Sistema Óseo
Oswaldo José Quezada Varela
Lic. Educación física, recreación y Deporte.
CORPORACIÓN UNIVERSITARIA LATINOAMERICANA.
Introducción:
El siguiente trabajo tiene por finalidad estudiar el Sistema Óseo, sus componentes
y funciones principales. El esqueleto formado por un conjunto de huesos
constituye el armazón o soporte del cuerpo y a la vez le sirve de protección. El
esqueleto constituye la parte pasiva del sistema locomotor
El sistema óseo está formado por un conjunto de estructuras sólidas compuestas
básicamente por tejido óseo, que se denominan huesos.
Los huesos cumplen tres funciones fundamentales: proporcionar sostén al
organismo, constituir los segmentos móviles del sistema de palancas configurado
junto a las articulaciones y músculos, brindar protección a los órganos y tejidos
internos. Otras funciones importantes de los huesos son participar en el
metabolismo de diversos minerales, como el calcio o el fósforo, y en la formación
de la sangre, proceso en el que está involucrada la médula ósea interior de
algunos huesos. El esqueleto humano cuenta con aproximadamente 208 huesos.
Esta cifra no es constante porque algunas personas poseen algunos pequeños
huesos, conocidos como supernumerarios, que se localizan en el cráneo o en los
dedos. Un bebé puede tener hasta trescientos huesos ya que nace con algunos
separados para facilitar el nacimiento.
Contenido:
El esqueleto es una estructura dinámica, constituida por huesos. Cada hueso es
un órgano ya que está formado por diversos tejidos: óseo, cartilaginoso, conectivo
denso, epitelial, otros que generan sangre, adiposo y nervioso.
Funciones del sistema esquelético
Sostén: los huesos son el soporte de los tejidos blandos, y el punto de
apoyo de la mayoría de los músculos esqueléticos.
Protección: los huesos protegen a los órganos internos, por ejemplo el
cráneo protege al encéfalo, la caja torácica al corazón y pulmones.
Movimientos: en conjunto con los músculos.
Homeostasis de minerales: el tejido óseo almacena calcio y fósforo para dar
resistencia a los huesos, y también los libera a la sangre para mantener en
equilibrio su concentración.
Producción de células sanguíneas: en la médula ósea roja (tejido conectivo
especializado) se produce la hemopoyesis para producir glóbulos rojos,
blancos y plaquetas.
Almacenamiento de triglicéridos: la médula ósea roja es reemplazada
paulatinamente en los adultos por médula ósea amarilla, que contiene
adipocitos.
Estructura de los huesos.
Los huesos se clasifican en diversos tipos según su forma. Un hueso largo (como
el fémur o el húmero) consta de las siguientes partes:
1- Diáfisis: es el cuerpo o porción cilíndrica principal del hueso.
2- Epífisis: son los extremos proximal y distal del hueso.
3- Metáfisis: es el sitio de unión de la diáfisis con la epífisis; su espesor va
disminuyendo con la edad.
4- Cartílago articular: es una capa delgada de cartílago hialino que cubre la parte
de la epífisis de un hueso que se articula con otro hueso.
5- Periostio: es una capa resistente de tejido conectivo denso que rodea la
superficie ósea que no tiene cartílago articular. Protege al hueso, participa en la
reparación de fracturas, colabora en la nutrición del hueso, y sirve como punto de
inserción de tendones y ligamentos.
6- Cavidad medular: es el espacio interno de la diáfisis que contiene a la médula
ósea amarilla grasa.
7- Endostio: es la capa que recubre la cavidad medular, y contiene células
formadoras de hueso.
Histología del tejido óseo
Tiene una matriz abundante, y células muy separadas entre sí.
La matriz está formada por:
• 25% de agua
• 25% de fibras proteínicas
• 50% de sales minerales cristalizadas.
Las células son:
• Células osteógenas: son células madre, no especializadas, con capacidad de
división; sus células hijas son los osteoblastos; se localizan en la porción interna
del periostio y del endostio.
• Osteoblastos: son las células que construyen los huesos; sintetizan los
componentes de la matriz del tejido óseo e inician en proceso de calcificación.
