Municiones: Por munición se entiende el cartucho completo o sus componentes,
incluidas las balas o proyectiles, los casquillos de los cartuchos, las vainas, los cebos y los
propulsores que se utilizan en cualquier arma pequeña o ligera
La munición es fundamental para todas las armas de fuego. Tiene un papel fundamental
en la operatividad del arma de fuego y en su eficacia. Un arma de fuego no puede ser
utilizada sin la munición adecuada, sería solo una pieza de metal inútil.
Esta definición se adaptó posteriormente en el Protocolo sobre Armas de Fuego: «El
cartucho completo o sus componentes, entre ellos las vainas, los cebos, la carga
propulsora, las balas o proyectiles utilizados en las armas de fuego, siempre que esos
componentes estén de por sí sujetos a autorización en el respectivo Estado Parte»
(Protocolo sobre las Armas de Fuego, 2001, Artículo 3(c)).
Clasificación: En términos de clasificación, la munición se indica generalmente por
medición, en este caso por «calibre». Entonces, ¿qué es el calibre? Pézard y Anders
definieron calibre como: el diámetro del cañón del arma y se expresa en centésimas o
milésimas de pulgada (por ejemplo, .22 o .357) o en milímetros (por ejemplo, 9 mm). Así
pues, el equivalente métrico de un cartucho de .38 es un proyectil de .9 mm. Los
cartuchos del mismo calibre pueden diferir según la longitud del casquillo (por ejemplo, 27
SERIE DE MÓDULOS UNIVERSITARIOS – ARMAS DE FUEGO 7,62×39 mm, 7,62×51 mm o
7,62×63 mm). Una explicación del gran número de tipos de cartuchos que existen
actualmente es que muchos países solían establecer sus propios estándares para sus
armas militares, como poe ejemlo el cartucho francés de 7,5 mm y el cartucho británico
de 0,303 mm (Pézard, 2005, pág. 11). La mayoría de las armas de calibre .50 (12,7 mm) o
superior están diseñadas explícitamente para uso militar, con algunas excepciones, como
las pistolas y el rifle de calibre .50 (Anders, 2006, pág. 23) Con independencia de su
calibre, la mayoría de las municiones consisten en un casquillo, vainas, pistón, la carga
propulsora, y un proyectil.
Las municiones se clasifican:
Por calibre:
Por uso: de guerra o uso privado, de defensa personal, deportiva, de cacería.
Tipos de municiones:
El proyectil (bala) varía en tamaño, forma y propósito. En la práctica esto significa que
las balas pueden tener un solo propósito o uno multifacético.
Esto está dictado en gran medida por el calibre y la elección del arma de fuego.
La correcta identificación de las balas, igual que en el caso de las armas, tiene
importancia jurídica, investigativa y judicial. Desde el punto de vista jurídico, varios
tipos de municiones están restringidos o prohibidos a nivel nacional e internacional.
Desde el punto de vista de las investigaciones, la munición desempeña un papel
importante en la identificación balística y el rastreo de las armas de fuego.
Además, la propia munición puede ser objeto de rastreo para identificar las corrientes
de tráfico ilícito de munición. La identificación de las fuentes y rutas de suministro de
municiones puede ser tan importante como la identificación de las corrientes de
armas de fuego ilícitas, porque, como mencionamos anteriormente, la munición es el
elemento esencial del uso de las armas de fuego.
Existen situaciones en que las armas de fuego son modificadas, convertidas o
reactivada para que utilicen otro tipo de munición diferente a la que fue diseñada. Por
lo tanto, una buena comprensión de la munición y de la forma en que se utiliza
ayudará a realizar actividades de rastreo más complejas.
Características de la Munición:
Fulminante: Es un medio para iniciar la combustión de la carga impulsora en la recamara
de un arma. Los fulminantes se clasifican por su método de disparo: De percusión (Anular
o Central). Eléctricos y Combinados.
Principios de Puntería.
Posición Táctica.
Esta posición aunque no es de disparo es básica, da origen a las otras; por el ángulo de 45
grados que forman los brazos, es útil en desplazamientos o posiciones de tiro estático, se
tiene control sobre el arma, por tenerlo a la vista, permite observar hacia el frente sin que
el arma obstruya la visión, es la más pronta para asumir una posición de disparo ante una
situación de respuesta. Además, brinda bastante seguridad en caso de un disparo
accidental, ya que impactaría en el suelo.
