TECNOLÓGICO DE ESTUDIOS SUPERIORES
DE HUIXQUILUCAN
LIC. EN BIOLOGÍA
MATERA: ENTOMOLOGÍA
PRÁCTIA 2.-CARACTERISTÍCAS GENERALES
DE LA CLASE INSECTA
ALUMNO (A): ZITLALI BALTAZAR RAMÍREZ
MAESTRO: FRANCISCO DIONICIO LOPEZ
GOMEZ
TURNO: VESPERTINO SEMESTRE: 5TO
INTRODUCCION
El grupo de los Insectos, Insecta, forman una clase de invertebrados incluidos en
el filo de los Artrópodos y en el subfilo de los Hexápodos. Sus características
generales incluyen un exoesqueleto de quitina, un cuerpo dividido en tres partes
(cabeza, tórax y abdomen), tres pares de patas articuladas, ojos compuestos y un
par de antenas. Son una de las clases de animales más diversas del planeta e
incluyen a más de un millón de especies, representando más de la mitad del total
de organismos vivos conocidos. Se pueden encontrar en prácticamente cualquier
hábitat, aunque el menos frecuente para ellos es el oceánico, donde domina otra
clase de artrópodos, los crustáceos.
El cuerpo se encuentra organizado de manera semejante a Annelida, en cuanto a
disposición cilíndrica segmentada y tagmatización corporal, pero fuertemente
modificado y definido por la rigidez del tegumento, lo que permite estructuras y
funcionamiento grandemente diferentes a los que presentan los animales de cuerpo
blando.
El esqueleto hidrostático de los Annelida es reemplazado en Insecta y en los demás
Arthropoda por un exoesqueleto, que resulta como un producto del tegumento
endurecido. Con esta disposición se consigue una forma corporal más constante,
desarrollo de patas que levantan el cuerpo del suelo, áreas de inserción muscular
localizadas y movimientos basados, fundamentalmente, en acción de palancas y no
en presión hidráulica como sucede en animales de cuerpo blando. Si bien los
organismos deformables presentan algunas ventajas interesantes en cuanto a
acomodarse con facilidad en los espacios disponibles en el medio, la constan cia de
las formas permite, en cambio, el desarrollo de estructuras más eficientes y
complejas, lo que es especialmente importante en aquellos órganos cuyas
relaciones espaciales deben mantenerse para un buen funcionamiento.
La disposición externa del esqueleto favorece, de manera muy especial, la
mantención de formas por la constitución de cápsulas rígidas; esta circunstancia es
particularmente notable en la cápsula cefálica y esqueleto torácico que muestran
gran rigidez en insectos. Tal disposición si bien se presenta, en cierto modo, en
varias otras especies de animales (mamíferos inclusive), es marcadamente más
acentuada en insectos, demostrando la importancia de mantener relaciones
espaciales constantes no sólo en la cabeza, sino también en el tórax que se observa
altamente especializado en locomoción.
Desde el punto de vista mecánico, el exoesqueleto rígido ofrece ventajas evidentes
frente a un endoesqueleto. Considerando para ambos sistemas la misma cantidad
y calidad de materiales, el exoesqueleto es igualmente resistente a las fuerzas de
compresión y tracción, pero su capacidad de resistencia frente a fuerzas de flexión
es apreciablemente mayor, ya que ello depende del tamaño de la sección que se
opone a la fuerza En aspectos mecánicos los insectos se muestran claramente
favorecidos en relación a otros animales con endoesqueleto rígido (vertebrados, por
ejemplo); sin embargo, la mayor eficiencia tiene una limitación de tamaño pues
resulta que para poder crecer, el insecto debe mudar su esqueleto, ya que éste no
crece junto al aumento de otros tejidos que experimenta el cuerpo durante su
desarrollo. Tal circunstancia lo deja desprovisto de sostén durante el cambio de
esqueleto, lo que es un factor limitante de tamaño; si hubiese una masa músculo -
visceral grande, ella aplastaría al individuo contra el sustrato, desorganizando su
estructura e impidiendo la adecuada formación de nuevas estructuras rígidas de
soporte.
