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Definición y tipos de dilemas éticos

Este documento define los dilemas éticos y proporciona varios ejemplos ilustrativos. Un dilema ético surge cuando una persona se ve obligada a elegir entre alternativas que pueden implicar consecuencias morales negativas. Se discuten varios tipos de dilemas éticos, como los dilemas hipotéticos, reales, abiertos y cerrados. Además, el documento analiza dos dilemas éticos clásicos como ejemplos: el dilema de Heinz sobre si robar medicamentos para salvar a su esposa, y el dilema del tran
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Definición y tipos de dilemas éticos

Este documento define los dilemas éticos y proporciona varios ejemplos ilustrativos. Un dilema ético surge cuando una persona se ve obligada a elegir entre alternativas que pueden implicar consecuencias morales negativas. Se discuten varios tipos de dilemas éticos, como los dilemas hipotéticos, reales, abiertos y cerrados. Además, el documento analiza dos dilemas éticos clásicos como ejemplos: el dilema de Heinz sobre si robar medicamentos para salvar a su esposa, y el dilema del tran
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DILEMAS ETICOS

DEFINICIÒN

El primer paso que vamos a dar antes de conocer el significado del término dilema
ético es descubrir el origen etimológico de las dos palabras que le dan forma:
-Dilema procede del griego, exactamente emana del nombre “dilemma”, que se
forma a partir de la suma de dos partes diferenciadas: el prefijo “dis-”, que significa
“dos”, y el sustantivo “lemma”, que es sinónimo de “temas”.
-Ético también emana del griego. En concreto, es fruto de la unión de “ethos”, que
significa “costumbre”, y del sufijo “-ikos”, que puede traducirse como “relativo a”.

Se denomina dilema a la situación que obliga a optar entre dos alternativas.


Lo ético, por su parte, es aquello que se ajusta a las normas morales: es decir,
que se adapta a lo que se considera bueno, positivo o aceptable.

Un dilema ético, por lo tanto, se produce cuando una persona se encuentra


forzada a elegir entre alternativas que, de alguna forma, pueden provocar una falta
moral. Por lo general este tipo de dilemas están vinculados a la aceptación, o no,
de un medio cuestionable desde el punto de vista ético con un fin altruista o
benévolo.

Supongamos que un hombre no logra conseguir trabajo y, por lo tanto, no


tiene dinero para comprar comida a sus hijos. Esta persona lleva meses tratando
de acceder a un empleo y pidió ayuda a mucha gente, sin tener una respuesta. En
este contexto, una mañana observa que a un vecino se le cae dinero de un
bolsillo sin que se dé cuenta. Al hombre se le presenta entonces un dilema ético:
¿debería recoger el dinero y devolvérselo a su vecino, o tendría que aprovechar
ese descuido para apropiarse de los billetes y comprarle comida a sus hijos? La
primera opción resultaría justa con el propietario legítimo del dinero, pero haría
que sus propios hijos sigan sin comer. La segunda alternativa, en cambio, le
permitiría alimentar a sus descendientes, aunque sabiendo que el dinero usado le
pertenecía a otro sujeto.
Un sacerdote, por su parte, se enfrenta a un dilema ético cuando, en el marco del
sacramento de la confesión, un fiel le revela que cometió un crimen. La doctrina
católica señala que debería guardar el secreto, pero, por otra parte, el cura sabe
que, si se presenta ante la Justicia, podría ayudar a que el culpable reciba el
castigo que merece y que los familiares de la víctima obtengan, a través de dicha
sanción, una reparación.

Además de todo lo indicado, podemos establecer que existen varios tipos de


dilemas éticos, entre los que destacan los siguientes:
-Dilema real, que se llama así porque la situación o suceso en torno al cual gira es
cercano, es real, es factible que pueda suceder. De ahí que pueda llevar
aparejado cierta angustia.
-Dilema hipotético, que, al contrario que el anterior, se plantea a una o varias
personas sobre situaciones que es muy probable que sucedan en la vida real.
-Dilema cerrado, que se da en llamar así porque la decisión sobre un suceso ya se
ha tomado. En este caso, cuando se plantea el dilema es para que una persona
opine y valore la actuación de quien ha tenido que adoptar una postura ante aquel.
-Dilema completo, que es aquel que se plantea cuando se informa a la persona de
todas las consecuencias que tienen cada una de las opciones que se pueden
tomar.

La ética y la moral son constructos que regulan el comportamiento humano y


permiten su dirección a lo que tanto de manera individual (ética) como colectiva
(moral) se considera aceptable y positivo. Qué es bueno y qué es malo, que
deberíamos hacer y que no deberíamos hacer e incluso de qué aspectos nos
preocupamos y valoramos son elementos derivados en gran medida de nuestro
sistema ético.

