CAPITULO 2
La naturaleza de la escuela actual
Las prácticas y el tipo de escuela que hoy conocemos es sólo una entre muchas otras formas
posibles, el análisis histórico nos demuestra que existieron diversos modelos hasta llegar al
presente, que aceptamos como natural. Es importante estudiar los modos de
institucionalización porque cada sociedad y cada proceso social se apoyan en sus antecesores,
sea para negarlos, para afirmarlos o para resignificarlos.
Escuela existió siempre y en todas partes, no sólo está justificado que siga existiendo, sino que
su universalidad y eternidad la hacen tan natural como la vida misma.
La escuela de hoy es un fenómeno de la Modernidad, y saberlo nos habilita a repensar las
formas que asume la educación, podemos construir posibles y necesarias nuevas formas de
educación, es necesario restituir esta sensación de extrañeza, de artificialidad, para lectores
que hemos crecido en sociedades donde la presencia de escuelas no sólo es lo más natural del
mundo, sino que su ausencia es vista como una falta, defecto o desatención"
La des-naturalización de las prácticas educativas
Con diferentes nombres, formatos y costumbres de uso, estos modelos y prácticas escolares
son comunes a todos nosotros. Muchas prácticas que experimentamos como naturales, son de
carácter social, es decir, las hemos aprendido en nuestra participación e interacción en la vida
social.
Las rutinas más comunes son frutos de una determinada construcción cultural. En las escuelas,
encontramos:
• Un edificio con ciertas características, al que identificamos como escuela, salones
denominados aulas, patios cubiertos y descubiertos, gimnasios, salones de usos múltiples,
salas de profesores, bibliotecas. Con diferentes nombres, formatos y costumbres de uso, estos
modelos y prácticas escolares son comunes a todos nosotros.
Nuestra intención es, trazar un recorrido que nos permita capturar el carácter histórico de las
prácticas educativas, ya que, pedagógicamente, no es posible construir un conocimiento
acerca de un objeto sin cuestionar su forma, su contenido y las prácticas.
Modelos para armar3: recorriendo los caminos de la institucionalización educativa a través
de la historia
Si una sociedad posee un escaso saber acumulado y sus procesos son simples, los procesos
educativos serán de corta duración. Por el contrario, a medida que una sociedad se vuelve más
compleja y posee más saberes, el proceso educativo requiere más tiempo.
Proponemos que las formas que asumen las prácticas educativas, queden establecidas, por un
lado, según el qué y, por otro, según el a quiénes, y las posibles combinaciones que surgieran
entre ambos componentes. La educación es necesaria para la producción y reproducción de la
sociedad, los saberes considerados apropiados son y deben ser transmitidos a quienes han de
contribuir a que la sociedad continúe y se proyecte en el tiempo.
Los saberes en las primeras sociedades
En las sociedades más remotas los saberes que se transmitían. Como señala Aníbal Ponce: En
las comunidades primitivas, la enseñanza era para la vida por medio de la vida: para aprender
a manejar el arco, el niño cazaba; para aprender a guiar una piragua, navegaba. el hombre dejó
de ir al encuentro de su comida y empezó a generarla él mismo: ocurrió el paso del
nomadismo al sedentarismo. supuso incorporar nuevas herramientas para el proceso de
trabajo y fabricar los primeros utensilios como la azuela, la azada y la hoz. Fue necesario
transmitir nuevos saberes a las nuevas generaciones, nuevos saberes que se agregaban a los
que estaban ligados a la caza, la pesca y la recolección, ahora, los niños debían adiestrarse en
el funcionamiento de las herramientas. El pasaje de la recolección a la producción trajo
consigo un cambio respecto a considerar cuan necesarios eran los saberes. La mayor
complejidad de los conocimientos requirió diferentes procesos de transmisión. A medida que
el caudal de lo acumulable iba incrementándose, la división entre el trabajo manual de
producción básica de alimentos y vestidos, y diversos oficios el trabajo intelectual se
intensificó.
¿Cómo se enseñaba y aprendía en los primeros tiempos de la humanidad?
En las primeras comunidades la educación estaba caracterizada por su casi nula
institucionalización ya que, en general, los infantes aprendían a través de su participación en la
práctica de los adultos, pues no había instituciones dedicadas exclusivamente a la enseñanza.
Las formas de inclusión en las sociedades de los inicios de la humanidad, representadas en las
formas de rituales de iniciación, poseían un modelo de evaluación o prueba, tenían la
representación de una figura de maestro o alguien capaz de transmitir cierto saber valioso
para quienes debían integrarse en la comunidad.