CUBIERTA CORPORAL
La doble función de la cubierta corporal, de sistema tegumentario y esquelético,
requiere de una organización compleja que permita responder a las múltiples
exigencias del medio. La mayoría de las propiedades de la cubierta corporal son
llevadas a cabo por la cutícula, que aparece como un producto de las células
epidérmicas.
Su estudio centra permanentemente el interés de numerosos investigadores que
tratan de conocer sus características o de aplicar el conocimiento con fines
prácticos, particularmente, en relación con insecticidas o con la capacidad de
retención de agua de los insectos.
CUTÍCULA
Las observaciones realizadas con microscopía de luz han mostrado la existencia de
dos capas en la cutícula, que responden preferentemente a funciones distintas. La
más externa ha sido llamada epicutícula y está relacionada fundamentalmente con
la mantención del medio químico del insecto, mientras que la interna es la
procutícula, responsable de la mayoría de las características mecánicas del
tegumento y tiene un rol esquelético predominante
La microscopía electrónica ha mostrado la naturaleza compleja de la epicutícula,
que, aunque muy delgada en relación a la procutícula (uno de los valores más
frecuentes es de 1 micrón), está formada por varias láminas cuya heterogeneidad
parece favorecer su función. La impermeabilidad relativa necesaria se logra
mediante un conjunto de barreras especializadas que reducen la pérdida de agua
interna a valores mínimos dentro del Reino Animal y proporcionan protección
eficiente contra el ingreso de microorganismos. Aunque la composición química es
variable entre las especies, la secuencia de deposición de los distintos componentes
resulta mejor conocida. En la formación, la superficie de la epidermis, que se
encuentra entonces cubierta con vellosidades, origina placas de una proteína, la
cuticulina, que se extienden horizontalmente hasta fusionarse en una capa continua.
Por debajo de la cuticulina, se deposita una capa de proteína epicuticular formada
por secreción de la superficie apical celular.
Esta última capa es penetrada por finos canales que terminan en la superficie de la
lámina de cuticulina y forman, externamente, la capa de cera superficial de los
insectos. El rol funcional de la cuticulina es apreciable en cuanto a:
· Permeabilidad, permitiendo selectivamente el paso de algunas sustancias, que
digieren parcialmente la procutícula durante el proceso de la muda, e impidiendo el
paso de otras.
· Determinación de tamaño corporal, dada la no elasticidad de las capas proteicas,
el tamaño alcanzado por cada estado juvenil es determinado por su extensión.
· Características de diseño superficial, en cuanto a microesculpido, micropelos, etc.,
algunas características de superficie, por servir de soporte a otras capas.
La cera, químicamente compleja, tiene algún rol en la comunicación química de los
insectos, defensa, control de temperatura, etc. Pero su función primaria reside en
sus propiedades de impermeabilizante, como es evidenciado por la rápida
desecación que sufren los ejemplares cuando esta capa es removida por abrasivos
o por medios químicos.
En varias especies de insectos, la secreción de glándulas dérmicas forma aún más
externamente una capa de cemento, que corresponde químicamente a una mezcla
de materiales; la mejor idea que se puede tener de ella es a través de la laca, que
corresponde básicamente a cemento puro (usada en barnices y secretada por una
“conchuela”). Generalmente, este material desempeña un papel protector, pero
también puede servir como reserva de lípidos, o redistribuidor de ceras para
especies como las baratas (Blattodea), por ejemplo, que se encuentran
frecuentemente expuestas a la acción abrasiva del medio.
La procutícula forma la mayor parte de la cutícula de los insectos; su espesor y
dureza muestran un alto grado de variación principalmente en relación a las
funciones mecánicas que realizan las distintas partes del cuerpo. Parece ser que
los filamentos de quitina son los responsables primarios de las propiedades de
tensión de cutículas altamente plásticas, mientras que ellos no parecen contribuir
mayormente en las cutículas rígidas, donde la resistencia a la tensión es efectuada
por una matriz proteica altamente estabilizada. En cutículas de rigidez intermedia,
como en las partes duras del esqueleto torácico de una langosta, generalmente la
parte más externa de la procutícula (exocutícula) presenta principalmente matriz
estabilizada, mientras la más interna (endocutícula), más plástica, depende más de
filamentos quitinosos en sus características.
