Gaceta: Constitucional
Gaceta: Constitucional
constitucional
análisis multidisciplinario
de la jurisprudencia del tribunal constitucional
DIRECTORES
TO M O
Jorge Avendaño Valdez
29
MAYO 2010
Jorge Santistevan de Noriega
Víctor García Toma
SUMARIO
DIRECTORES
Jorge Avendaño Valdez
Jorge Santistevan de Noriega
Víctor García Toma
COMITÉ CONSULTIVO
Alberto Borea Odría
Ricardo Beaumont Callirgos
Samuel Abad Yupanqui
Carlos Mesía Ramírez
TOMO 29
Luis Lamas Puccio
Gerardo Eto Cruz
Jorge Toyama Miyagusuku
Edgar Carpio Marcos
Luis Castillo Córdova MAYO 2010
Luis Sáenz Dávalos
Eloy Espinosa-Saldaña Barrera
Ernesto Álvarez Miranda
César Abanto Revilla
Eugenia Ariano Deho
COORDINADOR GENERAL
Juan Manuel Sosa Sacio
EQUIPO DE INVESTIGACIÓN
Yolanda Soledad Tito Puca
Catherine Sevilla Torello
Sofía Salinas Cruz
Maribel Achulli Espinoza
COLABORADORES
PERMANENTES
Manuel Alberto Torres Carrasco
Juan Carlos Esquivel Oviedo
Percy Revilla Llaza
Miriam Mabel Tomaylla Rojas
Gustavo Urquizo Videla
Renzo Cavani Brain
Elmer N. Huamán Estrada
Kelly del Rocío Sánchez Manyari
Luis Cárdenas Rodríguez
Rafael Eduardo Girao Berrocal
DIRECTOR LEGAL
Manuel Muro Rojo
SUBDIRECTOR LEGAL
Federico Mesinas Montero
.
DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN
Erika L. Cuadros Grados
Karinna Aguilar Zegarra
Martha Hidalgo Rivero
ESPECIALES:
Actuación inmediata de la sentencia constitucional de primer grado
Presentación
Asegurando la tutela constitucional desde la primera instancia 17
ARTÍCULOS DEL
ESPECIAL
La actuación inmediata de la sentencia de amparo de primer grado en un
reciente pronunciamiento del Tribunal Constitucional
Omar Cairo Roldán 19
Presentación
¿Abogados del diablo? 51
ARTÍCULOS DEL
ESPECIAL
El Informe Defensorial N° 135 y la sentencia del Tribunal Constitucional sobre
la actividad procesal de la ONP
Mario Atarama Cordero 53
El caso PUCP
Presentación
La católica: la Universidad o la Iglesia 89
ARTÍCULOS DEL
ESPECIAL
La herencia Riva-Agüero. Con motivo de la STC Exp. N° 03347-2009-PA/TC (caso
Pontificia Universidad Católica del Perú)
Natale Amprimo Plá 91
TENDENCIAS DE
JURISPRUDENCIA Vías específicas e igualmente satisfactorias 165
CONSTITUCIONAL
I. La residualidad del proceso de amparo
II. No es aplicable tal causal de improcedencia al proceso de hábeas corpus
III. Cuando un procedimiento ordinario no resulta ser una vía específica y
satisfactoria
IV. Otros procedimientos que sí resultan ser una vía específica y satisfactoria
CONSULTAS El plazo de diez días en el hábeas data no es para que el solicitante requiera la
información 169
TENDENCIAS DE
JURISPRUDENCIA
Beneficios penitenciarios 210
PENAL I. Fundamento de los beneficios penitenciarios
II. Definición y naturaleza de las normas que conceden beneficios penitenciarios
III. Concesión de beneficios penitenciarios
IV. Tipos de beneficios penitenciarios
V. Aplicación temporal de las leyes que conceden beneficios penitenciarios
VI. Hábeas corpus y beneficios penitenciarios
VII. Prohibición de aplicar beneficios penitenciarios a los condenados por delito
de violación sexual a menores
CONSULTAS Anulación del beneficio de semilibertad por la Sala Superior no afecta la libertad
personal 217
ANÁLISIS Y CRÍTICA
La inconstitucionalidad parcial de la Ley N° 28991 y la desafiliación del Sistema
Privado de Pensiones. A propósito de la STC Exp. N° 00014-2007-PI/TC
Rosa Elvira Martínez Arrieta 221
TENDENCIAS DE
JURISPRUDENCIA
Principios laborales constitucionales 253
LABORAL
I. Los principios laborales constitucionales
II. Principio de igualdad
III. Principio in dubio pro operario
IV. Principio de irrenunciabilidad de los derechos laborales
V. Principio de primacía de la realidad
CONSULTAS
La vía previa y la vía igualmente satisfactoria en el CAS 259
ANÁLISIS Y CRÍTICA Protección constitucional del derecho a un ambiente sano y equilibrado. Análisis
de la STC Exp. N° 05533-2008-PHC/TC
Shirley Gamarra Richle 263
ANÁLISIS Y CRÍTICA El caso RBC desde el punto de vista del Tribunal Constitucional. Cuando sale
más cara la lavada que la camisa
Alfredo Cuipa Pinedo 287
TENDENCIAS DE
JURISPRUDENCIA
Derecho de propiedad 308
CIVIL
I. Concepto civil y constitucional de la propiedad: diferencias
II. Contenido constitucional
III. No todos los atributos de la propiedad forman parte de su contenido
constitucional
IV. La posesión no forma parte del contenido constitucional del derecho de
propiedad
V. El doble carácter del derecho
VI. La función social de la propiedad
VII. La función social del derecho de propiedad no es aplicable a los bienes
de consumo o estrictamente privados
VIII. Derecho de propiedad no tiene carácter “absoluto”
IX. Límites explícitos e implícitos
X. Límites legales y armonización del derecho de propiedad con los demás
derechos
PRÁCTICA CONSTITUCIONAL
INFORME
PRÁCTICO
El principio constitucional de protección a la familia y la necesaria protección
de la unión de hecho
Juan Carlos Del Aguila Llanos 335
INFORME
JURISPRUDENCIAL
La figura procesal del desistimiento en los procesos constitucionales
Luis Roel Alva 341
ACTUALIDAD
CONSTITUCIONAL La crisis del Tribunal Constitucional: ¿una crisis de competencias y funciones?
Helmut Andrés Olivera Torres 351
ÍNDICE
Por sumillas 361
VOCES AUTORIZADAS
Principales resoluciones
comentadas por los más
destacados especialistas
GAC E TA
constitucional
VOCES AUTORIZADAS
“El TC no debió entrar al fondo. Si creía que la cuestión planteada era un asun-
to que implicaba derechos legales debió declarar improcedente el amparo, sobre
todo porque existe un proceso de conocimiento en marcha sobre lo mismo ante el 16º Juzgado Civil.
Inspirado [el] TC se ocupa de testamentos, de acuerdos de la Junta Administradora, de procesos judi-
ciales seguidos por la Junta, etc., todos temas legales. Al tratar estos asuntos, debo decirlo respetuo-
samente, lo hace con clamorosa impericia y sospechosa redacción”.
(Tomado de: La Ley. Año 3, N° 29, p. 3)
“[E]l Tribunal en el caso Quintanilla Chacón atenta contra el propio criterio que
había desarrollado en sentencias anteriores (casos Walde Jáuregui y Loza Zea)
y se atribuye competencias que le corresponden al CNM. [E]l Tribunal analizó si la ponderación de
la sanción hecha por el CNM se ajustaba a los particulares estándares del TC y como no hubo coinci-
dencia, entonces la anuló y ordenó la reposición del vocal. [L]os magistrados del TC se apropiaron de
las funciones del Consejo Nacional de la Magistratura y tomaron como suya la labor disciplinaria de
jueces, sin que medie ninguna violación a un derecho fundamental, sino únicamente una discrepancia
de criterios. Para el CNM vulnerar la cosa juzgada acarreaba destitución, mientras que la opinión de
los magistrados del TC (...) no: una flagrante vulneración de la cosa juzgada acarrea sanción menor”.
(Tomado de: La Ley. Año 3, N° 30, p. 4)
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 13
V OCES AUTORIZADAS
Ricardo Castro Belapatiño, sobre el caso José Fernández Ordinola (STC Exp.
N° 04063-2007-PA/TC), en el que el Tribunal se pronuncia críticamente sobre el
sistema de defensa judicial del Estado
“Lo que más sorprende (...) en la mencionada sentencia (...) es que en su funda-
mento 11 señale que es necesario redefinir el Sistema de Defensa Judicial del Estado, frente a los he-
chos temerarios y dilatorios del procurador público de la PCM, siendo necesario que los procuradores
públicos mantengan una actuación de colaboración activa y tenaz con los órganos jurisdiccionales en
procura de una solución justa, pacífica y oportuna del conflicto judicial. Señala, además, que el Siste-
ma de Defensa Judicial del Estado como órgano constitucional se encuentra íntimamente vinculado al
respeto, promoción y defensa de los derechos fundamentales de la persona. Sobre este punto, el Tri-
bunal Constitucional debe saber que los procuradores públicos, de conformidad con el artículo 47 de
la Constitución, ejercen la defensa de los intereses del Estado y, respetando los derechos fundamenta-
les de las personas, no asumen la defensa de estas”.
(Tomado de: La Ley. Año 3, N° 30, p. 11)
14
ESPECIAL
Asegurando la tutela
constitucional desde
la primera instancia
E
l artículo 22 del Código Procesal Constitucional señala, de manera un tanto
ambigua, que “[l]a sentencia que cause ejecutoria en los procesos constitucio-
nales se actúa conforme a sus propios términos por el juez de la demanda (…).
La sentencia que ordena la realización de una prestación de dar, hacer o no hacer es de
actuación inmediata”. De esta forma, el Código previó la actuación inmediata de una
sentencia constitucional, pero no dejaba claro a qué tipo de sentencia se refería: la que
causa ejecutoria o, incluso, una de primera instancia.
Al respecto, los mismos autores del Código lo consideraron un asunto debatible y el
Tribunal Constitucional no se animó a desarrollarlo. La doctrina le prestó cierta aten-
ción al tema, pero de manera minoritaria y poco insistente. Por su parte, salvo notables
excepciones que confirman la tendencia, el asunto casi fue obviado por los jueces del
Poder Judicial. En suma, la actuación inmediata de una sentencia de primer grado fue
soslayada e insuficientemente atendida.
No obstante, la importancia de esta institución es inmensa. En efecto, hace posible que una
persona que ya tiene una sentencia favorable pueda alcanzar una protección provisional del
derecho que se le conculca, incluso cuando la parte contraria apele esa decisión judicial.
En tal sentido, puede verse que sus efectos son similares a los de una medida cautelar,
solo que la certeza sobre su otorgamiento y permanencia es mucho mayor.
Ahora bien, lo tradicional en el amparo había sido entender que la impugnación de una
sentencia fundada implicaba la suspensión de sus efectos (“apelación con efectos suspen-
sivos”), en el entendido que se trataba de una decisión provisional, que debía ser revisada
por una instancia más calificada. Ello, obviamente, acarreaba que el tener una resolución
fundada de primer grado, en caso de que fuera apelada, sea prácticamente inútil, y por
ende que se trate de una victoria pírrica atendiendo a las expectativas y a los sacrificios
de quienes acuden a los procesos de tutela urgente.
Con lo anotado, se hace evidente la importancia de analizar la sentencia objeto de este
especial, en la que el Tribunal Constitucional precisa la vigencia de la actuación inmediata
de la sentencia de primer grado y desarrolla su régimen, lo que no se encuentra previsto
en la ley. Esta sentencia, si bien no constituye precedente constitucional (art. VII del
Código Procesal Constitucional), sí es doctrina jurisprudencial vinculante (art. VI del
Código Procesal Constitucional), en atención a la trascendencia de lo que desarrolla y
por reiterar una tendencia ya señalada por el Colegiado en algunas decisiones iniciales.
Finalmente, esperamos que este especial sea de máximo interés para todo profesional
del Derecho, teniendo en cuenta su importancia práctica para alcanzar la tutela pronta
y efectiva de los derechos más importantes de todo ordenamiento: los fundamentales.
La actuación inmediata de la
sentencia de amparo de primer grado
en un reciente pronunciamiento del
Tribunal Constitucional*
Omar CAIRO ROLDÁN**
* Nota de Gaceta Constitucional: La STC Exp. N° 00607-2009-PA/TC, objeto de este especial en lo que concierne a la actuación
inmediata de la sentencia constitucional de primera instancia, ha sido publicada en Jurisprudencia del Tribunal Constitucional.
Tomo 5, Lima, mayo de 2010, p. 22 y ss. (y su aclaración en la p. 42 y ss.).
** Magíster en Derecho Constitucional por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Profesor Ordinario Asociado de Derecho
Constitucional de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Abogado asociado del Estudio Monroy Abogados.
1 Código Procesal Constitucional
“Artículo 22.- Actuación de sentencias
(…) La sentencia que ordena la realización de una prestación de dar, hacer o no hacer es de actuación inmediata. Para su cum-
plimiento, y de acuerdo al contenido específico del mandato y de la magnitud del agravio constitucional, el Juez podrá hacer uso
de multas fijas y acumulativas e incluso disponer la destitución del responsable. Cualquiera de estas medidas coercitivas debe
ser incorporada como apercibimiento en la sentencia, sin perjuicio de que, de oficio o a pedido de parte, las mismas puedan ser
modificadas durante la fase de ejecución”.
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 19
A CTUACIÓN INMEDIATA DE LA SENTENCIA CONSTITUCIONAL DE PRIMER...
Sin embargo, es necesario recordar que el re- primer grado comparte con instituciones como
conocimiento de la actuación inmediata de la las medidas cautelares o las medidas autosatis-
sentencia de primer grado prevista en el ar- factivas el objetivo común de “impedir que la
tículo 22 del Código Procesal Constitucional duración del proceso se convierta en una nega-
ya lo ha realizado el Pleno del Tribunal Cons- ción anticipada de tutela”.
titucional en una sentencia expedida en un
proceso de amparo. Se trata de la STC Exp. De esta manera, el Tribunal Constitucional ha
N° 05287-2008-PA/TC, en cuyos fundamen- esclarecido que la actuación inmediata de la
tos jurídicos 25 y 28 se realizó este reconoci- sentencia de primer grado es una de las insti-
miento en los siguientes términos: tuciones correspondientes a la tutela jurisdic-
cional de urgencia. Además, en el fundamen-
“25. (…) Esta disposición ha sido ratifica- to jurídico 35 de esta sentencia subraya que la
da por el Pleno del Tribunal Constitucio- utilidad de esta institución es más intensa en
nal, que además ha concordado el citado ar- los procesos constitucionales como el amparo:
tículo 60 del Código con el artículo 22 del
mismo cuerpo legal, referido a la actuación “35. Pero si lo anteriormente dicho resulta
inmediata de la sentencia impugnada (…)”. siendo cierto tratándose de la generalidad
de los procesos, con mayor razón lo será
“28. La sentencia en los procesos de tutela tratándose de procesos constitucionales
de derechos fundamentales debe ser actua- como el de amparo. En efecto, teniendo el
da en forma inmediata, lo que es acorde con proceso de amparo como fin primordial la
la protección judicial rápida y efectiva que protección de los derechos fundamentales
debe existir en materia de amenaza o viola- recogidos en nuestra Constitución, parece
ción de estos derechos, sin perjuicio de que correcto afirmar que la actuación inmedia-
se interponga un recurso de apelación. Esta ta se revela entonces como una herramien-
opción ha sido acogida por el artículo 22 del ta de primerísimo orden para la materia-
Código Procesal Constitucional. (…)”. lización de aquella tutela urgentísima y
perentoria que aquel proceso debe repre-
II. LA FINALIDAD DE LA ACTUACIÓN IN- sentar; lo que a su vez se halla en conso-
MEDIATA DE LA SENTENCIA DE PRI-
MER GRADO nancia con aquel ‘recurso sencillo y rápi-
do’ para la defensa de los derechos al que
En el fundamento jurídico 27 de la STC Exp. alude el artículo 25.1 de la Convención
N° 00607-2009-PA/TC el Tribunal Constitu- Americana sobre Derechos Humanos”.
cional ha precisado la finalidad de la institu-
ción de la actuación inmediata de la senten- III. LA ACTUACIÓN INMEDIATA DE LA
cia de primer grado, reconocida en el artículo SENTENCIA DE PRIMER GRADO Y EL
22 del Código Procesal Constitucional. Así, el DERECHO A LA PLURALIDAD DE INS-
TANCIAS
Tribunal afirmó que con la actuación inmedia-
ta lo que se busca no es “otra cosa que brindar En el fundamento jurídico 51 de la sentencia
una tutela oportuna de los derechos fundamen- en análisis el Tribunal afirma que la “recurribi-
tales ante una situación manifiestamente in- lidad de las sentencias (o pluralidad de instan-
justa; ello, toda vez que mientras el acto lesivo cias) es un derecho reconocido en el inciso 6
suele producirse de manera inmediata, la res- del artículo 139 de la Constitución, y tiene por
titución del derecho conculcado, en contraste, objeto garantizar que las personas, naturales o
depende de que el juez constitucional, luego jurídicas, que participen en un proceso judi-
de un proceso en el que se resguarden los de- cial tengan la oportunidad de que lo resuelto
rechos de ambas partes, resuelva la controver- por un órgano jurisdiccional sea revisado por
sia en sentido favorable al demandante”. En un órgano superior de la misma naturaleza,
el fundamento jurídico 28, además, sostuvo siempre que se haya hecho uso de los medios
que la actuación inmediata de la sentencia de impugnatorios pertinentes, formulados dentro
20
ESPECIAL
del plazo legal”. Asimismo, en el fundamen- y, de ser el caso, para llevarla a cabo, es el
to jurídico 55 recuerda que la Corte Interame- juez que dictó la sentencia de primer grado.
ricana de Derechos Humanos ha dejado sen-
3. El Tribunal ha afirmado que, en general, la
tado que la garantía de doble instancia no se
actuación inmediata procederá a pedido de
circunscribe a la materia penal “sino que tam-
parte, pero que ello no impide que el juez
bién se extiende a materias extrapenales (civi-
pueda ordenarla de oficio cuando exista el
les, laborales, fiscales o de cualquier otro ca-
riesgo de un perjuicio irreparable para el
rácter) (Caso del Tribunal Constitucional vs.
demandante.
Perú, considerando 69)”.
4. El Tribunal ha considerado que tendrá le-
En el proceso de amparo peruano, según pre- gitimación activa para solicitar la actua-
cisa el Tribunal en el fundamento jurídico 56 ción inmediata el beneficiado con la sen-
de esta sentencia, el derecho a la pluralidad de tencia estimatoria de primer grado o, en su
instancias ha sido previsto “en el artículo 57 caso, el representante procesal.
del CPConst., que habilita el recurso de ape-
lación dentro del tercer día siguiente a la no- 5. El Tribunal sostiene que, generalmente, la
tificación de la sentencia”. Sin embargo, en actuación inmediata ha de ser otorgada res-
el fundamento 57 el Tribunal sostiene que “el pecto de la totalidad de las pretensiones es-
efecto suspensivo de los recursos no forma timadas en la sentencia, pero que el juez
parte del contenido constitucionalmente pro- podrá conceder también la actuación inme-
tegido del derecho a la pluralidad de instan- diata de forma parcial, es decir, solo res-
cias”. De esta manera, queda esclarecido que pecto de alguna o algunas de las referidas
la actuación inmediata de la sentencia de pri- pretensiones, cuando ello corresponda se-
mer grado, prevista en el artículo 22 del Có- gún las circunstancias del caso concreto y
digo Procesal Constitucional, no es incompa- teniendo en consideración determinados
tible con el derecho de los justiciables a que presupuestos procesales.
las resoluciones que los afectan sean revisadas 6. Según el Tribunal, podrá concederse la ac-
por un órgano jurisdiccional de grado superior. tuación inmediata de la sentencia estima-
IV. PRINCIPIOS Y REGLAS PROCESALES toria de primer grado, tanto de sentencias
ESTABLECIDOS EN LA SENTENCIA que no hayan sido apeladas pero que aún
DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL puedan serlo, como de sentencias que ya
En el fundamento jurídico 63 de esta senten- hayan sido apeladas.
cia el Tribunal mencionó algunos principios y 7. El Tribunal afirma que la actuación inme-
reglas procesales que, en su opinión, el juez diata de la sentencia estimatoria de primer
debe observar para la aplicación de la actua- grado se entiende solo respecto de senten-
ción inmediata de la sentencia de primer gra- cias de condena.
do. Estos principios y reglas –que no serán
8. El Tribunal considera que la sentencia esti-
materia de comentario en el presente trabajo–
matoria de primer grado debe contener un
son los siguientes:
mandato determinado y específico, en el
1. El Tribunal ha considerado que la regla ge- cual debe sustentarse el mandato conteni-
neral debe ser la actuación inmediata de do en la actuación inmediata.
la sentencia estimatoria de primer grado,
9. El Tribunal ha establecido los siguientes
pero que el juez conserva cierto margen de
presupuestos procesales correspondientes
discrecionalidad para tomar una decisión
a esta institución: a) no irreversibilidad;
ajustada a las especiales circunstancias del
b) proporcionalidad; y, c) inexigibilidad del
caso concreto.
otorgamiento de contracautela. Respecto
2. Según el Tribunal, el juez competente para de la no irreversibilidad, ha sostenido que
resolver la solicitud de actuación inmediata “la actuación inmediata no debe generar un
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 21
A CTUACIÓN INMEDIATA DE LA SENTENCIA CONSTITUCIONAL DE PRIMER...
estado de cosas tal que no pueda revertirse 11. El Tribunal manifestó que si la sentencia
más adelante” y que “en caso contrario, no de segundo grado confirma la sentencia
procederá la actuación inmediata”. Sobre la que se venía ejecutando provisionalmente,
proporcionalidad afirmó que, no obstante dicha ejecución se convertirá en definitiva.
que, por regla general, el juez debe conce- Por otra parte, sostuvo que si la sentencia
der la actuación inmediata, al momento de de segundo grado revoca la sentencia de
evaluar la solicitud “deberá tener en cuenta primer grado que se venía ejecutando pro-
también el daño o perjuicio que puede cau- visionalmente, dicha ejecución provisio-
sarse a la parte demandada, ponderando en nal podrá seguir surtiendo efectos en tanto
todo caso, el derecho de este a no sufrir una se mantengan los presupuestos en aten-
afectación grave en sus derechos fundamen- ción a los cuales fue inicialmente otorga-
tales y el derecho de la parte demandante a da. Según el Tribunal esto se justifica “en
no ser afectada por la dilación del proceso”. la finalidad esencial de los procesos cons-
Finalmente, acerca de la inexigibilidad del titucionales que, de acuerdo a lo previsto
otorgamiento de contracautela, el Tribunal en el artículo II del Título Preliminar del
ha precisado que, “de modo excepcional el [Link]., es la vigencia efectiva de los
juez puede solicitarla cuando las pretensio- derechos fundamentales”.
nes amparadas posean algún contenido pa-
12. Finalmente, el Tribunal afirmó que, una
trimonial, y siempre atendiendo a criterios
vez emitida la sentencia estimatoria de pri-
de proporcionalidad”.
mer grado, el demandante podrá optar al-
10. Según el Tribunal, la resolución que orde- ternativamente entre la actuación inmedia-
na la actuación inmediata, así como aque- ta o la medida cautelar; y que la utilización
lla que la deniega, serán inimpugnables. de una excluirá la otra.
22
ESPECIAL
Actuación inmediata de la
sentencia en el proceso de amparo:
fundamento, objetivos y
presupuestos procesales* **
José Miguel ROJAS BERNAL***
* “El caso, para el juez y para la ciencia jurídica, es esencialmente un acontecimiento problemático que plantea la cuestión de cómo
responder al mismo, de cómo resolverlo en términos jurídicos. Para el derecho, por tanto, el caso no es algo que deba ser sim-
plemente registrado, sino algo que debe ser resuelto” (Gustavo Zagrebelsky. El derecho dúctil).
** Nota de Gaceta Constitucional: la STC Exp. N° 00607-2009-PA/TC, objeto de este especial en lo que concierne a la actuación
inmediata de la sentencia constitucional de primera instancia, ha sido publicada en Jurisprudencia del Tribunal Constitucional.
Tomo 5, Lima, mayo de 2010, p. 22 y ss. (y su aclaración en la p. 42 y ss.).
*** Auxiliar en Abogacía del Tribunal Constitucional. Integrante de Constitucionalismo crítico.
1 Dicho párrafo señala: “La sentencia que ordena la realización de una prestación de dar, hacer o no hacer es de actuación inme-
diata”. Debe señalarse que la Ley Nº 23506 no contemplaba ninguna norma sobre la ejecución de sentencias en los procesos
de la libertad, mientras que la Ley Nº 25398 solo introdujo algunas reglas secundarias (Cfr. CAIRO ROLDÁN, Omar. “El Tribunal
Constitucional y la ejecución de las sentencias de los procesos constitucionales de tutela de los derechos”. En: Palestra del Tri-
bunal Constitucional. Revista mensual de jurisprudencia. Año 2, Nº 2, Palestra, Lima, febrero de 2007, p. 499).
2 La confusión se presenta al contrastar el segundo párrafo del artículo 22 con el primero, que alude a la “sentencia que causa eje-
cutoria” (lo que podría entenderse como “sentencia firme”), duda que se confirma al concordar el artículo 22 con el 59, que co-
mienza diciendo “sin perjuicio de lo establecido en el artículo 22”. Un recuento de las posturas doctrinales en torno a la interpre-
tación de estas normas puede encontrarse en ETO CRUZ, Gerardo. “¿Existe actuación de sentencia impugnada en el Código
Procesal Constitucional peruano?”. En: FERRER MAC-GREGOR, Eduardo y ZALDÍVAR LELO DE LARREA, Arturo (coordinado-
res). La ciencia del Derecho Procesal Constitucional. Estudios en Homenaje a Héctor Fix-Zamudio. Tomo V - Juez y Sentencia
Constitucional, UNAM, IMDPC, Marcial Pons, México, 2008, p. 347 y ss.
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 23
A CTUACIÓN INMEDIATA DE LA SENTENCIA CONSTITUCIONAL DE PRIMER...
en las que ella incurre, ha ocasionado que los El presente trabajo parte de la premisa de que
operadores jurídicos abriguen más dudas que el reforzamiento de algunos conceptos, así
certezas en relación con la vigencia y aplica- como la revisión de algunas posturas doctrina-
ción de esta institución procesal, incluyendo, les, puede contribuir de algún modo –cuando
desde luego y en primer término, a los propios menos, primario– a aclarar este panorama. En
jueces constitucionales3. Ello explica bien por esa línea, nuestra labor comenzará por iden-
qué la virtualidad de esta norma ha permaneci- tificar el fundamento que la actuación inme-
do tanto tiempo entrampada en medio de aca- diata optimiza en el amparo, para luego poner
lladas controversias académicas y de prácticas de manifiesto los objetivos (directos e indirec-
judiciales cautelosas. tos) que ella intenta materializar en los hechos,
señalando, por lo tanto, sus ventajas y poten-
Es sabido, sin embargo, que los vacíos o im-
cialidades, pero también sus posibles riesgos
perfecciones en el Derecho Procesal Constitu-
y limitaciones; finalmente, nos detendremos a
cional son, antes que vallas insuperables, si-
analizar algunos de los presupuestos procesa-
tuaciones que el Tribunal Constitucional se
les más importantes que han sido enumerados
encuentra llamado a corregir o complemen-
en la referida sentencia. Por último, expondre-
tar a través de su jurisprudencia4, en el afán
mos algunas reflexiones conclusivas.
de perfeccionar los procesos constitucionales.
Ciertamente, este parece haber sido el telón de I. LA ACTUACIÓN INMEDIATA DE LA
fondo de una reciente decisión del Tribunal SENTENCIA Y SU RELACIÓN CON EL
–recaída en el Exp. N° 00607-2009-PA/TC–, DERECHO FUNDAMENTAL A LA TU-
en la cual se desarrollan con algún grado de TELA JURISDICCIONAL EFECTIVA
detalle las condiciones de aplicación de la fi- A efectos de contextualizar el debate, propo-
gura procesal in comento5. nemos al lector la revisión de los siguientes
casos prácticos:
Desde ya, conviene advertir que una senten-
cia de estas características tendrá que enfren- • Caso 1.- Imaginemos que una persona es
tarse a dos obstáculos de no poca importan- despedida arbitrariamente de su puesto de
cia: por un lado, la inexperiencia de los jueces trabajo. Supongamos que, a tal efecto, el
constitucionales en esta materia –con lo cual empleador inventó una causa justa de des-
no podemos descartar algunos inevitables cos- pido que en los hechos nunca existió (por
tos de aprendizaje–, y por otro, la desbordan- ejemplo, faltas injustificadas). Ante ello, el
te realidad de los casos concretos, cuyos in- trabajador interpone un proceso de amparo
finitos matices –como es obvio suponer– no solicitando su reposición y, al cabo de unos
han podido ser recogidos in totum por la refe- meses, logra obtener una sentencia de pri-
rida sentencia. mer grado que le es favorable. Los efectos
3 En realidad, existen algunas contadas excepciones a nivel del Poder Judicial, como la resolución de fecha 29 de diciembre de
2005 (Exp. N° 4989-2005), emitida por la Cuarta Sala Civil de la Corte Superior de Lima, que confirmó una resolución expedi-
da por el Sexagésimo Juzgado Civil de Lima que contenía la orden de actuación inmediata de la sentencia de primer grado en
un proceso de amparo (Cfr. CAIRO ROLDÁN, Omar. “El amparo y la tutela de urgencia: instituciones en el Perú y en el Derecho
Comparado”. En: Palestra del Tribunal Constitucional. Revista mensual de jurisprudencia. Año 3, Nº 2, Palestra, Lima, febrero de
2008, p. 150), así como también la resolución del 13 de julio de 2005 (Exp. N° 2005-306), emitida por el Juez Especializado en lo
Civil de Chanchamayo, que se pronunció en el mismo sentido (Cfr. HURTADO REYES, Martín. Tutela jurisdiccional diferenciada.
Palestra, Lima, 2006, pp. 524-525).
4 De hecho, suele señalarse que la “autonomía procesal” del Tribunal Constitucional se activa no solo frente a las “lagunas cons-
cientes” que son dejadas por el legislador, sino también cuando una competencia ya le ha sido otorgada, pero la ley no prevé el
procedimiento para llevarla a cabo, o lo hace en forma deficiente (RODRÍGUEZ PATRÓN, Patricia. “La libertad del Tribunal Cons-
titucional alemán en la configuración de su derecho procesal”. En: Revista Española de Derecho Constitucional. Año 21, Nº 62,
CEC, Madrid, mayo-agosto de 2001, p. 140).
5 Pese a existir algunos pronunciamientos previos que reconocen explícitamente esta figura (Cfr. STC Exp. Nº 05994-2005-PHC/
TC, f. j. 3; STC Exp. N° 04878-2008-PA/TC, f. j. 56; y STC Exp. N° 05287-2008-PA/TC, f. j. 28, esta es la primera vez que el Tri-
bunal trata este tema con mayor exhaustividad.
24
ESPECIAL
“
go, quedan suspendidos en [L]a actuación inme- como el procurador del órgano
virtud de la apelación in- diata, además de ser un emplazado apela la sentencia,
terpuesta por el empleador. derecho de configuración la decisión heroica del juez a
• Caso 2.- Pasemos, ahora, legal, es también parte quo queda paralizada. Final-
de lo ‘constitucionalmente mente, cuando la Sala confir-
a un supuesto donde esté posible o deseable’ ... su ma la apelada, ya no hay nada
comprometido el derecho vigencia normativa (sin que hacer: el concurso ha ter-
a la educación. Digamos estar exigida ni prohibida minado y los nuevos fiscales
que un escolar es expulsa- por la Constitución) con- ya asumieron sus funciones.
do de su colegio por haber tribuye o podría contribuir
desaprobado más cursos de a la optimización de uno o Estos casos hipotéticos –aun-
más derechos fundamen-
”
los permitidos, cuando, en que no por ello de imposible
realidad, el verdadero mo- tales ... ocurrencia– demuestran con
tivo es que las autoridades solvencia que algunas veces
del centro educativo no de- las decisiones justas en el am-
sean tener en sus instalaciones a un niño paro pueden quedar en el plano de las “buenas
con discapacidad física. Los padres del intenciones” debido al empleo de un mecanis-
alumno presentan una demanda de ampa- mo al que la ley suele otorgar efecto suspensi-
ro, la que al cabo de cierto tiempo es esti- vo, como es el recurso de apelación6. En algu-
mada por el juez de primera instancia. Sin nos casos (como el 1), la suspensión es injusta
embargo, como el director del colegio de- por tener efectos dilatorios (es decir, por di-
cide apelar la sentencia, los efectos de esta ferir la justicia para otro momento), pero en
quedan suspendidos, producto de lo cual el otros (como los 2 y 3) la situación se torna
niño pierde el año escolar. más grave porque la inejecutabilidad deviene
en definitiva e irreversible (con lo cual, la jus-
• Caso 3.- Finalmente, pongamos el ejemplo
ticia se convierte en un espejismo).
de un aspirante a fiscal en algún distrito
judicial de nuestro país. Imaginemos que La innegable posibilidad de que estas situacio-
el órgano encargado de evaluar a los candi- nes se produzcan en sede de amparo es mo-
datos niega la participación de nuestro as- tivo suficiente para preguntarnos si acaso el
pirante por el solo hecho de ser inviden- peso de la apelación no debiera distribuirse
te. Al constatar la manifiesta arbitrariedad entre las partes de una forma más realista o
de esta exclusión, un juez de primera ins- equitativa, atendiendo a las decisiones que el
tancia decide declarar fundada la deman- juez vaya tomando en el curso del proceso7. A
da de amparo incoada por el afectado, or- ello parece referirse, precisamente, el profesor
denando su participación en los exámenes Marinoni, cuando señala que si se quiere que
6 De hecho, esto es lo que sucede con el recurso de apelación en los procesos civiles, conforme al artículo 368, inciso 1 del Có-
digo Procesal Civil. Un caso de excepción, sin embargo, es el señalado en el artículo 566, referido al proceso de alimentos.
Por su parte, el recurso de casación conserva también su efecto suspensivo, dado que la reforma de mayo del año pasa-
do (Ley Nº 29364) no acogió la propuesta de modificación del artículo 393 del Código, que proponía que dicho recurso no debía
suspender la ejecución de las sentencias de condena.
7 Y es que, como señala Marinoni, cuando ya existe una sentencia estimatoria de primer grado, el tiempo en el proceso se convier-
te en algo que perjudica al actor que tiene la razón y beneficia al demandado que no la tiene. En efecto, basta mirar con atención
las estrategias que normalmente se construyen al interior de un proceso, para comprobar que mientras el demandante pretende
siempre la alteración de la realidad empírica, el demandado procura contrariamente el mantenimiento del statu quo. Desde lue-
go, inicialmente ambas pretensiones valen lo mismo y miden sus fuerzas en la litis en condiciones de igualdad. Sin embargo, una
vez emitida una primera sentencia que favorece al actor, las cosas no son ni pueden seguir siendo las mismas: de alguna mane-
ra, el mantenimiento del statu quo pierde sentido, mientras que su alteración, en cambio, cobra innegable actualidad (MARINO-
NI, Luiz Guilherme. “La necesidad de distribuir la carga del tiempo en el proceso”. En: Themis. Nº 43, PUCP, Lima, 2001, p. 49).
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 25
A CTUACIÓN INMEDIATA DE LA SENTENCIA CONSTITUCIONAL DE PRIMER...
26
ESPECIAL
Por lo pronto, ya hemos dicho que el funda- podría hacer desistir a la parte vencida de ape-
mento de la actuación inmediata es la distribu- lar de la sentencia, si con ello no tiene nada
ción racional del tiempo en el proceso: esto es, qué perder y sí, en cambio, mucho qué ganar.
la optimización del derecho a la tutela juris- En efecto, es probable que la parte vencida en
diccional efectiva. Toca ahora precisar, sobre el amparo esté convencida de que el recurso
la base de esta premisa, cuáles serían esos re- tiene altas probabilidades de ser estimado por
sultados cuya conformación podemos exigir a el órgano revisor. Pero aun si no las tuviera, es
esta institución procesal, y cuáles otros, por el obvio que el demandado igual apelaría, en la
contrario, son meros despropósitos. medida en que nuestro ordenamiento no con-
templa ninguna sanción por la interposición de
En lo que respecta al Tribunal, este ha identifi- apelaciones “con bajo grado de prosperabili-
cado, cuando menos, tres fines de la actuación dad” (lo que, ciertamente, no es lo mismo que
inmediata, a saber: i) “conjurar daños irrepa- “apelaciones manifiestamente infundadas”) y,
rables”; ii) “evitar el abuso procesal de la ins- además, porque la apelación es la única vía
titución de la apelación”; y, iii) “(re)asignar al que tiene el demandado para revertir el resul-
juez de primera instancia un rol protagónico y tado adverso de la primera instancia15.
estratégico en la cadena de protección de los
derechos fundamentales”13. Analicemos la ve- En segundo lugar, conviene resaltar que esta
rosimilitud de estos objetivos. tesis parte de la falsa o indemostrada premi-
sa de que los litigantes apelan siempre con fi-
1. ¿Qué es lo que se espera de la actua- nes meramente dilatorios, es decir, reclaman-
ción inmediata en el amparo? do a sabiendas de que algo no les corresponde.
a. Reducir el número de apelaciones injus- Esto, por supuesto, es querer entrar ya en la es-
tificadas fera de la subjetividad de las partes. Por lo de-
más, es seguro que una forma más directa (y,
Varios autores presentan, como una de las bon- por lo tanto, más efectiva) de conjurar prácti-
dades de la actuación inmediata, la supues- cas dilatorias al interior del proceso consistiría
ta reducción que ella opera sobre el número en diseñar una instancia de apelación con pla-
de apelaciones injustificadas. La idea que está zos más cortos (o estableciendo materias que
detrás de esta afirmación es la siguiente: si el no sean apelables), pero de ninguna manera
vencedor de la primera fase puede ejecutar acudiendo a la figura de la actuación inmedia-
lo decidido, la parte vencida no tendrá in- ta, cuyos fines van por otros cauces.
terés en apelar la sentencia, puesto que ello Finalmente, y en tercer lugar, no podemos negar
no le permitirá suspender su eficacia. A su que, una vez que la decisión de primer grado co-
vez –se agrega– esta reducción redunda en mienza a ser ejecutada, el demandado puede te-
una mejora sustancial en la calidad de tra- ner más incentivos para apelar la sentencia que
bajo de los órganos revisores14, comoquie- para no hacerlo, en la medida en que esa victo-
ra que su carga procesal se vea disminuida ria parcial del demandante le signifique un costo
considerablemente. más alto que el simple costo de apelar.
A nuestro parecer, esta afirmación es algo En definitiva, la apelación como dato estadís-
apresurada y bastante cuestionable, y ello por tico no es un obstáculo que la actuación inme-
varios motivos. En primer lugar, no se ve qué diata esté llamada a contrarrestar, en la medida
13 STC Exp. N° 0607-2009-PA/TC, f. j. 60. Cabe precisar que, en este punto, el Tribunal se apoya en lo señalado por MONROY
GÁLVEZ, Juan. “La actuación de la sentencia impugnada”. En: Revista Peruana de Derecho Procesal, Tomo V, Estudio de Be-
launde & Monroy Abogados, Lima, junio del 2002, p. 218.
14 Ibídem, p. 219.
15 Un interesante estudio de estos factores, aunque referido al caso español, puede verse en RAMOS ROMEU, Francisco. “¿Redu-
ce realmente la ejecución provisional la interposición de recursos injustificados?”. En: Indret. Revista para el análisis del Derecho.
N° 385, Barcelona, octubre de 2006, pp. 6-10. Disponible en: <[Link] (consultado: 11/05/2010).
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 27
A CTUACIÓN INMEDIATA DE LA SENTENCIA CONSTITUCIONAL DE PRIMER...
“
injustificada) no es algo per se ligros puede presentarse en
[L]a conformación
reprochable16. En realidad, lo de una justicia de prime- el proceso de amparo. De
cuestionable es que este recurso ra instancia de calidad es hecho, dos de los supuestos
tenga efectos suspensivos, pero tanto un presupuesto de antes señalados (los casos
esta ya es otra discusión. evaluación previa como 2 y 3) son un claro ejemplo
un objetivo a alcanzar, de ello, de la misma forma
b. Evitar la configuración de con la implementación del como lo serían los supuestos
daños irreparables régimen de actuación in- de amparo por amenaza. Sin
En su famoso estudio sobre las mediata, siendo esto algo embargo, de allí a afirmar
cierto en cualquier siste-
”
medidas cautelares, Piero Cala- que el riesgo de daño irrepa-
mandrei distingue dos tipos de ma procesal. rable constituye un fin de la
“peligro en la demora” en tan- actuación inmediata, en rea-
to presupuesto procesal para lidad hay un gran trecho.
el dictado de esta clase de medidas: por un Efectivamente, el riesgo de daño irreparable
lado, el peligro de infructuosidad, frente al es un elemento posible en la actuación inme-
cual la cautelar busca suministrar los medios diata, pero no llega a ser un elemento determi-
para conseguir que la futura sentencia se pro- nante18. Da lo mismo que exista como que no.
duzca en condiciones técnicas más favora- De cualquier forma, parece claro que la fun-
bles (función de aseguramiento), y por otro, ción de la actuación inmediata en el proceso
el peligro de tardanza de la providencia prin- no es ni “preventiva” ni “de urgencia”, por la
cipal, en cuyo caso la cautelar trata de acele- sencilla razón de que ella no se dirige a con-
rar provisoriamente la satisfacción del dere- jurar riesgos inciertos, sino a ejecutar un dere-
cho, ya que el peligro es la prolongación del cho cierto reconocido en una sentencia.
estado de insatisfacción del derecho (función
Ahora bien, es probable que el argumento del
satisfactoria)17.
daño irreparable sí tenga alguna utilidad, pero
Cuando se afirma que la actuación inmediata en un sentido inverso; es decir, cuando per-
busca evitar la configuración de daños irrepa- mite aseverar que en aquellos casos donde no
rables, se está pensando en este segundo su- existe riesgo de daño irreparable, no procede-
puesto; es decir, en el peligro de que el paso ría la actuación inmediata. Así por ejemplo,
del tiempo (el que requiera la sustanciación resultaría legítimo preguntarse si existe alguna
de la segunda instancia) ocasione que el daño urgencia o premura para ejecutar una senten-
al derecho del demandante se convierta en cia de primer grado que favorece a un organis-
irreversible. mo público o a la propia Administración19. De
16 Por lo demás, como señala Federico Carpi, la experiencia enseña que una suficiente aproximación de las decisiones a la realidad
y la verdad, muy a menudo, no se puede conseguir con un primer pronunciamiento, sino que progresivamente, por corrección de
los resultados obtenidos en este primer experimento. Citado por SILVA ÁLVAREZ, Óscar. “La ejecución provisional de las senten-
cias”. En: Revista de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Nº XXXI, Valparaíso, 2° semestre de 2008, p.
381. Disponible en: <[Link] (consultado: 11/05/2010).
17 CALAMANDREI, Piero. Introducción al estudio sistemático de las providencias cautelares. Editorial Bibliográfica Argentina, Bue-
nos Aires, 1945, p. 71 y ss.
18 En el mismo sentido, CABALLOL ANGELATS, Lluís. La ejecución provisional en el proceso civil. Bosch, Barcelona, 1993, p. 89,
quien señala que el periculum in mora se convierte en un motivo posible, pero no necesario, para determinar la procedencia de
la ejecución provisional.
19 Este es el parecer del profesor Pedro Grández, quien considera que en la actuación inmediata debe ponderarse no solo la na-
turaleza de las pretensiones, sino también la calidad de los actores del proceso constitucional en cuestión. Por tanto –postula el
autor–, la tutela brindada por el amparo debería restringirse tratándose de procesos constitucionales que se entablen entre entes
públicos o en el caso de una sentencia estimatoria favorable a la Administración contra un particular (por afectación, por ejemplo,
del derecho a la tutela judicial efectiva), toda vez que las entidades públicas sí podrían esperar una sentencia definitiva para eje-
cutarla sin mayor inconveniente (GRÁNDEZ CASTRO, Pedro. “La ejecución de las sentencias en los procesos de tutela de los
derechos: las lecciones de la Corte Suprema norteamericana”. En: Palestra del Tribunal Constitucional. Revista mensual de ju-
risprudencia. Año 2, Nº 12, Palestra, Lima, diciembre de 2007, pp. 635-636).
28
ESPECIAL
la misma forma, el argumento del daño irrepa- 3. ¿Qué es lo que no se espera de la ac-
rable podría ser de recibo cuando es alegado, tuación inmediata en el amparo?
no por la parte demandante, sino por el pro- No menos importante que esclarecer los fi-
pio juez al despachar de oficio la actuación in- nes de la actuación inmediata, es dar cuenta
mediata (tal como se analizará más adelante). de los problemas que ella genera (o podría ge-
nerar) en el ámbito de los intereses del deman-
2. Revalorizar la primera instancia dado. Por lo pronto, la sentencia del Tribunal
Finalmente, es común afirmar que la actua- ha puntualizado que la actuación inmediata no
ción inmediata implica un cambio en la men- implica una violación del derecho del deman-
talidad de los operadores jurídicos, y particu- dado a la pluralidad de instancias (o a su efec-
larmente, del juez de primera instancia, que es to suspensivo), en tanto esta facultad está sufi-
aquel que cuenta con mayores posibilidades cientemente garantizada con el requisito de la
para conocer los aspectos fácticos y jurídicos no irreversibilidad de la medida22. Sin embar-
del conflicto que es objeto del proceso20 y que, go, al igual que esta, existen otras varias obje-
por lo tanto, se encuentra en condiciones in- ciones que se alzan en contra de la actuación
mejorables para dictar un fallo justo y, por eso inmediata, las cuales podemos resumir de la
mismo, inmediatamente ejecutable. siguiente manera:
El empoderamiento del juez a quo en el am- i) Hay muchas sentencias incorrectas que se
paro es, sin duda, un efecto necesario del régi- ejecutan23, con lo cual la actuación inme-
men de actuación inmediata. Sin embargo, es diata puede dar al vencedor inicial más de
innegable que esa transferencia de poder con- lo que legítimamente le corresponde24.
lleva también una cuota similar de responsa- ii) La actuación inmediata causa daños y per-
bilidad y preparación (lo que compromete ya juicios al demandado cuando la sentencia
la acción estatal en materia de formación de de primer grado es finalmente revocada25,
los jueces), así como la colaboración de los conceptos cuya cuantificación y satisfac-
órganos jurisdiccionales superiores a quienes ción resultan problemáticas.
aquel empoderamiento “afecta”. iii) La actuación inmediata permite insolven-
En cualquier caso, parece evidente que la con- cias del demandante, sean estas volun-
formación de una justicia de primera instancia tarias o involuntarias, en cuyo caso si la
de calidad es tanto un presupuesto de evalua- sentencia es finalmente revocada, será im-
ción previa como un objetivo a alcanzar, con posible que aquel devuelva lo indebida-
la implementación del régimen de actuación mente percibido26.
inmediata, siendo esto algo cierto en cualquier iv) La actuación inmediata causa gastos pro-
sistema procesal21. cesales inútiles en aquellos casos en que,
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 29
A CTUACIÓN INMEDIATA DE LA SENTENCIA CONSTITUCIONAL DE PRIMER...
27 Ibídem, p. 5.
28 Ibídem, p. 6.
29 Ídem.
30 Ibídem, p. 4.
31 STC Exp. N° 00607-2009-PA/TC, f. j. 63.
32 Sin embargo, no se puede descartar que ante una orden judicial de actuación inmediata manifiestamente irrazonable o despro-
porcionada, pueda interponerse un proceso de amparo, al igual como sucede con el control constitucional de las medidas caute-
lares, cuando estas no satisfacen el requisito de la proporcionalidad (Cfr. STC Exp. Nº 01209-2006-PA/TC, f. j. 53).
30
ESPECIAL
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 31
A CTUACIÓN INMEDIATA DE LA SENTENCIA CONSTITUCIONAL DE PRIMER...
ii) El perjuicio que genera el despacho de la excepción tratándose de pretensiones con al-
actuación inmediata a la parte vencida en gún contenido patrimonial, en cuyo caso que-
la primera instancia. da a criterio del juez si solicita o no dicha ga-
rantía, agregando que en cualquier caso deberá
Cabe resaltar que el test de proporcionalidad observarse el principio de proporcionalidad.
en la actuación inmediata es particularmente
importante cuando el derecho declarado en la En el ámbito de las medidas cautelares, se
sentencia compromete a uno o varios colecti- entiende por contracautela a aquella garan-
vos de personas. tía que debe prestar el solicitante con miras a
un futuro y eventual resarcimiento de los da-
Así, por ejemplo, si la sentencia de amparo or- ños y perjuicios causados por la medida. A su
denara la paralización de un proyecto minero vez, se pone especial énfasis en que la con-
que afecta el hábitat de una comunidad nativa, tracautela no es un requisito de procedencia,
en principio no habría problema para ejecu- sino un requisito especial para la actuación de
tar inmediatamente esta decisión, pues el daño la medida35.
(presumiblemente económico) que se genera-
ría a la empresa sería inferior al daño que la Si llevamos este concepto al ámbito de la ac-
no ejecución podría generar en la vida y sa- tuación inmediata, podemos afirmar que la
lud de los miembros de ese colectivo. El caso contracautela cumple en realidad una doble
sería otro, en cambio, si la sentencia autoriza- función: por un lado, una función asegura-
ra la comercialización de un medicamento cu- dora (es decir, dirigida a hacer responsable al
yos efectos secundarios son desconocidos, o la ejecutante de los riesgos que asume por actuar
importación de vehículos que podrían afectar la sentencia de primer grado) y una función di-
el medio ambiente o la seguridad de las perso- suasoria (en la medida en que, como conse-
nas, pues en estos casos el potencial daño co- cuencia de lo anterior, el ejecutante se absten-
lectivo es de mayor entidad que el que afecta a drá de pedir “más de lo que le corresponde”).
la parte interesada. Ahora bien, a nuestro entender, el Tribunal
Desde ya, cabe aclarar que la cuantificación de ha ampliado el contenido de la contracautela
los daños a efectos de decidir si se ordena o no para la actuación inmediata en el amparo. En
la actuación solicitada, en modo alguno impli- efecto, al señalar que podrá exigirse el otor-
ca un proceder antojadizo o discriminatorio. gamiento de contracautela “tratándose de pre-
Ya hemos dicho que el objetivo de esta ponde- tensiones con algún contenido patrimonial”,
ración consiste en brindar una respuesta ade- el Tribunal sobreentiende que esta garantía
cuada y lo más cercana posible a la realidad de no solo cubre los eventuales daños y perjui-
cada caso concreto. De cualquier manera, es cios ocasionados al demandado, sino también
evidente que ello exige al juez un mayor es- la devolución de lo indebidamente percibido.
fuerzo argumentativo orientado a justificar su Desde luego, es razonable que la actuación in-
decisión sobre la actuación solicitada, sea esa mediata que ordena la entrega de una suma de
estimatoria o denegatoria. dinero tenga que estar respaldada por una ga-
• Actuación inmediata y contracautela: rantía de este tipo. Sin embargo, esto que pue-
un requisito controvertido de ser cierto en los procesos ordinarios, en el
amparo viene a ser francamente la excepción.
El Tribunal ha señalado que, para despachar En efecto, como es sobradamente conocido,
la actuación inmediata, el vencedor de la pri- los procesos constitucionales de la libertad
mera instancia no tiene la obligación de otor- no están orientados a ordenar el pago de su-
gar contracautela. Sin embargo, ha hecho una mas de dinero, sino primordialmente a tutelar
35 MONROY PALACIOS, Juan José. Bases para la formación de una teoría cautelar. Comunidad, Lima, 2002, p. 200.
32
ESPECIAL
“
cual basta con reponer las cosas do lugar, cabe preguntarse
[L]a exigencia de con-
al estado anterior a la violación tracautela en la actuación si, aun en aquellos casos en
o amenaza. inmediata debiera ser en- los que no existan tales ries-
tendida como un supues- gos, sigue siendo lógico exigir
No obstante ello, es innnegable to excepcional en el am-
que algunas veces las senten- una garantía. Al respecto, al-
paro, aunque la sentencia gunos autores –como Alessan-
cias constitucionales conllevan del Tribunal no lo diga así
el pago de sumas monetarias ... Siendo ello así, resulta dro Raselli–, opinan que la
por conceptos diversos (indem- válido afirmar que, en la actuación inmediata está ex-
nizaciones, y con más frecuen- generalidad de los casos, presamente autorizada por el
cia, gastos o reintegros de habe- la exigencia de contra- juez y, en consecuencia, re-
36 cautela puede convertirse presenta el ejercicio legítimo
res no recibidos ) lo que puede en una suerte de denega-
ser relativamente común en am- toria tácita de la actua- de una facultad jurídica37, ra-
”
paros en materia laboral o pen- ción inmediata ... zón por la cual no tendría
sionaria. Solo en estos casos po- que asegurarse indemniza-
dría afirmarse que el amparo, si ción alguna. Asimismo, se
bien no versa sobre pretensiones patrimonia- arguye que sería un contrasentido que el juez
les, sí tiene un contenido patrimonial, lo que que manda actuar su propia sentencia solicite
algo es distinto. Cabría, entonces, preguntarse: que se ofrezca una contracautela que permita
¿se justifica en estos casos el otorgamiento de aminorar los riesgos de la “incorrección” de su
contracautela? propio mandato38.
En primer lugar, conviene aclarar que la sen- En realidad, la exigencia de contracautela en
tencia del Tribunal establece que la contra-
la actuación inmediata debiera ser entendida
cautela es una facultad del juez, mas no una
como un supuesto excepcional en el amparo,
obligación. Más aún: una facultad regida por
el principio de proporcionalidad. De más está aunque la sentencia del Tribunal no lo diga así
decir que este margen de discrecionalidad se expresamente. Y es que si el proceso de am-
encuentra plenamente justificado pues el otor- paro está destinado siempre a tutelar derechos
gamiento de una garantía, en algunos casos, fundamentales, no se ve cómo esa protección
podría generar daños importantes a la econo- pudiera generar al demandado daños y per-
mía del solicitante o, en su caso, impedir su juicios que luego deban resarcirse39 (y, por lo
“acceso” a la actuación inmediata por motivos tanto, garantizarse vía contracautela), o al me-
económicos (lo que sería grave tratándose de nos tal posibilidad no resulta clara o contun-
derechos tales como a la pensión o a la educa- dente. Siendo ello así, resulta válido afirmar
ción). Así pues, conviene entender que, solo si que, en la generalidad de los casos, la exigen-
no se configuran estos riesgos, el juez estaría cia de contracautela puede convertirse en una
habilitado para exigir la contracautela. suerte de denegatoria tácita de la actuación
36 GARCÍA BELAUNDE, Domingo. “Ejecutabilidad de las sentencias constitucionales (notas de introducción)”. En: Revista Peruana
de Derecho Procesal. Tomo VIII, Estudio de Belaunde & Monroy Abogados, Lima, setiembre de 2005, p. 144.
37 SILVA ÁLVAREZ, Óscar. Ob. cit., pp. 387-388.
38 GRÁNDEZ CASTRO, Pedro. Ob. cit., p. 364. A criterio del autor, la contracautela debiera recaer en todo caso en el juez, quien es
“el dueño y señor de la decisión”.
39 En cualquier caso, si de identificar esos conceptos indemnizables se trata, podría tomarse como referencia el criterio de Caballol
Angelats, para quien el término “perjuicio irreparable” en el caso del ejecutado, tratándose de la actuación inmediata, admite cua-
tro significados: i) el perjuicio no indemnizable; ii) la imposibilidad de restituir aquello que se sustrajo del ejecutado; iii) la imposi-
bilidad de alterar interinamente el disfrute de intereses jurídicos, dignos de una tutela especial en el ordenamiento; y, iv) el daño
desproporcionado (CABALLOL ANGELATS, Lluís. Ob. cit., pp. 168-184).
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 33
A CTUACIÓN INMEDIATA DE LA SENTENCIA CONSTITUCIONAL DE PRIMER...
inmediata, con las graves consecuencias que la libertad. En efecto, según el artículo III del
ello puede traer consigo40. Título Preliminar del CPConst., en este tipo de
procesos rige el principio publicístico, en vir-
• El otorgamiento de la actuación inme-
tud del cual el juez ostenta un rol protagónico
diata: ¿de oficio o a pedido de parte?
en la conducción del proceso. De ahí que, pri-
La sentencia del Tribunal señala también que, ma facie, no habría ningún problema en que
por regla general, la actuación inmediata será el juez de amparo actúe de oficio su propia
otorgada a pedido de parte. Sin embargo, el sentencia43.
Tribunal añade que el juez podrá despacharla
¿Por qué, entonces, la sentencia exige el ries-
de oficio cuando exista el “riesgo de un perjui-
go de irreparabilidad? Es decir, si el riesgo de
cio irreparable” para el demandante.
irreparabilidad no está previsto como un re-
Es evidente que el modelo de actuación inme- quisito para la actuación inmediata a pedido
diata “rogada” puede tener alguna explicación de parte ¿por qué ha de estarlo cuando el juez
en el proceso civil, sede en la cual, en virtud actúa de oficio?
el principio dispositivo, solo las partes pue-
A nuestro parecer, la actuación inmediata de
den disponer del derecho objeto de la litis. En
oficio, tal cual la entiende el Tribunal, exige
atención a ello, se aduce que difícilmente po-
al juez de amparo fundamentar su decisión en
dría haber una persona mejor preparada que el
algo más que en la simple aplicación del prin-
demandante para poder discernir en torno al
cipio publicístico previsto en la ley (cuya in-
grado de certeza y fundabilidad que tiene la
vocación es importante, mas no suficiente).
decisión que lo favorece, así como para eva-
Se entiende así que la actuación de oficio de
luar el grado de responsabilidad que está asu-
un juez (que, de alguna manera, es una forma
miendo al pedir la actuación inmediata41. Adi-
de activismo o garantismo procesal) no pue-
cionalmente, se señala que, comoquiera que la
de dejar de estar justificada o motivada en al-
defensa sea siempre cautiva, solicitar la actua-
guna causa habilitante vinculada al caso con-
ción inmediata será siempre un deber del abo-
creto (so pena de caer en alguna variante del
gado que patrocina al demandante.
decisionismo, o en la afectación gratuita del
Sin embargo, esta afirmación –cuya viabilidad principio de imparcialidad)44. Pues bien, el
es innegable en los procesos ordinarios42–, no Tribunal ha asumido que esa causa habilitante
sería de recibo (o al menos, no sin matices) es el riesgo de irreparabilidad para el derecho
en el plano de los procesos constitucionales de del demandante.
40 Otros autores proponen que las indemnizaciones por daños y perjuicios ocasionados por la actuación inmediata, tratándose del
amparo, deberían regirse por lo dispuesto en el Código Procesal Civil, cuya aplicación supletoria está habilitada en virtud del ar-
tículo IX del CPConst. Así por ejemplo, sería aplicable el concepto de indemnización como consecuencia del proceso (artículos
4 y 621 del Código Procesal Civil), aunque en este caso se requiere que el demandante haya actuado con mala fe. Igualmente,
sería de aplicación el artículo 1969 del Código Civil, en cuyo caso los daños deberían ser liquidados incidentalmente en el mis-
mo proceso de amparo y no en otro proceso, al igual como sucede con la medida cautelar (VILLA GARCÍA VARGAS, Javier. La
actuación de sentencia impugnada en el proceso de amparo, Tesis para optar por el grado académico de magíster en Derecho
Constitucional. PUCP, Lima, mayo de 2009, pp. 78-79).
41 MONROY GÁLVEZ, Juan. Ob. cit., p. 218. Más aún, algunos autores señalan que la ejecución provisional de oficio no implica una
violación directa del principio dispositivo, toda vez con ella solo se atribuye eficacia a la resolución, de manera que lo que real-
mente afectaría al principio dispositivo sería que la parte no pudiera escoger si se actúan o no los efectos que la resolución pro-
duce (CABALLOL ANGELATS, Lluís. Ob. cit., p. 56).
42 Una excepción a esta regla, anotada por Monroy Gálvez, es el caso de Francia, país en el cual la actuación inmediata es de ofi-
cio, si el juez la considera necesaria y careciese de prohibición legal (MONROY GÁLVEZ, Juan. Ob. cit., p. 211).
43 Así por ejemplo, algunos autores basan esta posibilidad en principios tales como el de dirección judicial del proceso e impulso de
oficio, y en el de celeridad procesal (ARCE CÁRDENAS, Yuliana. “La actuación inmediata de la sentencia impugnada en el Có-
digo Procesal Constitucional”. En: Gaceta Constitucional. Nº 4, Lima, abril de 2008, pp. 94-95).
44 Por lo demás, la actuación inmediata de oficio no deja de generar algunos problemas, como por ejemplo, la pregunta sobre quién
debiera ser el responsable de los eventuales daños que se generen a terceros (VILLA GARCÍA VARGAS, Javier. Ob. cit., p. 66).
34
ESPECIAL
Es instrumental (busca garantizar la eficacia de un proceso Es autónoma (se le da el tratamiento de una ejecución definitiva,
principal). cumple una función satisfactiva aunque sujeta a lo que se deci-
da más adelante).
Si se emite sentencia desestimatoria, la medida cautelar se Si la sentencia de segunda instancia revoca la apelada, la actua-
mantiene vigente (art. 15 del CPConst.). ción inmediata puede seguir vigente (STC Exp. Nº 0607-2009)
Puede adoptar la forma de medida de no innovar, pero también Es siempre coincidente con la pretensión del demandante.
innovativa, aunque este último supuesto resulta cuestionable a
nivel de la doctrina.
Procede siempre a pedido de parte. Procede a pedido de parte. Y excepcionalmente, de oficio, cuan-
do existe riesgo de irreparabilidad para el demandante.
Es provisional, en tanto se mantengan las condiciones bajo las Tiene vocación de permanencia.
cuales fue adoptada.
45 Cabe señalar que algunos autores –como Caballol Angelats– opinan que sí cabe despachar ejecución provisional aunque la efi-
cacia de un pronunciamiento de la resolución recurrida esté garantizada por una medida cautelar vigente (CABALLOL ANGE-
LATS, Lluís. Ob. cit., p. 89).
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 35
A CTUACIÓN INMEDIATA DE LA SENTENCIA CONSTITUCIONAL DE PRIMER...
46 Así por ejemplo, puede suceder que una sentencia de primer grado no pueda ser ejecutada inmediatamente por no cumplir uno
de los requisitos (por decir, la no irreversibilidad), pero que, en cambio, sí proceda dictarse una medida cautelar (en la medida
que esta sea simplemente asegurativa del fallo principal, pero no coincidente).
47 STC Exp. N° 00015-2001-AI/TC, f. j. 13. La frase del Tribunal está referida al derecho a la ejecución de las resoluciones judiciales.
48 En una reciente encuesta a nivel de Lima Metropolitana, se considera que uno de los principales problemas de la administración
de justicia en el Perú, luego de “la corrupción existente en el Poder Judicial” (35%), es “el tiempo que se demoran los jueces para
resolver un problema” (20%). Fuente: Evaluación y percepción sobre la justicia en el Perú. Estudio de Opinión en Lima Metropo-
litana-octubre de 2009, Instituto de Opinión Pública de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
49 Un caso extremo, aunque paradigmático, es el amparo resuelto en la STC Exp. Nº 02732-2007-PA/TC, cuya sustanciación de-
moró más de veinte años (Cfr. CRESCI VASALLO, Giancarlo. “¿Constituye el proceso de amparo peruano un recurso rápido y
sencillo en los términos de la Convención Americana sobre Derechos Humanos? Comentarios a la sentencia del Exp. N° 02732-
2007-PA/TC y un amparo interminable”. En: Jus-Constitucional. N° 6, Grijley, Lima, 2008, pp. 149-169). Más recientemente, pue-
de revisarse a ABAD YUPANQUI, Samuel. “La reforma del proceso de amparo. Avances, problemas y agenda pendiente”. En:
ABAD YUPANQUI, Samuel y PÉREZ TREMPS, Pablo (coordinadores). La reforma del proceso de amparo: la experiencia com-
parada. Palestra, Lima, 2009.
36
ESPECIAL
* Nota de Gaceta Constitucional: la STC Exp. Nº 00607-2009-PA/TC, objeto de este especial en lo que concierne a la actuación
inmediata de la sentencia constitucional de primera instancia, ha sido publicada en Jurisprudencia del Tribunal Constitucional.
Tomo 5, Lima, mayo de 2010, p. 22 y ss. (y su aclaración en la p. 42 y ss.).
** Abogado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM).
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 37
A CTUACIÓN INMEDIATA DE LA SENTENCIA CONSTITUCIONAL DE PRIMER...
propósito de agilizar los procesos y socorrer del semestre académico por incumplir con pa-
a los jueces constitucionales con herramientas gar las pensiones. El TC aprovecha el caso y
procesales que les permitan amparar de ma- se ocupa de este instituto que, por lo demás,
nera efectiva y rápida a los justiciables. En- constituye un desafío al dogma procesal según
tre tales principios e instituciones tenemos: el el cual es imposible actuar una sentencia favo-
de suplencia de la queja deficiente1, la adecua- rable que no tenga el atributo de cosa juzgada,
ción o reconversión de los procesos constitu- lo que establece un aporte de avanzada en la
cionales2, la represión de actos lesivos homo- tutela efectiva de los derechos fundamentales.
géneos3, en su momento el recurso de agravio
constitucional a favor del precedente constitu- A continuación, las siguientes líneas tratarán
cional –hoy dejado sin efecto por la STC Exp. de averiguar si el instituto de la AISI se encon-
N° 3908-2007-PA/TC, caso Provias4–, el es- traba regulada o admitida en el Código Pro-
tado de cosas inconstitucional, entre otros. Y cesal Constitucional o si, por el contrario, ha
ahora, muy recientemente, en el caso Flavio sido introducido novedosamente por el TC.
Jhon Lojas, recaída en la STC Exp. N° 0607- Asimismo, como segunda parte se abordarán
2009-PA/TC (en adelante, la sentencia) el TC las reglas y principios de la AISI desarrollados
se ha referido a la institución de la “actuación en la sentencia.
inmediata de la sentencia impugnada” que, a
I. LA ACTUACIÓN INMEDIATA DE LA
comparación de anteriores pronunciamientos SENTENCIA IMPUGNADA
sobre el tema, ahora sí lo desarrolla amplia-
mente, sumándose a los esfuerzos en adminis- 1. Concepto
trar justicia en el más abreviado tiempo. Previamente, debemos comprender que la
Esta institución procesal denominada “actua- AISI es la capacidad que tiene un juez para
ción inmediata de sentencia impugnada” (en actuar, total o parcialmente, de oficio o a soli-
adelante, AISI) –que no es novedosa en otros citud de parte, la sentencia estimatoria de pri-
sistemas procesales del Derecho comparado– mer grado independientemente de que esta
es traída a colación por el TC en ocasión del haya sido cuestionada por la parte perdedora
entuerto surgido entre un estudiante de Dere- con algún recurso impugnatorio; es decir, se
cho y su universidad –la Universidad Inca Gar- actúa anticipadamente una sentencia que no ha
cilaso de la Vega– la cual le había restringido adquirido la calidad de firmeza. De esta for-
arbitrariamente el acceso a sus instalaciones y ma, no es necesario que al demandante se le
negado la posibilidad de rendir los exámenes exija esperar la suspensión de su fallo judicial
1 “Por el principio de suplencia de las deficiencias procesales –también conocido como suplencia de queja–, se deberán enmen-
dar o suplir las deficiencias u errores en que incurran las partes, de modo que se garantice una adecuada protección a los dere-
chos transgredidos”. Tribunal Constitucional peruano. RTC Exp. Nº 0024-2005-Q/TC, publicada el 6 de junio de 2005. Además,
cfr. STC Exp. N° 0491-1997-AA/TC, STC Exp. N° 0569-2003-AC/TC, STC Exp. N° 4080-2004-AC/TC, STC Exp. N° 3016-2007-
HC/TC, RTC Exp. N° 0141-2009-Q/TC, etc.
2 STC Exp. Nº 7873-2006-PC/TC, publicada el 20 de agosto de 2007. Además, Cfr. STC Exp. Nº 1052-2006-PHD/TC, STC Exp.
Nº 3674-2007-PC/TC, STC Exp. Nº 6135-2007-PC/TC, STC Exp. Nº 4941-2007-PC/TC, STC Exp. Nº 2535-2008-PC/TC, STC
Exp. Nº 3089-2008-PC/TC, STC Exp. Nº 4546-2008-PC/TC, STC Exp. N° 5090-2008-PHC/TC, STC Exp. Nº 0491-2009-PC/TC, etc.
3 “La represión de actos lesivos homogéneos es un mecanismo de protección judicial de derechos fundamentales frente a actos
que presentan características similares a aquellos que han sido considerados en una sentencia previa como contrarios a tales
derechos. En este sentido, lo resuelto en un proceso constitucional de tutela de derechos fundamentales no agota sus efectos
con el cumplimiento de lo dispuesto en la sentencia respectiva, sino que se extiende hacia el futuro, en la perspectiva de garanti-
zar que no se vuelva a cometer una afectación similar del mismo derecho”. Tribunal Constitucional peruano. STC Exp. N° 5287-
2008-PA/TC, publicada el 28 de setiembre de 2009. Además, cfr. RTC Exp. N° 5033-2006-PA/TC, RTC Exp. N° 0172-2007-Q/TC,
STC Exp. Nº 4909-2007-PHC/TC, STC Exp. Nº 0896-2008-PA/TC, STC Exp. N° 4878-2008-PA/TC, STC Exp. N° 6347-2008-PA/
TC, RTC Exp. N° 0042-2009-Q/TC, etc.
4 Tribunal Constitucional peruano. Publicada el 5 de mayo de 2009.
38
ESPECIAL
“
actividad recursiva, sino que ra que la resolución definitiva
La característica fun-
será plausible obtener de la ju- damental de este institu- aún puede ser revisada y, por
dicatura una tutela antelada. to procesal es que el juez ende, eventualmente ser con-
Por ello, se dice que este insti- no actúa de forma inme- firmada o revocada por el ór-
tuto es una excepción a la regla diata una sentencia judi- gano jurisdiccional de grado
general de la suspensión del cial firme, sino que atien- superior. En razón de ello, es
sistema impugnatorio. de una sentencia que que se afirma que el objeto de
solo ha puesto fin a una la AISI no es la actuación de
Para Monroy Gálvez la actua- instancia judicial, es de- una sentencia firme, sino la
ción inmediata de la sentencia cir, pone en práctica una
”
actuación de una sentencia ca-
impugnada es el instituto pro- sentencia definitiva. rente de firmeza, pero que se
cesal, especie de la tutela anti- actúa como si fuese tal. Ello,
cipatoria, por medio de la cual por supuesto, con prescinden-
se concede a la parte que ha obtenido una de- cia de que la tal sentencia definitiva se encuen-
cisión favorable en primer grado, el derecho tre en plazo de ser aún recurrible o se encuen-
a la actuación de la decisión que la favorece, tre ya recurrida.
con prescindencia de que la resolución vaya a
2. Utilidad
estar o esté recurrida por la parte perdedora5.
De igual manera se expresa Gozaíni, aunque ¿Por qué es útil este instituto o herramienta
denominándola ejecución provisional6, refiere procesal? Es útil porque es una realidad fre-
que es la facultad que tiene la parte para reque- cuente que, en no pocas ocasiones, el justicia-
rir el cumplimiento de una sentencia condena- ble tiene que padecer la angustia de, a pesar de
toria que aún no se encuentra firme7. haber vencido a su contrincante en un proce-
so judicial y de haber obtenido una sentencia
La característica fundamental de este instituto favorable en primer grado, que se le obligue
procesal es que el juez no actúa de forma in- a soportar estoicamente el legítimo ejercicio
mediata una sentencia judicial firme, sino que del derecho de pluralidad de instancia que, le-
atiende una sentencia que solo ha puesto fin a jos de perseguir que lo resuelto sea revisado
una instancia judicial, es decir, pone en prácti- por una instancia superior en busca de la cé-
ca una sentencia definitiva. La diferencia entre lebre verdad jurídica (o justicia de probabili-
sentencias judiciales firmes y definitivas, estri- dades en el caso de los procesos constitucio-
ba en que mientras en (I) las primeras la deci- nales), constituye, sin embargo, una ventana
sión es inmutable por tener autoridad de cosa abierta para un uso diabólico por la parte per-
juzgada, sea porque se interpusieron todos los dedora quien, con ausencia de buena fe, solo
recursos de impugnación que la ley franquea- se propone dilatar irrazonablemente la ejecu-
ba, o sea porque quien teniendo oportunidad ción de una sentencia estimatoria que ya se
para hacerlo dejó vencer voluntaria o negli- avecina como confirmada, y que llega final-
gentemente el plazo legal para ella; en cam- mente al demandante pero tardíamente.
bio, (II) en las segundas (en las definitivas) Y fue ello lo que precisamente sucedió en
existen pendientes recursos impugnatorios por el conflicto constitucional resuelto por la
5 MONROY GÁLVEZ, Juan. “La actuación de la sentencia impugnada”. En: Revista Peruana de Derecho Procesal. N° V, Estudio
Monroy Abogados, Lima, 2002, p. 206.
6 GOZAÍNI, Osvaldo Alfredo. “La ejecución provisional en el proceso civil”. En: Revista Peruana de Derecho Procesal. N° III, Lima,
1998, “(…) no nos parece correspondiente con su finalidad denominarlo ejecución provisoria o ejecución provisional. Fundamen-
talmente la objeción radica (…) en el hecho de que la actuación de la sentencia ocurre exactamente como si se tratara de una
resolución firme, ergo, la ejecución carece, entonces, de provisionalidad”, p. 207.
7 Ibídem, p. 81.
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 39
A CTUACIÓN INMEDIATA DE LA SENTENCIA CONSTITUCIONAL DE PRIMER...
sentencia. A pesar que el estudiante deman- el artículo 566 del Código Procesal Civil
dante Flavio Jhon Lojas había obtenido una peruano8.
sentencia favorable en el 37º Juzgado Civil de
b. Sistema ope iudici
Lima a fines de 2007, no pudo ver realizadas
nunca sus pretensiones en razón del ejercicio El ordenamiento procesal no establece de
del derecho de pluralidad de instancias de la manera específica los requisitos de pro-
emplazada. Según se lee del fundamento 1 de cedencia del instituto. Aquí, en el caso de
la sentencia, cuando el caso llegó al TC la vul- existir regulación, solo se propone estable-
neración había devenido en irreparable, lo que cer criterios generales para su concesión,
hace preguntarse cuál hubiera sido la situa- encargándose al juez y a su discrecionali-
ción, de haberse actuado la primera sentencia dad el desarrollo de la AISI.
que lo favoreció, sin duda, la justicia constitu-
cional hubiera cumplido su papel tutelar. c. Sistema mixto
Por esta razón, como refiere dicha sentencia, En este sistema, si bien se establece le-
la AISI “junto con otras instituciones como gislativamente los presupuestos y requisi-
las medidas cautelares o las autosatisfactivas, tos para la procedencia de la AISI, no se
comparten un objetivo común: impedir que la posterga el rol activo del juez en cada caso
duración del proceso se convierta en una ne- concreto. Como refiere Gozaíni, esta es una
gación anticipada de tutela, sobre todo cuan- modalidad mixta que atenúa las distancias
do resulta evidente la razón que la asiste al de- entre la norma y los poderes del juez9.
mandante” (fundamento jurídico 28). II. ¿LA ACTUACIÓN INMEDIATA DE LA
SENTENCIA IMPUGNADA ESTÁ INCOR-
3. Sistemas de regulación PORADA EN EL CÓDIGO PROCESAL
Ahora, existen variadas formas como este insti- CONSTITUCIONAL?
tuto se implementa en los sistemas procesales: Para García Belaunde el régimen de ejecución
anticipada de sentencias no ha sido incorpora-
a. Sistema ope legis
do en el Código Procesal Constitucional, pues
Se caracteriza por ser la ley quien establez- –según comenta– no existió en los miembros
ca taxativamente los presupuestos y requi- de la comisión redactora un acuerdo uniforme
sitos para la procedencia de la actuación de al respecto; por el contrario, no fue discutida
la sentencia impugnada. En este sistema el por los legisladores de entonces y, por lo tan-
juez asume un rol meramente pasivo y me- to, no se pensó en ella10.
cánico, es la ley la encargada de regular
Sin embargo, sin restarle importancia a la opi-
puntualmente el instituto; el juez no puede
nión vertida por el jurista peruano –como di-
limitar su procedencia.
ría Radbruch– la ley es más inteligente que el
Esta modalidad la ubicamos regulada, por legislador11. Reducir el Código a lo que pen-
ejemplo, en el proceso de alimentos: en saban en su momento sus hacedores sería
8 Artículo 566.- Ejecución anticipada y ejecución forzada.- La pensión de alimentos que fije la sentencia debe pagarse por pe-
riodo adelantado y se ejecuta aunque haya apelación. En este caso, se formará cuaderno separado. Si la sentencia de vista mo-
difica el monto, se dispondrá el pago de este (…).
9 Cfr. GOZAÍNI, Osvaldo Alfredo. Ob. cit., Ibídem, p. 89.
10 Según sus palabras, el Código representa un gran consenso en los grandes temas, mas no necesariamente en los detalles. Cfr.
PALOMINO MANCHEGO, José. “Diez preguntas a Domingo García Belaunde sobre el Código Procesal Constitucional (Entrevis-
ta de José F. Palomino Manchego)”. En: El Derecho Procesal Constitucional peruano. Estudios en homenaje a Domingo García
Belaunde. Tomo II, Grijley, Lima, 2005, p. 1458.
11 RADBRUCH, Gustav. Introducción a la Filosofía del Derecho. Fondo de Cultura Económica, México, 1951, p. 122.
40
ESPECIAL
equivocado, el intérprete inteligente debe des- adecuada nos da luces de que sí debe enten-
cubrir la voluntad de la ley y llevarla a sus últi- derse como admitido por el Código13, aunque
mos cabos. Por ello, el Código en su conjunto debemos reconocer que no se encuentra plena-
no deberá descifrarse según su mera literali- mente desarrollado legislativamente.
dad, sino que deberá ser estudiado en un sen-
Esta interpretación tiene sentido en la medida
tido “desde” la Constitución y en atención a en que se comprenda que los procesos consti-
los principios pro homine y pro libertatis, se- tucionales son procesos de tutela de urgencia
gún los cuales, ante diferentes interpretaciones y, por lo tanto, por esencia estos deben ser rá-
de los dispositivos legales, se debe optar por pidos y eficaces como auténticos remedios de
aquella que conduzca a una mejor protección última ratio que posee el justiciable para in-
de los derechos fundamentales, descartando terdictar toda forma de arbitrariedad. En esta
así las que restrinjan o limiten su ejercicio. dirección, además, se ha encaminado el Có-
Entonces, qué impide que se comprenda en digo, dado que se ha estructurado para los
el Código Procesal Constitucional el instituto procesos constitucionales una sumarización
de la AISI: el debate surge, no obstante, a raíz cognitiva (ausencia de etapa probatoria, pro-
de la imprecisión del artículo 22 del Código, cedencia solo de medios probatorios de actua-
exactamente en su párrafo segundo que reza: ción inmediata, etc.) y una sumarización pro-
cedimental (reducción de plazos, eliminación
“La sentencia que ordena la realización de de dictámenes fiscales, supresión de la recon-
una prestación de dar, hacer o no hacer es vención, etc.) así como técnicas de acelera-
de actuación inmediata. Para su cumpli- ción hacia una protección célere de los dere-
miento, y de acuerdo al contenido espe- chos constitucionales.
cífico del mandato y de la magnitud del
agravio constitucional, el juez podrá hacer Asimismo, no debe perderse de vista además
uso de multas fijas o acumulativas e inclu- que el artículo 22 debe complementarse con
so disponer la destitución del responsable. los artículos 57, 65 y 74 del Código Procesal
Cualquiera de estas medidas coercitivas Constitucional, que regulan el trámite de ape-
debe ser incorporada como apercibimien- lación de los procesos de amparo, hábeas data
to en la sentencia, sin perjuicio de que, de y cumplimiento respectivamente y que, según
oficio o a pedido de parte, las mismas pue- sus textos, no se señala si la apelación debe
dan ser modificadas durante la fase de eje- otorgarse con o sin efecto suspensivo, lo que
cución” (énfasis agregado). nos induce, entonces, a creer que existe una
cierta disposición del Código en favor de la
Para algunos autores, como Elvito Rodríguez12 AISI. Ello indica, también, que nada impedi-
–siguiendo tal vez la tesis de García Belaun- ría a un juez constitucional la voluntad de eje-
de–, la cuestión es definitiva en cuanto, según cutar su sentencia, a pesar de correr una apela-
su análisis, el citado artículo no ha establecido ción sobre esta; lo que no sucede, verbigracia,
la AISI. No obstante, creemos que ello no es tan con el Código Procesal Civil que sí prescribe
cierto, pues una interpretación constitucional de manera taxativa en su artículo 372 que la
12 Cfr. RODRÍGUEZ DOMÍNGUEZ, Elvito. Manual de Derecho Procesal Constitucional. Tercera edición. Grijley, Lima, 2006, p. 368.
13 De igual posición es Mesía Ramírez, quien ha señalado que uno de los cambios sustanciales operados en los procesos de la ju-
risdicción constitucional es el relativo al tema de la actuación de la sentencia impugnada (MESÍA RAMÍREZ, Carlos. Exégesis del
Código Procesal Constitucional. Gaceta Jurídica, Lima, 2004, p. 180). Castillo Córdova, por su parte, escribe que con la entra-
da en vigor del Código Procesal Constitucional, una sentencia en un proceso constitucional en primera instancia puede ser eje-
cutada, incluso, aunque contra ellas se haya interpuesto algún recurso impugnativo (CASTILLO CÓRDOVA, Luis. Comentario al
Código Procesal Constitucional. Segunda edición. Palestra, Lima, 2006, p. 438). De igual manera, Cairo Roldán ha referido que
el Código Procesal Constitucional ha recogido un instrumento indispensable para la tutela jurisdiccional de urgencia, propio de
los procesos constitucionales de protección de derechos: la actuación inmediata de la sentencia impugnada de primera instancia
(CAIRO ROLDÁN, Omar. Justicia constitucional y proceso de amparo. Palestra, Lima, 2004, p. 167).
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 41
A CTUACIÓN INMEDIATA DE LA SENTENCIA CONSTITUCIONAL DE PRIMER...
“
tos suspensivos como regla ge- [L]a AISI se nos procesos constitucionales ya
neral y, en casos expresamente presenta como un va- concluidos, sea en sede del
establecidos en la ley, sin efec- lioso mecanismo proce- Poder Judicial o en sede del
tos suspensivos14. sal que verdaderamen- Tribunal Constitucional. Se
te fortifica su naturaleza procede a cumplir indefecti-
Por último, debemos decir que de urgencia reivindican- blemente el mandato conteni-
para los fines de los proce- do para los justiciables do en la sentencia con autori-
sos constitucionales estableci- el derecho fundamen- dad de cosa juzgada, es decir,
dos en el artículo 1 del Códi- tal a la tutela procesal
”
en definitiva corresponde aquí
go Procesal Constitucional, el efectiva. –en palabras de Carnelutti–
instituto procesal de la AISI se
convertir el deber ser en ser15.
nos presenta como un valioso
mecanismo procesal que verdaderamente for- Y como segundo régimen, en el segundo pá-
tifica su naturaleza de urgencia reivindicando rrafo del artículo, la AISI que como hemos ve-
para los justiciables el derecho fundamental a nido explicando es propia de las sentencias
la tutela procesal efectiva. Siendo así, su pos- definitivas.
tergación para la jurisdicción constitucional
resultaría desventajosa. III. INTERPRETACIÓN JURISPRUDENCIAL
A FAVOR DE LA ACTUACIÓN DE LA
1. Desdoblando el artículo 22 del Código SENTENCIA IMPUGNADA EN LOS PRO-
Procesal Constitucional CESOS CONSTITUCIONALES
Ahora, si damos una lectura detallada del citado Con anterioridad a la sentencia, la AISI ya
artículo 22 del Código podemos decir que tene- había sido abordada en otras oportunidades
mos dos regímenes de actuación de sentencias. por el TC e incluso en algunas resoluciones
El primero lo encontramos en el primer párrafo del Poder Judicial. Por citar algunas de sede
del referido artículo, que prescribe: judicial tenemos la resolución del 13 de ju-
lio de 2005 en el Exp. N° 2005-306 expedida
“La sentencia que cause ejecutoria en los
por el Juzgado Especializado en lo Civil de
procesos constitucionales se actúa confor-
Chanchamayo16 que ordenó ejecutar su sen-
me a sus propios términos por el juez de la
tencia de primer grado independientemente
demanda. Las sentencias dictadas por los
de la apelación; así también, la Resolución del
jueces constitucionales tienen prevalencia
29 de diciembre de 2005 en el Exp. N° 4989-
sobre las de los restantes órganos jurisdic-
2005 expedida por la Cuarta Sala Civil de la
cionales y deben cumplirse bajo responsa-
Corte Superior de Lima17, que confirmó el
bilidad” (énfasis agregado).
auto que concedía la actuación inmediata de
Una sentencia que cauce ejecutoria es una re- la sentencia de primer grado en un proceso
solución judicial que ha adquirido firmeza y de amparo interpretando que este mecanis-
que ya no es susceptible de ningún recurso. mo procesal sí se encuentra regulado en el ar-
Aquí nos encontramos en la etapa natural de tículo 22 del Código en aplicación del princi-
ejecución de las resoluciones judiciales firmes pio pro homine.
14 Artículo 372.- Procedencia de la apelación sin efecto suspensivo.- Las apelaciones sin efecto suspensivo proceden en los
casos expresamente establecidos en la ley y en aquellos en que no procede apelación con efecto suspensivo.
Cuando este Código no haga referencia al efecto o a la calidad en que es apelable una resolución, esta es sin efecto suspensivo
y sin la calidad de diferida.
15 Cfr. CARNELUTTI, Francesco. Derecho y proceso. Ediciones Jurídicas Europa-América, Buenos Aires, 1971, p. 349.
16 HURTADO REYES, Martín. Tutela jurisdiccional diferenciada. Palestra, Lima, 2006, p. 524.
17 Ibídem, pp. 524 y 525.
42
ESPECIAL
El TC por su parte en la STC Exp. N° 05287- a su ejecución inmediata, sin que se espe-
2005-HC/TC18, caso Patricia Rabanal Galdós, re a la culminación del proceso para recién
expedida por la Segunda Sala se había pronun- decidir, como equivocadamente lo ha con-
ciado a favor de la actuación inmediata, la cual siderado el juzgador de primera instancia,
refirió que: quien evidentemente ha omitido cumplir
sus deberes, dejándose impresionar por el
“El juez del Trigésimo Séptimo Juzga-
do Especializado en Penal de Lima, que dicho de la corporación municipal deman-
ha conocido del presente proceso a nivel dada” (énfasis agregado).
de la primera instancia, ha omitido actuar De igual manera, en la STC Exp. N° 5994-
conforme a las reglas establecidas impe- 2005-HC/TC19, caso Centro de Orientación Fa-
rativamente en el artículo 22 del Código miliar, expedida también por la Segunda Sala:
Procesal Constitucional. En efecto, pese
a que la sentencia emitida con fecha 23 “El juez del Octavo Juzgado Penal de
de mayo de 2005 tuvo un resultado esti- Lima, que ha conocido del presente proce-
matorio y, por tanto, obligaba a su ejecu- so a nivel de la primera instancia, ha omiti-
ción inmediata conforme al régimen pro- do actuar conforme a las reglas estableci-
cesal establecido en el citado artículo 22, das imperativamente en el artículo 22 del
el juez constitucional permitió que la enti- Código Procesal Constitucional. En efec-
dad demandada persistiera en su actitud to, pese a que la sentencia emitida con fe-
de mantener las mallas metálicas so pre- cha 27 de mayo de 2005 tuvo un resultado
texto de su derecho a ejercer los recursos estimatorio parcial y, por tanto, obliga-
impugnatorios y acceder a la instancia su- ba a su actuación inmediata conforme al
perior. Sobre el particular, este Colegiado régimen procesal establecido en el citado
considera necesario enfatizar que, a diferen- artículo 22, el juez constitucional permitió
cia del modelo procesal de la derogada Ley que la entidad demandada persistiera en
N° 23506 y normas conexas, el Código su actitud de no retirar las mallas metáli-
Procesal Constitucional, vigente desde el 1 cas so pretexto de su derecho a ejercer los
de diciembre de 2004, ha incorporado para medios impugnatorios pertinentes y acce-
los procesos de tutela de derechos el régi- der a la instancia superior. Sobre el par-
men de actuación inmediata de sentencias ticular, este Colegiado considera necesario
conforme al cual el juzgador se encuentra enfatizar que a diferencia del modelo pro-
habilitado para ejecutar los mandatos con- cesal de la derogada Ley N° 23506 y nor-
tenidos en su sentencia estimatoria, inde- mas conexas, el Código Procesal Constitu-
pendientemente de la existencia de meca- cional, vigente desde el 1 de diciembre de
nismos de acceso a la instancia superior. 2004, ha incorporado para los procesos de
Bajo dicho marco referencial, no es, pues, tutela de derechos el régimen de actuación
aceptable que bajo el pretexto del acceso inmediata de sentencias, conforme al cual
a una instancia distinta por el lado de la el juzgador se encuentra habilitado para
contraparte, el juez constitucional renun- ejecutar los mandatos contenidos en su
cie a darle cumplimiento efectivo a su sen- sentencia estimatoria, independientemente
tencia. Si esta es estimatoria, tal condi- de la existencia de mecanismos de acceso
ción es suficiente elemento para proceder a la instancia superior” (énfasis agregado).
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 43
A CTUACIÓN INMEDIATA DE LA SENTENCIA CONSTITUCIONAL DE PRIMER...
IV. LAS REGLAS Y PRINCIPIOS INTRO- • Las sentencias de condena, que son aque-
DUCIDOS POR LA STC EXP. Nº 0607- llas donde se obliga al demandado a satis-
2009-PA/TC PARA LA ACTUACIÓN DE facer un derecho y a asumir determinadas
LA SENTENCIA IMPUGNADA
obligaciones o consecuencias producto de
A diferencia de los anteriores pronunciamien- su incumplimiento, es decir, se impone una
tos (SSTC Exps. Nº 5287-2005-PHC y Nº 5994- sanción (ej. proceso de desalojo).
2005-PHC) que solo se limitaban a indicar la Ahora, según la teoría procesal por lo gene-
admisión de la AISI en el artículo 22 del Códi- ral solo son susceptibles de actuación o ejecu-
go Procesal Constitucional, el TC en el funda- ción las sentencias de condena, debido a que
mento 63 de la sentencia en comentario aho- estas al imponer una sanción al demandado lo
ra sí desarrolla ampliamente todas las reglas obligan indefectiblemente a una prestación de
y principios a los cuales debe ceñirse el juez dar, hacer o no hacer. Esta condena a una pres-
constitucional para llevar a cabo la AISI y que, tación implica que la referida sentencia ten-
a efectos didácticos, lo hemos dividido en: 1) ga siempre como desenlace final una etapa de
presupuestos de la AISI, 2) el procedimiento de ejecución forzosa; a contrario sensu, es decir,
la AISI y 3) los principios de la AISI. una ausencia de etapa de ejecución significa-
ría que el sancionado incumpla con la senten-
1. Presupuestos de la AISI cia. En razón de ello, es que toda sentencia de
Según la sentencia tenemos los siguientes pre- condena sirva de título ejecutivo20: existe una
supuestos procesales: conexión entre sentencia de condena y etapa
de ejecución. Lo que no sucede, por ejemplo,
a. Sentencia de condena con las sentencias declarativas puras, dado
El fundamento 63 vi) de la citada sentencia es- que ellas se ven satisfechas solo con la decla-
tablece que la actuación inmediata se entiende ración y no necesitan ejecutarse, pues la tarea
solo respecto de sentencias de condena. del juez se ve agotada con dar certeza jurídica
a los derechos involucrados.
No obstante qué debemos entender por sentencias
En ese sentido, dado que en los procesos cons-
de condena. Pues, según la tipología que adopte-
titucionales de amparo, hábeas data y cumpli-
mos podemos tener sentencias declarativas pu- miento no se declaran ni se definen derechos
ras, declarativas constitutivas y de condena: constitucionales, sino que solo se restituyen
• En las sentencias declarativas puras, alu- derechos previamente vulnerados, podemos
dimos a las decisiones de los jueces que clasificar a sus sentencias como condenato-
solo buscan declarar la existencia o no de rias dado que siempre ordenan al demandado
un derecho (ej. la declaración de propiedad a regresar las cosas al estado primigenio o a
del proceso de prescripción de dominio); una modificación de la realidad en el caso del
hábeas data; es decir, tendrán siempre un man-
• Las sentencias declarativas constitutivas, dato de dar, hacer o no hacer, el cual debe ser
también declaran derechos, pero luego que claro y preciso conforme lo dispone el funda-
el juez modifique determinados estados ju- mento 63 vii) de la sentencia el que además
rídicos preexistentes (ej. nulidad del matri- encuentra asidero legal en el artículo 17, inci-
monio); y, so 5 del Código Procesal Constitucional21.
20 Cfr. DEVIS ECHANDÍA, Hernando. Teoría General del Proceso. Tercera edición revisada y corregida. Editorial Universidad, Bue-
nos Aires, 2002, pp. 160-168.
21 Artículo 17.- Sentencia
La sentencia que resuelve los procesos a que se refiere el presente título, deberá contener, según sea el caso:
1) La identificación del demandante;
2) La identificación de la autoridad, funcionario o persona de quien provenga la amenaza, violación o que se muestre renuente a
acatar una norma legal o un acto administrativo;
3) La determinación precisa del derecho vulnerado, o la consideración de que el mismo no ha sido vulnerado, o, de ser el caso,
la determinación de la obligación incumplida;
44
ESPECIAL
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 45
A CTUACIÓN INMEDIATA DE LA SENTENCIA CONSTITUCIONAL DE PRIMER...
