento.
Edad de la cerda: hembras adultas generalmente paren más lechones que
las primíparas.
El número máximo de lechones por camada se obtiene entre el quinto y el
sexto parto; el aumento de la mortalidad embrionaria en la cerda después del
sexto parto es la causa de la disminución del tamaño de la camada. La herencia
influye en un 15 por ciento en el tamaño de la camada. Así el cruzamiento entre
hermanos causa una baja producción en la habilidad reproductiva. En cambio, el
cruzamiento de diferentes razas incrementa el tamaño de la camada.
Genética
De los parámetros reproductivos, la tasa de ovulación tiene la más alta
heredabilidad, cuyo valor estimado es del orden de 0,35-0,4. El número de nacidos
vivos tiene un valor de heredabilidad extremadamente bajo de entre 0,07 y 0,1, al
igual que el número de nacidos totales. Aunque la heredabilidad de la tasa de
ovulación es relativamente más alta, esto está por debajo del rango de
heredabilidad para las diversas características de las canales, las cuales se
encuentran entre 0,4 y 0,7. La causa por la que el tamaño de las camadas tiene
baja heredabilidad es la existencia de un enorme número de variables que pueden
influir en la supervivencia del embrión y en la supervivencia del feto.
Tasa de ovulación
En cerdas primíparas, la tasa de ovulación crece con el número de ciclos
estrales después de la pubertad alcanzando un máximo alrededor del tercer o
cuarto ciclo. Por eso tiene sentido inseminar a las cerdas primíparas en el tercer
estro.
El efecto de la duración del día y de la intensidad de la luz es siempre
materia de debate, pero los cerdos domésticos han heredado parcialmente de sus
ancestros salvajes la reproducción estacional. Se ha demostrado que las cerdas
expuestas a 17 horas de luz de cada 24 durante el invierno, tienen un cuerpo lúteo
más denso y más activo que el de las que no reciben luz extra.
Las cerdas destetadas tempranamente tienen una tasa de ovulación
significativamente más baja que las cerdas destetadas tardíamente.
Las cerdas primíparas estimuladas durante la fase folicular del ciclo estral
con un fuerte plan nutricional ("flushing") incrementarán la tasa de ovulación, pero
generalmente demuestran ser refractarias a esta técnica. Sin embargo, la
ingestión total de pienso durante toda la lactancia es importante.
La tasa de ovulación se correlaciona negativamente con la temperatura
ambiente elevada.
La tasa de ovulación y la duración de la vida reproductiva de las hembras
tienen correlación positiva con el estatus nutricional de las primeras semanas de
vida y, además, con su peso en el destete.
Tasa de fertilidad
La tasa de fertilidad dependerá de:
Tasa de ovulación
Viabilidad y número de espermatozoides
Momento de la inseminación
Cantidad de semen (o número de espermatozoides) depositado en el útero
Trompas de Falopio despejadas y sanas.
Salud del endometrio
El factor simple más importante que influye en la tasa de fertilidad es el
momento de la inseminación. Esto explica la baja heredabilidad del tamaño de la
camada, ya que esta práctica es totalmente independiente de la genética.
Supervivencia del embrión
La supervivencia del embrión depende de:
La edad del óvulo en la fertilización, la cual está influida por el momento de
inseminación. Los óvulos fecundados de más de 8 horas de edad, es poco
probable que den embriones viables.
Endometrio sano. Una infección puede interferir en la implantación y la
placentación.
El reconocimiento materno de la gestación.
El equilibrio hormonal y especialmente la localización de la producción
natural de prostaglandina, determina el mantenimiento de la gestación.
Tensión de oxígeno en el útero.
Espacio uterino.
Situación sanitaria y nutricional de las cerdas primíparas y multíparas.
Intervalo del destete al estro
Hay una correlación negativa entre el tamaño de la camada siguiente y el
intervalo del destete al estro, el cual está afectado por:
Nutrición durante la lactancia y reservas de grasa corporal.
Duración de la lactación
Exposición al verraco después del destete
Factores de estrés
Temperaturas ambientales
Fotoperiodo.
Problemas reproductivos en cerdos:
Cualquier proceso febril ocasionado por virus o bacterias puede ser causa
de muerte embrionaria o fetal y aborto en una cerda gestante, reflejándose en una
menor tasa de fertilidad o bien en una camada pequeña.
