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Fundamentos de Mecánica de Fluidos

La mecánica estudia el estado de reposo o movimiento de cuerpos bajo fuerzas, dividiéndose en mecánica de cuerpos rígidos, deformables y fluidos. Los fluidos se clasifican según su comportamiento, como viscosos o no viscosos, internos o externos, y compresibles o incompresibles, además de flujos laminares y turbulentos. La comprensión de propiedades como densidad, viscosidad y gravedad específica es fundamental para aplicaciones en ingeniería, como el diseño de sistemas de abastecimiento de agua y redes de drenaje.

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Fundamentos de Mecánica de Fluidos

La mecánica estudia el estado de reposo o movimiento de cuerpos bajo fuerzas, dividiéndose en mecánica de cuerpos rígidos, deformables y fluidos. Los fluidos se clasifican según su comportamiento, como viscosos o no viscosos, internos o externos, y compresibles o incompresibles, además de flujos laminares y turbulentos. La comprensión de propiedades como densidad, viscosidad y gravedad específica es fundamental para aplicaciones en ingeniería, como el diseño de sistemas de abastecimiento de agua y redes de drenaje.

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CLASE 2

Mecánica: La mecánica es una rama de las ciencias físicas que estudia el estado de reposo o movimiento de los
cuerpos que están sometidos a la  acción de fuerzas.

La mecánica de cuerpos rígidos se divide en dos áreas: estática y dinámica. La estática estudia el equilibrio de
los cuerpos, es decir, de aquellos que están en reposo o se mueven a una velocidad constante; por  su parte, la
dinámica estudia el movimiento acelerado de los cuerpos.

Mecánica de cuerpos deformables: deformación de los cuerpos bajo la acción de las fuerzas.

Mecánica de fluidos: Es el estudio del compartimiento de los fluidos ya sea los que están en reposo (estática de
fluidos) o en movimiento (dinámica de fluidos)

La estática de fluidos se ocupa del estudio de las leyes y condiciones que rigen el equilibrio de los fluidos en
reposo teniendo en cuenta la acción de las fuerzas a que se hallan sometidos. En tanto que, la dinámica de
fluidos estudia las leyes del movimiento de los fluidos, las fuerzas que intervienen en tal movimiento y su
interacción con los cuerpos sólidos.
Dada la complejidad de la materia en estudio, la dinámica de fluidos se subdivide por las características físicas
del fluido 

El estudio del movimiento de fluidos que son prácticamente incompresibles (como los líquidos, en especial el
agua y los gases a bajas velocidades) suele mencionarse como hidrodinámica. Una subcategoría de ésta es la
hidráulica, que estudia los flujos de líquidos en tubos y canales abiertos. La dinámica de gases trata del flujo de
fluidos que sufren cambios significativos en la densidad, como el flujo de gases a través de toberas a altas
velocidades. La categoría aerodinámica se ocupa del flujo de gases (en especial del aire) sobre cuerpos como
aviones, cohetes y automóviles a altas o bajas velocidades. Algunas otras categorías como la meteorología, la
oceanografía y la hidrología tratan de flujos que ocurren de manera natural.

FLUIDO

Una sustancia en la fase líquida o en la gaseosa se conoce como fluido.


Un líquido toma la forma del recipiente que lo contiene y forma una superficie libre en un recipiente
más grande que esté en un campo gravitacional. Por otra parte, un gas se expande hasta que encuentra las paredes
del recipiente y llena el espacio completo del que dispone.

La diferencia entre un sólido y un fluido se establece con base en la capacidad de la sustancia para
oponer resistencia a un esfuerzo cortante (o tangencial) aplicado que tiende a cambiar su forma. Un
sólido puede oponer resistencia a un esfuerzo cortante aplicado por medio de la deformación, en
tanto que un fluido se deforma de manera continua bajo la influencia del esfuerzo cortante, sin importar lo
pequeño que sea.
Si se repitiera este experimento con un fluido (por ejemplo, con dos placas paralelas colocadas en una masa grande
de agua), la capa de fluido en contacto con la placa superior se movería con ésta en forma continua, a la velocidad
de ella, sin importar lo pequeña que sea la fuerza F. La velocidad del fluido disminuye con la profundidad debido a
la fricción entre las capas del mismo, llegando a cero en la placa inferior.

