1.
TÍTULO DEL TEXTO: EL DERECHO CONSTITUCIONAL ECONÓMICO EN EL PERÚ
2. INTRODUCCIÓN
Toda Constitución debe de contar con tres partes: preámbulo, parte dogmática y parte
orgánica. El preámbulo suele tener un conjunto de enunciados solemnes de introducción
que señalan quien hace la Constitución, cuáles son sus fines, cuál es la tendencia y el
espíritu del texto constitucional; no tiene carácter normativo vinculante, pero tiene el
carácter inspirador de una declaración de principios y valores que sirve de guía para la
interpretación y la elaboración de normas. La parte dogmática contiene los derechos
fundamentales de las personas y precede a la parte orgánica como mensaje de su
supremacía sobre la sociedad y el Estado. La parte orgánica contiene las normas que
determinan la forma de Estado y de gobierno, su organización, funciones, competencias,
responsabilidades y demás aspectos. Esta división no es estricta, pues en la parte
dogmática podemos encontrar algunos dispositivos de carácter orgánico y en el parte
orgánica podemos encontrar algunas disposiciones de carácter dogmático.
Si nos enfocamos en la Parte Orgánica existen un conjunto de dispositivos que se
distinguen de los demás por estar relacionados a la actividad económica del país. Así
tenemos, aquellos que limitan la actividad económica del Estado; le imponen obligaciones
y responsabilidades en materia económica; regulan su actividad recaudadora y distributiva
de los recursos públicos; así como establecen derechos y libertades económicas en favor
de los particulares. Este conjunto de dispositivos constitucionales han sido agrupados en
lo que se denomina la “Constitución Económica”; no se trata de una Constitución distinta a
la que conocemos, sino un aspecto de ella, que se diferencia por su especialidad,
importancia y organicidad.
A decir de nuestro máximo intérprete de la Constitución, el mismo que viene a ser el
Tribunal Constitucional del Perú también ha ensayado definiciones; por una lado dice que
son “normas orientadas a establecer las pautas básicas sobre las que se fundan el
régimen económico de una sociedad”; por otro lado, que son “disposiciones que suponen
el establecimiento de un plexo normativo que tiene como finalidad configurar el ámbito
jurídico en el cual se desarrollarán la actividad económica de nuestro país, y cuyo
propósito es que la actuación del Estado y los ciudadanos sea coherente con la
naturaleza y los fines del Estado social y democrático de Derecho”. Nosotros proponemos
que la Constitución Económica consiste en el conjunto de normas constitucionales que
establecen el marco
3. DESARROLLO
1. ALCANCES SOBRE ¿QUÉ ES EL DERECHO CONSTITUCIONAL ECONOMICO?
El derecho de la economía desde una perspectiva sustantiva, confluye las normas e
instrumentos jurídicos a través de los cuales el Estado dirige la actividad económica,
fundamentalmente la Constitución económica.
La Constitución entre otros posibles significados, es la norma suprema que, inspirada en
valores superiores, determina la ordenación jurídica de la sociedad. Y dado el alcance y
trascendencia que tiene la economía en la vida social, es fundamental que la Constitución
recoja los principios jurídicos mas importantes a los que debe someterse la ordenación de
esa realidad más aún, cuando, en momentos como los actuales, el Estado asume roles
que tienen gran incidencia en su quehacer y configuración. En ese orden de ideas,
compartimos el criterio de que la participación y las prerrogativas del Estado en la vida
económica constituyen en nuestros días uno de los problemas centrales del
constitucionalismo.
Creemos pertinente diferenciar con claridad la regulación del Derecho Público de la
Economía. El fin primordial de la regulación, de origen anglosajón, es el reforzamiento del
mercado allí donde ha decaído su capacidad de proporcionar eficiencia en la asignación
de los recursos. Su finalidad es fundamentalmente económica. Mientras que el derecho
público de la economía, tal como se extiende en el contexto europeo continental, tiene un
contenido más amplio de la regulación económica, pues abarca todas las posibles
manifestaciones de la intervención del Estado, esto es, tanto aquellas que persiguen una
finalidad como las que procuran otros fines y de modo marcado fines distributivos. En esta
concepción, que es la que seguimos, el fundamento constitucional de la ordenación
económica de los derechos constitucionales, como la libertad de la empresa, o los
Principios Generales del Régimen Económico.
En los tiempos presentes adquiere vigencia el pensamiento del economista GALBRAITH,
quien señalo cuatro factores que obligan a la intervención y regulación pública, las
mismas que viene a ser:
La protección del medio ambiente
La protección de los más vulnerables de los empleados por al aparato productivo
contra los efectos adversos de la maquina económica.
La propensión de la economía a producir o vender bienes y servicios deficientes o
materialmente perjudiciales.
Las tendencias al interior del sistema económico que son autodestructivas para su
eficaz funcionamiento.