Entre las bacterias que ocasionan fallas en la reproducción en la cerda se
reportan: E. coli, C. pyogenes, S. aureus, E. rhusiopatiae, Pseudomonas spp.,
Listeria monocitogenes, Actinomyces suis, Salmonella spp., Brucella suis y
Leptospira spp., siendo esta ultima la de mayor importancia ocasionando abortos
de fetos del mismo tamaño, generalmente cerca del término de la gestación y
repeticiones a intervalos irregulares; también es frecuente el nacimiento de
momias y el de lechones débiles.
También la Brucelosis puede causar abortos y repeticiones principal mente
al inicio de la gestación, pero su incidencia es muy baja.
En relación a los agentes virales que afectan a la cerda gestante, es
importante dejar claro que cualquier infección viral tienen el potencial para
interrumpir la gestación parcial Q totalmente, sin embargo, existen algunos virus
que tienen mucha afinidad por el tracto reproductor, especialmente el tejido fetal,
independientemente de afectar a otros sistemas. Entre estos se pueden citar:
Parvovirus porcino, el virus de la Enfermedad de Aujeszky, el del Síndrome
Reproductivo y Respiratorio del cerdo y el Rubulavirus de la Enfermedad del Ojo
Azul.
El Parvovirus porcino rara vez ocasiona abortos, pero al buscar replicarse
en células de rápida división como las fetales, origina la muerte de los embriones o
fetos, pasando de uno a otro en forma alternada, lo que origina muerte
embrionaria total con repeticiones a intervalos anormales, el nacimiento de
camadas pequeñas o bien de fetos momificados de diferente tamaño o tiempo de
gestación. En relación a este último punto es importante tener en cuenta que los
fetos mayores de 70 días de vida montan una respuesta inmune y no se yen
afectados, por lo que no se observan momias mayores de 17 cm de largo (lo que
corresponde a 70 días de gestación).
El virus de la Enfermedad de Aujeszky afecta la reproducción causando
principalmente abortos, aunque también pueden verse momificaciones y camadas
reducidas en menor grado.
El virus del Síndrome Reproductivo y Respiratorio del Cerdo causa
principalmente abortos y el nacimiento mortinato, momias y de lechones débiles
que mueren al poco tiempo de nacer. En el caso de la Enfermedad del Ojo Azul,
se reportan repeticiones a intervalos irregulares, camadas pequeñas, el
nacimiento de fetos momificados y abortos esporádicamente.
A continuación, se presenta un cuadro donde se compara el momento de
retomo a estro en diferentes enfermedades infecciosas.
Otra causa de falla en la reproducción es la ingestión de alimento
contaminado por micotoxinas, especialmente Zearalenona que causa un síndrome
estrogénico que se manifiesta por anestro, aborto y lechones nacidos muertos,
aunque otras toxinas como la T2 y Claviceps purpurea pueden tener efectos
semejantes.
Uso de la inseminación artificial: ventajas y desventajas.
La inseminación artificial en cerdos es una técnica que se fundamenta en la
colecta, procesamiento, almacenamiento a bajas temperatura (1-18c) de materia
seminal y posterior introducción en el tracto reproductivo de las hembras, con el fin
de tener una concepción.
La complementación de la inseminación artificial en granjas porcícolas
tecnificadas o no tecnificadas se ha venido incrementando paulatinamente.
Cuando los machos son utilizados en la inseminación artificial, cada eyaculado
tiene un gran significado económico. La eficiencia del macho está relacionada con
el número de dosis de semen efectivo que el animal produce en cada periodo de
tiempo.
El uso de esta técnica de reproducción porcina se ha implementado en los
últimos años, pues las granjas pueden manejar programas 100% inseminación
artificial o bien servicios combinando monta natural e inseminación. El semen se
puede producir en las mismas granjas o ser adquirido en otras granjas libres de
problemas sanitarios.
Ventajas de la inseminación artificial
Ventajas Genéticas
Mayor difusión genética de los sementales de calidad en u periodo de
tiempo corto
Lotes homogéneos, más uniformidad en los cerdos para sacrificios y la
producción de canales con mejores características, un mejor producto terminal.
Aumento en el número de concepciones por macho. La proporción de
verracos/ cerdas reproductoras es de 1/75-100 comparados con la monta natural
1/15-17.
Un reproductor logra producir más lechones por año y más kilos de carne
de cerdo al año.
Facilita la práctica de cruzamiento interraciales para la producción de
híbridos comerciales.
Aumenta la cantidad de hembras servidas por un reproductor y es más
rápida la transmisión de las características deseadas.
Ventajas Sanitarias
Se reduce el riesgo de transmitir enfermedades a través del semen; lo cual
es posible siempre y cuando se adquieran machos y semen de granjas con un
buen estado sanitario.
Ayuda detener los traumatismos y la propagación de enfermedades de tipo
reproductivo.
