100% encontró este documento útil (6 votos)
3K vistas94 páginas

Orígenes y evolución de Thor, dios nórdico

El documento habla sobre los orígenes e historia del dios nórdico Thor. Explica que Thor, como dios del trueno, probablemente surgió de la observación de los antiguos pueblos nórdicos de los rayos y tormentas. Aunque comparte el poder sobre el trueno con Jehová, Thor tiene orígenes distintos en la mitología indoeuropea en lugar de la semítica. El documento también describe otras deidades similares del trueno en otras culturas indoeuropeas antiguas y cómo algunas como Donar en Ale

Cargado por

EMe Poskamo
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (6 votos)
3K vistas94 páginas

Orígenes y evolución de Thor, dios nórdico

El documento habla sobre los orígenes e historia del dios nórdico Thor. Explica que Thor, como dios del trueno, probablemente surgió de la observación de los antiguos pueblos nórdicos de los rayos y tormentas. Aunque comparte el poder sobre el trueno con Jehová, Thor tiene orígenes distintos en la mitología indoeuropea en lugar de la semítica. El documento también describe otras deidades similares del trueno en otras culturas indoeuropeas antiguas y cómo algunas como Donar en Ale

Cargado por

EMe Poskamo
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Un

martillo que ningún mortal puede levantar. Un flamante dios de la tormenta, con
cabello cual llamas. Un héroe-dios-alienígena que defiende a la humanidad. La
esvástica. Incluso el nombre Thursday [jueves en inglés] es «Thor’s Day» [el día de
Thor]. Esta obra habla de los orígenes, historia y evolución del dios nórdico.

Página 2
Jesse Harasta

Thor
Los orígenes, historia y evolución del dios nórdico

ePub r1.0
Titivillus 29.09.2020

Página 3
Jesse Harasta, 2017
Traducción: Areaní Moros

Editor digital: Titivillus
ePub base r2.1

Página 4
Introducción

Al otro lado del puente de arcoiris de Asgard,


Donde retumba el rugido de los cielos,
En maravillado asombro contemplarán,
Al dios del trueno, poderoso Thor!”
Tema musical del programa
de televisión Mighty Thor (1966)

Sólo Thor luchó allí con furor terrible,


Nunca reposa cuando ve estas cosas;
Se han roto juramentos, palabras y promesas,
Los firmes acuerdos que entre ellos había...
Völuspá Línea #26
Edda Poética (o Edda Mayor)

Un martillo que ningún mortal puede levantar. Un flamante dios de la tormenta,


con cabello cual llamas. Un héroe-dios-alienígena que defiende a la humanidad. La
esvástica. Incluso el nombre Thursday [jueves en inglés] es «Thor’s Day» [el día de
Thor]. A pesar de la virtual desaparición de la religión autóctona y mitología nórdica
siglos atrás, aún se encuentra con regularidad en la sociedad moderna al dios de la
tormenta, Thor, quien continúa siendo traído de vuelta a la vida en forma de literatura
y más recientemente, como protagonista de películas taquilleras de Hollywood. ¿Qué
tiene en particular este dios, entre los cientos (si no miles) de deidades que fueron
arrojadas al basurero de la historia por las grandes religiones del mundo, que captura
de tal manera la imaginación de las personas hasta el día de hoy?
Una mejor comprensión del atractivo de Thor puede hallarse prácticamente en
cualquiera de los aspectos de la historia y evolución de esta figura a lo largo de los
siglos, incluyendo los orígenes del dios, las imágenes evocativas con las que es
descrito, e incluso los paralelismos entre Thor y otros dioses y héroes similares. Todo
esto ha sido alimentado por la literatura, como las historias sobre Thor encontradas en
la Edda Mayor o poética y la Edda Menor o prosaica, así como la conexión que las
sociedades han tenido con Thor por cientos de años, incluso hoy en día. El presente
trabajo también examina el declive y desplazamiento de la mitología
escandinava/nórdica por parte del Cristianismo, las razones por las que Thor fue a
menudo el último dios que adoraron los nórdicos y los vestigios actuales del

Página 5
«Thorismo», incluyendo los paralelos con otras fes, su rol en el renacimiento de un
Neo-paganismo y su aparición en otros medios como un héroe de historietas y
películas. En conjunto con fotografías y bibliografía, aprenderás sobre Thor como
nunca antes, y en nada de tiempo.

Batalla de Thor contra el Jötnar (1872),


por Mårten Eskil Winge

Página 6
Piedra rúnica en Suecia que representa el
martillo de Thor

Página 7
Nota sobre las letras y
nombres nórdicos

En términos generales, los nombres nórdicos utilizan el mismo alfabeto latino que el
inglés/español estándar, pero existen dos letras únicas que no aparecen en estos
alfabetos modernos y son de importancia en la mitología nórdica. En este texto, los
nombres nórdicos serán escritos de ambas maneras; tanto con su ortografía original,
como en su versión anglicanizada/castellanizada.
La primera de estas letras es /Þ/, llamada «thorn». Thorn aparece en los alfabetos
del inglés antiguo y medio, así como el nórdico antiguo, el islándico y el gótico. El
sonido es similar a la pronunciación en inglés de /th/. Ha sido abandonada en gran
parte, pero aún es usada en Islandia y aparece en los textos islándicos que son las
principales fuentes de información sobre Thor.
La segunda letra es /ð/, llamada «eth». Eth era utilizada en el inglés antiguo, los
lenguajes medievales escandinavos, y hoy en día en el islándico y feroés (el lenguaje
de las Islas Feroe, localizadas cerca de Islandia). El sonido de eth también es similar a
/th/, y en inglés antiguo era intercambiable con thorn, pero en algunas formas
escandinavas, es una letra muda. Estas letras son utilizadas por precisión histórica,
pero sería preferible para la mayoría de los lectores utilizar los nombres
anglicanizados/castellanizados. Por esto, los lectores deberían saber que el nombre
«real» de la hija de Thor es Þrúðr, pero su anglicismo es «Thrud».

Página 8
1.
Los orígenes de Thor

Pocas fuerzas naturales pueden ser a la vez tan impresionantes y tan cotidianas como
el rayo, por lo que no debería sorprender que cuando los cielos rugían para nuestros
ancestros, con frecuencia oyeran en ellos la voz de los dioses. Éste no es un concepto
exclusivamente pagano, dado que los cristianos también imaginan a su Dios como
gobernando desde los cielos y su voz como el trueno, como lo expresa, por ejemplo,
el Salmo 23:3-9, en el cual se lee:

La voz del Señor está sobre las aguas; resuena el trueno del Dios de la
gloria; el Señor está sobre las aguas impetuosas. | La voz del Señor
resuena potente; la voz del Señor resuena majestuosa. | La voz del
Señor desgaja los cedros (…) La voz del Señor lanza ráfagas de
fuego; la voz del Señor sacude al desierto. | La voz del Señor retuerce
los robles y deja desnudos los bosques; en su templo todos gritan:
«¡Gloria!».

Santa Biblia NVI

No obstante el parecido de su poder sobre los rayos y truenos, Jehová y Thor no


parecen compartir un origen común, puesto que Jehová proviene de la tradición
semítica del Antiguo Oriente. Históricamente, Jehová es asociado a deidades como El
y Enlil, mientras que Thor desciende de una tradición religiosa frecuentemente
denominada «indo-europea», la cual abarca los panteones de la Europa antigua,
incluyendo a los griegos, romanos, celtas, germanos, eslavos, etc.
«Semítico» e «indoeuropeo» son términos que no denominan culturas, sino
familias lingüísticas, grandes agrupaciones de lenguajes que comparten una raíz
histórica aunque hayan divergido mucho a lo largo de sus desarrollos particulares.
Los lenguajes semíticos se encuentran principalmente en el Oriente Próximo e
incluyen el árabe, hebreo, amárico y el arameo, así como los lenguajes antiguos de
Mesopotamia. Por su parte los lenguajes indoeuropeos comprenden todos aquellos de
Europa occidental, los lenguajes de Irán y aquellos del norte de la India. Ésta es una
simple generalización, y existe un número de excepciones. Por ejemplo, el vasco,
turco, finés, estonio, lapón y el húngaro, no son indoeuropeos a pesar del hecho de
que muchos de los pueblos que los hablan habitan en Europa. Resulta esto de
particular importancia cuando se discuten la mitología y los dioses, ya que debe
evitarse asociar automáticamente la familia lingüística a la cultura. Los panteones

Página 9
tradicionales lapón (saami) y finlandés compartían grandes similitudes con aquellos
de los normandos/escandinavos, incluyendo sus propias versiones de Thor, a pesar de
las grandes diferencias idiomáticas.
Por lo general, la religión «indoeuropea» es asociada con los grupos lingüísticos,
pero este sistema religioso, que adoptó muchas formas en diferentes regiones, fue
adorado también por otros grupos de personas que no hablaban lenguajes
indoeuropeos. De hecho, no hay nada inherente en el habla de un lenguaje
indoeuropeo que predisponga hacia la adoración de sus dioses, como lo prueban los
millones de personas de habla indoeuropea que hoy en día siguen al dios semítico de
los cristianos, judíos y musulmanes.
Thor no fue el único dios del trueno encontrado entre los indoeuropeos; de hecho,
era un tropo común en todas las religiones. Dioses similares incluyen a Zeus (Antigua
Grecia), Júpiter/Jove (Antigua Roma), Taranis (celta), Donar/Donner (germánico),
Þunor (sajón), Perún (eslavo), Perkūnas (pueblos bálticos), Ukko (finlandés) y
Horagalles (lapón). Algunos de estos dioses son clara y obviamente similares a Thor.
Donar era un dios no sólo del trueno sino también de la guerra y la fuerza, quien era
adorado por los pueblos teutónicos, los predecesores de los alemanes de hoy en día.
De forma similar, Þunor (pronunciado «Thunor») entre los sajones, Thuner entre los
frigios (actuales Países Bajos) y ðunor (de nuevo pronunciado «Thunor») del inglés
antiguo, tenían todos gran parecido con Thor. Por ejemplo, también se les asociaba a
los robles y arboledas sagrados, como aquel dedicado a Donar que San Bonifacio
derribara en el actual estado alemán de Hesse, en la década del 720 d. C.[1]
Por su parte, Zeus y Júpiter comparten entre ellos muchas similitudes, como lo
hace la mayoría de los dioses griegos y romanos, pero son bastante diferentes a
Thor/Donar/Thunor. Zeus y Júpiter no son guerreros que luchan con monstruos,
asociados con arboledas boscosas, sino dioses regios cuya posición en la cima de
montañas sagradas les permite reinar sobre toda la creación. Aunque son conocidos
por blandir rayos, dejan el combate mano a mano a cargo de dioses como Ares/Marte.
En un lugar intermedio se encuentran los dioses Taranis, Perun y Perkūnas.
Taranis era adorado por los celtas de las Galias y parece ser un dios del fuego. Era
asociado con el rayo y con el sol, y se decía que sus seguidores realizaban sacrificios
rituales quemando a sus víctimas en estructuras de mimbre. A Taranis se le conoce
hoy en día mayormente a través de los escritos de observadores romanos,
particularmente Julio César[2]. El Perún eslavo es rey de los dioses, como Júpiter y
Zeus, pero también es un poderoso guerrero que lucha con monstruos con un hacha o
un martillo y al que se le asocia a un roble sagrado[3]. Perkūnas, adorado por los
antiguos lituanos, era un dios similar, también relacionado a robles y colinas[4].
Ante tales similitudes entre dioses de culturas diferentes, hay solo tres
explicaciones lógicas para ellas. La primera es la evolución paralela, la cual implica
que la misma fuerza externa condujo a que pueblos en diferentes contextos
desarrollaran ideas similares. La segunda es un origen común; que ambos conceptos

