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Ciclo de las Rocas y su Transformación

El ciclo de las rocas describe la formación y transformación de rocas ígneas, sedimentarias y metamórficas a lo largo de millones de años, interconectando procesos internos y externos de la Tierra. En Ciudad de México, la extracción de agua del subsuelo provoca hundimientos significativos, afectando a miles de familias y causando problemas de asentamiento en un terreno construido sobre un antiguo lago. Además, la alta sismicidad de la región ha llevado a daños estructurales severos, evidenciando la complejidad del comportamiento mecánico de los sedimentos lacustres.
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Ciclo de las Rocas y su Transformación

El ciclo de las rocas describe la formación y transformación de rocas ígneas, sedimentarias y metamórficas a lo largo de millones de años, interconectando procesos internos y externos de la Tierra. En Ciudad de México, la extracción de agua del subsuelo provoca hundimientos significativos, afectando a miles de familias y causando problemas de asentamiento en un terreno construido sobre un antiguo lago. Además, la alta sismicidad de la región ha llevado a daños estructurales severos, evidenciando la complejidad del comportamiento mecánico de los sedimentos lacustres.
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UNIVERSIDAD ESTATAL PENINSULA DE

SANTA ELENA

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA INGENIERÍA


CARRERA INGENIERÍA CIVIL

CURSO:
QUINTO SEMESTRE 1

DOCENTE:
ING. LUCRECIA MORENO ALCÍVAR

ALUMNA:
DOMENICA VANESSA LAÍNEZ ORRALA

PERIODO ACADÉMICO
2019-II
CICLO DE LAS ROCAS
Nuestro planeta es un todo complejo que está formado por muchas partes que interactúan. Las
rocas, consideradas a lo largo de espacios temporales muy prolongados, están en constante
formación, cambio y reformación, cumpliendo un ciclo: el ciclo de las rocas, éste nos ayuda a
entender el origen de las mismas mostrándonos las relaciones de los procesos internos y
externos de la tierra y la forma en que cada uno de los tres grupos básicos de rocas se relaciona
entre sí. El ciclo de las rocas ilustra las relaciones entre los tipos de rocas básicos (ígneas,
sedimentarias y metamórficas). En el marco de tiempo de la historia de la Tierra, alrededor de
4.570 millones de años, los átomos que componen un tipo de roca se pueden reorganizar o
mover a otro lugar, convirtiéndose eventualmente en parte de otro tipo de roca. Este ciclo podría
empezar con la generación de magma en el interior de la Tierra, donde las temperaturas y
presiones son lo suficientemente altas como para fundir las rocas preexistentes. Esta actividad
interna de la Tierra se la denomina el episodio plutónico (esto deriva de Plutón, el dios romano
de las profundidades).

El episodio plutónico significa que las rocas preexistentes son fundidas; los minerales,
destruidos, y su composición química es uniformada, dando como resultado un líquido caliente
denominado magma. Este, al ser de menor densidad tenderá a ascender, enfriarse y cristalizar,
formando una roca ígnea plutónica. Esta última puede convertirse en roca metamórfica o ser
destruida por la erosión, en cuyo caso puede llegar a constituir más tarde una roca sedimentaria.

El magma, por
ejemplo, que se forma a una gran profundidad por debajo de la superficie de la Tierra, se enfría
y se solidifica (cristalización), ya sea debajo de la superficie terrestre o en la superficie,
originando las rocas ígneas. Cuando las rocas ígneas afloran en la superficie experimentarán un
proceso sedimentario, dando lugar a una roca sedimentaria; si esta roca sedimentaria, además,
es enterrada a profundidad y es sometida a procesos metamórficos, la roca reaccionará ante el
ambiente cambiante y se convertirá en una metamórfica. Finalmente, cuando ésta última es
expuesta a cambios de presión adicionales o a temperaturas aún mayores se fundirá, creando un
magma que nuevamente acabará cristalizando en rocas ígneas. Cabe decir que algo común a
todos estos cambios es que requieren de grandes cantidades de tiempo para realizarse.

