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Ejemplos de Derechos Arancelarios

La empresa Corporación Transcontinental del Perú S.A.C. interpone una demanda contencioso-administrativa contra el Tribunal Fiscal y la SUNAT para declarar la nulidad de cuatro resoluciones del Tribunal Fiscal que confirmaron el cobro de derechos variables adicionales por parte de la Aduana Marítima del Callao. La empresa alega que pagó en exceso US$ 23,663 en derechos por la importación de arroz y solicita la devolución de dicho monto. Los hechos se remontan a diciembre de 2001 cuando la empresa importó

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Ejemplos de Derechos Arancelarios

La empresa Corporación Transcontinental del Perú S.A.C. interpone una demanda contencioso-administrativa contra el Tribunal Fiscal y la SUNAT para declarar la nulidad de cuatro resoluciones del Tribunal Fiscal que confirmaron el cobro de derechos variables adicionales por parte de la Aduana Marítima del Callao. La empresa alega que pagó en exceso US$ 23,663 en derechos por la importación de arroz y solicita la devolución de dicho monto. Los hechos se remontan a diciembre de 2001 cuando la empresa importó

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Escrito No.

1
Cuaderno Principal
Interpone demanda
------------------------------

A LA SALA CONTENCIOSO ADMINISTRATIVA DE LA CORTE SUPERIOR


DE JUSTICIA DE LIMA

CORPORACION TRANSCONTINENTAL DEL PERU S.A.C., identificada


con RUC No. 20391323381, con domicilio real en Jr. Julio C. Tello 256 Lince,
Lima, y domicilio procesal en la Casilla N° 276 del Departamento de Notificaciones
del Ilustre Colegio de Abogados de Lima, debidamente representada por su
gerente, señor Carlos Torres Llosa Espinosa con D.N.I. No. 07823321, según
poder que se adjunta, atentamente decimos:

I. VIA PROCEDIMENTAL RELACIÓN JURÍDICO PROCESAL Y


PETITORIO.-

Que dentro del plazo de ley y de conformidad con lo dispuesto en el artículo 17° de
la Ley N° 27584 y el artículo 111º de la Ley General de Aduanas, aprobada por
Decreto Legislativo Nº 809, en la vía correspondiente al PROCESO ABREVIADO,
interponemos DEMANDA CONTENCIOSO- ADMINISTRATIVA contra:

1. El Tribunal Fiscal con domicilio en Diez Canseco Nº 258, Miraflores.

2. Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (SUNAT), con


domicilio en su domicilio sito en avenida Garcilaso de la Vega No. 1472,
piso 7, Cercado de Lima. 1

Nuestro petitorio consiste en lo siguiente:


1
Se demanda a la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (SUNAT), toda vez que
ésta absorbió a la Superintendencia Nacional de Administración Aduanera, SUNAD
(superintendencia a la que pertenecía la Intendencia de la Aduana Marítima del Callao).
1. Pretensiones principales: Se declaren nulos los siguientes actos
administrativos:

1.1. Resolución del Tribunal Fiscal N° 6330-A-2003 notificada el 01 de


diciembre de 2003.

1.2. Resolución del Tribunal Fiscal N° 6314-A-2003 notificada el 01 de


diciembre de 2003.

1.3. Resolución del Tribunal Fiscal N° 6331-A-2003 notificada el 01 de


diciembre de 2003.

1.4. Resolución del Tribunal Fiscal N° 6329-A-2003 notificada el 01 de


diciembre de 2003.

2. Pretensiones accesorias: Declarados nulos los actos


administrativos se reconozca nuestro derecho al pago de los
derechos variables adicionales conforme a la tabla aduanera
aprobada mediante D.S. No. 001-2002-EF cobrado en exceso por la
Intendencia de la Aduana Marítima del Callao (por un monto total
de US$ 23,663) conforme al siguiente detalle:

2.1. Resolución del Tribunal Fiscal N° 6330-A-2003 notificada el 01 de


diciembre de 2003. DUA N° 118-2002-064978 de [Link].2002. Tributos
pagados en exceso por US$ 6,369 mas intereses por US$ 355 (Total
US$ 6,724).

2.2. Resolución del Tribunal Fiscal N° 6314-A-2003 notificada el 01 de


diciembre de 2003. DUA N° 118-2002-066257 de [Link].2002. Tributos
pagados en exceso por US$ 5,965 mas intereses por US$ 326 (Total
US$ 6,291).
2.3. Resolución del Tribunal Fiscal N° 6331-A-2003 notificada el 01 de
diciembre de 2003. DUA N° 118-2002-045136 de [Link].2002. Tributos
pagados en exceso por US$ 6,646 mas intereses por US$ 493 (Total
US$ 7,139).

2.4. Resolución del Tribunal Fiscal N° 6329-A-2003 notificada el 01 de


diciembre de 2003. DUA N° 118-2002-064419 de [Link].2002. Tributos
pagados en exceso por US$ 3,323 mas intereses por US$ 186 (Total
US$ 3,509).

II. PROCEDENCIA DE LA ACUMULACIÓN DE PRETENSIONES

En la presente demanda se están acumulado cuatro pretensiones de nulidad cada


una de las cuales tiene como pretensión accesoria el reconocimiento de nuestro
derecho al pago de los derechos variables adicionales conforme a la tabla
aduanera aprobada mediante D.S. No. 001-2002-EF y por consiguiente a la
devolución de lo indebidamente pagado conforme a lo señalado en el punto 2 del
acápite anterior.

Precisamos que la acumulación intentada en la presente demanda cumple con


todos los requisitos exigidos por el artículo 6 de la Ley 27584. Así, tenemos que:

1. Las 4 pretensiones de declaración de nulidad son competencia del mismo


órgano jurisdiccional a tenor de lo dispuesto por el segundo párrafo del
artículo 9 de la Ley 27584.

