Significado de Devarim y su Contexto
Significado de Devarim y su Contexto
DEUTERONOMIO 1-3:22
CAPÍTULO 1
Versículo 1: “ESTAS SON LAS PALABRAS...”
Referencia a las palabras personales, reprimendas y amonestaciones que Moshéh
dirige al pueblo de Israel, como parte de sus alocuciones de despedida previas a
su desaparición física.”Estas palabras” no alude a las mitsvót -preceptos- que
integran este quinto libro (Basado en Hizzekuni).
Abarbanel agrega que la Voluntad Divina había decretado que estas propias
palabras de Moshéh fueran escritas en la Toráh y figuraran en el texto, imbuido
de “rúah hakodesh” -Espíritu de Santidad-, que es un equivalente a la Revelación
Divina. La misma Toráh testifica que estas son las propias palabras de Moshéh.
Véase nuestro comentario a Éxodo 15:1.
Sin embargo, según el comentarista [Link], nuestro versículo haría referencia
a todo el contenido del quinto libro.
Versículo 1: “...ALLENDE EL IARDEN...”
Este término puede hacer alusión indistintamente tanto ala ribera occidental
como a la oriental del río Iarden Por lo tanto debe ser interpretado
contextualmente. En nuestro versículo, sin lugar a dudas, hace referencia a las
comarcas de la ribera oriental del Iardén -zona llamada mas tarde Transjordania-
como lo prueba irrefutablemente el detalle de geografía a de la zona, denominada
en este caso Heber Haiarden. Además véase el versículo 5: “allende el Tardón, en
la tierra de Moab...”
Versículo 1: “...EN EL DESIERTO, EN LA LLANURA...”
Los comentaristas que adhieren al “Peshat” (método de comprensión literal y
objetivo), entienden que la Toráh está delimitando con precisión el lugar donde
Moshéh va a terminar su vida. Pero algunos de estos nombres geográficos no son
identificables por no haber sido mencionados en Parashát Mas’he, (pasaje que
enuncia todas las estaciones donde estuvieron los hijos de Israel durante la
travesía del desierto). Segun Hizzekuni y anteriormente Rashbán, e Ibn Hezia,
podría ser que estos lugares no identificados fueran conocidos por otros nombres:
Ritmáh, Dibón Gad o Halmón Diblataima (Números 33: 19, 46). Pues ya hemos
visto que el Monte Hermón es conocido por otros tres nombres adicionales.
(Basado en Hizzekuni).
Rashi, basado a su vez en los midrashim, quiere ver en estos nombres no
identificados, una alusión indirecta a las transgresiones cometidas por el pueblo
de Israel durante la travesía del desierto. Esta interpretación midráshica había
sido formulada con anterioridad por Onkelos, el traductor de la Toráh al arameo.
A modo de ejemplo: “Labán” (blanco) estaría haciendo alusión a la protesta del
pueblo de Israel cuando se quejaban del man -que era blanco-. “Di-Zahab”
aludiría al episodio del becerro de oro, y así sucesivamente.
De esta forma, este midrash está insinuando, en primer lugar, que no hay que
pasar por alto o guardar silencio acerca de aquellas cosas negativas que perturban
una relación; y, en segundo lugar, que hay que poder decir las cosas en forma
suave, no lapidaria, y por sobre todo con palabras no hirientes, que pudieran
destruir la relación antes que mejorarla.
A veces camuflamos nuestra “venganza” bajo la aparente voluntad de solamente
“recordar el pasado”.
En conclusión agrega Rashi: “Moshéh habla alegóricamente de los errores del
pasado, por respeto al pueblo de Israel”.
Versículo 2: “ONCE DÍAS DESDE HOREB”
“Parte de las palabras enunciadas en estos lugares, habían sido dichas durante la
marcha de once días que hizo el pueblo desde que se alejaron de Horeb (Sinaí),
hasta el envío de los exploradores desde Kadésh Barnéah (Números 13), pues
desde el día que D’s. deere- Ui que esa generación no iba a entrar a la Tierra de
Promisión (Números 14:27 y s.s.) hasta el inicio del cuadragésimo año (a partir
de la salida de Egipto) no fue enunciada ninguna nueva mitsváh” (Hizzekuni).
Esta idea ya había sido enunciada con anterioridad por Ibn Hezra.
Versículos 3: “Y OCURRIO QUE EN EL AÑO CUARENTA...”
“Después de que había concluido de morir la generación del desierto” (Seforno).
Versículos 3: “EN EL UNDECIMO MES, EN EL DÍA UNO DEL MES...”
De acuerdo con la tradición rabí nica, basada en versículos de la Toráh y del libro
de Iehoshúah, Moshéh había fallecido el día séptimo del duodécimo mes, -hoy
llamado Adar- del calendario hebreo. Por lo tanto transcurrirían exactamente
treinta y seis días desde que Moshéh inicia éstas, sus palabras, hasta el día de su
muerte.
Versfcu1o3:”.QUE HABLO MOSHEH A LOS HIJOS DE ISRAEL...”
“A los que van a entrar a la Tierra de Promisión” (Seforno).
Versículo 3: “COMO TODO LO QUE HABIA ORDENADO ADONAI A EL -
A ELLOS,”
“Les repitió absolutamente toda la Toráh, hasta este momento inclusive”
(Sefomo).
Versículo 4: “DESPUES QUE EL HUBO BATIDO A SIHON...”
“Y esto lo hizo después que ellos hubieron logrado cierto reposo en una tierra
habitada” (Sefomo).
Rashi nos recuerda que no se puede reprender a alguien -en este caso al pueblo de
Israel- sin haberle da- donada positivo con anterioridad.
Moshéh va a tratar de llamar la atención a su pueblo, pidiéndole una mejor
conducta para el futuro, solamente después de haberles hecho llegar a una región
de la Tierra de Promisión, la que había pertenecido a los Emoritas ya los
Moabitas. Efectivamente, en esas comarcas ya se habían asentado las tribus de
Gad, Reubén y parte de la tribu de Menashéh (véase Números 32).
Cabe recordar que de alguna manera se inicia el proceso de la llegada a la Tierra
de Promisión, columna vertebral del mensaje de Moshéh a los hijos de Israel,
mientras aún estaban esclavizados en la tierra de Egipto (véase Éxodo 3:17).
Además sería imposible que Moshéh no pudiera ver con sus propios ojos el
cumplimiento de la promesa de D’s., de la que tanta fuerza y esperanza había
extraído durante la larga y penosa travesía del desierto. La generación de los
hombres a quienes Moshéh había llevado su mensaje de asentamiento en la
Tierra de Promisión había dejado su vida en el desierto. Por eso tal vez, en mi
modesta opinión, las dos tribus y media que piden asentarse en las tierras de la
ribera oriental del Iardén, no son más que el instrumento de la Divinidad para que
Moshéh pudiera gozar -por el cumplimiento parcial del mensaje divino tan
anhelado por él.
Posiblemente las enigmáticas palabras que componen la bendición de Moshéh a
la tribu de Gad –asentada en esas comarcas- reflejen parte de su aspiración,
lograda al ver el asentamiento de esta tribu (véase Deuteronomio 33:20 y 21).
Versículos 5: “...QUISO MOSHEH EXPLICAR...”
“Y he aquí que Moshéh empezó a explicar a los hijos que habían nacido en el
desierto lo que había acontecido a sus padres, y les dijo todos los preceptos, y
también el Decálogo, que habían oído sus padres por Revelación Divina, para
que los escuchen, ellos también, de boca del mensajero fiel (Ibn Hezra).
Rambán agrega que estas palabras hacen alusión a las mitsvot ya enunciadas y
que Moshéh repite para explicarlas y para introducirles algunas innovaciones.
“Quiso Moshéh”: Moshéh, de su propia voluntad, creyó conveniente hacerlo, aun
que no le había sido ordenado por D’s.
Empero más tarde, cuando Adonai le ordenó escribir toda la Toráh en un “Sefer”
(que traducimos “)”ספר, le dijo cómo escribir las palabras estas también, y
Moshéh Rabbenu las enunció, letra por letra, y las escribió sobre el rollo, y no
existe diferencia alguna en este aspecto entre los cuatro libros anteriores del
Pentateuco y éste basado en el [Link]á Batrá 15 A, y en el libro Keli Hemdáh,
Debarím 4 A y B).
Versículos 5: “...EXPLICAR LA TORAH.”
Según Rashi, basado en el midrash Tanhumáh, Moshéh había explicado la Toráh
“en setenta lenguas”.
En mi opinión, y teniendo en cuenta que, en la literatura rabínica, el concepto
“setenta lenguas” suele hacer alusión a las lenguas habladas por los pueblas a
mundo conocido a la sazón, creo entender que Moshéh quiere que el mensaje
esencial de la Toráh llegue, su universalidad, a todos los seres humanos.
Además, ¿no será esto una visión profética de el parcimiento de los hijos de
Israel por los cuatro puntos cardinales, y que deberán conocer la Toráh (de D’s.)
cualquiera de las setenta lenguas habladas en las tierras de su dispersión?
Es importante notar que el autor de Minháh Belulah opina que esto hace
referencia a: “Las cosas que se han innovado en este libro respecto a los
preceptos de la Toráh, y nuestros sabios, de bendita memoria, han enseñado: que
Moshéh ha explicado “dikduké mitsvot”, -la precisión analítica del concepto de
cada mitsváh - probable alusión a los trece principios de hermenéutica mediante
los cuales se interpreta la Toráh”.
En mi opinión, el autor de Mináh Beluláh establece aquí la conexión entre Toráh
“she-bijtab” -la Escritura- y Toráh “she- behalpéh” -la Tradición Oral-, y sus
sistemas interpretativos. Uno de estos sistemas es llamado Shelosh Hesréh
Middot shel Rabbi Ishmahel, o sea las trece leyes de hermenéutica enunciadas en
el Talmud por Rabbí Ishmahel. Estas leyes incluyen elementos interpretativos
como la analogía, la inducción, la deducción, entre otros.
Representan la estructura lógica sobre la cual se desarrollará el pensamiento
talmúdica. La tradición rabínica reivindica permanentemente las raíces mosaicas
de este sistema de pensamiento con sus reglas transmitidas de maestro a discípulo
a través de las generaciones. Finalmente, el texto de estas trece leyes de
hermenéutica que figura en el midrash Sifrá ha sido incorporado a la tefiláh de
Shaharit -oración matutina- y se lee- todos los días del año.
Versículo 6: “ADONAI NUESTRO D’S
Moshéh inaugura de esta forma una serie de alocuciones dirigidas a hacer
recordar las enseñanzas de la Toráh a la joven generación nacida en el desierto,
generación de la continuidad, que deberá obedecerlas y cumplirlas.
Moshéh resume la historia de los cuarenta años en el desierto, a partir de la
Revelación Divina en Horeb
- Sinai.
Según el autor deTseror Hanunor, Moshéh emplea el Tetragrama seguido del
concepto “Elohenu”, “nuestro D’s.”. para indicarnos que en el inicio de la
travesía del desierto, en ocasión de la entrega de la Toráh en Sinai, los hijos de
Israel estaban unidos y adheridos a D’s.,sin ninguna reserva mental, escisión o
divergencia. Y ese es el significado de “Adonai nuestro D’s.”, queriendo decir
Moshéh a Israel: “Mi D’s. y tu D’s., por igual”.
Versículo 6: “...EN HOREB…”
Según Ibn Hezra, Horeb, que significa “sequía o zona seca”, es uno de los dos
nombres del Monte Sinai. Rashbám sostiene, sin embargo, que Horeb era el
nombre de la zona aledaña al Monte Sinai, en el que D’s. deseó revelarSe, y por
ello todo el desierto será llamado Midbar Sinai, el “desierto de la montaña de
Sinai”.
Versículo 6:”...DEMASIADO...PARA VOSOTROS, PERMANECER EN ESTA
MONTAÑA”.
Amén del sentido literal y basándose en los midrashím, Rashi interpreta la
palabra “rab” (que traducimos: demasiado) como queriendo significar: “Es
mucha la grandeza que habéis recibido por vuestra estadía en esta montaña:
habéis erigido el Mishcán-Tabernáculo-, habéis confeccionado la Menoráh -
Candelabro- y los utensilios sacros, habéis recibido la Toráh y habéis designado a
los hombres del Sanhedim: jefes de millares y jefes de centenas”.
En otras palabras, la primera etapa de lo que había sido la finalidad de la salida
de Egipto; ya ha sido cumplida. (Véase Exodo 3:12). Los hijos de Israel, al
recibir la Toráh, han dejado de ser esclavos de Parhóh para convertirse en
servidores de D’s.
Al recibir la Toráh y sus múltiples enseñanzas y al erigir el Mishcán con sus
elementos reales cargados de simbolismo, el pueblo de Israel ya está
debidamente “pertrechado” para iniciar una vida de pueblo libre en la Tierra de
Promisión, de acuerdo con las leyes y enseñanzas de la Toráh, Según Rambán el
versículo 7 que reza “Trasladaos!...”, conforma una mitsváh -precepto- y ya no
una promesa como anteriormente.
Versículo 7: “TRASLADAOS! …HASTA EL RIO GRANDE, EL RIO
PERAT”’.
Moshéh establece con precisión, desde un principio, los límites del país que
pertenecerá a los hijos de Israel. El país contenido en estos límites es, en realidad,
más amplio que el que han recibido los hijos de Israel, ya que incluye todo el
territorio de Transjordania, hasta la ribera del río Eufrates. En realidad las tribus
de Israel habían anexado solamente parte de dicho territorio (véase Números 32).
De acuerdo con nuestra tradición, este cambio se habría producido después del
episodio de los exploradores, (véase Números 14), mencionado por Moshéh en
Deuteronomio 1:34 y ss.
Nuestra tradición también afirma que en un futuro por venir, el territorio de la
Tierra de Promisión se ampliará y abarcará los territorios de Edom, de Moab y de
Hammon (Isaías 11:14).
Versiculo 8: “...QUE RABIA PROMETIDO ADONAI...”
El versículo se inicia con la Palabra de D’s. directa al pueblo: “...He dado ante
vosotros...”; luego aparecerá en forma indirecta, usando el lenguaje recóndito. Lo
mismo ocurre en Exodo 24:1 (basado ea Rasnbán y R.D.Z. Hoffman).
Versículo 8: “...PARA DAR A ELLOS Y A SU DESCENDENCIA EN POS DE
ELLOS”.
Rabbenu Behayéh, basado en el Midrash Ialkut Shimhoni, quiere ver en este
versículo tres etapas históricas del asentamiento del pueblo de Israel en la Tieira
de Promisión, a saber: a) los hijos de la generación saudade Egipto; b) los hijos
de Israel que retomaron del cautiverio de Babilonia; c) la tercera y definitiva, que
ocurrirá en los días mesiánicos, cuando “todo” el pueblo de Israel vuelva a
asentarse en la Tierra de Promisión.
Algunos líderes espirituales contemporáneos ven en el renaciente Estado de
Israel, Jiii’ra JI’H 1 l1’ 14 “reshit tsemiját gueulatenu”, el comienzo del
crecimiento de nuestra redención, que culminará con el asentamiento total y
definitivo de nuestro pueblo en nuestra tierra.
Versículo 9: “...EN AQUEL TIEMPO DICIENDO...”.
Referencia al período en el cual estuvieron acampados en el Monte Horeb, corno
reza el versículo 6.
Según Rambán, Moshéh está recordando aquí el consejo de su suegro Itró (véase
Éxodo 18:17 y ss., y nuestros amplios comentarios al respecto). De todas formas
se trata de un episodio acontecido antes de la entrega de la Toráh. Esta opinión
está sustentada en T.B. Zebal1ím 116 A. Por lo tanto “en aquel tiempo” quiere
decir “mientras permanecíamos en Horeb”, pero Moshéh lo menciona aquí
queriendo decir ya habíamos recibido la Toráh y teníamos los jueces y alguaciles
para juzgaros y para conduciros. Por lo tanto ya estábamos listos y aprestados
para venir a la Tierra. Nos desplazamos desde Horeb, organizados y con nuestros
estandartes4 dirigidos por nuestros jueces y ancianos. Empero os acercasteis
entonces a mí todos vosotros: vuestros sabios, vuestros jefes, pidiéndome
“exploradores” y todo el proyecto se malogró (basado en Ranibán).
Versículo 9: “...NO VOY A PODER..)’
Si bien esta misma terminología figura en Números 11:14, aquí hace referencia al
consejo de Rió a Moshéh antes de la entrega de la Toráh (véase Éxodo 18:17 y
ss.). Moshéh no considera necesario repetir aquí, analíticamente, el consejo de
Itró (D.Z. Hoffman).
Versículo 10: “ADONAI, VUESTRO D’S. OS HA MULTIPLICADO...”
Según Ibn Hezra, comentado por Iahel Or, es una referencia al gran incremento
de los hijos de Israel, a partir de un grupo de setenta almas a la salida de Egipto
(véase Deuteronomio 10:22). hasta “seiscientos mil hombres a pie, aparte de los
infantes...” (Véase Exodo 12:37).
Versículo 10: “...Y HE AQUI QUE VOSOTROS SOIS HOY, CUAL
ESTRELLAS DEL CIELO EN PROFUSION.”
Cuando Moshéhpronunciabaestas palabras, los hijos de Israel no eran más que
seiscientos mil hombres (entre veinte y cincuenta años); por lo tanto deben ser
interpretadas simbólicamente, queriendo significan he aquí que vosotros sois
comparados en este día, existentes para la eternidad, como el sol, la luna y las
estrellas (Rashi).
La historia del pueblo judío da fe y acredita esta afirmación histórica. Pues a
pesar de todos los “desiertos” que hemos tenido que cruzar y de todos los
adversarios que, como Hamalek, nos han atacado arteramente por nuestra
retaguardia, el pueblo judío sigue existiendo e inspirando con su mensaje
monoteísta a la mayoría de los pueblos civilizados de la humanidad, sin abjurar
de su lealtad ni de su unicidad.
Es más, el autor de Minháh Beluláh nos habla de aquellos que son: “los
entendidos y los que buscan con justicia a los muchos, que brillarán como el
esplendor del cielo, y como las estrellas, por la eternidad”.
Se trata de una paráfrasis de Daniel 12:3, se compara al pueblo de Israel a las
estrellas, no por su námero sino por estar al servicio de los valores que D’s. nos
ha infundido, siendo uno de ellos labúsqueda de lajusticia para los muchos.
Versículo 11: “ADONAI, D’S. DE VUESTROS PATRIARCAS AÑADA
SOBRE VOSOTROS...”
Tras mencionar el incremento notable del pueblo de Israel, Moshéh va a decir
que no pudo soportar “las impertinencias & este pueblo”. Por ello cree oportuno
aclarar que no se siente molesto por el incremento notable del pueblo, aquien ha
cuidado “como el ayo al lactante, como el pastor a sus ovejas”. Invoca para él,
todas las bendiciones de D’s. a los patriarcas respecto a su descendencia (D.Z.
Hoffman).
Versículo 12: “...VUESTRA MOLESTIA...”
La molestia de “hacer comprender inteligentemente las mitsvot a hombres
necios” (Iba Hezra).
Versículo 12: “...VUESTRA PESADEZ...”
Referencia al episodio narrado en Números 11:11, cuando frente al pedido
insistente de” carne y agua” que el pueblo le formula, Moshéh se lamenta ante
D’s., diciendo: “Por qué has obrado el mal para Tu servidor, y por qué no he
hallado gracia ante Tus ojos, para poner la carga de todo este pueblo sobre mi?”
(Basado en Ibn Hezra).
Versículo 12: “...VUESTRO PLEITEAR?”.
“El uno con el otro”. (Ibn Hezra).
Basándonos en esta opinión, traducimos la palabra hebrea “ribejem” como verbo
y no como sustantivo.
Versículo 13: “TRAED PARA VOSOTROS...”
Alusión al consejo de Itró a Moshéh, su yerno (véase Éxodo 18:13- 26).
Aunque Itró fue el iniciador de la idea, aquí, en Deuteronomio 1:13, Moshéh
obvia esos detalles, recordando lo esencial del hecho.
Rashi nos recuerda las siete cualidades que estos hombres debían tener para
acceder al cargo: “Ser hombres de virtud, temerosos de Elohim, amantes de la
verdad, que aborrecen el lucro mal habido, sabios, inteligentes y conocidos”.
En una interpretación midráshica, Rashi considera
-basándose en el versículo 15 de nuestro capítulo- que Moshéh no pudo hallar
hombres inteligentes! Este midrash quiere insinuar que la sabiduría no siempre
confiere el don de saber convivir. Lamentablemente es frecuente descubrir el
fracaso de hombres “sabios y conocidos” que no actúan con inteligencia. La
sabiduría que no va acompañada del actuar con inteligencia, se asemejaría, en el
mundo del símbolo, a la persona que siembra y no cosecha.
Abarbanel, comentando el versículo 15. dice que es difícil encontrar aquella
persona que sea “sabio ente- odas e inteligente en acciones”. Cita como ejemplo
de esa personalidad tan poco frecuente a Betsalel, el artista designado por D’s.
para confeccionar los objetos y utensilios sacros cuando se le ordenó a Moshéh
erigir el Mishcán -Tabernáculo-.
Respecto a Betsalel dice la Toráh: “Y lo he colina- do con espíritu de Elohím:
con sabiduría, con inteligencia y con conocimiento...” (Exodo 31:3).
Versículo 13: “...Y CONOCIDOS...”
“Que sean conocidos por vosotros, porque si viniera ante mí -dice Moshéh-
recubierto con su talet yo no sabría quién es, ni de qué tribu, ni si es adecuado o
no; empero vosotros los sabéis distinguir porque los habéis criado y
engrandecido...por eso dice el versículo: y conocidos de vuestras tribus” (Rashi).
Versículo 15: “.JEFES DE MILLARES...”
Véase nuestro comentario a Éxodo 18:21,
Versículo 16: “...JUZGAD CON EQUIDAD...”
Aquí aparecen dos conceptos cardinales del derecho bíblico y por ende rabínico:
“mishpat” משפט y “tsedek” צדק juicio y equidad-. De acuerdo con el comentado de
S.R. Hirsh, “mishpat” - juicio- significa el ordenamiento justo de las relaciones
entre personas y sus “objetos”, o sea la realización de la justicia en el orden de las
cosas mundanas. Pero el versículo dice: “juzgad con equidad”: “Busca la equidad
del juicio y después pronuncia el fallo” (LB. Sanhedrín 7B). El juez debe, en
primer lugar, resumir en su mente la definición resultante de la aplicación de la
equidad en el caso considerado, y luego expresarlo minuciosamente. Por lo tanto
“mishpat” -juicio- no es sino “tsedek” -equidad- concretado en el hecho juzgado.