Nos permite establecer programas de bioseguridad en el manejo del
semen.
Ventajas Económicas
Menor costo por mantenimiento de reproductor
Se puede tener más control de la calidad del semen que se está trabajando
Menor número de machos y mayor aprovechamiento de los mismos.
Manejo de machos de diferentes pesos, esto nos facilita el manejo de las
cerdas sin importar el peso y la edad
Evita la sobre utilización del macho; ayuda a mejorar la fertilidad y se lleva
un mejor control en los cruces que se propagan en las granjas.
Desventajas de la inseminación artificial
Posibilidad de errores humanos
Exposición del semen a factores ambientales, sin la debida protección
Requiere de una adecuada detección del celo, para establecer el momento
óptimo de la inseminación
Elevados costos para el montaje de laboratorio en explotaciones pequeñas
Baja disponibilidad del semen en algunas zonas. Las explotaciones son
muy dispersas, lo que dificulta el establecimiento de centros y rutas de
inseminación.
Requerimientos nutritivos de acuerdo a las etapas productivas
Consideraciones generales: El cerdo es un monogástrico (un solo
estómago), con escaso desarrollo del intestino grueso. Esto determina la
necesidad de un suministro de alimentos más ricos en proteína y vitaminas
(complejo B). El suministro de nutrientes debe hacerse de acuerdo a las
necesidades nutricionales para cada grupo de alimentación.
Requerimientos de cerdas gestantes: Las cerdas gestantes y los machos
reproductores tienen similares requerimientos nutricionales y por tal motivo,
requieren de alimentos cuyo valor nutritivo sea de 3.200 Kcal de energía digestible
y de un 14% de proteína cruda.
Requerimientos de cerdas lactantes: Durante la etapa de lactancia las
necesidades alimenticias aumentan debido a la alta producción de leche, que
causa un gran desajuste en las reservas nutritivas de la hembra, de ahí que es
necesario proporcionar una ración o un alimento concentrado que suministre todos
los nutrientes necesarios: Proteína: 15%, Energía digestible: 3.300 Kcal. /Kg.
Requerimientos en cerdas secas y reproductores: Este tipo de animales
tienen unas necesidades nutricionales más o menos similares a las de las cerdas
gestantes. Esto se estima para cerdos en condiciones normales, pues cuando las
cerdas secas están flacas, se debe suministrar más alimento; igualmente cuando
los reproductores tienen mucho servicio, también se debe aumentar el suministro
de alimento.
Requerimientos para lechones: Las necesidades nutricionales para
lechones lactantes son las más críticas que en otras fases de producción, debido a
que el sistema digestivo del lechón todavía no está completamente desarrollado.
El alimento fundamental del lechón, es la leche materna; con el objeto de acelerar
el desarrollo y crecimiento de la cría, el porcicultor debe iniciar lo más pronto
posible el suministro de alimentos al lechón, para lograr el mayor peso posible al
destete. Por lo tanto, debe suministrar un alimento con 22% de Proteína y 3.500
Kcal. de energía digestible. Después del destete se continuará suministrando un
alimento con el mismo valor energético 3.500 Kcal. y se rebajará un poco la
Proteína a 18%.
Requerimientos para levante: Este período va desde los 20 kilos de peso
vivo del lechón, hasta los 45 kilos. En esta fase los cerdos deben recibir un
alimento que contenga de 16% de Proteína, en cuanto a energía deben recibir un
alimento con 3.300 Kcal. de Energía Digestible 5.3.6.
Requerimientos para ceba: A partir de los 45 kilos de peso del cerdo y hasta
el momento de la venta o sacrificio, se le denomina Ceba o acabado. Para este
período el cerdo deberá recibir diariamente 13% de Proteína cruda y 3.300 Kcal.
de energía digestible. El siguiente cuadro nos muestra las necesidades de los
cerdos en términos de minerales y vitaminas, y de acuerdo a los niveles
energéticos y proteínicos recomendados anteriormente.
Factores que afectan los requerimientos proteicos y energéticos
Factores inherentes al animal
La presencia del alimento en el tracto digestivo estimula a una amplia gama
de receptores –mecánicos, químicos y de temperatura– y esa información es
enviada al sistema nervioso central. Es necesario alcanzar un claro entendimiento
de los factores que regulan a corto plazo (cantidad consumida) y a largo plazo
(grasa corporal) el apetito y el consumo de alimentos.
