Exportación de volframio en WWII España
Exportación de volframio en WWII España
Introducción.
1
En este trabajo he tenido la inestimable ayuda del profesor Hugh Rockoff con el que comparto un
documento de trabajo del NBER referido al tema: "A Wolfram in Sheep´s Clothing: U.S. Economic
Warfare in Spain, 1940-1944." NBER Working Paper No. H0132. Issued in January 2001. Por otro lado
la información de las declaraciones de las explotaciones mineras siempre generan ciertas reservas, pero lo
que sí podemos afirmar es que son precios y cantidades mínimas del proceso y que se complementan con
otras fuentes, como son las estadísticas del Instituto Español de Moneda Extranjera, además de las
estadísticas del Bureau de Minas de Estados Unidos y del Imperial Institute británico.
2
Volframio o tungsteno: el vocablo "volframio" procede del alemán wolf e rahm (espuma o nata de lobo).
El vocablo "tungsteno" proviene del sueco Tung e sten (piedra pesada) ambas hacen referencia al mismo
mineral: número atómico 74. Símbolo: W. Es un cuerpo simple, metálico, de color gris de acero, muy
duro, muy denso y difícilmente fusible.
2
debido a un cúmulo de circunstancias que beneficiaron de forma espectacular a los
agricultores españoles de ciertas zonas de España. Así mismo, contribuyó a paliar en
parte la alarmante escasez de divisas durante el periodo bélico y sirvió al Estado como
fuente de financiación por el astronómico impuesto a que estaba sometido. Es también
un perfecto ejemplo del aprovechamiento por parte del gobierno español de una
oportunidad brindada por el conflicto bélico. En este caso concreto, y al margen de
afinidades ideológicas, los españoles colocaron como objetivo prioritario sus propios
beneficios y sólo en segundo lugar el de los antiguos aliados de España durante la
Guerra Civil, los alemanes.
Peor fue el trato dispensado a las potencias de las Naciones Unidas, y fue gracias
a las presiones ejercidas por éstos para participar en la competición por el preciado
mineral, que fue posible el gran negocio de los españoles.
Vamos a comenzar por profundizar en las razones que permiten la ventaja
española sobre este producto en los mercados mundiales: antes del inicio de la Segunda
Guerra Mundial el gobierno alemán organizó un acopio de materiales de los que era
deficitario en su territorio (gráfico 3) y en los que era muy sensible a las posibles
carencias que pudieran producirse durante un conflicto bélico (MILWARD 1997, 41).
De todos modos, este acopio era claramente insuficiente y pese a las pretensiones
autárquicas del gobierno nacional-socialista, había una clara dependencia de minerales
básicos para un país industrializado, por ejemplo en el caso del petróleo. Entre estos
minerales que no tenía en su territorio estaba el volframio, aunque era relativamente
fácil su importación desde el extremo oriente debido a las buenas relaciones
comerciales que mantenía Alemania con la Unión Soviética desde 1922 e intensificadas
en los años 30. China era un productor capaz de cubrir la demanda alemana y, de hecho,
este mineral no supuso ningún problema para los intereses alemanes hasta el 22 de junio
de 1941. Las otras posibles soluciones, como su importación desde el continente
americano - desde Bolivia o desde los [Link]., que tenían importantes yacimientos de
volframio - no era posible, ya que la vía marítima estaba casi impracticable debido al
bloqueo naval ejercido por la flota de guerra británica (GORDON / DAGERFIELD
1944). También realizaban pequeñas importaciones provenientes de la Península
Ibérica, puesd no existía ningún obstáculo serio para alcanzar el territorio alemán.
De golpe, y tras la invasión de la Unión Soviética, los alemanes tomaron
conciencia de que únicamente podían abastecerse de volframio con los yacimientos de
3
la Península Ibérica. Pasan de una situación de facilidad en el suministro del producto y
abundancia del mismo a otra en que la que se limita la zona de extracción del mineral.
De todos modos, en principio había suficientes yacimientos del mineral para cubrir la
demanda alemana, e incluso la administración alemana ya había iniciado una
intervención directa con empresas germanas tanto en Portugal como en España. Otra
ventaja que tenía la Península Ibérica era su proximidad, por lo que parecía una solución
más ventajosa que las importaciones desde China.
Esta situación tan favorable a los intereses del Eje se complica cuando el
gobierno británico decide iniciar la compra del citado mineral también en los mercados
portugués y español.
El gobierno británico no precisaba en realidad comprar el volframio en la
Península Ibérica, ya que tenía grandes reservas del mineral en su Imperio, en Birmania.
