El saber de las metaforas
Daniel Innerarity
Universidad de Zaragoza
Que se pueda hablar de un "paisaje risueno"
sdlo es sugerente desde el momento en que la
evidencia estitica se remonta a que todos lo
habian visto ya sin poderio decir. El destierro de
la metdfora en un mundo determinado por la
experiencia disciplinada se capta en el malestar
que sufre todo lo que no satisface el criterio de los
lenguajes que tienden a la univocidad objetiva. Es
entonces cuando se califica la tendencia contraria
como "estitica". Este atributo proporciona la
licencia definitiva, completamente desinhibidora,
para la equivocidadK
La pregunta acerca del valor cognoseitivo de la metafora tiene una
actualidad que no se debe exclusivamente a una coyuntura historica
favorable a echar mano de instrumentos cognoscitivos menos
convencionales o a un descredito generalizado de la razon. Cabria
pensar en la utilidad de la metafora como recurso altemativo a los
procedimientos racionales, pero de este modo dejariamos de ver su
especifiea • e intrinseca racionaiidad. La oportunidad de esta
exploracion se debe tambien a que ha sido uno de los ambitos de
conocimiento y expresion menos favorecidos por estilos de
' Hans BLUMENBERG: "Ausblick auf eine Theorie der Unbegrifflichkeit", en
Schiffbruch mit Zuschauer. Paradigma einer Daseinsmetapher, Suhrkamp:
Frankfurt 1979, 77-93 83.
Topioos 13 (1997), 1.17-154
138 TOPICOS
pensamiento que entraron en crisis hace tiempo. El actual panorama
del pensamiento parece estar organizado por la premisa de que toda
percepeion es ya interpretacion; la inmediatez fenomenologica ha
perdido su anterior credibilidad. Las distinciones decisivas dejan de
estar en las dicotomias entre sensible y espiritual, visible e invisible,
fisico y metafisico, y pasan a ser dicotomias del tipo conocido y
desconocido, advertido y desadvertido, tema y trasfondo, interpretado
y bmto. Estos son, a mi juicio, los nuevos ejes que configuran los
actuales mapas del saber, en donde no resulta posible orientarse sin
una refiexion acerca de la naturaleza del saber metaforico.
^,C6mo es posible que una utilizacion inadecuada del lenguaje
pueda formar parte esencial del lenguaje humano? ^,A que se debe el
hecho de que nuestro conocimiento haya de pasar por un momento de
perplejidad que se resuelve en una gratuita igualacion de lo
heterogeneo? Pues probablemente la respuesta consista en que la
metafora no es un mero factor de distorsion, una anomalia semantica
que amenaza el orden del discurso literal, sino un factor de refiexion
por el que el orden del lenguaje se refieja y recategoriza. En esta
funcion refiexiva la metafora se puede convertir en el nucleo de una
ontologia contemporanea que haga justicia a la contingencia de sus
categorias. Esta refiexion permite abandonar la distincion tradicional
entre discursos literales y metaforicos. El discurso —tambien el de las
ciencias mas austeras— no tiene por que ocultar su propia
metaforicidad, como si supusiera un descredito para su rigor y
reputacion intelectual. Gracias a la metafora, por el contrario, el
saber puede obtener una capacidad inedita de distincion y de
racionaiidad. Se situa en condiciones de distinguir entre metaforas que
quiere y puede sustituir por otras y aquellas que constituyen el
trasfondo inevitable del pensamiento. No hay peor ceguera para el
pensamiento que el desconocimiento de la naturaleza de sus
operaciones o la ocultacion metodica de su propia condicion.
a. La condicion metaforica del saber
Sobre la metafora pesa desde antiguo una sospecha de
irracionalidad. La sospecha se hizo metodo en los sistemas del
pensamiento modemo y tomo forma de amenaza en los
irracionalismos que se le oponian. Mas para unos y otros la metafora
EL SABER DE LAS METAFORAS 13 9
era un asunto irracional, denostado o celebrado, pero irracional en
todo caso. Las metaforas aparecen como predicaciones fallidas
cuando de lo que se trata es de describir la realidad con un lenguaje
"autentico"; adquieren entonces un estatuto parasitario, como
palabras "inautenticas", parafrasis omamentales de alguna expresion
genuina. Desde el ideal de claridad y distincion se traza una frontera
estricta entre el discurso univoco del saber y la multivocidad del habia
corriente, la retorica y la poetica. Foucauh advirtio muy bien que el
parecido, que habia sido la categoria fundamental del saber, se
disuelve con el racionalismo en los terminos de identidad y diferencia,
y es entendido como el origen del error y la confusion. Todos los
errores tendrian su origen en una operacion consistente en tomar una
cosa por otra; solo la distincion clarifica.