Pero a veces nos encontramos con situaciones en que no sabemos qué hacer:
escoger A o B tiene, en ambos casos, repercusiones negativas y positivas a la vez
y los diferentes valores que nos rigen entran en un conflicto. Estamos
ante situaciones que nos suponen dilemas éticos.
UNA PARTE DE LA FILOSOFÍA MORAL

Se entiende por dilema ético a toda aquella situación en la que se dé un conflicto


entre los diferentes valores de la persona y las opciones de actuación disponibles.
Se trata de situaciones en que se va a generar una pugna entre varios valores y
creencias, no existiendo una solución totalmente buena y otra opción totalmente
mala, teniendo ambas repercusiones positivas y negativas a la vez.

Este tipo de dilemas requieren de una reflexión más o menos profunda sobre las
alternativas de las que disponemos, así como del valor otorgado a los valores
morales con los que nos regimos. A menudo nos tocará priorizar uno u otro valor,
entrando ambos en conflicto de cara a tomar una decisión. Asimismo, permiten ver
que las cosas no son o blancas o negras, así como entender a personas que
toman decisiones distintas a las propias.

La existencia de dilemas éticos existentes en la vida real o posibles han generado


una interesante rama de estudio centrada en nuestras creencias y valores y cómo
éstas son gestionadas.

Permiten ver cómo reflexionamos y que elementos tenemos en cuenta para tomar
una decisión. De hecho, es frecuente que se empleen dilemas éticos como
mecanismo para educar en el uso y gestión de emociones y valores, para
concienciar sobre algunos aspectos o para generar debate y compartir puntos de
vista entre personas. También se emplean en el ámbito laboral, concretamente en
selección de personal.
TIPOS DE DILEMAS ÉTICOS

El concepto de dilema ético puede parecer claro, pero lo cierto es que no existe un
solo tipo. En función de diversos criterios podemos encontrarnos con distintas
tipologías de dilemas, que pueden variar en su nivel de concreción, en el papel del
sujeto al que se le presenta o en su verosimilitud. En este sentido, algunos de los
principales tipos son los siguientes:

1. Dilema hipotético

Se trata de dilemas que colocan a la persona a quien se le pregunta en una


posición en la que se ve confrontando una situación que es muy poco probable
que suceda en la vida real. No se trata de fenómenos imposibles, pero son algo a
lo que la persona debe enfrentarse en su día a día de manera habitual. No es
necesario que la persona a quien se le plantea el dilema sea el protagonista de
este, pudiendo preguntársele qué debería hacer el personaje.

2. Dilema real

En este caso el dilema planteado versa sobre un tema o situación que resulta
cercana a la personas a quien se le plantea, sea porque se refiere a un suceso
que ha vivido o a algo que puede ocurrir con relativa facilidad en su día a día.
Aunque suelen ser menos dramáticos que los anteriores, pueden resultar tanto o
más angustiantes por este motivo. No es necesario que la persona a quien se le
plantea el dilema sea el protagonista de este, pudiendo preguntársele que debería
hacer el personaje.

3. Dilema abierto o de solución

Los dilemas planteados como abiertos o de solución son todos aquellos dilemas
en que se presenta una situación y las circunstancias que la rodean, sin que el
protagonista de la historia (que puede o no ser el sujeto a quien se le plantea)
haya realizado aún ninguna acción para solucionarlo. Se pretende que la persona
a quien se le sugiere este dilema escoja cómo proceder en dicha situación.
4. Dilema cerrado o de análisis

Este tipo de dilema es aquel en el que la situación planteada ya ha sido


solucionada de una forma u otra, habiendo tomado una decisión y realizado una
serie de conductas concreta. La persona a quien se le plantea el dilema no debe
decidir qué se hace, sino valorar la actuación del protagonista.

5. Dilemas completos

Se trata de todos aquellos dilemas en los que se informa a la persona a quien se


le plantean de las consecuencias de cada una de las opciones que se pueden
tomar.

6. Dilemas incompletos

En estos dilemas no se hacen explícitas las consecuencias de las decisiones que


tome el protagonista, dependiendo en gran medida de la capacidad del sujeto
para imaginar ventajas y desventajas.