Sistema Nervioso Central (SNC): La ingestión de alimentos por el animal
está controlada por mecanismos fisiológicos que llevan al animal a iniciar y a
finalizar el consumo en un momento dado; es un aspecto multifactorial controlado
por el hipotálamo y este consumo debe corresponder a las necesidades y
requerimientos del estado fisiológico en que el animal se encuentra (crecimiento,
lactación, gestación, movilización, otros). El hipotálamo es un área del cerebro
clásicamente asociada con el consumo de alimentos; cuando se estimula
eléctricamente su área lateral, se da inicio al consumo de alimentos, pero si es
destruido, se produce afagia.
Por esta razón se le denomina centro del hambre. La estimulación eléctrica
del área ventromedial inhibe el consumo en animales hambrientos, pero la
ablación de esta área conduce a hiperfagia y obesidad, denominándose centro de
la saciedad. Los receptores mecánicos, químicos y de temperatura transmiten su
información a través del nervio vago al sistema nervioso simpático. El primer
efecto de la ingestión es físico –la distensión ruminal– y es seguido por los
productos de la digestión –químico– los cuales son detectados por receptores
situados en el rumen, intestino delgado, en el hígado y en el cerebro y se
incrementa rápidamente la producción de calor. Durante la comida, el tracto
gastrointestinal secreta una variedad de péptidos como parte del proceso
digestivo, los cuales actúan como hormonas o señales locales, para enviar
información al sistema nervioso central, produciendo la sensación de saciedad.
Reflejos neurales controlan la coordinación del movimiento muscular en el
rumen y abomaso para asegurar una transferencia continua de la ingesta ruminal
al intestino. La señal eléctrica de la neurona es sustituida por un mediador químico
–denominado neurotransmisor– que es secretado por el axón. El neurotransmisor
difunde localmente en la sinapsis hasta el receptor de la célula adyacente. La
fuerza de las señales depende de la presión aplicada, la longitud del intestino a la
cual se aplica y la duración de la aplicación. Una neurona sensorial proporciona
información sobre tiempo e intensidad del estímulo y su interconexión codifica la
localización del estímulo y su modalidad. Un receptor puede ser sensitivo a más
de un estímulo; un estímulo puede excitar más de un tipo de receptor; y las
señales en conjunto son recibidas e integradas por el sistema nervioso central.
Gestación: la gestación produce un aumento sustancial del apetito el cual
puede ser medido y demostrado en novillas. Los requerimientos de energía para el
desarrollo del feto son pequeños al comienzo de la gestación y cuando se
incrementan, entonces ha declinado la producción de leche, no creándose un
conflicto serio. Se ha observado que las vacas en el último mes de gestación
pasan menos tiempo comiendo que las vacas que empiezan o las vacas vacías. El
consumo voluntario declina durante el último mes de preñez.
Crecimiento: durante la etapa del crecimiento, el animal va cambiando su
consumo para ajustarlo a sus requerimientos. Durante el periodo de crecimiento el
animal presenta un consumo mayor de alimentos por unidad de peso metabólico
que un adulto no lactante. En los becerros se ha observado que el consumo
aumenta en la medida que se incrementa la digestibilidad del alimento, siendo
indicativo de una limitación física. En la medida que el animal va creciendo y
empieza a utilizar el forraje y puede controlar metabólicamente el consumo del
concentrado, existe entonces una relación negativa entre el consumo de materia
seca (MS) y la digestibilidad.
Hormona del crecimiento: La hormona del crecimiento (HC), también
conocida como somatotropina, es una hormona proteica con unos 190
aminoácidos, sintetizada por la pituitaria anterior, y es la principal controladora de
complejos procesos fisiológicos del crecimiento y del metabolismo. Los niveles
plasmáticos de la HC presentan largos picos después de tres horas de la
ingestión. Sin embargo, mientras el nivel de la hormona es alto en el plasma no
ocurre consumo espontáneo. Cuando la HC retorna a su nivel base,
frecuentemente se inicia el consumo; esto no sugiere que el nivel plasmático de la
HC esté directamente involucrado (Forbes, 1980). Ni la insulina y tampoco la HC
parecen actuar directamente sobre el control del hambre-saciedad. En general, la
HC estimula el anabolismo de las proteínas, el catabolismo de las grasas, y ayuda
a mantener los niveles normales de insulina.
Insulina: La insulina podría ser un potencial candidato para servir como
componente del mecanismo regulatorio del control del consumo a corto plazo.
También se ha afirmado que la insulina estimula el consumo en corderos
presumiblemente porque reduce los niveles de glucosa. Pero otros autores, han
reportado que la hipoglicemia sola no está necesariamente asociada con la
estimulación del consumo de alimentos. Algunas hormonas, tales como la
oxitocina y la CCK pueden afectar la motilidad gastrointestinal y así,
indirectamente, el consumo.
