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Historia y etimología del samurái

El documento describe la historia de los samuráis en Japón. Los samuráis surgieron como una clase militar de élite durante el período Heian (794-1185) y gobernaron el país durante cientos de años. Alcanzaron su apogeo durante el período Sengoku (1467-1603) de constantes guerras civiles. Finalmente, su poder terminó con la restauración Meiji en 1868 cuando el emperador recuperó el control del gobierno.

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Historia y etimología del samurái

El documento describe la historia de los samuráis en Japón. Los samuráis surgieron como una clase militar de élite durante el período Heian (794-1185) y gobernaron el país durante cientos de años. Alcanzaron su apogeo durante el período Sengoku (1467-1603) de constantes guerras civiles. Finalmente, su poder terminó con la restauración Meiji en 1868 cuando el emperador recuperó el control del gobierno.

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Samurái

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Fotografía de guerreros samuráis de la provincia de Satsuma durante la Guerra


Boshin.
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La palabra samurái (侍 samurai?)1 o samuray 2 generalmente se utiliza para designar
una gran variedad de guerreros del antiguo Japón, aunque su verdadero significado
es el de una élite militar que gobernó el país durante cientos de años.3

El origen del samurái data de alrededor del denominado siglo x y se fortaleció al


concluir las Guerras Genpei a finales del siglo xii, cuando fue instituido un
gobierno militar bajo la figura del shōgun, por el cual el Emperador de Japón quedó
a su sombra como un mero espectador de la situación política del país. Su momento
cumbre tuvo lugar durante el período Sengoku, una época de gran inestabilidad y
continuas luchas de poder entre los distintos clanes existentes, por lo que esta
etapa de la historia de Japón es referida como «período de los estados en guerra».
El liderazgo militar del país continuaría a manos de esta élite hasta la
institución del shogunato Tokugawa en el siglo xvii por parte de un poderoso
terrateniente samurái (conocidos como daimyō) llamado Tokugawa Ieyasu, quien
paradójicamente, al convertirse en la máxima autoridad al ser nombrado como shōgun,
luchó por reducir los privilegios y estatus social de la clase guerrera, proceso
que finalmente culminó con su desaparición cuando el emperador retomó su papel de
gobernante durante la Restauración Meiji en el siglo xix.

Históricamente la imagen de un samurái estuvo más relacionada con la de un arquero


a caballo que con la de un espadachín, y no fue sino hasta que reinó una relativa
paz que la espada adquirió la importancia con la que se la relaciona actualmente;
la fantasía y la realidad de los samuráis se ha entremezclado e idealizado y sus
historias han servido de base tanto de novelas, como de películas e historietas.

Armamento medieval

Índice
1 Etimología
2 Historia
2.1 Antecedentes
2.1.1 Era Kofun
2.1.2 Era Asuka
2.1.3 Era Nara
2.2 El samurái en la era Heian
2.2.1 Guerras Genpei
2.3 Shogunato Kamakura
2.3.1 Invasiones de los mongoles a Japón
2.3.2 Restauración Kenmu
2.4 Shogunato Ashikaga
2.5 Periodo Sengoku
2.6 Periodo Azuchi-Momoyama
2.6.1 Se define la figura del samurái
2.6.2 Invasiones de Hideyoshi a Corea
2.7 Shogunato Tokugawa
2.7.1 Asedio de Osaka
2.7.2 Medidas contra los samuráis
2.8 La restauración Meiji
2.9 El último samurái
3 Estructura
3.1 Reclutamiento
3.2 Castillo japonés
4 Armaduras e indumentaria
4.1 Armadura
4.2 Indumentaria
4.2.1 En el campo de batalla
4.2.2 Ropa normal
5 Armas
5.1 De hoja cortante
5.2 Proyectiles
6 Técnicas de combate
6.1 Cobro de cabezas
6.2 Formaciones militares
7 Artes marciales
8 Filosofía y cultura
8.1 Bushidō
8.2 Zen
8.3 Seppuku
8.4 Benefactores del arte
8.5 Gastronomía
8.6 Pederastia
9 Samuráis famosos
10 Mujeres guerreras
11 Samurái occidental
12 Samuráis en la cultura popular
12.1 Cine
12.2 Manga y Anime
12.3 Videojuegos
13 Véase también
14 Referencias
15 Bibliografía
15.1 Principal
15.2 Secundaria
16 Enlaces externos
Etimología
Véase también: Idioma japonés

Kanji de la palabra «samurái».


Aunque no existe certeza del origen exacto de la palabra samurai (侍?), la mayoría
de los historiadores concuerdan en que tiene su origen en una variación del verbo,
en japonés antiguo, saburau que significa «servir», por lo que el término derivado
saburai se convierte en «aquellos que sirven».456

El primer registro que se ha encontrado de la palabra samurái data del siglo viii y
no era aplicado con un carácter marcial, sino que se utilizaba para referirse a los
sirvientes domésticos encargados de atender a los ancianos.4 La palabra finalmente
derivó a un aspecto militar y su significado como lo conocemos hoy en día surgió
con los gunkimono (軍記物?), una serie de historias de guerra del siglo xii gracias
a las cuales se ha podido estudiar el comportamiento, metodología y apariencia de
la élite militar.7

Los términos bushi (武士?) y samurai (侍?)8 han sido utilizados como sinónimos, pero
la diferencia radica en que la palabra bushi significa sencillamente «guerrero»9
sin importar la posición o jerarquía, mientras que la palabra samurái se refiere a
los miembros de una élite militar.

Historia
Antecedentes
Era Kofun
Artículo principal: Era Kofun

Haniwa de un soldado de la era Kofun, exhibido en el Museo Nacional de Tokio

El Daisenryō-Kofun en Osaka, es la tumba más grande de este tipo y su construcción


data del siglo v d. C.
Durante el período Kofun (250 - 530), la clase aristocrática estaba constituida por
guerreros a caballo, los cuales eran enterrados junto con sus armas, armaduras,
espejos de bronce y joyas en túmulos que generalmente solían tener la forma de un
ojo de cerradura.10 Estos sepulcros eran conocidos como kofun (古墳? lit. «tumba
antigua» o «túmulo antiguo»). Era común depositar además estatuillas de barro con
formas de sirvientes, animales y soldados. Estas figurillas eran conocidas como
haniwa (埴輪?) y con ellas se reemplazaban los sacrificios humanos. Del estudio de
los haniwa encontrados, se puede deducir que estos aristócratas son los antepasados
directos de los que más adelante serán conocidos como samuráis,10 término que no
fue acuñado oficialmente para referirse a la clase guerrera de élite sino hasta el
siglo xii.11

Durante este periodo, Japón estuvo íntimamente relacionado con las situaciones
bélicas en Corea y China. Durante el año 400, un ejército de infantería acudió en
auxilio del reino de Paekche, pero sufrieron una gran derrota a manos de la
caballería del reino de Koguryo. Esto les hizo recapacitar seriamente sobre la
forma en que desarrollaban sus tácticas de guerra. Aunque en Japón ya se utilizaban
los caballos para labores en el campo, el adiestramiento de estos animales para la
guerra se intensificó, así como la capacitación de los jinetes. En el año 553,
Paekche buscó nuevamente el apoyo de tropas japonesas, pero solicitaron arqueros y
caballería,12 muestra de la importancia que jugaron estos elementos en las guerras
de la época.

Era Asuka
Artículo principal: Era Asuka (552 - 710)
En 602, el Príncipe Kume lideró una expedición a Corea acompañado por 120 a 150
caciques locales, cada uno de los cuales ostentaba el título de Kuni ni Miyatsuko.
Cada uno de ellos iba acompañado de un ejército personal, dependiendo de las
riquezas del feudo. Estas tropas constituyeron lo que sería el prototipo de un
ejército samurái siglos después.12

Los conflictos bélicos siguieron ocurriendo en China y Corea. En 618 la dinastía


Tang tomó el poder en China y se unió con el reino coreano de Silla con el fin de
atacar a Paekche. Los japoneses enviaron tres ejércitos expedicionarios (en 661,
662 y 663) para auxiliar al reino de Paekche. Durante estas expediciones sufrieron
una de las peores derrotas en su historia antigua, perdiendo 10 000 hombres y
cuantiosos barcos y caballos.13 Japón comenzó a preocuparse por una invasión por
parte de la nueva alianza entre Silla y China. En 670 se ordenó censar a la
población para reclutar elementos para el ejército. Además se fortificó la costa
norte de Kyūshū, se colocaron guardias y se construyeron almenaras en las orillas
de las islas Tsushima e Iki.14

Los japoneses se olvidaron de la guerra exterior a la muerte del Emperador Tenji en


el año 671. En 672 sus dos sucesores se disputaron el trono en la Guerra Jinshin.
Después del triunfo del Emperador Tenmu en 684, este ordenó que todos los
funcionarios civiles y militares dominaran las artes marciales.14 Los sucesores del
Emperador Tenmu culminaron en el año 702 las reformas militares con el Código Taihō
(大宝律令 Taihō-ritsuryō?), mediante el cual se logró un ejército numeroso y estable
conforme al sistema chino. Cada heishi (soldado) era asignado a un gundan
(regimiento) durante una parte del año y el resto se dedicaba a tareas agrícolas.
Cada soldado estaba equipado con arcos, un carcaj y un par de espadas.15

Izanagi (derecha) e Izanami (izquierda). Pintura de Eitaku Kobayashi.


Establecimiento del sistema imperial

Artículo principal: Mitología japonesa


Durante esta época, en el siglo viii, los gobernadores de Yamato ordenaron que se
dejara constancia de los mitos existentes como una forma de legitimarse frente a la
población.10 La más importante de esas leyendas es la referente a la creación de
Japón, atribuida a los kami Izanagi e Izanami. Según la leyenda, de estos dos
habrían nacido los tres kami mayores: Amaterasu —diosa del sol y señora de los
cielos—, Susanoo —dios de los océanos— y Tsukuyomi —diosa de la oscuridad y de la
Luna—.16 Un día, Amaterasu y Susanoo discutieron, por lo que Susanoo se emborrachó
destrozando todo a su paso. Amaterasu se asustó tanto que se escondió en una cueva,
negándose a salir, por lo que el mundo fue privado de la luz. Con el objeto de
hacerla salir, un kami femenino, Ame-no-Uzume, efectuó una danza obscena que fue
acompañada por la risa de la miríada de dioses17 que estaban reunidos en
asamblea.18 Al momento en que Amaterasu preguntó por lo que sucedía, le dijeron que
había una kami más poderosa, por lo que salió de la cueva y poco a poco se fue
acercando a un espejo que pusieron frente a ella.17 Fue tal su sorpresa de ver su
propio reflejo,19 que quedó deslumbrada unos momentos y fue justo entonces cuando
aprovecharon para capturarla, y la luz volvió a iluminar la Tierra,20 por lo que el
espejo formó parte de las Insignias Imperiales de Japón.20

El segundo elemento de las tres joyas de la Corona japonesa se describe más


adelante en la misma leyenda. Susanoo fue desterrado por los males causados, y
mientras vagaba por las tierras de Izumo, escuchó que una serpiente2122 de ocho
cabezas, llamada Yamata-no-Orochi, atemorizaba a los pobladores. Susanoo mató a la
serpiente emborrachándola con sake y le cortó las cabezas. En la cola se encontró
una espada, que decidió dársela a su hermana en señal de paz. Esta espada
representa el segundo icono de las insignias imperiales.20

La tercera y última insignia es una joya curvada, la cual Amaterasu dio a su nieto
Ninigi cuando este fue enviado al mundo terrenal a gobernar. La joya pasó a su vez
a su nieto, el Emperador Jinmu, primer emperador japonés.20 De esta forma,
auspiciados en las creencias populares, los gobernadores de Yamato legitimaron el
proceso mediante el cual Japón sería gobernado por un sistema imperial, apoyados
fuertemente por la creencia Shintō.23

Era Nara
Artículo principal: Era Nara
Con el nacimiento del Estado Unificado de Silla desapareció la amenaza de una
invasión coreana de Japón, por lo que la Corte de Nara centró su atención en los
emishi (蝦夷? «bárbaros»), habitantes del norte de Japón con quienes habían tenido
numerosos altercados. En 774 estalló una importante revuelta, conocida como la
guerra de los Treinta y Ocho Años, donde los emishi utilizaron un sistema de guerra
de guerrillas y una espada de hoja curva, que tenía mejor desempeño cuando se
montaba, a diferencia de la espada recta del ejército de la Corte de Nara. No fue
sino hasta 796, a través de Sakanoue no Tamuramaro, cuando lograron vencerlos
finalmente.24 Sakanoue recibió el título de Seii Taishōgun (征夷大将軍? «Gran
General Apaciguador de los Bárbaros»),25 expresión que después se utilizaría para
designar al líder de los samuráis.26

