Orígenes y evolución de Thor, dios nórdico
Orígenes y evolución de Thor, dios nórdico
martillo que ningún mortal puede levantar. Un flamante dios de la tormenta, con
cabello cual llamas. Un héroe-dios-alienígena que defiende a la humanidad. La
esvástica. Incluso el nombre Thursday [jueves en inglés] es «Thor’s Day» [el día de
Thor]. Esta obra habla de los orígenes, historia y evolución del dios nórdico.
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Jesse Harasta
Thor
Los orígenes, historia y evolución del dios nórdico
ePub r1.0
Titivillus 29.09.2020
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Jesse Harasta, 2017
Traducción: Areaní Moros
Editor digital: Titivillus
ePub base r2.1
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Introducción
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«Thorismo», incluyendo los paralelos con otras fes, su rol en el renacimiento de un
Neo-paganismo y su aparición en otros medios como un héroe de historietas y
películas. En conjunto con fotografías y bibliografía, aprenderás sobre Thor como
nunca antes, y en nada de tiempo.
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Piedra rúnica en Suecia que representa el
martillo de Thor
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Nota sobre las letras y
nombres nórdicos
En términos generales, los nombres nórdicos utilizan el mismo alfabeto latino que el
inglés/español estándar, pero existen dos letras únicas que no aparecen en estos
alfabetos modernos y son de importancia en la mitología nórdica. En este texto, los
nombres nórdicos serán escritos de ambas maneras; tanto con su ortografía original,
como en su versión anglicanizada/castellanizada.
La primera de estas letras es /Þ/, llamada «thorn». Thorn aparece en los alfabetos
del inglés antiguo y medio, así como el nórdico antiguo, el islándico y el gótico. El
sonido es similar a la pronunciación en inglés de /th/. Ha sido abandonada en gran
parte, pero aún es usada en Islandia y aparece en los textos islándicos que son las
principales fuentes de información sobre Thor.
La segunda letra es /ð/, llamada «eth». Eth era utilizada en el inglés antiguo, los
lenguajes medievales escandinavos, y hoy en día en el islándico y feroés (el lenguaje
de las Islas Feroe, localizadas cerca de Islandia). El sonido de eth también es similar a
/th/, y en inglés antiguo era intercambiable con thorn, pero en algunas formas
escandinavas, es una letra muda. Estas letras son utilizadas por precisión histórica,
pero sería preferible para la mayoría de los lectores utilizar los nombres
anglicanizados/castellanizados. Por esto, los lectores deberían saber que el nombre
«real» de la hija de Thor es Þrúðr, pero su anglicismo es «Thrud».
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1.
Los orígenes de Thor
Pocas fuerzas naturales pueden ser a la vez tan impresionantes y tan cotidianas como
el rayo, por lo que no debería sorprender que cuando los cielos rugían para nuestros
ancestros, con frecuencia oyeran en ellos la voz de los dioses. Éste no es un concepto
exclusivamente pagano, dado que los cristianos también imaginan a su Dios como
gobernando desde los cielos y su voz como el trueno, como lo expresa, por ejemplo,
el Salmo 23:3-9, en el cual se lee:
La voz del Señor está sobre las aguas; resuena el trueno del Dios de la
gloria; el Señor está sobre las aguas impetuosas. | La voz del Señor
resuena potente; la voz del Señor resuena majestuosa. | La voz del
Señor desgaja los cedros (…) La voz del Señor lanza ráfagas de
fuego; la voz del Señor sacude al desierto. | La voz del Señor retuerce
los robles y deja desnudos los bosques; en su templo todos gritan:
«¡Gloria!».
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tradicionales lapón (saami) y finlandés compartían grandes similitudes con aquellos
de los normandos/escandinavos, incluyendo sus propias versiones de Thor, a pesar de
las grandes diferencias idiomáticas.
Por lo general, la religión «indoeuropea» es asociada con los grupos lingüísticos,
pero este sistema religioso, que adoptó muchas formas en diferentes regiones, fue
adorado también por otros grupos de personas que no hablaban lenguajes
indoeuropeos. De hecho, no hay nada inherente en el habla de un lenguaje
indoeuropeo que predisponga hacia la adoración de sus dioses, como lo prueban los
millones de personas de habla indoeuropea que hoy en día siguen al dios semítico de
los cristianos, judíos y musulmanes.
Thor no fue el único dios del trueno encontrado entre los indoeuropeos; de hecho,
era un tropo común en todas las religiones. Dioses similares incluyen a Zeus (Antigua
Grecia), Júpiter/Jove (Antigua Roma), Taranis (celta), Donar/Donner (germánico),
Þunor (sajón), Perún (eslavo), Perkūnas (pueblos bálticos), Ukko (finlandés) y
Horagalles (lapón). Algunos de estos dioses son clara y obviamente similares a Thor.
Donar era un dios no sólo del trueno sino también de la guerra y la fuerza, quien era
adorado por los pueblos teutónicos, los predecesores de los alemanes de hoy en día.
De forma similar, Þunor (pronunciado «Thunor») entre los sajones, Thuner entre los
frigios (actuales Países Bajos) y ðunor (de nuevo pronunciado «Thunor») del inglés
antiguo, tenían todos gran parecido con Thor. Por ejemplo, también se les asociaba a
los robles y arboledas sagrados, como aquel dedicado a Donar que San Bonifacio
derribara en el actual estado alemán de Hesse, en la década del 720 d. C.[1]
Por su parte, Zeus y Júpiter comparten entre ellos muchas similitudes, como lo
hace la mayoría de los dioses griegos y romanos, pero son bastante diferentes a
Thor/Donar/Thunor. Zeus y Júpiter no son guerreros que luchan con monstruos,
asociados con arboledas boscosas, sino dioses regios cuya posición en la cima de
montañas sagradas les permite reinar sobre toda la creación. Aunque son conocidos
por blandir rayos, dejan el combate mano a mano a cargo de dioses como Ares/Marte.
En un lugar intermedio se encuentran los dioses Taranis, Perun y Perkūnas.
Taranis era adorado por los celtas de las Galias y parece ser un dios del fuego. Era
asociado con el rayo y con el sol, y se decía que sus seguidores realizaban sacrificios
rituales quemando a sus víctimas en estructuras de mimbre. A Taranis se le conoce
hoy en día mayormente a través de los escritos de observadores romanos,
particularmente Julio César[2]. El Perún eslavo es rey de los dioses, como Júpiter y
Zeus, pero también es un poderoso guerrero que lucha con monstruos con un hacha o
un martillo y al que se le asocia a un roble sagrado[3]. Perkūnas, adorado por los
antiguos lituanos, era un dios similar, también relacionado a robles y colinas[4].
Ante tales similitudes entre dioses de culturas diferentes, hay solo tres
explicaciones lógicas para ellas. La primera es la evolución paralela, la cual implica
que la misma fuerza externa condujo a que pueblos en diferentes contextos
desarrollaran ideas similares. La segunda es un origen común; que ambos conceptos
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ahora diferentes (y sin embargo similares), provienen de las mismas raíces históricas.
Finalmente la tercera opción es la difusión; una idea que fue desarrollada en una
cultura es exportada a otras sociedades.
En el caso de estos dioses, cuando los investigadores no pueden establecer que
hubo un contacto histórico entre pueblos con dioses que sólo comparten algunas
similitudes, por lo general asumen que la razón es la evolución paralela. Por ejemplo,
Thor y el Jehová cristiano probablemente fueron ambos parcialmente inspirados por
el mismo asombro ante el fenómeno natural del rayo y el trueno. Sin embargo, en
circunstancias donde las culturas en cuestión han compartido contactos históricos,
como el comercio o la guerra, la idea de un desarrollo independiente pierde
probabilidad. En el caso de los dioses del trueno en Europa, por largo tiempo se ha
discutido la relación entre ellos. Una escuela de pensamiento ha promovido la idea de
que estos dioses de hecho surgieron de una única raíz histórica: una deidad llamada
«*Þunraz».