El esfuerzo se define como fuerza por unidad de área y se determina cuando se divide la fuerza entre
el área sobre la cual actúa. La componente normal de una fuerza que actúa sobre una superficie, por unidad de área,
se llama esfuerzo normal, y la componente tangencial de una fuerza que actúa sobre una superficie, por unidad de
área, se llama esfuerzo cortante (Fig. 1-3). En un fluido en reposo, el esfuerzo normal se llama presión. Las paredes
del recipiente no ejercen el esfuerzo cortante al fluido en reposo y, de este modo, un fluido en reposo se encuentra
en un estado de cero esfuerzo cortante. Cuando se quitan las paredes o se inclina un recipiente con líquido, se
desarrolla una fuerza cortante y el líquido salpica o se mueve hasta formar una superficie libre horizontal.

CLASIFICACIÓN DEL FLUJO

FLUJO VISCOSO Y NO VISCOSO


de viscosidad del fluido, la cual es una medida de la adherencia interna de éste. La viscosidad es causada por las
fuerzas de cohesión entre las moléculas, en los líquidos, y por las colisiones moleculares en los gases. No existe
fluido con viscosidad cero y, en consecuencia, en todos los flujos de fluidos intervienen los efectos viscosos en cierto
grado. Los flujos en donde los efectos de la fricción son significativos se llaman flujos viscosos. Pero, en muchos
flujos de interés práctico, se tienen regiones (por lo general regiones que no están cercanas a superficies sólidas) en
donde las fuerzas viscosas son despreciablemente pequeñas en comparación con las fuerzas de inercia o de presión.
FLUJO INTERNO Y EXTERNO
Un flujo de un fluido se clasifica como interno o externo, dependiendo de si a ese fluido se le obliga a fluir en un
canal confinado o sobre una superficie. El flujo de un fluido no limitado sobre una superficie, como una placa, un
alambre o un tubo, es flujo externo. El flujo en un tubo o ducto es flujo interno si el fluido queda por completo
limitado por las superficies sólidas. Por ejemplo, el flujo de agua en un tubo es flujo interno y el flujo de aire sobre
una pelota o alrededor de un tubo expuesto durante un día de viento constante es flujo externo (Fig. 1-18). El flujo
de líquidos en un ducto se conoce como flujo en canal abierto si ese ducto sólo está lleno en forma parcial con el
líquido y se tiene una superficie libre. Los flujos de agua en los ríos y zanjas de irrigación son ejemplos de estos
flujos.

FLUJO COMPRESIBLE E INCOMPRESIBLE


En esencia, las densidades de los líquidos son constantes y, así, el flujo de ellos es típicamente incompresible. Por lo
tanto, se suele decir que los líquidos son sustancias incompresibles. Por ejemplo, una presión de 210 atm hace que la
densidad del agua líquida a 1 atm cambie en sólo 1 por ciento. Por otra parte, los gases son intensamente
compresibles. Por ejemplo, un cambio de presión de sólo 0.01 atm causa un cambio de 1 por ciento en la densidad
del aire atmosférico.

FLUJO LAMINAR Y TURBULENTO

Algunos flujos son suaves y ordenados en tanto que otros son considerados caóticos. El movimiento intensamente
ordenado de un fluido, caracterizado por capas no-alteradas de éste se conoce como laminar. La palabra laminar
proviene del movimiento de partículas juntas adyacentes del fluido, en “láminas”. El flujo de los fluidos
intensamente viscosos, como los aceites a bajas velocidades, por lo general es laminar. El movimiento intensamente
desordenado de un fluido, que es común se presente a velocidades altas y se caracteriza por fluctuaciones en la
velocidad, se llama turbulento (Fig. 1-20). El flujo de fluidos de baja viscosidad, como el aire, a velocidades altas es
por lo común turbulento. El régimen de flujo influye significativamente en la potencia requerida para el bombeo. Un
flujo que se alterna entre laminar y turbulento se conoce como de transición. Los experimentos conducidos por
Osborn Reynolds en la década de 1880 dieron como resultado el establecimiento del número adimensional de
Reynolds, Re, como el parámetro clave para determinar el régimen de flujo en los tubos (Cap. 8).
FLUJO NATURAL Y FORZADO
Se dice que el flujo de un fluido es natural o forzado, dependiendo de cómo se inicia el movimiento de ese fluido. En
el flujo forzado, un fluido se obliga a fluir sobre una superficie o en un tubo por medio de medios externos, como
una bomba o un ventilador. En los flujos naturales, cualquier movimiento del fluido se debe a medios naturales,
como el efecto de flotación, el cual se manifiesta como la elevación del fluido más caliente (y por consiguiente, más
ligero) y la caída del fluido más frío (y por lo tanto, el más denso) (Fig. 1-21). Por ejemplo, en los sistemas de celdas
solares para el calentamiento de agua, es común que se aplique el efecto de termosifón para reemplazar las bombas
cuando se coloca el tanque de agua lo suficientemente arriba de los colectores solares.