El sistema de alistamiento de campesinos terminó en 792, al reconocer que la


principal fuerza militar venía de los caciques y sus soldados y no de los
campesinos, que no tenían un entrenamiento y disciplina adecuados para los campos
de batalla.27 Esta medida se reflejó en la proclamación de un edicto que
especificaba que todos los kondei («hombres fuertes») serían puramente guerreros,
no plebeyos. Además debían pertenecer al mismo linaje de los terratenientes
locales. Estos últimos deberían tener a su servicio dos mozos de cuadra.28

El samurái en la era Heian


Artículo principal: Era Heian

Siglo XI Guerra Gosannen


Hacia 860, se pueden apreciar la mayoría de las características de los samuráis:28
jinetes a caballo diestros en el uso del arco, además del empleo de espadas de hoja
curva.28 Estos guerreros a caballo gozaban de la total confianza del «Trono del
Crisantemo» y se encargaban de la seguridad de las ciudades, así como de sofocar
las revueltas que sucediesen.28

Durante el siglo ix Japón sufrió un grave declive económico a consecuencia de


plagas y diversas hambrunas. A principios del siglo x se produjeron numerosos
disturbios, desórdenes y rebeliones debido a la situación que se vivía. El gobierno
tomó la decisión de conceder amplios poderes a los gobernadores locales para
reclutar tropas y actuar contra las crecientes rebeliones conforme a lo que
creyeran conveniente,29 lo que les dio a dichos gobernadores un enorme poder
político. Es durante este periodo que se documenta por primera vez la palabra
«samurái», «aquellos que sirven», en un contexto meramente militar.29

La primera gran prueba de estabilidad del sistema tuvo lugar en el año 935 con una
revuelta protagonizada por Taira no Masakado, descendiente del Príncipe Takamochi,
a quien la autoridad imperial había enviado a sofocar los disturbios en Kantō y que
recibía el apodo de «El Pacificador».29 Al principio la corte Heian consideró que
el incidente protagonizado por Masakado era tan solo un incidente local, hasta que
este llegó a autoproclamarse «nuevo emperador». Debido a lo anterior, se envió un
ejército provincial para sofocar su rebelión, muriendo decapitado en 940.29 A
partir de este momento y debido a su origen social, estos líderes guerreros se
comienzan a definir como una aristocracia local.30

Durante este periodo, los linajes de mayor importancia política fueron los Taira,
los Fujiwara y los Minamoto. Minamoto no Yoriyoshi se vio envuelto en un conflicto
importante de la época llamado la Guerra Zenkunen o «guerra de los primeros nueve
años». Este conflicto duró de 1051 a 1062, siendo la primera guerra que se vivía en
el país desde los enfrentamientos contra los emishi.31 El incidente se originó
cuando Abe no Yoritoki, descendiente de los emishi y miembro del clan Abe, no
entregó a la Corte los impuestos recaudados, por lo que Yoriyoshi fue enviado a
tratar con él.31 Yoriyoshi y Yoritoki habían llegado ya a un acuerdo pacífico, pero
estalló un conflicto interno en el clan Abe y Yoritoki fue asesinado. Por este
motivo se declara la guerra entre Abe no Sadato, hijo de Yoritoki, y los
Minamoto.31 Hasta 1062 Yoriyoshi no pudo vencer a los Abe en la Batalla de
Kuriyagawa, llevando la cabeza del rebelde hasta Kioto en señal de triunfo.31
Minamoto no Yoshiie, hijo de Yoriyoshi, estuvo al lado de su padre durante todo el
conflicto, ganando un gran prestigio por sus proezas militares. Esto le valió el
apodo de Hachimantarō o «el primer hijo nacido de Hachiman, dios de la guerra».31

Rebelión Heiji 1156.


En el año de 1083 estallaría nuevamente un conflicto armado en el que los Minamoto
se verían envueltos, ahora en la Guerra Gosannen o «guerra de los últimos tres
años», originada por diferencias entre los líderes de los antiguos clanes aliados
Minamoto y Kiyowara. Después de una feroz contienda de tres años en que la Corte se
negó a auxiliar a los Minamoto, estos lograron, sin embargo, salir finalmente
victoriosos. Cuando Yoshiie asistió a Kioto con la finalidad de buscar una
recompensa, la Corte se negó y aun le recriminó los impuestos atrasados que debía,
con lo que se inicia un claro distanciamiento entre ambos. Mientras tanto, sus
rivales, los Taira iban mejorando las relaciones con ellos debido a sus hazañas en
el oeste del país.32 La rivalidad entre los clanes Minamoto y Taira fue aumentando
y haciéndose cada vez más evidente. En 1156 tuvo lugar un conflicto entre ambos
clanes, cuando Minamoto no Yoshitomo se unió a Taira no Kiyomori contra su padre
Minamoto no Tameyoshi y su hermano Tametomo, durante la Rebelión Hōgen. La batalla
fue muy breve y al final Tameyoshi fue ejecutado y Tametomo fue castigado con el
destierro.33

En 1160 se produjo un nuevo enfrentamiento conocido como Rebelión Heiji, donde


Yoshitomo se enfrentó con Kiyomori. La victoria del clan Taira fue tan decisiva que
los miembros del clan Minamoto huyeron para salvarse. Los Taira los persiguieron y
Yoshitomo fue capturado y ejecutado. De los miembros de la rama original de la
familia Minamoto, solo quedaron algunos pocos, siendo aniquilados casi por
completo.34 En 1167 Taira Kiyomori recibió del emperador el título de Daijō Daijin
(Gran Ministro), el cual constituía el rango más alto que podía conceder el
emperador, por lo que se convirtió en el gobernante de facto del país.34

Guerras Genpei
Artículo principal: Guerras Genpei

Escena de las Guerras Genpei (panel del siglo xii).

Armadura samurái (Ō-yoroi)


Las Guerras Genpei fueron una serie de guerras civiles protagonizadas nuevamente
por los clanes más influyentes de la escena política del país: los Taira y
Minamoto. Estas guerras tuvieron lugar entre 1180 y 1185.35 En 1180, estallaron en
el país dos rebeliones independientes y protagonizadas por dos generaciones
distintas del clan Minamoto: en Kioto por el veterano Minamoto no Yorimasa y en la
Provincia de Izu por el joven Minamoto no Yoritomo. Ambas revueltas fueron
sofocadas con relativa facilidad, por un lado obligando a Yoritomo a escapar a
Kantō, mientras que Yorimasa fue vencido en la Batalla de Uji, en donde cometió
seppuku antes de ser capturado.36

Después de dos años, durante los cuales ambos bandos protagonizaron escaramuzas
menores, los Taira decidieron enfrentarse a Minamoto no Yoshinaka, primo de
Yoritomo, en 1512 - 1514, Yoshinaka venció a los Taira en la Batalla de Kurikara y
enfiló su ejército hacia donde se encontraba Yoritomo. Los ejércitos de Yoshinaka y
Yoritomo se encontraron finalmente en la Batalla de Uji en 1184. Yoshinaka perdió
la batalla y trató de huir, pero fue alcanzado en Awazu, donde fue decapitado. Con
esta victoria, la rama principal de los Minamoto enfocaría sus esfuerzos en vencer
a sus principales enemigos: los Taira.37 Yoshitsune encabezó el ejército del clan
en nombre de su hermano mayor Yoritomo, quien permaneció en Kamakura. Finalmente,
en la Batalla de Dan no Ura los Minamoto se alzaron con la victoria. Yoritomo
consideró que su hermano representaba una amenaza y un rival, por lo que sus
hombres persiguieron a Yoshitsune hasta que lo vencieron durante la Batalla de
Koromogawa en 1189, en donde este último se suicidó.38

En 1192 Minamoto no Yoritomo se autoproclamó shōgun,38 título que hasta ese


entonces había sido temporal. Con esto se instituyó el shogunato como una figura
permanente, el cual duraría cerca de 700 años hasta la Restauración Meiji. Con la
nueva figura del shōgun, el emperador se convertiría en un mero espectador de la
situación política y económica del país,39 mientras que los samuráis serían los
gobernadores de facto.38
Shogunato Kamakura
Artículo principal: Shogunato Kamakura
Después de tan solo tres shogunes del clan Minamoto, el país volvió a vivir una
guerra civil. El clan Hōjō había usurpado la regencia a los Minamoto. Por este
motivo, en 1219 el Emperador Go-Toba, buscando restablecer el poder imperial que
gozaban antes del establecimiento del shogunato, acusó a los Hōjō de proscritos.
Las tropas imperiales se movilizaron, dando lugar a la Guerra Jōkyū (1219 - 1221),
la cual culminaría con la Tercera batalla de Uji. Durante esta, las tropas
imperiales fueron derrotadas y el Emperador Go-Toba exiliado.40 Con la derrota de
Go-Toba se confirmó el gobierno de los samuráis sobre el país.40

Invasiones de los mongoles a Japón


Artículo principal: Invasiones de los mongoles a Japón

Un samurái es atacado por diversos arqueros y explosivos lanzados desde catapultas


durante las invasiones de los mongoles a Japón.
Después de que Kublai Khan reclamara el título de Emperador de China, decidió
invadir Japón con el propósito de someterlo a su dominio.40 Esta sería la primera
vez que los samuráis podrían medirse con las fuerzas de enemigos extranjeros.41 Por
otro lado, estos últimos no sentían ningún tipo de interés en la forma tradicional
japonesa de hacer la guerra.42

La primera invasión tuvo lugar en 1274,41 cuando las tropas mongolas desembarcaron
en Hataka (actual Fukuoka). Los ruidos de los tambores, campanas y gritos de guerra
espantaron a los caballos de los samuráis. Durante esta batalla las tropas
japonesas se enfrentaron a una técnica muy distinta en el empleo del arco de la que
estaban acostumbrados, ya que los mongoles disparaban a grandes distancias y al
mismo tiempo generaban «nubes de flechas», a diferencia de los disparos solitarios
y a corta distancia efectuados por los arqueros japoneses. Otra gran diferencia
entre ambas formas de combate era el uso de catapultas por parte del ejército
mongol. Durante la noche de ese mismo día, una fuerte tormenta infligió graves
daños a la flota invasora, por lo que decidieron regresar a Corea para rearmar su
ejército.43 Después de la retirada del ejército enemigo, los japoneses tomaron una
serie de medidas preventivas, como la construcción de muros en los puntos
vulnerables de la costa,43 así como la implementación de una guardia.

1274

1274

1274

Samuráis incursionan en barcos mongoles durante la invasión de 1281

El segundo intento de invasión tuvo lugar en 1281.44 Los samuráis efectuaron


incursiones a los barcos enemigos desde pequeñas balsas que solo tenían capacidad
para transportar a doce guerreros45 con el afán de evitar el desembarco de tropas
en las costas. Después de una semana de enfrentamientos, un emisario imperial fue
enviado para pedir a Amaterasu, la diosa del sol, que intercediera por ellos.44 Un
tifón arrasó la flota mongola, que se hundió casi en su totalidad. Este hecho dio
origen al mito del Kamikaze (神風 lit. «Viento Divino»?),41 considerado como una
señal de que Japón era el elegido por los dioses y, por lo tanto, estos se
encargarían de su seguridad46 y supervivencia.47 Los pocos sobrevivientes
decidieron retirarse y de este modo el país no volvería a enfrentarse a una
invasión de grandes proporciones hasta varios siglos después.44

Restauración Kenmu
Artículo principal: Restauración Kenmu

Estatua de Kusunoki Masashige en Tokio, un samurái de suma importancia en las


guerras Nanbokuchō.