2. Las 4 pretensiones principales de declaración de nulidad no son contrarias


entre si; por otro lado las 4 pretensiones de reconocimiento de derechos y
devolución de lo indebidamente pagado en exceso han sido planteadas en
forma accesoria a las 4 pretensiones de nulidad propuestas como
principales.
3. Tanto las pretensiones principales como las accesorias son tramitables en
la misma vía procedimental al amparo de lo dispuesto por el artículo 25 de
la Ley 27584.

4. Existe conexidad entre ellas pues todos los actos administrativos cuya
nulidad se está demandando han sido resueltos con idénticos criterios. La
ratio decidendi es la misma en todos los casos. Adicionalmente todas las
importaciones tienen el mismo origen y se sustentan en los mismos
documentos aduaneros (factura comercial, conocimiento de embarque, etc.)

III. ANTECEDENTES Y FUNDAMENTOS DE HECHO

1. El 23 de junio del 2001 entró en vigencia el D.S. Nº 115-2001-EF


estableciendo un Sistema de Franja de Precios para las importaciones en
el país de ciertos productos agropecuarios, entre ellos el arroz (P.A.
1006.30.00.00, 1006.10.90.00, 1006.20.00.00, 1006.40.00.00). Este nuevo
Sistema consiste en aplicar derechos variables adicionales y rebajas
arancelarias, como parte de los tributos de importación a liquidar en la
nacionalización de estos productos, dependiendo si el precio internacional
del producto importado es inferior a determinado nivel de Precio Piso o
superior a determinado nivel de Precio Techo, según las Tablas que fueron
aprobadas por el mencionado Decreto Supremo y que se actualizan cada
seis meses.

2. Según señala el quinto considerando del Decreto Supremo Nº 115-2001-


EF, el Sistema de Franja de Precios que se ha aprobado representa, en
estricto, un perfeccionamiento del Sistema de Derechos Específicos que se
creó mediante Decreto Supremo Nº 016-91-AG; con ello se ha dado
cumplimiento a lo señalado por el Decreto Supremo Nº 021-2001-EF que
fijó la necesidad de “formular una propuesta para mejorar la metodología de
los derechos variables adicionales”. En consecuencia, la naturaleza jurídica
de los derechos variables adicionales y de la rebaja arancelaria es la misma
de aquella que se reconoció para los derechos específicos, es decir, es un
derecho arancelario (dispuesto por el Decreto Ley Nº 26140).

3. Ahora bien, la implementación del Sistema de Franja de Precios aprobado


mediante Decreto Supremo Nº 115-2001-EF, se basa en la aplicación de
dos elementos fundamentales: a) el valor CIF de referencia (arts. 4º y 5º del
D.S. Nº 115-2001-EF: refleja el precio promedio que se obtenga en base a
las cotizaciones observadas en los mercados internacionales de referencia);
y, b) Las Tablas Aduaneras (Artículo 6º del D.S. Nº 115-2001-EF, que
determinan los Precios Piso y Techo y que contienen los derechos variables
adicionales y las rebajas arancelarias a aplicar según el precio CIF de
referencia que se haya considerado en la fecha de embarque del producto).
No hay duda entonces, que el derecho arancelario (derecho variable
adicional y rebaja arancelaria) está contenido en la Tabla Aduanera.

4. Por otro lado, a fin de dar instrucciones operativas sobre la aplicación de la


Franja de Precios, la Intendencia Nacional de Técnica Aduanera de
ADUANAS emitió la Circular Nº INTA-CR.037-2001 del 11 de julio del 2001
por medio de la cual se señaló, entre otras cosas, que este nuevo Sistema
se aplicaría a la nacionalización de los productos agropecuarios sujetos al
mismo, embarcados a partir del 23 de junio del 2001.

5. Por su parte, mediante Decreto Supremo Nº 001-2002-EF publicado el 4 de


enero del 2002, se aprobó la actualización de Tablas Aduaneras aplicables
a la importación de productos incluidos en el Sistema de Franja de Precios
a que se refiere el Decreto Supremo Nº 115-2001-EF (en concordancia con
lo establecido en el artículo 6º de este último Decreto Supremo). Estas
nuevas Tabla Aduaneras se aplicarían para el período comprendido entre el
1º de enero y el 30 de junio del 2002, sustituyéndose las Tablas Aduaneras
que estaban contenidas en el Anexo VI del ya citado D.S. Nº 115-2001-EF.

6. Con fecha 03 de diciembre del 2001 se realizó el embarque con destino al


Perú de 10499,998 TM de arroz blanco uruguayo en la M.N. Bonavis, tal
cual se desprende del BL No. 1 cuya copia aparece en autos. La Factura
Comercial No. BO-0198 que ampara este embarque tiene fecha 03 de
diciembre el 2001. Así, este arroz adquirido por nuestra empresa generó las
diversas nacionalizaciones que son objeto de controversia.

7. En estas nacionalizaciones nuestra empresa reclamó la liquidación de los


tributos de importación en lo que se refiere al Derecho Adicional Variable
calculado, puesto que la suma liquidada por este concepto (y su
repercusión en IGV e IPM) excede a lo que legalmente estamos obligados a
pagar. Es nuestra posición que el derecho variable adicional debe ser
calculado aplicando la tabla aduanera aprobada mediante el Decreto
Supremo N° 001-2002-EF, de conformidad con lo dispuesto por el artículo
12º del Decreto Legislativo N° 809.

8. Todas nuestras reclamaciones fueron denegadas por la Administración


Aduanera señalando que la tabla aduanera aplicable en nuestras
importaciones era la señalada en el Decreto Supremo N° 115-2001-EF, de
conformidad con lo dispuesto por el artículo 8º del la misma norma.

9. Contra las Resoluciones expedidas por la Administración interpusimos


sendos recursos de apelación, los mismos que fueron denegados en su
totalidad por la Sala de Aduanas del Tribunal Fiscal.