El judaísmo no concibe ni acepta la instancia que juzga disociando entre ambos
conceptos. Si no ha habido “tsedek” - equidad- no se ha hecho “mishpat”
-juicio-.
Versículo 16: ...ESCUCHAR ENTRE VUESTROS HERMANOS...”
El juez de Israel no deberá tomar declaración por separado a los litigantes, sino
que todos estarán presentes cuando el juez escuche sus alegatos.
Por otra parte le queda vedado al litigante tratar de exponer sus argumentos y
alegatos con antelación a la sesión formal del juicio, para tratar de influenciar o
impactar al juez, que no es “su” juez, sino el juez del caso en cuestión.
Versículo 16: “...ENTRE HOMBRE Y ENTRE SU HERMANO Y ENTRE SU
EXTRANJERO”.
No hay diferencia ni distinción entre el caso de litigio entre dos judíos de
nacimiento, o entre un judío de nacimiento y un prosélito, de procedencia
extranjera. Cuando el prosélito ingresa a la comunidad de fe del pueblo de Israel,
se convierte inmediatamente en “gueró” -su prosélito-, miembro con igualdad de
derechos ([Link]).
Esta ley ya ha sido expresada por la Toráh en otras oportunidades. Véase
Levítico 24:22: “Una ley habrá para vosotros, el extranjero como el nativo habrá
de ser; ya que Yo Soy Adonai vuestro D’s.”.
Versículo 17: “NO HABREIS DE SER CONDESCEND LENTES, CON
CONOCIDOS, EN EL JUICIO...”
El Midrash Sifri entiende que esta advertencia está dirigida a la autoridad que
designa a los jueces. “No se te ocurra pensar y digas: el señor fulano es lindo o
fuerte o políglota y por lo tanto lo voy a designar como juez; si haces esto ¡va a
resultar que tú vas a declarar inocente al culpable y vas a declarar culpable al
inocente! No porque la persona designada sea mata, ¡sino porque simplemente no
sabe...”. Las cualidades citadas por el midrash no deben ser tomadas como
parámetro para la designación de un juez. Este, en primer lugar, debe conocer y
dominar el derecho desde su comienzo hasta su final. Hay que disociar la figura
del poder y la riqueza, de la del sabio y el piadoso. Las comunidades que no
distinguen en sus conductores espirituales lo belio de lo sabio, lo impactante de
lo auténtico, están violando descaradamente la Toráh del pueblo de Israel.
Por otra parte, en Deuteronomio 16:19, la Toráh previene también a los jueces de
no incurrir en estos mismos entres, favoreciendo a los litigantes según su imagen
externa de belleza o de poder.
Versículo 17: “...TANTO AL PEQUEÑO COMO AL GRANDE...”
Referencia a las personas (pequeñas o grandes, débiles o poderosas) pero también
a los casos en cuestión:
Ya que el juez deberá prestar atención y dedicación a todo litigio, sean cuales
fueren las sumas de dinero en juego; para todo litigante su causa es importante de
momento que entabló juicio. En lamente del juez debe privar el sentido de
equidad que regulará las relaciones entre los seres humanos, evitando que se
produzcan frustraciones perniciosas, fuente de rencor y odio de consecuencias
imprevisibles.
Versículo 18: “Y ORDENE A VOSOTROS EN AQUEL TIEMPO TODAS LAS
COSAS QUE HABRIAIS DE HACER”
En los versículos 16y17 Moshéh se está refiriendo a los jueces del pueblo de
Israel; aquí recalca que él sigue siendo el maestro. Moshéh designó a estos
hombres para asistirlo como jueces, pero seguirá siendo Rabbenu -nuestro
maestro- (Rambán).
No obstante Rashi, basado en el Midrash Sifrí, entiende que el versículo sigue
haciendo referencia a los jueces designados, a quienes Moshéh transmitirá las
diez leyes que distinguen el derecho civil del derecho penal (Véase T.B.
Sanhedrín MA).
Versículo 19: “...EL GRANDE Y EL TEMJBLE,..”
Referencia al desierto de Parán, descripto en Deuteronomio 8:15: “El que te ha
conducido por el desierto grande y temible: culebras, serpientes abrasadoras y
escorpiones, tierra de sed: donde no hay agua; el que te sacó agua de la roca del
pedernal”. Esta marcha de once días a través del desierto constituyó el preludio
de la conquista de la Tierra de Promisión.
Parecería que para alcanzar la cumbre de nuestras aspiraciones, debemos cruzar
antes “desiertos”, épocas de dificultades o de esterilidad creativa.
El judío debe comprender, que esos esfuerzos son parte de la vida y por lo tanto
aceptarlos, enfrentarlos y superarlos. Desde la cumbre divisaremos la Tierra de
Promisión. Lamentablemente algunos pensamos que
la cumbre es la meta y desdeñamos la Tierra de Promisión. La continuación de
este capítulo presentará el debate -desigual- entre quienes quieren permanecer en
la cumbre - aunque sea en el desierto- y quienes ven en las cumbres “los abismos
de la existencia” que hay que abandonar para seguir avanzando por “derej
hamelej” המלך דרך -la senda real- el camino llano que conduce a la esencia de la
vida.
Versículo 20: “…HASTA LA MONTAÑA DEL EMORI”
El Emorí era el pueblo más importante de la tierra de Quenahán. Estaba asentado
en la montaña, y ahora había llegado el momento de salir a conquistar aquella
zona de la ribera occidental del río Tarden.
Versículo 21: “MIRA...ANTE TI...TOMA POSESION...”
De ninguna manera se está pidiendo al pueblo aprestos militares, sino más bien
que vislumbre que el ingreso a la Tierra de Promisión no responde a estrategias o
tácticas militares. Se trata de la concreción de una promesa generada en los
albores de la historia de nuestro pueblo, en los días de los patriarcas, cuando el
pueblo todavía no había sido llamado a la existencia.
Nahmánides sugiere que, los habitantes de la tierra de Quenahán ya habían sido
derrotados, en el mundo de los símbolos; sólo falta que los hijos de Israel lo
perciban.
En efecto, la corrupción y las abominables costumbres de los pueblos paganos ya
los habían corroído destruyendo sus órganos más sensibles; por lo tanto su vida
ya era insostenible. “La tierra se había mancillado e hice caer su iniquidad sobre
ella y vomitó la tierra sus habitantes” (Levítico 18:25). Véase también
Deuteronomio 9:5: “...Pues por la perversidad de estos pueblos Adonai, tu D’s.,
los destierra, y para cumplir la palabra que ha prometido Adonai a tus patriarcas:
a Abraham. a Itshák y a Iahacób”
Versículo 22: “...ENVJEMOS HOMBRES...”
Referencia al episodio de los “exploradores”, relatado ampliamente en Números
13 y 14. Véase nuestro comentario a Números 13:2.
Versículo 22: “...LAS CIUDADES DONDE DEBEREMOS VENIR, A ELLAS”.
Querían saber por qué zona del país debería empezar el ingreso, y cuáles eran las
primeras ciudades a conquistar (Rashi e Ibn Hezra).
Versículo 22: “...TODOS VOSOTROS...”
Versículo 23: “ME PARECIO BIEN LA COSA,..”
“Ya que lodos vosotros os habíais puesto de acuerdo” (Ibn Hezra).
Aquí vemos patentemente el aprecio y el respeto de Moshéh por la opinión de
todos. Resulta anacrónico hablar de democracia en la época de Moshéh, pero
¿Llegará el día en que los líderes democráticos puedan aceptar la opinión de
otros, aunque no sea de su agrado?
Naliménides agrega que esto había sido del agrado de Moshéh, pero no de D’s.
Versículo 24: “...Y LA EXPLORARON”.
“Quiere decir que la recorrieron paso a paso. El objetivo del caminante se logra
cuando llega al destino deseado; mientras que el del explorador se logra con cada
paso que da, ya que su deseo es conocer la tierra por la cual está transitando”
([Link]).
Tal vez debamos extraer de allí una forma de vida, pues en ella deberemos
transitar “paso a paso” reconociendo el “terreno” transitado; para no ser
sorprendidos al llegar a destino, que se compone de la suma de los pasos dados
en la dirección correcta.
Versículo 25: “...ES BUENA LA TTERRA...”
Hubo consenso entre todos los exploradores en cuanto a la fertilidad de la tierra;
los frutos que trajeron consigo lo confirmaban. El resto del informe testimoniaba
la impresión subjetiva que la “calla gigantesca” de los pobladores había causado
sobre aquellos exploradores de fe empequeñecida.
Si el pueblo hubiera estado predispuesto espiritualmente, hubiera escuchado
solamente el informe “objetivo”. E) resto hubiera quedado en el mundo de lo
fantasioso e irreal, propio del subjetivismo (basado en [Link]).
Versículo 26: “PERO NO HABEIS QUERIDO ASCENDER...”
Rambán entiende que Moshéh Rabbenu en su relato de este episodio -en el libro
Deuteronomio- no quiere recordar el mal comportamiento unos pocos”; en
cambio sí recalca el error del pueblo en su conjunto y su reacción negativa en
este episodio.
Según Hoffman, cuando Moshéh dice: “Pero no habéis querido ascender”, quiere
significar “no teníais la voluntad de aceptar las palabras de D”s.. De no existir el
miedo que os infundieron los exploradores, seguramente habríais buscado otro
pretexto para desobedecer a D’s.”.
A veces en nuestras vidas empleamos energía y tiempo para buscar y encontrar
aquel pretexto que nos haga tomar decisiones acordes a nuestra falta de voluntad.
El arte de vivir radica en la capacidad de encontrar una razón para hacer las
cosas, antes que un pretexto para dejar de hacerlas.
En definitiva, Moshéh no entrará en ese “mecanismo pernicioso” de la mente de
esos hombres. Al decir:
“Yos habéis querellado en vuestras tiendas”; quiere insinuar que han incurrido en
“lashón harah”, el chisme y la difamación.
Versículo 27: “.SOR EL ODIO DE ADONAI CONTRA NOSOTROS...”
Aquí vemos la demencia de la blasfemia llevada a su punto ma extremo. ¡Cómo
D’s., que libera a Israel de la esclavitud y de la tiranía de los egipcios, podría
odiar a los hijos de Israel?? Rashi acota que cualquier actitud, aún demencial,
contiene su propia lógica, y cita un proverbio popular en su apoyo: “Lo que hay
ente corazón acerca de tu amado, es lo que piensas que hay en su corazón acerca
de ti”. A veces atribuimos al otro el sentimiento que en realidad nosotros mismos
profesamos hacia él,
Versículo 31: “...COMO ALZA EL HOMBRE A SU HIJO...”
Según Rashi, referencia a Éxodo 14:19: “Se desplazó el Emisario de Elohím, el
que estaba yendo al frente del campamento de Israel, y fue y se puso detrás de
ellos. Se trasladó la columna de nubes de delante de ellos y se puso detrás de
ellos”. En el versículo subsiguiente. Rashi nos refiere la parábola del rey que,
caminando con su hijo por una zona de riesgo, lo protege permanentemente,
interponiéndose entre su hijo y los peligros.
Versículo 32: “Y EN ESTA PALABRA...”
“D’s. os asegura conduciros hasta la Tierra de Promisión, pero vosotros no creéis
en El” (Rashi).
Versículo 34: “...EL SONIDO DE VUESTRAS PALABRAS...”
Versículo 35: “...LA GENERACIÓN MALA ESTA, LA TIERRA BUENA...”
El autor de Minháh Beluláh sugiere que el pueblo no había proferido palabras
para escuchar, sino más bien un tumulto y un balbuceo de vocablos sin sentido.
Por eso la Toráh menciona דבריכם קול “kol dibrejem” -el sonido de vuestras
palabras- y no las palabras mismas, Además-agrega este exegeta Ds. Hará
cumplir el deseo equivocado y negativo de estos hombres.
En efecto, la “generación mala” no ingresará a la “tierra buena”; pues el hombre
corrompe la naturaleza de la tierra, y no ala inversa. Habrá que esperar que
desaparezca esta generación y surja otra que merezca habitar la tierra buena.
Versículo 35: “NO HABRÁ DE VER HOMBRE ALGUNO...”
Hoffman señala que la generación del desierto ni siquiera podrá ver con sus ojos
la Tierra de Promisión. Moshéh, quien tampoco entrará ala tierra de Promisión
como consecuencia del episodio de las aguas de Meribá (Véase Números 20),
podrá sin embargo contemplarla con sus propios ojos, en visión abarcativa de
todos los límites territoriales. Así leemos en Deuteronomio 34:1 y s.s. “...Y le
hizo Adonai contemplar toda la tierra…”.
Versículo 36: “EXCEPTO CALEB...”
Iehoshúah, compañero solidario de Caleb en esta situación, no es mencionado ya
que, por haber sido el asistente de Moshéh desde su juventud, será asignado para
la conducción del pueblo después de su desaparición física (véase nuestro amplio
comentario a este tema en Números 14:24).
Hizzekuni advierte que el versículo 37 señala que Moshéh sufrió una doble
consecuencia por las quejas y el comportamiento del pueblo en el episodio de las
aguas de Meribá además de serle vedada la entrada a la tierra de Promisión, “se
me retiró la autoridad y le fue concedida a Iehoshúah”.
Versículo 36: "..LE DARÉ LA TIERRA -LA QUE EL HA PISADO EN
ELLA...”
Véase Iehoshúah 14:9.
Versículo 37: “...POR CAUSA DE VOSOTROS...”
El salmista ha plasmado así esta idea con referencia a este suceso: “Pues ellos
(Lo) exacerbaron en las aguas de Meribá y se hizo el mal a Moshéh por causa de
ellos”.
Versículo 38: “...EL QUE ESTA FIRME DELANTE DE TI...”
El que te asiste (Ibn Hezra).
Versículo 39: “...Y VUESTROS HIJOS, QUE NO CONOCEN HOY EL BIEN
Y EL MAL…"
Referencia a los jóvenes menores de veinte años, no afectados por el castigo
infligido ala generación del desierto.
El concepto “conocimiento del bien y del mal” define la actitud de madurez para
la decisión moral; solamente después de haberla alcanzado, se inicia la edad de la
responsabilidad plena por nuestros hechos ante D’s.. Los sabios del Talmud nos
han enseñado que la edad en la cual nuestros hijos pueden recibir nuestra
influencia moral se inicia a los 16 años y concluye a los 22; otra opinión la sitúa
entre los 18 y 24 años. (T.B. Kiddushim 3O A).
Rashi comenta que los hijos menores de 16 años no tienen la suficiente madurez
para recibir “tantas reprimendas”, y por lo tanto: “No le hagas sentir el peso de
castigos o reprimendas, ni tampoco lo hagas cuando tu hijo tenga más de 22
años; pues a partir de esta edad hay que temer, no sea que vaya a cocear...y este
comentario es esencial”
Versículo 41: “...HEMOS ERRADO…NOSOTROS VAMOS A
ASCENDER…”
Tanto Hoffman como S.R. Hirsh dudan de la sinceridad de esta declaración.
Hirsh observa que el pueblo está simplemente cambiando de actitud negativa, ya
que momentos antes habían perdido la esperanza de conquistar la tierra, aún con
la ayuda de D’s… Ahora proponen hacerlo sin Su ayuda, amparados en sus
armas y elementos bélicos.
En síntesis, no siempre que las personas confiesan “hemos errado” deponen su
actitud, sometiéndose a la verdad. Muchas veces deponemos actitudes negativas,
para asumir otras aún más desafiantes. Como resultado final: “...pero no escuchó
Adonai vuestra voz ni os prestó oídos a vosotros” (vers. 45).
Versículo 44: “SALTO EL EMORI...”
En Números 14:45 la Toráh menciona al pueblo Quenahaní y al Hamalekí
-pueblo este nómade que a la sazón se hallaba junto a él-; mientras que en
nuestro versículo habla sólo del Emorí. Ello induce a Ibn Hezra a afirmar en
Números 14:25, que Quenahaní y Emorí eran pueblos hermanos, denominados
con ambos nombres simultáneamente. Véase además Deuteronomio 1:7, donde el
nombre Emorí constituye una denominación genérica para los habitantes de
Quenahán.
Versículo 44: “.COMO LO SUELEN HACER LAS ABEJAS...”
Rashi, basado en el Midrash Tanhumáh, explica que cuando los Quenahaním
atacaban a los hijos de Israel, morían y sufrían bajas, así como las abejas dejan de
existir inmediatamente después de picar a una persona.
Rabbenu Beayéh por su parte, compara este enemigo de Israel con un enjambre
de abejas: “Pues todo el que se atreve a tocar sus columnas, corre serios riesgos”.
Versículo 44: “...HASTA HORMAH”
Puede significar el nombre de un lugar o el infinitivo del verbo “destruir”, en
cuyo caso significaría que los enemigos de Israel los derrotaron, hasta causarles
una destrucción (Iba Hezra).
Esta interpretación resolvería todas las preguntas suscitadas en tomo al
emplazamiento de Hormáh. Este no sería el nombre propio de un lugar, sino la
descripción del lugar donde se sufre una derrota militar, con la consiguiente
destrucción de los emplazamientos (Vda. se nuestro comentario a Números
14:41).
Versículo 46: “PERMANECISTEIS EN KADESH MUCHOS DIAS...”
“Vosotros sabéis los muchos días que hemos permanecido ahí” (Hizzekuni),
Según este comentarista, Moshéh no quiere recordar en detalle el largo y tedioso
período en Kadésh, y por eso no cita ningún número de silos.
Rashi, basado en fuentes anteriores a él, divide la duración de la estadía en el
desierto, de treinta y ocho años (Deuteronomio 2:14), en dos períodos, a saber:
a) diecinueve años en Kadésh, y b) los diecinueve restantes vagando por el
desierto. Por eso el versículo dice: “Permanecisteis en Kadésh muchos días
-como los días que habéis permanecido...” vagando por el desierto.
DEUTERONOMIO 2
CAPÍTULO 2:1-37
Versículo 1: “...Y CIRCUNDAMOS LA MONTAÑA DE SEHIR, MUCHOS
DÍAS”.
Se reitera la expresión “muchos días” que apareció en el versículo anterior. Los
sabios del Midrash concluyen que los hijos de Israel estuvieron vagando por la
zona desértica otros diecinueve años, tanto como los que estuvieron “detenidos”
en Kadesh.
Los hijos de Israel, que no quisieron “marchar” para asentarse en la tierra de
Israel -objetivo anhelado y definido-, circundaron la zona desértica durante
diecinueve años, marchando hacia un “no lugar”. En nuestra vida, a veces, suele
ocurrimos lo mismo: desechamos medios y caminos comunicativos, para girar en
el vacío y en la nada, buscando también el “no lugar”.
En mi opinión, tal vez por esto la Toráh no define ese periodo en años, sino que
califica a ese tiempo: “Iamim rabbím” רבים ימים muchos días-, ya que no hay
tiempo más largo y tedioso que el que se emplea para ir al “no lugar”.
Versículo 3: “...TRASLADAOS HACIA EL NORTE”.
A partir de este momento se inicia la marcha de los hijos de Israel hacia el Norte,
donde estaban asentados los descendientes de Hesav -Edom-, hermano de
Iahacób -Israel, y Hammón y Moab, descendientes de Lot, sobrino de Abraham,
patriarca de Israel.
Esta situación geográfica es también afectiva, cargada de reminiscencias por las
relaciones entre estos dos personajes protagónicos, de los albores de la historia de
nuestro pueblo.
Muchos hechos deberán tenerse en cuenta para comprender este pasaje, a veces
complejo, del tránsito por estas tierras.
Recuérdese que Abraham había acudido en ayuda de Lot, al ser éste capturado
con su familia y bienes por los “reyes invasores” (véase Génesis 14:12). La
Toráh también nos relata cómo Iahacób había proporcionado alimentos y agua a
su hermano Hesav, quien “había venido extenuado del campo” (véase Génesis
25:29y ss.).
Es más, cuando Elohím hubo destruido “las ciudades de la planicie -recordó
Elohím a Abraham- y expelió a Lot de entre la destrucción...” (Génesis 19:29).
Tras ser salvado de esta destrucción, Lot engendró dos hijos: Hammón y Moab.
La Toráh prohíbe a los hijos de Israel atacar a estos pueblos, ya que sus tierras les
fueron dadas en posesión como le fue dada la Tierra de Promisión a los hijos de
Israel.
Según Números 20:14 y s.s., cuando los hijos de Israel llegaron al territorio del
rey de Edom, Moshéh envió mensajeros quienes, invocando los lazos de
hermandad, pidieron tránsito inocente por la tierra de Edom, ofeciendo pagar por
el aguay los alimentos que eventualmente consumieran a su paso. “Se negó
Edom permitir a Israel transitar por su límite, y se desvié Israel de él”.
Lo mismo ocurrió con Sihón, rey del Emorí, quien Iras rechazar el mensaje,
enfrenté a Israel, siendo derrotado. (Números 21:22). El limite territorial de los
hijos de Hammón también fue respetado, como figura en Números 21:24.
Según Deuteronomio 2:28-29, Moshéh pidió tránsito por la tierra de Sihón
invocando la actitud benévola de los hijos de Hesav: “Como me hicieron los
hijos de Hesav…”. Esto contradice lo relatado en Números 20:21, donde consta
que el rey de Edom-Hesav había negado el tránsito a Israel. Rashi interpreta que
los hijos de Hesav negaron a Israel solamente el tránsito, no así la venta eventual
de agua o frutos de sus campos.
Según Deuteronomio 23:4y s.s., “No podrá formar parte el Hammoní y el Moabí
de la congregación de Adonai, ni aún la generación décima podrán formar parte
de la congregación de Adonai, hasta siempre. Por causa que no se adelantaron
hacia vosotros con el pan y con el agua, en el camino, a vuestro salir de Egipto; y
porque asalarió contra tía Bilhám, hijo de Behor para maldecirte”.
De esto resulta que la maldad de Moab -como la de Hammón- no se limitó a
negar el tránsito del pueblo de Israel. Por eso, en mi opinión, la Toráh nos dirá:
“No repudies al Edomí porque tu hermano es...Los hijos que les nazcan a ellos en
tercera generación podrán formar parte de la congregación de Adonai”
(Deuteronomio 23:8,9). El vínculo fraternal debe quedar a salvo de las
vicisitudes de los seres humanos y sus rencores pemiciosos.
Versículo 6: “ALIMENTO PODREIS ADQUIRIR...”
Versículo 7: “YA QUE ADONAI TU D´S. TE HA BENDECIDO...”
Ibn Hezra entiende que el abastecimiento del pueblo de Israel no dependía de
estos dos pueblos; sino que llegado el caso, si ellos quisieran voluntariamente
venderle algo, habría que comprárselo, por una actitud de cortesía más que de
comercio.
