SHOCK
06/07/2020
Profesora: Estela Rodríguez
Alumna: Parodi Karen
Alejandra
SHOCK: Es una afección potencialmente mortal que se presenta cuando el
cuerpo no esta recibiendo un flujo de sangre suficiente. A falta de flujo de
sangre significa que las células y órganos que reciben suficiente oxigeno y
nutrientes para funcionar apropiadamente. Muchos órganos pueden
dañarse como resultado de estos.
Tipos de shock
Shock cardiogénico: El shock cardiogénico ocurre cuando el
corazón ha resultado tan dañado que es incapaz de suministrarles
suficiente sangre a los órganos del cuerpo.
El Shock Cardiogénico es el cuadro clínico hemodinámico humoral
resultante de una falla, en la función de bomba del corazón para
mantener una perfusión hística acorde con las necesidades
orgánicas elementales en reposo y puede considerarse como el
grado extremo de insuficiencia cardiaca, de manera que, en su
aspecto clínico, esta definición incluye un bajo gasto cardiaco y la
evidencia de hipoxia tisular en presencia de un adecuado volumen
intravascular.
SÍNTOMAS:
Los síntomas incluyen:
Dolor o presión en el tórax
Coma
Disminución de la micción
Respiración acelerada
Pulso rápido
Sudoración profusa, piel húmeda
Mareo
Pérdida de la lucidez mental y capacidad para concentrarse
Inquietud, agitación, confusión
Dificultad para respirar
Piel que se siente fría al tacto
Piel pálida o manchada (moteada)
Pulso débil (filiforme)
CUIDADOS DE ENFERMERIA
Monitorización continua de TAM
Valorar nivel de conciencia
Monitorización de ECG y oximetría.
Obtener buen acceso venoso
Valoración del estado de conciencia
Monitorización de signos
obtención de más de una vía venosa
Administrar líquidos
Transfusiones sanguíneas
Intervenciones específicas para la causa
Preparar goteo de vasopresores, si se indican Preparar goteo
de vasopresores, si se indican.
Analítica completa (hemograma, bioquímica, coagulación).
Radiografía de tórax.
Valorar sonda nasogástrica (SNG).
Administración hemoderivados, en caso indicado.
Desde el momento en que se idéntica el shock cardiogénico
tienen que comenzar las acciones terapéuticas, por tal de
conseguir los objetivos deseados. Favorecer el bienestar del
paciente. Informar al paciente y/o a su familia, sobre las
pruebas y procedimientos que se le realizarán
SHOCK SÈPTICO: El shock séptico es una afección mortal
ocasionada por una infección grave localizada o sistémica que
requiere atención médica inmediata.
SINTOMAS
Respiración rápida.
Palpitaciones por aumento de la frecuencia cardiaca.
Confusión y mareos por alteración del nivel de conciencia.
Cambios en la temperatura y coloración de la piel.
Fiebre.
Debilidad generalizada y malestar por disminución de la
presión arterial.
Disminución de la diuresis.
En las 6 primeras horas conseguir una óptima oxigenación,
restablecer presión arterial, ritmo de diuresis, restablecer
temperatura, adecuar hidratación y nutrición, mantener glucemia,
recuperar nivel de conciencia, prevenir úlceras por estrés, evitar
sobreinfecciones y aliviar la ansiedad.
Para cumplir estos objetivos se derivan los siguientes cuidados:
Canalizar catéter arterial para control de TA y control analítico.
Canalizar al menos 2 vías venosas periféricas de grueso
calibre para administración de tratamiento.
Administrar volumen para restablecer volemia y TA.
Administrar antibiótico de amplio espectro hasta recibir
resultados de cultivos.
Cuando la glucemia está elevada se administrará insulina
rápida, realizándose controles cada 1 o 2 horas.
SHOCK HIPOVOLEMICO: El choque hipovolémico, a menudo
llamado shock hemorrágico, es un síndrome complejo que se
desarrolla cuando el volumen sanguíneo circulante baja a tal punto
que el corazón se vuelve incapaz de bombear suficiente sangre al
cuerpo. Es un estado clínico en el cual la cantidad de sangre que
llega a las células es insuficiente para que estas puedan realizar
sus funciones. Este tipo de choque puede hacer que muchos
órganos dejen de funcionar, por lo tanto, el choque hipovolémico es
una emergencia médica.