La dureza de la cutícula o grado de esclerotización depende del número de enlaces
entre las proteínas, estos se producen mediante moléculas de ortoquinonas
derivadas de la tirosina (lo que justifica el aumento de concentración de tirosina
antes de la muda de un insecto).
El proceso tiende a dejar un residuo cuyos compuestos provocan el oscurecimiento
de la cutícula, proceso denominado tanización. Lo anterior explica que cuando uno
observa ejemplares recién mudados de piel, ellos presentan color claro y tegumento
flexible, mientras que el endurecimiento y oscurecimiento se advierten luego de
algunas horas.
Procesos o compuestos que actúan inhibiendo el metabolismo de la tirosina y
derivados son objeto de estudios intensos con fines insecticidas. Una de las
proteínas mejor estudiadas es la resilina, que por sus propiedades elásticas, puede
desempeñar varias funciones en insectos. La resilina puede ser estirada o
comprimida algunas veces su tamaño inicial y mantenerse así por un largo tiempo,
pero cuando la fuerza de tensión es eliminada hay una recuperación inmediata al
tamaño original. La elasticidad depende de mecanismos moleculares semejantes a
los presentes en la goma, que hacen posible que una pelota rebote contra el suelo.
En términos de energía esta propiedad significa que la energía cinética puede ser
almacenada como energía potencial y liberada posteriormente de nuevo como
energía cinética. Tal circunstancia hace que la resilina sea particularmente utilizada
en funciones relacionadas con locomoción o donde se requiera elasticidad del
tegumento.
Áreas cuticulares menos esclerosadas, con aspecto membranoso, se presentan en
varias regiones del cuerpo de los insectos que necesitan de un cierto grado de
flexibilidad, correspondiendo principalmente a áreas intersegmentarias o a partes
de apéndices. Opuestamente, la mayor rigidez se encuentra en zonas de inserción
muscular, o en aquellas donde se requiere especial dureza, como es el caso de las
mandíbulas, por ejemplo; estas últimas son capaces de rayar varias substancias,
perforar algunos metales, como plomo, cobre o sustancias como plástico. El valor
de cubierta protectora de tegumentos rígidos es relativo, ya que golpes o presiones
son transmitidas sin absorción.
La dureza de la cutícula, aunque significa resistencia a presiones externas, no es
exclusivamente responsable de las propiedades esqueléticas del tegumento. Mayor
resistencia a la flexión se consigue por aparición de surcos, crestas o plegamientos,
de la misma manera como se logra hacer rígida una lámina de zinc para techo
Plegamientos profundos con sección en T son frecuentes en cabeza y tórax, tanto
como sistemas de protección ante fuerzas externas como para resistir, sin
deformaciones, las presiones generadas por la musculatura propia. Los pliegues se
prolongan a veces en láminas angostas, que llegan a ponerse en contacto con otras
áreas tegumentarias alejadas, mejorando aún más la resistencia; estas láminas
unidas pueden llegar a formar una especie de esqueleto interno como sucede en la
cabeza, con la estructura llamada tentorio o con las invaginaciones del tagma
torácico
Los pliegues de refuerzo se marcan en la superficie externa como líneas, que han
sido llamadas suturas, desafortunadamente el mismo término ha sido usado para
designar a líneas de flexibilidad y las de unión entre dos escleritos, de manera que
el término resulta confuso desde el punto de vista funcional.
La cubierta corporal, organizada como armadura protectora, confiere a los insectos
una resistencia mecánica de enorme importancia. Aunque son conocidas las
ventajas del tegumento de los insectos, como los élitros para los coleópteros por
ejemplo, a veces no se aprecia bien la resistencia que presenta el cuerpo de una
pulga ante la acción que ejerce un mamífero al rascarse; ello significa la aplicación
de una enorme fuerza por unidad de Las características del tegumento tienden, por
otra parte, a disminuir el roce cuando es necesario, ofreciendo una superficie muy
lisa o fuertemente accidentada donde es preciso aumentarlo. En este sentido los
lípidos de la epicutícula, probablemente, también juegan un rol importante.