Por otra parte, resulta claro que no habrá depredación ni saqueo.
Versículo 9: “…HAR...”
Según se desprende de Números 21:28, era una de las ciudades principales del
territorio de Moab.
Versículo 12: “Y EN SEHIR HABITABAN...COMO HABIA HECHO ISRAEL
A LA TIERRA DE SU POSESION QUE CONCEDIO ADONAI A ELLOS.”
En los versículos anteriores, la Toráh describe minuciosamente a los colosos y
gigantes desplazados por los hijos de Hesav, quienes se asentaron en sus tierras.
Aquí vemos dos mensajes claros: a) La tierra es de D’s. quien la concede al
pueblo de Su agrado. b) No hay que temer a “los colosos ni a los gigantes”, como
lo demuestran los hijos de Hesav;
¡Los hijos de Israel conducidos por Moshéh, ya habían derrotado a dos colosos,
soberanos de la comarca:
Sión rey del Emorí, y Hog rey del Bashán, asentándose en sus tierras (véase
Números 21: 24 y 35).
Estas victorias de Israel sobre estos dos reyes, cuya comarca pasó a ser parte de
la Tierra de Promisión, sirvió de estímulo para la ulterior conquista del resto de la
misma (basado en R. Sahadiáh Gaón y S.D. Luzzato).
La derrota de estos dos reyes “gigantes” -Sihón y Hog- ha marcado un hito
crucial en la historia del pueblo de Israel. Cuando el salmista hace una suerte de
“recuento” de las maravillas de D’s. y Sus hechos trascendentales, le agradece Su
infinita Bondad, ya que El ha derrotado a estos grandes y poderosos soberanos,
concediéndonos sus tierras (véase Salmos 136: 17 y s.s.).
Versículo 14: “...HASTA EXTERMTNARSE TODA LA GENERACION...”
Según la tradición rabínica citada en [Link]á Bairá 121 A, la muerte como
consecuencia del episodio de los exploradores concluyó un día 15 de Ab (בא ט´´ו
)ב.Hasta el día de hoy se recuerda esta fecha en la liturgia judía y no se intercalan
“tahanunín” – תחנונים plegarias en nuestras oraciones diarias.
Versículo 15: “...CAUSO ESTRAGOS EN ELLOS PARA ANIQUILARLOS...”
Si bien la mayoría de los hombres afectados por la muerte del desierto habían
cumplido su ciclo vital, ya que el período de cuarenta años lo permitía, algunos
murieron por causas no naturales, como consecuencia de rebeliones ocurridas
durante la travesía. Véase nuestro comentario a Números 26:63.
Las mujeres de esa generación no fueron afectadas por el “decreto”, que afecté
solamente a los hombres en edad militar.
Versículo 16: “Y OCURRIO QUE CUANDO HUBIERON CONCLUIDO -
TODOS
LOS HOMBRES APTOS PARA LA GUERRA -DE MORIR DE EN MEDIO
DEL PUEBLO:
Versículo 17: ME HABLO ADONAI A MI DICIENDO…”
Rashi, basado en fuentes rabínicas anteriores a él, concluye de estos versículos
que, durante los treinta y ocho años en cuestión dado que los hijos de Israel
estaban “reprendidos” y de alguna manera “sumidos en duelo”, D’s. no se le
manifestó a Moshéh en revelación directa-panim el panim- פנים אל פנים “de rostro a
rostro” (véase Éxodo 33:11). Rashi agrega que la Divinidad no se pesa sobre los
profetas si no es por mérito de Israel.
Rabbenu Behayéh Ben Asher, ampliando esta idea en base a una fuente
talmúdica, comenta que el día 15 de Ab fue un día grandioso y de regocijo para
Israel, ya que supieron que había sido “anulado” el decreto. También para el
hombre Moshéh fue un día grandioso, ya que volvieron a él la profecía y la
Palabra Divina en revelación directa.
En nombre de los místicos de Israel interpreta Rabbenu Behayéh que, cuando el
profeta Irmiahu había dicho a D’s. que no sabía hablar por su juventud, quería
significar que no había llegado al elevado nivel de revelación directa -como
Moshéh Rabbenu- encontrándose recién en el de revelación no directa, como
Moshéh durante los treinta y ocho años que duró el “duelo de los hijos de Israel,
su alejamiento y su tristeza”.
La grandeza de Moshéh reside en su misión de llevar el Mensaje de D’s. a la
descendencia de Abraham, de Itshak y de Iahacób, los elegidos por D’s. La
función de Moshéh existe porque lleva el Mensaje de D’s. a aquellos a quienes El
ama por ser descendientes de los Patriarcas.
Nuestra traducción se basa en el Targúm. No obstante Ibn Hezra entiende que el
imperativo “rash” רש deriva de la raíz hebrea - ירש -”iarash”, -heredar-.
Versículo 25: “ESTE DM EMPEZARE A INFUNDIR TU TEMOR...”
Según Hizzekuni, la actitud pacifista de Israel respecto a los pueblos de Edom,
Hammón y Moab, había sido mal interpretada como oferta de paz por debilidad.
Pero cuando los poderosos reyes Sihón y Hog fueron derrotados, los pueblos de
la región fueron presa de pánico.
Resulta deplorable que se confunda la paz con debilidad, que sólo la fuerza
engendre temor y nos haga considerar seriamente al otro. Este estado de cosas no
parece haber evolucionado demasiado, pues los países militarmente fuertes son
los respetados. Las causas justas necesitan armas para ser defendidas.
Los profetas de Israel preconizan la llegada del día en el cual se destruyan las
armas y prevalezca la justicia.
Versículo 24: “...EMPIEZA A DESTERRAR...”
Versículo 26: “ENVIE MENSAJEROS DESDE EL DESIERTO DE
KEDEMOT...”
Este nombre no figura en el libro “Números”. Ibn Hezra sugiere que Midbar
Kedemót es el segundo nombre de Midbar Mattanáh (Números 21:18), última
zona desértica citada por la Toráh antes del enfrentamiento de Israel con el rey
Sihón
Por otra parte, “Kedemót”, figura en ¡Crónicas
6:64.
Versículo 26: “...PALABRAS DE PAZ…”
Hizzekuni señala que la Toráh en Deuteronomio 20:16, no incluye al Emorí entre
los pueblos a quienes había que ofrecerles paz. Por lo tanto, esta iniciativa que
parece ser de Moshéh, debe ser analizada. Este comentarista lo resuelve
contextualmente diciendo que la mayor parte del territorio de Sihón, a quien
Moshéh ofrece la paz, era en realidad tierra conquistada a los pueblos de Moab y
Hammón (véase Números 21:26). Dado que Israel no tenía litigio alguno con
ellos, le ofrece paz a Sisón rey del Emorí, en atención a los habitantes del país,
que nada tenían que ver con esta guerra. Moshéh no habría hecho más que aplicar
la ley de la Toráh en amplitud y con la lógica de la misma Toráh.
Rashi, basándose en al Midrash, afirma que Moshéh aprendió esta, su actitud
conciliadora, del Santo, Bendito El, quien, pudiendo destruir a los Egipcios por
medio de cualquier cataclismo natural, recurre sin embargo a la persuasión,
enviando plagas de intensidad creciente, hasta que Parhóh decide liberar al
pueblo de Israel. Moshéh también elige persuadir al rey Sihón por medio de un
mensaje de paz, que fue desoído por el rey.
Versículo 29: “COMO ME HICIERON LOS HIJOS DE HESAV...”
“Esto no hace referencia al transito por su tierra (que fue denegado) sino a la
venta de alimentos y agua” (Rashi).
Versículo 30: “...PUES HABIA ENDURECIDO ADONAI, TU D’S., SU
ESPIRITU Y FORTALECIDO SUCORAZON...”
Este versículo hace resurgir con toda su fuerza el tema del libre albedrío del ser
humano.
Rabbi Josef Albo, en su “Sefer ha-Hikarím”, dice que D’s. infunde coraje a los
impíos, para demostrar que, si hacen teshuváh, lo harán ejerciendo su libre
albedrío y no “como el esclavo que se doblega ante el castigo de su poderoso
asno” (basado en Sefer ha- Hikarim W. 25). Véase nuestro amplio comentario a
Exodo 7, página 7Oy s.s., de nuestra edición.
Versículo 31: “…HE COMENZADO A ENTREGAR ANTE TI...”
-“De momento que ha endurecido su corazón, su de- nota ya ha empezado”
(Hoffman).
Este sabio, en palabras concisas, descubre para nosotros el intrincado mecanismo
que generala obstinación del ser humano. La persona rígida e inflexible
raramente pueda denotar a otros, pero tiene una gran posibilidad de destruirse así
misma, ya que cierra todos los accesos hacia sí, y su prójimo terminará por
dejarla abandonada a “su propia decisión”.
Versículo 37: “SOLAMENTE A LA TIERRA DE LOS HIJOS DE HAMMON
NO TE ACERCASTE...”
“Referencia al territorio que había permanecido bajo la soberanía de los hijos de
Hammón. El territorio de Hammón ocupado por Sihón rey del Emorí, fue
adjudicado más tarde a la tribu de Gad (véase Iehoshúah 13:24 y s.s.).
Versículo37: “...TODO LO QUE HUBO ORDENADO ADONAI, NUESTRO
D’S”
Por Mandato Divino le queda vedada al pueblo de Israel la conquista de esas
comarcas.
DEUTERONOMIO 3
CAPÍTULO 3:1-22
Versículo 1: “...SALIO HOG -REY DEL BASHAN A NUESTRO
ENCUENTRO...”
No hubo, por lo tanto, lugar a ninguna tratativa o mensaje de paz, como había
ocurrido con Sihón, rey del Emorí (Ramban).
Versículo 3: “...HASTA NO DEJARLE...”
Traducimos el verbo “hish’ ir” השאיר, como infinitivo, basados en el comentario
de Ibn Hezra a Deuteronomio 7:24, citado a su vez por el comentarista Iahel Or.
Versículo 6: “...AL DESTRUIR...”
Rashi sugiere que esta forma gramatical es usada aquí como en tiempo presente
queriendo decir: destruyendo gradualmente.
Versículo 9: “LOS TSIDONIM SUELEN LLAMAR A HERMON...”
En Deuteronomio 4:48 aparece también el nombre “Sión” atribuido a esta
montaña, de lo que resulta que era conocida por cuatro nombres: Hermón, Sirión,
Sehir y Sión.
Versículo 11: ".HE AQUÍ QUE SU CAMA, CAMA DE HIERRO, -POR
CIERTO ESTA- EN RABRAH DE LOS HIJOS DE HAMMON...”
Los exégetas coinciden en la definición de la palabra ערש “Heres” como lecho o
cama. No obstante Rashbám la interpreta como “cuna’, vertiéndola, ene’ francés
de su época, como “bercel”, equivalente a “berceau” del francés contemporáneo.
Todos los exégetas concuerdan en que Moshéh quería alentar a la nueva
generación haciéndoles ver que aún los reyes poderosos o “gigantes” que
surgieron contra Israel fueron denotados y por lo tanto no había que temer a los
habitantes de Quenahán, que en un futuro cercano habrían de enfrentar.
Abarbanel, citando a Debarim Rabbáh, cuenta que Hog, rey gigante, nunca pudo
usar asientos o lechos de madera, ya que este material no resistía su peso.
Llama poderosamente la atención el comentario de Hizzekuni, que interpreta las
palabras “heres barzel” como “ciudadela” y “fortaleza”, deduciendo que el rey
1kg residía en una fortaleza circundada por una muralla sólida como el hierro. La
altura de la muralla sería de nueve codos, y su espesor de cuatro.
En mi modesta opinión, no pude hallar apoyo lingüístico bíblico a esta
interpretación de Hizzekuni.
Cuando el rey David conquistó la ciudad de Rabbat Hammón, se llevó como
trofeo de guerra la corona del rey de aquella época. En este pasaje del libro
IISamuel 12:30, nada se dice acerca de la “cama” del rey Hog, que según la
Toráh, se encontraba allí. Cabe suponer que, tras cuatrocientos años -desde
Moshéh hasta el rey David- el famoso lecho se hallaría quebrado, perdido o
habría desaparecido (citado por S.D-Luzzato).
El versículo recalca que Hog pudo escapar cuando los hijos de Hammón
aniquilaron a los Refaím (Deuteronomio 2:20).
Ibn Hezra recalca que el codo usado en las medidas citadas, hace referencia al
“codo de hombre común”.
Versículo 12: “Y LA TIERRA ESTA...“
Versículo 14: “IAIR, HIJO DE MENASHEH...”
Nuestra traducción se basa en los comentarios de Rashbám y de Hizzekuni.
Ibn Hezra nos recuerda que según la relación genealógica que aparece en
ICrónicas 2:21 y s.s., Iair pertenecía a la tribu de Iehudáh, y era nieto de Hetsrón
quien a su Vez, se había casado cori la hija de Majir, hijo de Menashéh, Iair,
llamado en nuestro versiculo: “hijo de Menashéh”, está aquí relacionado con la
tribu materna.
Ibn Hezra, comentando este hecho en Números 32:41, nos recuerda que la ley
que dice: “Y no podrás traspasar herencia de una tribu a otra tribu; ya que cada
hombre en su herencia, quedarán adheridos, las tribus de los hijos de
Israel”(Números36:9), tiene vigencia solamente en la tierra de Quenahan, en la
ribera occidental del río Tardón.
Versículo 17: “...DESDE KINERET...”
Hoffman cree probable que el lago Kineret tomó su nombre de una de las
ciudades tonificadas de la zona, denominada Kíneret (véase Iehoshúah 19:35).
Versículo 13: “OS HABÍA ORDENADO A VOSOTROS...”
Referencia a las dos tribus y media: Reubén, Gad y parte de Menashéh, quienes
se comprometieron a ayudar a sus hermanos en la conquista de la tierra de
Quenahan.
Versículo 21: “Y A IEHOSHUAH ORDENE...” Véase Números 27:23.
Versículo 22: “...YA QUE ADONAI VUESTRO D’S., EL ES, EL QUE LUCHA
POR VOSOTROS”.
Nuestro versículo resuena como un eco de aquél en que los egipcios, tras la
partida del pueblo de Israel, reconociendo la intervención del Poder de D’s.
admiten:
“He de huir de ante Israel, pues Adonai está luchando para ellos contra Egipto”.
PARASHAH: VAETHANNAN
Versículo 23: "YO HABIA ROGADO..."
Según Rambán, Moshéh concluirá así sus "reprimendas a los hijos de Israel",
recordandoles que sus padres causaron daño a esta generación joven, y que
también Moshéh fue afectado
indirectamente por sus acciones equivocas. También le advierte a la joven
generación, que pasará y se adueñará de la tierra, siempre y cuando no sea como
sus padres: "generación desviada y rebelde". Moshéh continúa previniendo al
pueblo y enseñándole el cumplimiento estricto de las Mitsvot.
"Pues no puede concebir el hombre, así fuere el perfecto entre los perfectos, de
Sus Obras, Bendito Sea El, más que los comienzos; no puede llegar a la esencia
de las mismas y mucho menos a su fin último" (Ibn Caspi).
Este comentarista explica por qué Moshéh, al finalizar su vida, dice que D's.
"empezó" a mostrarle Su Grandeza y Su Poder Fuerte. Las Acciones de D's. son
insondables y Su Grandeza infinita. No obstante, debemos aspirar
permanentemente, a llegar a conocer algo de Su Esencia, teniendo conciencia de
nuestras humanas limitaciones. Si así lo hacemos habremos desarraigado de
nosotros la inestabilidad y la duda permanentes.
Según Rabbenu Behayé Ben Asher, Moshéh hace referencia tanto a los eventos
espirituales como a la entrega de la Toráh y otros eventos terrenales ocurridos
después de la salida de Egipto.
Los intérpretes alegoristas sugieren que Moshéh no sólo quería conocer la Tierra
de Promisión como deleite para sus sentidos, sino que también quería gozar
espiritualmente contemplando a los hijos de Israel arraigados en su tierra,
viviendo en "pureza" mental y llevando una "conducta meritoria". Por eso los
midrashím basados en el Targum, nos dicen que la "montaña hermosa" designa el
Bet Hamikdash Santuario de Ierushalaim- que "emblanquece y purifica" a los
hijos de Israel cuando deponen sus actitudes negativas.
En síntesis, Moshéh no es un "explorador" sino un conductor espiritual que
anhela ver su misión florecer.
Esta interpretación de los "accidentes geográficos", nos remite una vez más, al
drama de elección que debemos asumir casi pemanentemente, frente a las
decisiones vitales esenciales.
PERASHAT : VAETHANAN
CAPITULO 4:1-49
El pueblo de Israel no está librado a la “cruel dad” de la elección libre, sino más
bien orienta doy alentado a optar por la elevación que resultará del cumplimiento
de la Toráh.
D’s. está comprometido con Su pueblo, aconsejándolo y orientándolo
permanentemente, como hace un padre con sus hijos.
Esta idea ya ha sido plasmada por los sabios de la tradición oral, que nos ha
dicho, “veló hamidrash hu hahikar, ela hamahaséh’; el estudio interpretativo no
es lo esencial, sino la acción. (Tratado de Principios 1:17).
La supervivencia del pueblo judío no encierra ningún secreto. Si hay Toráh, hay
vida. Nuestro pueblo vive y está asentado en la Tierra de Promisión.
A modo de introducción.
Las leyes de la Toráh no representan una venganza contra el mundo, sino más
bien Misericordia, Amor irrestricto y paz para él” (Mishnéh Toráh. libro
Zemaním, leyes de Shabbat Cap.2 Halajáh 3).
Como resultado, queda totalmente prohibido ingerir todo tipo de carne y leche
simultáneamente (Mishnéh Toráh, Hiljot Mamrim Cap. 2 Halajáh 9).
Los sabios del Talmud siempre han distinguido explícitamente las mitsvot “de la
Toráh’ de las mitsvot “de Rabban inferidas por los maestros del Talmud según
las leyes de hermenéutica vigentes en el sistema de pensamiento talmúdico.
Tal fue la intención de los sabios cuando recomendaron: “Erigid una valla para
salvaguardar la Toráh” (Tratado de Principios Mishnáh 1).
Mas aún, el legislador que entregó las leyes de la Toráh al pueblo de Israel, jamás
pisó la tierra de Promisión. Tras su desaparición física fue sepultado sin haber
cruzado el río Iardén. La Toráh no es un medio para conseguir la tierra de Israel,
sino que la poseeremos todo tiempo que vivamos de acuerdo a sus normas.
Hasta aquí el comentario de S.R. Hirsh. Conviene recordar sin embargo, que el
pue blo de Israel, asentado en su tierra, cuida su vida, desarrolla su esencia
espiritual y defiende a sus hijos de las implacables persecuciones de las que
fueron objeto en siglos pasados.
Sin embargo, los sabios del Talmud (T.B. Shabbat 75A), interpretan este
versículo como referencia a los cálculos de los movimientos solares y a las
constelaciones.
En la literatura rabínica, las leyes referidas al calendario hebraico son llamadas
“sod ha hibbur”, literalmente: el misterio de la gestación, en alusión al misterio
de la armonización de los sistemas solar y lunar, base del calendario hebraico.
El autor de Toráh Temimáh nos recuerda que los precisos cálculos astronómicos
de los sabios del Talmud para establecer las bases firmes de nuestro calendario
(solar - lunar), desvirtuaron por completo las creencias astrológicas populares. Al
preveer los precisos movimientos del sol, la luna y los astros, estos cálculos
demostraron que responden a movimientos naturales -no dependen de su
voluntad, pues carecen de ella- implantados por el Creador del Universo. Nada
tiene que ver la astrología con la Fe pura de Israel. Y así lo expresa el profeta
Irmiahu: “Así ha dicho Adonai: De las costumbres de las naciones no aprendáis,
y de los signos del cielo no temais, pues temen las naciones de ellos...” (Irmiahu
10:2)
Rabbí Moshéh Vali, en un comentario más literal a este versículo, afirma: “Que
la intención de Ds. es que haya prosélitos en el pueblo de Israel. y esto no es
posible a menos que los prosélitos potenciales valoren a los hijos de Israel por su
sabiduría. Esto habría ocurrido en la época del rey Salomón, ya que debido a su
sabiduría, vinieron numerosos prosélitos a adherirse al pueblo de Israel. Entre
ellos algunos reyes: Hiram, rey de Tsor (Tiro) y la reina de Shebá (Sa- ha)... Pues
la sabiduría y la inteligencia de los hijos de Israel emana directamente del
cumplimiento y la observancia de las mitsvot de la Toráh.
En palabras del salmista: “Cercano esta Adonai a todos los que Lo invocan, los
que Lo invo can en verdad” (Salmos 145:18).
La memoria colectiva del pueblo de Israel tiene que ser transmitida de generación
en generación.
La salida de Egipto tiene que ser rememora da, así como la Revelación de Sinai;
los hilos del talet tienen que ser vistos para recordar los preceptos de D’s. ..Según
nuestros sabios (Tratado de Principios 111:8), aquél que olvida algo de su estudio
religioso es considerado por la Escritura como si comprometiera su existencia. Se
trata aquí del olvido voluntario, causado por el abandono y la negligencia; no
incluye aquél debido a una fuerza mayor como enfermedad u otra contingencia
forzosa.
Los conductores espirituales de esta última parte del siglo XX, deberán
reconstruir inexorablemente esa memoria colectiva en la mente de nuestros
jóvenes, so pena de asistir a una asimilación galopante. Hay que intensificar el
estudio de la Toráh. Las así llamadas “escuelas lai cas judías” deberían
reconsiderar su actitud y cambiar sus programas de estudio, para que no
descuidemos nuestras almas, como lo pide el versículo.
Los intentos de “secularizar” la Toráh aten tan directamente contra dicho pedido
manifieste.
La importancia de las mitsvot radica en el hecho único en la historia de la
humanidad que el Creador del universo ha acercado a un pueblo
-Israel- hasta los pies del Sinai, revelándole allí Su Toráh, llamada por las
Escrituras u”n s “)iets haim”. No podemos comer el fruto del árbol y a la vez
negar la existencia de su raíz.
Por otra parte, la reverencia a Ds. que tiene que ser enseñada y estudiada, ha
generado lo que en la enseñanza rabínica se llama el Musar. Su meta consiste en
hacernos comprender las mitsvot como medio para un fin. Ellas constituyen los
peldaños que nos conducirán hacia la Elevación -o sea la Reverencia a D’s.-. La
Toráh es un sistema coherente y conducente, y debemos cuidar de no convertirlo
en un “laberinto’ sin salida. Las personas que vivimos de acuerdo con la Toráh
deberemos también desarrollar, para nosotros y nuestros hijos, una di de bondad
y generosidad compatible con la Reverencia a D’s.