La exclusion de la metafora del ambito de lo racional nunca ha
tenido un exito completo. Esta imposibilidad de deshacerse de las
metaforas es lo que permite hablar de una concepcion metaforica del
saber, pues condicidn es un termino que alude a lo inevitable, a lo que
se resiste a ser evitado o sustituido. No parece que los hombres
seamos capaces de pensar sin una metaforica basiea que actiia como
trasfondo y sustrato de la racionaiidad. Blumenberg lo ha puesto de
manifiesto en el fi-acaso de toda prohibicion del uso de metaforas^.
Tambien alli donde se promete la desmitologizacion y el
desencantamiento, estos procesos no dejan de ser estrategias
peculiares de metaforizacion. Y no hay metafora de la que seamos
menos libres que precisamente aquella no reconocida como tal. Pero
no deberiamos ver en esta imposibilidad de abandonar el suelo
metaforico un motivo que limita la razon sino mas bien su condicion
de posibilidad y de conexion con el entramado de la vida.
El actual panorama de la filosofia esta configurado desde este
descubrimiento de la imposibilidad de pensar de manera no
metaforica o, dicho positivamente, de la metaforicidad esencial de la
razon. La idea de Nietzsche de que la metafora subyace al
^ BLUMENBERG, Hans: "Ausblick auf eine Theorie der Unbegrifflichkeit", en
Schiffbruch mit Zuschauer. Paradigma einer Daseinsmetapher, Suhrkamp:
Frankfurt 1979, 77-93.
140 TOPICOS
pensamiento ha sido posteriormente nombrada y tratada de maneras
muy diversas: como metdfora radicaP, metdfora absoluta'*,
arquetipo conceptual^, paradigma^, diferencia conductora"^. Estos y
otros filosofos han llamado la atencion sobre el hecho de que nuestras
intuiciones morales basicas, ideales, conceptos y calculos se apoyan
mas en las metaforas fundamentales de nuestra cultura que en
principios abstractos y universales.
El trabajo de la imaginacion, sin el que seria imposible comprender
y eonocer, inaugura el acceso al mundo, que solo se revela
poeticamente: tener mundo es siempre el resultado de un arte^. Los
mitos, las metaforas, no son entonces formas incompletas de la
racionaiidad ni protesis del pensamiento que deberian abandonarse en
cuanto fuera posible o tentativas previas de una razon inmadura, sino
un medio insustituible para la captacion de contextos y relaciones. La
presencia del arte no alcanza solo a las- expresiones estrictamente
poeticas o que se presentan como tales; tambien en ciencia y filosofia
argumentamos mediante metaforas e imagenes. Las categorias
ontologicas —empezando por el mismo termino "metafisica" o
"substancia"— fiieron originariameiite metaforas a las que el tiempo
ha conferido una especial seriedad. Muchas palabras contienen
comparaciones de las que, por asi decirlo, no son conscientes y a
traves de las cuales intentamos manifestar lo que se escapa de la
expresion inmediata. Pero ese origen no es un descredito
epistemologico sino una garantia de que pensar es algo que tiene que
ver con la condicion humana, con la forma de la vida y los modos de
expresion. La metaforica es el constitutive fundamental del discurso
racional.
^ CASSIRER, Ernst : Philosophie der symbolischen Formen, Wissenschaftliche
Buchgesellschaft: Darmstadt 1977.
'* BLUMENBERG, Hans: "Paradigmen zu einer Metaphorologie", Archiv fur
Begriffgeschichte 6, Bouvier: Bonn 1960
^ BLACK, Max: Models and Metaphors. Studies in Language and Philosophie,
Cornell University Press: New York 1962.
^ KuHN, Thomas S.: "Metaphor and Science", en ORTONY, Andrew (ed).
Metaphor and Thought, Cambridge University Press: 1979, 409-419.
'^ LuHMANN, Niklas: Soziale Systeme, Suhrkamp: Frankfurt 1984.
^ BLUMENBERG, Hans: Arbeit am Mythos, Suhrkamp: Frankfurt 1979, p. 13.
EL SABER DE LAS METAFORAS 141
Toda teoria tiene sus raices en esa experiencia estetica inmediata de
la realidad. El pensamiento no la reemplaza ni la acomoda a las reglas
del discurso racional; necesita, por el contrario, de la riqueza creativa
de la fantasia que suministra continuamente elementos no discursivos
a la vida del lenguaje. La metaforica no es una antesala del mundo
conceptual, un recurso provisional en espera de la denominacion
exacta, sino una capacidad especial para la eomprension de relaciones
y contextos. Blumenberg ha subrayado que la metaforica no esta
referida a una fiitura consolidacion de los conceptos, sino que
proporciona a la teoria una vinculacion permanente con el mundo de
la vida. Es la teoria misma la que se convertiria en un ejercicio
insignificante sin ese "principio de razon insuficiente" que nos hace
capaces de acoplar lo heterogeneo.