IV. FUNDAMENTOS DE DERECHO

A. RAZONES POR LAS CUALES LOS ACTOS ADMINISTRATIVOS


IMPUGNADOS DEBEN SER DECLARADOS NULOS.

1. Nuestro argumento versa en el hecho que la liquidación del mayor Derecho


Variable Adicional a nuestras importaciones, se basa en una norma legal de
rango de Decreto Supremo (segundo párrafo del artículo 8º del D.S. Nº 115-
2001-EF) que infringe la Ley General de Aduanas (Decreto Legislativo Nº
809).
2. A nuestras importaciones les resultan aplicables los Derechos Variables
Adicionales contenidos en la Tabla Aduanera actualizada y aprobada por
Decreto Supremo Nº 001-2002-EF publicado el 04.01.2002, la cual se
encontraba vigente al momento de la numeración de nuestras Declaraciones,
y no los Derechos Variables Adicionales establecidos para el arroz en la
Tabla Aduanera aprobada mediante D.S. Nº 115-2001-EF cuya vigencia
concluyó el 31 de diciembre del 2001.

3. La Ley General de Aduanas (Decreto Legislativo N° 809) establece en su


artículo 12º que la obligación tributaria nace en la importación, en la fecha
de la numeración de la Declaración. Asimismo, se señala en este artículo
que los derechos arancelarios (y los derechos variables adicionales son
derechos arancelarios) y demás impuestos que correspondan aplicar serán
los vigentes en la fecha de nacimiento de la obligación tributaria
(léase en la fecha de numeración de la Declaración).

4. Esta disposición tiene como sustento el segundo párrafo del artículo 103º
de la Constitución Política de 1993 que establece: “Ninguna ley tiene
fuerza ni efectos retroactivos, salvo en materia penal, cuando favorece
al reo” y en el artículo III del Título Preliminar del Código Civil que indica “la
ley se aplica a las consecuencias de las relaciones y situaciones
jurídicas existentes. No tiene fuerza y efectos retroactivos, salvo las
excepciones previstas en la Constitución Política del Perú”.

5. No hay duda entonces que los derechos variables adicionales, que tienen la
naturaleza de derecho arancelario, deberán aplicarse en una importación
siguiendo la pauta establecida en el artículo 12º de la Ley General de
Aduanas, es decir aplicar aquellos derechos variables adicionales vigentes
al momento de la numeración de la Declaración de Importación. Esta
conclusión se traduce en aplicar la Tabla Aduanera vigente al momento de
la numeración de la DUA pues en ella (en la Tabla) están contenidos los
derechos variables adicionales.
6. Sin embargo, el segundo párrafo del artículo 8º del D.S. N° 115-2001-EF
establece que “Los derechos adicionales variables y las rebajas
arancelarias se determinarán en base a las Tablas Aduaneras vigentes a la
fecha de embarque de la mercancía, evidenciada por la fecha de
conocimiento o guía de embarque”. Es evidente la contradicción entre el
artículo 12º de la Ley General de Aduanas aprobada mediante Decreto
Legislativo Nº 809 (que tiene rango de ley) y el segundo párrafo del artículo
8º del Decreto Supremo Nº 115-2001-EF (que tiene rango de Decreto
Supremo de inferior jerarquía normativa a una norma con rango de ley)
entre estas normas existe una clara contraposición sobre qué derecho
variable adicional se debe aplicar en una importación: la vigente a la fecha
de numerar la DUA (art. 12º de la LGA) o la vigente a la fecha de embarque
del producto (art. 8º del D.S. Nº 115-2001-EF). Ante esta contradicción
¿qué norma se debe preferir?.

7. Para resolver la cuestión planteada en el párrafo anterior, debemos recurrir


al artículo 51º de la Constitución Política del Perú que textualmente señala
lo siguiente:

“Artículo 51º.- La Constitución prevalece sobre toda norma legal; la


ley sobre las normas de inferior jerarquía, y así sucesivamente. La
publicidad es esencial para la vigencia de toda norma del Estado”.

8. Para conocer el rango normativo que ostenta un Decreto Legislativo


debemos mencionar lo señalado en el artículo 104º de la Constitución
Política del Perú:

“Artículo 104º.- El Congreso puede delegar en el Poder Ejecutivo la


facultad de legislar, mediante decretos legislativos, sobre la materia
específica y por el plazo determinado establecidos en la Ley
autoritativa.
No pueden delegarse las materias que son indelegables a la
Comisión Permanente.
Los decretos legislativos están sometidos, en cuanto a su
promulgación, publicación, vigencia y efectos, a las mismas normas
que rigen para la ley....”

9. Por su parte, existe también una disposición constitucional que regula la


potestad del Presidente de la República del Perú para dictar Decretos
Supremos (como el D.S. Nº 115-2001-EF que lleva su firma). El artículo
118º numeral 8º de la Constitución Política del Perú señala lo siguiente:

“Artículo 118º.- Corresponde al Presidente de la República:

8.- Ejercer la potestad de reglamentar las leyes sin transgredirlas ni


desnaturalizarlas; y, dentro de tales límites, dictar decretos y
resoluciones.”

10. En consecuencia, por el claro tenor de las normas constitucionales citadas,


se puede afirmar sin temor a equivocación de que un Decreto Supremo
(con el D.S. Nº 115-2001-EF) no puede contener disposiciones legales
(como el segundo párrafo del art. 8º del D.S. Nº 115-2001-EF) que se
contrapongan con lo señalado en una norma con rango y efectos de ley (art.
12º del [Link]. Nº 809). De ocurrir ello, se debe preferir la aplicación de
la ley.

11. ADUANAS y el Tribunal Fiscal, al momento de resolver nuestra reclamación


y apelación presentadas, debieron aplicar este principio constitucional
contenido en el artículo 51º de la Constitución Política del Perú, y preferir lo
señalado en el artículo 12º de la Ley General de Aduanas, con ello no debió
insistir en cobrarnos la suma que estamos impugnando. En este caso, se ha
incumplido el “principio de legalidad” establecido en el Artículo IV del Título
Preliminar de la Ley Nº 27444, Ley del Procedimiento Administrativo
General, que exige a las autoridades administrativas a actuar con
respeto a la Constitución, la ley y al derecho.