Rabbí Israel Salanter, en su libro Or Israel, toma como pilar de su enseñanza este
versículo de la Toráh, desarrollando sistemáticamente las reglas y normas del
aprendizaje para reverenciar a D’s (citado por el Rabino Elle Munk).
“...La Palabra era dirigida a él (Moshéh) y ellos (el pueblo) oían la Voz Poderosa
sin articulación de palabras,...y así dice el versículo: ‘so nido de palabras
vosotros oíais, empero imagen vosotros no veíais, solamente voz’; no dice
palabras vosotros oíais’. Y cada vez que en este con texto se hablada oír palabras,
la intención es oír el sonido o la Voz. Empero Moshéh oía las palabras y se las
transmitía a ellos; esto es lo que resulta del lenguaje de la Toráh y de la mayoría
de las palabras de nuestros sabios, de bendita memoria” (Maimónides. Guía de
los Perplejos Par te 2 Cap.33).
Pues amén de la Toráh Escrita, con todas sus mitsvot, nuestro pueblo se rige por
la interpretación que de ella hace la Toráh Oral.
Ha habido sectas judías como los Caraítas, que se ciñeron literalmente al texto
escrito, negando la interpretación fundamental de la Toráh Oral. Ellas han
desaparecido casi sin dejar rastros, mientras que la Toráh Oral ha producido una
voluminosa literatura religiosa que sigue desarrollándose hasta el día de hoy.
Centenares de miles de estudiantes de ieshivot dedican muchísimos años de sus
vidas al estudio y desarrollo de la Toráh Oral, hermana gemela e inseparable de
la Toráh Escrita.
‘El deber de cumplir las mitsvot es absoluto y rige en cualquier lugar y en todo
tiempo, empero, para un cumplimiento pleno de nuestra función, nos fue
otorgada la Tierra de Israel para que podamos realizar nuestra misión como
Pueblo de la Toráh, en la Tierra Nacional que nos pertenece” ([Link]).
Versículo 15: “...YA QUE NO HABÉIS VISTO NINGUNA IMAGEN...”
El pueblo de Israel, a los pies del Sinai, no ha tenido una visión sensorial de lo
que estaba ocurriendo; no captó la grandeza del momento por medio de sus
sentidos.
Según nuestros sabios alegoristas, cuando los cinco sentidos de cada persona
llegaron a percibir la oscuridad y las tinieblas que envolvían la montaña, se liberó
la luz, que es el alma de cada persona, y captó extra sensorialmente la gran
odiosidad del momento. Por eso el versículo 15 di ce: “Ya que no habéis visto
ninguna imagen”.
Según nuestra firme esperanza “haelilim carot, icaretún’ -los ídolos serán
destruidos-. La historia de la humanidad llegará a su punto culminante cuando
entienda que la idea de D’s. no puede ser limitada, ni fabricada”, ni “reducida”
ala voluntad del hombre.
Por el contrario, la voluntad del ser humano debe someterse, en un acto de fe, a la
Voluntad del Creador..
Cuando D’s. creó los luminares en la extensión de los cielos, les asignó varias
funciones:
iluminar con su luz al universo, servir de elementos para medir el tiempo y para
regular las estaciones del año, así como las labores agríco las del hombre
(Génesis 1:14 y 15).
De ninguna manera debe el hombre convertirlos en objeto de culto, como la
idolatría ola astrología. Cada pueblo decidirá si desea usar la bendición de la luz
de los astros y luminares para el desarrollo de sus vidas, controlando y so
metiendo las fuerzas físicas que ellos represen tan, o si van a someterse a ellos,
esclavizando su mente y su razón por creer en su divinidad.
Este versículo entiende que la esclavitud egipcia había servido para purificar al
pueblo de Israel, liberándolo “de sus escorias’ y poniéndo lo al servicio de D’s.
Según la interpretación literal de Rabbí Hakiva los egipcios inmolaban a los hijos
de Israel, quemándolos en hogueras, llamadas en nuestro versículo “crisol de
hierro” (citado por Hizzekuni).
Según S.R. Hirsh, estas palabras de Moshéh incluyen todas las experiencias
negativas y amargas que tuyo con su pueblo, durante el largo período de su
conducción.
Este versículo inicia lo que Nal ha caracterizado como “prevención profética que
advierte contra el envejecimiento”. En efecto, una vez asentados y enraizados los
hijos de Israel en la Tierra de Promisión, aparecerá el riesgo del envejecimiento
precoz de las generaciones. Se presentará el peligro de perder el entusiasmo
surgido de la Fe en D’s., tras superar con la ayuda de la Toráh todas las
dificultades y resistir las vicisitudes de la azarosa travesía del desierto.
Rashi y Rashbám, entre otros, nos remiten si Targum arameo de Onkelos. Esta
versión reza:
“Y serviréis allí a los pueblos que adoran ídolos, obra de mano de hombre”.
Sigue diciendo este autor que el riesgo del paganismo o de la idolatría, en sus
más variadas formas, consiste en perder la sensibilidad y la percepción de lo que
ocurre en nuestro derredor. Una vez consumada dicha pérdida, ningún sistema
religioso puede revitalizar los sentidos inertes.
Rabbí Uaim Ben Attar, en su libro Or ha I considera que entre los versículos 29
al 31 se exponen los dos caminos que conducen hacia la teshuváh: a) “teshuváh
shelemáh” -el retorno cabal y perfecto- por amor hacia D’s. y Su Toráh; y b) la
teshuváh a la que se accede después de “sufrimientos y tribulaciones”,
decidiendo acogerse a la Misericordia de D’s.
Cuando este concepto bíblico aparece en los libros proféticos, hace referencia a
“iemot hamashiah” -los días del Mesías- (Ver a modo de ejemplo Ieshahiahu 2:2
y Iehezkel 38:16).
Rambán entiende que aquí también alude a los días del Mesías.
Onkelos en el Targum traduce a “aharit haiamím”, como “el final de los días’.
Nótese que en este pasaje los versículos 33- 34, invierten el orden histórico de los
eventos, citando a Sinai antes que a la salida de Egipto, sugiriendo que la
finalidad última de la salida de Egipto, había sido Sinai.
Rabbí Menahem Recanatti acota que, si bien la Voz Divina se originó en los
cielos, el pueblo sólo pudo oírla “mitoj haesh” -de en medio del fuego-, o sea en
un nivel perceptible para los seres humanos.
Esta mitsváh por comisión de la Toráh, nos ordena el conocimiento del Nombre,
Bendito Sea, a Quien deberemos conocer e inquirir por Su Unicidad, no
descansando solamente sobre la tradición recibida. Este conocimiento se ad
quiere al contemplar Sus Obras y Sus Magnas Acciones, y todas Sus Creaturas,
superiores e inferiores. Y he aquí que este conocimiento es posible, empero el
conocimiento de Su Esencia está vedado y es imposible insistir en ello, como re
za el versículo:’La Honra de Elohím es ocultarla palabra’.
La persona que piense acerca de El, si es viento o estruendo o fuego, que retorne
y derrumbe ‘el edificio de su razonamiento: después de todos estos pensamientos
no hallará más que ocultamiento y silencio’.
Según Ibn Hezra, este pasaje acerca de las ciudades de refugio que parece
interrumpir la continuidad del relato del deceso de Moshéh, refiere simplemente,
el relato cronológico de los hechos. Cuando Moshéh hubo separado las ciudades
de refugio, ya había comunicado a Israel las palabras del Pacto concertado en
Sinai cuan dola entrega del Decálogo. Este tema aparece en el capítulo 5 de
nuestro libro.
PERASHAT : VAETHANAN
CAPITULO 5:1-30
Versículo 1: “CONVOCO MOSHEH A TODO ISRAEL.."
Esta convocatoria incluía también a un grupo de personas presentes durante la
entrega del Decálogo en Sinai, cuarenta años antes; ya que, muchas de aquellas,
menores de veinte años a la ida de Egipto, habían sobrevivido hasta este
momento. La generación “castigada’ sólo incluía a los hombres en edad militar, o
sea a partir de los veinte años.
Por lo tanto Moshéh en esta convocatoria va a construir el es1abón inicial de la
enorme cadena de la Tradición del Pueblo de Israel, enunciará nuevamente el
Decálogo, pero esta vez como recordatorio de la Revelación unívoca en Sinai,
simultáneamente ante testigos presenciales y ante la nueva generación nacida con
posterioridad en el desierto. Lo hará minuciosa mente, recalcando la presencia de
todo el pueblo Israel.
La nueva generación deberá relatar el Decálogo y la Revelación a la siguiente
como un hecho histórico presenciado por ellos mismos; en efecto, como reza
el Versículo 3:“No solamente con nuestros padres había concertado Adonai este
pacto, sino con nosotros: nosotros los que es tamos aquí hoy, todos nosotros
vivientes”.
Versículo 3:”.;.TODOS NOSOTROS VIVIENTES”.
Moshéh rescata en este momento trascendental lo más importante del ser
humano: su vida. La generación del desierto no está más. El judaísmo es un
sistema de vida, revelado por “Elohím Haim -D’s. Eterno-, que nos ha entregado
“Torát Haim” -Toráh de vida- y por medio de ella “Haié holam natah betojenu”,
El ha implantado en nuestro ser la eternidad.
Versículo 4: “ROSTRO FRENTE A ROSTRO...”
“Sin ningún intermediario” (Ibn Hezra). Como figura en Deuteronomio 4:12,
“...sonido de palabras vosotros oíais, empero imagen vosotros no veíais,
solamente voz”.
Tal es el significado de “panimbe fanim” (Karne Or).
Rabbenu Be propone una interpretación citada a su vez por el Midrash, que dice:
“Que D’s, en Sinai, Se reveló al pueblo de Israel según la fuerza espiritual de
cada uno. Hubo quien Lo vió como guerrero, y quien como anciano...
Cabe recordar el “Shir hacabod”, parte de la liturgia a la usanza ashkenazita,
compuesto por Rabbí Iehudáh el hasid en base a este midrash. Citaremos algunos
párrafos de sus versos:
Te imaginaron sin conocer Tu esencia, Te describieron en consonancia con Tus
obras. Te concibieron en múltiples visiones, Mas eres Unico en todas Tus
manifestaciones.
Te imaginaron como anciano y como joven, Describieron Tu juventud y Tu
vejez. (Mahzor para Rosh Hashanáh y Iom Quippur, versión castellana del
Rabino Mordejai Edery, página 40).
Versículo 5: “...DICIENDO”.
Casi todos los exégetas coinciden en ubicar este término al final del versículo 4.
En cuanto a las ligeras diferencias lingüísticas que aparecen en esta enunciación
del Decálogo respecto a la que figura en Éxodo 20, Ibn Hezra aconseja: “Y tú
lector, no pongas mientes a las ‘palabras’, pues ellas se asemejan a los cuerpos,
mientras que los significados son como el espíritu de la vida”. También comenta
en Éxodo 20:1: “Has de saber que las palabras son como cuerpos y los
siginificados como almas, y el cuerpo es continente del alma; por lo tanto es
norma de todos los sabios, en cualquier lengua, retener los significados, sin
preocuparse del cambio de palabras, de momento que el significado es similar”
Versículo 12: "OBSERVA EL DÍA DE SHABBAT...’
En Éxodo 20:8, figura “recuerda el día de Shabbat...”.
Según los sabios del Talmud, recordar el Shabbat quiere decir cumplir con
aquellas mitzvot como el Kiddush al inicio y la Havdaláh al final del Shabbat.
Mientras que “shamor” ni -observa- hace referencia a las mitsvot “lo tahaseh”‘,
como la prohibición de realizar cualquier trabajo.
Versículo 12: “...COMO TE HA ORDENADO ADONAI, TU D’S.”.
“Antes de la entrega de la Toráh en Maráh” (Rashi).Véase nuestro comentario a
Éxodo 15:25.
Por su parte Hizzekuni trae un texto de la Haggadáh de Pésah como prueba
contundente de que el Shabbat fue entregado en Maráh. En este pasaje, conocido
como “Daienu”, el autor di ce: “Si El nos hubiese dado el Shabbat y no nos
hubiera acercado ante el Monte Sinai, nos fuera suficiente”. De lo que l infiere
que la ley de Shabbat no fue enunciada en Sinal sino en Maráh, como ya se ha
dicho.
Versículo 15: “HABRAS DE RECORDAR QUE ESCLAVO FUISTE...”
Éxodo 20:11 afirma respecto al Shabbat:
“Pues en seis días hizo Adonai los cielos y la tierra...Por eso bendijo Adonai el
día de Shabbat y lo consagró”.
Maimónides en la “Guía de los Perplejos”, Parte 2, Capítulo 31, nos recuerda que
las ideas abstractas, así como las concepciones teóricas, no pueden mantenerse si
no generan acciones concretas para fundamentarlas, difundirlas y perpetuarlas.
Por eso D’s. nos pide en la Toráh “recordar y observar” el día de Shabbat. En el
primer pasaje del Decálogo (Éxodo 20), la razón para el Shabbat es la Creación
por El de todo lo existente. En Deuteronomio 5, en cambio, la razón es la
liberación de la esclavitud egipcia.
Estas dos razones remiten a la concepción de “creación de un mundo nuevo”. No
siendo más esclavos, podemos reposar el día séptimo, pero lo haremos en ese día
por ser la culminación de la Creación, y simultáneamente recordaremos la
Bondad de D’s. para con nosotros, y Su Benevolencia nos ayudará a implantar en
nosotros la concepción teórica y la normalidad física de nuestros cuerpos.
Versículo 16: “...Y PARA QUE SEA BIEN PARA TI...”
Esta mención no figura en el pasaje del Decálogo de Éxodo 20. Ibn Hezra
considera, junto con algunos Sabios del Talmud, que este ‘bien” se refiere al bien
completo y definitivo que existe solamente en el mundo por venir.
Versículo 16: “...SOBRE LA TIERRA...”
Es norma de Sahadiah Gaón en su versión de la Toráh al árabe, interpretar “sobre
la tierra que Adonai tu D’s. te da a ti...”, como un bien que recaerá sobre la
totalidad de nuestra nación; mientras que: “...Para que se prolonguen tus dí as...”,
sin la mención “sobre la tierra”, recaería sobre el individuo, no sobre el grupo
(Véase Deuteronomio 22:7).
Versículo 17: “NO ASESINES...”
Los cinco mandamientos que se inician con éste, conocidos como “ben adam
lahaberó” -afectan las relaciones entre el hombre y su prójimo-. Remitimos a
nuestro comentario en Éxodo 20:13 y S.S.
Los cuatro últimos se relacionan al inmediato anterior por medio de la
conjunción copulativa — “ve”, sugiriendo que todos los mandamientos
conforman una ley indivisible, que no puede ser parcializada o reducida. Cometer
un número menor de transgresiones no convierte a alguien en mejor ciudadano;
cada uno debe orientar sus acciones hacia la preservación de la vida del prójimo
en sentido amplio: su vida misma, su esposa y sus afectos, sus bienes y
pertenencias (basado en Abarbanel).
Versículo 18: “Y NO DESEES...”
Los verbos “desear” y “codiciar” son casi sinónimos que se alternan en su uso
(compárese con Éxodo 20:14). Algunos comentaristas insisten en que el “deseo”
es una actitud del “corazón, una actitud mental que, si no se controla o cana liza
adecuadamente, conducirá a un acto de posesión ilícita.
Por eso en opinión de los comentaristas, este último mandamiento, corolario de
los anteriores, quiere fijar en nosotros la distinción entre la acción o el
pensamiento y el deseo que genera la acción.
En palabras de la Toráh: “Pues cercana a está la cosa, mucho: en tu boca y en tu
corazón, para cumplirla” (Deuteronomio 30:14). La Toráh quiere que el mundo
interior coincida con lo que decimos y hacemos. No hay lugar para lo que
nuestros sabios han denominado “ahat bapéh veahat balev”, el doble discurso.
Versículo 19: “LAS PALABRAS ESTAS...
Después de un extenso análisis, Abarbanel concluye que se refiere al Decálogo
en su totalidad.
Rabbí Simlai, en opinión minoritaria, considera que solamente los dos primeros
mandamientos fueron escuchados por el pueblo “mipí hagueburéh” -por
Revelación del Mandato Divino-, mientras que los ocho restantes los escucharon
de boca de Moshéh, quien los repetía para el pueblo, tras recibirlos por
Revelación Divina (T.B. Maccot 23B y 24A).
Abarbanel ofrece pruebas textuales de sus aseveraciones pero reconoce que, en lo
sucesivo, Moshéh no volverá a repetir los dos primeros mandamientos en su
forma original. Ello podría indicar que fueron percibidos con tanta claridad y
nitidez por el pueblo, que no necesitaban repetición. En concordancia con Rabbí
Simlai, Abarbanel deja entrever que los ocho mandamientos restantes fueron
percibidos por el pueblo con menor intensidad.
Para la comprensión de los versículos subsiguientes, hasta el 26, sugerimos
consultar nuestro comentario a Éxodo 20:16 y s.s.
Versículo 22: “Y AHORA, ¿POR QUE HABREMOS DE MORIR?...”
El autor de “Tseror Hammor”, interpreta que después de la conmoción espiritual
de Sinai, nuestro pueblo toma conciencia de su dimensión y valoriza, con
modestia, su capacidad espiritual. No se siente con la capacidad necesaria para
una Revelación permanente, que sería en realidad la Profecía misma. Temen no
poder sobrevivir a esta situación. En ocasión de un gran evento tomamos real
dimensión de nuestra “pequeñez”. Pero en ello reside nuestra grandeza, pues no
hay mayor grandeza que la valoración exacta de lo que somos. El auto sobre
dimensionamiento no es más que un complejo que conduce a la soberbia y en
última instancia a la destrucción.
La Palabra de D’s. es Vida. Moshéh será el portador de la Palabra de D’s.,
asegurando la vida del pueblo.
Versículo 24: “...Y TU HABLARAS CON NOSOTROS...”
El pronombre personal que traducimos como “tú” figura en nuestro versículo
bajo la forma he brea “at” Radak, en su tratado de gramática, establece la
siguiente regla: que el pronombre “attáh” se emplea para el masculino, y “at”
para el femenino, aunque este último puede usarse indistintamente para
masculino y femenino, como ocurre en tres oportunidades en el Tanaj, a saber: en
Números 11:15, en Deuteronomio 5:24 y en Iehezkel 28:14.
Versículo 26. “QUIEN LO DIERA...”
El Santo, Bendito El, no se impone al libre albedrío del hombre, porque de no ser
así, no hubiese dicho El Santo, Bendito El, diera! (Minháh Beluláh).
La Toráh insiste en la libertad del ser huma no. La Fe no es compulsión, porque
la compulsión es autoritarismo, y el autoritarismo destruye la esencia del ser
humano. La Toráh es Vida. Los caminos que conducen al bien o al mal están
abiertos, tanto como los caminos de la vida.
Versículo 26: “...PARA VENERARME...”
“Y no para tener temor de los castigos; así es la veneración auténtica (Minháh
Beluláh).
Versículo 26: “...PARA OBSERVAR TODOS MIS PRECEPTOS, TODOS LOS
DÍAS...”
“Por toda la eternidad, pues no ha de mutar D’s. ni cambiar Su Toráh” (Minháh
Beluláh).
Versículo 28: ‘ TE REVELARE A TI: TODOS LOS MANDAMIENTOS, Y
LOS FUEROS Y LAS LEYES...”
“...De lo que resulta que la mayor parte de la Toráh, en el Monte Sinai, le fue
revelada a Moshéh; pero él se la transmitió a los hijos de Israel en el desierto de
Sinai” (Ibn Hezra).
Versículo 28: “...QUE LES HABRÁS DE EN SEÑAR A ELLOS...”
“...Para que ellos entiendan la intención real, por eso el versículo no habla de
transmisión o comunicación, sino de enseñanza” (Minháh Beluláh).
La Toráh debe enseñarse de manera esclarecedora, y no solamente transmitirse
como meros enunciados o comunicados.
Versículo 29: “...NI A DERECHA NI A IZQUIERDA”.
La derecha representa el “exceso” y la izquierda el “defecto”. El que agrega algo
a la Tor piensa que está haciendo el bien (Minháh Beluláh).
Versículo 30: “...PARA QUE VIVÁIS, Y SEA EL BIEN PARA VOSOTROS...”
“Porque a veces la prolongación de los días causa el mal a la persona; por eso
agrega la Toráh “y sea el bien para vosotros” (Minháh Beluláh).
Nuestra generación está presenciando la prolongación dramática de la vida. Pero
también, deberá enfrentar con valentía e imaginación la posibilidad de ofrecer
una vida digna a nuestros ancianos, a cuya longevidad han contribuido tanto la
ciencia como la sociedad.
PERASHAT : VAETHANAN
CAPITULO 6:1-25
Remiten a las últimas palabras del versículo 1, sobre la tierra que poseeremos.
Existen en hebreo dos verbos para expresar la idea de amor sublime: “ahob” y
“hashok”. La Toráh, en esta oportunidad, ha elegido el uso del verbo “ahob”
(veahabtah), (Rabbenu Behayéh explica que, como quiera que nuestro amor hacia
D’s. tiene que ser vivido en libertad y con todo lo que tenemos y queremos,
debemos anteponer nuestro amor a D’s. frente a todos nuestros afectos, no
anulan. dolos pero sí sometiéndolos ante dicho amor superlativo.
Por otra parte, agrega Rabbenu Be la Divinidad de Ds. tiene “heshek” -deseo- por
el pueblo de Israel, y de allí que nunca lo abandona, y en la metáfora se “exilia”
junto a él.
Rashi recuerda que los profetas de Israel han preanunciado el día en que la
Unicidad de Adonai nuestro D´s. sea también reconocida por todos los pueblos.
Así ha dicho el profeta Tsefaniah (3:9.): “Ya que entonces trastocaré a los
pueblos con un idioma nítido, para que proclamen todos el Nombre de Adonai, y
Lo sirvan hombro a hombro”. Entonces, en aquel día, “será Adonai Rey sobre
toda la tierra y será Adonai Unico y Su Nombre Unico” (Zejariéh 14:9).
Rabbenu Behayéh sugiere que, dado que estas dos letras forman la palabra “hed”
–testigo-, insinúan que D’s. sólo testifica la autenticidad de nuestros
pensamientos o palabras cuan do proclamamos Su Unicidad.
Evitemos confundir la exteriorización de nuestra fe con la conmoción interna que
debemos sentir al proclamarla.
Creo que a esto se debe el hecho de que en las sinagogas tradicionales, los fieles
en oración cerramos los ojos posando sobre ellos algunos de dos de la mano
derecha al pronunciar el Shemáh Israel, para hacer abstracción total -aunque sea
por un instante- de todo lo que nos circunda, sin tiendo con todo nuestro ser la
Unicidad de D’s.
