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anakrino (ἀνακρίνω, 350), distinguir, o separar con el fin de investigar (krino)
examinando exhaustivamente (ana, intensivo) objetos o particularidades.
Significa, de ahí, examinar, escudriñar, interrogar, celebrar una sesión judicial
preliminar anterior al juicio propio. Este primer interrogatorio, que implica que ha
de haber más a continuación, se halla presente a menudo en el uso no legal de la
palabra ([Link]., Lc 23.14); figuradamente (1 Co 4.3 Yo en muy poco tengo el ser
juzgado por vosotros, o por tribunal humano; y ni aun yo me juzgo a mí mismo);
se traduce con el verbo discernir en 1 Co 2.14 (Pero el hombre natural no percibe
las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede
entender, porque se han de discernir espiritualmente), de discernir o determinar la
excelencia o defectos de una persona o cosa
Vine, W. (2000, c1999). Vine diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del
Neuvo Testamento exhaustivo (electronic ed.). Nashville: Editorial Caribe.
2. diakrino (διακρίνω, 1252), significa separar, discriminar; después, aprender
discriminando, determinar, decidir. Se traduce «discernir»’ en 1 Co 11.29 (Porque
el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y
bebe para sí), haciendo referencia a la participación en el pan y la copa de la Cena
del Señor de una manera indigna, al no discernir lo que representan.
Vine, W. (2000, c1999). Vine diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del
Neuvo Testamento exhaustivo (electronic ed.). Nashville: Editorial Caribe.
B. Nombre
diakrisis (διάκρισις, 1253), cf. A, Nº 2, distinción, discriminación clara,
discernimiento, juicio. Se traduce «discernimiento» en 1 Co 12.10 (A otro, el
hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro,
diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas), de
discernimiento de espíritus, juzgando por la evidencia si es que son malvados, o
de Dios. En Heb 5.14 (pero el alimento sólido es para los que han alcanzado
madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el
discernimiento del bien y del mal), se traduce «discernimiento» la frase formada
con pros y este nombre, lit.: «hacia un discernimiento», diciéndose de aquellos
que pueden discernir entre el bien y el mal. En Ro 14.1 (Recibid al débil en la fe,
pero no para contender sobre opiniones) la palabra tiene su otro sentido de
decisión o juicio, y la frase «contender sobre opiniones» (vm: «disputas de
opiniones dudosas») es, lit.: «juicios de razonamientos» (Biblia de Reina, 1569,
«no en contiendas de disputas»); esto es, no actuar como jueces de los
escrúpulos del hermano débil.
Rom 14.1 • Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones.
1 Cor 12.10 • A otro, el hacer milagros; a otro, • profecía; a otro, • discernimiento
de espíritus; a otro, • diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de
lenguas.
Heb 5.14 pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los
que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien • y del
mal.
διάκρισις. Esta palabra tiene significados tan variados como «separación»,
«distinción», «contienda», «valoración» y «exposición». En el NT generalmente
significa «discernimiento» o «diferenciación» (entre espíritus en 1 Co. 12:10;
entre el bien y el mal en Heb. 5:14). En Romanos 14:1 el punto es poco claro. El
significado podría ser «no para disputas», pero otra posibilidad es «no para
evaluación».
Kittel, G., Friedrich, G., & Bromiley, G. W. (2002). Compendio del diccionario
teológico del Nuevo Testamento (465). Grand Rapids, MI: Libros Desafío.
disputa, contienda Hch 4:32
C. Adjetivo
kritikos (κριτικός, 2924), significa aquello que se relaciona con juicio (krino,
juzgar), adecuado para juzgar, habilidoso para ello (castellano, crítico). Se halla en
Heb 4.12, de la Palabra de Dios, que «discierne los pensamientos»; lit.: «crítica de
los pensamientos»; esto es, que es discriminante y que pasa juicio sobre los
pensamientos y los sentimientos.
Vine, W. (2000, c1999). Vine diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del
Neuvo Testamento exhaustivo (electronic ed.). Nashville: Editorial Caribe.
ÉXODO 28:3 Y tú hablarás a todos los sabios de corazón, a quienes yo he llenado
de espíritu de sabiduría, para que hagan las vestiduras de Aarón, para consagrarle
para que sea mi sacerdote.