Lo más importante a entender sobre *Þunraz es que nunca se sabrá con certeza si
fue de verdad un dios adorado o si se trata de una creación de la erudición moderna.
Al rastrear los orígenes de cualquier pieza antigua de cultura humana intangible, ya
sea un sistema de creencias o un género de canción, es imposible determinar un
origen concreto, puesto que no ha sobrevivido evidencia alguna de su existencia. En
estos puntos, las investigaciones tradicionales que dependen de registros históricos o
incluso restos arqueológicos, fallan. Los académicos tienen otros métodos para
indagar con mayor profundidad, pero éstos pierden confiabilidad a medida que se va
más atrás en el tiempo.
Uno de estos métodos es el uso de la lingüística histórica para reconstruir
palabras. Los lingüistas históricos toman palabras afines (o «cognadas») de idiomas
relacionados e intentan rastrearlas hasta la palabra raíz original de la cual descienden.
Esto es más complejo que una simple comparación, puesto que también implica
tomar en cuenta cómo cambian los sonidos con el tiempo. Cuando se dispone de más
palabras cognadas, la búsqueda de la raíz se facilita progresivamente y, en teoría, los
resultados se vuelven más precisos y de mayor profundidad temporal.
Desafortunadamente, los resultados son a su vez siempre hipotéticos, ya que no es
posible saber cómo eran pronunciadas las lenguas muertas. Por ende, los productos
de estos estudios, las palabras antiguas propuestas, siempre son marcadas en el
ámbito académico con un asterisco «*», para denotar que no pueden ser confirmadas.
*Þunraz (pronunciada «*thunraz») es una de éstas palabras. Los estudiosos
tomaron varios términos, incluyendo a los dioses Thor (o «Þórr», como se escribe
algunas veces), Donar, Donner y Þunor, pero también observaron palabras afines,
como «thunder» ([trueno] inglés), «dunder» (sueco), «donder» (holandés), «tornden»
(danés), «donner» (alemán) y «þrumuveðri» (islándico). Los investigadores que
utilizaron estas palabras para rastrear y reconstruir *Þunraz argumentan que dicha
palabra probablemente representaba tanto al dios como al fenómeno natural de los
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truenos/rayos. *Þunraz sería entonces un antiguo dios indoeuropeo temprano, uno de
los arquetipos que los demás panteones tomaron como inspiración, alteraron y
mezclaron con corrientes de otras culturas para así crear los diversos dioses que
pueden encontrarse en el registro histórico[5].
En este esquema, *Þunraz recibió influencia en el sur de los pueblos semíticos
quienes veían a sus dioses celestiales (los ancestros de Jehová) como reyes en las
montañas, mientras que en el norte, se les relacionó a los árboles (particularmente
robles), martillos y cacería de monstruos.
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2.
Thor y la difusión cultural
(Pasando el martillo de cultura a
cultura)
La principal teoría alternativa sobre las similitudes entre los dioses del trueno en el
norte de Europa es que cuando estos pueblos se movilizaban, comerciaban, luchaban
y se desposaban entre ellos, las ideas culturales se movían con ellos. Un ejemplo de
esta difusión puede verse en el final reemplazo de Thor y sus compañeros dioses por
el cristianismo[6].
Existe algo de evidencia concreta de la difusión que ocurrió entre pueblos de
habla germánica, en particular de un movimiento de ideas desde Donar en la actual
Alemania, hasta Thor en Escandinavia. La más importante entre éstas fue la
esvástica, la cual era un símbolo de poder en la Escandinavia de la Edad de Hierro.
Mientras hoy en día el uso de la esvástica se ha vuelto tabú, gracias a la notoriedad
que le dio la Alemania nazi, siglos atrás llegó a representar el martillo de Thor,
aunque probablemente se originó con Donar[7]. La escritora Hilda Ellis Davidson lo
explicó así:
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La esvástica sobre la roca de Snoldelev data del
siglo IX d. C. aproximadamente.
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Ilustración de un amuleto del martillo de Thor
encontrado en Dinamarca.
Es posible también que la popularidad de Thor haya conducido a que fuera adoptado
por pueblos vecinos que no necesariamente compartían la misma tradición. Esto
resulta particularmente cierto del dios Horagalles, quien fue adorado hasta bien
entrado el siglo XVIII por los saami, un pueblo de pastores semi-nómadas del norte de
Escandinavia (región de Laponia), a quienes se les conoce como lapones y cuyo
idioma está emparentado con el finés. El nombre Horagalles, también escrito Hora
Galles o Thora Galles, parece venir directamente del nombre Thor, y este dios
también es asociado con el trueno y representado con un martillo. Es un defensor de
la humanidad, que lucha contra fuerzas malignas en el mundo, pero es posible
también que estos elementos hayan sido fusionados con aquellos de una deidad
autóctona anterior. Si Horagalles puede ser considerado como la misma deidad que
Thor, significaría que los lapones fueron sus últimos adoradores tradicionales, y su
adopción del dios es tal vez el mejor ejemplo de difusión cultural a largo plazo[8].
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3.
La interpretación medieval de
los orígenes de Thor
Los capítulos previos han explorado los estudios modernos concernientes a los
orígenes de Thor y han examinado cómo diversas corrientes históricas evolucionaron
y se unieron para crear el mito como existe hoy en día, pero había otra importante
interpretación de los orígenes del dios. Una de las más antiguas interpretaciones de la
mitología nórdica ha sido el «everenismo», que fue la comprensión dominante de
Thor por buena parte de la Edad Media.
Evémero fue un mitólogo griego que teorizó que el panteón griego era de hecho la
deificación de líderes guerreros muertos tiempo atrás. En el contexto nórdico, el
compilador y editor de la Edda prosaica, Snorri Sturluson, desarrolló una teoría
similar sobre los dioses nórdicos, incluyendo a Thor. Snorri creía que los relatos
sobre los dioses estaban originalmente basados en eventos históricos que
involucraron a prominentes líderes de guerra y, con el paso del tiempo, las supuestas
ubicaciones de sus sepulcros se volvieron templos, sus historias fueron exageradas y
las personas comenzaron a invocarlos en tiempos de dificultad. Snorri probablemente
adoptó este concepto debido a su propia crianza cristiana. Los primeros cristianos
habían adoptado las teorías de Evémero en sus propias campañas contra los
panteones griego y romano, y un erudito en el medioevo sería consciente de esta
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historia[9]. Una teoría evemerista similar fue desarrollada por el historiador danés
Saxo Grammaticus, quien vivió en los siglos XI y XII y escribió la primera historia de
los pueblos nórdicos[10].
La erudición moderna no ha, sin embargo, abrazado esta teoría. Como se ha dicho
anteriormente, los dioses nórdicos de la tardía era pre-cristiana tienen conexiones
directas con deidades de todo el norte de Europa, y a través de un largo periodo de
tiempo. ¿Significa esto que las acciones de seres humanos históricos nunca fueron
integradas a la mitología? Una afirmación tan generalizada también debe ser evitada,
especialmente cuando el enfoque se aleja de los orígenes de las deidades y observa
los relatos heroicos que existían sobre esos dioses; por ejemplo, Aquiles tal vez no
peleó realmente en Troya, pero los historiadores están prácticamente seguros de que
hubo una Guerra de Troya, por lo que tendría sentido que las figuras de la Ilíada de
Homero estuvieran basadas en historias reales de la guerra que tenían, por lo menos,
algo de base en hechos. Sin embargo, existe poca evidencia directa que sugiera que
los panteones de dioses estuvieran basados en figuras históricas reales.