La organización general de los insectos está, obviamente, en consonancia con una
cubierta corporal tan particular, y es necesario observar y tratar de comprender esta
relación en todos los sistemas y funciones básicas del animal, como se verá más
adelante.
ESTRUCTURA CORPORAL: TAGMATIZACIÓN
Teniendo en cuenta una derivación a partir de un plan primitivo segmentado, el
patrón estructural que diferencia a la clase Insecta de otros Arthropoda está
organizado en base a tres tagmas:
· Tagma cefálico, formado por lo menos por 4 segmentos,
· Tagma torácico, formado por 3 segmentos, y un
· Tagma abdominal, por 11 segmentos.
La base de esta organización de grupos de segmentos estrechamente asociados
(tagmas), es una división del trabajo fisiológico, logrando mayor especialización y
eficiencia. En los insectos actuales, cuando se presenta una segmentación externa,
esta es claramente funcional y no se corresponde exactamente, por ejemplo, con la
que presentan los Annelida. Una segmentación externa conspicua, con partes
móviles, sólo se presenta en el abdomen, está totalmente ausente en la cabeza y,
generalmente, es poco apreciable en el tórax, excepto por la existencia de
apéndices.
CABEZA
Como en los demás animales de simetría bilateral, la parte anterior, por ser la
primera en contacto con el medio, está relacionada con sensibilidad y captura de
alimentos. También como en otros seres
bilaterales, se observa una diferenciación de la cabeza, con desarrollo de receptores
a distancia y de un sistema traductor e integrador de ubicación próxima a ellos.
Este desarrollo y especialización es apreciablemente mayor que en otros grupos de
artrópodos, como Crustacea o Arachnida, donde no hay una separación neta de
cabeza y tórax, y la mayor masa nerviosa está relacionada con la base de los
apéndices torácicos. La organización cefálica de los insectos puede ser
comprendida tomando en cuenta estos dos aspectos; ambos dependen de manera
muy particular de la mantención de formas aunque con requerimientos distintos;
mientras las necesidades de captura e ingestión de alimento requieren de
musculatura poderosa y de puntos de inserción fijos, las conexiones nerviosas
exigen posiciones geométricas muy definidas, que son críticas para su correcto
funcionamiento. En la cabeza el tegumento se encuentra esclerosado, formando
una cápsula continua que mantiene una forma constante, soporta órganos
sensoriales fijos tales como ojos y pelos táctiles, o receptores químicos y móviles
que corresponden a antenas primariamente olfativas, un cerebro integrador formado
por tres masas nerviosas y los apéndices móviles, relacionados directamente con
la alimentación.
Refuerzos cuticulares particulares, de resistencia mecánica, se encuentran en la
cabeza alrededor de las principales aberturas de la cápsula e impidiendo la
deformación originada por contracción de la musculatura propia de las piezas
bucales. Tal es el caso de las suturas antenal, orbital, ocular, occipital, subgenal y
epistomal, además de una sutura frontal.
La sutura antenal o alveolar, origina un pequeño cóndilo articular y una membrana
que hacen posible los movimientos del primer segmento antenal, llamado escapo.
Este primer segmento alcanza generalmente un desarrollo mayor que el resto y
contiene la musculatura que mueve la parte distal de la antena, que ha sido llamada
flagelo, dividida en anillos o flagelaremos; el flagelo tiene desarrollo variable y
modificaciones con un significado funcional específico relacionado a una mayor
superficie, así, en varias especies, se presentan más desarrolladas o ramificadas
en los machos.