El objetivo del Foreign Office británico en el marco de su guerra económica alcanza el
abastecimiento del volframio. Los ingleses pretenden impedir que los alemanes
compren en la Península Ibérica el volframio; su método para perjudicar los intereses
alemanes es comprar dicho mineral, de tal forma que todo lo comprado por los
británicos evidentemente no alcanza el mercado alemán y, por tanto, no será utilizado
para los diversos armamentos alemanes que luego sirven para atacar a las tropas
británicas. Su propósito es intentar comprar lo máximo posible de lo producido en
Portugal o en España, para que prácticamente no quede producción disponible para los
alemanes. La situación se presentó poco favorable a los intereses aliados (aunque será
fantástica para los intereses españoles), ya que los alemanes durante el conflicto serán
capaces de comprar grandes cantidades, a niveles bastante aceptables para su industria,
aunque quizá no todo lo que hubieran deseado.
Los posibles errores de planteamiento por parte británica vinieron
fundamentalmente de la mano de tres factores: la importancia que se dio al volframio
por parte alemana, que destinará grandes recursos financieros para su adquisición y por
el otro lado, la reacción por parte de la iniciativa privada en España y en Portugal, que
aumentan de manera significativa la producción, así como la regulación por parte del
gobierno portugués en su precio y en la venta, unida al estímulo a la competencia por
parte del gobierno español.
El Gobierno portugués - aliado tradicional de los ingleses - consigue evitar la
confrontación por el volframio en su país por medio de diversos mecanismos de control
4
que sirven para el objetivo propuesto por su gobierno de evitar la guerra de precios o el
descontrol en la producción de las minas portuguesas (NUNES 2000) y para demostrar
su estricta neutralidad en el conflicto que se está desarrollando en esos momentos
(gráfico 5).
Estas medidas portuguesas se enfrentan a un obstáculo con el aumento
significativo de la producción en España. Al no colusionar los duopolistas en la
Península Ibérica, se da lugar a una elevación astronómica del precio en España (al
limitar Portugal las ventas con los alemanes). Por otro lado, la discriminación de precios
reinante en la Península anima el contrabando, pues para los empresarios portugueses
era preferible realizar la venta de su producto en el mercado español, debido al mayor
beneficio que les supone.
5
España.
Es necesario también resaltar la diligencia del gobierno español para favorecer la
competencia y mantener los precios altos, ya que evidentemente era ventajoso para los
empresarios españoles. Pero además, hay otros intereses muy importantes ya que
España tenía graves problemas para desarrollar su comercio exterior debido a un
cúmulo de factores iniciados durante la Guerra Civil: falta de reservas de oro, falta de
reservas en divisas y no ajustarse a los criterios internacionales, sino desarrollar una
moneda bajo criterios establecidos por el propio gobierno y no por el mercado
financiero, lo que evidentemente obstaculiza la aceptación de la peseta en los mercados
internacionales. Esto generó dificultades añadidas para importar, carencia gravísima
teniendo en cuenta que en esos años había hambre en grandes zonas de España. Por este
motivo era necesario comprar divisas, ya que obviamente los demás países preferían
libras o dólares, en vez de algo tan poco negociable en los mercados internacionales en
ese periodo como era la peseta.
Otra de las razones del problema de estrangulamiento grave era su falta de
capacidad de exportación al estar escasamente desarrollada la competitividad en el país
y al faltar los cauces adecuados para facilitar la inversión extranjera, así como incluso
los obstáculos para la concesión de créditos por parte de las potencias aliadas, ya que
consideraban peligroso la penetración de intereses extranjeros en el país. Al salir de la
Guerra Civil, la industria española había perdido capacidad productiva y el modelo
económico desarrollado en España desde inicios del siglo XX había sido el de
abastecimiento para el consumo interno, por lo tanto carecía de los mecanismos y de la
tradición exportadora (que sí estaban presentes en otros países), salvo en lo referente a
los productos del primer sector, las materias primas y los productos agrarios.
Todos estos problemas animan al gobierno español a exigir que las
exportaciones de volframio fueran en la unidad de cuenta nacional. Por tanto, se impuso
la compra de pesetas por parte de los importadores extranjeros de volframio, de lo que
se deriva una nueva ventaja para la economía española pues aunque los compradores de
volframio no estaban interesados en la peseta, sí lo estaban en el mineral, y
contribuyeron a aupar la cotización de nuestra moneda.