(sufijo blasto indica células que secretan matriz)
• Osteocitos: son las células maduras principales del tejido óseo; derivan de los
osteoblastos que quedan atrapados en la matriz; intercambian nutrientes con la
sangre. (sufijo cito indica células constituyentes de los tejidos)
• Osteoclastos: son células muy grandes, formadas por la fusión de 50 monocitos,
ubicadas en el endostio; producen destrucción del hueso por medio de enzimas
lisosómicas para permitir el desarrollo, crecimiento, mantenimiento y reparación
normales del hueso. (sufijo clasto indica destrucción).
La dureza del hueso depende de las sales minerales orgánicas cristalizadas que
contiene, y su flexibilidad depende de las fibras colágenas.
Los huesos no son completamente sólidos, ya que tienen muchos espacios.
Según el tamaño y distribución de estos espacios, las regiones de un hueso se
clasifican en compactas y esponjosas. En general el hueso compacto constituye el
80% del esqueleto, y el esponjoso el 20% restante.
Tejido óseo compacto
Forma la capa externa de todos los huesos; brinda protección y sostén. Está
formado por unidades llamada osteonas o sistemas de Havers, que constan de:
• un conducto central que tiene un trayecto longitudinal y que contiene un vaso
sanguíneo, llamado conducto de Havers.
• Una serie de laminillas concéntricas que rodean al conducto de Havers, que son
anillos de matriz dura calcificada.
• Lagunas, que son espacios ubicados entre los anillos de las laminillas, y que
contienen osteocitos.
Canalículos que se irradian desde las lagunas en todas direcciones, llenos de
líquidos extracelular, y que contienen delgadas prolongaciones de los osteocitos;
comunican a las lagunas entre sí y con los conductos centrales.
Las osteonas son circulares y no se ajustan perfectamente entre ellas, y las zonas
que quedan entre las osteonas están llenas de laminillas intersticiales y laminillas
circunferenciales.
Los vasos sanguíneos y linfáticos y los nervios provenientes del periostio penetran
en el hueso compacto, por los conductos perforantes de Volkmann.
Tejido óseo esponjoso
Consta de laminillas dispuestas en una red irregular llamadas trabéculas. En
algunos huesos, estos espacios están llenos de médula ósea roja. Las trabéculas
poseen osteocitos situados en lagunas con canalículos comunicantes con otras
lagunas.
Cartílago
Es de tipo semirrígido y elástico. Posee más sustancia intercelular que células. No
tiene irrigación capilar propia, por eso sus células (los condrocitos) reciben el
oxígeno y los nutrientes por difusión desde el pericondrio (revestimiento fibroso).
Formación y crecimiento de los huesos
El embrión no contiene huesos sino estructuras de cartílago hialino. De manera
gradual se produce la osificación y osteogénesis, a partir de centros de osificación
constituidos por cúmulos de células especiales formadoras de hueso denominadas
osteoblastos.
El aparato de Golgi de los osteoblastos se especializa en la síntesis y secreción de
mucopolisacáridos, y su retículo endoplasmático elabora y secreta una proteína
denominada colágeno. Los mucopolisacáridos se acumulan alrededor de cada
osteoblasto y los haces de fibras colágenas de embeben de esa sustancia. Todo
esto junto constituye la matriz ósea; las fibras colágenas le dan resistencia.
A medida que se forma la matriz ósea, empiezan a depositarse en ellas
compuestos inorgánicos como sales de calcio, que le dan al hueso su dureza
característica.
O sea que la osificación consta de dos procesos:
1- la síntesis de matriz ósea orgánica por los osteoblastos
2- la calcificación de la matriz.
La osificación comienza en la diáfisis y avanza hacia las epífisis. Y luego aparecen
centros de osificación secundario son las epífisis.
Mientras no ha terminado el crecimiento longitudinal del hueso, queda una capa
de cartílago denominada cartílago epifisario entre cada epífisis y la diáfisis. La
proliferación de las células del cartílago epifisario provoca el crecimiento
longitudinal del hueso; cuando los huesos han alcanzado su longitud máxima, ese
cartílago desaparece.
Los huesos aumentan de diámetro por la acción combinada de dos clases de
células: los osteoclastos y los osteoblastos. Los osteoclastos aumentan el
diámetro de la cavidad medular aldigerir el hueso de las paredes; los osteoblastos
del periostio producen nuevo hueso en el exterior.