Los motivos mitieos no se dejan disolver sin dejar rastro; conservan
su suficiencia porque consiguen una suposicion de confianza hacia lo
extraiio, de explicacion de lo inexplicable, de denominacion de lo
innombrable^. Los mitos son historias y las historias son contadas
para expulsar algo —el miedo difiaso al mundo, a su siniestra
elementalidad—, pues el horror que se ha incorporado al lenguaje ya
ha sido superado. De ahi que la forma mas primitiva de confianza con
el mundo sea encontrar nombres para lo indeterminado. Solo a partir
de entonces puede contarse una historia acerca de ello... Toda
confianza con el mundo comienza con los nombres, gracias a los
cuales se dejan contar las historias"'. Los nombres no llevan a cabo
una racionalizacion del mundo, sino que construyen patrias literales
en las que se hospedan imagenes que dicen "mas" de lo que dicen; la
peculiaridad de la imaginacion narrativa consiste en que tales
imagenes contienen un remanente superfluo que va mas alia de los
conceptos cuando estos decaen en palidas abstracciones. Aqui
descansa la principal productividad del mito: las imagenes son
siempre mas ricas que los conceptos; proporcionan una plenitud de la
que no dispone el pensamiento racional. La inexactitud de la
metafora, que se vuelve despreciable en la auto-agudizacion del
BLUN/ENBBRG: Arbeit am Mythos, p. 11.
° BLUMENBERG: Arbeit am Mythos, p. 40.
142 TOPICOS
lenguaje teorico, corresponde de otro modo al supremo nivel de
abstraccion, a menudo impresionante, de conceptos como "ser",
"historia", "mundo", que no han dejado de imponemos. Pero la
metafora conserva esa riqueza de su procedencia, que la abstraccion
debe negar''. La imagen de la cueva es segun Blumenberg el mejor
hallazgo para representar el problema de la instalacion teorica frente
al mundo y su peculiar ambivalencia. La teoria se ha idealizado a si
misma como la necesidad que confiere fimdamento a la vida; pero no
necesitar de un fimdamento es la exactitud de la vida misma'^. Los
conceptos surgen siempre secundariamente fi-ente a la vida; su
hallazgo sigue a la logica inasible de la vida, no al reves. Las
imagenes y las metaforas, los simboios y las historias surgen de
experiencias directas de la vida. Constituyen, por asi decirlo,
estrategias para hacer fi-ente a la existencia, gracias a las cuales nos
orientamos en el mundo y comprendemos en alguna medida quienes
somos.
De todo esto surge una posible critica de la racionaiidad, pero no en
el sentido bmto de que la razon sea desacreditada como un "monstmo
de la vida" —segun afirma Nietzsche— o como "lo contrario del
pensar" —segiin la altemativa de Heidegger—; es posible entender la
razon como ejercicio vital de xm ser cuya condicion misma es ya
metaforica. No se anade asi ima nueva variante a la tradicional
oposicion entre racionalismo e irracionalismo; mas bien se advierte al
concepto filosofico de que no puede proceder sin imagenes, metaforas
y narraciones. Las prestaciones sinteticas de la metafora posibilitan y
establecen la vinculacion entre pensamiento y experiencia, de tal
modo que la metafora perriiite conceptualizar las experiencias. Los
campos imaginativos son algo asi como "registradores" de las
experiencias sociales, pero que tambien prefiguran el pensamiento y
la accion.
b. La perspectiva metaforica
La transposicion de este nexo vital a la cuestion de la metafora
permite justificar por que no es consistente una separacion estricta
" BLUMENBERG: "Ausblick auf eine Theorie...", p. 80.
'2 BLUMENBERG, Hans: Hohlenausgiinge, Suhrkamp: Frankfurt 1989, p. 168.
EL SABER DE LAS METAFORAS 143
entre lo literal y lo metaforico. Algunas teorias del lenguaje
consideran que el lenguaje no literal da a entender algo que en
principio tambien podria decirse literalmente. Se concede a la
metafora una mera funcion heuristica como si fiiera un instmmento
irracional para suscitar procedimientos racionales, o sea, no
metaforicos. Por este motivo el discurso no literal es considerado
como un discurso impropio, o sea, como un discurso indirectamente
literal. Lo cual significa que teoricamente seria posible entenderse de
una manera puramente literal; el lenguaje deberia ser pensado como si
pudiera prescindir de todo procedimiento impuro; el discurso no
literal seria un sustituto mas o menos adecuado del discurso literal.
Esta ilusion se desvanece al descubrirse que la posibilidad de un
discurso no literal no es una propiedad contingente sino constitutiva
del lenguaje natural.
La fiincion innovadora de la metafora se debe primordialmente a su
insustituibilidad. Que no sea parafi"aseable significa desmentir la idea
de que las metaforas se pueden reemplazar por expresiones
"autenticas". La debilidad mas importante de la parafrasis literal no
hay que buscarla en que pueda llegar a ser tediosamente explicita o de
un estilo mas pobre; la parafi"asis es una traduccion fracasada porque
no proporciona la misma inteligencia de la realidad que la metafora.