Cada vez que se requiera hacer un disparo con precisión, se deben respetar las siguientes
normas básicas, posición, empuñadura, alineación de miras, respiración y presión
constante sobre el disparador:
Cartucho: Conjunto completo de la bala.
Espoleta: Es un dispositivo diseñado para iniciar la carga explosiva de un proyectil en un
momento dado.
Para efectos de trabajo policial con arma corta se adopta la posición “Weaver
modificado”. Piernas separadas un poco más que el ancho de los hombros, en forma de
“L”, la punta del pie delantero apunta hacia delante y la punta del pie trasero hacia el
lado, las rodillas semi flexionadas, con el tórax de perfil al oponente para reducir la silueta,
brazos flexionados juntando los codos para que no sobresalgan del ancho del tórax.
Posición:
Las armas por su diseño, tamaño, potencia pueden ser disparadas, con una o ambas
manos, con o sin apoyo. Para dispararlas el tirador asume una posición para tener,
control, estabilidad cuerpo-peso del arma, además, brindarse cierta cobertura y
encubrimiento. En este nivel básico se aplicarán 5 posiciones, 1) de pie, 2) de rodilla en
tierra sin apoyo 3) rodilla en tierra con apoyo, 4) de tendido y 5) asalto.
Con una rodilla tocando el suelo y sentándose sobre el talón
Los elementos que conforman la munición
Como regla general, la munición consta de cinco elementos:
El casquillo (o estuche).
La cápsula de cebado.
El cebo de la cápsula.
La pólvora (o carga propulsiva)
El proyectil.
1. El casquillo
Su función principal es asegurar todos los elementos juntos. Constituye el contenedor
para la pólvora y el dispositivo de ignición (cebador y cápsula de cebado). A menudo está
hecho de latón, porque esta aleación tiene la capacidad de deformarse plásticamente sin
romperse y facilita la conformación durante la recarga. También puede ser de aluminio,
acero cubierto con cobre o níquel (especialmente en los países del este) o solo de cobre.
En su extremo (llamado collar del casquillo), se encaja el proyectil entre los labios del
casquillo. El engarce generalmente está cubierto con un barniz o una capa de grasa
para evitar que la humedad entre en el cartucho y alcance la pólvora.
La cápsula de cebado y el cebo
Cuando se trata de cebos se hace referencia, por un lado, al explosivo primario que
servirá para encender la pólvora dentro del casquillo, pero también a la cápsula que
contiene el explosivo. La principal característica del explosivo primario es su alta
sensibilidad al choque y la fricción. Un simple golpe en la cápsula de cebado es suficiente
para desencadenar el proceso de ignición.
Hay dos tipos de cebo:
Cartuchos de percusión anular
En este tipo de cartucho, no hay cápsula de cebado. El explosivo primario se distribuye en
el cordón del casquillo y se encenderá tan pronto como el atacante del anillo llegue a la
base del mismo. Hoy en día, muy pocas municiones tienen este tipo de percusión (por
ejemplo, el calibre .22).
Cartuchos de fuego central
La cápsula de cebado contiene el explosivo primario que se encenderá tan pronto como se
comprima entre el percutor y el yunque (una especie de protuberancia ubicada en la
parte inferior de la cartilla, sobre la cual la cartilla se estrellará durante el percusión). Para
todas las municiones, hay dos tipos de cápsulas de cebado (el tipo Berdan y el tipo Boxer).
La carga propulsora
Descubierta en Europa en el siglo trece, la carga propulsiva utilizada para las armas de
fuego era la pólvora negra (generalmente compuesta de 75% de nitrato de potasio
(salitre), 15% de carbón vegetal y 10% de azufre). El objetivo principal de la carga
propulsora es la producción de gas para expulsar el proyectil del cañón y rearmar el
sistema de percusión para armas semiautomáticas y automáticas.
La pólvora puede hallarse en forma de escamas, varillas, cilindros huecos, esférulas o
gránulos, dependiendo de la composición y fabricación.
El proyectil
La primera munición estaba equipada con proyectiles en forma de esferas simples de
plomo suave de aproximadamente 31 a 37 gramos y un diámetro promedio de 18 mm.
Estos proyectiles fueron cargados a