1.
TRANSICIÓN A ROCAS ÍGNEAS

Las rocas ígneas son aquellas que se producen por la expulsión del magma (el cual contiene
rocas fundidas) hacia la superficie y al estar en contacto con el medio se solidifica. Estas rocas
se conocen bajo el nombre de “extrusivas” o “volcánicas” y se caracterizan por contar con una
estructura de granos.

Las rocas ígneas modifican su masa mediante el proceso de enfriamiento del magma, aunque
éste puede tardar varios años en realizarse. Además, los gases también intervienen en la
composición de las mismas y depositan minerales en ellas. Por ejemplo, las rocas ígneas pueden
ser expuestas al interperismo y erosionarse para producir sedimentos, que posteriormente se
litifican para formar rocas sedimentarias. La nueva roca sedimentaria puede quedar enterrada a
tal profunidad que se transforma en una roca metamórfica, que luego podría fundirse
parcialmente y producir magma.

Este magma se solidifica más tarde para formar una nueva roca ígnea.

Se puede simbolizar este camino de la siguiente manera:


Rocas ígneas a rocas sedimentarias, luego a rocas metamórficas, finalmente a magma (procesos
ígneos).Sin embargo, alternativamente, la roca metamórfica podría elevarse y erosionarse para
formar un nuevo sedimento que luego será enterrado y litificado para formar una nueva roca
sedimentaria, sin pasar por la fusión y generación de magma.

Este camino simboliza un atajo a través del ciclo de la siguiente manera: Rocas ígneas a rocas
sedimentarias, luego a metamórfico, finalmente a sedimentos y rocas sedimentarias.

2. TRANSICIÓN A ROCAS SEDIMENTARIAS

En esta fase del ciclo de las rocas, las ígneas quedan expuestas en la superficie de la corteza
terrestre por acción del viento, agua, e intemperie y sufren diferentes procesos como la erosión,
transporte y meteorización, lo que produce que la roca se transforme en pequeñas partículas que
pueden ser transportadas y acumuladas en los lechos de los ríos y cuencas lacustres, estos
sedimentos, con el tiempo, se van transformando debido al peso de las sucesivas capas
depositadas y de la acción del agua formándose rocas por un proceso llamado litificación
(conversión de roca en la corteza terrestre).

3. TRANSICIÓN A METAMÓRFICA

En esta etapa, las rocas sedimentarias formadas y que están en ciertas profundidades, son
afectadas por el movimiento de la corteza terrestre relacionadas al movimiento de las placas
tectónicas y la formación de montañas (orogénesis). Durante estos procesos, estas rocas
sedimentarias quedan expuestas a diferentes grados de presión y temperatura transformándose
en rocas metamórficas.

Fin del ciclo

El ciclo se cierra cuando las rocas metamórficas se transforman en rocas ígneas al ser sometidas
a niveles muy altos de temperatura y presión en el interior de la tierra (fusión).

El orden en que ocurren las etapas del ciclo no es rígido, por ejemplo una roca ígnea puede por
acción de temperaturas y presión convertirse directamente en una roca metamórfica sin pasar
por la etapa de roca sedimentaria, y rocas sedimentarias pueden formarse por la transformación
de rocas metamórficas y sedimentarias.

El ciclo de las rocas también se ha relacionado con la tectónica de placas, J. Tuzo Wilson
describió el proceso de apertura y cierre de las placas oceánicas, denominado el ciclo de Wilson,
empieza con la erosión de los continentes, este material se acumula en los bordes y transforma
en roca sedimentaria por el proceso de litificación. Con el tiempo el borde del continente se
convierte en borde de placa convergente que choca contra otra placa continental, por efecto de
las altas presiones experimentadas estas rocas sedimentarias se transforman en rocas
metamórficas. Nuevamente con el tiempo estas rocas por procesos se subducción son
arrastradas al fondo de la corteza terrestre y allí, debido a las altas temperaturas, son
transformadas en magma que va a dar lugar a rocas ígneas cuando el magma se enfría al volver
a la superficie terrestre, finalmente estas rocas ígneas superficiales son meteorizadas y
erosionadas, y sus partículas se acumula en los bordes continentales comenzando el ciclo de
nuevo.
PROBLEMAS DE ASENTAMIENTO EN LA CIUDAD DE MÉXICO

