Una llave es un instrumento que se usa para accionar las cerraduras incorporadas a
objetos que se a importancia de la puerta y el tamaño de la llave. Sin embargo, durante
el siglo XX se ha producido una evolución muy importante en el diseño de nuevos
sistemas de cierre de puertas que ha dado origen a una gama de llaves muy variada.
Llave común
La mayoría de las llaves clásicas son metálicas (de acero, latón o de aluminio), y se
utilizan para abrir la cerradura introduciéndola en ella y girando. En general constan una
parte ancha, en forma más o menos redonda u ovalada, con o sin perforaciones, que
sirve como apoyo para manejarla, y de un vástago con diversas muescas, estrías o
paletas que forman un código más o menos complicado.
Las acanaladuras, tanto en el vástago como, en su caso, en la paleta, forman un primer
paso del código, puesto que impiden que otras llaves, con acanaladuras distintas, puede
introducirse en la cerradura. El segundo código viene dado por las muescas, que
levantan o mueven una serie de levas de distinta longitud que, cuando coinciden,
permiten girar la llave liberando el mecanismo de cierre.
Tipos de llaveEditar
Llave antigua.
Llave clásicaEditar
La llave antigua clásica consistía en una pieza de forma cilíndrica, a veces perforada en
forma de tubo, con una o dos paletas al final. La paleta tenía un código de acanaladuras
a los costados, o un código de dientes en el extremo más alejado del cilindro o las dos
cosas. Para manejarla tenían una pieza generalmente en forma de anillo, circular u
ovalado, del mismo material.