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Filosofía Latinoamericana: Reflexiones y Estrategias

Este documento presenta una guía para estudiantes del grado once sobre el tema de la filosofía. Resume los objetivos, temas, explicaciones y actividades propuestas para el aprendizaje desescolarizado durante la pandemia. Propone analizar dos temas en dos semanas: la filosofía latinoamericana y la presencia de la filosofía en nuestras vidas. Incluye instrucciones para realizar lecturas, esquemas conceptuales y conclusiones por escrito, así como una presentación oral y observaciones finales.

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Filosofía Latinoamericana: Reflexiones y Estrategias

Este documento presenta una guía para estudiantes del grado once sobre el tema de la filosofía. Resume los objetivos, temas, explicaciones y actividades propuestas para el aprendizaje desescolarizado durante la pandemia. Propone analizar dos temas en dos semanas: la filosofía latinoamericana y la presencia de la filosofía en nuestras vidas. Incluye instrucciones para realizar lecturas, esquemas conceptuales y conclusiones por escrito, así como una presentación oral y observaciones finales.

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GUAS PARA ESTUDIANTES DEL GRADO ONCE-2020.

FILOSOFIA.

OBJETI Facilitar el aprendizaje desescolarizado durante el tiempo de aislamiento pandémico


VO como estrategia de refuerzo.
TEMAS PRIMERA SEMANA. 12 argumentos que caracterizan la filosofía latinoamericana.
SEGUNDA SEMANA. La presencia de la filosofía en nuestras vidas.
EXPLO 1-Realización lectura cuidadosa de sus apuntes y complementar con las lecturas anexas.
RACCI 2-utilizo el diccionario para averiguar el significado de términos desconocidos.
ON 3- volver a leer.
ESTRU Para encontrarle sentido a los contenidos de los temas organice con números el orden
CTURA lógico o con secuencia la importancia que se le debe dar a cada tema.
CON
PRACTI Con cada uno de los temas utilizar un esquema de los que se le muestran. Ud. debe
CA ubicar los conceptos esenciales Puede ampliar la figura si lo necesita. Este esquema se
llama espina de pescado, y la cabeza es el nombre del tema y su espina es la union
secuencial de las partes del tema ud debe ubicarlas según crea ud.

TRANS 1-Grave un video donde Ud. asume que su familia son los estudiantes de grado decimo
FEREN y Ud. les dara un discurso sobre el tema sin uso de apuntes.
CIA 2-Los demás temas los presenta según los esquemas propuestos (espina de pescado)
para los temas propuestos.
CIERRE Redactar 3 conclusiones por cada tema.

OBSER Anotar las experiencias positivas y negativas.


VACIO Parte del TRABAJO SE REALIZA EN EL CUADERNO, excepto el video.
NES
Elabora docente Lucia Vargas Medina.
El tema de la filosofía latinoamericana presenta una duda inicial, José Gaos se ha
preguntado “¿Hay razón de ser hombres de lengua española o de América para no
satisfacerse con la filosofía, por ejemplo, de lengua inglesa o con la filosofía Europea
sino, Asiática?1”. Sabemos que la humanidad ha desarrollado una rica tradición
filosófica. Las problemáticas que han aquejado a cada época están prolijamente
detalladas en una multiplicidad de textos, hoy día, canónicos. Entonces, ¿existe alguna
razón para que nosotros, hombres de esta América, no nos contentemos con esta rica
tradición? Parece que si, porque la historia de las ideas en Latinoamérica está marcada
por un deseo constante de encontrar el camino de la propia filosofía. Si para los primeros
filósofos griegos la filosofía es afán de saber, ese afán, en Latinoamérica siempre se ha
presentado como la voluntad de dar respuesta nada más y nada menos, a nuestra
capacidad y posibilidad de pensar. Tal es el desafío lanzado desde los primeros escritos
surgidos en el continente; interrogación por una filosofía americana que se reconoce
como un planteamiento desde América y para americanos, problemática que contradice
histórica y temáticamente la intención de situar la filosofía como una reflexión referida a
problemas universales, eternos, y en tanto que tal, no sometida a determinaciones
temporales ni regionales.