12. Debe reconocerse que la competencia atribuida expresamente al


Presidente de la República a través del inciso 20 del artículo 118° de la
Constitución Política de 1993 —refrendada en la Norma IV del Título
Preliminar del D. Supremo N° 135-99-EF (T.U.O. del Código Tributario)—,
es la de 'regular las tarifas arancelarias', es decir, la atribución conferida
se limita exclusivamente al 'aspecto cuantitativo' del hecho imponible —así
como a la alícuota—, más no se confiere competencia para legislar sobre el
'aspecto personal' (señalamiento del deudor y acreedor tributario), el
'aspecto espacial' (señalamiento del ámbito territorial dentro del cual el
acreedor tributario exigirá el tributo) ó el 'aspecto temporal' (señalamiento
del momento en que nace la obligación tributaria) del hecho imponible,
sobre los cuales corresponde aplicar la reserva de ley en materia tributaria,
consagrada tanto en el artículo 74° de la Constitución Política de 1993,
como en el inciso a) de la Norma IV del Título Preliminar del Decreto
Legislativo N° 135-99-EF (T.U.O. del Código Tributario).

13. En efecto, el artículo constitucional antes comentado reproduce aquella


disposición contenida en el inciso 22 del artículo 211° de la derogada
Constitución de 1979, respecto de la cual el jurista Humberto Medrano
Cornejo2 ha señalado lo siguiente:

“(...) obsérvese que la norma transcrita faculta a “regular las tarifas”


de manera que si la acepción correcta es la de “ajustar, arreglar o
poner en orden” ello supone la preexistencia de lo que es motivo de
la regulación. Dentro de esta idea el Presidente de la República
podría modificar la tarifa del arancel pero no derogar o establecer el
arancel mismo, extremo éste que continuaría siendo atribución del
Poder Legislativo (...) el constituyente ha optado por conferir al
Presidente la atribución específica de legislar sobre el ‘quantum’ del
2
Humberto Medrano Cornejo: 'Acerca del Principio de Legalidad en el Derecho Tributario
Peruano", Revista del Instituto Peruano de Dferecho Tributario, Volumen N° 12, junio 1987; pag. 10.
arancel, resulta claro que su intención ha sido otorgar esa potestad
exclusivamente al Ejecutivo, privando de ella al Congreso (...)”

14. A mayor precisión, cabe precisar que la primera acepción del término
'tarifas' contenido en el Diccionario de la Real Academia Española, es la de
"tablas de precios, derechos o cuotas tributarias', definición que refuerza la
posición expuesta en la cita anterior. Asimismo, considerando que el
término 'tarifa' es a su vez un concepto jurídico, cabe acudir al Diccionario
Jurídico Elemental del Dr. Guillermo Cabanellas 3 para constatar que su
definición corresponde a la de "lista o catálogo de precios, derechos o
impuestos que han de pagarse por determinados objetos, mercaderías,
trabajos o servicios", señalando a su vez que la acción de tarifar, consiste
en la "establecer o aplicar una tarifa". Es decir, en las tres definiciones
citadas —ya sea la de la lengua corriente, o las que emanan del propio
Derecho—,se confirma de manera incuestionable que la 'regulación de
tarifas arancelarias' (mandato exacto del texto constitucional), se limita
exclusivamente a la regulación del aspecto cuantitativo del hecho imponible.

15. Finalmente cabe añadir lo señalado por el jurista Armando Zolezzi Moller en
su artículo "El régimen Tributario en la nueva Constitución" quien, al
distinguir las diferencias entre la regulación de la potestad tributaria del
Poder Ejecutivo de la Constitución de 1979 respecto de la Constitución de
1993, expresa lo siguiente:

"2.1.) Se agrega a las facultades propias del Poder Ejecutivo de


regular los aranceles, a los tributos denominados tasas. Ello, sin duda
es positivo. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que lo que se
regula no es el arancel ni las tasas, sino la tarifa del arancel de
aduanas y la cuantía de las tasas del Gobierno Central e
Instituciones Públicas…" (las negritas son nuestras).

3
Dr. Guillermo Cabanellas: "Diccionario Jurídico Elemental". Cultural Cuzco S.A.,1989. Pag.306.
16. La facultad atribuida al Poder Ejecutivo 'para regular las tarifas arancelarias'
mediante decreto supremo, es una excepción al principio de reserva de ley
en materia tributaria que consagra el art. 74° de la Constitución Política de
1993 y el literal a) de la Norma IV del Título Preliminar del T.U.O. del Código
Tributario vigente, razón por la que la interpretación de dicha excepción
deber ser restrictiva y no extensiva (amplia).

17. De acuerdo a lectura de las normas antes citadas no cabe interpretar el


mandato constitucional de 'regular tarifas arancelarias', como uno que
confiere potestad tributaria 'originaria y exclusiva' al Poder Ejecutivo en
materia de derechos arancelarios ya que, dicha conclusión, supondría
interpretar de forma extensiva aquello que constituye en rigor una
excepción al Principio de Reserva de Ley.

18. Adicionalmente, como ya ha sido señalado, debe advertirse que una


negada interpretación extensiva de los alcances de la Potestad Tributaria
del Poder Ejecutivo en materia de derechos arancelarios, no fluye ni de la
lectura de la norma ni de su análisis lógico jurídico interno, hecho que en
ambos confirma que la atribución conferida es la de 'regular las tarifas
arancelarias', atribución que en caso alguno puede confundirse con la
facultad de 'crear los derechos arancelarios' (lo que no es lo mismo).
Cualquier otra interpretación de las normas referidas deviene en inválida en
tanto no deriva del mandato expreso de la constitución o la ley (regular
tarifas arancelarias) sino, de una interpretación con el efecto proscrito de
extender las disposiciones tributarias a supuestos distintos de los señalados
en ley —Norma VIII del Título Preliminar del T.U.O. del Código Tributario.

