PLAN LECTOR
INSTITUCIÓN EDUCATIVA PRIVADO EVANGELICO “ANTIOQUIA” 3ER GRADO – PRIM.
Oscar era un niño que muy pocas veces decía la verdad. Estaba acostumbrado a mentir, y en
cualquier ocasión gozaba diciendo una mentira.
Vivía con sus padres en su bonita casa de campo,
ubicado en el lugar llamado Parantama. Un día que
estaba jugando en el camino, vio acercársele un
hombre de avanzada edad, muy fatigado y
empolvado, con un maletín en la mano y guardapolvo
blanco.
Dime niño, le dijo el anciano.
- ¿Este es el camino que conduce a Parantama?
- No señor, le respondió Oscar, con el deseo de
mortificar al caminante.
- Es aquel otro que va hacia la derecha, recalcó el
mentiroso.
El forastero siguió el camino indicado por el niño cuya dirección fue cambiada, mientras que
este sonreía maliciosamente, satisfecho de haber usado la mentira para confundir al caminante.
Pasadas algunas horas, el niño Oscar llegó a su casa, y
se sorprendió al ver que en ella reinaba el dolor y la
confusión. La mamá de este niño mentiroso había
sufrido un ataque cardiaco, y por falta de atención
médica oportuna, se había agravado el mal.
El niño ingresó corriendo al dormitorio; en el encontró junto a la cama de su madre falleciente,
al médico que decía en tono grave a su padre:
Si no hubiera sido engañado por un niño que me dio una falsa ruta, hubiera llegado a tiempo;
desgraciadamente ahora ya es muy tarde amigo mío.
Oscar llevó toda su vida, el remordimiento de haber contribuido con su mentira a la
muerte de su querida madre.
LIC. NOEMI ROSARIO QUISPE ARIZAPANA