El proceso se fue consolidando con la duración de la guerra, que dejó de ser una
guerra relámpago y se convierte en una guerra de desgaste. Desde la segunda mitad de
1941, con la invasión de la Unión Soviética, el sector del volframio español acusará el
6
cambio en las tácticas bélicas. Antes la demanda era escasa y destinada en exclusividad
a los alemanes, con la clara intención del gobierno español de favorecer a su antiguo
aliado de la Guerra Civil. Pero la producción no era muy relevante, ya que en 1940 era
de 386 toneladas y con un leve crecimiento en 1941 hasta las 408 toneladas, pero a
finales de este último año comienzan los grandes cambios por lo que el gobierno
español, bajo las presiones del gobierno británico, autoriza a los aliados la compra del
volframio y por su parte los británicos destinarán cantidades más importantes para su
compra también a finales del citado año (FEIS, 1948).
El inicio de la competencia dispara los precios, que habían subido de manera
relativamente moderada desde los 639 dólares en 1939 hasta 913 dólares en abril de
1941, pero desde la invasión de Rusia crecieron hasta los 2.797 dólares, para doblar su
precio en poco tiempo ya que en octubre alcanzan la cantidad de 4.566 dólares, a
consecuencia de la fuerte competencia entre los aliados y los alemanes (en este
momento los aliados eran tan sólo los británicos).
Si los alemanes gestionaron sus actividades económicas con España por medio
de su compañía "Sofindus", los británicos crean a tal fin la “Compañía Comercial del
Reino Unido”, que depende directamente del Ministerio de Economía de Guerra. Los
americanos iniciarán la compra del volframio español desde febrero de 1942 después de
un largo periodo de maduración del planteamiento que propusieron los británicos y que
tuvo en sus inicios un fuerte rechazo por parte de la administración americana hasta el
extremo de que Jesse Jones responsable de la Corporación de Reconstrucción
Financiera lo consideró estúpido (FEIS 1947,169).
Por un lado, entendía la administración americana que podían aplicarse medidas
de presión económica más agresivas, que obligaran al gobierno español a abstenerse de
vender el volframio a los alemanes con un embargo de petróleo como el que le
impusieron en 1944. Por otro lado, está la duda de si destinar recursos financieros a la
compra de volframio en vez de destinarlo al aumento de la propia producción militar.
Ya cuando el gobierno norteamericano decidió aceptar el planteamiento
británico, la competencia con los alemanes en suelo español se fue intensificando de
manera sustancial. El gobierno americano crea la “Compañía de Comercio de los
Estados Unidos” que disponía de 22 millones dólares en sus inicios destinados para la
compra del volframio y desde julio ya organizan el segundo plan de compra de
productos españoles conjuntamente con los británicos.
7
Todo el esfuerzo aliado fue en beneficio de la producción española y el inicio de
la explotación de más minas, al ser tan fácil su venta y con un precio en continuo
ascenso. Este es un aspecto clave que no tuvieron presente en sus cálculos los aliados: el
dinamismo del pequeño empresariado o del pequeño propietario del campo,
lógicamente animado por el comportamiento de los precios, pues en junio de 1942 el
precio estaba casi en los 10.000 dólares.
En este sentido serán de prioridad máxima para el gobierno español las divisas
procedentes de las exportaciones de volframio ya que el volframio será el producto que
más divisas introduce en España en los años 43 y 44. Además, el productor español era
consciente de que la oportunidad de la venta del volframio tan sólo duraría el periodo
bélico, por tanto el gobierno español favorece al más débil en la pugna por el producto,
los alemanes.
Otro aspecto financiero importante relacionado con la producción de volframio
fue el establecimiento de un impuesto sobre el mineral, que inicialmente se giraba sobre
la producción y que finalmente descansó sobre la exportación. El impuesto sobre la
producción era muy elevado (5.000 dólares por tonelada), pero a comienzos de 1943 el
gobierno español quiso aumentar el impuesto en 10.000 dólares más a la exportación.
Las protestas vinieron tanto por parte alemana como por parte aliada. Tal vez pueda
sorprender la protesta aliada, ya que su capacidad económica era superior a la alemana y
por tanto, podían hacer frente en mejores condiciones a la petición española, pero los
aliados tal vez sospechaban que el impuesto se les aplicaría exclusivamente a ellos y no
a los alemanes. La otra posibilidad es que los aliados protestaran para obstaculizar los
intereses del gobierno español, demasiado afín a la causa del Eje.