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4.
Relatos mitológicos sobre Thor
Las fuentes primarias modernas de historias sobre Thor son las «Eddas», dos
colecciones de mitología nórdica que han sobrevivido bastante intactas hasta el
presente. Son conocidas como la Edda «Mayor» o «poética» y la «Menor» o
«prosaica».
La Edda poética es una colección de poemas, reputadamente recogidos por
Sæmund, hijo de Sigfus, un descendiente del rey Harald Hildetonn. Nació en el sur de
Islandia a mediados de la década del 1050, unos cincuenta años antes de que se
estableciera al cristianismo como la religión oficial de la isla. Esto es importante,
pues significa que cuando era un hombre joven, Sæmund habría tenido acceso a los
mitos nórdicos antes de que fueran suprimidos y pasaran a la clandestinidad.
Sæmund viajó a lo largo y ancho de la Europa continental antes de regresar a
Islandia en 1076, y a pesar de tener familiares cristianos, era reconocido por su
interés en la Antigua Religión y se ganó una reputación –la cual persiste en el
folklore de la isla hasta este día– como hechicero (específicamente de la magia
«blanca» o protectora). Escribió extensamente sobre las historias islándica y nórdica,
pero éstas se han perdido en el tiempo, y únicamente la colección de poesía
tradicional que se le atribuye, sobrevive. Los poemas están divididos en dos
secciones: la Mitológica y la Heroica. La primera trata sobre los asuntos de los
dioses, y la segunda discute los asuntos de hombres heroicos.
La Edda prosaica es un documento mucho más joven, atribuido a Snorri
Sturluson, otro islandés prominente que vivió entre 1178-1241 y fue dos veces
lagman (un tipo de magistrado supremo, cargo legal único de Escandinavia) de la
Mancomunidad Islandesa medieval. Existe una conexión directa entre la obra de
Snorri y aquella de Sæmund. Cuando era joven, Snorri vivió bajo la tutela del nieto
de Sæmund, un letrado erudito quien vivía en la misma región que Sæmund y sin
duda tenía acceso a los escritos de su ancestro. Naturalmente, Snorri aprendió la
historia de su padre tutelar y cita los poemas de la Edda Mayor numerosas veces en
su trabajo. Intentó convertir las diversas canciones y poemas nórdicos en un trabajo
en prosa cohesivo, así como añadir una introducción y conclusión[11].
Estos dos trabajos son la mejor fuente de información que se tiene hoy en día
sobre la mitología nórdica, y el hecho de que ambos se originaron en Islandia no es
una coincidencia. Los islandeses fueron convertidos al cristianismo relativamente
tarde. Además, la conversión de la isla se produjo en una situación de compromiso,
donde el culto pagano era permitido en privado, mientras el Estado adoptó
oficialmente los atavíos del cristianismo[12]. Si se añade a esto el hecho de que
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Islandia tenía una larga tradición de poesía y letras, significa que era éste el mejor
lugar para recopilar, preservar y transmitir las tradiciones paganas nórdicas.
Thor juega un papel clave en ambas Eddas, las cuales son el origen de buena
parte del conocimiento actual de las historias sobre el dios[13]. Existen muchas
historias sobre la vida y actos de Thor, pero un buen lugar para empezar, sería su
nombre. Para los nórdicos, un pueblo con apellidos como «Jónsson» y «Einarsdóttir»,
es evidente que el nombre propio y el de la familia estaban fundamentalmente
enlazados. Por fortuna, las Eddas ofrecen a los lectores una buena descripción de
«quién» era Thor según alguien que debía conocerlo, su padre Odín, disfrazado como
un hombre llamado «Hárr»:
Esta cita proviene de la Edda prosaica de Snorri, pero el poema que a su vez se cita,
el Grímnismál se encuentra en la Edda poética. Otra sección de la Edda Menor
describe el parentesco de Thor más a fondo:
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Piedra rúnica medieval que representa a Odín, Thor y Freyr.
Thor es, antes que nada, el hijo del rey de los dioses, el tuerto Odín, y por ende es un
miembro de los Æsir como su padre. El de los Æsir es uno de los dos panteones
(clanes de dioses) en la mitología nórdica, junto a los Vanir. Tras una guerra entre
ambos durante la era mítica, los dos bandos intercambiaron rehenes simbólicos y se
retiraron a sus respectivos dominios, pero poco se sabe de los Vanir después de eso.
En ambas Eddas, se dice que Thor estaba casado con la diosa Sif, a quien se le
conoce por su cabello dorado y su asociación a la tierra, un fuerte contraste con su
esposo dios del cielo. Juntos tuvieron una hija, Þrúðr (Thrud), quien es mencionada
en la Edda prosaica sólo indirectamente, ya que dice que Thor es conocido como
«faðir Þrúðar» («el padre de Thrud»). Curiosamente, el reino celestial de Thor es
llamado «Þrúðvangr», o «Thrudvang» («Mundo de fuerza»), y su palacio Bilskírnir
(«Rayo-Relámpago»), pero la relación entre Thrud y Thrudvang todavía se
desconoce.
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Ilustración de la diosa Sif, por H.
A. Guerber (1909).
Por encima de todo, Thor es un guerrero y defensor de Asgard, el hogar de los Æsir, y
de Mídgard, el hogar de la humanidad. Thor lucha contra numerosas
monstruosidades, entre los más notables los gigantes de hielo y fuego, y existen
muchas historias de Thor batallando diversos enemigos con su legendario martillo
Mjölnir. Por ejemplo, en El Discurso de Thrym, Mjölnir fue robado por Thrym, el
señor de los gigantes de escarcha. Acompañado de Loki, Thor se disfraza como una
nueva esposa para Thrym y recupera su martillo, para luego asesinar a Thrym y a
todos sus parientes[16].
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Dibujo de un pendiente
medieval del martillo de
Thor
De Thor se dice que tenía tres grandes posesiones: Megingjörð (el «cinturón de
fuerza»), Járngreipr («pinzas/garras de hierro») y Mjölnir («rayo» o «demoledor»). El
primero se trata de un cinturón ancho que se decía duplicaba la poderosa fuerza de
Thor, y el segundo era un par de guantes de hierro que le permitían blandir el gran
martillo Mjölnir. Por supuesto su posesión más preciada era el poderoso martillo (o
en algunas interpretaciones modernas, garrote). «Mjölnir» significa rayo/relámpago;
ya que Thor era la amenaza del trueno, Mjölnir era el golpe prometido. El arma es
una constante en los relatos de Thor, pero no es una extensión de su ser y puede ser
robada, como sucede en la historia de El Discurso de Thrym. Sin embargo, ha llegado
a representar al dios, sus seguidores y, en años posteriores, la adoración del
paganismo en general[17].
Thor no temía usar su martillo, y su amenaza era parte de su atractiva
personalidad. Por ejemplo, mientras habla con Loki en el Lokasenna (los Sarcasmos
de Loki) en la Edda poética, Thor dice: «¡Calla, afeminado! Mi martillo espléndido,
Mjölnir, te hará callar; te lanzaré a lo alto hacia el oriente, y ya nadie te verá».
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Ilustración de Loki en un manuscrito
islándico del siglo XVIII.