Página 10
ahora diferentes (y sin embargo similares), provienen de las mismas raíces históricas.
Finalmente la tercera opción es la difusión; una idea que fue desarrollada en una
cultura es exportada a otras sociedades.
En el caso de estos dioses, cuando los investigadores no pueden establecer que
hubo un contacto histórico entre pueblos con dioses que sólo comparten algunas
similitudes, por lo general asumen que la razón es la evolución paralela. Por ejemplo,
Thor y el Jehová cristiano probablemente fueron ambos parcialmente inspirados por
el mismo asombro ante el fenómeno natural del rayo y el trueno. Sin embargo, en
circunstancias donde las culturas en cuestión han compartido contactos históricos,
como el comercio o la guerra, la idea de un desarrollo independiente pierde
probabilidad. En el caso de los dioses del trueno en Europa, por largo tiempo se ha
discutido la relación entre ellos. Una escuela de pensamiento ha promovido la idea de
que estos dioses de hecho surgieron de una única raíz histórica: una deidad llamada
«*Þunraz».
Lo más importante a entender sobre *Þunraz es que nunca se sabrá con certeza si
fue de verdad un dios adorado o si se trata de una creación de la erudición moderna.
Al rastrear los orígenes de cualquier pieza antigua de cultura humana intangible, ya
sea un sistema de creencias o un género de canción, es imposible determinar un
origen concreto, puesto que no ha sobrevivido evidencia alguna de su existencia. En
estos puntos, las investigaciones tradicionales que dependen de registros históricos o
incluso restos arqueológicos, fallan. Los académicos tienen otros métodos para
indagar con mayor profundidad, pero éstos pierden confiabilidad a medida que se va
más atrás en el tiempo.
Uno de estos métodos es el uso de la lingüística histórica para reconstruir
palabras. Los lingüistas históricos toman palabras afines (o «cognadas») de idiomas
relacionados e intentan rastrearlas hasta la palabra raíz original de la cual descienden.
Esto es más complejo que una simple comparación, puesto que también implica
tomar en cuenta cómo cambian los sonidos con el tiempo. Cuando se dispone de más
palabras cognadas, la búsqueda de la raíz se facilita progresivamente y, en teoría, los
resultados se vuelven más precisos y de mayor profundidad temporal.
Desafortunadamente, los resultados son a su vez siempre hipotéticos, ya que no es
posible saber cómo eran pronunciadas las lenguas muertas. Por ende, los productos
de estos estudios, las palabras antiguas propuestas, siempre son marcadas en el
ámbito académico con un asterisco «*», para denotar que no pueden ser confirmadas.
*Þunraz (pronunciada «*thunraz») es una de éstas palabras. Los estudiosos
tomaron varios términos, incluyendo a los dioses Thor (o «Þórr», como se escribe
algunas veces), Donar, Donner y Þunor, pero también observaron palabras afines,
como «thunder» ([trueno] inglés), «dunder» (sueco), «donder» (holandés), «tornden»
(danés), «donner» (alemán) y «þrumuveðri» (islándico). Los investigadores que
utilizaron estas palabras para rastrear y reconstruir *Þunraz argumentan que dicha
palabra probablemente representaba tanto al dios como al fenómeno natural de los

Página 11
truenos/rayos. *Þunraz sería entonces un antiguo dios indoeuropeo temprano, uno de
los arquetipos que los demás panteones tomaron como inspiración, alteraron y
mezclaron con corrientes de otras culturas para así crear los diversos dioses que
pueden encontrarse en el registro histórico[5].
En este esquema, *Þunraz recibió influencia en el sur de los pueblos semíticos
quienes veían a sus dioses celestiales (los ancestros de Jehová) como reyes en las
montañas, mientras que en el norte, se les relacionó a los árboles (particularmente
robles), martillos y cacería de monstruos.

Página 12
2.
Thor y la difusión cultural
(Pasando el martillo de cultura a
cultura)

La principal teoría alternativa sobre las similitudes entre los dioses del trueno en el
norte de Europa es que cuando estos pueblos se movilizaban, comerciaban, luchaban
y se desposaban entre ellos, las ideas culturales se movían con ellos. Un ejemplo de
esta difusión puede verse en el final reemplazo de Thor y sus compañeros dioses por
el cristianismo[6].
Existe algo de evidencia concreta de la difusión que ocurrió entre pueblos de
habla germánica, en particular de un movimiento de ideas desde Donar en la actual
Alemania, hasta Thor en Escandinavia. La más importante entre éstas fue la
esvástica, la cual era un símbolo de poder en la Escandinavia de la Edad de Hierro.
Mientras hoy en día el uso de la esvástica se ha vuelto tabú, gracias a la notoriedad
que le dio la Alemania nazi, siglos atrás llegó a representar el martillo de Thor,
aunque probablemente se originó con Donar[7]. La escritora Hilda Ellis Davidson lo
explicó así:

Las mujeres usaban el símbolo protector del martillo, como se sabe


por el hecho de que ha sido encontrado en tumbas de mujeres.
También parece haber sido usado por los guerreros, en la forma de la
esvástica (…). Principalmente parece haber tenido conexiones con la
luz y el fuego, y haber estado relacionado con la cruz solar. Puede
haber sido debido a la asociación de Thor con el rayo que este
símbolo fue utilizado como alternativa al martillo, ya que se puede ver
en piedras conmemorativas en Escandinavia junto a inscripciones
sobre Thor. Cuando lo encontramos en el pomo de la espada de un
guerrero y en su cinturón, se asume que el guerrero se estaba
colocando bajo la protección del dios del rayo.

Página 13
La esvástica sobre la roca de Snoldelev data del
siglo IX d. C. aproximadamente.

Página 14
Ilustración de un amuleto del martillo de Thor
encontrado en Dinamarca.

Es posible también que la popularidad de Thor haya conducido a que fuera adoptado
por pueblos vecinos que no necesariamente compartían la misma tradición. Esto
resulta particularmente cierto del dios Horagalles, quien fue adorado hasta bien
entrado el siglo XVIII por los saami, un pueblo de pastores semi-nómadas del norte de
Escandinavia (región de Laponia), a quienes se les conoce como lapones y cuyo
idioma está emparentado con el finés. El nombre Horagalles, también escrito Hora
Galles o Thora Galles, parece venir directamente del nombre Thor, y este dios
también es asociado con el trueno y representado con un martillo. Es un defensor de
la humanidad, que lucha contra fuerzas malignas en el mundo, pero es posible
también que estos elementos hayan sido fusionados con aquellos de una deidad
autóctona anterior. Si Horagalles puede ser considerado como la misma deidad que
Thor, significaría que los lapones fueron sus últimos adoradores tradicionales, y su
adopción del dios es tal vez el mejor ejemplo de difusión cultural a largo plazo[8].

Página 15
3.
La interpretación medieval de
los orígenes de Thor

Los capítulos previos han explorado los estudios modernos concernientes a los
orígenes de Thor y han examinado cómo diversas corrientes históricas evolucionaron
y se unieron para crear el mito como existe hoy en día, pero había otra importante
interpretación de los orígenes del dios. Una de las más antiguas interpretaciones de la
mitología nórdica ha sido el «everenismo», que fue la comprensión dominante de
Thor por buena parte de la Edad Media.

Estatua Antigua de Evémero de Mesena.

Evémero fue un mitólogo griego que teorizó que el panteón griego era de hecho la
deificación de líderes guerreros muertos tiempo atrás. En el contexto nórdico, el
compilador y editor de la Edda prosaica, Snorri Sturluson, desarrolló una teoría
similar sobre los dioses nórdicos, incluyendo a Thor. Snorri creía que los relatos
sobre los dioses estaban originalmente basados en eventos históricos que
involucraron a prominentes líderes de guerra y, con el paso del tiempo, las supuestas
ubicaciones de sus sepulcros se volvieron templos, sus historias fueron exageradas y
las personas comenzaron a invocarlos en tiempos de dificultad. Snorri probablemente
adoptó este concepto debido a su propia crianza cristiana. Los primeros cristianos
habían adoptado las teorías de Evémero en sus propias campañas contra los
panteones griego y romano, y un erudito en el medioevo sería consciente de esta

Página 16
historia[9]. Una teoría evemerista similar fue desarrollada por el historiador danés
Saxo Grammaticus, quien vivió en los siglos XI y XII y escribió la primera historia de
los pueblos nórdicos[10].

Manuscrito del siglo XVIII de la Edda


Prosaica de Snorri.

La erudición moderna no ha, sin embargo, abrazado esta teoría. Como se ha dicho
anteriormente, los dioses nórdicos de la tardía era pre-cristiana tienen conexiones
directas con deidades de todo el norte de Europa, y a través de un largo periodo de
tiempo. ¿Significa esto que las acciones de seres humanos históricos nunca fueron
integradas a la mitología? Una afirmación tan generalizada también debe ser evitada,
especialmente cuando el enfoque se aleja de los orígenes de las deidades y observa
los relatos heroicos que existían sobre esos dioses; por ejemplo, Aquiles tal vez no
peleó realmente en Troya, pero los historiadores están prácticamente seguros de que
hubo una Guerra de Troya, por lo que tendría sentido que las figuras de la Ilíada de
Homero estuvieran basadas en historias reales de la guerra que tenían, por lo menos,
algo de base en hechos. Sin embargo, existe poca evidencia directa que sugiera que
los panteones de dioses estuvieran basados en figuras históricas reales.

Página 17
4.
Relatos mitológicos sobre Thor

Las fuentes primarias modernas de historias sobre Thor son las «Eddas», dos
colecciones de mitología nórdica que han sobrevivido bastante intactas hasta el
presente. Son conocidas como la Edda «Mayor» o «poética» y la «Menor» o
«prosaica».
La Edda poética es una colección de poemas, reputadamente recogidos por
Sæmund, hijo de Sigfus, un descendiente del rey Harald Hildetonn. Nació en el sur de
Islandia a mediados de la década del 1050, unos cincuenta años antes de que se
estableciera al cristianismo como la religión oficial de la isla. Esto es importante,
pues significa que cuando era un hombre joven, Sæmund habría tenido acceso a los
mitos nórdicos antes de que fueran suprimidos y pasaran a la clandestinidad.
Sæmund viajó a lo largo y ancho de la Europa continental antes de regresar a
Islandia en 1076, y a pesar de tener familiares cristianos, era reconocido por su
interés en la Antigua Religión y se ganó una reputación –la cual persiste en el
folklore de la isla hasta este día– como hechicero (específicamente de la magia
«blanca» o protectora). Escribió extensamente sobre las historias islándica y nórdica,
pero éstas se han perdido en el tiempo, y únicamente la colección de poesía
tradicional que se le atribuye, sobrevive. Los poemas están divididos en dos
secciones: la Mitológica y la Heroica. La primera trata sobre los asuntos de los
dioses, y la segunda discute los asuntos de hombres heroicos.
La Edda prosaica es un documento mucho más joven, atribuido a Snorri
Sturluson, otro islandés prominente que vivió entre 1178-1241 y fue dos veces
lagman (un tipo de magistrado supremo, cargo legal único de Escandinavia) de la
Mancomunidad Islandesa medieval. Existe una conexión directa entre la obra de
Snorri y aquella de Sæmund. Cuando era joven, Snorri vivió bajo la tutela del nieto
de Sæmund, un letrado erudito quien vivía en la misma región que Sæmund y sin
duda tenía acceso a los escritos de su ancestro. Naturalmente, Snorri aprendió la
historia de su padre tutelar y cita los poemas de la Edda Mayor numerosas veces en
su trabajo. Intentó convertir las diversas canciones y poemas nórdicos en un trabajo
en prosa cohesivo, así como añadir una introducción y conclusión[11].
Estos dos trabajos son la mejor fuente de información que se tiene hoy en día
sobre la mitología nórdica, y el hecho de que ambos se originaron en Islandia no es
una coincidencia. Los islandeses fueron convertidos al cristianismo relativamente
tarde. Además, la conversión de la isla se produjo en una situación de compromiso,
donde el culto pagano era permitido en privado, mientras el Estado adoptó
oficialmente los atavíos del cristianismo[12]. Si se añade a esto el hecho de que

Página 18
Islandia tenía una larga tradición de poesía y letras, significa que era éste el mejor
lugar para recopilar, preservar y transmitir las tradiciones paganas nórdicas.
Thor juega un papel clave en ambas Eddas, las cuales son el origen de buena
parte del conocimiento actual de las historias sobre el dios[13]. Existen muchas
historias sobre la vida y actos de Thor, pero un buen lugar para empezar, sería su
nombre. Para los nórdicos, un pueblo con apellidos como «Jónsson» y «Einarsdóttir»,
es evidente que el nombre propio y el de la familia estaban fundamentalmente
enlazados. Por fortuna, las Eddas ofrecen a los lectores una buena descripción de
«quién» era Thor según alguien que debía conocerlo, su padre Odín, disfrazado como
un hombre llamado «Hárr»:

Entonces dijo Gangleri:


¿Qué nombres tienen los otros Aesir? ¿Cuál es su tarea? ¿Qué
hazañas famosas ejecutaron?
Hárr contestó:
El primero es Thórr al que llaman Ása-Thórr, Thórr de los Aesir, u
Öku-Thórr. Es el más fuerte de todos los dioses y de todos los
hombres. Tiene su reino en el lugar que se llama Trúthvangar y su sala
se llama Bilskírnir. En esa morada hay quinientas cuarenta
habitaciones. Esta es la casa más grande que conocen los hombres, así
se dice en Grímnismál:

Quinientas estancias y cuarenta más hay.


