INTRODUCCIÓN
DISTINTAS PERPECTIVAS DE ANALISIS DEL ESPACIO-TIEMPO
Las Estructuras Espaciales:
Para el período de la Venezuela Agraria (desde la Colonia Siglo XVI hasta
finales del Siglo XIX): la estructura espacial dominante era la Regionalizada o
Seccionada, el dominio de la producción agrícola se sustentaba en el café y cacao,
son los principales elementos estructuradores de la ocupación territorial, en estrecha
relación con la demanda del mercado europeo, estableciéndose una articulación
entre productores y las casas comerciales. Para la autora antes mencionada, esta
estructura está definida por la conformación de las áreas de producción y su relativa
cercanía a los puertos de exportación, las áreas presentaban relativa
interdependencia “…o autonomía entre ellas, organizadas desde sus respectivos
puertos para satisfacer la demanda de un mercado exterior”. (Ceballos, B. 2003). El
espacio venezolano, caracterizado por lo rural con relaciones de producción
precapitalistas, respondía a las exigencias del mercado mundial.
El espacio de la Venezuela del Petróleo (principios del Siglo XIX hasta
mediados del Siglo XX): es el paso de la Estructura Espacial Regionalizada a la
Estructura Espacial Centralizada, se plantea como el proceso de desestructuración,
el paso de una estructura a otra, como consecuencia de la aparición del petróleo, se
pasa de una economía agroexportadora, a una minero-exportadora, el petróleo es
el producto que interesa al mercado internacional, se inicia entonces, la incursión de
las trasnacionales petroleras. El cambio se genera a un ritmo tan violento que “…
evidencia un proceso de distorsión más que de transición, se cambia radicalmente la
economía agraria por la petrolera” (Aponte, E. 1996). El petróleo es el nuevo
elemento que dinamiza la economía del país, aumenta la inversión extranjera,
principalmente la estadounidense, la dinámica espacial responde a los intereses del
capitalismo mundial, generado después de la Segunda Guerra Mundial.
En el espacio de la Venezuela Petrolera (mediados del Siglo XX hasta el
presente): la Estructura espacial dominante es la Centralizada, el país consolidó su
integración al capitalismo mundial en su fase Imperialista. La inversión extranjera se
acentúa y se localiza en las áreas que presentan mejores ventajas, su cercanía a los
puertos de importación. El espacio “El Centro Norte” del país, conformado por las
entidades federales Distrito Federal (hoy Distrito Capital), Aragua, Carabobo y
Miranda se convierte en el espacio dominante de inversión, quedando el resto del
país prácticamente en situación de estancamiento. La región centro norte del país no
es de producción petrolera, pero constituye el espacio administrativo de la estructura
geográfica (Centralizada), los beneficios del ingreso petrolero son trasladados a
Caracas (capital de la República) y al no ser ya actividad agrícola el sustento para la
población, ésta emigra de los espacios rurales a los urbanos, generando un
crecimiento anárquico y descontrolado de la ciudad. Al respecto señala Ceballos, B.,
citada por Aponte, E. (1996) “…el éxodo rural es masivo como respuesta a las
condiciones precarias del campo frente a la concentración de beneficios petroleros
de dichas áreas pobladas…” (p.36). Desde el punto de vista geográfico, el desarrollo
desigual se expresa a través de los desequilibrios espaciales, el espacio venezolano
se ha organizado respondiendo a los intereses de las inversiones extranjeras bajo
las exigencias del capitalismo mundial.
INTERPRETACION DEL BINOMIO ESPACIO-TIEMPO.
a. Espacio y tiempo cíclico: La geografía, como transitaba entre estas dos
concepciones espacio-tiempo, en consecuencia, se vio en dificultades para
madurar como un perfil propio. Naturalmente, circunscribirse al tiempo-espacio
eterno y al geopolítico para justificar una situación dada y que podía justificar una
visión cíclica ideológica. Recoger, así, Wallerstein la triple visión de tiempo
postulada por Braudel, como corto, largo y muy largo, pero las interrelaciona con
la dimensión espacial para, postular, no solo el cambio evidente, ni siquiera solo el
cambio estructural dentro de un sistema, sino la inevitabilidad del cambio de
sistema histórico, este también no eterno.
b. Espacio y tiempo estructural: El tiempo-espacio estructural subraya la
continuidad, sí, pero solamente pone límites al tiempo en la continuidad. Las
estructuras continúan hasta que sus contradicciones internas, sus trayectorias
evolutivas, fuerzan una bifurcación, y entonces estallan o se extinguen y ocurre el
cambio real (el tiempo-espacio transformacional), si se revela dentro del tiempo
espacio estructural su componente de tiempo-espacio ideológico.
c. Espacio y tiempo humano: Se descubre la creación humana del tiempo-espacio,
la manipulación política del mismo, la realidad de la inevitabilidad e
indeterminabilidad de los cambios de sistema, y la historia y la geografía como
ciencias abiertas a una cumulo de posibilidades que se concretan por la acción
humana y la elección de una visión especifica de tiempo-espacio y futuro.
d. Espacio y tiempo transformacional: Lo cual exige que hay que reconocer la
existencia de una quinta concepción tiempo espacio Sumamente importante y
olvidada en la ciencia social y en la ideología dominante, es decir la
transformacional, que subraya la excepcionalidad del acontecimiento, su calidad
especial y su profundo efecto en todas las grandes instituciones de nuestro
mundo, y que recalca los efectos de los acontecimientos en el cambio de los
sistemas históricos.