CLASIFICACIÓN CONFORME AL ESPACIO: Uniforme y Variado


Parámetros (altura, velocidad, área) cambian o no cambian respecto a la sección del cana.
CLASIFICACIÓN CONFORME AL TIEMPO: Estacionario y no estacionario
Las propiedades varían a lo largo del tiempo.
Muchos equipos, como las turbinas, los compresores, las calderas, los condensadores y los intercambiadores de
calor operan durante largos periodos en las mismas condiciones y se clasifican como equipos de flujo estacionario.
(Nótese que, por supuesto, el campo de flujo cercano a las álabes rotatorias de una turbomáquina es no-estacionario,
pero se considera el campo total de flujo en lugar de los detalles en algunos lugares cuando se clasifican los
equipos.) Durante el flujo estacionario, las propiedades del fluido pueden cambiar de punto a punto dentro de un
equipo, pero en cualquier punto fijo permanecen constantes. Por lo tanto, el volumen, la masa y la energía total de
un equipo de flujo estacionario o sección de flujo permanecen constantes en la operación estacionaria.

APLICACIONES
Diseño del sistema de abastecimiento de agua potable: gravedad, presión, bombas, resistencia de tuberías, presión
requerida, caudal
Red de drenajes: funcionan como canales abiertos, Manning, velocidad, tirante

DIMENSIONES Y UNIDADES

Cualquier cantidad física se puede caracterizar mediante las dimensiones. Las magnitudes asignadas a las
dimensiones se llaman unidades.
Un slug equivale a la masa de un cuerpo con un peso de 32.2 lb

PROPIEDADES DE LOS FLUIDOS


Cualquier característica de un sistema se conoce como propiedad. Algunas propiedades conocidas son la presión P,
la temperatura T, el volumen V, y la masa m. La lista se puede extender hasta incluir unas menos conocidas como
viscosidad, conductividad térmica, módulo de elasticidad, coeficiente de expansión térmica, resistividad eléctrica e,
inclusive, la velocidad y la elevación.

La idealización del medio continuo permite tratar las propiedades como funciones de punto y suponer que esas
propiedades varían de manera continua en el espacio, sin discontinuidades por salto.

DENSIDAD
El recíproco de la densidad es el volumen específico v, el cual se define como volumen por unidad de masa. Es decir, v
_ V/m _ 1/r. Para un elemento diferencial de volumen de masa dm y volumen dV, la densidad se puede expresar
como r _ dm/dV.
En general, la densidad de una sustancia depende de la temperatura y de la presión. La densidad de la mayoría de
los gases es proporcional a la presión e inversamente proporcional a la temperatura. Por otro lado, los líquidos y
sólidos en esencia son sustancias incompresibles y la variación de su densidad con la presión suele ser despreciable.
Por ejemplo, a 20°C, la densidad del agua cambia de 998 kg/m 3 a 1 atm a 1 003 kg/m3 a 100 atm, un cambio de sólo
0.5 por ciento. La densidad de los líquidos y los sólidos depende más fuertemente de la temperatura que de la
presión. A 1 atm, por ejemplo, la densidad del agua cambia de 998 kg/m 3 a 20°C a 975 kg/m3 a 75°C, un cambio de
2.3%, que todavía se puede despreciar en muchos análisis de ingeniería.

GRAVEDAD ESPECÍFICA
Nótese que las sustancias con gravedad específica menores que 1 son más ligeras que el agua y, en consecuencia,
flotarían en ella.

COMPRESIBILIDAD
Un valor grande de k indica que se necesita un cambio también grande en la presión para causar un pequeño
cambio relativo en el volumen y, de este modo, un fluido con un k grande es en esencia incompresible. Esto es típico
para los líquidos y explica por qué éstos suelen considerarse como incompresibles. Por ejemplo, la presión del agua
en condiciones atmosféricas normales debe elevarse hasta 210 atm para comprimirla en 1 por ciento, lo que
corresponde a un valor del coeficiente de compresibilidad de k _ 21 000 atm.

