Nació en medio de una familia acomodada: su padre, Giulio Cesare, era profesor de Derecho
internacional en la Universidad de Pavía y su madre, Alba Mantovani, de origen veneciano, era
hermana del escritor Dino Mantovani. Su nombre verdadero era Dino Buzzati Traverso, y era el
segundo de cuatro hermanos. Desde muy joven manifestó las que iban a ser las aficiones de
toda su vida: escribía, dibujaba, estudiaba violín y piano, además de la pasión por la montaña a
la que dedicó su primera novela, Bárnabo de las montañas (Bàrnabo delle montagne) (1933).
A instancias de su familia —especialmente su padre— emprendió los estudios de Derecho,
pero en 1928, antes de licenciarse, empezó a trabajar de aprendiz en el Corriere della Sera, el
periódico en el que colaboró durante toda su vida.
El éxito obtenido con su primera novela, la ya citada Bárnabo de las montañas, no se repitió
con la siguiente El secreto del Bosque Viejo (Il segreto del Bosco Vecchio) (1935), que fue
acogida con indiferencia.
Enviado especial del Corriere a Addis Abeba en 1939 y reportero de guerra en 1940 en el
crucero Río, ese mismo año publicó el libro con el que alcanzó fama internacional y que es
unánimemente considerado como su obra maestra, El desierto de los tártaros (Il deserto dei
Tartari): en vísperas del conflicto, imaginó la alegoría existencial del teniente Giovanni Drogo,
destinado a que su existencia transcurra en una fortaleza perdida, en una época sin precisar,
en la inútil espera de un enemigo que no llega (en 1976 Valerio Zurlini la adaptó y realizó una
película muy sugerente).
Desde 1936 escribió numerosos relatos para el Corriere y otros periódicos, posteriormente
recopilados en Los siete mensajeros y otros relatos (I sette messaggeri) (1942), Paura alla Scala
(1949), Il crollo della Baliverna (1954), Sessanta racconti (1958, premio Strega), Esperimento di
magia (1958), Il colombre (1966), Las noches difíciles y otros relatos (Le notti difficili) (1971).
En 1960 salió El gran retrato (Il grande ritratto), casi un experimento de novela de ciencia
ficción, donde entra en escena el universo femenino, que hasta entonces había explorado muy
poco. Tres años después, en Un amor (Un amore) relató la historia de Antonio Dorigo, un
hombre que encuentra el amor a los cincuenta años: presenta probables rasgos
autobiográficos, puesto que a los sesenta Buzzati se casó con Almerina Antoniazzi.