La institución escolar, si bien está inscripta en el seno de la comunidad, procede de acuerdo
con una lógica que le es propia y exclusiva: sus ritmos y sus tiempos no se ajustan a los del
mundo, sino a los de sus propias necesidades.
Diferentes modelos de institucionalización de la educación a través de la historia
Diversos modelos que ejemplifican diferentes versiones de la institucionalización de la
educación, de acuerdo con las condiciones de organización sociopolítico, económica y cultural
correspondientes a variadas sociedades. El objetivo es que el lector pueda reconocer algunos
elementos compartidos y otros específicos de cada modo de institucionalización de la escuela.
Escuelas sobre alfombras en Oriente
En la tradición de Medio Oriente, el pueblo judío implementó para complementar la educación
familiar. Estas formas tenían por objetivo, en especial, la enseñanza del hebreo, luego de que
ese pueblo pasó largos períodos en cautiverio. Los niños aprendían hebreo sentados en el piso,
sobre una alfombra, alrededor de un maestro que les enseñaba.
La escuela del ciudadano en Atenas
En la antigua Atenas, la educación de las elites se realizaba a través de un modelo preceptoral,
es decir, era costumbre que los padres confiaran el niño a un preceptor, a quien se le
encomendaba la educación completa y directa del pequeño. El preceptor fue sucedido por la
figura del pedagogo. En el caso de Atenas, se observa con claridad que el qué de la educación y
el a quiénes son los ejes sobre los cuales se estructura el armado de un modelo escolar, de
acuerdo con las necesidades políticas y culturales de una determinada civilización. En la
antigua Atenas, existían profundas divisiones sociales, amplios sectores dominados bajo el
régimen de esclavitud y servidumbre y que la educación sistemática tenía como destinatarios
sólo a los grupos sociales más privilegiados.
Roma: sillones y castigos
El maestro ocupaba un sillón los niños se sentaban en el suelo o sobre alguna piedra, rara vez,
en bancos. En la Roma imperial, la aplicación del método de castigos corporales era
ciertamente una costumbre. La severidad resultaba ser parte del método pedagógico, aunque
no todos estaban de acuerdo con tales procedimientos.
La educación en casa del príncipe
Las primeras escuelas estaban en manos de la elite dirigente, el resto era la modalidad
educativa a la que accedía la mayoría de la población. Los grupos dirigentes tenían sus propias
prácticas educativas institucionalizadas, por ejemplo, una cierta educación domiciliaria, los
preceptores enseñaban a príncipes y a nobles, era habitual que, en el interior del palacio, un
príncipe, sentado en una silla, escuchara la lección por parte de su preceptor.
La primera metodología didáctica moderna: Comenio
El teólogo y pedagogo Jan Amos Comenius creó un nuevo cuerpo de principios teóricos y de
propuestas prácticas para organizar la educación que consistía en traducir la teoría en un
programa educativo.
Obra Didáctica magna (1986):
• La educación debe ser única e igual para todos, sin distinción de género, nivel social o grado
de inteligencia.
• La educación debe ser universal, por tanto, en la escuela, se debe enseñar todo lo que el
hombre necesita, por su condición racional: artes, ciencias, costumbres, lengua y religión. •
Las propuestas educativas deben actualizarse según se actualizan el conocimiento científico y
los métodos de enseñanza. • La
escuela debe estar correctamente organizada, en lo relativo a los tiempos, las disciplinas y las
conductas de los alumnos.
Comenio propuso una organización gradual de la educación. Al principio, el niño debe estar al
cuidado de la madre; entre los 6 y 12 años, el niño debe ir a la escuela pública; entre los 12 y
18, a la escuela de gramática o gimnasio; y entre los 18 y 24, a la universidad.
Comenio fue el primero en construir un programa que no sólo especifica qué y a quiénes está
destinada la enseñanza, sino también, cómo debe implementarse.
La escuela del padre La Salle: enseñando simultáneamente
Juan Bautista de La Salle (1651-1719) sacerdote y pedagogo francés, fundó en 1681, el
Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas (1681), se dedicó, especialmente, a la
educación masiva de los niños pobres y a la formación docente. En la mayoría de los países de
tradición occidental, la educación tiene un sesgo laico, sobre todo en el sector público, en la
historia de la educación, la Iglesia y otros cultos han ocupado un lugar central y privilegiado
como constructores y creadores de tendencias pedagógicas.