Príncipe Moriyoshi
A principios del siglo xiv, el clan Hōjō se enfrentó a un nuevo intento de
restauración imperial, ahora bajo la figura del Emperador Go-Daigo. Cuando los Hōjō
se enteraron de esto, enviaron un ejército desde Kamakura, pero el emperador huyó
antes de que llegaran, llevándose las insignias imperiales con él.48 El Emperador
Go-Daigo buscó refugio en Kasagi entre monjes guerreros que le dieron la bienvenida
y se prepararon para un posible ataque.48

Después de intentos de negociación por parte de los Hōjō con el Emperador Go-Daigo
para que abdicara y ante la negativa de este, decidieron subir al trono a otro
miembro de la familia imperial. Sin embargo, debido a que Go-Daigo se había llevado
las insignias imperiales, no pudieron llevar a cabo la ceremonia.48 Es en este
momento en que la figura de Kusunoki Masashige cobra importancia y renombre, no
solo por sus destrezas militares, sino por el apoyo incondicional que brindó al
emperador. Este ejemplo a la postre serviría de referencia y modelo para los
futuros samuráis.49 Masashige luchó por el Emperador Go-Daigo desde un yamashiro
(castillo en la montaña). Aunque su ejército no era muy numeroso, la orografía del
lugar le brindaba una defensa extraordinaria. El castillo cayó finalmente en 1331,
por lo que Masashige decidió huir para continuar después la lucha. El emperador fue
capturado y llevado hasta el cuartel general de los Hōjō ubicado en Kioto y
posteriormente sería exiliado a la islas de Oki. Los Hōjō intentaron terminar con
el ejército encabezado por Masashige, quien edificó otro castillo en Chihaya aún
con mejores defensas que el anterior, por lo que los Hōjō se vieron inmovilizados.
La férrea defensa de Masashige motivó a Go-Daigo a regresar nuevamente a la escena
en 1333.50 Al enterarse los Hōjō de su regreso, mandaron en su persecución a uno de
sus principales generales, Ashikaga Takauji. Ashikaga pensó en ese momento que
sería más beneficioso para él y su clan aliarse con el bando del emperador. Por
esta razón, decidió lanzar el ataque de su ejército contra el cuartel general de
los Hōjō en Rokuhara.50

El golpe recibido por la traición de Ashikaga tuvo graves consecuencias para los
regentes, siendo su ejército mermado severamente. El poderío del clan Hōjō se
extinguió definitivamente ese mismo año de 1333,51 cuando un guerrero llamado Nitta
Yoshisada se unió a los partidarios imperiales e incrementó sus fuerzas. Nitta y su
ejército se dirigieron a Kamakura y vencieron a los Hōjō.52

Shogunato Ashikaga
Artículos principales: Era Nanbokuchō y Shogunato Ashikaga.

El Kinkakuji o «Pabellón dorado» es todo un símbolo en la ciudad de Kioto. Fue


construido por el shōgun Ashikaga Yoshimitsu en 1397.
Después de haber ayudado al emperador a volver al trono, Ashikaga Takauji esperaba
recibir una cuantiosa recompensa por sus servicios. No obstante, debido a que
consideró que lo ofrecido no era suficiente, decidió rebelarse.52 Los Ashikaga eran
descendientes del clan Minamoto, por lo que podían acceder al trono imperial. Por
esta razón, el emperador decidió actuar rápidamente y mandó un ejército contra
Takauji, siguiéndolo hasta Kyūshū. Takauji no fue vencido y regresó a la escena en
1336. El emperador mandó a Masashige a enfrentar las tropas rebeldes en Minatogawa
(hoy Kobe), resultando en una decisiva victoria para Takauji. Ante esta situación,
Masashige decidió cometer seppuku.53 En este momento el shōgun nombró a su propio
emperador, por lo que durante los siguientes cincuenta años existirían dos cortes
imperiales: la Corte del Sur en Yoshino y la Corte del Norte en Kioto.53 Este
conflicto se conocería como Nanbokuchō (南北朝? literalmente, «Cortes del Sur y del
Norte»).

No fue sino hasta 1392 y gracias a las habilidades diplomáticas de uno de los
mayores gobernantes de la historia de Japón, el shōgun Ashikaga Yoshimitsu, que
ambos linajes se reconciliaron. Yoshimitsu fue además un gran impulsor de las
artes. Esto se vio reflejado en el Kinkaku-ji (金閣寺? Templo del Pabellón Dorado),
el cual ordenó construir durante su mandato.53

Periodo Sengoku
Artículo principal: Periodo Sengoku

Oda Nobunaga, quien pasó de ser un daimyō secundario a la principal figura del
país.
Después de un breve periodo de relativa estabilidad, se creó un vacío político
durante el shogunato de Ashikaga Yoshimasa, nieto del célebre Ashikaga Yoshimitsu.
Yoshimasa solía dedicar todo su tiempo a cuestiones artísticas y culturales, por lo
que desatendió completamente la situación económica y política del país. Debido a
esto, terratenientes oportunistas comenzaron una lucha interna por poder y tierras,
tomando para sí mismos el título de daimyō (大名? lit. «grandes apellidos»).54 Este
periodo de la historia de Japón, comprendido entre 1467 y 1568, es conocido como
período Sengoku (戦国時代, Sengoku jidai?) o «periodo de estados en guerra». Es
precisamente bajo este clima de inestabilidad y conflictos armados, en que los
samuráis tienen su mayor participación.

Entre las figuras más importantes de este periodo tenemos a Takeda Shingen y Uesugi
Kenshin, cuya legendaria rivalidad ha servido de inspiración en diversas obras
literarias. Los ejércitos de Shingen y Kenshin se enfrentaron en las conocidas
Batallas de Kawanakajima. Aunque algunas de ellas fueron meras escaramuzas, la
Cuarta Batalla de Kawanakajima tuvo gran importancia.

Con esta lucha interna desmedida con el afán de obtener más poder y tierras, era
solo cuestión de tiempo que algún poderoso daimyō intentara llegar hasta Kioto para
buscar derrocar al shōgun, lo que sucedió en 1560. Imagawa Yoshimoto marchó hacia
la capital acompañado de un gran ejército con la finalidad de derrocar al entonces
dirigente. Sin embargo, no contaba con enfrentarse con las tropas de Oda Nobunaga,
un daimyō secundario a quien superaba en una proporción de doce a uno en el número
de soldados. Yoshimoto, confiado de su poder militar, solía celebrar la victoria
incluso antes de terminar la batalla. Oda Nobunaga logró atacarlo desprevenido
durante una de sus famosas celebraciones en la Batalla de Okehazama. Cuando
Yoshitomo salió de su tienda debido al escándalo que había, fue sorprendido y
asesinado en ese mismo lugar. Nobunaga pasó entonces de un personaje secundario a
una figura prominente del periodo. En 1568 Nobunaga marchó hacia Kioto y destituyó
al shōgun. Este hecho marcó el inicio de lo que se conoce como período Azuchi-
Momoyama.

Periodo Azuchi-Momoyama
Artículo principal: Período Azuchi-Momoyama

Japón durante el período Azuchi-Momoyama.


Oda Nobunaga fue famoso por introducir y entrenar soldados ashigaru (足軽 pies
ligeros?) en el uso de arcabuces. Este hecho cambiaría radicalmente la forma en que
se hacía la guerra en Japón.55 La batalla más representativa es la Batalla de
Nagashino, en la que las fuerzas de Oda vencieron la legendaria y temida caballería
del clan Takeda mediante el uso de armas de fuego. A partir de este momento su
empleo se volvió típico en el campo de batalla56 y fue considerado como un factor
vital para obtener la victoria.

Nobunaga estaba muy cerca de unificar el país, pero en 1582 fue traicionado por uno
de sus principales generales, Akechi Mitsuhide, y obligado a cometer seppuku en el
templo Honnō. Este suceso es conocido como el «Incidente de Honnō-ji». Toyotomi
Hideyoshi, otro de los principales generales de Nobunaga, vengó la muerte de su
señor venciendo a Mitsuhide durante la Batalla de Yamasaki,57 levantándose con la
autoridad del fallecido Nobunaga. Después de la Batalla de Shizugatake, Toyotomi
continuó con la tarea de unificar el país. Sin embargo, debido a su origen humilde,
nunca pudo ser nombrado con el título de shōgun.58

Se define la figura del samurái

Representación de la Batalla de Nagashino, un parte aguas en la forma de hacer la


guerra en Japón.
Es Hideyoshi quien define finalmente la figura del samurái,59 ya que ordena y
define los lineamientos para el adiestramiento, disciplina y especialización de los
soldados del país. Los soldados ashigaru fueron capacitados tanto en el uso de la
naginata como del arcabuz. Un edicto proclamado en 1588, conocido como «cacería de
espadas», buscaba separar formalmente a los soldados y samuráis de los campesinos,
por lo que se les confiscan sus armas. Otro edicto de 1591 termina de separar y
distinguir entre las clases sociales de los samuráis y de los campesinos. A
diferencia del tipo de reclutamiento histórico realizado en el pasado, donde los
campesinos tomaban las armas por algunos periodos del año y el resto lo dedicaban a
sus labores en el campo, se enfatiza la especialización de los miembros del
ejército.60

Toyotomi Hideyoshi, uno de los «grandes pacificadores» del país, que convocó a dos
invasiones a Corea.
Invasiones de Hideyoshi a Corea
Artículo principal: Invasiones japonesas a Corea (1592 - 1598)
Hideyoshi, ya como figura principal del país, convocó a los principales daimyō a
dos invasiones a Corea. La primera invasión comenzó en 1592 y tan solo veinte días
después del desembarco de las tropas japonesas en las costas coreanas, ya habían
tomado Seúl. Corea solicitó apoyo a la dinastía Ming, los gobernadores de China, a
lo que estos respondieron enviando un numeroso ejército. Los samuráis se
enfrentaron entonces a condiciones adversas y se encontraron con una fiera
resistencia tanto de civiles como de irregulares, entre los que se encontraban
monjes guerreros budistas, campesinos e incluso mujeres.61 Después de diversas
derrotas en tierra y agua, Hideyoshi decide retirar a sus tropas.

No obstante el primer fracaso, Hideyoshi convocó a una segunda invasión en el año


de 1598. En esta campaña encontró una mayor resistencia que la primera ocasión.
Hideyoshi falleció mientras las tropas se encontraban en Corea. Estas, al enterarse
de la noticia, deciden regresar de inmediato a Japón, abandonando definitivamente
la idea de conquistar aquella nación.62

Shogunato Tokugawa
Artículo principal: Shogunato Tokugawa
Antes de morir, Hideyoshi había nombrado el «Consejo de los Cinco Regentes» con la
finalidad de que ellos gobernaran a su muerte y hasta que su hijo Hideyori tuviera
la edad suficiente para hacerse cargo del país. Tokugawa Ieyasu había servido
primero bajo las órdenes de Oda Nobunaga y después bajo las órdenes del mismo
Hideyoshi. Además había sido nombrado como uno de los «cinco regentes». Este
personaje comenzó a disputar el gobierno para sí, lo que culminó en la Batalla de
Sekigahara. En este suceso, Tokugawa y su «Ejército del Este» salieron victoriosos.
Tokugawa era descendiente del clan Minamoto, por lo que fue nombrado como shōgun en
el año 1603, por parte del Emperador Go-Yōzei.

Tokugawa Ieyasu, fundador del shogunato Tokugawa.


Asedio de Osaka
La última amenaza real para el gobierno de Ieyasu era la figura de Toyotomi
Hideyori, quien ahora era un joven daimyō que ocupaba el Castillo de Osaka. Muchos
samuráis que se oponían a Ieyasu se unieron en torno a Hideyori alegando que él era
el legítimo gobernador del país. Ieyasu le ordenó que abandonara el castillo, por
lo que comenzó a reclutar simpatizantes. Los Tokugawa, bajo el liderazgo del Ōgosho
(大御所 shōgun enclaustrado?) Ieyasu y del shōgun Hidetada dirigieron un numeroso
ejército al castillo en lo que se conoce como «La Campaña de Invierno de Osaka». El
asedio empezó el 19 de noviembre, cuando Ieyasu guio tres mil hombres a través del
río Kizu, destruyendo el fuerte que estaba allí. Una semana después, atacó el
pueblo de Imafuku con 1500 hombres, contra una fuerza de defensa de 600. Con la
ayuda de una escuadra equipada con arcabuces, las fuerzas shogunales consiguieron
otra victoria. Otros pequeños fuertes y pueblos fueron atacados antes que el asedio
al mismo castillo de Osaka comenzase el 4 de diciembre.

El Sanada-maru era un enclave defendido por Sanada Yukimura y 7000 hombres,


alineados con los Toyotomi. Los ejércitos del shōgun fueron repetidamente
repelidos, y Sanada y sus hombres lanzaron un gran número de ataques contra las
líneas de asedio, rompiéndolas tres veces. Ieyasu entonces recurrió a la
artillería, llevando 300 cañones, junto con otros hombres para excavar bajo las
murallas. El 22 de enero, el asedio de invierno terminó.63 Toyotomi Hideyori hizo
un llamado para prevenir una rebelión y accedió a que se rellenara el foso del
castillo y se derrumbaran las murallas exteriores.63

Después de que Hideyori comenzó a cavar de nuevo el foso del castillo,64 el


castillo fue asediado, en lo que se conoce como «Asedio de Verano de Osaka».
Finalmente, después de la decisiva Batalla de Tennōji de 1615, el castillo cayó
bajo el ejército de los Tokugawa y los defensores fueron asesinados, incluyendo a
Sanada Yukimura,65 Hideyori, su madre Yodogimi y Kinimatsu, el hijo de Hideyori de
tan solo ocho años.66 La esposa de Hideyori, Senhime (nieta de Ieyasu), fue
devuelta con su familia a salvo.67 Con los Toyotomi finalmente exterminados, ya no
existían amenazas para la dominación de los Tokugawa de Japón. Fue precisamente
esta batalla la última en la que Ieyasu participaría activamente.