19. En ese orden de ideas, debe distinguirse con claridad que en el presente
caso no se somete a discusión la facultad y competencia regulativa del
Poder Ejecutivo respecto de las 'tarifas arancelarias' (aspecto cuantitativo
del hecho imponible) sino, lo que se discute es sí dicha atribución —que
establece una excepción al Principio de Reserva de Ley en materia
tributaria—, pueda ser 'extendida' por vía de interpretación, a la potestad
tributaria para pronunciarse sobre el aspecto temporal del hecho imponible,
es decir, para determinar por vía de un decreto supremo el momento en
que nace la obligación tributaria en materia de derechos arancelarios.

20. Por todo lo antes indicado, se concluye que la presente apelación se centra
en un caso de incompatibilidad entre dos normas de distinto nivel
jerárquico: Es decir, entre la incompatibilidad del artículo 12° de la Ley
General de Aduanas vigente y, el artículo 8° del Decreto Supremo N° 115-
2001-EF (en tanto la misma contiene una disposición que va más allá de la
facultad excepcional concedida al Poder Ejecutivo para regular tarifas
arancelarias), situación que supone la confrontación entre una norma con
rango legal y un decreto supremo (norma de tercer nivel jerárquico). Dicha
situación de incompatibilidad debe ser resuelta indefectiblemente, en
estricta atención del Principio de Jerarquía de Normas (Principio de
Legalidad) establecido tanto en el artículo 51° de la Constitución Política del
Perú, como en el artículo 102° del T.U.O. del Código Tributario (D. Supremo
N° 135-99-EF), debiendo prevalecer lo dispuesto por el artículo 12° de la
Ley General de Aduanas sobre lo señalado en el artículo 8° del D.S. N°
115-2001-EF.

B. ASPECTOS ADICIONALES QUE REFUERZAN NUESTRA PRETENSIÓN

1. Cabe señalar que con fecha 29 de agosto del 2002 fue publicada en el
Diario Oficial El Peruano la Circular N° INTA-CR.62-2002 en donde
Aduanas4, interpreta técnicamente el concepto 'pendiente de
regularización' como equivalente a aquellas Declaraciones de Importación
materia de previa impugnación al 19 de agosto del 2002 (fecha de entrada
en vigencia del D. Supremo N° 124-2002-EF).

2. El art. 2° del D. Supremo N°124-2002-EF, el mismo que concordado con lo


establecido en el punto 2 de la Circular N° INTA-CR.62-2002, ha dispuesto

4
En ejercicio expreso de las atribuciones conferidas en el artículo 9° del Decreto legislativo N° 809
(Ley General de Aduanas vigente) concordada con lo dispuesto en la Tercera Disposición
Complementaria de su Reglamento (Decreto Supremo N° 121-96-EF)
que respecto a las importaciones que al 19 de agosto del 2002 se
encontraban en situación de impugnación, corresponde aplicar los derechos
adicionales variables con base a las tablas aduaneras vigentes a la fecha de
numeración de la declaración de importación.

3. El propósito de la emisión del referido D. Supremo N° 124-2002-EF, según


lo señala su propio texto considerativo, es el de la necesidad de concordar
(modificar) el texto del art. 8° del D. Supremo N° 115-2001-EF con lo
dispuesto por el artículo 12° de la Ley General de Aduanas. Al respecto,
cabe recordar que la parte considerativa de una ley, decreto o resolución,
constituye una fuente de interpretación de los fundamentos de origen de
dicha normatividad y por ende, de la voluntad del legislador al emitirla (ratio
legis).

4. En dicho caso, debe advertirse que al haberse reconocido expresamente la


'necesidad de concordar' (adecuar) el artículo 8° del D. Supremo N° 115-
2001-EF a lo dispuesto por el artículo 12° de la Ley General de Aduana
vigente, se reconoce consecuentemente que de acuerdo al Principio de
Reserva de Ley en materia tributaria, un decreto supremo carece de
competencia para contravenir a la Ley en aquello que no suponga
estrictamente la regulación de tarifas arancelarias: Es decir, el aspecto
cuantitativo del hecho imponible según se ha expuesto en extenso
anteriormente.

5. Debe precisarse que el concepto 'pendiente de regularización' utilizado en


el artículo 2° del D. Supremo N° 124-2002-EF, requería de una precisión
técnica por parte de Aduanas en tanto el mismo no se encuentra definido en
el Glosario Aduanero de la Ley General de Aduanas vigente. Dicha
precisión ha tenido lugar a través de la Circular precitada, la misma que
habiendo cumplido con el requisito de publicidad resulta exigible para los
servidores encargarlos de ejecutarla quienes, en el presente caso,
coinciden con aquellos responsables de ejecutar lo dispuesto en el artículo
2° del D. Supremo N° 124-2002-EF.
6. Si bien el reclamo de impugnación de derechos y levante de mercancía es
en rigor un recurso impugnativo, cabe advertir su carácter sui-generis en
tanto el mismo no deriva de las normas que regulan el procedimiento
contencioso-tributario dispuestas por el T.U.O. del Código Tributario, sino,
de una disposición especial relativa a materia exclusivamente aduanera.

7. En efecto, a diferencia del ejercicio irrestricto e incondicional del derecho de


defensa a que confiere el recurso de reclamación regulado por los artículos
132° y siguientes del T.U.O. del Código Tributario, en el caso de la
impugnación prevista en la segunda disposición complementaria del
Reglamento de la Ley General de Aduanas vigente, se demanda la
acreditación previa por parte del importador de la existencia de una
discrepancia en el despacho, reconociéndose consiguientemente la
plena discrecionalidad de la Administración Aduanera para decidir ó
no, conceder el levante de la mercancía previo pago de la suma no
reclamada y otorgamiento de una garantía por el monto reclamado.