Así, en el derecho administrativo económico hay una variedad muy diversa de formas de
intervención del Estado en la economía: el orden público económico es un título que
legitima la intervención del Estado mediante autorizaciones, inspecciones, sanciones e
intervenciones de empresas; la actividad administrativa de fomento del desarrollo
económico mediante subvenciones y construcción de obras públicas; la actividad
administrativa prestacional o de servicio público; y la intervención directa mediante
empresas públicas.
En el derecho público comparado no es la regla que exista una sección de la constitución
relativa a una materia, como el régimen económico, que corresponde más bien a las
políticas de gobierno antes de que a la estructura del Estado. Regular el régimen
económico de la sociedad y el gobierno debe ser, en principio, competencia solo
legislativa; hacerlo a nivel constitucional puede reducir en extremo las opciones de política
económica y las alternativas de desarrollo. En el caso de la actual constitución que limita
la soberanía del Estado en asuntos tan importantes como la exploración y explotación de
los recursos naturales o el tratamiento a la inversión nacional.
2. EL REGIMEN ECONOMICO CONSTITUCIONAL EN EL PERÚ
La regulación de aspectos económicos en una constitución no es una práctica que haya
existido siempre en el Constitucionalismo. Así, una parte económica se incluye en una
Constitución recién en el siglo XX, sumándose a aquellas dos partes tradicionales de la
misma, como son una parte dogmatica referida a los derechos y deberes de la persona y,
una parte orgánica, es decir aquella relacionada a tratar los diferentes poderes del Estado
y sus correspondientes funciones. Una de las partes más importantes de la Constitución
Política del Perú es la destinada a establecer el régimen económico constitucional. Así,
podemos describir que el artículo 58 de nuestra Carta Política señala que el Perú ostenta
un régimen Constitucional Social de Mercado. Pero debemos tener muy en cuenta que no
debemos de confundir la economía social de mercado con la Economía de mercado, pues
si bien es cierto que ambas contienen elementos en común, también es cierto que ambas
presentan diferencias sustanciales.
De acuerdo a nuestra Constitución Política del Perú, la Economía Social de Mercado,
presenta las siguientes características:
a) Intervención subsidiaria del Estado en la Economía.- El Estado peruano puede
intervenir subsidiariamente en el ámbito de la producción u distribución de bienes o
en la prestación de los llamados servicios, solo cuando se encuentre fehacientemente
acreditado que por la inacción de la iniciativa privada, dicha provisión no atiende las
demandas de la población. Debemos tener en cuenta que de acuerdo a lo antes
señalado, no significa que el Estado quede excluido de desempeñar permanentemente su
función de orientar el desarrollo sostenible del país, motivo por el cual nuestra carta
magna le impone el deber de ocuparse principalmente en áreas de salud, educación,
infraestructura, etc.
b) Libre mercado.- El mercado es el espacio donde confluyen ofertantes y demandantes
para realizar el intercambio de bienes y servicios, en él se forman las condiciones de los
contratos bajo las reglas económicas que rigen su funcionamiento. Pero el Estado tiene
un deber fundamental en este tipo de actividades que es vigilar y facilitar la libre
competencia, además de la protección de los consumidores que se constituyen como
agentes económicos de importancia para el mercado.
c) Actuación solidaria del Estado.- La Economía Social de Mercado se enmarca en la
concepción del Estado; que es caracterizado por nuestra Constitución como un Estado
Social y Democrático de Derecho, En tal sentido, el régimen económico se encuentra
guiado por valores democráticos, participativos y tienen como finalidad alcanzar el
bienestar social compartido de la población.
d) Libertad para el ejercicio de la actividad económica.- La Constitución Política del
Perú de 1993 establece que la iniciativa privada es libre, garantizando de esta manera la
libertad de empresa, industria, comercio y la libertad de trabajo.
3. LA DIFINICIÓN DE CONSTITUCIÓN ECONOMICA.
Es recién en las primeras décadas del siglo XX que se da inicio a una más amplia
intervención económica del Estado. Sea en la determinación de la condiciones de
seguridad y de salud en los centros de trabajo, como dueño de empresas, en la
protección del medio ambiente, el uso del suelo, etc. hasta llegar a la regulación
administrativa de actividad cuya prestación es esencial para atender a las
necesidades vitales de la comunidad mediante la concesión de servicios públicos. La
teoría del servicio público es consolidada por la Escuela Francesa de Burdeos, hasta el
extremo que un autor clásico como el Frances Duhuit sostenía que: “El Estado no es,
como se ha pretendido hace, y como durante algún tiempo se ha creído que era un poder
de mando, una soberanía, es una cooperación de servicios públicos organizados y
controlados por los gobernantes.
En el siglo XX, con el proceso denominado del paso del Estado Liberal de Derecho al
Estado Social de Derecho, que se inicia propiamente del Derecho Constitucional
Económico. Cabe subrayar que, en este proceso histórico, el primer hito es trazado por
una Constitución Latinoamericana, la Constitución Mexicana de 1917, la primera
Constitución social del mundo, la que introduce conceptos tales como la propiedad
originaria de la Nación sobre las tierras y las aguas, el derecho de propiedad con función
social, la protección de los recursos naturales y el régimen de economía mixta.