2. Cuando se pregunta por la existencia de una filosofía americana, se hace partiendo


del sentimiento de una diversidad, es la conciencia de la distinción y la diferencia, lo que
guía el ejercicio teórico desde el contexto regional al plano de las ideas. Para el
mexicano José Vasconcelos, subyace en esta preocupación un deseo de
reconocimiento e identidad: “Bien visto y hablando con toda verdad, casi no nos
reconoce el europeo ni nosotros nos reconocemos en él. Tampoco sería legítimo hablar
de un retorno a lo indígena (...) por que no nos reconocemos en el indígena ni el indio
nos reconoce a nosotros. La América española es de esta suerte lo nuevo por
excelencia, novedad no sólo de territorio, también de alma”2.

3. La duda que se presenta frente al planteamiento de Vasconcelos es acerca del


carácter de la distinción, en base a qué surge este sentimiento de distinción o mejor aún,
FILOSOFÍA LATINO-AMERICANA.

¿cuáles son los caracteres distintivos que ofrece el pensamiento filosófico


latinoamericano? Lo cual a su vez nos lleva a preguntarnos acerca de la unidad de
pensamiento en nuestra región. ¿Es lícito tomar a Latinoamérica como un solo cuerpo?
4. En primer lugar, se ha tomado a Latinoamérica como un solo cuerpo, en virtud de la
similar evolución que han tenido las ideas en los distintos países. En Chile, en México,
en Argentina, en Perú y en gran parte del continente, se dan los mismos períodos de
desenvolvimiento filosófico. Además operan las mismas influencias con efectos
análogos y se producen muy semejantes frutos intelectuales. Lo último, además, es
significativo para comprender las diferencias de la reflexión latinoamericana con el
pensar europeo. Si bien es cierto, las corrientes filosóficas llegan como influencias
continentales –en la mayoría de los países los mismos autores y tendencias en un
mismo período de tiempo3–, también, es fácil constatar, que los pensadores locales, al
apropiarse de ellas, las han desarraigado de sus creadores, las han deformado hasta
hacerlas irreconocibles a los ojos de sus autores. En los albores del pensamiento
latinoamericano, un argentino, Alejandro Korn, ya daba cuenta de ello: “De allende los
mares recibimos, en efecto, la indumentaria y la filosofía confeccionadas. Sin embargo;
al artículo importado le imprimimos nuestro sello. Si a nosotros se nos escapa, no deja
de sorprender al extranjero que nos visita; suele descubrirnos más rasgos propios –
buenos o malos– de cuanto nosotros mismos sospechábamos”

5. Existe, también, un rasgo histórico que tiene mucha repercusión en la génesis y


sentido del pensamiento latinoamericano; se trata del hecho de que la filosofía ha
comenzado en el continente desde cero, es decir, sin apoyo de una tradición intelectual
milenaria, pues el pensar indígena no fue incorporado al proceso de la filosofía
Hispanoamericana. La filosofía ha correspondido al carácter de un árbol transplantado,
y no “de una planta que surgiera de la conjunción de factores propicios a un brote original
y vigoroso de pensamiento”, como hace notar el pensador peruano Augusto Salazar
Bondy en su ya clásico libro Existe una Filosofía de Nuestra América.5Ahora bien, tal
vez, sea este carácter de transplantado el que opere como marco referencial del
pensamiento latinoamericano, ya que, su reflexión no se ha caracterizado por ser una
filosofía del Ser, del conocer y del querer, sino más bien, por preguntarse, una y otra
vez, acerca de su posibilidad de existencia. Si algo caracteriza el pensamiento
latinoamericano es su preocupación por captar la llamada esencia de lo americano, con
toda la carga equívoca que esto ha significado.

6. En tercer lugar, el pensamiento latinoamericano siempre ha tendido hacia lo social y


político. Las reflexiones en torno a Dios, el alma, la muerte o el Ser, no han tenido
cabida en la agenda principal de su filosofía. El largo viaje hacia sí mismo que emprendió
la reflexión desde sus comienzos, le ha llevado a plantearse preguntas acerca de sus
condiciones de posibilidad, preguntas que han convocado a respuestas difíciles, donde
el atraso, la marginación, el mestizaje, la hibridación y la dependencia han fundado una
particular manera de enfrentar el quehacer filosófico.