8. Dicha figura especial de impugnación contemplada en materia aduanera,


responde a las demandas y particularidades que exige la facilitación del
comercio exterior —finalidad de los servicios aduaneros según se recoge en
el artículo 1° de la Ley General de Aduanas vigente—, donde en casos
como el presente, la disponibilidad urgente de mercancía de naturaleza
perecible (comodities), no obstante advertirse una discrepancia en el
despacho aduanero, debe ser atendida de modo excepcional previo
conocimiento, evaluación (de la discrepancia) y consentimiento expreso de
la propia Aduana quien, de forma discrecional puede en dichos casos
conceder —de forma excepcional— el levante de la mercancía.

9. Por otro lado, cabe precisar que el concepto de 'libre disponibilidad' de la


mercancía no guarda relación alguna con el concepto 'pendiente de
regularización' precisado por la Circular N° INTA-CR.62-2002, no pudiendo
por tanto ser utilizado de forma arbitraria para determinar qué mercancía se
encuentra en dicha condición en sentido contrario a lo ya definido por la
propia Aduana en atribución de sus funciones. En efecto, la situación fáctica
de la 'disponibilidad' de la mercancía se encuentra relacionada con la
definición del concepto de Levante contenido del el glosario de términos
aduaneros aprobado por la Ley General de Aduanas vigente, siendo
empleada para distinguir la condicionalidad o incondicionalidad de la
disposición de la mercancía por parte de los interesados de acuerdo a lo
autorizado por la Aduana.

10. Por lo expuesto en el presente punto de nuestro escrito, queda


acreditado que a través de la Circular N° INTA-CR.62-2002 publicada en
el diario oficial el peruano con fecha 29 de agosto del 2002, la Aduana
—en ejercicio de las facultades establecidas en el artículo 9° de la Ley
General de Aduanas concordada con lo dispuesto en la tercera
disposición complementaria de su Reglamento—, ha precisado correcta
y válidamente que el artículo 2° del Decreto Supremo N° 124-2002-EF,
debe ser aplicado respecto de aquellas declaraciones de importación
sujetas a previa impugnación a la entrada en vigencia de dicho
dispositivo normativo (19 de agosto del 2002), requisito que se cumple
a plenitud en las declaraciones de importación bajo análisis.

11. Por todo lo antes expuesto en el presente punto queda acreditado que a
través de la Circular N° INTA-CR.62-2002 publicada en el Diario Oficial El
Peruano con fecha 29 de agosto del 2002, la Aduana, ha precisado correcta
y válidamente que el artículo 2° del Decreto Supremo N° 124-2002-EF, debe
ser aplicado respecto de aquellas declaraciones de importación sujetas a
previa impugnación a la entrada en vigencia de dicho dispositivo normativo
(19 de agosto del 2002), requisito que se cumple a plenitud en nuestras
importaciones.

12. En tal sentido, pedimos que se nos aplique la Tabla Aduanera del Arroz
aprobada (vía actualización) por D.S. Nº 001-2002-EF puesto que es la
Tabla vigente al momento de numerarse nuestras Declaraciones
C. LAS RESOLUCIONES DEL TRIBUNAL FISCAL SON NULAS, EN RAZÓN A
QUE DEBIERON EXPEDIRSE BAJO LA FORMA DE JURISPRUDENCIA
DE OBSERVANCIA OBLIGATORIA.

1. En instancia de apelación se discutió la aplicación del artículo 102º del TUO


del Código Tributario aprobado mediante D.S. Nº 135-99-EF, a los efectos
de preferir, para la solución del caso, la aplicación de lo establecido en el
artículo 12º de la Ley General de Aduanas (LGA), Decreto Legislativo Nº
809, en lugar de lo estipulado en el segundo párrafo del artículo 8º del D.S.
Nº 115-2001-EF (aplicación del principio de jerarquía normativa), y por lo
tanto se determine en nuestras importaciones el correcto Derecho Variable
Adicional (DVA) a pagar.

2. Es nuestra pretensión jurídica que se aplique en nuestras importaciones la


Tabla Aduanera del arroz (sistema de franja de precios) aprobada por D.S.
Nº 001-2002-EF debido a que era la que se encontraba vigente en el
momento de la numeración de las Declaraciones que son objeto de
controversia (aplicación del artículo 12º de la LGA).

3. Es pretensión de la Aduana Marítima del Callao que se aplique para la


determinación del DVA en nuestros despachos, la Tabla Aduanera
aprobada por D.S. Nº 115-2001-EF vigente en la fecha de embarque
(aplicación del segundo párrafo del artículo 8º del D.S. Nº 115-2001-EF).

4. Colisionan entonces en este caso dos disposiciones legales: Ley General


de Aduanas (norma con rango de ley) y el Decreto Supremo aprobatorio del
sistema de franja de precios (norma con rango por debajo de la ley).

5. Siendo la materia que se discute (DVA) de naturaleza ARANCELARIA: ¿Es


posible aplicar el principio de jerarquía normativa reconocido en la
Constitución (art. 51º) y por lo tanto preferir la aplicación de la Ley al
Decreto Supremo en el presente caso (por encima del principio de
especialidad – artículo 74º y 118º numeral 20 de la Constitución) ?.

6. La respuesta ya ha sido dada por la propia Sala de Aduanas del Tribunal


Fiscal en una Jurisprudencia de observancia obligatoria correspondiente a
la RTF Nº 1227-A-99 del 9 de setiembre de 1999.