Las explicitaciones y las traducciones no se hacen con el contenido
originario de la metafora. En la parafiasis se pierde principalmente
aquello que de manera implicita y con "suggestive indefiniteness"^^
la metafora expresa. Todo intento de tradueir una metafora en un
equivalente "literal" tiene que contar entonces con una perdida de
contenido cognitivo, puesto que se le escapan las complejas relaciones
significativas que la metafora instaura. Cuanto mejor sea la
explicitacion literal de lo que habia sido insinuado metaforicamente,
tanto mas parecemos alejamos de la concisa expresividad de la
afirmacion metaforica. La expresion metaforica no puede ser reducida
a las alusiones que contiene ni puede ser hecha equivalente a las
explicitaciones a las que frecuentemente sirve. Si el acierto de una
. '-^ BLACK, Max (1979), "How Metaphors Work. A Reply to Donald Davidson",
Critical Inquiry 1979, 131-143.
144 TOPICOS
expresion metaforica consistiera en el acierto de una cantidad de
expresiones no metaforicas, ^que distinguiria una metafora acertada
de una serie' de expresiones literales acertadas sobre el mismo tema?
Habriamos comprendido como fiinciona una metafora sin comprender
que es propiamente lo que hay que comprender. Lo esencial del
discurso metaforico permaneceria ignorado.
Las metaforas pueden caracterizarse con Danto •'* como contextos
intensionales, pues no son sustituibles por expresiones co-extensivas
sin perdida o modificacion del signifieado. El enfasis de una metafora,
su resistencia a la parafi"asis esta en fiincion del hecho de que tiene
una determinada significacion en un determinado contexto, por lo que
toda sustitucion altera su significacion metaforica. La metafora es un
tipo de referencia al mundo por el que no solo se alude a un objeto
sino tambien y necesariamente en la forma en que lo presenta.
Pertenece a sus condiciones constitutivas que la forma de
presentacion de la metafora, su perspectiva, sea tematizada por ella
misma. En este sentido le es propia una forma especifiea de auto-
reflexividad. La medida de la verdad no es aqui la correspondencia
entre concepto y referencia, sino la concordancia intema de la
descripcion metaforica, la pertinencia o el acierto de haber puesto un
objeto bajo una luz adecuada y reveladora.
La metafora despierta y configura un entramado de relaciones que
constituye el contexto desde el que debe ser entendida. Una
afirmacion metaforica no afirma lo que dice literalmente con la
proposicion empleada; lo que hace es activar una referencia
iluminadora y suscitadora respecto del tema de su discurso. La
metafora ofiece adoptar la perspectiva por ella empleada. Habia de
algo para cuya tematizacion ofiece tambien un determinado contexto.
Una afirmacion metaforica afirma la pertinencia del contexto en el
que su objeto se presenta, la buena constmccion del escenario para
adquirir una perspectiva sobre el asunto de que se trate. Con una
metafora se inaugura un determinado acceso a un objeto y se
constituyen unas relaciones de semejanza mediante las cuales es
^'' DANTO, Arthur, Die Verklarung des Gewohnlichen, Suhrkamp: Frankfurt
1984, p. 272.
EL SABER DE LAS METAFORAS 145
representado dicho objeto. La metafora se muestra como un explicito
"ver como" que pone a la vista la perspectividad de la percepeion y
del hablar.
La metafora hace valer la relevancia del contexto en el que se
articula o que configura. "Contexto" y "relevancia" se refieren tanto a
la situacidn de los hablantes como a la perspectiva desde la que se
divisan los asuntos. Entender la situacion es haberse hecho cargo de
sobre que seXrata en cada caso. Esta atencion a las dimensiones
performativas vale para toda forma de discurso, pero no es lo
especifico del discurso metaforico, en el que se hace valer ademas una
perspectiva peculiar al articular una vision concreta de las cosas, una
determinada percepeion. Es propio de ese complejo entramado de
percepciones, valoraciones y supuestos que se hacen valer en una
perspectiva metaforica que no puedan hacerse elocuentes de una
manera literal. Ciertamente, se puede hablar de modo literal acerca de
nuestro modo de ver las cosas, asi como describir y valorar esa
perspectiva. Pero para ello hay que distanciarse de dicha perspectiva,
que no puede comparecer cuando se la esta tematizando. Solo un
discurso metaforico puede articular una perspectiva en tanto que
perspectiva.
Disponemos asi de un criterio para establecer —matizando la
anterior indistincion— la legitimidad de la distinguir entre lenguaje
literal y metafora. Para criticar la totalizacion metaforica del
lenguaje, o sea, para no sacrificar la especificidad del uso
intencionadamente metaforico del lenguaje hay que determinar en que
consiste su peculiaridad respecto de otro tipo de usos del lenguaje.