7 La filosofía latinoamericana será, entonces, una serie de soluciones dadas a los


problemas que interesan a los destinos nacionales; o bien la razón de los pueblos
americanos, o bien las leyes por las cuales se llega a los objetivos propuestos. Filosofía
comprometida con los problemas más urgentes, los problemas que plantea, por
ejemplo, la relación compleja con el mundo occidental, donde las relaciones de
subordinación e independencia, no dejan de golpear cada cierto tiempo, obligando con
ello, a una actitud política de los pensadores. Actitud que conforma el perfil mismo de
su filosofía y que se remonta a los primeros pensadores, los Sarmiento, Lastarria,
Bilbao, Mora, Alberdi y tantos otros de la llamada generación de los emancipadores, que
al mismo tiempo que reflexionaban sobre los problemas de su tiempo, actuaban para
transformarlos. Leopoldo Zea los llama filósofos engagés, “que lo mismo tomaban la
pluma que la espada, lo mismo escribían un libro sobre la sociedad que les había tocado
en suerte y sus problemas, como un manifiesto llamando a la acción para realizar el
cambio que esa sociedad necesitaba”6. Así, la reflexión que desarrollarán, más que una
filosofía especulativa será de carácter práctico, de lo positivo y social, de la formación
de criterios en torno a las instituciones políticas, religiosas y morales de sus respectivos
países. La respuesta a una necesidad concreta, desafiando con esto, la pretensión de
universalidad que la filosofía a ostentado en su desarrollo histórico-occidental. Al
respecto, Juan Bautista Alberdi, nos dirá; “No hay, pues, una filosofía universal, porque
no hay una solución universal de las cuestiones que la constituyen en el fondo. Cada
país, cada época y cada filósofo ha tenido una filosofía peculiar, que ha cundido más o
menos, porque cada país, cada época y cada escuela ha dado soluciones distintas a los
problemas del espíritu humano”

8. Tenemos, entonces, que el marco referencial de la filosofía latinoamericana es


político, así lo han entendido sus principales figuras y así ha quedado plasmado en el
trabajo que a la fecha acumula cientos de volúmenes. Realizar, sin embargo, el itinerario
de las problemáticas no es nada fácil, no sólo por su extensión y complejidad, sino
fundamentalmente porque el carácter activo y casi militante que sus creadores le ha
conferido dificulta la tarea de clarificar y distinguir. Pareciera que en el espacio de la
reflexión latinoamericana no hubiera cabida a ningún tipo de objetividad, la necesidad
de tomar partido amenaza a cada instante con convertir cualquier trabajo de
investigación en un punto de vista parcial e interesado. Aun así, creemos que es posible
realizar un mapa tentativo –y ciertamente inconcluso– de algunas problemáticas que por
su carácter general y en la mayoría de los casos generacional, puede servir como
introducción de lo que ha sido la reflexión filosófica en nuestra región.

9. El proceso del pensamiento filosófico hispanoamericano, comienza con la


introducción de las corrientes predominantes en la España de la época de la conquista,
dentro del marco del sistema político y eclesiástico oficial de educación y con la finalidad
principal de formar a los súbditos del Nuevo Mundo, de acuerdo con la ideas y los
valores sancionados por el Estado y la Iglesia, se introducen en América y se propagan
por nuestros países aquellas doctrinas que armonizan con los propósitos de la
Conquista y la Colonia. De este modo, el latinoamericano desde sus orígenes se juega
una cuestión vital para su existencia en su filosofía, marcándose el carácter político y
no meramente especulativo de su reflexión. Las problemáticas aludidas son;
meditaciones filosófico-teológicas en torno a la humanidad del indio, al derecho de hacer
la guerra a los aborígenes y al justo título para dominar América. Si nos detenemos un
momento en la primera problemática (acerca de la supuesta humanidad del indio)
encontramos enclaves importantes para comprender una voluntad que recorrerá gran
parte de la filosofía posterior.