Pero contra lo que se podía creer, en sus orígenes, el uso del concepto de Constitución
Económica no tuvo conexión directa con el mundo del derecho; a los principios y reglas
fundamentales por los que se rige. Se encuentra en Alemania, en 1932, uno de los
primeros antecedentes en su utilización por Beckerath, quien definía a la Constitución
Económica como la ordenación de la propiedad, del contrato y del trabajo, de la forma y
extensión de la intervención del Estado, así como la organización y técnica de la
producción y la distribución.
Es preciso reconocer que su origen histórico del concepto de Constitución Económica y
del llamado Derecho Constitucional Económico tuvo directamente conectado por el
fenómeno de la socialización, cuyo instrumento principal es a intervención del Estado en
la economía.
En el caso del Perú, el sistema económico constitucionalizado es el de una economía de
mercado del Estado Social, es decir, el de una economía social de mercado, con valores
no solo económicos, que suele dejar un amplio margen de acción al poder político para
configurar un modelo económico, resultado de la combinación de elementos
heterogéneos, procedentes de las distintas formas de concebir la economía del mercado
e inspirados tanto en postulados del neocapitalismo contemporáneo como del socialismo
democrático.
4. EL ANALISIS ECONOMICO DEL DERECHO CONSTITUCIONAL
La aplicación de la teoría económica –más precisamente, de la microeconomía- al
derecho ha generado desde siempre un cierto rechazo de parte de la comunidad jurídica,
toda vez que la visión economicista de la norma, a juicio de los doctos en leyes, reduce a
conceptos de eficiencia, relación costo-beneficio, utilidad e incentivos cuestiones que
trascienden en la sociedad y que no necesariamente responden a una filosofía de
racionalidad en la elección entre cestas de mercado sino que se derivan de concepciones
morales, sociales y culturales arraigadas en la población y a las cuales no se les puede
eliminar con base en una justificación económica. Tal concepción ha sido aún más fuerte
en el ámbito del derecho constitucional, pues si bien esta rama de derecho estudia la
creación, modificación y aplicación de las normas que rigen toda la vida política, jurídica y
económica del Estado, el análisis obedece a una concepción histórica determinada, en la
que los valores imperantes en la sociedad al momento de su estudio se constituyen en el
punto de partida, el cual se cree que es inmodificable, pues constituye la soberanía del
pueblo, que es en quien está depositado el poder constituyente.
No obstante, de cara a la realidad, es claro que todas las personas, al momento de tomar
cualquier decisión, analizamos los pros y los contras de aquélla, no sólo frente a la
alternativa en sí, sino respecto de sus repercusiones futuras; adoptamos las opciones que
más nos convengan, aunque sea sólo de manera inmediata y aun con el riesgo de
perjudicar a otros, todo con el fin de satisfacer nuestras propias necesidades. Esto, en
términos microeconómicos, se conoce como la “relación costo-beneficio”, cuyo fin último
consiste en la “maximización de la función de utilidad” de cada “agente económico” que se
mueve en un “mercado”, con miras a obtener la mejor opción posible partiendo de los
escasos recursos que se tienen, de manera que se opte por la alternativa más “eficiente”.
Es así como, aunque parezcan muy distantes para los juristas, el derecho y la economía,
por el contrario, van muy de la mano. Todas las concepciones históricas de la sociedad y
del Estado han aparejado el análisis y replanteamiento de los modelos económicos,
especialmente si se tiene en cuenta que el patrimonio público juega un papel
trascendental para cualquier conglomerado por la necesidad de satisfacción de ciertas
necesidades comunes que justifican la unión de las personas y la existencia de regímenes
de convivencia entre ellas.
A partir de la conciencia adquirida –especialmente por los economistas– sobre la
importancia de mejorar las políticas estatales y crear cambios sustanciales en la
concepción real del Estado, se inicia el estudio del derecho constitucional desde la
perspectiva microeconómica y de su influencia en el funcionamiento de la economía en
los diferentes estados. A esto se le conoce, entonces, como el “análisis económico del
derecho constitucional”, caracterizado principalmente por el estudio de las políticas
públicas y de las instituciones en el marco de un modelo de Estado determinado, tanto
desde la perspectiva positiva (de la explicación y predicción de relaciones de causa y
efecto de lo existente) como en la normativa (del deber ser, más allá de la explicación y la
predicción, utilizando juicios de valor).
Así también, podemos señalar que el análisis económico del Derecho se presenta como
una metodología moderna que ofrece criterios interdisciplinarios para comprender el
derecho desde una perspectiva nueva, relacionada estrechamente a la ciencia jurídica
con fenómenos sociales económicos propios de la actividad empresarial de personas
naturales o jurídicas.
José Román Cossío , en su libro Derecho y Análisis Económico explica que la
transformación de las conductas a conductas económicas se presenta por que en un
contexto de escases de recursos el sujeto agente económico actúa buscando maximizar
su utilidad, manteniendo estables sus preferencias, Entonces podemos afirmar que el
análisis económico del Derecho Constitucional no es un análisis de tipo normativo o
exegético, sino más bien un método que analiza aquellas conductas humanas que se
encuentran interrelacionadas de algún modo con el derecho.