EJEMPLOS DE DILEMAS ÉTICOS

Como hemos visto existen maneras muy diferentes de proponer diferentes tipos
de dilemas éticos, existiendo miles de opciones y estando limitados solo por la
propia imaginación. A continuación veremos algunos ejemplos de dilemas
éticos (algunos muy conocidos, otros menos) de cara a poder ver cómo funcionan.
1. Dilema de Heinz

Uno de los dilemas éticos más conocidos es el dilema de Heinz, propuesto por


Kohlberg para analizar el nivel de desarrollo moral de los niños y
adolescentes (infiriéndose a partir del tipo de respuesta, el porqué de la respuesta
dada, el nivel de obediencia a las normas o la relativa importancia que pueda tener
su seguimiento en algunos casos). Este dilema se presenta de la siguiente
manera:

“La mujer de Heinz está enferma de cáncer, y se espera que muera pronto si no
se hace nada por salvarla. Sin embargo, existe un medicamento experimental que
los médicos creen que puede salvar su vida: una forma de radio que un
farmacéutico acaba de descubrir. Aunque esta sustancia es cara, el farmacéutico
en cuestión está cobrando muchas veces más cantidad de dinero de lo que le
cuesta producirla (le cuesta 1.000 dólares y cobra 5.000). Heinz reúne todo el
dinero que puede para comprarla, contando con la ayuda y el préstamo de dinero
de todos sus conocidos, pero solo alcanza a reunir 2.500 dólares de los 5.000 que
cuesta el producto. Heinz acude al farmacéutico, a quien le dice que su esposa se
muere y a quien le pide que le venda el medicamento a menor precio o que le deje
pagar la mitad más tarde. El farmacéutico sin embargo se niega, aduciendo que
debe ganar dinero con él ya que ha sido quien lo ha descubierto. Dicho esto,
Heinz se desespera y se plantea robar la medicina.” ¿Qué debería hacer?

2. Dilema del tranvía

El dilema del tranvía o del tren es otro clásico entre los dilemas éticos/morales,
creado por Philippa Foot. En este dilema se propone lo siguiente:

“Un tranvía/tren circula fuera de control y a toda velocidad por una vía, poco antes
de un cambio de agujas. En esta vía hay atadas cinco personas, que morirán si el
tren/tranvía les alcanza. Tú te encuentras delante del cambio de agujas y tienes la
posibilidad de hacer que el vehículo se desvíe a otra vía, pero en el que se
encuentra atada una persona. Desviar el tranvía/tren hará que muera una
persona. No hacerlo, que mueran cinco. ¿Qué harías?”
Este dilema dispone además de múltiples variantes, pudiendo complicar en gran
medida la elección. Por ejemplo, la elección puede estar en que puede detener el
tranvía, pero ello hará que descarrile con una posibilidad del 50% de que todos
sus ocupantes mueran (y 50% de que todos se salven). O se puede buscar más la
implicación emocional del sujeto: proponer que en una de las vías hay cinco o más
personas que morirán si no se hace nada y en la otra una, pero que esta una es la
pareja, hijo/a, padre/madre, hermano/a o familiar del sujeto. O bien un niño.

3. Dilema del prisionero

El dilema del prisionero es uno de los dilemas empleados por John Nash para
explicarlos incentivos y la importancia de las decisiones no solo propias sino
también ajenas para obtener determinados resultados, siendo necesaria la
cooperación para lograr el mejor resultado posible. Aunque es más económico que
ético, también tiene implicaciones en este sentido.

El dilema del prisionero propone la siguiente situación:

“Dos presuntos delincuentes son detenidos y encerrados, sin que puedan


comunicarse entre sí, ante la sospecha de su implicación en un robo a un banco (o
un asesinato, dependiendo de la versión). La pena por el delito es de diez años de
cárcel, pero no existen pruebas palpables de la implicación de ninguno en estos
hechos. La policía le propone a cada uno de ellos la posibilidad de salir libre si
delata al otro. Si los dos confiesan el crimen cumplirán cada uno seis años de
prisión. Si uno lo niega y el otro proporciona pruebas de la implicación de éste, el
informador saldrá en libertad y el otro será condenado a los diez años de cárcel. Si
los dos niegan los hechos, ambos permanecerán en prisión un año.”

En este caso, más que de moral estaríamos hablando de las consecuencias de


cada acto para uno mismo y para el otro y de cómo el resultado depende no solo
de nuestra actuación sino también de la ajena.

4. El ladrón noble

Este dilema plantea lo siguiente:


“Somos testigos de cómo un hombre roba un banco. Sin embargo, observamos
que el ladrón no se queda el dinero, sino que lo entrega a un orfanato que carece
de recursos para sustentar a los huérfanos que en él viven. Podemos denunciar el
robo, pero si lo hacemos es probable que el dinero que el orfanato ahora puede
usar para alimentar y cuidar a los niños tenga que devolver lo robado”.

Por un lado, el sujeto ha cometido un delito, pero por otro lo ha hecho por una
buena causa. ¿Qué hacer? El dilema puede complicarse si se añade, por ejemplo,
que durante el atraco al banco ha muerto una persona.