Esta peculiaridad podria determinarse de la siguiente manera: el
discurso literal esta formulado a partir de una perspectiva que no
caracteriza y el discurso metaforico articula una perspectiva sobre un
asunto que no caracteriza. Por decirlo asi, en un caso hay mas
objetividad que relevancia y en el otro mas relevancia que objetividad;
en un caso se subraya el asunto y en otro la perspectiva. Cada una de
las dos formas de expresion pone el acento en algo y deja lo otro mas
0 menos indeterminado.
146 TOPICOS
c. La I6gica de lo inaudito
El deposito imaginario de una comunidad linguistica no es solo una
coleccion de metaforas muertas, lexicalizadas y que han olvidado que
lo son; tambien suministra una topica a partir de la cual siempre
pueden generarse metaforas nuevas y sorprendentes. La metafora es
una forma racional del lenguaje, en la medida en que refleja el orden
del lenguaje, lo recategoriza y hace posibles nuevos conocimientos y
orientaciones, Es el procedimiento de que el lenguaje dispone para
mantener su vitalidad expresiva y resistir el desgaste inflacionario del
tiempo. Las metaforas que palidecen no solamente se disuelven en el
vocabulario de nuevas descripciones; tambien pasan a integrarse en la
interpretacion implicita del mundo que contienen los lenguajes
historieos, Lo que comenzo siendo expresion de una perspectiva
particular se convierte en perspectiva comun de una lengua. Ricoeur
ha mostrado muy bien como la innovacion semantica que representa
una metafora usada por vez primera se enfrenta a la posibilidad de ser
utilizada por muchos hablantes y oida por muchos oyentes, de tal
modo que poco a poco se afiance ese contexto metaforico hasta el
anquilosamiento. No hay invencion que este completamente liberada
de la muerte que, en el campo del lenguaje, tiene la forma de
vulgaridad, inexpresividad o insignificancia,
Inicialmente la metafora hace su presentacion como un disparate.
La predicacion metaforica no sigue el habitual calculo logico; Ricoeur
habla a este respecto de una predicacion impertinente^^, Turbayne de
una error categorial voluntario^^, y Strub de absurdos calculados^''.
Con la formacion de una metafora se produce una "stereostopic
vision "^^ que vincula elementos hasta entonces disparatados y los
reconduce hacia una nueva significacion. En esta fuerza sintetica de
" RICOEUR, Paul, La metaphore vive, Seuil: Paris 1975,
'^TURBAYNE, Colin Murray, The Myth of Metaphor, University of South
Carolina Press: New Haven 1970, p, 12,
STRUB, Christian: Kalkulierte Absurditaten. Versuch einer historisch
renektierten sprachanalytischen Metaphorologie, Alber: Freiburg/Milnchen
1991,
^* BERGGREN, Douglas: "The Use and Abuse of Metaphor", Review of
Metaphysics, 16 (1963), p, 243; STIERLE, Karlheinz: Text als Handlung, UTB:
MUnchenl975, p, 181,
EL SABER DE LAS METAFORAS 147
la metafora reside el sentido heuristico, cognoscitivo y creativo del
proceso metaforico, Mediante la invencion de nuevas similitudes, las
metaforas vivas producen innovaciones semanticas; con ellas las
cosas son vistas y descritas de un modo distinto al habitual.
La metafora es nueva porque vincula lo hasta ahora dispar
—disparatado—, lo que nunca fue oido. La metafora es expresion de
una experiencia de la diferencia; es la institucion de una diferencia
nueva, enigmatica, provocativa frente a la trama de la percepcion
habitual, por lo que plantea la necesidad de una interpretacion. La
metafora inaudita trae consigo la apelacion a un nuevo e inexplorado
contexto de interpretacion. Black ha llamado metaforas resonantes a
las que, de manera particular, inducen una gran cantidad de
implicaciones, suscitan siempre interpretaciones nuevas y liberan
nuevos contextos implicitos. La resonancia puede entenderse como
algo inclausurable, en la medida en que los campos semanticos
acoplados entran en agitacion y producen un nuevo campo con un
contexto inaudito de significacion.
Cuando se dice que la metafora media en el proceso de interaeeion
entre lo nuevo y lo conocido, esto no significa que se limite a sustituir
los nuevo por lo conocido. Si se pensara en terminos de sustitucion, la
metafora que se refiere a lo nuevo apareceria como falsa e
inautentica. La anomalia, como ruptura de la originaria unidad
aparente de las eoincidencias, es introducida en una normalidad
mas elevada^^. Esta funcion ha sido buen bien explicada por Mary
Hesse en una teoria de la significacion como malla —elaborada a
partir de indicaciones de Wittgenstein y Quine—, segun la cual los
significados de las palabras en un lenguaje se entrelazan como una
red de acuerdo con los criterios del parecido. En esta teoria la red es
al mismo tiempo limitante y flexible. La utilizacion de un predicado
en una nueva situacion desplaza, en principio, aunque sea muy
poco, la significacion de todas las demas palabras y frases de un
'^ (Blumenberg 1983, 439)!!! BLACK, Max: "Mehr ilber die Metapher", en
HAVERKAMP, Anselm (ed), Theorie der Metapher, Wissenschaftliche
Buchgesellschaft: Darmstadt 1983, pp, 55-79,,
148 TOPICOS
lenguaje^^. Al recibir un lenguaje aprendemos a estructurar nuestra
percepcion de las similitudes. Las metaforas que aprendemos tienen
aqui una fiincion clave en orden a configurar nuestras categorias. Por
eso mismo, el criterio para aceptar las clasificaciones es la coherencia
intema organizada segiin relaciones de similitud y no una
clasificacion ontologica previa que motivara la predicacion "literal"
de acuerdo con prineipios "naturales".