Aunque hoy en día Mjölnir está claramente vinculado a Thor, los relatos de las Eddas
les dicen a los lectores que no siempre fue así. Thor era ya un adulto, casado con Sif
y viviendo en Bilskírnir cuando le obsequiaron el gran martillo. Según la historia, Sif
se encontraba dormida en Bilskírnir cuando Loki entró sigilosamente y le cortó su
hermoso cabello. Cuando Thor descubrió esto, amenazó iracundo con matar a Loki,
pero el dios tramposo prometió reemplazarlo y viajó a la tierra de los enanos, quienes
fabricaron tres regalos para él, uno de los cuales era una cabellera de oro puro. Loki
se jactó de que sus enanos eran los mejores artesanos, y esto fue oído por un enano
llamado Brok, quien lo vio como un insulto a su familia. Loki retó a Brok a superar
sus tres tesoros, y éste regresó a la casa de su hermano, Sindre, y juntos forjaron tres
maravillosos tesoros. A pesar de la interferencia de Loki en la forma de un tábano,
Brok creó tres tesoros, de los que Mjölnir era el más grandioso. Sin embargo, el
molesto tábano causó que el mango del martillo resultara anormalmente corto.
Cuando el enano entregó los objetos, le dio el martillo a Thor y fue declarado el
ganador de la competencia[18].
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Ilustración de Elmer Boyd Smith que representa a los enanos
fabricando el martillo de Thor mientras Loki observa. La ilustración
también muestra otros tesoros hechos por los enanos, incluyendo el
cabello dorado para Sif.
Además de estos tres objetos, Thor es dueño de dos machos cabríos mágicos:
Tanngrisnir («Crujedientes») y Tanngnjóstr («Rechinadientes»). Son quienes halan su
carro volador, porque a diferencia de Odín, Thor no posee un caballo. Las cabras, sin
embargo, también sirven como su comida. Cada noche, las mata y las rostiza, para
luego revivirlas cada mañana[19].
Numerosas leyendas se le atribuyen al dios del trueno, y muchas de ellas pueden
ser encontradas en obras como la Mitología de Bulfinch o una buena traducción de las
Eddas. Algunos ejemplos entre éstas demuestran cómo era visto por sus adoradores y
cómo la manera en que lo entendían estaba ligada a las leyes de un universo más
amplio; leyes como el destino y la hospitalidad, que constreñían las vidas de dioses y
hombres por igual.
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De cómo Thor luchó con el gigante Hrungnir
Este cuento menor relata que un día Odín salió a cabalgar y se encontró al gran
gigante Hrungnir, quien le retó a una carrera de caballos. Los dos cabalgaron y
cabalgaron hasta llegar a Asgard, donde Odín se vio obligado por las leyes de
hospitalidad a invitar al gigante a pasar. Hrungnir bebió demasiado y comenzó a
insultar y alardear, hasta que finalmente Thor fue convocado para expulsarlo. Los dos
discutieron, pero una vez más, la hospitalidad no le permitía atacar al gigante, de
manera que desafió a Hrungnir a un combate singular. Los dos contrincantes pronto
se reunieron en un campo neutral, y la conclusión de la batalla imparte varias
lecciones importantes a los lectores:
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Pasado un tiempo pasó por allí el hijo pequeño de Thor, Magni, o «la
fuerza». Tenía apenas tres días de edad, pero caminó rápidamente
hacia su padre, y tranquilamente levantó el inmenso pie y lo arrojó al
suelo como si fuera la cosa más fácil del mundo, diciendo mientras lo
hacía, «es un percance que haya llegado tan tarde, padre; pues creo
que podría haber matado a este gigante con mi puño».
Thor se puso de pie rápidamente y saludó a su hijo como si estuviera
más orgulloso de él que de haber matado al gigante, y declaró que su
hijo debía recibir el hermoso caballo del gigante, Gullfaxi (crines
doradas), como recompensa; pero Odín hizo caso omiso, así que
Magni tuvo que contentarse con el elogio de su padre y la gloria de su
maravillosa hazaña.
Pero los problemas de Thor aún no terminaban, ya que el trozo de
sílex que había golpeado su cabeza tan violentamente que lo derribó
al suelo permaneció incrustado en ella, y le daba tantos problemas al
fuerte dios que cuando llegó de regreso a Thrudvang, o mundo del
trueno, mandó llamar a la hechicera Gróa, la esposa del sabio
Aurvandil, para que removiera la inamovible piedra. Gróa llegó con
toda su sabiduría y comenzó a tejer conjuros mágicos sobre Thor y a
hacer encantamientos extraños a los aires más extraños y misteriosos
del mundo, hasta que la piedra de sílex se soltó completamente.
Cuando sintió que la piedra se aflojaba gradualmente, y supo que
Gróa podría sacarla en un momento, Thor estaba tan contento que
intentó pensar cómo podría recompensarla de alguna manera por el
buen servicio que le había hecho; y como incluso un dios no puede
dar nada más que felicidad, pensó en algo que la haría muy feliz. Así
que comenzó a hablar de Aurvandil, que durante mucho tiempo había
estado en su ausencia, y a quien amaba mucho. Le dijo que había
entrado en Jotunheim desde el norte, vadeando los ríos profundos, y
había escondido a Aurvandil en una cesta, y así lo había sacado del
país de los gigantes, y que mientras viajaban en el frio amargo, uno de
los dedos de Aurvandil sobresalió de la canasta y se congeló, y él,
Thor, lo rompió y lo arrojó al cielo brillante, donde se había
convertido en la estrella llamada Dedo de Aurvandil; y luego agregó
que Aurvandil volvería pronto a su casa.
Cuando Gróa escuchó estas noticias de su esposo se llenó tanto de
alegría que todos sus cantos mágicos y maravillosos encantamientos
salieron completamente de su cabeza y no pudo recuperarlos, así que
la piedra continúa en la frente de Thor hasta el día de hoy. Y esta es la
razón por la que nadie debe arrojar un pedernal por el suelo, porque
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cuando esto sucede la piedra en la cabeza de Thor se mueve, y el dios
fuerte se siente muy incómodo[20].
Esta historia revela a los lectores las limitaciones de los dioses. No sólo es la
legendaria fuerza de Thor obviamente limitada –no puede liberarse por sí mismo del
gigante, ni puede desincrustar el pedernal de su cabeza– pero también se le impide
atacar al gigante Hrungnir en el palacio de su padre, a pesar de sus graves insultos.
Thor, así como Odín, debe invitar al oponente a su salón y darle vino, así obligados
por las reglas de hospitalidad. Los asgardianos pueden doblegar las leyes de la
naturaleza viviendo eternamente, poseyendo tamaño y fuerza increíbles o sabiduría,
pero no pueden romper las leyes morales que gobiernan su mundo. Están
constreñidos por las reglas de la hospitalidad tanto como (si no más que) los humanos
que los adoran. Esto es cierto también del destino, del que incluso los dioses no
pueden escapar.
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Adolorida por la herida del anzuelo, la serpiente se retorció y tiró tan
fuerte que Thor tuvo que aferrarse al costado del bote. Cuando vio
que la serpiente había tomado su anzuelo, su furia creció, y su fuerza
divina surgió en él. Tiró de la línea de pescar con tal fuerza que sus
pies traspasaron el fondo del bote y quedó de pie sobre el lecho del
océano, mientras arrastraba a la serpiente hacia un lado del bote. El
monstruo, convulsionado por el dolor, sacó su terrible cabeza del
agua, sus relucientes ojos destellaron, todo su vasto cuerpo se retorció
y batió el océano en un remolino de espuma. Los ojos de Thor
ardieron de ira y sostuvo a la serpiente como en una prensa. El
estruendo fue como una terrible tormenta, y el bote, los pescadores y
la serpiente fueron escondidos por columnas de espuma que se
elevaron en el aire. Nadie puede decir cuál habría sido el final si
Hymer, temblando de miedo y viendo el bote a punto de hundirse, no
hubiera saltado y cortado la línea justo cuando Thor estaba levantando
su martillo para aplastar la cabeza de la serpiente. La serpiente se
hundió de inmediato en el fondo del mar, y Thor, volviéndose sobre el
gigante, le propinó un golpe tan fuerte en la oreja que cayó de cabeza
en el agua. El gigante regresó al bote y remaron a la tierra, llevando a
las dos ballenas con ellos.