En este versículo se inicia lo que los Sabios del Talmud han denominado
“kabbalat hol maljut shamaim”-la aceptación del yugo del reino del cielo-,
esencia del ver sículo 4.
Es imposible proclamar por una parte el monoteísmo, y por la otra no vivirlo con
todo nuestro ser. Hay que amar a nuestro D’s. con todo nuestro deseo, con todo
nuestro raciocinio, y con todos nuestros bienes materiales.
Los Sabios del Talmud nos han enseñado que, llegado el caso, hay que ofrecer la
vida misma por amor a D’s.
Los Sabios del Talmud han llegado a decir que tenemos que amar a D’s. “con
nuestros dos instintos”: el impulso del bien, que es la generosidad, y el impulso
del mal, canalizando nuestras ambiciones y nuestra agresividad hacia lo posible y
positivo. Por ejemplo, un hombre ambicioso puede emprender obras y desarrollos
que satisfagan su ambición, pero que al mismo tiempo constituyan una fuente de
trabajo y subsistencia para quienes se involucren en sus empresas como
trabajadores u obreros.
Versículo 5: “...Y CON TODO TU PODER”.
El término “meodeja” que traducimos como “tu poder” lo entiende Rashi como
“todos tus bienes materiales”, ya que “hay gente que los aprecia más que a su
propio cuerpo, por eso la Toráh necesita hacer mención de ello”.
“¿Qué es el amor a D’s.? -Habrán de estar las palabras estas-; pues por medio de
ello tú conocerás al Santo, Bendito El, y adherirás a Sus Palabras” (Rashi).
Las palabras de la Toráh tienen que ser aceptadas y entendidas como algo nuevo
a cuyo encuentro todos corren, y no “como un decreto antiguo que nadie quiere
recordar” (Basado en Rashi).
“También estos preceptos han sido enseña dos con anterioridad, desde el
momento en que la Toráh ha anunciado mitsvot para las generaciones futuras.
Eso implica que debemos transmitirlas a través de la enseñanza” (Ramban).
Todo padre judío tiene el deber de enseñar permanentemente la Toráh a sus hijos
o, en su defecto, delegar este deber en los maestros.
El deber de Talmud Toráh equivale a todos los otros deberes religiosos; “Talmud
Toráh que negued culam” (Mishnáh, Peáh 1,1).
Además el versículo nos sugiere una enseñanza incisiva, que deberá perseverar
hasta incorporarse en el educando y orientar sus actos.
De este versículo surge también la mitsváh de la lectura de n Keriat Shemáh
antes de acostarnos y al levantarnos. La Toráh en tiende que en nuestra vida
diaria existen por lo menos dos momentos trascendentales: a) el anochecer,
cuando pasamos de la actividad a la pasividad; b) el amanecer, cuando debemos
salir de la inercia del sueño para ingresar a la actividad y a la creatividad. Estos
dos tiempos deberán ser marcados por la lectura de Keriát Shemáh, que incluye
tres pasajes de la Toráh: Deuteronomio 6:4-9, Deuteronomio 11:13-21 y
Números 15:37-41.
Según el autor de Minbáh Beluláh, la obligación de esta mitsváh rige aun cuando
la persona está en movilidad y ocupándose de sus asuntos; empero si la persona
se ha encaminado a cumplir otra mitsváh, siéndole imposible cumplimentar
ambas, la mitsváh enunciada en nuestro versículo, cederá su lugar a la otra.
Versículo 8: “ATÁLAS...”
En hebreo, “tu mano” aparece escrita en lugar de la grafía vigente. Esto lleva a
los sabios del Midrash a interpretar que como “iadejáh”, se puede dividir en dos
palabras: mano- y -débil-, los tefilín deberán colocar- se sobre la mano izquierda
([Link] 37:A).
Sin embargo, en la misma fuente, Rabbi Natán enseña que: “Hay que atar los
tefilín con la misma mano con la cual escribimos”. Por lo tanto los diestros atarán
los tefilín con la mano derecha colocándolos sobre la izquierda. De lo que se
deduce que quienes escriben con la mano izquierda, los colocarán en la derecha.
La Toráh quiere recordar a los hijos de Israel que cuando se encuentren en una
situación floreciente, no olviden las vicisitudes de su historia temprana y
recuerden permanentemente la Misericordia de Ds. para con ellos.
Del versículo 11 resulta que las leyes de Cashrut no rigieron durante la época de
la con quista de la Tierra de Quenahan por los hijos de Israel. En épocas de
emergencia la Toráh legis la adecuadamente.
‘Si tienes todas estas cualidades: o sea, que veneras Su Nombre y le sirves a El,
entonces en Su Nombre podrás jurar; pues de momento que tú veneras Su
Nombre, serás cuidadoso en tu juramento; pero sino, no habrás de jurar’ (Rashi).
El Talmud nos enseña que a veces hay que renunciar a algunos derechos en aras
de la buena vecindad o del bienestar del prójimo.
Si bien la Toráh pide al hijo que respete a sus padres, en este versículo nos pide
que prestemos atención a sus preguntas minuciosas y puntuales.
Mientras nuestros hijos son todavía infantes tenemos que prepararnos para acoger
de buen grado “las preguntas que nos formularán” y con testarlas diligentemente.
No debemos contestar a nuestros hijos relatándoles los grandes eventos como
meros datos históricos, sino como medios para el fin que aparece entre los
versículos 23 y 25.
Los Sabios del Talmud ponderan a los “gran des” que escuchan a los “chicos.
“Feliz es la generación en la cual los grandes dan la razón a los chicos. …ya que
entonces llegan a la conclusión irrefutable del respeto que ellos le deben a sus
mayores” (T.B. Rosh Hashanáh 25:B).
Versículos 23 al 25.
“El texto está aclarando aquí la recompensa de las mitsvot. La intención esencial
de todos los mandamientos que fuimos ordenados a cumplir, es llegar a venerar
el Nombre de Ds., fundamento de todas las mitsvot. Y cuando el versículo di ce:
‘...para nuestro bien, durante todos los días, para mantenernos en vida, como este
día, hoy’, quiere decir que las mitsvot nos dan provecho para el cuerpo y para el
alma...
No es muy frecuente hallar en la Toráh las razones por las cuales hay que cumplir
las mitsvot. Rabbenu Behayé considera que los versículos 24 y 25 son un
principio fundamental de nuestra fe.
Para Hizzekuni, estos versículos son también una respuesta para la necedad y
falta de conocimiento de los herejes que preguntan a Israel: “ qué no ha explicado
Moshéh a Israel que van a poseer la vida eterna y el mundo por venir si cumplen
la Toráh?”. La respuesta para ellos es: “He aquí que nuestro versículo habla
claramente del mundo por venir: “para nuestro bien, durante todos los días”, o
sea la eternidad.
Pero Moshéh no ha insistido sobre este tema, como sí lo ha hecho con respecto a
la Tierra Pro metida, ya que la finalidad de sus palabras ha sido ofrecer ideas que
estén al alcance de todos: hombres y mujeres, infantes y pequeños, sabios y los
que no lo son, para atraerlos hacia la veneración a D’s. Tampoco la Toráh se ha
extendido sobre el tema del castigo espiritual para sus transgresores, inteligible
solamente para mentes privilegiadas. Pero Moshéh Rabbenu sí se ha explayado
sobre los sinsabores, vicisitudes y dificultades que la persona deberá enfrentar en
este mundo, si no cumple con la Voluntad del Creador...”
PERASHAT : VAETHANAN
CAPITULO 7:1-11
Versículo 1: “CUANDO TE HAGA VENIR ADONAI, TU D’S., A LA
TIERRA...”
En los versículos anteriores, la Toráh enuncia lo que podríamos llamar una teoría
de la educación para nuestros hijos.
En el capítulo 7 agrega que esa educación correrá serios riesgos, si nuestros hijos
e hijas no van a querer constituir familias judías.
En el versículo 3 prohibirá el emparentamiento con los siete pueblos que
habitaban la Tierra Prometida.
Los Sabios del Talmud concluyen del ver sículo 4 que “si una extranjera hubiere
concebido un hijo de un hombre de Israel, el hijo será como ella” (T.B.
Kiddushín 68B).
Asimismo, el hijo nacido de una mujer de Israel y un hombre gentil -que por
supuesto no está habilitado para dar kiddushín’- es considerado Ben Israel.
Esta es la ley en cualquier unión de pareja en la que no puedan tener vigencia los
kiddushín -unión nupcial de acuerdo a la ley de Moisés y de Israel-; el hijo será
considerado como su madre, siguiendo la ley natural de la vida.
Versículo 7: “NO POR SER NUMEROSOS VOSOTROS, MÁS QUE TODOS
LOS PUEBLOS, HA DESEADO ADONAI A VOSOTROS...”
Este pasaje encierra la razón de ser y el secreto de la existencia del Pueblo de
Israel. Nuestro pueblo no es el más “numeroso” de la tierra, ni tampoco el más
‘fuerte”, en el sentido físico de la palabra. Nuestra historia y continuidad repo san
sobre dos columnas fundamentales: el amor de D’s. por nosotros y el
mantenimiento de Su Promesa a nuestros patriarcas. Ambos se mantienen y se
mantendrán inalterables por todos los días de la historia.
En palabras de Rashbám: “D’s. de la Verdad mantiene el Pacto y la Benevolencia
... para mil generaciones”. Quiere decir -acota este comentarista- que D’s.
esperará, aun mil generaciones, hasta que nazca aquella generación de “los que
Le aman y observan Sus preceptos”.
Versículo 10: “EMPERO RETRIBUYE A SUS ADVERSARIOS -A SU
CARA-...”
Rashi entiende de este versículo que la Justicia Divina, que es absoluta, reconoce
y retribuye también las buenas acciones que pueda haber realizado un impío. Este
recibe la recompensa correspondiente en términos comprensibles para él, o sea,
en el aspecto material, y de ahí la existencia del iiii inri “rasháh vetov lo” -el
impío que disfruta del bien material-.
Versículo 10: “...PARA PERDERLO...”
Según Rashi, este impío ya no será merecedor de una recompensa en el mundo
por venir, de momento que ha sido retribuido “a su cara” - en su vida-.
Siguiendo este sistema de pensamiento, aparecerá la figura de “tsadik verah lo”
-el justo afectado por el mal en esta vida-. Como en el Tanáj no existe el “justo
que no haya cometido errores” (Kohelet 7:20), la Justicia Divina, con
Misericordia, preservará la recompensa del hombre justo en términos inteligibles
para o sea en la vida espiritual y eterna; pero para gozar de la pureza y la luz de la
eternidad deberá “deshacerse de sus escorias” en este mundo.
Versículo 11:”...HOY, PARA CUMPLIRLA”.
Los Sabios del Talmud y los Kabbalistas, ha mana nuestro mundo: “holám ha
mahaséh” o “hasiáh” el mundo de la acción, la creatividad y el progreso.
El judaísmo quiere distinguir entre la acción noble por sí misma, y la acción
interesada.
Nuestro mundo no es lugar para confusiones. Lo materia y lo espiritual tienen
que ser distinguibles, para evitar caer en la desesperanza y el descreimiento.
Por ello, tenemos que actuar con la esperan za puesta en D’s., Quien retribuye
toda acción con Justicia y Misericordia.
DEUTERONOMIO 8
CAPÍTULO 8
Versículo 2: “...PARA AFLIGIRTE Y PARA SOMETERTE A PRUEBA...”
Rambán comenta respecto al episodio de las aguas de Maráh (Éxodo 15:25): “El
les hizo sentir los rigores del desierto, donde debieron so portar el hambre y la
sed e invocar el Nombre de D’s., pero no en forma de protesta. Además, les
implantó “mishpatím” - normas de convivencia- para esta travesía,’ como amar al
prójimo y comportarse de acuerdo con costumbres morales...y no como
saqueadores, carentes de dignidad humana...
Versículo 2: “...PARA SOMETERTE A PRUEBA..:’
Varios exégetas entienden la raíz hebrea “nassoh”, como “ejercitar”. A través de
este último episodio -escasez de agua y su solución- el ejercitarse formará parte
de la vida diaria durante la travesía del desierto, y el pueblo deberá prepararse
para contingencias similares.
Creo que se puede atribuir el mismo significado a esta raíz en 1 Samuel 17:39,
cuando Da vid se despoja de la espada y la armadura que el Rey Shaúl le había
ofrecido para combatir contra Goliat, diciendo: “qui lo nissiti” - pues no estoy
ejercitado- (para usar armadura).
Esta definición figura en el diccionario gramatical Sefer Hasharashím de Ibn
Janáh.
Versículo 3: “TE AFLIGIÓ...TE SOMETIÓ...TE HIZO COMER EL MAN...”
Distinguimos tres etapas:
a) Te afligió: en referencia a la marcha por desierto.
b) Te sometió: al hambre, antes de la llegada del man.
c) Te hizo comer el man, alimento desconocido por ti hasta entonces (basado en
Ibn 1 --
i3izzekuni ofrece otra interpretación: “Te so metió al hambre”: no te dió el man
en abundancia, sino la porción necesaria para cada día; ya fue que se recogía día
a día. Nuestros sabios dijeron: “No se puede comparar aquella persona que tiene
pan en su cesta con aquella que no lo tiene” (T.B. lomá 74B).
Si bien el man se encontraba en el desierto cada mañana al amanecer, en el
pueblo subís.’ tía siempre la duda: ¿también mañana habrá man?
“Además, si D’s. te hubiese dado el man cuando estabas harto con las
provisiones que habías sacado de Egipto, no le habrías prestado atención y ni
siquiera lo hubieras probado, ya que no habrías dejado el pan que solías comer
para alimentarte con el man ‘que no lo habías conocido ni lo habían conocido tus
padres’.Y por eso te sometió al hambre antes de ofrecerte el man” (Hizzekuni).
Versículo 3: “...NO SOLAMENTE DE PAN VIVE EL HOMBRE, PUES CON
TODO LO QUE SALE DEL MANDATO DE ADONAI, VIVE EL HOMBRE”.
El ser humano tiene que poder aceptar que la dimensión de lo material no
constituye la totalidad de la vida humana.
Así como el pueblo de Israel pudo cruzar el desierto en condiciones no
normativas resultan do la nueva generación, que formó el primer estado judío de
la historia, así nosotros como individuos y como pueblo debemos tomar
conciencia de que la dimensión espiritual de nuestra vida es la determinante. Si
bien nuestra existencia se sustenta sobre el mundo material, el mundo espiritual
constituye nuestra razón de ser y nuestra finalidad última.
Versículo 4: ‘TU VESTIMENTA NO SE ENVEJECIÓ SOBRE TI NI TU
PIE HA QUEDADO DESCALZO HACE CUARENTA AÑOS”
Según [Link], a los hijos de Israel no les faltó ropa para su cuerpo, ni
calzado para sus pies”. Los hijos de Israel no portaron harapos durante la travesía
del desierto.
Más tarde en la historia, esta idea ha sido plasmada por Nehemiáh en el capítulo
9 de su libro, versículos 20 y s.s. Pues D’s. les había inspirado con Su Espíritu
bueno, para darles inteligencia; el man no les quitó de su boca, y agua les dió
para su sed.
“Y cuarenta años los mantuviste en el desierto, no carecieron.., sus vestimentas
no se envejecieron ni sus pies quedaron descalzos”.
Otros comentaristas recalcan el aspecto sobrenatural de esta situación.
Versículo 5: “...COMO ADOCTRINA EL HOMBRE A SU HIJO..:’
Versículo 7: ”PUES ADONAI, TU D’S. TE VA A TRAER A UNA TIERRA
BUENA...”
Rambán relaciona estos dos versículos, y di ce que es necesario que el padre
adoctrine a su hijo, con límites que le pueden parecer pesados, pero que en
definitiva, son para su bien.
“Asimismo Adonai tu D’s. te adoctrina primero, con sufrimientos en el desierto y
la prueba del man, para que tu ser pueda apreciar la bondad de la tierra y de sus
frutos. Por lo tanto, encamínate en pos de El, ya que Adonai tu D’s. te va a traer a
una tierra buena”.
En este breve comentario Rambán expone la médula misma de lo que el
judaísmo considera “una educación para la vida’. No debemos con fundir
“información” con “educación”.
Por supuesto que los limites deben ser pues tos con afecto, “Pues a quien ama
Adonai, El re prende, y cual padre que al hijo quiere” (Proverbios 3:12).
Versículo 7: “...SURGEN EN LA QUEBRADA YEN LA MONTAÑA”.
“Y así los pobladores de la montaña no tienen que ir por agua a la quebrada, ni
los pobladores de la quebrada necesitan escalar la montaña para encontrarla”
(Hizzekuni).
Versículo 8: "TIERRA DE TRIGO Y CEBA DA, DE VIÑAS, HIGUERAS Y
GRANADOS, TIERRA DE OLIVA Y MIEL”.
Este versículo enumera los siete productos de renombre de la tierra de Israel;
todos componentes de su flora, ya que la miel alude, según todos los
comentaristas, a la dulzura que mana de los frutos, especialmente de los dátiles.
Rabbenu Behayé habla de “los siete climas del mundo” y especifica que la tierra
de Israel se halla en la zona del séptimo clima que la literatura rábinica entiende
como el clima templado por excelencia.
Creo que S.R. Hirsh, retomando esta idea, menciona siete productos que crecen
en siete co marcas o regiones climáticas. Y así dice, comentando el versículo 8,
que la Toráh enuncia los productos en orden creciente, empezando por las
comarcas menos cálidas hasta llegar a la más cálida de todas donde crece la
palmera c yo fruto es el dátil.
Según el naturalista Lorenz Oken (1779. 1851), citado por Hirsh, la tierra de
Israel es la patria principal del olivo, y desde allí ha sido transplantado a Grecia y
otras tierras.
Esta es la ventaja de la Tierra de Israel, que produce los mejores frutos de todas
las comarcas.
Versículo 9: “...NO CARE CERAS DE NADA EN ELLA...”
Tras aludir ala calidad de los productos agrícolas de la Tierra de Israel, la Toráh
se refiere, en sentido literal, a los minerales del subsuelo.
Alegóricamente es una realidad innegable que el judío que habita la Tierra de
Israel, nunca ha sufrido carencias. La satisfacción de habitar nuestra tierra, con
independencia y con nuestra espiritualidad, ha compensado con creces algunas
carencias materiales.
Versículo 9: ‘TIERRA EN LA QUE NO CON POBREZA COMERÁS EN
ELLA PAN...
Versículo 10: “COMERAS Y TE SACIABAS Y BENDECIRÁS A ADONAI
TU D’S., POR LA TIERRA BUENA QUE TE HA DADO”.
Esta es la única oportunidad en que la Toráh nos prescribe ofrecer una bendición
a D’s (R. Behayé).
Literalmente, cuando vengas a la Tierra de Israel, después de haber sufrido las
vicisitudes de la esclavitud egipcia y de la travesía del desierto, cuando te
asientes en la Tierra de Israel y comas de sus frutos, deberás agradecer al Nombre
del Santo, Bendito El.
Según los Sabios del Talmud, esta berajáh - bendición- es un precepto por
comisión que se llama “bircat hamazón” – osea la bendición para después de las
comidas que incluyen pan. Debe incluir en su fórmula una alusión a la Tierra de
Israel, aunque este precepto
tiene vigencia también, en cualquier otro país en que nos hallemos.
Cabe aquí presentar una definición del concepto “berajáh” -bendición-.
En opinión de Abarbanel se distinguen tres categorías de “berajot” a -
bendiciones- en
el Tanaj:
a) cuando D’s. bendice al hombre, derrama a raudales sobre la persona el bien y
la abundancia.
b) cuando el hombre bendice a D’s., Lo reconoce, Le agradece y Lo loa.
e) cuando el hombre bendice a su prójimo, para prepararle para recibir los
mejores deseos de bien y de abundancia.
Rabbí Halev (precisa: “...La berajáh tiene por función establecer una distinción
entre lo sacro y lo profano. Agrega a lo profano la chispa de lo sagrado, mientras
evoca el mundo ideal y abstracto y su aporte al mundo material. Así la berajáh
acrecienta nuestra satisfacción espiritual en el momento en el que la
pronunciamos”.
Por último Hizzekuni nos recuerda las palabras del Talmud (T.B. Berajot 35A):
si la persona tiene la obligación de pronunciar una berajáh “después de haber
comido y haberse hartado y satisfecho su apetito, con mayor razón deberá decir
una berajáh antes de comer, cuando este hambriento y deseoso; y de allí el deber
de pronunciar la bendición de “ha motsí lehem mm haarets” -el que saca pan de
la tierra-, antes de comer pan”.
Versículos 11 al 17.
“CUIDATE NO SEA QUE OLVIDES A ADONAI TU D’S....”
En los versículos anteriores, la Toráh habló de abundancia y de bendición. Pero
la Toráh - conocedora en profundidad de la esencia humana- sabe que el hombre
puede trocar la bendición en maldición, convirtiendo la abundancia en exceso y
enfermándose de soberbia.
La soberbia nos hace pensar que “...mi fuerza y el poder de mi mano me hizo esta
riqueza”. La única curación para esa enfermedad es la memoria.
El ser humano debe recordar constantemente sus orígenes y procedencia,
vislumbrando también, de alguna manera, su futuro último. Si no pierde de vista
estos dos extremos, su vida se desarrollará inteligentemente. De no ser así, se
transformará en una gran ilusión o un gran sueño que se esfuma al amanecer....
Lo que es bueno para el individuo, rige también para el destino de los pueblos.
Por lo tanto Moshéh previene en estos términos a los hijos de Israel, en la víspera
del gran acontecimiento: el cruce del río Iarden para el asentamiento en la tierra
de la cual ti fluye leche y miel. Según los alegoristas estos dispolos rigen nuestra
vida: lo natural, al alcance de nuestra mano (leche) y lo placentero, pero
dificultoso para obtener (miel).
DEUTERONOMIO 9
CAPITULO 9
Versículos 1 al 3. “ISRAEL”
“Las palabras de la Toráh en los versículos siguientes, parecen oponerse al
aspecto externo de los acontecimientos; pues hacen aparecer al pueblo de Israel
como el más valiente y el que ha llegado a la perfección moral y ética. La Toráh
mega estas dos posibles conclusiones. Por ello el versículo empieza diciendo:
Oye” ([Link]).
Versículo 3: “...FUEGO QUE CONSUME...”
Cual fuego que consume con rapidez y celeridad (Ibn Hezra y Rabbenu Behaye).
Versículo 5: “POR TU MERITO... Y PARA CUMPLIR LA PALABRA QUE
HA PROMETIDO ADONAI…”
Abarbanel, en su extenso comentario, nos re cuerda que cuando alguien no puede
atribuir sus éxitos “a su fuerza y poder”, -como pide la Toráh- se los atribuye a su
condición de bueno y ético.