5. DEFINICION DE DERECHO ECONOMICO
Al respecto existen pluralidad de definiciones, en el Derecho Comparado, de esta
disciplina, por lo que como corolario de ello lo definimos como el conjunto de normas
específicas que van a regular los comportamientos económicos, tutelando intereses
generales con criterios de economicidad y simplificación en el contexto de un mercado
zonal o tratado de libre comercio.
Concluyendo que las acepciones referidas del Derecho Comparado señalan lo siguiente:
1. Organizar la economía macro jurídica a nivel zonal.
2. Asignar al Estado un poder regulador eficiente.
3. Fomentar los mecanismos del mercado.
4. Buscar conciliar intereses generales con los privados nacionales o extranjeros.
5. Sancionar las prácticas desleales y restrictivas o monopólicas.
6. Las normas tienen más carácter zonal e internacional que internos o nacionales.
5.1 CLASIFICACION DEL DERECHO ECONOMICO
1) INTERNO.- Es el conjunto de normas que rigen la política económica en el
ámbito de un país. Es decir, espacial o territorialmente se circunscribe al
universo en que cada Estado ejerce su soberanía económica y política.
2) EXTERNO O INTERNACIONAL.- Esta referido a las normas y principios
que disciplinan los comportamientos estatales en la comunidad
internacional.
6. POLITICA ECONOMICA
El Derecho Económico conforma una realidad científica indiscutible, siempre que se le
examine con una metodología interdisciplinaria amplia no formalista. Esto es
considerando a las normas jurídicas específicas como instrumentos que cumplan
contenidos y finalidades económicas y sociales.
Se trata de una rama del derecho integrada por categorías jurídicas (Elemento formal) y
económicas (Elemento material), de manera que su objeto de estudio es bicéfalo. Ambos
elementos tienen como eje central el fenómeno del intervencionismo estatal en la
economía (Mixta o socializada), a fin de alcanzar metas definidas por el sistema político
global, recogidas en las constituciones nacionales. Este eje central será distinto en uno u
otro sistema económico sea mixto o socializado.
Este intervencionismo y dirección estatal ha dado lugar en la ciencia económica a una
rama autónoma como es la política económica que estudia, sistematiza y evalúa los
instrumentos técnicos de intervención estatal con el fin de regular la producción,
distribución, circulación y consumo en una comunidad que aún mantiene mecanismos de
mercado para la asignación de recursos. Es más, cuando la política económica se
racionaliza, se hace sistemática y permanente, avanza hacia la planificación democrática
o concertada.
Para regular ambos matices del intervencionismo estatal en la sociedad occidental, surge
el Derecho Económico como un subconjunto normativo que regula, disciplina y ejecuta la
política económica y la planifica en busca del desarrollo que equilibre necesidades
ilimitadas frente a recursos materiales escasos.
6.1 LA POLITICA ECONOMICA COMO CAMPO DE ANALISIS DEL DD. EE.
La política económica es una rama de la ciencia económica que diseña la aplicación de
determinados instrumentos por parte del Estado para conseguir metas o fines públicos o
privados.
Así el análisis de los problemas básicos que plantea la elaboración de políticas
económicas, objetivos, instrumentos, conflictos, opciones y resultados es lo que
constituye el objeto de la ciencia de la política económica.
En efecto, la toma de decisiones en materia económica, la asignación de recursos, la
distribución de la renta o la estabilización macroeconómica, convergen en la oportunidad,
lo viable constitucional y legal de una medida de política pública o política económica.
La política económica se interesa por los problemas de los distintos sujetos que
intervienen o pueden intervenir, en la elaboración de las políticas o en la toma de
decisiones.
En conclusión, se afirma que la política económica es siempre el resultado de una
decisión de la autoridad pública y para lograrlo utiliza determinados medios o
instrumentos constitucionales y legales plasmados en el derecho económico interno o
internacional (la Constitución, leyes y tratados internacionales).
DIFERENCIA CON OTROS TERMINOS
DERECHO DE LA ECONOMIA
Configura el universo normativo que disciplina la actividad económica en general,
admitiendo una distinción entre el Derecho Privado Económico y el derecho Público
Económico, por lo que va estar relacionado con la política económica que el Estado va
sugerir durante su ejercicio.
En efecto el Derecho Privado Económico registraría los controles, licencias y técnicas
de policía con que el Estado regula las empresas privadas, que si bien son reglamentadas
por el Derecho Mercantil tradicional, es el poder público el que las reglamenta y controla.
En cambio el Derecho Público Económico está referido a aquellas normas de derecho
público que reglamentan la actuación de las personas estatales en la actividad
económica. Esta opción llevo a la doctrina española a negar autonomía al derecho
económico para ubicar esta normatividad en el Derecho Administrativo.
ANALISIS ECONOMICO DEL DERECHO (AED)
Es el estudio de las normas a la luz de la eficiencia mercantil, situando al hombre como
sujeto que actúa bajo racionalidad individual. “Los actores privados son motivados
exclusivamente por el deseo de maximizar su propio interés económico.”