En los margenes de la red, alii donde, a partir de la confrontacion
del lenguaje con la experiencia y de un nuevo uso de los conceptos,
surgen inseguridades acerca de la coherencia, es donde tienen lugar
las mas poderosas ampliaciones y modificaciones de la significacion.
La red del lenguaje esta asi en continuo movimiento; el uso del
lenguaje es un proceso de permanentes cambios semanticos, que se
consolidan por el uso y se diluyen por el olvido, Aqui esta la
justificacion para hablar de una metaforicidad del lenguaje: la
significacion metaforica no debe verse como algo patologico sino
normal y algunos aspectos del meeanismo de la metafora representan
lo que ocurre con el lenguaje en general. Con la teoria de la red,
carece de sentido la idea de un "contexto semantieo nulo" o de una
significacion autentica, originaria, de la palabra, fuera de los
contextos de aplicacion.
Contra la teoria reticular de la significacion y la tesis del contenido
cognoscitivo de la metafora se han manifestado especialmente Donald
Davidson^^ y Richard Rorty^^, El primero de ellos considera que las
metaforas son solo estimulos —"like a bump on a head"— pero no
significan nada. La metafora es por principio incapaz de
significacion; puede hacer conscientes cosas que no tienen un caracter
proposicional y dirigir la atencion a las circunstancias
extralinguisticas del mundo, pero carece de una dimension
eognoscitiva. Para Rorty las metaforas son "surprising noises" que
^° HESSE, Mary: "Die kognitiven Anspriiche der Metapher", en Jean-Pierre VAN
NoppEN(ed), Erinnern um Neues zu sagen. Athenaeum: Frankfurt 1988, p, 133,
^' DAVIDSON, Donald: "What Metaphors Mean", Critical Inquiry 5 (1978), pp,
3M8,
^^ RORTY, Richard, "Unfamiliar Noises, Hesse and Davidson on Metaphor",
Proceedings of the Aristotelian Society, julio 1987, pp, 283-296,
EL SABER DE LAS METAFORAS 149
actiian como acontecimientos repentinos, Han de ser entendidas como
distorsiones, interrupciones o irritaciones de un juego del lenguaje que
llaman la atencion sobre lo nuevo pero que no transmiten
significacion alguna.
Las metaforas son algo mas; no se nos presentan como meras
interrupciones inexplicables del curso habitual de las cosas; no son un
muestrario de ocurrencias disparatadas, como sostiene Rorty al
afirmar que no hay criterios para decidir entre metaforas altemativas.
Las metaforas incluyen tambien una reflexion acerca de si mismas y
no se imponen como si fueran un mero ruido para sorprender. En la
metafora hay alguna dimension de conocimiento, por lo que su
aparente inconmensurabilidad ha de ser entendida mas bien en la linea
de un pluralismo de metaforas que pueden ser examinadas con
racionalidad. Tal vez no haya criterios absolutos para preferir una
metafora sobre otra, pero eso no quiere decir que seamos
absolutamente incapaces de ponderar el acierto de una metafora frente
al desatino de otra, Lo que ocurre es que esta dimension veritativa se
inscribe dentro de un ambito contextual de validez y que la
significacion se modifica con el cambio de contexto. Si no se tiene en
cuenta esta posibilidad, entonces el lenguaje no es mas que un mito
aceptado, como en Rorty, lo que supone que carece de sentido, por
ejemplo, hablar de un abuso de la metafora, Uso y abuso serian
equivalentes. No cabria hablar de verdad o mentira en la metafora sin
caer en una contradiccion pragmatica, Pero si la redescripcion
metaforica es una disposicion racional, esto quiere decir que su
racionalidad no consiste unicamente en su concordancia intema con el
sistema simbolico en el que se emplea, sino que debe acreditarse en
una predicacion "como si", es decir, que hace posible identificar una
paradoja y, al mismo tiempo, su diferencia con ella, la contingencia de
toda predicacion, Que la metafora pueda ser reflexiva significa que en
los proeesos de metaforizacion las expresiones son
descontextualizadas, liberadas de su univocidad y necesidad, situadas
en las perspectiva del "como si".