En ocasiones también debemos enfrentarnos a ellos en la vida real

Algunos de los dilemas éticos antes propuestos son enunciados que pueden
antojarse falsos o una elaboración hipotética a la que jamás vamos a tener que
enfrentarnos en la vida real. Pero lo cierto es que en el día a día podemos llegar
a tener que hacer frente a decisiones difíciles, con consecuencias o implicaciones
negativas tomemos la decisión que tomemos.

Por ejemplo, podemos encontrarnos con que un conocido realice algún acto poco
ético. Asimismo podemos observar algún caso de acoso escolar, o una pelea, en
la cual podemos intervenir de diferentes formas. Frecuentemente nos
encontramos con indigentes, y podemos enfrentarnos al dilema de si ayudarles o
no. También a nivel profesional: un juez por ejemplo ha de decidir si mandar o no
a alguien a prisión, un
médico puede
enfrentarse a la
decisión de alargar
artificialmente la vida
de alguien o no o quien
debe o no ser operado.

Podemos observar
malas praxis
profesionales. Y también podemos enfrentarnos a ellos incluso en la vida personal:
podemos por ejemplo ser testigos de infidelidades y traiciones hacia seres
queridos o llevados a cabo por ellos, teniendo el conflicto de si decírselo o no.

En conclusión, los dilemas éticos son un elemento de gran interés que pone a


prueba nuestras convicciones y creencias y nos obligan a reflexionar sobre lo que
nos motiva y cómo organizamos y participamos en nuestro mundo. Y no se trata
de algo abstracto y ajeno a nosotros, sino que pueden formar parte de nuestro día
a día.

DILEMAS ÉTICOS EN LA ERA DEL CORONAVIRUS: ¿QUÉ VIDAS


SE DEBEN SALVAR?

Los funcionarios de salud de [Link] están luchando por prepararse para la


posibilidad de que los hospitales se vean abrumados por la afluencia de pacientes
COVID-19 críticamente enfermos. Si los recursos se agotan, ¿cómo priorizan la
atención?
Tres pacientes -un chico de 16 años con diabetes, una madre de 25 años y un
abuelo de 75- están apiñados en una tienda de triaje del hospital y luchan por
respirar. Sólo queda un respirador. ¿A quién se lo colocan?

Este es el desgarrador dilema ético que los médicos de cuidados críticos, las
enfermeras y los funcionarios de salud en todo Estados Unidos comienzan a
enfrentar a medida que aumentan los casos de coronavirus y los hospitales se ven
abrumados.

¿Asignan camas de cuidados intensivos por orden de llegada? ¿Le quitan a un


paciente con una probabilidad limitada de supervivencia un ventilador para dárselo
a otro con mejores posibilidades?

Si dos enfermos tienen la misma necesidad médica y probabilidad de


recuperación, ¿eligen al más joven, o al que tiene el mayor número de
dependientes? ¿Los médicos y terapeutas respiratorios, o incluso los policías y los
bomberos, tener prioridad?

Miles de nuevos casos confirmados cada día, los funcionarios de salud se


preparan a toda velocidad para una oleada de pacientes críticos que podrían
obligarlos a racionar respiradores, camas de cuidados intensivos y medicamentos
antivirales.

“Sólo hay una cantidad determinada de salas de presión negativa o respiradores,


por lo cual hay que partir desde un punto de vista ético: ¿cómo se prioriza?”,
observó la Dra. Virginia A. Caine, directora del departamento de salud pública del
condado de Marion, en Indianápolis.

"¿Debería importar la edad?”, consideró. “Si hay alguien de 75 años y una madre
joven con tres hijos, que quedarían sin cuidados… pero el hombre de 75 años ha
tenido una buena vida…”.

Decisiones agonizantes como estas ya se están tomando en Italia, donde más de


3.400 personas murieron mientras que miles de pacientes críticos se apiñan en los
pasillos de hospitales y los médicos convierten sus quirófanos en salas de terapia
intensiva improvisadas. Sin suficientes respiradores para hacer frente a la
afluencia de enfermos, los médicos desatienden a los ancianos a favor de aquellos
pacientes jóvenes y sanos.

RESOLUCIÓN DE DILEMAS

Como los dilemas morales muestran una serie de actos humanos cuyo juicio
depende de una escala de valores, y como esta jerarquía es algo estrictamente
personal, distinta para cada participante en la resolución de un dilema, es fácil
concluir no existen reglas precisas, ni fórmulas ni recetas que puedan aplicarse a
la generalidad de los dilemas.
Sin embargo, la ética, como ciencia de la conducta humana, nos puede
proporcionar algunos principios válidos que nos pueden orientar a la hora de
elaborar un juicio crítico sobre un dilema, ayudándonos en la toma de una decisión
lo más ajustada posible a los criterios de lo que podemos denominar “verdad
ética”.

a) FACTORES DE LOS ACTOS HUMANOS:

el objeto: es el contenido o “tema” de la conducta.

las circunstancias: son los diversos factores o modificaciones que afectan a la


conducta que se juzga, influyendo en la decisión final que se adopta. Estas
variables pueden atenuar o agravar la moralidad del acto.

la finalidad: es la intención con que se realiza la conducta. Puede coincidir o no


con el objeto de la acción.