Por este doble fenómeno, se produce un hueso con diámetro mayor y con cavidad
medular másextensa.
La formación de tejido óseo prosigue después que los huesos han terminado de
crecer. Durante toda la vida se producen de manera simultánea formación ósea
(osteogénesis) y destrucción ósea (resorción). Durante la infancia y adolescencia,
la osteogénesis tiene un ritmo mayor que la resorción, y los huesos se vuelven
más grandes. A partir de los 35 a 40 años la pérdida de hueso excede el aumento
del mismo.
Vascularización e inervación de los huesos
Las arterias penetran en los huesos por el periostio. Las arterias periósticas entran
por muchos lugares para irrigar y nutrir el hueso. Por eso, si se elimina el periostio,
el hueso muere. Una arteria nutricia atraviesa de manera oblicua el hueso
compacto para alimentar el hueso esponjoso y la médula ósea. Los extremos de
los huesos se nutren de las arterias metafisarias y epifisarias.
Las venas acompañan a las arterias a su paso por los orificios nutricios.
Los vasos linfáticos abundan en el periostio.
Los nervios acompañan a los vasos sanguíneos que nutren los huesos. El
periostio tiene una inervación generosa de nervios sensitivos, responsables del
dolor. El periostio es muy sensible al desgarro o a la tensión, lo que explica el
dolor agudo de la fractura ósea. En cambio el hueso apenas tiene terminaciones
sensitivas.
Los nervios vasomotores causan vasoconstricción o dilatación de los vasos
sanguíneos del interior del hueso y regulan el flujo por la médula ósea.
División del sistema esquelético
El esqueleto humano consta de 206 huesos.
Se agrupan en:
• esqueleto axial: formado por 80 huesos. De la cabeza, cuello y tronco.
• esqueleto apendicular formado por 126 huesos. De los miembros, incluidas las
cinturas escapular y pelviana.
Clasificación de los huesos
Según su forma, los huesos se clasifican en:
1- huesos largos, que son tubulares, constan de diáfisis y epífisis. Tiene hueso
compacto en la diáfisis y hueso esponjoso en el interior de las epífisis. Por
ejemplo: el húmero del brazo.
2- Huesos cortos, que son cuboidales, tiene tejido esponjoso salvo en su
superficie. Por ejemplo: huesos del tarso y del carpo.
3- Huesos planos, son delgados compuestos por dos placas casi paralelas de
tejido óseo compacto que envuelven a otra de hueso esponjoso. Brindan
protección. Por ejemplo:huesos del cráneo, esternón, omóplatos.
4- Huesos irregulares, que tiene forma compleja. Por ejemplo: vértebras y algunos
huesos de la cara.
5- Huesos sesamoideos, están en algunos tendones, a los que protegen del uso y
desgarro excesivos. Por ejemplo: la rótula.
Marcas superficiales de los huesos.
Son rasgos estructurales adaptados a funciones específicas. Aparecen donde se
insertan los tendones, ligamentos y fascias, o donde las arterias perforan el hueso;
otras dan paso a un tendón.
Ellas son:
• cóndilo: zona articular redondeada ([Link]., cóndilo femoral lateral)
• cresta: borde del hueso ([Link]., cresta ilíaca)
• epicóndilo: eminencia de un cóndilo ([Link]., epicóndilo lateral del húmero)
• carilla: zona suave y lisa, cubierta por cartílago, donde el hueso de articula con
otro ([Link]., fosita costal superior del cuerpo vertebral para la articulación con una
costilla)
• orificio: paso óseo ([Link]., orifico obturador)
• fosa: zona hueca o deprimida ([Link]., fosa infraespinosa de la escápula)
• surco: depresión alargada o acanalada ([Link]., surcos arteriales de la calota
craneal)
• línea: elevación lineal ([Link]., línea sólea de la tibia)
• maléolo: prominencia redondeada ([Link]., maléolo lateral del peroné)
• escotadura: indentación en el borde de un hueso ([Link]., escotadura ciática mayor)
• protuberancia: proyección ósea ([Link]., protuberancia occipital externa)
• espina: prolongación en forma de aguja ([Link]., espina de la escápula)
• apófisis espinosa: parte que se proyecta en forma de espina ([Link].,apófisis
espinosa de una vértebra)
• trocánter: gran elevación roma ([Link]., trocánter mayor del fémur)
• tubérculo: pequeña eminencia elevada ([Link]., tubérculo mayor del húmero)
Para el estudio del esqueleto humano se consideran tres regiones: cabeza, tronco
y extremidades.
