UNIVERSIDAD NACIONAL
HERMILIO VALDIZÁN
FACULTAD DE DERECHO Y
CIENCIAS Políticas
Aforismos LATINOS
ESTUDIANTE: Camila
Esthefany Gerónimo Llanto
ASIGNATURA: DERECHO
ROMANO
DOCENTE: Víctor Alberto
Pasquel Bustillos
CICLO: 3ER
Año: 2do
Huánuco-Perú
AFORISMOS Latinos
jurídicos
Las frases y aforismos jurídicos ya están hechos. Son producto de la evolución paulatina
de la experiencia y del tiempo en los foros en los que se practica y vive el derecho. Es por
ello que a continuación daré a conocer la serie de aforismos latinos que considero, según
mi criterio, que tienen mayor relevancia e importancia dentro del campo jurídico.
DURA LEX SED LEX.
“La ley es dura pero es la ley”
Se traduce, literalmente, ‘dura ley, pero ley’. Y que podríamos verter al español como ‘la
ley es dura, pero es la ley’.
Como tal, la frase es una máxima jurídica que expresa la necesidad y la obligación de
respetar y aplicar la ley en todos los casos, incluso cuando esta pudiera resultar rigurosa o
excesiva, pues el respeto a la ley es positiva para la vida en sociedad y beneficiosa para
todos en general.
El origen de la expresión lo podemos rastrear en el Derecho romano, con motivo de la
introducción de la ley escrita en la Antigua Roma. Hay que recordar que, antiguamente,
la ley era transmitida por vía oral y era aplicada al arbitrio del juez, por lo tanto, era
susceptible de ser objeto de alteraciones o interpretaciones personales que beneficiaran a
unos y perjudicaran a otros.
Lex dura sed lex, entonces, lo que procuraba era establecer que, independientemente del
criterio o las interpretaciones de la autoridad competente, había una ley ineludible e igual
para todos que estaba escrita y que era preciso cumplir y respetar.
Así, la ley “es dura, pero es la ley” es un dicho jurídico que llama a atenerse a lo que la
ley dicte, sin consideraciones o apetencias personales, inaugurando una nueva forma de
entender el derecho en el sometimiento a la ley escrita.
OBLIGATIO NATURALIS
En el derecho de obligaciones, las obligaciones naturales son una categoría
intermediaria entre las obligaciones civiles (o jurídicas) y las obligaciones morales.
Obligación desprovista de actio, y por lo tanto sin que su titular tenga medio judicial para
exigir su cumplimiento al deudor, sin que ello sea obstáculo para que se deriven otros
efectos jurídicos y para que en el supuesto de ejecución voluntaria pueda el deudor
reclamar lo indebidamente satisfecho. Tal carácter tiene la obligación derivada del
contrato entre un pater familias y la persona libre sometida a su potestad; la obligación
contraída por el menor que recibe dinero a préstamo contra el senatus consultum
Macedonianum; la contraída por un impúber sui iuris, salido de la infantia, sin el
concurso del tutor, etc.
A diferencia de las obligaciones civiles, las obligaciones naturales carecen de fuerza
coercitiva exterior para imponer su cumplimiento; en otras palabras, la obligación natural
es lícita, pero no goza de coactividad, es decir, no son judicialmente exigibles. Que sea
lícita implica que las obligaciones naturales permitan retener el pago realizado en virtud
de estas obligaciones, por lo tanto, si el pago se cumple voluntariamente, éste no es luego
repetible. Tienen este carácter las obligaciones que contraen los esclavos y los hijos
sometidos a potestad. También tiene este carácter la obligación que contrae el menor que
recibe dinero prestado.
PATRIA POTESTAS.
“Patria potestad”
Poder jurídico que el pater familias tiene sobre sus hijos legítimos, descendientes
legítimos de los varones dependientes a ella, extraños ingresados en la familia por
adopción o arrogación y sobre los hijos naturales legitimados. Originariamente se le
consideró como un poder absoluto a favor del padre, evolucionando progresivamente en
un sentido tuitivo, sin perder el carácter de potestad sobre las personas y bienes de los
sometidos.
La patria potestad en el derecho romano, comparación con el código civil peruano:
Hablar de patria potestad es hablar de una figura jurídica que a lo largo de la historia ha
sufrido transformaciones, adecuándose al momento y a las condiciones sociales
existentes.