El orden y el control se aplican, en el modelo de La Salle, mediante la simultaneidad de la
enseñanza, es decir, un grupo de alumnos recibe la misma instrucción al mismo tiempo, a
través de un único docente. Los estudiantes se colocan mirando al frente, en silencio, y prestan
atención a su maestro, sentado estratégicamente detrás de su escritorio.
Como sostiene Carlos Lerena en su artículo "El oficio de maestro": "No es el ejercicio técnico lo
que se sacraliza, sino la relación de dominación que equipara al maestro con el padre, el amo,
el juez y el resto de los atributos de la divinidad".
La Salle postula no es sino la recuperación y sistematización de una antigua tradición secular
de la Iglesia católica, que responde al modelo del pastoreo como método efectivo para
conducir grupos en torno a la figura de un líder, el pastor. La Salle asume, como misión de vida,
el trabajo con las poblaciones de niños pobres dentro de un movimiento llamado escuelas de
caridad.
El método simultáneo requiere que el maestro, además de los conocimientos, tenga una
adecuada preparación para la organización de los grupos, para el control disciplinario y para el
mantenimiento de los límites.
La escuela de Lancaster: enseñando mutuamente
En la Inglaterra de fines del siglo XVIII, emulaba al de las crecientes fábricas textiles que
comenzaban a expandirse como consecuencia de la Revolución Industrial: una gran aula, como
si fuera un galpón, reunía a cientos de alumnos de diferentes niveles, sentados en bancos. El
método lancasteriano, conocido también como de educación mutua o monitoreal, consiste en
la utilización de alumnos monitores (hoy los llamaríamos avanzados) que median entre el resto
de los alumnos y el docente. La oferta pedagógica lancasteriana se basa, en términos
generales, en el uso de alumnos avanzados, denominados monitores, que enseñan a sus
compañeros los conocimientos adquiridos anteriormente.
El método lancasteriano perdió fuerza; y las verdaderas causas de su extinción deben buscarse,
en primer lugar, en las críticas y en los desafíos que plantea al método simultáneo ya
hegemónico cuando Lancaster hizo su propuesta y, en segundo lugar, a los factores intrínsecos
del método monitoreal.
El decurión y las híper-aulas jesuíticas
En los métodos educativos establecidos por los jesuitas, ya se encuentran ideas similares a la
de los monitores. Los jesuitas o la Compañía de Jesús. Los jesuitas propusieron que los
alumnos se sentaran en el aula enfrentados en dos bandos simétricos distribuidos en forma de
fila. Cada una de esta era llamada decuria. Cada alumno tenía su par en la fila contraria y, con
este par, debía desarrollar las argumentaciones en los términos propuestos para la clase.
Los jesuitas desarrollaron su método pedagógico a partir de un documento que reglamentaba
las formas que debía asumir el proceso educativo: la Ratio Studiorum. La figura del decurión
que era un alumno destacado que participaba de la clase ayudando a sus compañeros y
colaborando con el docente.
La escuela disciplinada y disciplinadora. La industrialización y el surgimiento de los modernos
sistemas educativos nacionales a fines del siglo XIX
La conformación de la que hoy conocemos como escuela moderna se realizó a través de un
"proceso de escolarización del saber". Dos vertientes, una de ellas es institucional y se
relaciona con el nacimiento de las primeras fábricas y la necesidad de disciplinamiento social y,
por otro, con las ya existentes escuelas de origen religioso.
La otra vertiente es intelectual y se nutre de la Ratio Studiorum de los jesuitas, la Didáctica
magna de Comenio y la pedagogía lancasteriana. Cada una de estas pedagogías nutrió de
bases e ideas que han dado existencia a la escuela como tal. La escuela moderna surge en el
marco de cuatro procesos fundamentales: la revolución agrícola, la Revolución Industrial, la
idea de ciudadano y la revolución tecnológica.
El panóptico era el modelo físico, arquitectónico, que representaba en la periferia, una
construcción en forma de anillo; en el centro, una torre; esta, con anchas ventanas que se
abren en la cara interior del anillo. El dispositivo panóptico dispone unas unidades espaciales
que permiten ver sin cesar y reconocer al punto. En la escuela, esta organización de tipo
panóptico se verificó en la construcción de grupos de alumnos sobre la base de su
diferenciación etaria, de sus predisposiciones y de sus capacidades.
El Estado y la simultaneidad sistémica
El Estado asumía el rol principal como responsable directo de la provisión del servicio
educativo y como regulador del sistema. Las anteriores propuestas educativas no fueron
eliminadas, sino que se ha operado una cooptación, por parte del Estado, de modelos y
espacios preexistentes, que debían "alinearse dentro de la estrategia estatal.