Los cambios pequeños en la densidad de los líquidos, pueden inclusive causar fenómenos interesantes en los
sistemas de tuberías, como el golpe de ariete (caracterizado por un sonido que semeja al que se produce cuando se
“martillea” un tubo). Éste se presenta cuando un líquido en una red de tuberías encuentra una restricción abrupta
del flujo (como una válvula cerrada) y se comprime de manera local. Las ondas acústicas producidas chocan contra
las superficies del tubo, codos y válvulas conforme se propagan y se reflejan a lo largo de éste, lo hacen vibrar y que
emita el conocido sonido. Además de lo irritante del sonido, el golpe de ariete puede ser muy destructivo, dando
lugar a fugas e incluso daños estructurales. Su efecto se puede detener con un supresor de golpe de ariete, que es
una cámara volumétrica que contiene un fuelle o pistón para absorber el choque. Para tuberías de gran diámetro, se
usa un tubo vertical llamado torre de compensación. Una torre de compensación tiene una superficie de aire libre en
la parte superior y prácticamente no requiere de mantenimiento.

VISCOSIDAD
Cuando dos cuerpos sólidos en contacto se mueven uno con respecto al otro, se crea una fuerza de fricción en la
superficie de contacto en la dirección opuesta al movimiento. Por ejemplo, para mover una mesa sobre el piso, se le
debe aplicar una fuerza en dirección horizontal, suficientemente grande como para vencer la fricción. La magnitud
de la fuerza necesaria para mover la mesa depende del coeficiente de fricción entre la mesa y el piso.
La situación es semejante cuando un fluido se mueve con respecto a un sólido o cuando dos fluidos se mueven uno
con respecto al otro. Es posible moverse con relativa facilidad en el aire, pero no en el agua. Moverse en aceite sería
inclusive más difícil, como se puede observar por el movimiento muy lento hacia abajo de una bola de vidrio que se
deja caer en un tubo lleno con aceite. Parece
que existe una propiedad que representa la resistencia interna de un fluido al movimiento o la “fluidez”, y esa
propiedad es la viscosidad. La fuerza que un fluido fluyente ejerce sobre un cuerpo en la dirección del flujo se llama
fuerza de arrastre, y la magnitud de ésta depende, en parte, de la viscosidad (Fig. 2-20).

Para obtener una relación para la viscosidad, considérese una capa de fluido entre dos placas paralelas muy grandes
(o, lo que es equivalente, dos placas paralelas sumergidas en una gran masa de fluido) separadas por una distancia
_ (Fig. 2-21). Ahora se aplica una fuerza paralela constante F a la placa superior, en tanto que la placa inferior se
mantiene fija. Después de los efectos transitorios
iniciales, se observa que la placa superior se mueve de manera continua, bajo la influencia de esta fuerza, a una
velocidad constante V. El fluido, en contacto con la placa superior, se pega a la superficie de ésta y se mueve con ella
a la misma velocidad, y el esfuerzo cortante t que actúa sobre esta capa de fluido es: F/A

donde A es el área de contacto entre la placa y el fluido. Nótese que la capa de fluido se deforma de manera
continua bajo la influencia del esfuerzo cortante. El fluido en contacto con la placa inferior toma la velocidad de esa
placa, la cual es cero (debido a la condición de no-deslizamiento, ver Sección 1-2). En el flujo laminar estacionario, la
velocidad del fluido entre las placas varía de manera lineal entre 0 y V, y así, el perfil de velocidad y el gradiente de
velocidad son:

La acción de agitar provoca la formación de un gradiente de velocidad en el fluido. Se requiere una fuerza mayor
para agitar aceite o miel que tienen viscosidad alta, en comparación con la que se requiere para agitar agua, que
tiene viscosidad baja.

FLUIDOS NO NEWTONIANOS
Dilatantes: Los fluidos cuya viscosidad aparente se incrementa con la razón de deformación (como las soluciones
con almidón o arena suspendidos).
Seudoplásticos: los que exhiben el comportamiento opuesto (el fluido que se vuelve menos viscoso a medida que se
le sujeta a un corte más intenso, como algunas pinturas, las soluciones de polímero y los fluidos con partículas
suspendidas)
Bingham: Algunos materiales, como la pasta de dientes, pueden resistir un esfuerzo cortante finito y se comportan
como un sólido, pero se deforman de manera continua cuando ese esfuerzo sobrepasa el del punto de fluencia, y en
consecuencia, se comportan como un fluido. Esos materiales se conocen como plásticos de Bingham. Desarrollo de
un nivel significativo del esfuerzo cortante antes que comience el flujo.