46
ESPECIAL
efectos de la actuación inmediata deberán po- 2. El juez que conceda la actuación inme-
der revertirse o reponerse al estado anterior. diata deberá tener una valoración mix-
ta y deberá respetar los principios de no
c. Principio de proporcionalidad
irreparabilidad y proporcionalidad. La ac-
Este principio, sin perjuicio de estar presente tuación inmediata se iniciará siempre a so-
en el fundamento 63 viii) 2) de la sentencia, ha licitud de parte y de oficio, excepcional-
sido ampliamente ya desarrollado jurispruden- mente, en casos de evidente peligro de
cialmente por el TC, pero que en el caso espe- irreparabilidad, a los que deberá sumarse
cífico de la actuación inmediata implica que el los casos de cumplimiento de la doctrina
juez al momento de evaluar la solicitud, este jurisprudencial y el acatamiento de los pre-
deberá ponderar el derecho de la parte deman- cedentes constitucionales.
dada a no sufrir una afectación grave en sus
3. La facultad de los jueces de actuar de for-
derechos fundamentales como resultado de la
ma inmediata las sentencias impugnadas
AISI y, por otro lado, el derecho de la parte de-
constituye un valioso instituto procesal
mandante a no ser afectada por la dilación del
proceso; de manera que la actuación inmedia- que coadyuva al logro de los fines de los
ta no aparezca en ningún caso como una me- procesos constitucionales de la libertad y
dida arbitraria, irracional o desproporcionada. fortifica plenamente con su naturaleza de
Estará demás decir que, en razón de este prin- urgencia.
cipio, deberá realizarse el test de proporciona- 4. En razón de que nuestro ordenamiento
lidad (subprincipios de idoneidad, necesidad y procesal constitucional se encuentra en-
ponderación) respecto de las medidas concre- causado en un sistema ope iudici, los tri-
tas que se actúen. bunales deben ser prudentes en el uso de
la actuación inmediata respetando los cá-
CONCLUSIONES nones jurisprudenciales señalados tanto en
1. La AISI se encuentra incorporada en el ar- la STC Exp N° 00607-2009-PA/TC como
tículo 22 del Código Procesal Constitucio- en los futuros pronunciamientos jurisdic-
nal, que regula dos regímenes: la ejecución cionales que se den al respecto. Igualmen-
de sentencias firmes y la actuación de sen- te, será conveniente el interés de los legis-
tencias impugnadas. ladores por regular esta materia.
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 47
DORIS PALMADERA ROMERO
“
E ste manual societario ofrece guías para
facilitar la comprensión y aplicación de la
Ley General de Sociedades al permitir al lec-
tor: (i) tener una apreciación clara de los con-
ceptos fundamentales de Derecho Societario;
(ii) conocer normas ajenas al Derecho Societa-
rio, pero vinculadas a la mencionada ley que
inciden en la constitución, vida y extinción de
las sociedades; y, (iii) mostrar la forma en que
las disposiciones de la Ley General de Socie-
dades son aplicadas por los distintos operado-
res del Derecho”.
Julio Salas Sánchez
(Del prólogo a la presente obra)
FORMATO 17 x 24 cm
PÁGINAS 944
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ESPECIAL
E
n una reciente sentencia el Tribunal Constitucional ha determinado que la actuación
dilatoria de los abogados de la ONP es inconstitucional y, acudiendo a la institución
del “estado de cosas inconstitucional” –importada de la jurisprudencia colombiana y
que ya tuvo ocasión de utilizar–, establece diversos mandatos para la ONP y los jueces cons-
titucionales que tienen procesos pendientes en materia pensionaria.
En su parte dispositiva la sentencia sanciona la participación “temeraria, obstructiva y contraria
a la jurisprudencia y precedentes” de la ONP a través de sus abogados. Así, sobre la base del
importante Informe de la Defensoría del Pueblo N° 135 denominado “Por un acceso justo y
oportuno a la pensión: Aportes para una mejor gestión de la ONP”, el Colegiado Constitu-
cional se pronunció sobre diversos aspectos vinculados a la contratación de servicios legales
por parte de la ONP, destacando cómo las prácticas de los estudios y abogados contratados
por esta afectan derechos fundamentales, pues dilatan de manera innecesaria los procesos
judiciales de quienes solicitan acceso a una pensión de jubilación, utilizando argumentos ya
desvirtuados por el Tribunal Constitucional en su jurisprudencia.
Esta actuación dilatoria, qué duda cabe, resulta en verdad perversa y sancionable por varios
motivos: en primer lugar, debe considerarse que la ONP es una entidad pública y por ello su
principal deber es la tutela y optimización de los derechos constitucionales, y no al revés.
En segundo lugar, debe tenerse en cuenta la situación de especial vulnerabilidad de quienes
solicitan el acceso a una pensión, y que la satisfacción de sus derechos no solo es urgentísima
atendiendo a su edad y salud, sino que incluso están en juego auténticos derechos de carácter
alimentario. Por último, destacamos que los recursos destinados a la contratación de abogados
externos son cuantiosos, y que estos –conforme explican la sentencia y el informe defensorial
aludido– no necesariamente están destinados a “defender al Estado”, sino a prácticas cuestio-
nables y dilatorias, asunto execrable teniendo en cuenta que los recursos públicos son escasos
y que claramente deben establecerse prioridades sobre su destino.
Como consecuencia de lo detectado, el Tribunal dispuso varias medidas con la finalidad de
revertir la situación de hecho incompatible con la Constitución. Entre ellas, ordenó a los jueces
a dar por concluidos los procesos judiciales sobre pago de intereses o devengados en los que
la ONP tenga una actitud “renuente y unilateral”, aplicando para ello los criterios ya estable-
cidos por el Colegiado Constitucional. Asimismo, ordenó a la ONP que “en los próximos tres
días posteriores a la publicación de la (…) sentencia, se allane o se desista de toda demanda
constitucional que tuviera en curso y en la que la única pretensión esté referida a la misma
materia de la presente demanda, bajo apercibimiento para el titular del pliego de incidir en
desacato a la autoridad judicial”.
Ahora bien, la decisión parece ser justa, pero a nuestro parecer tiene también una faz “jus-
ticiera” y peligrosa, teniendo en cuenta que no es posible determinar a primera vista –como
pretende el Tribunal– cuáles son los expedientes en los que la ONP se aparta manifiestamente
de los criterios constitucionales vinculantes. De hecho, tratándose de un problema complejo,
consideramos que la solución final no podía ser tan simple como unas órdenes para ser cum-
plidas en un plazo cortísimo y perentorio, y más bien requería de cierta ingeniería judicial y la
participación activa de otras instituciones como el Congreso, la Contraloría, la Defensoría, etc.
De otra parte, contra lo que podría suponerse, en este caso el Colegiado Constitucional no
reconoció como “estado de cosas inconstitucional” una afectación de derechos fundamentales
cuestionada por el demandante, para extenderla, con efectos generales, a situaciones homó-
logas. En este proceso de amparo la demandante era más bien la Oficina de Normalización
Previsional y el Tribunal tan solo aprovechó la ocasión para analizar diversos asuntos de facto
subyacentes al caso. Ello coincide con el hecho de que, de manera concurrente, la sentencia
tiene cierto carácter efectista y que fue emitida en un contexto en que el Tribunal era duramente
criticado por decisiones como las emitidas en los casos Cementos Lima, Ley de la Carrera
Judicial, Pontificia Universidad Católica del Perú, entre otras.
Como fuere, la sentencia se pronuncia sobre un tema urgente y de gran impacto, que sin duda
merecía ser abordado en un especial. Estamos seguros de que los estudios presentados serán
del máximo interés y utilidad para nuestros lectores.
* Nota de Gaceta Constitucional: la STC Exp. N° 05561-2007-PA/TC, objeto de este especial, ha sido publicada en Jurispruden-
cia del Tribunal Constitucional. Tomo 5, Lima, mayo de 2010, p. 94 y ss.
** El autor dirigió el equipo que elaboró el Informe Defensorial N° 135, “Por un acceso justo y oportuno a la pensión: Aportes para
una mejor gestión de la ONP”; no obstante, este artículo refleja solo su opinión sobre la actividad procesal de la ONP y la terce-
rización de su defensa judicial. Esta opinión no es compartida necesariamente por la Defensoría del Pueblo.
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 53
E L TC Y LA SANCIÓN PARA LOS ABOGADOS CONTRATADOS POR LA ONP
54
ESPECIAL
“
Al Congreso de la Repúbli- El Tribunal está en lo sistemas de trabajo, la Defen-
ca se recomendó modificar el correcto cuando señala soría del Pueblo, en el marco
artículo 70 del Decreto Ley que no se han tomado las de sus funciones constitucio-
N° 19990, volviendo a la re- medidas correctivas que nales, ha elaborado un detalla-
dacción original, de modo corresponden a la mag- do informe que será materia de
que para el reconocimiento de nitud de las deficiencias análisis en esta sentencia (In-
los años de aportes pensiona- advertidas en el Informe forme Defensorial N° 135, Por
rios no se exija el pago efec- Defensorial. Esta obser-
vación adquiere relevan- un acceso justo y oportuno a la
tivo de estos por parte de los
cia frente a lo señalado pensión: Aportes para una me-
empleadores. Esta medida se por la ONP en el recurso jor gestión de la ONP. Julio de
”
debe adoptar mientras no se de aclaración ... 2008).
establezcan mecanismos efi-
caces para que el afiliado esté Debe subrayarse que las defi-
informado de los aportes rete- ciencias y graves interferen-
nidos que son efectivamente pagados por su cias con el acceso a los derechos pensio-
empleador. narios que en dicho informe defensorial se
No menos urgente era, desde el punto de vista señalan, constituyen un llamado a la actua-
de la Defensoría del Pueblo, que el Parlamen- ción urgente de los poderes públicos. No
to discuta y apruebe la legislación que permita obstante, este Colegiado ha observado con
regular el uso de la tercerización en la Admi- preocupación que, pese al tiempo transcu-
nistración Pública, estableciendo mecanismos rrido, no se han tomado las medidas co-
diferenciados de contratación que privilegien rrectivas que correspondían a la magnitud
la propuesta técnica sobre la económica. De de las deficiencias que en aquel informe se
esta manera se adjudicaría el servicio a la em- denunciaron de manera documentada”.
presa mejor preparada y no únicamente a la El Tribunal está en lo correcto cuando señala
que cobre menos por el servicio. que no se han tomado las medidas correctivas
que corresponden a la magnitud de las defi-
Asimismo, a la Presidencia del Consejo de ciencias advertidas en el Informe Defensorial.
Ministros se recomendó evaluar la creación de Esta observación adquiere relevancia frente a
un Consejo Nacional de la Seguridad Social lo señalado por la ONP en el recurso de acla-
que se encargue de definir las políticas nacio- ración presentado sobre la sentencia del Tri-
nales en la materia y la coordinación entre los bunal, en el que manifiestan que el Informe
diferentes entes encargados de las prestacio- Defensorial N° 135 “no valora la política de
nes de la seguridad social. Estado dictada por el Gobierno nacional desti-
Al MEF se planteó evaluar la modificación nada a hacer efectivo el acceso al derecho a la
de las normas reglamentarias para la acredi- pensión y sus derechos conexos”.
tación de aportes pensionarios que permitan, En el referido recurso la ONP enumera una se-
a quienes cuentan con los años de aportación rie de medidas que supuestamente el Informe
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 55
E L TC Y LA SANCIÓN PARA LOS ABOGADOS CONTRATADOS POR LA ONP
1 Medidas importantes como la expedición del Decreto Supremo N° 150-2008-EF, benefician a quienes ya son pensionistas y no a
quienes vienen tramitando una pensión.
2 Fuente: <[Link]/ Información General/ Estadísticas ONP/ Miscelánea/ Ratios ONP Administradora>. Hasta antes de la
publicación del Informe Defensorial N° 135 se encontraba en la página web los gastos correspondientes al periodo 1995-2008,
actualmente solo se encuentra información del año inmediato anterior. La memoria anual de la ONP correspondiente al año 2006
tiene información comparativa de los gastos realizados durante los años 2004, 2005 y 2006.
56
ESPECIAL
Gastos en la tercerización de las etapas del proceso de otorgamiento de pensiones antes de la publicación
del Informe Defensorial N° 135
Lamentablemente, la fecha de publicación del mismos que se concursaron sin incorporar las
informe (15 de julio de 2008) coincidió con recomendaciones efectuadas por el Informe
la prepublicación de las bases de los nuevos Defensorial, y se contrataron por los plazos y
contratos de tercerización de servicios, los montos que se indican en el siguiente cuadro.
Gastos en la tercerización de las etapas del proceso de otorgamiento de pensiones después de la publicación
del Informe Defensorial N° 135
El aumento de los montos por los cuales se de las etapas del proceso de otorgamiento de
han adjudicado dichos servicios puede expli- pensiones, no han representado necesariamen-
carse por la aprobación de normas que han in- te una gestión más eficaz6 en lo que se refiere
crementado la carga de expedientes de la ONP, al otorgamiento de pensiones, es decir, respec-
como la Ley de Libre Desafiliación Informa- to de las solicitudes y recursos presentados por
da; sin embargo, en algunos casos se han con- no pensionistas. Como muestra de ello pode-
tratado por separado la prestación de servicios mos señalar que las anteriores bases de contra-
exclusivos para la implementación de la Ley, tación del servicio de calificación de derechos
como el servicio de calificación de la libre de- pensionarios consignaban un stock de 32 286
safiliación informada, mientras que el servi- de estos casos al 7 de mayo de 2004, mien-
cio de verificación de aportes sí incluye pres- tras que las nuevas bases de contratación con-
taciones derivadas de los expedientes de libre signan 46 143 casos en stock, al 31 de octu-
desafiliación. bre de 2008. Asimismo, los casos presentados
ante la Defensoría del Pueblo se incrementan
En todo caso, tanto la tercerización de la de- año a año como el siguiente cuadro lo grafica
fensa judicial de la ONP como la tercerización claramente.
3 Fecha del consentimiento de la buena pro según el Seace. En: <[Link]>, buena pro consentida. Según el cronogra-
ma original la buena pro debía otorgarse el 18/08/2004.
4 La página web del Seace indica que la buena pro quedó suspendida, debido a que la oferta económica ganadora es superior al
valor referencial.
5 El precio base y el monto de adjudicación podría haberse incrementado debido a que, como se indica en las bases de contrata-
ción, el servicio incluirá las verificaciones que deriven del proceso de Libre Desafiliación Informada. La calificación de las solici-
tudes derivadas de la libre desafiliación informada se ha concursado por separado.
6 Eficacia entendida como cumplimiento de metas.
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 57
E L TC Y LA SANCIÓN PARA LOS ABOGADOS CONTRATADOS POR LA ONP
7 Títulos correspondientes a tres acciones de política para el acceso al derecho a la pensión que el Informe Defensorial supuesta-
mente no habría tomado en cuenta y que son tres aspectos de un mismo tema, la aplicación de la Ley N° 23908 y del preceden-
te vinculante del TC correspondiente.
58
ESPECIAL
N° 5189-2005-PA/TC que estableció un pre- judicial en los casos en que resulte evidente
cedente vinculante al respecto. su derecho, pero cuidando que no se bene-
ficien los malos abogados, los tramitadores
Los referidos criterios han sido acogidos por y los falsificadores que abundan y defrau-
la legislación nacional a través del Decreto dan al Sistema Nacional de Pensiones.
Supremo N° 150-2008-EF que beneficiará a
95 440 pensionistas y afiliados que han inicia- Así, la ONP podrá pagar los devengados de
do procesos judiciales y administrativos para la mayoría de viejos y trabajadores jubila-
la aplicación de la Ley N° 23908, según lo se- dos sin incurrir en malversación o poner en
ñala la ONP en su recurso. Como 67 478 po- peligro los fondos de la ONP que pertene-
sibles beneficiarios tienen en trámite un pro- cen a todos los pensionistas. Es un acto de
cedimiento administrativo, la norma habría justicia social y desde aquí reclamo a todos
evitado la judicialización de un número simi- su colaboración para llevar tranquilidad y
lar de casos. Asimismo, se señala que a mar- alegría a los hogares de tantos viejos”.
zo de 2009 la ONP ha cumplido con califi- Mediante volantes entregados en las oficinas
car y aplicar el referido decreto supremo a de atención al público de la ONP, se anunció
42 083 casos, lo que ha representado el pago de para el día 9 de diciembre de 2008 la firma del
S/. 179 085 061 en devengados, pagaderos en decreto supremo que desjudicializaría y con-
una sola cuota según la autorización aprobada cluiría 104 000 expedientes judiciales y admi-
mediante el Decreto Supremo N° 077-2009-EF. nistrativos tramitados en la ONP, que regula-
Sin querer restar en lo mínimo la importancia rizaría pensiones por un monto de 49 millones
debida a la aprobación del Decreto Supremo de soles y que reconocería devengados a los
N° 150-2008-EF8, lo que no señala la ONP es pensionistas por 985 millones de soles. El de-
que el decreto supremo fue aprobado en di- creto supremo en cuestión se numeró como
ciembre de 2008 como consecuencia del im- 150-2008-EF.
pacto que tuvo el Informe Defensorial N° 135 Es decir, el Decreto Supremo N° 150-2008-
(publicado el 15 de julio de 2008) en la opi- EF se emitió con posterioridad a la presenta-
nión pública y en el propio Presidente de la ción del Informe Defensorial N° 135 y a con-
República. secuencia de este. Asimismo, queda claro que
En efecto, luego de la publicación del Informe pese a la trascendencia de dicha norma para
Defensorial N° 135 y de varios días de reper- miles de pensionistas que venían exigiendo la
cusión de este en la prensa nacional, en el dis- aplicación de la Ley N° 23908, el Decreto Su-
curso presidencial del 28 de julio de 2008, el premo no tiene mayor impacto en los miles de
Presidente Alan García anunció lo siguiente: procesos administrativos y judiciales que se
tramitan para lograr el acceso a una pensión.
“Quiero anunciar que he instruido a la ONP, En ese sentido, de los 104 088 procesos judi-
al Sistema Nacional de Pensiones, que ciales tramitados en contra de la ONP a marzo
tome las medidas necesarias para que en de 2008, en solo 27 964 casos se podría aplicar
cien días estudie una solución que permi- el Decreto Supremo N° 150-2008-EF9, que-
ta desistirse en los procedimientos e inter- dando aún varias decenas de miles de expe-
pretar a favor de los pensionistas en litigio dientes judiciales en trámite.
8 Por el contrario, la Defensoría del Pueblo ha resaltado la importancia del Decreto Supremo N° 150-2008-EF en diferentes foros
con presencia de pensionistas y adultos mayores en general.
9 Según la información contenida en el recurso de la ONP, en las demandas interpuestas con anterioridad a la vigencia del D.S.
N° 150-2008-EF, se han presentado escritos de allanamiento, desistimiento y solicitudes de conclusión por sustracción de la ma-
teria, que han generado la ejecución y archivamiento de 11 538 procesos judiciales. Asimismo, se encontrarían en trámite 3480
escritos similares. En las demandas interpuestas durante la vigencia del decreto supremo se han presentado escritos de allana-
miento y solicitudes de conclusión por sustracción de la materia que han generado la ejecución y archivamiento de 251 procesos
judiciales. Se encuentran en trámite 422 escritos similares.
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 59
E L TC Y LA SANCIÓN PARA LOS ABOGADOS CONTRATADOS POR LA ONP
“
gales haciendo, en vía adminis-
Sin embargo, pese
Otra de las acciones en pro del a ser una buena me- trativa, de los criterios esta-
acceso del derecho a la pen- dida ha sido escasa- blecidos en las SSTC Exps.
sión que el Informe Defensorial mente difundida y a la N°s 10063-2006-PA/TC,
no habría valorado es la aplica- fecha muy pocos afilia- 4762-2007-PA/TC y 02513-
ción que la ONP viene haciendo dos saben de su exis- 2007-AA/TC. Analicemos
en vía administrativa de lo dis- tencia. Lo mismo se cada uno de estos casos por
puesto en la STC Exp. N° 05430- puede decir del estado
de cuenta y el formula- separado.
”
2006-AA/TC, que estableció un
precedente de observancia obli- rio de aportes ... El fundamento jurídico 20
gatoria sobre las reglas de proce- de la STC Exp. N° 4762-
dencia para demandar el pago de 2007-PA/TC, sobre acredi-
pensiones devengadas, reintegros e intereses. tación de aportes a través de instrumentos de
prueba y reconocimiento de años de aporta-
Como la ONP señala en su recurso de aclara-
ción, la referida sentencia del TC fue notifi- ción, cita al Informe Defensorial N° 135; por
cada el 17 de octubre de 2008, es decir, tres lo tanto, no pudo haber sido valorado en este.
meses después de la publicación del Informe Asi, esta sentencia dispone que se tomen en
Defensorial N° 135, razón por la cual este no cuenta los aportes retenidos a los trabajadores
pudo tomar en cuenta las acciones que la ONP
aun cuando no hubieran sido efectivamente
adoptó en cumplimiento de lo dispuesto en la
pagados por sus empleadores. Como se recor-
sentencia.
dará, la Ley de Libre Desafiliación Informa-
Menos aún pudo el Informe Defensorial re- da modificó el artículo 70 del Decreto Ley
ferirse a las Cartas Circulares N°s 005-2009- N° 19990, introduciendo el criterio del pago
[Link]-85/ONP, [Link]-85/ONP efectivo del aporte por parte del empleador
y 015-2009-OAJ/ONP, por las que la ONP re- para su validez. En consecuencia, esta medi-
mitió a sus asesores externos las Casaciones da constituye únicamente el restablecimiento
N°s 1474-2005-DEL SANTA y 1128-2005-LA
de las condiciones en las que se otorgaban las
LIBERTAD, en las que se dan además una se-
rie de disposiciones en materia de pago de los pensiones hasta mediados de 2007, y no una
intereses legales conforme con lo dispuesto en política por mejorar el acceso al derecho a la
las referidas sentencias; puesto que, como su- pensión.
giere su numeración, estas fueron emitidas el Asimismo, según lo indicado en el propio re-
año 2009, mientras que el Informe Defensorial curso de aclaración, los criterios establecidos
se publicó en julio de 2008.
por la STC Exp. N° 02513-2007-AA/TC para
Estas medidas tienen incidencia en los casos la aplicación del Decreto Ley N° 18846 –Ré-
en los que los demandantes ya habrían obte- gimen de Accidentes de Trabajo y Enfermeda-
nido una pensión mediante decisión judicial, des Profesionales y del Seguro Complementa-
estando pendiente la determinación y pago de rio de Trabajo de Riesgo–, fueron revisados y
los devengados e intereses. La medida no ten- analizados por la ONP, cuya Oficina de Ase-
dría incidencia en los casos en los que se está soría Jurídica emitió el Informe N° 040-2009-
discutiendo el acceso a esa pensión.
[Link]-85/ONP para su aplicación en sede
3. Aplicación de otras sentencias emiti- administrativa. Como la propia numeración
das por el Tribunal Constitucional del Informe de OAJ lo sugiere, las acciones
Según lo expuesto en el recurso de acla- adoptadas por la ONP para aplicar los criterios
ración de la ONP, el Informe Defensorial contenidos en la STC Exp. N° 02513-2007-
N° 135 no habría valorado tampoco la aplicación AA/TC se iniciaron cerca de un año después
60
ESPECIAL
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 61
E L TC Y LA SANCIÓN PARA LOS ABOGADOS CONTRATADOS POR LA ONP
julio de 199910 para que la ONP pueda acre- de acciones implementadas supuestamente
ditarlos con antelación al inicio del trámite de para mejorar el acceso al derecho a la pen-
otorgamiento de pensión. sión de los afiliados al Sistema Nacional
de Pensiones.
Finalmente, el tercer documento no valorado
por el Informe Defensorial es la Directiva de 3. Algunas de las referidas acciones han sido
Producción N° 4645-2009-DPR/ONP, que es- adoptadas como consecuencia del Infor-
tablece lineamientos para atender las solici- me Defensorial N° 135, como las deriva-
tudes de derecho pensionario según lo esta- das del Decreto Supremo N° 150-2008-EF
blecido en la STC Exp. N° 04762-2009-PA/ o de la STC Exp. N° 4762-2007-PA/TC;
TC, norma obviamente posterior a la emisión mientras que otras han sido implementadas
del Informe, al haber sido citado este por di- con posterioridad al 15 de julio de 2008,
cha sentencia del TC. Como dijimos en su mo- fecha de publicación del Informe Defenso-
mento, esta medida constituye la corrección rial N° 135.
del arbitrario criterio del pago efectivo que se
quiso imponer a los afiliados para el reconoci- 4. En todo caso, las medidas descritas por la
miento de sus aportes. ONP han tenido una escasa incidencia en
la solución de las limitaciones en el acceso
CONCLUSIONES a la pensión, por estar dirigidas a favorecer
1. La constatación de los diferentes problemas a los que ya cobran una pensión, por una
derivados de la actuación procesal de la escasa difusión de estas, por estar dirigidas
ONP, algunos de ellos descritos en el Infor- a reducidos ámbitos de aplicación o por
me Defensorial N° 135, “Por un acceso jus- constituir meras correcciones de medidas
to y oportuno a la pensión. Aportes para una cuestionables tomadas con anterioridad.
mejor gestión de la ONP”, han motivado 5. La Defensoría del Pueblo ha reiterado en
que el Tribunal Constitucional incluya en la diferentes foros la importancia de los avan-
STC Exp. N° 5561-2007-PA/TC una dura ces efectuados por la ONP pero ha insisti-
crítica respecto de la actuación procesal de do en que la construcción de las historias
la ONP y de la contratación de estudios jurí- labores (Proyecto RIA), la correcta moti-
dicos externos para su defensa judicial. vación de las resoluciones administrativas
2. Un manejo no adecuado de la información, y la simplificación del proceso de otorga-
ha llevado a la ONP a afirmar –en su recur- miento de pensiones, constituyen medidas
so de aclaración– que el Informe Defenso- que tendrían una incidencia directa en el
rial N° 135 no habría valorado una serie acceso a la pensión.
10 Con posterioridad a esa fecha la Sunat administra la información de aportes efectuados con bastante eficiencia.
62
ESPECIAL
* Nota de Gaceta Constitucional: la STC Exp. N° 05561-2007-PA/TC, objeto de este especial, ha sido publicada en Jurispruden-
cia del Tribunal Constitucional. Tomo 5, Lima, mayo de 2010, p. 94 y ss.
** Abogado laboralista por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Miembro de la Sociedad Peruana de Derecho del Tra-
bajo y de la Seguridad Social. Jefe del Área Laboral de Pizarro, Botto & Escobar Abogados. Maestría en Derecho de la Empresa
(PUCP) y Postítulo en Derecho Procesal Constitucional (PUCP).
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 63
E L TC Y LA SANCIÓN PARA LOS ABOGADOS CONTRATADOS POR LA ONP
legales dilatorias que entorpezcan el acceso situando sus hechos relevantes, para luego
a las prestaciones previsionales y en particu- apreciar la subsunción de los mismos en los
lar a los intereses legales devengados, bene- presupuestos procesales del ECI. Así, podre-
ficio reconocido a favor de los pensionistas mos concluir sobre su correcta aplicación o
según uniforme jurisprudencia constitucional no en el presente caso. Y es que no debemos
del propio TC. perder de vista que la doctrina jurisprudencial
del TC no solo vincula a los jueces y tribu-
Lo paradójico es que –a diferencia de otros ca- nales del Poder Judicial (conforme al segundo
sos anteriores1– en este el demandante no es artículo VI del Título Preliminar del Código
quien resulta el beneficiario directo del ECI, Procesal Constitucional), sino también al pro-
sino que lo terminan siendo sujetos extraños pio TC, más aún si este es el órgano jurisdic-
a la relación jurídico-procesal entablada me- cional que ha perfilado y delineado sus princi-
diante el amparo. Recordemos que, en el am- pales presupuestos procesales.
paro que estamos comentando, era la ONP la
parte demandante, y es quien finalmente resul- Finalmente, habida cuenta que en el presente
ta “perjudicada” con la declaración del ECI. caso se ha brindado una tutela objetiva excep-
cional a un derecho prestacional, como es el
Por estas razones, corresponderá analizar, des- derecho a la pensión, compartiremos algunas
de la perspectiva del Derecho Procesal Cons- reflexiones sobre la viabilidad de la aplicación
titucional, si la aplicación del ECI ha sido del ECI para la tutela de los derechos constitu-
realizada respetando los presupuestos proce- cionales laborales. Lo particular en este último
sales de esta novedosa figura, establecidos enfoque consistirá en examinar su aplicación
por la propia doctrina jurisprudencial del TC. considerando como principal agente lesivo de
Esto nos permitirá concluir si la aplicación de aquellos a un particular (el empleador). Recor-
esta técnica de ampliación de los efectos de demos que hasta el momento, según se apre-
una sentencia de amparo ha sido la correcta o cia tanto en la experiencia internacional como
no (objetivación de una tutela subjetiva), tan- comparada, quien termina siendo finalmente
to desde un punto de vista formal (procesal) el único “obligado” por los efectos de un ECI
como material. es el Estado.
A efectos de poder lograr este primer objeti- Anotemos que la viabilidad de extender a par-
vo, partiremos refiriéndonos al concepto mis- ticulares los mandatos que se derivan del ECI
mo de Derecho Procesal Constitucional, habi- encontraría sustento en una tutela superlativa
da cuenta que en el escenario jurídico nacional de los derechos constitucionales (sin distin-
este viene siendo entendido y estudiado desde ciones de cualquier tipo y naturaleza), habida
dos perspectivas: como parte del Derecho Pro- cuenta de las dimensiones objetiva y subjeti-
cesal y como Derecho Constitucional concre- va que estos tienen, y cuyo resguardo debe ha-
tizado. Seguidamente, analizaremos la figura cerse frente a cualquier agresor, sea el Estado
del ECI a partir de su configuración procesal o un particular.
efectuada por la jurisprudencia de nuestro TC,
quien la tomó del Derecho Procesal Consti- I. EL DERECHO PROCESAL CONSTITU-
CIONAL: ENTRE EL DERECHO PRO-
tucional colombiano, y la viene aplicando en CESAL Y EL DERECHO CONSTITU-
nuestro país. CIONAL CONCRETIZADO
Abordados ambos temas –estrictamente teóri- En nuestro país existe un debate, inacabado por
cos– pasaremos al análisis del caso concreto, cierto, respecto de la naturaleza del Derecho
1 Específicamente la STC Exp. N° 2579-2003-HD/TC, caso Julia Elyza Arellano Serquén contra el Consejo Nacional de la Magis-
tratura, de fecha 6 de abril de 2005 y la STC Exp. N° 3149-2004-AC/TC, caso Gloria Marleni Yarlequé Torres contra el Director
de la Unidad de Gestión Educativa de Jaén, de fecha 20 de enero de 2005.
64
ESPECIAL
Procesal Constitucional, tributarios de una lí- llamar procesal. Visto así, el Derecho Proce-
nea marcadamente procesal, entre ellos los au- sal Constitucional resultaría una concreción
tores del anteproyecto que devino en el vigen- sustancial de la Constitución, en tanto ins-
te Código Procesal Constitucional2, sostienen trumento que permite concretar los enuncia-
que el Derecho Procesal Constitucional es una dos genéricos y abiertos contenidos en el texto
rama del Derecho Procesal general y que, por constitucional, en especial los derechos funda-
lo tanto, debe nutrirse de los desarrollos pro- mentales. Y en un sentido procesal, el Derecho
pios de la teoría general del proceso3, al deber Procesal Constitucional sería una concreción
su configuración a la doctrina procesal. Así, de las reglas y principios procesales conteni-
instituciones procesales como la acción, la ju- dos en la Constitución (en cuanto a la regula-
risdicción, el proceso, el litis consorcio (facul- ción de las acciones de garantía constitucio-
tativo y necesario), las diversas formas de in- nal). De igual modo permitirá la creación de
tervención procesal de terceros, la sentencia y reglas procesales a partir de los requerimien-
sus efectos, o la idea de demanda y pretensión, tos de la realidad, interpretando y concretando
a pesar del adjetivo “constitucional” que pue- tales principios y reglas procesales.
dan recibir o acompañarlos, deberían enten-
derse desde los predios conceptuales de la teo- En nuestro medio adscribiría a la corriente
ría general del proceso. doctrinal de Häberle, el profesor César Landa,
quien reconoce una naturaleza plural del De-
De otro lado, a partir de las ideas expuestas por recho Procesal Constitucional: valorativa, cul-
el profesor Peter Häberle4, se entiende que el tural, ordenadora y transformadora, en cuya
Derecho Procesal Constitucional es un Dere- base radica la postura comentada6.
cho Constitucional concretizado, es decir, una
expresión de la propia Constitución pero en un Conviene detenernos en la posición que el TC,
sentido procesal5. El maestro alemán advierte a la fecha suprema y última instancia de la jus-
que esta concretización se traduce en dos as- ticia constitucional en nuestro país (artículos
pectos: una dimensión que bien podríamos ca- 201 y 202 de la Constitución), ha asumido so-
lificar de sustancial, y otra que bien podríamos bre el Derecho Procesal Constitucional.
2 Entre estos autores: Domingo García Belaunde, Samuel Abad Yupanqui, Juan Monroy Gálvez.
3 GARCÍA BELAUNDE, Domingo: “El Derecho Procesal Constitucional y su configuración jurídica (aproximación al tema)”. En: Re-
vista Iberoamericana de Derecho Procesal Constitucional. N° 2, enero-julio, 2004, pp. 45-55, en especial p. 46, donde puede leer-
se lo siguiente: “La tendencia que se abre campo lentamente, en menor medida en Europa, pero sobre todo en América Latina, es
que la jurisdicción constitucional debe, en rigor, culminar en un Derecho Procesal Constitucional, y que este último es una rama
del Derecho Procesal, y en consecuencia, no es autónomo, por lo menos en sentido pleno, sino dependiente del Derecho Proce-
sal, y más en concreto, de la Teoría del Proceso”. Del mismo autor: “El Derecho Procesal Constitucional como materia procesal”.
En: El Derecho Procesal Constitucional en perspectiva. Segunda edición, Idemsa, Lima, 2009, pp. 181-186. Secunda esta posi-
ción ABAD YUPANQUI, Samuel. Derecho Procesal Constitucional: Antecedentes, desarrollo y desafíos en el Perú. Gaceta Jurí-
dica, Lima, 2004.
4 HÄBERLE, Peter. “El Derecho Procesal Constitucional como Derecho Constitucional concretizado frente a la judicatura del Tri-
bunal Federal Constitucional alemán”. En: Revista Iberoamericana de Derecho Procesal Constitucional, N° 1, enero-junio, 2004,
pp. 15-44, en especial p. 19, donde puede leerse que: “El Derecho Procesal Constitucional significa en dos sentidos la concreti-
zación de la Constitución. De un lado, es por sí mismo un Derecho Constitucional concretizado y por otro, le sirve al TFCA a con-
cretizar la Constitución”.
5 La objeción más “fuerte” que puede hacerse a tal concepción es la de sostener que no solo el Derecho Procesal Constitucional
sería un Derecho Constitucional concretizado, sino todo el Derecho, habida cuenta que la Constitución, en tanto norma básica,
fundante y cúspide de nuestro –de todo– sistema jurídico contiene los principios básicos que regulan las diferentes relaciones
sociales: entre privados (socios o asociados, empleadores y trabajadores), entre privados y el Estado (en tanto administrados y
administración), al interior del propio Estado (relaciones de competencia entre las entidades y organismos públicos). No es obje-
to de este trabajo abundar en este punto.
6 Cfr. LANDA ARROYO, César. Los procesos constitucionales en la jurisprudencia constitucional. Palestra, Lima, 2010, pp. 21-
26. En dicho texto, con referencia expresa al profesor Häberle, puede leerse que: “(…) no cabe menos que entender el Dere-
cho Procesal Constitucional como la concretización del Derecho Constitucional (…)” (p. 22), y que: “(…) el Derecho Procesal
Constitucional cumpl(e) una función de representación, en la medida que se conviert(e) en un instrumento técnico-político que
se constituy(e) en la expresión cultural del pueblo, permitiendo concretizar los valores y principios que emanan de la sociedad a
través del pacto social y que se consagran en la Constitución” (p. 23).
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 65
E L TC Y LA SANCIÓN PARA LOS ABOGADOS CONTRATADOS POR LA ONP
“
to adoptó una posición pro- regula la posibilidad de decla-
El ECI es una técnica
cesal excesivamente forma- procesal mediante la cual rar fundada la demanda aun
lista, desde su instalación en se amplían los efectos de cuando la lesión al derecho hu-
1996 hasta la reincorporación una sentencia recaída en biera devenido en irreparable.
de los magistrados destituidos un proceso de tutela con- En fin, lo que la norma persi-
por el Gobierno autocrático de creta de derechos consti- gue ya no es satisfacer el in-
Fujimori. tucionales, hacia otros su- terés particular (porque ya no
jetos extraprocesales ... se puede resarcir el derecho le-
Recién con la incorporación que sin haber sido parte sionado), sino brindar una tu-
de los magistrados Vergara de este se benefician de lo tela objetiva más allá del caso
Gotelli y Landa Arroyo, el TC decidido por el juez consti-
”
concreto, es decir, más allá de
empieza a asumir una posición tucional en el caso.
la lesión al derecho cuestiona-
sobre la naturaleza del Dere-
da dentro del proceso.
cho Procesal Constitucional,
asumiendo una posición mix- En este contexto es que debe
ta, ya que sin negar la pertenencia del Dere- incardinarse el estudio del ECI, en tanto téc-
cho Procesal Constitucional al Derecho Pro- nica procesal de ampliación de los efectos de
cesal general, y desde luego a la teoría general una sentencia recaída en un proceso de tute-
del proceso, también señala que el mismo tie- la concreta de derechos constitucionales (tute-
ne una particular naturaleza en tanto este sirve la objetiva), trascendiendo a la tutela subjetiva
para concretizar la Constitución. brindada al demandante en el caso (estimación
de la demanda y satisfacción de la pretensión
Esta concepción del Derecho Procesal Cons-
contenida en dicho acto procesal).
titucional, permite al TC señalar que los pro-
cesos constitucionales, tanto los que de ma- II. LOS PRESUPUESTOS PROCESALES
nera concreta tutelan derechos fundamentales DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
(amparo, hábeas corpus, hábeas data, cumpli- PARA DECRETAR UN ESTADO DE CO-
SAS INCONSTITUCIONAL (ECI), ES-
miento) como los que abstractamente garanti- TABLECIDOS A PARTIR DE SU PRO-
zan la supremacía jurídica de la Constitución PIA JURISPRUDENCIA
(inconstitucionalidad, acción popular, conflic-
El ECI es una técnica procesal mediante la
to competencial), tienen una doble dimensión:
cual se amplían los efectos de una sentencia
subjetiva y objetiva7.
recaída en un proceso de tutela concreta de de-
Una expresión normativa de su dimensión ob- rechos constitucionales8, hacia otros sujetos
jetiva, en los procesos de tutela concreta de los extraprocesales (terceros), que sin haber sido
derechos constitucionales, la encontramos en parte de este se benefician de lo decidido por
el segundo párrafo del artículo 1 del Código el juez constitucional en el caso9.
7 Al respecto puede verse la STC Exp. N° 266-2002-AA, f. j. 5, caso Carmen Tafur Marín de Lazo y otros; la STC Exp. N° 02877-
2005-PHC, f. j. 5, caso Luis Sánchez Lagomarcino Ramírez; y la STC Exp. N° 0023-2005-PI, ff. jj. 11 y 12, caso medida cautelar
en el amparo.
8 Desde la perspectiva estrictamente procesal, los efectos de una sentencia recaída en un proceso que tiene un interés singular y
particular, que en el caso del amparo sería el de reponer las cosas al estado anterior a la vulneración del derecho constitucional
alegado, solo se agotan en el caso concreto, y sus efectos (lo decidido) no podrían extenderse a quien no hubiera sido parte del
mismo, salvo que hubiera sido citado con la demanda. Así lo tiene establecido el artículo 123 del Código Procesal Civil, al pres-
cribir que: “La cosa juzgada solo alcanza a las partes y a quienes de ellas deriven sus derechos. Sin embargo, se puede exten-
der a los terceros cuyos derechos dependen de los de las partes o a los terceros de cuyos derechos dependen los de las partes,
si hubieran sido citados con la demanda”.
9 Sobre la recepción del ECI en nuestro sistema, puede verse: NAUPARI WONG, José Rodolfo: “El acogimiento del ‘Estado de co-
sas inconstitucional’ por el Tribunal Constitucional peruano”. En: AA. VV. Compendio de instituciones procesales creadas por la
jurisprudencia del Tribunal Constitucional. Gaceta Jurídica, Lima, 2009, pp. 339-355.
66
ESPECIAL
El ECI no es sino una manifestación concre- resuelto en un caso concreto, es decir, la con-
ta de aquella tutela objetiva dispensada por la creta decisión así como un conjunto de órde-
Constitución a los derechos constitucionales, nes y disposiciones adicionales a cumplir por
a la que nos hemos referido anteriormente y el sujeto pasivo del ECI, beneficie a otras per-
que resulta compatible con la dimensión ob- sonas que no han sido parte ni emplazadas o
jetiva/subjetiva de los procesos constituciona- notificadas con la demanda14.
les, pues a partir de un caso concreto se bus-
El TC ha apelado al ECI hasta en dos opor-
ca tutelar objetivamente a una serie de sujetos
tunidades15. Lo curioso de estos casos es que
que no fueron parte procesal.
no se han generado como consecuencia de
Precisamente, la justificación del empleo de un proceso de amparo, sino en un proceso de
dicha técnica reside en la dimensión objetiva hábeas data y en un proceso de cumplimien-
de los derechos fundamentales, en tanto prin- to, al constatar el TC una situación de siste-
cipios y valores objetivos del ordenamiento mática vulneración de derechos constituciona-
jurídico10, y también en la dimensión objetiva les que afectaban a un universo indeterminado
de los procesos constitucionales, conforme ya pero determinable de personas.
se detalló en el punto I del presente trabajo11.
En ambos casos el Tribunal determinó la exis-
Esta técnica procesal, importada de la expe- tencia de un estado de cosas inconstitucional,
riencia jurisprudencial de la Corte Constitu- declarando fundadas las demandas, así como
cional colombiana12 y también utilizada por contrario a la Constitución aquellos actos de-
la jurisprudencia argentina13, permite que lo nunciados como lesivos dentro del proceso y
10 VARGAS HERNÁNDEZ, Clara Inés: “La garantía de la dimensión objetiva de los derechos fundamentales y labor del juez cons-
titucional colombiana en sede de acción de tutela: el llamado ‘Estado de cosas inconstitucional’”. En: Estudios Constitucionales.
Año 1, N° 1, Centro de Estudios Constitucionales, Santiago de Chile, 2003, pp. 203-228, también: TOLE MARTÍNEZ, Julián, “La
teoría de la doble dimensión de los derechos fundamentales en Colombia. El estado de cosas inconstitucionales, un ejemplo de
su aplicación”. En: Cuestiones Constitucionales, Revista Mexicana de Derecho Constitucional, N° 15, julio-diciembre, México,
2006, pp. 253-316. Para el caso específico de nuestro sistema jurídico, sobre la dimensión objetiva de los derechos constitucio-
nales, puede verse: CASTILLO CÓRDOVA, Luis. Los derechos constitucionales. Elementos para una teoría general. Tercera edi-
ción, Palestra, Lima, 2007, pp. 275-321
11 En el derecho comparado, puede verse: BERNAL CANO, Natalia. “Los efectos de la acción de tutela más allá de los casos con-
cretos. La protección de los derechos fundamentales en Colombia”. En: Cuestiones Constitucionales. Revista Mexicana de De-
recho Constitucional. N° 21, julio-diciembre, 2009, pp. 3-27, en especial p. 10 y ss.
12 Ver la Sentencia T-153/98 de la Corte Constitucional de Colombia, mediante la cual se declara inconstitucional las condiciones
de hacinamiento en las cárceles del vecino país.
13 Ver la sentencia del 3 de mayo de 2005 de la Corte Suprema de Justicia de la Nación de Argentina, en el Recurso de hecho in-
terpuesto por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), representado por Horacio Verbitsky contra la sentencia de la Su-
prema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, la cual –por mayoría– declaró inadmisibles los recursos de nulidad e
inaplicabilidad de ley deducidos contra la resolución de la Sala III del Tribunal de Casación Penal provincial, que había rechaza-
do la acción de hábeas corpus interpuesta, en forma directa ante ese tribunal, por Horacio Verbitsky, en su calidad de director del
Centro de Estudios Legales y Sociales –en adelante CELS–, a favor de la totalidad de los detenidos que se encontraban alojados
en establecimientos policiales superpoblados y/o en comisarías de la Provincia de Buenos Aires.
14 Inclusive, el Poder Judicial, específicamente la Segunda Sala Civil del Cusco, ha hecho uso de esta técnica, con las matizaciones
que el caso concreto le imponían. En la sentencia de fecha 6 de abril de 2010, recaída en el proceso contencioso-administrativo
identificado como Exp. N° 2009-000627-0-1001-JR-CI-1, seguido por Amira Núñez del Prado Santander contra la Dirección Re-
gional de Educación del Cusco, en el que se reclamaba el pago de la bonificación especial por tiempo de servicios, se ha crea-
do jurisprudencialmente la “declaración de un estado de cosas ilegal”, al constatarse la negativa institucionalizada por parte de
dicha dependencia estatal a no otorgar la bonificación especial a los profesores comprendidos dentro de la Ley del Profesorado
por haber cumplido 20, 25 y 30 años, en función de la remuneración total. Se puede ver esta sentencia en los siguientes links:
<[Link] y en <[Link]
%E2%80%9CAmira-Nunez-del-Padro-Santander%E2%80%9D>.
15 Un primer antecedente en nuestra jurisprudencia constitucional, en que se acoge la expresión “estado de cosas inconstitucional”,
pero desde una perspectiva subjetiva (el impedimento de la ejecución de una sentencia), se dio con ocasión del caso Manuel An-
tonio García Almora (Exp. N° 2376-2003-AC). En tal oportunidad, sin embargo, lo que se objetaba era la actuación displicente de
un magistrado de primera instancia que dejaba abierta la posibilidad de que un órgano administrativo interpretara los términos en
que este debía acatar la ejecución de la sentencia que se le ordenaba cumplir, propiciándose un “estado de cosas inconstitucio-
nal” por afectación de la garantía de la cosa juzgada.
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 67
E L TC Y LA SANCIÓN PARA LOS ABOGADOS CONTRATADOS POR LA ONP
ampliando los efectos de las respectivas sen- inconstitucional”, pues “en todos los casos,
tencias, beneficiando con los mismos a quie- luego de una serie de trámites administrativos,
nes no eran partes del mismo. los docentes conseguían una Resolución Ad-
ministrativa que autorizaba el pago, para lue-
Así tenemos que en el f. j. 19 de la STC Exp. go iniciar una verdadera batalla a efectos de
N° 2579-2003-HD, el Tribunal hizo uso por hacer efectivo dicho pago”.
primera vez de la técnica del “estado de cosas
inconstitucional”, dejando sentado con sus pa- En los dos casos a que hemos hecho referen-
labras que se trata de “(…) un requerimiento cia, el Tribunal amplió los efectos de la sen-
específico o genérico a un (o unos) órgano(s) tencia a quienes no eran parte del proceso,
público(s) a fin de que, dentro de un plazo ra- quebrando de esta manera el principio de con-
zonable, realicen o dejen de realizar una ac- gruencia procesal, beneficiando con la senten-
ción u omisión, per se, violatoria de derechos cia a quienes, sin haber intervenido dentro del
fundamentales, que repercuta en la esfera sub- proceso, podían exigir que los mismos sean de
jetiva de personas ajenas al proceso constitu- su alcance.
cional en el cual se origina la declaración. Se A partir de la actuación del TC en estos dos ca-
trata, en suma, de extender los alcances inter sos, también, es posible perfilar algunos de los
partes de las sentencias a todos aquellos casos presupuestos procesales que él mismo confi-
en los que de la realización de un acto u omi- gura para la declaración del ECI, que podría-
sión se hubiese derivado o generado una viola- mos reconocer como institucionales, subjeti-
ción generalizada de derechos fundamentales vos y objetivos.
de distintas personas. Para que ello pueda rea-
lizarse es preciso que la violación de un dere- El presupuesto institucional indica que el es-
cenario natural donde dicha técnica puede
cho constitucional se derive de un único acto o
aplicarse es en el de un proceso de tutela con-
de un conjunto de actos, interrelacionados en-
creta de derechos constitucionales, como el
tre sí, que además de lesionar el derecho cons-
amparo por ejemplo, y no en el de un proce-
titucional de quien interviene en el proceso en
so de tutela abstracta (como el proceso de in-
el que se produce la declaración del estado de constitucionalidad). Lo afirmado se sustenta a
cosas inconstitucional, vulnera o amenaza de- partir de la propia experiencia jurisprudencial
rechos de otras personas ajenas al proceso. Y, y también en el pronunciamiento expreso del
tratándose de actos individuales, esto es, que TC en dicho sentido. Así, cabe señalar que en
tengan por destinatarios a determinadas perso- la resolución aclaratoria de fecha 25 de setiem-
nas, la declaración del estado de cosas incons- bre de 2008, recaída en el Exp. N° 006-2008-
titucional tendrá lugar si se sustenta en una in- AI/TC (caso Hoja de Coca II), en el f. j. 4, el
terpretación constitucionalmente inadmisible TC ha señalado que: “(...) el llamado ‘estado
de una ley o una disposición reglamentaria por de cosas inconstitucionales’ es una opción que
parte del órgano público”. solo cabe emplearse en los procesos de tutela
En su otra sentencia (Exp. N° 3149-2004-AC/ de derechos (hábeas corpus, amparo, hábeas
TC), el Tribunal, citando una serie de casos si- data y proceso de cumplimiento) mas no así
milares, constató que la renuencia de las auto- en procesos constitucionales orgánicos como
ridades de Educación objeto del proceso “(…) el de inconstitucionalidad”, en razón de los di-
constituye, además de un incumplimiento sis- ferentes efectos de las sentencias en uno y otro
temático de las normas, una agresión reitera- caso (f. j. 5).
da a los derechos del personal docente (…), Los presupuestos subjetivos hacen referencia
por lo que declaró que dicha actitud de indi- a las condiciones que deben reunir los suje-
ferencia e insensibilidad frente a los reclamos tos que vienen a vincularse mediante el ECI.
de los demandantes, por parte de los funciona- Ubicamos así, de un lado, a los beneficiarios
rios públicos, constituía un “estado de cosas de tal declaración, y de otro, a aquellos que
68
ESPECIAL
en virtud de la misma serían objeto de las ór- En los casos citados, el Tribunal tenía un ele-
denes emitidas por el TC a fin de erradicar o mento objetivo para poder determinar la mag-
remover el estado de cosas calificado como nitud de los afectados: si bien no enumeraba
“inconstitucional”. exactamente quienes eran los afectados, los
elementos objetivos del caso permitían con-
En el primer extremo siempre van a estar ubi- cluir que dicha situación podía afectar o afec-
cados los ciudadanos, demandantes en el caso taba a un grupo de personas.
en que se declara el ECI y sujetos beneficia-
rios del misma, cuyos derechos constituciona- Así por ejemplo, en la acción de cumplimien-
les están siendo afectados, lesionados o ame- to en que varios docentes reclamaban diferen-
nazados por la actitud activa u omisiva de una tes derechos legales (gastos de sepelio y luto
institución pública. y bonificación por veinte años de servicios)
y estos, a pesar de estar reconocidos en sen-
En el segundo extremo de la relación, de acuer- das resoluciones administrativas, les eran ne-
do con los casos citados, estarían los sujetos gados. O en el otro caso, en que hubo una in-
pasivos del ECI, los cuales han sido siempre correcta interpretación de una norma por parte
instituciones públicas (el Consejo Nacional de del CNM, que aparejó la afectación de un de-
la Magistratura y una Unidad de Gestión Edu- recho constitucional: el acceso a la informa-
cativa Local). Entonces, en línea de principio, ción pública, que en los hechos constituía una
el sujeto pasivo de un ECI resultaría ser el Es- verdadera política institucional. Nos referimos
tado, en sus diversas manifestaciones. al silencio y al secreto sobre la información
Aquí es donde cabe preguntarnos si, en efec- utilizada durante los procesos de evaluación y
to, solo una institución (organismo o entidad) ratificación de los jueces por parte del CNM.
pública puede constituirse en el sujeto pasivo Finalmente, corresponde determinar cuáles
de la declaración del “estado de cosas incons- son los efectos de la declaración de un ECI.
titucional”, o si también podrían serlo los pro- De los casos citados aparece que los efectos
pios particulares, en cuanto sujetos que pue- principales se dan en la sentencia y que bien
den lesionar o amenazar la vigencia de los podría resumirse en el hecho de su ampliación.
derechos fundamentales de otros pares. Deja- Si bien la idea es algo genérica, la misma debe
mos este punto abierto con el fin de volver a precisarse.
él más adelante.
Una sentencia, de acuerdo con la teoría gene-
Ahora bien, por presupuestos objetivos debe- ral del proceso, se rige por el principio de con-
mos entender las especiales condiciones de gruencia procesal, pues en principio lo que se
hecho que le permiten al TC determinar que resuelva mediante la misma solo alcanza a las
se sitúa frente a un ECI. En este sentido, de- partes del proceso y a quienes de ellos deriven
bemos tener presente que, al encontrarnos sus derechos (artículo 123 del Código Proce-
dentro del marco institucional de un proce- sal Civil). Entonces, con atención a dicha re-
so constitucional de tutela de derechos –en el gla, y en relación con una sentencia recaída
que siempre se ventila la afectación a un de- en un proceso constitucional de tutela de de-
recho fundamental– la primera condición ob- rechos (amparo, hábeas data, hábeas corpus,
jetiva a verificar, para declarar un estado de cumplimiento), lo lógico debiera ser que me-
cosas como inconstitucional, debería ser que diante ella se estime, total o parcialmente, o se
se estuviera afectando uno o varios derechos desestime la pretensión declarándose fundada
fundamentales. o infundada la demanda.
La segunda condición objetiva es que tal esta- En el supuesto que la demanda se declare
do de cosas lesivo a los derechos involucre a fundada, la sentencia ordenará la reposición
un universo, determinado o determinable, de del derecho lesionado o conculcado (artículo
personas. 1 del Código Procesal Constitucional). Tal
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 69
E L TC Y LA SANCIÓN PARA LOS ABOGADOS CONTRATADOS POR LA ONP
16 Precisamente, esta ampliación de los efectos de la sentencia es considerada por el Tribunal Constitucional como una de sus
características esenciales. En la sentencia recaída en el Exp. N° 4878-2008-PA, del 20/03/2009, f. j. 15, tiene dicho que: “La
característica esencial de la declaración de una determinada situación como un estado de cosas inconstitucional consiste en
extender los efectos de una decisión a personas que no fueron demandantes ni participaron en el proceso que dio origen a la
declaratoria respectiva, pero que se encuentran en la misma situación que fue identificada como inconstitucional en la declara-
toria respectiva”.
70
ESPECIAL
“
procesales para su aplicación, mulaba la ONP, a través del
[C]uando sea la proceso de amparo, que final-
es decir, para volver a decla- demandada, le orde- mente le fue desfavorable, iba
rar un ECI. na que se allane ante por el lado de cuestionar, no el
Esto en un claro respeto por aquellas acciones
que tengan por objeto fondo de la sentencia del pro-
las formas procesales, pero el cobro de intereses ceso de cumplimiento (el rea-
no por el formalismo jurídico legales devengados. juste de la pensión), sino más
visto como fin, sino apreciado Y cuando su posición bien una consecuencia acceso-
como mecanismo de genera- procesal sea distin- ria de esta (la orden de pago de
ción de confianza y legitima- ta ... le ordena que se los intereses legales devenga-
”
ción en la actuación jurispru- desista ... dos), considerando que tal as-
dencial del propio TC, en aras pecto de la sentencia lesionaba
de afianzar la predictibilidad y sus derechos constitucionales
seguridad jurídica de su accio- al debido proceso, concreta-
nar, pues el respeto a las formas, en tanto per- mente a la cosa juzgada y a la no reformatio
mitan lograr los fines constitucionales, no solo in pejus.
es legítima sino también constitucionalmente
exigible. Tales son los hechos relevantes del caso que el
TC conoció. Pero, a fin de decretar el ECI, el
Es dentro de este marco que analizaremos la TC ha tomado en cuenta una serie de conside-
STC Exp. N° 05561-2007-PA, a efectos de de- raciones que prima facie no se desprenden ni
terminar si al momento de declarar el ECI, el TC de la demanda de cumplimiento, y mucho me-
ha respetado los presupuestos procesales deli- nos del amparo que conoció y que finalmen-
neados en su propia doctrina jurisprudencial. te resolvió.
1. Los hechos del caso En primer lugar, desde una perspectiva objeti-
va el TC entiende que la actuación judicial de
Antes de realizar el análisis de subsunción de la ONP tiene el solo objeto de entorpecer o in-
los presupuestos procesales del ECI en el pre- terferir el cumplimiento de decisiones judicia-
sente caso, conviene advertir cuáles son los les firmes, ajustadas a sus precedentes y doctri-
hechos constitucionalmente relevantes. na jurisprudencial. Además, ello no se condiría
El caso se origina a partir de un proceso de con su finalidad constitucional: gestionar efi-
amparo iniciado por la ONP contra lo resuel- cientemente los fondos destinados a la aten-
to en un proceso de cumplimiento (lo que se ción de los derechos previsionales, a fin de ga-
ha dado en llamar “amparo contra resolucio- rantizar un acceso en las mejores condiciones y
nes judiciales”). El proceso de cumplimiento con la mayor cobertura posible a la población.
cuestionado giró como el Exp. N° 2298-2004 Finalidad que, de otro lado, deriva de forma di-
y se resolvió a favor de Grimaldo Díaz Casti- recta de los derechos a la seguridad social y a
llo, mediante sentencia del 10 de noviembre la pensión, reconocidos y garantizados por los
de 2004, la cual se ordenaba la administración artículos 10 y 11 de la Constitución (STC Exp.
previsional (ONP) el reajuste de la pensión de N° 05561-2007-PA/TC, ff. jj. 4 y 5).
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 71
E L TC Y LA SANCIÓN PARA LOS ABOGADOS CONTRATADOS POR LA ONP
Luego el TC, a partir del fundamento 13 y sus- Por lo dicho, el TC se pregunta: “(…) ¿resul-
tentándose en el diagnóstico y conclusiones ta ético y jurídicamente amparable que el Es-
del Informe Defensorial N° 135 (“Por un acce- tado haga padecer diariamente a los pensionis-
so justo y oportuno a la pensión: aportes para tas regateando pensiones mínimas mientras, al
una mejor gestión de la ONP”), arremete con- mismo tiempo, contrata sin regateos los costo-
tra la gestión de la ONP. El TC hace especial sos servicios profesionales de estudios de abo-
hincapié en los datos del referido informe so- gados, cuya única finalidad, en el plano judi-
bre los costos incurridos por dicha institución cial, es oponerse con absurdos e infundados
en la contratación de estudios de abogados ex- escritos a los reclamos de los jubilados?”.
ternos (fundamento 16 de la sentencia). Pero Es en este marco que el TC, en los fundamentos
el TC va más allá: critica abiertamente la ac- 34 y 39, declara como incompatible con la Cons-
tuación de estos profesionales en su patrocinio titución la contratación de estudios y/o aboga-
judicial. Así, en el caso concreto que examina, dos independientes para el patrocinio de los in-
concluye que su pretensión en la demanda de tereses de la ONP en procesos judiciales en los
amparo es manifiestamente infundada (funda- que están en juego derechos constitucionales.
mento 18 de la sentencia). Incluso hace refe-
rencia expresa a una “discutible calidad de los Para comprender mejor lo señalado en el pá-
servicios profesionales de los estudios que son rrafo precedente es pertinente detenerse en el
contratados por la ONP” (fundamento 20)17. texto del fundamento 39, de cuya primera lec-
tura parecería que se declarara inconstitucio-
Ingresando ya a la resolución del caso con- nal la contratación de estudios y/o abogados
creto (fundamentos 21 a 25), el TC señala que por parte de la ONP para el patrocinio legal en
la demanda carece de sustento, habida cuenta todos los procesos judiciales que afronta.
que lo que se cuestiona (el pago de los intere-
Al respecto dice el TC que “(…) este Colegia-
ses legales devengados ordenado por la Ter-
do encuentra, sobre la base de los hechos ex-
cera Sala Civil de Lima, que no fue materia puestos, que en el presente caso se ha configu-
de apelación) ya ha sido resuelto por constan- rado una situación de hecho incompatible con
te doctrina jurisprudencial, de pleno conoci- la Constitución, específicamente la contrata-
miento por parte de la propia ONP (fundamen- ción de estudios y/o abogados para asumir la
to 23). Es más, esta posición del TC había defensa de los intereses de la ONP frente a los
dado mérito a la formulación de un precedente reclamos de los pensionistas (…)”.
vinculante (Exp. N° 5430-2006-PA/TC).
Frente a esta expresión, de tono absolutamen-
Prosiguiendo, el TC juzga con dureza el de- te prohibitivo, el TC parece matizarla cuando
sempeño de los estudios de abogados exter- en el fundamento 40 precisa que el proceso de
nos, al punto de decir que “el ejercicio de los contratación de estudios y/o abogados debe
abogados contratados por la ONP y de los fun- reestructurarse con la finalidad de evitar ac-
cionarios que la avalan en el presente proceso, tuaciones procesales por parte de aquellos que
constituye un acto de temeridad procesal que tengan por objeto dilatar o impedir el acceso
debe ser sancionado en el marco de las compe- a prestaciones previsionales cuando los temas
tencias de este Colegiado, conforme a la juris- en discusión ya han sido definidos por la ju-
prudencia al respecto y en el marco de lo esta- risprudencia constitucional, como en efecto ha
blecido en el artículo 56 del Código Procesal sido el caso de los intereses legales devenga-
Constitucional”. dos en el litigio concreto.
17 Este pronunciamiento del TC ha generado diversas reacciones, entre ellas cabe citar una reflexión, ya no desde el Derecho Pro-
cesal Constitucional sino desde el ejercicio de la profesión (deontología jurídica): BALAREZO REVILLA, Juan Luis. “Libertad (de
patrocinio), ¿cuántos crímenes se han cometido en tu nombre?”. En: Enfoque Derecho. 4 de abril de 2010, disponible en: <www.
[Link]/?q=node/298/>.
72
ESPECIAL
Por lo tanto, deberíamos leer que el TC asume abogados de la ONP destinados a cuestionar el
que el ECI se estructura porque hay una inde- acceso a los intereses legales, le ordena que se
bida (y sistemática) actuación de los asesores desista (ver el punto 2 del fallo).
legales externos –y de la propia ONP, por cier-
to, que es la parte formal–. Es decir, a su en- 2. Subsunción de los hechos del caso en
los presupuestos procesales del ECI
tender lo objetable sería la actuación procesal
y no el solo hecho de que la ONP haya apela- De acuerdo con los aspectos que hemos desa-
do a externalizar su defensa judicial. rrollado en el punto II, para declarar un ECI el
TC debería evaluar los siguientes presupues-
En otras palabras, el Tribunal no ha establecido tos procesales (ver cuadro N° 1).
una prohibición absoluta a la ONP para la con-
tratación de estudios y/o abogados, sino que Siguiendo dicho modelo, corresponde anali-
le está diciendo (ordenando) que no contrate zar si los mismos se han cumplido en el caso
abogados para dilatar procesos en que se dis- concreto del Exp. N° 05561-2007-PA/TC, es-
cutan temas ya definidos en la jurisprudencia. tos elementos se toman a partir del caso que
se genera con la demanda (ver cuadro N° 2).
En segundo lugar, debe señalarse que el Tribu-
nal, buscando optimizar desde una perspecti- De la confrontación de ambos cuadros puede
va objetiva el derecho constitucional afectado, advertirse que desde una perspectiva procesal,
cierra las opciones de la ONP en sus vertien- o si se quiere formal, el TC no habría cumpli-
tes de litigante activo y pasivo. En esa direc- do con un presupuesto, referido al sujeto acti-
ción, cuando sea la demandada, le ordena que vo o beneficiario del ECI, pues de acuerdo con
se allane ante aquellas acciones que tengan los casos vistos anteriormente, el beneficiario
por objeto el cobro de intereses legales deven- era siempre el demandante del caso, y aquellos
gados. Y cuando su posición procesal sea dis- otros sujetos extraprocesales que se encontra-
tinta, en aquellos casos promovidos por los ran en una misma o similar situación.
CUADRO N° 1
Presupuestos procesales para declarar el ECI
Presupuesto institucional Presupuesto subjetivo Presupuesto objetivo
Proceso constitucional de Sujeto activo Sujeto pasivo Condiciones de hecho que le per-
tutela concreta de derechos Demandante del caso Demandado (institución pública), y miten al TC determinar que se sitúa
fundamentales y terceros en su misma otras que coadyuvarán a remover frente a un estado de cosas incom-
situación el hecho inconstitucional patible con la Constitución.
CUADRO N° 2
Cumplimiento de los presupuestos procesales para declarar el ECI en el Exp N° 05561-2007-PA/TC
Presupuesto institucional Presupuesto subjetivo Presupuesto objetivo
Proceso constitucional am- Sujeto activo Sujeto pasivo Contratación de estudios y/o abogados in-
paro (contra un proceso de ONP, quien era la ONP, además de la Defensoría del dependientes que formulan y aplican es-
cumplimiento) parte demandante Pueblo, para el seguimiento del trategias legales que tienen por finalidad
en el proceso cumplimiento de la sentencia. entorpecer el acceso a las prestaciones
previsionales (incluyendo los intereses le-
gales devengados), mediante recursos in-
oficiosos o procesos manifiestamente im-
procedentes y/o infundados (actuación
temeraria y contra la buena fe procesal),
en aquellos temas ya definidos por la juris-
prudencia constitucional.
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 73
E L TC Y LA SANCIÓN PARA LOS ABOGADOS CONTRATADOS POR LA ONP
“
ECI en el presente caso, aun- [L]a declaración del intereses legales devengados.
que pueda ser materialmente ECI, sobre la base de Creemos que esta sería la in-
correcta (pues qué duda cabe la constatación de ... la terpretación más coherente con
que las pretensiones de miles obstrucción e interferen- lo que quiso ordenar el TC.
de pensionistas por acceder a cia de los abogados de la Ahora bien, ¿es constitucional-
una prestación previsional es ONP para que los pensio- mente legítimo que un órga-
justa), también es cierto que, nistas puedan acceder a
beneficios reconocidos no constitucional como el TC
procesalmente, resultaría in- le ordene a una entidad públi-
correcta, pues la declaración jurisprudencialmente, no
siguió un rumbo procesal ca cómo actuar procesalmen-
del ECI en el caso concreto
correcto, habida cuen- te, máxime si, como ya se dijo,
no se ajusta a los presupuestos ta que no se ha cumplido tanto el allanamiento como el
delineados por la propia juris- uno de los presupuestos desistimiento son actos proce-
prudencia del TC, en la me- procesales delineados en sales de carácter voluntario?
dida que la demandante en el la propia doctrina juris-
”
caso concreto termina siendo prudencial del TC. Pues aquí creemos advertir un
la “perjudicada” por ella. exceso del TC, una orden des-
proporcionada. Pensamos que
De otro lado, apreciando las lo más conveniente hubiera sido
concretas disposiciones im- ordenar que la ONP evalúe la
partidas por el TC, llama la atención la orden posibilidad de que en aquellos casos iniciados
contenida en el punto 2.b del fallo, cuando el contra ella, que tengan por objeto acceder al
Tribunal ordena a la ONP allanarse o desistir- pago de los intereses legales devengados, se pue-
se de procesos que tuviera en curso sobre ma- da allanar; o en procesos iniciados por la ONP
terias referidas al caso resuelto. Y es que tanto con la finalidad de cuestionar la orden de pago
el allanamiento como el desistimiento son ac- de los intereses legales, esta pueda desistirse.
tos procesales voluntarios; entonces, ¿cuáles
3. Conclusión sobre la aplicación del ECI
serían los alcances y límites de tal mandato? en la STC Exp. N° 05561-2007-PA/TC
En primer lugar, habría que tener en cuenta La solución al caso concreto resuelto por el
que el TC alude a casos en que la pretensión TC ha sido la correcta, pues se ha declarado
esté referida a la misma materia de la deman- infundada la demanda de amparo interpuesta
da. Así, la ONP deberá allanarse o desistir- por la ONP que cuestionaba lo resuelto en un
se en procesos de amparo iniciados por ella o proceso de cumplimiento resuelto a favor de
promovidos en su contra, que tengan por obje- Grimaldo Díaz Castillo. Igualmente nos pare-
to cuestionar lo resuelto en otro proceso cons- ce válida aquella orden del TC para que se le
titucional (ya que el caso sub júdice es uno de abone sin mayores dilaciones los intereses le-
amparo contra cumplimiento). En dicho orden gales devengados.
de ideas, tendríamos el supuesto, por demás
ilógico, de que lo ordenado por el TC tendría Sin embargo, la declaración del ECI, sobre la
que aplicarse a casos de amparo iniciados por base de la constatación de una situación mate-
pensionistas que buscarán cuestionar senten- rialmente injusta (la obstrucción e interferen-
cias derivadas de otros procesos constitucio- cia de los abogados de la ONP para que los
nales en los que se le reconoce sus derechos pensionistas puedan acceder a beneficios re-
previsionales. conocidos jurisprudencialmente), no siguió un
rumbo procesal correcto, habida cuenta que no
O tal vez lo que el TC quiere decir es que la se ha cumplido uno de los presupuestos proce-
ONP se allane o desista ante demandas ini- sales delineados en la propia doctrina jurispru-
ciadas por ella o contra ella en que lo que se dencial del TC.
74
ESPECIAL
4. ¿Es viable la técnica del ECI para la contra el despido arbitrario, a la jornada máxi-
salvaguarda de los derechos constitu- ma de trabajo, a la libertad sindical, entre
cionales laborales?18 otros) y aquellos que la doctrina denomina
Retomando una pregunta que dejamos abier- como “inespecíficos”, los que sin ser de na-
ta al inicio del presente trabajo, vemos que, turaleza estrictamente laboral, tienen especial
en lo que va de nuestra experiencia jurispru- relevancia dentro del marco de las relaciones
dencial, no ha tenido lugar una declaración del que se suscitan entre el trabajador y el emplea-
ECI a partir de conductas lesivas imputadas a dor (privacidad de las comunicaciones, inte-
un particular, por lo que cabe preguntarnos si gridad física y moral, libertad de expresión y
tal supuesto sería procedente en nuestro orde- de conciencia, entre otros). Esto desde la pers-
namiento jurídico. pectiva del trabajador.
Creemos que tal hipótesis no solo es viable Del mismo modo, no debemos olvidar que el
sino constitucionalmente posible, y esto a par- empleador ejerce un poder jurídico de direc-
tir de la constatación sustancial de que los de- ción en el ámbito de la empresa, el cual se sus-
rechos constitucionales, todos los derechos, tenta también en la libertad de empresa que la
tanto en su dimensión subjetiva como objeti- propia Constitución de 1993 le reconoce y ga-
va, vinculan no solo al poder público sino tam- rantiza (artículo 59).
bién a los particulares. Además, procesalmente Según Carlos Blancas Bustamante, “las fa-
observamos que a diario, los derechos consti- cultades del empleador/empresario de crear,
tucionales no solo son lesionados por el Esta- organizar y dirigir su empresa suponen, ne-
do sino también por los propios particulares. cesariamente, la de disponer sobre todos los
factores que intervienen en el proceso produc-
En el caso concreto del Exp. N° 05561-2007- tivo o actividad económica de aquella, entre
PA/TC se ha brindado una tutela objetiva, me- estos, naturalmente, del factor trabajo”19. El
diante la declaratoria del ECI, a un derecho citado autor nos recuerda también que el TC,
prestacional: el derecho a la pensión. En esa al pronunciarse sobre el contenido de este de-
dirección cabe preguntarnos si tal técnica po- recho ha distinguido “cuatro tipos de liberta-
dría aplicarse para la tutela objetiva de los de- des”: la libertad de creación de empresa y de
rechos constitucionales laborales dentro del acceso al mercado, la de organización, la de
marco de las relaciones de trabajo que se en- competencia y la libertad para cesar las acti-
tablan entre los trabajadores y un empleador vidades de la empresa20. Formará parte de la
privado. libertad de organización lo relativo al mane-
Dentro del marco de una relación de trabajo, jo y administración de las relaciones laborales.
signada por la subordinación del trabajador Por lo tanto, es una verdad tangible que el em-
frente a su empleador, podríamos distinguir, pleador, ejerciendo su poder de dirección, pue-
si cabe, el ejercicio de dos categorías de de- de lesionar derechos constitucionales de los
rechos constitucionales laborales: aquellos es- trabajadores, adoptando un “comportamien-
pecífica o primordialmente laborales (como el to inconstitucional sistemático”. Por ejem-
derecho de acceso al trabajo, a la protección plo, podría actuar en perjuicio de la libertad
18 Ya en una anterior oportunidad nos hemos pronunciado sobre la aplicación del ECI para la tutela de los derechos constituciona-
les laborales, en el marco de las relaciones laborales, en las que el sujeto pasivo de la ECI sería el empleador. Ver CAVALIÉ CA-
BRERA, Paul. “El ‘estado de cosas inconstitucional’ como técnica para la tutela de derechos constitucionales laborales”. En: La-
borem. Revista de la Sociedad Peruana de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, N° 9, Lima, 2009, pp. 163-191.
19 BLANCAS BUSTAMANTE, Carlos. Derechos fundamentales de la persona y relación de trabajo. Fondo Editorial PUCP, Lima,
2007, pp. 103-104.
20 Ibídem, p.104.
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 75
E L TC Y LA SANCIÓN PARA LOS ABOGADOS CONTRATADOS POR LA ONP
de trabajo institucionalizando prácticas discri- Muchas veces, en estos casos, los trabajado-
minatorias, claramente inconstitucionales, al res optan por acudir de forma individual a
momento de la contratación o de la promoción la vía judicial del amparo a fin de obtener lo
de sus trabajadores. O tener institucionalmen- mismo: el pleno restablecimiento del derecho
te como práctica procesos de ceses masivos conculcado.
de personal al margen de la existencia de cau- Es en tal contexto de masiva, extendida e insti-
sas justas habilitantes que los validen. Tam- tucionalizada práctica de violación sistemática
bién el reglamento interno de trabajo, al cons- de derechos constitucionales en los que, cons-
tituir un instrumento de actuación empresarial tatada objetivamente la presencia de un gru-
permanente, podría pretender institucionalizar po de trabajadores afectados por la actuación
conductas o prácticas violatorias de derechos empresarial, podría declararse un ECI como
constitucionales inespecíficos de los trabaja- consecuencia de un proceso de amparo pro-
dores (libertad de creencia religiosa, de pen- movido por un trabajador, frente a la conducta
samiento, privacidad de las comunicaciones). lesiva de un empleador, dictándose una serie
En consecuencia, frente a este tipo de situa- de mandatos judiciales que tengan por obje-
ciones los trabajadores deben contar y cuen- to lograr el pleno restablecimiento de los dere-
tan con mecanismos institucionalizados para chos de los trabajadores involucrados, a pesar
poder obtener tutela jurídica para sus dere- de que aquellos, salvo el demandante, no hu-
chos constitucionales, laborales e inespecífi- bieran sido parte del proceso.
cos, afectados por el poder de dirección del CONCLUSIONES
empleador y por sus decisiones de negocios.
Uno de estos mecanismos institucionalizados De lo desarrollado a lo largo de estas líneas
son los sindicatos (que son a su vez la con- podemos concluir que:
creción de un derecho constitucional: el de la • El Derecho Procesal Constitucional debe
libertad sindical), quienes asumen la repre- entenderse como un derecho constitucio-
sentación del colectivo de trabajadores fren- nal concretizado, en tanto este es una con-
te a los empleadores en aras de obtener mayo- creción de la constitución y a su vez sirve
res derechos y mejores condiciones de trabajo. para hacer tangibles los enunciados sustan-
Otro mecanismo institucional es el uso de las tivos (principios, valores y derechos) con-
vías jurisdiccionales habilitadas para la tutela tenidos en la norma suprema.
de los derechos laborales propiamente consti-
• Desde la perspectiva anterior, podemos
tucionales o de origen legal. comprender a los procesos constitucionales
Precisamente, para la tutela de los derechos como mecanismos de tutela subjetiva y ob-
constitucionales que surgen dentro de las re- jetiva de los derechos constitucionales. La
laciones de trabajo contamos con mecanis- práctica jurisprudencial demuestra que no
mos jurisdiccionales especiales como son los solo se brinda una tutela en el caso concre-
procesos constitucionales, en especial la ac- to, sino que muchas veces se va más allá
ción de amparo. Empero, a los procesos cons- del caso, a fin de optimizar la protección de
titucionales habitualmente acude el trabajador los derechos constitucionales en juego.
individual cuando uno o alguno de sus dere- • Uno de esos mecanismos de tutela proce-
chos es afectado. Sin embargo, como ya diji- sal objetiva lo constituye la declaración del
mos, el empleador puede y de hecho lesiona “estado de cosas inconstitucional”, como
los derechos constitucionales, laborales e ines- mecanismo de ampliación de los efectos
pecíficos, de sus trabajadores, a veces de ma- de una sentencia recaída en un proceso de
nera individual y otras afectando a un grupo tutela concreta de derechos fundamenta-
significativo determinado o determinable de les (amparo, hábeas corpus, hábeas data y
trabajadores. cumplimiento).
76
ESPECIAL
• A raíz de los casos en los que el Tribunal medida que uno de los presupuestos para
Constitucional ha aplicado la declaración que tal estado se configure no se ha presen-
del “estado de cosas inconstitucional” es tado. Nos referimos a que en el caso con-
posible configurar una serie de presupues- creto el demandante (la ONP) ha terminado
tos procesales, que identificamos como: por constituirse en el sujeto pasivo del ECI.
institucionales, subjetivos y objetivos. • Entonces, aunque estamos frente a una
• A través del análisis de dichos presupues- solución materialmente justa, a esta se
tos podremos determinar la corrección de ha llegado sin observar los presupuestos
la aplicación de dicha técnica en la STC procesales delineados en la propia juris-
Exp. N° 05561-2007-PA, donde se decla- prudencia constitucional, que nos permiti-
ró como un “estado de cosas inconstitu- ría afirmar que el TC ha incurrido en un
cional” la contratación de estudios de abo- error de carácter formal, lo que es constitu-
gados que formulan estrategias procesales cionalmente cuestionable.
obstruccionistas y que impiden el acceso • A partir de dicho caso, en el que se ha brin-
a los pensionistas a derechos y beneficios dado una tutela objetiva a un derecho pres-
constitucional, legal y jurisprudencialmen- tacional como el derecho a la pensión, es
te reconocidos. que nos permitimos proponer que la téc-
• No solo debemos apuntar a una solución nica de la declaración del “estado de co-
materialmente justa, sino también formal- sas inconstitucional”, en tanto manifesta-
mente correcta, como una exigencia de ción de una tutela procesal objetiva de los
todo Estado constitucional, habida cuen- derechos, pueda y de hecho se emplee para
ta de que las formas procesales, en tanto brindar tutela procesal objetiva a los dere-
coadyuvan a lograr un fin constitucional- chos constitucionales laborales, dentro del
mente valioso, también se erigen como ga- marco de una relación de trabajo desarro-
rantías específicas de la predictibilidad en llada entre un empleador privado y el tra-
la actuación del TC, lo que indudablemen- bajador. Lo peculiar en este supuesto se-
te robustece su propia legitimidad. ría la posibilidad de reconocer a un privado
como agente activo de la amenaza o lesión
• En el caso concreto del Exp. N° 05561- sistemáticas de derechos constituciona-
2007-PA, la declaración del “estado de co- les laborales, decretándose en tal escena-
sas inconstitucional” merece un reparo en rio la existencia de un “estado de cosas
cuanto a su incorrección procesal, en la inconstitucional”.
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 77
ESPECIAL
* Nota de Gaceta Constitucional: la STC Exp. N° 05561-2007-PA/TC, objeto de este especial, ha sido publicada en Jurispruden-
cia del Tribunal Constitucional. Tomo 5, Lima, mayo de 2010, p. 94 y ss.
** Asociada Sénior del Estudio Echecopar Abogados, miembro del Área Constitucional. Integrante de Constitucionalismo Crítico.
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E L TC Y LA SANCIÓN PARA LOS ABOGADOS CONTRATADOS POR LA ONP
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ESPECIAL
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 81
E L TC Y LA SANCIÓN PARA LOS ABOGADOS CONTRATADOS POR LA ONP
Así pues, a lo largo de su jurisprudencia, como acciones, y exige un nivel de recursos que
bien lo señala Parra Dussán2, la Corte Colom- demanda un esfuerzo presupuestal adicio-
biana ha ido estableciendo ciertos elemen- nal importante.
tos que permitirían identificar una situación
6. La constatación de que, si todas las perso-
de hecho inconstitucional, y que serían los
nas afectadas por el mismo problema acu-
siguientes:
dieran a los procesos constitucionales para
1. La vulneración masiva y generalizada de solicitar la tutela de sus derechos, se pro-
varios derechos constitucionales que afec- duciría una mayor congestión en el sistema
ta a un número significativo de personas. de justicia.
2. La prolongada omisión de Sin perjuicio de lo anterior,
las autoridades, en el cum- cabe resaltar que no se trata
“
plimiento de sus obliga- de una figura que se haya de-
ciones para garantizar los [S]e trataba de con- sarrollado exclusivamente en
derechos fundamentales figurar un remedio pro- la jurisprudencia constitucio-
vulnerados. Esta omisión cesal que resultase idó- nal colombiana, pues se ha
podría advertirse frente a neo para eliminar una extendido a otros países de la
situación generalizada
una falla o deficiencia es- de lesión constante de región. Así por ejemplo, me-
tructural del sistema exis- los derechos fundamen- diante sentencia de fecha 3 de
tente (como en el caso del tales de una gran canti- mayo de 2005, la Corte Su-
sistema carcelario, del sis- dad de personas, que ... prema de la Nación Argentina
tema de salud, del sistema aparecía más bien ‘insti- acogió un hábeas corpus colec-
”
de pensiones, etc.), o tam- tucionalizada’ ... tivo promovido por el Centro
bién como la ausencia de de Estudios Legales y Sociales
voluntad política para im- (CELS) en favor de todas las
plementar medidas que personas que se encontraban
son de cumplimiento obligatorio para las recluidas en establecimientos penitenciarios
autoridades. De otro lado, la vulneración en la provincia de Buenos Aires, en condicio-
podría haberse constituido en una política nes de hacinamiento y abandono; disponiendo
pública del Estado, o haberse instalado en no solo que las autoridades competentes adop-
la estructura interna de una organización ten una serie de medidas orientadas a modi-
administrativa. ficar de inmediato dicha situación, imponién-
doles un plazo para ello y un mecanismo de
3. La adopción de prácticas inconstituciona-
supervisión de tales medidas, sino incluso or-
les, como la necesidad de utilización de
denando la libertad inmediata de menores de
procesos constitucionales para obtener la
edad y enfermos que se encontrasen detenidos
tutela del derecho afectado.
en comisarías de la provincia.
4. La no expedición de medidas legislativas,
Nuestro país también ha visto recogida esta
administrativas o presupuestales, necesa-
técnica en su jurisprudencia constitucional,
rias para evitar o remover la vulneración
aun cuando su aplicación tan solo ha asoma-
de los derechos.
do en unos pocos casos. El primero de ellos,
5. La existencia de un problema social cuya fue el caso Arellano Serquén (STC Exp.
solución compromete la intervención de N° 02579-2003-HD/TC de fecha 12 de mayo
varias entidades, requiere la adopción de de 2004) en el que nuestro Tribunal Constitu-
un conjunto complejo y coordinado de cional constató una situación generalizada de
2 PARRA DUSSÁN, Carlos. En: AAVV. Columnas al Derecho. Editorial Universidad del Rosario, Bogotá, 2007, pp. 103-106.
82
ESPECIAL
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 83
E L TC Y LA SANCIÓN PARA LOS ABOGADOS CONTRATADOS POR LA ONP
de esta institución, al tratarse de personas que para contratar los servicios legales de estu-
han sufrido accidentes de trabajo o que pade- dios de abogados que patrocinen sus inte-
cen enfermedades profesionales, o de perso- reses en sede judicial.
nas mayores a quienes corresponde recibir una
- Segundo, la constatación de la deficiente
pensión de jubilación.
calidad de tales servicios legales, debido
Seguidamente, el Tribunal menciona un ele- al desconocimiento por parte de los aseso-
mento objetivo: el informe realizado por la res legales, de los criterios jurisprudencia-
Defensoría del Pueblo a mediados del año les establecidos por el Tribunal Constitu-
2000, en el cual se describía detalladamente cional con carácter vinculante para casos
una serie de deficiencias e interferencias gra- similares.
ves en el acceso del derecho a la pensión (In-
- Tercero, la constante resistencia de la ONP
forme Defensorial N° 135: por un acceso justo
a acatar los criterios fijados por el Tribu-
y oportuno a la pensión. Aportes para una me-
nal en los diversos procesos que llegan a
jor gestión de la ONP. Julio de 2000), que des-
su conocimiento y que tienen a dicha insti-
de su emisión no habrían sido atendidas por
tución como parte demandada, para lo cual
los poderes públicos, a los que se le acusa de
se consigna a manera de ejemplo, una re-
falta de sensibilidad y de pasividad para asu-
lación de sentencias que han sido dicta-
mir la tarea de protección de los derechos fun-
das por el Tribunal y notificadas a la ONP,
damentales, lo cual es visto con preocupación.
cuyo contenido no debiera continuar des-
Vemos aquí asomar, entonces, otro de los ele-
conociéndose en los futuros procesos, sin
mentos que identifica a esta figura: la omisión
incurrir en temeridad. Esta resistencia
prolongada por parte del Estado en la adop-
también se afirma respecto del preceden-
ción de medidas concretas de protección de
te vinculante establecido mediante la STC
los derechos afectados.
Exp. N° 05430-2006-PA/TC.
Finalmente, el Tribunal llama la atención so-
- Cuarto, el permanente aval de los funcio-
bre un hecho que a nuestro entender resulta
narios de la ONP, desde el más alto en su
central para fundamentar la decisión: la terce-
jerarquía organizacional, en la presenta-
rización a diversos estudios de abogados, de
ción de demandas y escritos con la única
los servicios de asesoría jurídica para la defen-
intención de interferir en el disfrute opor-
sa de la ONP en los diversos procesos judicia-
tuno de los derechos que corresponden a
les en los que es parte, en su mayoría procesos
los pensionistas.
constitucionales (de amparo o de cumplimien-
to) que son iniciados por los pensionistas para Como se puede apreciar, el caso resuelto en
obtener la tutela de su derecho a la pensión. la sentencia bajo comentario comparte casi
Así, se señala, que “esta institución se ha con- en su totalidad los elementos identificados en
vertido en el principal ente público emplazado la jurisprudencia comparada, para la califica-
con demandas de amparo o de cumplimiento, ción de un determinado estado de cosas fácti-
las mismas que, en un alto porcentaje, vienen co, como un estado de cosas inconstitucional.
siendo estimadas por las instancias judiciales o Así, se ha identificado una situación que afec-
por este Colegiado, tras constatarse la eviden- ta a una gran cantidad de personas de manera
te violación a los derechos constitucionales de similar, a lo que debe agregarse que se trata de
que vienen siendo objeto los pensionistas, por un colectivo respecto del cual el Estado tiene
el proceder abiertamente inconstitucional de un deber de protección cualificado en virtud
esta institución”. En este punto, aparecen en la de los artículos 4 y 7 de la Constitución, por
sentencia nuevos datos objetivos: tratarse de un grupo especialmente vulnerable.
- Primero, la creciente cantidad de recursos De otro lado, el derecho fundamental vulnera-
que la ONP se ha visto obligada a destinar do es el derecho a la pensión, cuya naturaleza
84
ESPECIAL
“
nexión con el mínimo vital [L]a técnica del esta- infundadas que presentan estos
necesario para la satisfac- do de cosas inconstitucio- abogados, constituyen al mis-
ción de necesidades básicas, nal carecería de utilidad si mo tiempo un porcentaje consi-
lo convierten en objeto de los efectos de la senten- derable en la carga de la justicia
protección especial, al tratar- cia se agotaran en la mera constitucional, convirtiéndose
se en muchos casos del único descripción de la situación por tanto, en un serio obstáculo
soporte material que permi- lesiva ... por lo que resulta para el acceso a la justicia cons-
tirá a su titular el disfrute de necesario que la sentencia titucional de muchas otras per-
... contenga mandatos con-
otros derechos fundamentales cretos dirigidos a los pode- sonas que ven postergadas las
”
como el derecho a la vida, a res públicos ... respuestas a sus casos debido a
la integridad y a la salud, así que los órganos jurisdicciona-
como la realización del prin- les deben responder a estas de-
cipio de la dignidad del ser humano. mandas de la ONP”.
Además, el Tribunal resalta que las deficien- En consecuencia, consideramos que el presen-
cias estructurales en el sistema de administra- te caso sí comparte las líneas principales de
ción de pensiones, ya habían sido identifica- esta figura, tal como ha sido identificada cla-
das en el informe emitido por la Defensoría ro está, por la jurisprudencia constitucional
del Pueblo en el marco de sus funciones, fren- comparada.
te a lo cual se aprecia una actitud de pasividad
e inacción por parte de los poderes públicos. III. REFLEXIONES FINALES
Y no solo ello, sino que al destinarse recur- Sin perjuicio de lo expuesto líneas arriba,
sos públicos para contratar asesores legales consideramos importante preguntarnos acer-
que ejecuten, con el aval de los funcionarios ca de la conveniencia de adoptar esta técni-
de la ONP, una estrategia orientada a obstruir ca en nuestro sistema de justicia constitucio-
o retardar la satisfacción de los derechos de nal, como una forma distinta de extender los
los pensionistas, mediante demandas o recur- límites subjetivos de la sentencia constitucio-
sos manifiestamente carentes de fundamento nal, frente a otras técnicas alternativas que se
legal, no podríamos sino concordar en que la encuentran reguladas y más desarrolladas en
vulneración del derecho a la pensión se había nuestro medio, como es el caso del preceden-
convertido en el caso de la ONP, en una políti- te vinculante recogido en el artículo VII del
ca pública que tendría que ser erradicada. Título Preliminar del Código Procesal Cons-
Es por eso que, para el Tribunal Constitucio- titucional. En todo caso, de aceptarse tal con-
nal, la situación de hecho incompatible con la veniencia, tendría que establecerse claramen-
Constitución se configura por la contratación te en qué casos debiera proceder uno u otro
de tales estudios jurídicos o de abogados inde- mecanismo, así como el cumplimiento de cier-
pendientes para patrocinar los intereses de la tos requisitos indispensables para la emisión
ONP en los procesos en que forma parte y en de una sentencia constitucional que decla-
los que se discute la tutela de derechos consti- re el estado de cosas inconstitucional, como,
tucionales de los pensionistas. por ejemplo, que esta sea emitida por el Pleno
del Tribunal Constitucional, la posibilidad de
Particularmente, en la sentencia bajo co- admitir la intervención de terceros potencial-
mentario se señala que “dicho estado de co- mente afectados, etc.
sas inconstitucional afecta los derechos de los
pensionistas y genera, al mismo tiempo, im- Por otro lado, debe tenerse en cuenta que la
portantes asignaciones presupuestales que se técnica del estado de cosas inconstitucional
destinan no solo a la contratación de estos es- carecería de utilidad si los efectos de la sen-
tudios de abogados, sino que las demandas, en tencia se agotaran en la mera descripción de
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 85
E L TC Y LA SANCIÓN PARA LOS ABOGADOS CONTRATADOS POR LA ONP
la situación lesiva a los derechos fundamenta- ejecutar dichos programas; que se modifiquen
les, por lo que resulta necesario que la senten- las prácticas o procedimientos administrati-
cia constitucional contenga mandatos concre- vos internos violatorios de los derechos fun-
tos dirigidos a los poderes públicos (muchas damentales; que se reforme el marco jurídico
veces, incluso con un plazo de cumplimiento), que propicia u otorga cobertura formal al esta-
o imponga medidas concretas destinadas a co- do de cosas inconstitucional, entre otras cosas.
rregir el estado de cosas no deseado. Esto, en el caso peruano, debe ser evaluado
con cuidado, a fin de evitar posibles interfe-
Así pues, en la jurisprudencia comparada se rencias en los fueros reservados a los demás
aprecia que las cortes constitucionales han or- poderes públicos, en resguardo del principio
denado que se adopten programas, planes o de separación de poderes y del principio de
políticas concretas; que se disponga de los re- corrección funcional que debe guiar toda in-
cursos necesarios a nivel presupuestario, para terpretación constitucional.
86
ESPECIAL
El caso PUCP
PRESENTACIÓN
La católica:
la Universidad o la Iglesia
L
a sentencia del Tribunal Constitucional que se pronuncia sobre el proceso de amparo
iniciado por la Pontificia Universidad Católica del Perú contra Walter Muñoz Cho
puede ser vista desde varias perspectivas.
Así, por ejemplo, de ambos lados hubo consideraciones emotivas y también ideológicas
que influyeron en los discursos, siendo difícil tratar el tema sin apasionamientos. En
efecto, la Universidad católica es el alma máter de gran parte de la élite nacional, cuyo
sentimiento de pertenencia e identidad –con razón– se ha fortalecido en los últimos
años. Sobre el punto, sabemos que el sentimiento de apego por el alma máter puede ser
insondable (por lo menos es mi caso, como sanmarquino) e influir en nuestra objetivi-
dad. Asimismo, se ha visto que la fidelidad de algunos a la Iglesia católica (peruana) y
a sus postulados –opuestos a planteamientos liberales y pluralistas– también ha restado
objetividad a varias opiniones vertidas alrededor del caso. De otra parte, en cuanto a las
diferencias ideológicas entre las partes, como es de público conocimiento, hay acusacio-
nes y calificativos de ida y vuelta, señalándose entre sí como conservadores y, por decir,
progresistas, argumentándose en torno a estas banderas o etiquetas.
Desde un punto de vista realista el caso podría considerarse como un auténtico conflicto
entre poderes sociales fácticos, de grandes proporciones. De esta forma, lo que estaría en
juego sería mucho más que el legado de Riva-Agüero; asimismo, las estrategias para el
triunfo excederían los linderos legales. Es claro que solo atendiendo ya a estos planos –el
emotivo, el ideológico, el político– tenemos un caso de complicada solución.
Ahora bien, siendo estos análisis posibles (además de brindar un contexto útil para en-
tender mejor el caso), lo que corresponde a este especial es realizar el análisis jurídico.
Al respecto, como se ha difundido, hay quienes consideran que la sentencia no hizo sino
reconocer algo evidente: que debe prevalecer la última voluntad de Riva-Agüero, la cual
dispondría que la administración (gestión) de sus bienes debía ser por siempre compar-
tida y que, en caso de discordancia, le corresponderá dirimir el arzobispo. Desde la otra
perspectiva, la herencia del ilustre pensador le correspondería a la Universidad católica
en absoluta propiedad, por lo que ella debe encargarse de su gestión, correspondiendo
a la Junta Administradora tan solo pedir cuenta sobre su marcha (además de celebrar
ciertos actos de conmemoración).
Lo cierto es que ese era el asunto de fondo en la controversia civil, por lo que prima
facie no debía ser llevado al amparo. No obstante, tal vez problemas técnicos, tanto al
demandar como al resolver, llevaron al Tribunal Constitucional a conocer el fondo del
asunto, pronunciándose como si fuere un juez ordinario de Derecho Sucesorio (una vez
más), pero sin referirse a la posible interferencia en la autonomía universitaria (tampo-
co a si en segunda instancia hubo sentencia fundada a favor de la Universidad). Como
puede apreciarse, desde una perspectiva estrictamente jurídica esta decisión tiene mucho
contenido por analizar y constituye un caso sin duda complejo.
