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Curva de duración de caudales en drenaje

Este documento describe varios métodos para estimar las pérdidas de precipitación debido a procesos como el almacenamiento en depresiones, la infiltración y la retención en el suelo. Explica que las pérdidas por almacenamiento son típicamente de 2-4 mm y mayores en terrenos planos. Describe el método de Horton para modelar la infiltración variable con el tiempo y el método del número de curva del SCS para estimar la retención inicial y máxima en el suelo.

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Curva de duración de caudales en drenaje

Este documento describe varios métodos para estimar las pérdidas de precipitación debido a procesos como el almacenamiento en depresiones, la infiltración y la retención en el suelo. Explica que las pérdidas por almacenamiento son típicamente de 2-4 mm y mayores en terrenos planos. Describe el método de Horton para modelar la infiltración variable con el tiempo y el método del número de curva del SCS para estimar la retención inicial y máxima en el suelo.

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Pérdidas de precipitación 75

significativos y tan solo el estado inicial de caudales circulando por la red de drenaje puede tener
alguna influencia).

3.1. Pérdidas por almacenamiento en depresiones

Las pérdidas por almacenamiento en depresiones son un elemento difı́cil de valorar. Existen
datos de campo que relacionan en algunas cuencas experimentales la pérdida por almacenamiento
en depresiones frente a la pendiente media de la cuenca. Como orden de magnitud indicar que
estas pérdidas son del orden de pocos mm de precipitación, 2 - 4 mm, y que se incrementan para
terrenos llanos con poca pendiente tal y como cabı́a esperar. Se proponen correlaciones con la
pendiente de la cuenca, del tipo:
dp = 0,7696 I −0,49

donde dp serı́a la pérdida por almacenamiento en depresiones del terreno, en milı́metros, y la


pendiente media de la cuenca I se expresa en tanto por ciento (Manual de SWMM).

Hay que indicar que en muchos casos se utilizancomo un parámetro de calibración en los mo-
delos de cálculo puesto que, aunque representan una pérdida de precipitación real, su estimación
a priori es muy difı́cil.

Tabla 2: Pérdidas por almacenamiento en depresiones (valores en mm)

Tipo de terreno Retención total Valor recomendado


Impermeable:
Viales y Areas pavimentadas 1.3 a 3.8 2.5
Tejados planos 2.5 a 7.5 2.5
Tejados inclinados 1.3 a 2.5 1.2

Permeable:
Césped 5 a 12.5 8-9
Areas de arbolado 5 a 15.2 10

3.2. Pérdidas por infiltración

En relación al proceso de infiltración, la complejidad del comportamiento del estrato super-


ficial del terreno, normalmente en condiciones no saturadas, es bien conocida siendo objeto de
estudios de detalle por especialistas. La variabilidad espacial de la capacidad de infiltración del
suelo anãde un grado de dificultad adicional ya que los datos de campo se estiman mediante
ensayos en pequeñas porciones del terreno. Es notable la dispersión existente en los datos expe-
rimentales obtenidos mediante ensayos de infiltración in situ. En este sentido, no hay que olvidar
que en la mayorı́a de cuencas experimentales tan solo nos limitamos a medir la precipitación,
casi siempre en un solo punto, y el caudal de salida, sin posibilidad alguna de registrar de forma
directa el proceso de pérdidas. La capacidad de infiltración de un terreno depende del tipo de
76 Tema 4

suelo existente, el uso del terreno, la pendiente del mismo, el grado de humedad previo del suelo,
su ı́ndice de porosidad, etc.

Por todo lo dicho antes, el proceso de estimación de pérdidas presenta una notable dosis de
empirismo. La gran mayorı́a de modelos comerciales de cálculo de redes de drenaje incorpora una
serie de métodos de estimación de las pérdidas de los que vamos a presentar los más habituales.