Mediante dichas descontextualizaciones y descubrimientos del
trasfondo pueden inaugurarse nuevos modos de ver y nuevas
relaciones, se hacen visibles nuevas diferencias, se trasparentan
150 TOPICOS
contenidos implicitos y se averiguan los limites de la metaforica al
uso, Como es logico, no se trata con ello de combatir la metafora por
medio de un lenguaje no metaforico sino de servirse del potencial
metaforico con el fin de desarrollar una hermeneutica reflexiva de la
metafora. Sin conciencia de la propia metaforicidad se convierte uno
en esclavo de ella. La libertad frente a las propias metaforas se
adquiere con la conciencia de que toda metafora, debido a su
selectividad y perspectividad, no solo destaca determinados aspectos
sino que oculta otros, que tiene zonas ciegas que son iluminables
unicamente mediante metaforas altemativas, gracias a las cuales se
nos recuerda la contingencia de la metaforica habitual y se limita su
ambito de validez. El curso de las metaforas hegemonicas no es
ineorregible.
Solo sobre al transfondo de una especifica tradicion metaforica, de
una topica constante, es reconocible la innovacion semantica y la
provocacion de lo inaudito que constituye una metafora actual, que se
refiere a esa tradicion y la supera radicalmente. La metafora
innovadora no tiene por que ser completamente irracional. La
infraccion de una tradicion metaforica, su recombinacion, la nueva
aplicacion, el uso paradojico o el desprecio de los lugares comunes
puede ser tan innovador como el error categorial, Lo que la metafora
lesiona es una determinada tradicion metaforica, no las categorias
semanticas y conceptuales. La metafora suspende algunas
convenciones para poner al mismo tiempo de manifiesto las normas
generales de la comprension intersubjetiva, convirtiendose asi en una
indicacion de que el potencial de la capacidad linguistica humana
transciende las convenciones de las convenciones lingiiisticas
particulares^^,
Tambien las metaforas pueden ser parte de una tradicion que
pretende determinar la situacion futura, Por eso la racionalidad de la
metafora no debe deducirse de su consonancia con la tradicion
cultural del pasado, que se impone sin posibilidades de una reflexion
critica. La metafora nos pone en la situacion de que podamos
^^ ViLLWOCK, Jorg: Metapher und Bewegung, Peter Lang: Frankfurt/Bern 1983
p, 121,
EL SABER DE LAS METAFORAS 151
servirnos de la fuerza organizadora de un sistema y traspasar al
mismo tiempo los limites del sistema'^'*. La legitimidad de una
metafora no puede decidirse a partir de una referencia inmanente a la
propia tradicion, Esta funcion critica solo puede ser llevada a cabo
por una metaforizacion reflexiva, consistente en que con la nueva
deseripcion se abre una nueva vision de las cosas, pero tambien se
hace de la perspectiva habitual algo extrano, que es asi desnudada en
su contingencia, Pero esto no conduce a im irracionalismo relativista
que supondria hipostatizar cinicamente un mito secundario, una
autenticidad artificial, pues el juego de la metafora tiene una cierta
transparencia reflexiva, Esta reflexion sobre la contingencia propia y
ajena proporciona una especial capacidad de comprension de lo
extraiio, de tolerancia y solidaridad,
d. La dimension comunicativa de la metafora
La exploracion metaforica pone de manifiesto que el lenguaje no
solo nos capacita para tematizar las cosas del mundo sino tambien
para proyectar modos de referirnos a las cosas del mundo, enfoques,
relevancias y valoraciones. Tan propio del lenguaje es lo uno como lo
otro. El lenguaje esta siempre inscrito en esa polaridad de literalidad y
metaforicidad. El discurso no literal lesiona efectivamente las reglas
del hablar literal, pero no el principio fiindamental del discurso con
sentido, Lo que no tiene sentido es concebir el lenguaje metaforico
como carente de sentido, como una expectativa de comunicacion
siempre fracasada. La metafora no quiebra las condiciones de un
entendimiento intersubjetivo; lo que pasa es que hay que entender bien
estas condiciones. El discurso metaforico atenta contra las reglas, no
contra las condiciones de la comunicacion, entre las que se ha de
contar con una actuacion contra las reglas que pueda ser reconocida
como tal por el interlocutor. La comunicacion lo es tanto acerca de
cosas como de acuerdo con determinadas perspectivas sobre las
cosas, y para esto ultimo el discurso metaforico es insustituible.
^'' GOODMAN, Nelson/ELGIN, Catjerine Z,: Revisionen, Sulirkamp: Frankfurt 1989,
p. 32)
152 TOPICOS
La metafora viva, en tanto que expresion situada, esta siempre
vinculada a im contexto conereto. Los factores que la hacen
comprensible se refieren al texto y al contexto practico y
comunicativo dentro del cual tiene lugar un acto linguistico. La
situacion comunicativa en la que una metafora irrumpe es la base
para su comprension, pues toda situacion comunicativa produce un
contexto especifieo dentro del cual adquiere su significacion
especifica. La metafora solo es comprensible desde la situacion
pragmatica general y no como mera combinacion de campos
semanticos; su significacion surge en el acontecimiento comunicativo
que tiene lugar entre los hablantes.