Con lo anotado, es manifiesta la importancia y actualidad de un especial como este. Así,
nos complacemos en presentar las diversas posiciones en torno a la sentencia del caso
Pontificia Universidad Católica del Perú, contando con una variedad de criterios y ar-
gumentos –entre ellos los de Natale Amprimo, abogado del Arzobispado– que permiten
al lector conocer mejor y formarse una opinión autónoma, si bien tal vez no imparcial
(porque seguramente ello no es del todo posible), sobre el caso.
La herencia Riva-Agüero
Con motivo de la STC Exp. N° 03347-2009-PA/TC
(caso Pontificia Universidad
Católica del Perú)*
* Nota de Gaceta Constitucional: La STC Exp. Nº 03347-2009-PA/TC, objeto de este especial, está siendo publicada en Juris-
prudencia del Tribunal Constitucional. Tomo 06, Lima, junio de 2010 (en prensa).
** Profesor de Derecho Constitucional en la Facultad de Derecho de la Universidad de Lima. Presidente del Instituto Peruano de
Derecho Parlamentario. Socio de Amprimo Abogados S. Civil de R. L.
1 Ver: BERNALES BALLESTEROS, Enrique. “El lamentable fallo del TC contra la PUCP”. En: El Comercio. Edición del 6 de mayo
de 2010, p. a5; MONROY GÁLVEZ, Juan. “Un caso para acusación constitucional”. En: El Comercio. Edición del 8 de mayo de
2010, p. a6; y, ABAD YUPANQUI, Samuel B. “¿Límites al Tribunal Constitucional?”. En: El Comercio. Edición del 10 de mayo de
2010, p. a4.
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 91
E L CASO PUCP
parte que recurrió al TC –es decir, aquella que inmodificable, al haber transcurrido más de
habría promovido el “avocamiento indebido”– diez años desde su adopción sin que nadie
la que utilice dicho argumento); y, en segundo lo objete.
término, porque como lo detallaremos a con-
tinuación, el TC se pronuncia sobre aspectos Frente a dicha demanda, el señor Walter Mu-
que la propia PUCP pone a su consideración2. ñoz Cho (quien fue demandado e integra la
Junta de Administración de los bienes deja-
Veamos: la PUCP inicia el proceso de amparo, dos por JRA a la PUCP al haber sido desig-
sosteniendo que se vienen amenazando sus de- nado por el señor Arzobispo de Lima) precisó
rechos constitucionales a la propiedad, a la au- contrariamente a lo que esgrimen las actuales
tonomía universitaria y a la inmutabilidad de autoridades de la PUCP, que estas últimas no
acuerdos. Sustenta su pedido en los siguientes vienen respetando los mandatos de quien ha
argumentos: sido su principal benefactor, conforme con lo
a) En cuanto al derecho de propiedad, sostie- que este dispuso en su testamento para la ad-
ne que es propietaria de una serie de bienes ministración de los bienes que legó.
que le dejó José de la Riva-Agüero y Osma En ese sentido, el señor Muñoz Cho aclaró
(en adelante, JRA), en mérito del testamen- que cuando solicitó la convocatoria a sesión
to del 3 de diciembre de 1933, por lo que, de la Junta de Administración, no lo ha hecho
la Junta Administradora solo podía funcio- con el interés de afectar la gestión académica
nar durante los primeros 20 años posterio- de la PUCP (la que no está en juego, pues su
res al fallecimiento de JRA, plazo durante autonomía se rige de acuerdo con la legisla-
el que regía un usufructo de bienes estable- ción que le es aplicable), ni la titularidad del
cido por el citado testamento. En ese senti- derecho de propiedad de sus bienes, como se
do, señala que adquirió la propiedad sobre sostuvo equivocadamente en la demanda de
los bienes el 25 de octubre de 1964. amparo; sino para dar cumplimiento a las dis-
b) En cuanto al derecho a la autonomía uni- posiciones testamentarias de JRA.
versitaria, sostiene que la solicitud del se-
II
ñor Walter Muñoz Cho para convocar a
Junta, a fin de evaluar la revisión de cier- El tema jurídico consiste en que JRA consti-
tos actos de administración y disposición tuyó en su testamento de 1938, de manera su-
de bienes dejados por JRA constituye una mamente clara, una carga sobre los bienes que
intromisión a la autonomía universitaria, legó a la PUCP, consistente en que la adminis-
reconocida por la Constitución Política y tración de estos se confiaba de manera perpe-
la Ley Universitaria. tua e insustituible a una Junta de Administra-
ción conformada, finalmente, por el rector de
c) En cuanto al derecho a la inmutabilidad la universidad y por un designado del Arzo-
de los acuerdos, sostiene que la solicitud bispo de Lima. Así, en la cláusula quinta de
del señor Walter Muñoz Cho para convo- su testamento ológrafo del 1 de setiembre de
car a Junta y evaluar la revisión del acuer- 1938, literalmente dispuso:
do que se adoptó el 13 de julio de 1994,
que limita su actuar al cumplimiento de “Para el sostenimiento de la Universi-
mandas y encargos religiosos, viola su de- dad Católica de Lima, a la que instituyo
recho; por cuanto se trata de un acuerdo por principal heredera y para los demás
2 Según el rector de la PUCP, doctor Marcial Rubio Correa, ello lo hizo para tener “una gran protección jurídica” (ver Comunicado
N° 119/2010.R. “Del rector a los docentes de la PUCP” de fecha 26 de abril de 2010). Es decir, para hacer valer la sentencia del
Tribunal Constitucional ante el 16º Juzgado Especializado en lo Civil, lo que le serviría de “escudo jurídico”. Ahora que la senten-
cia le es adversa, sostiene que la sentencia del Tribunal Constitucional no genera efecto alguno.
92
ESPECIAL
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 93
E L CASO PUCP
3 KRESALJA, Baldo y OCHOA, César. Derecho Constitucional Económico. Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del
Perú, Lima, 2009, pp. 257 y 258.
4 VIDAL RAMÍREZ; Fernando; “El testamento como acto jurídico”. En: Libro Homenaje a Rómulo Lanatta Guilhem. Cultural Cuzco,
Lima, 1986, p. 516.
5 Ver los artículos 847, 848, 853 y 854 del Código Civil de 1852; los artículos 748 y 749 del Código Civil de 1936; y, los artículos
798, 799 y 801 del Código Civil de 1984.
94
ESPECIAL
Constitucional ha tenido que determinar las re- muerto o estuvieren impedidos todos los
glas que rigen la herencia de JRA, y en espe- mencionados, entrarán el rector de la Uni-
cial, las competencias de la Junta de Adminis- versidad Católica y el designado por el Ar-
tración, para lo cual analizó si las disposiciones zobispo de Lima.- Puede la junta funcionar
testamentarias de 1933 eran compatibles o no con solo dos miembros expeditos.- Cuan-
con las del testamento de 1938, pues si no lo do no quede sino uno de los que nomina-
son se habría producido la derogación tácita. tivamente designo, este será administra-
Además, tenía que determinar, inexcusable- dor y albacea único.- Si no habiendo sino
mente, en mérito de qué testamento la PUCP dos hay disparidad de opiniones de la jun-
adquirió la propiedad de los bienes dejados en ta, se llamará para resolverlas al inmedia-
herencia, pues, justamente, ese es el título que to en el orden que dejo establecido.- Se en-
sustenta la demanda: la condición de propieta- tiende que si el impedimento de asistencia
ria de los bienes heredados de JRA. es temporal se reincorporará, pasado este,
el anterior de los nombrados, por su orden
Efectuado dicho análisis, se tiene que JRA
rigurosos de supervivencia”; y,
dispuso:
• En su testamento cerrado del 3 de diciem-
• En su testamento ológrafo del 1 de setiem-
bre de 1933, en su parte cerrada:
bre de 1938, cláusula quinta: “[P]ara el
sostenimiento de la Universidad Católica a. En la cláusula décima sétima: “Institu-
de Lima, a la que instituyo por principal yo por mi heredera a la Universidad Ca-
heredera, y para los demás encargos, lega- tólica del Perú, la que tendrá el usufruc-
dos y mandas, que en mi testamentos cerra- to de mis bienes recibiendo sus productos
dos establezco, pongo como en condición de la Junta Administradora; y los adquiri-
insubstituible y nombro como administra- rá en propiedad absoluta dicha Universi-
dora perpetua de mis bienes, una junta que dad Católica del Perú, entregándoselos la
será al propio tiempo la de mi albaceazgo Junta Administradora, solo si la Universi-
mancomunado, por indeterminado plazo, dad Católica existiera el vigésimo año con-
que se lo concedo y prorrogo de modo ex- tado desde el día de mi fallecimiento.- Es
preso.- Formarán esta junta el señor doctor de entender que no exijo que la Universi-
don Constantino J. Carvallo y Alzamora, dad Católica subsista ininterrumpidamen-
la señorita doña Belén de Osma y Pardo, y te por todo el periodo de veinte años, sino
el señor don Francisco Moreyra y Paz Sol- que bastará que subsista en el vigésimo,
dán.- Si por cualquier caso o disposición cualquiera que sea el nombre con el cual
legal, no pudiera heredar la Universidad continúe, y sea cual fuere la forma y exten-
Católica, la misma junta antedicha será la sión de sus enseñanzas, como sean de ins-
fundación que me heredará, conforme a lo trucción superior y autorizadas por el ordi-
dispuesto en los artículos sesenta y cua- nario eclesiástico”.
tro y siguientes del Código Civil y atende-
b. En la cláusula décima octava: “Si hubie-
rá a los fines que en este testamento y en
re periodos de interrupción en el funcio-
el vigente anterior señalado.- Por muerte
namiento de la Universidad Católica del
o impedimento permanente o transitorio,
Perú, la Junta Administradora de mis bie-
de los miembros mencionados en la Jun-
nes, retendrá los frutos de estos, deducien-
ta Administradora que establezco, entrarán
do los legados y pensiones de las anteriores
a reemplazarlos por su orden el señor don
cláusulas, hasta que la Universidad Católi-
Julio Carrillo Albornoz y del Valle, el se-
ca reanude sus funciones y puedan percibir
ñor don Guillermo Swayne y Mendoza y el
dichos frutos los personeros de ellos”.
señor don Francisco Mendoza y Canaval.
Revoco cuanto en contrario dispongo en c. En la cláusula décima nona: “La Junta Ad-
mi anterior testamento.- Cuando hubieren ministradora se compondrá del albacea
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 95
E L CASO PUCP
“
cláusula novena del testa- de la PUCP, así como a la
De la comparación de
mento abierto, el cual la pre- las disposiciones testa- composición y competencias
sidirá; del señor doctor don mentarias ... queda claro de la Junta Administradora;
Carlos Arenas y Loayza; y que JRA, al dictar su tes- por lo que, las reglas que ri-
de un representante del Ar- tamento de 1938, modifi- gen dicha herencia, la com-
zobispo de Lima.- Para el có tácitamente las dispo- posición y las competencias
caso de muerte o impedi- siciones testamentarias de la Junta Administradora
mento del primero, entrarán contempladas en la par- son las que prevé la cláusu-
por su orden los albaceas te cerrada del testamen- la quinta del testamento oló-
que lo sustituyan; y cuando to de 1933 ... estas dis- grafo de 1938. Precisamente,
falleciere o se ausentare el posiciones posibilitaron la estas disposiciones posibilita-
inscripción del derecho de
doctor don Carlos Arenas lo propiedad de la deman- ron la inscripción del derecho
”
reemplazará el señor don Ju- dante ... de propiedad de la demandan-
lio Carrillo de Albornoz o su te en los Registros Públicos,
hijo mayor varón, en caso de antes de haberse cumplido los
muerte o impedimento de esta; o, en fin, el veinte años de su fallecimiento.
señor don Francisco Mendoza y Canaval”. Además, ello se demuestra con:
d. En la cláusula vigésima primera: “Si al • El acta de la Junta Administradora de la
cumplirse el vigésimo año de mi muerte herencia Riva-Agüero, fechada el 6 de di-
no existiera en forma alguna la Universi- ciembre de 1957, en la que los miembros
dad Católica del Perú, y a juicio de la Junta de la junta, tras detenido estudio y discu-
Administradora de mis bienes no fuera po- sión según se indica, aprobaron las Bases
sible el restablecimiento de la Universidad Reglamentarias de la administración de la
Católica dentro de un año más, cesará la herencia Riva-Agüero, en cuyo punto pri-
Junta Administradora; y pasarán mis bie- mero se señala: “Con arreglo a la cláusula
nes, en una mitad, a la Fundación de Be- 5a. [quinta] del testamento ológrafo del 1 de
cas de peruanos en la facultad de Filoso- setiembre de 1938, otorgado por don José de
fía y Letras de la Universidad Católica de la Riva-Agüero y Osma, la Pontificia Uni-
Lovaina, establecidas estas becas en la for- versidad Católica del Perú, es heredera de
ma y modo que arregle la Junta Adminis- sus bienes, los cuales están a cargo de la Jun-
tradora de mis bienes, la cual se prorrogará ta Administradora instituida por él”.
solo hasta dejar asentada dicha Fundación
de Becas en Lovaina; y la otra mitad de • El asiento 20 de fojas 48 del tomo 839 (Par-
mis bienes, pasará, según las bases que es- tida N° 49038155) del Registro de la Pro-
tablezca la misma Junta Administradora de piedad Inmueble de Lima, inscrito el 05 de
mis bienes, al Colegio Pío Latino America- agosto de 1958 en mérito del auto judicial
no de Roma, para seminaristas peruanos”. expedido el 7 de noviembre de 1957 por el
Juez de Primera Instancia de Lima doctor
De la comparación de las disposiciones testa- Francisco Velasco Gallo, que literalmen-
mentarias del testamento ológrafo del 1 de se- te indica: “La Pontificia Universidad Ca-
tiembre de 1938 y del testamento del 3 de di- tólica del Perú es propietaria del inmueble
ciembre de 1933 en su parte cerrada –que son inscrito en esta partida en su condición de
los que las partes invocan como títulos que heredera de don José de la Riva-Agüero y
sustentan su derecho–, queda claro que JRA, Osma conforme al testamento ológrafo del
al dictar su testamento de 1938, modificó táci- primero de setiembre de mil novecientos
tamente las disposiciones testamentarias con- treinta y ocho que modificó las disposicio-
templadas en la parte cerrada del testamen- nes del anterior del tres de diciembre de
to del 3 de diciembre de 1933 en lo relativo mil novecientos treinta y tres, registrado en
96
ESPECIAL
el asiento número diecisiete que antecede; administrados por una Junta perpetua que,
y la Junta Administradora, mencionada en finalmente, conforman el rector de la Uni-
dicho asiento, queda integrada en la actua- versidad y quien designe el señor Arzobis-
lidad, a tenor de la cláusula quinta del ci- po de Lima;
tado testamento de mil novecientos treinta
• La citada Junta tiene por objeto adminis-
y ocho, con el rector de la Universidad Ca-
trar, de manera perpetua y no por un plazo
tólica del Perú y la persona designada por
determinado, los bienes dejados en heren-
el Arzobispo de Lima, por haber ya falleci-
cia; así como, cumplir los demás encargos,
do o renunciado todos los nombrados por
legados y mandas establecidos por JRA; y,
el propio testador.- Así se consigna en el
auto expedido el siete de noviembre de mil • Los miembros de la Junta tienen, además,
novecientos cincuenta y siete por el Juez de la condición de albaceas mancomunados
Primera Instancia de Lima doctor Francisco por indeterminado plazo.
Velasco Gallo, actuario Jorge A. Villacorta
en el cuaderno de administración de la Tes- IV
tamentaría de don José de la Riva-Agüero y Respecto a si el acuerdo que aparece en el acta
Osma.- El título fue presentado a las nueve de la Junta Administradora fechada el 13 de
y cincuenta minutos del día dos de agosto julio de 1994 se condice con la voluntad de
en curso bajo el número dos mil quinientos JRA, y si este puede o no ser objeto de revi-
noventa y seis del tomo ciento sesenta y dos sión, por haber transcurrido más de diez años;
del Diario.- Lima, cinco de agosto de mil hay que reiterar que es en virtud de las disposi-
novecientos cincuenta y ocho”. ciones estatuidas en el testamento ológrafo del
En consecuencia, contrariamente a lo que se 1 de setiembre de 1938 que la PUCP adquirió
consigna en el acta de la sesión de la Junta Ad- la propiedad sobre los bienes heredados, cla-
ministradora fechada el 13 de julio de 1994, ro está, sujeta a un cargo consistente en que la
la PUCP no adquirió la propiedad de los bie- administración de aquellos será realizado por
nes que recibió por herencia de don José de la una junta insustituible y perpetua. En ese sen-
Riva-Agüero y Osma en mérito de las dispo- tido, el acuerdo que aparece en la citada acta,
siciones contenidas en la parte cerrada del tes- que limita los alcances de la junta al cumpli-
tamento del 3 de diciembre de 1933, sino que miento de otros encargos y mandas excluyen-
lo hizo en virtud de las estatuidas en el testa- do lo relativo a la administración de los bienes
mento ológrafo del 1 de setiembre de 1938; heredados, contraviene la voluntad del testa-
habiendo logrado que se le reconozca judicial- dor, la cual debe ser respetada ineludiblemente
mente su derecho de propiedad sobre los cita- por los miembros de la junta y por la propia
dos bienes inmuebles, e incluso inscribir este universidad, en su calidad de heredera.
en los Registros Públicos, antes de cumplidos En cuanto a si el acuerdo que aparece en el
los veinte años del fallecimiento de JRA, lo acta de la Junta Administradora, fechada el
que además es concordante con la naturaleza 13 de julio de 1994, puede o no ser objeto de
del Derecho Sucesorio que obliga a la trans- revisión, por haber transcurrido más de diez
misión sucesoria sin solución de continuidad. años, hay que precisar que todo acuerdo sus-
De esta forma, conforme con el testamento crito por un ente colegiado, como lo es la Jun-
ológrafo del 1 de setiembre de 1938, que rige ta Administradora de la herencia Riva-Agüe-
la herencia: ro, puede ser objeto de revisión por parte de
sus integrantes, sin que pueda limitarse dicho
• La PUCP es la principal heredera de JRA;
pedido por el transcurso del tiempo, toda vez
• Los bienes dejados en herencia, que son que la potestad de adoptar acuerdos, modifi-
de propiedad de la PUCP y que deben ser- carlos o revocarlos, es consustancial a la natu-
vir para su sostenimiento, quedan sujetos raleza y funcionamiento de un órgano colegia-
a un cargo, consistente en que estos son do de gestión.
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 97
E L CASO PUCP
Asimismo, hay que recalcar que, conforme al en los que el donante o causante haya estable-
testamento de JRA, los miembros de la junta cido un régimen especial.
asumen la condición de albaceas mancomuna-
Así, el cargo impuesto por JRA, consistente en
dos; situación que, conforme al artículo 797 del
que la administración de los bienes que le he-
Código Civil vigente, que reitera lo que pres-
redó a la PUCP están sujetos a la intervención
cribía el artículo 742 del Código Civil de 1936,
de una junta insustituible y de carácter perpe-
faculta a sus integrantes a exigir que se cumpla
tuo, se enmarca dentro del supuesto previsto
la voluntad del testador, en cualquier momen-
en el segundo párrafo del artículo 83 de la Ley
to, incluso después de haber ejercido el cargo.
Universitaria; y su cumplimiento constituye,
V incluso, una obligación para la universidad y
sus autoridades.
En cuanto al régimen jurídico por el que se ri-
gen las universidades, en particular respecto a VI
la administración de su patrimonio, hay que
En cuanto al análisis relativo a los derechos
señalar que este tiene un marco constitucio-
constitucionales de propiedad, a la inmutabili-
nal, toda vez que el artículo 18 de la Consti-
tución Política dispone que “[c]ada universi- dad de los acuerdos y la autonomía universita-
dad es autónoma en su régimen normativo, ria, la PUCP invoca que estos han sido amena-
de gobierno, administrativo y económico. zados o violentados, porque se le solicitó que
Las universidades se rigen por sus propios convoque a reunión de junta para tratar temas
estatutos en el marco de la Constitución y de relativos a:
las leyes”. i) La revisión del acuerdo adoptado por la
La Ley Universitaria, Ley N° 23733, vigente Junta de Administración el 13 de julio de
desde el 18 de diciembre de 1983, contiene un 1994 bajo el título “Administración de la
artículo expreso respecto al patrimonio de las herencia Riva-Agüero. Reconocimiento
universidades, el 83; que señala: por la junta de la potestad de la Pontificia
Universidad Católica del Perú de adminis-
“Constituyen patrimonio de las universi- trar los bienes de la herencia”;
dades los bienes y rentas que actualmente
les pertenecen y los que adquieran en el fu- ii) La adopción de un pronunciamiento for-
turo por cualquier título legítimo. Las uni- mal respecto a su pedido sobre que la
versidades pueden enajenar sus bienes de Pontificia Universidad Católica del Perú
acuerdo a ley; los recursos provenientes de se abstenga de realizar cualquier acto que
la enajenación solo son aplicables a inver- continúe perturbando el legítimo derecho
siones permanentes, muebles o inmuebles. que le asiste de participar en los actos de
administración y disposición de la totali-
Los bienes provenientes de donaciones, dad de bienes que constituyen el acervo
herencias y legados, quedan sujetos al ré- hereditario;
gimen establecido por el donante o causan-
te, según sea el caso”. iii) La revisión del Reglamento de la Junta de
Administración para aclarar que cuales-
No hay, pues, incompatibilidad entre el ejer- quiera de los dos miembros de la Junta pue-
cicio del derecho a la autonomía universitaria de convocarla y para que esta sesione de
y el respeto al régimen establecido en una do- modo ordinario, al menos, semestralmente;
nación, herencia o legado; al punto que, como
lo hace justamente la propia Ley Universitaria iv) El informe sobre la transferencia de un
sin desconocer la regla general que otorga au- inmueble a los “Franciscanos para la co-
tonomía a la universidad para administrar sus munidad china del Perú”, con intervención
bienes; contempla una norma especial para los del Centro Educativo Particular Peruano
casos de bienes donados, heredados o legados, Chino Juan XXIII;
98
ESPECIAL
v) La rendición de cuentas de la gestión que Así, quien se hace de la propiedad por heren-
viene realizando la Pontificia Universidad cia, sin haber sido un heredero forzoso, ad-
Católica del Perú en el ámbito adminis- quiere esta por la voluntad del testador y no
trativo de los bienes de la herencia de don por su esfuerzo o trabajo, por lo que es lí-
José de la Riva-Agüero Osma; y, cito que el testador establezca condiciones y
cargos al beneficiario, quien está obligado a
vi) Una auditoría externa de la gestión que respetarlos. En tal virtud, hay que distinguir
viene realizando la Pontificia Universidad entre propiedad con cargo y propiedad sin
Católica del Perú en el ámbito adminis- cargo. Quien recibe un bien sujeto a un cargo
trativo de los bienes de la herencia de don no puede sentirse despojado o amenazado en
José de la Riva-Agüero y Osma, desde el su derecho constitucional de propiedad por-
año 1994 al año 2006. que se solicita cumplir el cargo, por cuanto su
Todos estos temas son solicitados por uno de propiedad soporta la modalidad del negocio
los dos miembros de la Junta Administradora jurídico testamentario que le ha sido impues-
de la herencia Riva-Agüero, quien por tal con- ta; precisamente, por quien sin estar obliga-
dición, se encuentra facultado, per se, a solici- do legalmente a ello, decidió dejarle los bie-
tar la convocatoria a sesiones de la Junta. nes en herencia.
Además, las bases reglamentarias de la admi- En cuanto al derecho a la autonomía univer-
nistración de la herencia Riva-Agüero, apro- sitaria, hay que recalcar que no existe incom-
badas por la Junta en el acta del 6 de diciembre patibilidad entre el ejercicio del derecho a la
de 1957, indican que corresponde al miembro autonomía universitaria y el respeto al régi-
designado por el señor Arzobispo de Lima, de- men establecido en una donación, herencia o
sempeñar las funciones de tesorero de la Junta legado, al extremo que el artículo 83 de la Ley
y, como tal, “(…) tiene a su cargo la vigilan- Universitaria, Ley N° 23733, contempla una
cia en lo referente a la percepción de los fru- norma especial para los casos de bienes dona-
tos, [además] estudia las medidas que tiendan dos, heredados o legados, en los que el donan-
a incrementar las rentas, dirige la contabilidad te o causante haya establecido un régimen es-
y las cuentas corrientes bancarias, y autoriza pecial que debe ser respetado.
los pagos ordinarios”; por lo que, resulta obvio De esta forma, el exigir el cumplimiento del
que los temas que se solicitan abordar en se- cargo impuesto por JRA, no se vulnera ni ame-
sión de Junta se circunscriben a sus derechos, naza el derecho constitucional de propiedad de
competencias, funciones y deberes como inte- la PUCP, pues su cumplimiento constituye, in-
grante de la Junta y tesorero de ella. cluso, una obligación plenamente vigente de
Respecto al derecho de propiedad, es impor- la propia universidad y sus autoridades.
tante resaltar que la propiedad de la universi- Por último, en lo relativo a la amenaza o vul-
dad sobre los bienes heredados es fruto no de neración del derecho a la inmutabilidad de los
una herencia forzosa sino de la voluntad del acuerdos que se invoca, hay que señalar que la
testador. En ese sentido, quien ejerciendo su solicitud de convocatoria a sesión formulada
derecho a la herencia deja voluntariamente y por uno de los dos integrantes de la Junta Ad-
no por imperio de la ley, un bien a un heredero ministradora de la herencia Riva-Agüero, para
no forzoso, tiene el derecho a confiar la forta- revisar un acuerdo anterior, se enmarca dentro
leza, firmeza o constancia en la defensa de los de la potestad de adoptar, modificar y revocar
valores que quiere promover, utilizando como acuerdos, que es consustancial a la naturale-
instrumento para ello a quienes velen para que za y funcionamiento de un órgano colegiado
ese derecho suyo trascienda como prolonga- de gestión, no estando sujeta ni condiciona-
ción de su voluntad y de lo que esta ha defini- da a plazo alguno. Además, el acuerdo de la
do sobre los bienes. Junta de 1994, tal como lo ha determinado el
GACETA CONSTITUCIONAL N° 29 99
E L CASO PUCP
“
ineficaz, al ser contrario al tes- herencias y legados, quedan
En cuanto al derecho
tamento de JRA. a la autonomía universita- sujetos al régimen establecido
ria, hay que recalcar que por el donante o causante, se-
Respecto a la invocación que
hace la PUCP del artículo 62 no existe incompatibili- gún el caso”; por lo que mal
de la Constitución Política, dad entre el ejercicio del se podía esgrimir la amenaza
derecho a la autonomía o violación del derecho de au-
hay que señalar que resulta im- universitaria y el respe- tonomía universitaria. Dicho
pertinente, pues la libertad de to al régimen establecido artículo, de más está decirlo,
contratar no está en juego en en una donación, herencia no fue siquiera citado en la de-
la presente controversia, que o legado ... en los que el manda de la PUCP.
como sabemos gira en torno donante o causante haya
al respeto de la voluntad del establecido un régimen c) En cuanto al derecho a la
especial que debe ser res-
”
testador, a la exigencia de que inmutabilidad de los acuer-
esta se cumpla y al funciona- petado. dos, las acciones vincula-
miento de un órgano colegiado das con materias testamen-
de gestión, como lo es la Jun- tarias son imprescriptibles
ta Administradora de la herencia Riva-Agüe- (artículo 664 del Código Civil) y, además,
ro instituida por don José de la Riva-Agüero un acuerdo de Junta “(…) no es un contra-
y Osma en su testamento ológrafo del 1 de se- to y nada obsta para que uno de sus com-
tiembre de 1938. ponentes pueda solicitar la revisión del
mismo sujeto o condicionado por determi-
VII
nado plazo”. Así sucede, por ejemplo, en
En conclusión, el Tribunal Constitucional de- los directorios de cualquier empresa, en los
claró infundada la demanda, por cuanto en el que los acuerdos se pueden revisar y modi-
decurso del proceso de amparo verificó que: ficar, indistintamente, sin atenerse a plazos
a) En cuanto al derecho de propiedad, la de cualquier índole.
PUCP no había heredado con base en el Por lo demás, la herencia, en términos jurí-
testamento de 1933, sino en el de 1938, dicos y doctrinarios, no solo está constituida
que no hablaba de un usufructo, sino que por un conjunto de bienes materiales y cuanti-
le otorgaba en propiedad los bienes here- ficables que se transmiten al morir una persona;
dados, pero eso sí, sujeta a una carga per-
sino que también lo está, por derechos y obli-
petua e insustituible consistente en que los
gaciones no materiales, que se transmiten por
bienes heredados debían ser administrados
por una Junta Administradora. Algo más, igual vía: derecho a usar un nombre, derecho a
el Tribunal constató que este aspecto, a pe- disfrutar temporalmente de un bien o derecho
dido de la propia PUCP, había sido mate- a administrarlos, cual es el caso, etc.” (funda-
ria de pronunciamiento judicial en 1957, el mento jurídico 20 VII b) de la sentencia). En
cual corría inscrito en los Registros Públi- ese sentido, un “acuerdo” contrario a la volun-
cos desde 1958; lo que incluso había posi- tad del testador –expresada de manera clara en
bilitado que la PUCP inscribiera su propie- el testamento y reconocida en una resolución
dad antes de 1964, contrariamente a lo que judicial desde 1957–, constituye un acto inefi-
se sostenía en la demanda. caz, por lo que no puede surtir efectos jurídicos.
b) En cuanto al derecho a la autonomía uni- De esta forma, el Tribunal Constitucional ha
versitaria, existe un artículo expreso en la emitido una sentencia con absoluto apego a la
Ley N° 23733, Ley Universitaria; (el ar- verdad y al Derecho. Sentencia con profundi-
tículo 83), según el cual “[l]os bienes dad y análisis impecable.
100
ESPECIAL
* Nota de Gaceta Constitucional: la STC Exp. Nº 03347-2009-PA/TC, objeto de este especial, está siendo publicada en Jurispru-
dencia del Tribunal Constitucional. Tomo 6, Lima, junio de 2010 (en prensa).
** Miembro del Estudio Muñiz, Ramírez, Pérez-Taiman & Olaya. Abogado por la Pontificia Universidad Católica del Perú, con Maes-
tría en Derecho Constitucional y derechos humanos por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y Diplomado en Altos Es-
tudios Internacionales y Constitucionales por el Congreso de la República del Perú.
1 DÍEZ-PICAZO, Luis y GULLÓN, Antonio. Sistema de Derecho Civil. Vol. I, quinta edición, Tecnos, Madrid, 1984, p. 345.
102
ESPECIAL
“
pública; del derecho a elegir el [A]firmar que la vo- herencia se formula conjunta
lugar de residencia y su relación luntad del causante se y unitariamente con la de la
con el derecho a la libertad de debe cumplir de forma propiedad: conjunción y uni-
tránsito, y así se pueden enume- absoluta sin considerar dad que determina la función
rar diversos artículos que con- los derechos y las normas social que delimita el ejerci-
templa nuestra Constitución. de orden público que se cio de estos derechos”. Igual-
pudieran ver comprometi- mente, acepta que toda regu-
En consecuencia, cuando la dos, resulta un argumen-
Carta Política regula el dere- lación del Derecho Sucesorio
to incorrecto, al menos debe necesariamente consi-
cho de propiedad y a la heren- desde el plano constitu-
”
cia conjuntamente, lo hace por cional. derar los alcances del dere-
su necesaria relación; lectura cho de propiedad, cuando se-
que no puede dejar de obser- ñala que la decisión acerca
varse más aún desde óptica de de qué reglas fundamentales
la función jurisdiccional constitucional, que es del Derecho Sucesorio moderno gozan de un
la especializada en su interpretación de acuer- aseguramiento constitucional “[debe] ser to-
do con los principios del Estado de Derecho mada con utilización, por un lado, de un es-
Constitucional, dentro de los cuales se ubica el tricto contexto valorativo de la institución su-
reconocimiento de una doble dimensión de los cesoria, y por otro, en referencia a la garantía
derechos fundamentales: subjetiva y objetiva2. constitucional de otras instituciones del Dere-
Esto implica que la protección de los derechos cho Privado: son estas, en esencia, la propie-
fundamentales no se puede realizar desde una dad privada”.
perspectiva meramente subjetiva, sino que es
preciso tener en cuenta el interés del Estado 2. La herencia como modo de adquirir la
para garantizarlo en condiciones de igualdad propiedad
y de conformidad con los límites que la Cons-
titución y la ley establecen. No cabe duda de Tales apreciaciones no hacen más que confir-
que en el caso del derecho a la herencia, la in- mar la indesligable relación que existe entre
cidencia del carácter objetivo de los derechos ambos derechos, lo que en el ámbito civil se
fundamentales se manifiesta en el contenido expresa en que la herencia es propiamente un
del derecho de propiedad, del que es consus- modo de transmisión de la propiedad. La he-
tancial. Por ello, y de forma preliminar, debe- rencia se produce con ocasión de la muerte del
mos dejar sentado que afirmar que la voluntad titular y por esta razón se le conoce como una
del causante se debe cumplir de forma absolu- transmisión mortis causa. Al respecto, es per-
ta sin considerar los derechos y las normas de tinente citar a Jorge Avendaño cuando refie-
orden público que se pudieran ver comprome- re que, “[t]oda persona tiene derecho no solo
tidos, resulta un argumento incorrecto, al me- a la propiedad sino también a la herencia. En
nos desde el plano constitucional. el fondo ambas cosas concluyen en lo mismo
Lo expresado ha sido reconocido por el Tri- porque la herencia, o sucesión, es un modo de
bunal Constitucional cuando afirma que “(…) transmisión de la propiedad”3.
2 Además del carácter subjetivo de los derechos fundamentales, basado en la titularidad de los que lo pueden exigir, también se le
reconoce un carácter objetivo que descansa en el hecho de que las prerrogativas fundamentales se erigen hoy como un medio
de integración objetiva del Estado Constitucional; es decir, son derechos que representan el sistema de valores y principios con-
cretos de una sociedad y, por lo tanto, constituyen el componente necesario de la cultura del Derecho de todo Estado que se de-
nomine constitucional. HÄBERLE, Peter. El concepto de los derechos constitucionales. Problemas actuales de los derechos fun-
damentales. Edición José María Sauca, Madrid, 1993, p. 94.
3 AVENDAÑO VALDEZ, Jorge. “El derecho a la propiedad”. En: La Constitución comentada. Vol. I, Gaceta Jurídica, Lima, 2005,
p. 173.
4 CASTAÑEDA, Jorge Eugenio. Instituciones del Derecho Civil, Los Derechos Reales. Vol. I, segunda edición, 1958, pp. 155 y 157.
5 El principio pro homine, ampliamente reconocido por el Tribunal Constitucional, tiene dos vertientes: a) como “directriz de prefe-
rencia de interpretaciones”; y, 2) como “directriz de preferencia de normas”. PIZA ROCAFORT, Rodolfo y TREJOS, Gerardo. De-
recho Internacional de los Derechos Humanos: la Convención Americana. Juricentro, San José, 1989, p. 67.
104
ESPECIAL
herencia deja voluntariamente (…) un bien a una revisión, con visión constitucional, de los
un heredero no forzoso, tiene derecho a con- testamentos indicados, pues es sobre la base
fiar la fortaleza, firmeza o constancia en la de- de ellos que el demandado sustenta su pedido.
fensa de los valores que quiere promover, uti-
Ambos documentos testamentarios son invo-
lizando como instrumento de ello a quienes
cados por su aparente contradicción, aspecto
velen para que ese derecho suyo transcienda
este que determinaría la prevalencia de uno
como prolongación de su voluntad y de lo que
sobre el otro. En ese sentido, los textos apa-
su voluntad ha definido sobre lo que fueron
rentemente confrontados son los siguientes:
sus bienes”.
El testamento de 1933 estipula: “Instituyo
Tal como está expuesto el citado argumento, por mi heredera a la Universidad Católica del
se pueden desprender serias contradicciones, Perú, la que tendrá el usufructo de mis bienes,
pues se reconoce un derecho absoluto al testa- recibiendo sus productos de la Junta Adminis-
dor que deja voluntariamente un bien a un he- tradora; y los adquirirá en propiedad absolu-
redero no forzoso, privilegiando la prolonga- ta dicha Universidad Católica del Perú, en-
ción de su voluntad sobre la propia naturaleza tregándoselos la Junta Administradora solo si
jurídica de la herencia que, como hemos visto, la Universidad Católica existiera al vigésimo
se fundamenta en el derecho de propiedad por año contado desde el día de mi fallecimiento”.
ser una manifestación del modo de adquirirla.
Acerca de ello, debemos decir, que si bien la El testamento de 1938 (cláusula quinta) pre-
voluntad del causante es sustancial respecto al cisa: “Para el sostenimiento de la Universidad
destino y uso de los bienes, no puede ser irres- Católica de Lima, a la que instituyo por prin-
tricta, con relación a los nuevos titulares del cipal heredera y para los demás encargos, le-
derecho de propiedad que adquirieron dichos gados y mandas, que en mis testamentos ce-
bienes por herencia; entender así las cosas se- rrados establezco, pongo como condición
ría desconocer los elementales atributos de la insustituible y nombro como administradora
propiedad y su condición de fuente y conse- perpetua de mis bienes, una Junta que será al
cuencia del derecho a la herencia: puede exis- propio tiempo la de mi albaceazgo mancomu-
tir derecho de propiedad sin herencia, pero no nado, por indeterminado plazo que se lo con-
puede existir derecho a la herencia sin la pro- cedo y prorrogo de modo expreso”.
piedad de los bienes que integran el patrimo-
1. La teoría de los actos propios
nio sucesorio.
El primer lugar, un aspecto que el Tribunal
III. LA INTERPRETACIÓN LITERAL DE LA Constitucional analizó es el hecho de que la
VOLUNTAD DEL CAUSANTE Junta Administradora participó y actuó en las
El Tribunal Constitucional ha afirmado, aun decisiones propias de dirección y gestión du-
cuando no forma parte de la pretensión, que rante cincuenta años después de fallecido el
la cuestión central en el proceso de amparo es testador y por treinta años, desde que se le en-
determinar cuál de los testamentos de Riva- tregó la propiedad de los bienes a la PUCP6,
Agüero y Osma debe prevalecer. Si bien se ha interviniendo en transacciones comerciales
cuestionado mucho el pronunciamiento que ha importantes; concluyendo que dicha participa-
realizado sobre este tema, debemos decir, con ción y actuación tiene efectos jurídicos, a la
ánimo de sensatez, que para analizar la afecta- luz de la teoría de los actos propios. Por ello,
ción de los derechos invocados en función de el acuerdo, adoptado el 13 de julio de 1994
las cartas de requerimiento enviadas por el re- por la Junta Administradora, que circunscribió
presentante del Arzobispado se hace necesario su competencia a solo “cumplir las mandas y
6 Desde octubre de 1964, fecha en que se cumplió los veinte años desde el fallecimiento del testador, hasta julio de 1994.
“
dor” y no intervenir en las de- ter prioritario en la medida que
[E]l acto mismo de la
cisiones que se tomen sobre garanticen de forma eficaz la
inscripción no puede ser
los bienes de propiedad abso- protección de los derechos de
un incumplimiento atri-
luta de la Universidad; resul- los terceros; es lo que se cono-
buible, per se, a la PUCP
ta ineficaz, más aún si contra- ce como la coherencia del com-
pues esta fue hecha por
dice un instrumento público portamiento con virtualidad en
la Junta Administrado-
como es el testamento. los terceros.
ra ... aun así, tampo-
Dicho acuerdo, que según el co se evidencia una fal- Entonces, in abstracto (como
Tribunal Constitucional es el ta de esta última, ya que lo ha hecho el Tribunal Cons-
origen de la controversia; no ... no se advierte perjui- titucional), no se puede aplicar
es de facto una decisión uni- cio alguno a la voluntad la teoría de los actos propios
lateral de la Universidad sino del causante ni a las fa- para desmerecer la eficacia del
la decisión de un órgano en cultades de la Junta Ad- acuerdo de la Junta Adminis-
cuyo seno tiene representa- ministradora que inva- tradora de 1994, sino más bien,
ción la Iglesia católica y que lide la inscripción de la merituar en qué medida dicha
es perfectamente indepen- propiedad de los bienes decisión afecta a los terceros,
”
diente de la PUCP. En con- a nombre de la PUCP. condición que no se ha analiza-
secuencia, atribuir a la uni- do en la parte considerativa de
versidad la limitación de las la sentencia que venimos co-
funciones de la Junta Administradora no tie- mentando, por lo que mal se hace en invocar
ne asidero legal. una doctrina cuyos alcances no han sido valo-
rados en su real dimensión.
Asimismo, ampararse en la teoría de los ac-
tos propios para rechazar las atribuciones de 2. La inscripción del derecho de propiedad
la Junta Administradora que se establecieron
en el acuerdo de 1994, resulta, por decir lo En segundo lugar, el Colegiado Constitucio-
menos, impertinente. La doctrina de los actos nal acotó que la PUCP no cumplió con el pla-
propios venire contra factum propio non va- zo de veinte años para adquirir la propie-
let 7, que privilegia el principio de buena fe, dad (de acuerdo con el testamento de 1933),
hace referencia a que nadie puede ponerse en pues registró a su nombre los bienes here-
contradicción con sus propios actos anteriores dados en diciembre de 1957 cuando dicho
mediante el ejercicio de una conducta (delibe- pedido se debió producir recién en octubre
rada) incompatible posterior que resulta jurídi- de 1964, fecha en que se cumplió los veinte
camente relevante. Sin embargo, es necesario años del fallecimiento de don José de la Ri-
puntualizar que esta doctrina no es absoluta8, va-Agüero y Osma.
por lo que no puede aplicarse rígidamente. Así, tal cual se expone en la sentencia, pare-
Precisamente, un límite concreto a la doctri- ciera que efectivamente la PUCP desvirtuó la
na de los actos propios lo constituye su princi- voluntad de Riva-Agüero en el extremo de no
pio original, que no es otro que la buena fe; y cumplir con los veinte años para adquirir la
la buena fe, como sabemos, no se aplica aisla- propiedad absoluta; sin embargo, debemos de-
damente sino con relación al tercero, es decir, cir, en honor a la verdad, que esta aseveración
7 Esta doctrina ha dado respuesta a diversos problemas desde una perspectiva concreta, por ello no es extraño que para alcanzar
un objetivo similar se hayan empleado diversas frases que resumen su identificación: Quod semel placuit, amplius displicere non
potest, Patere legem quam ipse fecisti, Non est tolerabilis ignorantia in factum propio, Nemo licet adversus sua facta venir. MANS
PUIGARNAU, Jaime. Los principios generales del Derecho. Bosch, Barcelona, l977, p. 25.
8 Sobre la doctrina de los actos propios se afirma que son contadas las reglas que poseen una firmeza y aptitud tal, que pueden
evitar algún día ser llamadas a rendir cuentas de su existencia como medios adaptados para lograr un fin estimado valioso. CAR-
DOZO, Benjamín. Selected Writings. New York, 1947, p. 133 y ss.
106
ESPECIAL
es hasta cierto punto parcializada. El propio hay nulidad sin perjuicio”; de ahí que se afirme
Tribunal Constitucional, cuando hace referen- que para la procedencia de una nulidad deba
cia al legado de Riva-Agüero y a los Regis- coexistir un perjuicio cierto y un interés jurídi-
tros Públicos, reconoce que la PUCP, “a través co en su declaración9. Así, si se asevera que la
de la Junta Administradora de la herencia de inscripción de la propiedad a nombre de la uni-
Riva-Agüero” (diciembre de 1957), requirió versidad no tenía fundamento legal por contra-
judicialmente que se le reconozca como pro- decir un documento público como lo es el tes-
pietaria de los bienes legados por el causan- tamento, lo que se está postulando, en honor a
te en mérito al auto judicial “expedido por el la verdad; es que dicha inscripción resulta nula
juez Velasco Gallo” en el asiento correspon- por adolecer de un vicio perfectamente identifi-
diente de los Registros Públicos de la Propie- cable: incumplir la voluntad del causante.
dad Inmueble (Partida 49038155), de confor-
Si ello es así, es impostergable ubicar el per-
midad con lo solicitado por el interesado.
juicio que generó el acto de inscripción. De
Es decir, no existió algún comportamiento acuerdo con los argumentos del Tribunal
irregular por parte de la PUCP al momento de Constitucional el incumplimiento se produ-
inscribir la propiedad en 1957, ya que no lo ce porque la inscripción se realizó en el año
hizo a espaldas del reconocimiento del testa- 1957, es decir, siete años antes de lo que había
mento de 1933, sino todo lo contrario; la ins- determinado Riva-Agüero en su testamento de
cripción no la realizó de forma personal sino a 1933. Pero, ¿en los hechos la inscripción des-
través de la Junta Administradora, la que en el virtuó la voluntad del testador? Veamos, entre
año 1957 se encontraba en legítima adminis- 1957 y 1964 la Junta no desapareció, todo lo
tración de los bienes; estando, además, encar- contrario, continuó ejerciendo las atribuciones
gada de la transferencia en propiedad de estos. establecidas en el texto sucesorio así como la
administración de los bienes sin mayores per-
Al respecto, se debe indicar que el acto de ins-
cances, tal como lo ha reconocido el mismo
cripción de la propiedad no resultó ilegal ni
órgano constitucional al sostener que la Jun-
ineficaz pues no produjo perjuicio alguno a la
ta ha ejecutado regularmente sus funciones
Junta Administradora y mucho menos a la vo-
por cincuenta años; por lo que en este extre-
luntad del causante. En efecto, del testamen-
mo de la demanda no se evidencia agravio al-
to de 1933 se aprecia que la finalidad de la
guno a la voluntad del causante. Ahora bien, el
Junta era entregar la propiedad absoluta de los
acto mismo de la inscripción no puede ser un
bienes a la PUCP, siendo una condición inde-
incumplimiento atribuible, per se, a la PUCP
fectible que la universidad los adquiriera; que-
pues esta fue hecha por la Junta Administra-
dando por analizar, entonces, si la inscripción
dora10, pero aun así, tampoco se evidencia una
registral de la propiedad antes de cumplirse
falta de esta última, ya que, como se ha señala-
los veinte años de la muerte de Riva-Agüero
do, ella siguió ejerciendo sus atribuciones has-
perjudicó lo estipulado en dicho testamento.
ta después de 1964. Así las cosas, no se advier-
Para analizar tal situación resulta necesario re- te perjuicio alguno a la voluntad del causante
ferirnos al principio de trascendencia que rige ni a las facultades de la Junta Administradora
el Derecho Procesal, y que reposa en el precep- que invalide la inscripción de la propiedad de
to pas nullite sans grief, cuyo significado es “no los bienes a nombre de la PUCP.
9 En esa línea de ideas se afirma que no existe impugnación de nulidad en ninguna de sus formas, sino existe un interés lesiona-
do que reclama protección. La anulación por anulación no vale. COUTURE, Eduardo J. Fundamentos del Derecho Procesal Ci-
vil. Cuarta edición póstuma, Euros Editores, Buenos Aires, 2002, p. 397.
10 Es más, dentro de la Junta Administradora el Arzobispado tenía una posición ventajosa. Así, de conformidad con el Estatuto de la
Junta, la dirimencia, ante un desacuerdo recaía en el Arzobispo. El Tribunal Constitucional reconoció sobre el particular que la co-
rriente o el pensamiento de la universidad y de la Junta es absolutamente claro e indiscutible, durante las décadas de los sesenta, se-
tenta, ochenta y casi durante el primer lustro de los noventa. Acorde con la voluntad del testador, en caso de eventual discrepancia,
fuera nada menos que el mismísimo Arzobispo de Lima, en representación de la Iglesia católica, el que tuviese la decisión final.
Es más si lo anterior no resulta suficiente, perjuicio alguno; tanto es así que desde 1994
existen dos aspectos más que se debieron con- (año en que se adoptó el acuerdo) hasta el año
siderar: 1) la inscripción de la propiedad, tal 2007 (fecha en que se cursan las cartas reputa-
como lo ha expresado el Tribunal Constitucio- das como lesivas), es decir, durante trece años;
nal, se hizo invocando los testamentos de 1933 no se produjo reclamo alguno del Arzobispa-
y de 193811; y, 2) el registro de la propiedad do, quien, como se ha referido, tenía una evi-
es consecuencia de un procedimiento judicial dente ventaja en las decisiones administrado-
que se llevó a cabo de conformidad con la nor- ras pues era el representante dirimente.
ma vigente de ese entonces. Ambos aspectos
Entonces, resulta verdaderamente incongruen-
expresan que no se actuó de forma irregular.
te sostener, luego de más de una década de
IV. EL EXCESO DE ATRIBUCIONES EN LA adoptado el acuerdo, que el representante del
REPRESENTACIÓN Arzobispado no tenía una representación vá-
Uno de los argumentos de la PUCP que fue lida, es más, adoptar una posición tan frag-
desestimado por el Tribunal Constitucional es mentada como la descrita sí configuraría una
el relacionado con la validez del acuerdo de la transgresión a la doctrina de los actos propios
Junta de 1994 y la presencia del representante porque se admitiría un eventual perjuicio a los
del Arzobispado en dicho acuerdo. El Colegia- terceros, que durante trece años contrataron o
do se centró en analizar la actuación personal establecieron relaciones jurídicas con la uni-
del representante del Arzobispado; y si esta es versidad. Es más, y sin el ánimo de salir del
capaz de sustentar como jurídicamente válido análisis jurídico, podemos afirmar que esta
el acuerdo. Así, sostuvo que el representante parte de la sentencia ha generado o viene ge-
legal o el mandatario12 es la persona que recibe nerando, por lo menos, algún grado de insegu-
y acepta un encargo para actuar dentro de un ridad a los referidos terceros.
campo jurídicamente delineado y de un modo Como colofón de este fragmento, debemos
específico, por lo que cualquier actuación aje- afirmar que el análisis marcadamente civil
na a dicho encargo (administrar los bienes he- con el que trabajó el Tribunal Constitucional
redados), debe considerarse como inválida por al analizar los testamentos y los acuerdos deri-
incurrir en exceso de representación o manda- vados de ellos, no se condice con la naturaleza
to. En ese sentido, determina que la actuación jurídica del proceso de amparo. Y es más que
del representante del Arzobispado en el acuer- el Tribunal analizó materias que no son de su
do de 1994 contradice en todos sus extremos competencia. Por ello, coincidimos con el ma-
el encargo recibido. gistrado Beaumont Callirgos, quien en su voto
Una vez más el órgano constitucional ha he- singular manifestó que las siguientes cuestio-
cho una descripción de lo regulado en materia nes escapan del objeto de protección del pro-
civil sobre la representación y el mandato, sin ceso de amparo:
reparar que se está ante un proceso constitucio- - Establecer la validez o no del acuerdo de
nal que tiene como finalidad la vigencia efecti- la Junta Administradora del 13 de julio de
va de los derechos fundamentales y la primacía 1994, que reconoció la propiedad absolu-
de la Constitución. En este contexto, nos remi- ta a favor de la PUCP sobre los bienes he-
timos nuevamente al principio de trascenden- redados de don José de la Riva-Agüero y
cia, en el sentido de que no se ha incurrido en Osma.
11 En el auto del juez Velasco Gallo se consigna en la parte correspondiente lo siguiente: “(…) La Pontificia Universidad Católica
del Perú es propietaria del inmueble inscrito en esta partida en su condición de heredera de don José de la Riva-Agüero y Osma,
conforme al testamento ológrafo de primero de setiembre de mil novecientos treinta y ocho que modificó las disposiciones del an-
terior de tres de diciembre de mil novecientos treinta y tres (…)”. (resaltado agregado).
12 Según se trate de la Representación en el Acto Jurídico (Libro II, artículos 145 al 167 del Código Civil) o de Fuentes de las Obli-
gaciones - Contrato de mandato (Libro VII, artículos 1790 a 1813 del Código Civil).
108
ESPECIAL
13 SÁNCHEZ MERCHANT, Alberto. La debatida autonomía universitaria. Universidad Autónoma de Chiapas, México, 1977, p. 34.
14 STC Exp. N° 02107-2007-PA/TC, ff. jj. 5-13. Asimismo, en la STC Exp. Nº 04232-2004-AA/TC se ha establecido que la autono-
mía universitaria es un “(…) conjunto de potestades que dentro de nuestro ordenamiento jurídico se ha otorgado a la universidad,
con el fin de evitar cualquier tipo de intervención de entes extraños en su seno”.
15 Igualmente es importante mencionar que la herencia de don José de la Riva-Agüero no está vinculada con la denominación
“Pontificia” de la universidad, pues este título fue otorgado por la Santa Sede en 1942, es decir, dos años antes del fallecimiento
del benefactor.
16 STC Exp. Nº 01209-2006-PA/TC, f. j. 54.
110
ESPECIAL
“
desaparecido: 1) la Junta debía [T]eniendo en cuenta bunal Constitucional ha emi-
facilitar el desarrollo de una que con la sentencia (re- tido sobre asuntos que se en-
institución universitaria, en caída en el proceso de am- cuentran en trámite en la vía
ese momento, incipiente; por paro), la instancia nacio- civil; resulta conveniente eva-
lo que se dejó claramente es- nal quedó agotada, nada luar la posibilidad de recurrir a
tablecido en la cláusula quinta obsta para que la PUCP las instancias internacionales,
del testamento de 1938 que di- someta el caso a la com- más aún cuando la PUCP tie-
cha Junta se establecía para el petencia de la Corte In-
teramericana de Derechos ne legitimidad para plantear
“sostenimiento” de la Univer- su controversia ante la Corte
sidad y, 2) los miembros de la Humanos; respetando, na-
turalmente, el procedimien- Interamericana de Derechos
”
Junta consignados en el testa- to que corresponde.. Humanos.
mento han fallecido, quedando
únicamente dos miembros (el El inciso 2) del artículo 1 de
rector de la PUCP y el repre- la Convención Americana so-
sentante del Arzobispo de Lima). Naturalmen- bre Derechos Humanos señala que “Para los
te, esta última situación dificulta el normal fun- efectos de esta Convención, persona es todo
cionamiento de la universidad, por cuanto un ser humano”. Sin embargo, esta disposición ha
órgano colegiado integrado por dos miembros sido interpretada por la Corte Interamericana
anuncia conflictos que pueden no llegar a resol- de Derechos Humanos en el caso Cantos vs.
verse, “trabando seriamente el buen desarrollo Argentina18 con matices amplios, al afirmar
de la institución universitaria”. que los derechos y obligaciones atribuidos a
En buena cuenta, el cambio de circunstancias las personas morales se resuelven en los dere-
en el tiempo, muestra que lo que en un tiempo chos y obligaciones de las personas físicas que
se creó para coadyuvar y asegurar el funciona- los constituyen o que actúan en su nombre o
miento de la universidad, hoy es un riesgo que representación. Así, describe que “si bien la fi-
complica su regular desarrollo. Ello, sin duda, gura de las personas jurídicas no ha sido reco-
influye en el ámbito de la autonomía universi- nocida expresamente por la Convención Ame-
taria de la que es titular la PUCP, y que como ricana, esto no restringe la posibilidad de que
hemos escrito, debió ser analizado tomando bajo determinados supuestos el individuo pue-
en consideración el principio de razonabili- da acudir al Sistema Interamericano de Pro-
dad; recuérdese que la “autonomía universita- tección de los Derechos Humanos para hacer
ria” guarda correspondencia con el sentido ge- valer sus derechos fundamentales, aun cuan-
neral del término “autonomía” introducido por do los mismos estén cubiertos por una figura
Kant para designar “la independencia de la vo- o ficción jurídica creada por el mismo sistema
luntad de todo deseo u objeto de deseo, y su del Derecho”.
capacidad de determinarse conforme a una ley Dicha posición no solo es coherente con el
propia, que es la de la razón”17. Sistema Americano de Derechos Humanos
sino que también con otros sistemas mode-
A MODO DE CONCLUSIÓN lo como el europeo. Así el Protocolo N° 1
A la luz de las conclusiones arribadas supra, de la Convención Europea de Derechos Hu-
a la relevancia de la sentencia en comento y manos, no solo ha reconocido expresamente
17 ABBAGNANO, Nicola. Diccionario de Filosofía. Segunda edición, Fondo de Cultura Económica, México, 1974, p. 126.
18 Sentencia de la Corte Interamericana del 7 de setiembre de 2001. Al reconocer la legitimidad de las personas jurídicas se apoya
en el caso Baruch Ivcher vs. Perú.
19 Para el caso que nos convoca, debemos destacar que el Tribunal Constitucional español ha desarrollado desde un tiempo atrás
que “las concretas personas jurídicas pueden ser titulares de ciertos derechos que se ejercen bajo su organización administrati-
va, incluyendo dos supuestos: 1) el supuesto establecido en la STC 26/87 en relación con las universidades y la autonomía uni-
versitaria y la libertad de enseñanza; y, 2) el supuesto precisado en la STC 190/1996 en relación con los medios de comunicación
social, a los que le reconoce la titularidad del derecho a libertad de expresión”.
20 El Tribunal Constitucional peruano ha reconocido en reiterada jurisprudencia la titularidad de los derechos fundamentales por
parte de las personas jurídicas, llegando a precisar que, “(…) reconocer [que] las personas jurídicas, independientemente de su
naturaleza pública o privada, (...) puedan ser titulares de algunos derechos fundamentales, y que en esa medida puedan solici-
tar su tutela mediante los procesos, constitucionales, entre ellos, el amparo (cuando la Constitución señala en su artículo 2 que
‘toda persona tiene derecho a’, no hace diferencia sobre el tipo de persona que es titular de un derecho)”. (STC Exp. Nº 2939-
2004-AA/TC, f. j. 7). De ahí que “el reconocimiento de los diversos derechos constitucionales es, en principio, a favor de las
personas naturales. Por extensión, considera que también las personas jurídicas pueden ser titulares de algunos derechos fun-
damentales en ciertas circunstancias (STC Exp. N° 2939-2004-AA/TC, ff. jj. 5 y 6). Asimismo, se ha establecido que: “toda per-
sona jurídica, salvo situaciones excepcionales, se constituye como una organi zación de personas naturales que persiguen uno
o varios fines, pero que, para efectos de la personería que las justifica en el mundo de las relaciones jurídicas, adopta una indi-
vidualidad propia; esto es, la forma de un ente que opera como centro de imputación de obligaciones, pero también, y con igual
relevancia, de aquellos derechos de carácter fundamental, (STC Exp. Nº 04972-2006-PA/TC, ff. jj. 8 y 9).
112
ESPECIAL
Tribunal Constitucional
y Poder Judicial:
¿nuevamente activismo extralimitado del TC?*
Christian AGUIRRE CÁRDENAS**
* Nota de Gaceta Constitucional: la STC Exp. Nº 03347-2009-PA/TC, objeto de este especial, está siendo publicada en Jurispru-
dencia del Tribunal Constitucional. Tomo 6, Lima, junio de 2010 (en prensa).
** Miembro del equipo de Derecho Constitucional de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
1 MILL, John Stuart. Principios de Economía Política, con algunas de sus aplicaciones a la filosofía social. Ed. e introd. de Sir W.
J. Ashley; Rev. de C. Lara Beautell; Trad. de Teodoro Ortiz. Segunda edición, México, FCE, 1951, p. 699.
Se conoció que el Tribunal Constitucional de- Pontificia Universidad Católica del Perú con-
claró infundado el proceso de amparo inicia- tra el Sr. Walter Muñoz Cho, en su calidad de
do por la PUCP con el objetivo de resguardar miembro de la Junta Administradora de la he-
sus derechos constitucionales a la propiedad rencia de don José de la Riva-Agüero y Osma,
y la autonomía universitaria. Según la PUCP, por considerar que este ha afectado:
estos venían siendo amenazados por las exi-
• “(...) el ejercicio pleno del derecho de pro-
gencias del señor Walter Muñoz Cho, perso-
piedad que le corresponde sobre los bienes
na designada por el Arzobispo de Lima para
que ha heredado (...)”2.
integrar la Junta Administradora de los bienes
que pertenecieron a don José de la Riva-Agüe- • “(...) amenaza contra su derecho constitu-
ro y Osma. cional a la inmutabilidad de los acuerdos
(...)”3.
A partir de dicha fecha, se han producido di-
versos pronunciamientos por parte del público • “(...) el comportamiento del emplazado
en general, ya sea en los medios escritos o au- vulnera su autonomía universitaria (...)”4.
diovisuales, algunos de estos a favor y otros en
contra de la controvertida sentencia. La PUCP alega que el envío de las cartas de
fecha 15 de febrero de 2007 y 1 de marzo de
Desde luego, es a partir del debate generado 2007 por parte del Sr. Walter Muñoz Cho vul-
que nace el interés por escribir el presente ar- neran los derechos arriba mencionados, pues
tículo, el cual se centrará principalmente en este querría cuestionar abiertamente el derecho
analizar la materia desarrollada por el TC en la de propiedad y, con ello, poner en tela de juicio
sentencia (interpretación testamentaria). Este el acuerdo adoptado por la Junta Administrado-
es un punto central de debate en torno a la sen- ra con fecha 13 de julio de 1994, vulnerando
tencia, pues se alega que el tribunal se ha pro- finalmente la autonomía universitaria al querer
nunciado sobre materia reservada a la juris- tomar el control de los bienes de la universidad.
dicción ordinaria, lo cual es muy preocupante
por las consecuencias adversas que esto pue- El Tribunal Constitucional ha declarado in-
da tener y la incidencia que podría traer en el fundada esta demanda constitucional sobre la
ámbito judicial. Por ello, la pregunta que nos base de una interpretación hecha por el Cole-
planteamos es si estamos frente a un activis- giado de los testamentos. Y en sus conclusio-
mo extralimitado del TC, lo cual será la base nes ha hecho una serie de afirmaciones:
de desarrollo del presente artículo. “a. No obstante que el testamento de Riva-
El presente artículo no busca dar una solución Agüero hace alusión a una ‘propiedad ab-
a la controversia, ni afirmar si es fundado o no soluta’ que hereda la Universidad Católica,
el pedido de la PUCP. La finalidad del presen- esta última, por imperio de la ley, heredó
te artículo es aportar al debate y dar a conocer una propiedad con las propias limitacio-
el punto de vista del autor. nes impuestas por la legislación vigente a
todo el derecho de propiedad, limitación a
I. POSICIÓN DEL TRIBUNAL CONSTITU- la que se suma aquella dispuesta por el tes-
CIONAL EN LA SENTENCIA tador, en su testamento de 1938, al orde-
En la STC Exp. N° 03347-2009-PA/TC, el nar que sea una junta –y no la propia Uni-
Tribunal Constitucional resuelve un recurso versidad–, quien administrará los bienes
de agravio constitucional interpuesto por la heredados.
114
ESPECIAL
b. Durante cincuenta años la Junta dispuesta amenazas o agravios, en tanto que perte-
por el causante administró sin objeciones y necen al ejercicio de un derecho exigible y
con éxito los bienes heredados por la Uni- que tiene como fin resguardar y restituir la
versidad, lo que significa una conformidad última voluntad del testador”5.
de medio siglo, de la propia heredera, so-
bre la voluntad del testador. II. LA CONFIGURACIÓN DEL CONFLIC-
TO A PARTIR DE LA SENTENCIA
c. La Junta Administradora por acuerdo in- En vista de las conclusiones a las que llegó el
terno de tal entidad, en 1994, decidió in- Tribunal Constitucional en su sentencia, po-
terpretar los testamentos del causante de demos afirmar que es en este punto en donde
1933 y de 1938, siendo que en el último nace la controversia. En principio, a partir de
de ellos el testador instituye la creación de las conclusiones observamos que el Tribunal
la propia Junta, con el fin de administrar la Constitucional no se ha pronunciado sobre to-
propiedad heredada, al igual que ocupar- das las solicitudes planteadas en el RAC, sino
se de ciertas mandas y encargos religiosos. que se ha limitado a la interpretación de los
Tal interpretación deviene en la afirmación testamentos, tomando por presupuesto que si
de otorgarle a la Junta únicamente el en- se declaraba o constituía el derecho a la pro-
cargo de ocuparse de las mandas religio- piedad sobre la base del testamento, no habría
sas, pasando la administración de los bie- un abuso de los demás derechos alegados por
nes heredados al dominio y dirección de la la PUCP.
propia Universidad.
1. Pronunciamiento sobre las solicitu-
d. La interpretación aludida contradice aque- des planteadas
lla que fue materia de pronunciamiento
judicial, en ocasión en la que la Univer- Como se ha mencionado existe una incon-
sidad, en 1957, requirió por esa vía el re- gruencia entre lo pedido y la fundamentación
conocimiento de la propiedad heredada y, de la sentencia. Con relación a esto, sabemos
en tal virtud, el juez que la concede deter- que dentro del proceso existe un principio lla-
mina que la misma procede de conformi- mado de congruencia, el cual obliga al juez a
dad al testamento de 1938 que modificó el pronunciarse exclusivamente sobre el petito-
de 1933. rio de la demanda. No podríamos alegar que
esto ocurre en un proceso constitucional, pues
e. En atención a lo anterior, el acuerdo de la sería entorpecer su dinámica; además, debe-
Junta de 1994 deviene ineficaz y no puede mos tener en cuenta que el Tribunal Constitu-
surtir efectos jurídicos. cional “(...) se mueve con autonomía funcio-
f. Toda la doctrina revisada, además de las nal (…) desarrollando sus actividades y sus
normas internas aplicables, apuntan de atribuciones con plena y total autonomía”6 y a
manera meridiana al hecho de que, la últi- esta idea se debe sumar la autonomía procesal
ma voluntad del testador, fue designar una desarrollada por el Tribunal Constitucional.
Junta Administradora, insustituible y per- Pero, a pesar de que al Tribunal Constitucional
petua, para administrar los bienes hereda- le está permitido realizar una labor interpreta-
dos por la Universidad.
tiva y argumentativa propia de un juez, además
g. Las gestiones, comunicaciones y recla- que como “Supremo Intérprete de la Constitu-
mos del representante del Arzobispado ción” puede promover una visión garantista
ante la junta, pretendiendo la revisión del del proceso, vemos que no podemos llegar al
acuerdo de 1994 y de otros, no constituyen extremo de dejar el principio de congruencia
5 Ibídem, f. j. 21.
6 GARCÍA BELAUNDE, Domingo. “Tribunal Constitucional y jurisdicción ordinaria”. En: Foro jurídico. Año 5, Nº 9, 2009, p. 35.
“
titucional, evidentemente la [L]o que estaría ha- dicción ordinaria y esa materia
congruencia se torna algo di- ciendo el Tribunal Cons- le correspondería al Poder Judi-
fusa, pero, para el correcto titucional es declarar la cial, tomando en cuenta que ya
desarrollo del proceso y con existencia de un derecho existía un proceso civil en curso,
el fin de satisfacer las expec- a través de la interpreta- cuya finalidad es la interpreta-
tativas de la persona que re- ción de los testamentos ción testamentaria para declarar
curre a un proceso constitu- de don José de la Riva- la existencia del derecho sobre
cional con el fin de proteger Agüero y Osma, contra-
diciendo claramente lo los bienes en litigio.
sus derechos, es necesario
que el Tribunal dé respues- establecido por el propio Otro punto en cuestión es la na-
Tribunal en una sentencia
”
tas a partir de lo pedido, para turaleza del amparo. Como bien
anterior..
luego precisar otros puntos y sabemos, este es un proceso de
no al revés, precisar ciertos urgencia que inicia cualquier
puntos (escogidos arbitraria- persona o institución que consi-
mente por el Tribunal) dejando gran incerti- dere que sus derechos constitucionales se en-
dumbre sobre el fondo. cuentran amenazados o han sido violados. La
intención principal es la protección ante la ur-
2. Pronunciamiento sobre materia reser- gencia o el peligro inminente, por lo mismo,
vada: interpretación testamentaria
debe ser lo más breve posible. Es por ello que
Este es el punto medular del presente artículo, se requiere que los derechos y la violación
pues aquí centramos la controversia. Como ha sean evidentes, pues no existe ni audiencia ni
señalado el propio Tribunal Constitucional: etapa probatoria. Entonces, podemos pregun-
“En el proceso de amparo no se declaran ni tarnos si es acorde a los fines de este tipo de
constituyen derechos a favor de ninguna de las proceso constitucional desarrollar temas tan
partes, lo que sí sucede en los procesos ordi- complejos como los que se tratan en un pro-
narios”7. En el presente caso, la controversia ceso común frente a la jurisdicción ordinaria.
se da con respecto a la declaración de determi-
nada relación jurídica, básicamente de natura- A fin de dilucidar un poco más nuestra postu-
leza civil, fundamentada en los testamentos y ra, tomemos como referencia lo siguiente: “En
su interpretación. Entonces, lo que estaría ha- efecto, si bien las cuestiones planteadas en la
ciendo el Tribunal Constitucional es declarar demanda hacen referencia a una serie de cues-
la existencia de un derecho a través de la in- tiones que claramente escapan al objeto del
terpretación de los testamentos de don José de proceso de amparo, a saber:
la Riva-Agüero y Osma, contradiciendo clara-
mente lo establecido por el propio Tribunal en i. Establecer la validez o no del acuerdo de
una sentencia anterior. la Junta Administradora del 13 de julio de
1994, que habría reconocido la propiedad
En consecuencia, podríamos proponer como absoluta a favor de la PUCP respecto de
primera hipótesis que el Tribunal Constitucio- los bienes de la herencia de don José de la
nal estaría actuando al margen de sus compe- Riva-Agüero y Osma.
tencias, delimitadas en su propia jurispruden-
cia. Eso nos llevaría a pensar que el TC debió ii. Establecer cuál es la interpretación correc-
señalar que no podía interpretar los testamen- ta de la voluntad testamentaria de don José
tos, puesto que la declaración o constitución de la Riva-Agüero y Osma, con relación
7 Exp. Nº 01096-2002-AA/TC, f. j. 3.
116
ESPECIAL
8 Exp. Nº 03347-2009-PA/TC, del 17 de marzo de 2010. Voto singular del magistrado Beaumont Callirgos, f. j. 17.
9 Ibídem, f. j. 16.
10 PEYRANO, Jorge. “Sobre el activismo judicial”. En: REVIRIEGO y BLANZACO, Santiago. El control de constitucionalidad de ofi-
cio. Página web: <[Link] visitada el 26/05/2010.
11 Ídem.
como parte de su actuación diaria y para la Es menester destacar que “el activismo del
correcta realización de sus funciones. “En la Tribunal Constitucional no es sino expresión
práctica, el activismo judicial puede dar las si- de la autonomía con la que debe ejercer, plena-
guientes señales: mente, sus atribuciones de máximo intérprete
de la Constitución”14. A partir de esto, pode-
a. ‘Crear’ derechos, es decir, garantizar la
mos establecer que el activismo es fundamen-
protección de un derecho no enumerado
tal en el accionar del Tribunal Constitucional,
por considerarlo de raigambre constitucio-
pero también debemos señalar que el TC cum-
nal, ampliando así la nómina de derechos
ple un fundamental papel, pues está llamado a
protegidos;
obtener la vigencia efectiva de la Constitución,
b. Ampliar las garantías procesales para la y de los derechos fundamentales. El desarrollo
protección de los derechos, sea mediante de este papel será positivo en la medida que
nuevas garantías o mediante la interpreta- las decisiones que adopte sean constitucional-
ción amplia de las existentes; mente correctas y estén debidamente funda-
mentadas. Además, al ser el TC el máximo ór-
c. Señalarle al Congreso la necesidad de gano concretizador como Supremo Intérprete
una reforma legislativa en determinada de la Constitución, termina teniendo un po-
materia; der significativo en la conformación del orden
d. Allanar los caminos procesales para facili- constitucional y del ordenamiento jurídico en-
tar y homologar el accionar a través de un tero15. “El ejercicio de este poder no está exen-
salto de instancias”12. to de riesgos, y uno decisivo es la conforma-
ción de una estructura jurídico constitucional
Entonces, el activismo judicial se nos muestra no permitida ni querida por la Constitución.
como un ideal, como una posibilidad que tie- Por desgracia, no en pocas oportunidades el
ne el juez para trascender en su actuación. Por TC peruano ha hecho realidad este riesgo, ex-
ejemplo, como señala Priori respecto al Tribu- tralimitándose en el ejercicio de sus funciones
nal Constitucional: “(...) la sola invocación de y afectando con ello el reparto de poderes pre-
la primacía de la Constitución como criterio y visto en la norma constitucional”16.
justificación para determinada decisión resulta
vacía de contenido. El Estado Constitucional De esta manera, sustentamos que el activis-
exige que la justificación de las decisiones en- mo del Tribunal Constitucional muchas ve-
cuentre sentido en función de los valores que, ces puede extralimitarse y llegar a extremos
en su conjunto, sostienen el Estado Constitu- que afecten las competencias previstas consti-
cional”13. En ese ejemplo se plasma el activis- tucionalmente. En el caso en cuestión, hemos
mo judicial, el cual no se limita frente a una afirmado que eso se logra con la sentencia del
actuación deficiente, sino que busca la mejor Tribunal Constitucional, no solo se desprotege
manera de impartir justicia, haciendo uso de al no pronunciarse sobre el petitorio, sino que
las herramientas que tiene a la mano el juez, también se desnaturaliza el proceso constitu-
fundamentando y razonando jurídicamente, cional y se extralimita el Tribunal Constitucio-
para tener como resultado una actuación judi- nal cuando avocar sobre materia reservada a la
cial loable. jurisdicción ordinaria.
12 MANILI, Pablo, “El activismo (bueno y malo) en la jurisprudencia de la Corte Suprema”. En: REVIRIEGO y BLANZACO, Santia-
go. Ob. cit., visitada el 26/05/2010.
13 PRIORI POSADA, Giovanni. “Tribunal Constitucional versus Poder Judicial: ¿desamparando al amparo? Debate sobre la política
jurisdiccional del contra amparo”. En: Thémis. Época 2, Nº 55, 2008, p. 168.
14 ALVA ORLANDINI, Javier. “Tribunal Constitucional del Perú: Mesa Redonda”. En: Foro Jurídico. Año 5, Nº 9, 2009, p. 257.
15 CASTILLO CÓRDOVA, Luis. “Tribunal Constitucional del Perú: Mesa Redonda”. En: Foro Jurídico. Año 5, Nº 9, 2009, p. 258.
16 Ídem.
118
ESPECIAL
Para finalizar este punto, consideramos per- pues al avocar una causa pendiente en el Poder
tinente citar la reflexión hecha por el magis- Judicial tocó temas que correspondían a dicha
trado Landa: “(...) el TC ha pasado a una eta- jurisdicción y que, por la necesidad de celeri-
pa de libertad caracterizada por su rol activo dad del amparo, no correspondían a dicho pro-
y en una democracia resul- ceso. Avocación ilegitima que
ta necesaria la sana crítica ju- podría traer consigo una even-
dicial; sobre todo cuando el tual fractura social y jurídica,
“
TC ha empezado a desarrollar ya que podría darse en el fu-
[E]l activismo judi- turo una posible contradicción
sentencias de inconstituciona- cial ... no se limita fren-
lidad, precedentes vinculan- te a una actuación defi- entre resoluciones jurisdiccio-
tes y jurisprudencia constitu- ciente, sino que busca nales con respecto a una ma-
cional que constituyen fuentes la mejor manera de im- teria de la que no le competía
normativas y/o interpretati- partir justicia, hacien- pronunciarse.
vas del Derecho a nivel nacio- do uso de las herramien- Finalmente, con relación al ac-
nal y también comparado. Esta tas que tiene a la mano tivismo del Tribunal Constitu-
afirmación implica asumir que el juez, fundamentando y cional, observamos que este
las decisiones jurisdiccionales razonando jurídicamente, no es malo per se, sino todo
para tener como resulta-
de dicho órgano constitucio- do una actuación judicial lo contrario, pues sirve como
”
nal son de observancia obli- loable.. una herramienta de optimiza-
gatoria para todos los pode- ción. Esto siempre y cuando
res del Estado, así como para sea bien utilizado, situación
los particulares con los distin- que en el caso del TC ha sido
tos grados de intensidad señalados. En nues- dispareja, pues este órgano ha caído constan-
tra realidad jurídica y política, esto compor- temente en extralimitaciones. Ejemplos sobre
ta transformaciones institucionales a las que este activismo extralimitado sobran: la prohi-
el TC tiene que hacer frente sin exponer al bición de la distribución gratuita de la píldo-
Estado constitucional a una fractura social y ra del día siguiente por el Ministerio de Salud
jurídica”17. pero no por las farmacias privadas, la restitu-
ción arancelaria a favor de Cementos Lima, el
CONCLUSIONES caso ahora analizado entre otros.
Después de este breve análisis con relación Reflexionemos sobre la actuación del TC y
a la sentencia de la PUCP, podemos concluir analicemos los alcances de este activismo:
que, en principio, el Tribunal Constitucio- “Pobres los peruanos que tenemos que vivir
nal no ha actuado de la manera más óptima. en una comunidad política aquejada de terri-
Como mencionamos en las hipótesis desarro- bles males, que tenemos que soportar inefica-
lladas en el transcurso del artículo, el TC ha ces cuando no corruptos encargados de ges-
actuado contradictoriamente con su propia ju-
tionar el bien común que no realizan el valor
risprudencia al desarrollar en un proceso cons-
justicia, y con una clase académica mediocre
titucional de amparo materia reservada a la ju-
incapaz de formular doctrinariamente el De-
risdicción ordinaria, toda vez que se trataba de
recho. Menos mal que dentro de tanta oscuri-
declarar la existencia de una relación jurídica
dad y desasosiego contamos con las bondades
que otorgaba un derecho testamentario.
y con la inteligencia de un Tribunal Constitu-
Por otro lado, dicha actuación a su vez apare- cional seriamente comprometido con la ges-
jó la desnaturalización del proceso de amparo, tión del bien común y con la materialización
17 LANDA ARROYO, César. “Tribunal Constitucional del Perú: Mesa Redonda”. En: Foro Jurídico. Año 5, Nº 9, 2009, p. 261.
18 CASTILLO CÓRDOVA, Luis. “¿Activismo extralimitado del Tribunal Constitucional?”. En: Revista Jurídica del Perú. Nº 77, Gace-
ta Jurídica, Lima, julio de 2007, pp. 43 y 44.
120
ANÁLISIS Y ESTUDIOS POR
ESPECIALIDADES
Análisis constitucional
y procesal constitucional
GAC E TA
constitucional
ANÁLISIS Y CRÍTICA
El derecho a la educación
universitaria como límite
al ejercicio de la libertad de empresa
en la prestación del servicio
público de educación*
Elena ALVITES ALVITES**
* Nota de Gaceta Constitucional: la STC Exp. Nº 00607-2009-PA/TC, objeto de este comentario en lo concerniente al derecho a
la educación superior y a la continuidad del servicio educativo, ha sido publicada en Jurisprudencia del Tribunal Constitucional.
Tomo 5, Lima, mayo de 2010, p. 22 y ss. (asimismo, su resolución de aclaración en la p. 42 y ss.).
** Doctora en Derecho por la Universidad de Alicante, abogada de la Pontificia Universidad Católica del Perú y profesora de Dere-
cho Constitucional en la misma casa de estudios.
le permita rendir todas las evaluaciones, a pe- ya que la educación universitaria tiene un cos-
sar de no estar al día en sus pagos. En opinión to que fue asumido voluntariamente por el de-
del demandante, la conducta de la universidad mandante y debía cancelarlo, pues de lo con-
es irrazonable y desproporcional, vulneran- trario era de aplicación el Reglamento General
do su derecho a la educación. De igual modo, de Estudios de la universidad demandada. Pre-
sostiene que la demandada, ante el retardo en cisamente, en este escenario el demandante in-
el pago de sus pensiones, hubiese podido em- terpuso el recurso de agravio constitucional
plear otras medidas de cobro como el retener para que finalmente el TC resolviera su caso.
su certificado de estudios o impedir que se
matricule en el ciclo subsiguiente, hasta que la III. DERECHO A LA EDUCACIÓN UNIVER-
deuda haya sido cancelada. SITARIA VS. DERECHO A LA LIBER-
TAD DE EMPRESA
La Universidad Inca Garcilaso de la Vega con- El derecho a la educación universitaria se inscribe
testó la demanda afirmando que no se le pro- o es una manifestación del derecho fundamental a
hibió al demandante el ingreso permanente a la educación, de ahí que este sea el marco consti-
la Facultad de Derecho y que su forma de pro- tucional a partir del cual se empiece a examinar la
ceder se sustenta en el Reglamento General de sentencia que es objeto de comentario.
Estudios, el cual dispone que la universidad
no se encuentra obligada a permitir el libre ac- 1. El derecho a la educación universita-
ceso a sus instalaciones ni a brindar todos los ria como manifestación del derecho a
servicios educativos a las personas que no se la educación
hallan al día en el pago de sus pensiones. De El derecho fundamental a la educación es un
igual modo, sostuvo que al haber celebrado un derecho complejo que involucra una serie de
contrato sinalagmático con sus alumnos, ante prestaciones y libertades reconocidas en la
el incumplimiento del pago de las pensiones Constitución de 1993; aunque la estructura de
educativas, tiene el derecho de suspender la sus normas destaque, sobre todo, la dimensión
prestación del servicio a su cargo hasta que se institucional del derecho a la educación. En
satisfaga la contraprestación, de acuerdo con esa línea, el artículo 13 de la Constitución, dis-
lo establecido en el Código Civil. Para la uni- pone que la educación tiene como finalidad el
versidad, el demandante, a través del proceso desarrollo integral de la persona humana, por
de amparo, busca que se modifique arbitraria lo que debe orientarse a promover el conoci-
y unilateralmente los términos contractuales, miento, el aprendizaje, así como la práctica de
desconociendo lo establecido en el artículo 62 las humanidades, la ciencia, la técnica, las ar-
de la Constitución. tes, la educación física y el deporte. Vale decir,
El juez de primera instancia declaró fundada preparar la vida, el trabajo y fomentar la soli-
la demanda porque se prohibió el ingreso del daridad. Asimismo, el artículo 16 de la Consti-
demandante a la universidad a pesar de haber- tución establece que el Estado está obligado a
se cancelado lo adeudado y, además, porque asegurar que nadie se vea impedido de recibir
de acuerdo con la Ley N° 27665, la evalua- educación adecuada por razones de situación
ción de los alumnos de un centro educativo económica o limitaciones mentales o físicas;
privado no puede supeditarse a que esté al día mientras que el artículo 17 de esta reconoce
en sus pagos. El Tribunal de segunda instan- las tres garantías básicas de la educación como
cia revocó la sentencia de primera instancia en derecho fundamental subjetivo1, como son su
lo concerniente a que se le permita al deman- carácter universal2, obligatorio y gratuito en
dante rendir sus exámenes parciales y finales, instituciones del Estado.
1 MARTÍNEZ DE PISÓN, José. El derecho a la educación y la libertad de enseñanza. “Cuadernos de las Casas”. Nº 27, Dykinson-
Universidad Carlos III de Madrid, Madrid, 2003, p. 69.
2 LAPORTA, Francisco. “Sobre el concepto de Derechos Humanos”. En: Doxa. N° 4, Universidad de Alicante, Alicante, 1987, p. 32.
124
ANÁLISIS Y CRÍTICA
“
de Derechos Económicos, So- fortalecer el respeto por los de-
ciales y Culturales3, y por el [L]a educación no
es solo un derecho fun- rechos humanos y las liberta-
Protocolo Adicional a la Con- damental sino que se des fundamentales. De igual
vención Americana sobre De- configura también como modo, indica que la educa-
rechos Humanos en materia de un servicio público, en ción debe capacitar a todas las
Derechos Económicos, Socia- la medida que se tra- personas para participar efecti-
les y Culturales, también de- ta de una prestación vamente en una sociedad libre,
nominado Pacto de San Sal- pública que explicita debe favorecer la compren-
vador4. Ello, en atención a lo una de las funciones-
”
sión, la tolerancia y la amistad
establecido en el artículo 55 fines del Estado ... entre todas las naciones y entre
y la cuarta disposición final y todos los grupos raciales, étni-
transitoria de la Constitución. cos o religiosos. Con esa fina-
El Pacto Internacional de Derechos Económi- lidad, precisa que la enseñanza primaria debe
cos Sociales y Culturales y, posteriormente, el ser obligatoria y asequible a todos gratuita-
Pacto de San Salvador reconocen el derecho a mente, mientras que la enseñanza secundaria
la educación como un derecho humano de ca- debe ser generalizada y hacerse accesible a to-
rácter universal, del que deben gozar, sin dis- dos, por lo que la gratuidad debe implemen-
criminación alguna, todas las personas, y cuya tarse progresivamente. En el caso de la educa-
realización plena se encuentra sujeta al prin- ción o enseñanza superior señala que debe ser
cipio de progresividad5. Vale decir, a diferen- igualmente accesible a todos, sobre la base de
cia de la Constitución que destaca la dimen- la capacidad de cada uno, pero debe apuntarse 6
sión objetiva del derecho fundamental a la a la implantación progresiva de su gratuidad .
educación, los tratados internacionales sobre Las normas constitucionales y los tratados
derechos humanos se centran en la dimensión internacionales sobre derechos humanos han
3 Este tratado internacional fue adoptado el 16 de diciembre de 1966 en el seno de Naciones Unidas y fue ratificado e incorpora-
do al ordenamiento jurídico peruano el 28 de abril de 1978.
4 Este tratado internacional fue adoptado el 17 de noviembre de 1988 en el seno de la Organización de Estados Americanos y ra-
tificado por el Estado peruano el 4 de junio de 1995.
5 Sobre el principio de progresividad, el artículo 2.1 del Pacto señala que: “Cada uno de los Estados partes del presente Pacto se
compromete a adoptar medidas, tanto por separado como mediante la asistencia y la cooperación internacional, especialmen-
te económicas y técnicas, hasta el máximo de los recursos de que disponga, para lograr progresivamente, por todos los medios
apropiados, inclusive en particular la adopción de medidas legislativas, la plena efectividad de los derechos aquí reconocidos.
(…)”.
En esa misma línea, el Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Eco-
nómicos, Sociales y Culturales señala:
“Artículo 1. Los Estados partes del presente Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos se com-
prometen a adoptar las medidas necesarias tanto de orden interno como mediante cooperación entre los Estados, especialmen-
te económica y técnica, hasta el máximo de los recursos disponibles y tomando en cuenta su grado de desarrollo, a fin de lograr
progresivamente, y de conformidad con la legislación interna, la plena efectividad de los derechos que se reconocen en el pre-
sente Protocolo” (el resaltado es nuestro).
6 El artículo 13 del Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de derechos económicos
y sociales establece normas similares.
dado al TC la base normativa para pronunciar- las principales manifestaciones de este dere-
se, en varias oportunidades, sobre el conteni- cho, como son: “a) el acceder a la educación;
do del derecho a la educación7, así como sobre b) la permanencia y el respecto a la dignidad
los fines y principios del proceso educativo, del escolar; y, c) la calidad de la educación”12.
y las distintas obligaciones que debe cumplir Asimismo, el TC ha indicado que la educación
el Estado para garantizar la plena satisfacción en todos sus niveles y formas debe tener cua-
de este8. Así, ha considerado que se trata de tro características fundamentales que se en-
un derecho fundamental de naturaleza com- cuentran interrelacionadas; a la sazón: dispo-
pleja cuyo contenido constitucionalmente pro- nibilidad, accesibilidad (no discriminación,
tegido está conformado por: el acceso a una accesibilidad material y accesibilidad econó-
educación adecuada; la libertad de enseñanza; mica), aceptabilidad y adaptabilidad13.
la libre elección del centro docente; el respe-
to a la libertad de conciencia de los estudian- Otro aspecto a destacar sobre el desarrollo que
tes; el respeto a la identidad de los educandos; el TC ha realizado sobre el derecho a la edu-
el buen trato psicológico y físico; la libertad cación es la doble naturaleza o carácter bi-
de cátedra; y, la libre creación de centros do- nario que se ha atribuido a este. En efecto,
centes y universitarios9. De ahí que sea un de- para el TC la educación no es solo un dere-
recho fundamental cuya satisfacción permi- cho fundamental sino que se configura tam-
te a las personas participar plenamente de la bién como un servicio público14, “en la medi-
vida social y política de sus comunidades, ade- da que se trata de una prestación pública que
más de ser indispensable para la realización de explicita una de las funciones-fines del Esta-
otros derechos fundamentales10. do, de ejecución per se o por terceros bajo la
Para el TC, los artículos 13, 14, 15 y 16 de la fiscalización estatal. Por ende, el Estado tie-
Constitución delimitan el contenido, las facul- ne la obligación de garantizar la continuidad
tades y las obligaciones del Estado que se deri- de los servicios” 15, así como la ampliación
van del derecho fundamental a la educación11. y mejoramiento progresivo de la cobertura y
Asimismo, señala que dichas normas protegen calidad de estos servicios.
7 Al respecto, se destacan: SSTC Exp. Nºs 00052-2004-AA/TC, del 1 de setiembre de 2004; 00091-2005-PA/TC, del 18 de febrero
de 2005; 04232-2004-AA/TC, del 3 de marzo de 2005; 10034-2005-PA/TC, del 26 de marzo de 2007; 04646-2007-PA/TC, del 17 de
octubre de 2007; 01391-2007-PA/TC, del 13 de noviembre de 2007; y, 00025-2007-PI/TC, del 19 de setiembre de 2008.
8 Es preciso mencionar también que el TC en su jurisprudencia también se ha ocupado de desarrollar aspectos importantes del de-
recho a la educación universitaria como una manifestación del derecho a la educación. Sin embargo, debido a la extensión del
presente trabajo, dichos aspectos no serán abordados en él. Al respecto véase, STC Exp. Nº 04232-2004-AA/TC, del 19 de julio
de 2006, ff. jj. 20-46; STC Exp. Nº 10034-2005-PA/TC, del 26 de marzo de 2007, ff. jj. 15-18.
9 STC Exp. Nº 00091-2005-PA/TC, del 18 de febrero de 2005, f. j. 6.
10 STC Exp. Nº 00091-2005-PA/TC, del 18 de febrero de 2005, f. j. 6.
11 STC Exp. Nº 04232-2004-AA/TC, del 19 de julio de 2006, ff. jj. 10-11.
12 STC Exp. Nº 04646-2007-PA/TC, del 17 de octubre de 2007, f. j. 15; STC Exp. Nº 00025-2007-PI/TC, del 19 de setiembre de
2008, f. j. 20.
13 STC Exp. Nº 00091-2005-PA/TC, del 18 de febrero de 2005, f. j. 6; STC Exp. Nº 04232-2004-AA/TC, del 19 de julio de 2006,
f. j. 16; STC Exp. Nº 04646-2007-PA/TC, del 17 de octubre de 2007, f. j. 32. En estas sentencias, el TC ha acogido en su totali-
dad los argumentos desarrollados por el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales en los párrafos 6 y 7 de la Ob-
servación General Nº 13: El derecho a la educación (artículo 13 del Pacto), del 8 de diciembre de 1999.
14 Para el TC los elementos que identifican a un servicio público son: (i) la naturaleza esencial para la comunidad que tiene el ser-
vicio; (ii) la necesaria continuidad de su prestación en el tiempo; (iii) la regularidad del servicio; (iv) el deber de mantener un es-
tándar mínimo de calidad y; (v) la necesidad de que su acceso se dé en condiciones de igualdad. Asimismo, para el TC la edu-
cación reúne todos esos elementos y, por ende, debe ser considerada también un servicio público. STC Exp. Nº 00034-2004-AI/
TC, del 15 de febrero de 2005, f. j. 40.
15 STC Exp. Nº 04232-2004-AA/TC, de fecha 19 de julio de 2006, f. j. 11; STC Exp. Nº 04646-2007-PA/TC, del 17 de octubre de
2007, f. j. 25; STC Exp. Nº 00025-2007-PI/TC, del 19 de setiembre de 2008, f. j. 22.
126
ANÁLISIS Y CRÍTICA
Ese es el marco general en el que el TC ha de- En esa línea, el TC señala si bien el contra-
sarrollado el derecho a la educación universi- to celebrado entre una universidad privada y
taria; al que considera como una especifica- sus alumnos es de prestaciones recíprocas, no
ción del derecho fundamental a la educación, siempre las controversias que se deriven de
de acuerdo con el artículo 18 de la Constitu- este tienen naturaleza civil, porque el servicio
ción. Para el TC, este derecho faculta a ac- que brindan “es considerado como un servicio
ceder a las universidades, en condiciones de público, el cual atiende a la prestación de un
igualdad y previo el cumplimiento de los re- específico derecho social fundamental como
quisitos que razonablemente impongan estas, el derecho a la educación” (f. j. 2). Asimis-
así como a permanecer en ellas libres de li- mo, la sentencia enfatiza uno de los elementos
mitaciones arbitrarias y durante el tiempo en esenciales de configuración del derecho, como
que se desarrollen los estudios y la actividad lo es “el derecho a permanecer en el centro de
de investigación. Incluso involucra el derecho estudios sin interferencias irrazonables, que
a obtener el correspondiente título universita- garantice justamente la finalidad a la cual está
rio cuando se haya cumplido con los requisitos ligada el servicio educativo, esto es, el apren-
académicos correspondientes16. dizaje adecuado de los conocimientos y técni-
cas que la formación educativa provee” (f. j.