Finalmente el gobierno español acepta en parte las protestas e impone su
gravamen a la exportación, pero desaparece el impuesto a la producción. Por tanto, en
vez de ingresar 15.000 dólares por tonelada, percibe 10.000, con la clara ventaja de
poder conseguir un mayor control en la exportación con los aliados por vía marítima y
tal vez con los alemanes, pero con mayores problemas de control al ser su exportación
por vía terrestre, lo que ofrece más posibilidades de contrabando - que de hecho se
produce -, y aunque de momento desconocemos su alcance lo intuimos importante.
Otro problema que surge en el proceso de compra fue que los alemanes no
disponían de recursos financieros suficientes para seguir comprando volframio. Por ese
motivo el gobierno español busca soluciones para que perdure la competencia y por
8
tanto se mantengan los precios altos. El agotamiento de los recursos alemanes ocurre en
la primavera de 1943. El gobierno español acepta que el volframio comprado por los
alemanes se pague con la deuda pendiente que arrastra España de la Guerra Civil con
los alemanes y por la venta de equipo militar alemán, de este modo favorece la
competencia y naturalmente los precios altos. La última formula para la venta a los
alemanes del volframio, la compra de equipo militar alemán, fue un tortuoso logro por
parte de la administración española que precisaba con urgencia de los equipos frente al
reacio gobierno alemán, pues debido a su mayor necesidad se resistían a estas ventas o
establecían precios astronómicos. Las facilidades ofrecidas para que los alemanes
pudieran seguir compitiendo generaron un cierto malestar en la administración
americana, que exige al gobierno español un cambio de postura, e incluso que España
cese su exportación de volframio a los alemanes.
Estas protestas de los americanos emanan de los continuos signos favorables a
los alemanes por parte del gobierno español que se materializaba en la División Azul,
las facilidades de actuación en el territorio español de los espías alemanes, que daban
puntual información de los barcos aliados que cruzaban el estrecho de Gibraltar, una
prensa española descaradamente favorable al Eje o el distinto trato a los aviones aliados
y a los del Eje en el espacio aéreo español 3. Por último, la preparación de la invasión de
Europa - el D-day- decide a Roosevelt a obligar a España a que no exporte volframio.
Este era un problema no exclusivo de España, sino que también era necesario presionar
a los portugueses en la misma dirección.
Lo que sí aplican los americanos son medidas más duras a España, debido a su
mayor simpatía con los alemanes. De hecho, aplicarán un embargo desde enero de 1944
sobre el producto más crítico para la economía española según los analistas americanos,
el petróleo. Los americanos tenían la experiencia de otro embargo de petróleo de 19404,
resuelto con gran éxito para sus intereses, y lo vuelven a aplicar en 1944. A lo largo de
todo el periodo bélico lo utilizan como elemento de presión sobre el gobierno español,
suministrando lo mínimo posible para defender los intereses americanos y ahora, con la
guerra favorable para la causa aliada, pensaban obligar a que su gobierno sea menos
3
El avión del Eje recibía la asistencia necesaria y volvía a sus bases, en el caso de un avión aliado era
internado como queda establecido por el derecho internacional.
4
Sobre este tema puede consultarse a CARUANA DE LAS CAGIGAS, Leonard (1999): “The Unknown
Embargo: The U.S. Oil Embargo of Franco’s Spain during World War II.” Mimeo, Rutgers.
9
favorable a los intereses del Eje.
Aunque cada vez parecía más próximo la victoria aliada, Franco pensaba que
todavía era posible la victoria del Eje y no consideraba aceptable que una potencia
impusiera su voluntad a España atentando a la soberanía española. De todos modos,
Franco afirmará a las potencias aliadas que no exporta el preciado mineral, pero de
hecho lo seguirá haciendo con los alemanes (LEITZ 1996).Gracias a la intervención del
gobierno británico que no veía viable la solución norteamericana, se firma en mayo un
acuerdo con los españoles por el que se les autoriza a la venta del mineral, pero en unas
cantidades muy pequeñas.
En realidad el final del gran negocio del volframio tendrá lugar cuando las tropas
alemanas abandonen la frontera Pirenáica y se pase con ello una página en la que un
país aparentemente débil supo aprovechar racionalmente una coyuntura muy favorable a
sus intereses.
Los beneficios, según se desprende de las estadísticas del Banco de España, son
increíbles: de significar tan sólo un 0,4 por ciento de las exportaciones españolas en
1940, hasta alcanzar casi un 20 % de las exportaciones (gráficos 1 y 2), es decir, ser el
producto más exportado por España en los años 43 y 44. A lo que hay que añadir el
positivo influjo sobre el mercado de divisas, ya que se facilitó la importación de
productos básicos para la economía española.