La patria potestad debe ejercerse siempre en beneficio de los hijos y entre los deberes de
los padres se encuentra la obligación de estar con ellos, cuidarlos, protegerlos,
alimentarlos, educarlos, procurarles una formación integral, representarlos legalmente y
CLAUSULA IN FINE POSITA REFERTUR AD OMNIA PRAECEDENTIA
“La cláusula situada al final se refiere a todo lo que antecede”
Este aforismo es expresión de uno de los cuatro cánones de interpretación (gramatical,
lógico o sistemático, histórico y teleológico) enunciados por Friedrich Carl von
SAVIGNY en su obra System des heutigen Römischen Rechts I (Berlín, 1840) pgs. 213.
En efecto, toda la teoría hermenéutica de SAVIGNY está presidida por un objetivo final,
cual es el de conocer la verdad inherente a la ley, sin apartarse de ella. De ahí que, lejos
de constituir cuatro elementos de interpretación aislados, los cánones hayan de entenderse
como partes indispensables de un único método.
Desde esta perspectiva, la exégesis gramatical debe llevarse a efecto según la ubicación
de las palabras en el texto legal y el sentido que éstas tengan en el lenguaje jurídico
forense; la sistemática, en atención a la posición de la norma en el conjunto de la ley, o de
ésta última en el ordenamiento jurídico; la histórica investigará la procedencia así como
los objetivos que el legislador perseguía con su promulgación, reservándose la
RATIO LEGIS
Viene a significar "Razón de la ley" o "razón legal." Es el fundamento que debe inspirar
el contenido y alcance de las normas jurídicas que componen el Derecho positivo.
Espíritu del texto de la ley en que deben inspirarse sus intérpretes, tanto para aclarar
algún oscuro precepto como para ampliar su aplicación a un caso no regulado
expresamente. La "ratio legis" inspiró a los grandes jurisconsultos romanos desde los
tiempos finales de la República, mezclada inevitablemente con la fuerza del
razonamiento, lógico y el recurso a las fórmulas supremas de la justicia y la equidad.
Razón de la ley o legal.
Espíritu del texto de la ley en que deben inspirarse sus intérpretes, tanto para aclarar
algún oscuro precepto como para ampliar su aplicación a un caso no regulado
SUI GENERIS
Significa de su género.
Es una locución latina, expresión que se usa en español para denotar que la cosa a que
se aplica es de un género o especie muy singular o excepcional.
El término fue creado por la filosofía escolástica para indicar una idea, una entidad o
una realidad que no puede ser incluida en un concepto más amplio, es decir, que se trata
de algo único en su tipo. Se emplea para indicar a una persona o cosa, que constituye
por sí sola una clase. Cuando se dice que tal ser u objeto es sui generis se entiende que
no puede ser fácilmente asimilado a los tipos corrientes del mismo orden. El sentido
literal es aquí el que prevalece.
MODUS OPERANDI
Significa, jurídicamente, ese modo de obrar que tiene una persona y que según
Caballenas de Torres es un comportamiento aprendido desplegado por uno o más
delincuentes en un delito o una serie de delitos, y que se cumple con cierto patrón
característico, necesario para asegurar el éxito de la acción y la indemnidad de quien lo
realiza.
El modus operandi es reiterativo, pero de ninguna manera estático. Como todo
comportamiento aprendido, tiende a perfeccionarse y modificarse según la experiencia
del delincuente, su nivel de madurez, el tiempo requerido para la acción, la edad del
autor, la reacción de la víctima, la influencia de los medios de comunicación (TV y
cine), las condiciones del ambiente, entre otras variable.
En criminalística, se usa para referirse a cómo actuó el delincuente en una o diversas
ocasiones, así como para establecer una pauta de comportamiento en diversos delitos de
una misma persona; en concreto, se refiere al modo de funcionamiento típico de un
criminal, y a las maneras de reaccionar frente a tal o cual situación.
Un determinado modus operandi, una vez identificado y detallado, puede utilizarse para
ayudar a conducir una investigación con el fin de identificar al culpable o culpables. Por
ejemplo, es posible que un ladrón tenga el hábito de entrar a una vivienda por una
ventana del fondo, rompiéndola con una piedra o cortando el vidrio con un diamante,
ABERRATIO ICTUS.