Así concibo yo Bílskirnir con sinuosos corredores.
De todas las casa que conozco
la mayor es la de mi hijo[14].

Esta cita proviene de la Edda prosaica de Snorri, pero el poema que a su vez se cita,
el Grímnismál se encuentra en la Edda poética. Otra sección de la Edda Menor
describe el parentesco de Thor más a fondo:

—¿Cómo se nombra con un kenning a Tor?


—Así: llamándolo el hijo de Odín y de la Tierra, el padre de Magni,
de Modi o de Trud, el esposo de Sif, el padrastro de Ull, el manejador
y dueño del Mióllnir, del cinturón de fuerza o de Bilskírnir, el
defensor del Asgard y del Mídgard, el enemigo y exterminador de los
gigantes y las ogresas, el matador de Hrúngnir, de Géirrod o de
Trivaldi, el amo de Tialfi y de Roskva, el enemigo de la serpiente del
Mídgard, o el ahijado de Víngnir y de Hlora[15].

Página 19
Piedra rúnica medieval que representa a Odín, Thor y Freyr.

Thor es, antes que nada, el hijo del rey de los dioses, el tuerto Odín, y por ende es un
miembro de los Æsir como su padre. El de los Æsir es uno de los dos panteones
(clanes de dioses) en la mitología nórdica, junto a los Vanir. Tras una guerra entre
ambos durante la era mítica, los dos bandos intercambiaron rehenes simbólicos y se
retiraron a sus respectivos dominios, pero poco se sabe de los Vanir después de eso.
En ambas Eddas, se dice que Thor estaba casado con la diosa Sif, a quien se le
conoce por su cabello dorado y su asociación a la tierra, un fuerte contraste con su
esposo dios del cielo. Juntos tuvieron una hija, Þrúðr (Thrud), quien es mencionada
en la Edda prosaica sólo indirectamente, ya que dice que Thor es conocido como
«faðir Þrúðar» («el padre de Thrud»). Curiosamente, el reino celestial de Thor es
llamado «Þrúðvangr», o «Thrudvang» («Mundo de fuerza»), y su palacio Bilskírnir
(«Rayo-Relámpago»), pero la relación entre Thrud y Thrudvang todavía se
desconoce.

Página 20
Ilustración de la diosa Sif, por H.
A. Guerber (1909).

Por encima de todo, Thor es un guerrero y defensor de Asgard, el hogar de los Æsir, y
de Mídgard, el hogar de la humanidad. Thor lucha contra numerosas
monstruosidades, entre los más notables los gigantes de hielo y fuego, y existen
muchas historias de Thor batallando diversos enemigos con su legendario martillo
Mjölnir. Por ejemplo, en El Discurso de Thrym, Mjölnir fue robado por Thrym, el
señor de los gigantes de escarcha. Acompañado de Loki, Thor se disfraza como una
nueva esposa para Thrym y recupera su martillo, para luego asesinar a Thrym y a
todos sus parientes[16].

Página 21
Dibujo de un pendiente
medieval del martillo de
Thor

De Thor se dice que tenía tres grandes posesiones: Megingjörð (el «cinturón de
fuerza»), Járngreipr («pinzas/garras de hierro») y Mjölnir («rayo» o «demoledor»). El
primero se trata de un cinturón ancho que se decía duplicaba la poderosa fuerza de
Thor, y el segundo era un par de guantes de hierro que le permitían blandir el gran
martillo Mjölnir. Por supuesto su posesión más preciada era el poderoso martillo (o
en algunas interpretaciones modernas, garrote). «Mjölnir» significa rayo/relámpago;
ya que Thor era la amenaza del trueno, Mjölnir era el golpe prometido. El arma es
una constante en los relatos de Thor, pero no es una extensión de su ser y puede ser
robada, como sucede en la historia de El Discurso de Thrym. Sin embargo, ha llegado
a representar al dios, sus seguidores y, en años posteriores, la adoración del
paganismo en general[17].
Thor no temía usar su martillo, y su amenaza era parte de su atractiva
personalidad. Por ejemplo, mientras habla con Loki en el Lokasenna (los Sarcasmos
de Loki) en la Edda poética, Thor dice: «¡Calla, afeminado! Mi martillo espléndido,
Mjölnir, te hará callar; te lanzaré a lo alto hacia el oriente, y ya nadie te verá».

Página 22
Ilustración de Loki en un manuscrito
islándico del siglo XVIII.

Aunque hoy en día Mjölnir está claramente vinculado a Thor, los relatos de las Eddas
les dicen a los lectores que no siempre fue así. Thor era ya un adulto, casado con Sif
y viviendo en Bilskírnir cuando le obsequiaron el gran martillo. Según la historia, Sif
se encontraba dormida en Bilskírnir cuando Loki entró sigilosamente y le cortó su
hermoso cabello. Cuando Thor descubrió esto, amenazó iracundo con matar a Loki,
pero el dios tramposo prometió reemplazarlo y viajó a la tierra de los enanos, quienes
fabricaron tres regalos para él, uno de los cuales era una cabellera de oro puro. Loki
se jactó de que sus enanos eran los mejores artesanos, y esto fue oído por un enano
llamado Brok, quien lo vio como un insulto a su familia. Loki retó a Brok a superar
sus tres tesoros, y éste regresó a la casa de su hermano, Sindre, y juntos forjaron tres
maravillosos tesoros. A pesar de la interferencia de Loki en la forma de un tábano,
Brok creó tres tesoros, de los que Mjölnir era el más grandioso. Sin embargo, el
molesto tábano causó que el mango del martillo resultara anormalmente corto.
Cuando el enano entregó los objetos, le dio el martillo a Thor y fue declarado el
ganador de la competencia[18].

Página 23
Ilustración de Elmer Boyd Smith que representa a los enanos
fabricando el martillo de Thor mientras Loki observa. La ilustración
también muestra otros tesoros hechos por los enanos, incluyendo el
cabello dorado para Sif.

Además de estos tres objetos, Thor es dueño de dos machos cabríos mágicos:
Tanngrisnir («Crujedientes») y Tanngnjóstr («Rechinadientes»). Son quienes halan su
carro volador, porque a diferencia de Odín, Thor no posee un caballo. Las cabras, sin
embargo, también sirven como su comida. Cada noche, las mata y las rostiza, para
luego revivirlas cada mañana[19].
Numerosas leyendas se le atribuyen al dios del trueno, y muchas de ellas pueden
ser encontradas en obras como la Mitología de Bulfinch o una buena traducción de las
Eddas. Algunos ejemplos entre éstas demuestran cómo era visto por sus adoradores y
cómo la manera en que lo entendían estaba ligada a las leyes de un universo más
amplio; leyes como el destino y la hospitalidad, que constreñían las vidas de dioses y
hombres por igual.

Página 24
De cómo Thor luchó con el gigante Hrungnir

Este cuento menor relata que un día Odín salió a cabalgar y se encontró al gran
gigante Hrungnir, quien le retó a una carrera de caballos. Los dos cabalgaron y
cabalgaron hasta llegar a Asgard, donde Odín se vio obligado por las leyes de
hospitalidad a invitar al gigante a pasar. Hrungnir bebió demasiado y comenzó a
insultar y alardear, hasta que finalmente Thor fue convocado para expulsarlo. Los dos
discutieron, pero una vez más, la hospitalidad no le permitía atacar al gigante, de
manera que desafió a Hrungnir a un combate singular. Los dos contrincantes pronto
se reunieron en un campo neutral, y la conclusión de la batalla imparte varias
lecciones importantes a los lectores:

En un momento, el cielo comenzó a oscurecerse con nubes


apresuradas, enormes relámpagos iluminaron el cielo y truenos
ensordecedores se estrellaron sobre la tierra asolada por el terror.
Caminando de nube en nube, balanceando su terrible martillo en un
horrible alboroto de relámpagos y tormentas, Thor vino veloz con
toda su fuerza divina. Los cielos estaban en llamas, las montañas se
sacudían sobre sus cimientos, y la tierra se mecía de un lado a otro
mientras el dios de la fuerza avanzaba hacia la batalla.
El pobre Mokerkialfi, el gigante de arcilla, estaba tan asustado que la
transpiración brotaba a chorros de su enorme cuerpo, y su cobarde
corazón revoloteaba como un ave cautiva. Entonces Thor, blandiendo
su martillo con toda su fuerza, lo lanzó contra Hrungnir, y en ese
mismo instante el gigante arrojó el pedernal. Las dos cosas avanzaron
como meteoros y se encontraron en un choque estrepitoso en medio
del aire. La piedra de sílex se partió en pedazos, uno de ellos cayó al
suelo y donde yacía se formó una montaña, y el otro golpeó a Thor
con tal fuerza que cayó derribado al suelo; pero el terrible martillo
golpeó a Hrungnir justo en medio de la frente, hizo añicos su cabeza y
lo lanzó al suelo, donde cayó con un pie sobre el cuello de Thor.
Mientras tanto Thialfi se había abalanzado sobre Mokerkialfi, y el
gigante de arcilla, como tantos otros gigantes afilados, se hizo
pedazos al primer golpe; y así Thor fue el vencedor del holmgang.
Pero, ¿cómo iba a levantarse Thor? El pie del gigante muerto yacía
sobre su cuello y, por más que lo intentara con todas sus fuerzas, no
podía levantarlo. Entonces vino Thialfi e intentó en vano liberar a
Thor; y cuando los dioses supieron del apuro en que se encontraba
Thor, vinieron todos, y uno por uno intentaron levantar el pie de
Hrungnir, pero ninguno pudo hacerlo; así que, aunque Thor había
matado al gigante, parecía que el gigante lo había vencido también.

Página 25
Pasado un tiempo pasó por allí el hijo pequeño de Thor, Magni, o «la
fuerza». Tenía apenas tres días de edad, pero caminó rápidamente
hacia su padre, y tranquilamente levantó el inmenso pie y lo arrojó al
suelo como si fuera la cosa más fácil del mundo, diciendo mientras lo
hacía, «es un percance que haya llegado tan tarde, padre; pues creo
que podría haber matado a este gigante con mi puño».
Thor se puso de pie rápidamente y saludó a su hijo como si estuviera
más orgulloso de él que de haber matado al gigante, y declaró que su
hijo debía recibir el hermoso caballo del gigante, Gullfaxi (crines
doradas), como recompensa; pero Odín hizo caso omiso, así que
Magni tuvo que contentarse con el elogio de su padre y la gloria de su
maravillosa hazaña.
Pero los problemas de Thor aún no terminaban, ya que el trozo de
sílex que había golpeado su cabeza tan violentamente que lo derribó
al suelo permaneció incrustado en ella, y le daba tantos problemas al
fuerte dios que cuando llegó de regreso a Thrudvang, o mundo del
trueno, mandó llamar a la hechicera Gróa, la esposa del sabio
Aurvandil, para que removiera la inamovible piedra. Gróa llegó con
toda su sabiduría y comenzó a tejer conjuros mágicos sobre Thor y a
hacer encantamientos extraños a los aires más extraños y misteriosos
del mundo, hasta que la piedra de sílex se soltó completamente.
Cuando sintió que la piedra se aflojaba gradualmente, y supo que
Gróa podría sacarla en un momento, Thor estaba tan contento que
intentó pensar cómo podría recompensarla de alguna manera por el
buen servicio que le había hecho; y como incluso un dios no puede
dar nada más que felicidad, pensó en algo que la haría muy feliz. Así
que comenzó a hablar de Aurvandil, que durante mucho tiempo había
estado en su ausencia, y a quien amaba mucho. Le dijo que había
entrado en Jotunheim desde el norte, vadeando los ríos profundos, y
había escondido a Aurvandil en una cesta, y así lo había sacado del
país de los gigantes, y que mientras viajaban en el frio amargo, uno de
los dedos de Aurvandil sobresalió de la canasta y se congeló, y él,
Thor, lo rompió y lo arrojó al cielo brillante, donde se había
convertido en la estrella llamada Dedo de Aurvandil; y luego agregó
que Aurvandil volvería pronto a su casa.
Cuando Gróa escuchó estas noticias de su esposo se llenó tanto de
alegría que todos sus cantos mágicos y maravillosos encantamientos
salieron completamente de su cabeza y no pudo recuperarlos, así que
la piedra continúa en la frente de Thor hasta el día de hoy. Y esta es la
razón por la que nadie debe arrojar un pedernal por el suelo, porque

Página 26
cuando esto sucede la piedra en la cabeza de Thor se mueve, y el dios
fuerte se siente muy incómodo[20].