La sutura orbital presenta una inflexión cuticular apreciable, que aloja parte de la
capa retiniana del ojo. El forámen magno, en la región posterior, se encuentra
reforzado por dos suturas (occipital y postoccipital), la más posterior se proyecta
internamente (impresión tentorial), originando los brazos posteriores del tentorio y
separa un área postcervical que lleva un cóndilo a cada lado para los escleritos
cervicales.
La gran abertura de la cápsula cefálica para las piezas bucales e ingreso al tubo
digestivo se encuentra reforzada por la sutura peristomal, cuyos segmentos anterior,
lateral y posterior reciben nombres distintos. La parte anterior de esta sutura
(llamada epistomal) se aparta del margen, acercándose algo a los alvéolos
antenales, con un diseño especialmente interesante, ya que impide deformaciones
tanto en el plano vertical como horizontal y separa un esclerito (clípeo) donde se
inserta musculatura dilatadora del cibario. Lateralmente, la sutura refuerza la
articulación de la mandíbula (sutura genal o pleurostomal), y posteroventralmente,
aumenta la resistencia para otras piezas bucales móviles (sutura hipostomal).
La sutura ecdisial refuerza un área dilatable, flexible, que se rompe en los juveniles
para permitir la salida de la cabeza durante la muda de piel. Típicamente tiene la
forma de una Y invertida, donde se distingue un segmento dorsal (sutura coronal) y
dos brazos laterales (sutura frontal). La permanencia de esta sutura en insectos
adultos es bastante variable, resultando homologías difíciles de establecer; en un
buen número de grupos se mantiene una única línea que es llamada línea frontal.
Desde el
punto de vista morfológico, las suturas clásicamente han llamado la atención, por
permitir reconocer áreas topográficas (escleritos), que tienen importancia funcional
por ser superficies de origen de músculos (la inserción de aquellos que mueven
apéndices, en cambio, es puntual).
La funcionalidad de las suturas sólo puede ser bien apreciada en la observación
directa de ejemplares, lo mismo sucede con el tentorio, sin embargo, el rol de este
último puede ser visualizado, en líneas generales, como mecanismo interno de
resistencia a deformación y como punto de inserción de varios músculos:
adductores ventrales de mandíbulas, maxilas, labio, retractor de la hipofaringe,
dilatador de la cavidad preoral (cibario)
TÓRAX
La diferenciación del tagma torácico está más exclusivamente relacionada con
locomoción que en la mayoría de los demás animales, lo que es más evidente aún
en las especies voladoras.
OBJETIVO
Reconocer las características generales de la clase insecta
MATERIAL
PROCEDIMIENTO
Determine coordenadas geográficas de zona de muestreo
Elabore una solución jabonosa de preferencia utilice jabón líquido para preparar la
solución jabonosa
Prepara una solución alcohólica al 70%
Mezcle las dos soluciones en proporciones de 1:1 y llene los vasos con la solución
anterior, procurando llenar solo 1/3 del vaso con la misma.
Coloque trampas de vaso elaborando un transepto en línea con los mismos,
considere un tiempo aproximado de una semana antes de procesar la muestra.
Recoja la muestra con más de una semana y fíjela con una solución alcohólica al
70% en proporciones de 1:1
Filtre la muestra sobre un trozo de algodón prensado y retire todos los insectos
separe por especies las muestras y fije las muestras con alcohol al 70%
Cuente los individuos presente en cada muestra y determine la abundancia por
especies.
RESULTADOS Y ANALISIS DE
RESULTADOS:
Los ejemplares fueron recolectados en Tonatico, Estado de México.
Escarabajo, Orden: Coleoptera
cabeza
Ojos compuestos
clípeo
MACHO
elitros
Cuerno de la
ANTENA
cabeza
LAMELADA
MANDIBULA
HEMBRA
ABDOMEN
PROPATAS
MESOPATA
METAPATAS
CABEZA
TORAX
ABDOMEN
ELITROS
CABEZA
CABEZA
TORAX
ABDOMEN
ORDEN: ODONATA
ABDOMEN
DOS PARES DE ALAS
TORAX
CABEZA
OJOS
COMPUESTOS
La apterigota, son insectos sin alas y la pterigota insectos con alas.