10. La Europa consideró que su destino, el destino de sus hombres, era hacer de su
humanismo el arquetipo a alcanzar por todo ente que se le pudiera asemejar, esta
Europa, al trascender los límites de su geografía y tropezar con otros entes, que
parecían ser hombres, exigió a éstos que justificasen su supuesta humanidad, esto es,
puso en tela de juicio la posibilidad de tal justificación si la misma no iba acompañada
de pruebas de que no sólo eran semejantes si no reproducciones, de lo que el Europeo
consideraba como lo humano por excelencia8. La filosofía comienza, entonces, en
América con una polémica sobre la esencia de lo humano y la relación que pudiera tener
esta esencia con los raros habitantes del continente descubierto, conquistado y
colonizado. Dura problemática que hoy avergonzaría a cualquier pensador, sin
embargo, situación real que marcó la manera de conducir la sociedad en su contexto
jurídico, y en tanto que tal, filosofía política que sentó las bases de la convivencia de los
habitantes de América.

Al menos en su primer periodo, porque hay que decir que a pesar de la polémica entre
Las Casas y Sepultada, los conquistadores mezclaban libremente su sangre con
aquellos a los cuales se estaba negando la humanidad, y cabe decir, que lo hacían no
sólo para enyuntarse, sino también, para formar familia y con ello, dar nacimiento al
pueblo latinoamericano.

11. Tal vez quien mejor ilustra la voluntad de los emancipadoreses el propio Simón
Bolívar, un hombre de acción, pero que supo plantear una cuestión que sería capital
para la reflexión de gran parte del siglo XIX en el continente. Bolívar pide10 la total
ruptura con el orden político, social y cultural, dentro del cual los americanos sólo pueden
tener el papel de siervos. No teniendo nada propio a lo cual aferrarse, la América bien
puede hacer suyos los modelos y experiencias culturales que han triunfado en otras
latitudes. Las mismas naciones que habían marginado la cultura iberoamericana
servirían como modelo emancipador, para borrar el largo y equívoco pasado colonial.
Habría que partir de cero, apropiándose del modelo exterior, este será, el proyecto
civilizador que adoptarán los emancipadores, una generación de pensadores críticos en
los que se adelantará, en muchos sentidos, la interpretación que harán suya, años
después, los positivistas latinoamericanos.

12. El problema para los positivistas latinoamericanos, como ya lo fuera para los
libertadores y los emancipadores, será la realidad a la que se enfrentan al encontrarse
inconformes con ella. Una realidad que ha de ser, no solo transformada, sino de ser
posible cambiada por otra distinta. La adopción de la filosofía positiva será expresión de
este intento. Se adopta, precisamente, la filosofía que ha dado origen al mundo del que
se quisiera formar parte. Una filosofía, consideran, que sabe conciliar la libertad con el
orden que la garantice. Un orden que será adoptado y aceptado libremente y con el cual
ha de substituirse el antiguo orden impuesto por el coloniaje.
LA PRESENCIA DE LA FILOSOFÍA EN NUESTRA VIDA COTIDIANA ES MÁS COMÚN
DE LO QUE CREEMOS.

Así lo asegura el filósofo alemán Wólfram Eilenberger, un apasionado en analizar la


conexión de las ideas filosóficas con situaciones de la política, cultura y el deporte.

Eilenberger es editor de la revista alemana Philosophie Magazin y autor de "Tiempo de


magos; el gran decenio de la filosofía 1919-1929", la historia de cómo cuatro "héroes"
(como los llama Eilenberger) revolucionaron la filosofía y cambiaron la forma de
entender el mundo.

Humberto Maturana, el biólogo chileno que propuso una definición de vida que hizo
reflexionar hasta al dalái lama
En su libro explora la vida y el trabajo de los filósofos Ludwig Wittgenstein, Walter
Benjamin, Ernst Cassirer y Martin Heidegger.

Con motivo su participación en el Hay Festival Cartagena, Eilenberger habló con BBC
Mundo sobre la interacción de la filosofía y nuestras vidas y de cómo hacernos más
preguntas puede mejorar nuestra realidad y la de quienes nos rodean.

¿Cómo podemos aplicar ideas de la filosofía en la vida cotidiana?


Es importante entender que la filosofía se trata de la vida cotidiana. No es sólo un estudio
LA PRESENCIA DE LA FILOSOFÍA EN NUESTRA VIDA

académico, es una manera de entender nuestra propia existencia. Y esto es clave para
todos. Todos tenemos una filosofía, está implícito. No hay forma de vivir una vida como
seres humanos sin tener una filosofía, que encierra ideas muy generales de quién soy,
quiénes son los otros y cómo fueron las acciones en el pasado y cómo serán en el futuro.