“Error en el golpe”
Hay aberratio ictus cuando el acto dirigido contra un determinado objeto de la acción
produce su eficacia no sobre él, sino sobre otro equivalente. El ejemplo clásico es el de
quien disparando un arma de fuego contra cierta persona para matarla, mata a otra
contra la cual no iba dirigido el tiro. El autor no ha logrado el fin que se proponía, pero
ha producido un resultado equivalente: tenía la intención de matar a una persona y ha
matado a otra. Así pues, concurren en el hecho la intención dolosa de cometer un
homicidio y la realidad de haberlo cometido, ya que la ley no protege específicamente a
una persona, sino genéricamente a todas.
ACTIO LIBERA IN CAUSA
Es empleada en el derecho penal y puede traducirse como acto libre en su causa.
Mejor traducción como "acto libre por su propia causa", lo cual supone el análisis ex
ante del injusto. Es utilizada dentro de la teoría del delito al momento del análisis de
culpabilidad.
Lo común es que el autor, para ser sometido a pena, goce de plena capacidad mental en
el momento de la consumación del delito. Sin embargo, no es de ahora que, sin incurrir
en una excepción a las reglas comunes sobre la responsabilidad penal, se vienen
castigando personas que se encontraban en estado de inimputabilidad al producirse la
consumativa del delito. La teoría de la actio libera in causa o actio ad libertatem relata
nació, precisamente, para explicar que en dichos casos el castigo criminal no se
apartaba de las reglas generales establecidas, según las cuales sólo alcanza a los
imputables en el momento del hecho. Posteriormente, la teoría ha sido extendida para
explicar la punibilidad en otros casos, en los cuales el autor se encontraba en la
imposibilidad de actuar en el momento de producirse el resultado delictivo, debido a
causas distintas del estado psíquico de inimputabilidad.
COMMUNI OBSERVANTIA NON EST RECEDENDUM
“No hay que alejarse de la común observancia”
La máxima ha tenido gran repercusión en el Derecho angloamericano como criterio
prudencial, tanto en la práctica de los tribunales como en la aplicación de las normas:
en caso de duda, es preferible guiarse por la opinión más común. Se trata de una
concreción del principio de seguridad jurídica que debe informar todo ordenamiento.
COKE la aplica al hecho de no alejarse de la “common professional opinion”. La
formulación inglesa es usada frecuentemente: “There should be no departure from
common observance or usage”. El aforismo también está emparentado con la vocación
de enraizamiento y penetración social que tienen las normas, con el respeto a la
costumbre, que es, sin duda con salvedades, cemento social y elemento de cohesión.
BONORUM POSSESSIO
Viene a ser la posesión de los bienes.
Era concedida normalmente por el magistrado a una persona determinada en virtud de
una situación o relación jurídica que estima digna de amparo y que otorga en virtud de
las facultades dimanantes de su imperium . En sentido más restringido, supone en el
derecho hereditario romano, la posesión de los bienes de una persona fallecida,
concedida por el pretor, previa solicitud, a personas que él estima deben recibir tales
bienes y que no siempre tenían derecho a los mismos conforme al estricto derecho
civil; esta posesión concedida siempre suponía una situación de señorío de hecho, que
llegó a constituir, frente a la sucesión del derecho civil, un verdadero tipo de sucesión
de derecho pretorio. Podía concederla el pretor de acuerdo con el derecho civil, en su
defecto o en contra de sus mandatos.
DEVOLUTUM QUANTUM APELLATUM
“Es devuelto como ha sido apelado”
Esto es, que la alzada puede resolver el recurso en la medida de los agravios
expresados; principio del derecho procesal constitucional que sanciona el ‘‘exceso de
jurisdicción’’ por parte del tribunal de alzada, cuando media intromisión de éste en
puntos que de la instancia inferior han llegado firmes por no haber sido aquéllos
objeto de impugnación. El principio contenido en el aforismo latino indica que en la
apelación, la competencia del superior solo alcanza a la resolución impugnada y a su
tramitación, por lo que corresponde a este órgano jurisdiccional revisor
circunscribirse únicamente al análisis de la misma.
Asimismo, conforme al principio descrito, el tribunal a quo revisor se pronuncia
respecto a los agravios contenidos en el escrito de su propósito, ya que se considera
que la expresión de agravios es como la acción (pretensión) de la segunda (o tercera,
según el caso en referencia a la instancia).