Esta historia revela a los lectores las limitaciones de los dioses. No sólo es la
legendaria fuerza de Thor obviamente limitada –no puede liberarse por sí mismo del
gigante, ni puede desincrustar el pedernal de su cabeza– pero también se le impide
atacar al gigante Hrungnir en el palacio de su padre, a pesar de sus graves insultos.
Thor, así como Odín, debe invitar al oponente a su salón y darle vino, así obligados
por las reglas de hospitalidad. Los asgardianos pueden doblegar las leyes de la
naturaleza viviendo eternamente, poseyendo tamaño y fuerza increíbles o sabiduría,
pero no pueden romper las leyes morales que gobiernan su mundo. Están
constreñidos por las reglas de la hospitalidad tanto como (si no más que) los humanos
que los adoran. Esto es cierto también del destino, del que incluso los dioses no
pueden escapar.

Thor sale de pesca

Un relato con consecuencias a largo plazo es la historia de cuando Thor «salió de


pesca». Acompañado por el traicionero gigante Hymer, navegaron aguas adentro,
lejos de la tierra. Mucho tiempo atrás, Odín había expulsado a Jörmungander, la
Serpiente de Mídgard, uno de los hijos engendrados por Loki, y bajo el océano
profundo la monstruosa serpiente continuó creciendo y creciendo hasta que llegó a
rodear el mundo entero y morder su propia cola. Cuando Thor e Hymer navegaron
más allá de las zonas de pesca normales y por sobre la serpiente, Thor lanzó su
anzuelo con una cabeza de vaca como cebo. Jörmungander mordió el anzuelo y a
medida que se desarrollaba la ponderosa lucha, Thor creció hasta alcanzar su tamaño
y fuerza completos (ya que había estado disfrazado como un humano). La conclusión
de esta historia es diferente a lo que esperarían los lectores:

Thor no prestó atención y siguió remando hasta que la tierra firme se


perdió de vista y llegaron a donde él pensaba que la gran serpiente
estaba enrollada en el fondo del mar; entonces soltó los remos,
aparentemente tan fresco y fuerte como cuando subió al bote. Fue la
salida de pesca más extraña que el mundo haya visto jamás, y la pesca
más asombrosa también. Tan pronto el cebo de Hymer tocó el agua,
fue mordido por dos ballenas. Thor sonrió en silencio ante la suerte
del gigante, sacó su caña de pescar, hecha con maravillosa habilidad y
tan fuerte que no podía ser rota, enganchó la cabeza de toro en el
anzuelo y la lanzó al mar. La Serpiente de Midgard inmediatamente
mordió el anzuelo y en un segundo lo tenía engarzado en su paladar.
Entonces se produjo una lucha furiosa entre el dios fuerte y el terrible
monstruo que causó terror en toda la tierra.

Página 27
Adolorida por la herida del anzuelo, la serpiente se retorció y tiró tan
fuerte que Thor tuvo que aferrarse al costado del bote. Cuando vio
que la serpiente había tomado su anzuelo, su furia creció, y su fuerza
divina surgió en él. Tiró de la línea de pescar con tal fuerza que sus
pies traspasaron el fondo del bote y quedó de pie sobre el lecho del
océano, mientras arrastraba a la serpiente hacia un lado del bote. El
monstruo, convulsionado por el dolor, sacó su terrible cabeza del
agua, sus relucientes ojos destellaron, todo su vasto cuerpo se retorció
y batió el océano en un remolino de espuma. Los ojos de Thor
ardieron de ira y sostuvo a la serpiente como en una prensa. El
estruendo fue como una terrible tormenta, y el bote, los pescadores y
la serpiente fueron escondidos por columnas de espuma que se
elevaron en el aire. Nadie puede decir cuál habría sido el final si
Hymer, temblando de miedo y viendo el bote a punto de hundirse, no
hubiera saltado y cortado la línea justo cuando Thor estaba levantando
su martillo para aplastar la cabeza de la serpiente. La serpiente se
hundió de inmediato en el fondo del mar, y Thor, volviéndose sobre el
gigante, le propinó un golpe tan fuerte en la oreja que cayó de cabeza
en el agua. El gigante regresó al bote y remaron a la tierra, llevando a
las dos ballenas con ellos.
Cuando llegaron a la orilla Thor estaba todavía enfurecido con el
entrometido gigante, que le había hecho perder la serpiente, pero
calladamente levantó el bote y lo llevó a la casa, y Hymer llevó las
ballenas. Una vez más bajo su propio techo, regresó el coraje del
gigante, y desafió a Thor a que demostrara su fuerza rompiendo su
copa para beber. Thor se sentó y, tomando la copa, la arrojó contra un
pilar. La copa voló por el aire, se estrelló contra la piedra, rebotó, y
fue recogida tan entera y perfecta como al llegar a manos de Thor.
Éste quedó perplejo, pero la hermosa y rubia madre de Tyr, le susurró,
«arrójala contra la frente de Hymer; es más dura que cualquier copa
de beber».
Thor reunió toda su fuerza divina y arrojó la copa con un terrible
esfuerzo contra la frente de Hymer. La frente quedó intacta, pero la
copa quedó esparcida en mil pedazos sobre el suelo. Hymer había
perdido un gran tesoro con el experimento, pero sólo dijo: «Esa
bebida estaba muy caliente. Tal vez ahora quites el hervidor del
fuego», añadió con una mueca burlona.
Inmediatamente Tyr puso sus manos en el hervidor, pero no puedo
moverlo ni un centímetro. Entonces Thor tomó en sus manos el gran
caldero y lo levantó con tan enorme esfuerzo que sus pies traspasaron

Página 28
el piso de piedra del salón, pero lo levantó, y colocándolo sobre su
cabeza como un impresionante casco, se alejó caminando, con los
anillos del caldero resonando en torno a sus pies. Los dioses se
alejaron rápidamente del salón donde tantos trabajos y problemas les
habían esperado, y pasó largo tiempo antes de que Thor se volviera a
mirar atrás. Cuando lo hizo, fue en el momento justo, porque Hymer
les perseguía de cerca, con una multitud de gigantes de muchas
cabezas.
En un minuto, Thor se quitó el caldero de la cabeza y lo dejó sobre el
suelo; en otro, estaba blandiendo el martillo contra los gigantes, y en
otro minuto más, cuando los relámpagos se habían apagado y los
truenos habían desparecido en terribles ecos entre las colinas, Tyr y
Thor quedaron solos en el campo.
Prosiguieron a Egil, montaron en el carro y condujeron a las cabras
velozmente a la casa de Æger, donde los dioses estaban esperando
impacientes por el caldero. Inmediatamente prepararon una gran
cantidad de cerveza, Thor contó la historia de sus aventuras en busca
del caldero, y el festín continuó alegremente[21].

Esta historia es importante por varias razones. En primer lugar, establece la enemistad
entre Thor y Jörmungander, así como la gran fuerza de la serpiente, ya que incluso el
gran gigante Hymer temblaba ante la idea de pescar por encima de ella. He aquí un
enemigo que ni siquiera el poderoso Thor puede vencer fácilmente. También
demuestra el rol de los gigantes, como seres cercanos a los dioses (incluso como
parientes, dado que Hymer es el padre del dios Tyr), pero inferiores a ellos en poder y
dignidad. Hymer muestra la disposición de los gigantes a intervenir del lado de
monstruosidades como Jörmungander. Sus celos y la constante represión por parte de
los Æsir los llevan a pelear contra ellos continuamente y, finalmente, aliarse con Loki
en el Ragnarök.

Página 29
Piedra rúnica que
representa el viaje de
pesca de Thor.

Página 30
Ilustración de la pelea con Jörmungander,
en un manuscrito islándico del siglo XVIII.

Thor y Ragnarök:
hazañas gloriosas en el final de los tiempos

Uno de los elementos eternamente fascinantes de la cosmología nórdica es el hecho


de que su fin ha sido predicho en riguroso detalle. Este fin de los tiempos se
producirá en una terrible batalla llamada «Ragnarök», un evento traducido como «el
Destino de los Dioses» o (en la reinterpretación de Richard Wagner) «el Ocaso de los
Dioses». Además, no sólo ha sido predicho el evento, sino que los personajes en este
drama parecen saber de su venida. Esto se alinea con la fe germánica en cuanto al
concepto de «destino». Para los paganos germanos, el destino, «sino» o «hado» era
parte integral de la existencia humana; aunque las personas no las conozcan antes de
tiempo, sus historias han sido escritas desde antes de nacer, y esto era cierto para los
dioses también.
Aunque los dioses parecen aceptar su destino, este concepto no era el mismo que
el «destino» en el cristianismo (especialmente la pre-destinación calvinista), porque
los nórdicos creían que el destino tal vez podía ser moldeado o alterado[22].
Naturalmente, Thor está profundamente involucrado en los eventos que conducen al
Ragnarök. Balder, el más hermoso de todos los dioses, está destinado a morir, y su
madre, Frigg, lo sabe e intenta protegerlo. Hace jurar a todas las criaturas y plantas
que nunca lo lastimarán, excepto por el muérdago. Los dioses juegan lanzando toda

Página 31
clase de armas y objetos hacia Balder, pero ninguno lograba herirlo, para el deleite de
sus compañeros dioses. Pero el astuto Loki engaña al dios ciego Holder para que
arroje un dardo de muérdago, y Balder muere.

Ilustración de Elmer Boyd Smith


que muestra a los dioses
disparando flechas a Balder.

Con la muerte de la belleza y la inocencia, el ocaso comienza. Luego llega el


«invierno fimbul»; tres años de interminable invierno que agobian a la humanidad, y
hace que los reinos terrenales luchen unos contra otros. Las ataduras que contenían a
los monstruos del mundo son rotas, y la Serpiente de Midgard, Fenris el Lobo y el
mismísimo Loki levantan un ejército de gigantes, monstruos y habitantes del infierno
para destruir Asgard.
Odín y Thor lideran los ejércitos celestiales en respuesta, y la batalla de Ragnarök
comienza. Thor concentra su atención en su antiguo enemigo: Jörmungander, la
Serpiente de Midgard. Su batalla es épica, y al final Thor mata a su enemigo con el
Mjölnir. Sin embargo, es mordido en el proceso, y tras morir la Serpiente, Thor da
sólo nueve pasos antes de colapsar y sofocarse con el veneno del monstruo. El
número de muertes es pasmoso, incluyendo a Odín, Loki y Freya. El árbol del
mundo, Ygdrasil, es quemado, y sólo dos humanos sobreviven en su corteza. No
obstante, el mundo no ha acabado. De las cenizas nace un nuevo y mucho más

Página 32
hermoso, uno en el que gobierna Balder resucitado. Y Thor, sin embargo, ya no es
más.[23].

Ilustración por Emil Doepler de Thor luchando con Jörmungander durante la


batalla (1905).