Por último, la venta de volframio incluso tuvo efectos sobre el PNB del país, ya
que de ser tan sólo un 0,1% en 1940, pasará hasta más del 1 por ciento del producto
nacional.5
5
Este cálculo está realizado sobre el dato de PNB ofrecido por PRADOS, 1995.
6
Queda así reflejado en la documentación recogida en el Archivo Histórico Nacional provenientes
de las declaraciones de las explotaciones.
10
En la producción hubo clara presencia de empresarios alemanes y británicos, así
como en menor medida americanos, pero el agente que dinamiza en mayor medida la
actividad fue el pequeño empresario español, o tal vez sea mejor decir el pequeño
agricultor propietario, que encontró una actividad infinitamente más lucrativa que
cultivar la tierra.
De este modo, de tan sólo 6 minas a inicios de 1941 -una producción casi
anecdótica en la economía española- se desarrolla el mercado a raíz de la invasión de la
Unión Soviética por parte del ejército alemán y con la nueva guerra económica iniciada
por los británicos.
La mayor intensidad de la actividad extranjera significa el comienzo del
aprovechamiento de la oportunidad para España brindada por la guerra y la competencia
feroz entre los bandos contendientes por obtener un mineral cada vez más preciado,
tanto que pasó de valer como el polvo a casi valer como el oro7. De este modo, en poco
tiempo se quintuplican las explotaciones de minas de volframio, pues pasaron a más de
30 a inicios de 1942. Además es interesante destacar la explotación de minas que jamás
se hubieran desarrollado en el interior del país debido al coste en el transporte.
Así, en Orense, pese a las malas comunicaciones, empezará su explotación y del
mismo modo en Salamanca, Córdoba o Cáceres. El beneficio derivado permitirá su
crecimiento hasta alcanzar más de 100 minas explotadas en 1943, muchas de estas
pequeñas explotaciones con producciones ridículas si se comparan con las extracciones
de otras actividades mineras, bajo la marea de un precio que alcanzó unos niveles
insospechables en un principio, y que incluso supera esas cifras a inicios de 1944. Sin
embargo, al producirse el acuerdo con los aliados y retirarse de la frontera francesa las
tropas alemanas -lo que interrumpe el transporte terrestre del mineral -, desciende de
manera también rápida la explotación de las minas.
Si hacemos un análisis a nivel provincial, hay que destacar el caso más importante
en La Coruña, donde la producción era mínima a inicios de 1941 con tan sólo dos
pequeñas minas. A lo largo del año de 1942 empieza a aumentar el número de empresas
y seguirá creciendo su número hasta alcanzar una actividad relevante en 35 minas a
inicios de 1944. Manifestando una cierta inelasticidad de oferta a corto plazo, fue más
lenta la ampliación de la explotación de las minas que la subida de los precios y no será
7
Símil utilizado por el Embajador británico en España durante esta época (Hoare S.,1947).
11
hasta el segundo semestre de 1942 cuando aumente de manera significativa la
extracción del preciado mineral, ya que es cuando los agentes económicos poseen la
información acerca de la evolución de los precios y de cómo se habían multiplicado en
reiteradas ocasiones y toman las medidas necesarias para aprovechar la coyuntura 8.
Desde ese momento, el crecimiento de la extracción será sostenida y también crece el
número de minas. Como en general hay escasa mecanización, la extracción media por
mina es pequeña.
Como ejemplo de esta escasa extracción por mina y aumento significativo de
empresas, uno de los caso más claros es el de Cáceres, que casi iguala el número de
minas a las que hubo en La Coruña, pero con menor producción en promedio, poniendo
de manifiesto que son pequeños propietarios que dedican parte de su actividad a la
extracción del mineral. Así, hasta bien entrado 1943 no se alcanza en la provincia la
extracción trimestral de 100 toneladas del total de minas - más de 20 explotaciones - es
decir, que no se extraían más de 56 kilos diarios, una cantidad muy elocuente de la
escasa producción y la nula mecanización de una actividad, por contra, enormemente
lucrativa.
Un proceso muy parecido al de Cáceres ocurre con la provincia de Salamanca, en
donde a inicios de 1941 no había extracción del mineral, pero en su momento más
álgido hubo hasta 23 minas en explotación y nuevamente con escasa producción por
mina en bastantes explotaciones, que no alcanzan la tonelada al trimestre. Así, la
empresa más importante sólo extrajo 33 toneladas en un trimestre en el momento de
máxima producción.
Otro caso que difiere del resto se produce en Pontevedra, ya que tanto el número
de minas y como la producción no varían con la misma intensidad que en el resto de las
provincias. Lo que sí varían obviamente y de manera muy acusada son los ingresos
generados por una producción relativamente alta y constante.