Se considera que un acto es bueno cuando son buenos el objeto, las


circunstancias y el fin. Por ejemplo, robar para repartir el dinero entre los pobres
es un acto condenable porque, a pesar de que la intención es buena, el objeto
(robar) es siempre condenable. Como dice la famosa frase, “el fin no justifica los
medios”.

Ayudar a los demás para después presumir de ser buena persona también es
condenable, porque, a pesar de que el objeto (ayudar) es correcto, la intención no
es buena.

En este sentido, la lógica dice que es mejor una acción buena con intención poco
recta, que una mala con intención buena, ya que lo que realmente importa es lo
que se plasma en la realidad y  afecta a otras personas o al que realiza la acción.
Como dice el refrán: “obra son amores, y no buenas razones”.

b) CARACTERÍSTICAS DE LOS ACTOS HUMANOS: 

Para que un acto pueda calificarse de “humano” es decir, para que una conducta
pueda calificarse de “moral: son precisas dos condiciones:
CONOCIMIENTO: la ignorancia es ausencia de conocimiento de la moralidad de
un acto. Hay tres clases:

– Invencible: es la que precede a la acción.

– La que acompaña a la acción

– vencible: por ejemplo, alguien se encuentra una cartera y no quiere enterarse


quién es con el fin de apropiársela.

Ejemplo de dilema relacionado con el conocimiento: accidente causado por


desconocer las normas de circulación.

VOLUNTAD LIBRE: origina responsabilidad. Según estas características, hay tres


clases de actos morales:

Forzados: se hacen bajo coacción, sin libertad, por lo cual no tienen


responsabilidad. Por ejemplo, ¿cómo calificarías la conducta de un soldado que
mata a un enemigo durante una guerra?

Voluntarios directos: se busca el efecto.

Voluntarios indirectos: no se busca el efecto. Por ejemplo, un accidente causado


por conducir bajo los efectos del alcohol.

¿Es lícito realizar un acto del que se siguen dos efectos, uno bueno y otro malo?
Condiciones necesarias:

Que la acción sea buena en sí o indiferente: no es lícito mentir, aunque de ellos se


deriven efectos buenos.

Que el efecto primero e inmediato sea el bueno, y no el malo: publicar datos para
salvaguardar el bien común, aunque siga el desprestigio de algunas personas: el
bien común es superior al personal.

Que busque el efecto bueno y se limite a permitir el mal

c) LAS REALIDADES ÉTICAS:


LA CONCIENCIA:

Actuar éticamente quiere decir actuar en conciencia. Hay varias clases de


conciencia:

Verdadera: está de acuerdo con la ley moral.

Errónea: cree que un acto bueno es malo, y viceversa.

Ejemplo de dilema: pienso que beber alcohol, aunque sea moderadamente, es


malo. Me ofrecen una bebida alcohólica. Si bebo hago algo malo, porque actúo en
contra de lo que dicta mi conciencia.

Cierta: es categórica, es decir, que no tiene duda.

Dudosa: vacila sobre la moralidad de un acto.

Sólo es norma de moralidad la conciencia cierta si además es verdadera. De ahí la


importancia de la formación de la conciencia.

 la ley moral:

La conciencia recta o verdadera es la que juzga de acuerdo con una norma,


aplicando a la práctica la ley general.

la cultura:

Cada cultura tiene su jerarquía de valores, su visión de la vida y del mundo. Viene
a ser un modo de comportarse de la sociedad en su conjunto, una manera de
entender la realidad.

Esta jerarquía cultural de valores se transmite a través de las instancias


educativas, y crea condicionamientos para actuar de una manera determinada, por
lo cual nos quita libertad.

La conducta de una persona depende de tres factores fundamentales:

El temperamento: viene determinado en gran parte por la naturaleza biogenética.


Los condicionamientos: son las conductas aprendidas en el proceso socializador
y educativo.

La experiencia: las vivencias que experimentamos y las consecuencias de los


actos que realizamos influyen en nuestras conductas futuras.

El bien: la felicidad

La verdadera moral consiste en un sentido de la vida, en una determinada visión


del mundo, más que en un código de obligaciones. Así como el acto humano se
ejecuta en función de una finalidad o “bien”, la vida humana se vive en función de
un bien supremo, que es la felicidad que.