Medidas contra los samuráis


Desde el momento en que Ieyasu estableció el shogunato Tokugawa, inició un proceso
para quitar el estatus social y legal a la clase samurái.68 Del mismo modo,
estableció la clase social de los soldados ashigaru como un rango menor a la de los
samuráis.68 Durante este periodo la mayoría de los samuráis perdieron la posesión
directa de las tierras y se les plantearon dos opciones: dejar las armas y
convertirse en campesinos o trasladarse a la ciudad principal de su feudo y
convertirse en sirvientes a sueldo del daimyō. Solo algunos pocos samuráis
permanecieron en las provincias exteriores del norte como vasallos directos del
shōgun. Estos samuráis fueron conocidos como «los 5000 hatamoto».

Samurái del periodo Edo con armadura completa. Destaca su arma, un kanabō.
En el año de 1650, el shogunato expidió una ley con la cual se prohibían los duelos
entre los samuráis.69 En 1690 se prohibió formalmente la práctica de las diferentes
artes marciales.70 En esta época, la destrezas y la formación en el uso del arco,
la lanza, la espada y el combate cuerpo a cuerpo sufrieron un gran declive.70

Con las medidas tomadas por el gobierno, muchos samuráis se dedicaron al campo y a
fabricar artesanías. Algunos se convirtieron en rōnin (浪人? lit. «hombre ola»), es
decir, samurái sin señor. Muchos otros se embarcaron en el tráfico, contrabando y
robo de mercancías en los puertos y en alta mar,71 lo cual también terminó en el
año de 163972 con el edicto de «Fronteras Cerradas». Mediante este edicto se
buscaba controlar y evitar la influencia de los extranjeros, sobre todo de
misioneros católicos, considerados por el gobierno como «subversivos».73

Las quejas hacia la figura de los samuráis durante este periodo fueron frecuentes,
tal y como evidencia la siguiente cita de Ogyu Sorai (1666-1728):

Se pasean por la ciudad con ese aspecto amenazador y se van abriendo paso a
empujones.
Con su fuerza, reprimen a la gente y crean el desorden en la sociedad [...]
Simplemente estudian historias de guerra y métodos de combate. Tal vez crean que el
mundo del guerrero solo supone hacer alarde de unas destrezas profesionales.
Ogyu Sorai70
Otra de las críticas al carácter samurái es la descrita por Murata Seifu (1746-
1811):

[...] la espada colgada en el cinturón es lo único que les recuerda a los samuráis
que lo son.
Murata Seifu69
La restauración Meiji
Artículo principal: Bakufu
Artículo principal: Restauración Meiji

Tokugawa Yoshinobu, el último shōgun, en uniforme militar francés, c.1867.


La apertura comercial obligatoria que sufrió Japón después de que apareciese el
Comodoro Perry en la bahía de Edo en el año 1853 trastocó la situación política del
país. Diversos grupos nacionalistas comenzaron a presionar al gobierno con el afán
de mantener fuera de las fronteras a los extranjeros. El eslogan Sonnō jōi (尊王攘夷?
«Reverenciar al Emperador, Expulsar a los Bárbaros») se convirtió en un movimiento
político para derrocar el shogunato Tokugawa bajo el pretexto de cobrar venganza
por la «tibieza» con que había respondido ante la «amenaza extranjera». Por primera
vez en muchos siglos, el emperador de Japón, bajo la figura del Emperador Kōmei,
tomó un papel protagónico en la política nacional, uniéndose a él diversos grupos
de samuráis relegados de las esferas políticas. La presión dentro del país llevó al
shōgun a tomar la decisión de romper las relaciones con los extranjeros. Esto
provocó que diversos comerciantes provenientes de países europeos fueran asesinados
y consecuentemente se desencadenaron una serie de hostilidades, como el bombardeo
de Shimonoseki.

La muerte tanto del emperador como del shōgun fueron prácticamente simultáneas. El
sucesor del difunto shōgun Tokugawa Iemochi, Tokugawa Yoshinobu, tomó posesión a
mediados de 1866. Mientras tanto, Mutsuhito, el segundo hijo del Emperador Kōmei,
fallecido en 1867, se convirtió en el nuevo Emperador Meiji. Yoshinobu trató en
vano de hacer los ajustes necesarios para evitar un claro enfrentamiento con las
fuerzas pro-imperialistas, que contaban con los clanes de Chōsu y Satsuma como
líderes. Sin embargo, al aumentar la posibilidad de un conflicto interno, decidió
renunciar en 1868.74 Con esto terminó el bakufu o shogunato Tokugawa.

Fuerzas que pretendían restablecer la figura del shōgun se levantaron en armas, por
lo que una guerra civil conocida como Guerra Boshin tuvo lugar entre 1868 y 1869.
Nuevamente, tanto samuráis y rōnin hicieron su aparición en uno y otro bando, hasta
que finalmente las fuerzas pro-imperialistas se levantaron con la victoria. Ya con
la guerra ganada, el Emperador Meiji comenzó a modernizar el país. Se abrió
nuevamente el comercio con el exterior, se compraron armamento, barcos y se copió
la organización del ejército de las potencias europeas. Se abolieron los
privilegios de la clase samurái, por lo que los nacionalistas, que en un principio
habían apoyado la figura del emperador así como la filosofía del Sonnō jōi, se
sintieron traicionados.
El último samurái
Artículo principal: Rebelión Satsuma

Saigō Takamori (sentado, con uniforme occidental), rodeado de sus oficiales.


Artículo en el periódico «Le Monde Illustré», 1877.
Los cambios tan abruptos y masivos en la cultura japonesa, como en el caso de la
vestimenta, les resultaba a los samuráis como una traición del jōi, parte del Sonnō
jōi, que había servido para justificar la expulsión del shogunato Tokugawa. Saigō
Takamori, uno de los líderes más ancianos en el Gobierno Meiji, estaba
particularmente preocupado por la creciente corrupción política. Después de una
serie de diferencias con el gobierno, renunció a su cargo y se retiró al dominio de
Satsuma. Ahí estableció academias donde todos los estudiantes tomaban un
entrenamiento e instrucción en tácticas de guerra. Las noticias acerca de las
academias de Saigō fueron recibidas con gran preocupación en Tokio. El gobierno
acababa de hacer frente a algunas pequeñas pero violentas revueltas de samuráis en
Kyūshū, y el número de partidarios con que contaba en la región de Satsuma
resultaba alarmante.

El 12 de febrero de 1877, Saigō se reunió con sus terratenientes Kirino Toshiaki y


Shinohara Kunimoto y anunció su intención de marchar a Tokio para entrevistarse con
el gobierno. Sus tropas comenzaron a avanzar, y para el 14 de febrero la avanzada
arribó a la prefectura de Kumamoto. El General Tani Tateki, comandante del Castillo
Kumamoto, contaba con 3.800 soldados y 600 policías a su disposición. Ya que muchos
de sus hombres eran de Kyūshū y muchos a su vez originarios de Kagoshima (pueblo
natal de Saigō), decidió no arriesgarse a deserciones o traiciones y permaneció a
la defensiva.

Representación de la Batalla de Shiroyama.


El 19 de febrero a las 13:15 horas se hicieron los primeros disparos por parte de
los defensores del castillo, al momento en que unidades de Satsuma intentaban
forzar la entrada al mismo.75 El 22 de febrero, la armada principal de Satsuma
arribó y atacó el Castillo Kumamoto en un movimiento de pinzas. La batalla continuó
hasta la noche y las fuerzas imperiales que habían salido a su encuentro se
retiraron. Aun con el triunfo, el ejército de Satsuma no pudo tomar el castillo y
se dieron cuenta de que los conscriptos que integraban las fuerzas imperiales no
eran tan ineficientes como habían supuesto en un principio. Después de dos días de
infructuoso ataque, las fuerzas de Satsuma cavaron alrededor del castillo y
trataron de asediarlo. Durante el asedio, muchos de los ex-samuráis de Kumamoto
desertaron hacia el bando de Saigō, aumentando sus fuerzas alrededor de los 20.000
hombres. Mientras tanto, el 9 de marzo, Saigō, Kirino y Shinohara fueron despojados
de sus cargos y títulos oficiales desde Tokio. No obstante, Saigō argumentaba que
no era un traidor, sino que solo buscaba quitarle al emperador las malas
influencias de consejeros equivocados y corruptos.

Estatua de Saigō Takamori en el Parque Ueno, Tokio.


El principal contingente de la Armada Imperial, bajo las órdenes del General Kuroda
Kiyotaka y con la asistencia del General Yamakawa Hiroshi, arribó a Kumamoto en
auxilio de los ocupantes del castillo el 12 de abril. Esto hizo que las tropas de
Satsuma, que ahora estaban en completa desventaja numérica, huyeran. Después de una
constante persecución, Saigō y sus samuráis restantes fueron empujados de vuelta a
Kagoshima, donde se llevaría a cabo la batalla final: la Batalla de Shiroyama. Las
tropas de la Ejército Imperial comandadas por el General Yamagata Aritomo y los
marines comandados por el Almirante Kawamura Sumiyoshi sobrepasaban las fuerzas de
Saigō sesenta a uno. Las tropas imperiales pasaron siete días construyendo y
elaborando sistemas de presas, muros y obstáculos para prevenir que se escaparan.
Cinco barcos de guerra se unieron al poder de la artillería de Yamagata y redujeron
las posiciones de los rebeldes. Después de que Saigō rechazó una carta solicitando
su rendición, Yamagata ordenó un ataque frontal el 24 de septiembre de 1877. Para
las 6 de la mañana, solo 40 rebeldes estaban aún con vida y Saigō estaba herido de
muerte. Sus seguidores aseguran que uno de ellos, Beppu Shinsuke76 actuó como
kaishakunin y ayudó a Saigō a cometer seppuku antes de que pudiera ser capturado.77
Después de la muerte de Saigō, Beppu y el último samurái en pie alzaron sus espadas
y se dirigieron cuesta abajo hacia las posiciones imperiales, hasta que cayó el
último de ellos por los disparos de las ametralladoras Gatling. Con estas muertes,
la rebelión Satsuma llegó a su final.

Saigō Takamori fue etiquetado como «héroe trágico» por la gente el 22 de febrero de
1889 y el Emperador Meiji perdonó a Saigō post mórtem en 1891. Actualmente es
considerado por algunos historiadores como el verdadero último samurái.7879

Estructura
Los vínculos familiares, así como la lealtad de vasallos hacia el daimyō eran
sumamente fuertes, y eran estos factores los que regían sobre la estructura de un
ejército samurái.80 Cualquiera que naciera en una casa de guerreros era entrenado
desde su niñez con el fin de convertirlo en un digno representante de sus
antepasados.80 Por otro lado, las alianzas entre clanes representaron los vínculos
más débiles y a lo largo de la historia se repitieron episodios donde un clan
traicionó a su «aliado» al momento mismo de la batalla.

Hasta mediados del siglo xvi, la organización común de un ejército samurái fue casi
la misma:81 al término de las campañas, el ejército se disolvía y la gran mayoría
de los ashigaru y algunos samuráis regresaban a sus labores del campo. No fue sino
hasta el periodo Sengoku en que algunos daimyō con suficientes recursos mantuvieron
un ejército estable y buscaron un grado de especialización en el ejército,
incluyendo la infantería.