El mercado constituye la premisa básica del AED, en el cual el derecho cumple dos
funciones:
a) Proveer las condiciones necesarias para una transacción efectiva, por ejemplo,
delimitando los derechos de propiedad asegurando el cumplimiento de los
contratos, previendo el fraude y la justicia.
b) Corregir las fallas del mercado, removiendo los obstáculos del intercambio al estilo
de las leyes de competencia y las regulaciones estatales.
OBJETO DE DERECHO ECONOMICO
Tiene por objeto las normas jurídicas que enmarcan los comportamientos económicos de
agentes y operadores esenciales privados, tutelando intereses generales con criterio de
economicidad y simplificacion.
SUJETOS DEL DERECHO ECONOMICO
Son todos los agentes económicos en general, las personas jurídicas estatales, las
personas jurídicas privadas y los particulares, en cuantos productores y distribuidores
para el mercado. Es decir, toda persona natural o jurídica, capaz de realizar actos
jurídicos, que intervienen en el proceso económico, independientemente de su
naturaleza y condición.
Por ejemplo cuando vamos de compra a un supermercado, cuando pedimos un préstamo
a un banco, somos sujetos del derecho económic.
El ESTADO: Como rector de la vida económica. Por ejemplo, cuando dicta
normas que regulan las políticas agropecuarias, al dictar resoluciones sobre
cargas impositivas sobre las importaciones de algunos productos.
AGENTES DE VALORES: Que realizan su función dentro del mercado de valores,
actuando como intermediario entre el vendedor y el público comprador. Por
ejemplo en la compraventa de acciones o bonos, el agente de valores es el sujeto
de derecho económico.
LOS BANCOS: Son agentes económicos, que actúan como intermediario
financiero, cuando reciben depósitos de dinero y otorgan préstamos.
EMPRESAS: Son las prestadoras de bienes y servicios. Por ejemplo EDELNOR
que provee de energía eléctrica.
CONSUMIDORES: Son las personas que consumen bienes y servicios para
satisfacer sus necesidades alimentarias, vestido, vivienda, salud, educación y
esparcimiento.
CARACTERISTICAS
Humanista.- Porque tiene como centro al hombre, es decir sus normas no tienen
relación con los ajustes estructurales que limitan el gasto público y contienen los
salarios, mientras los precios crecen en favor del capital.
Dinámico.- Este dinamismo es distinto a la globalización, por tanto, los subsidios
para impulsar a las pequeñas empresas y a los productores agrícolas serán
dinámicos y oportunos para los países en desarrollo, mientras serán desleales e
injustos para los productores de los países desarrollados de la pista rápida de la
globalización.
Complejo.- Así normas de la Organización Mundial del Comercio que liberan los
mercados para las exportaciones de los países en desarrollo, coexisten junto a
normas que sancionan a las empresas estatales estratégicas que son vitales para
el crecimiento económico de los países de la pista lenta.
Nacional.- El Derecho Económico peruano se conforma por normas internas
contenidas en el TITULO III “DEL REGIMEN ECONOMICO”, de la Cata Magna.
Internacional.- Existe un acuerdo comercial regional o bilateral con el fin de
ampliar el mercado de bienes y servicios entre los países participantes, eliminando
o rebajando sustancialmente los aranceles, todo ello regido por la reglas de la
Organización Mundial de Comercio (OMC).
EL DERECHO ECONOMICO EN LOS SISTEMAS ECONÓMICOS DEL SIGLO XX
Entendemos por sistema económico al conjunto de estructuras complejas (órganos) que
tienen como fin una relación correcta ante el principio de escases, el cual consiste en la
ilimitada necesidad de la colectividad y los limitados recursos naturales que existen para
satisfacerlas.
Este principio se resuelve desde tres interrogantes
1) ¿Qué producir?
2) ¿Cómo producir?
3) ¿A quién producir?
Bajo este principio han surgido tres tipos de sistemas económicos.
1. SISTEMA CAPITALISTA LIBERAL (Economía De Mercado).- Responde las
preguntas siempre a favor de los grandes capitales o las personas que tienen el
dinero para pagar el producto; ¿qué producir? Lo que demandan, ¿cómo producir?
De acuerdo a los medios de los propios capitalistas ¿a quién producir? A los
dueños de las riquezas.
2. SISTEMA COLECTIVISTA SOCIALISTA (Economías Centralmente
Planificadas). Responde las preguntas siempre a favor de todos pero ante el
mismo principio el Estado toma la tutela y da a todos lo mismo pero muy poco;
¿qué producir? Lo que puede el Estado dar a todos, ¿cómo producir? De acuerdo
a los medios del propio Estado ¿a quién producir? A toda la colectividad.
3. SISTEMA MIXTOS DUALES (Economías Del Sector Público Y Privado).
Responde las preguntas siempre a favor de la colectividad o las personas que
tienen el dinero para pagar el producto; ¿qué producir? Lo que demandan ambos
grupos, ¿cómo producir? De acuerdo a los medios de los propios capitalistas y del
Estado ¿a quién producir? A la colectividad y a los dueños de las riquezas.