Como lo deja claro Ragnarök, Thor era indudablemente poderoso, e incluso sus más
férreos enemigos admiraban su fuerza, pero no era todopoderoso. Luchaba con sus
enemigos y usualmente ganaba, pero no sin una lucha feroz. Blandía el martillo más
poderoso del mundo, pero no podía empuñarlo sin la ayuda de guantes mágicos, y en
algunas historias el martillo es robado. Thor podía ser engañado, y podía cometer
errores. De manera importante, podía sufrir, y tal vez más importante que todo,
murió.
Al igual que Jesús de Nazaret, cuya historia reemplazó la de Thor en los
corazones de los nórdicos conversos, el destino de Thor fue morir en el proceso de
restaurar el mundo. Sin embargo a diferencia de Jesús, él no pereció perdonando a
sus enemigos, sino en una batalla mutuamente fatal a uñas y dientes en el fin de los
tiempos con su más amargo enemigo.
Contrario a la humanidad, no existe una promesa de vida después de la muerte
para los dioses en la mitología nórdica, ni un Valhalla al que puedan viajar. La
mitología nórdica no ofrece sugerencia alguna de que el sacrificio de Thor sería
recompensado de ninguna manera, lo que hace que su sacrificio y su voluntad de
luchar hasta el final sean las principales razones por las que sus seguidores se
sintieron atraídos por él. Además, a diferencia del panteón grecorromano, en el que
los dioses a menudo representaban las emociones humanas en su forma más
mezquina y egoísta, Thor encarnaba algunos de los mejores rasgos de la humanidad,
a los ojos de sus seguidores nórdicos. Sus cualidades definitorias eran la valentía, la
lealtad, la fuerza y la franqueza, mientras que sus defectos, como su temperamento y

Página 33
la facilidad con la que fue engañado por oponentes astutos como Loki, surgen
directamente de estas virtudes.

Página 34
5.
El culto a Thor

Los historiógrafos cristianos medievales eran en el mejor de los casos,


condescendientes, y en el peor, hostiles a la idea de la religión pagana. Por eso,
aunque se tiene conocimiento de los mitos que rodean a Thor, la teología que sustentó
esas historias es mucho menos conocida. Sin la teología, las creencias de los
nórdicos, así como de otros grupos paganos, llegan a ser vistas como creencias
irracionales en historias fantásticas. También nubla las historias de Thor. Después de
todo, ¿cómo podrían entenderse historias como la de Jonás y la Ballena o Job
luchando con Dios, sin tener conocimiento de la religión cristiana en sí?
Lo que es evidente es que Thor contaba con seguidores y adoradores serios, y sus
sacerdotes y seguidores eran tan racionales, tan inteligentes y tan interesados en
preguntas teológicas profundas, como sus contemporáneos cristianos. ¿De qué
manera el culto a Thor sirvió a las necesidades sociales, psicológicas y espirituales de
sus seguidores?[24]
El capítulo anterior discutió los mitos sobre Thor, incluyendo algunas de sus
muchas aventuras peleando con gigantes y monstruos marinos, ganando tesoros y
muriendo en glorioso combate. Los mitos revelan al menos un poco sobre la
estructura del mundo en el cual operaba Thor, y cómo éste era gobernado por una
serie de reglas –específicamente el destino y la hospitalidad– que tal vez fueran
mutables, pero ultimadamente limitaban sus acciones. Naturalmente, estos mitos
estaban relacionados con la organización social de los pueblos germanos.
Una de las mayores diferencias entre el paganismo germánico y el cristianismo es
su relación con los órganos de gobierno. La tradición cristiana surgió dentro del
contexto del Imperio romano, un área del mundo conocida por sus gobernantes
divinamente elegidos. Además de los divinos césares, esta lista también incluía a los
faraones egipcios, los reyes judíos escogidos por divina unción, y los reyes
mesopotámicos. Aunque Roma había sido originalmente una república, el auge de los
césares condujo al desarrollo de la figura del todopoderoso emperador despótico, de
manera que cuando el Imperio se convirtió del paganismo politeísta al cristianismo
monoteísta, la teoría legal que vinculaba a un Dios con el Imperio y a un emperador
(en el modelo de los reyes ungidos del Antiguo Israel), pasó a primer plano. Esto
reemplazó la anterior inclinación a tratar al Emperador romano como si fuera un dios;
el modelo autoritario del monarca cristiano desarrollado por los emperadores
romanos tardíos fue una admirada (aunque a veces inalcanzable) meta para sus
sucesores por siglos después[25].

Página 35
Por el contrario, las tribus germánicas, incluyendo no sólo a los nórdicos sino
también a los germanos continentales, los godos y los anglosajones, tenían un modelo
de gobierno diferente; uno que también tenía sentido dentro de su comprensión de lo
sagrado. Sus gobernantes, inicialmente llamados «reyes» y «duques» por los romanos
que no tenían otras palabras para describirlos, eran gobernantes militares cuyo poder
era entendido como enteramente secular. Estos líderes gobernaban con el
consentimiento de los gobernados, y el mal gobierno llevaba típicamente a que
perdieran poder ante un rival. Un gobernante exitoso era, ante todo, un líder militar
capaz de traer gloria y expolios a sus seguidores y protegerlos de los estragos de
otros. Sin embargo, incluso un líder exitoso estaba limitado por el poder del thing, la
asamblea política de hombres libres del reino[26]. El historiador romano Tácito
describió una de estas asambleas:

Los príncipes resuelven las cosas de menor importancia, y las de


mayor se tratan en junta general de todos: pero de manera que aun
aquellas de que toca al pueblo el conocimiento, las traten y consideren
primero los príncipes. Júntanse a tratar de los negocios públicos –si no
sobreviene de repente algún caso no pensado– en ciertos días, como
cuando es luna nueva o cuando es llena (…). Tienen esta falta causada
de su libertad, que no se juntan todos de una vez, ni como gentes que
obedecieran una orden a plazo señalado, y así se suelen gastar dos y
tres días aguardando los que han de venir. Siéntanse armados y cada
uno como le agrada. Los sacerdotes mandan que se guarde silencio, y
todos los obedecen, porque tienen entonces poder de castigar. Luego
oyen al rey o al príncipe –que les hace los razonamientos–, según la
edad, nobleza o fama de cada uno adquirida en la guerra, o por su
elocuencia, teniendo más autoridad de persuadir que poderío de
mandar. Si no les agrada lo propuesto, contradícenlo, haciendo
estruendo y ruido con la boca; pero si les contenta, menean y sacuden
las frámeas. Que entre ellos es la más honrada aprobación la que
significa con las armas[27].

Este sistema de gobierno se hizo eco, influenciado y reflejado por las creencias
religiosas de estos pueblos. Sus dioses no eran seres omniscientes u omnipotentes que
establecían reglas e impartían prontos castigos sino guerreros cuyo principal
propósito era la defensa del reino de enemigos monstruosos. Ellos no crearon el
mundo, ni lo gobiernan por completo, en su lugar se tallaron una sección de él
venciendo o encarcelando a sus enemigos. Además, se rigen por sus leyes,
incluyendo más importantemente a la ley del Destino, del que incluso ellos no pueden
escapar.

Página 36
El culto a estos dioses tomó entonces un carácter diferente a la adoración cristiana
de un Dios Todopoderoso. Estos dioses eran protectores e intercesores en un mundo
peligroso. En el contexto de un paisaje hostil, enfrentamientos constantes, y los
peligros de procurarse la subsistencia de un mar inconstante, tal vez no debería
sorprender que el concepto de una deidad amorosa y omnipotente no fuera un
desarrollo local entre estos pueblos germánicos.
Existe también información sobre cómo eran en realidad adorados los dioses
nórdicos. El rito central de la religión nórdica, el equivalente a la misa del
catolicismo, era el Blót. El vocablo «blót» significa «sacrificio», y como cabría
esperar, el elemento primario del evento es la ofrenda de bienes materiales a los
dioses. Los restos arqueológicos de las ceremonias del blót son escasos, pero
recientemente ha sido argumentado por algunos que han sido encontradas «casas de
blót» construidas por agricultores en Islandia para el uso de sus familias[28]. En
circunstancias más formales, los blót se efectuaban en grandes templos de los dioses.
Durante estos rituales, los practicantes sacrificaban algún tipo de animal, y de
acuerdo a fuentes cristianas, también sacrificaban humanos ocasionalmente. Luego
procedían a bendecir los recintos con la sangre de las ofrendas sacrificadas. El animal
era entonces cocinado y consumido. El animal era visto como una encarnación de la
deidad, y por ende el blót tenía elementos de una ceremonia de comunión. Los
primeros traductores cristianos en las regiones nórdicas utilizaron términos y
conceptos de estas ceremonias para describir la Eucaristía cristiana, por lo que ambos
rituales pueden haber sido un poco similares[29].

Representación decimonónica de un blót.

Los blót eran una parte tan central de la vida que los primeros anglosajones llamaron
al mes de noviembre «blótmónað», y como acotara un escritor del inglés antiguo: «El
mes es llamado en latín noviembre, y en nuestra habla bloodmonth [mes de sangre],

Página 37
porque nuestros ancestros, cuando eran paganos, siempre sangraban en este mes, es
decir, que llevaban y dedicaban a sus ídolos el ganado que deseaban ofrendar». Snorri
incluso escribió de una anécdota sobre las personas insistiendo en realizar blóts a
pesar de la objeción de su gobernante cristiano, e incluso haciendo que el rey
cristiano participara:

Era una vieja costumbre, que cuando había un sacrificio todos los
dueños de tierras cercanas debían ir al lugar de reunión donde se
encontraba el templo y llevar consigo todo lo que necesitaran durante
el desarrollo del evento hasta que terminase. En este festival todos los
hombres llevaban cerveza y todo tipo de ganado, así como caballos,
para ser sacrificados, y toda la sangre que surgía de ellos era llamada
«hlaut», y las vasijas en que se recolectaba eran llamadas vasijas-
hlaut. Se hacían «brochas de salpicar», con las cuales los altares y las
paredes de los templos, tanto en el interior como en el exterior eran
rociados con sangre, y también la gente era salpicada con sangre; pero
la carne era hervida y salada para los presentes. El fuego se encendía
en el medio del piso del templo, y sobre él estaban los calderos. Las
copas llenas se pasaban de mano en mano, alrededor del fuego; aquel
que había hecho el banquete, y era el jefe, bendecía las copas llenas, y
la carne de los sacrificios. Una primera copa era vaciada en honor a
Odín, por la victoria y el poder del rey; luego se bebían las copas en
honor a Njörðr y Freyja, por paz y buenas estaciones. Al final era
costumbre beber la «copa de Bragi» y los invitados vaciaban sus
copas por la memoria de sus amigos que se habían ido; era llamada la
copa del recuerdo.

En otra saga que relató la historia de la isla báltica de Gotland, se discute un blót
celebrado allí:

Antes de este tiempo, y mucho tiempo después, creyeron en arboledas


y túmulos, santuarios y recintos sagrados y en los dioses paganos.
Sacrificaron a sus hijos, hijas y ganado, y practicaron blót con comida
y bebida. Esto lo hicieron debido a su superstición. Todo el país (el
althing) tenía el mayor blót con sacrificio de personas, de lo contrario,
cada trithing tenía su blót y things más pequeños tenían un blót más
pequeño con ganado, comida y bebidas. Se los llamó hermanos de
comida o cocina porque preparaban las comidas juntos.