Unas 10.000 familias viven con miedo a que se derrumbe su casa en Ciudad de México. La
capital está construida sobre un lago y el sistema de extracción de agua del subsuelo hace que el
terreno se hunda hasta 40 centímetros cada año. Iztapalapa, ubicada al este de Ciudad de
México, es la delegación más poblada de la capital y se inunda con frecuencia con
deformaciones del terreno muy fuertes. El contenido de agua es mayor a 400 %, el índice de
plasticidad excede 300% y el índice de compresión C c puede llegar a un valor de 10, cuando en
la mayoría de los suelos es menor a 1.

 LOS DEPÓSITOS LACUSTRES

La ciudad de México es una de las metrópolis


más antiguas en el hemisferio occidental. Los
aztecas trasformaron el lago en chinampas
(manzanas de tierra muy fértil), construidas con
un marco de troncos atados con cuerdas que
delimitaban el perímetro (tablestacas), el interior
se rellenó con tierra y fragmentos de roca, con el
objeto de crear una isla artificial, donde se
cultivaron vegetales y flores, los españoles
conquistaron México-Tenochtitlan, arrasaron los
edificios hasta sus cimientos y fundaron sobre
sus ruinas la ciudad de México. Los españoles
reconstruyeron la ciudad, con edificios estilo
español en lugar de los templos y palacios
aztecas.

Los suelos de la ciudad de México son


sedimentos heterogéneos, volcánicos, lacustres,
con una proporción y variedad de microfósiles (ostrácodos y diatomeas) que adicionan
compuestos solubles generados por la alteración de sus exoesqueletos y que forman parte de la
microestructura del suelo (Díaz-Rodríguez et al., 1998). Esto influye de tal manera en su
comportamiento que los suelos no pueden considerarse dentro de una clasificación simple.

Los lagos son cuerpos de agua que se forman en cuencas o depresiones donde el agua se
almacena y cuya vida dura unos cuantos miles de años, limitada por las condiciones climáticas y
geológicas de su entorno, desaparece a causa de la erosión y la paulatina acumulación del
sedimento en el lecho lacustre. Los lagos constituyen el 1% de la actual superficie terrestre. Los
procesos de depósito que ocurren en los lagos son influenciados por condiciones climáticas y
por una variedad de factores físicos, químicos y biológicos. Los depósitos lacustres provienen
principalmente de los ríos, los sedimentos se depositan a lo largo de la rivera, particularmente
en la desembocadura de los ríos, donde se forman abanicos aluviales o deltas, que se extienden
al interior del lago. Las gravas y arenas se depositan en las riveras, en tanto que los limos y
arcillas alcanzan el centro del lago.
 ALTA SISMICIDAD

La región en donde se ubica la ciudad de México tiene alta sismicidad, como quedó constatado
el 19 de septiembre de 1985, al ocurrir un terremoto frente a la costa del pacífico, con una
magnitud 8.1 Ms y una intensidad variable que alcanzó IX en algunas partes de la ciudad. El
sismo causó que muchos edificios sufrieran asentamientos excesivos e inclinaciones
importantes, incluso el derrumbe total de algunas estructuras. Durante el sismo se perdieron más
de 20,000 vidas y los daños se estimaron en más de 5,000 millones de dólares.

Los sedimentos lacustres de origen volcánico de la ciudad de México presentan propiedades


índices y mecánicas singulares, que no se ajustan a los patrones de comportamiento de la
mayoría de los suelos. Su comportamiento mecánico, tanto estático como dinámico es complejo
y a la fecha aún presenta desafíos de interpretación. En general, el ángulo de fricción interna de
los suelos disminuye al aumentar el índice de plasticidad, sin subsuelo de la ciudad de México
presenta un ángulo de fricción de 43° comparable en magnitud con el de las arenas

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