Cuando llegaron a la orilla Thor estaba todavía enfurecido con el
entrometido gigante, que le había hecho perder la serpiente, pero
calladamente levantó el bote y lo llevó a la casa, y Hymer llevó las
ballenas. Una vez más bajo su propio techo, regresó el coraje del
gigante, y desafió a Thor a que demostrara su fuerza rompiendo su
copa para beber. Thor se sentó y, tomando la copa, la arrojó contra un
pilar. La copa voló por el aire, se estrelló contra la piedra, rebotó, y
fue recogida tan entera y perfecta como al llegar a manos de Thor.
Éste quedó perplejo, pero la hermosa y rubia madre de Tyr, le susurró,
«arrójala contra la frente de Hymer; es más dura que cualquier copa
de beber».
Thor reunió toda su fuerza divina y arrojó la copa con un terrible
esfuerzo contra la frente de Hymer. La frente quedó intacta, pero la
copa quedó esparcida en mil pedazos sobre el suelo. Hymer había
perdido un gran tesoro con el experimento, pero sólo dijo: «Esa
bebida estaba muy caliente. Tal vez ahora quites el hervidor del
fuego», añadió con una mueca burlona.
Inmediatamente Tyr puso sus manos en el hervidor, pero no puedo
moverlo ni un centímetro. Entonces Thor tomó en sus manos el gran
caldero y lo levantó con tan enorme esfuerzo que sus pies traspasaron
Página 28
el piso de piedra del salón, pero lo levantó, y colocándolo sobre su
cabeza como un impresionante casco, se alejó caminando, con los
anillos del caldero resonando en torno a sus pies. Los dioses se
alejaron rápidamente del salón donde tantos trabajos y problemas les
habían esperado, y pasó largo tiempo antes de que Thor se volviera a
mirar atrás. Cuando lo hizo, fue en el momento justo, porque Hymer
les perseguía de cerca, con una multitud de gigantes de muchas
cabezas.
En un minuto, Thor se quitó el caldero de la cabeza y lo dejó sobre el
suelo; en otro, estaba blandiendo el martillo contra los gigantes, y en
otro minuto más, cuando los relámpagos se habían apagado y los
truenos habían desparecido en terribles ecos entre las colinas, Tyr y
Thor quedaron solos en el campo.
Prosiguieron a Egil, montaron en el carro y condujeron a las cabras
velozmente a la casa de Æger, donde los dioses estaban esperando
impacientes por el caldero. Inmediatamente prepararon una gran
cantidad de cerveza, Thor contó la historia de sus aventuras en busca
del caldero, y el festín continuó alegremente[21].
Esta historia es importante por varias razones. En primer lugar, establece la enemistad
entre Thor y Jörmungander, así como la gran fuerza de la serpiente, ya que incluso el
gran gigante Hymer temblaba ante la idea de pescar por encima de ella. He aquí un
enemigo que ni siquiera el poderoso Thor puede vencer fácilmente. También
demuestra el rol de los gigantes, como seres cercanos a los dioses (incluso como
parientes, dado que Hymer es el padre del dios Tyr), pero inferiores a ellos en poder y
dignidad. Hymer muestra la disposición de los gigantes a intervenir del lado de
monstruosidades como Jörmungander. Sus celos y la constante represión por parte de
los Æsir los llevan a pelear contra ellos continuamente y, finalmente, aliarse con Loki
en el Ragnarök.
Página 29
Piedra rúnica que
representa el viaje de
pesca de Thor.
Página 30
Ilustración de la pelea con Jörmungander,
en un manuscrito islándico del siglo XVIII.
Thor y Ragnarök:
hazañas gloriosas en el final de los tiempos
Página 31
clase de armas y objetos hacia Balder, pero ninguno lograba herirlo, para el deleite de
sus compañeros dioses. Pero el astuto Loki engaña al dios ciego Holder para que
arroje un dardo de muérdago, y Balder muere.
Página 32
hermoso, uno en el que gobierna Balder resucitado. Y Thor, sin embargo, ya no es
más.[23].
Como lo deja claro Ragnarök, Thor era indudablemente poderoso, e incluso sus más
férreos enemigos admiraban su fuerza, pero no era todopoderoso. Luchaba con sus
enemigos y usualmente ganaba, pero no sin una lucha feroz. Blandía el martillo más
poderoso del mundo, pero no podía empuñarlo sin la ayuda de guantes mágicos, y en
algunas historias el martillo es robado. Thor podía ser engañado, y podía cometer
errores. De manera importante, podía sufrir, y tal vez más importante que todo,
murió.
Al igual que Jesús de Nazaret, cuya historia reemplazó la de Thor en los
corazones de los nórdicos conversos, el destino de Thor fue morir en el proceso de
restaurar el mundo. Sin embargo a diferencia de Jesús, él no pereció perdonando a
sus enemigos, sino en una batalla mutuamente fatal a uñas y dientes en el fin de los
tiempos con su más amargo enemigo.
Contrario a la humanidad, no existe una promesa de vida después de la muerte
para los dioses en la mitología nórdica, ni un Valhalla al que puedan viajar. La
mitología nórdica no ofrece sugerencia alguna de que el sacrificio de Thor sería
recompensado de ninguna manera, lo que hace que su sacrificio y su voluntad de
luchar hasta el final sean las principales razones por las que sus seguidores se
sintieron atraídos por él. Además, a diferencia del panteón grecorromano, en el que
los dioses a menudo representaban las emociones humanas en su forma más
mezquina y egoísta, Thor encarnaba algunos de los mejores rasgos de la humanidad,
a los ojos de sus seguidores nórdicos. Sus cualidades definitorias eran la valentía, la
lealtad, la fuerza y la franqueza, mientras que sus defectos, como su temperamento y
Página 33
la facilidad con la que fue engañado por oponentes astutos como Loki, surgen
directamente de estas virtudes.
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5.
El culto a Thor
Página 35
Por el contrario, las tribus germánicas, incluyendo no sólo a los nórdicos sino
también a los germanos continentales, los godos y los anglosajones, tenían un modelo
de gobierno diferente; uno que también tenía sentido dentro de su comprensión de lo
sagrado. Sus gobernantes, inicialmente llamados «reyes» y «duques» por los romanos
que no tenían otras palabras para describirlos, eran gobernantes militares cuyo poder
era entendido como enteramente secular. Estos líderes gobernaban con el
consentimiento de los gobernados, y el mal gobierno llevaba típicamente a que
perdieran poder ante un rival. Un gobernante exitoso era, ante todo, un líder militar
capaz de traer gloria y expolios a sus seguidores y protegerlos de los estragos de
otros. Sin embargo, incluso un líder exitoso estaba limitado por el poder del thing, la
asamblea política de hombres libres del reino[26]. El historiador romano Tácito
describió una de estas asambleas:
Este sistema de gobierno se hizo eco, influenciado y reflejado por las creencias
religiosas de estos pueblos. Sus dioses no eran seres omniscientes u omnipotentes que
establecían reglas e impartían prontos castigos sino guerreros cuyo principal
propósito era la defensa del reino de enemigos monstruosos. Ellos no crearon el
mundo, ni lo gobiernan por completo, en su lugar se tallaron una sección de él
venciendo o encarcelando a sus enemigos. Además, se rigen por sus leyes,
incluyendo más importantemente a la ley del Destino, del que incluso ellos no pueden
escapar.
Página 36
El culto a estos dioses tomó entonces un carácter diferente a la adoración cristiana
de un Dios Todopoderoso. Estos dioses eran protectores e intercesores en un mundo
peligroso. En el contexto de un paisaje hostil, enfrentamientos constantes, y los
peligros de procurarse la subsistencia de un mar inconstante, tal vez no debería
sorprender que el concepto de una deidad amorosa y omnipotente no fuera un
desarrollo local entre estos pueblos germánicos.