El Señor no dijo: “yo hablaré”, dijo: “tú hablarás…”, gramática pura; o sea que
Dios no se va a meter en lo que no ha determinado meterse, por lo tanto, hay
cosas que habla Dios y hay cosas que hablan los hombres, los encomendados, los
enviados; y nosotros sabemos que en el antiguo pacto eran algunos escogidos,
pero en el nuevo pacto somos todos.
“…a quienes yo…”, acá vemos la obra conjunta de Dios, a esto se le llama la
iglesia, lo que hacen los hombres ligado al diseño de Dios.
En este pasaje del antiguo pacto encontramos como tipo y sombra de lo que iba a
venir, que Dios marca la gran diferencia entre ser sabio de corazón y tener el
espíritu de sabiduría.
Dios le dijo a Moisés: “tú le hablarás a los sabios de corazón”, y si ellos son sabios
de corazón vas a encontrar que “Yo los he llenado de espíritu de sabiduría”.
Moisés debía discernir la gente sabia de corazón y Dios iba a determinar a quién
darle espíritu de sabiduría.
Cuando a Jesús le dijeron: “Maestro bueno”, Él dijo: no me llamen bueno porque
ustedes me están llamando bueno porque yo les alimento con el pan, yo les sano,
y alguien no es bueno porque hace cosas buenas, para decir que algo es bueno lo
tiene que decir Dios, nunca una mente natural.
Usted tiemble cuando alguien le diga : che que buena gente que sos, porque el
mismo que te dice que hoy sos bueno, mañana aparecerá... por una cuestión de
equilibrio ecológico del árbol ecológico de la ciencia del bien y del mal, entonces
Jesús dijo no me llaméis bueno, porque la gente te va llamar bueno si usted
califica para ello, pero usted no tiene que ser bueno para la gente, usted y yo
tenemos que asegurarnos de estar en el centro del propósito de la voluntad del
Padre.
Cuando el Padre dijo: este es mi hijo amado en quien yo tengo complacencia,
entonces el Espíritu Santo vino ¿sabe porque hay veces que hay tanta ausencia de
personas llenas del ESPIRITU SANTO EN LAS IGLESIAS, y que andamos divagando
con profecías, con sueños y con visiones? todo puro diablos, ¿sabe por qué?
porque discernimos según la carne, el espíritu santo viene cuando Él tiene el
dominio para decir qué está bien y qué está mal, pero es que Señor yo siento…
entonces el Señor dice si tú vas a decidir.. Yo no tengo nada que hacer contigo.
Entonces tenemos que liberarnos del árbol de la ciencia del bien y del mal, para
eso existen las personas a quienes les creemos, que le vamos entregando por
autoridad lo que está bien y lo que está mal, por una cuestión de madurez, no
porque alguien sepa más, sino porque alguien creció, alguien debe haber crecido
en la fe más que yo en la vida, así razona una persona medianamente normal.
¿Dónde estará? y bueno que el Señor me guíe porque tengo que encontrarlo,
entonces ahí se justifica que usted se cambie de nación, que se cambie de iglesia,
porque usted tiene que ir en búsqueda no de lo que a usted le gusta, sino de la
sabiduría que tiene alguien para su vida, sino ni si quiera hemos nacido de nuevo.
Levítico 10:8-11 Y Jehová habló a Aarón, diciendo: 9 Tú, y tus hijos contigo, no
beberéis vino ni sidra cuando entréis en el tabernáculo de reunión, para que no
muráis; estatuto perpetuo será para vuestras generaciones, 10 para poder
discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio, 11 y para
enseñar a los hijos de Israel todos los estatutos que Jehová les ha dicho por medio
de Moisés.
Los sentidos externos se alimentan por información. La
mente de Cristo funciona por discernimiento espiritual. Por
eso nunca subamos al plano de nuestra mente natural lo
que Dios nos manda a hacer. Obedezcamos y hagámoslo;
el Señor nos va a dar impulsos del espíritu.
la ignorancia en cuestión va mucho más
allá de no haber estudiado; surge como resultado de no haber desarrollado
el discernimiento necesario para pesar su rol protagónico
en la historia. En otras palabras, el devenir de la historia les
pasó de largo.
Una cosa es recibir un caudal de información que llega a nuestra
mente y otra muy diferente es dejar de ser ignorantes. A menos
que la Palabra que hemos oído se convierta en un ser viviente que
gobierne nuestra vida, nunca dejará de ser “información” que se
acumulará sucesivamente en nuestra mente. El peligro de vivir en
un estado de ignorancia es que nuestra conciencia lo asume como
una verdad absoluta.