La metafora vigente se nos transmite en un campo imaginativo
previamente configurado por la tradicion y por eso nos resulta
comprensible sin demasiado esfiierzo. El lenguaje mismo, en virtud
del campo imaginativo por d configurado, ya ha pensado
previamente esas metdforas y nos las pone en la boca^^. Pero la
metafora nueva, en cuanto predicacion inaudita, debe ser "oida", o
sea, solo puede ser entendida en un proceso que exige esfixerzo
interpretativo. La metafora no es empleada unicamente como un
"Kommunikationsstop"'^^ o como efecto sorpresa para interrumpir
una conversacion^'^. La racionalidad de la metafora esta
particularmente vinculada a sus condiciones de comunicabilidad. La
metafora no es solamente una desviacion semantica o un medio para
transgredir las categorias vigentes, sino un fenomeno pragmatico de
un juego auto-referencial, a menudo ironico y paradojico, con
presupuestos y convenciones comunicativas. En todo caso, podria
deeirse que la metafora es una distorsion produetiva de la
comunicacion,
Que esa distorsion sea posible y que pueda reconocerse como tal se
debe a que el lenguaje no es un sistema de significaciones fijas con
unas exageraciones metaforicas desviadas, sino un sistema de ambitos
25 WEINRICH, Harald: Sprache in Texten, Klett Cotta: Stuttgart 1976, p, 326,
^^ LuiBviANN, Niklas: Soziologische Aufklarung, 4, Westdeutscher Verlag:
Opladenl987, p, 268,
^^ RORTY, Richard: Contingencia, ironia y solidaridad, Paidos: Barcelona 1991,
p, 38,
EL SABER DE LAS METAFORAS 153
semanticos entrelazados y algunos terminos con significaciones mas o
menos habituales, en el que la determinaeion de un termino como
literal o metaforico depende de la perspectiva de uso correspondiente.
En ultima instancia, es la comunicacion la que decide que es primario
0 literal y secundario, sorprendente o metaforico. La praxis
comunicativa es el lugar en el que se forman las evidencias y cuajan
en costumbres, convenciones e instituciones, y en el que tambien esas
evidencias se diluyen refiexivamente; es el lugar en que la metafora
puede ser utilizada tanto para evocar una experiencia o un transfondo
comiin como para criticar relaciones comunicativas anquilosadas y
unilaterales; es tambien el ambito donde cabe hacer un uso reflexivo
de la metafora para desenmascarar los discursos hegemonicos.
La metafora juega un papel fundamental en la constitucion
dialogica de las relevancias. Para entender este aspecto hay que tener
en cuenta que la metafora adopta una relacion especial al saber
implicito, en el que se apoya y al que hace expresivo, Al actualizar
ese trasfondo, la metafora se situa entre el lenguaje explicito y el
saber implicito, vincula lo tematico con lo no tematizado, lo
proposicionalmente consciente con lo que la situacion da por sabido,
Mas aun: mediante esa referencia a los contextos y horizontes de
saber, asi como a tradiciones imaginativas, la metafora es al mismo
tiempo portadora de saber implicito. La racionahdad de la metafora
se pone especialmente de manifiesto en las posibilidades que ofreee de
actualizar comunicativamente los trasfondos del saber y las
evidencias implicitas, Al producir una pluralidad de sentidos, la
comunicacion metaforica representa una forma especial de
entendimiento y comprension que es posible por el entrelazamiento de
horizontes interpretativos. La metafora es una forma de comunicacion
resonante en la que se entrelazan esos horizontes de interpretacion
haciendo asi posible la participacion en un sentido comun. La
metafora no solamente sirve para hacerlo explicito, sino que posibilita
el saber implicito en tanto que implicito, es decir, como fuente para
evocar la adscripcion de sentido y la produceion de significaciones en
los hablantes e introducirlos en una determinada situacion. La
metafora se constituye asi como una pacifica matriz de
154 TOPICOS
argumentacion'^^, que actiia como heuristica argumentativa en la
comunicacion social.
El caracter comunicativo de las metaforas se revela tambien en su
fiincion mediadora entre la cultura de los expertos y el mundo de la
vida, Segun lamenta una queja frecuente, la autonomizacion de la
ciencia ha tenido como efecto un empobrecimiento cultural y una
tendencia hacia la incomprensibilidad. La cuestion estriba en como la
especializacion puede ser retrotraida a los contextos vitales. En este
aspecto la metafora se ofrece como un medio de traduccion de la
experiencia abstracta en la experiencia mundana. La vida adquiere en
este cruce profundidad conceptual y el saber gana en riqueza de la
vida.
^^ PiELENZ, Michael: Argumentation und Metapher, Gunter Narr: Tubingen
1993,