Todo cuanto hacemos, lo hacemos desde un proyecto, con vistas a un fin. Este fin
está ya desde el principio, en la intención.
FASES EN LA DISCUSIÓN DE DILEMAS MORALES

Afrontar el dilema moral Presentación del dilema con: textos, imágenes,


dibujos, fragmentos de programas TV o películas,
dramatización de los alumnos.
Garantizar la comprensión del dilema dirigiendo al
grupo preguntas sobre su contenido.
Tomar una postura Toma de posición individual delante del dilema.
Razones que justifiquen la alternativa escogida.
Algunas intervenciones que argumenten su posición.
Discusión en grupos Expresión de la propia opinión y escucha de las
reducidos. diferentes posiciones.
Producir y examinar razones que justifiquen cada una
de las posiciones.
Búsqueda de posibles alternativas al dilema.
Debate general Puesta en común del trabajo en grupo.
Introducir aspectos no observados por los grupos.
Calcular las consecuencias de cada opción.
Transferencia a situaciones cotidianas.
Toma de posición individual Reflejar por escrito la situación individual, señalando
los argumentos que la justifiquen, y haciendo constar
si la postura final que hemos adoptado, después del
debate en clase, ha cambiado respecto a la que
teníamos al principio

DILEMAS ETICOS Y EDUCACIÓN


Las instituciones son la organización fundamental con que funciona el Estado y
base necesaria de la sociedad. Diversos estudios dejan clara la función que
cumplen como instrumentos de intervención para mantener al hombre
dependiente y bajo cuidado, ejemplo de ello pueden ser la iglesia, los pocos
sindicatos existentes, los bancos, las cooperativas, las asociaciones civiles
"alcohólicos o neuróticos anónimos" y la escuela. La escuela es el mecanismo
ideológico encargado de normar el comportamiento social de las personas,
llámesele educación, enseñanza, instrucción, etc. El servicio que presta es
incorporar a los individuos al proyecto de nación y establecer un contrato social, su
ideal es hacer un hombre cívico y ético que pueda ver objetivamente la realidad y
sus problemas y resolverlos mediante la razón; Como aparato teórico esta
institución sirve a fines específicos, pero, como toda teoría, al ponerla en práctica,
la situación resultante puede variar según la finalidad destinada por el sujeto
responsable directo de su aplicación. La cuestión es, ¿está cumpliendo su función
o se ha desvirtuado al servicio del grupo oligárquico? Surge entonces, por
ejemplo, la necesidad de cuestionar para qué la insistencia del idioma el inglés en
vez del náhuatl, la computación, las matemáticas, las competencias, las TIC´s,
elementos éstos globalizadores que permiten uniformar conocimientos en las
personas para hacerlas como simples herramientas del mercado, pero sin servir al
bien común. La escuela, por tanto, analógicamente se convierte en el freno que
menciona Ikram Antaki: "El [papel actual de la escuela] es una traba a la violencia,
que enseña la moderación y encadena la fuerza bruta ( …); y el freno es un evento
preciso en la historia de la técnica: controla el caballo [controla al hombre], que es
instrumento de guerra, valor económico, signo de prestigio social, marca del poder
político; obra maestra del herrero, el freno es <>". (El Manual del Ciudadano
Contemporáneo. México, Ariel, 2000. pp. 32-33). La escuela como instrumento
teórico que puede servir a la sociedad orilla a buscar entre todos los integrantes
del sistema el elemento determinante del cambio social. Empezando por la
cúspide: Presidente, senadores, diputados, secretario, subsecretario, alcaldes,
funcionarios, administrativos y burócratas que reciben y distribuyen recursos, que
firman acuerdos y en teoría se presentan como los personajes al frente del telón-;
continuando de manera local en el ámbito escolar: supervisores, directivos,
administrativos, auxiliares y, por último, los individuos que están frente a grupo de
lunes a viernes encargados de interactuar directamente con los alumnos: los
maestros. Quien está al frente de la escuela, el que firma la nómina o el garante
de la formación cotidiana del alumno y futuro ciudadano, deben todos hacer
conciencia o autoconciencia: el sujeto promotor del cambio social no es otro más
que el docente, que, si bien no es el único responsable, tiene una función
primordial en el devenir de la sociedad como formador de mentalidades, pues "La
educación condiciona la formación del juicio y, por ahí el acceso al Derecho. En
los principios de la escuela pública, el alumno preguntaba: << ¿Para qué
aprender? >> Y el maestro contestaba: (Antaki, op. cit., p. 113). Las decisiones y
actos personales que practica el docente dentro del aula son proyectadas por el
estudiante en su contexto próximo. Así, el docente se convierte en una figura