Dependientes del tiempo: la viscosidad varía con el tiempo así como con el gradiente de velocidad y la temperatura,
tinta de impresoras, algunas gelatinas, etc.
Tixotrópicos: viscosidad disminuye con el tiempo
Repécticos: viscosidad aumenta con el tiempo

La viscosidad se debe a la fuerza de fricción interna que se desarrolla entre las diferentes capas de los fluidos a
medida que se obligan a moverse unas con relación a las otras. En los líquidos, la viscosidad se origina por las
fuerzas de cohesión entre las moléculas mientras que en los gases por las colisiones moleculares, además de que ésta
varía mucho con la temperatura. La viscosidad
de los líquidos decrece con la temperatura, en tanto que la de los gases se incrementa gracias a ella (Fig. 2-25). Esto
se debe a que, en un líquido, las moléculas poseen más energía a temperaturas más elevadas y se pueden oponer
con mayor fuerza a las grandes fuerzas de cohesión intermoleculares. Como resultado, las moléculas energizadas de
los líquidos se pueden mover con mayor libertad.
Por otro lado, en un gas las fuerzas intermoleculares son despreciables y a temperaturas elevadas las moléculas de
los gases se mueven en forma aleatoria a velocidades más altas. Esto conduce a que se produzcan más colisiones
moleculares por unidad de volumen por unidad de tiempo y, en consecuencia, en una mayor resistencia al flujo.

TENSIÓN SUPERFICIAL
Las gotas de líquido se comportan como pequeños globos esféricos llenos con ese líquido y su superficie actúa como
una membrana elástica estirada sometida a tensión. La fuerza de tracción que causa esta tensión actúa paralela a la
superficie y se debe a las fuerzas de atracción entre las moléculas del líquido. La magnitud de esta fuerza por
unidad de longitud se llama tensión superficial ss y se expresa en la unidad N/m (o lbf/ft en las unidades inglesas).

Las fuerzas de atracción que se aplican sobre la molécula interior por las moléculas que la rodean se
equilibran entre sí debido a la simetría. Pero las fuerzas de atracción que actúan sobre la molécula en la superficie
no son simétricas y las fuerzas de atracción que se aplican por las moléculas de gas que están arriba suelen ser muy
pequeñas. Por lo tanto, existe una fuerza de atracción neta que actúa sobre la molécula en la superficie del líquido,
la cual tiende a jalar de las moléculas que están en la superficie hacia el interior del líquido. Esta fuerza se equilibra
por las fuerzas de repulsión provenientes de las moléculas que están debajo de la superficie y que están siendo
comprimidas. El efecto de compresión resultante hace que el líquido minimice su área superficial. Ésta es la razón
de la tendencia de las gotas de líquido de alcanzar una forma esférica, la cual tiene el área superficial mínima para
un volumen dado.
La tensión superficial de una sustancia puede cambiarse de manera considerable por la presencia de impurezas. Por
lo tanto, se pueden agregar ciertos productos químicos, llamados surfactantes, a un líquido para disminuir su tensión
superficial. Por ejemplo, los jabones y detergentes hacen disminuir la tensión superficial del agua y permiten su
penetración por las pequeñas aberturas entre las fibras con el fin de lograr un lavado eficaz. Pero esto también
significa que los aparatos cuya operación depende de la tensión superficial (como los tubos de calor) pueden ser
destruidos por la presencia de impurezas debida a una inadecuada mano de obra.

EFECTO CAPILAR
Otra consecuencia interesante de la tensión superficial es el efecto capilar, el cual es el ascenso o descenso de un
líquido en un tubo de diámetro pequeño insertado en un líquido. Esos tubos angostos o canales de flujo confinado
se llaman capilares. El ascenso del queroseno por una mecha de algodón insertada en el recipiente de una lámpara
con este combustible se debe a este efecto. El efecto de capilaridad también es parcialmente causante del ascenso del
agua hasta la punta de los árboles altos. La superficie libre curva de un líquido en un tubo capilar se llama menisco.