El acto del sacrificio era visto como una forma de obsequio para los dioses, y la teoría
antropológica ha demostrado que en las sociedades que enfatizan el obsequio, el acto
de obsequiar crea y refuerza lazos sociales de reciprocidad[30]. El obsequio era para

Página 38
los nórdicos la base de su relación entre patrono y súbdito y entre los miembros de las
familias. La entrega de obsequios era fundamental en la relación entre los reyes y sus
súbditos; por ejemplo, en el poema sajón Beowulf, el rey Hroðgar es descrito como el
«dador de anillos» y el «dador de oro», y en el poema se describen con elaborado
detalle los numerosos regalos que son entregados. Esto no competía solo a los
humanos, pues hay muchos ejemplos en los mitos nórdicos de los dioses dando y
recibiendo regalos, incluyendo a Thor recibiendo a Mjölnir[31].
Por lo tanto, los lectores no deberían considerar la entrega de regalos de las
ceremonias blót dedicadas a Thor como una forma de «soborno» o «pago» por
servicios, sino como una versión divina de una tradición de obsequiar que compartía
toda la sociedad que se consideraba de suma importancia social. Se trataba de crear
una relación entre dios y humano, y de que el ser humano proporcionara sustento al
dios. En los mitos nórdicos, los dioses, especialmente Thor, a menudo participaban en
los festines más grandiosos.
Parece que había numerosos lugares donde podía tener lugar el blót, ya que hay
registro de grandes templos (como aquellos en la ciudad sagrada de Upsala), íntimos
eventos familiares en casas de blót en Islandia, y ejemplos de arboledas sagradas,
como aquella dedicada a Donar (Thor) que fue destruida por San Bonifacio en Hesse
alrededor del año 720 d. C. Esta variación debería demostrar que la religión nórdica
no era una institución monolítica, sino que tenía muchas variaciones. En los
poderosos reinos centrales de Suecia y Dinamarca, la adoración y los blót se llevaban
a cabo en grandes templos bajo el patronazgo real y a menudo cerca de los
cementerios reales. En marcado contraste, en la igualitaria y republicana Islandia, el
blót tenía lugar en una humilde estructura que servía a familias aisladas de
agricultores. En ambos lugares, sin embargo, hay evidencia de que Thor fue adorado,
y que sus seguidores –independientemente de clase social o nobleza– buscaron crear
vínculos de reciprocidad y obligación entre ellos y el dios. Es posible ver que hay un
vínculo entre Thor y los otros asgardianos, el sistema político de la monarquía
germánica y los rituales regulares del blót.

Página 39
Ilustración de Emil Doepler que representa a Bonifacio, quien habiendo
talado un roble dedicado a Thor, sostiene en alto un crucifijo ante él.

En cuanto a los lazos específicos entre Thor y sus seguidores, Hilda Ellis Davidson
teorizó:

El culto a Thor estaba vinculado a la habitación y posesiones del


hombre, y con el bienestar de la familia y la comunidad. Esto incluía
la fecundidad de los campos, y a Thor, aunque era representado en los
mitos principalmente como un dios de la tormenta, también le
concernía la fertilidad y preservación de la ronda estacional. En
nuestros tiempos, pequeñas hachas de piedra del distante pasado han
sido usadas como símbolos de fertilidad y colocadas por el granjero
en los agujeros hechos por el taladro para recibir la primera semilla de
la primavera. El matrimonio de Thor y Sif del cabello dorado, sobre el
cual se habla poco en los mitos, parece ser un recuerdo del antiguo
símbolo del matrimonio divino entre el dios del cielo y la diosa de la
tierra, cuando él viene a la tierra en la tormenta y la tormenta trae
consigo la lluvia, que hace a los campos fértiles. De esta manera se
puede ver que Thor, como también Odín, han continuado el culto del
dios del cielo que se conocía en la Edad del Bronce.

Página 40
6.
Thor y el misticismo

Todas las religiones sofisticadas poseen dos elementos: rituales superficiales


populares (como el blót y los relatos de las aventuras de Thor), en los cuales
participan miembros de la sociedad en pleno, y un conocimiento místico secreto que
ayuda a los buscadores serios a explorar la naturaleza del universo y su lugar dentro
de él. Ambos elementos están entrelazados; por ejemplo, la misa católica se lleva a
cabo diariamente para millones de fieles y sirve como el corazón de una búsqueda de
dos milenios por significados espirituales más profundos. Esto es cierto también del
paganismo nórdico, ya que los cuentos de los dioses y los actos del blót sirvieron para
apuntar hacia un conocimiento más profundo de la realidad.
Thor no es, sin embargo, patrón del conocimiento místico secreto, ya que ésta es
competencia de Odín, su padre. Thor es una figura mucho más directa, más propensa
a la violencia que a la introspección. Además, muy poco permanece hoy día de este
elemento de la fe nórdica. Los cronistas cristianos que son las fuentes de mucho del
conocimiento sobre el paganismo nórdico no proporcionaron a sus lectores el saber
místico, ya que no estaba disponible para ellos o preferían no promover la teología
pagana rival. Una cosa era describir los rituales paganos a los superiores en Roma o
hacer una relación de historias folclóricas moribundas, pero era totalmente diferente
aprender lo suficiente acerca de la teología de una religión rival y ser capaz de
describir sus secretos místicos.
Sin embargo, aunque no sea posible recuperar todos estos secretos, sí es posible
ver algunos vestigios de esto en la escritura nórdica, particularmente las «runas» del
futhark. Para los nórdicos, la escritura era vista no solo como una forma de transmitir
información, sino también como un sistema de conocimiento místico, a veces
utilizado para predecir el futuro. Esto era particularmente cierto del futhark, el
sistema de runas que se usaban para escribir antes de la introducción del alfabeto
latino (el cual a su vez estaba asociado al cristianismo). El sistema rúnico era similar
al latín, pues tenía letras que estaban asociadas con sonidos en el idioma, pero las
letras también tenían un significado místico y se usaban para adivinar el futuro. La
runa «thorn» escrita Þ, representaba el sonido / th /, pero también era asociada a Thor
y significaba «mirar más allá del mal». También representaba a los gigantes.
La paradoja de que un mismo signo represente a Thor y sus archienemigos es
interesante y posiblemente fue importante en la interpretación del sistema. Su nombre
nórdico era «thurs», que se movió al inglés con el nombre moderno del día
«Thursday» (jueves). Los alfabetos rúnicos evolucionaron considerablemente a lo
largo de la época en que se usaron, pero «thorn» (también llamada «thurisaz») se

Página 41
mantuvo en todo momento. Esta runa fue tan popular que incluso después de que los
nórdicos adoptaron el alfabeto latino, conservaron esta letra, lo que también puede
deberse al hecho de que no había una buena letra para representar el sonido en el
alfabeto latino.

Inscripciones rúnicas del siglo IV d. C. en la piedra «Einang»

Otro elemento de conocimiento secreto parece ser la importancia de los números, en


particular el tres y el nueve. Estos números aparecen repetidas veces en el saber
nórdico. Existen nueve mundos (incluyendo a Midgard y Asgard), los suecos se
reunían en Upsala una vez cada nueve años, para nueve días de festejo, nueve tipos
de madera eran quemados en algunas ceremonias de blót[32], y nueve deidades
sobreviven al Ragnarök. Thor mismo da nueve pasos tras derrotar a la Serpiente de
Midgard en el Ragnarök antes de morir. La importancia exacta de estos números
lamentablemente se ha perdido, pero apuntan a un sistema de creencias o a una
conexión con el número que posiblemente estaba en estos relatos por una razón. En
otras palabras, las personas familiarizadas con la importancia del número nueve tal
vez hayan entendido implícitamente la razón por la que Thor da esa cantidad de pasos
antes de morir en el relato sobre el Ragnarök.

Página 42
Inscripciones en una piedra rúnica encontrada en
Dinamarca que dicen, «¡Que Thor bendiga estas
runas!».

Página 43
7.
Declive de la fe pagana nórdica

El cristianismo y el paganismo nórdico existieron lado a lado en Europa por muchos


siglos, y estas otras religiones paganas llegaron a hacer incursiones serias en Europa
tras la caída del Imperio romano. Los cristianos fueron desplazados a las Galias,
Bretaña y otros lugares, y los vikingos nórdicos asaltaron monasterios y
asentamientos cristianos a lo largo de toda la costa europea entre los siglos VIII y XIII.
Sin embargo, para los siglos X y XI, el cristianismo estaba en auge y otras religiones
en declive a lo largo del norte de Europa.
Sea como fuere, las creencias paganas en el Norte no desaparecieron
inmediatamente, y no lo hicieron sin dar pelea. Parece que a finales del siglo XI, las
creencias paganas atravesaron un renacimiento final en Suecia. Uno de los últimos
grandes centros del paganismo nórdico se encontraba en la antigua Upsala, la cual
tenía tres grandes túmulos funerarios que las sagas medievales vinculaban a los
dioses nórdicos:

…así prescribió [Odín] que todos los hombres muertos debían ser
incinerados y llevados a la pira con sus posesiones; dijo que de este
modo cada uno iría al Valhalla con las mismas riquezas que tenían en
la hoguera; también disfrutaría de lo que él mismo hubiera enterrado
en la tierra, pero las cenizas debían ser llevadas al mar o enterradas
bajo tierra, y después de la ceremonia se debía hacer un túmulo en su
recuerdo; pero en honor de todos los hombres distinguidos se debía
erigir estelas, y se mantuvo esta costumbre hasta mucho tiempo
después. (…) Era su creencia que cuanto más alto ascendiera el humo
en el aire, tanto más alto estaría en el cielo aquel que yacía en la pira,
y tanto más rico, cuantos más bienes se quemaran también con él[33].

Página 44
Los «túmulos reales»

La importancia de la Antigua Upsala también fue descrita por el cronista y geógrafo


cristiano de Hamburgo, Adam de Bremen, alrededor de 1075-1080:

Ahora diremos unas pocas cosas sobre la superstición de los suecos.


El templo más importante que esta gente tiene, que se llama Upsala,
no está ubicado lejos de la ciudad de Sictona. En este templo, que está
todo hecho de oro se veneran por el pueblo estatuas de tres dioses,
para que el más poderoso de ellos, Thor, tenga un trono en medio de
un triclinio; ahí y de allí poseen un lugar Wodan y Fricco. Los
atributos de ellos son de este modo: «Thor», dicen, «preside en el aire,
gobierna el trueno y los rayos, vientos y lluvias, la calma y los frutos.
El otro, Wodan, esto es el furor, lleva la guerra, y suministra a los
hombres virtudes contra los enemigos. El tercero es Fricco, el
generoso con los mortales con la paz y el placer». También la imagen
de él la diseñan como un enorme Príapo. Pero a Wodan lo esculpen
armado, como suelen los nuestros con Marte; finalmente Thor con un
cetro parece semejar a Jove. Rinden culto a dioses hechos por los
hombres, a los que otorgan la inmortalidad por hechos ingentes…
[Nota 134] Cerca del templo hay un árbol que extiende sus ramas en
enorme amplitud, siempre verde en verano e invierno; no sé decir de
qué género es. También allí está la fuente donde suelen ejecutarse los
sacrificios de los paganos y se sumerge un hombre vivo, que mientras
no se encuentre, contada será la promesa del pueblo.
[Nota 135] Una cadena de oro circunda aquel templo, colgando arriba
de la techumbre, y largamente brillando para los que llegan, ello
porque situado el mismo santuario en la planicie tiene ubicados
alrededor los montes a semejanza de un teatro.
[Nota 137] Nueve días de procesiones [sic] y los sacrificios se
celebran de este modo; cada día ofrendan un hombre con los demás
animales, así, a lo largo de nueve días son setenta y dos los animales

Página 45
que se ofrendan. Este sacrificio se hace cerca del equinoccio de
primavera.
Suele celebrarse en Upsala también cada nueve años una solemnidad
común de todas las provincias de Suecia. Reyes y pueblo, todos y
cada uno transportan sus donaciones a Upsala, y lo que es más cruel
que toda pena, aquellos que ya adoptaron la cristiandad se rescatan de
ello con ceremonias. El sacrificio es así. De todo ser animado que sea
masculino se ofrecen nueve cabezas, de los que es ley que la sangre
de ellos aplaca al dios. Los cuerpos son suspendidos en el bosque
sagrado que está próximo al templo. Tan sagrado es este bosque para
los gentiles, que cada uno de los árboles de él por la muerte o
putrefacción de los inmolados se cree divino. Allí también perros y
caballos cuelgan con hombres, de los que en el montón de cuerpos
suspendidos uno me contó haber visto setenta y dos cristianos. De las
demás exequias que se hacen de ese modo con el rito de la libación,
variadas y deshonestas, por lo mismo es mejor que se callen[34].