El gran invento de esta etapa en que operó fuertemente el Estado ha sido la simultaneidad
sistémica que es "el dispositivo por el cual toda la actividad escolar se homogeneiza para un
tiempo y espacio políticos determinados". La simultaneidad sistémica consolida aquellos
principios del modelo de Comenio acerca de "enseñar todo a todos" mediante métodos
efectivos y uniformes que aplican una tecnología de disciplinamiento social al servicio de la
educación. Este dispositivo requería de un gran poder de imposición para llegar a todos los
rincones. Esto sólo era posible bajo la tutela unificadora del Estado.
La educación sin escuelas
Un movimiento encabezado por Iván Illich (1926-2002). Illich, pensador y crítico cultural
austríaco, quien desarrolló una importante labor como pedagogo en Estados Unidos, Puerto
Rico, Alemania y México, lanzó alternativas en materia de educación, no centradas en la forma
escuela. Propone "liberar la educación de la escuela, de manera que la gente pueda aprender
la verdad acerca de la sociedad en la que vive".
¿En qué consiste la propuesta de una educación sin escuelas? La idea central advierte que es
mucho más económico y democrático educar a la sociedad por un medio que no sea la
institución escuela. A grandes rasgos, la propuesta imagina sociedades en las que todos tengan
libre acceso a todos los conocimientos y saberes disponibles, para conformar lo que Illich
denomina tramas de aprendizaje o redes abiertas. Un buen sistema educacional debería tener
tres objetivos: proporcionar, a todos aquellos que lo quieran, el acceso a los recursos
disponibles en cualquier momento de sus vidas; dotar a todos los que quieran compartir lo que
saben, del poder de encontrar a quienes quieran aprender de ellos y finalmente dar a todo
aquel que quiera presentar en público un tema de debate, la oportunidad de dar a conocer su
argumento.
La escuela liberadora: Paulo Freire
Freire no propone una no-pedagogía, sino una nueva pedagogía, destinada a los oprimidos. No
se pretende como un método de enseñanza, sino de aprendizaje, para que las personas
aprendan a ejercer su libertad y a practicarla.
El saber escolar resulta ser una materia inerte, estática, que pasa de uno a otro como si fuera
una simple mercancía. El docente deposita un saber cerrado en la mente del alumno, cuya
función es reproducirlo memorísticamente. Cuanto más acumule y más memorice el alumno,
más educado ha de ser. La pedagogía freireana es una escuela de vida, porque propone que
los procesos formativos no se separen de la realidad misma donde las personas se
desenvuelven y actúan. "Así como el opresor, para oprimir, precisa de una teoría de la acción
opresora, los oprimidos, para liberarse, igualmente necesitan de una teoría de su acción"
La escuela en casa: homeschooling
El movimiento de la homeschooling (la escuela en casa') se ha desarrollado, principalmente, en
los Estados Unidos.
Los cultores del movimiento de la homeschooling sienten que sus propuestas permiten una
liberación de las familias en relación con las imposiciones de un curriculum oficial, y al mismo
tiempo, una liberación del modelo escolar en el que predomina la competencia, la
comparación y en el que circulan situaciones sociales (como la violencia, las drogas) que, en la
propia familia, no se producirían o, al menos, los niños estarían protegidos respecto de ese
tipo de sucesos.
El desafío de la homeschooling pone en cuestión, abiertamente, los grandes pilares de la
escuela moderna: el lugar y la autoridad del maestro y lo que se ha denominado el dispositivo
de alianza entre la familia y escuela.
Y ahora, ¿qué?
Una existencia natural lo que permite identificar la estrecha relación que existe entre
institucionalización de la educación y los valores relevantes que cada sociedad asume. A
medida que la educación comienza a tener un valor económico, comienzan a establecerse
circuitos formativos diferenciados, vinculados con la división social de trabajo y con la división
de la sociedad en clases.
Lo que parece no presentar dudas es que "el aula tradicional ordenó las prácticas cotidianas,
sobre todo, a partir del triunfo final y avasallante del método simultáneo, gradual o frontal,
sobre otras posibilidades. La escuela expresa y representa un sistema de valores y una forma
de concebir las relaciones de poder en una sociedad, lo que adquiere materialidad en la forma
visible e invisible de la escuela.
Escuela a unas instituciones educativas que constan de una serie de piezas fundamentales
entre las que sobresalen: el espacio cerrado, el maestro como autoridad moral, el estatuto de
minoría de los alumnos y un sistema de transmisión de saberes íntimamente ligado al
funcionamiento disciplinario