Es común observar que el agua en un recipiente de vidrio presenta una curvatura ligeramente hacia arriba en los
bordes en donde toca la superficie del vidrio; pero, para el mercurio, ocurre lo contrario: se observa una curva hacia
abajo en los bordes (Fig. 2-32). Este efecto suele expresarse del agua cuando se dice que moja el vidrio (al pegarse a
él), en tanto que el mercurio no lo hace. La intensidad del efecto de capilaridad se cuantifica por el ángulo de
contacto f, definido como el ángulo que la tangente a la superficie del líquido forma con la superficie sólida en el punto de
contacto. La fuerza de tensión superficial actúa a lo largo de esta recta tangente hacia la superficie sólida. Se dice que
un líquido moja la superficie cuando f _ 90° y no la moja cuando f _ 90°.

El fenómeno del efecto de capilaridad se puede explicar en forma microscópica cuando se consideran las fuerzas de
cohesión (las fuerzas entre las moléculas semejantes, como agua y agua) y las fuerzas de adhesión (las fuerzas entre las
moléculas diferentes, como agua y vidrio). Las moléculas del líquido en la interfaz sólido-líquido están sometidas
tanto a fuerzas de cohesión, por parte de las otras moléculas del líquido, como a fuerzas de adhesión, por parte de
las moléculas
del sólido. Las magnitudes relativas de estas fuerzas determinan si un líquido moja o no una superficie sólida. Es
obvio que las moléculas de agua son atraídas con mayor intensidad hacia las moléculas de vidrio que como lo son
hacia las otras moléculas de agua y, en consecuencia, el agua tiende a ascender a lo largo de la superficie del vidrio.
Para el mercurio ocurre lo opuesto, lo cual causa que la superficie del líquido cercana a la pared del vidrio se
deprima (Fig. 2-34).

PRESIÓN DE VAPOR Y CAVITACIÓN


Está bien establecido que la temperatura y la presión son propiedades dependientes para las sustancias puras
durante los procesos de cambio de fase, existe una correspondencia uno a uno entre esas propiedades. A una
presión determinada, la temperatura a la cual una sustancia pura cambia de fase se conoce como temperatura de
saturación Tsat. De manera semejante, a una temperatura dada, la presión a la cual una sustancia pura cambia de
fase se llama presión de saturación Psat. Por ejemplo, a una presión absoluta de 1 atmósfera estándar (1 atm o
101.325 kPa), la temperatura de saturación del agua es de 100°C. Inversamente, a una temperatura de 100°C, la
presión de saturación del agua es de 1 atm.

La presión de vapor (presión de saturación) de una sustancia pura (por


ejemplo, agua), es la presión que ejercen sus moléculas de vapor cuando el sistema está en equilibrio de fases con sus
moléculas líquidas a una temperatura dada.

Para procesos de cambio de fase entre las fases líquida y de vapor de una sustancia pura, la presión de saturación y
la de vapor son equivalentes, ya que el vapor es puro.

La razón del interés en la presión de vapor es la posibilidad de caída de la presión del líquido, en los sistemas de
flujo de líquidos, por abajo de la presión de vapor en algunos lugares y la vaporización resultante no planeada. Por
ejemplo, el agua a 10°C se evaporará de manera instantánea y formará burbujas en los lugares (como las regiones de
las puntas o los lados de succión de las aspas de las bombas) donde la presión cae por abajo de 1.23 kPa. c Este
fenómeno, que es causa común de caída en el rendimiento e inclusive de la erosión de las aspas del impulsor, se
llama cavitación, y constituye una consideración importante en el diseño de las turbinas y bombas hidráulicas (Fig.
2-8).

Si la presión a la que se somete el agua es demasiado baja, esta se evaporaría incluso a temperatura ambiente.
La cavitación debe evitarse (o al menos minimizarse) en los sistemas de flujo, porque reduce el rendimiento, genera
vibraciones y ruido molestos, y daña al equipo. Note que algunos sistemas de flujo emplean la cavitación para su
beneficio, por ejemplo, los torpedos “supercavitacionales” de alta velocidad. Las puntas de presión resultantes del
gran número de burbujas que se colapsan cerca de la superficie sólida durante un periodo largo pueden causar
erosión, picadura de la superficie, falla por fatiga y la destrucción eventual de los componentes o la maquinaria. Se
puede detectar la presencia de la cavitación en un sistema de flujo por su sonido característico de traquetear.

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