6.1. PRIMER ELEMENTO DE JUICIO: RESOLUCIÓN DEL TRIBUNAL FISCAL


Nº 1227-A-99 DEL 09 DE SETIEMBRE DE 1999. JURISPRUDENCIA DE
OBSERVANCIA OBLIGATORIA CONFORME AL ARTÍCULO 154º DEL
CÓDIGO TRIBUTARIO. PUBLICADA EN EL DIARIO OFICIAL EL
PERUANO EL 26 DE OCTUBRE DE 1999 (partes pertinentes)

Página 3 de la RTF N° 1227-A-99, Quinto Considerando

“Que la tasa más favorable para la aplicación de los derechos de aduana ad


valorem es de 0 %, en aplicación del artículo 39º del Acuerdo de Alcance
Parcial de Complementación Económica Nº 9 y de la Lista Nacional de
ALALC vigente al 31 de diciembre de 1980; y, la tasa más favorable para la
aplicación de los derechos de aduana específicos es de US$. 30/TM.,
conforme a lo dispuesto por los artículos 3º, 4º y 11º del Acuerdo de
Alcance Parcial de Complementación Económica Nº 9, y a lo señalado por
el artículo 1º del Decreto Ley Nº 26140, no siendo aplicable el artículo 4º
del Decreto Supremo Nº 34-93-EF, conforme a lo normado en el
artículo 102º del Código Tributario, teniendo en cuenta que los
tratados tienen rango de ley;” (las negritas son nuestras).

Página 8 del Dictamen sustentatorio de la RTF N° 1227-A-99. Segundo


párrafo, literal c):

“c) Durante el período comprendido entre el 06 de marzo de 1993 y el 07 de


junio de 1993, el beneficio del margen porcentual de desgravación para la
importación de trigo a granel, se reducía en un 50 % por mandato del
artículo 1º del Decreto Supremo Nº 34-93-EF (el artículo 5º de esta norma
legal tenía una disposición especial relativa a la aplicación del
beneficio de ultractividad benigna, pero el mismo se contraponía a lo
dispuesto en el artículo 18º del Decreto Legislativo Nº 722).” (las
negritas son nuestras).

Página 8 del Dictamen sustentatorio de la RTF N° 1227-A-99. Quinto


párrafo.

“Sin embargo, conforme a lo dispuesto por los artículos 3º, 4º y 11º del
Acuerdo de Alcance Parcial de Complementación Económica Nº 9, y a lo
señalado por el artículo 1º del Decreto Ley Nº 26140, los márgenes
porcentuales de desgravación también son aplicables para la determinación
de los derechos de aduana específicos; no siendo aplicable en estos
casos el artículo 4º del Decreto Supremo Nº 34-93-EF, conforme a lo
normado en el artículo 102º del Código Tributario, teniendo además en
cuenta que los tratados tienen rango de ley.” (las negritas son nuestras).

Página 9 del Dictamen sustentatorio de la RTF N° 1227-A-99. Primer


párrafo, literal c)

“c) Durante el período comprendido entre el 06 de marzo de 1993 y el 07 de


junio de 1993, el beneficio del margen porcentual de desgravación para la
importación de trigo a granel, se reducía en un 50 % por mandato del
artículo 1º del Decreto Supremo Nº 34-93-EF (el artículo 5º de esta norma
legal tenía una disposición especial relativa a la aplicación del
beneficio de ultractividad benigna, pero el mismo se contraponía a lo
dispuesto en el artículo 18º del Decreto Legislativo Nº 722).” (las
negritas son nuestras).

Página 9 del Dictamen sustentatorio de la RTF N° 1227-A-99. Séptimo


párrafo, literal c)
“Conforme al análisis realizado, concluimos que la tasa mas favorable para
la aplicación de los derechos de aduana ad valorem es de 0 %, en
aplicación del artículo 39º del Acuerdo de Alcance Parcial de
Complementación Económica Nº 9 y de la Lista Nacional de ALALC vigente
al 31 de diciembre de 1980; y, la tasa mas favorable para la aplicación de
los derechos de aduana específicos es de US$ 30/TM, conforme a lo
dispuesto por los artículos 3º, 4º y 11º del Acuerdo de Alcance Parcial de
Complementación Económica Nº 9, y a lo señalado por el artículo 1º del
Decreto Ley Nº 26140, no siendo aplicable el artículo 4º del Decreto
Supremo Nº 34-93-EF, conforme a lo normado en el artículo 102º del
Código Tributario, teniendo en cuenta que los tratados tienen rango
de ley.” (las negritas son nuestras).

6.2. SEGUNDO ELEMENTO DE JUICIO: MATERIA REGULADA POR LOS


ARTÍCULOS 4 Y 5 DEL DECRETO SUPREMO N° 034-93-EF

“Artículo 4.- Precísase que los productos a que se refiere el artículo 1° están
afectos al íntegro de los derechos específicos establecidos por el Decreto
Ley N° 25528.”

“Artículo 5.- Quedan exceptuados de lo dispuesto en el artículo 1°


(reducción al 50% de las preferencias otorgadas en ALADI para
determinados productos), las importaciones amparadas en carta de crédito
irrevocable y confirmada cuyas mercaderías sean nacionalizadas en un
plazo no mayor de 45 días calendario.”

Del análisis de ambos artículos concluimos que la materia regulada en los


mismos, es arancelaria.

6.3. TERCER ELEMENTO DE JUICIO: La Jurisprudencia de Observancia


Obligatoria es Fuente del Derecho Tributario Aduanero, de Obligatorio
Cumplimiento.
Con la Resolución del Tribunal Fiscal N° 1227-A-99 se estableció que el
conflicto existente entre el artículo 5 del Decreto Supremo N° 034-93-EF
(norma con rango de decreto supremo) y el artículo 18 del Decreto
Legislativo N° 722 (norma con rango de ley); así como el conflicto existente
entre el artículo 4 del Decreto Supremo N° 034-93-EF (norma con rango de
decreto supremo) y los artículos 3, 4 y 11 del Acuerdo de Alcance Parcial de
Complementación Económica N° 9 así como el artículo 1 del Decreto Ley
N° 26140 (normas con rango de ley) debe resolverse aplicando la norma
de mayor jerarquía.