La estructura jerárquica dependía de factores como el nacimiento, el vasallaje


vitalicio y aspectos sociales y militares.81 En el vértice de la pirámide estaban
los daimyō y a su lado sus parientes cercanos y familia; seguían los criados
vitalicios de la familia, los cuales servían a su señor por muchos años; el
siguiente escalón lo constituían los vasallos, ya fuera que se hubieran unido a su
servicio o fueran obligados después de la derrota de sus antiguos señores.81 Los
ashigaru del periodo Sengoku estaban en el último escalón y estaban divididos en
tres secciones según el arma que manejaran, ya fueran arcabuces, lanzas o arcos.82
Había también ashigaru dedicados a servir a los distintos samuráis, otros eran
portaestandartes y algunos otros estaban asignados a tambores.82

Reclutamiento
Durante gran parte del periodo Sengoku, se esperaba que todo samurái estuviese
listo para presentarse en el campo de batalla con sus respectivas armas, armadura y
caballo al momento de existir algún conflicto. Además se deseaba que cada uno
proporcionara tropas al servicio de su señor acorde con la riqueza del feudo al que
pertenecieran. De este modo el reclutamiento de las tropas necesarias recaía en los
samuráis. Estos últimos llevaban consigo a otros samuráis o a jornaleros que
dejaban sus tierras para convertirse en ashigaru.83

Cuando había que reunir al ejército, se les notificaba la fecha y el lugar en que
se pasaría revista. Cada ashigaru reunía sus armas y armadura a la espera de que
sonara el horagai (trompeta de concha), el tambor o campanas, los cuales indicarían
la hora de partir. Al llegar al punto acordado, el samurái les pasaba revista.
Desde ese punto marcharían juntos para presentarse en el castillo y unirse al resto
del ejército.84

Castillo japonés
Artículo principal: Castillo japonés
Castillo Fushimi-Momoyama construido por Toyotomi Hideyoshi.
Un aspecto de vital importancia a lo largo de la historia de los samuráis fueron
los castillos. Las primeras fortificaciones en Japón eran difícilmente lo que la
gente asocia con «castillos», ya que eran elaboradas casi exclusivamente con
madera. Se apoyaban mucho más en las defensas naturales y la topografía del lugar
(como ríos, lagunas, etc.) que cualquier elemento creado por el hombre, y se
prefería colocarlos en la cima de las montañas.85 Este tipo de construcciones,
conocidas como kōgoishi y chiyashi, no se construían pensando a largo plazo, por lo
que los nativos del archipiélago construían estas fortificaciones y eran
abandonadas posteriormente.

Los habitantes de Yamato comenzaron a construir ciudades al inicio del siglo vii,
expandiendo el complejo del palacio, rodeado a los cuatro lados por murallas y unas
puertas impresionantes. Fortificaciones de madera se construyeron a lo largo del
país para defender el territorio de los emishi, los ainu y otros grupos. A
diferencia de sus predecesores, estas construcciones eran relativamente más
duraderas y eran construidas durante tiempos de paz.

Hacia finales del periodo Heian el nacimiento de la clase samurái influyó


drásticamente en la construcción de los castillos. Esto se debió a que ya no solo
se planeaba su posición con la idea de defender el territorio nacional de ataques
externos, sino a que desde ese momento, los distintos clanes tuvieron que cuidarse
unos de otros. El comienzo de la forma y estilo de lo que hoy se consideran
estereotipos «clásicos» de los castillos japoneses surgieron en esta época. Los
llamados jōkamachi (城下町? lit. «pueblo bajo castillo») también aparecieron,
crecieron y se desarrollaron. A pesar de los avances en cuanto a construcción, la
mayoría de los castillos de la época permanecieron con la misma forma de las
fortificaciones de madera de siglos atrás, solo que más largos y un poco más
complejos.86 Del mismo modo se buscó ubicarlos en lo alto de las montañas, por lo
que este tipo de castillos es conocido como yamashiro (山城? «castillo de
montaña»).87 No fue sino hasta los últimos 30 años de este periodo de guerra donde
cambios drásticos se desarrollarían.

Reproducción del Castillo Azuchi de Oda Nobunaga.


A diferencia de Europa, donde la difusión del uso de los cañones terminó con la era
de los castillos, en Japón, la introducción de las armas de fuego, irónicamente,
fue un aliciente para su mejora y desarrollo. El Castillo Azuchi, cuya construcción
finalizó en 157688 fue el primer ejemplo del nuevo tipo de castillos. Estas nuevas
edificaciones eran construidas más grandes y situadas sobre una gran base de
piedra88 conocida como musha-gaeshi (武者返し?). Gracias a estas bases los castillos
resistían de mejor forma los terremotos habituales de Japón.89 También se diseñaron
con un arreglo concéntrico y además contaban con una torre alta central.
Adicionalmente, los castillos se comenzaron a construir en lugares planos en lugar
de montañas densamente forestadas. Fue tal la importancia de estos nuevos
castillos, que tanto el Castillo Fushimi-Momoyama de Hideyoshi, como el castillo
Azuchi de Nobunaga brindaron su nombre a este corto periodo —el período Azuchi-
Momoyama—, durante el cual, este tipo de castillos para uso militar floreció.

Cuando se utilizaban armas de asedio en Japón, eran más frecuentemente ver trabucos
o catapultas de estilo chino y eran utilizadas casi exclusivamente como armas anti-
personal. No existen registros de que se fijara la meta de destruir las murallas, y
de hecho era visto como «más honorable» y más ventajoso tácticamente que el
defensor saliera del castillo a librar la batalla. Cuando las batallas no se
resolvían de esta forma, los esfuerzos se resumían en evitar que el castillo
recibiera provisiones.90 Esto podía durar años, lo que involucraba rodear el
castillo con una fuerza lo suficientemente grande hasta que se obtuviera la
rendición. Un ejemplo de esto fue el asedio que Nobunaga hizo al castillo
custodiado por los Ikko Ikki, una clase de monjes guerreros que soportaron nada
menos que once años el constante ataque.86

El Castillo Azuchi fue destruido diez años después de la culminación de su


construcción, pero comenzó un nuevo periodo en la forma de construir castillos.
Entre los castillos construidos en los años subsecuentes estaba el Castillo Osaka
de Hideyoshi, terminado en 1583. Este incorporó las nuevas características y
filosofía de construcción del Castillo Azuchi, aunque más grande, mejor colocado y
más resistente.

Castillo Matsumoto en la Prefectura de Nagano, un Tesoro Nacional de Japón.


Algunas familias poderosas no solo controlaban un castillo, sino una serie de
castillos, donde el principal era llamado honjō y los castillos satélite shijō.
Aunque los shijō generalmente eran castillos en toda la extensión de la palabra,
frecuentemente eran construcciones de madera o tierra. Usualmente, faros de fuego,
tambores taiko o conchas marinas eran utilizadas para establecer comunicaciones
entre los castillos a grandes distancias. El Castillo Odawara de la familia Hōjō y
su red de satélites era uno de los más poderosos ejemplos del sistema honjō-shijō;
los Hōjō controlaban tanta tierra, que una jerarquía de sub-satélites tuvo que ser
creada.

Los castillos del periodo Edo se convirtieron en lujosas residencias de los daimyō
y sus familias. También sirvieron para protegerlos en contra de las insurgencias
internas o levantamientos de los aldeanos. Para contrarrestar el poderío de los
daimyō, el shogunato Tokugawa decretó una serie de regulaciones limitando el número
de castillos a uno por han, con pocas excepciones, con lo cual se detuvo su
construcción. A lo largo de la historia muchos castillos serían destruidos, ya
fuera como parte de la Restauración Meiji o durante los bombardeos de la Segunda
Guerra Mundial. En realidad, muy pocos de los castillos japoneses actuales son los
originales y predominan los castillos reconstruidos con acero y hormigón en tiempos
modernos.

Cuando el shogunato Tokugawa promulgó el edicto de sankin kotai o «Presencia


Alterna», se estipuló que las mujeres e hijos de cada daimyō debían de permanecer
en los yashiki (屋敷 casa solariega?).91 Estas últimas estaban ubicadas en los
alrededores del Castillo Edo, y su cercanía estaba regida por el rango de cada
familia; los de mayor rango y confianza se encontraban más próximos al castillo.91
Este sistema de yashiki pronto fue adoptado por los propios daimyō en su respectiva
provincia, bajo el mismo sistema.92

Armaduras e indumentaria
Armadura

Armadura samurái exhibida en el Museo de Arte Asiático en San Francisco.


Las primeras armaduras, encontradas mediante excavaciones en los kofun, recibieron
nombre de tankō (鍛鋼?).93 Eran fabricadas en hierro macizo, las planchas de
blindaje se sujetaban unas a otras con correas de cuero y estaban específicamente
diseñadas para ser usadas de pie. Para proteger la parte baja del cuerpo, los
guerreros llevaban una falda acampanada llamada kusazuri. Los hombros y antebrazos
se cubrían con planchas curvas que llegaban hasta el codo.94 Desde esos tiempos, la
superficie de metal se cubría de laca laminar para protegerla del clima, tal y como
se seguiría aplicando a los modelos posteriores. La característica particular del
casco era que parte de adelante tenía forma de visera, además de dientes de hierro
en la parte superior cuyo objeto era sujetar plumas de faisán.94 Posteriormente se
diseñó un tipo de armadura laminar, la cual se conoce con el nombre de keikō (携
行?), de la cual a su vez se desprendió el estilo yoroi (鎧?), que es la armadura
clásica samurái.95 Debido a que si la armadura era hecha completamente de hierro
tenía un peso considerable, solo se empleaban piezas de ese metal en las zonas
donde se requería de más protección y en el resto de la armadura se alternaban
piezas de hierro con cuero. En promedio, una yoroi tenía un peso aproximado de 30
kilogramos y proporcionaba una buena protección.96

La armadura que cubría el cuerpo era llamada do y constituía la base de esta


indumentaria defensiva. Con los siglos se marcó una tendencia a reemplazar la yoroi
por una armadura llamada do-maru. Esta última surgió como la evolución de la
armadura de los soldados de infantería, mucho más sencilla y resultando más cómoda
a la hora de la lucha sobre el terreno.97 La armadura desarrollada en el siglo xvi
es conocida como tōsei gusoku (当世具足?) o «armadura moderna». Su rasgo
característico es que le fueron añadidas protecciones para la cara, el muslo y un
sashimono, el cual era un pequeño estandarte en la espalda.98

Indumentaria
En el campo de batalla

El kabuto y las menpō (máscaras) eran elementos de suma importancia en la armadura


japonesa.
Debajo de la armadura o de su propia vestimenta, la ropa interior que utilizaban
los samuráis era conocida como fundoshi (褌?), el cual era una especie de
taparrabos hecho a base de lino o algodón.98 En el campo de batalla, los samuráis
utilizaban unos calcetines conocidos como tabi, unas sandalias de tiras llamadas
waraji o zori y, en algunas ocasiones, un par de geta (unos zapatos parecidos a los
zuecos).99 La primera sección que se ponían eran las Suneate (脛当て?) o
espinilleras,100 además de unas haidate o protecciones en los muslos. Estas últimas
se volvieron famosas hasta el periodo Sengoku,100 cuando los kusazuri (protecciones
para el antemuslo) se redujeron.100 Se usaban además unos guantes denominados
yugake, junto con los kote (小手? mangas), para proteger brazos y manos. Un uwaobi
(上帯?) —o cinturón exterior— mantenía todo el conjunto de ropa y armadura unido.
Para proteger su cuello se utilizaba un nodowa. Además se colocaba un hachimaki (鉢
巻き?) alrededor de la cabeza para recibir el peso del kabuto (兜? casco).101

Algunos samuráis acostumbraron utilizar algún tipo de máscaras para proteger el


rostro, las cuales eran conocidas como hoate. Estas podían ser completas o media
máscara que protegía hasta debajo de los ojos, y podían o no incluir una pieza para
la nariz.101 Los samuráis de alto rango solían portar también un jinbaori (陣羽織?
guardapolvos) que se colocaba sobre la armadura.102 Estos no se solían usar en
combate, pero sí dentro del campamento para dar un toque ceremonial a la reunión,
así como para reflejar la importancia del personaje que la portaba.

El kamishimo era esencial en la vestimenta japonesa.