rectora en la formación del futuro de la nación. Por eso no es posible dejar de
pensar en el tipo de profesores que están educando a la masa de futuros
ciudadanos. No se puede enseñar y proyectar algo que se ignora y el maestro
promedio, medio lee, medio escribe, medio aprende, medio enseña. La
mediocridad nos invade y el hombre mediocre está presente en el docente
promedio. Y pocos hacen algo por subsanar las deficiencias. El problema es grave
porque el alumno va a tomar y aplicar lo que dice el maestro sin cuestionar porque
"Hay un momento en que las ideas de nuestros maestros no nos parecen
opiniones de unos hombres determinados, sino la verdad misma, anónimamente
descendida sobre la tierra". (José Ortega y Gasset: El Tema de Nuestro
Tiempo/La Rebelión de las Masas. México, Porrúa, 2002. p.8) Actualmente,
algunos docentes son analfabetas funcionales. Viven en un estado de confort, ven
el trabajo con pesar, en vez de tomarlo como un deporte a ejercitar no hacen nada
por desarrollar sus habilidades, piensan que el tener un grado de licenciado les
otorga sin màs la capacidad para enseñar sin seguir prepararse o sin prepararse
más; situación catastrófica, pues la sociedad es dinámica no estática y el docente
debe formar al estudiante para el hoy y para el mañana. ¿Cómo lo va a lograr si ni
el mismo está instruido para enfrentar estos nuevos tiempos? Si se retrae en su
madriguera de conocimientos aprendidos sin vinculación con todo lo que le rodea
y si no expande su horizonte cultural, ¿qué lo distingue del que está sentado en el
aula? Y en ocasiones, el docente se siente superdotado a pesar de las
deficiencias que presenta asido al viejo dicho popular de que en tierra de ciegos el
tuerto es el rey. El estudiante tiene así, enfrente, a "un sabio ignorante, cosa
sobremanera grave, pues significa que es un señor el cual se comportará en todas
las cuestiones que ignora, no como un ignorante, sino con toda la petulancia de
quien en su cuestión especial es un sabio". (Ortega y Gasset, Op. Cit. p. 170) Sólo
replanteando la labor docente podremos construir un porvenir más estable y
formar a ciudadanos preparados para bien gobernar. De lo contrario la tragedia
está dada: Ikram Antaki menciona que la tragedia se da desde dentro de la
escuela, donde se ha destruido la esperanza puesta en la escuela: Antaño, el
maestro de maestros, Aristóteles, tenía que ocuparse de su único alumno,
Alejandro, y el resultado de su trabajo era ejemplar; pero centenares de miles de
hombres vivían en animalidad. Vino la república moderna e instituyó la escuela
pública, gratuita y obligatoria; millones de alumnos necesitaron centenares de
miles de maestros: ninguno era Aristoteles, difícilmente habría un Alejandro. Los
libros eran escasos y se dirigían a unos pocos lectores; para merecer el nombre
de escritor había que escribir Hamlet, y el pensador se llamaba Platón o
Descartes. Pero los cientos de millones no piden tanto; pensador puede ser un
chistoso de feria, y aún los best-sellers pueden llamarse libros. (Antaki, 2000, p.
147) Entonces, ¿sólo el docente tiene la última palabra? Y si usted es docente
¿qué está haciendo?...

Referencias bibliográficas:

 Benítez, L. (2009). Actividades y recursos para educar en valores. Editorial


PCC.
 [Link]
eticos-del-docente-en-la-escuela

Common questions

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Los dilemas éticos están intrínsecamente relacionados con la moralidad y la ética, ya que implican un conflicto entre los valores personales (ética) y las normas colectivas (moral) que regulan lo que se considera aceptable o inaceptable . La ética se refiere a principios personales sobre el bien y el mal, lo que influye en la toma de decisiones individuales. La moral se relaciona con las normas y valores compartidos por un grupo, comunidad o sociedad . Los dilemas éticos ponen a prueba estos conceptos al situar a las personas en situaciones donde estos principios y normas pueden entrar en conflicto, requiriendo decisiones que sopesan los valores individuales contra las expectativas colectivas .

Los docentes pueden mejorar el sistema educativo tomando conciencia de su rol como motores de cambio social y figuras rectoras en la formación de juicios y ciudadanos . Se les insta a no caer en la mediocridad y a evitar el analfabetismo funcional, procurando una constante actualización de conocimientos para responder a las demandas dinámicas de la sociedad actual . Además, deben enseñar a los estudiantes a cuestionar el conocimiento recibido y fomentar un aprendizaje crítico que evite la aceptación ciega de las ideas, cultivando un entorno de aprendizaje dinámico y significativo .