Así, el tribunal no tiene más facultades de revisión que aquellas que han sido objeto
del recurso; y más aún, no puede entrar en el examen de las cuestiones consentidas
por las partes o que no han sido cuestionadas porque estas han quedado ejecutoriadas,
salvo que el vicio sea de tanta trascendencia que vulnere el orden público y las
buenas costumbres o que exista una manifiesta vulneración de derechos
fundamentales cuyo cumplimiento no fue advertido por el recurrente.
ACTORE NON PROBATE REUS ABSOLUITUR
Absolver de instancia. La doctrina es unánime en no admitir sentencias que
absuelvan de la instancia, dejando el pleito pendiente.
Debe absolverse de la acción, de modo que se produzca cosa juzgada. Rocco dice
que los casos en que el juez pueda ordenar de oficio nuevas pruebas están
enumerados taxativamente en la ley.
Pero aquí se detiene el principio de la oficiosidad en la preparación de las pruebas;
fuera de estos casos, el juez debe pronunciarse secundum allegata et probata,
precisamente porque el procedimiento civil, en virtud del principio ne procedat judex
IN DUBIO PRO REO.
“En la duda, a favor del reo”
En materia criminal, en que están en juego la libertad y la vida de los individuos, el
aforismo desempeña un papel de trascendental importancia porque el juzgador en
manera alguna puede condenar al acusado de haber cometido un delito sin una
disposición legal que condene criminalmente el hecho cometido y sin una evidente y
clara convicción de que el inculpado es realmente el autor del delito.
El presente aforismo jurídico resume todos los anteriores, pues tiene una íntima
vinculación con la específica y elevada misión que debe desempeñar la justicia en el
castigo de los actos ilícitos y en la aplicación de la pena, en toda sociedad
organizada, ya que equivale a decir: antes absolver a un culpable que condenar a un
inocente.
En Roma, todas las personas que eran partes en un proceso fueron calificadas de
reus, término que con el transcurso del tiempo sirvió sólo para designar al litigante
que ocupara el lugar de demandado, utilizándose las voces actor o petitor para la
parte accionante. La ubicación que correspondiera a un litigante en el proceso
judicial era de capital importancia para los romanos, no solamente por lo que hacía
al aspecto formal o procesal, sino también por las consecuencias que dicha
colocación podía acarrear a las partes en lo referente al derecho de fondo.
Bajo el primer aspecto interesaba ocupar el lugar de demandado porque, sobre todo
hasta la época imperial, el cargo de la prueba correspondía siempre al actor o
demandante por ser quien invocaba la pretensión y en caso de que no llegara a
probar los hechos invocados, bastaba la negativa del deudor para que el mismo fuera
absuelto; en caso de que la prueba hubiera resultado deficiente, el juez debía en la
duda favorecer al reo, sea absolviéndolo, sea mejorándolo en su condición.
SECUNDUM PROBATA DECIDERE DEBET
La regla que prohíbe al juez utilizar en el juicio sus informaciones privadas
sobre los hechos de la causa constituye uno de los pilares básicos del proceso civil,
conforme al sistema dispositivo que inspira, en general, a nuestras leyes procesales.
Frente al sistema inquisitivo que permite al juez investigar la verdad material con
prescindencia de la actividad de las partes, el sistema dispositivo prohíbe al juez
NON BIS IN IDEM POR LITIS PENDENTIA.
En término generales, el principio non bis in idem, consiste en la prohibición de que
un mismo hecho resulte sancionado más de una vez, es decir, supone que no se
imponga duplicidad de sanciones en los casos en que se desprenda identidad de
sujeto, hecho y fundamento sin que haya una supremacía especial, como por ejemplo
que se sancione a una persona dos veces por los mismo hechos en la jurisdicción
administrativa y la penal.
Esta vertiente procesal impide no sólo la dualidad de procedimientos administrativos
y penales sino también el inicio de un nuevo proceso en cada uno de esos órdenes
jurídicos como consecuencia de los efectos de la litispendencia y de la cosa juzgada.
Las resoluciones que no contienen una decisión definitiva sobre el fondo- como la
desestimación de la denuncia, el decreto de archivo, o el auto de falta de mérito de los
modernos códigos- carecen del efecto impeditivo (en el sentido de evitar que la
persecución sea renovada) que tienen la sentencia y el sobreseimiento. Por ello, frente
a hechos o pruebas nuevos, o cuando se opere la remoción de los obstáculos que
pudieran haberse opuesto a la viabilidad de la acción, puede justificarse válidamente
la reapertura de la causa o, según corresponda, la iniciación de otra a la que se
agregarán los antecedentes de la anterior. Pero en ningún se podrá admitir la
coexistencia de dos procesos, porque se violaría el principio de non bis in idem por
litis pendentia.