Ropa normal
La evolución final de la armadura tuvo lugar durante el periodo Edo cuando cesaron
las guerras103 por lo que las armaduras se convirtieron entonces en lujosos regalos
y solo se utilizaban en los castillos. La vestimenta típica era el hakama y el
kimono,103 mientras que para ocasiones de mayor formalidad utilizaban una chaqueta
sobre el hakama llamado kataginu, los cuales combinados se conocían como
kamishimo.104

Ante situaciones de suma importancia, como por ejemplo, en una entrevista con el
shōgun, se esperaría que un daimyō vistiera un nagabakama, unos pantalones
sumamente largos que arrastraban por el suelo.104

Armas
De hoja cortante

Fotografía de tres samuráis con diversas armas, el de la izquierda un yumi, el del


centro una espada y el de la derecha porta una yari.
El nihontō, conocido más comúnmente en occidente como katana, es el arma más
estrechamente relacionada con el samurái e incluso se le llegó a considerar durante
el periodo Edo como «el alma del samurái». Un samurái nunca abandonaba su espada,
aun en tiempos de paz.105 El mejor regalo que podía recibir un samurái de parte de
su daimyō era una espada forjada por un célebre maestro. No obstante, cabe resaltar
que durante la mayor parte de la historia japonesa, las principales armas fueron el
arco y la lanza. No fue sino hasta que terminaron las guerras que la espada
adquirió la fama que tiene actualmente.105

Las primeras espadas utilizadas por soldados yamato eran rectas, algunas con
empuñadura en forma de bulbo y eran conocidas como «espada con cabeza de mazo».
Algunas otras, como las llamadas «espadas coreanas», tenían empuñadura en forma de
argolla terminando con el aspecto de la silueta de algún animal. Estas armas medían
90 centímetros en promedio.105

La tachi fue la clásica espada samurái y colgaba con la hoja hacia abajo. Este tipo
de espada tenía que ser empuñada con ambas manos, por lo que se tenía que dejar el
arco para utilizarla.105 Más tarde se logró desarrollar la katana, la cual, junto
con el wakizashi, eran conocidas como daishō (大小? lit. «grande y pequeña»).105
Cuando un samurái portaba su armadura completa, la katana colgaba con la hoja hacia
abajo y el wakizashi era a veces reemplazado por un tantō, el cual llegó a ser
considerado como una de las armas más importantes en el campo de batalla.106 Se
decía que una buena espada debía ser capaz de dos cosas: cortar siete cuerpos
apilados uno encima del otro y estar lo suficientemente afilada como para que al
sumergirla en el agua pudiera cortar un nenúfar que flotara en la superficie.107

Representación de Ishi-jo, esposa de Oboshi Yoshio, uno de los 47 rōnin portando un


naginata.
La fuerza impresionante de la katana se debía a su curvatura, que hacía posible que
el corte producido pudiera incluso seccionar el hueso del oponente. Ya que se la
debía de empuñar con ambas manos, el portador de la espada se tenía que colocar en
ángulo recto con respecto al enemigo.107 Los samuráis no utilizaban ningún escudo
para su protección, dado que la katana era un arma defensiva y ofensiva al mismo
tiempo. Debido a su gran resistencia, podía golpear el arma del oponente para
desviar el ataque y acto seguido asestar un golpe mortal.107 Debido a todas estas
características, no es exageración que muchos historiadores afirmen que la katana
es muy superior a las espadas diseñadas por otras culturas.107108

Otro tipo de espada desarrollada fue la nodachi, conocida como «espada de


campaña».109 Esta contaba con una hoja extra larga y apareció a comienzos del siglo
xvi. Existen escasos registros de que esta arma fuera usada efectivamente en el
campo de batalla, ya que, debido a su gran peso, el portador debía de tener una
gran fuerza física para esgrimirla de pie, más aún si se portaba mientras se
cabalgaba. La mayoría de los registros documentan que este tipo de espadas fueron
creadas con la finalidad de servir como ofrendas a santuarios y templos.109

La naginata (un tipo de archa)110 es el arma más citada en las crónicas samurái.
Constaba de una hoja curva montada sobre un mango de madera y su aspecto de
asemejaba al de las alabardas chinas. La naginata era un arma sumamente versátil,
ya que con ella se podía golpear, apuñalar o acuchillar al enemigo.110 Los sōhei,
una clase de monjes guerreros, fueron reconocidos por el grado de especialización
que alcanzaron esgrimiéndola.

Otra arma muy recurrente fue la yari, una especie de lanza japonesa que apareció
como el arma utilizada por las tropas de infantería durante el siglo xv.111 Un tipo
de yari, conocida como mochi yari, pasó también a formar parte del arsenal de los
samuráis.111
Proyectiles

Los samuráis fueron expertos en el uso del arco a caballo. En la foto un yabusame
moderno.

Arcabuces japoneses llamados Teppō del periodo Edo, los cuales fueron desarrollados
a partir del modelo europeo.
Durante la mayor parte de la historia de los samuráis, el arco japonés (llamado
yumi) fue su arma preferida y solo se solía recurrir a la espada al descender del
caballo y entablar combate cuerpo a cuerpo.112 Los samuráis solían ser expertos en
el kyūba no michi «camino del arco y el caballo».113 Los arcos utilizados en
aquella época se asemejan en gran medida a los que se utilizan actualmente en el
kyūdō. El arco tenía que ser levantado a la altura de la cabeza del jinete para
poder disparar adecuadamente. La práctica del caballo y el arco dieron lugar al
yabusame, el cual es practicado hasta nuestros días. La técnica del uso del arco a
caballo necesitaba de mucha práctica, ya que solo se podía disparar por el lado
izquierdo del jinete y se contaba con un ángulo de disparo de 45º. Esto se
complicaba en mayor medida si el jinete portaba una armadura.114 Durante el periodo
Sengoku el tiro con arco se combinó con el uso de arcabuceros ashigaru.

Durante 1510, los samuráis conocieron el cañón de metal115 y en ese mismo año, Hōjō
Ujimasa compró una pistola china.116 Para 1548, durante la Batalla de Uedahara, se
registró el uso de armas de fuego, con lo que de una forma u otra su uso se había
extendido entre los distintos clanes. En 1543, comerciantes portugueses arribaron a
Japón buscando un intercambio comercial. Entre los artículos que intercambiaron
estuvieron los arcabuces europeos.117116 A partir de 1549, diversos artesanos
desarrollaron la técnica necesaria para reproducir estas armas118 y comenzaron a
fabricar arcabuces japoneses llamados Teppō (鉄砲? lit. «cañón de acero»).116 Para
1553 el ejército de Oda Nobunaga ya contaba con 500 arcabuceros, los cuales darían
muestras de su efectividad con las tácticas adecuadas como disparos circulares
utilizados en la batalla de Nagashino. Aunque muchos samuráis se opusieron a su
implementación debido a que con estas nuevas condiciones cualquier soldado estaba
en posición de matar de un solo tiro a un entrenado y diestro maestro de las artes
marciales (aun si fuera un humilde ashigaru), su implementación se propagó por todo
el país y se volvió un elemento típico en los conflictos bélicos.56

Cabe destacar que el uso de grandes cañones no se difundió ni causó el mismo


impacto emocional que se vivió con los resultados de las armas de fuego. Existen
diversos registros que mencionan el uso de pequeños cañones que se obtuvieron de
barcos europeos adaptados para su uso en el campo de batalla. Sin embargo, debido a
que las tácticas de guerra no consistían en el derribo de fortalezas, sino más bien
en el asedio y la lucha a campo abierto, no se desarrollaron técnicas para producir
cañones de grandes dimensiones.116

Técnicas de combate

Representación de Onikojima Yatarō Kazutada con la cabeza cercenada de un enemigo


en la mano, por Utagawa Kuniyoshi.
Durante la existencia de los samuráis, reinaron dos tipos opuestos de organización.
El primer tipo eran ejércitos basados en reclutas: al inicio, durante el periodo
Nara, los ejércitos samuráis se basaron en ejércitos de reclutas del tipo chino y
hacia el final en unidades de infantería compuestas por ashigaru. El segundo tipo
de organización era el de samurái a caballo que luchaba individualmente o en
pequeños grupos.119

Al inicio de la contienda se disparaban una serie de flechas con cabeza de bulbo,


las cuales zumbaban en el aire. El objeto de estos disparos era llamar a los kami a
que presenciaran las muestras de valentía que estaban a punto de desarrollarse.
Después de un breve intercambio de flechas entre uno y otro bando, se desarrollaba
una contienda llamada ikkiuchi (一騎討ち?), donde grandes rivales de uno y otro lado
se enfrentaban.119 En este tipo de duelos influían mucho aspectos como el rango, el
nombre, la posición dentro del ejército, etc. Después de estos combates
individuales, se daba paso a los combates mayores, generalmente enviando tropas de
infantería lideradas por samuráis a caballo. Al comienzo de las batallas samurái,
era todo un honor ser el primero en entrar en batalla. Esto cambió en el periodo
Sengoku con la introducción del arcabuz.120 Al comienzo del uso de las armas de
fuego, la metodología del combate era la siguiente: al inicio se hacía un
intercambio de disparos de arcabuz a una distancia de 100 metros aproximadamente;
cuando se encontraba el momento oportuno se ordenaba que avanzaran los lanceros
ashigaru y finalmente los samuráis atacarían, ya fuera a pie o a caballo.120 El
jefe del ejército solía estar sentado en una silla de tijera dentro de una tienda
semi abierta llamada maku, que exhibía su respectivo mon. Como muestra del
simbolismo tan fuerte que esto representaba, otra forma de llamar al shogunato
instituido por Minamoto Yoritomo era el término bakufu, que significaba «gobierno
desde la maku».121

En medio de la contienda, algunos samuráis decidían bajar del caballo y buscar


cortar la cabeza de un rival digno. Este acto era considerado todo un honor.
Además, mediante el mismo ganaban respeto entre la clase militar.122 Después de la
batalla, los samuráis de alto rango celebraban normalmente la ceremonia del té, y
el general victorioso pasaba revista a las cabezas de los miembros más importantes
del enemigo que habían sido cortadas.123

Es importante hacer notar que la mayoría de las batallas no se resolvieron de la


forma tan idealista antes expuesta, sino que la mayoría de las guerras se ganaron
mediante ataques sorpresas, como incursiones nocturnas, incendios, etc. El
reconocido samurái Minamoto no Tamemoto aseguraba:

De acuerdo con mi experiencia, no hay nada más ventajoso a la hora de machacar al


enemigo que un ataque nocturno[...]. Si prendemos fuego a tres de los lados y
cerramos el paso por el cuarto, quienes huyan de las llamas serán derribados por
flechas, y quienes busquen escapar de estas no podrán huir de las llamas.
Minamoto Tamemoto.124
Cobro de cabezas
Cortar la cabeza de un rival digno en el campo de batalla era motivo de gran
orgullo y reconocimiento. Existía todo un ritual para embellecer las cabezas
cortadas: primero eran lavadas y peinadas125 y una vez efectuado esto, se
ennegrecían los dientes aplicando un tinte llamado ohaguro.126 El motivo de
ennegrecer los dientes radicaba en que unos dientes blancos era un signo de
distinción, por lo que aplicarles un tinte para oscurecerlos era una forma
metafórica de quitarles un poco de la misma.126 Finalmente las cabezas eran
dispuestas cuidadosamente sobre una tabla para su exposición.125

Durante las invasiones de Hideyoshi a Corea, era tal el número de cabezas cortadas
de los enemigos que tenían que ser enviadas a Japón, que por motivos logísticos se
envió solamente la nariz. Estas eran cubiertas con sal y enviadas en barriles de
madera. Estos barriles fueron enterrados en un túmulo cerca del «Gran Buda» de
Hideyoshi, donde permanecen al día de hoy bajo el nombre equivocado de Mimizuka o
«túmulo de orejas».127

Formaciones militares
Durante el periodo Azuchi-Momoyama y gracias a la introducción de armas de fuego,
las tácticas de combate cambiaron drásticamente. Las formaciones militares
adoptadas tenían nombres poéticos, entre las cuales destacan:128

Ganko (pájaros en vuelo).- Era una formación muy flexible que permitía que las
tropas se adecuaran dependiendo de los movimientos del oponente. El comandante
estaba situado en la parte trasera, pero cerca del centro para evitar problemas con
la comunicación.

Formación Ganko.
Hoshi (cabeza de flecha).- Era una formación agresiva en la que los samuráis
aprovechaban las bajas ocasionadas por los disparos de los ashigaru. Los elementos
de señalización estaban cerca de los principales generales del comandante.

Formación Hoshi.
Saku (cerrojo).- Esta formación estaba considerada como la mejor defensa en contra
de la formación Hoshi,129 ya que dos hileras de arcabuceros y dos de arqueros
estaban en posición para recibir el ataque.

Formación Saku.
Kakuyoku (alas de grulla).- Formación recurrente con la finalidad de rodear al
enemigo. Los arqueros y arcabuceros menguaban las tropas enemigas antes del ataque
cuerpo a cuerpo de los samuráis mientras que la segunda compañía los rodeaba.

Formación Kakuyoku.
Koyaku (yugo).- Debe su nombre a los yugos utilizados en los bueyes. Era utilizada
para neutralizar el ataque «alas de grulla» y «cabeza de flecha» y su finalidad era
que la vanguardia absorbiera el primer ataque y dar tiempo a que el enemigo
revelara su siguiente movimiento ante el cual la segunda compañía pudiera
reaccionar a tiempo.

Formación Koyaku.
Gyōrin (escamas de pescado).- Se utilizaba frecuentemente para hacer frente a
ejércitos mucho más numerosos. Su finalidad era atacar un solo sector para romper
las filas enemigas.

Formación Gyorin.
Engetsu (media luna).- Formación utilizada cuando el ejército aún no era vencido
pero se necesitaba realizar una retirada ordenada al castillo. Mientras la
retaguardia retrocedía, la vanguardia podía aún organizarse de acuerdo a las
circunstancias.