EL SISTEMA ECONOMICO PERUANO
El sistema económico del Perú se rige por los principios de un Economía Social de
Mercado la cual surge como aparente solución intermedia entre los extremos del
liberalismo y el socialismo al combinar el principio de libertad con el de compensación
social, “el Estado no es la prioridad si no el ser humano”.
Así el Estado asume la responsabilidad de dar rumbo a la economía mediante un modelo
que cree las condiciones adecuadas para que las personas de la sociedad peruana
puedan dedicarse a la actividad que más les convenga y en el que protege a los
consumidores y regula la competencia.
PRINCIPIOS CONSTITUCIONALES ECONOMICOS
1) LIBRE INICIATIVA PRIVADA:
Lo que supone por un lado, el respeto a la propiedad, a la iniciativa privada
y a la promoción de la libre competencia regida por la oferta y la demanda
en el mercado; y por otro, la búsqueda por la eficiencia económica,
principalmente regido por el derecho de la competencia, aspecto del
derecho que no está enfocado en buscar un resultado a través del mercado
(Precios bajos o calidad) sino en el proceso competitivo en sí, pues en este
aspecto se encuentra el aseguramiento de la eficiencia económica.
2) BIEN COMUN:
Lo que debe traducirse en la equidad, empleos productivos, trabajo digno y
reparto justo del ingreso.
3) SUBSIDIARIEDAD DEL ESTADO:
Limite a la actividad estatal. El Estado no puede participar libremente en la
actividad económica, sino que solo lo puede hacer sujeto a la
subsidiariedad, que debe ser entendida una función supervisora del
mercado.
CARACTERÍSTICAS DEL MODELO ECONÓMICO QUE ACTUALMENTE SE APLICA
EN EL PERÚ. (El Consenso de Washington y el modelo de economía de mercado.)
En el Perú se viene aplicado desde la década del 90, las recomendaciones del Consenso
de Washington, que se conoce como el modelo de economía de mercado.
Propiedad privada.
Libre formación de precios.
Competencia justa.
Política económica y social activa.
- Derecho de competencia.
- Orden laboral y social.
- Legislación de medio ambiente.
También intervino influyendo la globalización conjuntamente con la apertura comercial,
esto obligó al Perú tener que optar por única vía existente y viable, el modelo económico
liberal que se aplica con relativo éxito por más de 20 años, “sin alteraciones significativas,
abandonando costumbres políticas negativas como el populismo y la heterodoxia”, así lo
manifiesta Efraín Gonzáles de Olarte en un análisis que hace sobre la era liberal peruana
en los últimos años.
Las conveniencias del modelo económico peruano son manifiestas: El inicio de la reforma
estructural peruana con la vigencia del Estado de Derecho, la libertad y la democracia
como germen de autodeterminación, el rol de la empresa privada como motor del
desarrollo, el papel fundamental del mercado como eje rector en la asignación de
recursos; la apertura comercial, entre otras reformas, fueron básicas para el éxito
económico logrado en los últimos años, cuyos principios económicos han sido mantenidos
por los últimos gobiernos con muy pequeñas variaciones, lo que ha permitido además,
conformar una filosofía basada en la doctrina neoliberal.
1. FALLAS DEL MODELO ECONÓMICO PERUANO.
De las conclusiones más importantes del último CADE (Conferencia Anual de Ejecutivos)
2013, el sociólogo Francisco Durand nos hace conocer sobre ocho fallas importantes del
modelo económico:
1) Nos hace vulnerables a un shock externo negativo: caída de los términos de
intercambio y salida de capitales,
2) Crea poco empleo formal por ser intensivo en capital, lo que favorece la
informalidad,
3) Privilegia la propiedad privada y dentro de ella a la gran empresa,
4) Favorece la concentración económica y tiende al abuso de la posición de dominio
del mercado,
5) Reprimariza la economía en torno a la minería, la actividad extractiva más
destructiva, tiende a la depredación acelerada del medio ambiente.
6) La “competitividad” también se basa en salarios bajos,
7) Extranjeriza las principales actividades económicas,
8) Impulsa el consumismo en base a la deuda y diluyendo las diferencias entre
necesidades y deseos, tendencia que afecta principalmente a los pobres.
I. EL PERU Y SUS BLOQUES ECONOMICOS
Desde siempre Perú ha mostrado interés en participar en acuerdos económicos con
países de su misma región así como también con otras regiones de América Latina.
Actualmente Perú es miembro de tres bloques económicos importantes:
1. CAN - COMUNIDAD ANDINA DE NACIONES: Junto con Bolivia, Colombia y
Ecuador forman este bloque económico establecido en Mayo de 1969 mediante el
acuerdo de Cartagena.
2. UNASUR – UNION DE NACIONES SURAMERICANAS: Formada por 12 Estados
sudamericanos, nació en Mayo del 2008 teniendo a Perú como miembro fundador.