Hubo casos de provincias en las cuales la producción fue puntual - casos en los
que sólo se declaró una explotación, por ejemplo- lo que lleva a preguntarnos si las
mínimas cantidades que se contabilizaron fueron o no reales, aunque también es cierto
que al tratarse de una actividad de gran interés para el gobierno -por su valor
estratégico-militar, por los ingresos fiscales derivados y por la fuente de divisas que
8
Para un análisis más profundo de la elasticidad de oferta para el período 1941:2-1944:4 puede
consultarse CARUANA, L. y ROCKOFF, H. (2001), pp.21 y 22
12
generó -, es probable que el control fuera mayor que en otras. 9
Conclusiones.
9
La suma de las declaraciones a hacienda por parte de las explotaciones mineras no difiere en gran
medida de las estimaciones realizadas por las estadisticas oficiales tanto españolas como británicas o
americanas, por tanto validan la información. De todos modos, también hay claros casos que declaran
menos o manipulan el precio o cantidades pero son un porcentaje pequeño.
13
GRÁFICO 1.
30%
20% volframio
naranjas
10%
0
1941 1942 1943 1944 1945
GRÁFICO 2.
30
20
10
0
1940 1941 1942 1943 1944 1945
14
GRÁFICO 3.
10000
9000
8000
7000 China
6000
British D.
5000
4000 Portugal
3000 Spain
2000
1000
0
1936 1937 1938 1939
GRÁFICO 4.
7.000
6.000 5.964
Portugués
5.582
5.000
15
GRÁFICO 5.
Precios y Producción
18000
17000
16000
15000
14000
13000
12000
11000
10000
9000
8000
7000
6000
5000 Prices in Spain
4000
3000 Prices in
2000
1000 Portugal
0
Production in
1º t 2º t 3º t 4º t 1º t 2º 3º 4º 1º 2º 3º 4º 1º 2º 3º 4º
Portugal
Production in
41 41 41 41 42 42 42 42 43 43 43 43 44 44 44 44
Spain
16
GRÁFICOS DE LA ACTIVIDAD EN LAS DISTINTAS PROVINCIAS 6.
1800000 500000
1600000
400000
1400000
1200000 300000
1000000
800000 200000
600000
400000 100000
200000 0
0
1200000
1000000
1000000
800000
800000
600000
400000 600000
200000 400000
0
200000
,2
,4
,2
,4
,2
,4
41
41
42
42
43
43
0
1941
1941
1941
1941
1942
1942
1942
1942
1943
1943
1943
1943
1944
1944
1944
1944
19
19
19
19
19
19
2000000 600000
500000
1500000
400000
1000000 300000
200000
500000
100000
0 0
19 3
19 ,4
19 1
19 ,2
19 ,3
19 4
19 ,1
19 2
,3
19 4
19 1
19 2
19 3
19 4
19 1
19 2
19 3
,4
,
,
42
42
43
43
43
43
44
44
44
42
43
43
43
43
44
44
44
44
19
19
2000000 2500000
2000000
1500000
1500000
1000000 1000000
500000
500000
0
0
,2
,4
,2
,4
,2
,4
,2
,4
41
41
42
42
43
43
44
44
19
19
19
19
19
19
19
19
17
Precio
precio precio precio
18
19
100000
120000
140000
160000
20000
40000
60000
80000
0
19 41
19 ,1
0
0
41
0
20000
40000
60000
80000
100000
120000
50000
100000
150000
200000
50000
100000
150000
200000
41 ,1
,2 19
0 0 41
,3
0
19
1942,30 19 41
41 ,3 19
,4 0 42
1942,40 0 ,1
19 0
19 42 19
1943,10 42 ,1 42
,2 0 ,3
0
0 19
1943,20
BADAJOZ
19 42 19
43
LA CORUNA
SALAMANCA
42 ,3 ,1
1943,30 0 0
PONTEVEDRA
,4
0 19 19
19 43 43
1943,40 ,1 ,3
0
43
,2 0
19