Factores inherentes a la dieta
Agua: los animales son más sensibles a la falta de agua que a la falta de
alimentos. Hay un apetito específico por agua y se asume que el animal consume
las cantidades que necesita Los requerimientos de agua están relacionados al
crecimiento, producción de leche para la lactación, excreción de sales en la orina y
heces y la temperatura ambiental que deba soportar.
Minerales y vitaminas: la primera señal de deficiencia de minerales o
vitaminas es una reducción en el consumo voluntario y esto es debido a la
desaceleración de una o más rutas metabólicas relacionadas con la utilización de
la energía. La inapetencia es el primer signo clínico de una deficiencia o de una
intoxicación.
Palatabilidad: el sabor juega un papel biológico fundamental en relacionar al
animal con su medio ambiente y ayuda a regular el consumo de lo agradable y a
rechazar lo apetecible. Los cerdos poseen receptores para sabores en la lengua
que responden a cuatro sabores básicos: salado, dulce, amargo y ácido.
Las variaciones en la intensidad de estos sabores son informadas en forma
continua al control central de percepción.
También el olor puede afectar el consumo. Se ha determinado que el
alimento contaminado con heces es rechazado por animales sanos, mientras que
ganado con bulbotomía olfatoria ingiere el alimento contaminado.
Forma física de la dieta: la forma y las propiedades físicas del alimento van
a influenciar las cantidades comidas y los métodos de consumo. El tamaño de la
partícula en la dieta y el consumo de MS parecen estar asociados. Se estima que
los granos (alta densidad) son consumidos probablemente en grandes cantidades
con poca frecuencia de comidas, mientras que el heno (baja densidad) es
consumido más frecuentemente en pocas cantidades.
Factores ambientales
Temperatura: Cuando la temperatura ambiental está cerca o por encima del
nivel crítico superior, comienza una reducción en el consumo. El consumo de
alimento se reduce marcadamente cuando la temperatura excede los 26 ºC.
Muchas respuestas fisiológicas al estrés térmico son estrategias para
mantener la temperatura corporal óptima. Reduciendo el consumo de alimento se
disminuye el calor generado por los procesos digestivos, especialmente cuando la
dieta contiene elementos que producen fermentaciones altas en acetato y bajas en
propionato además de ser deficitarias en proteínas, pudiera no existir suficiente
glucosa para cubrir todas las necesidades, está obligado producir grandes
cantidades de calor, y la respuesta inmediata es reducir el consumo. El sólo hecho
de suplir los nutrientes complementarios regulariza la fermentación y explica un
aumento del consumo.
Humedad relativa: También están muy interrelacionados y afectan el
consumo de alimentos la velocidad del viento, la humedad relativa y la radiación.
El descenso de la temperatura corporal se logra en parte mediante la evaporación
a través de la piel y los pulmones; pero cuanto más cargada de humedad esté la
atmósfera, más difícilmente se producirá la evaporación del cuerpo y de esta
forma no habrá descenso de la temperatura corporal. Los animales tienden a
cambiar sus hábitos de consumo de alimentos a fin de adaptarse a las horas más
convenientes del día.
Fuentes alternativas de proteínas y energías; tradicionales y no
tradicionales.
Cereales
Son de buena patabilidad y digestibilidad para el animal, pero tienen el
inconveniente que también son usados para consumo humano. Son muy
costosos. Los cereales se utilizan como fuente de energía y son:
Maíz: Como alimento único no es recomendable por poseer deficiencias
graves, especialmente por su proteína de baja calidad y su bajo contenido mineral
(Calcio y Fósforo).
Sorgo: Resiste períodos secos y temperaturas altas, cuando el maíz es un
limitante se puede utilizar el sorgo como reemplazo en las raciones.
Cebada: Es un cultivo poco frecuente en zonas tropicales de allí que no se
use mucho en raciones. Se recomienda molerla para suministro en dietas.
Trigo: No se usa mucho en forma entera, pero en los subproductos de
molinería si es de bastante uso. Se recomienda darlo molido en forma gruesa. Los
subproductos de molinería son: mogolla de trigo, afrecho de trigo o salvado de
trigo.
Avena: Se recomienda molerla para suministrarla en dietas por su alto
contenido de fibra. La avena sin cáscara puede reemplazar el maíz. En dietas para
gestantes puede ser utilizado hasta 50%.
Arroz: Poco uso en alimentación animal por ser usado para consumo
humano, pero los subproductos de molinería son usados como fuente alimenticia
de gran importancia.