Huesos de la cabeza (Anexo N°1 y N° 2)
Para estudiar los huesos, que son 22, se pueden considerar dos partes: el cráneo
y la cara.
Huesos del cráneo.
Los huesos del cráneo desempeñan funciones de protección para el encéfalo son
los siguientes: un frontal que forma la frente y contribuye a formar las órbitas de
los ojos; un occipital situado en la región post-inferior del cráneo; dos temporales
localizados uno a cada lado del cráneo a nivel de los oídos; dos parietales que se
encuentran a cada lado de la cabeza hacia la parte superior por encima de los
temporales; un esfenoides que se encuentra formando la base anterior del cráneo
y un etmoides situado entre el frontal y el esfenoides.
Huesos de la cara:
La región de la cara comprende 14 huesos que contribuyen a formar cavidades.
Todos los huesos de la cara están soldados al cráneo, excepto el maxilar inferior
que se articula al cráneo por una articulación móvil. Estos huesos son:
Dos nasales que forman la base de la nariz.
Dos malares que forman los pómulos de la cara.
Dos lagrimales o unguis que están situados en las órbitas de los ojos y presentan
un canal lagrimal por donde corren las lagrimas.
Dos cornetes inferiores que se encuentran en las fosas nasales.
Dos palatinos que forman el paladar óseo junto con los maxilares superiores y
ayudan a formar la cavidad nasal, la bosa y las órbitas.
Dos maxilares superiores contribuyen a formar las órbitas, las fosas nasales y la
bóveda de la boca. En su borde inferior presentan alvéolos donde se alojan los
dientes.
El maxilar inferior que forma la mandíbula inferior. Posee alvéolos donde se alojan
los dientes y movimiento.
Finalmente el vómer que forma parte del tabique nasal.
Huesos del tronco:
El tronco está constituido por 58 huesos y para su estudio se consideran las partes
siguientes: la columna vertebral, las costillas y el esternón.
La columna vertebral (Anexo N°1, N°2 y N°3)
La columna vertebral constituye el eje del cuerpo y está situada en la línea media
posterior del cuerpo. Se extiende desde la base del cráneo hasta la región
coxígea. Está constituida por 33 vertebras que se unen por discos cartilaginosos
vertebrales. La columna vertebral está constituida por las vertebras cervicales,
dorsales, lumbares, sacras y coxígeas.
Las costillas ( Anexo N° 6)
Son huesos largos arqueados y planos que se articulan por detrás con la columna
vertebral y por delante con el esternón. Son doce pares de los cuales los siete
primeros forman las costillas verdaderas, pues se unen directamente al esternón.
Los tres siguientes constituyen las costillas falsas, ya que no se unen al esternón
sino a los cartílagos de las costillas verdaderas. Los dos últimos pares reciben el
nombre de costillas flotantes porque su extremidad anterior queda libre.
El esternón ( Anexo N° 6)
Es un hueso plano situado por delante en la línea media del cuerpo. En el
esternón se apoyan las dos clavículas y los diez primeros pares de costillas.
Huesos de las extremidades superiores: (Anexo N°7)
Las extremidades superiores tienen como función tomar los objetos y servir como
defensa. Para estudiar los huesos de las extremidades superiores se pueden
distinguir: el hombro, el brazo, el antebrazo y la mano.
Huesos del hombro
El hombro está formado por la clavícula y el omóplato. Al conjunto de huesos que
forman los hombres se le conoce con el nombre de cintura escapular.
La clavícula es un hueso en forma de S que está situado en la región antero
superior del tórax se articula con el esternón y el omóplato.
El omóplato es un hueso aplanado situado por detrás de la caja torácica
Hueso del brazo.
Esta formado por un solo hueso, el húmero.
El húmero es un hueso largo que se articula con el omóplato y con la cabeza del
radio.
Huesos del antebrazo
Consta de dos huesos: el cubito situado hacia adentro y el radio hacia afuera.