1944,10 0 19 44
43 ,1
0
19 ,3
1944,20 43 0 19
,4 44
0 ,3
1944,30 0
19 19 19
4 41
0
50000
100000
150000
200000
250000
50000
0
100000
150000
200000
42
0
0
50000
100000
150000
200000
250000
50000
100000
150000
200000
1,
1 ,1 ,2
19 19 0 19 0
4 42 41
1942,40 1,
,2 ,4
19 3 19 0 19 0
1943,10 42
,
42 42
, ,
19 1 19 30 19 20
1943,20 42 42 42
, ,4 ,
19 3 19 0
1943,30 19 40
CORDOBA
ZAMORA
ORENSE
43
CACERES
43 43
, , ,2
1943,40 19 1 19 10 19 0
43 43 43
, ,2 ,4
1944,10 19 3 19 0 19 0
44 43
, ,3 44
1944,20 19 1 19 0 ,2
44 43 19 0
1944,30 ,3 ,4 44
0 ,4
0
1944,40
LA CORUNA por ciento Orense por ciento
80% 80%
60% 60%
40%
40%
20%
0% 20%
0%
,1
,3
,1
,3
,1
,3
,1
,3
41
41
42
42
43
43
44
44
19
19
19
19
19
19
19
19
,2
,4
,2
,4
,2
,4
,2
,4
41
41
42
42
43
43
44
44
19
19
19
19
19
19
19
19
PONTEVEDRA por ciento ZAMORApor ciento
62%
80% 60%
60% 58%
56%
40% 54%
52%
20%
50%
0% 48%
46%
19 ,10
19 ,20
19 ,30
19 ,40
19 ,10
19 ,20
19 ,30
19 ,40
19 ,10
19 ,20
19 ,30
0
,4
44%
41
41
41
41
42
42
42
42
43
43
43
43
58%
80%
56%
60%
54%
40%
52%
20%
50% 0%
48%
,1
,3
,1
,3
,1
,3
,1
,3
41
41
42
42
43
43
44
44
46%
19
19
19
19
19
19
19
19
44%
1941 1941 1941 1942 1942 1942 1942 1943 1943 1943 1943
70%
80%
60%
50% 60%
40%
40%
30%
20% 20%
10%
0%
0%
1942,30 1942,40 1943,10 1943,20 1943,30 1943,40 1944,10 1944,20 1944,30
1942 1943 1943 1943 1943 1944 1944 1944 1944
19
LA CORUNA promedio toneladas ORENSE promedio toneladas
20,00
18,00
16,00
14,00
15,00
12,00
tons
tons
10,00
10,00
8,00
6,00
5,00
4,00
2,00
0,00
0,00
,2
,4
,2
,4
,2
,4
,2
,4
41
41
42
42
43
43
44
44
19
19
19
19
19
19
19
19
PONTEVEDRA promedio toneladas ZAMORA promedio toneladas
50,00
45,00 3,00
40,00
35,00 2,50
30,00 2,00
tons
tons
25,00
20,00 1,50
15,00
1,00
10,00
5,00 0,50
0,00
0,00
1942 1942 1942 1942 1943 1943 1943 1943
12,00
8,00
10,00
6,00 8,00
tons
tons
4,00 6,00
2,00 4,00
0,00 2,00
0,00
,2
,4
,2
,4
,2
,4
41
41
42
42
43
43
19
19
19
19
19
19
6,00
12,00
10,00 5,00
8,00
4,00
6,00
tons
4,00 3,00
2,00
2,00
0,00
1,00
,3
,4
,1
,2
,3
,4
,1
,2
,3
42
42
43
43
43
43
44
44
44
19
19
19
19
19
19
19
19
19
0,00
1942 1943 1943 1943 1943 1944 1944 1944 1944
20
GRÁFICO 7.
200000
Badajoz
150000
CÁCERES
CORDOBA
LA CORUÑA
LEÓN
MADRID
100000
ORENSE
50000
1941,1 1941,2 1941,3 1941,4 1942,1 1942,2 1942,3 1942,4 1943,1 1943,2 1943,3 1943,4 1944,1 1944,2 1944,3 1944,4
21
Nombre de las minas.
La Coruña: San Finx, Maria Cruz, Netoma, Galaica, La Reconquista,Teresa de
Jesus, Pastoriza, Pedro Abalenda Rodriguez, Ramon Gasset, Industrias Gallegas S.A.,
Iparraquire Alberdi, Ramon Lopez Borrego, Esperanza, Antonio del Moral, Santa
Cristina, Santa Tecla, Julio García Fernandez, Hermanos de Indalecio Hermida, Jose
María Iparraguire, Ramona López Borrego, Raimundo López Borrego, Raimundo
López Conce, José Gonzalez Chas, Mina Cualquiera, Bernardo Mina Montans, José
Combes Pego, Fernado Gonzalez Conde, Ricardo Stuart, Antonio Cortes.