Aunque Adán de Bremen no haya sido una figura neutral, no hay motivo o razón para
explicar por qué inventaría la dominancia de Thor en el templo en la antigua Upsala.
Su relato es prueba de la posición de Thor en el siglo XI, cuando llegó a reemplazar a
sus padres, Odín y Freya, en importancia entre los creyentes. Puede ser que en los
días finales del panteón nórdico, el gran defensor de Asgard fuera el último grito de
guerra de los fieles.
Durante este periodo, en respuesta directa al creciente poder del cristianismo, se
produjo una ráfaga de actividad en torno a Thor. Historiadores y arqueólogos han
encontrado dos manifestaciones particularmente extendidas: nombres personales y
amuletos de Mjölnir. En los siglos X y XI, a medida que el cristianismo se extendía en
el norte, los creyentes leales comenzaron a tomar una postura más dramática y radical
en defensa de su fe. Una de estas acciones fue la adopción del nombre «Thor» para
niños nacidos en muchas familias paganas, lo cual también llevó a la proliferación de
«Thorssons» y «Thorsdottirs». Esto pudo ser parcialmente una respuesta al hecho de
que los cristianos conversos tomaban convencionalmente nombres de santos, y por
ende «politizaron» el asunto de los nombres personales. Esta tradición nunca
desapareció por completo en la era cristiana, y siguen habiendo hombres que llevan el
nombre de Thor. Tal vez los más conocidos sean el nadador olímpico sueco Thor
Henning, y Thor Heyerdahl, un arqueólogo y explorador noruego[35].
Otro desarrollo fue la popularidad de las joyas personales, en especial amuletos
en la forma de un estilizado martillo Mjölnir. Éstos también parecen ser una reacción
al simbolismo cristiano, más notablemente, la Cruz. Una cantidad de pendientes han
sido encontrados por arqueólogos, especialmente en tumbas y con mayor
concentración en áreas con una fuerte presencia cristiana. Los estilos variaban de

Página 46
lugar en lugar y también se encontraron entre los fineses paganos, quienes no eran en
sí normandos.

Dibujo de un amuleto
encontrado en Noruega
que representa el martillo
de Thor.

Incluso la misma Edda poética fue probablemente parte de este renacimiento pagano.
En Islandia, como en otras áreas de Escandinavia, los paganos podían ver que su
religión se debilitaba y tomaron medidas, como la compilación de un libro de todas
las canciones y poemas conocidos, para protegerlos y preservarlos. Es posible que el
autor de la Edda poética haya visto a su obra como un rival de la Biblia.

Página 47
Se cree que la estatua de
Eyrarland (ca. siglos X y XI,
Islandia) representa a Thor.

Página 48
8.
Thor como figura cómica

Cuando la Edda prosaica fue escrita, la marea había cambiado permanentemente y el


cristianismo era la religión dominante de los pueblos nórdicos. Las últimas grandes
sociedades paganas de Europa se habían convertido, y sus dioses no representaban ya
una amenaza para la Iglesia cristiana. Snorri podía escribir su Edda y mirar atrás a la
fe de sus ancestros sin sentirse amenazado por ella. Le dio una interpretación
evemerista muy caritativa (para su tiempo).
Para entonces, Thor se había convertido en una figura algo cómica: un dios ebrio,
escandaloso, fanfarrón y necio, cuyas payasadas servían para cuentos divertidos pero
no representaban una amenaza teológica para el obviamente superior Jehová. Esto
pudo deberse a la aparente muerte del ritual más intelectual y los elementos místicos
del paganismo nórdico, lo que suprimió los niveles y significados más profundos de
la mitología nórdica. Sin estos elementos, los cuentos de Thor se convirtieron en
entretenidas distracciones, del mismo modo que los cuentos de los panteones griego y
romano fascinaron a los eruditos y artistas medievales y renacentistas de Italia y
Europa continental. Es probable que esta burla hiciera mucho para finalmente
terminar con la adoración clandestina de Thor, aunque una versión de él –Horagalles–
continuó siendo adorada por los lapones hasta el siglo XVIII.
Al mismo tiempo, la caricaturización de Thor en esta manera, pudo hacer mucho
más fácil la resurrección del dios como héroe de historietas o tiras cómicas. En 1962,
Jack Kirby, de Marvel Comics, buscaba una figura para un cómic único y atractivo.
Fascinado con la mitología nórdica y con historias que involucraban extraterrestres,
Kirby concibió un plan para una nueva versión de Thor. Inspirado fuertemente en la
mitología nórdica, el Thor de Marvel es un alienígena de un universo paralelo
llamado Asgard, y muchas de las figuras de los mitos tradicionales fueron importadas
a la historia, incluyendo a Loki, el puente-arcoiris Bifrost y a Odín. Sin embargo, a
diferencia de los mitos, Thor habita el cuerpo de un doctor discapacitado llamado
Donald Blake. Ambos comparten el cuerpo, practicando medicina y salvando a la
humanidad.
Mjölnir también figura importante en esta historia como un martillo que ningún
mortal puede levantar porque había sido forjado del corazón de una estrella. El
inmenso poder de Thor significó que las líneas de argumento se volvieron cada vez
más épicas en los años setenta y ochenta, y su historia fue reavivada en la década del
2000 luego de una historia basada en Ragnarök. Esto también formó la base para el
film de 2011 Thor, el cual se desarrollaba en un universo distinto. En el film, no tiene
una forma mortal, y permanece en su cuerpo divino en todo momento. Thor también

Página 49
apareció en la película Marvel’s The Avengers [Los Vengadores] (2012), dos secuelas
de este film, Thor: The Dark World (2013) y Thor: Ragnarök (2017), así como en el
videojuego Thor: God of Thunder.

Página 50
9.
Memorias, vestigios y
renacimientos

Las principales religiones del mundo han aplastado y reemplazado a literalmente


cientos de fes y panteones en su historia, como evidencia un simple vistazo a la lista
de los dioses del trueno noreuropeos caídos, incluyendo a Donar, Thunor, Ukko,
Taranis, Perún, Perkūnas y Horagalles. Sin embargo, Thor destaca no sólo por la gran
devoción que le dieron los nórdicos hasta el amargo fin, sino también por la manera
en que sobrevivió la memoria de Thor y experimentó un reavivamiento popular. Los
nórdicos creían que Balder lideraría el revivido panteón pagano después del
Ragnarök, pero parece que estaban equivocados. Ha sido Thor quien ha renacido en
los corazones del mundo moderno.
Incluso después de la desaparición de la mitología nórdica como un sistema
religioso organizado, Thor permaneció en el folklore del Norte hasta los tiempos
modernos. Jacob Grimm, uno de los «Hermanos Grimm» recopiló frases germanas
que creía se referían al dios (aunque el hecho de que el nombre de Thor esté tan
conectado lingüísticamente al trueno complica las cosas), y Jacob notó que en
Noruega, el término «Thorsvarme» («calor de Thor») es usado para referirse al rayo,
mientras que en Suecia, la frase godgubben åfar («el buen viejo está dando un
paseo») se usa para referirse al trueno[36]. Existen también muchos lugares en todo el
norte que llevan el nombre de Thor.

Página 51
Aviso de Thorsager («El acre de Thor») en
Dinamarca.

Algunas de las supersticiones que rodean al dios han perdurado de formas


inesperadas. Por ejemplo, hay algunas historias de Gotland (provincia del sur de
Suecia), de que el escarabajo «scarabæus stercorarius» era sagrado para Thor y
llamado Thorbagge («el insecto de Thor»). Cuenta la leyenda que si una persona se
encuentra un escarabajo «thorbagge» patas arriba en una bañera y endereza al pobre
insecto, el favor de Thor es merecido y siete pecados son borrados en agradecimiento.
Mientras la conexión con Thor ha sido mayormente olvidada, los cristianos aún
voltean a estos insectos para borrar sus pecados[37]. Grimm también notó que en
Islandia todavía eran ofrecidos sacrificios a Thor en ciertas rocas para aliviar el dolor
de muelas[38].
A finales del siglo XIX, nacionalistas y eruditos comenzaron a reunir estos
remanentes de la antigua fe, y a recurrir al estudio y traducción de las Eddas. Sería su
fascinación con el pasado la que sentaría las bases para la excepcional reaparición del
culto a Thor, primero en Escandinavia y luego en todo el mundo.
En el siglo XX, tuvo lugar un evento notable: reaparecieron los adoradores de
Thor. A través de Europa y Norteamérica la gente comenzó a revivir el culto a dioses
paganos. Aunque hubo algún interés en el paganismo en la Alemania nazi, el primer
grupo en intentar un reavivamiento serio fuera de ese contexto fue, apropiadamente,
un grupo islándico. Llamado Ásatrú («Fe en los Aesir»), comenzaron en los años
sesenta y rápidamente se expandieron por el norte de Europa. El grupo más grande de
«neopaganos» en los Estados Unidos es conocido como El Troth, disidente de la
Ásatrú Folk Assembly, que es bien conocido por su investigación histórica. Otros

Página 52
grupos incluyen el Odinic Rite (Rito Odínico) y el Teodísmo en Gran Bretaña. Estos
grupos han intentado reconstruir la tradición del blót, así como también han hecho un
intento más ambicioso por reconstruir la tradición mística de la adivinación a la que
llaman «Seiðr». Muchos incluso llevan amuletos de Mjölnir.
Los temas y la popularidad del paganismo se generalizaron más a finales del
siglo XX, y mucho de esto se debió a su adopción por parte de algunos géneros de
música popular. Con el auge del heavy metal en los años ochenta, tanto en
Escandinavia como en los Estados Unidos, los temas paganos se popularizaron. Tal
vez los primeros en hacerlo fue la banda «Thor», liderada por el fisicoculturista
canadiense Jon Mikl Thor, quien se auto denominaba «El Legendario Guerrero del
Rock». Otras bandas siguieron su ejemplo, incluida la banda noruega de black metal
Ragnarok y el festival alemán de metal del mismo nombre. La banda Manowar lanzó
las canciones «Thor (The Powerhead)» y «Sign of the Hammer» a mediados de los
ochenta, e incluso hubo un subgénero del black metal relativamente desconocido en
la misma época llamado «Viking Metal», el cual fusionó black metal con temas
folclóricos y cantó sobre los vikingos y la mitología nórdica.
Los antiguos nórdicos creían que el futuro está determinado para las personas y
que lo máximo que las personas pueden hacer es lograr un pequeño vistazo a su
futuro, aunque tal vez, como el tuerto Odín, un sacrificio deba hacerse para lograrlo.
Sin embargo, el resurgimiento de Thor ha desafiado todas las predicciones y es tanto
parte como representante de un interés y renacimiento de creencias antiguas en todo
el mundo. ¿Qué traerá el futuro para Thor? Es difícil decirlo, pero resulta aparente
que Thor está aquí para quedarse y que los relatos del poderoso portador del martillo
tocan una fibra profunda en la gente a través del tiempo que probablemente no
desaparecerá pronto.

Página 53
Bibliografía

Davidson, H. R. (1965). «Thor’s Hammer» [«El Martillo de Thor»], publicado


en Folklore, Vol. 76, No. 1 (Primavera 1965). Taylor & Francis.
Ellis Davidson, H. R. (1975). Scandinavian Mythology [Mitología
escandinava]. Paul Hamlyn.
Dumézil, Georges (1973). Gods of the Ancient Northmen [Dioses de los
antiguos nórdicos]. University of California Press.
Greg, Robert Philips (1884). On the Meaning and Origin of the Fylfot and
Swastika [Sobre el significado y origen del Fylfot y la esvástica]. Westminster:
Nichols and Sons.
Hollander, Lee Milton. (Trad). (2007). Heimskringla: History of the Kings
of Norway [Heimskringla: historia de los reyes de Noruega]. University of
Texas Press.
Grimm, Jacob (James Steven Stallybrass Trad). (1882). Teutonic Mythology
[Mitología Teutónica] Traducida de la 4ª edición con notas y apéndice por
James Stallybrass, Vol. I. Londres: George Bell and Sons.
Lindow, John (1978). Swedish Folktales and Legends [Leyendas y relatos
folklóricos de Suecia]. University of California Press.
MacLeod, Mindy; Mees, Bernard (2006). Runic Amulets and Magic Objects
[Amuletos rúnicos y objetos mágicos]. Boydell Press.
Orchard, Andy (1997). Dictionary of Norse Myth and Legend [Diccionario
de mitos y leyendas nórdicas]. Cassell.
Reynolds, Richard (1994). Super Heroes: A Modern Mythology
[Superhéroes: una mitología moderna]. University Press of Mississippi.
Sawyer, Birgit (2003). The Viking-Age Rune-Stones: Custom and
Commemoration in Early Medieval Scandinavia [Las piedras rúnicas de la era
de los vikingos: costumbres y conmemoración en la Escandinavia de la
temprana Edad Media]. Oxford University Press.
Turville-Petre, E. O. G. (1964). Myth and Religion of the North: The
Religion of Ancient Scandinavia [Mito y religión del Norte: la religión de la
Antigua Escandinavia]. Londres: Weidenfeld and Nicolson.