EDEAGO: ESTRUCTURA INTERMITENTE, PLACAS
GENITALES,
CÁMARA COPULATORIA.
Ceramicido: con antenas setaceas
Cabeza
TORAX
ABDOMEN
Orden: Ortópteros. Cabeza, tórax, 3 apéndices
CABEZA
MESOTOR
AX
PROTORAX
Orden: Hymenoptera, Un par de alas Familia: Bombycidae
ABDOMEN
TÓRAX
CABEZA
TIENE PRESENCIA DE ALAS Y ESQUELETO
METATORAX
MESATORAX
PROTORAX
OJOS COMPUESTOS
Orden: Phasmida
CABEZA
CABEZA Primer segmento
torácico de la cabeza
TÓRAX
ABDOMEN
ALA ANTERIOR
Orden Lepidoptera
familia: Noctuidae ALA SUPERIOR
Dos pares de alas, con cabeza,
torax y abdomen
Orden: Diptera
5 segmentos tarsales, estos se usan para la identificación de escarabajos
FEMUR
TIBIA
UÑA
Cabeza con un punto de unión, conformado con 4 placas, pleurito la parte de arriba,
TARSO CON
luego dos placas laterales llamadas terquito, y el esterito.
ARTEJOS
pleurito
terguitos
esternito
femur
Tibia
Tarsos
Antenas aserradas
Apéndice nadador, esta modificado
como uñas y tarsos
Como lameladas.
Los segmentos tarsales, sujetarse a superficies lisas
y resbalosas
Ovopositor, cotiloide (con aspecto de copa),
xilófago o silófago (que se
Alimentan principalmente de madera)
Apéndices cavadores, 3 apéndices con picos
Como con unas espinas.
Apéndices
saltadores
Antena
serrada
Cabeza, tórax y
abdomen
Antenas
lameladas
CABEZA
MANDIBULA
ANTENAS
LAMELADAS
LA
Cabeza de mosca con
probóscide
Antena geniculada, larga y con
maso pero, No es
extremadamente larga
Cabeza de mosca con
proboscide
Antena geniculada y aparato
libador
Alas emielitros
Antenas setaceas
elitros
Alas membranosas
Élitros
Alas
emielitros
Alas membranosas y
emielitros
Alas membranosas
Alas membranosas
Alas membranosas
Alas con escamas
Antenas setaceas
Ojos compuestos
Femur con espinas
uñas
CONCLUSIONES
En conclusión muchos insectos son muy semejantes en sus partes pero siempre
hay un cambio morfológico y eso hace que la especie, o la orden se reacomode. La
presencia de insectos en los paisajes de uso humano es de gran valor para los
ecosistemas y las actividades productivas, ya que estos organismos están
involucrados en la polinización, el control biológico de plagas y el reciclaje de
nutrientes. Por tal razón, los biólogos a través de estudio de la ecología del
movimiento se han interesado por conocer de qué manera y hacia dónde se mueven
los insectos. Estos estudios, son fundamentales para el desarrollo de estrategias de
conservación que permitan mantener poblaciones sanas y viables, beneficiando las
funciones del ecosistema. Además, el estudio de la ecología del movimiento resulta
en una herramienta para el monitoreo de insectos de importancia económica
relacionados con la salud humana y el control de plagas.
REFERENCIAS:
Ringuelet R, (2005). Insecta. La búsqueda de la clasificación perfecta. ISSN 0373-
5680 Rev. Soc. Entomol. Argent. 64(3-4): 1-12, 2005. Recuperado de
[Link]
7460-4451-96ff-b975923e66fd_A.pdf?sequence=2&isAllowed=y
VM Zarco-Espinosa , JI Valdez-Hernández, G Ángeles-Pérez, O Castillo-Acosta, (2010).
ESTRUCTURA Y DIVERSIDAD DE LA VEGETACIÓN ARBÓREA DEL PARQUE
ESTATAL AGUA BLANCA, MACUSPANA, TABASCO. Programa Forestal Colegio de
Postgraduados Recuperado de [Link]