En consecuencia, el criterio de observancia obligatoria que se deriva de


esta Jurisprudencia es que en caso de existir conflicto entre una norma con
rango de ley que regula materia arancelaria, y una norma con rango de
decreto supremo que también regula materia arancelaria, el mismo debe
ser resuelto conforme al Principio de Jerarquía regulado en el articulo 102º
del Código Tributario.

En consecuencia, la Resolución del Tribunal Fiscal N° 1227-A-99 constituye


una jurisprudencia de observancia obligatoria, tanto para la Administración
como para el propio Tribunal Fiscal.

Conforme a la Norma III del Código Tributario, la jurisprudencia (de


observancia obligatoria) es fuente del derecho tributario.

El tercer párrafo del artículo 154 del Código Tributario, señala que las
Resoluciones del Tribunal Fiscal que impliquen un cambio de criterio, deben
ser publicadas en el Diario Oficial en calidad de jurisprudencia de
observancia obligatoria.

6.4. CUARTO ELEMENTO DE JUICIO: LA SALA DE ADUANAS HA SEGUIDO


EL CRITERIO SEÑALADO EN LA RTF Nº 1227-A-99 AL RESOLVER
OTROS CASOS DE APELACION
Para acreditar esta afirmación señalaremos algunas de las Resoluciones
del Tribunal Fiscal que se han emitido con posterioridad a la RTF N° 1227-
A-99, en donde ante un conflicto de normas de distinto rango en una
materia arancelaria, se ha aplicado el de mayor jerarquía haciendo
referencia al artículo 102º del Código Tributario.

Tales son los casos de las RTF Nros. 09911-A-2001, 09912-A-2001, 09913-
A-2001, 09940-A-2001, 09941-A-2001, 09942-A-2001, 09943-A-2001,
09944-A-2001, 09945-A-2001, 09946-A-2001, 09947-A-2001, 09948-A-
2001, 10076-A-2001, 10079-A-2001, 10080-A-2001 y 10081-A-2001

6.5. CONCLUSIÓN DEL ANÁLISIS: LAS RESOLUCIONES EXPEDIDAS POR


EL TRIBUNAL FISCAL SON NULAS

Al no haberse seguido con el procedimiento señalado en el artículo 154º del


Texto Unico Ordenado del Código Tributario, ni haber adoptado la
formalidad de “jurisprudencia de observancia obligatoria” (para poder
resolver con un criterio distinto al señalado en la RTF N° 1227-A-99), las
Resoluciones expedidas por el Tribunal Fiscal en el presente caso son
nulas.

V. MEDIOS PROBATORIOS

Que estando a lo dispuesto por el artículo 20 de la Ley 27584 cumplimos


con ofrecer los documentos que acreditan el agotamiento de la vía
administrativa en cada una de las pretensiones demandadas.

1. Resolución del Tribunal Fiscal N° 6330-A-2003 notificada el 01 de diciembre


de 2003.

2. Resolución del Tribunal Fiscal N° 6314-A-2003 notificada el 01 de diciembre


de 2003.
3. Resolución del Tribunal Fiscal N° 6331-A-2003 notificada el 01 de diciembre
de 2003.

4. Resolución del Tribunal Fiscal N° 6329-A-2003 notificada el 01 de diciembre


de 2003.

5. Resolución del Tribunal Fiscal No. 1227-A-99, emitida en calidad de


jurisprudencia obligatoria.

POR TANTO:
A LA SALA PEDIMOS: Se sirva admitir la presente demanda y declararla
fundada en su oportunidad.

PRIMER OTROSI DECIMOS: Que cumplimos con adjuntar los siguientes anexos:

1.1. Resolución del Tribunal Fiscal N° 6330-A-2003 notificada el 01 de diciembre


de 2003.

1.2. Resolución del Tribunal Fiscal N° 6314-A-2003 notificada el 01 de diciembre


de 2003.

1.3. Resolución del Tribunal Fiscal N° 6331-A-2003 notificada el 01 de diciembre


de 2003.

1.4. Resolución del Tribunal Fiscal N° 6329-A-2003 notificada el 01 de diciembre


de 2003.

1.5. Copia simple del Registro Único de Contribuyentes de nuestra empresa.

1.6. Copia simple del DNI de nuestro representante legal.

1.7. Copia legalizada del poder de nuestro representante legal.


SEGUNDO OTROSÍ DECIMOS: Que solicitamos a vuestra Sala que se sirva
poner en conocimiento de la presente demanda al Procurador Público encargado
de los asuntos judiciales del Ministerio de Economía y Finanzas, con domicilio en
Jr. Lampa Nº 277, 5to. Piso, Cercado de Lima.

TERCER OTROSI DECIMOS: Que de acuerdo a lo dispuesto por el artículo 80º


del Código de Procesal Civil, delegamos en los abogados que autorizan el
presente escrito, Doctores Miguel Grau Quinteros, Eduardo González Espinoza y
Jaime Heredia Tamayo, todos con domicilio en la calle Las Begonias Nº 475,
[Link], Distrito de San Isidro, Provincia y Departamento de Lima, las facultades
generales de representación a que se refiere el Artículo 74º del mismo, declarando
para ello estar instruidos de la representación que otorgamos y de sus alcances.
Asimismo, ratificamos como nuestro domicilio el señalado en la introducción del
presente escrito.

CUARTO OTROSÍ DECIMOS: Que para efectos de la revisión y lectura del


expediente, tramitación de oficios y exhortos, designamos a los señores Jesús
Moreno Sánchez, Dacio Galindo Avilés, César Olivera Castañeda, Lisset Ramírez
Sánchez, Vanesa Rivas Plata Saldarriaga, Ericka Angulo Bazán quienes podrán
realizar dicha función en forma personal y/o conjunta.

QUINTO OTROSÍ DECIMOS: Que cumplimos con adjuntar copias simples de la


presente demanda, el arancel judicial por concepto de ofrecimiento de medios
probatorios, así como cédulas de notificación suficientes.

Lima, 10 de febrero del 2004.

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