Al igual que el derecho fundamental a la edu- 11). En particular, evalúa si la interrupción de
cación, el TC ha afirmado la condición de ser- los estudios universitarios, como un mecanis-
vicio público de la educación universitaria a mo empleado para lograr el legítimo pago por
cargo de universidades, a quienes les corres- la prestación del servicio, es constitucional o
ponderá cumplir con los fines constitucionales no; ello, teniendo en cuenta que la prestación
de la educación universitaria y satisfacer dicho del servicio público de educación universita-
derecho fundamental17. Así, de acuerdo con el ria por parte de un ente privado constituye una
artículo 18 de la Constitución, la actuación de manifestación del derecho a la libertad de em-
las universidades debe orientarse a: dar for- presa que genera el derecho a recibir una con-
mación profesional a las personas; difundir la traprestación en dinero.
cultura; promover la creación intelectual y ar-
tística; y, desarrollar la investigación científi- En efecto, para el TC: “Si bien en un sentido
ca y tecnológica. Estos fines se constituyen en general puede decirse que la educación del es-
el motor de estos centros de estudio, pero tam- tudiante universitario debe ser garantizada en
bién en el límite último de sus actuaciones18. cuanto a su continuidad, pues es obligación
del Estado proveer el servicio de modo con-
2. El derecho a la libertad de empresa tinuo; en el caso de que el servicio educativo
vs. derecho a la educación universi- sea brindado por particulares dicha obligación
taria
adquiere un matiz distinto, pues la prestación
Precisamente, en la sentencia que es objeto del servicio está ligada a un contrato de natu-
de comentario, el TC reafirma los concep- raleza privada donde el centro educativo –en
tos antes expuestos y desarrolla aspectos com- este caso, la universidad– se obliga a brindar
plementarios sobre la condición de servicio el servicio a cambio de una contraprestación
público de la educación universitaria, cuando económica (…) si bien la universidad priva-
este es prestado por una institución privada. da lleva a cabo una actividad calificada como
“
ta a la satisfacción de un dere- RECHO FUNDAMENTAL
[E]l TC ha afirma- A LA EDUCACIÓN UNI-
cho fundamental, no por ello do la condición de ser- VERSITARIA FRENTE A
dicha actividad deja de tener vicio público de la edu- PARTICULARES
o pierde su cualidad primor- cación universitaria a Otro aspecto relevante de la
dial de actividad empresarial, cargo de universidades,
a quienes les correspon- sentencia correspondiente al
garantizada por la libertad de Exp. N° 0607-2009-AA/TC,
gestión y empresa que todo derá cumplir con los fi-
nes constitucionales de lo constituye la forma en la
ente privado de este carácter la educación universita- que el TC vincula la presta-
ostenta. En dicha línea (…) no ria y satisfacer dicho de- ción del servicio público de
”
solo debe considerarse el ca- recho fundamental. educación universitaria con
rácter de derecho fundamental la eficacia horizontal de los
que ostenta el servicio educati- derechos fundamentales y,
vo, sino que es preciso atender en particular, de los derechos
también al legítimo derecho de la entidad edu- fundamentales sociales como el derecho a la
cativa privada de requerir la contraprestación salud y el derecho a la educación (f. j. 4).
dineraria correspondiente” (f. j. 12). En este
De acuerdo con el razonamiento exhibido por
escenario, el TC evidencia que el ejercicio de
el TC, las actividades que realiza una univer-
la libertad de empresa puede limitar el derecho sidad privada constituyen una manifestación
a la educación universitaria, por lo que plantea del derecho a la libertad de empresa recono-
la necesidad de buscar equilibrio entre la con- cido en el artículo 59 de la Constitución, en
tinuidad del servicio educativo y el derecho de particular la libertad de gestión y empresa (f.
la empresa –universidad privada– a recibir el j. 12)19. Sin embargo, con relación a la presta-
pago por el servicio que brinda. ción del servicio público educativo, que tiene
como objetivo satisfacer el derecho a la educa-
Con el objetivo de alcanzar el equilibrio cons-
ción, este derecho no es irrestricto o absoluto
titucional entre el derecho a la educación uni- sino que como todo derecho fundamental pue-
versitaria y el derecho a la libertad de empre- de ser limitado. De esta forma, el TC afirma la
sa, el TC considera necesario el empleo del eficacia horizontal o drittwirkung de los dere-
principio de concordancia práctica porque se chos fundamentales sociales contenidos en la
orienta a optimizar la fuerza normativa de am- Constitución, los cuales son derecho vigen-
bos bienes constitucionales en conflicto, así te y en cuanto tales, vinculan a todas las en-
como del test o examen de proporcionalidad, tidades públicas y privadas que prestan servi-
aplicando los subprincipios de idoneidad, ne- cios públicos20; en particular, señala que “la
cesidad y proporcionalidad en sentido estricto eficacia frente a particulares no se proyecta
al caso que motivó la sentencia (ff. jj. 13-14), solo al ámbito de los clásicos derechos civi-
como veremos posteriormente. les y políticos, como el honor, la asociación o
19 Para el TC el derecho a la libertad de empresa está constituido por cuatro tipo de libertades; como son “la libertad de creación de
empresa y de acceso al mercado significa libertad para emprender actividades económicas, en el sentido de libre fundación de
empresas y concurrencia al mercado. En segundo término, la libertad de organización contiene la libre elección del objeto, nom-
bre, domicilio, tipo de empresa o de sociedad mercantil, facultades a los administradores, políticas de precios, créditos y seguros,
contratación de personal y política publicitaria, entre otros. En tercer lugar, también comprende la libertad de competencia. Y en
último término, la libertad de disponer el cierre o cesación de las actividades de la misma cuando se considere oportuno”. STC
Exp. N° 00003-2006-PI/TC, del 19 de setiembre de 2006, f. j. 63.
20 MENDOZA ESCALANTE, Mijail. Conflictos entre derechos fundamentales. Expresión, información y honor. Palestra, Lima, 2007,
p. 106.
128
ANÁLISIS Y CRÍTICA
el debido proceso, sino que encuentra un par- ciclo de estudios, con todos los perjuicios que
ticular terreno de desenvolvimiento en los ello le puede acarrear” (f. j. 14). Vale decir, el
denominados derechos económicos, sociales impedimento de rendir exámenes parciales y
y culturales o derechos de segunda genera- finales al demandante se presentó como una
ción” (f. j. 4)21. medida idónea para garantizar la libertad de
Asimismo, en el marco de un Estado Constitu- empresa; sin embargo, cuando el TC evalúa la
cional y Democrático, así como de la privati- existencia de otros medios menos lesivos del
zación de la prestación de los servicios públi- derecho a la educación universitaria, es decir,
cos, el TC hace suyo el argumento que afirma al aplicar el subprincipio de necesidad, consi-
la obligación del Estado de intervenir en la deró que el cobro de la pensión adeudada en
protección de las personas que se ven afecta- la vía civil podría ser una forma menos lesiva
das por la actuación de prestadores privados del derecho a la educación, pero en la práctica
(f. j. 4). En efecto, en la medida que los “po- es una medida poco idónea para lograr hacer
deres privados dejan al individuo en estado de efectivo el cobro correspondiente “al punto de
indefensión, pues dominan, controlan y diri- sacrificar casi por completo el cumplimiento
gen la actividad financiera del cuerpo polí- efectivo de la contraprestación dineraria” (f. j.
tico”22, es correcta la afirmación del TC res- 14). De ahí que para el TC sea preciso aplicar
pecto a que el Estado está llamado a defender, el subprincipio de proporcionalidad en senti-
mediante la actuación de todos sus órganos, do estricto.
los derechos fundamentales; es decir, a hacer
que estos derechos mantengan su eficacia nor- En efecto, al aplicar el último de los subprin-
mativa frente a los poderes privados. cipios del test de proporcionalidad, el TC
encuentra que impedir al demandante ren-
V. SOLUCIÓN DEL CASO CONCRETO dir sus exámenes parciales y finales es una
Y NUEVA REGLA PARA LA PROTEC- medida de intervención grave o fuerte en el
CIÓN DEL DERECHO A LA EDUCA- derecho a la educación universitaria porque
CIÓN UNIVERSITARIA afecta la prestación regular y continua del
En el caso que es objeto de la presente senten- servicio, y deja al estudiante ante una situa-
cia, y tal como se ha adelantado, el TC recu- ción de escasas oportunidades de concluir sa-
rrió al test o examen de proporcionalidad para tisfactoriamente su ciclo de estudios, además
resolver la controversia entre el derecho a la de interrumpir abruptamente del proceso de
educación universitaria del demandante y el aprendizaje. A esta situación, el TC suma la
derecho de la Universidad Inca Garcilaso de regla prevista en el Reglamento de la Uni-
la Vega de recibir el pago por el servicio edu- versidad Inca Garcilaso de la Vega, que im-
cativo brindado. Así, respecto del subprincipio pide al estudiante moroso el ingreso al cam-
de idoneidad el TC señaló que “impedir ren- pus universitario, para concluir que en los
dir los exámenes al alumno moroso se presen- hechos las acciones de la universidad confi-
ta como una medida altamente protectora de guran una “interrupción abrupta del ciclo de
la finalidad del cobro de la contraprestación estudios, que afectaría gravemente la conti-
dineraria, pues simplemente el estudiante que nuidad intrínseca al servicio educativo garan-
no pague a tiempo y en momento oportuno tizada como un contenido básico del derecho
la pensión correrá el serio riesgo de perder el a la educación” (f. j. 14).
21 El TC, en una ocasión anterior, ha afirmado la eficacia horizontal de los derechos fundamentales como una obligación que se de-
riva de la disposición contenida en el artículo 38 de la Constitución, la que establece que todos tienen el deber de respetar, cum-
plir y defender la Constitución. Ello, porque para el Supremo Intérprete, dicha norma “impone el deber de respetar los derechos
de todos, sea que desarrollen sus actividades en la esfera privada o pública”. STC Exp. N° 01848-2004-AA/TC, del 26 de agosto
de 2004, f. j. 2.
22 RODRÍGUEZ OLVERA, Óscar. Teoría de los derechos sociales en la Constitución abierta. Comares, Granada, 1998, p. 206.
130
ANÁLISIS Y CRÍTICA
* Nota de Gaceta Constitucional: la STC Exp. Nº 00607-2009-PA/TC, objeto de este comentario en lo concerniente al derecho a
la educación superior y a la continuidad del servicio educativo, ha sido publicada en Jurisprudencia del Tribunal Constitucional.
Tomo 5, Lima, mayo de 2010, p. 22 y ss. (asimismo, su resolución de aclaración en la p. 42 y ss.).
** Abogado por la Universidad Nacional de Trujillo. Estudiante de la Maestría en Derecho Constitucional de la Pontificia Universidad
Católica del Perú. Asesor jurisdiccional del Tribunal Constitucional. Integrante de Constitucionalismo crítico.
1 Vide. LEÓN FLORIÁN, Felipe Johan. “¿Derechos sociales frente a particulares?”. En: Gaceta Constitucional. Tomo 28, Gaceta
Jurídica, Lima, abril de 2010.
Esta postura se plantea ante la perspectiva su ser y donde el empleador asume respec-
algo unidireccional de la doctrina que abor- to de él también deberes que van más allá de
da la problemática de la virtualidad jurídica las meras relaciones laborales o condiciones
de los derechos sociales. En efecto, de acuer- de trabajo y que adquieren toda la relevancia
do con esta, los derechos sociales al suponer de un derecho social fundamental. Es este el
mandatos de prestación a dar o hacer algo, su caso, allí expuesto, del deber de protección del
satisfacción solo puede caer en manos del Es- empleador respecto a la alimentación de sus
tado, quien debe implementar la infraestruc- trabajadores2.
tura institucional y material capaz de dar plena
vigencia al contenido positivo de estos dere- En lo que toca al presente ensayo, nos dedica-
chos. Sin embargo, dos datos escapan a esta remos al segundo punto obviado por la doctri-
simplificación del estudio de los derechos so- na en la consideración de la eficacia jurídica
ciales: en primer lugar, que estos, así como los de los derechos sociales y que hemos apun-
derechos civiles y políticos, poseen categorías tado como la prestación directa que brindan
obligacionales distintas al mandato de pres- los particulares del objeto de determinados de-
tación en sentido estricto, esto es, que tam- rechos sociales fundamentales. A este supuesto
bién gozan de los mandatos del “no daño” y hicimos breve referencia en el mencionado ar-
la “protección”, lo cual supone que se mire no tículo, cuando con base en una cita de Gerar-
solo quién es el encargado de brindar el obje- do Pisarello, planteamos que ante el proceso de
to de un derecho social (prestación en sentido privatización de los servicios públicos, se re-
estricto), sino quién puede dañar o desprote- quería una respuesta que reivindicara el carác-
ger arbitrariamente dicho objeto, con lo cual ter iusfundamental de algunos servicios frente a
aparece claramente el escenario donde los de- su pura naturaleza empresarial. Ello –dijimos–
rechos sociales requieren ser eficaces también acarreaba dos problemas: en primer lugar, esta-
frente a particulares. blecer el rol que le competía al Estado de cara a
la protección de los derechos sociales implica-
El segundo dato, que obvia la doctrina al redu- dos en la prestación de dichos servicios públi-
cir el problema de la eficacia de los derechos cos. La respuesta a esta cuestión ha aparecido,
sociales solo al ámbito de su exigencia frente de algún modo, como pacífica tanto en nuestro
al Estado, es el que se refiere a que, en el con- ordenamiento como a nivel de la doctrina: la de
texto actual, la prestación del objeto contenido vigilancia y supervisión de la calidad de pres-
en un derecho social se encuentra muchas ve- tación del servicio, a través de organismos re-
ces en cabeza de un particular. guladores3. Esta función de vigilancia se ha en-
En el artículo referido nos centramos en el pri- marcado, por lo demás, dentro de su consabido
mer supuesto. Allí la temática abordada estu- “deber de protección”, sobre todo respecto a los
vo conectada con la forma cómo ante deter- derechos de los consumidores y usuarios. Sin
minadas circunstancias un particular asumía embargo, el deber estatal de protección del de-
especiales obligaciones en la protección de recho social fundamental, contenido en un ser-
un derecho social. Así, reseñamos el caso de vicio público brindado por particulares, pare-
los trabajadores que se encuentran realizan- ce poseer otras dimensiones distintas a la mera
do labores en lo que denominamos “empre- vigilancia de la calidad del servicio, y que tie-
sas-comunidad”, centros de trabajo que por nen que ver con temas de acceso, no discrimi-
estar alejados del hogar se convierten en un nación, función social del servicio, entre otros.
foco de relaciones humanas donde el trabaja- A examinar en parte estas hipótesis nos dedi-
dor se proyecta en múltiples dimensiones de caremos en el presente ensayo.
2 Ibídem, 276-280.
3 Ibídem, p. 271.
132
ANÁLISIS Y CRÍTICA
Por otro lado, interesa aquí desarrollar también el análisis de la sentencia recientemente dic-
el segundo aspecto problemático que plantea- tada por el Tribunal Constitucional en el caso
ba la prestación de un servicio público –cuyo Flavio Roberto Jhon Lojas y que es la primera
objeto era un derecho social fundamental– por donde se evidencia esta temática.
un particular. Dicho campo de controversia –
sosteníamos– giraba en torno a la eficacia di- II. LA EFICACIA DE LOS DERECHOS SO-
recta que podía ostentar un derecho social en CIALES EN LA PRESTACIÓN DE DE-
TERMINADOS SERVICIOS PÚBLICOS
dicha relación particular o inter privatos. Es POR PARTICULARES
decir, la cuestión que dejamos planteada era
si cualquier persona podía plantear una de- 1. Recepción constitucional y desarrollo
manda, digamos de amparo, con el objeto de jurisprudencial de la Corte Constitu-
cional de Colombia
exigir, del particular que brinda el servicio, la
adecuada satisfacción de las obligaciones que Es bueno tener presente que, a nivel compa-
derivan de la condición de derecho social fun- rado, el problema de la eficacia de los dere-
damental implícitas en dicho servicio y que chos sociales frente a particulares, en especial
se encuentren más allá de las en lo que se refiere a la presta-
establecidas contractualmen- ción de servicios públicos que
te4. Ello suponía admitir, claro suponen la satisfacción de un
“
está, que las obligaciones ge- derecho social, se ha presen-
[E]l deber estatal
neradas a partir de dicha pres- de protección del dere- tado de diversos modos. A ni-
tación no solo eran de natura- cho social fundamental, vel normativo, por ejemplo,
leza contractual, por el carácter contenido en un servi- en la Constitución de Colom-
privado de la institución que cio público brindado por bia de 1991, si bien en princi-
las brindaba, sino que alcanza- particulares, parece po- pio parecería imponerse solo
ban la categoría de ius-funda- seer otras dimensiones la eficacia vertical de los de-
mentales debido a la naturale- distintas a la mera vigi- rechos fundamentales, cuan-
lancia de la calidad del do en el artículo 86 de esta se
”
za del objeto que suponía dicha
prestación. servicio ... hace alusión a que: “Toda per-
sona tendrá acción de tutela
En el presente trabajo, siguien- para reclamar ante los jueces,
do la ruta sentada en el ensa- (…) la protección inmediata
yo anterior, nos adentraremos a problematizar de sus derechos constitucionales fundamenta-
con un poco más de profundidad las razones les, cuando quiera que estos resulten vulnera-
que abonan a favor de la naturaleza iusfunda- dos o amenazados por la acción o la omisión
mental de algunos servicios públicos brinda- de cualquier autoridad pública”; en el último
dos por particulares, dada la satisfacción que párrafo del citado artículo claramente se deja
a través de ellos se hace de algunos derechos establecido que: “La ley establecerá los casos
sociales; y las implicancias que ello tiene para en los que la acción de tutela procede contra
la eficacia de estos derechos en las relaciones particulares encargados de la prestación de un
inter privatos, la que puede darse tanto a ni- servicio público (…)”.
vel de la vigilancia y regulación estatal de es-
tos servicios, como a través de su invocación Es pues, justamente en Colombia donde se han
directa ante los tribunales. Y todo ello como presentado algunos casos de la eficacia aquí
punto de partida o marco teórico para abordar referida. Así, la Corte Constitucional ha tenido
oportunidad de pronunciarse sobre la ley que exige una actuación de los particulares, en la
reglamentó la procedencia de la tutela frente prestación del servicio público, no de carácter
a particulares (Decreto 2591 de 1991), decla- patrimonialista, sino orientado al interés gene-
rando inexequibles (inconstitucionales) algu- ral; y, en segundo lugar, que la situación de
nos extremos de la referida ley, en tanto res- poder en que se coloca la empresa que brinda
tringían la protección brindada por la acción el servicio respecto a la persona que lo recibe,
de tutela en la prestación de servicios públicos puede generar situaciones arbitrarias, que de-
por particulares solo a determinados derechos. ben ser interdictadas por la tutela constitucio-
El razonamiento de la Corte aquí es claro en nal. Así, lo expresa la Corte:
el sentido que el legislador solo podía enume-
rar los supuestos donde podía presentarse la “La actividad privada que afecte grave y
afectación de los derechos constitucionales directamente el interés colectivo, adquie-
por los particulares, mas no estaba habilitado re una connotación patológica que le res-
para restringir el ámbito de protección de la ta toda legitimación, máxime en un Estado
tutela constitucional. Con todo, de modo ilus- social de derecho fundado en el principio
trativo, para lo que aquí nos interesa, la cor- de solidaridad y de prevalencia del inte-
poración colombiana plantea que: “¿Acaso no rés general. En estos eventos, tiene lógi-
procede la acción de tutela cuando se pretenda ca que la ley establezca la procedencia de
proteger, por ejemplo, el derecho fundamental la acción de tutela contra los particulares
a la honra (art. 21 CP), o los derechos funda- que olvidando la finalidad social de sus
mentales de los niños (art. 44 CP) frente a los funciones, vulneren los derechos funda-
particulares que presten el servicio público de mentales de los restantes miembros de la
educación? ¿Acaso no procede la acción de tu- comunidad (art. 86 CP). [Por otro lado],
tela cuando se pretenda proteger, por ejemplo, las relaciones entre los particulares dis-
el derecho fundamental a la integridad física curren, por regla general, en un plano de
(art. 12 CP), o el derecho fundamental de pe- igualdad y de coordinación. [Sin embar-
tición (art. 23 CP), o el derecho fundamental a go], la procedencia de la acción de tutela
la igualdad (art. 16 CP), frente a los particula- contra particulares parte del supuesto de
res que presten el servicio público de salud?”5. que las personas, en ciertos casos, no se
La amplitud con que la Corte observa la vincu- encuentran en un plano de igualdad –por-
lación de los derechos fundamentales en el que están investidos de unas determina-
ámbito de los servicios públicos brindados por das atribuciones especiales– lo que podría
particulares parece no dejar margen de duda ocasionar un ‘abuso del poder’. [Así], la
respecto a la eficacia de los derechos que jus- equidistancia entre los particulares se sus-
tamente son objeto de prestación del referido pende o se quebranta cuando a algunos de
servicio público, esto es, respecto a los dere- ellos se los encarga de la prestación de un
chos sociales. Y así lo declara expresamente. servicio público, o el poder social que,
La perspectiva asumida por la Corte, como ve- por otras causas, alcanzan a detentar pue-
remos a continuación, se ve sustentada en dos de virtualmente colocar a los demás en
razones de gran alcance que se verán reprodu- estado de subordinación o indefensión.
cidas en casi toda su jurisprudencia sobre este La idea que inspira la tutela, que no es otra
tema: en primer lugar, la Corte asume una po- que el control al abuso del poder, se predi-
sición de principio al considerar que el deber ca de los particulares que lo ejercen de ma-
de solidaridad que encarna el Estado Social nera arbitraria”6.
134
ANÁLISIS Y CRÍTICA
Bajo esta óptica, la Corte Constitucional re- “De tal suerte, y esta ha sido la posición
solvió el caso Sandra Patricia Patiño Uribe reiterada por la jurisprudencia de la Cor-
c/Jardín Infantil Santa María, donde la re- te, que el derecho del que goza usualmen-
currente reclamaba la protección del derecho te toda parte contractual a dejar de cumplir
fundamental de su menor hijo a la educación, con sus prestaciones cuando su contrapar-
el cual había sido vulnerado al retirársele del te ha incumplido previamente encuentra en
plantel de estudios en el que venía cursando el este caso un límite (...). El interés más al-
Jardín, debido a la falta de pago de las pensio- tamente reivindicable en todo ese concur-
nes. La Corte consideró establecer, en primer so de esfuerzos, en tanto es el fin último y
lugar, la naturaleza de la relación que unía al más auténtico de la educación, hace preva-
menor con el centro educativo particular, de- lecer en el tiempo de manera independien-
finiendo, por lo tanto, los bienes jurídicos que te el derecho del educando que no puede
se encontraban en juego. En este punto, el co- verse suspendido por el derecho del edu-
legiado colombiano sostuvo: cador a recibir su natural estipendio. Aquí
prevalece el derecho del educando, sin
“Esta Corporación ha sostenido que la re-
perjuicio de que exista el del educador, y
lación entre un estudiante y un plantel edu-
con ello los medios jurídicos para hacerlo
cativo privado tiene dos facetas. Por una
valer”8.
parte existe una relación contractual en la
que, en virtud del ejercicio de la autonomía En el caso particular, sin embargo, la Corte
de la voluntad y el derecho a la libre em- añade un argumento adicional que, como ve-
presa (art. 333 CP), dos sujetos de derecho remos luego, justifica en gran medida la preva-
se comprometen a cumplir con una serie lencia de la tutela de los derechos sociales sobre
de deberes con el objeto de recibir, en con- los derechos subjetivos privados de los particu-
trapartida, una serie de derechos. Por otra lares y tiene que ver con la gravedad que puede
parte, se trata de un particular (plantel edu- revestir la suspensión de la prestación de servi-
cativo) que, por autorización y bajo la vi- cios esenciales como la salud y la educación, de
gilancia oficial, presta el servicio público cara a su carácter de condiciones imprescindi-
de educación. Esta segunda faceta impli- bles para el disfrute de una vida digna. Así, lo
ca que en la relación entre una institución, manifiesta la Corporación colombiana:
como el Jardín Infantil Santa María, y un
“Una de las principales razones que justi-
estudiante, como Juan Sebastián Osorio
fican obligar a un plantel educativo priva-
Patiño, está en juego el ejercicio de una
do a continuar prestando el servicio, a un
garantía constitucional fundamental, que
estudiante cuyos padres o responsables no
impide tratarla como una mera relación
han cancelado sus obligaciones, es la mag-
contractual entre el plantel y la madre del
nitud del efecto nocivo que tiene sobre el
niño”7.
menor la interrupción abrupta del proce-
Sosteniéndose en su doctrina anterior, respec- so educativo. La especial protección de la
to a la función social que cumplen los particu- que gozan los niños a la luz de la Consti-
lares que brindan un servicio público y, sobre tución, impide que a la mitad del año lec-
todo, atendiendo a la importancia y trascen- tivo, y por razones ajenas al ámbito acadé-
dencia del bien iusfundamental en cuestión, la mico, al menor se le suspenda su proceso
Corte decididamente enuncia: formativo”9.
“
ció la Corte Constitucional en 1994, Ley General de Educa-
[L]a eficacia de los
el caso João Alberto Cariaga derechos sociales fren- ción, la cual acogía como legí-
Pérez c/Universidad Autóno- te a particulares ... es- timo el cobro que los colegios
ma del Caribe, donde el recu- taría constituida por ... particulares hacían de unos
rrente, estudiante universitario la función que cumple bonos para incrementar el ca-
de esta casa de estudios priva- el derecho social como pital social de las empresas
da, demandó el recibo de sus principio rector de ac- educativas, independiente de
exámenes preparatorios a efec- ción legislativa y que la matrícula y pensión de es-
tos de graduarse en la carrera puede servir de sus- tudios ya cobradas a sus alum-
de periodismo, los cuales no tento para restringir el nos. La disposición cuestiona-
eran admitidos por la univer- alcance de la libertad da –alega la Corte– vulnera el
de empresa de los par-
”
sidad, dado que este mante- ticulares ... derecho a la educación y con
nía una deuda acumulada de él el principio de igualdad de
varios semestres impagos. La oportunidades, en tanto gene-
Corte Constitucional de Co- ra una carga impositiva fuerte
lombia otorgó la tutela constitucional y orde- para el acceso a la educación, dando por tan-
nó a la universidad demandada recibir los exá- to oportunidad de estudios solo a una pequeña
menes preparatorios del recurrente, siempre minoría, que pueda costear esas sumas, frente
con base en la preeminencia del derecho so- a quienes no cuentan con los recursos econó-
cial fundamental a la educación sobre el in- micos suficientes; atentando, con ello contra
terés pecuniario de la empresa privada, pero la finalidad social que es esencial al proceso
precisando que la gravedad de la afectación educativo. Afirma la Corte:
del derecho no estribaba, como en el anterior
“La disposición acusada atenta contra la
caso, en la interrupción intempestiva del servi-
igualdad, muy específicamente a la de
cio y en el perjuicio que ello podía ocasionar
oportunidades, al introducir una odio-
sobre el proceso educativo del alumno, sino en
sa discriminación entre quienes sí pueden
la imposibilidad material de que este culmine
asumir los costos del pago de los denomi-
su carrera universitaria, dada la especial situa-
nados ‘bonos’ y quienes en razón de su
ción de vulnerabilidad económica en la que se
situación económica no pueden hacerlo,
encontraba10.
surgiendo así un núcleo privilegiado, por
Por último, cabe recalcar el caso de los Bo- la sola razón de su poder económico, que
nos Educativos en Escuelas Privadas, don- en nada beneficia ni contribuye al trato
de la Corte Constitucional de Colombia de- igualitario que inspira nuestra Carta Polí-
clara inexequible, esto es, inconstitucional el tica (...).
10 Así lo expresa la Corte: “En principio, el actor se encuentra obligado al pago de los valores que adeuda por concepto de ma-
trícula. En ese sentido, en ninguna irregularidad se incurre cuando la Universidad, dando cumplimiento al reglamento estudiantil
y de bienestar universitario, impide la presentación de exámenes finales y de exámenes supletorios a los estudiantes que no se
encuentran a paz y salvo financiero con la entidad y cuando supedita la realización de los exámenes preparatorios al pago de los
derechos correspondientes. No obstante, en el caso presente se encuentra demostrado que el actor se halla en imposibilidad de
cubrir esos valores y ante ello, la postergación de sus exámenes preparatorios al cumplimiento de una condición que está en ma-
nifiesta incapacidad de cumplir implicaría la imposibilidad de presentar tales exámenes, con lo que se frustraría definitivamente
su derecho a obtener un título profesional como culminación de sus estudios universitarios.
En este caso, la tensión que se advierte entre el derecho fundamental a la educación de que es titular el actor y el derecho de la
Universidad a recibir el pago de las matrículas de los últimos semestres se encuentra matizada por la situación de debilidad ma-
nifiesta en que se encuentra el accionante en atención a sus muy limitadas condiciones económicas (…). En estas circunstan-
cias, la Corte advierte que con la postura asumida por la Universidad se está vulnerando el derecho fundamental a la educación
del actor pues, en la situación precisa de que da cuenta la actuación, condiciona el recibo de los exámenes preparatorios a la
realización de un pago que, si bien constituye una manifestación del legítimo derecho a una remuneración por la prestación del
servicio público de educación, desconoce las circunstancias de vulnerabilidad en que se halla el actor por sus muy limitadas con-
diciones económicas”. Corte Constitucional de Colombia, T-388/01.
136
ANÁLISIS Y CRÍTICA
138
ANÁLISIS Y CRÍTICA
salud. La Corte ratifica el principio de que de Salud del Brasil, donde su madre lo lleva
el derecho fundamental a la salud tiene luego de que este sufre una recaída en su en-
un espacio también en las relaciones en- fermedad, ingresando en buenas condiciones
tre particulares y que el Estado tiene la fa- físicas, el 1 de octubre de 1999. Luego de dos
cultad y en ocasiones el deber de intervenir días y tras una aparente descompensación, la
para equilibrar relaciones de poder desigua- víctima es sometida a medidas de contención
les en este campo contractual y asegurar el física, que se prolongaron durante la noche. El
respeto del derecho por parte de empresas día 4 de octubre, cuando su madre acude a vi-
y particulares”14. sitarlo, lo encuentra sangrando, con hemato-
mas, con la ropa rota, sucio y oliendo a excre-
3. La Corte Interamericana de Derechos mento, con las manos amarradas hacia atrás,
Humanos y el caso Ximenes Lopes c.
Brasil con dificultad para respirar, agonizante, gri-
tando y pidiendo auxilio a la policía. Ante el
Como ha dicho Christian Courtis, el caso Da- clamor de su madre, el director clínico de la
mião Ximenes Lopes c. Brasil es relevante por institución le aplica una medicina, pero Xime-
varias razones. En primer lugar, porque repre- nes Lopes fallece a las 11:30 de ese día 4 de
senta el inicio del control supranacional de la octubre de 1999. A partir de allí sigue una his-
Corte sobre un país que, a pesar de los graves toria de impunidad respecto a la responsabili-
problemas de violación de derechos humanos dad de la institución psiquiátrica y los médicos
que había afrontado, había estado excluido de que estuvieron a cargo. Con base en la denun-
la competencia contenciosa de la Corte: Bra- cia de los familiares, la Comisión Interameri-
sil. En segundo lugar, porque es la primera vez cana de Derechos Humanos presenta el caso
que la Corte avanza sobre temas sobre los cua- ante la Corte alegando violaciones a los artícu-
les no había tenido oportunidad de pronunciar- los 4 (derecho a la vida), 5 (derecho a la inte-
se, referidos a los derechos de una persona que gridad personal), 8 y 25 (derecho a un recurso
padece problemas de salud mental en un cen- efectivo y garantías judiciales) de la Conven-
tro de internamiento psiquiátrico. Por último, ción Americana sobre Derechos Humanos. La
y en lo que aquí importa, el caso permite ver la Corte mediante sentencia de fecha 4 de julio de
situación de violación a los derechos humanos 2006 condena al Estado brasileño por vulnera-
que muchas veces se produce en instituciones ción del derecho a la vida e integridad física, al
privadas que brindan un servicio público, la no haber tomado medidas adecuadas para evi-
vinculación de los derechos humanos en este tar el daño a la víctima y omitiendo su deber de
ámbito y las responsabilidades del Estado en regular y fiscalizar la atención médica de salud
esta materia15. en hospitales psiquiátricos. También lo conde-
Los hechos del caso se producen como conse- na por vulnerar el derecho a un recurso efectivo
cuencia del internamiento de Damião Xime- y garantías judiciales, dada la irrazonable canti-
nes Lopes, quien padecía problemas de salud dad de tiempo transcurrido desde que sucedie-
mental, en la Casa de Reposo Guararapes, ins- ron los hechos sin que hasta ese momento se
titución psiquiátrica privada, que sin embargo haya encontrado un responsable de lo ocurrido
se encontraba en el marco del Sistema Único en la Casa de Reposo Guararapes.
14 ABRAMOVICH, Víctor y PAUTASI, Laura. “El derecho a la salud en los tribunales. Algunos efectos del activismo judicial sobre
el sistema de salud en Argentina”. En: Salud Colectiva, N° 4 (3), Buenos Aires, setiembre-diciembre de 2008, p. 274. En: <http://
[Link]/public/saludColectivaNuevo/publicacion12/[Link]>. Un resumen de la jurisprudencia argentina en este pun-
to puede hallarse también en: COURTIS, Christian: “La aplicación de tratados e instrumentos internacionales sobre derechos hu-
manos y la protección jurisdiccional del derecho a la salud en la Argentina: Apuntes críticos”. En: El mundo prometido. Escritos
sobre derechos sociales y derechos humanos. Fontamara, México, 2009, pp. 146-158.
15 COURTIS, Christian: “La muerte en una institución psiquiátrica en la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Hu-
manos. El caso Damião Ximenes Lopes c. Brasil”. En: El mundo prometido. Ob. cit., pp. 253-254.
16 Corte Interamericana de Derechos Humanos, caso Damião Ximenes Lopes c. Brasil, sentencia de 4 de julio de 2006, párrafos 86
y 87.
17 Corte Interamericana de Derechos Humanos, caso Damião Ximenes Lopes c. Brasil, sentencia de 4 de julio de 2006, párrafo 89.
18 Para una consideración de los servicios esenciales como bienes públicos FISK, Milton: Bienes públicos y justicia radical. Una mo-
ralidad política para la resistencia solidaria. Programa Editorial Universidad del Valle, Cali, 2004, específicamente sobre la salud
como bien público, pp. 179-224.
19 Corte Interamericana de Derechos Humanos, caso Damião Ximenes Lopes c. Brasil, sentencia de 4 de julio de 2006, párrafo 96.
140
ANÁLISIS Y CRÍTICA
“
te Interamericana en este tema acepción política, por tanto,
[L]a prestación del
es clave y guarda gran relación servicio educativo se implicarían normas de direc-
con la invocación que, a nivel sustenta en una rela- ción política que podrían satis-
interno, hacen los Estados de ción de carácter con- facer la igualdad en dos senti-
sus obligaciones en materia de tractual ... por lo que dos: en primer lugar, mediante
protección de derechos socia- al momento de efec- la implementación de un siste-
les que se encuentran a cargo tuar la ponderación ma estatal de prestación más
de particulares. Así, como vi- esta libertad tampoco integral de bienes y servicios
mos en el caso Hospital Britá- debe quedar desaten- esenciales como salud, edu-
dida o limitada exce-
”
nico resuelto por la Corte Su- cación, vivienda y seguridad
prema de Justicia argentina, sivamente. social; y, en segundo lugar,
esta Corporación basó su de- mediante la limitación de las
cisión, entre otros argumentos, libertades de terceros y la im-
en la obligación internacional que había ad- posición de deberes de solidaridad a estos con
quirido el Estado argentino en materia de pro- el objeto de lograr una distribución más justa
tección del derecho a la salud, lo cual le ha- de recursos. En este último punto se ha anota-
bilitaba para regular el servicio de salud que do, con carácter general, la imposición de de-
brindaban los particulares, no solo en cuan- beres de solidaridad contributiva a todos los
to a la calidad de la atención, sino sobre todo ciudadanos, a efectos de cooperar en el cum-
en cuanto a la previsión de discriminación por plimiento de los fines del Estado. Sin embar-
motivos económicos (como sucedió en el caso go, parece ser, de lo hasta aquí expuesto, que
de la imposición de la cobertura del VIH), li- las normas que contienen derechos sociales,
mitando con ello la libertad contractual y los no solo actuarían en este plano, sino que po-
intereses pecuniarios de la empresa prepaga. drían representar, en algunos casos y ante de-
terminadas circunstancias, normas de acción
4. Colofón política que limiten también directamente las
Fernando Atria ha planteado en un profundo libertades y los intereses patrimoniales de par-
como polémico trabajo que los derechos so- ticulares, de cara a resguardar la dimensión so-
ciales no pueden constituir derechos subje- cial de la prestación de los servicios públicos
tivos, sin que con ello no se desnaturalice la que brindan las empresas privadas. El funda-
función igualitaria que ellos cumplen en la so- mento de esta imposición, como vimos en los
ciedad; motivo por el cual él propone reivindi- casos Hospital Británico y Bonos Educativos
car el concepto político de derechos20. Aunque en Escuelas Privadas, es el carácter siempre
el filósofo chileno no lo explicita, este enten- iusfundamental del derecho social cuya pres-
dimiento político de los derechos sociales su- tación se realiza por particulares, como la in-
pondría que, a nivel de la decisión política, los terdicción de la arbitrariedad y la prohibición
valores igualitarios que ellos representan, di- de discriminación por motivos económicos,
reccionen la construcción de un sistema dis- que muchas veces se produce en este ámbito.
tributivo más igualitario y justo, frente a una Deberíamos sin embargo a ello añadir, que en
sociedad que actualmente se decanta más por un contexto donde el Estado ha renunciado a
una protección de los derechos sociales solo muchas de sus obligaciones en materia de de-
en perspectiva de mínimos. rechos sociales o ha reducido su satisfacción a
20 ATRIA, Fernando. “¿Existen derechos sociales?”. En: Discusiones. Derechos Sociales. N° 4, Doxa, Biblioteca Virtual Miguel de
Cervantes, Alicante, 2004, p. 15, disponible en <[Link]
142
ANÁLISIS Y CRÍTICA
contractual, que deba ser resuelta al ampa- encuentren bajo la administración de empre-
ro de las normas de Derecho Privado, en la sas privadas; es decir, se extiende la eficacia
medida que el servicio brindado por la de- horizontal de los derechos fundamentales, in-
mandada es considerado como un servicio cluso a los derechos sociales. Así lo expresa el
público, el cual atiende a la prestación de TC, señalando que:
un específico derecho social fundamental
“En este sentido, la eficacia frente a par-
como el derecho a la educación”21.
ticulares de los derechos fundamentales
La perspectiva con que el Tribunal aborda el no se proyecta solo al ámbito de los clá-
caso parece, sin embargo, situarse en un plano sicos derechos civiles y políticos, como el
mucho más amplio y general, cuando expresa honor, la asociación o el debido proceso,
que “la presencia e importancia de la empresa sino que encuentra un particular terreno de
privada en la vida económica y social del país desenvolvimiento en los denominados de-
es cada vez mayor, lo cual puede generar, ade- rechos económicos, sociales y culturales o
más de grandes beneficios en atención al pro- derechos de segunda generación”23.
greso material, serios peligros en el ejercicio
Entrando al fondo del asunto, el Tribunal esti-
de determinados derechos iusfundamentales.
ma necesario resaltar que, no obstante hallarse
En este marco, es también de especial preo-
involucrado, en el caso concreto, un derecho
cupación la prestación que las empresas pri-
de orden iusfundamental, como el derecho a la
vadas brindan, hoy, de servicios considerados
educación, ello no debe hacer perder de vista
esenciales y que atienden necesidades básicas
que la prestación del servicio educativo se sus-
de la población, calificadas por nuestra Cons-
tenta en una relación de carácter contractual,
titución como derechos fundamentales, como
que se desenvuelve bajo el ámbito de la liber-
es el caso por ejemplo de la salud, la educa-
tad de empresa y gestión de una universidad
ción y las pensiones de cesantía”22. En dicho
privada; por lo que, al momento de efectuar la
contexto, la preocupación del Tribunal por la
ponderación esta libertad tampoco debe que-
ampliación del marco de realización de los de-
dar desatendida o limitada excesivamente24.
rechos fundamentales en el ámbito privado lo
Así, en el marco del principio de concordancia
hace llevar a expandir, por la misma razón, el
práctica, el TC sostiene:
marco de actuación de la justicia constitucio-
nal, la cual, sin embargo, parece tener un ele- “De lo que se trata entonces, en el presen-
mento nuevo: no se trata ya solo de impedir te caso, es de preservar el mayor equili-
que los particulares restrinjan los márgenes de brio posible entre la continuidad del servi-
libertad de las personas, sino que el rol de la cio educativo sin discriminación de ningún
justicia se amplía a la protección del acceso tipo como parte del contenido esencial del
a los medios esenciales para la realización de derecho a la educación y la potestad de la
una vida digna, aun cuando estos medios se empresa privada de recibir la prestación
“
búsqueda de la forma de di- niales, legítimamente preten-
[N]o solo se afecta,
cho equilibrio es importan- con dicha medida, el didos por la universidad. No
te tener en cuenta, por tanto, acceso y la continuidad es esta, sin embargo, como
el principio de concordancia del proceso educativo, veremos en la parte final de
práctica que este Colegia- produciéndose una dis- este trabajo, la única forma de
do ha recogido permanente- criminación por moti- atribuirle al interés económi-
mente como principio orien- vos económicos, sino co de la empresa un atributo
tador de la interpretación que también se produ- fundamental.
constitucional. De acuerdo ce una aflicción en el En cuanto al examen de ido-
ámbito espiritual de la
”
a este, la solución brindada neidad, el Tribunal afirma,
al caso debe optimizar en el persona ...
con claridad, que efectiva-
mayor grado posible la vir- mente la medida de suspen-
tualidad jurídica de los prin- sión del alumno era idónea
cipios en juego, de modo que los derechos –“altamente protectora” afirma el TC– para
o principios constitucionales en conflicto garantizar la libertad de acción de la empresa
mantengan, luego de la solución brindada, y su posibilidad de cobrar la pensión de estu-
un determinado ámbito de vigencia”25. dios adeudada. Por su parte, en la evaluación
Finalmente, al llevar adelante el test de pro- de la necesidad de la medida, el Tribunal sos-
porcionalidad, el Tribunal examina la medida tiene que el medio alternativo que se podría
de intervención sobre el derecho a la educa- plantear en este caso, es decir, procurar el co-
ción, consistente en la suspensión del servicio bro en la vía civil, si bien es menos lesivo del
educativo, con la consecuente interrupción del derecho a la educación del demandante, no es
ciclo de estudios, y lo relaciona con la satis- igualmente idóneo a la medida implementa-
facción que esta medida pretende brindar del da por la universidad 27 para garantizar el pago
derecho de la universidad a cobrar el monto y su libertad de acción . Si bien es correcta la
adeudado de la pensión de estudios26. Habría apreciación del Tribunal, parece claro que el
que decir, en primer lugar, que parece no po- Colegiado omite, en este punto, la evaluación
derse realizar una ponderación entre bienes de otro medio alternativo, que fue planteado
que revisten un valor distinto, esto es, entre por el demandante, y que finalmente utiliza-
un derecho fundamental y un derecho subje- ría el propio TC como medio alternativo su-
tivo privado. Sin embargo, es necesario tener ficiente para alcanzar el objeto del cobro que
en cuenta, como sostuvo el Tribunal al esta- pretendía la universidad. Este otro medio es el
blecer las premisas del caso, que el derecho cobro de la pensión de estudios al inicio del
a la educación en la controversia planteada ciclo siguiente, junto con la matrícula. El re-
no es un bien que venga exigido directamen- sultado, sin embargo, parece que hubiera sido
te por la Constitución, sino que es brindado el mismo, dada la inferioridad de idoneidad de
merced a un contrato de carácter privado en- esta medida en relación con la empleada por la
tre el demandante y la universidad emplaza- entidad demandada. Sin embargo, al acercar-
da; de lo que se colige que la obligación del se este medio alternativo, en mayor grado, a
particular de respetar el derecho fundamental la realización del fin que se pretendía, esto es,
viene ligado indefectiblemente a su derecho a al ser más idóneo que el anterior para efecti-
la libertad de acción y a la libertad de empre- vizar el cobro de la pensión y al mismo tiem-
sa, como núcleo duro donde se engarzan los po menos lesivo del derecho fundamental a la
144
ANÁLISIS Y CRÍTICA
educación del demandante, podía el Tribunal no poder rendir los exámenes, sean estos
avanzar hacia una preestructuración del exa- parciales, de unidad o finales, deja al es-
men de proporcionalidad en sentido estricto28, tudiante en tal desventaja que difícilmen-
de modo de que la resolución de dicho examen te pueda considerarse que superaría sa-
final se realice de un modo más sencillo. tisfactoriamente el ciclo de estudios, con
la consiguiente pérdida del tiempo inver-
Por último, en el examen de proporcionalidad
en sentido estricto el Tribunal encuentra que tido en los estudios adelantados, el regis-
el grado de afectación del derecho fundamen- tro desaprobatorio de las notas por causas
tal a la educación resulta grave, desde que la no académicas y la interrupción del proce-
prohibición de rendir exámenes al estudiante so de aprendizaje técnico y científico. Si
impago puede hacerle perder el ciclo académi- a ello sumamos que, según el Reglamento
co, pudiendo incluso producirse la interrupción de la Universidad emplazada, también se
abrupta del ciclo regular, con la consecuente le impedía al estudiante moroso el ingreso
pérdida del esfuerzo ya realizado y de los exá- al campus universitario, ello representa en
menes ya superados. Aquí, parece que el Tri- la práctica una interrupción abrupta del ci-
bunal se coloca en la posición del estudiante clo de estudios, que afectaría gravemente
universitario y en la aflicción que le puede oca- la continuidad intrínseca al servicio educa-
sionar dejar un ciclo a poco de concluirse por tivo garantizada como un contenido básico
el mero hecho de atrasarse en algunas pensio- del derecho a la educación”29.
nes de estudio, lo cual no solo afecta el proceso Frente a ello, el grado de importancia de la
educativo emprendido, sino parece conculcar medida de prohibición de rendir exámenes y
seriamente la dignidad del educando, minusva- de suspensión del servicio educativo, de cara a
lorándose su capacidad académica y el traba- la satisfacción de la libertad de empresa y ges-
jo realizado durante el ciclo avanzado. Parece tión de la universidad y de su pretensión de
pues, en dicho contexto, que no solo se afecta, cobrar la pensión de estudios atrasada se re-
con dicha medida, el acceso y la continuidad vela –según el Tribunal– como leve, y ello no
del proceso educativo, produciéndose una dis- porque la libertad de acción de la empresa y de
criminación por motivos económicos, sino que su derecho al cobro de la pensión se presen-
también se produce una aflicción en el ámbito te como de valor escaso, sino porque la satis-
espiritual de la persona del estudiante universi- facción de este derecho no era limitada grave-
tario. Lo dice así el Tribunal: mente, pues como ya dijimos –y así lo sostiene
“La medida de impedimento de rendir el TC– el cobro de la deuda pendiente podía
los exámenes por falta de pago de la pen- realizarse perfectamente durante la matrícula
sión de estudios se presenta como una me- del siguiente ciclo de estudios30. Con esta sa-
dida de intervención grave o fuerte en el lida, parece querer el Tribunal brindar la so-
derecho del estudiante a recibir de modo lución más justa al caso, prestando atención
regular y continuo el servicio educativo, a la naturaleza iusfundamental del conflicto
de forma tal que pueda acceder en térmi- y a la dimensión social del servicio educativo
nos adecuados a la formación universita- prestado por la universidad privada31, además
ria brindada. Es evidente que el hecho de de a las especiales condiciones materiales
28 Sobre la preestructuración del examen de proporcionalidad en sentido estricto vide CLÉRICO, Laura: “El examen de proporciona-
lidad: entre el exceso por acción y la insuficiencia por omisión o defecto”. En: El principio de proporcionalidad en el Derecho con-
temporáneo. Cuadernos de análisis y crítica a la jurisprudencia constitucional N° 8. Miguel Carbonell y Pedro P. Grández Castro
(coordinadores). Palestra, Lima, 2010, pp. 135-136.
29 STC Exp. Nº 00607-2009-PA/TC, f. j. 14.
30 STC Exp. Nº 00607-2009-PA/TC, f. j. 14.
31 Así lo declara expresamente el Tribunal, cuando rescata al igual que las cortes colombiana y argentina, la función social de estas
empresas privadas: “En la tarea de hacer a la sociedad más humana y más justa, por medio de la educación, las empresas priva-
das juegan un rol trascendental. Ellas no deben perder nunca de vista que tienen frente a sí un derecho esencial para el desarrollo
de todo ser humano y primordial para alcanzar la justicia que tanto reclaman nuestros países. Por ello, su labor no debe desarrollar-
se solo en la búsqueda de un mero interés económico, sino que debe representar ese espíritu de solidaridad y humanidad que toda
institución universitaria tiene como esencia misma de su función social y educativa”. STC Exp. N° 00607-2009-PA/TC, f. j. 15.
32 En este sentido, el Tribunal expresa: “cuando el estudiante cumple adecuadamente su obligación de estar al día en el pago de
la pensión no solo asume y cumple la obligación contractual establecida, sino que cumple su deber de colaborar con la buena y
adecuada marcha de la universidad. La exigencia de una educación de calidad, planteada a la universidad privada, debe corres-
ponderse así con la exigencia del pago oportuno de las pensiones que, como parte de su compromiso con la comunidad univer-
sitaria, le corresponde al estudiante, máxime si la reclamada excelencia académica (profesores de nivel adecuado, infraestruc-
tura apropiada, bibliotecas y demás servicios) es sostenida, en gran medida, por los ingresos provenientes de las pensiones de
estudios”. STC Exp. N° 00607-2009-PA/TC, f. j. 14.
146
ANÁLISIS Y CRÍTICA
sociales contenidos en el servicio público, es esta sobre otras manifestaciones de la vida so-
el expresado por la Corte Constitucional de cial. En dicho marco, y con el objeto de equili-
Colombia, en el sentido de que, dada la rela- brar razonablemente la distribución de bienes
ción de poder en que se ubica un particular al en la sociedad, y si es que esta aún quiere pre-
prestar un servicio, se convierte en una ame- ciarse de ser calificada como sociedad justa,
naza a los derechos fundamentales el ejercicio resulta admisible imponer sobre las empresas
arbitrario que pueda hacerse del mismo. Este privadas que brindan servicios públicos deter-
argumento no nos parece, sin embargo, muy minados deberes de solidaridad, a efectos de
relevante y nada aporta, de modo específico, a que colaboren directamente con la reconstruc-
la discusión respecto al fundamento de la im- ción de los equilibrios tan necesarios en la so-
posición de deberes de solidaridad a los par- ciedad (argumento de justicia y equidad).
ticulares. Y es que la amenaza de arbitrariedad Finalmente, aun cuando pudiera ser aceptada,
de un particular, considerada su situación de a nivel moral y jurídico, la imposición de de-
superioridad, puede producirse en cualquier beres de solidaridad a particulares y, por ende,
circunstancia y puede afectar cualquier dere- considerarse como fundamentada la eficacia
cho, del mismo modo que lo puede hacer el de los derechos sociales frente a particulares
Estado, dada su capacidad para imponer con- en el caso de prestación de servicios públicos,
ductas sobre los individuos. En todo caso, este un problema más tendríamos que afrontar, y
argumento nos proporciona una razón para el es el relativo a las consecuencias, en el orden
control y la procedencia de los recursos o pro- económico, que podría generar sobre la em-
cesos constitucionales correspondientes. presa privada la decisión que restringe el in-
Existe, sin embargo, otro argumento que no terés patrimonial de la empresa en nombre de
ha sido suficientemente recogido ni discuti- un deber de solidaridad. Aquí el punto de dis-
do, pero que puede resultar relevante de cara cusión viene dado por las repercusiones que
a la justificación de la imposición de deberes puede traer, por ejemplo, una decisión judi-
de solidaridad, y que se ubica en el marco mu- cial, que impone la inclusión de determinada
cho más amplio del contexto social y políti- cobertura médica, o la continuidad del servi-
co en el cual se desenvuelve el mundo actual. cio educativo pese a la falta de pago, o el ren-
El problema generado por la deficiente pro- dimiento de exámenes, también con ausencia
tección brindada por el Estado a la satisfac- de la debida contraprestación; o de una me-
ción de bienes básicos y la transferencia de dida legislativa, que obliga el acogimiento de
muchas competencias en esta materia a par- determinadas prestaciones de salud a empre-
ticulares, hace que las personas dependan cada sas prepagas, u ordena la restricción de cier-
vez más de bienes que estos ofrecen para la tos ingresos económicos en escuelas privadas.
protección adecuada de sus necesidades bási- El cuestionamiento o la crítica, en este extre-
cas, como salud y educación. En este contex- mo, vendría desde la orilla del Análisis Eco-
to, resulta altamente discutible que los bienes nómico del Derecho, el cual entiende en una
esenciales para una vida digna puedan quedar de sus versiones, que el Derecho debe procu-
simplemente librados al juego de la oferta y la rar reducir los costes de transacción de toda
demanda, restringiendo el acceso a una gran operación jurídica, con el objeto de que, tenida
parte de la población y generando con ello en cuenta la eficiencia de la medida dispuesta,
grandes brechas de desigualdad (argumento el resultado sea la “maximización de la rique-
de escasez y de igualdad). Por otro lado, en za”. De acuerdo con esta ala del análisis eco-
el contexto actual, de un mundo globalizado y nómico, dirigida por Richard Posner, la efi-
fuertemente economicista, parece ser que las ciencia constituye un valor del ordenamiento
reglas de distribución de beneficios y recursos jurídico, puesto que permite, en términos grá-
se han inclinado hacia la empresa privada (so- ficos, “aumentar el tamaño del pastel”, posi-
bre todo la de gran escala) y han privilegiado a bilitando con ello un mayor bienestar general
para la sociedad33. El problema con esta pos- la disminución de recursos, a través de me-
tura es, de acuerdo con Calabresi, la conside- didas ineficientes, a un punto tal, que las ne-
ración unilateral que se hace del principio de cesidades de la población sean satisfechas en
maximización de la riqueza, considerándolo, grados muy mínimos37. Por otro lado, debe ad-
sin más, un valor fundante del orden jurídi- mitirse que, satisfechos los principios de justa
co34. Según este autor, la maximización o efi- distribución de recursos, puede resultar posi-
ciencia, no pueden considerarse por sí solos tivo lograr un mayor grado de bienes o recur-
valores del ordenamiento, sino que requieren sos, pues ello redundará en mejores condicio-
una complementación adecuada con el princi- nes para el libre desarrollo de la persona y el
pio de distribución justa de bienes, el cual in- florecimiento de todas sus capacidades, en el
cluso tiene preeminencia sobre aquel. De este seno de una sociedad más desarrollada38.
modo, según Calabresi y en ello le sigue Libo-
rio Hierro, no puede admitirse una medida que Aplicada esta idea, al ámbito de la eficacia de
tenga como objeto mejorar la riqueza general los derechos sociales en las relaciones entre
de unos cuantos, sin sujetar antes dicha medi- particulares, tenemos que una medida, legisla-
da a una adecuada distribución de los bienes o tiva o judicial, que se adopte con el objeto de
compensación por las pérdidas35. limitar el libre accionar de una empresa priva-
da que presta un servicio público, en aras de
Esto es relevante, porque de acuerdo con la co- proteger el contenido social del derecho fun-
rriente fuerte del análisis económico, las medi- damental en juego, debe tomar en cuenta, tam-
das de intervención en el libre accionar de las bién, la ratio de la eficiencia que ostente di-
empresas, y que imponen sobre estas cargas cha medida, en tanto dicho valor instrumental
económicas en nombre de la solidaridad, de- no puede ser eliminado, bajo el riesgo de per-
berían ser desechadas, pues disminuyen el vo- judicar gravemente la viabilidad de la empre-
lumen de ganancias y no logran ser eficientes, sa y con ella la propia calidad o prestación del
dado que otorgan derechos (los servicios presta- servicio brindado. Este –pensamos– represen-
dos) sin ninguna retribución a cambio. Sin em- ta el límite de cualquier decisión que se adop-
bargo, habría que reiterar en este punto que no te en esta materia y significa la frontera tam-
puede considerarse justo, en modo alguno, aten- bién de lo que moralmente puede soportar o se
der solo al crecimiento económico de las empre- le puede exigir a un particular al imponerle los
sas, sin ninguna atención a la dimensión social deberes de solidaridad reseñados en el presen-
de los bienes que se encuentran en juego. te trabajo. Aunque el Tribunal Constitucional
Con todo, creemos necesario asumir, de al- peruano no lo explicitó, en la fundamentación
guna forma, la crítica que viene impuesta por del caso Flavio Roberto Jhon Lojas, pare-
el análisis económico, en la versión modera- ce que lo tomó en cuenta, cuando manifestó
da defendida por Guido Calabresi. Si bien no que “le corresponde al estudiante [el pago de
puede considerarse la riqueza o la eficiencia la pensión de estudios], máxime si la reclama-
como un valor en sí mismo, de cierta mane- da excelencia académica (profesores de nivel
ra puede funcionar, instrumentalmente, para la adecuado, infraestructura apropiada, bibliote-
consecución de algunos objetivos valiosos de cas y demás servicios) es sostenida, en gran
cualquier sociedad36. En primer lugar, no po- medida, por los ingresos provenientes de las
drá considerarse moralmente correcto permitir [referidas] pensiones”.
33 La posición de Richard Posner reseñada en HIERRO, Liborio. Justicia, igualdad y eficiencia. Centro de Estudios Políticos y Cons-
titucionales, Madrid, 2002, pp. 15-37.
34 La posición de Calabresi en HIERRO, Liborio. Ob. cit., pp. 43-49.
35 Ibídem, pp. 49-62.
36 Ibídem, pp. 49-54.
37 Ibídem, pp. 59-62.
38 Ibídem, pp. 99-101.
148
ANÁLISIS Y CRÍTICA
* Nota de Gaceta Constitucional: la RTC Exp. N° 02851-2008-PA/TC, objeto del presente comentario, ha sido publicada en Ju-
risprudencia del Tribunal Constitucional. Tomo 5, Gaceta Jurídica, Lima, mayo de 2010.
** Abogada. Profesora adjunta en el Seminario de Derecho Constitucional de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Ahora bien, el asunto de los profesionales de igualdad es uno de esos conceptos que tienen
enfermería no es nuevo ante la justicia consti- el inconveniente de perder toda transparencia
tucional. Ya en el 2007, el TC emitió la RTC y evidencia tan pronto como uno se pregunta
Exp. N° 08486-2006-PC/TC que declaraba en qué consiste1. En ese sentido, Bobbio ha se-
improcedente una demanda de cumplimien- ñalado que para determinar su significado, o si
to interpuesta por un miembro del gremio de dos entes son iguales o no “es necesario especi-
enfermeros(as) que en esencia solicitaba lo ficar de qué entes se trata y respecto de qué co-
mismo que en este amparo, es decir, que se sas son iguales, o lo que es lo mismo, debe res-
dicten las normas complementarias y regla- ponderse a las preguntas: a) “¿Igualdad entre
mentarias que creen el grado de oficial de quiénes?”; y, b) “¿Igualdad en qué?”2.
Sanidad en la especialidad de Enfermería y
Así, la indeterminación de la igualdad también
regulen el tratamiento inmediato de los dere-
nos lleva a afirmar su carácter relacional, en la
chos de los enfermeros(as) militares (técnicos
medida en que siempre se encontrará vincu-
y suboficiales) licenciados en Enfermería y
lada con algún otro derecho, o supone la com-
colegiados.
paración de dos situaciones. Al respecto, el TC
En ambas resoluciones, el TC no se ha pronun- ha indicado ello en diversas sentencias.
ciado sobre el fondo. Otro argumento utilizado
La igualdad es un principio reconocido en el
por el Colegiado es que el proceso de amparo
ordenamiento peruano. Se encuentra patente en
no es el indicado para establecer la adecuación
la Constitución de 1993 y en las declaraciones
o inadecuación de la regulación normativa de
y los principales tratados de protección de de-
la situación de los enfermeros(as) militares en
rechos humanos que han sido ratificados por el
el Ejército peruano. No queda claro qué es lo
Perú como la Convención Americana sobre De-
que quiere decir el TC con esta afirmación, es
rechos Humanos, el Pacto Internacional de De-
decir, si es este un tema amparable por medio
rechos Civiles y Políticos, la Declaración Uni-
de un proceso constitucional o es una cuestión
versal de Derechos Humanos, entre otros.
de opción legislativa o reglamentaria.
En ese sentido, debe ser entendida como un
En síntesis, esta resolución nos permite abor-
mandato de optimización, es decir como una
dar temas vinculados con la igualdad, la pro-
norma que ordena que se realice algo en la ma-
tección constitucional para los derechos del
yor medida posible, en relación con las posi-
individuo y el papel de la justicia constitucio-
bilidades jurídicas y fácticas. De manera más
nal en este ámbito.
concreta, Sosa y Gutiérrez, haciendo referen-
I. PRINCIPIO Y DERECHO DE IGUAL- cia a un texto de García de Enterría, refie-
DAD. ANÁLISIS A PARTIR DE LA SI- ren que la igualdad-principio debe entenderse
TUACIÓN DE LOS ENFERMEROS(AS) como “aquella pieza que estructura y da senti-
MILITARES DEL EJÉRCITO do a todo el ordenamiento legal, permitiendo
Definir a la igualdad desde el punto de vista entender que el sentido de una ley no está dado
jurídico es una tarea por demás compleja. Y solo por ella, sino que resulta de un supuesto
es que la indeterminación es una característica en el ordenamiento y su relación con las de-
de la igualdad. Como bien señala Garriga, la más normas”3.
1 MATE, R. M. Pensar la igualdad y la diferencia. Una reflexión filosófica. Fundación Argentaría, Madrid, 1995, p. 9. Citado por GA-
RRIGA, Ana. “Igualdad, discriminación y diferencia en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional”. En: Derechos y libertades.
Revista del Instituto Bartolomé de las Casas, año 6, N° 10, 2001, consulta: 30 de abril de 2010, <[Link]
artículo?codigo=251260&orden=188108&info=link>.
2 BOBBIO, Norberto. Igualdad y libertad. ICE de la Universidad Autónoma de Barcelona, Paidós, 1993, p. 33 y ss.
3 GUTIÉRREZ CAMACHO, Walter y SOSA SACIO, Juan Manuel. “Igualdad ante la ley”. En: La Constitución comentada. Gaceta
Jurídica, Lima, 2005, p. 50.
150
ANÁLISIS Y CRÍTICA
En términos concretos, la igualdad tal y como las similitudes sean más relevantes que las
se encuentra planteada en el artículo 2.2 de la diferencias (trato igual a pesar de la diferen-
Carta Magna –todo ser humano tiene derecho cia); y (4) un mandato de trato diferenciado
a la igualdad ante la ley–, puede traducirse en a destinatarios que se encuentren también
dos sentidos: a) como igualdad en el conteni- en una posición en parte similar y en parte
do de la ley; y, b) como igualdad en la aplica- diversa, pero en cuyo caso, las diferencias
ción de la ley. sean más relevantes que las similitudes (tra-
La primera se entiende como una exigencia to diferente a pesar de la similitud)”5.
frente al legislador, un límite a su ejercicio le- Ahora bien, en la demanda se sustenta que los
gislativo y al poder reglamentario, mientras enfermeros(as) militares del Ejército reciben
que la segunda se traduce en un límite a los ór- un trato que afecta la igualdad. Si bien no es-
ganos de aplicación del derecho, de tal forma pecifican entre quiénes se hace dicha distin-
que no puedan modificar de manera arbitraria ción –irrazonable a juicio de los demandantes–
el sentido de sus decisiones en casos iguales4. y tampoco se mencionan las consecuencias de
En igual sentido, si incidimos en su naturale- dicha diferenciación, podemos ensayar algo al
za de principio, Bernal Pulido señala que la respecto.
igualdad puede leerse de manera más concreta De hecho, hay un término de comparación
en cuatro sentidos: con los profesionales de la salud que también
“(1) un mandato de trato idéntico a des- forman parte del Área de Sanidad del Ejérci-
tinatarios que se encuentren en circuns- to, como médicos, odontólogos, veterinarios,
tancias idénticas; (2) un mandato de trato a quienes sí se les otorga el grado de oficial
enteramente diferenciado a destinatarios de Sanidad y les corresponde los ascensos y
cuyas situaciones no compartan ningún beneficios respectivos de su condición. Los
elemento común; (3) un mandato de trato enfermeros(as) por su parte, no son considera-
paritario a destinatarios cuyas situaciones dos oficiales a pesar de que cuentan con un tí-
presenten similitudes y diferencias, pero tulo universitario6.
4 FERNÁNDEZ SEGADO, Francisco. “El principio de igualdad jurídica y no discriminación”. En: Derechos Humanos de las Muje-
res. Movimiento Manuela Ramos, Lima, 1997, p. 177.
Cabe resaltar, asímismo, que el derecho a la igualdad también se define o se puede entender como igualdad material, que se
encuentra igualmente reconocida en el ordenamiento peruano. Al respecto, Mosquera ha señalado que aunque el artículo 2.2 de
la Constitución formula la noción de igualdad de modo tradicional, puede entenderse, sin embargo, que también da cabida a la
igualdad material o real, la cual puede ser entendida como la reinterpretación en el Estado Social de Derecho de la igualdad for-
mal que, teniendo en cuenta la posición real en que se encuentran los ciudadanos, tiende a una equiparación real y efectiva es-
tos. MOSQUERA MONELOS, Susana. “El derecho a la igualdad y no discriminación por razón de religión”. En: El derecho fun-
damental de igualdad. Susana Mosquera Monelos (coordinadora), Palestra, Lima, 2006, p. 34.
La igualdad material, en concreto, es un mandato para los poderes públicos de remover los obstáculos a la igualdad en los he-
chos, lo que puede llegar a suponer, o incluso a exigir, la implementación de medidas de acción positiva o de discriminación in-
versa, lo que encuentra sustento en el artículo 44 de la Constitución que a la letra señala que es deber del Estado, “garantizar la
plena vigencia de los derechos humanos”. CARBONELL, Miguel. “Estudio preliminar. La igualdad y los derechos humanos”. En:
El principio constitucional de igualdad. Lecturas de Introducción. Miguel Carbonell (compilador),Comisión Nacional de Derechos
Humanos, México, 2003, p. 9.
En ese sentido se ha pronunciado el TC en la STC Exp. N° 00261-2003-AA/TC. Así, ha indicado que la igualdad se entiende como
“una expresión de demanda al Estado para que proceda a remover los obstáculos políticos, sociales, económicos o culturales
que restringen de hecho la igualdad entre los hombres”.
En otras palabras, a diferencia de la igualdad formal, “la igualdad material no exige del legislador ni de los otros poderes públicos
que se abstengan de introducir discriminaciones no justificadas, tanto en el contenido como en la aplicación de las normas jurí-
dicas, sino que dicte las medidas necesarias para alcanzar la igualdad efectiva”. GARRIGA, Ana. Ob. cit., p. 89.
5 BERNAL PULIDO, Carlos. “El juicio de igualdad en la jurisprudencia de la Corte Constitucional colombiana”. En: Instrumentos de
tutela y justicia constitucional. Memoria del VII Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional, Ciudad de México. J. Vega
y E. Corzo (eds.). Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, México, revisado el 22
de marzo del 2009, <[Link]
6 El grado de oficial de acuerdo con la Ley N° 28359 (Ley de Situación Militar de los Oficiales de las Fuerzas Armadas) es equi-
valente al de bachiller, es decir, al de formación universitaria. De otro lado, los profesionales universitarios que se asimilan a las
Fuerzas Armadas lo hacen en condiciones de oficiales.
“
diferencia? Si tanto el enfer- jo, a la categoría superior que
[E]l trato distinto que
mero como el veterinario, el reciben los enfermeros(as) le corresponda, sin más con-
médico u el odontólogo tie- en relación con otros pro- sideraciones que los factores
nen grado universitario, ¿por fesionales de la salud tie- de tiempo de servicio y capa-
qué la diferencia en la deter- ne conexión directa con la cidad, tal y como lo establece
minación de los rangos? Creo afectación del derecho al el inciso c) del artículo 7 del
que esto podría sustentarse en trabajo. En específico se Pacto Internacional de Dere-
una visión que configura una afecta el derecho al goce chos Económicos, Sociales y
enfermería militar subordi- de condiciones de traba- Culturales (Pidesc)7.
jo equitativas y satisfacto-
”
nada a las demás profesiones
sanitarias (fundamentalmen- rias ... Por ejemplo, esta norma de
te, a los médicos militares), rango constitucional8 es tenida
lo que impide que estos pue- en cuenta en la Ley del Traba-
dan ser calificados como oficiales. jo de la Enfermera(o) (Ley N° 27669) que es-
tablece en el artículo 9 que el enfermero tie-
Si consideramos a la atención sanitaria como ne derecho a acceder a cargos de dirección y
un proceso integral que supone la cooperación gerencia en igualdad de condiciones que los
multidisciplinar, la integración de los procesos demás profesionales de salud y similares en
y la continuidad asistencial, y evita el fraccio- instituciones públicas y privadas. Dicha nor-
namiento y la simple superposición entre pro- mativa es aplicable a los profesionales de en-
cesos asistenciales atendidos por distintos titu- fermería que laboran en las Fuerzas Armadas
lados especialistas, entonces la subordinación y Policiales.
de los enfermeros(as) al resto de profesionales
de la salud pierde sentido. De otro lado, de acuerdo con el TC: “el desem-
peño y ascenso en el empleo en igualdad de
Ahora bien, el trato distinto que reciben los condiciones tiene su fundamento constitucio-
enfermeros(as) en relación con otros profesio- nal en el derecho al trabajo, entendido como
nales de la salud tiene conexión directa con la un medio de realización de la persona (artículo
afectación del derecho al trabajo. En especí- 22) y en el principio-derecho de igualdad de
fico se afecta el derecho al goce de condicio- trato y de oportunidades
9
en la relación laboral
nes de trabajo equitativas y satisfactorias que (artículo 26)” .
le aseguren al enfermero ser ubicado en un Teniendo en cuenta todo ello, podría decir que
rango acorde con su formación universitaria, sí se afectan los derechos del enfermero cuan-
y el hecho de que tenga igual oportunidad que do se regula de manera distinta su situación en
el resto de profesionales de la salud para ser el Ejército. Aunque el principio de igualdad no
7 En sentido similar, el inciso c) del artículo 7 del Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en ma-
teria de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Protocolo de San Salvador) reconoce que el trabajador tiene derecho a la
promoción o ascenso dentro de su trabajo, para lo cual se tendrán en cuenta sus calificaciones, competencia, probidad y tiempo
de servicio.
8 En el ordenamiento peruano, los tratados de derechos humanos tienen rango constitucional. En el caso Nina Quispe, si bien el
Tribunal Constitucional establece formalmente que los tratados se encuentran en igualdad de rango con la ley, admite que los
convenios o fuentes de Derecho Internacional vinculados a la protección de derechos humanos pueden ser parámetros de con-
trol para la validez de las normas. En otras palabras, le otorga rango constitucional a los tratados en mención.
Como puede apreciarse, nuestro sistema de fuentes normativas reconoce que los tratados de derechos humanos sirven para in-
terpretar los derechos y libertades reconocidos por la Constitución. Por tanto, tales tratados constituyen parámetro de constitu-
cionalidad en materia de derechos y libertades. Estos tratados no solo son incorporados a nuestro Derecho nacional –conforme
al artículo 55 de la Constitución– sino que, además, por mandato de ella misma, son incorporados a través de la integración o re-
cepción interpretativa. STC Exp. Nº 00047-2004-AI/TC, f. j. 22 (caso Nina Quispe), publicada el 08/05/2006.
9 STC Exp. N° 04331-2008-PA/TC, f. j. 8.
152
ANÁLISIS Y CRÍTICA
se riñe con el trato diferenciado, en este caso una norma legal o ejecute un acto administrati-
nos parece que la distinción no es razonable. vo firme; o se pronuncie expresamente cuando
las normas legales le ordenan emitir una reso-
El diseño de la carrera para el enfermero pro-
lución administrativa o dictar un reglamento.
fesional en el Ejército no se condice con estos
principios del ordenamiento peruano, ya que Ahora bien, el fallo del TC en el proceso de
no le permiten acceder al rango de oficial, aun cumplimiento declaró improcedente la de-
cuando tiene formación universitaria y grado manda porque el petitorio no cumplía con los
de licenciado, condiciones que se requieren requisitos para considerar exigible un manda-
para ostentar dicho rango. to legal o un acto administrativo. Conforme a
un precedente vinculante del TC, además de
Así, tal regulación trae como consecuencia la
la renuencia del funcionario, debe tenerse en
distinción entre las oportunidades laborales a
cuenta que el mandato cumpla con:
las que accede el enfermero militar respecto
de otros profesionales de la salud, lo que no 1. Ser un mandato vigente.
es razonable. En ese sentido, su admisibilidad
desde la perspectiva de los preceptos, valo- 2. Ser un mandato cierto y claro, es decir,
res y principios constitucionales no es posible debe inferirse indubitablemente de la nor-
desde nuestro punto de vista. ma legal o del acto administrativo.
haberse argumentado que tal legislación impo- el ejercicio profesional de los enfermeros(as)
nía un deber de reglamentación y haberse pro- en el Ejército, quizás incidir en la omisión en
movido una acción de cumplimiento. No obs- la que incurren tales dispositivos o en aquella
tante ello, podemos buscar alguna otra salida que regula la carrera de los oficiales del Ejér-
en el repertorio procesal peruano. cito; sin embargo, ello nos aleja del proceso
de amparo, por cuestiones de adecuación del
Considero que la solución del tema pasa por
proceso.
la necesidad de armonizar la normativa que
regula la carrera de los enfermeros(as) en el En principio, pareciera que el asunto se plan-
Ejército con las disposiciones generales sobre tea en términos in abstracto, antes que a partir
la materia. En ese sentido, los criterios de tem- de una casuística en concreto. Si bien en el or-
poralidad y jerarquía habrían sido los que hu- denamiento peruano el amparo procede contra
bieran determinado la inaplicación, ilegalidad normas de carácter autoaplicativo, creo que la
o inconstitucionalidad de determinada norma- problemática de los enfermeros(as) en el Ejér-
tiva al interior del Ejército. Sin embargo, estas cito no permite construir una pretensión en
consideraciones no son objeto de un proceso términos de normas autoaplicativas que afec-
de cumplimiento, tal y como se encuentra di- tan los derechos de los enfermeros.
señado en el ordenamiento nacional.
En concreto, creo que el defecto de la regula-
Por otro lado, con relación al proceso de am- ción está en el vacío o la inadecuación de la re-
paro, este tiene por finalidad restablecer el gulación, y no sé si eso sea factible de discu-
ejercicio de un derecho constitucional por tirse en el amparo. Así se dificulta establecer
la violación este, y también se sustenta en la cómo es que la inadecuación normativa afecta
amenaza de violación de un derecho funda- de manera directa los derechos del enfermero;
mental. Una primera lectura en relación con además, creo que la lógica del amparo contra
el caso concreto nos dice que el amparo podría normas supone o se ha pensado en términos de
proteger los derechos de los enfermeros. inaplicación normativa a un caso en concreto.
Sin embargo, creo que el petitorio planteado De ahí que considere que el amparo no cons-
por los demandantes no era el adecuado. De tituye un mecanismo para impugnar directa-
hecho, me parece que la pretensión no debió mente las posibles omisiones o inadecuación
centrarse en solicitar la aprobación de deter- normativa. De otro lado, se encuentra en duda
minadas hojas de recomendación e informes si la autoaplicabilidad y el rango normativo es
legales favorables a la creación del grado de una característica de los dispositivos que pu-
oficial de Sanidad en la especialidad de Enfer- dieran cuestionarse11.
mería; de ahí que considere fallido el pedido
Aun cuando haya una afectación de la igual-
del demandante.
dad y derechos laborales, pareciera que el tema
En otras palabras, incidir en aquello que aún se resuelve por una cuestión de normas tercia-
no se hace en el Ejército, en los términos en rias y su incompatibilidad con normas de rango
los que se planteó, no era la salida más ópti- jerárquicamente superior. En ese sentido, creo
ma. La alternativa más adecuada habría sido que lo más factible como estrategia habría sido
hacer referencia de manera expresa y directa a promover un proceso en el que se coloquen de
las fallas de la normativa vigente que regulan relieve las fallas de la regulación vigente.
11 STC Exp. N° 06413-2005-PA/TC, ff. jj. 3 al 9, publicada el 21 de mayo de 2005: “La procedencia del amparo está supeditada a
que la norma legal a la cual se le imputa el agravio sobre un derecho fundamental se trate de una norma operativa o denominada
de eficacia inmediata, esto es, aquella cuya aplicabilidad no se encuentra sujeta a la realización de algún acto posterior o a una
eventual reglamentación legislativa, dado que adquiere eficacia plena en el mismo momento en que entra en vigencia”.
154
ANÁLISIS Y CRÍTICA
Así se hubiera optado por cuestionar la lega- TC, los motivos que justifican su inclusión
lidad o la constitucionalidad de los dispositi- son:
vos jurídicos de las Fuerzas Armadas, o espe-
cíficamente del Ejército, que por inadecuada “a) la necesidad de reivindicar el valor nor-
regulación u omisión impiden que el enfer- mativo de la Constitución, b) la reivindi-
mero del Ejército pueda ser nombrado como cación de la naturaleza ‘social’ del Esta-
oficial de Sanidad, ello en concordancia con do constitucional, en el entendido de que
la Constitución y las leyes sobre profesiona- los derechos tradicionalmente posterga-
les de la salud, en específico las que atañen a dos o dejados al ocio del legislador son,
los enfermeros. por lo general, los derechos sociales; c) la
necesidad de relacionar el poder constitu-
En general, se hubiera planteado un proce- yente con el poder constituido, permitien-
so de acción popular en el que se cuestionara do un desarrollo responsable de los conte-
que las normas reglamentarias que regulan el nidos de la Constitución; d) la naturaleza
Cuerpo de Sanidad del Ejército al no estable- y rol actual que han asumido los tribuna-
cer el grado de oficiales de Sanidad en la espe- les constitucionales en su labor de defen-
cialidad de Enfermería atentan contra los de- sa de lo que la Constitución ordena; y, e)
rechos de los enfermeros. finalmente, la necesidad de tomar en se-
Creo también que se habría podido incidir en rio las ‘obligaciones constitucionales’, en
la existencia de una omisión ilegal e inconsti- este caso, las que corresponden en esencia
tucional. En efecto, creo que esta alternativa al legislador de cara a la vigencia y efecti-
es posible. En el ordenamiento peruano se ha vidad de los derechos fundamentales”13.
admitido la posibilidad de promover deman- Sobre los efectos de la demanda, si esta fue-
das de inconstitucionalidad por omisión fren- ra fundada, los órganos pertinentes debieran
te a un vacío legislativo en determinada ma- emitir o completar la normativa para regular la
teria aunque la Constitución peruana de 1993 situación de los enfermeros(as) que deben ac-
no contempla de manera expresa la posibili- ceder al grado de oficiales de Sanidad. En con-
dad del control de las omisiones legislativas12. creto, el juez podría establecer un plazo fijo
Creo que lo mismo es factible de extenderse para la emisión o adecuación normativa al in-
a un proceso de acción popular que en esen- terior del Ejército.
cia también realiza un cuestionamiento in abs-
tracto de las normas. Más allá de si tomemos en cuenta o no la inci-
dencia en la omisión de la reglamentación de
La inconstitucionalidad por omisión ha sido la función de los enfermeros(as) del Ejército
definida por el TC en algunas sentencias. Por peruano, creo que el proceso in abstracto es
ejemplo, en la STC Exp. N° 00006-2008-PI/ el más adecuado en comparación con los otros
TC ha señalado la necesidad de adoptar o in- dos procesos de los que se ha hablado, debido
cluir el control de las omisiones, en tanto la a las dificultades mencionadas.
Constitución como una norma vinculante que
impone obligaciones debieran ser cumplidas En general, la acción popular es un proceso
por los destinatarios de esta. En palabras del más adecuado porque incide en la omisión o
12 De acuerdo con el TC: “En el Derecho comparado actualmente no ofrece mayores resistencias la necesidad del control de las
omisiones ordenadas de manera explícita por la Constitución. Este es el caso, por ejemplo, de un precepto constitucional que re-
conoce un derecho fundamental o crea un órgano constitucional delegando a la ley su configuración o regulación. Los supuestos
de mandatos explícitos a legislar, constituyen normas constitucionales dirigidas al legislador y su control puede hacerse en sede
jurisdiccional siempre que pueda desprenderse un mandato explícito y la inacción del legislador se haya constatado a lo largo de
un periodo razonable”. STC Exp. N° 00006-2008-PI/TC, f. j. 42, publicada el 7 de agosto de 2008.
13 STC Exp. N° 00006-2008-PI/TC, f. j. 41, publicada el 7 de agosto de 2008.
“
partir del análisis de los dispo- manda de acción popular permi-
[S]e hubiera plantea-
sitivos reglamentarios en con- do un proceso de acción tiría argumentar de manera más
traste con la ley y la Constitu- popular en el que se cues- puntual las fallas de la normativa
ción; establece así la ilegalidad tionara que las normas del Ejército peruano respecto a la
e inconstitucionalidad de dichas reglamentarias que regu- situación de los enfermeros(as)
omisiones o la inadecuación de lan el Cuerpo de Sanidad licenciados en Enfermería.
la regulación reglamentaria. del Ejército al no estable-
cer el grado de oficiales Finalmente, con relación al am-
Asimismo, en este tipo de de Sanidad en la especia- paro, creo que no deja de ser un
proceso podemos desarro- lidad de Enfermería aten- proceso que podría plantear-
llar de manera interpretativa tan contra los derechos de se como alternativa procesal
”
que los dispositivos legales y los enfermeros. para promover los derechos de
constitucionales aplicables al enfermeros(as), pero ello impli-
caso imponen un deber con- ca que se haga referencia con-
creto de reglamentación en creta a las consecuencias del
igualdad de condiciones en el rango de los trato desigual que reciben estos profesionales
miembros de Sanidad del Ejército que poseen de la salud en el Ejército, cuestión que no se
grado de licenciados. hizo en el presente proceso.
156
ANÁLISIS Y CRÍTICA
* Nota de Gaceta Constitucional: la STC Exp. Nº 04386-2009-PHC/TC, objeto del presente comentario, ha sido publicada en Ju-
risprudencia del Tribunal Constitucional. Tomo 5, Gaceta Jurídica, Lima, mayo de 2010, p. 46 y ss.
** Magíster en Derecho Constitucional y derechos humanos por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Estudios de docto-
rado en la misma casa de estudios. Abogado por la Universidad de San Martín de Porres. Diplomado en Derechos Humanos por
la Universidad de Alcalá de Henares. Miembro de la Sociedad Iberoamericana de Derecho Médico. Profesor de Práctica de De-
recho Procesal Constitucional en la Universidad Privada San Juan Bautista. Comisionado de la Defensoría del Pueblo.
juzgador de asegurar un fallo coherente con el Por su parte, el Tribunal Constitucional sostie-
pleno respeto de los derechos fundamentales. ne que “constituyen componentes estructurales
básicos del conjunto del orden jurídico objeti-
I. DERECHOS FUNDAMENTALES vo, puesto que son la expresión jurídica de un
A través del presente acápite se abordará el es- sistema de valores que por decisión del cons-
tudio sobre el concepto, contenido y límites de tituyente informan todo el conjunto de la or-
los derechos fundamentales, tomando como ganización política y jurídica. En ese orden de
referente las posiciones doctrinarias y juris- ideas, permiten la consagración práctica del
prudenciales desarrolladas sobre esta materia. postulado previsto en el artículo 1 del referido
texto que concibe a la persona humana como
1. Concepto ‘el fin supremo de la sociedad y del Estado’.
El Título I de la Carta Fundamental contiene De este modo, la garantía de su vigencia den-
en su primer capítulo la mención de los dere- tro de nuestra comunidad política no puede li-
chos fundamentales, los cuales han merecido mitarse solamente a la posibilidad del ejercicio
de pretensiones por parte de los diversos indi-
el estudio por parte de renombrados juristas,
viduos, sino que también debe ser asumida por
tales como Ferrajoli, quien sostiene que estos
el Estado como responsabilidad teleológica”3.
comprenden “todos aquellos derechos subjeti-
vos que corresponden universalmente a todos Los tres conceptos resultan ser pertinentes en
los seres humanos en cuanto dotados del esta- la medida que nos permiten construir una de-
tus de personas o ciudadanos, con capacidad finición sobre los derechos fundamentales, los
de obrar; entendiendo por derecho subjetivo cuales deben ser comprendidos como atribu-
cualquier expectativa positiva (de prestación) tos inherentes al ser humano que constituyen
o negativa (de no sufrir lesiones) adscrita a un presupuestos esenciales para su existencia y
sujeto por una norma jurídica; y por estatus la desarrollo, brotando la obligación estatal de
condición de un sujeto, prevista asimismo por establecer mecanismos dirigidos a maximizar
una norma jurídica positiva como presupues- su protección, esto implica la instauración de
to de su idoneidad para ser titular de situacio- medidas preventivas y que resarzan su amena-
nes y/o autor de los actos que son ejercicio de za o vulneración frente a la actuación u omi-
estas”1. sión de agentes estatales o particulares.
De igual manera, Peces Barba señala que los 2. Contenido de los derechos fundamen-
derechos fundamentales comprenden “tanto tales
los presupuestos éticos como los componentes El contenido de los derechos fundamentales
jurídicos, significando la relevancia moral de ha sido el resultado de una ardua tarea ini-
una idea que compromete la dignidad huma- ciada en los claustros académicos y que ha
na y sus objetivos de autonomía moral, y tam- encontrado en los pronunciamientos judicia-
bién la relevancia jurídica que convierte a los les el escenario perfecto para sustentar una
derechos en norma básica material del ordena- tendencia que afirma la existencia de parce-
miento, y es instrumento necesario para que el las de estos derechos que deben ser preserva-
individuo desarrolle en la sociedad todas sus das y diferenciadas de aquellas que pueden
potencialidades. Los derechos fundamentales ser prescindidas con el afán de resolver un
expresan tanto una moralidad básica como una conflicto concreto entre dos o más derechos
juridicidad básica”2. fundamentales.
1 FERRAJOLI, Luigi. “Derechos fundamentales”. En: Derechos y garantías. La ley del más débil. Trotta, Madrid, 1999, p. 37.
2 PECES BARBA, Gregorio. Curso de derechos fundamentales. Teoría general. Universidad Carlos III de Madrid. Boletín Oficial del
Estado, Madrid, 1999, p. 37.
3 STC Exp. N° 01042-2002-AA/TC, f. j. 2.2.
158
ANÁLISIS Y CRÍTICA
“
existencia de un triple contenido do por “aquellas facultades
[L]a comprensión del
de los derechos fundamentales; ser humano debe ser o posibilidades de actuación
nos referimos al contenido esen- realizada sobre la base necesarias para que el dere-
cial, no esencial y adicional, los de una entidad única e cho sea recognocible como
cuales han sido definidos por indivisible ... [l]a frac- pertinente al tipo descrito y
Medina Guerrero a grandes ras- tura de un elemento sin las cuales deja de pertene-
gos, al expresar lo siguiente: constituiría el presu- cer a este tipo y tiene que pa-
puesto generador de la sar a quedar comprendido en
“En cuanto integrantes del vulneración de los de- otro desnaturalizándose por
contenido constitucionalmente más que integran la ca- así decirlo”5.
protegido, cabría distinguir, tegoría de los derechos
”
de un lado, un contenido no fundamentales. Al respecto, Bastida Frijei-
esencial, esto es, claudican- ro sostiene que el contenido
te ante los límites propor- esencial de los derechos fun-
cionados que el legislador damentales constituye un lí-
establezca a fin de proteger otros derechos mite al legislador debido a que “es una con-
o bienes constitucionalmente garantiza- secuencia de expresar tal garantía [respecto a]
dos, y, de otra parte, el contenido esencial, un poder de disposición que la Constitución
absolutamente intangible para el legisla- reserva al titular del derecho sobre determina-
dor; y, extramuros del contenido constitu- dos ámbitos vitales, enunciados en abstracto,
cionalmente protegido, un contenido adi- pero reconocibles en su núcleo y, por lo tan-
cional formado por aquellas facultades y to, directamente ejercibles al menos en ese
derechos concretos que el legislador quie- mínimo. Si se concibe la garantía del conte-
ra crear impulsado por el mandato genéri- nido esencial de los derechos fundamentales
co de asegurar la plena eficacia de los de- exclusivamente desde la perspectiva del lími-
rechos fundamentales”4 (el resaltado es te a los límites que pueda establecer el legis-
nuestro). lador, el acento se pone en la Constitución en-
tendida como fuente sobre las fuentes, o sea,
Para efectos del desarrollo del presente ar-
como norma cuyo objeto es regular y delimitar
tículo, centraremos nuestro análisis en lo que
el ámbito de la ley; el contenido esencial como
compete al contenido esencial y no esencial
campo no disponible por el legislador”6.
de los derechos fundamentales, ya que servi-
rán de referente para desvirtuar los argumen- Por tal motivo, Motta Navas considera que el
tos que pretenden sustentar esta perspectiva contenido esencial de los derechos fundamen-
que fragmenta el contenido unitario de los de- tales se determina “a través de la reflexión so-
rechos fundamentales. bre su base: la persona y el camino que se si-
gue, es la determinación de su esencia”7.
a. Contenido esencial
Sobre el particular, añade que “así, cualquier
Conforme sostiene el Tribunal Constitucional reflexión que realicen las ciencias sociales
español, el contenido esencial de los derechos –como ciencia jurídica–, debe responder a una
4 MEDINA GUERRERO, Manuel. La vinculación negativa del legislador a los derechos fundamentales. McGraw-Hill, Madrid, 1996,
p. 41.
5 STC N° 11/1981, del 8 de abril.
6 BASTIDA FRIJEIRO, Francisco. “El fundamento de los derechos fundamentales”. En: Redur. N° 3. Universidad de La Rioja, Lo-
groño, 2005, p. 54.
7 MOTTA NAVAS, Álvaro Andrés. “Hacia la determinación del contenido esencial de los derechos fundamentales”. En: Universitas.
N° 10. Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, 2005, p. 522.
8 Loc. cit.
9 HERNÁNDEZ, José Ignacio. “Estado social y ordenación constitucional del sistema económico venezolano”. En: Anuario de De-
recho Constitucional Latinoamericano. T. I. UNAM, México D.F., 2006, p. 273.
10 PRIETO SANCHÍS, Luis. “La limitación de los derechos fundamentales y la norma de clausura del sistema de libertades”. En: Mi-
guel Carbonell (Comp.). Teoría constitucional y derechos fundamentales. UNAM, México D.F., 2002, p. 149.
11 PRIETO SANCHÍS, Luis. “La limitación de los derechos fundamentales y la norma de clausura del sistema de libertades”. En: De-
rechos y libertades. Instituto Bartolomé de las Casas, Madrid, 2002, p. 438.
12 STC Exp. Nº 00050-2004-AI/TC y acumulados, f. j. 38.
13 STC Exp. Nº 02868-2004-AA/TC, f. j.16.
14 STC 2/1982.
160
ANÁLISIS Y CRÍTICA
“
de decide desplazarse, sea que [L]a sentencia del Tri- dad en sentido estricto que fa-
dicho desplazamiento supon- bunal Constitucional no cilitarán la elección del dere-
ga facultad de ingreso hacia contiene una adecuada cho a ser privilegiado22.
el territorio de nuestro Estado, argumentación que sos-
circulación o tránsito dentro tenga su decisión, debido Conforme se ha señalado a lo
del mismo, o simplemente sa- a que ha pasado por alto largo de este documento, con-
21 que la recurrencia al proce- sideramos que no es adecua-
lida o egreso del país” . so constitucional de hábeas do referirse a la restricción de
Tal mención encuentra corre- corpus no se origina por el derechos fundamentales que,
procedimiento administra-
”
lato con su reconocimiento en como en el presente caso, ha
los cuerpos legislativos de al- tivo en trámite ... sido tomado como un argu-
cance supranacional a los que mento central para desarrollar
se encuentra adscrito nues- una serie de consideraciones
tro país. Así, por ejemplo, se de orden ilustrativo expuestas
constata en el Pacto Internacional de Dere- por el Alto Colegiado, ya que lo que en rea-
chos Civiles y Políticos, cuyo artículo 12 ex- lidad habrá de establecerse es si la pretensión
presa que “toda persona que se halle legal- expuesta se encuentra ubicada dentro del con-
mente en el territorio de un Estado tendrá tenido del derecho a la libertad de tránsito,
derecho a circular libremente por él y a esco- cuestión que haría prescindir la aplicación de
ger libremente en él su residencia”, hacien- todo test o argumento sustentado en la restric-
do la salvedad en cuanto a las restricciones, ción de derechos, dado que estos no son sus-
al precisar que operarán “salvo cuando estas ceptibles de tal.
se hallen previstas en la ley, sean necesarias
para proteger la seguridad nacional, el orden 2. Pronunciamiento del Tribunal Consti-
tucional
público, la salud o la moral públicas o los de-
rechos y libertades de terceros, y sean com- El Colegiado desestimó la demanda por con-
patibles con los demás derechos reconocidos siderar que en la vía administrativa se discute
en el presente Pacto”. la pretensión del recurrente, motivo por el cual
el Tribunal Constitucional no podría efectuar
En lo que corresponde al presente caso, el Tri- pronunciamiento alguno.
bunal Constitucional ha recordado la posibili-
dad de restringir el ejercicio de la libertad de Si bien es cierto que existe un procedimiento
tránsito, sustentándose en las restricciones ex- administrativo seguido ante la Dirección Re-
plícitas ordinarias e implícitas, las que se pro- gional de Energía y Minas, también lo es que
ducen cuando existe la obligación de prote- el demandante sustenta su pretensión en los
ger otros derechos fundamentales o bienes actos de ciertos pobladores de la comunidad
jurídicos y cuando debe aplicarse la pondera- de Jicamarca, en impedir el libre ingreso y sa-
ción para determinar cuál prevalecerá, respec- lida de las instalaciones de la concesión mine-
tivamente. Sobre este último extremo, cabe ra no metálica Alexandra.
162
ANÁLISIS Y CRÍTICA
23 NOGUERA ALCALÁ, Humberto. “El hábeas corpus o recurso de amparo en Chile”. En: Revista de Estudios Políticos (Nueva Épo-
ca). Nº 102, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Madrid, 1998, p. 202.
24 STC Exp. Nº 00726-2002-HC/TC, f. j. 2.
disposición del juzgador el análisis de cada al estudio del caso en mención, en el cual
discurso para establecer cuál se encua- se aprecia una inadecuada motivación rea-
dra dentro del contenido de los derechos lizada por el Tribunal Constitucional, ya
fundamentales. que pretende amparar la desestimación de
la demanda en la existencia de un procedi-
• En consonancia con lo expresado es jurí- miento administrativo, mas no en la pre-
dicamente válido el reconocimiento sobre sunta vulneración realizada sobre la liber-
los límites de los derechos fundamenta- tad de tránsito.
les, contemplados como inmanentes y ex-
ternos, debido a que la configuración pro- • En consecuencia, la presente sentencia
pia de cada derecho permite establecer un pasa por alto el pleno respeto del derecho a
marco de actuación que no supere sus con- la motivación de las resoluciones judicia-
tornos propios, como también dentro de les, como también el criterio asumido en el
los parámetros establecidos por nuestra fundamento 2 de la STC Exp. N° 04348-
legislación. 2005-AA/TC, al sostener que el contenido
de las resoluciones judiciales comprende
• Si bien estas referencias han sido realiza- la fundamentación jurídica, la congruencia
das a colación de los primeros trece fun- entre lo pedido y lo resuelto, así como tam-
damentos jurídicos de la sentencia, es de bién la suficiencia justificatoria de la deci-
mencionar que los dos últimos se dedican sión adoptada.
164
TENDENCIAS
DE JURISPRUDENCIA CONSTITUCIONAL
Nuestro Código Procesal Constitucional nos trajo varias novedades al regular los procesos
constitucionales; así se optó por la residualidad o excepcionalidad del proceso de amparo,
señalándose que cuándo exista otro proceso específico e igualmente satisfactorio comparado
con aquel, deberá acudirse a él para la protección del derecho constitucional amenazado o
vulnerado. De ese modo, se pasó de un amparo “alternativo” a uno “subsidiario”.