Existe también información sobre cómo eran en realidad adorados los dioses
nórdicos. El rito central de la religión nórdica, el equivalente a la misa del
catolicismo, era el Blót. El vocablo «blót» significa «sacrificio», y como cabría
esperar, el elemento primario del evento es la ofrenda de bienes materiales a los
dioses. Los restos arqueológicos de las ceremonias del blót son escasos, pero
recientemente ha sido argumentado por algunos que han sido encontradas «casas de
blót» construidas por agricultores en Islandia para el uso de sus familias[28]. En
circunstancias más formales, los blót se efectuaban en grandes templos de los dioses.
Durante estos rituales, los practicantes sacrificaban algún tipo de animal, y de
acuerdo a fuentes cristianas, también sacrificaban humanos ocasionalmente. Luego
procedían a bendecir los recintos con la sangre de las ofrendas sacrificadas. El animal
era entonces cocinado y consumido. El animal era visto como una encarnación de la
deidad, y por ende el blót tenía elementos de una ceremonia de comunión. Los
primeros traductores cristianos en las regiones nórdicas utilizaron términos y
conceptos de estas ceremonias para describir la Eucaristía cristiana, por lo que ambos
rituales pueden haber sido un poco similares[29].
Los blót eran una parte tan central de la vida que los primeros anglosajones llamaron
al mes de noviembre «blótmónað», y como acotara un escritor del inglés antiguo: «El
mes es llamado en latín noviembre, y en nuestra habla bloodmonth [mes de sangre],
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porque nuestros ancestros, cuando eran paganos, siempre sangraban en este mes, es
decir, que llevaban y dedicaban a sus ídolos el ganado que deseaban ofrendar». Snorri
incluso escribió de una anécdota sobre las personas insistiendo en realizar blóts a
pesar de la objeción de su gobernante cristiano, e incluso haciendo que el rey
cristiano participara:
Era una vieja costumbre, que cuando había un sacrificio todos los
dueños de tierras cercanas debían ir al lugar de reunión donde se
encontraba el templo y llevar consigo todo lo que necesitaran durante
el desarrollo del evento hasta que terminase. En este festival todos los
hombres llevaban cerveza y todo tipo de ganado, así como caballos,
para ser sacrificados, y toda la sangre que surgía de ellos era llamada
«hlaut», y las vasijas en que se recolectaba eran llamadas vasijas-
hlaut. Se hacían «brochas de salpicar», con las cuales los altares y las
paredes de los templos, tanto en el interior como en el exterior eran
rociados con sangre, y también la gente era salpicada con sangre; pero
la carne era hervida y salada para los presentes. El fuego se encendía
en el medio del piso del templo, y sobre él estaban los calderos. Las
copas llenas se pasaban de mano en mano, alrededor del fuego; aquel
que había hecho el banquete, y era el jefe, bendecía las copas llenas, y
la carne de los sacrificios. Una primera copa era vaciada en honor a
Odín, por la victoria y el poder del rey; luego se bebían las copas en
honor a Njörðr y Freyja, por paz y buenas estaciones. Al final era
costumbre beber la «copa de Bragi» y los invitados vaciaban sus
copas por la memoria de sus amigos que se habían ido; era llamada la
copa del recuerdo.
En otra saga que relató la historia de la isla báltica de Gotland, se discute un blót
celebrado allí:
El acto del sacrificio era visto como una forma de obsequio para los dioses, y la teoría
antropológica ha demostrado que en las sociedades que enfatizan el obsequio, el acto
de obsequiar crea y refuerza lazos sociales de reciprocidad[30]. El obsequio era para
Página 38
los nórdicos la base de su relación entre patrono y súbdito y entre los miembros de las
familias. La entrega de obsequios era fundamental en la relación entre los reyes y sus
súbditos; por ejemplo, en el poema sajón Beowulf, el rey Hroðgar es descrito como el
«dador de anillos» y el «dador de oro», y en el poema se describen con elaborado
detalle los numerosos regalos que son entregados. Esto no competía solo a los
humanos, pues hay muchos ejemplos en los mitos nórdicos de los dioses dando y
recibiendo regalos, incluyendo a Thor recibiendo a Mjölnir[31].
Por lo tanto, los lectores no deberían considerar la entrega de regalos de las
ceremonias blót dedicadas a Thor como una forma de «soborno» o «pago» por
servicios, sino como una versión divina de una tradición de obsequiar que compartía
toda la sociedad que se consideraba de suma importancia social. Se trataba de crear
una relación entre dios y humano, y de que el ser humano proporcionara sustento al
dios. En los mitos nórdicos, los dioses, especialmente Thor, a menudo participaban en
los festines más grandiosos.
Parece que había numerosos lugares donde podía tener lugar el blót, ya que hay
registro de grandes templos (como aquellos en la ciudad sagrada de Upsala), íntimos
eventos familiares en casas de blót en Islandia, y ejemplos de arboledas sagradas,
como aquella dedicada a Donar (Thor) que fue destruida por San Bonifacio en Hesse
alrededor del año 720 d. C. Esta variación debería demostrar que la religión nórdica
no era una institución monolítica, sino que tenía muchas variaciones. En los
poderosos reinos centrales de Suecia y Dinamarca, la adoración y los blót se llevaban
a cabo en grandes templos bajo el patronazgo real y a menudo cerca de los
cementerios reales. En marcado contraste, en la igualitaria y republicana Islandia, el
blót tenía lugar en una humilde estructura que servía a familias aisladas de
agricultores. En ambos lugares, sin embargo, hay evidencia de que Thor fue adorado,
y que sus seguidores –independientemente de clase social o nobleza– buscaron crear
vínculos de reciprocidad y obligación entre ellos y el dios. Es posible ver que hay un
vínculo entre Thor y los otros asgardianos, el sistema político de la monarquía
germánica y los rituales regulares del blót.
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Ilustración de Emil Doepler que representa a Bonifacio, quien habiendo
talado un roble dedicado a Thor, sostiene en alto un crucifijo ante él.
En cuanto a los lazos específicos entre Thor y sus seguidores, Hilda Ellis Davidson
teorizó:
Página 40
6.
Thor y el misticismo
Página 41
mantuvo en todo momento. Esta runa fue tan popular que incluso después de que los
nórdicos adoptaron el alfabeto latino, conservaron esta letra, lo que también puede
deberse al hecho de que no había una buena letra para representar el sonido en el
alfabeto latino.
Página 42
Inscripciones en una piedra rúnica encontrada en
Dinamarca que dicen, «¡Que Thor bendiga estas
runas!».
Página 43
7.
Declive de la fe pagana nórdica
…así prescribió [Odín] que todos los hombres muertos debían ser
incinerados y llevados a la pira con sus posesiones; dijo que de este
modo cada uno iría al Valhalla con las mismas riquezas que tenían en
la hoguera; también disfrutaría de lo que él mismo hubiera enterrado
en la tierra, pero las cenizas debían ser llevadas al mar o enterradas
bajo tierra, y después de la ceremonia se debía hacer un túmulo en su
recuerdo; pero en honor de todos los hombres distinguidos se debía
erigir estelas, y se mantuvo esta costumbre hasta mucho tiempo
después. (…) Era su creencia que cuanto más alto ascendiera el humo
en el aire, tanto más alto estaría en el cielo aquel que yacía en la pira,
y tanto más rico, cuantos más bienes se quemaran también con él[33].
Página 44
Los «túmulos reales»
Página 45
que se ofrendan. Este sacrificio se hace cerca del equinoccio de
primavera.