Subproductos de molineria
Es el resultado de molinar el grano para obtener las harinas para el
consumo humano. Todos estos productos tienen buena palatabilidad. Existen
diferentes subproductos:
Salvados y puliduras: Un problema para su utilización es que muchas veces
son:
Adulterados con cáscaras molidas que hace rebajar las proteínas y la
energía. También cuando se humedecen producen un mal sabor y olor al
alimento, disminuyendo el consumo adecuado del mismo. Usados en grandes
cantidades producen manteca blanda en el animal, la yema y la piel pálida en
aves. Se recomienda el uso de estos productos hasta el 30% de la ración y
utilizarlos con melaza y suplementos proteicos de alta calidad.
Afrecho de cebada: Subproducto de la cervecería. Se puede usar en forma
fresca, seca o ensilada. Su contenido de energía es bajo.
Afrecho de yuca: Subproducto de la industria del almidón, su principal
ventaja es su bajo costo y anualmente tiene mucho uso en la alimentación porcina.
Gérmenes y glútenes
Es la parte interior de algunos cereales como el trigo, cebada, arroz y maíz.
Son de alto valor proteico y vitamínico.
Forrajes secos
Su valor proteico es medio, son de poco valor energético.
Harina de alfalfa: Es fuente importante de vitamina K y del complejo B.
Harina de ramio: Para su uso no dejar madurar demasiado ya que se
lignifica (se vuelve fibroso) y limita su uso.
Aceite recuperado: Es un aceite resultante del procesamiento de semillas
oleaginosas para obtener el aceite para consumo humano. Aporta principalmente
energía. El aceite recuperado de la palma africana contiene un alto porcentaje de
provitamina A.
Tortas oleaginosas: Son subproductos de la fabricación de aceites a partir
de plantas oleaginosas como soya, algodón, ajonjolí, girasol, maní y coco.
Torta de soya: Como fuente de proteína vegetal es la de mayor uso en
América Latina por su proteína de buena calidad. Su única limitante es el precio.
El procesamiento más adecuado y más simple para la semilla entera es cocinarla.
Torta algodón: De gran uso en América Latina como proteína vegetal. Es
limitado su uso por un pigmento tóxico. No mezclar con raciones en cantidades de
más de 15%.
Torta de maní: Por su alto precio no se utiliza en forma entera el maní. Es
de alto contenido de proteína. El maní como grano cuando se use se recomienda
secarlos completamente.
Torta de ajonjolí: Tiene alto porcentaje de calcio y sirve en raciones para
cedas lactantes.
Torta de girasol: Posee buena proteína.
Torta de coco: Poco usada por su poca abundancia en el mercado.
Harinas de origen animal
Harina de pescado: Como fuente de proteína es excelente. No usar más de
un 7% en la ración ya que tiene una influencia desfavorable en el sabor y olor de
la carne.
Harina de carne y hueso: son desperdicios de matadero que han sido
secados en horno y molidos. Su calidad varía mucho.
Harina de sangre: Alto contenido de proteína. Se fermenta cuando se
humedece.
Gallinaza
Son excrementos de aves. Contiene nutrientes en proceso de digestión,
una desventaja es su contenido de bacterias y parásitos, pero es menos nociva
para los cerdos. Se puede usar en cerdos desde un 15 hasta 50% como fuente de
alimentación.
Suero
De amplio uso en alimentación porcina y se encuentra en forma abundante
en algunas regiones. En el suministro de suero se debe empezar poco a poco; si
la primera vez se les da mucho a cerdos que no estén acostumbrados, puede
causar severos trastornos digestivos y diarrea. Generalmente se usa como
reemplazo del concentrado de la dieta.
Los mejores resultados han sido los siguientes:
Levante: consumo promedio = 11 L. Suero / día + 1.25 a 1.50 Kg.
concentrado / día.
Acabado: consumo promedio = 16 L. Suero / día + 2 a 2.5 Kg. Concentrado
/ día.
Gestación y lactancia:
Consumo promedio = 15 a 30 L. Suero / día + la mitad del concentrado del
que se da normalmente.
Otros vegetales
RAICES:
Entre las raíces más usadas en el campo tenemos:
Yuca: Se usa como fuente de energía. Un problema específico de la yuca
es una sustancia tóxica, contenida en las raíces y en las hojas, para evitar esta
sustancia tóxica hay varias formas como picar, cocinar o secar al sol.
Papa: Se usa como fuente de energía, la papa cruda tiene mala
palatabilidad y digestibilidad. Por eso es importante cocinarla, la aplicación de un
poco de sal común tiene un efecto muy favorable a la palatabilidad. Después de
cocinarla es conveniente botar el agua y dejar enfriar las papas para luego
suministrarla. No suministrar papa como único alimento, se debe usar un
suplemento proteico.
