REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN
UNIVERSITARIA CIENCIA Y TECNOLOGIA
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL
RAFAEL MARIA BARALT
PROGRAMA EDUCACIÓN
PROYECTO: CIENCIAS SOCIALES MENCION: GEOGRAFÍA
EL CONSTRUCTIVISMO COMO PIEDRA ANGULAR
PARA FACILITAR EL PROCESO REENSEÑAR Y APRENDER
PARTICIPANTES:
Anny L. Benítez. C.
C.I. 19.443.565
CATEDRA: Evaluación de los aprendizajes
PROFESOR: José D’ Santiago
SEMESTRE: IV
MENE GRANDE, MAYO 2020
EL CONSTRUCTIVISMO COMO PIEDRA ANGULAR PARA FACILITAR EL
PROCESO REENSEÑAR Y APRENDER
El constructivismo
El Constructivismo es entendido como un amplio cuerpo de teorías que
tienen en común la idea de que las personas, tanto individual como
colectivamente, "construyen" sus ideas sobre su medio físico, social o cultural.
Puede denominarse teoría constructivista, a aquella que entiende que el
conocimiento es el resultado de un proceso de construcción o reconstrucción de la
realidad que tiene su origen en la interacción entre las personas y el mundo.
El constructivismo y el aprendizaje según Novak, Tonucci y Vygotsky.
En el proceso de enseñanza-aprendizaje hay que tener en cuenta lo que un
estudiante es capaz de hacer y aprender en un momento determinado,
dependiendo del estadio de desarrollo operatorio en que se encuentre, de esta
forma el constructivismo como teoría para el aprendizaje alberga en su interior una
variedad de escuelas y orientaciones que mantienen ciertas diferencias de
enfoque y contenido.
En este orden de ideas el constructivismo humano surge de las aportaciones
de Ausubel sobre el aprendizaje significativo, a los que se añaden las posteriores
contribuciones neurobiológicas de Joseph Novak, el cual afirma que su teoría es
una mezcla de una teoría de aprendizaje, una teoría del conocimiento y una teoría
didáctica, centradas en el propósito principal de que la educación es capacitar a
los aprendices para hacerse cargo de su propia construcción de significados.
Por otra parte Novak considera la teoría del aprendizaje significativo de
Ausubel con los factores que le dan carácter de humano al constructivismo
(pensamiento, sentimiento y acción), y cuya interacción repercute en el
intercambio de significados. Además reconoce la práctica educativa desde la
enseñanza de los docentes y cómo ésta puede mejorar.
Se puede inferir que los aspectos fundamentales de la teoría educativa de
Joseph Novak son los siguientes:
Explica la forma en cómo los seres humanos organizan los procesos de
aprendizaje.
Propone experiencias educativas que fomentan el aprendizaje significativo.
Explica cómo los docentes pueden mejorar la práctica educativa al enseñar
a partir de la técnica del mapa conceptual.
Como consecuencia de esta concepción del aprendizaje, el
constructivismo humano ha aportado metodologías didácticas propias como los
mapas y esquemas conceptuales, la idea de actividades didácticas como base
de la experiencia educativa, ciertos procedimientos de identificación de ideas
previas, la integración de la evaluación en el propio proceso de aprendizaje, los
programas entendidos como guías de la enseñanza y de aprendizaje, etc.
En este sentido es pertinente resaltar Francesco Tonucci en su libro
sobre "Enseñar o aprender" nos habla de su propia experiencia, de la escuela
de su tiempo. En ella solo unos pocos se podían permitir estudiar frente a
muchos que tenían que trabajar. Critica la escuela actual y propone cambios
en la misma, por lo cual propone el cambio de un modelo transmitivo o
tradicional a otro constructivista. Tonucci critica varios aspectos y da su
solución constructivista.
Por un lado la figura del profesor. En el sistema tradicional es alguien que
"lo sabe todo y lo transmite a hojas vacías que son los alumnos; frente al
modelo constructivista que el profesor es un guía en el aprendizaje y formación
de una persona con capacidad de autoaprendizaje.
La visión del alumno. El modelo tradicional es selectivo, quien no cumple
con los valores que se han dado es un "inútil y un vago", pero no se plantea
como se hace en el modelo constructivista que hay que ayudar a este alumno y
ver que puede fallar para darle los medios adecuados. El aprendizaje tiene que
ser cercano y divertido, los docentes deben escuchar a los niños para
enseñarles a partir de lo que ya conocen y teniendo en cuenta lo que les
motiva y les interesa. Además, deben ser capaces de aprovechar la capacidad
de los niños para concentrarse y esforzarse en aquello que les gusta y les
divierte, motivarles y apelar a su forma de trabajar, sus fortalezas y sus
capacidades concretas.
Por otro lado, está la Escuela Constructivista de Tonucci, es la que se
encarga de enseñar a sus alumnos las bases culturales que su familia no les
puede proporcionar. Una escuela donde los niños no se aburran y vayan con
ganas de aprender. Para Tonucci “Los niños aprenden mucho más jugando
que estudiando, haciendo que mirando. El juego que hacen solos sin el control
de los adultos es la forma cultural más alta que toca un niño”.