Los dilemas éticos en la educación sirven como herramientas para educar sobre el manejo de emociones y valores, fomentan la conciencia sobre aspectos morales, y generan debates enriquecedores al compartir distintos puntos de vista . En el ámbito laboral, son útiles especialmente en la selección de personal, ya que permiten evaluar cómo un individuo gestiona conflictos éticos en contextos hipotéticos, lo cual puede ser indicativo de su comportamiento en situaciones reales . Los beneficios incluyen el desarrollo de habilidades críticas y de resolución de problemas, mayor empatía y comprensión de diferentes perspectivas, y una mejor preparación para enfrentar situaciones éticas complejas .

Los dilemas éticos reales son aquellos que presentan situaciones cercanas o factibles en la vida diaria de las personas y, por lo tanto, pueden generar angustia debido a su verosimilitud . Por otro lado, los dilemas hipotéticos son situaciones muy poco probables, pero no imposibles, usadas generalmente para explorar cuestiones éticas sin la presión de una consecuencia inmediata . Los dilemas reales impactan la toma de decisiones al involucrar situaciones que realmente podrían ocurrir, obligando a considerar el impacto directo e inmediato de las decisiones. En cambio, los hipotéticos permiten explorar principios éticos en escenarios controlados, alentando el pensamiento crítico sin las restricciones de la realidad .

El impacto de un dilema ético en la autoevaluación de valores personales es significativo ya que confronta a las personas con situaciones donde sus propios principios y valores pueden entrar en conflicto, forzándolas a cuestionar lo que consideran más importante y por qué . Además, los dilemas éticos revelan las limitaciones humanas al mostrar que, a menudo, no existen soluciones perfectas, y cada elección tiene consecuencias propias, tanto positivas como negativas . A través de estos dilemas, las personas reconocen que la moralidad no es absoluta y que entender las perspectivas de otros puede ampliar su propia visión moral y ética .

Los dilemas éticos actuales pueden ayudar a comprender mejor la evolución de los sistemas de valores en distintas culturas y épocas al reflejar cómo diversas sociedades confrontan problemas morales similares con variaciones en sus respuestas basadas en cambios culturales y contextuales . Los dilemas muestran las diferencias en las prioridades y resoluciones éticas adoptadas en función de principios religiosos, sociales o económicos predominantes en distintas épocas. Estudiar estas decisiones éticamente complejas permite analizar la dinámica evolución moral y ética de una cultura hacia un estándar global más inclusivo y comprensivo .

Los dilemas éticos son fundamentales para la filosofía moral porque representan situaciones donde existe un conflicto entre diferentes valores y creencias personales. En estos casos, no hay una solución que sea totalmente buena o mala y se requiere una profunda reflexión sobre las alternativas disponibles y el valor de los principios morales implicados . Los dilemas éticos nos fuerzan a priorizar ciertos valores sobre otros, permitiendo ver la complejidad de las decisiones morales y promoviendo una comprensión más profunda de las distintas perspectivas sobre lo que es correcto o incorrecto .

Los desafíos más comunes al enfrentarse a un dilema cerrado o de análisis incluyen la dificultad de realizar una evaluación objetiva de las acciones que ya se han tomado . En estos casos, la persona no decide qué hacer, sino que valora las decisiones ya implementadas, lo cual puede complicarse por el sesgo de perspectiva o la empatía hacia el protagonista del dilema . Este análisis requiere una reflexión crítica sobre qué valores fueron priorizados y por qué, lo que puede llevar a cuestionar la equidad, la justicia o la efectividad de las soluciones adoptadas .

Los dilemas éticos desempeñan un papel crucial en la gestión y análisis de situaciones donde los principios de justicia y altruismo están en juego, ya que suelen implicar decisiones que balancean los intereses individuales con el bienestar común . En el caso de un dilema ético, una opción puede parecer justa desde el punto de vista de la justicia, como devolver dinero encontrado, mientras que otra opción puede reflejar altruismo, como usarlo para necesidades urgentes familiares. Este tipo de dilemas obligan a las personas a reflexionar sobre lo que se prioriza, la equidad o el altruismo, y a cuestionar qué valores tienen mayor peso a la hora de decidir .

Un dilema ético es considerado 'completo' cuando se informa a las personas involucradas sobre todas las posibles consecuencias de las opciones disponibles . Esto afecta a quienes deben decidir, ya que les proporciona un panorama amplio y detallado de las implicaciones de sus decisiones, facilitando una toma de decisiones más informada y responsable. Sin embargo, también puede aumentar la presión y la responsabilidad percibida, ya que se conocen las potenciales repercusiones de cada elección .

DILEMAS ETICOS
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