Ñame: Contiene sustancias que dan un sabor amargo por tal razón se debe
cocinar.
Arracacha: Se puede utilizar para animales de ceba.
Frutas
Banano y plátano: Se debe suministrar con un suplemento proteico. Se
pueden suministrar Verdes frescos, verdes cocinados, maduros, harinas. Hay
mayor consumo si se da maduro.
Papaya: Se recomienda no dar más del 25% de una ración.
Manejo sanitario de una explotación porcina
Para conseguir un flujo continuo y estable de animales, lo más homogéneos
posible y listos para ser comercializados, es fundamental atender a dos aspectos
básicos: a) conseguir un estricto control del ciclo reproductivo a través del análisis
continuado de registros y de un buen manejo y b) mantener los animales en el
mejor estado sanitario de acuerdo a las condiciones ambientales disponibles. En
la porcicultura actual, controlar el estado sanitario de los animales es un aspecto
fundamental para garantizar el correcto funcionamiento del sistema de producción.
Este capítulo no pretende abordar en profundidad aspectos sanitarios del
ganado porcino, tan solo ofrece una visión lógica de los principales aspectos
prácticos a considerar para controlar el estado sanitario en una granja porcina
comercial. Para ello se requiere valorar y controlar las enfermedades existentes y
prevenir la introducción de enfermedades nuevas. En la mayoría de las
situaciones no se tratará tanto de mantener la granja libre de patógenos como
conocer con cuáles de ellos se convive en un momento determinado, qué
repercusiones tienen sobre la sanidad y producción y evitar la aparición de nuevos
agentes.
Valoración y control de las enfermedades existentes en la granja
La valoración y control de las enfermedades existentes en la granja puede
conseguirse actuando en tres áreas: 1) actualizando el inventario de
enfermedades existentes, 2) conociendo su impacto sobre la producción y 3)
utilizando métodos de control eficientes. Para mantener un inventario actualizado
de las enfermedades existentes en la granja es fundamental registrar, con el
mayor detalle posible, los brotes de enfermedad y las bajas e identificar las causas
de los mismos del modo más preciso. En general se recurre a estrategias
propiamente veterinarias que incluyen realizar análisis serológicos y/o
parasitológicos, realizar necropsias de los animales muertos o sacrificados de
urgencia, realizar análisis histopatológicos, etc. Para conocer el impacto de estas
enfermedades sobre el sistema productivo resultan de especial interés los análisis
serológicos y/o parasitológicos periódicos que permiten visualizar una
aproximación fiable del estado sanitario del rebaño con respecto a determinadas
enfermedades.
En muchas ocasiones se recurre a los denominados seroperfiles, es decir,
al análisis serológico de una muestra de los animales presentes en la explotación
distribuidos en función de su edad o fase de producción (por ejemplo, cerdas
primerizas, jóvenes y de desvieje o lechones recién destetados, cerdos de inicio
de engorde, medio engorde y final de engorde, etc.). Además, desde el punto de
vista productivo es especialmente importante hacer un seguimiento de: a) la
mortalidad y la morbilidad, b) los rendimientos reproductivos y productivos del
rebaño a través del análisis periódico de registros y c) el examen de matadero de
canales y vísceras, con especial atención a los decomisos Disponemos
genéricamente de dos tipos de métodos de control de las enfermedades
existentes: los que precisan asistencia veterinaria (fundamentalmente programas
de vacunación, quimioprofilaxis y tratamientos), y los referidos al control de las
instalaciones y el manejo de los animales. Entre estos últimos es especialmente
importante la higiene, incluyendo la calidad ambiental.
Prevención de la aparición de enfermedades nuevas
La mejor forma de prevenir la aparición de enfermedades nuevas es
establecer un riguroso plan de bioseguridad. La bioseguridad se define como la
aplicación de medidas destinadas a prevenir la entrada de patógenos en la
explotación y a controlar la difusión de los existentes. Este concepto es
especialmente importante en zonas de alta densidad de animales. En este sentido
los sistemas de producción multifase suelen ser más efectivos que el ciclo cerrado
y practicar el manejo “all in/all out” (AIAO, todo dentro todo fuera) constituye la
mejor apuesta. Desafortunadamente, en condiciones comerciales no es sencillo
practicar con rigor el AIAO ni tan siquiera en la maternidad y la transición, que son
las dos situaciones más arriesgadas.