Por ello -dice Abarbanel- la Toráh recomienda al pueblo de Israel no creerse
meritorio de sus éxitos. Dos son los factores intervinientes: a) la perversión de los
pueblos que ocupaban la Tierra de Promisión yb) la promesa de D’s. a los
Patriarcas.
Versículo 5: ‘ POR TU MERITO...”
“De este versículo resultaría que silos pueblos que a la sazón ocupaban la Tierra
de Promisión hubiesen sido justos, no hubiesen sido expulsados de ella. Y
entonces, ¿en qué quedaría la promesa de D’s. a los Patriarcas de Israel? Es te
texto puede comprenderse así: si estos pueblos fueran perversos, deberían ser
expulsados de allí; empero si fueran justos, no permanecerían en esa tierra que
quedó sólo como custodia en su poder, desde el tiempo de la promesa de D’s. a
los Patriarcas de Israel; y el Santo, Bendito El, podría hacer el bien con ellos
otorgándoles otra tierra: ‘Ya que de Adonai es la tierra y lo que ella contiene”
(Salmos 24:1).
Pero es imposible para ellos permanecer en la Tierra de Promisión, “...para
cumplir la palabra que ha prometido Adonai a tus Patriarcas...” (Rabbenu
Behayé).
Versículo 7: “RECUERDA, NO OLVIDES...”
Literalmente, se trata de una expresión coloquial.
Alegóricamente, Rabbí Moshéh Vali entiende que nuestro impulso del mal trata
de hacer nos olvidar el mal que hemos eventualmente co metido, quedando en
nuestra memoria sólo el bien, cuando lo hacemos. De esta forma evidenciamos
indulgencia para con nosotros mismos, ya que nuestra memoria no debería ser
caprichosa ni antojadiza. Debemos recordar también el mal que hacemos, no para
culparnos sino para realizar “tikkún hamiddot’, la reparación de nuestras
acciones.
Versículo 7:”...LO QUE HAS ENFURECIDO A ADONAI TU D’S. EN EL
DESIERTO...”
S.R. Hirsh recalca que la Toráh generaliza ‘las rebeldías del pueblo de Israel’.
Sin embargo, cuando llega al episodio del becerro de oro, lo relata con amplitud,
pues el paganismo y sus actitudes aberrantes, no deben ser disimulados. Para
curarse, hay que poder enfrentar las actitudes o hechos que han generado la
enfermedad.
Versículo 8: “Y EN HOREB HABÍAIS ENFURECIDO A ADONAI...”
Rambán señala que la Toráh no menciona los errores cometidos antes de la
entrega de la Toráh en Sinai, pues recién a partir de entonces el pueblo tiene
compromiso asumido para cumplir la. La Toráh continúa ahora con el relato de
las desobediencias ocurridas a partir del gran evento de Sinai-Horeb.
Véase el relato del episodio del becerro de oro y nuestros amplios comentarios
en Éxodo 32:1 y s.s.
Según Hizzekuni, ello ocurrió al día siguiente de la Revelación del Decálogo en
Sinai (7 de Siván).
Versículo 9: “...PERMANECÍ EN LA MONTAÑA CUARENTA DÍAS Y
CUARENTA NOCHES...’
“Desde el amanecer del día 7 de Siván, hasta el amanecer del día 17 de Tammuz”
(Hizzekuni).
Cabe recordar que, si bien el comentarista emplea los nombres de los meses del
calendario normativo hebreo, la Toráh los identifica como el primer, segundo,
tercero, etc. del año.
Recordemos que Hizzekuni parte de la premisa de que el mes mencionado en la
Toráh como primero, equivale a Nisán, siendo Siván el tercero, y así
sucesivamente.
Versículo 9: “...LAS TABLAS DE PIEDRAS - LAS TABLAS DEL PACTO...”
Las tablas con el Decálogo aparecen aquí
Versículo 9: “CUANDO ASCENDÍ...” también con su nombre esencial, “luhot
habberit” -las Tablas del Pacto- con todo lo que ello implica en el mundo de lo
espiritual.
Moshéh permaneció en la montaña cuarenta días con sus respectivas noches,
período en el que llegó a una intensidad espiritual no alcanzada por hombre
alguno.
Su función era establecer una conexión con el mundo terreno, donde se juega la
suerte “espiritual” del ser humano, ya que en él transcurre nuestra vida. ¿Podrá el
ser humano enfrentar y resistir su encuentro con lo sublime? ¿O predominará la
crasa materialidad que también por tamos dentro de nosotros?
Los versículos sucesivos nos recuerdan el dramatismo de este encuentro, que, si
bien se inicia con la “ruptura de las Tablas del Pacto”, culminará con la
“pulverización” del becerro de oro hasta su total eliminación.
Versículo 11: "Y OCURRIÓ QUE AL CABO DE CUARENTA DÍAS...”
“De este versículo han deducido nuestros sabios, que los hijos de Israel hicieron
el becerro de oro el mismo día en que fueron entregadas las Tablas del Pacto”
(Rabbenu Behayé).
Versículo 12: “... DESCIENDE PRONTO...
Versículo 14: “...HARE DE TI UN PUEBLO PODEROSO Y NUMEROSO,
MAS QUE EL”.
Versículo 15: “ME VOLVÍ Y DESCENDÍ...”
Una vez más, Moshéh antepone la integridad del pueblo de Israel a la grandeza
que Ds. le ofrece a partir de su descendencia. Moshéh cumple la orden Divina de
descender de la ‘non- tafia, ignorando los propósitos de Ds. respecto a su persona
y la futura grandeza de su descendencia (basado en Rabbi Moshéh Vali).
Versículo 15: “...LA MONTAÑA ARDÍA EN FUEGO...SOBRE MIS DOS
MANOS”.
Los alegoristas ven en este fuego el símbolo del atributo del Rigor de D’s. No
obstante, en es te difícil momento, Moshéh se aferra ‘con sus dos manos” a las
dos Tablas, demostrando con ello el intenso amor que siente por su pueblo, al que
quiere ofrecer el Testimonio del Mensaje Di vino (basado en Rabbi Moshéh
Vali).
Versículo 17: “ME AFERRE...LAS ARROJE... LAS QUEBRÉ ANTE
VUESTROS OJOS”.
“Para no haceros aparecer como culpables, ya que en las Tablas figura la
prohibición de la idolatría, y vosotros habíais hecho el becerro de oro”
(Hizzekuni).
Versículo 18: “Y ME POSTRE ANTE ADONAI...CUARENTA DÍAS…”
...y ahora voy a ascender hacia Adonai, tal vez obtenga yo perdón por vuestro
pecado (Éxodo 32:30). “Y en esa oportunidad permanecí en la montaña cuarenta
días”. De lo que resulta que este período concluyó el día 29 de b, ya que Moshéh
había ascendido el día 18 de Tammuz.
Al finalizar este lapso de cuarenta días, se concilié el Santo, Bendito El, con Su
pueblo Israel, y le dijo a Moshéh: ‘. . .Talla tú dos tablas de piedra, como las
primeras...; y luego Moshéh permaneció un nuevo período de cuarenta días en la
montaña, de lo que resulta que este evento concluyó el día 10 de Tishrí -hoy Iom
Quippur día en que se concilié “hakadosh baruj hu” -el Santo Bendito El- y le
dijo a Moshéh: “Yo he perdonado tal como Me lo has pe dido”
Es por ello que esta fecha ha sido establecida definitivamente para el perdón y la
absolución. (Rashi).
Rashi demuestra, basándose en los midrashím, cómo la mayor tragedia espiritual
de los hijos de Israel se convirtió, en definitiva, en la aventura espiritual más
significativa para el creyente: la capacidad de invocar el Perdón Di vino
-mediante un cambio de actitud- y de ser perdonado por D’s., fuente de toda
Misericordia.
Versículo 19: “...TAMBIÉN AQUELLA VEZ
Moshéh ya había orado por ellos en diversas oportunidades: a)a orillas del Mar
de los Juncos (Éxodo 14:15); b)en Maréh (íbidem 15:25) y c)en Massáh (ibidem
17:4).
Versículo 21: “...Y ARROJE SU POLVO...”
“Es probable que el ídolo estuviera hecho de arcilla y tierra, amasadas con forma
de becerro, secadas al fuego y recubiertas de oro. Moshéh lo quemé para derretir
el oro que lo recubría, y luego machacó la arcilla que lo componía” (S.D.
Luzzatto, en nombre de su señor padre).
Versículo 26: “...ADONAI ELOHIM...”
Misericordia y Justicia, dos de los trece atributos de Da. (Véase Rashi,
Deuteronomio 3:24).
Moshéh no niega ni minimiza los alcances del desvío de los hijos de Israel. Por el
contrario, reconociendo la gravedad del hecho, invoca la Misericordia Divina.
Versículo 29: ”...A QUIENES SACASTE CON TU PODER GRANDE...
Este Poder Grande es el gran Amor que D’s. ha evidenciado por Su pueblo Israel,
“pues es in digno, aun para una persona común, que trasto- que inmediatamente
en odio su amor al prójimo por causa de un error cometido contra él por el ser
amado! Con mucha mayor razón no será digno del Señor de todo, que cumple Su
Pacto y Su Palabra!” (Rabbí Moshéh David Vali).
Este autor descubre -con la simplicidad que lo caracteriza- una de las fallas más
grandes que deterioran la relación entre las personas: la in tolerancia frente al
error o a la equivocación del prójimo. Si en realidad amamos a alguien, resulta
imposible endurecer nuestro corazón hasta el punto de “odiarlo”. La literatura
rabínica sentencia: “Se llama valiente aquél que puede convertir a quien lo odia
en quien lo ame”.
Rabbí Moshéh Vali interpreta que dicha oración de Moshéh, inspirado por D’s.,
obtuvo el perdón inmediato para el pueblo de Israel, pues así está insinuado en
Éxodo 32:14: “Y se arrepintió Adonai por el mal que había hablado para hacer a
Su pueblo”.
DEUTERONOMIO 10
CAPÍTULO 10
Versículo 1: ‘TEN AQUEL TIEMPO...”
Referencia a todo lo relatado en Éxodo 34:1 y Ss. Véase nuestros amplios
comentarios al respecto.
Versículo 1: “...Y HABRÁS DE HACERTE UN ARCA DE MADERA
Rambán, citando el Talmud, interpreta que tanto las Tablas “rotas” como las
enteras, se encontraban depositadas en el mismo “arón” -Arca- (véase T.B. Babá
Batrá 14:B).
Rashi, por el contrario establece una distinta cronología de los hechos. Esta
difiere tanto respecto a la construcción del Mishcán -Tabernáculo- como al
versículo que nos ocupa.
Rashi entiende que: “...este arón que hizo Moshéh era otro adicional; y este
mismo arón era el que salía con ellos cuando había guerra”.
En cambio, el que había construido Betsalel no salía jamás a la guerra, con una
única excepción, en la época de Heli, el sacerdote, cuando el arón de Betsalel
salió a la guerra y fue captura do por los filisteos, quienes lo devolvieron a los
hijos de Israel después de sufrir “castigo” por su profanación (véase 1 Samuel 5:1
y ss.).
Versículo 5: ‘ME TRASLADE Y DESCENDÍ DE LA MONTAÑA...”
Llama la atención que el comentarista Hizzekuni se aferre ala cronología de los
“ascensos y descensos” de Moshéh al Monte Sinai, estableciendo las fechas y
días de la semana en los cuales ocurrieron. Comentando este versículo, concluye:
“De lo que resulta que el comienzo de la separación de Moshéh del pueblo
ocurrió el segundo día de la semana en Rosh Hodesh Siván, previo a la entrega
de la Toráh... y la última oportunidad en que Moshéh sube a la montaña, habría
ocurrido en un día quinto de la semana, en una fecha equivalente al 29 de Ab, y
así todos los períodos de ayuno de Moshéh, concluyeron en un segundo día de la
semana, en una fecha equivalente al día 9 del mes de Tishrí.
Y es por ello que la gente acostumbra ayunar cada día lunes y jueves, a partir de
Rosh Hodesh Siván hasta el día 10 de Tishrí (bm Quippur), así lo he hallado
escrito (Hizzekuni).
Versículo 6: “Y LOS HIJOS DE ISRAEL PARTIERON DESDE BEEROT
BENE- IAHAKANA MOSERAH; ALLÍ MURIÓ ARARON...”
De lo que se deduce que Aharón falleció al final del año cuarenta, cuando
concluía la travesía del desierto. Por lo tanto la oración de Moshéh también surtió
efecto, y de allí que se mencione este hecho en este contexto (Ibn Hezra).
Versículo 6: “...ALLÍ MURIÓ MIARON...”
Según Números 20:22 y ss. Aharón murió en la montaña de Hor, por lo cual
nuestro versículo suscita dificultades geográficas.
Rambán las resuelve diciendo que existía una cadena de montañas que se
extendía desde Moseráh hasta Kad poblados sitos en la llanura, a los pies de las
montañas, y cercanos entre sí.
Aharón ascendió a esa cadena montañosa a la altura de Kadésh, y falleció en la
cima de la montaña, a la altura de Moseráh. El pueblo emprendió el regreso
desde el lugar donde se encontraba, retornando a Moseráh para permanecer allí,
en las cercanías de la sepultura de Aharón, durante los treinta días de duelo.
Ese es el retorno mencionado por nuestro versículo: “Y los hijos de Israel
partieron desde Beerot-Bené-Iahakán a Moseráh.
Al concluir los treinta días de duelo, regresa ron a Gudgod (versículo 7),
prosiguiendo su marcha hacia las riberas del río Iardén (citado por [Link]).
Versículo 8: ‘TEN AQUEL TIEMPO SEPARO ADONAI A LA TRIBU DE LE
Moshéh rememora lo ocurrido después del episodio del becerro de oro. De
Éxodo 32:29 resulta que la tribu de Levi quedó consagrada al servicio de D’s. en
el Mishcán. Si bien su designación formal aparece en Números 1:48 y ss., fué
formulada el primer día del segundo mes, en el año segundo de la salida de
Egipto (basado en Rashi y Rambán).
Versículo 8: “...PARA SERVIR ANTE EL...”
Los hijos de Levi junto a los hijos de Aharón (Cohaním).
Versículo 8:”...Y PARA BENDECIR SU NOMBRE...”
“Pues era Elhazar quien elevaba sus manos en preces” (Ibn Hezra).
Versículo 8: “...HASTA EL DIA ESTE”.
Se refiere al servicio de Elhazar, hijo de Aharón.
Versículo 9: “...COMO LE HABLA HABLA. DO ADONAI TU D’S., A EL”.
Referencia a Números 18:20: “Dijo Adonai a Aharón: En la tierra de el1os no
habrás de here dar, ni parte habrá para ti en el seno de ellos; Yo Soy tu parte y tu
heredad en el seno de los hijos de Israel”.
Versículo 10: “...YO PERMANECÍ EN LA MONTAÑA...”
Moshéh nos recuerda que, para la recepción de las segundas Tablas de la Toráh,
también permaneció en el monte cuarenta días; ya que el versículo 3 de nuestro
capítulo no lo había aclarado (basado en Rashi).
Versículo 10: “...TAMBIÉN AQUELLA VEZ...”
“...Pero después que paséis el río lardón, si os váis a desviar, puede ser que no
podáis otra vez ser salvados por la oración...” (Hizzekuni).
Este autor nos recuerda que la oración no puede ser un instrumento para ser
usado caprichosamente. El real sentido de la oración es la espontaneidad; la que
surge naturalmente como las aguas que brotan del manantial. Dificilmente se
pueda llamar “oración” a una sesión dirigida de repetición de textos.
De allí que los grupos de oración no sean naturalmente masivos, sino grupos de
comunidad de pensamientos y de sentimientos.
Versículo 11: “...LEVÁNTATE, VE - PARA PARTIR -...“
Referencia a Éxodo 32:34.
Versículo 12: "Y AHORA ISRAEL... VENERAR... ENCAMINARTE...Y
AMARLO...”
Este versículo enuncia la esencia misma de la Toráh y la finalidad última de
nuestras acciones ante Ds. ¿Cómo deberemos entender los conceptos
“veneración” y “amor” a D’s.?
Según Nahmánides, la veneración a D’s. consiste en no cometer transgresiones,
cuidando las mitsvot “lo tahase”, mientras que el amor a D’s. se expresa
mediante acciones y actitudes de Su agrado, cumpliendo las mitsvot “hase”.
En otras palabras, el cumplimiento de todos los preceptos de la Toráh surtirá el
efecto deseado, culminando con el logro de los conceptos de nuestro versículo.
Distinto camino transitan los comentaristas Abarbanel y Rabbí Itshak Harama,
quienes opinan que la veneración es la conciencia que debe tener cada cual de
estar permanentemente circundado por 1a Presencia de D’s., absteniéndo se por
ello de hacer el mal. Esta idea ha sido ex presada en forma sublime por el
salmista: “Antepongo a Adonai ante mí, siempre...” (Salmos 16:8).
Esta veneración es fuente de felicidad para la persona que la posee,
encaminándolo por la Senda de D’s. para cumplir con Sus preceptos. “Feliz es el
hombre que venera a Adonai: Sus Preceptos desea mucho” (Salmos 112:1).
Los Sabios del Talmud deducen de nuestro versículo que “todo está en manos del
Cielo, excepto la Veneración al Cielo” (T.B. Berajot 33B).
El judaísmo afirma con nitidez que el hombre se somete libremente a la voluntad
de su Creador. Esta libertad de elección es el criterio esencial de la vida del ser
humano, en el que se bifurcan las sendas del hombre y de la bestia. Cuando el
hombre renuncia a esta facultad de elección, dejándose llevar, pierde totalmente
el único camino capaz de conducirlo a su verdadera meta (basado en [Link]).
Pero en ultima instancia, el versículo 13 aclara que todo lo que el hombre haga
ante Ds., lo hace para su propio bien.
Cuanto más damos y ofrecemos, más recibimos.
Cabe recordar que “ahabáh’ - amor - alude a la necesidad de permanecer siempre
junto a lo que amamos, sintiendo una suerte de unión inseparable. Los sabios del
Talmud han enaltecido a quien cumple la Toráh motivado por el amor... La Toráh
nos pide hacerlo motiva dos por lo menos por la veneración que, si bien no llega
a la satisfacción sublime del amor a D’s., nos preserva, nos orienta y nos conduce
por el camino que culmina con el amor a El.
Y así concluyen los Sabios del Talmud: “Es más grande aquél que lo hace por
amor -como el Patriarca Abraham- que aquél que lo hace por veneración -como
lo hizo Job-”
Versículo 16: “Y HABRÉIS DE ABRIR EL ATASCO DE VUESTRO
CORAZÓN...”
Que esté vuestro corazón abierto a la verdad, no como hasta el día de hoy,
cuando “no había dado Adonai a vosotros: corazón para percibir y ojos para ver y
oídos para oír, hasta el día de hoy’ (Deuteronomio 29:3).
Versículo 16: “...Y VUESTRA CERVIZ NO HABRÉIS DE ENDURECER
MAS”.
Referencia al episodio del becerro de oro, en que el pueblo fue calificado por
D’s. como “duro de cerviz” (Éxodo 32:9).
Versículo 17: “...ES D’S. DE LOS DIOSES Y SEÑOR DE LOS SEÑORES...”
“Todas las fuerzas de la naturaleza están supeditadas a Su Fuerza y todos los
dominios del hombre están entregados a Su Dominio’ ([Link]).
De momento que D’s. es Señor de los señores, ‘no hay ningún señor que pueda
salvaros a vo sotros de Su Poder” (Rashi).
Versículo 17: “...MAGNO..."
En benevolencia.
Versículo 17: “...PODEROSO...”
En rigor.
Versículo 17: “...TEMIBLE...”
En misericordia (Rabbenu Behayé).
Según este comentarista, la Soberanía de D’s. se manifiesta a través aquellos tres
de Sus Atributos que rigen al ser humano por doquier. La Grandeza de D’s. es Su
Benevolencia y Su Misericordia, mientras que el atributo de Rigor- Justicia de
D’s está flanqueado a la derecha por la Benevolencia y a la izquierda por la
Misericordia. El concepto judío de la justicia la considera escoltada por los otros
dos atributos. De esta forma hace honor a su nombre y no se convierte en “mero
hecho vengativo” de las personas.
Versículo 17: “..NI ACEPTA SOBORNO”.
Mal interpreta que el hombre piadoso no puede hacer cálculos pensando que con
una “buena acción” puede anular una “mala”. No se debe actuar mal con
premeditación, ofreciendo una buena acción como soborno,
Cada uno de nuestros actos tiene sus propias consecuencias; el resto es
especulación, y la Toráh nos previene contra ella.
Versículo 18: “VINDICALA CAUSA DEL HUÉRFANO Y LA VIUDA...”
D’s., a diferencia de los seres humanos, traduce Su Grandeza en Misericordia y
Su Poder en Benevolencia para aquellos sectores sociales débiles, a los cuales sus
congéneres suelen atropellar. Por eso dice el Talmud: “Cuando aparece el Poder
de D’s., allí hallamos Su Modestia”; aun siendo Adonai “Señor de los señores...
presta atención al huérfano y a la viuda” ([Link]áh 31A).
Versículo 18: “…AMA AL PROSÉLITO...”
Por lo tanto “vosotros estáis obligados a amar lo” (Ibn Hezra).
Amar al prosélito significa considerarlo como uno de nosotros, como lo expresa
la Toráh:
“Como el nativo de vosotros habrá de ser el extranjero que reside con vosotros. Y
lo amarás como a tí mismo ya que extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de
Egipto. Yo soy Adonai, vuestro D’s.” (Levítico 19:34).
Versículo 18: “...PAN Y VESTIMENTA”.
“Y esto es muy importante, pues el mismo Patriarca Iahacob invocó a D’s. en su
oración pidiéndole pan para comer y ropa para vestir” (ver Génesis 28:20, Rashi).
Los conceptos “pan y vestimenta”, aluden a las necesidades terrenales del
hombre. El pan puede simbolizar lo interno y la vestimenta lo externo. El
Patriarca Iahacob al decir pan para comer y ropa para vestir pedía tácitamente
una buena salud. A veces el sufrimiento del ser humano es causado por la
carencia de alimentos o ropa, y otras se agudiza por la imposibilidad de
usufructuar lo que se ha acopiado.
Versículo 20: “...A EL HABRÁS DE ADHERIRTE...”