Los síntomas varían según el volumen de sangre o líquidos
perdidos. Sin embargo, todos los síntomas de un choque
hipovolémico constituyen una amenaza de muerte y deben
considerarse una emergencia médica. Los síntomas de hemorragia
interna pueden ser difíciles de detectar hasta que se manifiestan los
síntomas de choque, pero las hemorragias externas son visibles.
Los síntomas de un choque hemorrágico pueden no manifestarse
inmediatamente. Es posible que los adultos mayores no presenten
los síntomas hasta que el choque ya está muy avanzado. Entre los
síntomas, se encuentran los siguientes:
ansiedad
coloración azul en los labios y las uñas
micción escasa o nula
sudoración profusa
respiración superficial
mareos
confusión
dolor en el pecho
lipotimia
presión arterial baja
frecuencia cardíaca acelerada
pulso débil
El signo de hemorragia externa es un sangrado profuso en el punto
de la lesión.
Entre los signos de hemorragia interna, se encuentran los
siguientes:
dolor abdominal
sangre en las heces
sangre en la orina
hemorragia vaginal (profusa, generalmente fuera del período
menstrual normal)
vómitos con sangre
dolor en el pecho
hinchazón abdominal
Cuidados de Enfermería en el paciente con shock hipovolémico
Cuidados inmediatos
Realizar una valoración inicial rápida.
Nivel de conciencia.
Aparición de signos indicativos de shock hipovolémico:
palidez, frialdad, sudoración, taquicardia, taquipnea e
hipotensión.
Identificar si la hemorragia es debida a una herida externa o
es de causa interna.
Revisar drenajes, sondas, heridas quirúrgicas.
Si la hemorragia es externa comprimir el punto de sangrado
con apósitos o gasas estériles.
Siempre que sea posible, tranquilizar al paciente e informarle
acerca de los cuidados a realizar.
Colocar al paciente en función de la etiología de la
hemorragia.
Si presenta signos o síntomas de shock, en decúbito supino
elevando las piernas, siempre que sea posible.
Si presenta hematemesis o hemoptisis lateralizar la cabeza y
colocar en posición ligeramente incorporada (semi-Fowler) si
es posible.
Asegurar la permeabilidad de la vía aérea y administrar
oxígeno.
Monitorizar los signos vitales (PA, FC y saturación de
oxígeno) hasta que el paciente se estabilice.
Asegurar dos accesos venosos de calibre grueso, si es
posible.
Extraer sangre para analítica (hemograma, coagulación,
bioquímica y pruebas cruzadas) aprovechando la punción.
Procurar una tramitación rápida de las pruebas cruzadas para
acelerar la transfusión en caso de necesidad.
Reponer volemia según prescripción médica.
Tener disponible el carro de parada.
Cuidados posteriores
Monitorizar los signos vitales (PA, FC, temperatura y
saturación de oxígeno) según la situación hemodinámica del
paciente, como mínimo una vez por turno, al menos en las 24
horas siguientes.
Valorar el volumen de las pérdidas: drenajes, sondas,
apósitos, vendajes, hematomas, hematemesis.
Rotular los bordes de hematomas o apósitos para valorar el
aumento de sangrado.
Realizar sondaje vesical y/o nasogástrico según prescripción.
Valorar al paciente en busca de signos de sobrecarga de
líquidos: crepitantes, taquipnea, disnea, distensión de las
venas del cuello.
Realizar el aseo del paciente, si lo precisa, cambiando
apósitos y/o vendajes.
Acomodar al paciente y cubrirle con mantas hasta recuperar la
temperatura corporal.
Facilitar la accesibilidad al timbre y pedir al paciente que avise
en caso de que aparezca nueva sintomatología.
Dejar al paciente en dieta absoluta por si precisa técnicas
invasivas (cirugía, rayos de vascular, escáner, endoscopia…)
Registro de los cuidados
Registrar en la gráfica de signos vitales:
PA, FC, temperatura y saturación de oxígeno.
Los volúmenes de entradas y salidas.
Registrar en el plan de cuidados la planificación de los
cuidados posteriores.
Registrar en la hoja de medicación los hemoderivados y
fármacos administrados.
Registrar el incidente en la hoja de observaciones.