3. APEC – FORO DE COOPERACIÓN ECONÓMICA ASIA – PACIFICO: Siendo el
último país latinoamericano en unirse, el APEC es uno de los más grandes
bloques comerciales a los que pertenece Perú donde comparte nexos con EEUU,
China y Japón entre otros.
A su vez, la economía social de mercado se caracteriza, fundamentalmente, por los tres
elementos siguientes:
a) Bienestar social; lo que debe traducirse en empleos productivos, trabajo digno y reparto
justo del ingreso.
b) Mercado libre lo que supone, por un lado, el respeto a la propiedad, a la iniciativa
privada y a una libre competencia regida, prima facie, por la oferta y la demanda en el
mercado; y, por otro, el combate a los oligopolios y monopolios.
c) Un Estado subsidiario y solidario, de manera tal que las acciones estatales directas
aparezcan como auxiliares, complementarias y temporales.
2. La libertad de empresa es la discrecionalidad de la persona jurídica, nacional o
extranjera, para –conforme a ley- poder desplegar su iniciativa, inventiva, potencialidad,
inversión y/o productividad. En el mercado conviven empresas nacionales, como
trasnacionales; grandes, medianas y pequeñas empresas; más aún, en nuestro medio,
una de las modalidades más difundida es la micro empresa o empresa familiar49, que
según el Art. 59 debía promovérsele para propender una igualdad o superación
empresarial.
3. Privatización y la subsidiaridad como proceso de transición de la vida económica por
cuanto la vigente Constitución es prudente sobre muchas de las funciones interventoras
que antes correspondían al Estado50. El contraste aparece con mayor nitidez si se
comparan dos artículos: mientras que el 113° de la Constitución de 1979 señalaba que el
Estado ejerce su actividad empresarial con el fin de promover la economía del país,
prestar servicios públicos y alcanzar los objetivos de desarrollo», el segundo párrafo del
artículo 60º de la Constitución de 1993 prescribe que «Sólo autorizado por ley expresa.
El Estado puede realizar subsidiariamente actividad empresarial, directa o indirecta, por
razón de alto interés público o de manifiesta conveniencia nacional» Además de esta
nueva visión del Estado, ha desaparecido de esta Carta la posibilidad de reservar por ley,
por
Causa de interés social o seguridad nacional, al Estado actividades productivas o de
servicios. Así el Tribunal Constitucional ha desarrollado el contenido básico de
subsidiaridad: Principio de subsidiariedad del Estado se constituye en un elemento de vital
importancia para el Estado democrático de derecho, ubicándose entre la esfera de la
descentralización institucional y la autonomía de lo social, en cuanto principio que inspira
un proceso de socialización de los poderes públicos.
Consecuentemente, el principio de subsidiariedad surge en el constitucionalismo moderno
como una técnica decididamente útil para lograr la pacificación social o la resolución de
los conflictos mediante el respeto absoluto de los derechos y libertades individuales, y
tiene como fin la reestructuración del equilibrio entre lo público y lo privado según una
adecuada flexibilización que acentúa la concepción democrática del ordenamiento estatal.
4. El Estado se convierte ahora en un vigilante de la libre competencia, que ha de facilitar,
combatiendo toda práctica que la limite, así como el abuso de posiciones dominantes o
monopólicas. Más aún, la Constitución prohíbe expresamente que por ley se autorice o
establezcan monopolios (Art. 61º).
Esta facultad económica plantea el libre juego de la oferta y la demanda, y presupone la
presencia de los tres requisitos siguientes:
a) La autodeterminación de iniciativas o de acceso empresarial a la actividad económica.
Dicho supuesto no se encuentra afectado por los alcances de la Ley N.° 27633.
b) La autodeterminación para elegir las circunstancias, modos y formas de ejecutar la
actividad económica (calidad, modelo, volumen de producción, etc.).Dicho supuesto
tampoco se ve quebrantado por los alcances de la Ley N.° 27633.
c) La igualdad de los competidores ante la ley (la no discriminación).
6. Frente al tratamiento constitucional diferenciado de la inversión nacional y extranjera
contemplado en la Carta Magna anterior, cuyo artículo 137° facultaba al Estado para
autorizar, registrar y supervisar la inversión extranjera directa y la transferencia de
tecnología foránea, siempre que estimularan el empleo, la capitalización del país y la
participación del capital nacional, contribuyendo al desarrollo en concordancia con los
planes económicos.
La Constitución vigente establece taxativamente que la inversión nacional y extranjera se
sujetan a las mismas condiciones, añadiendo que la producción de bienes y servicios y el
comercio exterior son libres. Sólo si otro país o países adoptaran medidas proteccionistas
o discriminatorias perjudiciales para el interés nacional, el Estado podrá adoptar medidas
análogas de manera excepcional.
7. Se garantiza constitucionalmente la libre tenencia y disposición de moneda extranjera
(artículo 64°).
MODELO ECONÓMICO Y CONSTITUCIÓN
Cada cierto tiempo –sea de forma real o inventada para meter miedo- regresa la campaña
para modificar el régimen económico de la Constitución. El régimen económico, en
términos simples, consiste en las normas o principios que definen el rol del Estado en
materia económica y su relación con la actividad empresarial.