“Esto se logra por medio de la Toráh; mas ésta no se obtiene sino por medio de
los Maestros, y por eso Nuestros Sabios, de venerada memo ria, incluyen en la
veneración a D’s. a los i a “talmide ajamím” -los Estudiosos y Maestros de la
Toráh-, que deben ser venerados por lo que saben y por lo que siguen
estudiando” (basado en Minháh Beluléh).
Versículo 20: “...Y POR SU NOMBRE PODRÁS JURAR”.
En las condiciones que ha establecido el Pro feta: “Y habrás de jurar: Eterno es
Adonai, con verdad, con justicia y con rectitud” (Jeremías 4:2. Citado por
Miniiáh Beluláh).
Versículo 21: “CON EL TE LOARÁS...”
El sentido esencial del concepto “tehiláh” es: causar que la personalidad esté
radiante y que su luz irradie. Hay que lograr que la esencia interna sea conocida
por medio de manifestaciones como raudales de energía. Adonai y tu relación
con El, son el fundamento de toda tu esencia interna, que vive y se auto realiza y
merece el reconocimiento de los demás. ([Link]).
Versículo 21: “CON EL TE LOARAS...”
Rabbenu Sahadiá Gaón escribió en su Siddur comentado: “Esto quiere decir que
la persona tiene que dirigir sus plegarias a D’s., pues el concepto “tehiláh” n’
implica dicha acepción
Versículo 21: “...EL ES TU D’S....”
“Abrigar la fe absoluta en la recompensa de D’s., en Su justa retribución y en Su
salvación que nos liberará” (Siddur de R. Sahadiá Gaón).
DEUTERONOMIO 11
CAPÍTULO 11
Versículo 1: “... Y HABRÁS DE CUIDAR SU OBSERVANCIA...”
‘Habrás de cuidar lo que El cuida: como El cuida a los prosélitos, a los débiles ya
los menesterosos, tú también habrás de cuidar así” (Minháh Beluláh).
Versículo 1: “...TODOS LOS DÍAS”.
“Todos los días de la existencia del Universo; esto viene a enseñar que la Toráh
es eterna” (Minháh Beluláh).
Versículo 2: “HABREIS DE SABER HOY QUE NO CON VUESTROS
HIJOS...”
No estoy hablando con vuestros hijos ahora, que pudieran decir: “nosotros ni
hemos sabido ni hemos visto nada de todo esto”. “Ya que son vuestros ojos los
que ven toda la obra de Adonai Grande” (versículo 7. Basado en Rashi).
Versículo 2: “...LA DOCTRINA DE ADONAI VUESTRO D’S....”
“Que es: lo que sigue a continuación” (Hizzekuni).
Versículo 2: “...SU GRANDEZA, SU PODER FUERTE Y SU BRAZO
TENDIDO”.
Según Iba Hezra, esto hace referencia a la salida de Egipto con todos los
Portentos manifiestos ocurridos allí y a orillas del Mar de los Juncos y el Man
que Les proveyó en el desierto.
Rambán, sin embargo, prefiere ver una alusión ala enseñanza derivada de todos
esos actos, que es el castigo de D’s. a aquellos que transgreden Su Voluntad,
como por ejemplo el tirano de Egipto y sus secuaces.
Esta enseñanza también atañe a los hechos negativos del pueblo de Israel durante
la travesía del desierto, como el episodio del becerro de oro y el de los
exploradores enviados por Moshéh, entre otros.
Versículo 6: ” Y LO QUE HABÍA HECHO A DATAN YA ABIRAM...”
Referencia al episodio de Korah (Números 16: 1 y ss.).
El hecho de que Korah, protagonista central de este episodio, no sea mencionado
por Moshéh en esta oportunidad, se debería a que “como quiera que Korah era
una persona encumbrada -para los hijos de Israel- este recuerdo podría causar
cierto rechazo contra la reprimenda de Moshéh; o, tal vez, Moshéh haya sentido
ver güenza de mencionarlo, de momento que ellos (Moshéh y Korah) eran
primos” (Minháh Beluláh).
Otra opinión, citada por [Link], ama que Moshéh no menciona a Korah en
atención a sus hijos que le sobrevivieron, (Números 26:11) convirtiéndose en
miembros distinguidos de la tribu de Lev
Versículo 8: “...YA QUE OS VAIS A FORTALECER...”
“Esto no es consecuencia sino condición de la observancia de la Toráh. Para
cumplir las mitsvot, habréis de ser fuertes” (
Una vez más, según este comentarista, se recalca la fortaleza espiritual necesaria
para vivir de acuerdo con la Toráh.
Pero el cumplimiento mismo de la Toráh acrecentará paulatinamente nuestra
fuerza espiritual a través del ejercicio de las mitsvot.
Versículo 9: “...VAIS A PROLONGAR DÍAS...”
El exégeta Shelomóh Ben Melej, en su libro – “Mijlol Iofi”, entiende que el
verbo “prolongar” (días) es transitivo. “Haréis prolongar el tiempo, habitando en
la tierra muchos días. Ya que la permanencia prolongada en un lugar está en anos
del hombre, por eso se lo llama “el que prolonga”; pero la prolongación de la
vida está len manos del Creador. Por eso se dice que “los días” son los que
prolongan. Y así entenderemos usando la Toráh dice (Deuteronomio5:16):
“Honra a tu padre ya tu madre... para que se prolonguen tus días”
Verrsículo 10: “...NO ES COMO LA TIERRA DE EGIPTO...”
Versiculo 11: “...DE LA LLUVIA DE LOS CIELOS BEBE AGUA”.
Rashi explica que -contrariamente a lo que cree- la Tierra Prometida es superior
en calidad a la tierra de Egipto, ya que esta última de pende de la crecida del río
Nilo, quedando enormes zonas no regadas; y el agricultor “tiene que desvelarse
de su sueño y esforzarse mucho para transportar agua desde un lugar bajo a un
lugar alto”. No así la tierra de Israel, regada toda ella por la lluvia del cielo,
facilitando la labor del agricultor.
Versículo 12: “UNA TIERRA QUE ADONAI TU D’S. LA QUIERE...”
“Para recordar a sus habitantes y para ver minuciosamente sus acciones”
(Hizzekuni).
Versículo 13: ‘Y SERÁ QUE SI ACEPTAR VAIS A ACEPTAR MIS
MANDAMIENTOS...”
Para una comprensión de la idea de la recompensa por las mitsvot o del castigo
por su incumplimiento, (versículo 17), véase nuestros amplios comentarios a
Deuteronomio 7:12.
Versículo 18: “DE TENER PUESTAS MIS PALABRAS...”
Véase nuestro comentario a Deuteronomio 6: 7 y 8.
Versículo 18: “...Y EN VUESTRO SER...”
Según Rabbí’Moshéh Vali, el término “nafshejem” que traducimos como
“vuestro ser”,
representa “hanefesh habehemit” -el aspecto animal que hay dentro de nosotros.
Someterlo es una de las funciones de los tefilín que contienen palabras de la
Toráh-.
Versículo 21: “...TANTO COMO LOS DLA DE LOS CIELOS SOBRE LA
TIERRA”.
“Yo mandaré lluvia desde los cielos y la tierra dará sus productos” (Rashbám).
Versículo 22: “...PARA AMAR..PÁRA CAMINAR...PARA ADHERIRSE...”
La reparación de nuestros actos debe ser motivada por el amor, para transitar por
la Senda de D’s. con regocijo y así poder llegar a 1i “debekut”, esa adhesión
total, en la que el ser humano antepone a todos sus actos el amor a D’s. (basado
en Ibn Hezra y Rabbí Moshéh Vali).
Versículo 22: “...PARA CAMINAR POR TODAS SUS SENDAS...”
Que no cambie las mitsvot de D’s. ni tergiverse las Palabras del Eterno’ (Iba
Hezra).
Este comentario desvirtúa con nitidez todas las ideas “calumniosas” que algunos
pensadores o investigadores bíblicos han querido atribuir
lbn Hezra.
Versículo 24: “...DESDE EL RIO - EL RIO EUFRATES -...“
Fronteras ideales de la tierra de Israel, alcanzadas especialmente en los días del
reinado de Shelomóh. Véase 1 Reyes 8:65.
Estas fronteras ideales también han sido esbozadas por los Profetas de Israel, en
particular Isaías (11:14).
Por otra parte, véase en Números 34:2 y s.s. las fronteras reales que Moshéh
esboza ante los hijos de Israel en vísperas de su asentamiento en la Tierra
Prometida.
Versículo 25: “...COMO OS HA HABLADO A VOSOTROS”
Referencia a Éxodo 23:27, donde leemos: “Mi temor Yo mandaré delante de ti y
conturbaré a todo pueblo, cuando tú vengas contra ellos, y entregaré a todos tus
enemigos a ti, en desbande”. En síntesis, esta parasháh nos enseña que el ser
humano tiene que aprender a liberarse de los miedos y los temores, pues el temor
a los de más es una degradación espiritual y un gran defecto, acarreando el
temeroso grandes tribulaciones sobre sí mismo.
La forma de liberarse, es depositar nuestra confianza en D’s., nuestro Creador.
DEUTERONOMIO 12
CAPITULO 12
Versículo 1: “...TODOS LOS DÍAS QUE VOSOTROS VIVÍS SOBRE LA
TIERRA”.
“La vida depende del cumplimiento de estas normas” (Minháh Beluláh).
Versículo 2: “DESTRUIR, HABRÉIS DE DESTRUIR...”
“Hay que destruir los elementos que se utilizan para los aberrantes cultos
paganos, no el lugar en que se realizan, como reza el versículo 3’ (Hizzekuni).
Versículo 4: “NO HABRÉIS DE HACER ASÍ ANTE ADONAI VUESTRO
D’S.”
Israel deberá centralizar el culto a D’s. en un santuario, denominado
transitoriamente a “Bet ha-Behiráh” -casa de la elección-, parafraseando el
versículo 5.
El rey Shelomóh, más adelante, construirá el “Bet Hamikdash -Casa Santuario-
en el lugar elegido por D’s. por medio de Sus profetas.
Hasta la construcción del “Bet Hamikdash de Ierushalaim” -Santuario de
Ierushalaim-, los hijos de Israel erigieron un - “Mishcán” -Tabernáculo-
construido por Moshéh, en la localidad de Shiló, que hizo las veces de santuario
central.
Versículo 5: "PUES SOLAMENTE AL LU. GAR - QUE ELEGIRÁ ADONAI
VUESTRO D’S....”
Maimónides explica por qué la Toráh no identifica explícitamente el lugar, que
será el monte Moriáh: “En mi opinión, existen tres sabias razones para ello:
a)para que los pueblos no lo ocupen (al lugar) y libren por él una guerra dura, al
tener conciencia que éste es el lugar elegido entre toda la tierra; b)para que los
poblado res que lo ocupaban entonces, no lo dañen y lo destruyan con toda su
fuerza; c)y la razón más importante, para evitar que cada una de las tribus de
Israel quiera poseer el lugar y conquistarlo, con las consiguientes divergencias y
peleas, como ya ocurrió respecto al sacerdocio (episodio de Korah, Números 16 y
17).
La Toráh ordena no construir el “Bet ha-Behiráh” mientras no haya un rey en
Israel, para que la decisión esté en manos de un sólo (poder central), evitando así
las luchas intestinas...”(Guía de los Perplejos III Cap. 45).
Versículo 8: "NO HABRÉIS DE HACER -COMO TODO LO QUE
NOSOTROS HACEMOS AQUÍ HOY-...”
“De lo que se desprende que mientras no fue erigido el “Mishcán” -Tabernáculo-
se permitieron los sacrificios en las “bamot”, especie de altares situados en
lugares altos. Y es así como los individuos ofrecían sus sacrificios optativos y la
congregación sus sacrificios de rigor... (T B. Zebahím 117 B. Véase el
comentario de Rashi al mismo).
A pesar de este comentario vinculante y normativo del Talmud, Ibn Hezra opina
que el ver sículo quiere decir que en la época del desierto, los hijos de Israel “no
eran temerosos de D’s., ofreciendo sacrificios a los astros y las constelaciones”
(Iahel Or interpretando a Ibn Hezra).
Versículo 9 “PUES NO HABÉIS LLEGADO HASTA AHORA AL REPOSO Y
A LA HEREDAD....”
Los sabios del Talmud interpretan los términos “reposo y “heredad” como
aludiendo al período de asentamiento en la Tierra de Israel, después de la
conquista de Iehoshúah, y al período de quietud que sucede a la declaración de
Ierushalaim como ciudad consagrada, con la construcción del “Bet ha-Mikdash”
(T.B. Zebahím 119 A).
Versículo 10: “...Y OS HAGA DESCANSAR DE VUESTROS ENEMIGOS EN
DERREDOR, Y OS ASENTÉIS EN SEGURIDAD...”
“Dice Rabbí Iosí: tres preceptos fueron ordenados a Israel, que tendrán vigencia
al ingresar a la Tierra Prometida”: a)designar un rey; b)destruir la descendencia
de Hamalek; c) construir el “Bet ha-Bel Dado que el versículo señala: “...y os
haga descansar de vuestros enemigos y os asentéis en seguridad...”, quiere decir
que la destrucción de la descendencia de Hamalek es prioritaria” (T.B. Sanhedrin
20:2).
La Toráh entiende que establecer la paz es prioritario. Una vez aquietados los
adversarios, podrán pensar en la construcción de una Casa elegida por El. La paz
es primordial para el desarrollo de la vida espiritual. El judaísmo no concibe la
paz “armada”. Los profetas de Israel proclaman y reclaman el desarme para la
paz.
Versículo 11: “Y YA HABRÁ DE ESTAR EL LUGAR QUE HABRÁ
ELEGIDO ADONAI VUESTRO D’.S...”
De acuerdo al testimonio del Tanaj, esta quietud se alcanzó en la época del rey
David. “Y ocurrió cuando se habla establecido el rey en su casa y Adonai le hubo
concedido quietud de todos sus enemigos en derredor (II Samuel 7:1)”. Véanse
los versículos siguientes y nuestros comentarios en el libro Levítico, pág. 85 de
nuestra edición.
Versículo 11: “...ALLÍ HABRÉIS DE TRAER...”
En lo referente a la centralización de los sacrificios cultuales, véase nuestro
comentario a Levítico 17: 1 al 9, pág. 137 de nuestra edición.
Rashi señala que el versículo 6 que habla de holocaustos, sacrificios rituales y
demás ofrendas, se refiere al Tabernáculo sito en Shiló; mientras que el nuestro
se refiere a la norma establecida por la Toráh de allegarnos al Santuario de
Ierushalaim -durante las festividades de peregrinación- y ofrecer allí.
Versículo 12: “Y OS REGOCIJAREIS ANTE ADONAI...VOSOTROS Y
VUESTROS HIJOS Y VUESTRAS HIJAS Y VUESTROS SIRVIENTES Y
VUESTRAS SIRVIENTAS Y EL LEVI...”
Este “regocijo abarcativo” incluye a todo el grupo social de dependencia y no
solamente al grupo familiar.
Siguiendo rigurosamente el sentido literal del versículo, descubrimos una
“simetría” en es te regocijo, ya que aparecen “vosotros y vuestros hijos y vuestras
hijas”, tres categorías del grupo familiar; y por otra parte “vuestros sirvientes y
vuestras sirvientas y el Levi”, otras tres categorías. Rashi en su comentario a
Deuteronomio 16:11, entiende que el versículo insinúa el propósito Divino: “Si
tú regocijas a los Míos (los desvalidos), Yo regocijaré a los tuyos”.
En los momentos de nuestra alegría y nuestras celebraciones, debemos tener en
cuenta a aquellos componentes de la sociedad que económicamente dependen de
nosotros. La celebración no debe ser una manifestación de egoísmo o de
jactancia, sino la oportunidad de demostrar que sabemos manifestar nuestro
agradecimiento hacia El, a través de nuestra generosidad para con nuestros
semejantes.
Versículo 13: “...EN CUALQUIER LUGAR QUE VIERES”.
En cualquier lugar que decidieres caprichosamente. Esto lo podrás hacer
solamente por mandato de un profeta, tal como ocurrió con el profeta Eliahu,
quien ofreció sacrificio en el altar sito en el Monte Carmel, fuera de Ierushalaim.
Este evento (1 Reyes 18), fue considerado por los sabios del Talmud como
“horaát shaháh” -imperativo circunstancial- que rige solamente en tiempos de
emergencia (basa do en Rashi).
Versículo 15: “NO OBSTANTE CON TODO EL DESEO DE TU SER
PODRÁS SACRIFICAR Y PODRÁS COMER CARNE..."
Los versículos 15 y 16 reglamentarán nueva mente la ley relativa al consumo de
carne (no ritual), llamada por los sabios del Talmud “besar taaváh” -la carne del
deseo-.
El esquema presentado por la “halajáh” con respecto al consumo de carne animal
es el siguiente: “Cuando los hijos de Israel estaban en el desierto, no les fue
prescripto sacrificar ritual- mente los animales para el consumo no ritual de su
carne. Podían matar al animal, como lo hacían los otros pueblos paganos.
Aquella persona que quisiera sacrificar ritualmente un animal, debía hacerlo en
forma de “shelamím” -sacrificios pacíficos- cuya carne podría ser consumida,
como dice Levítico 1 7:5....Empero esto regía únicamente, mientras Israel estaba
en el desierto; y allí mismo les fue prescripto que, cuando ingresaran a la Tierra
de Israel, les quedaría prohibida toda forma de matar animales que no fuera la de
“shehitáh” -degüello ritual de acuerdo a la halajáh-.
La shehitáh podría realizarse en cualquier lugar, fuera del Templo de
Ierushalaim, como está dicho en Deuteronomio 12:21. Y éste es el precepto que
perdura para todas las generaciones: comer la carne del animal sacrificado
ritualmente de acuerdo con la halajáh” (Mishnéh Toráh, Hiljot Shehitáh IV 17-
18).
Por otra parte, el concepto “carne del deseo’, es interpretado simbólicamente por
algunos sabios del Talmud, quienes llegan a recomendar que la persona coma
carne “por necesidad psíquica” y no sólo por necesidad física, “como aquellos
ignorantes que así lo hacen” (T.B. Pesahim 49 B).
Los sabios del Talmud tratan de evitarlos excesos de consumo de carne y vino,
que “por su puesto no quedan prohibidos pero cuyo consumo se recomienda
restringir” (T.B. 84 A).
Versículo 15: “...CUAL GACELA Y CUAL CIERVO”.
“Porque de estas especies animales no se ofrecían sacrificios rituales” (Rashi).
Versículo 16: “LA SANGRE NO HABRÁS DE COMER...”
En relación a esta prohibición, véanse nuestros amplios comentarios en Levítico
1:5; 3:17; 17:13.
Abarbanel, comentando el versículo 20, ofrece tres razones por las que la Toráh
prohíbe ingerir sangre animal: a) como sublimación simbólica, la sangre animal
se derramaba sobre el altar, representando dramáticamente “la sangre del ser
humano que es quien había errado” y por eso traía el sacrificio; b) el ser humano
asimila los alimentos que ingiere -metabolismo median te-. Si ingiriera sangre
animal “su alma vital - vegetativa- se haría espesa como el alma vegetativa del
animal y el esplendor de su intelecto se oscurecería”; c) el “nefesh” -vida- del ser
humano está simbolizado por la sangre; nosotros no vemos el “nefesh”, pero sí
“la sangre que lo transporta, con lo cual si el hombre ingiriera sangre, equivaldría
a comer a otro ser viviente”.
Es por eso que el Maestro de los profetas va a decir: “Empero ¡sé fuerte! para no
comer la sangre, ya que la sangre es vida; y no habrás de comerla vida con la
carne. ¡No la comas! Ya qué va a ser bien para ti y para tus hijos en pos de ti,
porque habrás hecho lo recto ante los ojos de Adonai” (Deuteronomio 12: 23 al
25).
Versículo 17: “NO PODRÁS COMER EN TI CIUDADES...”
“Este versículo refuerza la prevención no incurrir en esto. A pesar de que la idea
ya ha sido enunciada como ’“mitsvát haséh” precepto por comisión- en los
versículos 6y7 de este capítulo” (Rashi).
Versículo 17: “NO PODRÁS COMER...”
“Rabbí Iehoshúah Ben Korháh dice: “En realidad tu puedes hacerlo si quisieras,
pero no estás autorizado a hacerlo...” (Citado por Ras
No hay compulsión para cumplir la Toráh, no responsabilidad.
Versículo 21: “...SACRIFICARÁS... COMO TE HE ORDENADO”.
En opinión de nuestros maestros (Hulín 28 A) “como te he ordenado”
-oralmente- y es lo que se llama “Halajáh le-Moshéh mi-Sinai’. De aquí
deducimos que a Moshéh le fueron ordenadas las leyes y normas de la “shehitáh
rn cortar el esófago y la tráquea de los animales o aves puros destinados al
consumo no ritual. Tratándose de un ovino o vacuno, el t “3hohet debe cortar
tanto el esófago co- mola tráquea (ola mayor parte de la cavidad de ambos). Con
respecto a las aves es suficiente cuando se corta aunque sea uno de estos dos con
ductos, o la mayor parte de la cavidad respectiva” (Rambán).
Si la “shehitáh” no se ha realizado en esta forma, el animal o ave sacrificada
estará en categoría de “nebeláh” - cadáver- y por lo tanto no se podrá comer.
Existen otras leyes concernientes a la “shehitáh” como las condiciones sanitarias
del animal y de sus órganos vitales, los que deberán ser revisados
minuciosamente de acuerdo alo enunciado en Shulhán, sección Iore Deháh,
Hiljot Shehitáh y Terefot, Cap. 1 al 60.
Versículo 22: “...COMO SE SUELE COMER LA GACELA Y EL CIERVO...”
O sea que no rigen las leyes de pureza o impureza como las que se aplican
solamente cuan do se trata de sacrificios rituales.
En repetidas ocasiones la Toráh compara la carne para consumo no ritual, con la
de la gacela y el ciervo, ya que éstos no eran ofrecidos como sacrificios rituales.
Rambán agrega que, sin embargo, el sebo de estos animales tampoco se puede
ingerir.
Versículo 23: “... FUERTE! PARA NO COMER LA SANGRE...”
La Toráh enuncia la prohibición de comer sangre en siete oportunidades; y esta
es la norma de la Toráh en relación a los temas graves. Así ocurre con el tema de
“shabbat” -que pesa tanto como la totalidad de las mitsvot- y que está enunciado
en doce oportunidades y el tema de la salida de Egipto que está mencionado
cincuenta veces.
“Tal vez el versículo dice: ‘Empero ¡Sé fuer te!’ porque la sangre suele fortificar
el organismo de quien la consume, y la Toráh nos dice aquí que la persona será
fuerte, realmente, si no ingiere sangre” (Rabbenu Behayé).