“La vía igualmente satisfactoria como el proceso de amparo representa la existencia de otro
proceso que logre solventar las mismas pretensiones –y en condiciones similares– que se pue-
den conseguir en aquel. Cuando la persona plantea una demanda de amparo desea la tutela de
un derecho fundamental específico en clave subjetiva, incluso la salvaguardia de un estatus
objetivo. (…) Desde una perspectiva subjetiva-sustantiva de la subsidiariedad del amparo, del
análisis de las circunstancias del caso, deriva la necesidad de una solución rápida para evitar
que el daño se torne irreparable: ‘factor de urgencia’”.
STC Exp. N° 04611-2007-PA/TC, ff. jj. 14 y 15
Publicada en la página web del TC el 15/04/ 2010
efectiva de los derechos fundamentales que se protegen mediante los procesos constitucionales
de libertad, como es el amparo, obliga al juez constitucional a encontrar los mecanismos proce-
sales adecuados para proteger los derechos invocados. Incluso, así existieran dudas sobre si son
aplicables las vías igualmente satisfactorias al caso planteado, el juez constitucional debería apli-
car el principio procesal pro actione”.
STC Exp. N° 04611-2007-PA/TC, f. j. 20
Publicada en la página web del TC el 15/04/2010
“Teniendo en cuenta la finalidad y naturaleza del proceso de hábeas corpus el CPConst. ha re-
gulado que el juez constitucional en determinados supuestos no puede ni debe invocar algunas
de las causales previstas en el artículo 5 del CPConst. para declarar la improcedencia liminar de
la demanda. Así, los jueces constitucionales se encuentran impedidos de declarar liminarmen-
te improcedente una demanda de hábeas corpus bajo la consideración de que (…) existe una vía
procedimental específica igualmente satisfactoria para la protección del derecho constitucional
amenazado o vulnerado (artículo 5.2). Ello debido a que el proceso de hábeas corpus a diferen-
cia del proceso de amparo no es un proceso de carácter residual y excepcional”.
STC Exp. N° 06218-2007-PHC/TC, f. j. 10
Publicada en la página web del TC el 03/02/2009
166
TENDENCIAS DE JURISPRUDENCIA CONSTITUCIONAL
la figura de la vía igualmente satisfactoria, toda vez que el amparo sirve tanto para tutelar el ho-
nor como la rectificación”.
STC Exp. N° 04611-2007-PA/TC, f. j. 19
Publicada en la página web del TC el 15/04/2010
“[Si] el acto presuntamente lesivo está constituido por actos administrativos que pueden ser
cuestionados a través del proceso contencioso-administrativo establecido en la Ley N° 27854, al
cual debe acudir el accionante. Dicho proceso constituye una ‘vía procedimental específica’ para
la remoción del presunto acto lesivo a los derechos constitucionales invocados en la demanda,
resultando también una vía ‘igualmente satisfactoria’ respecto al ‘mecanismo extraordinario’ del
amparo (…). En consecuencia, la controversia planteada en la demanda debe ser dilucidada a tra-
vés del proceso contencioso-administrativo y no a través del proceso de amparo”.
RTC Exp. N° 00592-2009-PA/TC, f. j. 6
Publicada en la página web del TC el 06/04/2010
RTC Exp. N° 00455-2010-PA/TC, f. j. 4
Publicada en la página web del TC el 28/04/2010
168
CONSULTAS
primera instancia ha entendido erróneamente solo debe acreditar su existencia con cualquier
que el plazo de diez días hábiles, a que hace documento fehaciente4. Este privilegio conte-
referencia el mencionado artículo 62, es el pla- nido en la Constitución –concedido en razón a
zo que tiene el demandante para requerir di- su derecho precedente a la formación del Estado
rectamente a la entidad emplazada la informa- peruano– resulta altamente conveniente pues se-
ción solicitada, cuando en realidad es el plazo gún se sabe, más de siete mil comunidades cam-
que tiene la entidad demandada para brindar la pesinas y nativas en el Perú no tienen registro
información solicitada al señor Martínez, o de oficial, esto a pesar de que existe un directorio
ser el caso, señalar porqué en el caso en con- de comunidades campesinas en el Ministerio de
creto, el derecho de acceso a la información se Agricultura, una base de datos preparada por la
vería limitado. Pues, no obstante su importan- Defensoría del Pueblo y los resultados del Ter-
cia, como todo derecho fundamental su ejerci- cer Censo Nacional Agropecuario de 1994. Sin
cio no es ilimitado, sino que cuenta con límites embargo, las cifras de estas fuentes oficiales no
señalados en la Constitución y en el TUO de la concuerdan entre sí en cuanto al número total de
Ley N° 27806 (razones de seguridad nacional, comunidades, el número de estas por región, su
intimidad personal, secreto bancario o reserva situación legal, o la cantidad de tierras tituladas5.
tributaria, entre otras).
Como se sabe, la protección en sede constitu-
cional alcanza no solo a las personas naturales
No se requiere acreditar existen- sino también a las personas jurídicas, incluyen-
cia en un registro oficial para que do dentro de estas a las comunidades nativas;
comunidades nativas accedan al no obstante, su inscripción en los Registros Pú-
amparo blicos se concreta con un trámite burocrático
muchas veces alejado de la realidad de estos
Los integrantes de una comunidad nativa de la grupos humanos.
Selva Central pretenden cuestionar mediante
el proceso de amparo, lo que ellos consideran Esta forma sencilla de acreditación de la legi-
un evidente daño ambiental, pues de forma timidad de las comunidades campesinas y na-
indiscriminada y sin contar con un Plan Ge- tivas (por documento fehaciente) permite un
neral de Manejo Forestal (PGMF) ni un Plan real acceso a la justicia en la defensa de sus
Operativo Anual (POA) un grupo de colonos
derechos, aunque téngase en cuenta que en
CONSULTA
170
ANÁLISIS Y ESTUDIOS POR
ESPECIALIDADES
Análisis penal
y procesal penal
GAC E TA
constitucional
ANÁLISIS Y CRÍTICA
* Nota de Gaceta Constitucional: la STC Exp. N° 04253-2009-PHC/TC objeto del presente comentario fue publicada en Jurispru-
dencia del Tribunal Constitucional. Tomo 1, enero de 2010, p. 127 y ss.
** Abogado por la Universidad de San Martín de Porres. Especialista en Derecho Internacional, Derecho de los Tratados y Derecho
Constitucional de los Tratados.
1 En doctrina suele hacerse referencia a Estado “requiriente”, pero este término no está reconocido por la Real Academia Española.
2 El ius puniendi es la potestad soberana para hacer efectivo el Derecho Penal del Estado. Para profundizar más sobre el particu-
lar, considerando su aplicación fuera de las fronteras, véase: AMBOS, Kai, “Los fundamentos del ius puniendi nacional; en par-
ticular, su aplicación extraterritorial”, En: Boletín Mexicano de Derecho Comparado. Nueva serie. Año XL, N° 119, mayo-agosto
de 2007, pp. 267-293.
3 “Se entiende por tutela procesal efectiva aquella situación jurídica de una persona en la que se respetan sus derechos de libre
acceso al órgano jurisdiccional; a probar, de defensa, al contradictorio e igualdad sustancial en el proceso; a no ser desviada de
la jurisdicción predeterminada ni sometida a procedimientos distintos de los previstos por la ley; a la obtención de una resolución
fundada en derecho, a acceder a los medios impugnatorios regulados, a la imposibilidad de revivir procesos fenecidos, a la ac-
tuación adecuada y temporalmente oportuna de las resoluciones judiciales, y a la observancia del principio de legalidad procesal
penal”. STC Exp. N° 02525-2005-HC/TC, f. j. 4.
4 Hiroko Sandra Hiyane Ramírez y Elena Vásquez Ortega, juezas entre 2008 y 2009.
5 Establecida por la doctrina y recogida por el Tribunal Constitucional en la STC Exp. N° 02663-2003-HC/TC, f. j. 6.
174
ANÁLISIS Y CRÍTICA
pues a criterio de dicho operador judicial el español del cuaderno de extradición (f. j. 4),
requerimiento de extradición fue presentado por lo que dicha circunstancia no enervaba el
dentro de los plazos que señala la ley, y que no debido proceso.
se ha negado al recurrente el derecho de defen-
sa. Por su parte, la Sala Superior confirmó la Respecto a la presentación del cuaderno de
apelada por considerar que se cometió un error extradición, el Tribunal Constitucional preci-
material en el mandato de detención del 21 de sa que obra en el expediente que la detención
octubre de 2008, y que el cuaderno de extra- fue solicitada al Juzgado de Maynas el 20 de
dición fue recibido en el Ministerio de Rela- octubre de 2008, dictándose el mandato de de-
ciones Exteriores el 16 de diciembre del mis- tención al día siguiente. El cuaderno de extra-
mo año, dentro del plazo que señala la ley, no dición fue recibido en el Ministerio de Rela-
encontrando vicio alguno en el procedimiento ciones Exteriores el 16 de diciembre de 2008,
de extradición. y remitido al Juzgado tres días después, con
lo que se cumplió con formalizar el pedido de
Es en dicho escenario que el demandante in- extradición antes de los sesenta días previstos
terpone recurso de agravio constitucional6 y el en el artículo 19 del Tratado de Extradición
Tribunal Constitucional se avoca a conocer el entre Perú y Brasil (f. j. 5).
asunto como instancia definitiva, agotando con
su pronunciamiento la jurisdicción nacional. Finalmente, y luego de pronunciarse sobre los
argumentos que sustentan la demanda, el Tri-
II. ANÁLISIS DE LA SENTENCIA bunal Constitucional consideró oportuno eva-
Los argumentos esgrimidos por el demandante luar la constitucionalidad del procedimiento
son acertadamente evaluados por el Tribunal de extradición y el respeto al principio de reci-
Constitucional y, finalmente, rebatidos. procidad consagrado en nuestra Constitución
(f. j. 6).
Así, con relación al cuestionamiento acerca de
no haberse llevado a cabo la declaración judi- Al respecto, circunscribe la evaluación plan-
cial ni la audiencia de control de extradición, teada a lo dispuesto en el artículo 37 de la
el Supremo Intérprete de la Constitución afir- Constitución y, sin mayores luces sobre el par-
mó que el proceso de hábeas corpus no es el ticular, afirma que:
idóneo para cuestionar aspectos de carácter
procesal o anormalidades que hubieren ocurri- “Entre el Perú y el Brasil no opera el prin-
do en el procedimiento de extradición (f. j. 3). cipio de reciprocidad reconocido en el ar-
Recordemos que el objeto del hábeas corpus tículo 37 de la Constitución, pues si bien
no es otro que el resguardo de la libertad física entre ambos existe un tratado de extradi-
o corpórea, integridad y seguridad personales ción, debe tenerse presente que la Consti-
y otros derechos conexos a ella7. tución de Brasil en su artículo 5, inciso LI
establece que ‘ningún brasileño será extra-
En lo referente a la orden de detención en la ditado, salvo el naturalizado’, es decir, que
que figura el apellido materno “Machhue” solo existe reciprocidad entre el Perú y el
–en lugar de “Michhue”–, el Tribunal Cons- Brasil para extraditar extranjeros”.
titucional expresó que de autos se desprende
que se trató de un error material de tipo me- No obstante la redacción poco feliz y ambigua
canográfico en que incurrió el Gobierno bra- de dicho análisis, el Tribunal Constitucional se
sileño al momento de efectuar la traducción al basó en esas seis líneas para considerar:
“
del demandante debe ser Siguiendo esta línea conclusión del procedimiento
denegada debido a que la de razonamiento, el Tribu- de extradición y del manda-
Constitución del Brasil es nal Constitucional no de- to de detención de Jair Ardela
contraria al principio de bió analizar ni evaluar el Michhue. Por esta razón nues-
reciprocidad pues no per- caso a la luz del princi- tra posición no es sino contra-
mite que sus nacionales pio de reciprocidad, sino ria a lo decidido por el Alto
puedan ser extraditados al centrarse en el marco es- Colegiado.
Perú para ser procesados tablecido por el tratado y Y es que en la extradición,
penalmente. las legislaciones de las
”
confluyen consideraciones de
partes.
En buena cuenta por no índole constitucional e inter-
existir entre el Brasil y el nacional que no han sido ade-
Perú las mismas condicio- cuadamente evaluadas por el
nes para la extradición de Colegiado. De por medio se
sus nacionales, el pedido de extradición encuentra un tratado de extradición plena-
debe ser denegado y el procedimiento ter- mente vigente, que ha sido mencionado solo
minado, razón por la cual el mandato de de manera referencial por el Tribunal Consti-
detención que se le impuso debe ser deja- tucional en el presente caso, sin el rigor aca-
do sin efecto, sin perjuicio de las obliga- démico que en otros casos lo ha caracterizado.
ciones a que hubiere lugar” (el resaltado es
nuestro). Para sostener nuestra posición, nos referire-
mos básicamente a cuatro temas: (1) las fuen-
III. FALLO tes de la extradición; (2) el sentido del prin-
cipio de la reciprocidad; (3) el régimen de la
Así las cosas, el Tribunal Constitucional
extradición de nacionales en Brasil y Perú; y,
resolvió:
(4) el tratado de extradición Perú-Brasil.
1. Declarar fundada la demanda, dado que la
extradición de Jair Ardela Michhue contra- V. FUENTES DE LA EXTRADICIÓN
viene –en palabras del propio colegiado– La extradición es un mecanismo de coopera-
el principio de reciprocidad previsto en el ción judicial entre dos países, que permite una
artículo 37 de la Constitución Política; comunicación entre dos sistemas jurídicos di-
2. Como consecuencia de lo anterior, decla- ferentes8, sobre la base de determinadas reglas
rar terminado el procedimiento de extradi- jurídicas específicas.
ción y, por ende, denegar la extradición de
Jair Ardela Michhue, así como concluido Dichas reglas jurídicas o fuentes de la extra-
el mandato de detención interpuesto; y, dición son, básicamente, (i) los tratados sobre
la materia; (ii) el principio de la reciprocidad;
3. Declarar infundada la demanda respecto a y, (iii) la legislación interna de los Estados,
la alegada violación del derecho al debido las cuales han sido también reconocidas por
proceso. nuestra Constitución Política en el artículo
37, que a la letra establece que la extradi-
IV. NUESTRA POSICIÓN ción solo se concede “en cumplimiento de la
Encontramos que el argumento planteado por ley y de los tratados, y según el principio de
el Tribunal Constitucional es débil y no llega a reciprocidad”.
8 Para profundizar más, véase: PUENTE EGIDO, José. “La extradición, problema complejo de cooperación internacional en materia
penal”. En: Boletín de la Facultad de Derecho. Universidad Nacional de Educación a Distancia, Madrid, N° 15, 2000, p. 210 y ss.
176
ANÁLISIS Y CRÍTICA
Tales fuentes operan en planos distintos. A sa- el caso a la luz del principio de reciprocidad,
ber, si entre dos países existe un tratado de ex- sino centrarse en el marco establecido por el
tradición vigente, el procedimiento de extra- tratado y las legislaciones de las partes.
dición se basará en lo que establezca dicho
instrumento y, adicionalmente, por lo previsto VI. EL SENTIDO DEL PRINCIPIO DE RECI-
PROCIDAD
en la legislación interna siempre que no con-
travenga lo estipulado en el tratado. Este es el Abundaremos un poco más sobre el princi-
marco jurídico que se aplica en las relaciones pio de reciprocidad para que no queden dudas
entre nuestro país y Argentina, Corea del Sur, acerca de su real dimensión.
Panamá, Bolivia, China, Estados Unidos de El principio de reciprocidad en el marco de
América, Ecuador, México, Paraguay, Italia, los procedimientos de extradición tiene carác-
España, entre otros. ter supletorio. En otros términos, solo cuando
En el otro extremo, de no existir tratado de ex- no existe tratado específico sobre la materia,
tradición entre dos países, la solicitud de ex- recién allí se atenderá al principio de reci-
tradición debe presentarse invocando el “prin- procidad para definir la concesión o no de la
cipio de extradición”, y elaborar los cuadernos extradición.
de extradición de acuerdo con lo prescrito por El Tribunal Constitucional en anterior oportu-
la legislación interna. Por ejemplo, así fue nidad, recogiendo la doctrina imperante, pre-
como se solicitó la extradición del ex Presi- cisó que:
dente del Perú Alberto Fujimori Fujimori a Ja-
pón, habida cuenta que entre los dos países no “El principio de reciprocidad (…) es con-
hay tratado de extradición9. siderado como fuente supletoria a falta de
un tratado o convenio internacional y en
Tabla N° 1: MARCO JURÍDICO APLICABLE A LA caso sea procedente la solicitud de extra-
EXTRADICIÓN dición, ofreciéndose reciprocidad entre los
Si existe tratado de Si no existe tratado de Estados para casos análogos, con el some-
extradición vigente extradición timiento a los principios y a las prácticas
1. Tratado 1. Principio de reciprocidad del Derecho Internacional y según las con-
2. Legislación interna 2. Legislación interna diciones de la entrega.
En esta medida, y atendiendo a que entre Perú Este principio consagra la más amplia coo-
y Brasil está vigente un tratado de extradición, peración para el cumplimiento de la justi-
la relación producida por el pedido de extradi- cia; y se aplica fundamentalmente en los
ción está sujeta a esas reglas convencionales casos de delitos de lesa humanidad como
y, de manera complementaria con la normati- narcotráfico y terrorismo”10.
va nacional, sin que el principio de reciproci-
En ese sentido, dicho Colegiado deja en-
dad tenga mayor relevancia.
trever, que se trata de una suerte de condi-
Siguiendo esta línea de razonamiento, el Tribu- cionamiento para la admisibilidad del pe-
nal Constitucional no debió analizar ni evaluar dido de extradición11, en la medida en que
9 “El Gobierno del Japón no ha rechazado la extradición. El Gobierno del Japón está procesando la extradición. Se han extradita-
do ciudadanos japoneses al Japón, y este es un principio básico del Derecho Internacional y del derecho de extradición; es de-
cir, las solicitudes se fundan en la reciprocidad, y el Perú asume plenamente esa condición de reciprocidad”. BBC. Entrevista al
Canciller Manuel Rodríguez Cuadros. “Presión para el Japón”, junio de 2005. En: <[Link]
22cc97cd5808c96e052570150004be11?OpenDocument>.
10 STC Exp. N° 03966-2004-HC/TC, f. j. 24. Criterio reiterado en la STC Exp. N° 05175-2007-PHC/TC, f. j. 2.
11 “La extradición internacional se encuentra regulada a través de los distintos tratados internacionales y por el principio de reciproci-
dad internacional. Este principio de reciprocidad no es más que un condicionamiento para la admisibilidad de la requisitoria o, de
última, tal como lo caracteriza la doctrina hispánica, un principio general que informa la configuración y suscripción de tratados, a
la vez la aplicación concreta de las fuentes legales de la extradición”. BELLOMO, Nicolás y otros. “Derecho Penal Internacional.
Asilo y Extradición”. En: <[Link]
posibilita que esta “se materialice por un ahora la regulación a nivel legal que está con-
acuerdo ad hoc entre los Estados que se sagrada en el Código Procesal Penal (aproba-
comprometen a apoyarse a futuro en aná- do por el Decreto Legislativo N° 957), espe-
logos pedidos y decisiones”12. cíficamente en el Libro Séptimo denominado
“Cooperación Judicial Internacional”.
En esa misma línea, el profesor San Martín se-
ñala que este principio exige: El artículo 508 de dicho Código establece:
“(1) Indagar si en los archivos hay expe- “1. Las relaciones de las autoridades pe-
dientes de extradición en una u otra direc- ruanas con las extranjeras (…) en materia
ción con los países que lo soliciten o a los de cooperación judicial internacional15 [en
que se solicita la extradición, y; este caso, la extradición] se rigen por los
(2) Constatar si en la documentación remi- tratados internacionales celebrados por el
tida por el país requirente se hace la soli- Perú y, en su defecto, por el principio de
citud ‘(…) en condiciones de reciprocidad reciprocidad en un marco de respeto de los
(…)’ y ‘reitera su disposición a prestar una derechos humanos.
ayuda jurídica análoga’ a las autoridades 2. Si existiere tratado, sus normas regirán
nacionales”13. el trámite de cooperación judicial interna-
En palabras más simples, el principio de reci- cional. Sin perjuicio de ello, las normas de
procidad opera cuando no existe tratado de ex- Derecho interno, y en especial este Códi-
tradición vigente, comprometiéndose el Estado go, servirán para interpretarlas y se aplica-
que pide la extradición a que llegado el caso, rán en todo lo que no disponga en especial
actuará de la misma manera en reciprocidad14, el tratado” (el resaltado es nuestro).
esto cuando sea la primera vez que se presen- Complementariamente, el segundo párrafo
te un pedido de esta índole entre dos Estados. del artículo 513 del mismo cuerpo adjetivo
En caso de que se haya presentado una situa- puntualiza:
ción similar con anterioridad, si el pedido de
extradición fue concedido, el Estado tendría “2. Cuando la extradición, en ausencia de
que conceder este nuevo pedido, y si fue dene- tratado, se sustente en el principio de reci-
gado, quedará con todo el derecho de negarlo. procidad, la Fiscalía de la Nación y el Mi-
nisterio de Relaciones Exteriores informa-
Eso fue el plano doctrinario. Ahora pasaremos rán al Poder Judicial los casos en que tal
a analizar de qué manera ha sido concebido el principio ha sido invocado por el Perú y
principio de reciprocidad en nuestro ordena- en los que ha sido aceptado por el país ex-
miento jurídico. tranjero involucrado en el procedimiento
Ya vimos que el artículo 37 de la Constitución de extradición, así como los casos en que
Política de 1993 hace un recuento de las fuen- el país extranjero ha hecho lo propio y el
tes de la extradición, por lo que debemos ver Perú le hubiere dado curso y aceptado”.
12 PRADO SALDARRIAGA, Víctor. “La extradición. Clases, principios y procedimiento”. En: Actualidad Jurídica Digital. N° 149. Ga-
ceta Jurídica, Lima, abril de 2006. Acceso vía web.
13 SAN MARTÍN CASTRO, César. “La extradición y la cooperación judicial internacional”. En: Red hemisférica de intercambio para
la asistencia mutua en materia penal y extradición, p. 5. Consultado en: <[Link]
[Link]>.
14 ADATO GREEN, Victoria. “Algunos principios que rigen la extradición”. En: El papel del Derecho Internacional en América. La so-
beranía nacional en la era de la integración regional. Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y la American Society of
Internacional Law, México, 1997, pp. 403-409.
15 Los actos de cooperación judicial internacional son: (a) extradición, (b) notificación de resoluciones y sentencias, así como de tes-
tigos y peritos a fin de que presenten testimonio, (c) recepción de testimonios y declaraciones de personas, y (d) exhibición.
178
ANÁLISIS Y CRÍTICA
Esta es la dinámica que presenta el marco ju- atención a si se trata de un brasileño nato o de
rídico aplicable a la extradición, por lo que en uno naturalizado19.
un caso como el que comentamos, el principio
En el primer caso, la prohibición de la extradi-
de reciprocidad no puede ser aplicado, pues se
ción es absoluta, lo que quiere decir que bajo
encuentra vigente un tratado de extradición.
ninguna circunstancia puede concederse la
Es por esto que no llegamos a comprender la extradición de un brasileño nato; en tanto que
línea de razonamiento expuesta por el Tribu- en el segundo, la prohibición es relativa, esta-
nal Constitucional para analizar el presente bleciendo la Constitución en el artículo glosa-
caso a la luz del principio de reciprocidad. do, que la extradición procederá para los brasi-
leños naturalizados solamente en caso (i) haya
VII. EL RÉGIMEN DE LA EXTRADICIÓN cometido delito común antes de la naturaliza-
DE NACIONALES EN BRASIL Y PERÚ
ción; o, (ii) se compruebe la vinculación con
1. Brasil un caso del tráfico ilícito de estupefacientes
Cada sistema jurídico es un mundo distinto. y drogas afines, independientemente del mo-
Ello queda en evidencia en el hecho de que mento de la naturalización.
Brasil establece la prohibición de la extradi- En cuanto a la extradición de extranjeros, la
ción de los nacionales brasileños, la cual es Constitución la restringe solo en los casos de
concebida como un derecho fundamental16, delito político o de opinión, pudiendo proce-
estando reconocida a nivel constitucional des- der respecto de los demás delitos.
de hace más de setenta y cinco años17.
2. Perú
La vigente Constitución de la República Fe-
derativa del Brasil de 1988, reconoce en el ar- En nuestro país la extradición se reconoció a
tículo 5 lo siguiente: nivel constitucional recién con la Constitución
Política de 1979, y ni en esa ni en la vigente
“Todos son iguales ante la ley, sin distin- de 1993 existe previsión alguna que restrinja
ción de cualquier naturaleza garantizándo- la extradición de peruanos por nacionalidad o
se a los brasileños y a los extranjeros re- por naturalización. Vale decir, que para nues-
sidentes en el país a la inviolabilidad del tro sistema jurídico es indiferente la nacionali-
derecho a la vida, a la libertad, a la igual- dad de la persona sobre la que recae el pedido
dad, a la seguridad y a la propiedad, en los de extradición pasiva, a efectos de determinar
términos siguientes: su concesión.
LI. Ningún brasileño será extraditado, sal- El artículo 37 de la vigente Constitución señala:
vo el naturalizado en caso de delito común
cometido antes de la naturalización, o de “La extradición solo se concede por el Po-
comprobado su vinculación en tráfico ilí- der Ejecutivo previo informe de la Cor-
cito de estupefacientes y drogas afines, de te Suprema, en cumplimiento de la ley
acuerdo a ley”18. y de los tratados, y según el principio de
reciprocidad.
Sobre el particular se aprecia que respecto a
la extradición de brasileños, la propia Cons- No se concede extradición si se consi-
titución establece un tratamiento diferente en dera que ha sido solicitada con el fin de
16 NUNES APOLINÁRIO, Marcelo. “El derecho fundamental de la no extradición de brasileños”. En: Observatorio de la Economía
Latinoamericana. N° 95, 2008. <[Link]
17 Constituciones de 1934, 1937, 1946, 1967 y la actual de 1988.
18 Traducción libre realizada por el autor.
19 La calificación de brasileño nato o naturalizado está prevista en el artículo 12 de la Constitución Federal.
20 El “Tratado de Extradición entre la República del Perú y la República Federativa del Brasil” fue suscrito en Lima el 25 de agos-
to de 2003. En el Perú, dicho instrumento internacional fue aprobado por el Congreso de la República mediante la Resolución
Legislativa N° 28157, del 12 de noviembre de 2003 y fue posteriormente ratificado internamente a través del Decreto Supremo
N° 030-2004-RE, del 5 de mayo de 2004. En Brasil, el referido tratado fue aprobado por el Congreso Nacional con el Decreto
Legislativo N° 71, del 18 de abril de 2006, y promulgado por el Presidente de la República mediante el Decreto N° 5.853 del 19
de julio de 2006.
Con la entrada en vigor de este tratado, se revocó la vigencia del “Tratado de Extradición de Criminales”, suscrito en Río de Ja-
neiro el 13 de febrero de 1919 y vigente desde el 22 de mayo de 1922.
180
ANÁLISIS Y CRÍTICA
extradición de los extranjeros que se encuen- únicamente tiene derecho Brasil, puesto que
tren en su territorio, y de los brasileños por na- Perú no cuenta con norma constitucional algu-
turalización cuando hubieren cometido delito na que establezca la prohibición de extraditar
común antes de que se les conceda la nacio- a sus nacionales.
nalidad, o cuando estuvieran involucrados en
delitos de tráfico ilícito de estupefacientes y No obstante, dicha denegación facultativa es-
drogas, nada más. No se encuentra obligado tablece, a su vez, un derecho para el Estado re-
a extraditar a los brasileños natos (ver gráfi- quirente, que consiste en solicitar que ese na-
co N° 1). cional no extraditado sea juzgado en su país,
y que se le mantenga permanentemente infor-
Gráfico N° 1 mado del proceso, así como de la sentencia de-
Obligaciones derivadas del tratado de extradición
finitiva. Esta situación opera como un meca-
nismo de garantía para que el hecho delictivo
PERÚ BRASIL atribuido no quede impune.
Obligación a extraditar Obligación a extraditar(*) Si bien es cierto que la prohibición de extra-
• Extranjeros • Extranjeros ditar brasileños natos es una solución consti-
• Nacionales (natos o • Nacionales x naturalización tucional adoptada en Brasil, la cual difiere de
nacionalizados) (solo en 2 casos) la posición adoptada por nuestra Constitución
al no existir tal restricción para acceder a un
pedido de extradición, ello no es suficiente
para que el Tribunal Constitucional sostenga
OBLIGACIONES RECÍPROCAS que no hay reciprocidad y que, en consecuen-
(*) Brasil no está obligado a extraditar a los brasileños natos cia, debe declararse la conclusión del procedi-
miento de extradición.
En ese orden de ideas, y considerando que
Brasil no está obligado a extraditar a sus na- REFLEXIÓN FINAL
cionales natos, no llega a comprenderse la po- Con la presente sentencia, el Tribunal Consti-
sición del Tribunal Constitucional, más aún tucional propugna la verificación del principio
cuando específicamente el artículo sexto del de reciprocidad a los casos en concreto, posi-
tratado permite, al amparo de la figura de la ción errada a nuestro parecer porque tal veri-
“denegación facultativa”, la posibilidad de ficación procedería solo en los casos que no
que Brasil no extradite a sus nacionales. exista tratado de extradición.
Dicho artículo reza: El Tribunal aplicó este criterio a un pedido de
“Cuando la extradición fuera procedente extradición promovido por Brasil, a pesar de
de acuerdo con lo dispuesto en el presente que entre ese país y el nuestro hay un trata-
tratado, la nacionalidad de la persona so- do sobre la materia plenamente vigente des-
licitada no podrá ser invocada para dene- de 2006. De allí parte el error del Tribunal, y
gar la extradición, salvo si una disposición cuando hay una premisa errada, la conclusión
constitucional estableciera lo contrario. resulta doblemente errada.
La parte que por esta razón no entregue El argumento central esgrimido por el Cole-
a su ciudadano promoverá, a pedido de la giado para declarar concluido el procedimien-
parte requirente, su juzgamiento, mante- to de extradición es que en el pedido de ex-
niéndola informada de la marcha del pro-
tradición de Jair Ardela Michhue no existe
ceso, y finalizado este, remitirá copia de la
reciprocidad porque la Constitución de Brasil
sentencia” (el resaltado es nuestro).
prohíbe la entrega en extradición de sus nacio-
Vemos, pues, que el propio tratado establece la nales, y nuestra Constitución, por el contrario,
figura de la “denegación facultativa” a la que sí lo permite.
“
dencia que el Tribunal Consti- y Brasil, y uno de los capos de
[C]onsiderando que
tucional no analizó propia- Brasil no está obligado a la droga más buscados22.
mente el tratado de extradición extraditar a sus naciona- Los delitos que se le imputan
entre Perú y Brasil, al no per- les natos, no llega a com- son el homicidio calificado de
catarse que este instrumento prenderse la posición del Edgar Fernando Chang Mon-
internacional permite al Esta- Tribunal Constitucional,
más aún cuando especí- tesinos y el de Máximo Cabre-
do cuya Constitución prohíba
ficamente el artículo sex- ra Medina ocurridos el martes
la extradición de sus naciona-
les (en este caso, solo Brasil), to del tratado permite ... 22 de abril de 2008. El prime-
pueda denegar la extradición la posibilidad de que Bra- ro de ellos era un suboficial
sil no extradite a sus na- PNP de la Dirección Antidro-
”
con base en ello.
cionales. gas (Dirandro) que trabajaba
Sobre la base de estas conside- encubierto en una operación
raciones, queda al descubierto contra el narcotráfico en Bra-
el endeble argumento del que sil, conjuntamente con la Po-
se valió el Tribunal Constitucional para con- licía Federal brasileña y la Drug Enforcement
cluir el procedimiento de extradición y dispo- Administration (DEA) del Departamento de
ner la conclusión de la detención de Jair Arde- Justicia de los Estados Unidos de América23.
la Michhue. El segundo, un empresario de la zona, quien
La posición adoptada por el Tribunal Consti- habría sido testigo del hecho y por esa razón,
tucional es, sin lugar a dudas, peligrosa para la ultimado.
seguridad jurídica de las obligaciones interna- De acuerdo con lo informado por la prensa lo-
cionales asumidas por nuestro país a partir de cal, el suboficial PNP encubierto habría sido
los tratados de extradición que se encuentran delatado, circunstancia que le fue comunica-
vigentes y, sobre todo, con el compromiso mo- da por la Policía Federal brasileña para que re-
ral que debe asumir todo país en la lucha con- grese al Perú y se ponga a buen recaudo. Es así
tra la impunidad. que, aún en territorio brasileño, sicarios que
Yendo un poco más allá, y por una cuestión de habrían sido contratados por Jair Ardela Mi-
curiosidad, podemos preguntarnos acerca del chhue, lo ultimaron. En ese momento, Jair Ar-
contexto del caso que generó el pedido de ex- dela logró escapar.
tradición del Gobierno brasileño. Sin embargo, meses después, en octubre de
Jair Ardela Michhue “(a) Javier”, es un ciu- 2008, Jair Ardela Michhue producto de un en-
dadano peruano que, de acuerdo con informa- frentamiento con la Policía Federal brasileña o
ción difundida por la prensa nacional, sería el con otra banda de narcotraficantes, resultó he-
jefe de una banda de narcotraficantes llama- rido. Siendo su estado de cuidado, fue trasla-
da “Los Galleros”21 que opera en la zona de dado a Iquitos e internado en una clínica de la
21 “Historial de sangre y muerte en el Bajo Amazonas por causa del narcotráfico”, En: Radio La Voz de la Selva 93.9 fm, 4 de enero
de 2010, Iquitos. Consultada en: <[Link]
22 “Capturaron a un capo de la droga en una clínica de Iquitos”, En: Perú.21, 6 de noviembre de 2008, Lima. Consultada el 2 de
mayo de 2010, en: <[Link]
23 “Investigan cómo descubrieron a un agente encubierto en Loreto”, En: El Comercio, 25 de abril de 2008, Lima. Consultada el 2
de mayo de 2010, en: <[Link]
[Link]>. “Bandas del narcotráfico asesinan a balazos a policía peruano en Brasil”, En: La República, 24 de abril de 2008, Lima.
Consultada el 2 de mayo de 2010, en: <[Link]
Itemid/>. “Narcos asesinan a empresario y a policía que operaba encubierto”, En: El Comercio, 24 de abril de 2008, Lima. Con-
sultada el 2 de mayo de 2010, en: <[Link]
[Link]>.
182
ANÁLISIS Y CRÍTICA
ciudad. Fue allí que las autoridades peruanas extraterritorial de las normas penales naciona-
lo detuvieron sobre la base de una orden de les cuando el delito: (i) es cometido contra un
detención internacional promovida por el Go- peruano o (ii) por otro peruano, (iii) el delito
bierno brasileño. está previsto como susceptible de extradición
Es así que, detenido Jair Ardela Michhue, el según la ley peruana, (iv) siempre que sea pu-
Gobierno brasileño (específicamente el Juzga- nible también en el Estado en que se cometió
do Federal de Tabatinga24) inició el pedido de y (v) el agente ingresa de cualquier manera al
extradición para juzgarlo por la supuesta co- territorio de la República.
misión de homicidio calificado en agravio de En este caso, se cumplen todas las condiciones
dos peruanos. antes descritas, esto es, el delito habría sido
Hoy, en virtud de la STC Exp. N° 04253-2009- cometido por un peruano, contra otro peruano,
PHC/TC, Jair Ardela Michhue se encuentra en el homicidio calificado es un delito tipificado
libertad y, de acuerdo con lo informado por la tanto en Perú como en Brasil, y el supuesto au-
prensa25, seguiría dedicándose al narcotráfico. tor del delito estuvo en el Perú detenido.
Cabe entonces plantearse otra interrogante: Lamentablemente, situaciones como estas no
¿por qué no se dispuso su procesamiento en ayudan a limpiar la imagen de la justicia en
el Perú? Recordemos que el Código Penal en nuestro país. Por el contrario, contribuyen a
el inciso 2 del artículo 4 permite la aplicación generar suspicacias.
24 Tabatinga es una ciudad que pertenece al Estado brasileño de Amazonas, situada en la parte brasileña de la triple frontera entre
nuestro país, Brasil y Colombia. Es preciso señalar que en esta zona ocurre un movimiento migratorio permanente y constante
entre los ciudadanos de estos tres países. Véase: OLIVEIRA, Márcia Maria de, “A mobilidade humana na tríplice fronteira: Peru,
Brasil e Colômbia”. En: Estudos Avançados. Vol. 20, N° 57, Instituto de Estudos Avançados da Universidade de São Paulo, São
Paulo, mayo-agosto de 2006, pp. 183-196.
25 Véase: “Banda de narcotraficante ‘Jair Ardela’ amenaza con más asesinatos sino aparece tonelada de droga extraviada”, En: Ra-
dio La Voz de la Selva 93.9 fm, 28 de abril de 2010, Iquitos. Consultada el 2 de mayo de 2010, en: <[Link]
[Link]?x=8835>.
* Doctor en Derecho por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Fiscal Superior en lo Penal de Lima. Profesor de Derecho
Procesal Penal en la Academia de la Magistratura y en la sección de posgrado de la Universidad de San Martín de Porres.
184
ANÁLISIS Y CRÍTICA
Por ende, parece relevante y útil desarrollar al- Así, resulta lógico y plausible que se investi-
gunas ideas que sirvan para despertar, luego gue y procese a un imputado, y los delitos co-
de pasada la efervescencia que originó el pro- metidos por él, aunque sea con ocasión y en
nunciamiento, una ponderada reflexión sobre lugares diferentes (primer caso). Aquí se ha-
los institutos que estuvieron involucrados en bla de una pluralidad de hechos delictivos y
la mencionada sentencia, así como para deter- de su conexión por la identidad del autor (ea-
minar sus posibles alcances respecto a la labor dem personae); por lo que se trataría de una
de los operadores jurídicos. conexidad subjetiva en razón de la cual son
acumulables.
I. LA ACUMULACIÓN
También se considera conexión la situación
El proceso penal tiene como objeto una con- en que varias personas aparecen como respon-
ducta o hecho humano, según se le quiera con- sables (en calidad de autores y cómplices) de
ceptuar. Clariá Olmedo expresaba que la ob-
un mismo ilícito (segundo caso). Así se ha-
jetividad del hecho comprende el núcleo, sus
bla de una conexión por unidad del delito, lo
antecedentes y consecuencias y, eventualmen-
que también se ha denominado identidad en
te, sus adherencias. El núcleo es la conduc-
la causa petendi3. Existirá también conexidad
ta humana enjuiciada, inmersa en las circuns-
tancias del modo, tiempo y lugar, que tenga subjetiva determinando la existencia de casos
trascendencia jurídica. Los antecedentes y las acumulables.
consecuencias son las situaciones legalmente Otro caso de conexión se presenta cuando un
tipificantes o eliminadoras del hecho como de- conjunto de personas cometen diversos deli-
lito, y los rastros materiales y morales dejados1. tos, en tiempo y lugares distintos, pero habien-
Todo lo referido motiva a que al objeto proce- do precedido a tales actuaciones el concierto
sal, en cada caso, se le asignen características (tercer caso). En tal caso se habla de conexión
de individualidad, integridad e inmutabilidad, objetiva y de asuntos que pueden acumularse.
de lo cual se entiende que cada causa penal Finalmente, también se considera como co-
debe tener un trámite independiente, a pesar nexión el caso que debe comprender dentro de
de que hubiere varias idénticas; aunque dicha sí al conjunto de los delitos que hubieran sido
regla se altere por criterios prácticos2. cometidos con el objeto de procurarse medios
En nuestro ordenamiento jurídico, conforme para cometer otros delitos, para facilitar o con-
con la costumbre procesal y la jurisprudencia, sumar su ejecución, o para asegurar la impu-
la regla es que los autores y partícipes resul- nidad de los implicados (cuarto caso). A este
ten siendo investigados primero y procesados caso se le denomina también conexión por re-
después, en conjunto, por el o los ilícitos que lación causal de causas4.
se les atribuye; no obstante, en realidad lo que Hemos enumerado así los casos sustanciales
ocurre no es tanto que se suelan acumular los de conexión que motivan o podrían motivar
procesos, como que desde que se inicia la in- la realización de la acumulación de procesos
vestigación se hace ello con el conjunto de los penales por haberse iniciado, originalmen-
implicados, a partir de las normas que rigen la te, acciones penales por separado y paralelas
conexión.
en distintos juzgados5. Naturalmente, el acto
En razón de lo dicho (la conexión), se verifi- de acumular requiere el conocimiento de los
can diversos casos posibles de acumulación. magistrados, mediante razones o informes y
1 CLARIÁ OLMEDO, Jorge A. Derecho Procesal Penal. Tomo I, Rubinzal-Culzoni, Buenos Aires, 2008, p. 222.
2 Ibídem, p. 223.
3 SILVA SILVA, Jorge Alberto. Derecho Procesal Penal. Harla, México DF, 1995, p. 672.
4 Ídem.
5 DEVIS ECHANDÍA, Hernando. Teoría general del proceso; aplicable a toda clase de procesos. Universidad, Buenos Aires, 1997,
p. 200.
186
ANÁLISIS Y CRÍTICA
que prospere la lucha contra la impunidad y se paralela, nos hace concluir que resulta inde-
consiga sancionar los delitos11. seable la existencia de sentencias contradicto-
rias. Por lo tanto, lo que se persigue es la uni-
Actualmente, podemos mencionar que las fi-
dad jurisdiccional14.
nalidades principales que fundamentan las
acumulaciones son cinco: i) facilitar la investi- Igualmente, se sabe que se economiza más si
gación; ii) prevenir y evitar sentencias contra- la investigación se realiza en una sola ofici-
dictorias; iii) por economía procesal; iv) para na, sabiendo que existe una enorme carga pro-
acercarse lo más posible a la verdad material cesal y que, en cada despacho se tendría que
de los hechos12; y, v) para ofrecer una solución efectuar los mismos trámites, lo cual duplica
al conflicto. los esfuerzos y puede devenir en demoras con-
traproducentes que afectarían tanto al proce-
Existiendo una sola investigación se conside-
so, así como la labor o el tiempo de terceros,
ra, lógicamente, que se logrará la unidad de di-
como es el caso de notificadores, peritos y tes-
rección y la unidad procedimental, por lo que
tigos, entre otros.
el flujo de la información se concentraría en
un solo lugar y se evitarían los ocultamientos Resulta obvio que centralizar el esfuerzo en
por celos y en razón de la competencia entre un solo despacho devendría en la concentra-
las autoridades de la persecución. Ello tam- ción del esfuerzo del investigador, en un pri-
bién incidiría en un evidente ahorro de tiem- mer momento, y el de la defensa después; y, en
po, así como de dinero, durante su realización consecuencia, lograr que se promueva el ma-
por parte del Estado. yor acercamiento posible a la verdad de lo su-
cedido. Por último, a la defensa también le in-
Resulta obvio también que un mismo caso que
teresará ejercer su ministerio en un solo lugar
estuviera siendo investigado o, luego de ello,
antes que hacerlo en varios paralelamente.
fuera juzgado en distintos despachos, pues po-
dría dar lugar a sentencias contradictorias13 en Hugo Alsina ha explicado, con buen criterio,
función de diversos temas: mayor profundi- que varios procesos seguidos separadamente
zación de la investigación en alguno de ellos, ponen en peligro la composición formal de la
un riguroso defensor en defecto de otro desi- litis y hasta la impedirían, en el peor de los ca-
dioso, o menor rigor en los magistrados que sos, si esta debiera motivar un pronunciamien-
vieron el caso; así pues, sin matizar más, las to único15 y que no tuviera sentidos o expre-
diferencias entre dos escenarios de actuación siones distintas.
11 En el nuevo Código Procesal Penal se ha incurrido en errores por tratar de indicar términos de tiempo –tales como los veinte días
en que se puede ordenar el secreto (artículo 324.2)– que, evidentemente resultan sumamente cortos, en relación con lo que se
pretende cautelar, por ejemplo, mientras se toman declaraciones a varias personas, entre imputados y testigos (caso complejo);
igualmente, las interpretaciones de algunos jueces obligaron a que mediante una casación no se extinga el tiempo de la investi-
gación preparatoria, ante el tiempo que había tomado las diligencias preliminares.
12 En el caso de las acumulaciones, se ha advertido la facilitación de fines probatorios; por ejemplo, en el denominado caso Colina,
la Procuraduría Pública Ad Hoc solicitó la acumulación del caso La Cantuta (desaparición y ejecución posterior de nueve estu-
diantes y un profesor de la Universidad La Cantuta) con el proceso iniciado en el caso Barrios Altos, la desaparición de campe-
sinos de El Santa y el caso del periodista Pedro Yauri. Los procesados se opusieron tenazmente, puesto que lo que se buscaba
desde los objetivos persecutorios no era solo juzgar los crímenes realizados, sino verificar probatoriamente la existencia de una
política contrasubversiva, así como la existencia misma del grupo Colina. Por ello, cuando la Primera Sala Penal Especial, el 8
de marzo del 2006 (bajo la nueva norma), resolvió desacumular en dos procesos el Expediente N° 028-2001, que contenía dicho
caso, el Consorcio Justicia Viva, a través de Carlos Rivera Paz y Antonio Salazar García, consideró que ello debía analizarse se-
riamente, expresando que con ello se afectaba el objetivo de identificar la existencia de “una sola voluntad criminal” y que la sola
desacumulación no garantizaría la celeridad del proceso.
13 VÉSCOVI, Enrique. Teoría general del proceso. Temis, Bogotá, 1984, p. 198.
14 CLARIÁ OLMEDO, Jorge. Ob. cit., p. 357.
15 ALSINA, Hugo. Fundamentos de Derecho Procesal. Jurídica Universitaria, México, 2003.
“
tado un caso ante el Tribunal algunos procesos complejos
[P]uede decirse que
Constitucional argumentando el principal fundamento se hicieron casi inmanejables
que una acumulación anterior- para efectuar las desacu- en razón del número de proce-
mente decidida afectaba la li- mulaciones es terminar sados y defensores existentes,
bertad, en un caso de tráfico un proceso con mayor ce- representando un desafío al es-
ilícito de drogas; sin embar- leridad, con el interés de pacio destinado como sala de
go, el Colegiado constitucio- favorecer a los inculpa- enjuiciamiento.
nal, con buen criterio expre- dos, puesto que algunos
só que: “(…) la resolución que procesados podrían difi- Creus, por su lado, con rela-
dispone la acumulación de los cultar el procedimiento, ción a los procesos comple-
perturbarlo y, con ello, re-
”
procesos no incide en la liber- jos, indica: “(…) como pue-
tardar su marcha ... de ocurrir en casos complejos
tad individual del demandante,
por lo que no puede ser obje- por la acentuada pluralidad de
to de cuestionamiento en esta delitos o cuando la interven-
vía, toda vez que no es la re- ción de distintos imputados en
solución que sustenta la privación de libertad ellos, pese a la conexidad, revela un apreciable
que sufre el demandante” (STC Exp. N° 0985- grado de autonomía, dicha unificación puede
2005-PHC/TC, f. j. 1). introducir un factor de confusión en la misma
documentación, en la determinación de los he-
III. LA DESACUMULACIÓN chos atribuidos y en la prueba correspondiente
La desacumulación, también denominada se- a cada uno de ellos que se va reuniendo duran-
18
paración de procesos o escisión procesal16, te la instrucción (…)” .
proveniente etimológicamente de scissio que Lo cierto es que, apreciándose los motivos
significa cortadura, es la figura opuesta a la para desacumular, el inciso 4 del artículo 20
acumulación, por la cual se separan los pro- del C de PP, nos indica y recuerda que la de-
cesos que se han llevado en un solo despa- sacumulación no es concebida, entre nosotros,
cho. En general, puede decirse que el principal como regla sino todo lo contrario: “[e]xcep-
motivo que apuntalaría tal decisión, y no es cionalmente, con la exclusiva finalidad de
poco, es la existencia de un nivel de perjuicio simplificar el procedimiento y decidir con ce-
en contra del interés del procesado, amén de leridad (…)”.
que se pudiera afectar algún otro interés pro-
Ahora bien, respecto a esta figura procesal,
cesal relevante.
una vez avanzada o realizada la investigación
Clariá Olmedo, respecto a los problemas cau- preliminar e iniciada la instrucción o inves-
sados por la acumulación, expresa que: “Pue- tigación jurisdiccional o, inclusive, estando
de ocurrir que la acumulación amplíe desme- próximos los inicios del juicio oral, se apre-
suradamente el proceso afectando en alguna cia que los fines son distintos a los de la acu-
medida la defensa o la libertad del imputado. mulación, siendo –en esta oportunidad– los si-
Las leyes han tenido en cuenta este posible in- guientes: i) simplificación del procedimiento;
conveniente, autorizando la tramitación sepa- y, ii) decidir con celeridad. Además, como re-
rada de las causas en la instrucción o la se- quisito de su factibilidad, se requiere que exis-
paración de las que se han acumulado para el ta la posibilidad razonable de conocer con in-
juicio”17. En tal sentido, podemos señalar que dependencia cada caso acumulado.
188
ANÁLISIS Y CRÍTICA
Lo cierto es que procesos complejos –como debió indicar a partir de dos); y ii) cuando va-
se han visto en el sistema anticorrupción pe- rios agentes son inculpados en un solo delito
ruano con los casos vinculados a Vladimiro como autores y cómplices.
Montesinos Torres– pueden hacerse demasia-
Además, se indicó que serían facultativas en
do grandes y difíciles de manejar, tanto en lo
todos los demás casos en que un agente es au-
físico como en lo jurídico, si tuvieran dema-
tor de uno o más delitos (solo debió indicarse
siados procesados, agraviados y delitos, y si se
el plural), esto es cuando hubiera una instruc-
hubieran realizado a través de varios años; de
ción y se descubriera un nuevo delito o cuando
modo que lo razonable, de ser posible, es di-
naciera una instrucción y, en el otro caso, estu-
vidirlos y llevarlos por separado. Esto impor-
viera por iniciarse el juzgamiento, por citar al-
taría también la simplificación de los procedi-
gunos ejemplos.
mientos y facilidades para los defensores; sin
embargo, la sola necesidad no posibilita sepa- Se consideró además que la acumulación sería
rarlos con facilidad. posible solo si no redundara en la inútil poster-
En realidad, puede bien decirse que el prin- gación del juzgamiento, por lo tanto, la acumu-
cipal fundamento para efectuar las desacu- lación requería que los procesos se hallaran en
mulaciones es terminar un proceso con ma- el mismo estado, siendo que la preocupación era
yor celeridad, con el interés de favorecer a por el proceso mismo y con la finalidad de evi-
los inculpados, puesto que algunos procesa- tar su retraso, sin que, en tal fecha, existiera una
dos podrían dificultar el procedimiento, per- preocupación por el inculpado en sí mismo.
turbarlo y, con ello, retardar su marcha; de Además, también sería facultativa en los ca-
modo que los procesados diligentes y que aca- sos que se consideraron como “conexiones
tan debidamente lo ordenado por las autorida- complejas”, esto es, cuando hay pluralidad
des, se verían perjudicados al no ver resuelta de agentes y de delitos, siendo obligatoria en
su situación. aquellos casos en que no hubiere todavía ins-
Así pues, en el sentido referido, apreciando las trucción, y facultativa en los demás.
cosas desde el interés del justiciable, se pue- En el año 2004, cuando ya venía funcionaba el
den presentar casos concretos en que se reque- subsistema anticorrupción desde hacía tiem-
riría desacumular para evitar dilaciones inde- po, se produce un cambio normativo respec-
bidas y afectaciones al derecho del inculpado to a la acumulación y la desacumulación19. Se
al plazo razonable del proceso. aprobó la posibilidad de que las partes tomen
la iniciativa para la acumulación o que esta se
IV. LA REFORMA DE 2004
haga de oficio20, quedando claro que el interés
La Ley 10,124, promulgada el 29 de diciem- primario es el de la investigación, puesto que
bre de 1944, trató originalmente el tema de la al juez se le conmina a disponerla para garan-
acumulación, tanto de investigaciones como tizar el mejor conocimiento de los hechos, ha-
de juzgamientos. Tal norma indicó las acu- ciéndose ver que la única posibilidad para no
mulaciones que serían obligatorias: i) cuan- disponerla se presentará cuando esta pudiera
do un agente es autor de uno o más delitos si devenir en una grave afectación del plazo en
no hay instrucción por algunos de ellos (solo que debería de procesarse la causa21.
22 “Excepcionalmente, con la exclusiva finalidad de simplificar el procedimiento y decidir con celeridad, siempre que existan elemen-
tos suficientes para conocer con independencia, de oficio o a pedido del fiscal o de las demás partes procede tanto la desacumu-
lación o separación de procesos acumulados como de imputaciones o de delitos conexos, que requieran diligencias o actuacio-
nes especiales o plazos más dilatados para su sustanciación en la instrucción o en el juicio oral, salvo que se considere que la
unidad es necesaria para acreditar los hechos. También procede la desacumulación o separación, con las prevenciones ya esti-
puladas, cuando determinados imputados no comparecen, por diversas razones, a las diligencias del juicio oral” (inciso 4 del ar-
tículo 20 del C de PP).
190
ANÁLISIS Y CRÍTICA
23 CUBAS VILLANUEVA, Víctor. El nuevo proceso penal peruano. Teoría y práctica de su implementación. Palestra, Lima, 2009, p.
68.
24 En tal sentido, estamos obligados por la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que en su artículo 6.1 reconoce a toda
persona el derecho de que su causa sea oída dentro de un plazo razonable. Igualmente, en el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos, el artículo 14.3 literal “c”, nos obliga a asegurar a toda persona, acusada de la comisión de un delito, la ga-
rantía de ser juzgada sin dilaciones indebidas. También el Pacto de San José de Costa Rica, en su artículo 8.1 dispone que toda
persona tiene derecho a ser oída, dentro de un plazo razonable en la sustanciación de una acusación penal.
25 Al respecto, Daniel Pastor ha señalado lo siguiente: “Ya en la recopilación de Justiniano se recoge una Constitución en la que se
toman medidas ‘a fin de que los litigios no se hagan casi interminables y excedan de la duración de la vida de los hombres. Las
leyes romanas establecieron un plazo preciso para la duración del proceso penal, disponiendo Constantino que empezara a con-
tarse con la litiscontestación y que fuera de un año; plazo que en la época de Justiniano era de dos años. En la Magna Charta
Libertatum, de 1215, el rey inglés se comprometía a no denegar ni retardar derecho y justicia. En el mismo siglo, Alfonso X, El
Sabio, mandaba en consonancia con la fuente predominantemente romano-justinianea de sus Siete Partidas, que ningún juicio
penal pudiera durar más de dos años’”. Cfr. PASTOR, Daniel R. “Acerca del derecho fundamental al plazo razonable de duración
del proceso penal”. En: Revista Jueces para la democracia. N° 49, Madrid, 2004, p. 3.
26 SAGÜÉS, Néstor Pedro. Elementos de Derecho Constitucional. Tomo II, Astrea, Buenos Aires, p. 762.
27 RIFÁ SOLER, José María. Derecho Procesal Penal. Gobierno de Navarra, Navarra, 2006, p. 46.
28 NATARÉN NANDAYAPA, Carlos F. La tutela de los derechos fundamentales de naturaleza procesal. Universidad Nacional Autó-
noma de México, México D.F., 2006, p. 10.
29 FILIPPINI, Leonardo G. y MARTÍNEZ, Marcela A. “El plazo razonable de las investigaciones”. En: PLAZAS, Florencia G. y HA-
ZAN, Luciano A. (compiladores). Garantías constitucionales en la investigación penal. Editores del Puerto, Buenos Aires, p. 257.
30 En el caso Firmenich, la Comisión emitió su informe del 13 de abril de 1989, referido al plazo de la prisión preventiva, adoptan-
do la doctrina europea, que considera que el plazo razonable no puede ser establecido con precisión absoluta, expresando que
debe ser considerado caso por caso. BASILE, Luciana Glenda y DIEZ AZCONEGUI, María Belén. “Plazo razonable de dura-
ción del proceso penal”. En: <[Link] De lo referido,
como lógica consecuencia, se desprende que la duración de un caso penal bien pudiera exceder, inclusive, un máximo legal fija-
do en las normas y, sin embargo, seguir siendo razonable, estando a las condiciones del caso concreto (complejidad del mismo,
conducta del procesado y trabajo de las autoridades). Posteriormente, en el caso Giménez, la Comisión aplicó la misma tesis del
no plazo, al tiempo de duración del proceso penal.
192
ANÁLISIS Y CRÍTICA
“
nable que quienes cometen de- mente breves cuya configura-
[E]l plazo razonable
litos en una realidad como la no tiene la finalidad de ción está prevista con la fina-
nuestra, carente de los resguar- constituirse en aliado lidad de impedir una adecuada
dos y seguridades de las socie- de la impunidad, sino composición de la litis (…)”
dades del primer mundo, exijan que su sentido es im- (RTC Exp. N° 02793-2008-
al momento de iniciada su per- pedir o prevenir el abu- PHC/TC, f. j. 4).
secución los más altos o mejo- so o sanearlo cuando se
res estándares en términos de hubiera producido, evi- En referencia a esto último,
plazos, esto es, el menor tiem- tando que el proceso se podemos hacer notar que el
po posible tanto en las inves- pueda convertir en una Tribunal al referirse al pla-
tigaciones como en los proce- pena, afectando grave- zo razonable no hace alusión
mente la presunción de
”
sos; de modo que terminemos a un plazo de tiempo que fue-
inocencia ...
promocionándonos como el lu- ra siempre el menor posible
gar que ofrece las mejores con- para investigar, sino que alude
diciones para quienes desearan a uno que constituya un punto
delinquir –más aún en estos momentos en que de equilibrio a tenerse en cuenta para la reali-
asoma cierta bonanza económica–; y, parale- zación de los fines del proceso (como la ade-
lamente, presentemos las peores condiciones cuada composición de la litis)32. Y, por lo tan-
para quienes investigan y procesan el delito. to, una de las medidas del tiempo razonable
es la adecuada composición del conflicto sus-
A nuestro entender, el plazo razonable no tie- citado, al margen de cómo esta se exprese (lo
ne la finalidad de constituirse en aliado de la que se apreciará a través de una adecuada mo-
impunidad, sino que su sentido es impedir o tivación, que podría hallarse tanto en una sen-
prevenir el abuso o sanearlo cuando se hubie- tencia anticipada como una condena o una
ra producido, evitando que el proceso se pueda absolución).
convertir en una pena, afectando gravemente
la presunción de inocencia; puesto que, de otro Asimismo, el Tribunal Constitucional ha ex-
lado, existe el deber del sospechoso de sopor- plicado que “considerar que el individuo debe
tar el proceso31. ser juzgado en un plazo razonable es antepo-
ner la persona al Estado, tal cual lo proclama
VII. EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL Y el artículo 1 de la Constitución” (STC Exp.
EL PLAZO RAZONABLE N° 0961-2000-HC/TC, f. j. 5). Sin embargo,
El Tribunal Constitucional ha señalado respec- a pesar de reafirmar el principal lugar de la
to al plazo razonable, que es un derecho que se condición de la persona humana, no ha com-
infiere de los contenidos en el debido proceso prendido bien lo que significa la razonabili-
y la tutela judicial efectiva, reconocidos en el dad del plazo del procesamiento penal, lo que
artículo 139.3 de la Constitución, implicando se aprecia de modo claro cuando refiere lo si-
no solo la protección contra dilaciones indebi- guiente: “Razonable es un término que expre-
das, sino que “también garantiza al justiciable sa una exigencia de equilibrio en el cual estén
31 Cita de ROXIN, Klaus. En: Die Rechtsfolgen Schwerwiegender Rechtsstaatsverstobe in der Strafrechtspflege. Citado por PA-
STOR, Daniel R. Ob. cit., p. 2.
32 La Suprema Corte norteamericana consciente del dilema que importa el plazo razonable sostuvo, en principio en el caso Barker
versus Wingo, el derecho a un juicio rápido (Speedy trial), contenido en la Sexta Enmienda; explicando que muchas veces la de-
fensa es la responsable de las demoras, por pretender el paso del tiempo y el olvido. Posteriormente se creó el Balancing test,
estableciendo pautas para determinar si se transgredió la garantía o no. Tales consideraciones son: la determinación del tiempo
que demoró el caso, las razones que expone el Estado para explicar dicha demora, la determinación de si tales explicaciones
son atendibles, la conducta del imputado y el análisis del perjuicio personal sufrido por el imputado. Aquí se entiende que además
de todos los elementos anteriores debe producirse el perjuicio concreto pues, de otro modo, no se configuraría la trasgresión del
plazo.
33 En este caso se cita a Nicolo Trocker, en “Il nuovo articolo 111 Della Costituzione e il ‘giusto processo’ in materia civile: profili ge-
nerali”. En: Rivista Trimestrale di Diritto e Procedura Civile. N° 2, 2001, p. 407.
34 La doctrina del plazo razonable ha sido modelada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, puesto que en el artículo 6,
primer inciso del Tratado de Roma, suscrito en 1950, se prescribe que: “Toda persona tiene derecho a ser oída, con las debidas
garantías y dentro de un plazo razonable”. Así, a propósito del “caso Wemhoff”, sentenciado en 1968, donde se discutió la exce-
siva duración de la prisión preventiva y del proceso penal mismo, la Comisión Europea de Derechos Humanos elevó la denuncia
al Tribunal Europeo, ideando criterios para analizar la “razonabilidad” y, específicamente, respecto al plazo razonable del proce-
so. Elaboró así cuatro criterios a tener en cuenta para determinarlo: 1.- La conducta del imputado que pudiera haber influido en el
retraso; 2.- Las dificultades objetivas en la investigación del caso; 3.- La manera efectiva en que se condujo la investigación del
asunto; y 4.- La conducta de las autoridades judiciales. El Tribunal Europeo, por su lado, sin tomar en cuenta todavía dichos cri-
terios, y en referencia directa al plazo razonable, sostuvo la doctrina de “la imposibilidad de traducir este concepto en un número
fijo de días, de semanas, de meses o de años o en variar la duración según la gravedad de la infracción”.
35 Corte IDH, caso Genie Lacayo vs. Nicaragua. Sentencia de 29 de enero de 1997. Fondo, Reparaciones y Costas. Serie C. N° 30.
36 Corte IDH, caso Suárez Rosero vs. Ecuador. Sentencia de 12 de noviembre de 1997. Fondo. Serie C. N° 35. Tales consideracio-
nes fueron realizadas con anterioridad por la Corte Europea de Derechos Humanos en el caso Zimmermann and Steiner c. Sui-
za. Sentencia del 13 de julio de 1983.
194
ANÁLISIS Y CRÍTICA
ii) La conducta de las autoridades judiciales; y, se actúe una ampliación de la pericia psicoló-
iii) La complejidad del asunto. Tales criterios, gica psiquiátrica; la quinta ampliación dentro
luego fueron aplicados por el TC (STC Exp. del proceso sumario seguido por el delito de
N° 00618-2005-PHC/TC, caso Ronald Wins- homicidio simple.
ton Díaz Díaz y STC Exp. N° 5291-2005-
En este último caso, se advierte que el Tribu-
PHC/TC, caso Heriberto Manuel Benites Ri-
nal sanciona la impericia del trabajo efectua-
vas y otra).
do en la etapa de investigación, puesto que en
Así, para considerar la posible irresponsabili- ella debió darse respuesta a las preguntas que
dad de las autoridades en la vulneración del se hace ulteriormente el Colegiado; y, si bien
plazo razonable, el Tribunal Constitucional en su nivel se manifiesta el hecho como una
señala que se deberán verificar diversos cri- negligencia, lo cierto es que cubrir vacíos, dar
terios: “(…) para valorar la complejidad de un una visión cierta de los hechos y de las posi-
caso es menester tomar en consideración fac- bles responsabilidades sin apresurar una acu-
tores tales como la naturaleza y gravedad del sación, es deber de otros operadores.
delito, los hechos investigados, los alcances de
Otro criterio atribuible a los magistrados, es
la actividad probatoria para el esclarecimien-
el de los denominados “vacíos de actuación”
to de los eventos, la pluralidad de agraviados
o “tiempos muertos” en cuanto solo se reali-
o inculpados o algún otro elemento que permi-
zan actuaciones muy de vez en cuando, apre-
ta concluir, con un alto grado de objetividad,
ciándose cierta desatención a la investigación
que la dilucidación de una determinada cau-
o al proceso penal y, el consecuente desperdi-
sa resulta particularmente complicada y difí-
cio irrazonable de tiempo. En este sentido, es
cil (…)”.
válido lo señalado por César Azabache, cuan-
Por lo referido, y en sentido contrario, respec- do refiere que el tiempo para llevar a cabo la
to a las autoridades se indica que para verificar investigación no es un tiempo límite de activi-
su responsabilidad: “(…) será preciso evaluar dades, sino un espacio estricto para la organi-
el grado de celeridad con el que se ha trami- zación del trabajo procesal.
tado el proceso, sin perder de vista en nin-
El abuso en razón de vacíos de actuación no
gún momento el especial celo que es exigible
tiene que ver con los casos en que se presentan
a todo juez encargado de dilucidar una causa
esperas obligadas, bien sea por pericias (como
(…)” y “[e]n tal sentido, serían especialmen-
la de ADN), cuando no se cuenta con labora-
te censurables, por ejemplo, la demora en la
torios en la zona o con trabajos de contado-
tramitación y resolución de los recursos con-
res, o de información que se extrae por ter-
tra las decisiones que imponen o mantiene la
ceros (caso de los informes de los bancos en
detención preventiva; las indebidas e injustifi-
delitos como el lavado de activos, que suelen
cadas acumulaciones o desacumulaciones de
demorar hasta seis meses). En casos como es-
procesos; o como estableciera el TEDH, los
tos, simplemente se trata de actuaciones cuya
repetidos cambios de juez instructor, la tardan-
realización no está en manos de los magistra-
za en la presentación de un peritaje o en la rea-
dos, sino que dependen de la tecnología con
lización de una diligencia en general”.
la que cuentan o no las instituciones públicas
Podemos advertir que en el caso Bustamante o privadas.
Romaní (STC Exp. N° 03485-2005-PHC/TC),
iniciado con un auto de abrir instrucción del 2. La responsabilidad del procesado y
de su defensa
18 de junio de 1999, había transcurrido cinco
años sin que se le ponga fin. Ahora bien, una El Tribunal Constitucional también ha con-
segunda sentencia absolutoria en el año 2004 siderado valorar la actividad procesal del in-
había sido declarada nula con el objeto –se- culpado, utilizando la jurisprudencia del Tri-
gún lo ordenado por la Sala Superior– de que bunal Europeo de Derechos Humanos. Siendo
así, ha entendido que la defensa debe hacer determinado que si quienes están formados en
un uso regular de los medios procesales y no el conocimiento del Derecho utilizan estas ca-
uno malicioso o temerario, propio de lo que pacidades para engañar, confundir, manipular,
ha entendido como “defensa tergiversar hechos o, en resu-
obstruccionista”. men, para obstaculizar la presta-
ción del servicio de justicia por
Por lo demás, en casos con-
“
parte del Estado, entonces su ac-
cretos ha señalado que “(…) [E]l plazo inicialmen-
te fijado por un fiscal para tuación constituye un claro de-
si bien todo procesado goza
investigar un delito, cuyo safío para la realización mis-
del derecho fundamental a
la no autoincriminación, una procesamiento deviene en ma de los valores que persigue
de cuyas manifestaciones in- complejo, no puede man- el Estado Constitucional y debe
tenerse como exigible o merecer una oportuna actuación
cluso autoriza al inculpado a definitivo y, de exigirse tal de parte de los poderes públi-
guardar un absoluto silencio cosa, se sostendría que cos (…)” (RTC Exp. N° 02315-
y la más imperturbable pasi- los fiscales deben poseer 2009-PHC/TC, f. j. 10).
vidad durante el proceso, en el don de la adivinación;
el correcto supuesto de que cosa obviamente irrazo- El Colegiado también se refirió
”
debe ser la parte acusatoria nable. al actuar malicioso de la defensa
la encargada de desvanecer y el investigado en sede fiscal,
la inocencia presunta, ello no al señalar que: “(…) de autos se
le autoriza para que median- deriva que este [el inculpado] no
te actos positivos se desvíe el camino del apa- concurrió en varias oportunidades a prestar su
rato estatal en la búsqueda de la verdad dentro declaración, con lo cual no se aprecia una con-
del proceso” (STC Exp. N° 0376-2003-HC/ ducta de colaboración para el esclarecimiento
TC, f. j. 9). de los hechos investigados, más aún si dichas
Se aprecia entonces que el Colegiado ha sido inasistencias no han sido justificadas” (STC
claro en no asumir la mentira, como hacen al- Exp. N° 5228-2006-PHC/TC, f. j. 23).
gunos autores argentinos y españoles, como En este último caso, es evidente que, por ejem-
un derecho del justiciable, lo que en otras sen- plo, las dilaciones en que hubiere incurrido la
tencias concretas se ha manifestado de modo defensa y motivaran que el proceso penal se
explícito; pero que, en la sentencia que moti- dilate en el tiempo, no constituirán dilaciones
va este trabajo se puede interpretar claramen- indebidas, puesto que estas únicamente serían
te, cuando las expresiones inciden en desviar las atribuibles a los operadores del Estado y
las investigaciones. que pudieran considerarse como irrazonables.
Asimismo, en otro caso, el Alto Tribunal fue VIII. LA ANTICIPACIÓN O PREVISIÓN DE
igualmente claro y terminante al observar y UN PLAZO Y LA NECESIDAD DE MO-
censurar los actos maliciosos. Así, señaló que, DIFICARLO
“por otro lado se advierte la conducta temera- La dación de un plazo no tendría que ser siem-
ria asumida por el demandante y su abogado, pre un corsé irrazonable que actúe en contra
quien faltando a sus deberes de lealtad, pro- del fiscal o del juez instructor. En el nuevo Có-
bidad y buena fe, han presentado otros proce- digo Procesal Penal, el momento en que el fis-
sos de hábeas corpus de forma sucedánea, los cal está obligado por la norma a darlo puede
cuales han sido declarados improcedentes por ser muy inicial, con relación a todas los ele-
el Tribunal Constitucional, mediante los Exp. mentos que, posteriormente, de modo lógico
N°s 3787-2008-PHC/TC y 02320-2009-PHC/ debiera considerar y que podrían demorar en
TC” (RTC Exp. N° 02315-2009-HC/TC, f. j. 9). presentarse (personas importantes involucra-
A lo antes referido además agregó, con rela- das, especial dificultad para conseguir infor-
ción al abogado patrocinante, que: “(…) ha mación, entre otros); de modo que este no
196
ANÁLISIS Y CRÍTICA
poseerá suficientes elementos de juicio para Entonces surge una pregunta, ¿se trataría de
decidir en el momento en que se encuentra un error del fiscal? No necesariamente, pues el
obligado a determinarlo. fiscal solo anticipa y fija el plazo, consideran-
do la información que posee en el momento en
Así, si bien existen casos fáciles o sencillos en
que lo hace, y si luego adquiriera más y mejor
los que resulta razonable anticipar rápidamen-
información, lo que correspondería es que mo-
te el tiempo de duración de la investigación –
difique el plazo inicial; por lo tanto, debe com-
por tratarse de hechos comunes e investigarlos
prenderse que en los casos complejos los pla-
supondrá, sencillamente, una rutina de pasos
zos son necesariamente relativos y variables.
bastante conocidos–; hay otros que al profun-
dizarse la investigación se irán descubriendo, Por ende, no existiría ninguna irrazonabili-
o aparecerán nuevos actos ilícitos o se incor- dad ni injusticia en que este se modificara para
porará a un mayor número de implicados, lo adecuarse a la realidad que se va revelando,
que impondrá la necesidad de ampliar la in- ni tampoco constituiría un abuso ni resultaría
vestigación y hasta hacerla compleja37; por lo irrazonable que, mediando motivos de hecho
que un caso que a primera vista parecía senci- y de derecho, se modificara el plazo en más
llo, podría devenir en complejo. de una oportunidad, por las necesidades de la
investigación misma. Lo cierto es que exis-
En otras palabras, el plazo inicialmente fija-
te una necesidad de sustentar debidamente el
do por un fiscal para investigar un delito, cuyo
reajuste con relación a actos concretos que se
procesamiento deviene en complejo38, no pue-
efectuaran.
de mantenerse como exigible o definitivo y, de
exigirse tal cosa, se sostendría que los fisca- De lo que se trata es de que en el periodo so-
les deben poseer el don de la adivinación; cosa licitado se realicen las diligencias o actuacio-
obviamente irrazonable39. nes de investigación requeridas y no se advier-
ta luego que alguna que debió disponerse, por
En sentido contrario, la lógica nos indica que
negligencia no lo hubiese sido.
establecer un plazo debe obedecer no a un re-
gateo sino a un cálculo objetivo, basado en Ahora bien, lo cierto es que existen casos en
los hechos y los primeros elementos de con- los cuales naturalmente hay tiempos vacíos o
vicción con que se cuente (tomando como muertos en términos de actuaciones procesa-
ejemplos los casos anteriores, anticipando ra- les concretas, lo que puede prolongar por me-
zonablemente las dificultades y demora en la ses la etapa procesal, situación que se presen-
realización de actuaciones y pericias, etc.); ta, por ejemplo, cuando se espera una pericia
pero, cuando existieran mayores elementos in- contable compleja o la extradición de perso-
formativos, el plazo deberá modificarse, pues- nas de países con los que no existen conve-
to que el interés de la justicia se encuentra nios, cuando se requiere traducciones de va-
involucrado. rios documentos, más aún si su contenido
37 Nadie podría reprochar la existencia de dejadez en el caso Miriam Fefer, a pesar de que los hechos sucedieron en el año 2006
y haber transcurrido aproximadamente cuatro años. Se debió tramitar la extradición del sicario colombiano, partícipe del homici-
dio, trámite que dura un tiempo que los jueces no pueden manejar, pues en este, inclusive, intervienen los Poderes Ejecutivos de
cada país. Además, debe considerarse que este caso no es uno complejo en términos procesales.
38 Tal fue el caso de la gasolina, que primero involucró a militares en Lima para luego trasladarse a Arequipa, existiendo malicia en
algunos altos mandos de la institución castrense que amenazaban al personal (que tenían la calidad de testigos); conociéndose,
además, públicamente que uno de los investigados solo acudió a la sétima citación que se le realizó, presentando, inclusive, de-
manda de hábeas corpus sosteniendo que el plazo de la investigación ya era irrazonable.
39 En una discusión como la referida, lo que tendría que establecerse es un estándar de las condiciones que hacen, desde un ini-
cio, previsible o imprevisible las posibles dificultades que se presentarán a partir de los hechos conocidos; sin embargo, si las di-
ficultades surgen a partir de algo que no se conoció, en un momento inicial, evidentemente no habrá existido error, malicia ni ne-
gligencia alguna.
40 VILLASEÑOR GOYZUETA, Claudia. Contenido esencial de los derechos fundamentales y jurisprudencia del Tribunal Constitu-
cional español. Universidad Complutense de Madrid, Madrid, 2003, p. 44.
41 Ibídem, pp. 45 y 46.
198
ANÁLISIS Y CRÍTICA
42 En el caso del general (T) Walter Chacón, originalmente, eran procesados nueve grupos familiares: familia Chacón (cinco proce-
sados), familia Yanqui (tres procesados), familia Jave (dos procesados), familia Sotero (cuatro procesados), familia Montesinos
(dos procesados), familia Delgado (cinco procesados), familia Indacochea (tres procesados), familia Cubas (dos procesados) y
familia Cano (cinco procesados).
“
Alto Tribunal no ha explica- penales (se entiende); sin em-
[L]o único claro es
do y fundamentado o, en otras que ante la sola desa- bargo, el Tribunal Constitucio-
palabras, no ha motivado de- cumulación del caso en nal, a pesar de haber conclui-
bidamente el reproche capital, el año 2008, se repro- do que se debió desacumular
conforme con el cual conside- cha que pudo realizar- tempranamente, no ha susten-
ra que la Sala es responsable se antes; pero sin exhi- tado a partir desde qué mo-
y se ha vulnerado el plazo ra- birse los fundamentos y mento se debe entender que
zonable del proceso, varian- razones concretos que ocurre esto, generando una
do su posición anterior en la permitirían concluir que, confusión que podría afectar
que entendió que los procesa- efectivamente, ello pudo futuras investigaciones.
hacerse con anteriori-
”
dos se fueron incrementando
dad ... En la sentencia bajo análisis, lo
paulatinamente.
único claro es que ante la sola
De otro modo, también se ad- desacumulación del caso en el
vierte que cuando se habla año 2008, se reprocha que pudo
simplemente del “proceso penal” no se hace realizarse antes; pero sin exhibirse los funda-
una clara alusión al momento en que –en opi- mentos y razones concretos que permitirían
nión del Tribunal– se pudo desacumular, bajo concluir que, efectivamente, ello pudo hacer-
la idea clara de que en la fase de investigación se con anterioridad y que, por ende, posibilita-
(proceso penal formal ante el aparato jurisdic- rían la validez objetiva y la legitimidad de tal
cional) no es lo que debe hacerse. Y si la re- conclusión, siendo considerada como un aser-
ferencia hubiera sido con relación a la etapa to carente de respaldo material.
intermedia, antes del juicio oral, obviamente
recién se podría reprochar la inacción (cuando Al margen de lo referido, lo cierto es que la
estuvo en sus manos). El tema es que no apa- Sala Penal Especial podría haber incurri-
rece el punto de quiebre y de reproche. do en los hechos que se le atribuyen y, más
aún, digamos que lo hicieron pues, para cual-
Otro asunto que llama la atención es que el quier persona formada en Derecho, la proban-
Colegiado constitucional reprocha que la de- za del delito de enriquecimiento ilícito, a nivel
sacumulación recién se haya producido en el del juicio oral, no requiere (salvo situaciones
año 2007, “cuando el proceso tenía ya seis que ignoremos en el caso concreto) del acom-
años de iniciado”, con lo cual se reprocha a la pañamiento de otros procesados por simila-
Sala todo lo sucedido en la primera instancia res delitos, siendo esto último algo que respal-
jurisdiccional y hasta lo sucedido en la inves- da la conclusión del Tribunal Constitucional.
tigación fiscal, sin distinción, sin exhibir razón Sin embargo, la verdad es que en la sentencia
concreta o fundamento que lo sustente. no quedó demostrada la responsabilidad de la
Ocurre, además, que tal reproche se hace pa- Sala por estos hechos.
sando por alto las necesidades que motiva- ALGUNAS CONCLUSIONES
ron una investigación integral de los delitos
vinculados y, por ello, la desacumulación es De las anteriores expresiones podríamos, pro-
excepcional; más aún, que la norma que posi- visionalmente, adelantar algunas conclusiones:
bilitó la desacumulación data del 17 de agos- Primera. Para los intereses de la investiga-
to del 2004 (artículo 1 del Decreto Legislativo ción y del procesamiento penal inicial, la acu-
N° 959), por lo que solo erróneamente se po- mulación es una forma de actuación procesal
dría haber reprochado aquellos “seis años”. amparada en la ley, por variados fundamen-
No debe olvidarse que la norma, a efectos de tos, tales como la unidad de criterio, economía
llevarse a cabo la desacumulación, exige que procesal, búsqueda de la verdad o racionaliza-
“existan elementos suficientes para conocer ción de los recursos, entre otros.
200
ANÁLISIS Y CRÍTICA
Intervenciones corporales,
autoincriminación e igualdad
de armas
Comentarios a la
STC Exp. N° 00815-2007-PHC/TC*
* Nota de Gaceta Constitucional: la STC Exp. N° 00815-2007-PHC/TC, objeto del presente comentario, fue publicada en Juris-
prudencia del Tribunal Constitucional. Tomo 1, enero de 2010, p. 115 y ss.
** Miembros del Área Legal de Gaceta Jurídica. Integrantes del Área Penal y Constitucional respectivamente.
202
ANÁLISIS Y CRÍTICA
1 SÁNCHEZ VELARDE, Pablo. Manual de Derecho Procesal Penal. Idemsa, Lima, 2004, p. 171.
2 “Mas, no por ellos debemos pensar que el procedimiento inquisitivo representó un mero instrumento de opresión: es probable
que esto ocurriera en los procesos de corte político –atentados contra el Estado o contra la persona del Emperador– pero, es in-
dudable que por esta vía se procuró dotar a la sociedad de un arma más eficaz para luchar contra la delincuencia creciente, a
cuyas amenazas no podía responder el elegante pero limitado régimen de la accusatio. Y para ser justos con el vilipendiado sis-
tema inquisitivo, señalemos que juntamente con la centralista estructura política del Imperio, se reflejó en el iuditium publicum la
cultura de los nuevos tiempos y su contenido humanitario: pese a la concentración funcional, se reconoció que no podía haber
condena válida sino mediaba defensa; se instauró el régimen de las apelaciones para corregir los errores judiciales: se prohibió
que una persona fuese perseguida más de una vez por la misma infracción (non bis in ídem), y se prefirió absolver al culpable
antes que condenar al inocente (in dubio pro reo). En síntesis: se estructuró el proceso sobre la base de principios cuyo recono-
cimiento constituye hoy motivo de orgullo para el régimen liberal”. ODERIGO, Mario. Lecciones de Derecho Procesal. Buenos Ai-
res, 1982, pp. 60-61. Citado por: SÁNCHEZ VELARDE, Pablo. Ob. cit., pp. 176-177.
3 Ibídem, pp. 171-172.
4 Ibídem, p. 179.
manera del sistema inquisitivo, a cargo del Es- Nuestro Tribunal Constitucional ha tenido
tado, pero con determinados límites en bene- ocasión de definir la integridad personal como
ficio de la persona imputada; y la segunda, una atribución del individuo que “presupone
referida al juicio acusatorio, es decir, la inter- el derecho a conservar la estructura orgánica
vención del tribunal juzgador, las partes acu- del ser humano; y, por ende, a preservar la for-
sada y acusadora, el debate oral y público de ma, disposición y funcionamiento de los órga-
las pruebas y la culminación con la expedición nos del cuerpo humano y, en general, la salud
de la sentencia5. del cuerpo”7.
De lo anterior, y como bien sostiene el pro- Por ello, ciertas prácticas de las fuerzas del or-
fesor Cubas Villanueva, la forma inquisitoria den como los registros y las intervenciones
surgió cuando, a consecuencia de las vicisitu- corporales presentan un reto a nivel académi-
des políticas de esos tiempos, desaparecieron co y legislativo, pues se trata de encontrar cuál
es el límite de los derechos fundamentales de
las condiciones que le daban vida a la forma
la persona sobre el que se ejercen estas prácti-
acusatoria, que en el siglo XVI decayó total- cas y el deber de investigación y sanción que
mente y no fue más que un nebuloso e inerte ostenta el Estado.
recuerdo. Es decir, el sistema inquisitivo sur-
gió con los regímenes monárquicos, se perfec- Es necesario distinguir entonces entre las
cionó en el Derecho Canónico y, finalmente, prácticas investigadoras existentes en virtud
pasó a casi todas las legislaciones europeas de del derecho con el que se encuentran, pues no
los siglos XVI, XVII y XVIII6. todas lo hacen con el derecho a la integridad
física; para ello, es de ineludible referencia la
Se infiere entonces que a través de la histo- sentencia del Tribunal Constitucional español
ria se ha recurrido a los métodos inquisitivos 207/19968, en la que se hace una distinción en-
cuando los procedimientos del sistema acu- tre inspecciones o registros corporales, y las
satorio no fueron lo suficientemente eficaces intervenciones corporales.
para resolver los conflictos sociales que gene-
a) Las primeras, denominadas inspecciones y
ra la comisión de un delito. Y esto es precisa-
registros corporales, constituyen recono-
mente lo que sucede con la imposición de me- cimientos del cuerpo humano, que sirven
didas como las intervenciones corporales, aun para la determinación del imputado (reco-
cuando el cuerpo normativo que la contenga nocimiento en rueda, exámenes dactilos-
proclame aires garantistas y respetuosos de los cópicos o antropomórficos, entre otros),
derechos fundamentales del imputado. la acreditación de circunstancias relacio-
nadas con la comisión del hecho punible
II. INTERVENCIONES CORPORALES E
INTEGRIDAD FÍSICA (electrocardiogramas, exámenes gineco-
lógicos, etc.) o para el descubrimiento del
El derecho a la integridad física se define objeto del delito (inspecciones anales o va-
como el derecho que tiene todo ser humano ginales, etc.). En principio, en este tipo de
a preservar precisamente la integridad de las medidas, puede verse afectado el derecho
estructuras biológicas que componen su cuer- fundamental a la intimidad personal si re-
po. Nadie puede, arbitrariamente, experimen- caen sobre partes íntimas del cuerpo o so-
tar intromisiones en dicha integridad. bre la privacidad personal.
5 Ibídem, p.181.
6 CUBAS VILLANUEVA, Víctor. El nuevo proceso penal peruano. Teoría y práctica de su implementación. Palestra, Lima, 2009,
p. 25.
7 STC Exp. N° 2333-2004-HC/TC, f. j. 2.1, publicada el 12/08/2004.
8 Sentencia 207/1996, de fecha 16 de diciembre de 1996, publicada en el BOE: 19970122 [“BOE” núm. 19]; Sala Primera: jueces
Rodríguez, Gimeno, Cruz, Ruiz, Jiménez de Parga y García; Número registro: 1789/1996. Recurso de amparo.
204
ANÁLISIS Y CRÍTICA
b) Las segundas, denominadas intervenciones ser interpretado como imputado, pues el pri-
corporales, sí pueden constituir una intro- mero hace referencia al sujeto encontrado res-
misión en el derecho a la integridad física, ponsable de la comisión del delito que se le
pues consisten en la extrac- imputa. Esto es importante en
ción –del cuerpo de una tanto que a quien se somete-
persona– de ciertos elemen- rá a la intervención corpo-
“
tos que pueden ser exter- [C]iertas prácticas de ral es a un sujeto que goza de
nos (no es difícil imaginar las fuerzas del orden como la presunción de inocencia y,
personas que transportan los registros y las interven- por lo tanto, no debe ser tra-
drogas en la cavidad anal ciones corporales presen- tado como responsable antes
o vaginal) o de elementos tan un reto a nivel académi- de emitirse una sentencia fir-
internos del cuerpo (como co y legislativo, ... se trata me, tal como lo establecen las
puede ser la extracción de de encontrar cuál es el lí- normas procesales.
cabellos, vellos, uñas, san- mite de los derechos funda-
gre u otros fluidos corpora- mentales de la persona so- Por eso, el Código Procesal
les). Lo extraído del cuer- bre el que se ejercen estas Penal garantiza expresamente
po es sometido a exámenes prácticas y el deber de in- el principio de igualdad de ar-
vestigación y sanción que mas como norma rectora del
”
de laboratorio o radiología ostenta el Estado.
para determinar la comisión proceso al disponer en el nu-
de algún delito (en un caso meral 3 del artículo I de su
de violación, por ejem- Título Preliminar que: “Las
plo, del cabello de un imputado se obtie- partes intervendrán en el proceso con igua-
ne su ADN, el que será comparado con las les posibilidades de ejercer las facultades y
muestras del recogido en el cuerpo de la derechos previstos en la Constitución y en
víctima). este Código. Los jueces preservarán el princi-
pio de igualdad procesal, debiendo allanar to-
En el caso bajo comentario, como es notorio, dos los obstáculos que impidan o dificulten su
estamos ante una intervención corporal que, vigencia”.
de no cumplir primero con los presupuestos
constitucionales y después con los requisitos Cabe preguntarse entonces, ¿acaso no contra-
legales, puede convertirse en una violación del dice abiertamente este principio el hecho de
derecho fundamental a la integridad física. que se obligue al procesado a someterse a su
acusador, para que este pueda fortalecer su
III. INTERVENCIONES CORPORALES E argumento acusatorio? Frente a esta ventaja
IGUALDAD DE ARMAS otorgada al fiscal, ¿qué alternativa se le ofre-
Conforme con lo sostenido por Gimeno Sen- ce al imputado para satisfacer la igualdad pro-
dra, “las intervenciones corporales han adqui- cesal? Simplemente ninguna. Por lo tanto, las
rido una gran virtualidad en el proceso penal intervenciones corporales representan también
contemporáneo, ligada[s] a los avances de la una afectación al principio de igualdad de ar-
Medicina Legal (…) y a la necesidad de ase- mas; pues, como sostiene el profesor San Mar-
gurar la prueba, sobre todo en aquellos delitos tín Castro, es fundamental para la efectividad
que, como es el caso de las agresiones sexua- de la contradicción “garantizar que ambas par-
les con acceso carnal (…), la actividad proba- tes procesales gocen de los mismos medios de
toria acaba reduciéndose a la palabra del autor ataque y de defensa”10; lo que evidentemente
contra la de la víctima”9. Al respecto, resulta no sucede en el caso de la permisión de las in-
necesario precisar que el término autor debe tervenciones corporales.
9 GIMENO SENDRA, Vicente. Derecho Procesal Penal. Segunda edición. Cólex, Madrid, 2007, p. 400.
10 SAN MARTÍN CASTRO, César. Derecho Procesal Penal. Volumen I, segunda edición, Grijley, Lima, 2003, p. 127.
206
ANÁLISIS Y CRÍTICA
b) ¿La negativa del imputado a someter- nada que lo pueda incriminar en un presunto
se a la intervención puede comparar- delito, al punto que la Constitución determi-
se con el derecho a guardar silencio na, en el artículo 2.24 literal “h”, que “[c]are-
que le asiste?
cen de valor las declaraciones obtenidas por la
Aunque no está expresamente reconocido en violencia”. Entonces, no puede forzarse la de-
la Constitución de 1993, el derecho a no au- claración del imputado a las autoridades que
toincriminarse ha sido reconocido por el Tri- conducen el proceso penal, en ninguna de sus
bunal Constitucional a partir de una inter- etapas.
pretación y determinación del contenido del
derecho al debido proceso (este sí, plenamente Si el imputado tiene derecho a no autoincri-
reconocido en el artículo 139.3 de la Constitu- minarse mediante una negativa a declarar y lo
ción) y, además, apoyado en las disposiciones contrario –la autoincriminación– solo es po-
contenidas en tratados internacionales de de- sible con una declaración voluntaria, ¿podría
rechos humanos: extenderse el contenido de tal derecho a las
pericias en las que el imputado participa como
“El derecho a no autoincriminarse no se objeto de prueba? ¿Por qué si puede negarse
encuentra reconocido expresamente en la a declarar, no puede negarse a dar una mues-
Constitución. Sin embargo, se trata de un tra de sangre?
derecho fundamental de orden procesal
que forma parte de los derechos implícitos Para responder a esta pregunta, debemos cues-
que conforman el derecho al debido proce- tionarnos acerca de las razones por las cuales
so penal, este último reconocido en el in- al imputado le asiste tal derecho. Y es que en
ciso 3) del artículo 139 de la Constitución. el marco de investigaciones relacionadas con
Su condición de derecho implícito que for- un proceso criminal, la carga de la prueba re-
ma parte de un derecho expresamente reco- cae sobre un órgano autónomo del Estado al
nocido, también se puede inferir a partir de que se le ha conferido la función de formular
la función que los tratados internacionales acusaciones penales contra los posibles auto-
en materia de derechos humanos están lla- res de un delito. Como toda actuación de un
mados a desempeñar en la interpretación y órgano del Estado, este debe respetar los de-
aplicación de las disposiciones por medio rechos fundamentales de las personas. Así, el
de las cuales se reconocen derechos y li- Tribunal Constitucional ha señalado que:
bertades en la Ley Fundamental (IV dispo-
“[E]l Estado está prohibido de ejercer vio-
sición final y transitoria). Así por ejemplo,
lencia psíquica o física sobre el inculpado
el artículo 8 de la Convención Americana
o acusado y ejecutar métodos engañosos
[sobre] Derechos Humanos, que reconoce
o de naturaleza análoga que pudieran es-
expresamente como parte de las ‘Garantías
tar destinados a obtener involuntariamen-
Judiciales’ mínimas que tiene todo proce-
te información sobre los hechos criminales
sado, el ‘g) derecho a no ser obligado a de-
por los cuales se le investiga o acusa en un
clarar contra sí mismo ni a declararse cul-
proceso penal. Del mismo modo, si el de-
pable (...)’”22.
recho a no autoincriminarse comprende el
Este derecho a la no autoincriminación ha sido derecho a guardar silencio, en el ámbito ju-
entendido por el Tribunal como aquella facul- risdiccional, los jueces y tribunales tienen
tad del imputado de no declarar en su contra; la obligación de no asumir una aceptación
es decir, el imputado no está obligado a decir tácita del silencio”23.
208
ANÁLISIS Y CRÍTICA
“
pra, nos parece relevante la deber del legislador procurar
[E]l imputado tiene
frase que señala que “el Estado derecho a no autoincri- una igualdad de posiciones en-
está prohibido de ejercer vio- minarse ... ¿podría ex- tre la fiscalía, el imputado y su
lencia psíquica o física sobre tenderse el contenido de defensor, equilibrando de este
el inculpado o acusado y ejecu- tal derecho a las peri- modo la desigualdad que pre-
tar métodos engañosos o de na- cias en las que el impu- existe entre ellos, no benefi-
turaleza análoga que pudieran tado participa como ob- ciando a uno que ya cuenta
estar destinados a obtener in- jeto de prueba? ¿Por qué con un aparato que, por lo ge-
voluntariamente información si puede negarse a de- neral, supera al del particular
sobre los hechos criminales clarar, no puede negar- sometido a proceso.
se a dar una muestra de
”
por los cuales se le investiga o
sangre? En este caso, como se ha pues-
acusa en un proceso penal” (el
to de relieve, no solo estaba en
resaltado es nuestro).
entredicho el derecho a la in-
Una interpretación literal del tegridad física del recurrente,
derecho a no declarar o testificar24 contra uno sino que también era un momento oportuno
mismo, ha llevado a la conclusión de que lo para que el Tribunal Constitucional se pronun-
único a lo que el imputado puede negarse es a cie sobre los alcances de la garantía a la no
decir algo que le incrimine en los cargos que autoincriminación, así como del derecho a la
se le imputan. igualdad de armas en el proceso penal, en el
sentido de si la primera solo debe entender-
CONCLUSIONES se como una posibilidad de negativa a brindar
La primera conclusión a la que arribamos lue- declaración alguna y el porqué de no extender
go del análisis del caso es que el nuevo mode- sus efectos a situaciones en las que el impu-
lo de proceso penal, si bien se muestra como tado se comporta como objeto de prueba; y, en
un proceso garantista, en realidad contiene una el caso de la igualdad de armas, hubiera sido
serie de disposiciones que restringen derechos significativo un pronunciamiento del Tribunal
del imputado al darle preferencia a los intere- explicando cómo es que el sometimiento del
ses que defiende el Ministerio Público en el imputado a su acusador no constituye una vio-
proceso penal a costa de los legítimos intereses lación de este derecho.
24 Por ejemplo, la Quinta Enmienda de la Constitución estadounidense establece que: “Ninguna persona (…) será compelida en nin-
gún caso criminal a declarar contra sí mismo (…)”.