Habitualmente se dice que Perú tiene una constitución particularmente liberal en lo
económico, llamándola “neoliberal”, despectivamente. Ésta sería la razón por la que
personas con tendencias intervencionistas la quieren cambiar; pero lo cierto es que
nuestra Constitución no es tan liberal como a ellos les gustaría creer o hacernos creer.
Entre los años 1980 y 2000, todos los países de la región cambiaron o modificaron de
forma profunda sus constituciones. Muchos de los cambios introducidos fueron en el
capítulo económico y en todos los casos las constituciones latinoamericanas fueron
influenciadas por el Consenso de Washington. El Consenso, fuera de ser la panacea del
liberalismo, se basa en recomendaciones que –al momento de su elaboración- eran
consideradas políticas económicas ortodoxas en el Banco Mundial: estabilidad monetaria;
gasto público responsable; apertura comercial; regulación razonable y respeto a la
propiedad privada, son algunas de las prescripciones básicas que forman parte de dicho
consenso. Incluso países como Venezuela, Ecuador o Bolivia adoptaron estas reformas,
al menos en el papel, y no por eso se volvieron neoliberales.
En el caso peruano, el cambio no fue dramático: se introdujeron algunas provisiones
sobre rol subsidiario de la actividad empresarial del Estado y respeto de la inversión
extrajera, pero se mantuvieron muchas provisiones que ya existían en la Constitución de
1970, incluyendo nuestra caracterización como una economía social de mercado.
Bajo dicha definición, nuestra economía se basa en promover la competencia, la inversión
privada, el respeto a la propiedad, pero también tiene un componente social, que es claro
cuando nuestra Constitución habla del rol del Estado en educación, salud e
infraestructura, por ejemplo. Por otro lado, la Constitución no solo define el modelo, sino
que crea instituciones que lo llevan a la práctica. Si, por un lado, tenemos una institución
bastante preocupada en la estabilidad económica –pero no en el libre mercado
necesariamente- como el Banco Central; por otro, tenemos a otras muy preocupadas por
los derechos de las minorías vulnerables, como el Tribunal Constitucional.
Nuestro régimen económico también ha funcionado –al menos parcialmente- en la
práctica. Actualmente gozamos de estabilidad económica; el país ha crecido a un ritmo
aceptable en las últimas décadas (aunque la inoperancia de los últimos años está
comenzando a pasar factura); se han privatizado y ha mejorado el servicio en ámbitos
como la telefonía; y, no sufrimos casos flagrantes de expropiaciones sin justificación. Pero
aún estamos a medio camino, pues algunas reformas necesarias nunca se hicieron
(nuestras normas laborales son de las más costosas de la región y generan informalidad);
el Estado aún conserva empresas que quizá no debería (por ejemplo, Petroperú), sin
mucho sustento; y, no hemos encontrado una buena fórmula para resistir el impulso
regulatorio de nuestros legisladores u organismos reguladores. En alguna medida,
además, la privatización trajo como resultado la regulación. La tramitología, burocracia y
excesiva regulación, siguen siendo un lastre.
En ese contexto, no se entiende que nuestro modelo sea llamado neoliberal, y menos aún
que sea criticado por adoptar medidas –por lo demás, ortodoxas- que eran necesarias,
fueron unánimemente adoptadas en la región y que han tenido buenos resultados. Ir
contra nuestro modelo, solo se explica por un afán en llevarnos al pasado, cuando un
teléfono costaba lo mismo que una casa y había que hacer cola para comprar pan.
7. CONCLUSION
En el Perú existe un marco jurídico de rango constitucional que establece el sistema
económico vigente y regula la actividad económica del Estado y de los particulares,
que condicionan su validez a la observancia de sus principios, derechos y libertades.
La Economía Social de Mercado como uno de los pilares del marco normativo
económico según nuestra Carta Política de 1993, exige que el Estado cumpla una serie
de funciones de modo que garantice los derechos fundamentales que ésta reconoce.
En este sentido, la Economía Social de Mercado como modelo propio del Estado
Social de Derecho busca integrar y conjugar de manera razonable y proporcional la
libertad individual y subsidiariedad estatal, y la igualdad y la solidaridad social.
El Tribunal Constitucional es el órgano encargado por la Constitución de determinar si
los actos públicos o privados, incluso en el ámbito económico, son válidos por estar
conforme a la Constitución, caso contrario serán declarados nulos.
8. BIBLIOGRAFIA
Constitución Política del Perú, Titulo II, [Link], Art. 6 a 31.
Héctor Cuadra, "Reflexiones sobre derecho económico", en «Estudios de derecho
económico» I, México: UNAM, 1976; Jorge Witker, «Derecho económico», México:
Harla, 1985; Andrés Serra Rojas, «Derecho económico», México: Porrúa, 1990.
PINKAS, Flint, Tratado de Defensa de la Libre Competencia “Legislación, Doctrina
y Jurisprudencia Regulatoria de la Libre Competencia”, Ed. Fondo Editorial PUCP.
Lima.