3.2.1. Pérdidas lineales

En aquellos terrenos donde la capacidad de infiltración no varı́e mucho a lo largo del tiempo de
duración de lluvia, se asume una distribución temporal constante de la misma. Es este el modelo
más sencillo que se puede plantear y tiene bastante uso en hidrologı́a urbana. Nos limitamos a
proponer un único parámetro, la capacidad de infiltración de la cuenca, y a esta aproximación
a veces se la denomina método del ı́ndice φ . En ocasiones se transforma en un modelo de dos
parámetros al considerar una cierta abstracción inicial, o umbral de escorrentı́a, expresada en
milı́metros. En cuencas urbanas, a diferencia de cuencas rurales con suelos arenosos, limosos,
etc., las pérdidas de precipitación varı́an poco con el tiempo. La humedad del suelo es poco
significativa con lo que podemos aproximar la infiltración por un valor constante. También en
suelos con alta impermeabilidad, y en sucesos de lluvia cortos, la variación de la capacidad de
infiltración del suelo se puede despreciar.

40
Intensidad (mm/h)

30

20

10

0
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14

Tiempo (minutos)

Figura 3: Modelo de infiltración lineal

3.2.2. Método de Horton

La ecuación de Horton se desarrolla a partir de la hipótesis que la variación de la capacidad


de infiltración en cualquier momento, es proporcional a la diferencia entre la capacidad actual de
infiltración en el terreno y la capacidad lı́mite asintótica de infiltración que presenta ese terreno:
df
= −k(f − f∞ )
dt
Pérdidas de precipitación 77

donde f (mm/h) es la capacidad de infiltración actual, f∞ (mm/h) es la capacidad de infiltración


del terreno para tiempo infinito y k es la constante de proporcionalidad. Si aceptamos que a
tiempo cero la capacidad de infiltración del terreno es de valor fo , podemos integrar la ecuación
anterior para obtener:
f = f∞ + (fo − f∞ )e−kt

Figura 4: Variación de la infiltración según el método de Horton

La ecuación anterior no es directamente aplicable pues la capacidad de infiltración del terreno


no decrece tan rápidamente a menos que la intensidad de precipitación sea siempre superior a
la capacidad de infiltración.

Figura 5: Uso de la infiltración acumulada. Definición del ponding time

Si la curva de infiltración está por encima del hietograma, la capacidad de infiltración


será igual a la intensidad de lluvia. Es decir:
78 Tema 4

f (t) = mı́nimo[f, i(t)]

Como los valores habituales de infiltración inicial en un terreno son en general superiores a la
intensidad inicial de un suceso de lluvia, una aplicación directa de la expresión de Horton supone
una reducción de la capacidad de infiltración del terreno independientemente de la cantidad de
agua que se ha infiltrado en el suelo. Este problema se aborda trabajando con la función de
infiltración acumulada, F(t):

Z t fo − f∞
F (t) = f (t) = f∞ t + (1 − e−kt )
o k

Se puede estimar el tiempo tp en que la cantidad de agua de precipitación iguala a la infiltrada


en el terreno. Dicho tiempo se denomina ponding time o instante de escurrimiento y representa
el instante a partir del cual se produce una escorrentı́a neta.

3.2.3. Método del número de curva (CN) del SCS

El método del número de curva desarrollado por el Soil Conservation Service de los Estados
Unidos es un método muy difundido sobretodo gracias a los numerosos datos de campo que
existen en la literatura sobre el tema. La ecuación de continuidad se puede expresar como:

Q = P − Ia − S 0

donde Q serı́a el volumen de agua de escorrentı́a hasta el instante t, P el volumen de agua


procedente de la precipitación caı́da hasta el instante t, Ia una pérdida de precipitación inicial
antes de iniciarse el proceso de escorrentı́a en la cuenca y S 0 serı́a la cantidad de agua infil-
trada en la cuenca. El método del número de curva propone la existencia de una relación de
proporcionalidad como la siguiente:

S0 Q
=
S P − Ia

donde S representa la capacidad máxima de retención de agua por el suelo de la cuenca y


los demás términos ya han sido definidos. Combinando ambas expresiones anteriores podemos
obtener:

(P − Ia )2
Q=
P − Ia + S

Nuestro dato es P y nuestro objetivo es calcular Q. El procedimiento del número de curva


permite estimar las dos variables que todavı́a restan, S e Ia , proponiendo una relación entre la
capacidad de retención máxima del suelo y la composición y ocupación del mismo. Clasifica los
Pérdidas de precipitación 79

terrenos asignándoles un número entre 0 y 100, al que denomina número de curva CN de


manera que la retención máxima, expresada en mm, será:

1000
 
S = 25,4 − 10
CN

Terrenos muy permeables con una capacidad de retención prácticamente infinita tendrı́an
números de curva de 0, mientras que terrenos muy impermeables con capacidad de infiltración
nula recibirı́an un número de curva de 100. Por otra parte el procedimiento del SCS propone
también una relación Ia =0.2 S. En estas condiciones, el cálculo de la lluvia neta se realiza
mediante un único parámetro representativo del tipo y usos del suelo. Esta sencillez de operación
es otro factor que ha servido para popularizar el procedimiento.

4. Tiempo de concentración

El tiempo de concentración dentro de zona urbana sigue manteniendo la definición tradicio-


nal en hidrologı́a es decir, el tiempo que tarda una gota desde el punto más alejado de la salida
de la cuenca en alcanzar dicha salida. Sin embargo la especificidad del hecho urbano se refleja en
que el agua recorre habitualmente dos tipos de camino: uno superficial, hasta alcanzar alguna
de las estructuras de captación y ser engullida en la red, y dos, por la propia red de drenaje.
Las caracterı́sticas de los dos caminos son radicalmente distintas. Por un lado la superficie de
la ciudad, tejados, acera, cunetas, rigolas junto a bordillo, presentan un comportamiento más
bidimensional, con un material más rugoso y un camino menos definido. Por el contrario, la red
de drenaje presenta una trama de drenaje muy bien definida, con sus conductos secundarios, pri-
marios, donde el flujo es fundamentalmente de tipo unidimensional, y en general con materiales
en las paredes más lisos que en la superficie.

En estas condiciones se suele dividir el tiempo de concentración en dos sumandos, a saber


tiempo de entrada y tiempo de viaje:

Tc = Tentrada + Tviaje

donde cada uno de ellos representa los dos caminos comentados con anterioridad. Trasladamos
el problema a resolver, la estimación del Tc , a la estimación de otros dos tiempos, si bien cada
uno de ellos con una metodologı́a diferente acorde con su realidad.

4.1. Tiempo de entrada

Hasta que el agua entra en la red de drenaje, esta puede recorrer diferentes tipos de superficies
y caminos. Cuando contamos con un terreno natural, el tiempo de entrada será estimado con
ayuda de las mismas expresiones que se emplean para los estudios hidrológicos de cuencas rurales.
En nuestro caso podemos emplear la expresión propuesta por Témez:
80 Tema 4

0,76
L

Te = 0,3
J 0,25

Si el terreno de escorrentı́a es más urbano, se puede aproximar el tipo de flujo creado por
el denominado overland flow, tı́pico de flujo en un plano. Dicho flujo puede ser descrito por
una aproximación de tipo onda cinemática como la siguiente, expresando las ecuaciones de
continuidad y de equilibrio de fuerzas:

∂q ∂y
+ =i−f
∂x ∂t

1/2
y 5/3 Io
q=
n

donde q representa el caudal de escorrentı́a por unidad de anchura, y es la altura de lámina


de agua de escorrentı́a, i la intensidad de precipitación, Io la pendiente media del plano, y
n el coeficiente de rugosidad de Manning del sustrato del plano. Para una lluvia de intensidad
constante y despreciando la infiltración, o bien en el caso de que el factor (i−f ) sea prácticamente
constante, se puede plantear una solución analı́tica de estas ecuaciones. Sea:
1/2
∂q 5 y 2/3 Io
=
∂y 3 n
multiplicando numerador y denominador por el calado, y, se puede obtener
1/2
∂q 5 y 5/3 Io 5q 5
= = = v=c
∂y 3 yn 3y 3
donde c es la celeridad con que se propaga una onda de caudal por acciones de tipo cinemático
(gravedad y fricción). Combinando esta última expresión con la ecuación de conservación de la
masa podemos escribir utilizando la regla de la cadena:

∂q ∂q
+c = c(i − f )
∂t ∂x

Con un enfoque similar pero utilizando como variable dependiente el calado en vez del caudal,
podemos llegar a escribir la ecuación homóloga:

∂y ∂y
+c =i−f
∂t ∂x
Si c = dx/dt, pendiente de unas lı́neas dentro del plano de solución x/t que llamaremos lı́neas
caracterı́sticas, la expresión anterior se puede escribir en derivadas totales, válidas a lo largo de
las mencionadas lı́neas caracterı́sticas, como:

dy
=i−f
dt
Pérdidas de precipitación 81

Si nos fijamos por ejemplo en la evolución del perfil de lámina de agua que escurre por un
plano inclinado, podemos integrar la ecuación anterior a lo largo de la lı́nea caracterı́stica como:

y = (i − f )t

Reemplazamos en la expresión de pendiente de las lı́neas caracterı́sticas, el resultado anterior:

2/3 1/2 1/2


dx 5q 5 y If 5 (i − f )2/3 t2/3 Io
= = =
dt 3y 3 n 3 n

Integrando esta expresión con respecto al tiempo, obtenemos el resultado siguiente:


Io
x= (i − f )2/3 t5/3
n

que describe la trayectoria en el plano x/t de la lı́nea caracterı́stica, y de la que se podrı́a extraer
el perfil de lámina de agua que adoptará sobre el plano en cuestión. Para el caso en que (i − f )
sea constante, el tiempo que tarda en alcanzarse el equilibrio, o lo que es lo mismo, el tiempo que
tarda en alcanzar el extremo aguas abajo una gota de agua caı́da en el extremo aguas arriba,
instante en que colabora en la escorrentı́a de salida toda la cuenca, se puede obtener despejando
de la ecuación anterior, el tiempo correspondiente para la longitud L:

!3/5
Ln
te = √
Io (i − f )2/3

Esta es la expresión correspondiente al tiempo de entrada si aceptamos que el patrón de


flujo en la superficie de la ciudad antes de la entrada en la red está descrito por el overland flow,
flujo a través de planos inclinados. Como orden de magnitud indicar que en zona urbana con
la densidad de edificación de nuestras ciudades, el tiempo de entrada suele estar entre 5 y 20
minutos. En zonas fuertemente impermeables, y con una gran mayorı́a de terreno directamente
conectado a la red, el tiempo de entrada está del orden de 5 a 10 minutos, mientras que en zonas
con menos densidad de obras de captación se alcanzan los 15 a 20 minutos.

4.2. Tiempo de viaje

Como se indicó previamente, el tiempo de viaje es el que tarda el agua en discurrir por el
interior de la red. En primera aproximación podemos estimarlo como el cociente entre la longitud
recorrida y la velocidad del agua:

L
tviaje =
v
82 Tema 4

La longitud recorrida se estima de los planos en planta de la red, pudiendo definirse con
bastante precisión. La velocidad del agua dentro de la red no es conocida a priori. El valor de
la velocidad depende de las condiciones geométricas de la red (sección, pendiente, rugosidad)
y también del caudal circulante. En la realidad el caudal circulante varı́a con el tiempo por lo
que en consecuencia la velocidad no es un dato fijo. Para realizar una estimación de ese valor
diversos procedimientos utilizan la velocidad correspondiente al caudal máximo de paso. Pero
recordemos que el tiempo de concentración, y por tanto sus componentes tiempo de entrada y
tiempo de viaje, se estima antes de realizar el estudio hidrológico, cuando aún no conocemos cual
es el caudal máximo de circulación. Quiere ello decir que tal y como se verá en el desarrollo y
aplicación del método racional, la estimación del tiempo de viaje por la red puede ser en algunos
casos un proceso iterativo.

5. Referencias

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ASCE. Manuals and Reports of Engineering Practice 77. New York.

Bedient, P., Huber, W. (1988). Hydrology and Floodplain Analysis. Addisson–Wesley. Re-
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Dolz, J., Gómez, M., Martı́n, J.P. (1992). Inundaciones y redes de drenaje urbano. Col.
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Marco, J. (1992). Formación de la escorrentı́a urbana. Procesos fı́sicos y métodos de cálculo.


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Viessman, W., Lewis, G., Knapp, J. (1989). Introduction to Hydrology. Harper and Row.
New York.

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