La Constitución española, en su art. 17.3 establece que: “Toda persona detenida debe ser informada de forma inmediata, y de
modo que le sea comprensible, de sus derechos y de las razones de su detención, no pudiendo ser obligada a declarar (…)” (el
resaltado es nuestro).
BENEFICIOS PENITENCIARIOS
Una vez culminado el proceso penal con sentencia firme, la pena impuesta debe ejecutarse. Sin
embargo, en algunas ocasiones, atendiendo al cumplimiento de los fines que esta cumple, el le-
gislador puede autorizar la concesión de beneficios penitenciarios, que implican la libertad del
sentenciado antes de cumplir completamente su condena; los que se concederán exclusivamen-
te para la realización de actividades educativas y/o laborales, y siempre que el juez conside-
re que está en condiciones de reinsertarse a la sociedad. Así, su concesión no depende del solo
cumplimiento de los requisitos de ley, sino de la evaluación judicial previa del caso concreto.
“‘Los beneficios penitenciarios tienen su razón de ser en los principios constitucionales de los
fines de la pena (...), es decir, en la reeducación y en la reinserción social: la prevención espe-
cial y el tratamiento y en los factores positivos en la evolución de la personalidad del recluso
para individualizar la condena impuesta, haciendo así una aplicación del principio de senten-
cia indeterminada y ofreciendo al penado estímulos gratificantes para lograr su adhesión a esos
modos de comportamiento que puedan valorarse como indiciarios de esa evolución positiva,
cumpliendo las prescripciones de un programa de tratamiento individualizado’ [Ignacio Ber-
dugo Gómez y Laura Zúñiga Rodríguez, Manual de Derecho Penitenciario, Editorial Colez-
Universidad de Salamanca, Madrid, 2001, pág. 377-378]”.
STC Exp. N° 01593-2003-HC/TC, f. j. 16
Publicada en la página web del TC el 30/01/2004
210
TENDENCIAS DE JURISPRUDENCIA PENAL
“Ello solo puede tener sentido si se aprovecha el periodo de privación de libertad para lograr, en
lo posible, que el delincuente, una vez liberado, no solamente quiera respetar la ley y proveer a
sus necesidades, sino también que sea capaz de hacerlo. En efecto, si mediante los beneficios pe-
nitenciarios, como la libertad condicional o la semilibertad, se autoriza legalmente que la pena
impuesta por un juez pueda eventualmente suspenderse antes de su total ejecución, tal autoriza-
ción está condicionada a que los fines de la pena se hayan cumplido”.
STC Exp. N° 05904-2005-PHC/TC, f. j. 4
Publicada en la página web del TC el 11/08/2006
Definición
“Los beneficios penitenciarios son estímulos que coadyuvan a la reinserción del interno en la
sociedad. No constituyen, por tanto, un derecho que pueda ser exigido por el solo motivo de
reunirse los requisitos formales”.
STC Exp. N° 02898-2005-PHC/TC, f. j. 6
Publicada en la página web del TC el 07/04/2006
Naturaleza
“Desde esa perspectiva, y al subrayar que en la doctrina especializada existe un debate inconcluso
sobre el carácter de las disposiciones del denominado Derecho Penitenciario, es decir, si pertene-
cen al Derecho Penal material o al Derecho Procesal Penal, o que en él existen, simultáneamente,
normas de una y otra disciplina [Luis Gracia Martín (coordinador), Las consecuencias jurídicas
del delito en el nuevo Código Penal español, Tirant lo Blanch, Valencia, 1996, pág. 285], el Tri-
bunal considera que el problema no debe resolverse en abstracto, sino teniendo en consideración
la norma en concreto de cuya aplicación se trata. Y es que como afirma Maurach [Derecho Penal.
Parte General, T. 1, 1994, pág. 198], ‘(...) La cuestión acerca de cuándo nos encontramos frente al
derecho material y cuándo frente al Derecho Procesal no debe ser resuelta conforme a la, muchas
veces, arbitraria acumulación de materias en las leyes, sino según su sustancia’”.
STC Exp. N° 01593-2003-HC/TC, f. j. 8
Publicada en la página web del TC el 30/01/2004
“[P]ese a que existe un nexo entre la ley penal [que califica la conducta antijurídica y establece la
pena] y la penitenciaria [que regula las condiciones en las que se ejecutará la pena impuesta], esta
última no tiene la naturaleza de una ley penal propiamente dicha cuya duda sobre sus alcances
o eventual colisión con otras leyes imponga al juzgador la aplicación de la ley más favorable”.
STC Exp. N° 01417-2008-PHC/TC, f. j. 4
Publicada en la página web del TC el 02/02/2009
“En el caso de las normas de ejecución penal, específicamente en lo que a la aplicación de de-
terminados beneficios penitenciarios se refiere, resulta ejemplar la Ley N° 27770 (que regula el
otorgamiento de beneficios penales y penitenciarios a aquellos que cometen delitos graves contra
la Administración Pública), que, a juicio de este Tribunal, por no tratarse de una ley penal mate-
rial, sus disposiciones deben considerarse como normas procedimentales, por cuanto a través de
ellas se establecen los presupuestos que fijan su ámbito de aplicación, la prohibición de benefi-
cios penales y la recepción de beneficios penitenciarios aplicables a los condenados”.
STC Exp. N° 02196-2002-HC/TC, f. j. 9
Publicada en la página web del TC el 29/01/2004
“Es menester enfatizar que los beneficios penitenciarios pueden ser estimados como derechos
subjetivos de los internos, ciertamente condicionados, porque su aplicación no procede automá-
ticamente por el solo hecho de que quien los solicita se encuentra privado de su libertad, sino
que están sujetos a presupuestos establecidos en la norma, los que aun si fueran cumplidos por
el sentenciado no constituyen un factor decisivo para su concesión, pues su otorgamiento estará
librado a la evaluación judicial de si el condenado se encuentra apto para ser reincorporado a la
sociedad, habida cuenta que la justificación de las penas privativas de la libertad es la de prote-
ger a la sociedad contra el delito”.
STC Exp. N° 02196-2002-HC/TC, f. j. 11
Publicada en la página web del TC el 29/01/2004
“Se trata, en efecto, de normas que establecen los presupuestos para iniciar un procedimiento (ar-
tículos 50 y 55 del Código de Ejecución Penal) destinado a crear certeza en el juez penal de que
el tiempo de prisión efectiva y el tratamiento penal efectuado, permiten concluir que el interno
212
TENDENCIAS DE JURISPRUDENCIA PENAL
está apto para reincorporarse a la sociedad, pues fue reeducado y rehabilitado durante el tiempo
que sufrió la condena”.
STC Exp. N° 01593-2003-HC/TC, f. j. 11
Publicada en la página web del TC el 30/01/2004
“Además del cumplimiento de estos requisitos, se debe tener en cuenta la personalidad del agen-
te. En el caso de autos, habiéndosele concedido al procesado por una anterior condena, el bene-
ficio de liberación condicional, no transcurrió mucho tiempo para que incurriera en la comisión
de un nuevo delito de robo agravado, quedando, así, demostrada su alta peligrosidad”.
STC Exp. N° 02898-2005-PHC/TC, f. j. 6
Publicada en la página web del TC el 07/04/2006
Semilibertad: definición
“El instituto jurídico de la semilibertad está previsto para los internos que tienen la condición de
condenados, siendo esta la situación jurídica del procesado”.
STC Exp. N° 01417-2008-PHC/TC, f. j. 4
Publicada en la página web del TC el 02/02/2009
“El artículo 50 del Código de Ejecución Penal precisa que ‘El beneficio será concedido en los
casos en que la naturaleza del delito cometido, la personalidad del agente y su conducta dentro
del establecimiento permitan suponer que no cometerá nuevo delito’. Por tanto, el beneficio pe-
nitenciario de semilibertad, el cual permite al penado egresar del establecimiento penitenciario
antes de haber cumplido la totalidad de la pena privativa de libertad impuesta, se concede aten-
diendo al cumplimiento de los requisitos legales exigidos y a la evaluación previa que realice el
juez respecto a cada interno en concreto (…)”.
STC Exp. N° 01417-2008-PHC/TC, f. j. 3
Publicada en la página web del TC el 02/02/2009
“[E]l artículo 53 del Código de Ejecución Penal precisa que ‘La liberación condicional se conce-
de al sentenciado que ha cumplido la mitad de la pena, siempre que no tenga proceso pendiente
con mandato de detención’”.
STC Exp. N° 0267-2008-PHC/TC, f. j. 3
Publicada en la página web del TC el 30/10/2008
214
TENDENCIAS DE JURISPRUDENCIA PENAL
grado de readaptación del interno (información que no ha sido consignada en los informes social,
psicológico y jurídico); el juzgado no debió ampararse en dicha omisión para rechazar la solici-
tud, sino, antes bien, exigir al referido consejo que complete el informe respectivo y, solo enton-
ces, pronunciarse sobre el fondo de la solicitud”.
STC Exp. N° 0806-2003-HC/TC, f. j. 5
Publicada en la página web del TC el 11/11/2003
“[E]l problema de la ley aplicable en el tiempo en normas como la Ley N° 27770 ha de resolver-
se bajo los alcances del principio tempus regis actum, pero morigerado por la garantía normativa
que proscribe el sometimiento a un procedimiento distinto de los previamente establecidos en la
ley, proclamado en el inciso 3) del artículo 139 de la Constitución, que vela porque la norma con
la que se inició un determinado procedimiento no sea alterada o modificada con posterioridad
por otra, de manera que cualquier modificación realizada con posterioridad al inicio de un proce-
dimiento, como la de solicitar un beneficio penitenciario, no debe aplicarse”.
STC Exp. N° 02196-2002-HC/TC, f. j. 9
Publicada en la página web del TC el 29/01/2004
“¿Cuál ha de ser el momento que establezca la legislación aplicable para resolver un determina-
do acto procedimental, como el que acontece, con el de los beneficios penitenciarios aquí abor-
dados? El Tribunal Constitucional considera que ese dies a quo es la fecha en la cual se inicia el
procedimiento destinado a obtener el beneficio de semilibertad o liberación condicional, esto es,
conforme se desprende de los artículos 50 y 55 del Código de Ejecución Penal, respectivamente,
la fecha en la que se presenta la solicitud para acogerse a los beneficiarios.
Desde ese momento, cualquier modificación que se realice a las condiciones para acogerse a un
beneficio penitenciario no podrá ser aplicable al caso concreto del solicitante, a no ser que la
nueva ley, como dispone el artículo VII del Título Preliminar del Código de Ejecución Penal, sea
más favorable al interno”.
STC Exp. N° 01593-2003-HC/TC, f. j. 12
Publicada en la página web del TC el 30/01/2004
“Conforme se aprecia de las instrumentales que corren en los autos: i) el recurrente solicitó el
pretendido beneficio en el momento en que se encontraba vigente la Ley N° 27507, norma que
desde el 13 de julio de 2001 restringe la concesión de beneficios penitenciarios a personas con-
denadas por el delito de violación sexual; y, ii) el colegiado emplazado ha cumplido con la exi-
gencia constitucional de la motivación de las resoluciones judiciales, al confirmar la resolu-
ción que desestima el pretendido beneficio penitenciario, sustentando su decisión en que ‘la Ley
N° 27507, en su artículo 4, prohíbe el beneficio penitenciario por el tipo penal de violación
sexual de menor de edad, [la cual] se encuentra vigente [siendo aplicable] el principio tempus
regis actum’. En consecuencia, la demanda debe ser desestimada al no haberse acreditado afec-
tación de los derechos invocados, resultando de aplicación el artículo 2 del Código Procesal
Constitucional”.
STC Exp. N° 00965-2007-PHC/TC, f. j. 8
Publicada en la página web del TC el 18/09/2007
216
CONSULTAS
Anulación del beneficio de se- haya revocado la concesión del beneficio pe-
milibertad por la Sala Superior nitenciario, sino que en consulta declaró la nu-
no afecta la libertad personal lidad de la resolución (declaró al acto procesal
inexistente) del juez de ejecución, disponien-
Wilfredo Medina refiere que fue condenado do que se emita un nuevo pronunciamiento (el
por el delito de robo agravado y que, tras ha- que corresponda conforme a ley). Por ende,
ber cumplido con los requisitos de ley, soli- aquella resolución superior, en sí misma, no
citó el beneficio de semilibertad, el que, ini- contiene una medida que imponga limitación
cialmente le fue concedido. Posteriormente, al derecho a la libertad personal. Siendo así,
CONSULTA
la Sala Superior, en vía de consulta, declaró no es posible que el Sr. Medina cuestione, a
la nulidad de la resolución que estimó el be-
neficio penitenciario de semilibertad, orde-
través de un proceso de hábeas corpus, la anu-
nando al juez de ejecución que emita, nue- lación de la resolución materia de la consulta.
vamente, un pronunciamiento. Por ello, nos
consulta si esta actuación del órgano juris- Procedimiento penal para reos
diccional atenta contra su derecho a la liber- ausentes debe garantizar su de-
tad personal y si es posible cuestionarlo a recho a la probanza
través de un proceso de hábeas corpus.
Paulo Caballero acaba de enterarse de que
Respuesta: se ha instaurado en su contra un proceso
penal por el delito de tráfico ilícito de dro-
En un acto procesal de impugnación, el supe- gas, del cual no tuvo conocimiento pues es-
rior jerárquico al revisar tiene la facultad de taba de viaje fuera del país. A su regreso se
confirmar, revocar o declarar la nulidad de la dio con la sorpresa de que el proceso ya ha-
CONSULTA
resolución impugnada. Sin embargo, entre la bía culminado con sentencia condenatoria
revocación y la nulidad no existe mayor dife- para sus coprocesados y reservada en su
rencia, en tanto en el caso de la primera se deja caso, por lo que decidió ponerse a derecho.
sin efecto la resolución recurrida, subsistiendo No obstante, solo se cumplieron las forma-
el acto procesal pero sin ejecutar sus efectos, lidades contempladas en el artículo 321 del
lo que posibilita que el órgano jurisdiccional Código de Procedimientos Penales para, fi-
pueda modificar la decisión del a quo; mien- nalmente, condenarlo. Es por ello que nos
tras que, cuando esta se anula, el acto procesal consulta si este procedimiento recortó ilegí-
timamente su derecho a probar y, por ende,
queda como inexistente, es decir, jurídicamen-
a la defensa.
te nunca existió, por lo que el superior puede
ordenar que el inferior jerárquico emita nueva-
mente una resolución. Respuesta:
En el caso materia de consulta, se advierte que Un inculpado tiene la calidad de ausente cuan-
la resolución de la Sala Superior cuestionada do ignora que se ha instaurado un proceso pe-
no constituye una que en grado de apelación nal en su contra, por lo que no se apersona ante
1 El artículo 205 del Código de Procedimientos Penales prescribe que el juez penal debe nombrar, en la etapa de instrucción, bajo
sanción de nulidad, un abogado defensor a efectos de que el acusado ejerza su defensa además, que este estará facultado para
participar en todas las diligencias judiciales que lo afecten, así como para presentar los recursos previstos en la ley.
2 STC Exp. N° 03562-2009-PHC/TC, f. j. 2.
218
ANÁLISIS Y ESTUDIOS POR
ESPECIALIDADES
Análisis laboral
y previsional
GAC E TA
constitucional
ANÁLISIS Y CRÍTICA
La inconstitucionalidad parcial de la
Ley N° 28991 y la desafiliación del
Sistema Privado de Pensiones
A propósito de la
STC Exp. N° 00014-2007-PI/TC*
* Nota de Gaceta Constitucional: la STC Exp. Nº 00014-2007-PI/TC, objeto del presente comentario, ha sido publicada en Ga-
ceta Constitucional. Tomo 17, Gaceta Jurídica, Lima, mayo de 2009, p. 215 y ss.
** Abogada por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Abogada del Área de Derecho Previsional del Estudio Laos, Aguilar,
Limas & Asociados Abogados.
222
ANÁLISIS Y CRÍTICA
11. Los trabajadores comprendidos en el Incorporada por Resolución SBS N° 264- Se busca proteger a los trabaja-
Régimen de la Ley N° 25009 que, al 1 de julio 2004, rectificado por D.S. N° 077-2006-EF, dores que estuvieron laborando
de 1999, hayan cumplido con las condiciones modificada y extraída por la Ley N° 28991 bajo riesgo de salud y que adqui-
establecidas en dicha ley para acceder a una como causal de desafiliación. rieron su derecho a pensión den-
pensión de jubilación. tro del SNP en condiciones más
beneficiosas.
12. Comprobarse que el afiliado haya sido ex- Incorporada por Resolución N° 080-98-EF- El legislador busca proteger la
cluido de la cobertura del seguro de invali- SAFP, rectificada por Resolución N° 185-99- contingencia del asegurado y le
dez, sobrevivencia y gastos de sepelio, como EF-SAFP - Vigente a la fecha. da la posibilidad de declarar la
consecuencia de un siniestro producido por nulidad del contrato al encontrar-
enfermedad o dolencia preexistente a la in- se desprotegido.
corporación del afiliado al SPP, debidamente
dictaminada por el Comafp o Comec.
1 Conforme con el D.L. N° 19990 modificado por el D.L. N° 25967 y la Ley N° 26504, los requisitos para obtener una pensión de
jubilación en el SNP son:
a) Al menos 65 años de edad y 20 años de aporte.
b) Si es hombre, al menos 55 años de edad y 30 años de aporte.
c) Si es mujer, al menos 50 años de edad y 25 años de aporte.
d) Aquellos trabajadores que cumplían con los requisitos para tener derecho a una pensión bajo cualquiera de los regímenes es-
peciales de jubilación en el SNP, distintos a los mencionados.
2 Conforme con la Ley N° 25009 y su Reglamento el D.S N° 029-89-TR los requisitos son :
a) Trabajador en minas subterráneas: acreditar por lo menos 45 años de edad y 20 años de aportes (*).
b) Trabajador en minas de tajo abierto: acreditar por lo menos 50 años de edad y 20 años de aportes (*).
c) Trabajador en centro de producción minero, metalúrgico y siderúrgico: acreditar por lo menos 50 años de edad y 20 años de
aportes, además, de haber estado expuestos a los riesgos de toxicidad, peligrosidad e insalubridad (*).
d) Como trabajador de construcción civil, acreditar 55 años de edad y 20 años de aportes.
(*) En el caso de haber cumplido la edad requerida hasta el 18/12/1992, el mínimo de aportes requerido para los casos (a) y (b)
es 10 años, y, para los casos (c) y (d) es 15 años.
224
ANÁLISIS Y CRÍTICA
“
esta sentencia, motivo por el [E]l TC, luego de ana- puesta por el Tribunal Cons-
cual el Congreso de la República lizar una serie de factores, titucional, según las SSTC
expidió la Ley N° 28991 - Ley resuelve declarar ... fun- Exps. N°s 1776-2004-AA/
de Libre Desafiliación Informa- dada en parte la deman- TC y 07281-2006-PA/TC.
da, Pensión Mínima y Comple- da e inconstitucional la
mentarias, y Régimen Especial Ley N° 28991 ... Sin em- Es decir, el Poder Legis-
de Jubilación Anticipada. bargo, a fin de salvaguar- lativo no modifica la Ley
dar la constitucionalidad N° 28991 ni incorpora la “fal-
Esta norma publicada el 27 de de la norma, no la expul-
sa de nuestro ordenamien- ta de información” como una
marzo del 2007 incluyó los si- causal de desafiliación, sino
guientes supuestos: to jurídico, sino que adicio-
na la causal omitida por el que es la SBS quien pretende
1. Los afiliados al SPP que, al legislador haciendo uso de subsanar la omisión aproban-
”
momento de su afiliación a la sentencia aditiva ... do el reglamento operativo de
este, cuenten con los requi- procedimiento administrativo
sitos para obtener una pen- para la desafiliación por esta
sión de jubilación en el SNP (artículo 2). causal, situación que resulta contraria a dere-
cho, toda vez que no se puede regular un proce-
2. Los afiliados que realizan labores que im-
plican riesgo para la vida o la salud, que dimiento administrativo si el supuesto a regla-
se encuentran bajo el alcance de la Ley mentar no se encuentra previsto en una norma
N° 27252, cuando cumplan con los requi- con rango legal.
sitos para obtener una pensión de jubila- Teniendo en cuenta estas y otras consideracio-
ción en el SNP (primera disposición tran- nes es que más del 25% del número legal de
sitoria y final). congresistas, representados por Yonhy Lesca-
3. Aquellos afiliados al SPP que hubiesen in- no Anchieta, interponen una demanda de in-
gresado al SNP hasta el 31 de diciembre de constitucionalidad contra la Ley N° 28991
1995 y que al momento de solicitar su de- argumentando que posee una serie de incom-
safiliación reúnan los años de aportes re- patibilidades con la Constitución Política del
queridos en el SNP (artículo 1). Perú; motivo por el cual el Tribunal Constitu-
cional, luego de analizar una serie de factores,
Como se puede observar, dicha norma no in- resuelve declarar en la STC Exp. N° 00014-
cluyó entre sus supuestos a la desafiliación por 2007-PI/TC fundada en parte la demanda e in-
causal de “falta o insuficiente información” lo constitucional la Ley N° 28991 en el extremo
que originó la inmediata reacción del Tribu- que no contempla como causal de desafilia-
nal Constitucional, el cual mediante STC Exp.
ción la “falta de información”. Sin embargo, a
N° 07281-2006-PA/TC del 31 de abril de
fin de salvaguardar la constitucionalidad de la
2007 dispuso por mayoría calificada, estable-
norma, no la expulsa de nuestro ordenamien-
cer como precedente vinculante la “falta o in-
suficiente información” como causal de desa- to jurídico, sino que adiciona la causal omitida
filiación, reiterando el criterio establecido en por el legislador haciendo uso de la sentencia
la STC Exp. N° 1776-2004-AA/TC. aditiva, uno de los tipos de sentencias contem-
plados en el proceso de inconstitucionalidad
Posteriormente, el 2 de diciembre del 2008 la como pasamos a analizar a continuación.
Superintendencia de Banca, Seguros y AFP
(SBS) emite la Resolución SBS N° 11718- III. EL PROCESO DE INCONSTITUCIONA-
2008 mediante la cual se aprueba el Regla- LIDAD Y EL TIPO DE SENTENCIA EX-
PEDIDA EN ESTE CASO
mento Operativo que dispone el Procedi-
miento Administrativo de Desafiliación del El proceso de inconstitucionalidad es uno de
Sistema Privado de Pensiones por la Causal los mecanismos que permite la defensa de la
Constitución a través de los órganos jurisdic- etc.; lo cual se consigue a través de una in-
cionales del Estado. La Constitución de 1993 terpretación creativa de las normas impugna-
contempla este mecanismo de control y le das, buscando en principio la conservación de
asigna al Tribunal Constitucional la compe- la ley y la exigencia de una interpretación con-
tencia para conocer y resolver, como instancia forme a la Constitución, a fin de no lesionar el
única, las demandas de inconstitucionalidad. principio básico de la primacía constitucional.
El artículo 200 inciso 4 de la Constitución A este tipo de sentencias se les denomina “sen-
Política del Perú establece que el proceso de tencias interpretativas”; las cuales, a razón de
inconstitucionalidad procede contra las si- su contenido, son:
guientes normas: leyes, decretos legislativos, 1. Sentencias que condicionan a una determi-
decretos de urgencia, tratados, reglamentos nada interpretación la compatibilidad de
del Congreso, normas regionales de carácter una norma con la Constitución: estas sen-
general y ordenanzas municipales que con- tencias establecen pautas de cómo debe de
travengan la Constitución en la forma o en el ser interpretada una norma para que sea
fondo. Asimismo, el Tribunal Constitucional considerada compatible con la Constitu-
ha precisado su competencia para conocer, a ción, sin embargo, ello presupone que en
través del proceso de inconstitucionalidad, de- un dispositivo legal existan al menos dos
mandas contra decretos leyes y normas sobre opciones interpretativas.
reforma constitucional3.
2. Las sentencias aditivas: en estos casos
Por su parte, el artículo 21 de la LOTC dispo- la norma impugnada resulta inconstitu-
ne: “Son inconstitucionales las normas (...), en cional porque en ella se omitió regular
la totalidad o en parte de sus disposiciones, en algo, por lo que en estos casos el Tribu-
los siguientes supuestos: nal Constitucional incorpora la palabra o
1. Cuando contravengan la Constitución frase omitida, salvando de esta forma la
en el fondo; o inconstitucionalidad
2. Cuando no hayan sido aprobadas o pro- 3. Las sentencias sustitutivas: en este tipo
mulgadas o publicadas en la forma prescri- de sentencias se señala la regla que debe
ta por la Constitución”. sustituirse para que la norma se encuen-
tre conforme con la Constitución. Es decir,
Las sentencias en los procesos de inconstitu- existen dos partes: una que declara la in-
cionalidad pueden ser de diferente tipo, siendo constitucionalidad de un fragmento o parte
las más comunes aquellas en donde se decla- del dispositivo legal impugnado, y otra que
ra la constitucionalidad o inconstitucionalidad lo reconstruye.
de una norma.
4. Sentencias que exhortan la aprobación de
Pero según Huerta Guerrero4, existe además una nueva legislación (sentencias exhorta-
otro tipo de decisiones que, ante normas que tivas): aquí, el Tribunal advierte una ma-
se presentan como incompatibles con la Cons- nifestación de inconstitucionalidad en un
titución, buscan evitar que se declare su in- determinado dispositivo legal y declara
constitucionalidad, a fin de no crear vacíos su mera incompatibilidad y exhorta al le-
normativos, garantizar la seguridad jurídica, gislador para que en un plazo razonable,
226
ANÁLISIS Y CRÍTICA
introduzca aquello que es necesario para teniendo en cuenta que el dispositivo legal en
que desaparezca el vicio advertido y no cuestión contempla otros supuestos de desa-
sancionado. filiación que son constitucionalmente válidos.
En la STC Exp. N° 00014-2007-PI/TC, que IV. TEMAS CONSTITUCIONALES ANALI-
en este caso es materia de análisis, el Tribunal ZADOS EN ESTA SENTENCIA EN RE-
Constitucional ha declarado fundada en parte LACIÓN CON LA SEGURIDAD SOCIAL
la demanda porque consideró que el disposi- 1. Cambio en la denominación de Sis-
tivo legal impugnado es inconstitucional toda tema Nacional de Pensiones (SNP) a
vez que con la omisión en la que ha incurrido Sistema Público de Pensiones (SPuP)
el legislador se viola el derecho fundamental en virtud del derecho fundamental de
del usuario a recibir de los organismos perti- la igualdad
nentes la adecuada y oportuna información so- Antes de desarrollar el análisis de la consti-
bre el servicio que se le brinda o va a brindar tucionalidad de la Ley N° 28991, el Tribunal
(derecho a la información). No obstante, este Constitucional realiza en el fundamento 3 de
colegiado considera que la expulsión del orde- la STC Exp. N° 00014-2007-PI/TC6 una pre-
namiento jurídico de dicha norma lejos de so- cisión respecto al significado que contiene la
lucionar el vicio de inconstitucionalidad indi- frase “Sistema Nacional de Pensiones” dentro
cado, daría lugar a una inconstitucionalidad de de la regulación de la desafiliación y conside-
mayor envergadura, por lo cual opta por una ra que esta frase no solo incluye al régimen del
solución más razonable y distinta que consis- D.L. N° 19990 (SNP) si no también al régi-
te en una interpretación concretizadora de la men del D.L. N° 20530 (cédula viva).
Constitución, cuyo efecto vinculante permita
cubrir el silencio legislativo5. La distinción se realiza en virtud de que tanto
los asegurados del régimen del D.L. N° 19990
Con lo expuesto, se puede advertir que el Tri- como los del régimen del D.L. N° 20530 tu-
bunal Constitucional opta por el tipo de sen- vieron las mismas oportunidades para afiliar-
tencia aditiva que busca salvar la norma im- se al Sistema Privado de Pensiones. Por tan-
pugnada a fin de evitar los problemas que to, a fin de evitar un trato discriminatorio es
se pueden presentar con el vacío normativo, que se cambia la denominación de “Sistema
5 10. El Tribunal Constitucional comparte solo parcialmente el criterio de los recurrentes. Lo comparte en el sentido de considerar
que, en efecto, la omisión en la que ha incurrido el legislador no resulta conforme con los artículos 2 inciso 4 y 65 de la Consti-
tución. Pero discrepa de él tanto en el uso del principio-derecho de igualdad como parámetro para alegar la existencia del vicio,
como en las consecuencias que de este se pretenden derivar. En efecto, tal como se sustentará en un instante, a juicio del Tribu-
nal Constitucional, la omisión en la que ha incurrido el legislador no resulta inconstitucional por violar el derecho a la igualdad ante
la ley, previsto en el artículo 2 inciso 2 de la Constitución, sino por violar –como también alegan los demandantes– el derecho fun-
damental del usuario (aportante al fondo de pensiones) a recibir de los organismos competentes (AFP, Superintendencia de Ban-
ca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones –SBS–, y Oficina de Normalización Previsional –ONP–) la ade-
cuada y oportuna información sobre el servicio que se le brinda o se le va a brindar (la administración del fondo de su pensión), el
cual, como una singular concretización del derecho fundamental a la información, reconocido por el artículo 2 inciso 4 de la Cons-
titución, se encuentra recogido en el artículo 65 de la misma Norma Fundamental. Lo que, a su vez, da lugar a una violación del
derecho fundamental a elegir libremente un sistema de seguridad social (libertad que solo puede ser debidamente ejercida sobre
la base de una adecuada información como presupuesto imperativo de la válida formación de la voluntad), previsto en el artículo
11 constitucional.
6 “Ante todo, es preciso tener presente que una interpretación de estas disposiciones de conformidad con el derecho fundamental
a la igualdad, reconocido por el artículo 2 inciso 2 de la Constitución, exige entender que el concepto de “Sistema Nacional de
Pensiones” contenido en ellas, comprende tanto el régimen pensionario regulado por el Decreto Ley N° 19990 como el regula-
do por el Decreto Ley N° 20530. Ello en razón de que las personas que pertenecieron tanto a uno como a otro régimen tuvieron
la oportunidad de trasladarse al Sistema Privado de Pensiones (SPrP), siendo necesario, en consecuencia, que, a efectos de no
dispensar un trato discriminatorio, todas ellas se consideren comprendidas en su supuesto normativo.
Por la misma razón, el concepto de “pensión de jubilación” contenido en las normas analizadas, no puede interpretarse como ati-
nente solo a la pensión de jubilación regulada por el Decreto Ley N° 19990, sino también a la pensión de cesantía regulada por
el Decreto Ley N° 20530.
Es sobre la base de tal consideración que, para efectos de evitar indebidas interpretaciones, en lo sucesivo se hará referencia en
general a un Sistema Público de Pensiones (SPuP), y no a un Sistema Nacional de Pensiones”.
Nacional de Pensiones - SNP” por el de “Sis- - El derecho a una pensión mínima vital.
tema Público de Pensiones - SPuP” el cual,
El derecho de acceso a una pensión involucra
al referirse al concepto de “pensión de jubi-
la posibilidad de su libre acceso y, en conse-
lación”, se referirá a la prestación económica
cuencia, contar con los requisitos adecuados
que se recibe en ambos regímenes (pensión de
para que ello ocurra en la medida que el indi-
jubilación y pensión de cesantía).
viduo satisfaga las condiciones legalmente es-
Sin embargo, con esta aclaración y cambio tablecidas por el legislador para dicho acceso;
de denominación realizado por el Tribunal en ese sentido, lo que se garantiza en la Cons-
Constitucional consideramos que se está am- titución es que a aquellos que cumplan los re-
pliando los supuestos contemplados en la Ley quisitos y condiciones fijados por ley, no se
N° 28991 toda vez que se esta dando también les niegue acceder al sistema pensionario que
la posibilidad al asegurado del régimen del elijan.
D.L. N° 20530 que se desafilió de este sistema
para ingresar al Sistema Privado de Pensiones, Nuestro ordenamiento jurídico regula dos sis-
que pueda regresar al régimen D.L. N° 20530 temas pensionarios a los cuales puede acce-
sin analizar que las causales de desafiliación y der cualquiera que cumpla con los requisitos
todos los supuestos establecidos en la Ley de y condiciones exigidos. Pero, el problema se
Desafiliación solo contemplan el régimen del presenta cuando se escoge un sistema y luego
D.L. N° 19990. se quiere cambiar a otro sistema por ser este
más beneficioso. Entonces ¿el derecho al libre
Si bien el Tribunal Constitucional pretendió acceso a la pensión se ejerce también luego de
evitar discriminaciones entre un régimen y pertenecer a un sistema pensionario?
otro cuando se presente la causal de “indebi-
da, insuficiente y/o inoportuna información” El Tribunal Constitucional sostiene que sí es
consideramos que no se analizó con mayor posible8, porque si en nuestro ordenamiento
profundidad los problemas que esto podría jurídico se permite y promueve la posibilidad
originar más aún si tenemos en cuenta que el de salirse del SNP para ingresar al SPP porque
régimen del D.L. N° 20530 a diferencia del este derecho habría que limitarlo cuando es al
D.L. N° 19990 es completamente cerrado y revés, cuando en ambos casos se está hacien-
las pensiones que se perciben en él llegan a ser do igual ejercicio del derecho al libre acceso a
muchas veces superiores a las del Sistema Na- la pensión. Sin embargo, en esta sentencia el
cional de Pensiones. colegiado aclara que este derecho como todo
derecho fundamental, no puede ser ejercido de
2. El derecho a la desafiliación del SPP modo absoluto (retorno irrestricto) sino que es
como contenido constitucionalmente susceptible de ser restringido bajo criterios de
protegido del derecho fundamental al razonabilidad y proporcionalidad en la medi-
libre acceso al sistema de pensiones
da en que se respete el contenido esencial del
El fundamento 107 de la STC Exp. N° 050- derecho.
2004-AI/TC (acumulado)7 establece que el
contenido esencial del derecho fundamental a Consideramos que adicionalmente a lo señala-
la pensión está constituido por tres elementos: do por el Tribunal Constitucional también de-
bería incluirse el equilibrio presupuestal y el
- El derecho de acceso a una pensión; principio de sostenibilidad financiera estable-
- El derecho a no ser privado arbitrariamen- cido en la primera disposición final y transito-
te de ella; y, ria de la Constitución Política del Perú como
7 Proceso de inconstitucionalidad contra la Ley N° 28389, Ley de reforma constitucional de régimen pensionario, y contra la Ley
N° 28449, Ley de aplicación de nuevas reglas pensionarias previstas en el Decreto Ley N° 20530.
8 STC Exp. N° 01776-2004-AA/TC, f. j. 20.
228
ANÁLISIS Y CRÍTICA
una razón adicional a la limitación del derecho que tengan (deben reunir los aportes nece-
a desafiliarse del SPP, porque un retorno to- sarios para jubilarse).
tal al SNP no solo afectaría a este sistema sino En el artículo 2 se establece que pueden
también al SPP porque no se le permitiría lo- desafiliarse del SPP quienes al momento
grar la maduración necesaria al no contar con de afiliarse a este sistema, hubieren cum-
las aportaciones suficientes para su subsisten- plido con los requisitos para obtener una
cia, tal como lo establece Gonzales Hunt9. pensión de jubilación en el SPP (deben re-
3. Vulneración al derecho a la igualdad unir edad y años de aportes).
en lo regulado en los artículos 1 y 2 de En conclusión, una condición necesaria
la Ley N° 28991
para desafiliarse del SPP es haber cumpli-
El Tribunal Constitucional, en el fundamento do con los años de aportación exigidos en
47 de la STC Exp. N° 050-2004-AI/TC (acu- el SNP.
mulado), establece que el derecho a la igual-
dad respecto a la pensión no solo es un dere- • Supuesto no contemplado en la norma
cho sino también un principio que no excluye Caso de los aportantes del SPP que han
el trato diferenciado, es decir, este no se vulne- sido incorporados al sistema con una inde-
ra cuando se establece una diferencia de trato bida, insuficiente y/o inoportuna informa-
fundamentada en bases objetivas y razonables. ción (es aportante pero no reúne el mínimo
Asimismo, en el fundamento 12 de la STC Exp. establecido por ley).
N° 00014-2007-PI/TC se establece que para A criterio del Tribunal Constitucional, la dife-
evaluar una eventual afectación al principio- rencia que se encuentra en ambos supuestos de
derecho de igualdad, se debe proponer un tér- hecho es suficientemente relevante como para
mino de comparación entre las dos situaciones concluir que en el primer caso no es un térmi-
de hecho que han merecido un trato desigual no de comparación válido en relación con el
por el legislador, que ambas sean válidas cons- segundo, toda vez que el único elemento que
titucionalmente y que compartan una esencial se estaría considerando como relevante para la
identidad en sus propiedades relevantes. desafiliación del SPP sería el haber sido apor-
tantes, sin importar los años de aportes con los
El término de comparación propuesto para que se cuente, situación que implicaría una in-
analizar la constitucionalidad de los artículos terpretación del derecho al acceso a los siste-
1 y 2 de la Ley N° 28991, indica que en ambas mas pensionarios como un derecho absoluto
situaciones analizadas son aportantes como sin restricción, interpretación que ya fue des-
explicamos a continuación: cartada por el Tribunal Constitucional.
• Supuestos contemplados en la norma
4. Sobre la indebida, insuficiente y/o
En el artículo 1 se establece que pueden inoportuna información como causal
desafiliarse del SPP quienes hubieran in- de desafiliación
gresado hasta el 31 de diciembre de 1995 El contrato de afiliación es un acto jurídico
y que al momento de desafiliarse del SPP que como tal debe contener una manifestación
les corresponda una pensión de jubilación de voluntad destinada a crear, regular modifi-
en el SNP, independientemente de la edad car o extinguir relaciones jurídicas10.
9 GONZALES HUNT, César. “Los principios de la seguridad social y los diversos sistemas pensionarios”. En: Jurisprudencia y
doctrina constitucional en materia previsional. Centro de Estudios Constitucionales del Tribunal Constitucional, Gaceta Jurídica,
primera edición, Lima, marzo de 2008, p. 286.
10 Código Civil
Artículo 140.- Noción de Acto Jurídico: elementos esenciales
El acto jurídico es la manifestación de voluntad destinada a crear, regular, modificar o extinguir relaciones jurídicas. Para su vali-
dez se requiere:
“
de contratar es viciada, es de- un contrato de afiliación en el
El problema se pre-
cir, no concurren los requisitos senta cuando la AFP no cual la AFP se encuentra obli-
de discernimiento, intención y brinda la información gada a brindar toda la infor-
libertad y se forma como con- adecuada y oportuna a mación necesaria y relevante
secuencia un error o dolo que los trabajadores, ... tene- para que el trabajador pueda
afecte la intención, o de vio- mos que no solo se ha vi- decidir libremente si contra-
lencia o intimación que afec- ciado la voluntad de los ta o no con esta la adminis-
te la libertad. En estos casos, asegurados, sino que se tración de sus fondos pensio-
estaríamos ante un vicio de la ha vulnerado el derecho narios a cambio de un pago
voluntad11. de usuario que tiene toda denominado “comisión”.
persona que adquiere un
”
El error consiste en la ausen- bien o un servicio ... El problema se presenta cuan-
cia de conocimiento (ignoran- do la AFP no brinda la infor-
cia) o conocimiento equivoca- mación adecuada y oportuna a
do de la realidad, o aquello que los trabajadores, con la finali-
comúnmente es aceptado como realidad dan- dad de afiliar a la mayor cantidad de la pobla-
do lugar a la formación de una voluntad cuyos ción. Entonces tenemos que no solo se ha vi-
efectos no son queridos por el sujeto y que, ciado la voluntad de los asegurados, sino que
por lo mismo, no lo hubiese declarado de ha- se ha vulnerado el derecho de usuario que tie-
ber advertido que está en un error. ne toda persona que adquiere un bien o un ser-
vicio13 y, consecuentemente, el derecho fun-
En pocas palabras, el error es la falsa represen- damental de elegir libremente un sistema de
tación mental de la realidad (de hecho o de- seguridad social más conveniente14.
recho) o la ignorancia de la misma. Adquiere
relevancia jurídica como vicio de la voluntad Nuestra Constitución Política regula el dere-
solamente en las hipótesis y en los límites de- cho a la libertad de información como un de-
terminados por ley. recho fundamental de la persona a recibir y di-
fundir información mediante medios escritos
La ignorancia es la ausencia de conocimien- u orales15; asimismo, en el artículo 65 del mis-
to de la realidad. El error es el conocimiento mo cuerpo normativo se establece la obliga-
equivocado de la realidad, la falsa representa- ción que tiene el Estado de velar por los in-
ción mental de la realidad. La ignorancia pue- tereses de los consumidores y usuarios, así
de ser la causa del error12. como de garantizar que la información que se
230
ANÁLISIS Y CRÍTICA
les brinde sobre sus bienes y servicios sea la plazo las normas necesarias que incluyan a la
adecuada. causal de indebida, insuficiente y/o inoportu-
En los casos en que una persona pretenda ad- na información. Sin embargo, al no haber sido
quirir un bien o un determinado servicio, la así, se concluyó en la STC Exp. N° 00014-
información que se le debe brindar al consu- 2007-PI/TC que la omisión legislativa incurri-
midor debe ser relevante para determinar que da ocasionó que la Ley N° 28991 devenga en
el producto ofertado es el buscado. Sin embar- inconstitucionalidad.
go, para que sea relevante la información debe 5. Criterios para determinar la ausencia
caracterizarse por ser veraz e idónea, debien- de una correcta información
do entenderse como información veraz a aque-
En el fundamento 21 de la STC Exp.
lla que si bien no es estrictamente exacta debe
N° 00014-2007-PI/TC, el Tribunal Constitu-
adecuarse a la verdad en sus aspectos más re-
cional sostiene que son constitucionalmente
levantes, y como idónea en el sentido de que
válidos los criterios establecidos en la cuarta
la información brindada debe coincidir con lo
disposición final del D.S. N° 063-2007-EF a
básico que el consumidor espera obtener al ad-
efectos de determinar si nos encontramos ante
quirir el bien o servicio.
la causal de indebida, insuficiente y/o inopor-
Al respecto, el Tribunal Constitucional en el tuna información. Esta disposición establece
fundamento 9 de la STC Exp. N° 3315-2004- los siguientes criterios:
PA estableció que del artículo 65 de la Cons-
titución Política del Perú se derivan una serie 1. Cuando se compruebe que la AFP no brin-
de principios en materia de protección al con- dó la información relevante al afiliado para
sumidor y usuarios, entre los cuales tenemos: que este pueda efectuar la comparación en-
tre el SPP y el SNP.
• Proconsumidor (acción tuitiva del Estado).
2. Cuando la AFP esté en la incapacidad de
• Proscripción del abuso de derecho (evi- demostrar, fehacientemente, la implemen-
tar prácticas y modalidades contractuales tación de mecanismos objetivos de infor-
perversas). mación u orientación para el afiliado, en
• Isonimia real (trato igual a los iguales y cada caso en particular.
trato desigual a los desiguales).
3. Cuando se compruebe un perjuicio para el
• Restitutio in integrum (resarcimiento por afiliado generado en términos de pensión
los daños causados). de garantía estatal o bonos de reconoci-
• Transparencia (plena accesibilidad a la miento. La SBS, ante un reclamo presenta-
información transmitida). do por un afiliado o beneficiario, exigirá a
la AFP la demostración de la diligencia re-
• Indubio proconsumidor (interpretación querida, en función a los criterios señala-
de las normas en términos favorables al dos en los párrafos precedentes.
usuario).
Respecto a ello, Gonzales Hunt considera que
• Prosociativo (facilitar la creación y actua- el D.S. N° 063-2007-EF, no regula ni regla-
ción de asociaciones de usuarios) menta el supuesto de falta de información su-
Es por ello que el Tribunal Constitucional, en ficiente; por el contrario, este reglamenta úni-
la STC Exp. N° 1776-2004-AA/TC, exhortó camente los dos supuestos recogidos en la
al legislador para que emita en el más breve ley16.
16 GONZALES HUNT, César, “La libre desafiliación del Sistema Privado de Pensiones en la jurisprudencia del Tribunal Constitucio-
nal”. En: JUS Constitucional. N° 3, Grijley, Lima, 2008, pp. 257-280.
232
ANÁLISIS Y CRÍTICA
17 Artículo 10.- Pensión mínima para los que pertenecieron al SNP al momento de la creación del SPP
Todos los afiliados al SPP, que al momento de la creación de este pertenecieron al SNP, podrán gozar de una Pensión Mínima
de jubilación equivalente en términos anuales a la que reciben los afiliados al SNP. Los afiliados al SPP que accedan a esta Pen-
sión Mínima deberán cumplir los mismos requisitos del SNP y pagar el diferencial de aportes respectivo, según las condiciones
del artículo 7 de la presente Ley.
La parte de Pensión Mínima no cubierta por el SPP con recursos de la CIC y de la redención del Bono de Reconocimiento será
financiada a través del Bono Complementario a que se refiere el artículo 8 de la Ley N° 27617.
18 Artículo 11.- Pensión complementaria
A partir de la vigencia de la presente Ley, otórgase una Pensión Complementaria a aquellos pensionistas pertenecientes al SPP
que, al momento de la entrada en vigencia de la Ley N° 27617, cumplían con los requisitos previstos para acceder a la Pensión
Mínima, conforme a lo dispuesto por el artículo 8 de dicha Ley, y que hoy perciben una pensión de jubilación menor a esta.
La Pensión Complementaria a que se refiere el presente artículo se otorga bajo los criterios de equidad y racionalidad que esta-
blezca el reglamento de la presente Ley, en concordancia con los alcances de la Ley N° 27617 y sus normas complementarias y
reglamentarias.
19 Primera.- Podrán desafiliarse del SPP todos los afiliados que realizan labores que implican riesgo para la vida o la salud, que se
encuentran bajo el alcance de la Ley N° 27252, cuando cumplan con los requisitos para obtener una pensión de jubilación en el
SNP.
20 50. Pese a lo claro que puede resultar el procedimiento regular que debe realizarse con posterioridad a que una demanda sea
declarada fundada, este Colegiado considera propicio este punto a fin de explicar algunas cuestiones que pueden resultar con-
troversiales.
Los montos a cancelar
Otro tema importante es el relativo a los montos a cancelar. No es posible permitir un trámite adecuado de retorno del SPP al SNP
si es que conjuntamente a ello no se establecen las condiciones en que las entidades deberán actuar y acatar la eficacia directa
de las normas constitucionales. Considera el TC que es imprescindible que tanto el recurrente como las instituciones involucra-
das en la desafiliación, tengan claramente asumido qué consecuencias va a tener la decisión.
Ni bien solicitada la desafiliación, la AFP debe iniciar sus funciones de cálculo. Pero no lo hará exactamente en el sentido expues-
to en el artículo 3 numeral 2.c) y 2.d) de la Resolución SBS N° 795-2002, según el cual el cálculo está en función de los recar-
gos e intereses que correspondan y el diferencial de aportes existente por pagar a la ONP por efecto de los pagos de los aportes
previsionales entre el SPP y el SNP. En virtud de los criterios fijados por la presente sentencia, al SPP le corresponde proporcio-
nar al afiliado una determinación exacta del monto que la AFP va a tener que devolver al SNP por conceptos de los pagos rea-
lizados. No puede permitirse que se realice pago con interés alguno. La base de la devolución se encuentra en lo que señala la
carpeta individual del afiliado, es decir, la suma de sus aportaciones y de los intereses ganados, tal como lo señala el artículo 21
de la Ley del SPP y el artículo 22 de la Resolución N° 080-98-EF-SAFP.
Si bien corresponderá al desafiliado el pago de lo que no aportó en el SPP, este monto podría verse disminuido, toda vez que
se debe determinar con claridad quién debe asumir la obligación de pago correspondiente a la regularización de los aportes del
pensionista, aunque siempre tomando en cuenta lo desarrollado por la Ley N° 28192, actualmente vigente. Es un principio jurí-
dico esencial aquel que pretende que quien ha sido perjudicado sin culpa con un acto ilícito no tiene que asumir las consecuen-
cias negativas de dicho acto. Este postulado se desprende del principio de responsabilidad civil que establece que todo aquel
que causa un daño a otro está obligado a indemnizarlo, previsto en los artículos 210, 212 y 1985 del CC.
A entender del TC, inclusive se deberán devolver los montos y/o porcentaje que cada AFP haya cobrado a los pensionistas, siem-
pre y cuando la SBS determine la responsabilidad que tuvo al momento de afiliar a la persona. Esta solo cabría cuando la AFP
no brindó la información necesaria para determinar la afiliación. En caso de que se deniegue esta devolución cuando sí ha exis-
tido responsabilidad de la AFP, cabría interponer una demanda contencioso-administrativa. Pero, ¿por qué se habría de aceptar
tal restitución dineraria? Este Colegiado es consciente, a partir de la eficacia horizontal de los derechos fundamentales, que el rol
que juegan las AFP en tanto destinatarios del derecho fundamental a la pensión, también incluye la necesidad de asumir obliga-
ciones, razón por la cual en este caso deberá asumir los costos de una afiliación reñida con la Constitución, pero solo en el su-
puesto de que se le encuentre responsabilidad.
234
ANÁLISIS Y CRÍTICA
la comisión por administración del fondo pen- la responsabilidad que tuvo la AFP en el ma-
sionario siempre y cuando se haya determi- nejo de la información.
nado la responsabilidad de la AFP al momen-
11. El deber de las AFP de compartir el
to de afiliar a la persona (no haber brindado riesgo en la administración de los fon-
una debida, suficiente y/o oportuna informa- dos privados de pensiones, en virtud
ción). Esta conclusión se sustenta en el hecho del principio de solidaridad que rige
de que la AFP no puede cobrar aquello que no dentro de la seguridad social
debió percibir, por cuanto resulta contrario a Respecto al principio de solidaridad que exis-
nuestro ordenamiento jurídico que se ejerza te dentro de la seguridad social, Morgado Va-
un derecho que se adquirió lenzuela21 sostiene que “el prin-
en contravención a los dere- cipio de solidaridad emana del
“
chos fundamentales (derecho sentido y orientación general de
a la información y al libre ac- [L]as AFP mantie- la Constitución, y de sus propó-
ceso a la pensión). Bajo ese nen las comisiones paga- sitos explícitos de promover la
criterio, con la desafiliación das por la administración adhesión y la asociación de to-
de fondos, dicha situación
por causal de indebida, insu- no puede ser considerada dos, a las causas y objetivos so-
ficiente y/o oportuna infor- como apropiación indebida cialmente aceptados como va-
mación estaríamos ante la nu- salvo que se trate de un su- liosos para la dignificación y
lidad de contrato de afiliación puesto de desafiliación por la realización de la persona hu-
y, en consecuencia, se tendría causal de indebida, insufi- mana”. Asimismo, Grzetich
que devolver toda la comi- ciente y/o inoportuna infor- Long22 sostiene que “El princi-
sión cobrada bajo su amparo. mación, no solo por existir
nulidad del contrato de afi- pio de solidaridad supone que
El Tribunal Constitucional liación sino como una es- toda la población contribuya a
”
considera en el fundamento pecie de sanción ... la financiación del sistema de
35 de la STC Exp. N° 00014- acuerdo a sus posibilidades, sin
2007-PI/TC que el apropia- que deba existir otra expectati-
miento indebido se configuraría si habiéndo- va subjetiva que el derecho a recibir protec-
se dispuesto el retorno del asegurado al SNP, ción según las propias necesidades”.
la AFP mantuviera a su disposición sus apor- García Granara23 señala que el principio de so-
tes que debían ser transferidos a la ONP. Por lidaridad se refiere al deber que tienen todas
lo que si las AFP mantienen las comisiones las personas de contribuir al financiamiento a
pagadas por la administración de fondos, di- pesar de que no reciban las prestaciones de la
cha situación no puede ser considerada como seguridad social, de tal forma que “el princi-
apropiación indebida salvo que se trate de un pio de solidaridad determina por último una
supuesto de desafiliación por causal de inde- preferencia por el sistema de reparto como
bida, insuficiente y/o inoportuna información, mecanismo financiero ya que mediante él se
no solo por existir nulidad del contrato de afi- establece una solidaridad entre las generacio-
liación sino como una especie de sanción para nes, de este modo el conjunto de los actuales
La propensión estatal de derivar a los trabajadores del SNP al SPP a lo largo del proceso explicado supra respecto al nuevo sis-
tema pensionario, no es óbice para que las AFP no asuman la responsabilidad que les corresponde a partir de un retorno contra-
rio a los principios básicos de la seguridad social, establecidos en los artículos 10 y 11 de la Constitución. El fundamento de esta
afirmación es que la AFP no puede cobrar por aquello que no debió ser percibido, por cuanto resulta contraria la justicia, preten-
der consolidar o ejercer un derecho que se adquirió en contravención a los derechos fundamentales.
21 MORGADO VALENZUELA, Emilio: “La Seguridad Social en las constituciones en Latinoamérica”. En: Constitución, trabajo y Se-
guridad Social, estudio comparado de 20 constituciones hispanoamericanas. Editorial ADEC-ATC, Lima, 1993
22 GRZETICH LONG, Antonio. Derechos de la Seguridad Social. Editorial Universidad, Uruguay, 1997.
23 GARCÍA GRANARA, Fernando: “La sostenibilidad financiera en los regímenes de pensiones”. En: Libro de ponencias del II Con-
greso Nacional de la Sociedad Peruana de Derecho de Trabajo y Seguridad Social. Arequipa, 2006.
24 GONZALES HUNT, César: “La necesaria reforma del sistema de seguridad social en pensiones: ¿ De la formula alternativa entre
el Sistema Público y Privado a una relación de complementariedad con prevalencia del Sistema Privado?”. En: Libro de ponen-
cias del I Congreso Nacional de la Sociedad Peruana de Derecho de Trabajo y Seguridad Social. Trujillo, 2004.
236
ANÁLISIS Y CRÍTICA
ello, más aún si tenemos en cuenta que los ase- Bajo lo expuesto, podemos verificar que el
gurados pagan una comisión para que se les Tribunal Constitucional en el fundamento 41
brinde un buen servicio (administrar sus fon- de la STC Exp. N° 00014-2007-PI/TC solo
dos pensionarios) y esto no siempre es así. analiza las consecuencias económicas que
En el artículo 24 de la Ley del Sistema Privado puede sufrir el SNP. Sin embargo, como lo se-
de Pensiones (D.S. N° 054-97-EF) se establece ñalamos en el numeral 2 es necesario que tam-
que la comisión cobrada por las AFP se determi- bién se analice el impacto económico que las
na en base a un porcentaje de la remuneración sentencias de este colegiado pueden ocasionar
asegurable. No obstante, en virtud a los últimos a las AFP más aún si tenemos en cuenta que
acontecimientos económicos consideramos que estas administran fondos pensionarios.
estos deben tener como base el porcentaje de la
rentabilidad obtenida, situación que implicaría CONCLUSIONES
un mayor esfuerzo por parte de la AFP de brin- • Es necesario que el Tribunal Constitucio-
dar un mejor y eficiente servicio toda vez que de nal analice las consecuencias que pueden
ello depende su beneficio económico. originarse con la inclusión del régimen del
D.L. N° 20530 en los supuestos contem-
12. Sobre el equilibrio presupuestal
plados en la norma para el Sistema Nacio-
El Tribunal Constitucional considera que esta nal de Pensiones (D.L. N° 19990).
sentencia se ha emitido con plena observan-
cia al principio de equilibrio presupuestal y de • No resulta suficiente subsanar la omisión
progresividad en los gastos públicos, es más, de la Ley N° 28991 al incluir la causal
señala que dichos principios se encuentran de indebida, insuficiente y/o inoportuna
siempre presentes al momento de evaluar cada información sino que resulta necesario que
caso concreto, motivo por el cual los costos se reglamente mejor dichos supuestos, que
que sus fallos generen al Estado se encuentran complementando lo dispuesto en el D.S.
dentro de lo razonablemente exigido, ya que N° 063-2007-EF, toda vez que tal como
de no ser así se estaría causando un gran per- está regulado resulta tener alcances muy
juicio económico al Estado perdurable en el amplios, más aún si tenemos en cuenta que
tiempo y que podría afectar, a la larga, la pro- mediante esta causal no opera la prescrip-
tección de otros derechos fundamentales. ción y una persona que, por ejemplo, lue-
go de 20 años de afiliación al SPP solicita
Por ello el Colegiado Constitucional conside-
su desafiliación resulta más difícil que la
ra que con esta sentencia no se está afectando
AFP pueda demostrar que hace veinte años
la estabilidad económica del Estado por dos
motivos: brindó una correcta información.
desafiliación por esta causal es un tema que al momento que establece que las AFP de-
el Tribunal Constitucional ya había hecho ben de compartir los riesgos en la adminis-
mención en la STC Exp. N° 1776-2004-AI/ tración de los fondos de pensiones, sin te-
TC. Empero, hasta ahora no se ha plantea- ner en cuenta que este es un principio que
do una regulación al respecto afectándose no se puede aplicar en el SPP por el tipo
el patrimonio de los aportantes que pagaron de estructura que tiene. Sin embargo, sí re-
por un servicio que no debió efectuarse. sulta necesario que las AFP compartan el
• El Tribunal Constitucional realiza una apli- riesgo de la administración, pero bajo otros
cación errada del principio de solidaridad criterios.
238
ANÁLISIS Y CRÍTICA
* Abogado constitucionalista, con subespecialización en Derecho Laboral y Pensionario. Socio del Estudio C & C Abogados. Egre-
sado de la Universidad Mayor de San Marcos y de la Maestría en Derecho Constitucional en la Pontificía Universidad Católica
del Perú. Posgrado en Derecho Constitucional en la Universidad de Salamanca, España (2007).
1 Publicado en el diario oficial El Peruano el 28 de junio de 2008, expedido por el Poder Ejecutivo al amparo de facultades delega-
das por el Congreso de la República.
2 Ley N° 29157, Ley que delega la facultad de legislar sobre diversas materias relacionadas con la implementación del Acuerdo de
Promoción Comercial Perú-Estados Unidos, y con el apoyo a la competitividad económica para su aprovechamiento. Publicada
en el diario oficial El Peruano el 20 de diciembre de 2007.
240
ANÁLISIS Y CRÍTICA
3 Artículo 104. “El Congreso puede delegar en el Poder Ejecutivo la facultad de legislar, mediante decretos legislativos, sobre la
materia específica y por el plazo determinado establecidos por ley autoritativa”.
4 STC Exp. N° 0047-2004-PI/TC (Gobierno Regional de San Martín contra la Ley N° 27971, Ley que faculta el nombramiento de
profesosres), publicada en la página web del TC 08/05/2006).
5 CARPIO MARCOS, Edgar y VELEZMORO PINTO, Fernando. La Constitución Comentada. Tomo II, Gaceta Jurídica, Lima, 2006, p. 177.
“
damentalmente en siete pun- pasan por eliminar la burocra-
[E]l Decreto Legislativo
tos: 1) priorizar la labor de de- N° 1057 deviene en mani- cia, simplificar la administra-
sarrollo social; 2) concertación fiestamente inconstitucio- ción del Estado y optimizar
entre la sociedad civil y fuer- nal, por exceso en el uso su eficiencia, conforme lo ha
zas políticas; 3) descentraliza- de la facultad delegada, al reconocido el propio Estado
ción del Gobierno; 4) mayor no encontrarse circunscri- mediante la Ley N° 27658 y
eficiencia en la utilización de to el régimen del CAS den- sus principales consultores.
recursos del Estado; 5) revalo- tro de los objetivos plas-
rización de la carrera pública mados en el artículo 2.2 de En consecuencia, la respuesta
(con énfasis en la ética públi- la Ley N° 29157, específi- a la primera pregunta plantea-
ca); 6) institucionalización de camente en el de generar da ya está resuelta. Lo regula-
mayor competitividad eco- do en el D. Leg. N° 1057 no se
”
la evaluación de gestión por re- nómica al Estado. circunscribe a ninguno de los
sultados; y, 7) regulación de las
parámetros de la materia es-
relaciones sectoriales.
pecífica de su ley autoritativa,
Más aún, la principal consultora del Gobierno más aún, el régimen de contratación adminis-
peruano sobre el tema en cuestión, Pierina Po- trativa de servicios no forma parte del proce-
llarolo Giglio6, tampoco considera que intro- so de modernización del Estado ni mucho me-
ducir un nuevo sistema de contratación “admi- nos lo moderniza8, por lo que es evidente que
nistrativa de servicios” en la Administración la norma deviene en inconstitucional, preci-
Pública forme parte del proceso de moderni- samente por no ceñirse a los parámetros de la
zación del Estado en el Perú. Por el contrario, materia específica de la Ley N° 29157.
señala que dicho proceso pasa por otros linea-
mientos7, y entre los más importantes desta- 3. ¿El CAS forma parte del [Link].?
can: simplificación de trámites administrati- Conviene analizar ahora si el Ejecutivo pre-
vos y trabas burocráticas, mejoramiento de la tendía sustentar la expedición del D. Leg.
organización y funcionamiento del Estado, y N° 1057 en lo dispuesto en el artículo 2.2 de
descentralización adecuada del Estado. la Ley N° 29157, es decir, si es que la creación
del contrato CAS se encuentra dentro de los
Es claro que la ansiada modernización del Es-
compromisos del [Link]. Por ello, nos
tado no tiene nada que ver con introducir un
planteamos la siguiente interrogante: ¿el CAS
nuevo sistema de contratación de servicios
forma parte del [Link]. y/o de su Proto-
personales en la Administración Pública, y
colo de Enmienda?
menos aún lo podría tener un sistema de “con-
tratación administrativa no laboral” como es el Aquí es donde encontraremos una decep-
CAS, cuando este lo único que va a generar es ción mayor, toda vez que analizado el ínte-
mayor carga de servidores públicos sin línea gro del texto del Acuerdo de Promoción Co-
de carrera y sin derechos laborales, desnatura- mercial Perú-[Link]. (TLC), advertimos que
lizándose los objetivos del verdadero proceso en ninguna parte de este ni en su Protocolo de
6 POLLAROLO GIGLIO, Pierina. Modernización del Estado. Consultoría elaborada para la Presidencia del Consejo de Ministros
y la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas, publicada en la página web de la Confiep. Ver también el
portal del Programa de Modernización y Descentralización del Estado: <[Link]>.
7 Mayor transparencia en la rendición de cuentas, simplificación de trámites administrativos y trabas burocráticas, mejoramiento de
la organización y funcionamiento del Estado, profesionalización de la Administración Pública y descentralización adecuada del
Estado.
8 La propia Presidencia del Consejo de Ministros ha incidido en otros lineamientos de mejora de gestión como principales acciones
a seguir para la modernización del Estado, no siendo parte de estas la implementación de un nuevo sistema de contratación de
personal estatal. Ver misión del Programa de Modernización y Descentralización del Estado en: <[Link]>.
242
ANÁLISIS Y CRÍTICA
9 El Consejo Nacional de Competitividad - CNC es un ente gubernamental creado por el Decreto Supremo N° 042-2002-PCM, mo-
dificado por el Decreto Supremo N° 223-2009-EF, cuya presidencia es asumida por el propio ministro de Economía y Finanzas,
sin participación alguna del Ministerio de Trabajo en su consejo directivo.
10 Subprincipio de idoneidad o de adecuación. De acuerdo con este, toda injerencia en los derechos fundamentales debe ser idó-
nea o capaz para fomentar un objetivo constitucionalmente legítimo. En otros términos, este subprincipio supone dos cosas: pri-
mero, la legitimidad constitucional del objetivo; y, segundo, la idoneidad de la medida utilizada. STC Exp. N° 0009-2007-AI/TC-
00010-2007-AI/TC, f. j. 22.
11 Subprincipio de necesidad. Significa que para que una injerencia en los derechos fundamentales sea necesaria, no debe existir
ningún otro medio alternativo que revista, por lo menos, la misma idoneidad para alcanzar el objetivo propuesto y que sea más
benigno con el derecho afectado. Se trata de una comparación de la medida adoptada con los medios alternativos disponibles,
y en la cual se analiza, por un lado, la idoneidad equivalente o mayor del medio alternativo; y, por otro, su menor grado de inter-
vención en el derecho fundamental. STC Exp. N° 0009-2007-AI/TC-00010-2007-AI/TC, f. j. 22.
244
ANÁLISIS Y CRÍTICA
artículo 2 de la misma norma se sostiene que laboral público o privado de esa misma enti-
su aplicación es para toda entidad estatal su- dad, que efectúa el mismo trabajo y bajo el
jeta al régimen laboral de la actividad pública mismo horario, va a recibir una remuneración
(D. Leg. N° 276), como también para aquellas completa, 30 días de vacaciones y una bonifi-
entidades sujetas al régimen laboral de la activi- cación o compensación por tiempo de servi-
dad privada (D. Leg N° 728). Sin embargo, en cios - CTS equivalente a una remuneración
el artículo 3 se puntualiza, a modo de deslinde, mensual por año (remuneración básica en el
que el CAS no pertenece a ninguno de los dos caso de los pertenecientes al D. Leg. N° 276),
regímenes laborales mencionados y que consti- generándose una intolerante situación de de-
tuye una “modalidad especial propia del Dere- sigualdad, que no hace más que desnudar la
cho Administrativo y privativa del Estado”. inidoneidad de la norma impugnada, además
Se advierte claramente una contradictoria le- de contravenir el artículo 26, inciso 1, de la
gislación entre los artículos 2 y 3 del referido Constitución14.
D. Leg. N° 1057, toda vez que no resulta ra- b) Subexamen de la necesidad
zonable que existiendo dos regímenes labora-
les para el ingreso y acceso a la Administra- Del mismo modo, en lo referido al subexamen
ción Pública, como son los contenidos en los de la necesidad del D. Leg. N° 1057, debe-
D. Leg. N° 276 y D. Leg. N° 728 (los que ya mos recordar que el acceso e ingreso de servi-
vienen generando suficiente desorden12 en el dores a la Administración Pública ya se en-
Sector Público), se introduzca un tercer régi- contraba regulado por la Ley de Bases de la
men de contratación administrativa de servi- Carrera Administrativa (Decreto Legislativo
cios, ausente de los mismos derechos laborales N° 276), norma que en su artículo 1 dispone
que ofrecen el público y el privado, y lo que es expresamente como su objeto:
más grave, que la propia norma aliente su ca- “(...) Permitir la incorporación de personal
rácter no laboral pese a obligar a trabajar ocho idóneo, garantizar su permanencia, asegu-
horas diarias, sin que esto constituya jornada rar su desarrollo y promover su realiza-
ordinaria de trabajo. Este objetivo de la nor- ción personal en el desempeño del servicio
ma, prima facie, no resulta ser constitucional- público”.
mente legítimo.
Esta precitada norma a la fecha se encuentra
Efectivamente, si revisamos el artículo 6 del vigente, e incluso ha sido refrendada por la
D. Leg. N° 1057 encontraremos que el régi- Ley N° 28175, Ley Marco del Empleo Públi-
men del CAS comprende un máximo de 48 co; sin embargo, ese mismo objetivo se ha vis-
horas semanales frente a un descanso sema- to repetido, mutatis mutandis, en el artículo 1
nal de 24 horas, lo que equivale a decir que
del D. Leg. N° 1057 al crear el novísimo con-
la jornada diaria resultante de dicho servidor
trato CAS. Por una cuestión de mínima técni-
es de 8 horas diarias como mínimo13, a cam-
ca legislativa, debió obviarse esa redacción ya
bio de una contraprestación económica de ca-
que no resultaba ser necesaria.
rácter civil o administrativa (que nunca cons-
tituirá remuneración) y 15 días de vacaciones Dicho esto, no termina de entenderse cuál era la
anuales, mientras que un servidor del régimen necesidad de crear un nuevo sistema de ingreso
12 Efectivamente, este indiscutible desorden que viene desde hace más de diez años en el Sector Público ha merecido la promul-
gación de la Ley N° 28175, Ley Marco del Empleo Público, la que aun no termina de zanjar este desorden.
13 Dicha jornada diaria, bien podría ser de más horas en caso de que en la entidad estatal solo se trabaje por cinco días a la sema-
na, en cuyo caso la jornada sería de más de nueve horas diarias para el servidor CAS.
14 Artículo 26.- Principios que regulan la relación laboral
“En la relación laboral se respetan los siguientes principios:
1. Igualdad de oportunidades sin discriminación”.
“
ya existía un sistema alterna- personal para dicho sector
[E]l Decreto Legisla-
tivo bastante claro y definido, tivo N° 1057, en su tota- (D. Leg. N° 276 y D. Leg.
provisto de derechos laborales, lidad, no supera el test N° 728), y el gobierno de tur-
como lo es el del régimen labo- de razonabilidad que toda no debía tener como objetivo
ral público (D. Leg. N° 276). norma legal debe superar promover y mejorar dichos
para introducirse al or- caminos ya existentes y no
Más aún, la paradoja tampoco denamiento legal, siendo establecer uno nuevo.
se termina de aclarar si encon- el efecto de su contenido c) Subexamen de la propor-
tramos que a aquellas entidades manifiestamente discri-
públicas de Derecho Privado minatorio y, por lo tanto, cionalidad
u órganos constitucionalmente vulnerador del principio- Finalmente, al revisar los de-
derecho de igualdad ante
”
autónomos sujetos a la misma más artículos del D. Leg.
actividad (ejemplos: EsSalud, la ley. N° 1057, especialmente el 5 y
Indecopi, Sunarp, Tribunal el 6, así como su Reglamento,
Constitucional, Defensoría del aprobado por Decreto Supre-
Pueblo, etc.) se les permite el uso del régimen mo N° 075-2008-PCM, encontramos que el
de contratación laboral de la actividad priva- contrato CAS puede ser eterno, al no imponer
da previsto en el Decreto Legislativo N° 728 un límite temporal a la posibilidad de renova-
(Ley de Productividad y Competitividad Labo- ción contractual18 y sin una mínima protección
ral), el cual también permite el ingreso de ser- frente al despido, es más, ni la ley ni el Regla-
vidores públicos al Estado con no menos de- mento establecen verdaderas reglas de protec-
rechos laborales, no debiendo ser necesaria la ción frente a la decisión unilateral del emplea-
aplicación de ningún CAS en dichas entidades. dor estatal de poner fin al contrato.
Es evidente que una modalidad contractual de El reglamento introduce un supuesto proce-
indiscutible contenido laboral15, al que expre- dimiento de inmediatez, en donde el servidor
samente se le ha quitado dicho carácter, deno- CAS puede efectuar un descargo, y estable-
minándosele como una simple “modalidad es- ce una supuesta compensación económica en
pecial del Derecho Administrativo”16 (ausente su favor de dos sueldos si es que es despedi-
de beneficios laborales), no hace más que re- do inmotivadamente, pero todo ello sujeto a
ducir el contenido esencial del derecho al tra- la condición de que tenga que recurrir al Po-
bajo a su mínima expresión, lo que contra- der Judicial, en vía de acción, lo que en buena
viene el segundo párrafo del artículo 23 de la cuenta significa que a nivel administrativo, la
Constitución Política del Estado17. entidad puede “mandarlo a su casa” en el mo-
Podemos concluir así, que el D. Leg. N° 1057 mento que quiera, sin estar obligado a moti-
no supera el subexamen de la necesidad, en var su decisión en causal alguna y, lo que es
razón de que devenía en innecesaria la crea- peor, exponiendo su caso al arbitrario y nefas-
ción del inédito sistema de contratación CAS to terreno de la subjetividad patronal-estatal.
como forma de ingreso a la Administración Es ahí donde advertimos una inconstituciona-
Pública, toda vez que ya existían las vías lidad por omisión, al obviarse una norma de
15 Por cuanto impone la obligación de trabajar continuamente por 48 horas semanales dentro de la sede de la entidad estatal, a
cambio de una retribución económica mensual.
16 Hemos efectuado una revisión de los distintos tratados y estudios del Derecho Administrativo, y no hemos podido encontrar la re-
gulación de una modalidad contractual de servicios personales para el Estado.
17 Constitución, art. 23: segundo párrafo
“El Estado promueve condiciones para el progreso social y económico, en especial mediante políticas de fomento del empleo pro-
ductivo y de educación para el trabajo”.
18 Se dice que su duración es de un año, pero el reglamento permite que la renovación no tenga límites.
246
ANÁLISIS Y CRÍTICA
desarrollo legal que respete el derecho a una el Decreto Legislativo N° 1057, en su totali-
adecuada protección frente al despido, previs- dad, no supera el test de razonabilidad que
ta en el artículo 27 de la Constitución Políti- toda norma legal debe superar para introducir-
ca del Estado. se al ordenamiento legal, siendo el efecto de
su contenido manifiestamente discriminatorio
Nos encontramos, entonces, con una norma
y, por lo tanto, vulnerador del principio-dere-
totalmente desproporcionada que introduce un
cho de igualdad ante la ley.
régimen de contratación manifiestamente la-
boral en los hechos, pero revestido de un co- 2. Análisis constitucional del articulado
bertor administrativo, con la única finalidad (algunos artículos)
de redimir algunos derechos laborales y omi- a) Inconstitucionalidad del artículo 3 del
tir muchos otros, siendo su justificación solo Decreto Legislativo N° 1057
tal vez la económica, con el claro propósito de
desmejorar el acceso al empleo público y evi- Artículo 3.- Definición del contrato ad-
tar el pago de derechos laborales, logrando el ministrativo de servicios
Estado hacer caja a costa de la necesidad de
“El contrato administrativo de servicios
trabajo que hay en nuestro país. He ahí donde
constituye una modalidad especial propia
radica la importancia en la responsabilidad del
del Derecho Administrativo y privativa del
Congreso de la República de compartir su ex-
Estado. Se regula por la presente norma,
clusiva labor constitucional de legislación con
no se encuentra sujeto a la Ley de Bases de
el Poder Ejecutivo.
la Carrera Administrativa, al régimen labo-
En ese sentido, en palabras del tratadista espa- ral de la actividad privada ni a otras nor-
ñol Andrés Ollero, el control constitucional de mas que regulan carreras administrativas
la igualdad ante la ley se debería reducir a una especiales.
igualdad en la ley, de modo tal que el legisla-
dor evite normas particularizadas ad casum y La presente norma no se aplica a los con-
diseñar normas generales, que no contempla- tratos de prestación de servicios de con-
rán entre sus destinatarios trato desigual algu- sultoría o de asesoría, siempre que se de-
no sin contar con un fundamento objetivo y sarrollen de forma autónoma, fuera de los
razonable19. En el presente caso, el Poder Eje- locales o centros de trabajo de la entidad”.
cutivo no ha previsto ni definido ningún ob- Si el propósito del Poder Ejecutivo era el de
jetivo razonable en la dación del Decreto Le- introducir el CAS como una suerte de modali-
gislativo N° 1057, para regular este inédito dad de empleo productivo, falló en su intento,
sistema de contratación administrativo. toda vez que dicho término significa, indefec-
Frente a esta evidente situación de desigual- tiblemente, un empleo provisto de beneficios
dad que promueve la norma impugnada y que laborales y de seguridad social. Así, la propia
alienta el tratamiento laboral discriminatorio Organización Internacional del Trabajo - OIT,
en una misma entidad del Estado, al punto de ha interpretado la idea del empleo productivo,
permitir que frente a una misma actividad y en dos sentidos, como aquel que adquiere tan-
una misma jornada de trabajo se otorguen dis- to para efectos cuantitativos (número de pues-
tintas prestaciones económicas, y ante la evi- tos de trabajo), como también, la calidad del
dente irrazonabilidad y desproporcionalidad mismo, es decir, el acceso a derechos labora-
de la expedición de la norma, se concluye que les y a la seguridad20.
19 OLLERO TASSARA, Andrés. Igualdad en la aplicación de la ley. Centro de Estudios Políticos Constitucionales - CEPC, Madrid
2005, p. 109.
20 Recogido en: Trabajo decente y protección para todos. Primera edición, Dirección General de la OIT, Oficina Internacional del Tra-
bajo, 1999.
248
ANÁLISIS Y CRÍTICA
a) La libertad de asociación;
b) El reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva;
c) La eliminación de toda forma de trabajo forzoso u obligatorio;
d) La abolición efectiva del trabajo infantil y, para fines de este acuerdo, la prohibición de las peores formas de trabajo infantil; y
e) La eliminación de la discriminación con respecto a empleo y ocupación;
(…)” (el resaltado es nuestro).
27 Frase textual utilizada en el artículo 5 del Reglamento del Decreto Legislativo N° 1057, aprobado por Decreto Supremo N° 075-
2008-PCM, para precisar que el contrato CAS puede ser renovado ilimitadamente por la entidad estatal.
250
ANÁLISIS Y CRÍTICA
252
TENDENCIAS
DE JURISPRUDENCIA LABORAL
PRINCIPIOS LABORALES
CONSTITUCIONALES
Nuestra Constitución Laboral es aquella parte de la Ley Fundamental que regula los princi-
pios básicos que dirigirán las relaciones laborales originadas en toda actividad productiva
realizada en nuestro país. Tal es la importancia de los principios laborales constitucionales
en las decisiones de los tribunales que a continuación mostraremos su tratamiento e interpre-
tación a la luz de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional.
Concepto
“Denomínase como [principios laborales constitucionales] a aquellas reglas rectoras que in-
forman la elaboración de las normas de carácter laboral, amén de servir de fuente de inspira-
ción directa o indirecta en la solución de conflictos, sea mediante la interpretación, aplicación
o integración normativas.
La relación laboral se caracteriza en sí misma por la desigualdad, lo que hace que el empleador
devenga en la parte ‘fuerte’ e ‘imponente’ y el trabajador en la parte ‘débil’ e ‘impotente’ (…).
Para hacer frente a ello se afirman los principios protectores o de igualación compensatoria,
por el cual, reconociéndose la existencia asimétrica de la relación laboral, se promueve por la
vía constitucional y legal la búsqueda de un equilibrio entre los sujetos de la misma. Al respec-
to, el artículo 26 de la Constitución expresa una pluralidad de principios de dicha naturaleza”.
STC Exp. N° 00008-2005-PI/TC, f. j. 20
Publicada en la página web del TC el 14/09/2005
Discriminación
“[L]a discriminación en materia laboral aparece cuando se afecta al trabajador en sus caracterís-
ticas innatas como ser humano (lo propio y privativo de la especie), o cuando se vulnera la cláu-
sula de no discriminación prevista por la Constitución”.
STC Exp. N° 00008-2005-PI/TC, f. j. 23
Publicada en la página web del TC el 14/09/2005
Circunstancias de discriminación
“Dichas acciones, proscritas por la Constitución, pueden darse en las condiciones o circunstan-
cias siguientes:
- Acto de diferenciación arbitraria al momento de postular a un empleo.
- Acto de diferenciación arbitraria durante la relación laboral (formación y capacitación labo-
ral, promociones, otorgamiento de beneficios, etc.)”.
STC Exp. N° 00008-2005-PI/TC, f. j. 23
Publicada en la página web del TC el 14/09/2005
254
TENDENCIAS DE JURISPRUDENCIA LABORAL
Tal el caso de la negación de acceso al empleo derivada de la opción política o sexual del postu-
lante, por la concesión de mayores beneficios a unos trabajadores sobre otros, por su mera con-
dición de no afiliados a una organización sindical, el despido por el solo hecho del ejercicio de
las actividades sindicales, etc.”.
STC Exp. N° 00008-2005-PI/TC, f. j. 23
Publicada en la página web del TC el 14/09/2005
Igualdad de trato
“La igualdad de oportunidades –en estricto, igualdad de trato– obliga a que la conducta ya sea
del Estado o los particulares, en relación a las actividades laborales, no genere una diferenciación
no razonable y, por ende, arbitraria”.
STC Exp. N° 00008-2005-PI/TC, f. j. 23
Publicada en la página web del TC el 14/09/2005
La igualdad de oportunidades
“[La igualdad de oportunidades ] hace referencia a la regla de no discriminación en materia la-
boral. En puridad, plantea la plasmación de la isonomia en el trato previsto implícitamente en
el inciso 2) del artículo 2 de la Constitución; el cual específicamente hace referencia a la igual-
dad ante la ley”.
STC Exp. N° 00008-2005-PI/TC, f. j. 22
Publicada en la página web del TC el 14/09/2005
Definición
[El principio in dubio pro operario] hace referencia a la traslación de la vieja regla del Derecho
Romano in dubio pro reo. Nuestra Constitución exige la interpretación favorable al trabajador
en caso de duda insalvable sobre el sentido de una norma, vale decir, que se acredite que a pesar
de los aportes de las fuentes de interpretación, la norma deviene indubitablemente en un conte-
nido incierto e indeterminado”.
STC Exp. N° 00008-2005-PI/TC, f. j. 21
Publicada en la página web del TC el 14/09/2005
Aplicación
“El principio in dubio pro operario será aplicable cuando exista un problema de asignación de
significado de los alcances y contenido de una norma. Ergo, nace de un conflicto de interpreta-
ción, mas no de integración normativa. La noción de ‘norma’ abarca a la misma Constitución,
los tratados, leyes, los reglamentos, los convenios colectivos de trabajo, los contratos de traba-
jo, etc.”.
STC Exp. N° 00008-2005-PI/TC, f. j. 21
Publicada en la página web del TC el 14/09/2005
256
TENDENCIAS DE JURISPRUDENCIA LABORAL
Normas dispositivas
“La norma dispositiva es aquella que opera solo cuando no existe manifestación de voluntad o
cuando esta se expresa con ausencia de claridad. El Estado las hace valer únicamente por defec-
to u omisión en la expresión de voluntad de los sujetos de la relación laboral.
Las normas dispositivas se caracterizan por suplir o interpretar una voluntad no declarada o pre-
cisar y aclararla por defecto de manifestación; y por otorgar a los sujetos de una relación labo-
ral la atribución de regulación con pleno albedrío dentro del marco de la Constitución y la ley.
Ante este tipo de modalidad normativa, el trabajador puede libremente decidir sobre la conve-
niencia, o no, de ejercitar total o parcialmente un derecho de naturaleza individual”.
STC Exp. N° 00008-2005-PI/TC, f. j. 24
Publicada en la página web del TC el 14/09/2005
Normas taxativas
“[L]a norma taxativa es aquella que ordena y dispone sin tomar en cuenta la voluntad de los suje-
tos de la relación laboral. En ese ámbito, el trabajador no puede ‘despojarse’, permutar o renun-
ciar a los beneficios, facultades o atribuciones que le concede la norma (…).
La irrenunciabilidad de los derechos laborales proviene y se sujeta al ámbito de las normas taxa-
tivas que, por tales, son de orden público y con vocación tuitiva a la parte más débil de la rela-
ción laboral. Es conveniente consignar que una norma jurídica puede contener dentro de su tex-
to, partes taxativas y dispositivas”.
STC Exp. N° 00008-2005-PI/TC, f. j. 24
Publicada en la página web del TC el 14/09/2005
Concepto
“[E]l principio de primacía de la realidad, que significa que en caso de discordancia entre lo que
ocurre en la práctica y lo que fluye de los documentos, debe darse preferencia a lo primero, es
decir, a lo que sucede en el terreno de los hechos. En tal sentido, del contenido de los contratos
referidos se advierte que existía una relación laboral entre el demandante y la demandada de las
características señaladas en el fundamento precedente; por tanto, las labores que realizaba eran
de naturaleza permanente y no eventual, como lo manifiesta la demandada”.
STC Exp. N° 01944-2002-PA/TC, f. j. 3
Publicada en la página web del TC el 14/01/2003
258
CONSULTAS
La vía previa y la vía igualmente vías previas, salvo en los casos previstos en el
satisfactoria en el CAS CPConst. Los casos a que hace referencia este
dispositivo están contenidos en el artículo 46
Juan Arrese nos comenta que ha presta- del CPConst., en donde se establecen ciertas
do servicios en una entidad del Estado des- excepciones al agotamiento de la vía previa.
de enero de 2003 hasta diciembre de 2008,
mediante contratos de servicios no persona- En el caso del CAS, sí existe vía previa. El ar-
les (SNP). Luego, a partir de enero de 2009 tículo 16 del Decreto Supremo N° 075-2008-
hasta fines de abril del presente año por su-
CONSULTA
260
ANÁLISIS Y ESTUDIOS POR
ESPECIALIDADES
Análisis
administrativo y tributario
GAC E TA
constitucional
ANÁLISIS Y CRÍTICA
La autora analiza los fundamentos por los cuales un gobierno local po-
dría restringir la circulación de vehículos en determinadas zonas de su
jurisdicción para garantizar el derecho al ambiente sano y equilibrado.
Así, resalta los aspectos relevantes del derecho en mención y su trascen-
RESUMEN dencia para garantizar otros derechos, así como las obligaciones estata-
les que impone su protección. Por último, nos expone el marco normati-
vo sobre el cual dicha protección puede darla los gobiernos regionales,
constituido tanto por instrumentos internacionales como por nuestra
Constitución y por la Ley General del Ambiente.
* Abogada por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Abogada del área Ambiental del Estudio Gálvez y Asociados.
1 Artículos 1 y 2 de la Ley N° 28301, publicada el 23 de julio de 2004; y, numeral 2 del artículo 5 del Reglamento Normativo del Tri-
bunal Constitucional, aprobado por Resolución Administrativa N° 095-2004-P/TC, del 2 de octubre de 2004.
2 Se ha denominado así al conjunto de disposiciones de la Carta Fundamental, referidas a las relaciones entre el individuo, la so-
ciedad y el medio ambiente. RTC Exp. Nº 03610-2008-PA/TC, f. j. 33.
3 Restricción hecha mediante Ordenanza Municipal N° 020-2004-MPT, de acuerdo con lo dispuesto en la STC Exp. Nº 05533-
2008-PHC/TC, f. j. 5.
4 Ídem.
5 STC Exp. N° 05533-2008-PHC/TC, f. j. 8.
6 Asociación representada por el señor William Arturo Galindo Peralta.
264
ANÁLISIS Y CRÍTICA
“
Luego de lo señalado en las lí- [D]esde una pers- incluso anterior a la promul-
neas anteriores, corresponde pectiva constitucional, se gación de la Ley General del
analizar lo resuelto por el Tri- debe considerar al medio Ambiente11, el Tribunal Cons-
bunal Constitucional de acuer- ambiente como un com- titucional se ha pronunciado
do con la normativa vigente, ponente esencial para el respecto al contenido de lo
poniendo un énfasis mayor en pleno disfrute de otros dispuesto en el numeral 22 del
derechos igualmente fun- artículo 2 de nuestra Consti-
el Derecho Ambiental y su tra- damentales reconocidos
tamiento legal en nuestro país. tución, precisando que dicho
por la Constitución y los
tratados internacionales artículo establece: (i) el dere-
1. Derecho fundamental a cho de la persona a disfrutar
en materia de derechos
”
un ambiente sano
humanos. de un medio ambiente armó-
En nuestra legislación, el de- nico en donde pueda desarro-
recho a un ambiente saluda- llarse; y, (ii) el deber ineludi-
ble se introdujo con la Consti- ble para los poderes públicos
tución Política de 19797; sin embargo, no es de mantener el medio ambiente el condiciones
hasta el 17 de noviembre de 1988, a través del óptimas para su disfrute12.
artículo 11 del Protocolo Adicional a la Con-
Lo señalado está acorde con lo dispuesto en el
vención Americana sobre Derechos Humanos
en materia de Derechos Económicos, Sociales artículo I del Título Preliminar de la Ley Ge-
y Culturales (también llamado “Protocolo de neral del Ambiente, dado que el derecho a vi-
San Salvador”8) que se puede hablar del dere- vir en un ambiente saludable, equilibrado y
cho a un ambiente sano y equilibrado como un adecuado es un derecho irrenunciable; pero
derecho fundamental9. a su vez, se impone el deber fundamental de
protegerlo. En este primer punto, desarrolla-
A razón de ello, y luego de la realización de remos la premisa referida al derecho a un am-
la Conferencia de las Naciones Unidas sobre biente sano.
Medio Ambiente y Desarrollo de 1992 (“De-
claración de Río”) en el Perú, con la promul- Al respecto, debemos definir lo que enten-
gación de la Constitución de 1993, se recono- demos por medio ambiente, el cual es conce-
ce el derecho a un ambiente sano y equilibrado bido como el medio en el que se encuentran
como derecho fundamental de la persona, todos los factores que hacen posible la exis-
siendo una de las pocas constituciones, a nivel tencia humana y la de los demás seres vivos,
mundial, en otorgarle tal característica10. aludiendo a todas las condiciones e influencias
7 Constitución Política del Perú de 1979, artículo 123.- Todos tienen el derecho de habitar en ambiente saludable, ecológica-
mente equilibrado y adecuado para el desarrollo de la vida y la preservación del paisaje y la naturaleza. Todos tienen el deber de
conservar dicho ambiente. Es obligación del Estado prevenir y controlar la contaminación ambiental.
8 Protocolo aprobado por el Perú y adherido a nuestra legislación nacional por Resolución Legislativa N° 26448, del 7 de mayo de
1995.
9 A nivel universal, el derecho al medio ambiente sano y equilibrado no es reconocido como derecho fundamental, muestra de ello
es que hasta la fecha la Corte Interamericana de Derechos Humanos no ha conocido denuncia alguna por vulnerar dicho dere-
cho “fundamental”. Ello, porque no está dentro de la Convención Americana sobre Derechos Humanos no pudiendo alegarse de
manera directa su afectación. En la actualidad se denuncia, ante la Comisión de Derechos Humanos, la vulneración al derecho
a la vida o la salud para de manera indirecta tratar el derecho a un ambiente sano y equilibrado.
10 Es preciso indicar que la Constitución de 1993 no es el primer cuerpo normativo en reconocer el derecho al medio ambiente en
nuestro país, el Código del Medio Ambiente, aprobado mediante Decreto Legislativo Nº 613, es el pionero en dicho reconocimien-
to dentro de nuestro marco legal.
11 Ley aprobada por Ley N° 28611, publicada el 15 de octubre de 2005.
12 STC Exp. N° 00018-2001-AI/TC, STC Exp. N° 00964-2002-AA/TC, STC Exp. Nº 00048-2004-PI/TC, STC Exp. N° 01206-2005-
AA/TC y STC Exp. N° 03343-2007-AA.
266
ANÁLISIS Y CRÍTICA
Por lo tanto, esta rama del Derecho busca regu- Al respecto, el Tribunal Constitucional ha se-
lar el actuar del ser humano para controlar los ñalado que el Estado tiene el deber ineludi-
posibles daños al medio ambiente, necesitando ble de prevenir adecuadamente los riesgos
una interrelación directa con el mundo científi- ante los cuales se encuentra el ecosistema, así
co, dado que de acuerdo con los principios que como los daños que se pueden causar al am-
rigen el Derecho Ambiental frente a la falta de biente como consecuencia de la intervención
certeza, respecto de un eventual daño al ambien- humana; obligándolo a ejecutar acciones y
te, no puede existir indefensión de la persona22. adoptar medidas técnicas que tengan como ob-
jetivo evaluar los posibles daños que se pueda
3. Estado y ambiente ocasionar al medio ambiente24.
Como se señaló en el numeral 2 de esta sección, La obligación estatal de proteger el medio am-
el derecho fundamental a gozar de un ambiente biente está inmersa en la gestión ambiental, la
sano y equilibrado conlleva un deber, una obli- cual tiene por objeto el ordenamiento del am-
gación del Estado de mantener y preservar el biente, a través de actividades llevadas a cabo
medio ambiente con el fin de garantizar su dis- por el Estado, por los ciudadanos o por las
frute por todos los hombres. Constituye una personas jurídicas25. Por ello, la Ley N° 28245
obligación impuesta a nivel constitucional, por que aprueba la Ley del Sistema Nacional de
el artículo 67 de nuestra Carta Magna al señalar Gestión Ambiental, prioriza la implementa-
que es el Estado quien determina la política na- ción de mecanismos e instrumentos de preven-
cional del ambiente y promueve el uso sosteni- ción y producción limpia.
ble de sus recursos naturales.
Los objetivos principales de la gestión ambien-
Asimismo, de acuerdo con lo dispuesto en la tal son básicamente tres: (i) la protección de la
Ley General del Ambiente, el Estado a través de calidad de vida de las personas; (ii) la protec-
sus entidades y órganos correspondientes, dise- ción del ambiente; y, (iii) la conservación de los
ña y aplica las políticas, normas, instrumentos, recursos naturales; sin embargo, el fin último
incentivos y sanciones que sean necesarios para de la política ambiental es garantizar una ade-
garantizar el efectivo ejercicio de los derechos cuada calidad de vida de la persona26.
y el cumplimiento de las obligaciones y respon-
sabilidades contenidas en dicha Ley23. A fin de dar cumplimiento a la obligación de
preservar el medio ambiente, nuestra legis-
Este deber del Estado se rige por el Principio
lación ha previsto instrumentos de gestión
de Prevención, recogido en el artículo VI del
ambiental, tales como los límites máximos
Título Preliminar de la Ley General del Am-
permisibles (en adelante, LMP) que son ins-
biente, teniendo como objetivos prioritarios
trumentos de control para la preservación del
prevenir, vigilar y evitar la degradación am-
ambiente, los cuales son exigidos por todas las
biental; y, cuando no se pueda eliminar la cau-
entidades estatales27.
sa de la contaminación, el Estado debe adoptar
medidas de mitigación, recuperación, restau- En ese sentido, la Ley General del Ambien-
ración o compensación, según corresponda. te establece que los gobiernos locales ejercen
22 En particular, nos referimos a la aplicación del principio precautorio, sin dejar de lado el principio de prevención y todos aquellos
reconocidos en el Título Preliminar de la Ley Nº 28611 y la legislación internacional.
23 Artículo 3 de la Ley Nº 28611.
24 RTC Exp. Nº 01206-2005-PA/TC, f. j. 10.
25 BRAÑES, Raúl. Manual de Derecho Ambiental mexicano. Fondo de Cultura Económica, México D.F., 2000, p. 117.
26 Cfr. DE LA PUENTE, Lorenzo. Legislación Ambiental en la Minería Peruana. Instituto de Estudios Energéticos Mineros,
Lima, 2005.
27 Decreto Supremo N° 044-98-PCM, que aprueba el Reglamento Nacional para la Aprobación de Estándares de Calidad Ambien-
tal y Límites Máximos Permisibles, derogado posteriormente por el Decreto Supremo N° 033-2007-PCM. Artículo 32 de la Ley
Nº 28611.