Sumado a lo expuesto surgen los aportes de Lev Vygotsky al
constructivismo con su teoría sociocultural del aprendizaje, Vygotsky expone
que en el proceso de enseñanza-aprendizaje se debe tomar en cuenta el
conjunto de conocimientos previos que ha construido el alumno en sus
experiencias educativas anteriores escolares o no o de aprendizajes
espontáneos. El alumno que inicia un nuevo aprendizaje escolar lo hace a
partir de los conceptos, concepciones, representaciones y conocimientos que
ha construido en su experiencia previa (sociocultural), y los utilizará como
instrumentos de lectura e interpretación que condicionan el resultado del
aprendizaje. Este principio tiene implicaciones para la metodología de
enseñanza y para la evaluación.
Se ha de establecer una diferencia entre lo que el alumno es capaz de
hacer y aprender solo y lo que es capaz de hacer y aprender con ayuda de
otras personas, observándolas, imitándolas, siguiendo sus instrucciones o
colaborando con ellas. La distancia entre estos dos puntos,
que Vigotsky llama Zona de Desarrollo Próximo (ZDP) porque se sitúa entre el
nivel de desarrollo efectivo y el nivel de desarrollo potencial, delimita el margen
de incidencia de la acción educativa. En efecto, lo que un alumno en principio
únicamente es capaz de hacer o aprender con la ayuda de otros, podrá hacerlo
o aprenderlo posteriormente él mismo. La enseñanza eficaz es pues, la que
parte del nivel de desarrollo efectivo del alumno, pero no para acomodarse,
sino para hacerle progresar a través de la zona de desarrollo próximo, para
ampliar y para generar, eventualmente, nuevas zonas de desarrollo próximo.
La concepción constructivista del aprendizaje y de la enseñanza se organiza
en torno a tres ideas fundamentales:
a. El alumno es el responsable último de su propio proceso de aprendizaje. Es
él quien construye el conocimiento y nadie puede sustituirle en esa tarea.
La importancia prestada a la actividad del alumno no debe interpretarse en
el sentido de un acto de descubrimiento o de invención sino en el sentido
de que es él quien aprende y, si él no lo hace, nadie, ni siquiera el
facilitador, puede hacerlo en su lugar. La enseñanza está totalmente
mediatizada por la actividad mental constructiva del alumno. El alumno no
es sólo activo cuando manipula, explora, descubre o inventa, sino también
cuando lee o escucha las explicaciones del facilitador.
b. La actividad mental constructiva del alumno se aplica a contenidos que ya
poseen un grado considerable de elaboración, es decir, que es el resultado
de un cierto proceso de construcción a nivel social. Los alumnos construyen
o reconstruyen objetos de conocimiento que de hecho están construidos.
Los alumnos construyen el sistema de la lengua escrita, pero este sistema
ya está elaborado; los alumnos construyen las operaciones aritméticas
elementales, pero estas operaciones ya están definidas; los alumnos
construyen el concepto de tiempo histórico, pero este concepto forma parte
del bagaje cultural existente; los alumnos construyen las normas de relación
social, pero estas normas son las que regulan normalmente las relaciones
entre las personas.
c. El hecho de que la actividad constructiva del alumno se aplique a unos
contenidos de aprendizaje preexistente condiciona el papel que está
llamado a desempeñar el facilitador. Su función no puede limitarse
únicamente a crear las condiciones óptimas para que el alumno despliegue
una actividad mental constructiva rica y diversa; el facilitador ha de intentar,
además, orientar esta actividad con el fin de que la construcción del alumno
se acerque de forma progresiva a lo que significan y representan los
contenidos como saberes culturales.
El aprendizaje activo
Es un aprendizaje basado en la implicación, motivación, atención y trabajo
constante del estudiante, es decir, el estudiante no es un ser pasivo que se limita a
escuchar al profesor y a tomar apuntes sino que es un sujeto activo que es
responsable directo de su aprendizaje. Promueve en los estudiantes las
habilidades de búsqueda, análisis y síntesis de información, así como adaptación
activa a la solución de problemas.
Sin embargo, esto no significa que el profesor pase a un segundo plano. De
hecho, dentro del aprendizaje activo, el rol del profesor en este proceso adquiere
una gran relevancia, puesto que es el encargado de guiar y orientar a los alumnos
para alcanzar ciertos objetivos de aprendizaje específicos.
El aprendizaje activo funciona porque involucra a los estudiantes en el
proceso de aprendizaje. Más específicamente, el aprendizaje activo en el aula
tiene claras ventajas:
Los maestros y los estudiantes obtienen una mayor interacción uno a uno
los estudiantes reciben retroalimentación frecuente e inmediata de los
instructores durante las actividades de aprendizaje activo.
Los estudiantes aprenden a través de la colaboración y la interacción con
otros estudiantes, con la participación más profundamente con el contenido
del curso y el desarrollo de habilidades sociales inestimables.
La enseñanza es más inclusiva estudiantes con diferentes estilos de
aprendizaje reciben una experiencia personalizada.