QUÉ ES LA FARMACOLOGÍA:
La farmacología es la ciencia que estudia los productos farmacológicos o
sustancias químicas abarcando los efectos biológicos, su composición, sus
fuentes y sus propiedades químicas.
La palabra farmacología proviene del griego pharmacon que se refiere a los
fármacos y una variante del sufijo -logos que significa ciencia.
La farmacología se encuentra dentro del campo de la biomedicina ya que estudia
los efectos biológicos y la efectividad que los fármacos tienen sobre las personas
en el tratamiento de un problema médico específico.
La farmacología abarca también otras áreas como la farmacia, enfermería,
odontología y medicina veterinaria.
La farmacología también es responsable de testear los fármacos para medir el
nivel de toxicidad o potencialidad en su valor terapéutico.
El primer instituto de farmacología fue fundado en el año 1847 por Rudolf
Buchheim en la Universidad de Dorpat en Estonia. Rudolf Buchheim era profesor
de medicina médica pero quiso introducir el estudio de la acción fisiológica de los
fármacos que él enseñaba por una ciencia experimental diferente: la farmacología.
Dentro de la farmacología existen otras especialidades como lo son:
• La farmacodinamia: estudia cómo los fármacos afectan un organismo.
• La farmacocinética: estudia cómo el organismo reacciona frente a los
fármacos.
• La farmacología terapéutica: estudia los productos químicos en relación a el
estado inmunológicos, biológicos, microbiológicos, biológicos y conductuales
que influyen sobre la enfermedad.
• La neurofarmacología: estudia las sustancias químicas que afectan el sistema
nervioso central.
• La farmacología molecular: estudia las características bioquímicas y biofísicas
entre la relación entre el fármaco y el organismo.
PSICOFARMACOLOGÍA
La psicofarmacología es una especialidad o disciplina científica centrada en el
estudio del efecto de los fármacos sobre las conductas y trastornos psíquicos y
mentales.
¿Por qué se realiza? El especialista, mediante esta terapia, prescribe medicamentos
específicos o psicofármacos con el fin de corregir las conductas y trastornos
psiquiátricos patológicos, estableciendo un plan de tratamiento adecuado para cada
paciente.
¿En qué consiste? Los psicofármacos se recetan a los pacientes con trastornos
psíquicos y mentales, y se recomienda que se combinen con una visita periódica al
psicólogo para llevar un seguimiento de la medicación.
Este tratamiento actúa modificando los efectos de los neurotransmisores
cerebrales, reduciendo la concentración de los mismos y/o bloqueando los
receptores sobre los que actúan, con el fin de que se mejore el estado psicótico del
paciente.
Los psicofármacos puede actuar o bien en la corteza cerebral, o sobre las
estructuras encefálicas más profundas que gestionan las funciones cerebrales más
complejas: emociones, recuerdos y afectividad. En la mayoría de los casos,
controlan los grandes síntomas y síndromes de los trastornos mentales, pero a
veces también pueden conseguir curar la enfermedad.
Hay cuatro tipos de psicofármacos, en función de la patología a tratar:
• Neurolépticos o antipsicóticos: empleados principalmente en el tratamiento
de psicosis, la fase maníaca de la psicosis maníaco-depresiva y las psicosis
tóxicas.
• Ansiolíticos y sedantes: para controlar la ansiedad y tratar el insomnio.
• Antidepresivos: para tratar todas las formas de depresión.
• Antirrecurrenciales o estabilizadores del estado de ánimo: se utilizan en el
tratamiento de trastornos del ánimo, como el trastorno bipolar o el Trastorno
Límite de la Personalidad.
Preparación para el tratamiento con Psicofarmacología
Antes de comenzar el tratamiento, el paciente deberá ser consciente de que el
médico es la única persona capacitada para regula la dosis de prescripción de cada
fármaco y el momento y método de interrupción oportuna del tratamiento. También,
debe estar convencido de que se requerirá el control periódico del mismo para
evaluar su evolución clínica y los efectos del tratamiento.
Cuidados tras la intervención
La intervención farmacológica deberá ser interrumpida únicamente por el
especialista, y habitualmente el paciente sigue asistiendo a psicoterapia para tener
un seguimiento de su estado mental tras finalizar la ingesta de medicación, viendo
cómo evoluciona al ser independiente de la misma.