Así que la idea de que la filosofía se puede aplicar en la vida cotidiana no es tan así,
sino que la filosofía ya está ahí, siempre estuvo con nosotros y solo tenemos que tener
en claro dónde está y cuándo sucede.

Qué es el estoicismo, la filosofía de 2.000 años de antigüedad que se usa para sobrevivir
al caos
Un ejemplo puede ser una frase muy común: 'Estoy seguro que todo estará bien'. ¿Qué
significa estar seguro? ¿Cómo sabes que estás seguro? ¿Existen las razones? ¿Cuáles
son las instancias que te hacen decir que todo estará bien? ¿Hay algún antecedente
que funcione como guía en la historia…?

Así que en estas seis palabras puedes tener una idea muy general de quién eres, en
qué crees, y de qué se trata lo que dices. En cualquier conversación que tenemos
podemos descifrar esto muy fácilmente.
Los héroes del libro ("Tiempo de magos: El gran decenio de la filosofía 1919-1929"),
cuatro filósofos de los años 1920, son muy especiales porque para ellos la conexión con
la vida cotidiana, los problemas diarios, las relaciones amorosas, las dificultades
monetarias, estaban muy atadas al desarrollo de sus ideas filosóficas.

Y es por esto que fueron filósofos en el verdadero sentido, porque para ellos no había
separación entre la ciencia y su propia existencia. Ellos evitaron esa división y reforzaron
las conexiones que son tan importantes para la filosofía.
Usted mencionó en el pasado que hay un renacimiento de la filosofía. ¿Por qué y qué
significa?
La crisis siempre es un buen momento para la filosofía porque se trata de los conceptos
más básicos que conducen nuestras vidas. Cuando hay confusión, como con el
resurgimiento del populismo, con las inseguridades en torno al medioambiente, ocurre
que los conceptos básicos que creíamos que eran verdaderos parecen tambalear o se
destruyen frente a nuestros ojos. Entonces es un buen momento para la filosofía.

"Filosofar siempre ha sido un acto subversivo"


Creo que el giro que está protagonizando la filosofía en la sociedad no ocurre solo en
Alemania, también sucede en Francia, en el mundo anglohablante, y posiblemente en
el mundo hispano. Tiene que ver con el hecho de que la gente entiende que la vida que
tenemos en la actualidad no es sostenible. Hay algo fundamental y es que tiene que ser
repensada nuestra existencia.
Si miramos la historia, desde los griegos con la democracia en Atenas y Sócrates, a la
filosofía de habla germana, los cambios siempre sucedieron cuando la sociedad estaba
en crisis. Y pienso que aunque suene triste, los tiempos de crisis son buenos tiempos
para la filosofía y creo que vivimos en uno de ellos en la actualidad.
Las crisis son una buena oportunidad para la filosofía, opina Eilenberger.

¿Cómo la filosofía puede ayudar en la crisis?


Puede ayudar de varias maneras. La filosofía se trata de clarificar conceptos: qué
significa libertad, qué es la justicia, qué es lo que está bien o mal, qué es el alma
humana, qué entendemos de los conceptos que pronunciamos… Esto hace que
nuestros pensamientos sean más claros y una vez que nuestros pensamientos son
claros, nuestras acciones serán claras. Esa es una manera muy concreta de cómo la
filosofía puede ayudar.

También la filosofía tiene esta hermosa capacidad de que la gente describa al mundo,
que tú piensas que ya conoces, de una manera diferente. Vuele a describir la existencia
entera. Y dices: '¡Oh! Nunca lo pensé de ese modo'. Puedes tener perspectivas
diferentes sobre una misma cosa. Entonces eres más libre por tener mayores opciones
para lidiar con ciertos problemas. Lo certero es que la filosofía abre horizontes. Vuelve
a describir el mundo de cómo puede ser y no de cómo es a través de utopías, de ciertas
narrativas de cómo fue historia y la humanidad.
Entonces hay clarificación, obtención de libertad a través de la descripción, y apertura
de nuevos horizontes. Esa es la buena filosofía.
Tomado de: [Link] › mundo › noticias-46914172

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