“
bientales de conformidad con lo a los LMP como la medi-
[L]as municipalidades
dispuesto en sus leyes orgáni- representan al vecindario da de concentración o gra-
cas28. Sobre el particular, la Ley y fomentan el bienestar do de elementos, sustancias
Orgánica de Municipalidades es de los vecinos y el desa- o parámetros físicos, quími-
clara en señalar que los gobier- rrollo integral y armónico cos y biológicos, que carac-
nos locales promueven el desa- de su jurisdicción, corres- terizan a un efluente o a una
rrollo integral, para viabilizar el pondiendo a los gobier- emisión, que al ser excedido
crecimiento económico, la jus- nos locales proporcionar causa o puede causar daños a
ticia social y la sostenibilidad al ciudadano el ambien-
te adecuado para la satis- la salud, al bienestar humano
ambiental, y mediante las orde- y al ambiente32; por tanto, la
facción de sus necesida-
”
nanzas municipales se pueden
des vitales ... contaminación química del
restringir derechos29. aire se produce con la emi-
De lo expuesto se concluye que, sión de monóxido de carbo-
dado que las municipalidades no, dióxido de azufre, óxidos
representan al vecindario y fomentan el bie- de nitrógeno y diversos compuestos33.
nestar de los vecinos y el desarrollo integral En cumplimiento de lo dispuesto por la legis-
y armónico de su jurisdicción, corresponde a lación, el 25 de junio de 2003 se publicó el De-
los gobiernos locales proporcionar al ciudada- creto Supremo N° 009-2003-SA, mediante el
no el ambiente adecuado para la satisfacción
cual se aprobó el Reglamento de los Niveles
de sus necesidades vitales de vivienda, salu-
de Estados de Alerta Nacionales para Conta-
bridad, abastecimiento, educación, recreación,
30 minantes del Aire, cuyo artículo 2 aprobó tres
transporte y comunicaciones .
tipos de estados:
4. Contaminación del aire y derecho a li- - Estado de cuidado: estado en que el nivel
bre circulación
de concentración del contaminante pue-
El artículo 118 de la Ley General del Ambien- de comenzar a causar efectos en la salud
te establece que toda autoridad pública debe de cualquier persona y efectos serios en
adoptar medidas de prevención y recuperación miembros de grupos sensibles, tales como
de la calidad del aire, debiendo actuar de ma- niños, ancianos, madres gestantes, perso-
nera prioritaria en aquellas zonas donde se su- nas con enfermedades respiratorias obs-
peren los niveles máximos permisibles. tructivas crónicas (asma, bronquitis cróni-
A efectos de comprender lo dispuesto por la ca, enfisema, entre otras) y enfermedades
Ley General del Ambiente es necesario preci- cardiovasculares.
sar que existe contaminación cuando se intro- - Estado de peligro: estado en que el nivel
ducen en el ambiente agentes físicos, quími-
de concentración del contaminante genera
cos, biológicos o una combinación de estos,
riesgo de causar efectos serios en la salud
en cantidades que superan los límites máxi-
de cualquier persona.
mos permisibles resultando perjudiciales o no-
civas para la naturaleza, la salud humana o las - Estado de emergencia: estado en que el
propiedades31. nivel de concentración del contaminante
268
ANÁLISIS Y CRÍTICA
genera un alto riesgo de afectar seriamente preservar la calidad del aire de la ciudad, el
la salud de toda la población. Tribunal Constitucional solo podría amparar
la solicitud de la Asociación de Taxistas de la
En el caso materia de análisis, cabe señalar
Región de Trujillo de declarar la invalidez de
que la Municipalidad Provincial de Trujillo
remitió al Tribunal Constitucional una copia las normas municipales, si estas fueron emitas
del “Informe Diagnóstico Desarrollo de un en transgresión a un mandato constitucional,
Sistema Sustentable de Transporte Público en lo que no sucedió en el presente caso.
Trujillo, de agosto del 2004”, el “Informe A Finalmente, el Tribunal Constitucional ha se-
limpiar el Aire de Trujillo, de diciembre del ñalado que ningún derecho es absoluto pre-
2006”; y, el “Informe N° 037-2009-SEGAT/ cisando que “si bien en el ordenamiento
CAP sobre la evaluación de la contaminación constitucional coexisten diversos derechos
sonora y de emisiones de combustión vehicu- constitucionales, hay circunstancias que legi-
lar en el Centro Histórico”34. timan la restricción de unos derechos en sal-
Al respecto, cabe precisar que el aire puede ser vaguarda de otros, atendiendo a finalidades
contaminado por dos tipos de fuentes: natura- superiores del mismo ordenamiento constitu-
les (erupciones volcánicas, incendios foresta- cional. Bajo esta perspectiva, el respeto a los
les o descontaminación de materia orgánica) derechos invocados en la demanda (libertad de
o antropogénicas (humo, gases, polvo, vapor, empresa) supone menoscabar los derechos a la
etc.). Estas últimas, las fuentes antropogéni- salud y a un medio ambiente sano de los veci-
cas tienen su origen en las actividades huma- nos, es evidente que deben prevalecer estos úl-
nas, tales como la emisión de gases de fuentes timos, por estar vinculados al principio de pro-
como los automóviles35, y es esta fuente la ge- tección al ser humano”36.
neradora de contaminación en el Centro His-
REFLEXIONES FINALES
tórico de la ciudad de Trujillo.
En nuestra legislación ambiental se abarcan
Por ello, y sobre la base de las deficiencias y
tres aspectos esenciales del derecho a gozar de
problemas que presenta el transporte vehicu-
un medio ambiente sano y equilibrado: prime-
lar, peatonal así como los problemas de con-
ro, que es un derecho irrenunciable; segundo,
taminación en la ciudad de Trujillo, descritas
que está íntimamente ligado al derecho a la sa-
en los citados informes, la Municipalidad Pro-
lud, y, tercero, brinda un énfasis especial res-
vincial de Trujillo restringió el derecho al li-
pecto al desarrollo de la persona.
bre tránsito en el Centro Histórico de la ciu-
dad; señalando un estado de cuidado dada la El derecho a disfrutar y a vivir en un ambiente
cantidad de vehículos que transitaban por di- saludable es un derecho básico y requisito ele-
cha zona en las horas puntas, creando una gran mental para el ejercicio del resto de derechos
congestión vehicular, por lo que no solo im- humanos reconocidos por nuestra legislación
plica una contaminación del aire sino también y a nivel supranacional; este derecho es condi-
una contaminación sonora que afecta la salud ción sine qua non de la propia vida.
de los habitantes de dicha ciudad.
Nuestra legislación recoge, entre otros, los
Por lo tanto, dado que la restricción al dere- principios internacionales del Derecho Am-
cho de libre tránsito está fundada en el deber biental de mayor relevancia para llevar a cabo
de la Municipalidad Provincial de Trujillo de una adecuada gestión ambiental, hablamos
34 STC Exp. N° 04772-2008-HC/TC (f. j. 8), emitida el 17 de marzo de 2010, y recaída en el recurso de agravio constitucional inter-
puesto por Primitivo Reyna Aguirre en contra de lo dispuesto por la Municipalidad de Trujillo, al limitar su derecho a la libertad de
tránsito, por los mismos Decretos de Alcaldía analizados en la resolución materia del presente artículo.
35 Cfr. GUTIÉRREZ, Jorge. “La contaminación del aire por emisiones gaseosas y su regulación en el Perú”. En: Revista Peruana de
Derecho de la Empresa. N° 65, Empresa y Medio Ambiente, Lima, 2008.
36 STC Exp. N° 2071-2002-AA/TC, f. j. 6.
270
ANÁLISIS Y CRÍTICA
La responsabilidad solidaria en
materia tributaria y la posición del
Tribunal Constitucional
María Teresa MONTALVÁN ZAMBRANO*
Asimismo, el artículo 16 del Código Tributa- anticipo de legítima, hasta el valor de di-
rio otorga calidad de responsables solidarios a chos bienes y desde la adquisición de estos.
los siguientes sujetos:
2. Los socios que reciban bienes por liquida-
1. Los padres, tutores y curadores de los ción de sociedades u otros entes colectivos
incapaces. de los que han formado parte, hasta el lími-
2. Los representantes legales y los designa- te del valor de los bienes que reciban.
dos por las personas jurídicas. 3. Los adquirentes del activo y/o pasivo de
3. Los administradores o quienes tengan la empresas o entes colectivos con o sin per-
disponibilidad de los bienes de los en- sonalidad jurídica. En los casos de reorga-
tes colectivos que carecen de personería nización de sociedades o empresas a que se
jurídica. refieren las normas sobre la materia, surgi-
rá responsabilidad solidaria cuando se ad-
4. Los mandatarios, administradores, gesto-
res de negocios y albaceas. quiere el activo y/o el pasivo.
5. Los síndicos, interventores o liquidado- Por su parte, el artículo 20-A del Código Tri-
res de quiebras, los de sociedades y otras butario establece que los efectos de la respon-
entidades. sabilidad solidaria son:
Cabe indicar que los sujetos antes citados es- 1. La deuda tributaria puede ser exigida total
tán obligados a pagar los tributos y cumplir las o parcialmente a cualquiera de los deudo-
obligaciones formales en calidad de represen- res tributarios o a todos ellos simultánea-
tantes, con los recursos que administren o de mente, salvo cuando se trate de multas en
los que dispongan. los casos de responsables solidarios que
tengan la categoría de tales en virtud de lo
En los casos de los puntos 2, 3 y 4, la norma
señalado en el numeral 1 del artículo 171,
precitada señala que existe responsabilidad
los numerales 12 y 2 del artículo 183 y el ar-
solidaria cuando por dolo, negligencia grave o
abuso de facultades se dejen de pagar las deu- tículo 194.
das tributarias. En los casos de los numerales 2. La extinción de la deuda tributaria del con-
1 y 5 dicha responsabilidad surge cuando por tribuyente libera a todos los responsables
acción u omisión del representante se produce solidarios de la deuda a su cargo.
el incumplimiento de las obligaciones tributa-
rias del representado. 3. Los actos de interrupción efectuados por
la Administración Tributaria respecto del
Por otro lado, el artículo 17 del mismo cuer- contribuyente, surten efectos colectiva-
po legal señala que se consideran responsables mente para todos los responsables solida-
solidarios en calidad de adquirientes a los si- rios. Los actos de suspensión de la pres-
guientes sujetos: cripción respecto del contribuyente o
1. Los herederos y legatarios, hasta el lí- responsables solidarios, a que se refieren
mite del valor de los bienes que reciban. los incisos “a” del numeral 1 y “a” y “e”
Los herederos también son responsables del numeral 2 del artículo 46 tienen efec-
solidarios por los bienes que reciban en tos colectivamente5.
1 Herederos y legatarios.
2 Las empresas porteadoras que transporten productos gravados con tributos.
3 Los agentes de retención o percepción, cuando hubieren omitido la retención o percepción a que estaban obligados.
4 Aquellas personas respecto de las cuales se verifique un mismo hecho generador de obligaciones tributarias.
5 Supuesto que regula la suspensión del plazo de prescripción.
272
ANÁLISIS Y CRÍTICA
“
lice contra la resolución de [E]l Tribunal Consti- gir el pago del tributo indis-
determinación de responsa- tucional establece que si tintamente al contribuyente
bilidad solidaria puede refe- bien en materia tributaria como al responsable8, y respe-
rirse tanto al supuesto legal se pueden crear responsa- tando una opinión adicional,
que da lugar a dicha respon- bilidades solidarias, tal res- coincidimos en señalar que
sabilidad como a la deuda ponsabilidad debe surgir so- dicha “carga impositiva” co-
tributaria respecto de la cual lamente en dos supuestos: la rresponde solamente a deter-
conexión del contribuyente
se es responsable, sin que en y los mecanismos sancio- minadas personas que por su
”
la resolución que resuelve natorios ... profesión u oficio se encuen-
dicha impugnación pueda tran vinculados en la relación
revisarse la deuda tributaria jurídica tributaria generada en
que hubiera quedado firme en la vía admi- virtud de una obligación tributaria principal9.
nistrativa. Se precisa que a efectos de este
numeral se entenderá que la deuda es fir- Ahora bien, no basta que dicha responsabi-
me en la vía administrativa cuando se hu- lidad sea impuesta legalmente, teniendo en
biese notificado la resolución que pone fin cuenta la relación o conexión de determina-
a la vía administrativa respecto al contri- das personas respecto de la relación jurídica
buyente o a los otros responsables. tributaria, sino que dicha atribución debe ser
siempre comunicada al responsable solida-
5. La suspensión o conclusión del procedi- rio, indicándose el monto de la deuda sobre
miento de cobranza coactiva respecto del la cual recae la responsabilidad, siendo impor-
contribuyente o uno de los responsables, tante precisar que la Superintendencia Nacio-
surte efectos respecto de los demás, salvo nal de Administración Tributaria (Sunat) de-
en el caso del numeral 7 del inciso “b” del berá, además, tener en cuenta los principios de
artículo 1196. Tratándose del inciso “c”7 capacidad contributiva y no confiscatoriedad
del citado artículo la suspensión o conclu- en la atribución de responsabilidad solidaria.
sión del procedimiento de cobranza coac-
tiva surtirá efectos para los responsables Cabe indicar que el Código Tributario no re-
solo si quien se encuentra en dicho supues- gula el supuesto del responsable subsidiario,
to es el contribuyente. es decir, aquellos que se encontrarían obliga-
dos a cumplir con el pago del tributo en defec-
Como podemos apreciar de las disposiciones to del cumplimiento del contribuyente u otro
precitadas, la responsabilidad solidaria es im- responsable. En efecto, la Administración Tri-
puesta legalmente, y conforme a destacada butaria se dirige primero al contribuyente y en
doctrina dicha figura por encontrarse del “lado su defecto al responsable, debiendo acreditar-
del contribuyente” facilita la labor recaudado- se necesariamente la imposibilidad de cobro
ra de la Administración Tributaria, toda vez del contribuyente10.
11 La referida cuarta disposición complementaria señala lo siguiente: “Responsabilidad del importador y de la empresa verifi-
cadora.- El importador y la empresa encargada de la verificación de la importación, cuando se presentan las discrepancias, en
cuanto a la valoración, cantidad, calidad, descripción, marcas, códigos, series, partida arancelaria serán responsables solidarios
por el pago en la diferencia que se determine entre los tributos pagados y los que realmente correspondían abonar y demás car-
gos aplicables por moras y multas, según corresponda”.
274
ANÁLISIS Y CRÍTICA
c) El estatus de responsable solidario atribui- Si bien los citados supuestos no son desarro-
do a las empresas verificadoras median- llados conceptualmente por el Tribunal en las
te la sexta disposición complementaria de sentencias antes referidas, su conceptualidad
la Ley de Delitos Aduaneros N° 26461 ge- se desprende del caso concreto, toda vez que
nera un estado de responsabilidad soli- en la medida en que la sexta disposición com-
daria que no le corresponde a estas últi- plementaria de la Ley de Delitos Aduaneros
mas, pues responsable solidario es aquel N° 26461 generaba un estado de responsabi-
sujeto que, sin tener la condición de con- lidad solidaria, en el que tanto el importador
tribuyente (es decir, sin haber realizado como la empresa encargada de la verificación
el hecho imponible), debe cumplir con la de la operación de importación eran responsa-
prestación tributaria atribuida a este por bles solidarios por el pago en la diferencia que
un imperativo legal si su cumplimiento es se determine entre los tributos pagados y los
requerido por el acreedor tributario, res- que realmente correspondía abonar y demás
ponsabilidad que surge en razón de ciertos cargos aplicables por moras y multas, no se
factores de conexión que se condicionan a cumplía con el primer supuesto de conexión,
dos supuestos: ya que la relación entre el importador (contri-
buyente de los tributos que gravan dicha ope-
(i) Conexión con el contribuyente; siendo ración) y la empresa verificadora, se originaba
que al caso de autos no podría aplicarse de la imposición de las cargas administrativas
que como titular de la concesión del servicio que cumplan las condiciones legales y regla-
le corresponde a la empresa verificadora. mentarias de la concesión determinadas por el
Estado, el desarrollo de deter-
Al respecto, cabe indicar que
minada actividad que tiene un
conforme con lo señalado en
“
carácter predominantemente
los artículos 8 y 9 del Códi- [L]a atribución de res- público”12.
go Tributario, contribuyente es ponsabilidad solidaria co-
aquel que realiza la actividad mo sujeto pasivo de la En consecuencia, consideran-
gravada, o respecto del cual se obligación tributaria debe do la relación administrativa
produce el hecho generador de respetar los criterios de entre el Estado y el titular de
la obligación tributaria y el res- conexión con el contribu- la concesión, al atribuir legal-
ponsable es aquel que, sin tener yente y los mecanismos mente la responsabilidad soli-
la condición de contribuyen- sancionatorios aplicables, daria con el contribuyente di-
establecidos por el Tribu-
”
te, debe cumplir la obligación nal Constitucional ... recto (importador) por el pago
atribuida a este, siendo también de tributos y multas que son
que de acuerdo con el artículo de su cargo, se estaría trasla-
7 del citado Código el contribu- dando la responsabilidad indi-
yente y el responsable son considerados deudo- recta al propio Estado, lo cual resulta incohe-
res tributarios, esto es, como personas obliga- rente con la naturaleza de la concesión13.
das al cumplimiento de la prestación tributaria. Más aún si en el caso de las empresas super-
En el presente caso, existe solo el deber de fis- visoras la responsabilidad por el cumplimien-
calización al importador (contribuyente) me- to negligente de las funciones era determinada
diante el otorgamiento de la concesión respec- mediante las sanciones establecidas en la for-
to del servicio de control aduanero, lo cual, ma prevista por el Reglamento de Infraccio-
como señala el Tribunal, no convierte a las nes14y Sanciones de las Empresas Verificado-
empresas supervisoras en responsables tri- ras , pero no mediante mecanismos de orden
butarios directos o solidarios de los sujetos tributario, los cuales deben aplicarse en todo
a quienes deben fiscalizar en virtud del título caso sobre el responsable directo, que no es
habilitante de la concesión, ya que esta tiene otro que el importador.
su origen: “en una facultad discrecional de la Es decir, ya existía un mecanismo sanciona-
Administración, que se exterioriza median- torio para el incumplimiento de responsabi-
te un acto de autoridad, por el cual se deci- lidades objetivas y subjetivas de las empre-
de transferir unilateralmente a los particulares sas supervisoras15, relacionadas a consignar
276
ANÁLISIS Y CRÍTICA
16 Esta disposición complementaria, señala lo siguiente: “Responsabilidad del importador y de la empresa verificadora.- El impor-
tador y la empresa encargada de la verificación de la importación, cuando se presentan las discrepancias, en cuanto a la valora-
ción, cantidad, calidad, descripción, marcas, códigos, series, partida arancelaria serán responsables solidarios por el pago en la
diferencia que se determine entre los tributos pagados y los que realmente correspondían abonar y demás cargos aplicables por
moras y multas, según corresponda”.
PRINCIPIOS TRIBUTARIOS
I. PRINCIPIO DE SOLIDARIDAD
278
TENDENCIAS DE JURISPRUDENCIA ADMINISTRATIVA
igualitaria en el soporte de cargas públicas, pues ello tendrá como contrapartida el ideal de un
verdadero reparto redistributivo. Dicho ideal se torna ficticio cuando no todos cumplen sus obli-
gaciones tributarias”.
STC Exp. Nº 06089-2006-PA/TC, ff. jj. 18-21
Publicada en la página web del TC el 10/06/2007
280
TENDENCIAS DE JURISPRUDENCIA ADMINISTRATIVA
cuanto al tipo de norma– debe entenderse como relativa, pues también la creación, modificación,
derogación y exoneración tributarias pueden realizarse previa delegación de facultades, median-
te decreto legislativo. Se trata, en estos casos, de una reserva de acto legislativo”.
STC Exp. Nº 00042-2004-AI/TC, f. j. 12
Publicada en la página web del TC el 11/08/2005
282
CONSULTAS
Exigir requisitos para instala- Por el contrario, tales condiciones solo preten-
ción de juegos de azar no afec- den que el ejercicio del derecho esté conforme
ta la libertad de empresa con el ordenamiento jurídico, la protección de
otros derechos fundamentales y otros bienes
El Sr. Tomás López tiene un local que funcio- constitucionalmente relevantes.
naba como casino y tragamonedas, pero su
licencia fue cancelada por el Ministerio de Si bien es cierto que las condiciones mencio-
Comercio Exterior y Turismo en aplicación nadas representan una restricción a la igual-
CONSULTA
1 Ley que regula la explotación de los juegos de casino y máquinas tragamonedas, Ley Nº 27153
Artículo 6.- Lugares para la explotación de los juegos de casino y máquinas tragamonedas
Solo podrán instalarse salas de juego para la explotación de juegos de casino y máquinas tragamonedas en:
a) Para las provincias de Lima y Callao, en hoteles 4 (cuatro) y 5 (cinco) estrellas o resorts equivalentes a la categoría de hotel
de 5 estrellas y restaurantes turísticos 5 (cinco) tenedores.
b) Para las demás provincias y distritos del interior del país, en hoteles 3 (tres), 4 (cuatro) y 5 (cinco) estrellas o resorts equiva-
lentes a la categoría de hotel de 5 estrellas y restaurantes turísticos de 5 (cinco) tenedores.
perseguido y logrado con la misma eficacia a actividades ilícitas, con lo cual fomentaría su
través de otra medida. comisión. Esto último es inaceptable.
De modo que, salvada su constitucionalidad, En efecto, en el caso presentado en la consul-
se debe dejar claro que solo le compete a la ta, procede la aplicación del artículo 52 de la
autoridad administrativa correspondiente ana- mencionada ley, por el que se presume que los
lizar si otorga o renueva o no, la licencia de incrementos patrimoniales cuyo origen no se
funcionamiento. Empero, solo podría estar su- puede determinar o justificar, se considerarán
jeta al control constitucional si es que se evi- como renta no declarada por el contribuyente
dencia que la actuación de la Administración o el responsable y, por lo tanto, susceptibles de
ha sido arbitraria, vulnerándose los derechos ser gravados. Esta misma disposición prescri-
fundamentales de los administrados. be que los incrementos patrimoniales no po-
drán justificarse en actividades ilícitas, por lo
que si provienen de estas serán consideradas
No puede alegarse la ilicitud de siempre como renta no declarada.
los ingresos como excusa para Ahora bien, sobre un caso similar, el Tribunal
no pagar el Impuesto a la Renta Constitucional ha considerado2 que a efectos
de determinar el pago del Impuesto a la Ren-
Juana Alarcón nos comenta que la Adminis- ta por el incremento de patrimonio no justifi-
tración Tributaria emitió resoluciones de de- cado, es irrelevante determinar su licitud o ili-
terminación de pago del Impuesto a la Ren- citud. Es decir, la licitud de los orígenes de las
ta sobre ingresos que han sido calificados rentas o de las conductas de los contribuyentes
por una sentencia judicial como ilícitos,
CONSULTA
2 En este mismo sentido ha resuelto el Tribunal en la STC Exp. Nº 05537-2007-PA/TC. No obstante la posición del Tribunal Cons-
titucional, especialistas en Derecho Tributario sostienen lo contrario. Al respecto ver: “Incremento patrimonial de origen ilícito se
presume renta no declarada. ¿Se confunde capacidad económica y capacidad contributiva?”. En: Gaceta Constitucional. Tomo
13, Gaceta Jurídica, Lima, enero de 2009, pp. 355-363; EQUIPO DE DERECHO TRIBUTARIO - TALLER DE DERECHO DE LA
PUCP. “¡Qué Dios nos ampare! Cuando el Estado pretende desconocer los límites de la potestad tributaria. Análisis de los pro-
nunciamientos del Tribunal Constitucional a favor del cobro del Impuesto a la Renta por las supuestas rentas derivadas de actos
ilícitos”. En: Gaceta Constitucional. Tomo 14, Gaceta Jurídica. Lima, febrero de 2009, pp. 355-364.
284
ANÁLISIS Y ESTUDIOS POR
ESPECIALIDADES
Análisis civil,
comercial y procesal civil
GAC E TA
constitucional
ANÁLISIS Y CRÍTICA
“Mi soberano dueño y señor, ya veis que soy poco hablador, y puesto que vuestra Majestad se
ha dignado a escucharme hasta ahora, tened la bondad de escuchar las aventuras de mis otros
dos hermanos, que espero no han de divertiros menos que las anteriores. Con todas ellas po-
dréis formar una historia completa que no será indigna de figurar en vuestra biblioteca”.
(Las mil y una noches, 8).1M1.K)
* Nota de Gaceta Constitucional: la STC Exp. N° 02386-2008-PA/TC, objeto del presente comentario, ha sido publicada en Ju-
risprudencia del Tribunal Constitucional. Tomo 1, Gaceta Jurídica, Lima, enero de 2010, pp. 204-215.
** Abogado por la Pontificia Universidad Católica del Perú, con estudios de maestría en Ciencia Política en la Pontificia Universidad
Católica del Perú y de Derecho Civil en la Universidad Nacional Federico Villarreal. Miembro de la Asociación Viviendo el Dere-
cho. Secretario General de la Corte Superior de Justicia de Lima.
y jerarquizada con demasiada burocracia, a todas las reservas que se hagan con respecto a
lo que se suma su copamiento por recursos determinados derechos o privilegios serán le-
ineficientes y repetitivos –instancias y segun- tra muerta”3.
das oportunidades–. Dichas características
Bidart, por su parte, advierte que “cuando hay
han llevado a recurrir al arbitraje, instrumen-
poder repartido, la preocupación científica por
to procesal que ha venido generalizándose no saber en qué consiste y qué naturaleza revis-
solo por la política estatal de privatización y te cada función, surte efectos prácticos, por-
concesión, sino también por el aumento de la que si se supone que una determinada función
inversión pública para con los sectores menos está adjudicada privativamente a un órgano de
favorecidos. poder, se puede aseverar que el principio di-
Sin embargo, algunas de las decisiones del visorio queda transgredido cuando, acaso, la
Tribunal Constitucional –supuesto abandera- competencia atribuida a otro órgano distinto
do de la posmodernidad constitucional– han tiene materialmente el mismo contenido que
encarecido, en términos sociales, los procesos la función centrada con exclusividad en el pri-
constitucionales1. Una muestra más es la sen- mer órgano. Sin abdicar del esquema diviso-
tencia que se comenta a continuación2, que no rio, hay doctrina actual que ha modificado
solo se inmiscuye en materias que no compe- sustancialmente la caracterización de las fun-
ten al Tribunal Constitucional sino que termi- ciones. Así, muchos autores contemporáneos
na por reproducir un fallo que trae serias du- prefieren hablar de una función que consiste
das sobre la capacidad que tiene para ver más en adoptar las decisiones, de otra que las eje-
allá de sus fronteras. Elija el zahorí lector la cuta, y de una tercera que las controla”4.
solución que más le acomode. Estas funciones garantistas y sistémicas del
I. LA “JURISDICCIÓN” ARBITRAL
Poder Judicial no se desarrollan de manera
abstracta, sino a propósito de casos concre-
Una de las expresiones del poder político de tos, como ocurre con la clásica judicial review.
Occidente, que no es otra cosa que la centra- Así, el juez realiza estos controles, esencial-
lización estructurada del diseño de normas de mente para resolver conflictos de interés, ca-
conducta y del atributo de poder hacerlas cum- minando todo el tiempo entre la cosa domés-
plir a la fuerza; es el poder, función o com- tica y la soberbia del poder adquirido; siendo
petencia judicial, según el sistema o doctrina controlado únicamente por el superior jerár-
del que uno se reconozca tributaria. Hamil- quico. Bierce definía al juez como la “persona
ton considera que el juez es el garante de la que está siempre entrometiéndose en disputas
Constitución limitada, “cuyo deber ha de ser el en las que no tiene interés personal” y como
de declarar nulos todos los actos contrarios al “funcionario cuyos deberes se parecen mucho
sentido evidente de la Constitución. Sin esto, a los de Dios”5.
1 Ya en ocasión anterior me he pronunciado sobre los costos sociales del proceso judicial. Cfr. CUIPA PINEDO, Alfredo. “¿Son efi-
cientes las soluciones dobles a un mismo problema? Comentarios a la STC Exp. N° 01817-PHC/TC”. En: Gaceta Constitucional.
Tomo 24, Gaceta Jurídica, Lima, diciembre de 2009, pp. 362-369.
2 STC Exp. N° 02386-2008-PA/TC, publicada en la página web del Tribunal Constitucional el 29 de octubre de 2009. Ver: <http://
[Link]/jurisprudencia/2009/[Link]>.
3 Constitución limitada es “la que contiene ciertas prohibiciones expresas aplicables a la autoridad legislativa, como, por ejem-
plo, la de no dictar decretos que impongan penas e incapacidades sin previo juicio, leyes ex post facto y otras semejantes”. Ver
HAMILTON, A. El Federalista. Traducido por Gustavo Velasco. Segunda edición, Fondo de Cultura Económica, México, 2001,
pp. 333 y 430.
4 BIDART CAMPOS, Germán J. El Poder. Ediar, Buenos Aires, 1985, pp. 172 y 508.
5 BIERCE, Ambrose. El diccionario del diablo. Traducido por Eduardo Stilman. Cuarta edición, Valdemar, Madrid, 2002, pp. 153
y 286.
288
ANÁLISIS Y CRÍTICA
Ahora bien, un poco más cerca al llano y de lo sociales fuertes, pues el comerciante fuera de
anterior, podemos colegir que el juez tiene dos su corporación era un auténtico paria, de ma-
grandes funciones, casi imposible de escindir: nera que los incentivos para cumplir con los
fallos arbitrales eran muy fuertes.
i) la solución de la cosa doméstica, esto es, de
los conflictos de interés entre particulares; La pregunta que surge de inmediato es cómo
salir del small is beautiful a una realidad más
ii) el control político, no solo a través de la
abierta, con controles sociales más débiles. La
inaplicación de normas inconstitucionales
primera aplicación del proceso arbitral se rea-
o ilegales, sino también de la formación de
lizó en el Derecho Internacional con benefi-
criterios jurisprudenciales que determinan
cios bastantes discutibles; por ello recurrimos
líneas de interpretación normativa, y de la
nuevamente a la mirada ácida de Bierce, quien
exigencia de diseños de políticas públicas
define el arbitraje como “la medicina patenta-
para resolver casos repetidos sin llegar al
da para mitigar la alta presión internacional, e
órgano jurisdiccional6.
inventada para evitar el antiguo método de las
Estas funciones, así de imbricadas, parecen sangrías. Consigue que la parte perdedora ter-
privativas del Estado; y es que nadie se ima- mine odiando a dos o más naciones en vez de
gina a un particular defender con éxito la im- a una, para gran beneficio de la paz mundial”8.
pertinencia de una norma o la solución de sus
A diferencia de otras realidades, en el Perú
conflictos. Ya Hobbes se refirió a las compli-
el arbitraje no fue tan impulsado por los pri-
caciones sociales de la ley del más fuerte, y
vados ni por el propio Estado. El esquema es
aunque su rigurosidad histórica es cuestiona-
sencillo, no solo los inversionistas y los pe-
ble, como discurso legitimador no deja de te-
queños, medianos y grandes empresarios des-
ner fuerza retórica; el temor a la ley de la selva
confían del tercer poder del Estado, sino que
explica también la línea de análisis del maes-
también el propio Estado reniega de sí mismo
tro Alcalá Zamora.
y propone cláusulas arbitrales, pese a que en
Se dice que hemos evolucionado del caos a la los hechos jamás se despoja del ius imperium.
heterocomposición, fórmula en la que un ter- Precisamente, una Constitución impuesta9, la
cero decide respecto a un conflicto7. La reali- de 1993, reconoció la existencia de la juris-
dad social siempre va a una velocidad distin- dicción arbitral10; lo que genera al menos dos
ta de las previsiones y cambios formales; y en preguntas, que serán respondidas antes de co-
ese sentido, en lugar de pensar en el arbitraje mentar el presente caso; la primera, si esta ju-
como una posibilidad, se rescató un instituto risdicción arbitral es asimilable a la del Poder
muy antiguo que se aplicaba a los fueros co- Judicial, y la segunda, qué tipo de remedios
merciales o gremiales. Funcionaba muy bien se requiere para evitar o aminorar el proble-
dentro de una estructura cerrada con controles ma de agencia.
6 Esto ha ocurrido en los casos previsionales, en los que a fuerza de fallos homogéneos, el Tribunal Constitucional decidió que la
Oficina de Normalización Previsional se desista de numerosas apelaciones.
7 El profesor Zumaeta señala que son características de la heterocomposición: “la ausencia de la fuerza y el sometimiento a un ter-
cero para resolver el conflicto, y por lo tanto aceptar su decisión”. Esto último parece difícil de asimilar en el proceso penal. ZU-
MAETA MUÑOZ, Pedro Pablo. Temas de Derecho Procesal Civil. Jurista Editores, Lima, 2009, pp. 34 y 438.
8 BIERCE, Ambrose. Ob. cit., pp. 24 y 286.
9 El autor reconoce la influencia en este extremo del profesor Óscar Ugarteche, para quien la mejor garantía del cumplimiento de
una política pública es la legitimidad en su diseño, y esta solo se consigue con los mecanismos de participación adecuados.
10 Constitución Política del Perú
Artículo 139.- Son principios y derechos de la función jurisdiccional:
1. La unidad y exclusividad de la función jurisdiccional. No existe ni puede establecerse jurisdicción alguna independiente, con
excepción de la militar y la arbitral. No hay proceso judicial por comisión o delegación. (…)
11 MARÍN GÁMEZ, José Ángel. “Aproximación a la problemática jurídico-constitucional del arbitraje”. En: Derecho Privado y Cons-
titución. N° 16, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales (CEPC), Madrid, enero-diciembre de 2002, pp. 231, 223-257.
12 CALABRESI, Guido y MELAMED A. Douglas. “Reglas de propiedad, reglas de responsabilidad y de inalienabilidad Una vista de
la catedral”. En: Estudios Públicos. N° 63. Invierno de 1996, pp. 351-352. El artículo es accesible en: <[Link]/dms/ar-
chivo_1091_666/rev63_calabresi.pdf>.
290
ANÁLISIS Y CRÍTICA
solo para determinar quién posee inicial- elementos supernaturales, carismáticos y dis-
mente un derecho y la compensación que crecionales, y se vuelve cada vez más planea-
habrá de pagarse si este se quita o destruye, do, racional y burocrático (cada vez más un
sino también para prohibir su venta bajo sistema en el cual funcionarios públicos de-
determinada o cualquier circunstancia. sinteresados, quienes constituyen un Poder
Judicial profesionalizado, resuelven disputas
Solo se pueden someter a arbitraje los dere- aplicando reglas claramente establecidas, di-
chos protegidos por reglas de propiedad y de señadas para promover un planeamiento eco-
responsabilidad, es decir, aquellas materias en nómico racional de parte de los actores públi-
las que es posible lograr un acuerdo cuyos tér- cos y privados a hechos que estos funcionarios
minos sean exigibles en sede jurisdiccional. El públicos averiguan también racionalmente).
razonamiento es sencillo, si un issue es lícita- Las reglas no prescriben las acciones priva-
mente negociable también puede ser sometido das, no dicen a la gente qué tipo de contrato
al arbitrio de un tercero, si las partes no pueden hacer, qué riesgos tomar, qué profesión seguir.
suscribir un acuerdo exigible, se debe recurrir En cambio, crean el marco dentro del cual la
al órgano jurisdiccional, pues el derecho esta- gente puede realizar sus negocios, adquirien-
rá protegido por una regla de inalienabilidad. do y explotando propiedades, haciendo con-
La actual Ley de Arbitraje –Decreto Legislati- tratos, invirtiendo y prestando, involucrándose
vo N° 1071– establece en su artículo 2.1 que en actividades riesgosas y así sucesivamente,
pueden someterse a arbitraje las controver- con la confianza de que reglas sustancialmen-
sias sobre materias de libre disposición con- te neutrales, claras y conocidas proveen la de-
forme a derecho, así como aquellas que la ley claración exclusiva de sus derechos y deberes
o los tratados o acuerdos internacionales auto- públicos. En la medida en que el sistema le-
ricen. La referencia final es confusa, pues ca- gal se amolde a estos criterios, logra una ra-
bría la posibilidad de que un tratado interna- cionalidad formal, el entorno óptimo para el
cional establezca el arbitraje como medio de capitalismo”13.
solución para materias indisponibles, lo que En un país no desarrollado como el Perú, re-
evidentemente atentaría contra el orden públi- sulta particularmente relevante que las institu-
co internacional, por lo que debe entenderse ciones generen un marco de confianza, no solo
que son susceptibles de arbitraje los issues de desde el punto de vista netamente económico
libre disposición, conforme al derecho nacio- (para atraer y retener inversiones), sino para
nal o a los tratados internacionales. Queda cla- generar una revolución en el acceso a la justi-
ro, entonces, que la llamada jurisdicción ar- cia, y esto porque la desconfianza en el siste-
bitral no es tal cosa, pues no puede resolver ma judicial genera dos movimientos: i) de los
todo tipo de conflictos ni puede hacer cumplir que se van, ya que luego de una evaluación de
sus fallos con auxilio de la fuerza pública, en costos y beneficios prefieren rentar un juez (el
todo caso podríamos hablar de una competen- árbitro), que pueden pagar; ii) de los otros que
cia arbitral. no quieren venir, la desconfianza en el siste-
ma los lleva a no arriesgar los pocos soles que
III. EL PROBLEMA DE AGENCIA
tienen a cambio de nada. Respecto de estos úl-
El profesor Posner advierte que “el Derecho, timos se está tratando de impulsar el arbitraje
según el análisis de Weber, participa en [el] popular, pero es muy pronto para realizar una
proceso de modernización dejando atrás sus evaluación sobre su incidencia en el acceso a
13 POSNER, Richar A. “El análisis económico del Derecho en el Common Law, en el Sistema Romano-Germánico, y en las nacio-
nes en Desarrollo”. En: Revista de Economía y Derecho. N° 7, Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), invierno de
2005, pp. 7-16.
la justicia. Lo que sí es definitivo, es que aun ad hoc15; y, ii) el alivio de la carga procesal en
contando con fallos predecibles, fundados en el sistema tradicional16. Cooter y Ulen advier-
derecho, susceptibles de revisión, ejecutables, ten que “rentar un juez cambia la motivación
con plazos razonables y con procedimientos judicial. Supongamos que usted es un juez ju-
simples (que supone menores costos); el sis- bilado que decidió participar en un programa
tema seguirá siendo vapuleado por la opinión de renta de jueces. En su papel anterior como
pública; y es que la corrupción se vale de la re- juez público, se suponía que era ‘independien-
gulación compleja, las demoras injustificadas te’. Es decir, el ingreso que obtenía como juez
y las penas desproporcionadas. público no tenía ninguna relación con la for-
ma en que decidiera los casos. Ahora, eso ha
Ahora bien, el hecho de que las propias partes cambiado. Su ingreso está directamente deter-
paguen por sus servicios a un juez genera lo minado por la frecuencia con la que sea ‘ren-
que los economistas llaman problema de agen- tado’. Para ser rentado deberá ser escogido por
cia, que es explicado por Jensen como “una re- ambas partes de una disputa comercial”17.
lación de agencia (es) un contrato bajo el cual
una o más personas (los principales) contratan El problema no es menor, pues como ya se
a otra persona (el agente) para que realice al- dijo, no existe un órgano de control que ten-
gún servicio en su beneficio que involucra de- ga las mismas características de la Oficina de
legar algún grado de discreción en el agente. Control de la Magistratura (OCMA) para fis-
Si ambas partes de la relación buscan maximi- calizar la labor de los árbitros, debiendo ade-
zar su beneficio personal, hay buenas razones más tenerse en cuenta, que:
para pensar que el agente no siempre actuará i) el tema se puede agravar en los casos de
en el mejor interés del principal”14. Es un ries- arbitraje de equidad, en los que no se re-
go dentro en un sistema pagado, que se contra- quiere motivación jurídica, y a los que se
pone a los beneficios del sistema: i) un proce- puede llegar a través de cláusulas prerre-
so rápido y flexible para los que lo contratan, dactadas por el proveedor, como ocurre en
de hecho, en nuestro país las propias partes los arbitrajes de consumo18;
pueden diseñar su proceso ad hoc.
ii) se puede generar una relación de “clien-
Dentro de un sistema pagado es un riesgo que te” entre un árbitro, que falle u opine fa-
se contrapone a los beneficios del sistema: i) la vorablemente, y la empresa que lo propo-
creación de un proceso rápido y flexible para ne cada vez que ocurre un problema o que
quienes lo contratan. De hecho en nuestro país lo designa cuando se trata de un arbitraje
las propias partes pueden diseñar su proceso colegiado19.
14 JENSEN, Michael. A Theory of the Firm. Harvard University Press, Cambridge, 2000, pp. 85-86.
15 Decreto Legislativo N° 1071
Artículo 34.-
1. Las partes podrán determinar libremente las reglas a las que se sujeta el tribunal arbitral en sus actuaciones. A falta de acuer-
do o de un reglamento arbitral aplicable, el tribunal arbitral decidirá las reglas que considere más apropiadas teniendo en cuenta
las circunstancias del caso.
16 COOTER, Robert y ULEN, Thomas. Derecho y Economía. Fondo de Cultura Económica, México, 1999, pp. 529-686.
17 Ídem.
18 “Un arbitraje es de conciencia cuando el o los árbitros designados por las partes resuelven la controversia sometida a su juicio se-
gún les parece ‘lo que es justo’. Esta justicia que en el Derecho positivo está siempre en la ley, aquí puede prescindir de ella, ema-
nando –la justicia– de la conciencia, esto es, de acuerdo a lo que saben y entienden sobre el caso él o los árbitros”. CASTILLO
FREYRE, Mario y VÁSQUEZ KUNZE, Ricardo. “La familia arbitral”. En: El juicio privado: La verdadera reforma de la justicia. Vol.
N° 1, Palestra Editores, Cátedra Garrigues Universidad de Navarra y Estudio Mario Castillo Freyre, Lima, 2006, p. 109. Aunque ya
no se expresa, como en la legislación anterior, que subsiste este tipo de arbitraje, lo cierto es que son mayoritarios en sede comer-
cial, y su legalidad se deduce de una interpretación sistemática de los artículos 22.1 –conforme con el cual es posible un arbitraje
que no sea de derecho– y 56.1 –que no requiere motivación para todo laudo arbitral– del Decreto Legislativo N° 1071.
19 El artículo 23 del Decreto Legislativo N° 1071 regula las formas de designación de los árbitros. Siendo las reglas generales que
en caso de árbitro único las partes se pongan de acuerdo y, en caso de un colegiado de tres árbitros, que cada parte elija uno, y
que los árbitros así designados elijan al restante, quien además será el Presidente.
292
ANÁLISIS Y CRÍTICA
¿Cómo se afronta el problema? Entiendo que sobre materias que, de acuerdo a ley, son ma-
desde una doble perspectiva. Primero, a través nifiestamente no susceptibles de arbitraje, tra-
del reproche social, un árbitro que se compor- tándose de un arbitraje nacional; f) que según
ta de manera indebida no volverá a ser solici- las leyes de la República, el objeto de la con-
tado o será recusado. Este mecanismo no fun- troversia no es susceptible de arbitraje o el
ciona en una ciudad tan grande como Lima, laudo es contrario al orden público internacio-
pues la información es costosa y no necesaria- nal, tratándose de un arbitraje internacional; g)
mente confiable (es explicable el rechazo que que la controversia ha sido decidida fuera del
se tiene contra el árbitro que ha fallado en con- plazo pactado por las partes, previsto en el re-
tra de uno), de manera que en los hechos se glamento arbitral aplicable o establecido por
tendrá que estar a la propia experiencia. Se- el tribunal arbitral”.
gundo, la posibilidad de impugnar el laudo,
Una sistematización de las causales nos lleva
a través de la revisión judicial. En este punto,
a determinar que un laudo es revisable por el
cabe advertir que nuestro sistema “sobrevigi-
Poder Judicial en caso haya vicios en el origen
laba” el arbitraje, lo que limitaba su desarro-
(falta de convenio habilitante o nulidad no de-
llo. Una parte inconforme podía cuestionar el
clarada del mismo) o en el proceso, generando
laudo a través del recurso de anulación o del
indefensión a las partes. Solo por estos moti-
recurso de apelación, en este último caso, con-
vos la jurisdicción arbitral estará a lo que de-
virtiendo inconstitucionalmente al arbitraje en
cida el órgano jurisdiccional, quien deberá li-
una vía previa.
mitarse a estas constataciones; encontrándose
El artículo 62 del Decreto Legislativo N° 1071 proscrita toda evaluación sobre el fondo, salvo
zanja aparentemente la cuestión relativa a la que el laudo sea declarado efectivamente nulo,
vía previa, al establecer que “contra el laudo en cuyo caso, dependiendo de la causal, la ma-
solo podrá interponerse recurso de anulación. teria se podrá judicializar pero a través de un
Este recurso constituye la única vía de impug- nuevo proceso. Aquí también se ha mejorado
nación del laudo y tiene por objeto la revisión el sistema anterior en la que la sala asumía ju-
de su validez por las causales taxativamente risdicción para resolver.
establecidas en el artículo 63”. Por su parte el
artículo 63 señala que “el laudo solo podrá ser IV. LA EFICIENCIA ECONÓMICA DE LA
REGLA PROCESAL DEL ARTÍCULO 5
anulado cuando la parte que solicita la anula- DEL CÓDIGO PROCESAL CONSTITU-
ción alegue y pruebe: a) que el convenio arbi- CIONAL
tral es inexistente, nulo, anulable, inválido o
El sistema parece correctamente cerrado cuan-
ineficaz; b) que una de las partes no ha sido
do permite el desarrollo del arbitraje, meca-
debidamente notificada del nombramiento de
nismo que procura una solución más rápida al
un árbitro o de las actuaciones arbitrales, o no
aminorar la carga procesal del Poder Judicial,
ha podido por cualquier otra razón, hacer va-
y al permitir –a través del arbitraje popular– el
ler sus derechos; c) que la composición del tri-
acceso a la justicia de los sectores menos favo-
bunal arbitral o las actuaciones arbitrales no
recidos; estableciendo que solo se podrá recu-
se han ajustado al acuerdo entre las partes o al
rrir al órgano jurisdiccional cuando, en el ori-
reglamento arbitral aplicable, salvo que dicho
gen o en el decurso, se ha causado indefensión
acuerdo o disposición estuvieran en conflicto
al justiciable; procediendo únicamente para
con una disposición de este Decreto Legislati-
cuestionar la validez del procedimiento y ja-
vo de la que las partes no pudieran apartarse, o
más el sentido del fallo.
en defecto de dicho acuerdo o reglamento, que
no se han ajustado a lo establecido en este De- No somos los primeros en criticar la ampari-
creto Legislativo; d) que el tribunal arbitral ha zación de nuestro sistema judicial, y el cami-
resuelto sobre materias no sometidas a su de- nar errático del Tribunal Constitucional que
cisión; e) que el tribunal arbitral ha resuelto ha ocasionado dicha situación. Se ha generado
toda una “concienciación constitucional” por a) Irreparabilidad del daño al derecho invoca-
demás sospechosa, con abogados ávidos de do si se recurre a los medios ordinarios de
detener lanzamientos, el no pago de obliga- protección;
ciones tributarias, alteraciones de las reglas de
b) Probanza que no existen vías ordinarias idó-
competencia y medidas cautelares polémicas.
neas (acreditando para ello evaluaciones so-
Lamentablemente, lo que va cerrando la ley es
bre la rapidez, celeridad, inmediatez y pre-
a veces abierto por el tonto de buena fe que pa- vención en la tutela del derecho invocado);
rece ser nuestro Tribunal Constitucional, em-
peñado en revisar todas las materias posibles, c) Análisis del trámite previsto a cada medio
incluso cuando no cuenta con especialistas –lo procesal, así como sobre la prontitud de
que se evidencia al leer las sentencias–, o esa tramitación; y,
cuando resuelve a espaldas de la realidad, sin d) Evaluación acerca de la inminencia del pe-
tomar en consideración la existencia de una ligro sobre el derecho invocado, la adop-
vía igualmente satisfactoria. ción de medidas o procuración de los me-
El artículo 5.2 del Código Procesal Constitu- dios para evitar la irreversibilidad del daño
cional (CPConst.) establece que no proceden alegado o acerca de la anticipación con la
los procesos constitucionales cuando existan cual toma conocimiento de una causa.
vías procedimentales específicas e igualmente Se precisa además, que estos criterios se tradu-
satisfactorias, para la protección del derecho cen en un examen en el que se deberá tener en
constitucional amenazado o vulnerado, salvo cuenta: la legitimación procesal, la capacita-
cuando se trate del proceso de hábeas corpus. ción de ofrecer y/o actuar pruebas, el derecho
Parece ser un tema pacífico, empero existe un a ser debidamente notificado de los diferen-
problema, la decisión sobre cuándo un proce- tes incidentes o incidencias que se presentan a
so tiene tales características queda a discrecio- lo largo de cada proceso, la fluidez y duración
nalidad del órgano jurisdiccional. del trámite previsto y la existencia de un esce-
Las dudas que generó la aplicación del ar- nario cautelar suficientemente garantista.
tículo 5.2 del CPConst., norma asaz genérica, ¿Salimos de la bruma? En realidad no se tra-
condujo a que diversas materias fueran admi- ta de la fórmula más feliz, porque supone un
tidas en función del juez que conoció la de- examen que jamás realiza el juez al calificar la
manda, y no sobre la base de su importancia; demanda y que, tampoco conviene que realice.
propiciando la figura del ruleteo20. Fue esta y Primero, mucho de los datos solicitados reque-
no otra la razón que motivó la aprobación de rirán el levantamiento de información especí-
la Resolución Administrativa N° 252-2007-P- fica con la que no se cuenta ahora; no basta
PJ21, que recomienda a los distintos órganos con lo que la ley diga, ya que así, el proceso
jurisdiccionales del territorio de la República de amparo resulta siempre más conveniente.
en cuyo conocimiento se ponga una demanda Segundo, al calificar la demanda el juez solo
de amparo, tener en cuenta los siguientes cri- debe verificar, prima facie, el cumplimien-
terios, establecidos a nivel doctrinario y juris- to de los presupuestos procesales y condicio-
diccional, para determinar si se está ante una nes de la acción (sobre el particular, debemos
vía “igualmente satisfactoria”: advertir que ya tenemos la pésima experiencia
20 Supuesto en el que un litigante presenta varias veces la misma demanda con distintos vicios de admisibilidad premeditados, de
manera que al seleccionar el sistema aleatorio los juzgados que revisarán dichas demandas, solo se subsana aquella del juez
que se sabe admite un determinado tipo de proceso.
21 Ver: <[Link]
294
ANÁLISIS Y CRÍTICA
del amparo contra resolución judicial, proceso están dirigidas a denunciar los supuestos de
donde la Sala Superior, al momento de califi- indefensión que lo invalidan; de manera que
car la demanda, se pronunciaba sobre el fondo se trata de un proceso específico que tiene por
del asunto (sentenciaba). Tercero, esta respon- objeto verificar las garantías de un debido pro-
sabilidad de todos puede convertirse a la lar- ceso; y comoquiera que el amparo tiene mejo-
ga en una responsabilidad de nadie, pues cada res plazos (desde el punto de vista formal), las
juzgado, al no contar con una estadística fia- demandas deberían ser declaradas improce-
ble, entenderá a su manera el cumplimiento de dentes de plano. Esta norma tiene como finali-
los requisitos precitados. Cuarto, la carga pro- dad reconducir la labor del Supremo Intérprete
cesal y la modorra institucional del Poder Judi- de la Constitución, específicamente al cumpli-
cial afectan por igual a todo tipo de procesos, miento de las normas jurídicas.
de manera que la duración o simplicidad de los
procesos no es una variable significativa. V. LA SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONS-
TITUCIONAL
Somos de la opinión que las soluciones al cita-
do problema son dos: i) desde el punto de vista El Tribunal Constitucional trabajó su senten-
normativo, se pueden excluir ciertas materias cia con la Ley de Arbitraje anterior, sin embar-
del proceso de amparo, y así evitar la tenta- go, cabe advertir que el Decreto Legislativo
ción de amparizar todo; no teniendo por qué N° 1071 (actual Ley de Arbitraje) no se carac-
ser inconstitucional la norma que excluye; ii) teriza, precisamente, por revolucionar la regu-
el examen que recomienda la Corte Suprema lación anterior, sino que constituye una suer-
debe realizarse cuando se ha cuestionado la te de aggiornamento procesal, centrándose en:
calificación de la demanda mediante el recur- 1) otorgar un mayor protagonismo a la con-
so de apelación, y, cuando las Salas Superiores figuración de las reglas procesales; y, 2) ha-
han levantado previamente información esta- cer más ágil el proceso judicial de solicitud de
dística confiable, de manera que estos criterios anulación de laudo arbitral. Por ello, nada im-
se puedan centralizar y tornar predecibles. pide que hagamos extensivo nuestro análisis a
Complementando lo expresado cabe precisar la Ley de Arbitraje vigente. Dicho esto, ¿cómo
que al momento de diseñar los plenos jurisdic- es que se asume competencia en el caso con-
cionales, estas materias deberían ocupar la pri- creto? Veamos primero los hechos del caso:
mera fila, dada su relevancia. Recordemos que
1. En cuanto al arbitraje
en la práctica los demandantes presentan dos
demandas: una en los procesos constituciona- - El proceso arbitral se llevó a cabo como
les y otra en los procesos ordinarios, teniendo consecuencia del contrato de cesión en uso
ambas el mismo propósito; de manera que el celebrado el 17 de setiembre de 1997 en-
establecimiento de reglas predecibles evitaría tre la empresa Red Bicolor de Comuni-
la duplicidad de procesos. caciones S.A. (RBC) y Austral de Tele-
En el tema que nos ocupa, la duodécima dis- visión S.A. (Austral). En este contrato se
posición complementaria del Decreto Legisla- acordó ceder en uso la autorización conte-
tivo N° 1071 dispone que “para efectos de lo nida en la Resolución Ministerial N° 069-
dispuesto en el inciso 2 del artículo 5 del Có- 97-MTC/15.17, de fecha 14 de diciembre
digo Procesal Constitucional, se entiende que de 1986, que incluía la asignación de un
el recurso de anulación del laudo es una vía es- segmento del espectro radioeléctrico y el
pecífica e idónea para proteger cualquier dere- arrendamiento de los equipos de transmi-
cho constitucional amenazado o vulnerado en sión, producción, edición y complemen-
el curso del arbitraje o en el laudo”. Esta nor- tarios para poder operar. La cesión en uso
ma, aunque no lo parezca, es perfectamente fue aprobada por el MTC mediante Reso-
constitucional, y esto porque las causales que lución Ministerial N° 432-97-MTC/15.19,
propician el recurso de anulación del laudo de fecha 1 de setiembre de 1997.
296
ANÁLISIS Y CRÍTICA
El hábeas corpus procede cuando una re- De una interpretación sistemática de las nor-
solución judicial firme vulnera en forma mas citadas se advierte que mediante el pro-
manifiesta la libertad individual y la tutela ceso de amparo solo se pueden cuestionar las
procesal efectiva. resoluciones judiciales firmes. Una resolución
Se entiende por tutela procesal efectiva debería ser firme cuando el proceso del que
aquella situación jurídica de una persona deriva se encuentra en ejecución de sentencia
en la que se respetan, de modo enunciati- (y genera indefensión al afectar el debido pro-
vo, sus derechos de libre acceso al órga- ceso22), pues antes se entiende que el justicia-
no jurisdiccional, a probar, de defensa, al ble tuvo expeditos los remedios y recursos que
contradictorio e igualdad sustancial en el el ordenamiento adjetivo ha previsto para en-
proceso, a no ser desviado de la jurisdic- tablar una relación jurídica procesal válida, y
ción predeterminada ni sometido a proce- arribar a una decisión sobre el fondo, también
dimientos distintos de los previstos por la válida. Los laudos arbitrales deben ser equi-
ley, a la obtención de una resolución fun- parados para estos efectos a las sentencias, de
dada en derecho, a acceder a los medios manera que solo serán revisables en el ampa-
impugnatorios regulados, a la imposibili- ro los laudos que se encuentren para ejecutar.
dad de revivir procesos fenecidos, a la ac- Hay que tener en cuenta que a través del recur-
tuación adecuada y temporalmente opor- so de anulación de laudo arbitral se busca de-
tuna de las resoluciones judiciales y a la nunciar la infracción al derecho a la tutela pro-
observancia del principio de legalidad pro- cesal efectiva, por lo que se debe cumplir con
cesal penal”. este primer criterio antes de recurrir a la vía
constitucional.
Por otra parte, el artículo 44 del Código Proce-
sal Constitucional regula el plazo de interposi- El esquema es el siguiente:
ción de la demanda, prescribiendo que:
a) El afectado debe denunciar los vicios al in-
“El plazo para interponer la demanda de terior del procedimiento arbitral. En caso
amparo prescribe a los sesenta días hábiles de que no lo haga, perderá su oportunidad
de producida la afectación, siempre que el para deducir la nulidad en sede judicial23.
afectado hubiese tenido conocimiento del
acto lesivo y se hubiese hallado en posibi- b) De no interponer su demanda de nulidad,
lidad de interponer la demanda. Si esto no el afectado habrá dejado consentir el laudo
hubiese sido posible, el plazo se compu- y, en ese caso, la demanda de amparo será
tará desde el momento de la remoción del improcedente.
impedimento. c) El afectado debe interponer su deman-
Tratándose del proceso de amparo iniciado da de nulidad de laudo arbitral, para que
contra resolución judicial, el plazo para in- se evalúe el cumplimiento de las garan-
terponer la demanda se inicia cuando la re- tías del debido proceso. Si se estima la
solución queda firme. Dicho plazo concluye demanda (fundada) se declarará nulo el
treinta días hábiles después de la notifica- laudo, concluyendo la indefensión; y so-
ción de la resolución que ordena se cumpla bre todo, retrotrayendo las cosas al esta-
lo decidido” (el resaltado es nuestro). do anterior de la vulneración del derecho
22 La indefensión puede ser generada por la impericia del abogado o por la propia decisión de la parte, finalmente las etapas proce-
sales suponen cargas en cabeza de los justiciables, de manera que el amparo no puede suplir los vicios generados por la propia
parte. Ocurre esto de manera repetida en las demandas que denuncian vicios de notificación.
23 Decreto Legislativo N° 1071
Artículo 63.-
2. Las causales previstas en los incisos a, b, c y d del numeral 1 de este artículo solo serán procedentes si fueron objeto de reclamo
expreso en su momento ante el tribunal arbitral por la parte afectada y fueron desestimadas.
298
ANÁLISIS Y CRÍTICA
constitucional (cumpliéndose de este modo precisamos, sino que más bien trajo a colación
con la finalidad de los procesos constitu- la STC Exp. N° 4972-2006-PA/TC en la que
cionales, prevista en el artículo 1 de la Ley había establecido que:
N° 2823724.
“[E]n la lógica de concretizar de un modo
d) De declararse infundada la demanda, ha- más aproximativo los supuestos en que se
brá concluido el procedimiento arbitral, y habilitaría el control constitucional sobre
el afectado contará con el plazo previsto en la jurisdicción arbitral, este Tribunal esti-
el artículo 44 del Código Procesal Cons- ma oportuno enfatizar que, desde un pun-
titucional para interponer la demanda de to de vista casuístico, serían, entre otras,
amparo, ahora sí contra una resolución ju- tres las situaciones o hipótesis principales
dicial firme. en las que podría configurarse la citada va-
riable fiscalizadora: a) cuando la jurisdic-
Es necesario precisar que el Decreto Legisla- ción arbitral vulnera o amenaza cualquiera
tivo N° 1071 mantuvo, inicialmente, el absur- de los componentes formales o sustantivos
do recurso de casación ante la Sala Civil de la de la tutela procesal efectiva (debido pro-
Corte Suprema –modificando incluso el Códi- ceso, tutela jurisdiccional efectiva, etc.).
go Procesal Civil– para revisar las resolucio- Esta causal solo puede ser incoada una vez
nes de las Cortes Superiores que declaraban que se haya agotado la vía previa; b) cuan-
parcial o totalmente nulos los laudos, especial- do la jurisdicción arbitral resulta impuesta
mente lo concerniente a la correcta aplicación ilícitamente, de modo compulsivo o unila-
de las causales de anulación del laudo arbitral teral sobre una persona (esto es, sin su au-
y de las de reconocimiento y ejecución de lau- torización), como fórmula de solución de
dos extranjeros. La nueva redacción del ar- sus conflictos o de las situaciones que le
tículo 384 del Código Adjetivo derogó tamaño incumben; c) cuando, a pesar de haberse
despropósito. De hecho, el texto vigente del aceptado voluntariamente la jurisdicción
artículo 386 del Código Procesal Civil zanja arbitral, esta verse sobre materias abso-
dicha cuestión al establecer que el recurso de lutamente indisponibles (derechos funda-
casación se sustenta “en la infracción norma- mentales, temas penales, etc.) (…)
tiva que incida directamente sobre la decisión
contenida en la resolución impugnada o en el Finalmente, y en lo que respecta a la terce-
apartamiento inmotivado del precedente judi- ra hipótesis de control, [el] Colegiado es-
cial”; dándose, así, muerte a un recurso que tima que, aun cuando la jurisdicción arbi-
cuestionaba una resolución que no ponía fin al tral tenga su origen en el consentimiento
proceso, posibilitando la pervivencia del esta- de quienes participan de una relación con-
do de indefensión ya declarado. tractual, ello de ninguna manera justificará
el que hacia su estructura se reconduzcan
Continuando con nuestro análisis de la sen- asuntos por su propia naturaleza indispo-
tencia bajo comentario debemos advertir que nibles por los propios sujetos participan-
el Tribunal Constitucional, en la presente sen- tes de dicha relación. Es eso precisamente
tencia, no advirtió el esquema que at supra lo que ocurre cuando se trata de derechos
“
se sabe, no pueden ser ob- Corte Superior de Justicia de
[E]l Tribunal Cons-
jeto de negociación alguna titucional lo único que Lima. Es decir, durante los úl-
ni siquiera en los casos en hace es repetir lo que timos siete años se ha discu-
que exista la voluntad ex- en su momento señaló tido en Arequipa (donde se
presa de prescindir de los el órgano jurisdiccional planteó el amparo) y en Lima
mismos o alterarlos en todo que sí era competente, (donde se solicitó la anulación
o parte de su contenido. Es esto es, no declarar la del laudo arbitral) exactamen-
eso también lo que sucede, nulidad del laudo, y pro- te lo mismo, la vulneración de
nunciarse sobre la eje-
”
por citar otros supuestos, las garantías del debido pro-
con las materias penales o cución del laudo ... ceso (debido procedimien-
incluso con las materias tri- to administrativo como acota
butarias en las que el Esta- la sentencia pese a reconocer
do de ninguna manera puede renunciar a su al arbitraje como una jurisdicción) –que ge-
capacidad de control y sanción”. neraron indefensión en el demandante, al fa-
llarse sobre una materia que no es susceptible
El párrafo anteriormente citado constituye un
sofisma, una mera apariencia lógica. Los su- de arbitraje, por estar protegida por la regla de
puestos b) y c) que consigna el Tribunal Cons- inalienabilidad–. En los hechos solo se ha du-
titucional se encuentran en la legislación como plicado un proceso, ignorando los costos so-
causales de anulación de laudo arbitral, por lo ciales que genera esta conducta.
que en rigor solo existiría una causal para la Allí no concluye el tema, el Tribunal Consti-
procedencia del amparo, la cual se encuentra tucional al finalizar este triste camino, obser-
condicionada al agotamiento de la vía previa. va que la Quinta Sala Civil de la Corte Supe-
Así, el juez únicamente podrá conocer un am- rior de Justicia de Lima, mediante Resolución
paro contra laudo arbitral cuando la deman- N° 17, de fecha 22 de marzo de 2002, en el
dante tenga interés para obrar. Con exagerado proceso de anulación parcial de laudo inter-
daltonismo, el Tribunal Constitucional señala puesto por Austral, señaló de manera clara e
que con la sola emisión del laudo arbitral ya inobjetable que la resolución ministerial que
existe una resolución firme, puesto que con- aprobó el contrato de cesión en uso no debió
tra él no procede recurso alguno, salvo los de dejarse sin efecto, por lo que este extremo de
anulación y apelación, que son mutuamente la pretensión, estando a lo expuesto, debería
excluyentes. Tal afirmación nos deja perplejo, ser declarado procedente. Así, después de todo
pues el laudo es firme pero no es firme a la este tiempo, el Tribunal Constitucional lo úni-
vez; no cabe interponer recursos contra el lau- co que hace es repetir lo que en su momento
do pero hay recursos. La situación se mantiene señaló el órgano jurisdiccional que sí era com-
hasta el día de hoy, a pesar de que ya no existe petente, esto es, no declarar la nulidad del
el recurso de apelación de laudo arbitral, pues laudo, y pronunciarse sobre la ejecución del
aún pervive el recurso de anulación. Así, se laudo, es decir, sobre la Resolución Ministe-
tendrá interés para obrar cuando se haya inter- rial N° 577-2001-MTC/15.03,e.
puesto el recurso de anulación de laudo arbi- El demandante había solicitado en la de-
tral y haya sido vencido en juicio. manda de amparo que: i) se declare inapli-
No hay que dejar de lado que con fecha 21 de cable para él la Resolución Ministerial N°
agosto de 2002, RBC deduce la excepción de 577-2001-MTC/15.03, la cual aprobó el lau-
litispendencia, alegando que Austral había in- do arbitral y le devolvió el segmento del es-
terpuesto recurso de anulación parcial del lau- pectro radioeléctrico a RBC; y, ii) se decla-
do arbitral, conforme a lo previsto en el inciso re la nulidad del laudo arbitral en el extremo
7) del artículo 73 de la Ley General de Arbi- relativo a que se devuelvan los derechos in-
traje N° 26572, el que se estaba tramitando materiales a RBC y se ordene al MTC que
300
ANÁLISIS Y CRÍTICA
devolvió el segmento del espectro radioeléc- que se ocupan de la cosa pública. Se ha esta-
trico a RBC, cabe decir que los documen- blecido un sistema descentralizado y jerarqui-
tos presentados en autos no producen certeza zado, que no siempre funciona como uno de-
respecto a que con la Resolución Ministerial sea, pero que hay que dejarlo funcionar. En el
N° 577-2001-MTC/15.03 se hayan vulnerado caso del arbitraje, se han generado candados
la libertad de contratación, la observancia del –que se condicen con la naturaleza rápida y
debido proceso y la tutela jurisdiccional del flexible del arbitraje– para salvaguardar el de-
demandante, contrariamente a lo que consig- recho de defensa de manera razonable; en ese
na el dicho en la demanda”. sentido, los procesos constitucionales no deben
ser “la piedra en el zapato” que restrinja el de-
En rigor, el profesor Landa funda su discordia sarrollo de dicha institución. El Tribunal Cons-
en un tema probatorio, pero es justo establecer titucional da muestras, nuevamente, de que las
que la posición que criticamos (voto en mayo- buenas intenciones no son suficientes; de cuan-
ría) no fue unánime. Habría que decir nueva- do en cuando habría que revisar con más de-
mente zapatero a tus zapatos. El principio de tenimiento la Constitución y erigir mayor ins-
supremacía de la Constitución tiene el mérito titucionalidad. Respecto a las vías igualmente
de vincular a todos los órganos jurisdiccionales satisfactorias queda mucho por hacer.
302
ANÁLISIS Y CRÍTICA
La asignación anticipada de
alimentos y el impedimento
de salida del país
Ana Sofía DE ALMEIDA SÁNCHEZ*
“
denó que el beneficiario asista como el de asignación anti-
Ningún derecho
a su hija con el 50% de los ha- fundamental puede so- cipada; sin merituar debida-
beres que percibía. portar intromisiones mente las restricciones cons-
Refiere, sin embargo, que pos- o sacrificios al conte- tantes que viene sufriendo al
teriormente fue demandado nido constitucional de ejercicio de su derecho a la
otro derecho ni tampo- libertad de tránsito, las cua-
con el mismo objeto por otra co desplazar su conte- les se producen en cada opor-
de sus menores hijas, debido a nido en un litigio con- tunidad en que debe viajar al
lo cual, con fecha 1 de diciem- creto; por el contrario, extranjero.
bre de 2004, el Tercer Juzgado todo derecho es com-
de Paz Letrado de Barranco y patible con el conteni- Posteriormente, mediante es-
”
Miraflores, en proceso de pro- do de los demás. crito de fecha 15 de diciembre
rrateo de alimentos, decidió la de 2009, el abogado del recu-
retención del 60% del total de rrente adjunta copia de la re-
sus ingresos, gratificaciones, solución N° 122 de fecha 30
bonificaciones y demás beneficios que pudie- de noviembre de 2009 mediante la cual el juez
ra recibir, siendo estos distribuidos en razón del Segundo Juzgado de Paz Letrado de Ba-
de 27% a favor de una de sus menores hijas, rranco y Chorrillos ordena el levantamiento
23% a favor de la otra; 5% a favor de su cón- del impedimento de salida del país de Carlos
yuge y 5% a favor de su madre. Indica, ade- Roberto Salazar Sumar, lo que implica el cese
más, que durante la tramitación del segundo de la agresión cuestionada, lo que tuvo como
proceso de alimentos, la demandante solicitó consecuencia la sustracción de la materia.
en cuerda separada la asignación anticipada de
Es preciso anotar, que no obstante el Tribunal
alimentos, la cual fue otorgada, imponiéndo-
Constitucional declaró improcedente la de-
sele además como medida cautelar el impedi-
manda por sustracción de la materia, este rea-
mento de salida del país.
lizó precisiones importantes sobre las razones
Además, señala, que con fecha 3 de junio de por las que se mantuvo el impedimento de sali-
2005, solicitó al juzgado correspondiente de- da del país para garantizar el cumplimiento del
jar sin efecto la medida de impedimento de sa- pago de la asignación anticipada de alimentos,
lida del país, pues debido al cargo que ejerce pese a que ya existía sentencia estimatoria fir-
como funcionario de una empresa privada, le me y más aún, que su centro de trabajo venía
es imprescindible viajar al extranjero. Consi- cumpliendo con el respectivo descuento.
dera a su vez, que la medida de impedimen-
to de salida del país tiene carácter cautelar y II. OBJETO DE ANÁLISIS DEL TRIBUNAL
CONSTITUCIONAL
que, al haberse emitido sentencia declarando
fundada la demanda, dicha medida restrictiva Resulta relevante precisar que la sentencia
deviene en innecesaria. Sostiene que pese a lo que nos ocupa, no hace más que ratificar el
expresado, con fecha 9 de junio del 2005 el criterio asumido por el Tribunal Constitucio-
juzgado emplazado, declaró improcedente su nal, respecto a la temporalidad de la medida
pedido, autorizando únicamente la suspensión de impedimento de salida de país para asegu-
del impedimento de salida del país para el pe- rar la asignación anticipada de alimentos, ex-
riodo comprendido entre los días 11 al 16 de cluyendo su concesión cuando ya existe una
junio de 2005 para realizar un viaje por moti- sentencia firme que fija pensión de alimen-
vos laborales a México. Expresa, además, que tos. Evidentemente, el Tribunal Constitucio-
dicha solicitud fue reiterada con fecha 27 de nal interpreta el contenido esencial y los al-
setiembre de 2007 y 15 de noviembre de 2007, cances del derecho fundamental a la libertad
siendo rechazadas ambas por motivos forma- de tránsito, consagrado en el artículo 2, inciso
les: no haber solicitado el desarchivamiento 11 de la Constitución del Perú que establece
304
ANÁLISIS Y CRÍTICA
que toda persona tiene derecho: “[a] elegir el funciones. Una de protección y otra de legi-
lugar de su residencia, a transitar por el terri- timación. La función de protección es la más
torio nacional y a salir de él y entrar en él”. Se evidente y sin duda también, la más priorita-
advierte que si bien el Tribunal Constitucional ria. Los derechos fundamentales nacieron pre-
no analiza con mayor detalle el “derecho ali- cisamente como mecanismos de salvaguarda
mentario”, el cual guarda conexión indiscuti- del individuo frente a los poderes públicos. Es
ble con el “derecho a la vida”, sí reconoce que importe precisar que, cuando se dice que los
asegurarlo procesalmente es imperioso, im- derechos fundamentales son mecanismos de
postergable y urgente, por ello interpreta siste- protección frente a los “poderes públicos”, se
máticamente la naturaleza de las medidas an- hace referencia a todos los poderes públicos
ticipadas y los numerales 563, 572, 674 y 675 (legislativo, ejecutivo, judicial) y nivel estatal
del Código Procesal Civil. (regional, local).
Anteriormente, el Tribunal Constitucional se La función de legitimación de los derechos
había pronunciado en el mismo sentido que fundamentales consiste en que estos operan
el presente fallo (STC Exp. N° 02207-2007- como criterios para distinguir lo justo de lo in-
PHC/TC). Ahora bien sobre el proceso cons- justo respecto a las actuaciones públicas con-
titucional debemos acotar que nos encon- cretas, así como de cada organización en su
tramos ante un hábeas corpus restringido, el conjunto. Esta función estuvo siempre pre-
cual procede contra los actos que no constitu- sente en las declaraciones de los derechos hu-
yen privación efectiva del derecho a la liber- manos, por ello el constitucionalismo se sus-
tad personal, pero sí molestias o perturbacio- tenta en la idea de que el Estado solo debe de
nes en su libre ejercicio; es decir, se trata de existir en última instancia para proteger los
restricciones irrazonables que lo limitan y/u derechos1.
obstaculizan.
IV. LA LIBERTAD DE TRÁNSITO COMO
III. LOS DERECHOS FUNDAMENTALES DERECHO FUNDAMENTAL
Desde sus orígenes, las declaraciones de los El derecho a la libertad de tránsito tiene su
derechos fundamentales han tenido como fi- asidero en el numeral 11 del artículo 2 de la
nalidad dotar a los particulares de garantías Constitución, que dispone que toda persona
frente a los poderes públicos, los que además tiene derecho a “elegir su lugar de residen-
constituyen un tope jurídicamente insupera- cia, a transitar por el territorio nacional, a sa-
ble; por ello, es que se afirma que ellos cons- lir de él y entrar en él, salvo limitaciones por
tituyen el estatuto jurídico-político básico de razones de sanidad o por mandato judicial o
los ciudadanos. Los derechos fundamentales por aplicación de la Ley de Extranjería”. En la
tienen su sustento en el Derecho natural que misma línea se han pronunciado el artículo 13
propugna como ideal la justicia, por esta razón de la Declaración Universal de los Derechos
mediante la activación de las garantías judicia- del Hombre, los artículos 12 y 13 del Pacto de
les que nos reconocen tanto la Carta Política Derechos Civiles y Políticos; y el artículo 22
como la Declaración Universal de Derechos de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, podemos protegernos efectiva- Humanos.
mente contra las violaciones de los derechos Al respecto, el Tribunal Constitucional ha
fundamentales. mencionado que la facultad de libre tránsito
Desde la perspectiva constitucional, los dere- comporta el ejercicio del ius movendi et ambu-
chos fundamentales cumplen básicamente dos landi que supone la necesidad de desplazarse
1 DÍEZ-PICAZO, Luis María. “Aproximación a la idea de derechos fundamentales”. En: Material de lectura del Sexto Curso de Pre-
paración para el Ascenso-Primer, Segundo y Tercer nivel de la Magistratura. Academia de la Magistratura, sede Cusco, 2005.
autodeterminativamente en función de las pro- toda actividad que recaiga sobre los dere-
pias necesidades y aspiraciones personales. chos no puede ser considerada limitadora de
También ha precisado que es “un imprescindi- su contenido; sino por el contrario, debe ser
ble derecho individual y un elemento confor- entendida como una actividad delimitadora de
mante de la libertad”2. las fronteras jurídicas que de modo natural, si
se quiere, tiene el contenido de un derecho.
V. DELIMITACIONES DE LOS DERECHOS Delimitar no es lo mismo que limitar. Así, si
HUMANOS
bien el contenido del derecho es limitado, este
Desde el punto de vista constitucional, la in- no puede ser limitable de ningún modo, por el
terpretación de los derechos fundamentales contrario, solo se permitirá una actividad deli-
debe realizarse de forma sistemática permi- mitadora de su contenido.
tiendo la vigencia y armonía de estos. La per-
sona humana, como fundamento del cual se VI. EL DERECHO ALIMENTARIO Y LA ASIG-
desprenden los derechos humanos, es una rea- NACIÓN ANTICIPADA DE ALIMENTOS
COMO MEDIDA TEMPORAL SOBRE EL
lidad unitaria y coherente cuya plena realiza- FONDO
ción rechaza cualquier tipo de contradicción
interna. En consecuencia, si los derechos del Es indudable que el derecho alimentario ema-
hombre son desprendimientos o manifestacio- na del derecho a la vida, que es el primero y
nes de una realidad unitaria y coherente como elemental de los derechos humanos; así lo re-
lo es su naturaleza humana, no puede conce- conoce el Tribunal Constitucional en la sen-
birse que los derechos sean contradictorios en- tencia que nos ocupa, al sostener que en los
tre sí, al punto de entrar en conflicto3. procesos especiales, sobre todo los de carác-
ter alimentario, resulta imperioso que el juez
Al abordar la sentencia materia de análisis, no de la causa disponga una asignación anticipa-
se puede afirmar que exista algún conflicto en- da de alimentos a favor de quien lo solicita,
tre los derechos “a la libertad de tránsito” y sea al inicio o durante el desarrollo del proce-
“alimentario” debido a que ambos son recono- so, sin tener que esperar el dictado de una sen-
cidos por la Carta Magna, sino que, más bien, tencia estimatoria para hacer efectivo el cobro
estamos frente a derechos que deben ser deli- de dicha pensión; ello de conformidad con el
mitados a fin de garantizar su plena vigencia. artículo 675 del Código Procesal Civil.
Ningún derecho fundamental puede soportar
En ese sentido, reitera que (STC Exp.
intromisiones o sacrificios al contenido cons-
N° 02207-2007-PHC/TC) “resulta razonable
titucional de otro derecho ni tampoco despla-
incluso que se dicte una medida de coerción
zar su contenido en un litigio concreto; por el
especial, como el impedimento de salida del
contrario, todo derecho es compatible con el
país del obligado, siempre que no esté debida-
contenido de los demás.
mente garantizado el pago de la asignación an-
Coincidimos con lo sostenido por Castillo ticipada de los alimentos”. Sin embargo, esta
Córdova en su obra Conflictos entre derechos medida restrictiva del derecho a la libertad de
fundamentales, en el sentido de que, solo si se tránsito no podría, en ningún caso, prolongar-
admite que el contenido de los derechos no es se en el tiempo si ya existe una sentencia fir-
ilimitado, puede hablarse de definición o de- me, esto atendiendo a la naturaleza provisio-
terminación de los contornos del contenido ju- nal y cautelar de la asignación anticipada; de
rídico de un derecho fundamental. Entonces, lo que se concluye que una o varias normas
306
ANÁLISIS Y CRÍTICA
procesales no pueden colisionar abiertamente la naturaleza tutelar del derecho alimentario. Sin
con un derecho fundamental. embargo; de haberse emitido sentencia estima-
toria firme que fije la pensión de alimentos en
Debemos mencionar que resulta evidente que
forma definitiva, la asignación anticipada “pro-
la asignación anticipada de alimentos perte-
visional” e “instrumental” cesa en sus efectos,
nece a las denominadas medidas temporales
correspondiendo, levantar el impedimento de
sobre el fondo, las que permiten anticipar, en
salida del país decretado en contra del obligado.
parte o totalmente, lo que se va a decidir en
la sentencia definitiva, es por ello que se de- Lo señalado concuerda con lo plasmado en el
nominan “anticipatorias”. Dichas medidas re- numeral 572 del Código Procesal Civil, que
quieren de un alto grado de verosimilitud del prescribe que “[m]ientras está vigente la sen-
derecho, aunque nuestro Código Procesal Ci- tencia que dispone el pago de alimentos, es
vil refiere que en dicho caso se hace imperiosa exigible al obligado la constitución de garan-
una “necesidad impostergable de quien la pide tía suficiente, a criterio del juez”. Por esta ra-
o la firmeza del fundamento de la demanda y zón, cuando existe una sentencia firme que fija
la prueba aportada” (artículo 674); sin embar- pensión de alimentos, lo procedente será que
go, debe procurarse que la medida trabada sea el juez exija al obligado la constitución de una
reversible, es decir, que se pueda retornar fá- garantía suficiente.
cilmente a la situación fáctica en que se encon-
En la resolución en comento apreciamos que
traban las partes al momento de dictarse; o que
a pesar de la existencia de una sentencia firme
no afecte el interés público4.
se siguió manteniendo por tiempo excesivo el
Es preciso acotar que el Tribunal Constitucio- impedimento de salida del país del obligado;
nal, interpretando sistemáticamente la Carta es decir, se mantuvieron los efectos jurídicos
Magna y el Código Procesal Civil, afirma que de una medida cautelar, esto a pesar de que ya
en cuando se ha otorgado una asignación anti- había desaparecido el supuesto de hecho por la
cipada de alimentos, procede dictar provisio- que se dictó (asignación anticipada); situación
nalmente el impedimento de salida del país del que según el Tribunal Constitucional es un ex-
obligado, como una forma de asegurar el cum- ceso y una restricción indebida al derecho a la
plimiento de la medida temporal; esto debido a libertad de tránsito.
4 HURTADO REYES, Martín. Fundamentos del Derecho Procesal Civil. Primera edición, Idemsa, Lima, 2009, p. 976.
DERECHO DE PROPIEDAD
Hoy en día el derecho de propiedad no solo se erige como una facultad subjetiva que permite
a las personas usar y disfrutar sus bienes, sino también como un instituto que garantiza que el
poder estatal o corporativo no invada los ámbitos de la propiedad fuera de lo permisiblemente
aceptado por la Norma Fundamental. Además, cabe resaltar que el derecho de propiedad tiene
como límites el orden público y el bien común. La propiedad debe ejercerse en armonía con los
valores y principios sociales –función social de la propiedad–, descartando toda práctica emi-
nentemente individual y privatista. Así, el Colegiado, en su incesante jurisprudencia, ha ido de-
limitando mucho más su contenido constitucional y contornos, como a continuación se precisa.
“[E]l concepto constitucional de la propiedad difiere y, más aún, amplía los contenidos que le
confiere el Derecho Civil.
Así, mientras que en este último el objeto de la propiedad son las cosas u objetos materiales
susceptibles de valoración, para el Derecho Constitucional la propiedad no queda ‘enclaustra-
da’ en el marco del dominio y de los derechos reales, sino que abarca y se extiende a la plura-
lidad in totum de los bienes materiales e inmateriales que integran el patrimonio de una perso-
na y que, por ende, son susceptibles de apreciación económica.
Al respecto, Gregorio Badeni (…) comenta que ‘incluye tanto a las cosas como a los bienes e
intereses estimables económicamente que puede poseer una persona. Comprende no solamen-
te el dominio sobre las cosas, sino también la potestad de adquisición, uso y disposición de sus
bienes tangibles e intangibles (…) los intereses apreciables económicamente que puede poseer
el hombre fuera de sí mismo, al margen de su vida y libertad de acción’.
En lo esencial, se trata de un derecho cuyo origen no reside en la voluntad política del legis-
lador estatal, sino en la propia naturaleza humana, que impulsa al individuo a ubicar bajo ‘su’
ámbito de acción y autoconsentimiento, el proceso de adquisición, utilización y disposición de
diversos bienes de carácter patrimonial”.
STC Exp. N° 00008-2003-AI/TC, f. j. 26 a)
Publicada en la página web del TC el 12/11/2003
“[L]o que constitucionalmente resulta amparable del [derecho de propiedad] está constitui-
do esencialmente por los elementos que lo integran en su rol tanto de instituto sobre el que el
308
TENDENCIAS DE JURISPRUDENCIA CIVIL
Estado interviene bajo determinados supuestos, como de derecho individual de libre autodeter-
minación. Con lo primero se garantiza que el poder estatal o corporativo no invada los ámbitos
de la propiedad fuera de lo permisiblemente aceptado por la Norma Fundamental. Con lo segun-
do, que la propiedad pueda responder a los supuestos mínimos de uso, usufructo y disposición.
Por otra parte y vista la existencia de una variada e ilimitada gama de bienes sobre los que pue-
de configurarse la propiedad (urbanos, rurales, muebles inmuebles, materiales, inmateriales, pú-
blicos, privados, etc.), puede hablarse de diversos estatutos de la misma, los que, no obstante
asumir matices particulares para cada caso, no significan que la propiedad deje de ser una sola
y que, por tanto, no pueda predicarse respecto de la misma elementos de común configuración.
Corresponderá, en todo caso, a la magistratura constitucional, la construcción de los perfiles co-
rrespondientes a un contenido esencial del derecho a la propiedad que, de cara a lo postulado por
nuestro ordenamiento fundamental, pueda predicarse como común denominador de las diversas
clases o manifestaciones de la misma”.
STC Exp. N° 3773-2004-AA/TC, f. j. 3
Publicada en la página web del TC el 01/06/2005
“[L]a posesión no está referida [al] contenido esencial y, por tanto, fundamental [del derecho de
propiedad], sino a un contenido estrictamente legal cuya definición y tratamiento se ubica fuera
de los supuestos constitucionalmente relevantes, los que, como lo establece el artículo 5, inciso
1) del Código Procesal Constitucional, no corresponden ser tramitados o verificados mediante la
vía procesal constitucional”.
STC Exp. N° 03773-2004-AA/TC, f. j. 3
Publicada en la página web del TC el 01/06/2005
RTC Exp. N° 01717-2008-PA/TC, ff. jj. 3 y 4
Publicada en la página web del TC el 17/10/2008
propietario puede servirse directamente del bien, percibir sus frutos y productos, y darle destino
o condición conveniente a sus intereses patrimoniales.
Sin embargo, así entendido el derecho fundamental a la propiedad, parece atribuir a su titular un
poder absoluto, lo cual no se condice con los postulados esenciales de los derechos fundamenta-
les que reconoce un Estado Social y Democrático de Derecho como el nuestro. Por ello, el dere-
cho a la propiedad debe ser interpretado no solo a partir del artículo 2, incisos 8 y 16, sino tam-
bién a la luz del artículo 70 de la Constitución, el cual establece que este se ejerce en armonía
con el bien común y dentro de los límites de ley.
En efecto, desde la perspectiva constitucional, el derecho fundamental a la propiedad, como los
demás derechos, posee un doble carácter: de derecho subjetivo y, a su vez, de institución objeti-
va valorativa. Es decir, en nuestra Constitución se reconoce a la propiedad no solo como un de-
recho subjetivo o individual, sino también como una institución objetiva portadora de valores y
funciones.
Dado su doble carácter, el derecho fundamental a la propiedad no es un derecho absoluto, sino
que tiene limitaciones que se traducen en obligaciones y deberes a cargo del propietario, las
cuales se encuentran previstas legalmente. Ello obliga, por un lado, a que el Estado regule su
goce y ejercicio a través del establecimiento de límites fijados por ley; y, por otro, impone al ti-
tular del derecho el deber de armonizar su ejercicio con el interés colectivo. La función social
es, pues, consustancial al derecho de propiedad y su goce no puede ser realizado al margen del
bien común, el cual constituye, en nuestro ordenamiento constitucional, un principio y un valor
constitucional”.
STC Exp. N° 0030-2004-AI/TC, f. j. 11
Publicada en la página web del TC el 16/01/2006
“La exigencia de funcionalidad social surge de la aplicación del principio de justicia; es decir,
dentro del Estado Democrático y Social de Derecho, la propiedad no se agota en un cometido
310
TENDENCIAS DE JURISPRUDENCIA CIVIL
individual, sino que se despliega hasta lograr una misión social, por cuanto esta debe ser usada
también para la constitución y ensanchamiento del bien común.
El propietario dispondrá, simultáneamente, del poder de emplear su bien en procura de lograr la
satisfacción de sus expectativas e intereses propios y los de su entorno familiar; y el deber de en-
cauzar el uso y disfrute del mismo en armonía y consonancia con el bien común de la colectivi-
dad a la que pertenece (…)”.
STC Exp. N° 00008-2003-AI/TC, f. j. 26 a)
Publicada en la página web del TC el 12/11/2003
“Evidentemente, [la] función social tan solo es aplicable a los bienes de producción o a los bie-
nes de servicio público, mas no así a los bienes de consumo o a los bienes de utilidad estricta-
mente privada, en los que solo es reconocible una utilidad estrictamente personal, en cuyo caso
bastará abstenerse de aplicar la propiedad en perjuicio de la comunidad”.
STC Exp. N° 0008-2003-AI/TC, f. j. 26 a)
Publicada en la página web del TC el 12/11/2003
“Es evidente que la naturaleza jurídica de la ‘propiedad’, así como de otras diversas institucio-
nes del orden jurídico, desde la época del Derecho Romano y a lo largo de la historia, han sufrido
una evolución, por la dinámica que le es propia a la ciencia del Derecho. Y dentro de este desa-
rrollo, como es natural y en ocasiones, se han conservado ciertas denominaciones o alocuciones,
no obstante los cambios o variaciones habidos en su contenido jurídico. Este es el caso de la de-
nominada ‘propiedad absoluta’, que desde hace más de un siglo su acepción gramatical ya no re-
sulta coincidente con su sentido eminentemente jurídico (…).
A lo largo de la historia, en el lenguaje jurídico, se ha mantenido con uso pacífico el término de
‘propiedad absoluta’, el cual era y es empleado indistintamente, a sabiendas [de] que no se refe-
ría ni se refiere a una propiedad omnipotente, de total y plena soberanía y sin limitación alguna.
La propiedad absoluta ya se entendía, desde hace más de un siglo, tal cual, con los límites im-
puestos y reconocidos por la ley (…).
El profesor Jorge Eugenio Castañeda, (…) reconoce lo arriba indicado:
‘El derecho de propiedad no tiene el carácter de absoluto que antes tuviera. El interés general lo
ha limitado y recortado (…)’.
Y agrega que:
‘La propiedad es hoy un derecho esencialmente relativo; sus limitaciones son numerosas y pro-
fundas. El propietario no es ya el señor de la cosa; no tiene sobre ella ni siquiera el poder que te-
nía el dominus romano. El Estado interviene tanto en la propiedad que casi se puede afirmar que
es un condómino. La propiedad es función social, o sea que ella no solo concede derechos sino
que impone también obligaciones. No se permite el abuso de la propiedad; la cosa deberá ser
usada racionalmente’”.
STC Exp. N° 03347-2009-PA/TC, ff. jj. 20 VII a)
Publicada en la página web del TC el 19/04/2010
“El ejercicio del derecho a la propiedad no es absoluto, e importa limitaciones legales que tie-
nen por finalidad armonizar:
• El derecho de propiedad individual con el ejercicio del mismo por parte de los demás
individuos.
• El derecho de propiedad individual con el ejercicio de las restantes libertades individuales.
• El derecho de propiedad individual con el orden público y el bien común”.
STC Exp. N° 0008-2003-AI/TC, f. j. 26 a)
Publicada en la página web del TC el 12/11/2003
312
CONSULTAS
La Corte Suprema debe respe- (por ser utilizado sin previo ‘traslado’), sobre
tar los principios de congruen- el cual no se le confirió la oportunidad de ser
cia y dispositivo cuando actúa oído” (STC Exp. N° 3151-2006-PA/TC, ff. jj.
como sede de instancia 12 y 13). Y es que un juez no puede subrogar-
se en el papel de la parte y basar sus decisiones
José Torrino Vélez siguió proceso sobre en hechos o pruebas que no hayan sido materia
pago indebido contra su ex cónyuge (tras la de contradicción oportuna. En caso contrario, se
adjudicación indebida de un bien propio en estaría violando el deber de congruencia, pero
un proceso de separación de bienes), sien- también el derecho de defensa de las partes.
do desestimada su pretensión en primera y
segunda instancia, por lo que recurrió, vía De lo expresado podemos colegir que la trasgre-
casación, a la Corte Suprema. Esta instan- sión de los principios de congruencia y disposi-
CONSULTA
cia rechazó el recurso fundamentándose tivo no solo lesiona el derecho al debido proce-
en hechos nuevos que no fueron confronta- so, sino también los derechos de defensa y a la
dos por las partes. Asimismo, señaló que no
correspondía casar la resolución porque el
debida motivación de las resoluciones judicia-
bien dado en pago no tenía la condición de les. En consecuencia, en el caso que se nos con-
propio, cuestión que no fue sometida a co- sulta procedería interponer una demanda de am-
nocimiento de la Sala ni mucho menos tras- paro para repeler dichos actos.
ladada a las partes. Ante tales hechos nos
consulta si es posible interponer una deman- El derecho a la libertad de trán-
da de amparo por haberse vulnerado su de- sito y la servidumbre de paso
recho al debido proceso, específicamente
los principios de congruencia y dispositivo.
Jesús Valiente nos indica que desde hace
dos semanas no puede trasladarse a la toma
Respuesta: de agua que se encuentra ubicada en la pro-
En primer lugar, cabe precisar que el principio piedad de Luis Planas, porque este ha insta-
dispositivo exige al juez que resuelva confor- lado, sin motivo ni aviso alguno, dos trancas
en la servidumbre de paso que administra-
me con los hechos y alegaciones vertidas por tivamente instaló la Municipalidad Distrital
las partes en la demanda, en el recurso de ape-
CONSULTA
314
DOCTRINA CONSTITUCIONAL
Un punto de quiebre en
el Tribunal Constitucional.
La derogatoria del recurso de
agravio constitucional a favor del precedente
DOCTRINA
CONSTITUCIONAL
* Abogado constitucionalista. Socio del Estudio Torres Bustamante & Abogados Asociados.
colegiado de una decisión estimatoria de se- Como se constatará, esta decisión no tiene el
gundo grado cuando se pueda alegar, de mane- carácter de ratio decidendi sino de obiter dicta
ra irrefutable, que tal decisión ha sido dictada –tema al cual me referiré más adelante–. Asi-
sin tomar en cuenta un precedente constitucio- mismo, tampoco se constituiría en un prece-
nal vinculante emitido por este colegiado en el dente vinculante propiamente dicho, porque
marco de las competencias que establece el ar- esta sentencia omitió señalarlo expresamente,
tículo VII del TP del Código Procesal Consti- precisando su sentido normativo, tal y como lo
tucional (CPConst.)”. prescribe el artículo VII del CPConst.
318
UN PUNTO DE QUIEBRE EN EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
1 Esta sentencia ha omitido, al parecer por un error material, el apartado “c” de la STC Exp. N° 0024-2003-AI/TC. El apartado “d”
lo hemos reproducido en el párrafo anterior.
“
tículo VII del TP del CPConst.
guna norma perteneciente Los requisitos para
aprobar un precedente los precedentes vinculantes
al bloque de constituciona-
vinculante están conteni- tienen efecto normativo y for-
lidad.
dos en esta sentencia que man parte del sistema de fuen-
c) La necesidad de un vacío constituye, conforme al tes, entonces tendríamos que
legislativo. segundo numeral de su analizar si el punto en cues-
parte resolutiva, un prece- tión se ajustaba a las reglas o
d) La corroboración de nor- dente vinculante y no así presupuestos que comentamos
mas que sea susceptibles en la STC Exp. N° 0024-
”
más arriba.
de ser interpretadas de ma- 2003-AI/TC.
nera diversa. La STC Exp. N° 03741-2004-
PA/TC como hemos visto, es
e) La necesidad de cambiar la que aprueba los cinco su-
un precedente vinculante. puestos para la aprobación de un precedente
Como se podrá constatar, los nuevos magistra- vinculante. Aquí es importante hacer una pre-
dos no conocen ni sus propios precedentes o, cisión. Los requisitos para aprobar un prece-
en todo caso, no saben siquiera transcribir bien dente vinculante están contenidos en esta sen-
los mismos. Un lector acucioso podrá perca- tencia que constituye, conforme al segundo
tarse que la regla contenida en el f. j. 5.d de la numeral de su parte resolutiva, un precedente
STC Exp. N° 3908-2007-PA/TC no se condi- vinculante y no así en la STC Exp. N° 0024-
ce para nada con sus antecesoras, es decir, ni 2003-AI/TC. Esto, en primer lugar, en razón
con el f. j. 41.d de la STC Exp. N° 3741-2004- de que esta sentencia, tiene el carácter de obi-
PA/TC ni con lo dispuesto en la STC Exp. ter dicta y no ratio decidendi; en segundo lu-
N° 0024-2003-AI/TC. gar, porque no lo indicó de manera expresa
la sentencia, como lo exige el CPConst. (ar-
En efecto, en esta se establece como supues- tículo VII), debiendo precisar además su sen-
to la existencia de una norma que carece de tido normativo.
interpretación jurisdiccional; en la STC Exp.