De un modo muy esquemático, la entrada de nuevos animales es la
principal fuente de entrada de patógenos. En condiciones comerciales, el contacto
directo con cerdos de un estado sanitario diferente al de la granja se limita casi
exclusivamente a la entrada de la reposición y al momento de la carga de
animales para el matadero, en especial las cerdas de desecho. El control sanitario
de los animales de reposición (cerdas jóvenes y verracos) es básico para
mantener estable el estado sanitario de la granja. Para ello se acude a programas
de cuarentena y/o adaptación. En cualquier caso, es de desear que el estado
sanitario de la granja de origen sea igual, y o poder ser superior, al de la granja
receptora.
Por otra parte, los fómites (material contaminado que actúa de vehículo de
transmisión de patógenos) pueden representar un peligro importante. A efectos
prácticos, estos fómites pueden ser: a) no móviles, b) móviles y c) internos. Los
riesgos no móviles se previenen con un vallado completo y efectivo del recinto y
esmerando los controles a nivel de la puerta de entrada, las oficinas, los
vestuarios y el cargador de animales. Los riesgos móviles se concentran en el
trasiego de vehículos para el suministro de pienso, agua y otros insumos y la
evacuación de los purines; aunque sin duda el riesgo móvil más peligroso suelen
ser las personas: el veterinario, conductores, visitas. Entre los riesgos internos se
aconseja controlar los roedores, insectos y pájaros, así como los animales
domésticos (perros y gatos); disponer de un sistema seguro de eliminación de
cadáveres y tener muy controlados los animales enfermos.
La transmisión a través del aire está directamente relacionada con la
ubicación de la granja en el sentido de cercanía a otras granjas u otros focos de
posible contagio (mataderos, etc) y las condiciones climáticas de la zona de
ubicación. En este sentido los climas fríos y húmedos son más peligrosos.
Manejo de cerdos a matadero
Estado general del cerdo: Mirando al cerdo en todo su conjunto se puede
apreciar su vigor, sus movimientos, debe tener una mirada vivaz, la piel debe ser
suave, debe tener fosas nasales húmedas y frescas. Se deben seleccionar
animales con relativa juventud por cuanto éstos proporcionan carne blanda y
jugosa en tanto que animales viejos proporcionan carne dura y menos jugosa.
Igualmente se seleccionan cerdos poco gordos debido a que animales gordos
proporcionan excesiva cantidad de grasa y en el mercado se prefieren animales
magros.
Estado sanitario: Ante todo, es conveniente seleccionar animales
completamente sanos sin rastro alguno de enfermedad. En general los animales
enfermos presentan síntomas como son:
- Andar lento y con la cabeza agachada.
- Movimientos incordiados.
- Aislamiento del resto del grupo.
- Mirada triste.
- Dificultad en la respiración.
- Secreciones por ano, vagina, pene.
El control sanitario de las vísceras y de la canal del animal determinará la
utilización de su carne. Está prohibido por las reglas de salud y por ética
profesional el sacrificio de animales enfermos o sospechosos de enfermedades
infecto-contagiosas.
Sexo: Para usar la carne en procesamiento se recomienda sacrificar cerdos
castrados puesto que los enteros dejan en la carne un olor desagradable
característico, el que permanece aún después del proceso. En caso de sacrificar
cerdos sin castrar, estos tendrán que ser menores de cinco (5) meses de edad.
Las hembras pueden sacrificarse siempre y cuando éstas estén en buen
estado de salud, no se encuentren preñadas o lactando o luego de un prolongado
período de lactancia.
Peso en pie: Resulta antieconómico sacrificar cerdos demasiado jóvenes
los cuales no tienen una conformación adecuada de los músculos, grasa y huesos,
al mismo tiempo que no llegan al peso corporal requerido. Después de mucha
experiencia en la rentabilidad del cerdo, teniendo en cuenta su peso se puede
afirmar que cerdos de menos de 70 kilos de peso en pié, deja pérdidas
económicas en su procesamiento.
Condiciones para el sacrificio:Tan pronto el cerdo ha sido seleccionado este
se separa del resto de la manada y se somete a estabulación. Durante su
permanencia en el establo o un sitio cerrado, se le suspenderá todo suministro de
alimentos de cualquier tipo. La duración del ayuno va de acuerdo a la edad y al
tamaño del animal
Por regla general cuando se trata de porcinos, se tiene como tiempo de
ayuno el correspondiente a 24 horas previas al sacrificio. Durante este tiempo se
le suministrará cantidades suficientes de agua limpia. El ayuno permite facilidad en
el sacrificio y en el aseo de vísceras, lo cual se ve ayudado por la acción del agua
ingerida durante el período de ayuno.