Reflexión la importancia de reconocer las dimensiones del ser humano en la construcción
del proyecto de vida
Considero que las dimensiones que debo potencializar en mi vida son la ética, ya que
anteriormente el hecho de ayudar a otra persona y generar espacios de reflexión frente a ello me
parecía descabellado, con esto mis acciones concretas desde el proceso que llevo en mi carrera
sería llevar a la práctica mis conocimientos para con la vida social, el orientar y ayudar a
personas que lo necesitan, además de inculcar valores y guiar los diferentes problemas que como
seres humanos enfrentamos todos los días. También la dimensión espiritual, porque por mucho
tiempo tuve en pausa esta parte tan importante para mí y pasé por situaciones como problemas
con mi familia e inestabilidad emocional lo que me llevaron a tomar decisiones no correctas para
el proceso que ahora vengo enfrentando, refiriéndome a mi carrera. Esta dimensión, para mí, es
la experiencia interior más profunda de una persona pues esta conduce a dotar de sentido y
propósito las acciones propias y existencia. Las acciones que me han permitido y permitirán
seguir construyendo mi proyecto de vida van muy ligadas con esta dimensión, porque fuera de
cualquier otro motivo por el que quiera seguir luchando, Dios genera y da fortaleza para seguir
enfrentando cualquier obstáculo. Otra dimensión que quiero destacar es la afectiva pues esta
genera posibilidades para relacionarnos con nosotros mismos y con nuestro entorno además de
que el afecto es la energía y motor del ser humano, en cuanto a esto, esta primordialmente y por
completo en Dios, en el ser que no te abandona y guía tu camino para que uno como persona, quiera y
tengas ganas de cada día poderse levantar y saber que tiene una vida completa, una familia hermosa que
no fallara y sobretodo que su principal deseo es poder hacer las cosas bien y tener la satisfacción de saber
que con este apoyo espiritual tu vida puede y empieza a tomar un rumbo muy significativo y puedes ser
feliz.
En esta dimensión viéndome reflejada en casos pasados de mi vida, no demostraba cariño o
actitudes de agrado para mi familia, ni siquiera para mis amistades y muchas veces me tornaba
un poco amargada y con falta de sentimientos con lo que ocasioné.