Suele celebrarse en Upsala también cada nueve años una solemnidad
común de todas las provincias de Suecia. Reyes y pueblo, todos y
cada uno transportan sus donaciones a Upsala, y lo que es más cruel
que toda pena, aquellos que ya adoptaron la cristiandad se rescatan de
ello con ceremonias. El sacrificio es así. De todo ser animado que sea
masculino se ofrecen nueve cabezas, de los que es ley que la sangre
de ellos aplaca al dios. Los cuerpos son suspendidos en el bosque
sagrado que está próximo al templo. Tan sagrado es este bosque para
los gentiles, que cada uno de los árboles de él por la muerte o
putrefacción de los inmolados se cree divino. Allí también perros y
caballos cuelgan con hombres, de los que en el montón de cuerpos
suspendidos uno me contó haber visto setenta y dos cristianos. De las
demás exequias que se hacen de ese modo con el rito de la libación,
variadas y deshonestas, por lo mismo es mejor que se callen[34].
Aunque Adán de Bremen no haya sido una figura neutral, no hay motivo o razón para
explicar por qué inventaría la dominancia de Thor en el templo en la antigua Upsala.
Su relato es prueba de la posición de Thor en el siglo XI, cuando llegó a reemplazar a
sus padres, Odín y Freya, en importancia entre los creyentes. Puede ser que en los
días finales del panteón nórdico, el gran defensor de Asgard fuera el último grito de
guerra de los fieles.
Durante este periodo, en respuesta directa al creciente poder del cristianismo, se
produjo una ráfaga de actividad en torno a Thor. Historiadores y arqueólogos han
encontrado dos manifestaciones particularmente extendidas: nombres personales y
amuletos de Mjölnir. En los siglos X y XI, a medida que el cristianismo se extendía en
el norte, los creyentes leales comenzaron a tomar una postura más dramática y radical
en defensa de su fe. Una de estas acciones fue la adopción del nombre «Thor» para
niños nacidos en muchas familias paganas, lo cual también llevó a la proliferación de
«Thorssons» y «Thorsdottirs». Esto pudo ser parcialmente una respuesta al hecho de
que los cristianos conversos tomaban convencionalmente nombres de santos, y por
ende «politizaron» el asunto de los nombres personales. Esta tradición nunca
desapareció por completo en la era cristiana, y siguen habiendo hombres que llevan el
nombre de Thor. Tal vez los más conocidos sean el nadador olímpico sueco Thor
Henning, y Thor Heyerdahl, un arqueólogo y explorador noruego[35].
Otro desarrollo fue la popularidad de las joyas personales, en especial amuletos
en la forma de un estilizado martillo Mjölnir. Éstos también parecen ser una reacción
al simbolismo cristiano, más notablemente, la Cruz. Una cantidad de pendientes han
sido encontrados por arqueólogos, especialmente en tumbas y con mayor
concentración en áreas con una fuerte presencia cristiana. Los estilos variaban de
Página 46
lugar en lugar y también se encontraron entre los fineses paganos, quienes no eran en
sí normandos.
Dibujo de un amuleto
encontrado en Noruega
que representa el martillo
de Thor.
Incluso la misma Edda poética fue probablemente parte de este renacimiento pagano.
En Islandia, como en otras áreas de Escandinavia, los paganos podían ver que su
religión se debilitaba y tomaron medidas, como la compilación de un libro de todas
las canciones y poemas conocidos, para protegerlos y preservarlos. Es posible que el
autor de la Edda poética haya visto a su obra como un rival de la Biblia.
Página 47
Se cree que la estatua de
Eyrarland (ca. siglos X y XI,
Islandia) representa a Thor.
Página 48
8.
Thor como figura cómica
Página 49
apareció en la película Marvel’s The Avengers [Los Vengadores] (2012), dos secuelas
de este film, Thor: The Dark World (2013) y Thor: Ragnarök (2017), así como en el
videojuego Thor: God of Thunder.
Página 50
9.
Memorias, vestigios y
renacimientos
Página 51
Aviso de Thorsager («El acre de Thor») en
Dinamarca.
Página 52
grupos incluyen el Odinic Rite (Rito Odínico) y el Teodísmo en Gran Bretaña. Estos
grupos han intentado reconstruir la tradición del blót, así como también han hecho un
intento más ambicioso por reconstruir la tradición mística de la adivinación a la que
llaman «Seiðr». Muchos incluso llevan amuletos de Mjölnir.
Los temas y la popularidad del paganismo se generalizaron más a finales del
siglo XX, y mucho de esto se debió a su adopción por parte de algunos géneros de
música popular. Con el auge del heavy metal en los años ochenta, tanto en
Escandinavia como en los Estados Unidos, los temas paganos se popularizaron. Tal
vez los primeros en hacerlo fue la banda «Thor», liderada por el fisicoculturista
canadiense Jon Mikl Thor, quien se auto denominaba «El Legendario Guerrero del
Rock». Otras bandas siguieron su ejemplo, incluida la banda noruega de black metal
Ragnarok y el festival alemán de metal del mismo nombre. La banda Manowar lanzó
las canciones «Thor (The Powerhead)» y «Sign of the Hammer» a mediados de los
ochenta, e incluso hubo un subgénero del black metal relativamente desconocido en
la misma época llamado «Viking Metal», el cual fusionó black metal con temas
folclóricos y cantó sobre los vikingos y la mitología nórdica.
Los antiguos nórdicos creían que el futuro está determinado para las personas y
que lo máximo que las personas pueden hacer es lograr un pequeño vistazo a su
futuro, aunque tal vez, como el tuerto Odín, un sacrificio deba hacerse para lograrlo.
Sin embargo, el resurgimiento de Thor ha desafiado todas las predicciones y es tanto
parte como representante de un interés y renacimiento de creencias antiguas en todo
el mundo. ¿Qué traerá el futuro para Thor? Es difícil decirlo, pero resulta aparente
que Thor está aquí para quedarse y que los relatos del poderoso portador del martillo
tocan una fibra profunda en la gente a través del tiempo que probablemente no
desaparecerá pronto.
Página 53
Bibliografía
Página 54
JESSE HARASTA se graduó en 2009 de la Universidad de Syracuse, con una
maestría en Antropología Lingüística y Cultural. Actualmente Jesse se encuentra
terminando su tesis doctoral, y artículos de su autoría han sido publicados en revistas
académicas en los Estados Unidos y Reino Unido.
Página 55
Notas
Página 56
[1]
«St. Boniface» [San Bonifacio] en The New Catholic Encyclopedia [Nueva
Enciclopedia Católica] Recuperado de newadvent <<
Página 57
[2] «Taranis» en Encyclopedia Britannica. Recuperado de Encyclopedia Britannica
<<
Página 58
[3] Perun: God of Thunder [Perun: Dios del trueno] (2003) por Mark Yoffe y Joseph
Página 59
[4] «Lithuanian Mythology» [Mitología lituana] por Gintaras Beresnevicius.