N° 3741-2004-PA/TC se habla del control Como se podrá constatar de una simple lectu-
concreto de la constitucionalidad de las leyes ra de la STC Exp. N° 0024-2003-AI/TC, esta
en un proceso constitucional por violación de no tiene la estructura de una sentencia vincu-
derechos constitucionales; y, en la STC Exp. lante, por cuanto no numera ni articula sus
N° 3978-207-PA/TC se dice que el supuesto fundamentos. Se percibe la clara intención de
habilitante sería que se corrobore la existencia los magistrados de entonces de introducir un
de normas susceptibles de ser interpretadas de debate al respecto, pero sin cerrarlo definiti-
manera diversa. vamente. Como dicen los propios magistrados
320
UN PUNTO DE QUIEBRE EN EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
2 <[Link]/jurisp./2005/[Link]-> pp. 3 de 11. Estos fundamentos no están numerados, razón por la cual me ten-
go que remitir, para efectos de ubicación, al número de la página del documento publicado en la página web del TC.
322
UN PUNTO DE QUIEBRE EN EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
sí están vigentes, que formaron en su oportu- normas de seguridad, etc.”. (“Creación del re-
nidad ratio decidendi y hoy precedente vincu- curso de agravio constitucional garantizará el
lante. Esto ha dado lugar, por otro lado, a que respeto de los precedentes vinculantes expedi-
los magistrados en minoría solamente se limi- dos por el Tribunal Constitucional”. p. 3).
ten a cuestionar este aspecto de la sentencia
Para nuestro tema, bastará tomar como ejem-
mas no a otros aspectos que considero de ca-
plo un solo caso que, por su trascendencia eco-
pital importancia.
nómico-social, pero sobre todo jurídica, será
III. NECESIDAD SOCIAL DE LA CREA- suficiente para ilustrar el problema. Pero an-
CIÓN DE UN NUEVO PRECEDENTE tes, retomemos el punto donde nos habíamos
Aunque stricto sensu el Tribunal no estaba ha- quedado.
bilitado para crear un nuevo precedente si el Si el problema no encajaba dentro de los su-
caso no llegaba a su jurisdicción, esta cues- puestos creados por la STC Exp. N° 3741-
tión se convertiría, precisamente, en el quid de 2004-PA/TC entonces se debió crear en la
la cuestión. STC Exp. N° 4853-2004-PA/TC un nuevo su-
El TC constataba, con estupor e impotencia, puesto o replantear los ya existentes. Pero no
como el Poder Judicial (PJ) venía dando día hicieron ello. Mas por el contrario, lo único
tras día, semana tras semana, una serie de sen- que hicieron fue obviar por completo el tema
tencias estimatorias en materia de amparo y y solamente te limitaron a crear un nuevo pre-
otras garantías constitucionales, que contrave- cedente en el tema “amparo contra amparo”
nían abiertamente la Constitución y las senten- para ir directo al tema y plantear una nueva
cias que, con carácter vinculante habían expe- causal. Veamos a continuación cómo planteó
dido y que, por no existir el recurso de agravio el tema el TC.
constitucional, quedaban en autoridad de cosa IV. EL SUPREMO INTÉRPRETE DE LA
juzgada. CONSTITUCIÓN Y SUS LÍMITES
Pero el punto era que, como ocurrió en mu- Ha señalado el Tribunal: “En suma, la inter-
chos casos, la cosa juzgada violaba preceden- pretación constitucional es, en este sentido,
tes vinculantes del TC que, por ser estimato- una labor de “concretización” y también de in-
rias, estaban impedidos de conocer. termediación entre el momento constituyen-
te y el momento de aplicación de las disposi-
Ruiz Molleda del Consorcio Justicia Viva en
ciones constitucionales. No hay interpretación
su informe jurídico sobre este tema nos hace
fuera del tiempo” (STC Exp. N° 4853-2004-
recordar: “No hablamos de casos intrascen-
AA/TC, f. j. 28). Por su parte, el ex magis-
dentes o anecdóticos. Estamos hablando de
trado Gonzales Ojeda al fundamentar su voto
un conjunto de actividades económicas que,
en la STC Exp. N° 0004-2004-CC/TC señaló
siguiendo la misma modalidad de las empre-
al respecto: “(…) de igual modo, el caso mo-
sas de casinos y tragamonedas, venían no solo
tiva a reflexionar que la Constitución es un
burlando la normatividad pertinente sino ex-
texto normativo de la mayor importancia que
plícitos precedentes vinculantes que prohibían
debe ser comprendido de cara al proceso mis-
este tipo de sentencias. Nos referimos, por
mo, como norma fundamental, pero al mismo
ejemplo, a los dueños de buses camión que
tiempo, como un documento histórico abierto
siguen operando pese a haberse prohibido su
permanentemente a una lectura acorde con las
uso por el propio TC; a las empresas pesque-
aspiraciones de cada tiempo” (f. j. 1).
ras las cuales a pesar de no contar con la licen-
cia respectiva pescan en épocas de veda; a las De esta manera, conforme al TC el texto cons-
discotecas que reabren sus puertas a pesar de titucional es una norma abierta que se inter-
haber sido cerradas por la autoridad municipal preta y reinterpreta constantemente, de acuer-
por no contar con licencia o no cumplir con do con el desarrollo social y a su evolución en
el tiempo. En ese sentido, no conoce más lími- Poder Ejecutivo respecto de la demanda que
te que su propia interpretación. aquel planteara para que este le respete su con-
dición de poder del Estado y, en consecuen-
Algunos tratadistas como Huerta Guerrero son
cia, su autonomía en la elaboración del pre-
de la idea de que la función hermenéutica que
supuesto (Exp. N° 0004-2004-CC/TC), el TC
cumple el operador constitucional no es ilimi-
tuvo la oportunidad de pronunciarse respecto
tada, sino por el contrario, limitada. a la posición asumida por el Ejecutivo y esgri-
En tanto que se trata de una interpretación que mida por su procurador de que el TC no puede
hacen los poderes constituidos (Poder Legis- ir más allá del constituyente: “El TC no com-
lativo, Ejecutivo y Judicial-TC) estos no pue- parte la argumentación del Poder Ejecutivo. Y
den contradecir la labor realizada por el poder es que, si bien el debate constituyente es una
constituyente. “En este sentido, el primer lími- de las herramientas para la interpretación jurí-
te al intérprete constitucional se encuentra en dica, pues permite conocer las diversas posi-
la propia Constitución, pues su labor no puede ciones sobre un determinado tema y cuál fue
encaminarse a la creación de preceptos consti- la tesis que prevaleció, no es menos cierto que
tucionales” (“Jurisprudencia Constitucional e cuando una norma es aprobada, y la Constitu-
Interpretación de los Derechos Fundamenta- ción no escapa a esta regla, dicha norma ad-
les”. En: Derechos fundamentales e interpre- quiere autonomía respecto a sus creadores y,
tación constitucional. Serie: Lecturas sobre te- por tanto, conforme a ella, corresponde a los
mas constitucionales 13, Comisión Andina de intérpretes determinar el alcance, contenido
Juristas, Lima, 1997, p. 46). y perfil exacto de cada una de sus disposicio-
nes” (f. j. 18).
Dice que desde el momento en que la propia
Constitución ha previsto en su texto el proce- A punto seguido, vuelve a sostener: “‘Al res-
dimiento para su reforma, no es dable que me- pecto, este Colegiado ha sostenido que la “(…)
diante interpretación el Tribunal Constitucio- norma, es sabido, una vez promulgada y pu-
nal pueda expedir sentencias que modifique la blicada, adquiere lo que se ha dado en llamar
norma suprema o que mediante una suerte de ‘vida propia’. Se desliga de la intención de su
“derecho constitucional consuetudinario” se creador y adquiere vigencia autónoma, ubi-
pueda “crear” un nuevo texto. cándose en el contexto legislativo coexistente,
frente a los futuros intérpretes y a las situacio-
El otro límite a la interpretación constitucional nes del porvenir” (Exp. N° 0002-2001-AI/TC,
vendría dado por el hecho de que, así como el f. j. 2). En tal sentido, si bien reconocemos la
magistrado constitucional no puede sustituir la pluralidad de intérpretes jurídicos con relación
labor del poder constituyente, tampoco puede a la Constitución, también reafirmamos el lu-
sustituir la de los poderes constituidos. Esto gar privilegiado que ocupa el TC para efectuar
quiere decir que el Intérprete Constitucional una interpretación de la Constitución con ca-
no puede crear normas infraconstitucionales, rácter jurisdiccional y, sobre todo, vinculante
pues ello supondría invadir fueros que la pro- para los Poderes del Estado, órganos constitu-
pia Constitución ha atribuido a otros órganos, cionales, entidades públicas, privadas y para
además que escaparía a su propia función de los ciudadanos’” (f. j. 19).
dar sentido a la norma.
En dicha sentencia el ex magistrado Gonza-
El propio TC en pleno no comparte estas te- les Ojeda no obstante estar conforme con el
sis3. Con ocasión del conflicto de competen- fallo, tuvo un fundamento singular que por
cias que se planteó entre el Poder Judicial y el su trascendencia jurídica bien merece la pena
3 O por lo menos no la compartía en ese tiempo. Con la nueva conformación del Tribunal, pareciera que esta posición también es-
taría siendo revisada.
324
UN PUNTO DE QUIEBRE EN EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
“
puede decirse que la Cons- rrección funcional. Median-
[E]n puridad, este prin-
titución nominal de 1993 se cipio [de corrección fun- te el primero “(…) toda apa-
está adecuando a los tiempos cional] no debería ser invo- rente tensión entre las propias
de la transición democrática y cado por el TC [pues] son disposiciones constitucionales
está, en muchos aspectos, de- ellos [quienes] mediante debe ser resuelta ‘optimizan-
finiendo sus contenidos funda- sus sentencias interpreta- do’ su interpretación, es decir,
mentales, a partir de la inter- tivas-manipulativas esta- sin ‘sacrificar’ ninguno de los
vención del Tribunal en este rían ‘desvirtuando’ muchas valores, derechos o principios
veces el contenido literal
”
proceso político. Esto deno- concernidos, y teniendo pre-
ta que tan importante como de la Constitución. sente que, en última instancia,
la necesidad de reformar la todo precepto constitucional,
Constitución expresada por el incluso a aquellos pertenecien-
Tribunal en la Sentencia N° 014-2002-AI/TC, tes a la denominada ‘Constitución orgánica’ se
debemos considerar al proceso de ‘mutación encuentran reconducidos a la protección de
constitucional’ llevada a cabo a través de la los derechos fundamentales, como manifesta-
jurisprudencia del TC, como un método vá- ciones del principio-derecho de dignidad hu-
lido para actualizar y considerar la vigencia mana, cuya defensa y respeto es el fin supre-
actual de la Constitución. La ‘mutación cons- mo de la sociedad y el Estado (artículo 1 de la
titucional’ significa, en este contexto, la posi- Constitución)’” (STC Exp. N° 4853-2004-PA/
bilidad que presenta la labor interpretativa del TC, f. j. 30, primer parágrafo). Esto quiere de-
TC para llenar de contenidos democráticos a cir que, cuando se produce una real o aparente
la Constitución y darle sentido actual así como contradicción o cuando entran en conflicto dos
vigencia real” (f. j. 2). o más bienes jurídicos tutelados por la Consti-
tución se recurre al método de la ponderación
De manera que –tesis que comparto– el propio
y no al de subsunción. En puridad, este prin-
TC ha interpretado que sí está facultado para ir
cipio en lugar de concordancia práctica debe-
más allá del constituyente y, ciertamente, mu-
ría llamarse de optimización de los derechos
cho más allá que el constituido, a través de sus
fundamentales.
sentencias interpretativas-manipulativas.
El otro principio en el cual el TC sustenta su
V. LOS PRINCIPIOS DE INTERPRETACIÓN sentencia es el de corrección funcional. “En
CONSTITUCIONAL
cambio mediante el principio de corrección
Desde que Konrad Hesse, el célebre ex ma- funcional se exige que el juez constitucional,
gistrado del Tribunal Constitucional Federal (…) al realizar su labor de interpretación no
alemán, reconoció la doble naturaleza de la desvirtúe las funciones y competencias que el
Constitución (política y jurídica), diseñó dos constituyente ha asignado a cada uno de los
perspectivas de interpretación: la interpreta- órganos constitucionales, de modo tal que el
ción de la Constitución y la interpretación des- equilibrio inherente al Estado constitucional,
de la Constitución o conforme a ella. como presupuesto del respeto de los derechos
Dentro de la interpretación de la Constitución fundamentales, se encuentre plenamente ga-
diseñó algunos principios como el de unidad rantizado” (STC Exp. N° 4853-2004-PA/TC,
de la Constitución, concordancia práctica, co- f. j. 30, segundo parágrafo).
rrección funcional, función integradora, fuer- Es curioso, pero en puridad, este principio no
za normativa, etc. De ellos, dos interesan al debería ser invocado por el TC porque son
TC para el caso concreto: concordancia prác- ellos los que precisamente mediante sus sen-
tica y corrección funcional.
tencias interpretativas-manipulativas estarían
Ha indicado: ‘“Especialmente relevantes para “desvirtuando” muchas veces el contenido li-
lo que aquí interesa son los principios de teral de la Constitución.
326
UN PUNTO DE QUIEBRE EN EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
a interponer ante diferentes sedes del Poder sentencia; entonces, los magistrados judicia-
Judicial, sendas demandas de amparo con dis- les no podían dejar de aplicar la ley.
tintas finalidades: a) para que les amplíen el
Al poco tiempo le llegó la oportunidad al TC.
plazo de adecuación; b) para que se les autori- La Corte Superior de Justicia de Lima revocó
ce su funcionamiento sin licencia; c) respecto en todos sus extremos la sentencia expedida
a la irrectroactividad de la aplicación de la alí- por el Cuadragésimo Cuarto Juzgado Civil de
cuota del 12%; y, d) referente a la competen- Lima en la causa recaída en el Exp. N° 4227-
cia del propio Ejecutivo, a través del Mincetur, 2005-PA/TC. En este proceso, la empresa Ro-
para fiscalizar a las empresas. yal Gaming S.A.C. interpone una demanda de
Estas demandas eran presentadas por las dis- amparo a fin de que se dejen sin efecto una se-
tintas empresas operadoras a través de dife- rie de resoluciones administrativas, órdenes de
rentes sedes de las cortes superiores, princi- pago, el artículo 17, la tercera y décima dis-
palmente de provincias. Las más solicitadas posición transitoria de la Ley N° 27796, etc.
eran las de Junín, Cajamarca y Pasco. De ellas Asimismo, aducía a su favor que la determi-
son conocidas las sentencias que expedían el nación de la base imponible solo permite de-
Primer Juzgado Mixto de Yauli-La Oroya, el ducir como gasto aquel que corresponde ex-
Segundo Juzgado Civil de Cajamarca, el Se- clusivamente a los gastos por mantenimiento
de máquinas tragamonedas y juegos de casi-
gundo Juzgado Mixto de Cutervo, el Juzgado
no, sin considerar como gastos deducibles to-
Mixto de Yanahuanca-Cerro de Pasco, etc.
dos aquellos que inciden directamente en la
Los magistrados del PJ al declarar fundadas generación del ingreso, tales como gastos de
las demandas de amparo concedieron plazos luz, agua, teléfono, alquiler y mantenimiento
extraordinarios más allá de los contemplados de locales, atención a clientes, etc.
en la ley (entre 15 a 20 años); en unos casos, El TC declaró infundada la demanda pero a
autorizaban el funcionamiento sin licencias o la vez estableció un precedente vinculante,
exigían el otorgamiento por parte de la auto- no sin antes dejar sentado una preocupación:
ridad administrativa; en otros, los magistra- “El TC no puede dejar de expresar su preocu-
dos autorizaban sustraerse al cumplimiento de pación por el hecho de que, según se advier-
obligaciones tributarias, etc. te de los recaudos anexados al escrito presen-
Como se comprenderá, estas resoluciones im- tado con fecha 11 de agosto de 2005 por la
pedían al Ejecutivo cumplir con sus atribucio- propia recurrente, en sede judicial se vienen
nes. Es más, al no existir recurso de agravio dictando sentencias –que han adquirido la ca-
constitucional para sentencias estimatorias, el lidad de firmes– en materia del impuesto a la
TC se veía imposibilitado de intervenir, más explotación de los juegos de casino y máqui-
aún cuando estas resoluciones contravenían nas tragamonedas, que infringen el segundo
abiertamente lo dispuesto en el artículo VI del párrafo del artículo VI del CPConst. y la Pri-
TP del CPConst., en el sentido de que los jue- mera Disposición General de la Ley Orgáni-
ca de este Tribunal, en virtud de los cuales los
ces no pueden dejar de aplicar una norma cuya
jueces y tribunales tienen la obligación de in-
constitucionalidad haya sido confirmada en un
terpretar y aplicar las leyes y toda norma con
proceso de inconstitucionalidad.
rango de ley, y los reglamentos respectivos,
Efectivamente, si la Ley N° 27153 había sido según los preceptos y principios constitucio-
declarada constitucional, con la excepción nales, conforme a la interpretación de los mis-
de los artículos ya comentados, y si estos ar- mos que resulte de las resoluciones dictadas
tículos inconstitucionales fueron sustituidos por este Colegiado en todo tipo de procesos,
por la Ley N° 27796 y adecuados a las exi- bajo responsabilidad” (f. j. 42 de la STC Exp.
gencias constitucionales contemplados en la N° 4227-2005-PA/TC).
Por tal razón sentenció: “Declarar que la pre- esferas de competencia del Ejecutivo; concre-
sente sentencia constituye precedente vincu- tamente los incisos 1 y 9 del artículo 118 así
lante, de conformidad con lo expuesto en el como los artículos 121 y 128 de la Constitu-
f. j. 43, supra). ción. En consecuencia, solicita que se determi-
ne si el PJ tiene la facultad de declarar inapli-
A pesar de que esta sentencia tenía efectos
vinculantes, la mayoría de magistrados del PJ cable normas legales que regulan la actividad
se mostraban renuentes a cumplir con lo orde- de juegos de casinos y máquinas tragamone-
nado por el TC a través de sus sentencias, ra- das, cuya constitucionalidad ha sido ratifica-
zón por la cual, el mismo Órgano de Control da por el TC en reiterados pronunciamientos;
del PJ se vio obligado a intervenir en la con- y que se declare la nulidad de un conjunto de
frontación y disponer lo siguiente: “Que to- resoluciones que habían adquirido la calidad
dos los órganos jurisdiccionales de la Repúbli- de cosa juzgada.
ca, bajo responsabilidad funcional, den cabal Esta demanda ha sido de trascendental impor-
cumplimiento a los precedentes vinculantes tancia porque puso al TC no solo ante el dile-
señalados por el TC en sus sentencias dicta- ma de tener que dirimir entre dos poderes del
das en los Exp. N° 206-2005-PA/TC y Exp. Estado, sino también y sobre todo, ante el di-
N° 4227-2005-PA/TC (…) así como en otras lema de tener que dejar sin efecto un conjun-
materias que tienen el mismo efecto normati- to de resoluciones judiciales que habían adqui-
vo ya fijado o por fijarse” (Res. Jef. N° 021- rido la autoridad de cosa juzgada. Asimismo,
2006-J-OCMA/PJ del 4 de abril de 2006). suponía ir contra una función inherente del PJ
La reacción del Poder Judicial no se dejó es- otorgada, incluso, por la propia Constitución:
perar y al día siguiente el Consejo Ejecutivo la función jurisdiccional.
dispuso que los magistrados judiciales solo es- Tradicionalmente, se ha entendido que las re-
tán sometidos a la Constitución y a la ley, y soluciones del PJ que adquirían la autoridad
que el Estado les garantiza su independencia de la cosa juzgada solo podían ser revisadas
jurisdiccional. y/o modificadas si violaban el debido proceso.
¿Qué curioso, verdad? Que los magistrados Más aún en la actualidad y sobre todo a par-
del PJ que habían declarado su abierto desaca- tir de esta sentencia, se puede dejar sin efecto
to no solo al TC sino a la propia Constitución, por otras causales, tales como violar la doctri-
la invoquen para desconocerla. na jurisprudencial y/o un precedente vincu-
lante del TC.
Esta situación llevó a un fuerte enfrentamiento
a dos poderes del Estado. De un lado, el Poder En consecuencia, la presunta santidad de la
Ejecutivo que quería cumplir su rol de promo- cosa juzgada judicial ya no va más. Se trata
tor y fiscalizador de una actividad económi- ahora de enarbolar la autoridad de cosa juz-
ca como la dedicada a los casinos y, de otro, gada constitucional. El TC ha dejado bien es-
el Poder Judicial que, so pretexto de aplicar el tablecido en esta sentencia que, en materia de
control difuso, disponía que las empresas de- protección de los derechos fundamentales así
dicadas a este rubro, se sustraigan al cumpli- como de la primacía de la Constitución, el PJ
miento de la ley. está subordinado al TC.
Esto conllevó a que el Poder Ejecutivo, a tra- Por ello, frente al frontal emplazamiento he-
vés del Mincetur, acuda al TC e interponga un cho por el Ejecutivo respecto a que se deter-
proceso competencial al PJ. Efectivamente, mine si el PJ, en uso de sus facultades jurisdic-
con fecha 13 de octubre de 2006 la Procurado- cionales, tiene la facultad de inaplicar normas
ra del Mincetur interpuso demanda de conflic- legales dadas por el Legislativo para regular
to de competencias contra el PJ por considerar una determinada actividad económica y cuya
que en sede judicial, se vienen afectando las constitucionalidad ha sido declarada por el
328
UN PUNTO DE QUIEBRE EN EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
TC; el Tribunal se ha pronunciado negativa- ello no ocurrió. Como dice el refrán popular,
mente amparándose en el artículo VI del TP era como pedirle “peras al olmo”.
del CPConst. En ese sentido, ha quedado en
Por ello, el TC se vio en la necesaria y tal vez
cuestión el control difuso que ejercen los jue-
ineludible tarea de hacer, vía interpretación,
ces ya que este no puede estar por encima del
control concentrado. un trabajo de “mutación constitucional” por la
cual haciendo un esfuerzo de exégesis se apar-
Finalmente y como consecuencia de esto, el taba de la interpretación literal.
TC ha anulado una docena de sentencias ju-
diciales que incluso, en algunos casos, habían De esta manera, se creó una causal para la in-
llegado hasta la propia Corte Suprema y que terposición del recurso de agravio constitucio-
tenían, por lo tanto, la autoridad de cosa juz- nal. No se trataba de una mera cuestión de ex-
gada; de otro lado, ha dejado sin efecto hasta quisitez jurídica o del deseo de imponer una
que la Corte Suprema se pronuncie respetan- pretendida supremacía institucional, sino más
do los precedentes, un conjunto de sentencias bien, de una necesidad social que brotaba de
judiciales. la realidad misma y que estaba desbordando el
propio orden jurídico constitucional.
VIII. CREACIÓN DEL RECURSO DE AGRA-
VIO CONSTITUCIONAL A FAVOR DEL La creación de la nueva causal a favor del pre-
PRECEDENTE cedente había recibido la aquiescencia de la
comunidad jurídica. Así, el Consorcio Justi-
Como se comprenderá el TC se encontraba,
cia Viva, a través de un Informe Jurídico ha-
en su rol de guardián de la Constitución, en
bía saludado la decisión del Tribunal, seña-
una encrucijada, toda vez que, no obstante que
lando que la creación del recurso de agravio
había declarado la nulidad de un conjunto de
constitucional garantizaba el respeto de los
sentencias judiciales (todas con nombre pro-
precedentes vinculantes expedidos por el TC
pio) había dado también una sentencia a futu-
y que garantizar el cumplimiento de estos es
ro, al condicionar los efectos de sus sentencia
fortalecer la justicia constitucional y la efec-
para “todas aquellas otras resoluciones judi-
tiva vigencia y supremacía de la Constitución.
ciales que hayan sido dictadas contraviniendo
(Informe Jurídico: “Creación del Recurso de
la STC Exp. N° 0009-2001-AI/TC y el prece-
dente vinculante establecido en la STC Exp. Agravio Constitucional Garantiza el Respeto
N° 4427-2005-AA/TC”. de los Precedentes Vinculantes del Tribunal
Constitucional”, Juan Carlos Ruiz Molleda -
Esta indeterminación no le daba la fuerza sufi- Consorcio Jurídico Justicia Viva).
ciente al TC, máxime cuando el PJ, a través de
su máxima instancia, la Sala Plena de la Cor- IX. LA CURA PEOR QUE LA ENFERMEDAD
te Suprema, lanzó su voz de protesta frente a El TC, con nuevos magistrados, trató de zan-
la sentencia del tribunal que había dejado sin jar este debate con el más infeliz de los resul-
efecto varias de las suyas. Efectivamente, la tados. En lugar de perfeccionar la institución
Sala Plena emitió un pronunciamiento el 22 de ha reculado conciliando con el PJ.
abril de 2007 por el cual manifestaban su enér-
gico rechazo y protesta contra la STC Exp. El 11 de febrero del año en curso el TC en ma-
N° 0006-2006-PC/TC al considerar que afec- yoría ha expedido –como ya se vio–, la STC
taba seriamente la independencia judicial y la Exp. N° 3908-2007-PA/TC por la cual dejan
sin efecto el precedente vinculante estableci-
majestad de la cosa juzgada.
do en la STC Exp. N° 4853-2004-PA/TC en
La solución más salomónica en este caso, dada su f. j. 40. Efectivamente, el TC en mayoría
la magnitud a que había llegado el conflicto, (Vergara Gotelli, Mesía Ramírez, Calle Hayen,
estaba en el Congreso que hubiese reforma- Eto Cruz y Álvarez Miranda) dejan sin efecto
do la Constitución y el CPConst. Sin embargo, el precedente aduciendo que es violatorio de
“
num. 2), del CPConst. (artículo risdiccional para mantener el
... ¿qué pasaría si en
18) y del precedente vinculante una demanda de ampa- equilibrio de las cosas.
de la STC Exp. N° 0024-2003- ro el PJ resuelve que siga En el presente caso, en la
AI/TC que establece los requi- operando una empresa de STC Exp. N° 4853-2004-PA/
sitos y los presupuestos para la casinos que no cuenta con TC que crea el precedente
aprobación de un precedente licencia de funcionamien-
to y, por otro lado, otra vinculante firman seis magis-
vinculante.
sala de la misma Corte trados (Landa Arroyo, Gon-
Por su parte, la minoría (Landa Superior resuelve lo con- zales Ojeda, Alva Orlandini,
Arroyo y Beaumont Callirgos) trario? ¿Cómo se ejecuta- Bardelli Lartirigoyen, Gar-
han sostenido que es falso que ría entonces, dichas sen- cía Toma y Vergara Gotelli);
”
los presupuestos establecidos tencias judiciales? ... en tanto que en la STC Exp.
en la STC Exp. N° 0024-2003- N° 3908-2007-PA/TC que
AI/TC del 10 de octubre de deroga el precedente vincu-
2005 constituyan un precedente vinculante por lante firman cinco magistrados (Vergara
cuanto son obiter dicta y no ratio decidendi. Gotelli, Mesías Ramírez, Calle Hayen, Eto
Cruz y Álvarez Miranda); y dos magistra-
Ya hemos tenido la oportunidad de referirnos
dos (Landa Arroyo y Beaumont Callirgos)
a este aspecto del debate. Consideramos que
emitieron un voto singular.
no era el principal argumento. Es más, ni si-
quiera constituía, strictu sensu, un argumen- Por lo menos, en esto, es saludable la acti-
to valedero ya que, las consideraciones obi- tud coherente del magistrado Landa Arro-
ter dicta de la STC Exp. N° 0024-2003-AI/ yo quien mantuvo su posición, aunque no
TC fueron modificadas y perfeccionadas por con los argumentos deseados; pero por
las consideraciones ratio decidendi de la STC otro lado, es de lamentar el cambio de po-
Exp. N° 3741-2004-AA/TC del 14 de noviem- sición del magistrado –y hoy presiden-
bre de 2005. te– Vergara Gotelli, quien debió siquiera
fundamentarlo.
De manera que, sencillamente, no acertaron
los magistrados en minoría al limitar su opo- 2. El principio de igualdad procesal. Por este
sición en un argumento tan deleznable como principio resulta que, en puridad, la Cons-
el que opusieron. En su lugar, hubieran hecho titución ha consagrado la desigualdad pro-
valer otros argumentos jurídicos que, modes- cesal en el artículo 202, inciso 2 toda vez
tamente, consideramos que los hay y que tie- que solo le está facultado al demandante
nen, por cierto, mayor contundencia y relevan- en un proceso constitucional (hábeas cor-
cia jurídica. Ellos son: pus, amparo, hábeas data y cumplimiento)
llegar hasta el TC, vía recurso de agravio
1. El principio de que en el Derecho, las co-
constitucional, mas no para el demandado,
sas se deshacen así como se hacen. Por
quien solo tiene habilitado dos instancias.
este principio tenemos que, si para apro-
bar el precedente vinculante se requirió de Inicialmente, cuando se trataba de prote-
mayoría calificada (seis magistrados) para ger a los particulares frente al Estado era
derogarlo, debió de contarse con igual nú- comprensible este desequilibrio (el Esta-
mero de magistrados. Se podrá invocar do solamente tenía habilitado dos instan-
que este es un argumento intrascendente cias en tanto que los particulares tres), para
por cuanto cinco votos ya hacen sentencia, compensar la obvia diferencia entre estos
pero tratándose de un precedente vincu- y aquel. El Estado cuando cumplía su fun-
lante que tiene rango normativo se ha de- ción administrativa hacía de juez y parte,
bido preferir sino la unanimidad por lo me- lo que de por sí generaba un desequilibrio;
nos, una mayoría calificada. En todo caso, por su lado, el PJ no siempre actuaba a la
330
UN PUNTO DE QUIEBRE EN EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
demanda de amparo. Tendríamos así, la fi- ejecutaría entonces, dichas sentencias ju-
gura jurídica del amparo contra amparo. diciales? Otro ejemplo: una sala superior
ordena reponer a un trabajador en su cen-
Siendo ello así, quedarían dos posibilida-
tro laboral por cuanto considera que el des-
des: que la nueva demanda de amparo sea
pido ha sido arbitrario y, por lo tanto, se le
desestimada por el PJ, en cuyo caso sí esta-
han violado sus derechos constitucionales;
ría habilitado el recurso de agravio consti-
otra sala, incluso de la misma Corte Supe-
tucional contra lo resuelto por la sala supe-
rior, dispone lo contrario. La pregunta legí-
rior, conforme así lo establecen el artículo
tima es: ¿se le repone o no? Como vemos,
202, inc. 2 de la Constitución, el artículo
este problema no tendría, hasta ahora, so-
18 del CPConst. y el precedente vinculante
lución a la vista.
aprobado en la STC Exp. N° 3908-2007-
PA/TC; o que la nueva demanda de ampa- Se consagraría así, la violación de los ar-
ro sea estimada por el PJ declarándola fun- tículos I y III del Código Procesal Ci-
dada, en cuyo caso no estaría habilitado el vil (CPC) respecto a la tutela jurisdiccio-
recurso de agravio constitucional, convir- nal efectiva y al principio de certidumbre
tiéndose por lo tanto, en cosa juzgada. jurídica, que por mandato del artículo IX
del CPConst. también forman parte de los
De manera que tendremos, en esta última
principios constitucionales.
posibilidad, dos sentencias expedidas por
el mismo órgano jurisdiccional (jerárqui- Finalmente, no estará demás decir que si bien
camente hablando) y que son abiertamen- el CPConst. prevé la figura de derogar un pre-
te contradictorias. Llegamos entonces a la cedente vinculante (artículo VII del TP del
antinomia jurídico-procesal de tener dos CPConst.) debe expresar los fundamentos
sentencias igualmente válidas, expedidas de hecho que motivan la modificación. En
por el mismo órgano jerárquico (sala supe- la sentencia en cuestión (STC Exp. N° 3908-
rior), pero que son absolutamente contra- 2007-PA/TC) no se percibe tal cosa; por el
dictorias. Hemos llegado así a un callejón contrario, se han limitado a exponer los fun-
sin salida, que al parecer no ha sido previs- damentos de derecho en los que, a juicio del
to por los nuevos magistrados del TC. actual TC, consideran que yacen las razones
de la derogación.
Efectivamente, como en nuestro siste-
ma jurídico-procesal está manifiestamen- Pero, en cuanto a los fundamentos de hecho,
te prohibido el tercer amparo dirimente, han debido precisar cuál es la nueva situa-
nos quedamos en la encrucijada de tener ción fáctica producida que ameritaría el cam-
dos sentencias válidas pero contradicto- bio. Han soslayado totalmente este aspecto, a
rias. Por ejemplo, ¿qué pasaría si en una no ser que el TC actual considere como fun-
demanda de amparo el PJ resuelve que siga damentos de hecho la tremenda presión me-
operando una empresa de casinos que no diática ejercida por los supremos del PJ, y es-
cuenta con licencia de funcionamiento y, pecialmente por su presidente, así como por
por otro lado, otra sala de la misma Corte poderosas empresas trasnacionales que operan
Superior resuelve lo contrario? ¿Cómo se en el rubro de casinos y tragamonedas.
332
PRÁCTICA CONSTITUCIONAL
Informe práctico
Informe jurisprudencial
Actualidad constitucional
PRÁCTICA CONSTITUCIONAL
INFORME PRÁCTICO
El principio constitucional
de protección a la familia y
la necesaria protección
de la unión de hecho
Juan Carlos DEL AGUILA LLANOS*
* Egresado de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Asistente de
cátedra del curso de Derecho Civil y miembro del Taller José León Barandiarán de la misma casa de estudios.
336
EL PRINCIPIO CONSTITUCIONAL DE PROTECCIÓN A LA FAMILIA Y LA NECESARIA...
un futuro casamiento entre ellos. Mientras que El matrimonio, por su parte, es aquella institu-
el concubinato propio se configurará cuando ción generada tras una celebración de un acto
hombre y mujer tienen una convivencia esta- jurídico solemne de un hombre y una mujer
ble y se encuentran libres de cualquier impe- que permite la configuración de una sociedad
dimento matrimonial1. Este último es el reco- conyugal, cuyas relaciones tanto patrimonia-
nocido por nuestro ordenamiento como unión les como extrapatrimoniales estarán someti-
de hecho y es el que venimos comentando has- das a una gran gama de regulación. “Celebra-
ta ahora. do el matrimonio, surge de manera inmediata
la relación jurídica matrimonial subjetiva de la
Asimismo, tenemos que la doctrina especia-
cual se determinan los siguientes elementos o
lizada ha considerado que la unión de he-
vínculos personales entre los cónyuges: 1. De-
cho puede distinguirse de la siguiente mane-
rechos: nombre, alimentos, herencia, régimen
ra: concubinato en sentido estricto (propio o
patrimonial familiar, patria potestad y derecho
puro) y concubinato en sentido amplio (im-
real de habitación; 2. Atributos: estado civil,
propio o concubinato adulterino). El primero
nacionalidad, patrimonio y capacidad; 3. De-
de ellos supone que los individuos que con-
beres: fidelidad, cohabitación o vida en común,
forman las uniones de hecho no tienen impe-
asistencia, participación y cooperación en el
dimento alguno para contraer matrimonio, es
gobierno del hogar; 4. Obligaciones: alimen-
decir, se encuentran aptos para asumirlo. En
tos, educación y sostenimiento de la familia”2.
cambio, el segundo caso abarca a aquellas pa-
rejas que no podrían contraer nupcias debido a Si quisiéramos especificar determinadas dife-
que uno de ellos o los dos tiene ya un vínculo rencias entre la unión de hecho y el matrimo-
matrimonial con una tercera persona, o se en- nio podemos encontrar las siguientes:
cuentran impedidos de casarse por cualquier 1. Para que acontezca el matrimonio debe
otra causal. Sin embargo, la Constitución re- realizarse un acto jurídico solemne3 y para
gula el concubinato en sentido estricto, puro que exista un concubinato tan solo es ne-
o propio (STC Exp. N° 06572-2006-PA/TC). cesario ostentar la posesión de dicho esta-
Téngase en cuenta que no puede reconocerse do4. La jurisprudencia indica así que: “para
la existencia de una unión de hecho si la convi- que la unión de hecho surta efectos jurí-
vencia se ha llevado de manera simultánea con dicos debe ser declarada judicialmente, lo
dos personas distintas y en domicilios diferen- cual no se ha verificado en autos desde que
tes, pues en ese caso no se presenta el elemen- la recurrida no se pronuncia sobre ese pun-
to de singularidad, ni tampoco los requisitos to” (Cas. N° 0638-99-Jaén, diario oficial
de permanencia y fidelidad, configurándose El Peruano, 02/01/2002).
ello únicamente como concubinatos impropios 2. El matrimonio genera la configuración de
(Cas. N° 1925-2002-Arequipa, publicada en el una sociedad conyugal; mientras que el
diario oficial El Peruano, 03/11/ 2004). concubinato, no.
1 En palabras de Gustavo A. Bossert y Eduardo A. Zannoni: “el concubinato presenta, como un rasgo que le es característico, la
convivencia, la comunidad de vida entre un hombre y una mujer de manera similar a lo que sucede en el matrimonio, lo cual lo
diferencia de uniones sexuales accidentales sin estabilidad, que no determinan las situaciones de trascendencia jurídica que se
originan en el concubinato”. En: BOSSERT, Gustavo A. y ZANNONI, Eduardo A. Manual de derecho de familia. Astrea, Buenos
Aires, 1980, p. 345.
2 VARSI ROSPLIGLIOSI, Enrique. Divorcio, filiación y patria potestad. Grijley, Lima, 2004, p. 6.
3 “Para que el matrimonio pueda ser contraído válida y lícitamente es preciso que los contrayentes reúnan determinados requisitos,
cuyo objeto es garantizar en lo posible el cumplimiento de los fines de aquel, la libertad del consentimiento con que se realiza, la
sanidad de la raza, el respeto a fundamentales principios éticos y la estabilidad del organismo social”. En: CORNEJO CHÁVEZ,
Héctor. Derecho familiar peruano. Gaceta Jurídica, Lima, 1999, p. 125.
4 Cuando hablamos de posesión de estado, hacemos referencia a actuar como casados teniendo una convivencia estable y reco-
nocida socialmente.
3. Los hijos nacidos dentro del matrimonio 2. En ambos casos, el hombre y la mujer ge-
son denominados hijos matrimoniales; y neran entre ellos un patrimonio y se apo-
los nacidos dentro del concubinato, hijos yan mutuamente durante el tiempo que
extramatrimoniales. dura la unión.
4. El concubinato puede concluirse por sim- 3. Existe la necesidad de que se protejan los
ple acuerdo entre los concubinos o por de- intereses familiares en ambas situaciones.
cisión unilateral de uno de ellos; mientras
4. En ambos se presentan conflictos que ne-
que el matrimonio, solo por el divorcio ya
cesitan recibir una solución por parte de la
sea vía judicial, notarial o municipal.
legislación.
5. El reconocimiento del estado convivencial
Una breve observación de estas diferencias y
origina una sociedad de bienes que se su-
semejanzas, podría permitir afirmar que una y
jeta al régimen de sociedad de ganancia-
otra no distan tanto como aparentan; sin em-
les, no pudiendo hacerse valer este último
bargo, la gran diferencia radica en los dere-
derecho mientras no se obtenga el recono-
chos que ostentan los concubinos y los cónyu-
cimiento del estado convivencial. Al no
ges y en la privilegiada regulación que ostenta
existir matrimonio no puede hablarse de
el matrimonio frente al concubinato.
bienes comunes (Exp. N° 1347-98, Sala de
Familia). V. LOS PROBLEMAS QUE ENFRENTA LA
UNIÓN DE HECHO
6. Para que la unión de hecho origine una so-
ciedad de bienes sujeta al régimen de so- Los derechos que nuestro Código Civil otorga
ciedad de gananciales, debe haber sido a los concubinos son realmente pocos, deján-
voluntariamente realizada por varón y dose de lado muchos otros, tantos que si pro-
mujer libres de impedimento matrimo- cedemos a analizar todo lo que los cónyuges
nial y por un plazo no menor de dos años sí pueden realizar al tener un derecho subje-
contínuos (Exp. N° 477-93, 10/06/1994); tivo reconocido en la legislación, encontrare-
mientras que en el caso del matrimonio, mos notable diferencia con los derechos otor-
el régimen de sociedad de gananciales gados a los concubinos.
surge desde el momento de la celebra- Como bien sabemos, dentro del Derecho de
ción de las nupcias.
Familia existen un sinnúmero de situaciones
Estas diferencias son solo algunas de las que que se encuentran reguladas. Tenemos el caso
se observan entre el matrimonio y el concubi- de adopciones, alimentos, patrimonio familiar
nato. Sin embargo, no podemos dejar de men- entre otras situaciones que tienen que ver con
cionar que, como en muchas comparaciones la vida de la familia y su generación, las cuales
que puedan realizarse, tal como existen dife- han permitido el reconocimiento de derechos
rencias también pueden encontrarse semejan- como el exigirse alimentos, el tener la capaci-
zas. Entre ellas tenemos las siguientes: dad de adoptar o de establecer un patrimonio
familiar escogiendo a sus beneficiarios, entre
1. A partir de ambos llegan a generarse nue-
muchos más.
vas familias, conformadas por padre y ma-
dre e hijos, inclusive familias en las que no Cada uno de estos derechos ha sido concedi-
existen hijos, por lo que ambas se encuen- do a los cónyuges por el Código Civil. Así te-
tran protegidas por la Constitución a través nemos, por ejemplo, que el artículo 474 del
del principio constitucional de protección mencionado Código5 establece que los cónyu-
de la familia. ges pueden exigirse recíprocamente alimentos.
5 Artículo 474 del Código Civil: “Se deben recíprocamente: 1. Los cónyuges. 2. Los ascendientes y descendientes. 3. Hermanos”.
338
EL PRINCIPIO CONSTITUCIONAL DE PROTECCIÓN A LA FAMILIA Y LA NECESARIA...
Además, respecto a la posibilidad de que se del otro, pues así lo establece expresamente
otorgue patrimonio familiar, el Código ha dis- el ya mencionado artículo 495 del Código Ci-
puesto en el artículo 4936 que los cónyuges vil al indicar que solo podrán ser beneficiarios
pueden constituirlo sobre los bienes de su pro- los cónyuges, los hijos y otros más entre los
piedad y sobre los bienes de la sociedad si así que no se encuentran los concubinos. ¿Acaso
lo acuerdan, pudiendo ser considerados como el fundamento de la institución del patrimonio
beneficiarios los propios cónyuges. En cuanto familiar no es el proteger a la familia?, ¿esta
a las posibilidades de adopción, en el artículo regulación no impedirá que dentro de un con-
382 del Código7 se señala que los cónyuges cubinato de años, en el que se haya adquiri-
sí pueden adoptar de manera conjunta. Final- do una serie de bienes, no pueda un concubi-
mente, en materia de sucesiones, se les reco- no constituir patrimonio familiar a favor del
noce a los cónyuges el derecho de herededar otro?, ¿esto no es realmente ilógico?
entre sí conforme lo establece el artículo 816
En el caso de la adopción acontece algo simi-
del Código8.
lar. Este mecanismo de creación de filiación
Ahora bien, ¿tendrán los concubinos estos de- puede ser accionado por personas solteras, por
rechos?, ¿podrán establecer patrimonio fa- cónyuges, pero ¿podrán los concubinos? El ar-
miliar?, ¿pueden ser beneficiarios?, ¿pueden tículo 382 del Código antes citado no hace más
adoptar de manera conjunta?, ¿heredar entre que mostrarnos la dura realidad. Los concu-
sí?, ¿exigirse alimentos durante el concubi- binos no pueden adoptar de manera conjunta,
nato? Lastimosamente cada una de estas pre- solo los cónyuges lo harán. No comprendemos
guntas son negativas de acuerdo con el Códi- la decisión del legislador en este aspecto. Inclu-
go Civil. sive las personas que viven solas y no son casa-
dos sí pueden realizarlo, pero los concubinos,
El constituir patrimonio familiar, permite que
pese a que viven juntos y que crean un ambien-
determinados bienes se extraigan del comer-
te familiar, no. Se prefiere otorgar el cuidado
cio para ser empleados únicamente a favor de
de un menor a una sola persona para permi-
ciertos beneficiarios, los cuales necesariamen-
tir el surgimiento de una familia monoparental,
te se encontrarán dentro de la familia del cons-
antes que permitir que dos personas que han
tituyente o constituyentes. Responde pues a
convivido durante mucho tiempo y que ya han
un interés familiar el otorgarlo, y no a tácti-
creado una familia y actúan como tales, puedan
cas evasivas de impedir la cobrabilidad de un
otorgar el calor de un padre y una madre a un
crédito. Eso es lo que realmente le otorga im-
menor. Eso es realmente contradictorio.
portancia9. Pese a ello, las familias generadas
dentro del concubinato no cuentan con dicho Ni qué decir en el caso de los derechos suce-
beneficio ya que los concubinos no pueden sorios. A los concubinos también les es esqui-
constituir de manera conjunta dicho patrimo- vo estos derechos los cuales de acuerdo al Có-
nio, ni tampoco pueden ser beneficiarios uno digo Civil le son propios a los parientes del
6 Artículo 493 del Código Civil: “Pueden constituir patrimonio familiar: 1. Cualquier de los cónyuges sobre bienes de su propie-
dad. 2. Los cónyuges de común acuerdo sobre bienes de la sociedad. 3. El padre o madre que haya enviudado o se haya divor-
ciado, sobre sus bienes propios. 4. El padre o madre solteros sobre bienes de su propiedad. 5. Cualquier persona dentro de los
límites en que pueda donar o disponer libremente en testamento”.
7 Artículo 382 del Código Civil: “Nadie puede ser adoptado por más de una persona, a no ser por los cónyuges”.
8 Artículo 816 del Código Civil: “Son herederos del primer orden, los hijos y demás descendientes; del segundo orden, los padres
y demás ascendientes; del tercer orden, el cónyuge; del cuarto, quinto y sexto órdenes respectivamente, los parientes colatera-
les del segundo, tercero y cuarto grado de consanguinidad. El cónyuge también es heredero en concurrencia con los herederos
de los dos primeros órdenes indicados en este artículo”.
9 “El patrimonio posee como finalidad el asegurar a la familia un patrimonio que sea intangible por los mismos que los constituyan,
o que gocen de sus frutos, colocando así el destino de los frutos al beneficio de la familia”. En: MESSINEO, Francesco. Manual
de Derecho Civil y Comercial. Tomo III, Ediciones Jurídicas Europa-América, Buenos Aires, 1954, p. 109. Citado por GALLEGOS
CANALES, Yolanda. Manual de Derecho de Familia. Juristas, Lima, 2008, p. 437.
causante y también a su cónyuge quien en au- recíprocos una serie de sujetos entre los que
sencia o concurrencia de hijos o padres del no se encuentran los concubinos.
causante, tendrá derecho a heredar exclusiva-
Estas son algunas muestras de la difícil situa-
mente con estos. No se comprende el porqué
ción en que se encuentran los concubinos ante
de no acceder a que los concubinos puedan he-
la regulación establecida en el Código Civil,
redar. Esto no hace más que abrir la posibili-
hemos querido presentarlas para que sean mo-
dad de que existan casos en que en una re-
tivo de estudio y reflexión.
lación concubinaria de un largo tiempo de
duración, dentro de la cual se hayan adquiri- NOTAS FINALES
do bienes en conjunto y compartido una serie
de experiencias propias de un ambiente fami- Si bien nuestra Constitución Política de 1993
liar, tras la muerte de uno de los concubinos inició el camino del cambio hacia una nue-
el otro no pueda tener expectativa sobre los va concepción de familia, estos que se obser-
bienes que en vida el causante compartió con van en el Código Civil la estancan en la ante-
él. Permitiéndose, en cambio, que una rela- rior Constitución, pretendiendo conservar las
ción matrimonial resquebrajada, después de grandes diferencias entre el concubinato y el
estar por más de veinte años separados de he- matrimonio, sin tener en cuenta que a partir
cho, tras la muerte de uno de los cónyuges el de ambas surge lo que se desea proteger: la
otro tenga pleno derecho a herederar sus bie- familia.
nes. Se alega aquí la existencia de una fami- No pretendemos igualar la regulación entre
lia. ¿Qué acaso eso no acontece también en el el concubinato y el matrimonio, pues enten-
concubinato? demos que son dos cuestiones distintas, sin
Para finalizar, no podemos dejar de observar embargo, consideramos que los derechos sus-
el tema de los alimentos entre los concubi- tanciales que hemos mencionado y otros que
nos. Como mencionamos, puede exigirse el analizaremos en trabajos posteriores deben ser
pago de una pensión alimenticia a aquel que reconocidos a los concubinos. Estamos segu-
unilateralmente optó por terminar con el con- ros que esta labor será ardua, pero no esquiva-
cubinato. Sin embargo, ¿pueden exigirse ali- remos el reto y la estudiaremos con el objetivo
mentos pese a que aún se mantenga el con- de modificar la concepción que tienen los le-
cubinato? Algunos tal vez pensarán que eso gisladores sobre el concubinato.
no será necesario, pues se encontrarán con- No negamos que debe realizarse la promoción
viviendo y ha de suponerse que mientras al matrimonio tal como ha quedado estable-
permanezcan juntos, continuarán apoyán- cido también en la Constitución otorgándo-
dose mutuamente. Lastimosamente eso, en se, como lo indica la doctrina10, mayores car-
algunas ocasiones, no sucede y es allí don- gas legales al concubinato; sino que creemos
de entra el juego la posibilidad de demandar- que no debe cerrarse los ojos ante esta nueva
se alimentos mutuamente. Pese a este inte- realidad, más bien debe pugnarse por una ma-
rés, nuestra legislación también le es esquiva yor apertura de conceptos que permitan otor-
a los concubinos al indicarse en el artículo gar una real protección a la familia que surge
474 del Código Civil, que se deben alimentos del concubinato.
10 PLÁCIDO V., Alex. “Consecuencias de la probanza de la unión de hecho. Efectos personales y patrimoniales”. En: Actualidad Ju-
rídica. Gaceta Jurídica, Lima, marzo de 2005, p. 50.
340
PRÁCTICA CONSTITUCIONAL
INFORME JURISPRUDENCIAL
* Asistente del Área de Derecho Constitucional de Justicia Viva, Instituto de Defensa Legal.
establecer sus reglas, logrando superar este establece el artículo 71 del Código Procesal
vacío normativo. Constitucional, en el proceso de cumplimiento
En el artículo 49 del Código Procesal Consti- se admitirá el desistimiento únicamente cuan-
tucional1 se establece que, tanto en los proce- do la pretensión esté dirigida a cuestionar ac-
sos de amparo como en los procesos de hábeas tos administrativos de carácter particular”4. En
data, resultan improcedentes las figuras jurí- este caso, el único requisito que exige la nor-
dicas del abandono del proceso, así como la ma es que el desistimiento esté relacionado a
reconvención de este. Sin embargo, la figura discutir actos administrativos específicos, que
del desistimiento si está permitida, siempre y afectan solo al recurrente que se desiste.
cuando, se cumpla con los requisitos previs- Del mismo modo, si bien el Código Proce-
tos en el artículo 37 del Reglamento Norma- sal Constitucional no ha previsto de mane-
tivo del Tribunal Constitucional2. Así, se ha ra expresa la posibilidad del desistimiento en
expresado jurisprudencialmente que las for- el proceso de hábeas corpus, este ha sido de-
malidades requeridas en el artículo antes men- sarrollado en la jurisprudencia del Tribunal
cionado, son exigibles a todo proceso consti- Constitucional. Así, se considera que sí resul-
tucional, como podemos ver a continuación: ta viable la procedencia del desistimiento en
“[E]l pedido del desistimiento en tanto for- aplicación análoga de lo dispuesto en las nor-
ma especial de conclusión del proceso está mas referidas al proceso de amparo (artículo
sujeto a una serie de formalidades, siendo 49) y al proceso de cumplimiento (artículo
una de ellas, que el escrito que lo contiene 71), antes mencionadas. Siendo que, el TC en
debe precisar su contenido y alcance, lega- la STC Exp. N° 03334-2008-PHC/TC, funda-
lizando su firma el proponente ante el se- mento jurídico 2, expresó:
cretario respectivo. Al respecto, el artículo “Que si bien el Código Procesal Constitu-
37 del Reglamento Normativo del Tribunal cional no ha previsto de manera expresa la
Constitucional señala [que] ‘para admitir a posibilidad del desistimiento en el proce-
trámite el desistimiento debe ser presen- so de hábeas corpus, este Tribunal consi-
tado por escrito con firma legalizada ante dera que sí resulta viable la procedencia
el secretario relator del Tribunal Constitu- de dicha institución en aplicación análo-
cional, notario o, de ser el caso, el direc- ga de lo dispuesto en las normas referi-
tor del penal en el que se encuentre reclui- das al proceso de amparo (artículo 49) y
do el solicitante’. En la misma línea este al proceso de cumplimiento (artículo 71).
Tribunal precisa que si se trata de perso- Sin embargo, para establecer las clases de
nas que se encuentran fuera del territorio desistimiento y precisar sus efectos, este
de la República deben acudir a las auto- Tribunal advierte una deficiencia en la re-
ridades respectivas a afectos del cumpli- gulación, por lo que considera que resulta
miento de la formalidad exigida para el pertinente acudir a las normas contenidas
desistimiento”3. en los Códigos Procesales afines a la ma-
Así también, el desistimiento procede en el teria discutida, siempre que no contradigan
proceso de cumplimiento “(...) conforme lo los fines de los procesos constitucionales y
342
LA FIGURA PROCESAL DEL DESISTIMIENTO EN LOS PROCESOS...
sea pertinente para la solución del caso (ar- También, con relación a este artículo, el Tri-
tículo IX del Título Preliminar del Código bunal Constitucional en su jurisprudencia ha
Procesal Constitucional)”. llegado a decir que “(…) tal como se estable-
ce en el Título XI –Formas Especiales de Con-
En esta cita se explica que si bien no se había
clusión del Proceso– del CPC, el desistimien-
previsto en el cuerpo normativo del Código
to es una institución que puede ser aplicada en
Procesal Constitucional el desistimiento en el
los procesos constitucionales. Conforme a lo
proceso de hábeas corpus, no quiere decir que
establecido por el artículo 37 del Reglamento
no se pueda dar, por lo que mediante su juris-
Normativo del Tribunal Constitucional y el ar-
prudencia ha llenado este vacío, permitiendo
tículo 341 del CPC, aplicable supletoriamen-
que las normas que lo regulan en dicho Códi-
te (…)”6.
go y en otros cuerpos legales se puedan apli-
car supletoriamente, regulando la figura jurí- En el CPC podemos encontrar un conjunto
dica dentro del proceso de hábeas corpus. De de artículos que desarrollan la figura proce-
la misma forma, el TC ha explicado que el de- sal del desistimiento en el proceso civil. Es-
sistimiento de la pretensión en el proceso de tas reglas como ya hemos hecho mención,
hábeas corpus no produce los efectos de cosa también se aplican al proceso constitucional
juzgada, sino simplemente da por desistida la de manera supletoria. Los artículos que enu-
pretensión del accionante. Esto es por la im- meraremos a continuación serán luego desa-
portancia y trascendencia del objeto de protec- rrollados y relacionados a la figura del de-
ción del hábeas corpus5. sistimiento en el proceso constitucional; se
encuentran en el Título XI del CPC, deno-
II. EL CÓDIGO PROCESAL CIVIL minado Formas Especiales de Conclusión
En el artículo IX del Título Preliminar del Có- del Proceso, siendo el desistimiento una de
digo Procesal Constitucional (CPConst.) con- estas formas. Ellos son:
templa la posibilidad de que se aplique suple- • Artículo 340.- Clases de desistimiento
toriamente el Código Procesal Civil (CPC),
siempre que la norma a la que se recurra no • Artículo 342.- Oportunidad
contravenga los fines de los procesos constitu- • Artículo 343.- Desistimiento del proceso o
cionales y sea pertinente para la solución del del acto procesal
caso.
• Artículo 344.- Desistimiento de la pretensión
“Artículo IX.- Aplicación supletoria e
integración • Artículo 345.- Desistimiento de pretensión
no resuelta
En caso de vacío o defecto de la presente
ley, serán de aplicación supletoria los Có- III. CLASES DE DESISTIMIENTO EN LOS
digos Procesales afines a la materia discu- PROCESOS CONSTITUCIONALES
tida, siempre que no contradigan los fines Según lo expresado por el Tribunal Constitu-
de los procesos constitucionales y los ayu- cional en la STC Exp. N° 03334-2008-PHC/
den a su mejor desarrollo. En defecto de TC (fundamento jurídico 3):
las normas supletorias citadas, el juez po-
drá recurrir a la jurisprudencia, a los prin- “[E]l artículo 340 del Código Procesal
cipios generales del Derecho Procesal y a Civil establece que el desistimiento pue-
la doctrina”. de ser: i) Del proceso o de algún acto
procesal, y ii) De la pretensión. Que, asi- sino sobre la extinción de la relación jurídico-
mismo, dicho cuerpo legal señala que el procesal como consecuencia de la renuncia a
desistimiento del proceso lo da por con- seguir continuando con la secuela y desarrollo
cluido sin afectar la pretensión (artículo del proceso”7.
343), mientras que la resolución que Esta forma excepcional de conclusión de la
aprueba el desistimiento de la pretensión, controversia no puede excluir la posibilidad de
produce los efectos de una demanda in- que la persona afectada pueda interponer una
fundada con la autoridad de la cosa juzga- demanda posterior debido a que no se está ante
da (artículo 344)”. el desistimiento de la pretensión, lo cual deja
Entonces y siguiendo lo antes citado, el ar- abierta la posibilidad de que se pueda plantear
tículo 340 del Código Procesal Civil, que debe otro proceso en busca de lograr la pretensión8.
ser leído en concordancia con el artículo IX De la misma forma, el Dr. Giovanni Priori ex-
del Título Preliminar del Código Procesal plica que “(…) el desistimiento del proceso es
Constitucional, señala: considerado como una renuncia, no al proce-
so –en tanto que ya se inició– sino a continuar
“Artículo 340.- Clases de desistimiento con él. Es decir, finalmente lo que está hacien-
El desistimiento puede ser: do es declarar su voluntad de no querer conti-
nuar ejerciendo su derecho de acción”9.
1. Del proceso o de algún acto procesal; y
Sobre la oportunidad de realizar este acto de
2. De la pretensión”. renuncia por parte del demandante es sola-
Respecto de lo anotado, de conformidad con mente posible hasta antes de que se dicte la
el Código Procesal Civil, existen tres formas resolución final. Esto se puede concluir si se-
de desistimiento: desistimiento del proceso, guimos lo dispuesto en el Código Procesal Ci-
desistimiento del acto procesal y desistimien- vil, cuerpo normativo que se aplica supletoria-
to de la pretensión. Estas serán desarrolladas a mente en los procesos constitucionales, que en
continuación: su artículo 345 expresa:
“Artículo 345.- Desistimiento de preten-
1. Desistimiento del proceso
sión no resuelta
El desistimiento del proceso deja intacta la
pretensión, para que esta se pueda hacer valer El titular de una pretensión no resuelta en
en un proceso posterior. Mediante esta forma primera instancia, puede desistirse de la
de desistimiento, el actor renuncia a la posibi- misma antes que el proceso sea decidido
lidad de continuar con el proceso. Lo mismo por el superior”.
explica el Dr. Rioja Bermúdez sobre esta for- Asimismo, sobre las características y formali-
ma de conclusión del proceso, cuando expresa dades del desistimiento, este debe de realizar-
que: “Lo que se renuncia no es al proceso por se de manera expresa y por escrito, debiéndose
cuanto constituye la manifestación pública de cumplir con todas las formalidades exigidas.
la potestad del Estado de resolver un conflic- Para este mismo punto debemos de dirigirnos
to de intereses, sino a la continuación del mis- al CPC, que en su artículo 341, en lo referi-
mo la cual es declarada por el juez, no existe, do a los aspectos formales del desistimiento,
por lo tanto, una declaración sobre el fondo menciona:
7 RIOJA BERMÚDEZ, Alexander. Código Procesal Constitucional comentado. Homenaje a Domingo García Belaunde. Adrus,
Lima, 2009, p. 589.
8 STC Exp. Nº 6730-2006-PA/TC. f. j. 5.
9 PRIORI POSADA, Giovanni. “Formas autocompositivas de conclusión del proceso en el Código Procesal Civil”. En: Proceso &
Justicia, PUCP, Lima, 2001, p. 39.
344
LA FIGURA PROCESAL DEL DESISTIMIENTO EN LOS PROCESOS...
relación procesal. El desistir o renunciar a la Siguiendo lo expuesto por el artículo del Có-
pretensión afecta el fondo del proceso, ya que digo Procesal Civil, tenemos que “este tipo de
no podrá ser objeto de un nuevo proceso por desistimiento es una renuncia a la pretensión
parte del sujeto que desistió del derecho sus- procesal, la misma que se constituirá en una
tancial, generando la figura jurídica de la cosa forma de renuncia al derecho sustantivo discu-
juzgada12. tido en el proceso en aquellos casos en los que
la pretensión se sustente en un derecho efec-
Este acto de renuncia a la pretensión del liti- tivamente existente”13. En efecto, el deman-
gio, que es propuesta por el demandante, no dante al renunciar a la pretensión en un pro-
necesita de la conformidad del demandado, ceso, este concluye y se configura la figura de
como ya habíamos enunciado. Esto es porque la cosa juzgada; la cual importa el derecho a
la pretensión al ser desistida por aquel ya no no ser juzgado dos veces por el mismo funda-
puede volver a ser invocada en una nueva rela- mento (ne bis in idem), derecho que posee una
ción procesal. Según el artículo 344 del CPC, doble dimensión: una material o sustantiva
esto es: que garantiza no ser sancionado dos o más ve-
“Artículo 344.- Desistimiento de la pre- ces por la infracción de un mismo bien jurídi-
tensión co (identidad de sujeto, hecho y fundamento);
y otra procesal o formal que garantiza que una
La resolución que aprueba el desistimien- persona no sea sometida a juzgamiento dos o
to de la pretensión, produce los efectos de más veces por un mismo hecho14.
una demanda infundada con la autoridad
de la cosa juzgada. Este desistimiento no Asimismo, el Dr. Prieto Castro explica que la
requerirá la conformidad del demandado, “(...) renuencia a la pretensión del actor (y res-
debiendo el juez revisar únicamente la ca- pectivo objeto del proceso) es una manifesta-
pacidad de quien lo realiza y la naturale- ción formulada por este, con la que él quiere
za del derecho que sustenta la pretensión, argüir que hace dejación de dicha pretensión,
teniendo en cuenta lo dispuesto sobre la la abandona o se desentiende de ella, en todo o
improcedencia del allanamiento en lo que en parte, bien sea porque estime que no exis-
corresponda. te o porque sea infundada, o por mediar una
causa jurídica moral o cualquier subyacen-
Si el desistimiento no se refiere a todas las te”15. Como bien lo explica Prieto Castro, este
pretensiones o si solo es deducido por uno “abandono” de la pretensión es una expresión
de los demandantes, el proceso continuará de la voluntad del recurrente que por diversas
respecto de las pretensiones y personas no razones decide dar por concluido el proceso
comprendidas en él. En este último caso, y de la misma forma, terminar la persecución
debe tenerse presente lo dispuesto sobre li- del objeto en litigio, ya que el renunciar a la
tisconsorcio necesario. pretensión en un proceso, impide que se vuel-
va a exigir en otro proceso.
El desistimiento de la pretensión no obs-
ta el trámite de la reconvención, que con- Debemos de recalcar que la renuncia de la
tinuará ante el mismo juez, cualquiera que pretensión en un proceso surte efectos simi-
fuese su cuantía”. lares que una sentencia que resuelve declarar
12 “Mediante la garantía de la cosa juzgada se instituye el derecho de todo justiciable, en primer lugar, a que las resoluciones que
hayan puesto fin al proceso judicial no puedan ser recurridas mediante nuevos medios impugnatorios, ya sea porque estos han
sido agotados o porque ha transcurrido el plazo para impugnarla; y, en segundo lugar, a que el contenido de las resoluciones que
hayan adquirido tal condición, no pueda ser dejado sin efecto ni modificado, sea por actos de otros poderes públicos, de terceros
o, incluso, de los mismos órganos jurisdiccionales que resolvieron el caso en el que se dictó”. En: STC Exp. N° 04587-2004-AA/
TC, ff. jj. 36-45.
13 PRIORI POSADA, Giovanni. Ob. cit., p. 40.
14 STC Exp. N° 04900-2006-PHC/TC, f. j. 4.
15 PRIETO CASTRO Y FERNÁNDEZ, Leonardo. Derecho Procesal Civil. Vol. 1, tercera edición, Tecnos, Madrid, p. 222.
346
LA FIGURA PROCESAL DEL DESISTIMIENTO EN LOS PROCESOS...
derechos fundamentales; 2) Por el rol del juez, Asimismo, se entiende que el desistimiento
porque el control de la actuación de las par- es una declaración de voluntad que busca po-
tes por parte del juez es mayor en los procesos ner fin a la relación procesal sin una senten-
constitucionales; 3) Por los principios orienta- cia sobre el fondo de la controversia, siendo la
dores, pues si bien es cierto que los principios declaración expresa de voluntad un requisito
son compartidos por ambos procesos, en los para la procedencia del desistimiento. Esta fi-
constitucionales su exigencia es fundamental gura jurídica como manifestación de voluntad
e ineludible para el cumplimiento de sus fines; se debe de hacer libremente, de forma expre-
y, 4) Por su naturaleza, pues a diferencia de sa y específica. Debe de expresar la voluntad
los ordinarios, los constitucionales son proce- de la parte. De la misma forma, este desisti-
sos de tutela de urgencia”19. miento solo procede en beneficio del deman-
dante, pues es quien inicia el proceso por ver-
Sin embargo, téngase en cuenta que en el ar-
se afectado o en busca que se le restablezcan
tículo III del Título Preliminar del Código
sus derechos.
Procesal Constitucional, se establece en el
segundo párrafo que: “El juez y el Tribunal El Tribunal Constitucional, en repetidos pro-
Constitucional tienen el deber de impulsar de nunciamientos, ha establecido la procedencia
oficio los procesos, salvo en los casos expresa- del desistimiento en los procesos constitucio-
mente señalados en el presente Código”. Este nales, al resolver que:
artículo explica que el juez y los magistrados
“El desistimiento es la declaración expresa
constitucionales deben impulsar de oficio los
que realiza el demandante respecto de su
procesos constitucionales porque así lograrán
pretensión, por lo que una vez efectuada
cumplir con los fines de estos. Pero al mismo
mal podría esta parte recurrir nuevamente
tiempo, este artículo establece excepciones
ante la instancia judicial para solicitar un
para su aplicación, las cuales están estipula-
derecho del cual ya renunció.
das de manera expresa en el Código Procesal
Constitucional, en este caso el desistimiento, El desistimiento en los procesos de ampa-
el cual está regulado en el artículo 49 de dicho ro y hábeas data está permitido, así lo es-
cuerpo normativo. tablece el artículo 49 del Código Procesal
Constitucional, mas en el caso del proceso
En efecto, “(…) ante la trascendencia de la
de cumplimiento solamente ha de admitir-
pretensión discutida, no se admite el abando-
se cuando se refiera a actos administrati-
no”20, ya que el desconocimiento de la protec-
vos de carácter particular”22.
ción de los derechos de la persona es un aten-
tado a la Constitución y al orden democrático Entonces, el desistimiento no se presume y
que a todos interesa. Pero el desistimiento sí solo comprende a quien lo propone, por lo que
procede en los procesos constitucionales ya las formalidades exigidas deben ser efectua-
que está permitido. Esto sucede porque “(…) das por el propio accionante, y que si se tratare
si bien se admite una especial relevancia en el de demandas o escritos que han sido presenta-
objeto del proceso constitucional, ello no ha- das por terceras personas como frecuentemen-
bilita a constreñir la voluntad del demandante te ocurre en el proceso de hábeas corpus, dicha
para que continue con el proceso”21. formalidad debe ser realizada por el propio
348
LA FIGURA PROCESAL DEL DESISTIMIENTO EN LOS PROCESOS...
favorecido y no por otra persona, salvo se en- y al juez encargado del litigio constitucional
cuentre debidamente facultada para ello. Esto se ocupe de revisar únicamente la capacidad
mismo lo expresa el Tribunal Constitucional, de quien lo realiza y la naturaleza del dere-
cuando dice además: cho que sustenta la pretensión, ya que sin el
“La exigencia de esta formalidad se en- cumplimiento de estas exigencias se puede
cuentra justificada en la posibilidad de lo- afectar el derecho a la tutela procesal efecti-
grar la tutela efectiva del derecho involu- va (artículo 139, inciso 3 de la Constitución)
crado y ante la eventualidad de que tales de las partes dentro del litigio y desnatura-
pedidos sean presentados por terceras lizar la razón de ser de los procesos consti-
personas con intereses particulares, inclu- tucionales24. Estos requisitos formales25, que
so en algunos casos con resistencia o des- son deberes para los juzgadores, son de vi-
conocimiento del propio beneficiario23”. tal importancia si entendemos las finalidades
de los procesos constitucionales, que son “la
Por ello, el desistimiento es una manifestación protección de los derechos fundamentales y
clara de la voluntad del recurrente, el cual no garantizar la efectividad del principio de su-
se puede limitar, tanto así que el mismo acto premacía constitucional son la finalidad de
no requiere de la conformidad del demanda- los procesos constitucionales, como lo señala
do. Si entendemos que este es el único que co- el artículo II del Título Preliminar del Código
noce a ciencia cierta si desde la interposición Procesal Constitucional”26.
de la demanda hasta el acto de desistimiento,
se han generado cambios en la causa preten- CONCLUSIONES
di o en el mismo proceso. Además, el desisti- El desistimiento es el apartamiento o la renun-
miento es una forma de renuncia o abandono cia voluntaria y expresa que pueden hacer las
del proceso, el cual es realizado por voluntad partes, sea de un acto procesal, del proceso o
propia del demandante y de manera expresa. de la pretensión. Este no se presume y ade-
Esto último evita que el juez constitucional se más, es incondicional y solo perjudica a quien
vea obligado de acatar el mandato del princi- lo plantea. Se entiende que es un acto de vo-
pio de impulso de oficio, que lo obliga a conti- luntad del propio demandante, quien por moti-
nuar e impulsar el proceso, aun si este presen- vos diversos, desea renunciar al acto procesal,
ta la inacción de las partes del litigio, porque al proceso o a la pretensión.
este principio se activa cuando existe inacción
de las partes de la relación procesal, lo que ge- Asimismo, hemos mencionado que el desis-
nera el abandono del proceso. Esto no suce- timiento es un acto procesal válido dentro de
de con el desistimiento, porque este es un acto los procesos constitucionales. El cual está de-
procesal que se realiza de manera legítima, y sarrollado por el Código Procesal Constitucio-
manifiesta los deseos de la parte activa dentro nal, supletoriamente por el Código Procesal
del proceso. Civil y también por la jurisprudencia del Tri-
bunal Constitucional.
Además, el Tribunal Constitucional, así como
la normativa relacionada a esta institución ju- De la misma forma hemos desarrollado las
rídica, avalan esta manifestación de libre al- tres clases de desistimiento (de un acto pro-
bedrío dentro del proceso constitucional, solo cesal, del proceso y de la pretensión) que se
exigiendo que se cumplan las formas de este encuentran en nuestra legislación, y que son
aplicables a los procesos constitucionales. Es- También, hemos mencionado que el desisti-
tas tres formas de desistimiento pueden sinte- miento al ser un acto de voluntad de la par-
tizarse en: te procesal que inicia el litigio y cumpliendo
• El desistimiento de un acto procesal con- con las formalidades exigidas por la normati-
siste en dejar sin efecto, por renuncia ex- va, no desnaturaliza los fines de los procesos
presa, un recurso u otro medio impugna- constitucionales. Y si bien el desistimiento es
torio, cuestión probatoria, excepción o una forma de renuncia o abandono del proce-
defensa previa. so, este es realizado por voluntad propia del
recurrente y de manera manifiesta. Esto últi-
• El desistimiento del proceso deja intacta la mo evita que el juez constitucional aplique el
pretensión que puede hacerse valer en un principio de impulso de oficio, que lo obliga
proceso posterior. a continuar e impulsar el proceso, aun si este
• El desistimiento de la pretensión tiene dos presenta la inacción de las partes del litigio,
consecuencias muy importantes: primero, porque se entiende que la inacción de las par-
el demandante se aparta del proceso y lue- tes, en especial del recurrente, genera un aban-
go esto significa que renuncia a la petición dono. Esto no se suscita con el desistimiento
sobre el fondo del litigio. Es decir, pone que es un acto procesal que se realiza de ma-
término a la relación procesal e impide su nera expresa y manifiesta los deseos de la par-
formulación en un nuevo proceso. te activa del proceso.
350
PRÁCTICA CONSTITUCIONAL
ACTUALIDAD CONSTITUCIONAL
* Director de Imagen del Equipo de Derecho Constitucional del Taller de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Asistente de docencia del curso de Derecho Constitucional II en la misma casa de estudios.
** AJA, Eliseo y GONZALES BEILFUSS, Markus. Las tensiones entre el Tribunal Constitucional y el legislador en la Europa actual.
Lex Nova, Madrid, p. 259.
1 STC Exp. N° 02005-2009-PA/TC.
2 STC Exp. N° 03116-2009-PA/TC.
352
LA CRISIS DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL: ¿UNA CRISIS DE COMPETENCIAS...
más conveniente verlos como dos elementos determinado, sino también que, en caso de ser
que interactúan constantemente. producida una ley en otra forma que la prescri-
ta o tener otro contenido que el prescrito (…)
Por otro lado, el analizar si la inconstitucio-
a de valer hasta tanto sea anulada por una ins-
nalidad recae sobre la disposición o sobre la
tancia destinada para ello, acaso por un Tribu-
norma, resulta ser un tema bastante complejo
nal Constitucional”4.
como para abordarlo razonablemente en estas
líneas. No obstante, ello no es óbice para afir- Pero como bien sabemos, Kelsen planteaba el
mar que el nexo entre los dos (entre la dispo- funcionamiento del Tribunal Constitucional
sición y la norma), es decir la labor interpre- con un incipiente desarrollo de la totalidad de
tativa, resulta ser fundamental para considerar sus funciones, resultando en su momento no-
una norma legal como inconstitucional; inter- vedoso. Así, dicho autor estaba a favor de que
pretación que, aunque parezca obvio, debería el control de la constitucionalidad de las nor-
realizarse a la luz del Derecho Constitucional. mas se realice de forma concentrada, es de-
Este tema está muy bien abordado por Fran- cir que el TC debería expulsar una norma del
cisco Díaz Revorio, quien señala que es ex- ordenamiento si esta resultaba contraria a la
tremadamente riesgoso afirmar que la decla- Constitución. Si bien, y desde buen tiempo
ración de inconstitucionalidad recae solo en la antes del planteamiento de esta teoría a nivel
disposición o solo en la norma que se despren- comparado, ya había un control distinto de la
de de esta, por ello afirma que está de acuerdo constitucionalidad de las normas como lo re-
más bien en ver a la norma y a la disposición presenta la experiencia del common law y la
en constante interacción y que cuando se de- aplicación del control difuso por parte de los
clara la inconstitucionalidad en un proceso tie- jueces.
ne como objeto primario el texto de la norma3.
Pero como señalamos, esta visión del TC
Por ello, el pretender que el TC no pueda mo- como legislador negativo era solo un primer
dificar el contenido normativo de una dispo- paso en su evolución como institución, esto te-
sición legal, implica necesariamente quitarle niendo presente que las instituciones cambian
toda posibilidad de efectividad a la función de y no son estáticas, y que además actualmente
interpretación que se hace del texto legal, toda partimos de un modelo de Estado constitucio-
vez que hablar de norma implica un previo de- nal. Así Zagrebelsky menciona que:
sarrollo de la función interpretativa. Con ello
“Si pensásemos, mediante una transpo-
se quitaría al TC una función propia de los ór-
sición del viejo orden conceptual, en una
ganos jurisdiccionales, es decir, el interpretar
mecánica unificación de arriba hacia aba-
disposiciones.
jo, por medio de una fuerza jurídica je-
Sin menoscabo de lo anterior, el argumento rárquicamente superior que se desarrolla
que se esboza para establecer que el TC solo unilateral y deductivamente a partir de la
debe tener competencia como legislador nega- Constitución, invadiendo todas las demás
tivo, entendido como aquel encargado exclusi- y subordinadas manifestaciones del Dere-
vamente de expulsar una norma legal contra- cho, andaríamos completamente errados.
ria a la Constitución, parte de una concepción Estaríamos proponiendo de nuevo un es-
primigenia de dicha institución. Así, en 1934, quema que simplemente sustituye la sobe-
Hans Kelsen planteaba que la Constitución ranía concreta del soberano (un monarca
prescribe que “(…) no solamente que las le- o una asamblea parlamentaria), que se ex-
yes deben ser producidas en una forma deter- presaba en la ley, por una soberanía abs-
minada y que deben tener o no un contenido tracta de la Constitución. Pero semejante
3 DÍAZ REVORIO, Francisco. Las sentencias interpretativas del Tribunal Constitucional. Lex Nova, Valladolid, 2001, pp. 17-171.
4 KELSEN, Hans. Teoría pura del Derecho. Losada, Buenos Aires, 1946, p. 121.
354
LA CRISIS DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL: ¿UNA CRISIS DE COMPETENCIAS...
grado de certeza respecto al resultado de las proyecto de ley implicaría que la interpreta-
pretensiones de aquellos que acceden a la ju- ción de los operadores jurídicos debe ceñir-
risdicción ordinaria y extraordinaria. Es por se al texto constitucional, no se podrían usar
ello que la institución del precedente consti- los principios de unidad de la Constitución,
tucional coadyuva a la predictibilidad de los de concordancia práctica o de corrección fun-
procesos. Por ejemplo, si bien no hay datos cional, por el motivo que estos principios no
específicos concretos, se sabe que sentencias están reconocidos en la Constitución formal.
como Baylón Flores9 (en materia laboral) y Si llegara a funcionar así la labor interpretati-
Anicama Hernández10 (en materia previsional) va, en su momento, el amparo jamás hubiera
han contribuido no solo a la resolución de va- procedido contra normas legales autoaplicati-
rios casos a nivel de Tribunal Constitucional, vas vulneratorias de derechos fundamentales,
sino también han contribuido a la predictibi- ni contra resoluciones del Jurado Nacional de
lidad de los procesos y mitigar la gran carga Elecciones, en materia electoral, ante la vul-
procesal que tienen los jueces encargados de neración de derechos fundamentales, ni contra
resolver procesos de amparo. resoluciones judiciales.
III. ENTRE LA INTERPRETACIÓN LITERAL La interpretación desde la Constitución formal
Y AISLADA DE LAS NORMAS CONSTI- sería aplicable al caso de todos los jueces, pero
TUCIONALES Y LA INTERPRETACIÓN
PROPIAMENTE CONSTITUCIONAL sumado a ello, resultaría particularmente per-
nicioso para la salvaguarda de la seguridad ju-
Como se desprende de una interpretación con- rídica y la uniformidad de las sentencias, pues
junta de la Constitución y del artículo 1 de la el limitar la función del TC como Supremo In-
LOTC podemos afirmar que es el TC el máxi- térprete de la Constitución a solo ser el órgano
mo intérprete de la Constitución; y, por el con- de control e interpretación de la Constitución,
trario, la modificación que hace el proyecto de implicaría la existencia de varias interpreta-
ley respecto al Título IV del Título preliminar ciones sobre las disposiciones constituciona-
del CPC establece que “(…) los jueces inter- les sin saber cuál es la correcta. Por lo tanto,
pretan y aplican las leyes o toda norma con sus sentencias vinculantes equivaldrían a cual-
rango de ley y los reglamentos de conformi- quier sentencia del Poder Judicial, pues si bien
dad con los preceptos y principios estableci- se establece por medio del proyecto de ley que
dos en el texto constitucional y los criterios ju- los jueces interpretan las leyes en conformi-
risprudenciales vinculantes que resulten de las dad con la jurisprudencia vinculante, aquellos
resoluciones dictadas por el Tribunal Consti- aspectos constitucionales no desarrollados en
tucional”. Dicha modificatoria, tendría como el texto constitucional, no serían obligatorios
finalidad, que la interpretación que hagan los para los jueces ordinarios y podrían hacer una
jueces en general, se haga acorde con el conte- interpretación particular de las disposiciones
nido de la Constitución formal, desconocien- allí contenidas, desconociendo lo señalado por
do no solo la interpretación desde el Derecho
un órgano especializado como lo es el Tribu-
Constitucional, sino también negando la efi-
nal Constitucional, perdiéndose a la vez uni-
cacia de la Constitución material. La modifi-
formidad jurisprudencial.
cación de este artículo, nuevamente cae en el
uso de una perspectiva literal de la interpreta- Instituciones como la cosa juzgada constitu-
ción constitucional y no desde una perspectiva cional, entendido como la “(…) que se con-
institucional de la interpretación de la Cons- figura con aquella sentencia que se pronuncia
titución. Si consideramos que la vigencia del sobre el fondo de la controversia jurídica, de
356
LA CRISIS DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL: ¿UNA CRISIS DE COMPETENCIAS...
solo órgano que es el Congreso de la Repúbli- Peor aún, se reduce la idea de Constitución
ca, exigiéndose legalmente un grado fuerte de al solo “texto constitucional”, haciendo de la
consenso político, haciendo que las elecciones Constitución una idea estática y no de, como
de estos se politicen. señala Häberle, una “Constitución viva”.
Ya con la elección de los primeros magistra- Por otro lado, con la reforma de las funciones
dos (en un contexto de un gobierno dictato- del TC, tenemos gran incertidumbre sobre la
rial y un congreso con mayoría a favor del ré- situación de las sentencias normativas emiti-
gimen) del TC se politizaron los procesos de das por este órgano, ¿se les daría el mismo tra-
selección de los magistrados, maltratándose a tamiento que a una norma legal? Es decir, ¿ca-
los postulantes por parte de aquellos que esta- bría lugar a declarar la cesación de los efectos
ban en contra de su posible elección15. Al día de estas sentencias a partir del momento de la
de hoy16 aún no se ha podido elegir a los ma- vigencia de la reforma? Este es un tema a te-
gistrados que sustituirían al actual Presidente ner presente desde la perspectiva de la limita-
del Tribunal Constitucional, Vergara Gotelli y ción de competencias que se quiere dar con el
al magistrado Landa Arroyo. proyecto de ley, con el que por cierto, no esta-
CONCLUSIONES mos de acuerdo.
Creemos que, de lo señalado a lo largo de este Finalmente creemos que la reforma del TC,
texto, la intención de los legisladores para re- antes de ir a un tema de competencia o funcio-
ducir las competencias del TC haría que (al nes, debería ir a temas sustanciales como la
establecer que el actual Máximo Intérprete de forma de elección de sus magistrados y la con-
la Constitución no tenga la última palabra en sideración de las cualidades que deben pre-
la interpretación de la Constitución o que no sentar ellos. El politizar las elecciones de los
pueda desenvolverse como un supuesto “le- magistrados, teniendo en cuenta la cultura de-
gislador positivo”) la supremacía constitucio- mocrática peruana, implicaría una politización
nal en el actuar del Estado sea algo ilusorio. de la justicia.
15 Apreciación que desprendemos del desarrollo histórico de las elecciones de magistrados del TC elaborado por César Landa. En:
Ibídem, pp. 588-601.
16 Jueves 27 de mayo de 2010.
358
ÍNDICE
GAC E TA
constitucional
Í NDICE POR SUMILLAS
sobre la desatención de los administrados que acuden ante la ONP solicitando pensiones, lo que
no es resuelto por los abogados externos de esta entidad, no obstante las recomendaciones y las
normas posteriores que se emitieron. .............................................................................................. 53
La ONP y el estado de cosas inconstitucional del sistema de defensa judicial del Estado
Úrsula Indacochea Prevost
La autora analiza la institución del estado de cosas inconstitucional, utilizada en la sentencia ob-
jeto de este especial. Tras explicar sus rasgos definitorios en el Derecho comparado, en especial,
en la jurisprudencia constitucional colombiana, señala que la resolución analizada comparte las
líneas principales que definen a esta figura. Asimismo, alude a los requisitos que podrían tener-
se en cuenta para señalar un estado de cosas inconstitucional y a que este, tomando precauciones
para no invadir competencias ajenas, contenga mandatos concretos dirigidos a los poderes públi-
cos, así como medidas destinadas a corregir el estado de cosas no deseado. .................................. 79
362
ÍNDICE POR SUMILLAS
Lo absurdo del conflicto entre derechos fundamentales. Comentarios a la STC Exp. N° 04386-
2009-PHC/TC
Francisco Alberto Gómez Sánchez Torrealva
A través del presente artículo el autor contradice la posición asumida por el Tribunal Constitucio-
nal sobre el conflicto entre los derechos fundamentales, motivo por el cual desarrolla una serie de
consideraciones destinadas a sostener su argumentación tomando como referente una reciente sen-
tencia expedida por el citado Colegiado Constitucional. ................................................................ 157
El autor analiza el criterio empleado en la solución del caso Chacón Málaga para considerar la
existencia de una violación al derecho al plazo razonable: la desacumulación procesal tardía. Así,
tras un breve desarrollo de la institución de la acumulación, evalúa los cambios producidos a par-
tir del modelo procesal del 2004, además de la línea jurisprudencial del Colegiado Constitucional
sobre la materia; concluyendo que, en el caso, este no motivó debidamente las razones que sus-
tentan su decisión pues no era posible atribuirle, con certeza, a la Sala demandada esta responsa-
bilidad. ............................................................................................................................................. 184
Los autores analizan la sentencia del Tribunal Constitucional que se pronuncia sobre la realiza-
ción de un acto de intervención corporal (toma de muestra de ADN). Así, advierten que con este
no solo se produjo una afectación al derecho a la integridad personal, sino que también en el dere-
cho a la no autoincriminación –entendido solo como una posibilidad de negativa a brindar decla-
raciones y las razones por las cuales no se extiende sus efectos a situaciones en las que el impu-
tado se comporta como objeto de prueba– así como en el derecho a la igualdad de armas.. .......... 202
364
ÍNDICE POR SUMILLAS
medida cautelar para asegurar la asignación anticipada de alimentos tiene naturaleza temporal,
por lo que declina una vez expedida la sentencia firme de alimentos. ............................................ 303
DOCTRINA CONSTITUCIONAL
Un punto de quiebre en el Tribunal Constitucional. La derogatoria del recurso de agravio
constitucional a favor del precedente
Humberto Torres Bustamante
En el presente trabajo se analiza las implicancias del cambio de jurisprudencia respecto al recur-
so de agravio a favor del precedente, que fuera creado pretorianamente por el Tribunal Constitu-
cional y luego modificado cuando este cambió de composición. El autor hace un repaso y balance
sobre lo que el Tribunal ha venido resolviendo en torno al precedente constitucional vinculante y
a su modificación, considerando al mencionado cambio de jurisprudencia como un caso emble-
mático, en el que indebidamente se modifica un precedente, lo que tiene como consecuencia de-
bilitar la eficacia de sus decisiones. ................................................................................................ 317
PRÁCTICA CONSTITUCIONAL
El principio constitucional de protección a la familia y la necesaria protección de la unión de
hecho
Juan Carlos Del Aguila Llanos
En el presente informe el autor destaca el cambio en la concepción del principio de protección
a la familia de la Constitución de 1979 a la de 1993, donde se avanza a un reconocimiento de
la familia ya sea esta de origen convivencial o matrimonial. Sin embargo, señala que es impor-
tante que este cambio se exprese también en las disposiciones que regulan de ordinario las re-
laciones familiares, de modo que haya un trato igualitario para las personas que integran am-
bos tipos de familia. ........................................................................................................................ 335
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The Peruvian system addresses potential conflicts between constitutional rights protection and procedural expediency by emphasizing proportionality, non-irreversibility, and the absence of mandatory counter-guarantees for certain judgments . This ensures that while urgent judgment execution is favored to protect fundamental rights promptly, actions are measured and do not lead to irreversible harm . Additionally, while decisions are non-appealable for efficiency, the initial order considers potential damages balanced against the need for rapid rights protection . This dual approach aims to protect constitutional rights effectively while maintaining a fast-tracked judicial process, balancing the need for expediency with safeguards against misuse or excessive judicial actions.
The Peruvian judicial framework handles potential conflicts between immediate execution and procedural fairness involving appeals by ensuring that immediate actions do not result in irreversible situations and by considering the proportionality of such actions . The framework acknowledges that while immediate judgment execution is crucial for protecting fundamental rights, it must not thwart procedural fairness by causing irremediable harm to the other party . The resolution granting immediate execution is non-appealable, allowing for an efficient judicial process while preventing procedural delays without disregarding fairness . If a higher court reverses the initial ruling, the initial execution may continue only if the circumstances justifying it remain valid, maintaining fairness within the bounds of procedural constraints .
El objetivo de la 'Actuación Inmediata de la Sentencia de Primer Grado' es brindar una tutela oportuna de los derechos fundamentales mediante la ejecución provisional de sentencias estimatorias, incluso cuando estas son apeladas, asegurando así la vigencia efectiva de los derechos fundamentales al evitar demoras innecesarias en su ejecución . Asimismo, esta medida busca optimizar el derecho a la tutela procesal efectiva, particularmente el derecho a la ejecución rápida de resoluciones judiciales . Los principios establecidos por el Tribunal Constitucional también aseguran que la actuación inmediata no se convierta en irreversibilidad de medidas hasta que se resuelva cualquier recurso de apelación . De esta manera, la actuación inmediata se implementa bajo criterios de proporcionalidad y no irreversibilidad, protegiendo tanto los derechos del demandante como del demandado ."}
In Peruvian constitutional law, several structural and procedural safeguards are in place to ensure the legitimacy and fairness of immediate judgment execution. These include the principles of non-irreversibility and proportionality, which maintain fairness by ensuring that immediate actions do not result in irreversible situations and are proportionate to the harm addressed . Furthermore, the Tribunal has stipulated that immediate execution should not proceed if it causes unjustifiable harm to the defendant’s fundamental rights . This includes the possibility of requiring a counter-guarantee if the immediate action has significant financial implications . Additionally, decisions to grant or deny immediate action are made non-appealable, thus avoiding procedural delays and ensuring swift judicial action while maintaining fairness .
The immediate performance of first-instance judgments in the Peruvian constitutional procedural system is designed to provide timely protection of fundamental rights in manifestly unjust situations. The aim is to ensure that rights violated immediately can be restored quickly, even if an appeal is in progress . This approach promotes swift and effective judicial protection by allowing the judgment's immediate effects despite potential appeals, unless the appealed sentence is reversed . It represents an effort to optimize procedural justice and the right to enforce judicial resolutions, aligning with the fundamental purpose of constitutional processes to ensure the effective enforcement of fundamental rights .
The principles guiding immediate judgment execution in Peru, such as non-irreversibility and proportionality, resemble similar concepts in international judicial frameworks that emphasize fairness and efficiency. These principles align with the international emphasis on procedural fairness and the protection of fundamental rights . For instance, international human rights tribunals also emphasize these principles to ensure that immediate legal measures do not cause irreparable damage and that they are proportionate to the issues at hand. However, unlike some international systems where interim measures may be contested, the Peruvian structure renders decisions on immediate execution non-appealable to maintain procedural efficiency . This unique aspect underscores a stronger emphasis on efficiency at the potential expense of additional procedural review, highlighting a critical difference in its implementation compared to international counterparts where appeal processes might be more accessible to balance procedural fairness with rapid enforcement. Overall, Peru's system is designed to swiftly address rights violations while incorporating key protections against potential misuse of immediate execution powers .
The Tribunal Constitucional of Peru balances the immediacy of actions mandated in first-instance judgments with their potential reversibility by establishing procedural prerequisites such as non-irreversibility, proportionality, and the discretion regarding the provision of counter-guarantees . The immediate action should not create irreversible situations; if it does, the immediate action would not proceed . Additionally, while immediate action is generally granted by the judge, the potential damage to the defendant must be considered to avoid serious breaches of their fundamental rights . This ensures that the immediacy does not unjustly affect either party's rights while still protecting fundamental rights expediently. The Tribunal also mandates that the decision to grant or deny immediate action is not appealable to maintain procedural efficiency .
The principle of non-irreversibility plays a crucial role in the immediate execution of first-instance judgments in Peru by ensuring that actions taken cannot lead to irreversible changes, thereby safeguarding against unjust outcomes . This means that while immediate execution aims to address urgent violations swiftly, it must not preclude the possibility of correction should the appellate court rule differently. Non-irreversibility implies that the judicial process remains flexible and fair, allowing remedial action if subsequent judgments reverse initial decisions . This principle guards against hasty executions that could cause irreversible harm, ensuring that the focus remains on just outcomes rather than expedient but potentially unfair solutions. By doing so, it maintains faith in the judiciary’s ability to fairly adjudicate appeals and protects the rights of both parties involved in the legal process, reinforcing judicial legitimacy and procedural integrity .
In the Peruvian constitutional procedural system, the feature of judgment delivery being non-appealable holds significant importance as it supports judicial efficiency by preventing unnecessary procedural delays. This ensures that decisions on immediate execution can be quickly enacted, which is vital in protecting fundamental rights expediently . However, making these decisions non-appealable may also hinder fairness by limiting challenge avenues for parties who may feel aggrieved by immediate execution, potentially leading to disputes if issues arise that warrant further scrutiny or errors occur . While this mechanism enhances procedural expediency, it could be viewed as a compromise on comprehensive judicial review, possibly affecting perceptions of fairness in complex cases. Thus, while supporting efficiency through swift legal responses, it also necessitates careful judicial discretion to protect the integrity of legal outcomes and the equitable treatment of all parties .
The 'Actuación Inmediata de la Sentencia de Primer Grado' aligns with broader legal principles by incorporating the principle of proportionality and ensuring that the rights of both parties are respected . It dictates that immediate actions, although often imperative, must be proportionate to the harm and should not violate the fundamental rights of the defendant, ensuring a balance between efficacy and fairness . This institution aims to promptly address violations without causing severe prejudice to the defending party. It also aligns with the rights of both parties by mandating that immediate execution should not result in irreversible situations, allowing for potential corrections if appealed rulings are overturned . While it aims to protect the complainant's rights swiftly, it also implicitly upholds the defendant's rights by considering the reversibility and proportionality principles, potentially conflicting scenarios resolved by rigorous judicial discretion .