ACTIONIS PRAEIUDICIALIS.
“Acciones prejudiciales”
Bajo el ángulo de la significación gramatical el acto es la conducta positiva que
implica la realización de un hacer. Lo prejudicial, lleva el prefijo "pre" cuyo
significado es el de una preposición inseparable que denota antelación, prioridad,
anterioridad. Se refiere a la que ocurre con anterioridad. Cuando el prefijo "pre" va
vinculado a lo judicial, se alude a lo que ocurre antes de lo judicial, antes de lo
perteneciente a la justicia, antes de que se inicie el proceso en el que se hace
desempeño de la función jurisdiccional, antes de que el juicio se inicie
Los actos prejudiciales constituyen la conducta que desarrollan, antes de juicio, los
funcionarios judiciales y los particulares, estos últimos en su carácter de posibles
HABEAS CORPUS
Quiere decir ¨que tengas el cuerpo¨. Data de la época más remota del Imperio
Romano, aunque su origen más moderno se halla en la Carta Magna británica de
1215.
Es una institución jurídica que obliga a que toda persona detenida se la presente en un
plazo preventivo determinado ante el juez de instrucción, quien podría ordenar la
libertad inmediata del detenido si no encontrara motivo suficiente de arresto.
La institución del habeas corpus permite evitar arrestos, detenciones arbitrarias y
asesinatos parajudiciales (véase terrorismo de estado y ley de fugas), asegurando los
derechos básicos de ser escuchado por la justicia y saber de qué se le acusa. También
puede decirse que tutela los derechos fundamentales derivados de la vida y la libertad
frente a cualquier acto u omisión de cualquier autoridad, funcionario o persona que
pueda vulnerar dichos derechos.
Aunque el habeas corpus como acción o remedio en la forma y desarrollo con que
existe hoy como institución no existió en Roma, las palabras latinas con que se le
denomina denotan que su origen proviene del Derecho Romano. En la época de los
Pretores y con el nombre de «Interdicto» ya era designado en las Pandectas bajo el
título de Homine libero exhibendo y los compiladores de dicho cuerpo legal romano
transcribían un comentario del jurisconsulto Ulpiano, que decía:
Este remedio se ha instituido para proteger la libertad personal a fin de que ninguna
persona libre natural fuere detenida.
ADVOCATI TEMPERENT SE AB INIURIA
“Que los abogados se abstengan de la injusticia”.
Hace referencia sobre el delito de obstrucción a la justicia y deslealtad profesional en
relación a mantener en todo momento mantener el honor y la dignidad. Se pide a los
abogados que mantengan en todo momento el honor y dignidad de su profesión y que
en el ejercicio profesional, así como en su vida privada, se abstengan de cualquier
conducta que suponga descrédito para su profesión.
Considero que este aforismo es de vital importancia pues se basa de lo que caracteriza
OPINIÓN DE LA LISTA DE AFORISMOS LATINOS JURÍDICOS:
Mediante lo recopilado en el trabajo presentado pude verificar la variedad de aforismos
latinos que existieron en la época romana, sin embargo, lo que me más me sorprendió es la
cantidad de aforismos que han ido evolucionando a lo largo del tiempo hasta conseguir su
lugar en la actualidad siendo considerados vigentes. Que tratan temas de suma relevancia y
que, de cierta manera, han formado esquemas básicos dentro del campo del Derecho que
como estudiantes de esta carrera estamos indagando y aprendiendo conforme se avanza en
cada materia.
Los romanos elaboraron su derecho y en especial; sus aforismos, con gran sencillez,
resolviendo los problemas que se les presentaban, con la mayor simplicidad, no generalizaron
ni intentaron formular teorías generales o hipótesis, huían a las definiciones, aunque en
algunos casos las hayan hecho. Creando conciencia en las personas que vivían en aquel
tiempo como también en nosotros porque gracias a que los grandes juristas nos
proporcionaron libros que hablan sobre este tópico podemos tener una idea claro de lo que
enriquecedor que son sus aforismos jurídicos y su mundo conectado con el Derecho.