Publicado por el Instituto Lituano de Cultura y Artes. <<
Página 60
[5] Patterns in Comparative Religion [Patrones en la religión comparativa] (1974) por
Página 61
[6] «Thor’s Hammer» [El martillo de Thor] (1965) por H. R. Ellis Davidson en la
Página 62
[7] «Donar» (1996). En Bloomsbury Dictionary of Myth by Kenneth McLeish. <<
Página 63
[8] «The God of Thunder, Horagalles, Aija, Tiermes» [El Dios del Trueno, Horagalles,
Aija, Tiermes] en The Religion of the Samek: Ancient Beliefs and Cults of the
Scandinavian and Finnish Lapps (1955) por Rachel Karsten (pp. 24-30). <<
Página 64
[9] «Euhemerism: A Mediaeval Interpretation of Classical Paganism» [Evemerismo:
una interpretación medieval del paganismo clásico] por John Daniel Cooke, en la
revista Speculum, Vol. 2, No. 4, Oct., 1927, p. 397. <<
Página 65
[10] «Saxo Grammaticus» (2012). En Britannica Concise Encyclopedia. <<
Página 66
[11] Una copia completa y anotada de las Eddas puede encontrarse en el Gutenberg
Project <<
Página 67
[12] La historia del «Thing» (el parlamento de la Mancomunidad islándica) y los
principales eventos nacionales de ese periodo pueden ser encontrados (en inglés) en:
Thingvellir <<
Página 68
[13] «Thor» (1996). En Bloomsbury Dictionary of Myth por Kenneth McLeish. <<
Página 69
[14] Éste es un extracto del Gylfaginning o «La alucinación de Gylfi« (21), en la Edda
Página 70
[15] Esta sección, de los kenningar (que muestra las conexiones familiares de Thor) es
Página 71
[16]
Una versión completa y comentada de El Discurso de Thrym puede ser
descargada aquí <<
Página 72
[17]
«Thor's Hammer (Mjolnir)» [«El martillo de Thor (Mjölnir)»] en el Symbol
Dictionary, consultado en línea aquí. <<
Página 73
[18] «The Making of the Hammer» [La fabricación del martillo] de Norse Stories
Retold from the Eddas por Hamilton Wright Mabie. Recuperado de: mainlesson <<
Página 74
[19] «Tanngniostr» y «Tanngrisnr» en Mythology Dictionary. <<
Página 75
[20] «How Thor Fought the Giant Hrungner» [De cómo Thor luchó con el gigante
Hrungnir] en Norse Stories Retold from the Eddas por Hamilton Wright Mabie.
Recuperado de mainlesson. <<
Página 76
[21] «Thor Goes Fishing» [Thor sale de pesca] en Norse Stories Retold from the Eddas
Página 77
[22] The Love of Destiny: The Sacred and the Profane in Germanic Polytheism [El
Página 78
[23] The Prose Edda Commentary [Comentario a la Edda prosaica] por Gamall Steinn.
<<
Página 79
[24] European Paganism: The Realities of Cult from Antiquity to the Middle Ages
[Paganismo europeo: Las realidades del culto desde la Antigüedad hasta la Edad
Media] (2000) por Ken Dowden, publicado por Routledge. <<
Página 80
[25] Power on High: Theocratic Kingship from Constantine to the Reformation [Poder
Página 81
[26]
«Sacral Kingship: The German Influence» [La realeza sacra: la influencia
germana]. Recuperado de Unam Sanctam Catholicam. <<
Página 82
[27] La Germania por Tácito, Capítulo 11. El texto completo puede ser encontrado en:
Página 83
[28]
«Blót Houses in Viking Age Farmstead Cult Practices: New Findings From
Southeastern Iceland» [Casas de blót en las prácticas de culto en granjas de la época
vikinga: nuevos hallazgos en el sureste de Islandia] (2008) por Bjarni F. Einarsson.
Publicado en Acta Archaeologica v 79, pp. 145-188. <<
Página 84
[29] «Knowest how to Blot» [Sabes cómo Blót] por Eric Wódening. <<
Página 85
[30] The Gift [El obsequio] por Marcel Mauss (1954). <<
Página 86
[31] El texto completo de Beowulf (en inglés) puede ser encontrado en el Gutenberg
Project, consultado en línea en: Gutenberg Project. Más información sobre rituales
y obsequios en Beowulf puede ser encontrada en «Ritual in Beowulf» [El ritual en
Beowulf] por Kateřina Olexová (2007), una tesis de pregrado disponible en línea en:
[Link]. <<
Página 87
[32] «The Trollkyrka» [La Trollkyrka] por Alfarrin. Recuperado de cauldronborn. <<
Página 88
[33] «La Saga de los Ynlingos» de Snorri Sturluson, traducido por Santiago Ibáñez
Página 89
[34]
«Hechos de los obispos de la iglesia de Hamburgo» por Adán de Bremen,
traducido por Claudio R. Varela (2011). Buenos Aires, Argentina. <<
Página 90
[35] Dictionary of Northern Mythology [Diccionario de mitología nórdica] (2007) por
Página 91
[36] Teutonic Mythology [Mitología Teutónica] (1888) por Jacob Grimm. El texto
Página 92
[37]
«Scarabaeus» en la Encyclopedia of Superstitions, Folklore and the Occult
Sciences of the World (2003) Cora Linn Daniels and CM Stevans (ed). p. 689. <<
Página 93
[38] Grimm (1888). <<
Página 94
El culto a Thor y los relatos mitológicos ofrecían un marco para entender la naturaleza del universo, proporcionando respuestas a necesidades sociales, psicológicas y espirituales. Las prácticas rituales y los mitos conectaban estructuras sociales y valores comunitarios, y ayudaban a los individuos a encontrar su lugar dentro de un orden cósmico más amplio .
Los relatos cristianos medievales eran a menudo condescendientes y hostiles hacia las religiones paganas, lo que llevó a una presentación limitada y distorsionada del paganismo. Carecían de entendimiento profundo de las prácticas y creencias teológicas, ya que estos cronistas no tenían acceso completo al conocimiento místico nórdico o no deseaban promoverlo .
Thor, aunque conocido principalmente como un dios de la tormenta, también tenía vínculos con la fertilidad y la comunidad. Se relacionaba con la fertilidad de los campos y el bienestar familiar, simbolizado por el antiguo matrimonio divino del dios del cielo con la diosa de la tierra, lo cual reflejaba su papel protector de la familia y la colectividad .
El martillo de Thor, Mjölnir, se convirtió en un popular amuleto en respuesta al simbolismo cristiano, especialmente durante el periodo de conversión. Simbolizaba protección, poder y la conexión con la identidad nórdica. Era una afirmación de la fe pagana en un contexto donde el cristianismo ganaba prominencia .
Thor era visto como un encarnación de valentía, lealtad, fuerza y franqueza, virtudes que atraían a sus seguidores. Sin embargo, sus defectos, como el temperamento y la facilidad para ser engañado, derivaban directamente de estas virtudes. Estas características lo hacían una figura compleja y profundamente atractiva para los nórdicos .
Las pequeñas hachas de piedra, utilizadas como símbolos de fertilidad, eran colocadas por los agricultores en los agujeros para la primera semilla de la primavera. Representaban la protección y bendición de Thor para asegurar buenas cosechas, conectándolo con el ciclo estacional y la fertilidad de la tierra .
Con el crecimiento del cristianismo, los seguidores de Thor tomaron acciones destacadas para defender su fe, como adoptar nombres derivados de Thor y popularizar amuletos de Mjölnir, en una especie de reacción al simbolismo cristiano como la cruz. Además, se comprueba un esfuerzo por preservar la tradición cultural, como la compilación de la Edda poética .
El uso de estos nombres revela una estrategia consciente para afirmar la identidad cultural pagana frente a la expansión cristiana. Al adoptar nombres relacionados con Thor, los paganos no solo mantenían su identidad cultural sino que también afirmaban su resistencia frente a las crecientes influencias cristianas, similar al uso de nombres de santos por los conversos cristianos .
A diferencia de Jesús, cuyo sacrificio fue perdonar a sus enemigos y cuya historia promete vida después de la muerte para la humanidad, Thor pereció en una batalla mortal con su mayor enemigo, sin ninguna promesa de vida posterior para él ni para los dioses nórdicos. Su sacrificio se destaca más por su valentía y su lucha hasta el final, sin expectativas de recompensa .
Durante los últimos días del panteón nórdico, la relevancia del culto a Thor se mantuvo a través del uso de amuletos de Mjölnir y el registro de obras literarias como la Edda, como una respuesta al cristianismo y una forma de resistencia cultural. También, nombres personales derivados de Thor cobraron importancia como identificación pagana .