Página 54
JESSE HARASTA se graduó en 2009 de la Universidad de Syracuse, con una
maestría en Antropología Lingüística y Cultural. Actualmente Jesse se encuentra
terminando su tesis doctoral, y artículos de su autoría han sido publicados en revistas
académicas en los Estados Unidos y Reino Unido.

Página 55
Notas

Página 56
[1]
«St. Boniface» [San Bonifacio] en The New Catholic Encyclopedia [Nueva
Enciclopedia Católica] Recuperado de newadvent <<

Página 57
[2] «Taranis» en Encyclopedia Britannica. Recuperado de Encyclopedia Britannica

<<

Página 58
[3] Perun: God of Thunder [Perun: Dios del trueno] (2003) por Mark Yoffe y Joseph

Krafczik. Peter Lang Publishers. <<

Página 59
[4] «Lithuanian Mythology» [Mitología lituana] por Gintaras Beresnevicius.
Publicado por el Instituto Lituano de Cultura y Artes. <<

Página 60
[5] Patterns in Comparative Religion [Patrones en la religión comparativa] (1974) por

Mircea Eliade. <<

Página 61
[6] «Thor’s Hammer» [El martillo de Thor] (1965) por H. R. Ellis Davidson en la

revista Folklore V 76, Nº 1, Primavera 1965. <<

Página 62
[7] «Donar» (1996). En Bloomsbury Dictionary of Myth by Kenneth McLeish. <<

Página 63
[8] «The God of Thunder, Horagalles, Aija, Tiermes» [El Dios del Trueno, Horagalles,

Aija, Tiermes] en The Religion of the Samek: Ancient Beliefs and Cults of the
Scandinavian and Finnish Lapps (1955) por Rachel Karsten (pp. 24-30). <<

Página 64
[9] «Euhemerism: A Mediaeval Interpretation of Classical Paganism» [Evemerismo:

una interpretación medieval del paganismo clásico] por John Daniel Cooke, en la
revista Speculum, Vol. 2, No. 4, Oct., 1927, p. 397. <<

Página 65
[10] «Saxo Grammaticus» (2012). En Britannica Concise Encyclopedia. <<

Página 66
[11] Una copia completa y anotada de las Eddas puede encontrarse en el Gutenberg

Project <<

Página 67
[12] La historia del «Thing» (el parlamento de la Mancomunidad islándica) y los

principales eventos nacionales de ese periodo pueden ser encontrados (en inglés) en:
Thingvellir <<

Página 68
[13] «Thor» (1996). En Bloomsbury Dictionary of Myth por Kenneth McLeish. <<

Página 69
[14] Éste es un extracto del Gylfaginning o «La alucinación de Gylfi« (21), en la Edda

Menor o prosaica; el poema que se cita es del «Discurso de Grímnir» en el


Grímnismál de la Edda Poética (traducción de Jorge Luis Borges). <<

Página 70
[15] Esta sección, de los kenningar (que muestra las conexiones familiares de Thor) es

del Skáldskaparmál 11 en la Edda Menor (p. 115 de la traducción de Luis Lerate,


1984. Alianza Editorial). <<

Página 71
[16]
Una versión completa y comentada de El Discurso de Thrym puede ser
descargada aquí <<

Página 72
[17]
«Thor's Hammer (Mjolnir)» [«El martillo de Thor (Mjölnir)»] en el Symbol
Dictionary, consultado en línea aquí. <<

Página 73
[18] «The Making of the Hammer» [La fabricación del martillo] de Norse Stories

Retold from the Eddas por Hamilton Wright Mabie. Recuperado de: mainlesson <<

Página 74
[19] «Tanngniostr» y «Tanngrisnr» en Mythology Dictionary. <<

Página 75
[20] «How Thor Fought the Giant Hrungner» [De cómo Thor luchó con el gigante

Hrungnir] en Norse Stories Retold from the Eddas por Hamilton Wright Mabie.
Recuperado de mainlesson. <<

Página 76
[21] «Thor Goes Fishing» [Thor sale de pesca] en Norse Stories Retold from the Eddas

por Hamilton Wright Mabie. Recuperado de mainlesson. <<

Página 77
[22] The Love of Destiny: The Sacred and the Profane in Germanic Polytheism [El

amor del destino: Lo sagrado y lo profano en el politeísmo germánico] (2013) por


Dan McCoy. <<

Página 78
[23] The Prose Edda Commentary [Comentario a la Edda prosaica] por Gamall Steinn.

<<

Página 79
[24] European Paganism: The Realities of Cult from Antiquity to the Middle Ages

[Paganismo europeo: Las realidades del culto desde la Antigüedad hasta la Edad
Media] (2000) por Ken Dowden, publicado por Routledge. <<

Página 80
[25] Power on High: Theocratic Kingship from Constantine to the Reformation [Poder

en lo alto: el reinado teocrático, de Constantino a la Reforma] (2005). Recuperado de


documento. <<

Página 81
[26]
«Sacral Kingship: The German Influence» [La realeza sacra: la influencia
germana]. Recuperado de Unam Sanctam Catholicam. <<

Página 82
[27] La Germania por Tácito, Capítulo 11. El texto completo puede ser encontrado en:

Biblioteca virtual. <<

Página 83
[28]
«Blót Houses in Viking Age Farmstead Cult Practices: New Findings From
Southeastern Iceland» [Casas de blót en las prácticas de culto en granjas de la época
vikinga: nuevos hallazgos en el sureste de Islandia] (2008) por Bjarni F. Einarsson.
Publicado en Acta Archaeologica v 79, pp. 145-188. <<

Página 84
[29] «Knowest how to Blot» [Sabes cómo Blót] por Eric Wódening. <<

Página 85
[30] The Gift [El obsequio] por Marcel Mauss (1954). <<

Página 86
[31] El texto completo de Beowulf (en inglés) puede ser encontrado en el Gutenberg

Project, consultado en línea en: Gutenberg Project. Más información sobre rituales
y obsequios en Beowulf puede ser encontrada en «Ritual in Beowulf» [El ritual en
Beowulf] por Kateřina Olexová (2007), una tesis de pregrado disponible en línea en:
[Link]. <<

Página 87
[32] «The Trollkyrka» [La Trollkyrka] por Alfarrin. Recuperado de cauldronborn. <<

Página 88
[33] «La Saga de los Ynlingos» de Snorri Sturluson, traducido por Santiago Ibáñez

Lluch (1997). Valencia: Ediciones Tilde. <<

Página 89
[34]
«Hechos de los obispos de la iglesia de Hamburgo» por Adán de Bremen,
traducido por Claudio R. Varela (2011). Buenos Aires, Argentina. <<

Página 90
[35] Dictionary of Northern Mythology [Diccionario de mitología nórdica] (2007) por

Rudolf Simek. Traducido por Angela Hall. D. S. Brewer. <<

Página 91
[36] Teutonic Mythology [Mitología Teutónica] (1888) por Jacob Grimm. El texto

completo (en inglés) puede ser encontrado aquí: [Link] <<

Página 92
[37]
«Scarabaeus» en la Encyclopedia of Superstitions, Folklore and the Occult
Sciences of the World (2003) Cora Linn Daniels and CM Stevans (ed). p. 689. <<

Página 93
[38] Grimm (1888). <<

Página 94

Common questions

Con tecnología de IA

El culto a Thor y los relatos mitológicos ofrecían un marco para entender la naturaleza del universo, proporcionando respuestas a necesidades sociales, psicológicas y espirituales. Las prácticas rituales y los mitos conectaban estructuras sociales y valores comunitarios, y ayudaban a los individuos a encontrar su lugar dentro de un orden cósmico más amplio .

Los relatos cristianos medievales eran a menudo condescendientes y hostiles hacia las religiones paganas, lo que llevó a una presentación limitada y distorsionada del paganismo. Carecían de entendimiento profundo de las prácticas y creencias teológicas, ya que estos cronistas no tenían acceso completo al conocimiento místico nórdico o no deseaban promoverlo .

Thor, aunque conocido principalmente como un dios de la tormenta, también tenía vínculos con la fertilidad y la comunidad. Se relacionaba con la fertilidad de los campos y el bienestar familiar, simbolizado por el antiguo matrimonio divino del dios del cielo con la diosa de la tierra, lo cual reflejaba su papel protector de la familia y la colectividad .

El martillo de Thor, Mjölnir, se convirtió en un popular amuleto en respuesta al simbolismo cristiano, especialmente durante el periodo de conversión. Simbolizaba protección, poder y la conexión con la identidad nórdica. Era una afirmación de la fe pagana en un contexto donde el cristianismo ganaba prominencia .

Thor era visto como un encarnación de valentía, lealtad, fuerza y franqueza, virtudes que atraían a sus seguidores. Sin embargo, sus defectos, como el temperamento y la facilidad para ser engañado, derivaban directamente de estas virtudes. Estas características lo hacían una figura compleja y profundamente atractiva para los nórdicos .

Las pequeñas hachas de piedra, utilizadas como símbolos de fertilidad, eran colocadas por los agricultores en los agujeros para la primera semilla de la primavera. Representaban la protección y bendición de Thor para asegurar buenas cosechas, conectándolo con el ciclo estacional y la fertilidad de la tierra .

Con el crecimiento del cristianismo, los seguidores de Thor tomaron acciones destacadas para defender su fe, como adoptar nombres derivados de Thor y popularizar amuletos de Mjölnir, en una especie de reacción al simbolismo cristiano como la cruz. Además, se comprueba un esfuerzo por preservar la tradición cultural, como la compilación de la Edda poética .

El uso de estos nombres revela una estrategia consciente para afirmar la identidad cultural pagana frente a la expansión cristiana. Al adoptar nombres relacionados con Thor, los paganos no solo mantenían su identidad cultural sino que también afirmaban su resistencia frente a las crecientes influencias cristianas, similar al uso de nombres de santos por los conversos cristianos .

A diferencia de Jesús, cuyo sacrificio fue perdonar a sus enemigos y cuya historia promete vida después de la muerte para la humanidad, Thor pereció en una batalla mortal con su mayor enemigo, sin ninguna promesa de vida posterior para él ni para los dioses nórdicos. Su sacrificio se destaca más por su valentía y su lucha hasta el final, sin expectativas de recompensa .

Durante los últimos días del panteón nórdico, la relevancia del culto a Thor se mantuvo a través del uso de amuletos de Mjölnir y el registro de obras literarias como la Edda, como una respuesta al cristianismo y una forma de resistencia cultural. También, nombres personales derivados de Thor cobraron importancia como identificación pagana .

Un martillo que ningún mortal puede levantar. Un flamante dios de la tormenta, con
cabello cual llamas. Un héroe-dios-alieníg
Jesse Harasta
Thor
Los orígenes, historia y evolución del dios nórdico
ePub r1.0
Titivillus 29.09.2020
Página 3
Jesse Harasta, 2017
Traducción: Areaní Moros
 
Editor digital: Titivillus
ePub base r2.1
Página 4
Introducción
Al otro lado del puente de arcoiris de Asgard,
Donde retumba el rugido de los cielos,
En maravillado asombro con
«Thorismo», incluyendo los paralelos con otras fes, su rol en el renacimiento de un 
Neo-paganismo y su aparición en otros me
Piedra rúnica en Suecia que representa el
martillo de Thor
Página 7
Nota sobre las letras y
nombres nórdicos
En términos generales, los nombres nórdicos utilizan el mismo alfabeto latino que el
1.
Los orígenes de Thor
Pocas fuerzas naturales pueden ser a la vez tan impresionantes y tan cotidianas como
el rayo, por lo
tradicionales lapón (saami) y finlandés compartían grandes similitudes con aquellos
de los normandos/escandinavos, incluyendo

También podría gustarte