Formación Engetsu.
Artes marciales
Artículo principal: Artes marciales
De cada niño que crecía dentro de una familia samurái se esperaba que de mayor
fuera también un guerrero, por lo que gran parte de su infancia la dedicaba a
practicar distintas artes marciales. Un samurái completo debía ser diestro por lo
menos en el uso de la espada (kenjutsu), el arco y la flecha (kyujutsu), la lanza
(sojutsu, yarijutsu), la alabarda (naginatajutsu) y posteriormente las armas de
fuego. Del mismo modo, se les instruía en el uso de estas armas mientras se montaba
a caballo. Además se esperaba que supieran nadar y bucear.130

Durante la época feudal de Japón, florecieron diversos tipos de artes marciales,


conocidas en japonés con el nombre de bujutsu (武術?).131 El término jutsu puede
traducirse como «método», «arte» o «técnica»132 y el nombre que posee cada una es
indicativo del modo o arma con el que se ejecutan. Los métodos de combate que se
desarrollaron y perfeccionaron son muy diversos, entre los cuales destacan:131

Con armas Sin armas


Importante
Secundario
Colateral
Tiro con arco
Arte del abanico de guerra
Arte de la cadena y otras herramientas
aiki jujutsu
kyūjutsu tessenjutsu kusarijutsu chikarakurabe
kyūdō
Arte del bastón
kusariganayutsu chogusoku
shagei bōjutsu manrikikusari genkotsu
Lanza y alabarda
jōdō chigirigijutsu gusoku
sōjutsu kanabo/ tetsubo jutsu gegikanjutsu hakushi
sojutsu/
Arte del jitte
Artes ocultas
jūjutsu
naginatajutsu juttejutsu kyusho Jitsu
sodegaramijutsu toiri-no-jutsu kenpō o karate
sasumatajutsu kiaijutsu
Esgrima
chikairi-no-jutsu kogusoku
tōjutsu koshi-no-mawari
kenjutsu yubijutsu kumiuchi
koppō roikomiuchi
iaijutsu fukihari shikaku
iaidō suihokojutsu
tantōjutsu shubaku
Equitación
sumai
bajutsu sumo
jobajutsu taidō
suibajutsu taidōjutsu
Natación
torite
suiejutsu wajutsu
oyogijutsu yawara
katchu gozen oyogi
Hoy día las artes marciales se clasifican en Koryū budō o artes marciales clásicas,
anteriores al siglo xix, y a la modernización del Japón. Y las artes marciales
tradicionales modernas o Gendai Budō.

Filosofía y cultura
Bushidō

El bushidō alentaba que los dirigentes estuvieran presentes en el campo de batalla.


Algunos permanecían sentados en un taburete de tijeras en la retaguardia, tal y
como se representa a Imagawa Yoshimoto.
Durante largos periodos de inestabilidad, los samuráis se enfrentaron día a día con
los horrores de la guerra y con la posibilidad de su propia muerte, por lo que muy
seguramente todos eran conscientes de ese riesgo.133 Los preceptos clásicos del
bushidō (武士道 lit. «Camino del guerrero»39?) aparecieron por primera vez
compilados en un breviario conocido como Hagakure a principios del siglo xviii.134
En él aparecían algunos consejos prácticos aplicables al comportamiento samurái y
el tema de la muerte tiene una importancia central en la obra.135

La principal diferencia entre el bushidō y la caballería europea está en que, en el


primero hay una total ausencia de amor cortés.136 Cuando las mujeres hacen
aparición en las heroicas historias samurái, suele ser como una respuesta de
autoinmolación, como cuando se suicidaban debido a que el castillo en el que se
encontraban caía en manos enemigas.136
El mayor dogma del bushidō radicaba en el aspecto de reforzar la idea que tenían
los samuráis de sí mismos como miembros de una élite superior al resto de la
sociedad. Solían referirse a los ashigaru como «sus inferiores»137 y a los
extranjeros como «bárbaros».138 El bushidō además, alentaba a los dirigentes —
incluso a los del país— a participar en los conflictos armados. Se suponía que todo
comandante debería de permanecer en un taburete de tijeras en la retaguardia
durante toda la batalla e incluso muchos participaban activamente en las
contiendas.139 Son escasos los personajes que no estuvieron presentes con su
ejército en batalla, como en el caso de Hideyoshi, cuando envió sus tropas con la
finalidad de invadir Corea.139

Zen
El budismo fue llevado a Japón desde China durante el siglo vi y desde ese momento
se expandió por todo el archipiélago. Durante la época de los samuráis existían
diversas variantes o sectas de esta misma filosofía, aunque la mayoría de los
guerreros optaron por el budismo de tipo Zen.140 El Zen enseña a sus seguidores a
buscar la iluminación y salvación a través de la meditación, la cual se conseguía
con mucha disciplina. Dado que el objetivo final de esta filosofía es buscar la
armonía espiritual, la cual lleva a un «fluir entre la vida y la muerte», muchos
guerreros se sintieron identificados y atraídos hacia ella.140

Seppuku

El seppuku, suicidio ritual que efectuaban los samuráis para evitar la vergüenza de
la derrota, pagar por una equivocación grave o seguir a su señor en la muerte.
Artículo principal: Seppuku
Un aspecto al que se daba mucha importancia era el anhelo de morir por su señor o
por su causa. Esto se veía resumido en la práctica del seppuku, un suicidio ritual
que era visto en la sociedad japonesa de la época con gran respeto y admiración.136
Un ejemplo claro es el caso del famoso samurái Torii Mototada, quien, a pesar de
verse en condiciones adversas enfrentando a un enemigo sumamente superior, logró
ganar el tiempo suficiente para que su señor Tokugawa Ieyasu huyera y pudiera armar
un ejército de grandes proporciones y ganar finalmente en la Batalla de Sekigahara.
Después de resistir el asedio del Castillo Fushimi por catorce días, cometió
seppuku para evitar la vergüenza de la derrota.137 La práctica del seppuku también
se extendía en el caso de que se buscara reparar algún error cometido, como un modo
de protesta o como una manera de seguir a su propio señor a la muerte.137

Benefactores del arte


Artículos principales: Nō, Ceremonia del té y Música de Japón.

El nō se vio beneficiado durante el periodo Azuchi-Momoyama y el shogunato Tokugawa


por las principales figuras militares.
Un aspecto de los samuráis casi desconocido en la actualidad son las aportaciones
al arte que realizaron algunos daimyō durante la historia de Japón. Muchas de estas
familias tenían una excelente formación en literatura y estética del mismo modo que
dominaban tácticas de guerra. Algunos personajes que destacan por sus aportes hacia
el arte son Oda Nobunaga y Toyotomi Hideyoshi, los cuales comenzaron la unificación
del país durante el periodo Azuchi-Momoyama mediante sangrientas guerras.

Los samurái a menudo escuchaban y tomaban parte en la ejecución de actividades


musicales como parte de sus prácticas diarias para enriquecer sus vidas y
conocimiento.

Hideyoshi fue el personaje por el cual la ceremonia del té se convirtió en un arte.


La gran ironía es que los recipientes para esta ceremonia eran traídos desde Corea,
país que Hideyoshi invadió en dos ocasiones. Hideyoshi contrató a dos hermanos
quienes, bajo la supervisión del famoso maestro del té Sen no Rikyū, crearon el
estilo raku de recipientes.141 Otro daimyō que aprovechó los alfareros coreanos fue
el del clan Shimazu de Satsuma, el cual hizo famosa a la región.141 Otro ejemplo
son las aportaciones que hizo Oda Nobunaga al nō (能?), al cual solía recurrir
frecuentemente.142

El arroz es la base de la alimentación en Japón desde tiempos remotos y los


samuráis no fueron la excepción.
Gastronomía
Artículo principal: Gastronomía japonesa
El arroz ha sido desde tiempos remotos la base de alimentación de la sociedad
japonesa. Esto se hizo extensivo también a los samuráis, sobre todo después de
mediados del siglo xv, cuando el arroz formó parte de su dieta regular.143 El arroz
era cocido de distintas formas, ya fuera en una cacerola mezclado con yasai
(verduras) y nori (algas), solo al vapor o en forma de onigiri (bolas de arroz). Se
solían preparar también mochi (pastelillos de arroz) con harina de arroz o una
mezcla de arroz y harina de trigo.143 Durante mucho tiempo fue un problema cocinar
el arroz en medio de las campañas, pero Tokugawa Ieyasu ideó un método para ello:
proveyó cascos de hierro a sus miembros de infantería y dentro de ellos se cocía el
arroz.144

Además del arroz se encontraba el tempura, platillo derivado de la cocina


portuguesa y cuyo nombre deriva de «temporal» o «tiempo»,145 y los sashimi tal y
como lo conocemos hoy en día.144 Durante los banquetes de despedida los guerreros
compartían kachi-guri (castañas secas), konbu (alga marina) y sake. Estos alimentos
se disponían en tres cuencos simbolizando el cielo, el hombre y la tierra.144 Este
ritual cambiaba considerablemente respecto al realizado por los piratas del mar,
los cuales acostumbraban comer pulpo debido a que estos pueden defenderse en ocho
direcciones al mismo tiempo.144

Pederastia
Artículo principal: Wakashudō
Los samuráis practicaban un tipo de pederastia similar al griego llamado wakashudō
(若衆道? «el camino de la juventud»), o simplemente shudō. En este sistema, el
nenja, la parte activa y protectora de la pareja, era el de mayor edad, y el chigo
o wakashu, la parte pasiva, el aprendiz, era el más joven; su relación se basaba en
las obligaciones y la lealtad mutuas.146147

[...] la mayoría de los que saltan al campo de batalla, rechazando a los enemigos y
acompañado a sus señores hasta el final, son los compañeros sexuales de sus señores
[gomotsu].
Anónimo, siglo xvii.148
El wakashudō era considerado por algunos moralistas como necesario para lograr
«gentileza en el discurso» y «refinamiento del comportamiento educado»,149 además
de que se esperaba que el amante más joven diera su vida por el otro.148 Existen
innumerables ejemplos tanto en la vida real como en la literatura de este tipo de
relación, que no impedía a ninguno de los dos componentes tener relaciones sexuales
con mujeres. Por ejemplo, se cree que más de la mitad de los shogunes entre 1338 y
1837 tenían este tipo de amantes.149 Existen además una gran cantidad relatos sobre
el tema, como el titulado «Trágico amor de dos enemigos» de Cuentos del espíritu
del samurái (1688) de Ihara Saikaku, sobre dos samuráis cuyo amor entra en
conflicto con sus deberes.148

Samuráis famosos
Estos son algunos de los samuráis más representativos y famosos de la historia:

Samuráis famosos
Nombre
Fecha de nacimiento - muerte
Aspectos importantes
Minamoto Yoshiie 1039 - 4 de agosto de 1106 Miembro del clan Minamoto, debido a
sus proezas recibió el título de Hachimantarō (hijo de Hachiman).150
Minamoto Yoshitsune 1159 - 15 de junio de 1189 General del clan Minamoto,
ayudó a su hermano Yoritomo a establecer el primer shogunato.
Kusunoki Masashige 1294 - 1336 Luchó al lado del Emperador Go-Daigo en contra
del shogunato Kamakura. Su lealtad sirvió de referencia y modelo para los futuros
samuráis.49
Sanada Yukimura 1567 - 3 de junio de 1615 Recibió varios títulos como el de
«Héroe que solo aparece una vez cada cien años», «Demonio carmesí de la guerra» o
«El guerrero número uno en Japón» debido a sus habilidades marciales.
Uesugi Kenshin 8 de febrero de 1530 - 19 de abril de 1578 Daimyō que gobernó
la Provincia de Echigo y rival legendario de Takeda Shingen. Tenía el apodo de «El
dragón de Echigo».151
Yamamoto Tsunetomo 1659 - 1719 Redactor del Hagakure.
Takeda Shingen 1 de diciembre de 1521 - 13 de mayo de 1573 Poderoso daimyō
gobernante de la Provincia de Kai y rival legendario de Uesugi Kenshin. Tenía el
apodo de «El tigre de Kai».151
Date Masamune 5 de septiembre de 1567 - 27 de junio de 1636 Su galeón «Juan
Bautista» fue el primer barco japonés en hacer un viaje alrededor del mundo. Era
conocido como «Dragón de un solo ojo».152
Oda Nobunaga 23 de junio de 1534 - 21 de junio de 1582 Después de la Batalla de
Okehazama se convirtió en la figura más importante del país. Es considerado como el
primero de los «grandes unificadores». Fue traicionado por uno de sus principales
generales y obligado a cometer seppuku durante el «Incidente de Honnō-ji».
Toyotomi Hideyoshi 2 de febrero de 1536 - 18 de septiembre de 1598 Fue el
segundo de los «grandes unificadores» de Japón a la muerte de Oda Nobunaga. Convocó
a dos invasiones a Corea.
Tokugawa Ieyasu 31 de enero de 1543 - 1 de junio de 1616 Fue el último de los
«grandes unificadores» y fundador del shogunato Tokugawa.
Akechi Mitsuhide 1528 - 2 de julio de 1582 Fue uno de los principales
generales de Oda Nobunaga. Es famoso debido a que traicionó a su señor durante el
«Incidente de Honnō-ji».
Miyamoto Musashi ¿1584? - 19 de mayo de 1645 Se dice que participó en más de 60
combates y nunca perdió uno solo. Se convirtió en un rōnin y estableció el sistema
Niten Ichi Ryu, además escribió «El libro de los cinco anillos».
Honda Tadakatsu 1548 - 3 de diciembre de 1610 Daimyō bajo las órdenes de Tokuwaga
Ieyasu. Era reconocido por sus proezas militares e incluso Oda Nobunaga lo llamaba
el «samurái entre samuráis», Toyotomi Hideyoshi aseguraba que los mejores samuráis
eran «Honda Tadakatsu en el este y Tachibana Muneshige en el oeste», Takeda Shingen
afirmaba que Tadakatsu era «un lujo para Tokugawa Ieyasu».
Torii Mototada 1539 - 8 de septiembre de 1600 Samurái al servicio de
Tokugawa Ieyasu. Gracias a que pudo resistir el Asedio de Fushimi por diez días su
señor pudo escapar y ganar finalmente la Batalla de Sekigahara.
Ishida Mitsunari 1560 - 6 de noviembre de 1600 Comandó el «Ejército del Oeste»
durante la Batalla de Sekigahara en apoyo a Toyotomi Hideyori, hijo de Hideyoshi, a
quien consideraba el heredero legítimo al gobierno. Perdió la batalla y murió
decapitado.
Saigō Takamori 23 de enero de 1828 - 24 de septiembre de 1877 Samurái y político
japonés durante la Restauración Meiji. Se levantó en armas desde la Provincia de
Satsuma y su ejército fue aniquilado por la Armada Imperial Japonesa. Es
considerado por muchos historiadores como «el último samurái».
Otros grupos de samuráis famosos fueron:

Los Veinticuatro Generales de Takeda Shingen


Las Siete Lanzas de Shizugatake
Mujeres guerreras

Las mujeres también efectuaban un suicidio ritual llamado jigai, y a diferencia del
seppuku masculino, se cortaban la garganta.
Durante los primeros siglos de historia de Japón, fue evidente la fuerte carga
matriarcal que tenía la sociedad.153 Una muestra de ello es el papel y el énfasis
conferido a Amaterasu dentro del mito de la creación entre todos los kami. Entre
las primeras crónicas japonesas, es recurrente escuchar acerca de reinas dirigiendo
el ejército contra fortificaciones enemigas a lo largo de Yamato o del estrecho de
Corea. De esto también quedó constancia en documentos chinos, donde un enviado
aseguraba que una mujer, Himiko no Yamatai, era considerada como la máxima
autoridad gobernante del país.154 A partir del periodo Heian las mujeres dejaron de
participar directa y activamente en los campos de batalla.153 No obstante, seguían
practicando artes marciales y técnicas de auto defensa.155 El naginata era su arma
preferida debido a su largo alcance y versatilidad,155 junto con el yari. Estas
armas solían estar colgadas en las puertas de los hogares militares para en el caso
de que algún intruso se presentara.156 Otra arma en cuyo manejo eran especialistas
era un puñal corto llamado kaiken, el cual era útil en combates a corta distancia.
El kaiken servía también como el arma en que las mujeres cometían el suicidio
ritual conocido como jigai. Este último se diferenciaba del seppuku masculino en
que, en lugar de cortarse el vientre, el corte se efectuaba en la garganta.156

Dentro de las mujeres guerreras más famosas destaca Tomoe Gozen. De ella se dice
que, después de matar a varios enemigos en un solo combate, el líder de las fuerzas
enemigas, Uchida Iyeyoshi, intentó capturarla él mismo. Durante la escaramuza,
Uchida intentó tirarle de una manga para bajarla del caballo. Esto enfureció tanto
a Tomoe, que giró sobre su adversario y le cortó la cabeza, trofeo que más tarde
presentó a su esposo.157 Se dice que, en otra batalla, después de varias horas de
combate, ella era una de los últimos siete guerreros de pie.157 Según la leyenda,
su última acción fue cuando, al enterarse de que su esposo158 Minamoto no Yoshinaka
estaba a punto de ser derrotado, decidió adentrarse en el campo de batalla con el
objeto de brindarle tiempo suficiente para que pudiera morir honrosamente
cometiendo seppuku.159 Con el afán de lograr su cometido, cabalgó hasta donde se
encontraba el más diestro de los guerreros enemigos y lo retó, intentando atraer la
atención del resto de los combatientes. Se dice que efectivamente logró vencer y
decapitar a su rival, sin embargo, cuando llegó al lugar donde se encontraba su
esposo, este había muerto por el impacto de una flecha. Esto la desalentó tanto,
que bajó la guardia y murió a manos de varios guerreros en ese mismo lugar.159

Samurái occidental

Representación del encuentro entre William Adams y Tokugawa Ieyasu. Dibujo de 1707.
Todo parece indicar que el navegante y explorador William Adams (24 de septiembre
de 1564 - 16 de mayo de 1620) fue el primer inglés en arribar a Japón,160 además de
ser el primer extranjero en recibir el título de samurái. William Adams, conocido
en japonés como Anjin-sama (anjin, «piloto»; sama, título honorífico superlativo de
san)161 y Miura Anjin (三浦按針 el piloto de Miura?)160 fue un navegante inglés
quien, después de naufragar en el océano en el barco neerlandés Liefde, arribó a
costas japonesas en el año 1600. Poco después se entrevistó directamente con
Tokugawa Ieyasu y fue interrogado por varias semanas.162 Gracias a que Adams
hablaba un poco de portugués, Ieyasu pudo entablar comunicación con él a través de
sus intérpretes, quienes en aquella época mantenían contacto frecuente con
comerciantes españoles y portugueses. William le habló de la «reforma protestante»
y las consecuentes guerras en Europa entre países protestantes y católicos, entre
otras novedades para él. Adams causó tan buena impresión en el shōgun (a pesar de
las intrigas de los misioneros jesuitas, quienes decían que los ingleses eran los
«bandidos y ladrones de todas las naciones»,163 por lo que pedían que todos los
tripulantes fueran crucificados como «enemigos de Japón»),164 que Ieyasu permitió
que los tripulantes del Liefde regresaran a sus hogares, sin embargo a él lo
mantuvo como consejero personal en asuntos de comercio internacional, además de que
lo nombró samurái y hatamoto165 y le proporcionó un feudo valuado en 250 koku160
con 80 granjeros.162
Fue finalmente William Adams quien construiría los primeros barcos de tipo
occidental en Japón. Estas naves realizarían viajes hasta México, Manila y
España.160 Williams falleció el 16 de mayo de 1620 en Hirado y nunca volvió a su
país natal.160

La historia de William Adams, se encuentra relatada en la novela Shogun: señor de


samuráis del escritor James Clavell, y misma de la cual se filmó una miniserie en
el año de 1980, protagonizada por el actor estadounidense Richard Chamberlain como
el piloto inglés John Blackthorne y actor japonés Toshirō Mifune, representado el
papel del señor Toranaga.

Samuráis en la cultura popular


Cine
Artículo principal: Cine de samuráis
Desde que el cine se popularizó, un tema recurrente en Japón fue el de los
samuráis. Si bien en sus comienzos el tema se abordaba de una forma más dramática,
después de la Segunda Guerra Mundial se transformaron en películas de acción con
personajes más oscuros y violentos, donde los directores se enfocaron en presentar
guerreros cicatrizados psicológica o físicamente.166 Akira Kurosawa, uno de los
directores japoneses más famosos, estilizó y exageró la muerte y la violencia en
las películas «épicas samurái». Los samuráis que representaba en sus obras eran
figuras solitarias, más preocupados con ocultar sus habilidades que hacer alarde de
ellas.166

En Japón, el término chanbara (チャンバラ?) es utilizado para este género de


películas.167 Esta clase de películas es ambientada regularmente durante el periodo
Edo. El chanbara es además un subgénero del jidaigeki o «periodo drama»,167 el cual
consiste en ambientar una película en un periodo histórico, no necesariamente en un
ámbito samurái o de lucha de espadas.

En la actualidad el tema de los samuráis se ha globalizado y uno de los máximos


exponentes de este tipo de películas son las del mismo Akira Kurosawa, las cuales
han sido reconocidas a nivel internacional. Una de sus grandes películas, Los Siete
Samuráis ha sufrido diversas adaptaciones, entre la que destaca la película de Los
siete magníficos y un «Western» de John Sturges de 1960.

Otra de las películas de Kurosawa, La fortaleza escondida, sirvió como inspiración


para parte de la trama de Star Wars de George Lucas así como de los personajes de
Obi-Wan Kenobi, el maestro Yoda, C-3PO y R2-D2.168

Otro ejemplo lo proporciona la película El último samurái, protagonizada por Tom


Cruise, la cual está inspirada tanto en la Rebelión Satsuma de Saigō Takamori y la
historia de Jules Brunet, un capitán francés que peleó al lado de Enomoto Takeaki
durante la Guerra Boshin.

Por último, en el año 2013 se estrenó la película 47 Ronin, que hace alusión
(aunque con partes de fantasía) a la leyenda de los 47 rōnin.

Manga y Anime
Las historias de samuráis han sido abordadas con profusión en el cómic de su país,
llamado manga. Allí, tras las Segunda Guerra Mundial, la propaganda es sustituida
por el entretenimiento (Akado Suzunosuke de Eiichi Fukui, 1954; Tenpei Tenma de
Taku Horie, 1957), aunque los grandes maestros de este tipo de relatos fueron
Sanpei Shirato, autor de Ninja Bugeicho (1959), Sasuke (1961) y Kamui (1964) y
Kazuo Koike/Goseki Kojima, autores de El lobo solitario y su cachorro (1970).169 En
otras tradiciones hay también obras importantes protagonizadas por samuráis como,
por ejemplo, Ronin (1983) del estadounidense Frank Miller o Kogaratsu (1985) de los
belgas Bosse/Michetz.169
A lo largo de la historia del manga y el anime, se han creado numerosas series que
toman los samuráis como protagonista como Rurouni Kenshin, Samurai Champloo, Afro
Samurai, Samurai 7, Shiguiri, Yoroiden Samurai Troopers, Gintama, Sengoku Basara,
Brave 10 y un largo etcétera

En la animación occidental, la serie animada estadounidense Samurai Jack cobró gran


popularidad

Fuera de la animación, los elementos del guerrero samurái fueron adaptados en la


serie live-action de tokusatsu Samurai Sentai Shinkenger y su adaptación americana
Power Rangers Samurái.

Videojuegos
Al igual que en el anime y manga, los samuráis han servido de inspiración para el
desarrollo de varios videojuegos y sagas como Samurai Showdown, Warriors Orochi,
Dinasty Warriors, Nioh, Four Honour, Total War: Shogun, Onimusha, Bushido Blade,
Genji: Dawn of Samurai, etc

En el videojuego Age of Empires II: The Age of Kings, el samurái es la unidad única
de la civilización japonesa.

En el videojuego Age of Empires III: The asian dinasties, aparece la civilización


japonesa con la mayoría de unidades y una campaña japonesa de Tokugawa Ieyasu

En el videojuego Ghost of Tsushima (2020) se describen los hábitos y designios


propios del código de la justicia y honor del bushido. El título recrea firmemente
una ambientación apoyada en la cinematografía propia del cine de samuráis y las
cintas del director Akira Kurosawa para retratar la invasión mongola a la isla de
Tsushima. El protagonista de la historia Jin Sakai, un samurai apadrinado por un
daimio del clan Shimura, que además es su propio tío; se enfrenta y pone en duda
este código ético para vencer a los enemigos invasores. El conflicto entre tío y
sobrino por emplear métodos más propios de los shinobi que de los samuráis, es el
motor que engloba la historia del videojuego. Gozó de buena acogida entre la
crítica y el público y fue alabado por muchos medios del sector en Japón.

Véase también
Ninja
Historia de Japón
Pechin
Período Sengoku
Restauración Meiji
Rōnin
Categoría:Clanes japoneses
Café El Japonés (por descendientes de samuráis)
Artes marciales tradicionales modernas o Gendai Budō, derivadas e influenciadas por
la cultura samurai:

kendo
Sumo
Jūjutsu
Aikido
Judo
Ninjutsu
Karate-Do
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Enlaces externos
Wikimedia Commons alberga una galería multimedia sobre Samurái.
«Historia de los Samuráis».
«Legado Samurai en Japón».
«Samurai Archives» (en inglés). Consultado el 18 de julio de 2008.
«Fotografías antiguas de samuráis» (en japonés). Archivado desde el original el 10
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