Exp.
N° 8815-2005-PHC/TC Lima – Caso Mallma Tinco
La medida de internación y el derecho fundamental a la libertad personal
El derecho fundamental a la libertad personal tiene un doble carácter. Es un
derecho subjetivo, pero también una institución objetiva valorativa. Como
derecho fundamental (artículo 2, inciso 24, de la Constitución), garantiza que
no se afecte indebidamente la libertad física de las personas; esto es, su
libertad locomotora. ya sea mediante detenciones, internamientos o condenas
arbitrarias. Como derecho objetivo, es uno de los valores fundamentales de
nuestro Estado social y democrático de Derecho. por cuanto informa nuestro
sistema democrático y el ejercicio de los demás derechos fundamentales, a la
vez que justifica la propia organización constitucional. 3. Este derecho
garantiza cualquier supuesto de privación o restricción de la libertad
locomotora, independientemente de su origen y de la autoridad o persona que
la ha ya ordenado, según lo señalan el artículo 9. 0 de la Declaración Universal
de Derechos Humanos y el artículo 7.3 de la Convención Americana de
Derechos Humanos. En sede judicial, el derecho a la libertad física garantiza
que esta no sea restringida en forma arbitraria, como puede ocurrir en el caso
de las denominadas "detenciones _judiciales preventivas", de una condena
emanada de una sentencia expedida con violación del debido proceso, o de la
ilegal imposición de medidas de seguridad que se derivan de una resolución
judicial. 4.- Sin embargo, el derecho fundamental a la libertad personal no es un
derecho absoluto, sino relativo, según este Tribunal lo ha sostenido reiterada
jurisprudencia (cf STC 2516-2005-HC/TC). Y es que, por previsión
constitucional, está sometido a ciertos límites como, por ejemplo, los previstos
en el artículo 2, inciso 24, literal f. de la Constitución. En estos casos, la libertad
personal puede verse legítimamente restringida. Por ello, no toda privación o
restricción del derecho a la libertad es inconstitucional. Ahora bien, es evidente
que la aplicación de la medida de internación constituye una restricción del
derecho fundamental a la libertad personal. Sin embargo, para que el ingreso
de una persona, por orden judicial, en un centro de internamiento sea
constitucionalmente legítimo es necesario que se realice en los casos y
supuestos previstos en nuestro ordenamiento jurídico.