El cubito es más largo que el radio y forma el soco
El radio es más corto que el cúbito y algo curvado. El radio puede girar sobre el
cúbito, lo cual permite los movimientos de la mano, es decir, voltearla hacia abajo
y adentro y hacia arriba y afuera.
Huesos de la mano (Anexo N°8)
La mano consta de 27 huesos y está dotada de gran movilidad y agilidad. En la
mano podemos diferenciar 3 regiones:
1) El carpo: está formado por ocho huesos pequeños dispuestos en dos filas. La
primera se articula con el antebrazo y esta formada por: escafoides, semilunar,
piramidal, pisiforme. La segunda se articula con los huesos de la palma y esta
formado por: trapecio, trapezoide, mayor y ganchudo.
2) El metacarpo corresponde a la palma de la mano y esta formado por cinco
huesos metacarpianos, uno para cada dedo.
3) Los dedos que están formados por tres huesos cada uno: falange, falangina y
falangeta, excepto el pulgar que solo tiene falange y falangeta.
Huesos de las extremidades inferiores:
Para estudiar los huesos de las extremidades inferiores se dividen en cuatro
regiones: cadera o cintura pélvica, muslo, pierna y pie.
Huesos de la cadera o cintura pélvica. (Anexo N° 9)
La cadera sirve de fijación a las extremidades inferiores y está formada por dos
huesos grandes, los ilíacos o coxales que provienen de la soldadura de tres
huesos: el ileón, el pubis y el esquión.
Hueso del muslo (Anexo N° 10)
Está constituido por un solo hueso, el fémur que va desde la cadera hasta la
rodilla, se articula con la cavidad cotiloidea del ilíaco.
Huesos de la pierna (Anexo N°10)
Está constituida por dos huesos largos: la tibia, hacia el lado interno, y el peroné,
hacia el lado externo; la rotula, que forma parte de la articulación de la rodilla, se
halla por tanto entre el muslo y la pierna e impide que la pierna flexione hacia
adelante.
Huesos del pie (Anexo N°11)
Los huesos del pie se distribuyen en tres grupos: tarso, metatarso y dedos.
El tarso constituye el empeine del pie y comprende siete huesos: el astrágalo, que
se articula con la tibia y el peroné; el calcáneo que forma el talón; el cuboides, el
escafoides y los tres cuneiformes.
El metatarso o planta del pie está formado por cinco huesos metatarsianos.
Los dedos están formados por tres falanges cada uno, como en los dedos de la
mano.
Conclusión:
Podemos concluir que el sistema óseo constituye una parte realmente importante
en la estructura y la constitución del cuerpo humano. Junto con el sistema
muscular permiten el movimiento. Otras funciones importantes del sistema óseo
son: dar soporte al cuerpo, proteger los principales órganos vitales y la producción
de glóbulos rojos o hematopoyesis (en huesos largos)
Las articulaciones forman también parte primordial en el sistema óseo; ellas
permiten la unión de los huesos, su estabilidad y en algunos casos el movimiento.
Las articulaciones pueden ser móviles, semimóviles o fijas.
En el esqueleto humano, los huesos del cráneo tienen como principal función la
protección del encéfalo. Todos los huesos de la cara están soldados al cráneo a
excepción de la mandíbula inferior que esta articulada móvilmente al cráneo lo que
le permite movimiento, elemento fundamental para la masticación. Existe un hueso
llamado hioides que es el único que no está articulado a ningún otro hueso y se
encuentra suelto en la lengua. En el tronco se encuentran las costillas, las cuales
protegen a los pulmones; la columna vertebral que protege la médula espinal,
entre otros.
Los huesos de las extremidades superiores tienen como principal función permitir
el agarre de objetos y la defensa. Por su parte las extremidades inferiores tienen
como principales funciones el soporte del cuerpo y el caminar.
Bibliografía:
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vertebral#:~:text=La%20columna%20vertebral%20es%20la,el%
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diagramas.
[Link]
esqueletico/membro-inferior.
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ROUVIÈRE / DELMAS. ANATOMÍA HUMANA. Ed. Masson. Ed. 11°. 2005.
Anexos:
2. 1.
3.
4.
5. 6.
7.
8.
9.
11.
10.