Orense: Alfredo Barros Táboars, Antonio Conde, Francisco Fernandez, Luis Gil
Mejuto, Ramiro Gulias Gulias, Amalia Guillaza, Francisco Labandeira, Francisco
Janeiro Fortes, Leoncio Martinez, Gerónimo Merino, Amador Mínguez, Manuel, Prieto
Rascado, Sinforiano Ródenas Arce, R. Rugado, José Chamorro López, Franco
Fernández Troitiño, Industrias Arsénicas Reunidas, Pedro Marfany Vilarassan, La
Genovesa, Linares, Montes de Galicia, Manuel Prieto Rascado, José R. Reigada, Juan
Rivas del Molino.
Pontevedra: Fernando Cort Boti, Otto Gerdlzen Boyé, Sociedad Estaños Silleda,
José Chamorro, Estañiferas de Galicia, Manuel Gulias Portos, Victoriano Sanchez
Suarez.
Zamora: Compañía Minera de Bilbao, S.A.
Salamanca: Serafin Abaitua Eguidazu, Compañía Minera Bilbaina S.A., Manuel
Martinez Zurita, Manuel Mendez, Minas Cuenca Duero, Teofilo Rodriguez Espinosa,
Francisco Hernandez Martin, Manuel Mendez, Abdon Merladet, Petrolifera Transporte
S.A., Josefina del Rio Blanco, Higinio Severino, Antonio Aguilera Morros, Sierra de
Gredos, Julio Gonzalez Fernandez, Francisco Hernandez Martin, María Llorente,
Manuel Martinez Zurita, Manuel Mendez, Minas del Oeste, Esperanza Rodriguez
Ocaña, Latina Inmobiliaria S.A., Sociedad Minera Risco, Tomas Acosta, Antonio
Aguilera Morros, Adolfo Hernandez Santos, Cristobal Martin García, Felix Martin
Asensio, Manuel Martinez Zurita, Manuel Mendez García, Minas del Oeste S.A.,
Joaquín Pingu Cusi, Esperanza Rodriguez Ocaña, Eugenio Salarnes, Joaquín Sanchez
García.
Cáceres: Juan Arencio Mendez, Oiguer Moya Gaston, Eurgenio Salanier Conde,
Constantino Garcíarquellas, Eugenio Palanier Conde, Eugenio Palanier Conde, Jose
Bueno Muñoz, Constantino García Argüelles, Minas del Oeste S.A. José Bueno Muñoz,
22
Cia. Industrial Expendedora, Esteban Martin, Baldonero Sanchez, Crescenciano Alierz
Caballero, Gregorio García Franco, Francisco Prim Alegría, Ramon Gonzalez de la
Fuente, Gonzalo Vazquez Vargas, Felix Martin Asensio, Juan Rodriguez Dominguez,
Alejandro Valiente Dominguez, Joaquín Mendo Martin, Compañía Minera Salmantina,
José Campillon Hurtado, Cayetano Gales Fernandez, Miguel Moya Gaston,
Buenaventura Blanco Blanco, Compañía Industrial Espendedor, Cipriano Pérez García,
Minas Reunidas S.A., Isidro Sanchez Gil, Blas Albarado Baltá, Antonio Davila, José
Alfonso Martinez, Antonio Grarrido Cruz, Magariño Blanco, Tomas Romero Gomez,
Francisco Romero Sanchéz, Jose Riesgo Gallo.
Badajoz: Montes de Galicia S.A., Construcción Bernal, Montes de Galicia S.A.
Tomas Martin Dominguez, Primitivo Hortigon.
Cordoba: Felix Aguire Iturbe, Antonio Carbonell Trillo F., Ortiz Arano
Hermanos, Minas Reunidas S.A.
León: Sebastian Salleres Montes.
Madrid: Teodoro Ayuso Alonso.
BIBLIOGRAFÍA.
CARUANA L.R. and ROCKOFF H.(2001): "A Wolfram in Sheep´s Clothing: U.S.
Economic Warfare in Spain, 1940-1944." NBER Working Paper No. H0132.
CARUANA DE LAS CAGIGAS, LEONARD. (1999): “The Unknown Embargo: The
U.S. Oil Embargo of Franco’s Spain during World War II.” Mimeo, Rutgers.
FEIS, H. (1947): The Spanish Story: Franco and the Nations at War. New York, Alfred
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23
Constitucionales.
LEITZ, C. (1996): Economic Relations Between Nazi Germany and Franco’ s Spain
1939-1945. Clarendon Press. Oxford.
SWEENEY, J.K. (1974): The Portuguese Embargo. Military Affairs, vol. 38. No 1.
24