Versículo 28: “...YA QUE VA A SER BIEN PARA TI Y PARA TUS HIJOS EN
POS DE TI, HASTA SIEMPRE...”
Basándose en este versículo, los sabios del Talmud han interpretado: “Si por no
ingerir la sangre que causa repulsión a la persona, la Toráh promete el bien para
nosotros y nuestra descendencia, con mucha mayor razón ese bien nos alcanzará
si nos abstenemos de cometer transgresiones en aquellos campos que la persona
de sea o codina, por ejemplo: las relaciones sexuales prohibidas o el apropiarse
de bienes ajenos”. Ya que las prohibiciones que hace la Toráh se clasifican en
tres categorías: a) aquello que la naturaleza humana desea como el hurto o las
relaciones sexuales prohibidas; b) aquello que la naturaleza humana repulsa,
como ingerir sangre, insectos o reptiles; c) aquello que ni codicia ni repulsa como
sembrar el campo con híbridos o usar ropa de lana y lino entretejidos
(“shahatnez”).
Por lo tanto la persona, que debe cuidar estas tres áreas, tiene que alejarse y
abominar con su naturaleza “aquello deseado o codiciado”, tanto como se aleja
de lo que naturalmente repulsa, y así se elevará (T.B. Maccot 23).
Versículo 28: "...PORQUE HABRÁS HECHO LO BUENO Y LO RECTO A
OJOS DE ADONAI.”
Según Rabbí Hakibá, lo “bueno” es lo que la persona hace y se comporta ante
D’s. -fuente de todo bien-; mientras que lo “recto” abarca el comportamiento
entre el hombre y su prójimo, que es quien aprecia su rectitud (Midrash Sifrí,
citado por Rashi).
En la relación entre los seres humanos es difícil establecer qué es bueno, pues
una conducta que parece buena hoy, podría dejar de serlo el día de mañana. Los
seres humanos no tenemos esa visión absoluta del bien duradero. Lo que Rabbí
Hakibá sugiere es que e ser humano aprecia la conducta que es recta, en su
momento. Sólo D’s. sabe si, en definitiva, esa será la conducta recta y buena ante
Sus ojos.
En el Midrash Sifrí, final de Parashat Kedoshim, los sabios dijeron: “que no diga
la persona, ¡me resulta imposible comer carne de cerdo!, si no que diga: me es
posible hacerlo, pero ¡qué voy a hacer, pues mi Padre que está en el cielo me ha
decretado la prohibición!” (Citado por Rabbenu Behaye Versículos 29 al 31.
“Israel, pueblo de personas consagradas, debe distinguirse de los paganos no
solamente en lo que respecta al lugar de culto, si no mucho más en lo que
respecta a la forma del culto; y nos queda prohibido imitarlos, puesto que ellos
adoran a sus dioses en forma muy aberrante. La particularidad del Santuario y la
prohibición de los altares y lugares de sacrificios -fuera de Ierushalaim- tienen
como finalidad alejar al pueblo de la ‘“habodáh zaráh” -culto extranjero-”
(Rabbí D.Z. Hoffman).
Versículo 30: “...PUES VOY A HACER ASÍ YO TAMBIÉN”.
“Para el servicio de Ds., pensando que estás actuando bien, no actúes así, pues
todas las acciones de ellos, D’s. las rechaza” (Ibn Hezra).
‘No es suficiente que te abstengas de adorar a sus ídolos como lo hacen ellos,
también será alevosía si sirves al D’s. Unico, que es tu D’s., con las formas
cultuales que son de ellos. El significado de la adoración de sus dioses representa
el contraste absoluto frente a lo que es deseable para tu D’s. Así como tu D’s. es
la negación absoluta de sus dioses. Tu D’s. es el D’s. de la vida, pero los dioses
de sus vanidades son dioses de la muerte. Los dioses de sus vanidades se deleitan
con la destrucción, mientras que la Voluntad de tu D’s. es la elevación y
renovación de la vida” (S.R. Hirsh).
DEUTERONOMIO 13
CAPÍTULO 13
Versículo 1: “TODA LA PALABRA...NI HABRÁS DE MENGUAR DE
ELLO”.
Los sabios de la Masoráh o Masoret indican que este versículo es la finalización
de la parasháh anterior, iniciándose el nuevo tema en el versículo 2.
Véase nuestro amplio comentario en Deuteronomio 4:2 y las ideas de
Maimónides respecto al contenido de este versículo.
El profeta de la falsedad.
A modo de introducción.
En los albores de la existencia del pueblo de Israel, la Voluntad Divina decidió la
Revelación de Ds. a Su pueblo a los pies de Sinai, para que conozca y transmita
la Fe y la Verdad.
En ese momento unívoco de la historia, el pueblo de Israel ve, percibe, siente y
aprehende con todos sus sentidos y con todo su ser. La Voluntad de D’s. es
inmutable y perdura a través de los siglos.
En el comienzo, cuando el impulso del paganismo aún era fuerte y abrasador en
el seno del pueblo, y la aberrante idolatría de los pueblos circundantes era un
ejemplo peligroso “a imitar”, la Providencia Divina envía Su Palabra por medio
de “nebié emet” -profetas de la Verdad- que ayudarán al pueblo a distinguir
entre lo esencial y lo trivial, lo auténtico y lo engañoso. Los profetas de la
Verdad bregaron denodadamente hasta cumplir Su cometido.
Una vez derrotado el impulso de la idolatría por los hijos de Israel y desterradala
“habodáh zaráh’ -culto ajeno- de nuestro pueblo, la profecía desaparece,
alrededor del año 535 a.e.c., en los comienzos del segundo “Betha Mikdash”. A
partir de ese momento el profeta Malají clausura los pórticos de la profecía y sur
ge la autoridad del “hajam” -sabio conductor-, cumpliéndose las palabras de los
maestros del Talmud: “El sabio es prioritario, más que el profeta”.
Durante la época profética no dejaron de surgir profetas de la falsedad, quienes
trataron de desviar al pueblo de Israel de la Verdad revela da en Sinai.
Enumeraremos algunos casos: 1 Reyes 18 y 22, Jeremías 27:9 y ss., donde
encontramos el caso específico de Hananiáh Ben Hazzur, que habiendo sido
profeta de la Verdad, se tras tocó en profeta de la falsedad. La Toráh, profunda
conocedora de la mente humana, legisla con nitidez sobre el caso: un profeta -que
surja en la época profética, ya concluída - será creíble si viene a confirmar la
Toráh escrita y oral. Todo el resto debe ser considerado falsedad, aunque me dien
“signos y prodigios”. Creemos innecesario buscar casos y establecer
comparaciones, en una época histórica que excede el tiempo mismo de la
profecía. Después del profeta Malají, el pueblo judío no reconoce profeta alguno.
Versículo 2: “...PROFETA...”
“Que se autodenomina profeta” (Rambán).
Versículo 2: “...SIGNO O PRODIGIO...”
“Ya sea un signo en el cielo, o un prodigio en la tierra” (Rashi).
Abarbanel establece la razón de la sucesión de tres “prevenciones” hipotéticas,
que se inician en el capítulo 13: 2- 6; 7-12; 13-19. En ellos se describen las
posibilidades que tiene la persona de ser “seducida” o “inducida” a apartarse de
la senda de D’s., encaminándose en pos de ídolos “que no conoce”
“Porque a veces, la persona se seduce y se desvía tras los pasos de un “profeta” o
de un “sabio” a quien ve desviándose él mismo, pues el in cauto va a asirse a un
“árbol grande.
Otras veces se deja seducir por las palabras de sus hermanos, amigos o parientes,
imitando finalmente, sus acciones.
Y, por último, otras veces se deja seducir no por personas que saben más que él,
ni tampoco por sus familiares, sino por el grupo, diciéndose:
‘no te separes de la comunidad’. Así va a tender en pos de la mayoría, para
desviarse de la senda de la rectitud”.
Versículo 4: “...PUES ESTA SOMETIENDO A PRUEBA ADONAI,
VUESTRO D’S., A VOSOTROS...”
El alcance profundo de los términos “sometiendo a prueba” ha sido ampliamente
comenta do en Génesis 22:1, cuando Elohim sometió a prueba a Abraham.
Transcribimos algunos segmentos de estos comentarios:
“Ds. no lo necesita para Su propio convencimiento. Nada es desconocido ante Su
Omnisciencia. El conocimiento que tiene D’s. de las cosas no compele al hombre
a actuar. El hombre actúa de acuerdo a su libre albedrío” (Ran).
Según Maimónides, la prueba se propone de mostrar al mundo que debe
obedecer a la Voluntad de D’s.. Por lo tanto, su finalidad última es enseñar al
hombre qué es lo que se espera de él (Guía de los Perplejos III, 24).
l opina que la prueba transforma en hechos el potencial latente de la persona
sometida a ella. Todas las pruebas mencionadas en la Toráh son pedidas a
hombres justos -no a impí os-, y siempre para beneficio del justo: “Adonai
somete a prueba al hombre justo mientras que al impío y al que ama la injusticia,
El repudia” (Salmos 11:5).
Por último, los midrashim entienden que el verbo “nissáh”, que traducimos
como “probó”, puede derivar también del término “nes”
-estandarte- “visualizando a Abraham cual estandarte que llamea sobre una nave”
(Bereshit Rabbáh Parasháh 55 párrafo 5).
El pueblo de Israel estará sometido a prueba durante toda su historia enfrentando
tanto a los profetas de la falsedad, como a los “desviacionistas” que surgen en su
propio seno. En palabras del versículo: “Cuando te incitare tu hermano, hijo de tu
madre, o tu hijo o tu hija, o la mujer de tu afecto, o tu amigo, que es como tu ser,
en oculto diciendo...”
Versículo 5: “...OS HABRÉIS DE ENCAMINAR...”
“Actuad según vuestro poder, de acuerdo con Sus acciones y corred en pos de
Sus Sendas de Sabiduría”
Versículo 5: “...A EL HABRÉIS DE VENERAR...”
“Al abstenerse de preguntar por qué es esto, quiere decir investigar Su esencia y
rodearLo con preguntas, diciendo por qué y para qué es esto”.
Versículo 5: “...SU VOZ HABRÉIS DE ES CUCHAR...”
“Referencia a aquellas mitsvot que nos recuerdan las mitsvot esenciales, como
por ejemplo el Shabbat, que nos recuerda la Creación,
Pésah que nos recuerda la salida de Egipto...” (Ibn Hezra, comentado por Iahel
Or).
Versículo 6:”...PORQUE HA HABLADO PALABRA DESVIADORA...”
Nuestra traducción está basada en Ibn Hezra, comentado por Iahel Or, para quien
“Sará” es adjetivo y califica al término “palabra”.
De acuerdo a este comentario la raíz i “s.u.r.” tiene dos acepciones: a) alejarse y
separarse; b) unirse y adherirse. En nuestro versículo está empleado en ambas
acepciones. D’s. nos ordena “apartarnos’ de la idolatría, mientras que el profeta
de la falsedad nos incita a “adherirnos” a ella.
Versículo 7: “...TU AMIGO, QUE ES COMO TU SER...”
“Nuestros sabios de bendita memoria, lo interpretan como alusión al padre”
(Minháh Beluláh).
Versículo 7: “....QUE NO HAS CONOCIDO. NI TU NI TUS PADRES”.
Referencia a las dos vertientes de la fe en D.s el conocimiento a través de las
propias vivencias e intelecto y lo que se recibe por tradición transmitida por los
padres. Rabbenu Behayé, a quien pertenece este comentario, lo ilustra con la
parábola del grupo de ciegos guiados por un vidente, que caminan en fila,
tomados de la mano, uno tras otro. Confían que los estén encaminando por el
camino correcto, y sin embargo no están seguros de que no se presente algún
obstáculo o tropiezo.
Quienes viven y actúan basándose solamente en la tradición de sus padres, se
encaminan por la vía correcta y cumplen con la Toráh y las mitsvot que
recibieron, pero no es seguro que puedan resistir una eventual “voz de los incite-
dores” que los quiera desviar de su camino; es probable que sucumban y se
desvíen.
Esto no ocurrirá con aquél que, amén de la tradición de sus padres, ha estudiado
y acrecentado sus conocimientos, su convicción y su fe; esta persona podrá
enfrentar los desafíos y supe. rar1os (basado en Rabbenu Behaye)
Versículo 7: “...LA MUJER DE TU REGAZO...
Aún si tuviéramos que decir que no a quienes amamos con afecto “entrañable’,
como los enumerados por el versículo, tendremos que hacer lo. Amar no significa
complacer todo el tiempo. A veces la mejor forma de proteger a la persona amada
es disentir con ella. La Toráh nos ofrece preceptos por comisión y por omisión.
La misericordia y la indulgencia también deben ser ad ministradas con
responsabilidad, so pena de convertir nuestro mundo en un lugar donde todo está
permitido, donde los valores ya no tienen vigencia.
Versículo 8: “...DESDE UN EXTREMO DE LA TIERRA HASTA EL OTRO
EXTREMO”.
“Referencia al sol, la luna y las constelaciones celestiales, ya que el ser humano
se verá desafiado en cualquier lugar del mundo. Por más que se aparte de los
seres humanos que lo puedan seducir o incitar, no podrá alejarse del sol, la luna y
las estrellas. El alejamiento físico no resolverá nuestras dificultades. Sólo el aleja
miento de “las ideas perversas o corruptas” podrá ayudarnos a superarlas.
Versículo 9: “NO LE CONSENTIRÁS...
Llama la atención que el versículo no genera liza los cinco “protagonistas” de la
seducción hipotética mencionada en el versículo 7. Utiliza cinco verbos, de algún
modo sinónimos, para significar rechazo y resistencia a la seducción. La Toráh
parece sugerir que no hay “fórmulas generales” para desvirtuar ideas negativas.
Debemos encontrar la forma y el lenguaje adecua dos para cada caso.
Versículo 10: "PUES MATAR HABRÁS DE MATARLO... Y LA MANO DE
TODO EL PUEBLO...”
“El ajusticiamiento no es facultad de un solo individuo, sino que la conocida
legislación de la Toráh se aplica por medio de los jueces: ‘. pero un solo testigo
no podrá testificar contra una persona para su muerte” (Números 35:30),
necesariamente deberá haber dos testigos de cargo como han enseñado nuestros
maestros” (S.D. Luzzato).
Versículo 12: ‘Y TODO ISRAEL LO OIRÁN Y TEMERÁN...”
“Tanto la transgresión como la pena deberán ser puestas en conocimiento del
pueblo’.
Según el Talmud, sólo cuatro casos de transgresión y pena tienen que ser
llevados al cono cimiento público, como medida disuasiva para el resto de la
sociedad; de lo que resulta que el principio de disuasión no es la base del código
penal de Israel (S.R. Hirsh).
‘La finalidad primordial de la justicia humana es la extirpación del mal; la
defensa de la sociedad, por más importante que sea, aparece como efecto
pedagógico, no como causa de la sanción. Es inadmisible que la persona humana
sea considerada medio para un fin, como sería el caso si se sometiera a alguien a
una pena inmerecida o desproporcionada, con el fin de intimidar a los demás”
([Link]).
Versículo 14: “...Y HAN DESVIADO A LOS HABITANTES...”
A modo de introducción.
En los capítulos anteriores la Toráh repite con vehemencia la prevención de no
incurrir en idolatría o en paganismo.
Cuando el pueblo de Israel ingrese a la Tierra de Promisión, deberá erradicar la
idolatría sin ningún miramiento, sea ésta practicada por los pueblos paganos o
por algún miembro del pueblo de Israel.
El “profeta de la falsedad” podría pertenecer a nuestro círculo íntimo. Esta
“demencia, que es la adoración de ídolos inertes, puede convertirse en demencia
colectiva y afectar a toda una ciudad, que se convertiría en “Hir ha niddáhat”,
ciudad desviada.
En el Talmud, T. B. Sanhedrín 71 A, Rabbí Elihezer dice: “esta ciudad ni ha
existido ni existirá en un futuro”, a lo que replican los sabios del Talmud: “ qué
ha sido escrito este caso en la Toráh? Los maestros contestaron: “derosh ve-
kabbel sajár”, “interpreta y recibirás la recompensa”.
La interpretación minuciosa y exhaustiva de los textos de la Toráh -que
posibilitan más de una lectura- es nuestra verdadera recompensa como judíos. El
judaísmo halájico, esencial, ha desarrollado una dinámica que lo autoriza a
asumir las prerrogativas de la representatividad del pueblo de la Toráh.
En relación al tema de la ciudad desviada, encontramos en el Talmud (T.B.
Sanhedrín 117B) una serie delimitaciones, restricciones y excepciones en el
campo legal, que imposibilitan que este caso pueda prosperar en el campo
jurídico-legal.
Por otra parte, debemos recalcar el gran de bate entre los maestros del Talmud
acerca de la aplicación de la pena de muerte. En T. B. Maccot 7A, leemos que la
corte (Sanhedrín) que hubiere dictado tan sólo una pena de muerte en un período
de siete años, sería considerada “corte damnificadora”. “Rabbí Tarfón y Rabbí
Hakibá dicen: si nosotros hubiéramos estado en el Sanhedrín, no habría sido
condenada a muerte persona alguna, jamás”. Agrega Rashi: “por quien
investigarían a los testigos, hasta llegara preguntas imposibles de ser contestadas
satisfactoria mente”
A modo de ejemplo, a los testigos de cargo que hubieran acusado a alguien de
cometer un homicidio, se les preguntaría entre otras cosas si la víctima era sana o
enferma. Porque si no fuera sana, estaríamos matando a un hombre muerto”
En resumen, el derecho talmúdico, usando mecanismos y reglas a su disposición,
ha logra do conciliar el rigor de la justicia con la dulzura de la misericordia. Tras
el vibrante alegato contra la pena de muerte de Rabbí Hakibá y Rabbí Tarfón,
Rabbán Shimhón Ben Gamliel -Sabio y Maestro del Talmud- opinó: También
ellos habrían incrementado la cantidad de asesinos en el pueblo de Israel” (T. B.
Maccot 7A). Este maestro temía que la anulación o atenuación de la pena de
muerte mediante mecanismos de lenidad surtirían un efecto negativo alentando a
los potenciales asesinos.
Este debate talmúdico todavía no ha concluido. Los sistemas legales de la
sociedad democrática aún disienten respecto a la aplicación de la pena de muerte.
El eco de las esperanzas y de los temores de Rabbí Tarfón, Rabbí Hakibá y
Rabbán Shimhón Ben Gamliél aun resuena en nuestra sociedad.
Versículo 15: “...INQUIRIR...INDAGAR...PREGUNTAR...”
Las distintas etapas de la investigación exhaustiva a la que se sometía a los
testigos comprendían procedimientos de fondo y de forma. Si no satisfacíamos
requerimientos deforma, el testigo era descalificado. Así el proceso que podría
conducir eventualmente a la pena de muerte quedaba debilitado en su base
testimonial.
Por último, Rabbí Elihezer dice que: “la ciudad donde hubiera tan sólo una
mezuzáh no podía caer en la categoría de ciudad desviada”. A lo que acota Rashi,
y “con mayor razón, si hubiere uno de los cinco libros de la Toráh, o algún libro
de los profetas de Israel donde figure la mención del Tetragrama; ya que es
inconcebible que mar un texto sagrado que se encontrara en la ciudad”. Así no
podríamos aplicar la ley en su totalidad como dice el versículo 17: “Y todo su
botín... quemarás con fuego la ciudad y todo su botín...”
Versículo 18: “CONCEDA MISERICORDIA Y TENGA COMPASIÓN DE
TI...”
A veces el cumplimiento y aplicación de la ley, con todo su rigor, nos obliga a
‘contener nuestra misericordia. Pero hay que guardarse de convertir “una
situación efímera en un patrón de conducta”. Aplicar el rigor de la ley no
significa volverse cruel.
Una vez aplicada la ley -en este caso de la ciudad desviada- habrá que volver a la
misericordia por el otro, propia de nuestra condición humana. Así nos haremos
merecedores, también nosotros, de la Misericordia de D’s. (T.B. Shabbat 151 B).
DEUTERONOMIO 14
CAPÍTULO 14
Versículo 1: “HIJOS SOIS VOSOTROS PARA ADONAI VUESTRO D’S., NO
HABRÉIS DE RASGAROS...”
La relación del pueblo de Israel con D’s. es como la de los hijos con su padre.
Por lo tanto, di ce Hizzekuni, en caso de desgracia u orfandad “tenéis a vuestro
Padre que es el D’s. Eterno, quien podéis recurrir”. Como los pueblos paga nos
adoran la madera y la piedra, no tienen quién recurrir en momentos aciagos, y por
ello acostumbraban a rasgarse y a llorar en demasía, evidenciando carencia de
vida espiritual (basa do en Hizzekuni)
Versículo 2: “YA QUE PUEBLO CONSAGRADO ERES TU...”
“...Y deberás separarte de los pueblos paganos, porque eres pueblo consagrado en
tu mente y en tu boca. Deberás cuidar tus hábitos y acciones, así como los
alimentos que ingieres: no deberás mancillar tu alma al ingerir alimentos
impuros”.
Versículo 3: "NO HABRÁS DE COMER NINGUNA COSA ABOMINABLE.”
En nuestra calidad de pueblo consagrado, no deberemos comer nada de lo que la
Toráh considera abominable.
Versículo 6: “Y TODO ANIMAL DE PEZUÑA PARTIDA...”
“Estos animales aparecen enumerados cada uno por su nombre, pero si no eres
experto en sus nombres, la Toráh te da el criterio para distinguir los animales
puros de aquellos que no lo son” (Hizzekuni).
Versículo 13: “EL BUITRE...”
En este versículo figuran tres nombres distintos para la misma ave de rapiña,
considera da impura. Rashi, basado en el Talmud, sugiere que la Toráh ofrece
todos los nombres posibles para evitar que alguien burle la ley y la coma,
pretendiendo que es otro nombre el que la Tor ha prohibido.
Versículo 21: “NO PODRÉIS COMER NINGÚN CADÁVER...”
Todo animal debe ser degollado mediante “shehitáh”. Si ha muerto de cualquier
otra forma, según la halajáh, se lo denomina “nebeláh que traducimos “cadáver”.
Esta ley rige tanto para animales como para aves puros ([Link]).
Versículo 21: “...AL FORASTERO QUE ESTA EN TU CIUDAD SE LO
PODRÁS DAR Y QUE LO COMA...”
Referencia al “guer tosháv”, aquel extranjero que ha decidido asentarse entre
nosotros, en nuestras ciudades, que ha abandona do sus hábitos paganos, pero no
ha aceptado la Toráh como su forma de vida.
No debemos confundirlo con el i. “guer tsédek”, aquel extranjero que se hace
prosélito, quedando sujeto a las mitsvot de la Toráh como los hijos de Israel.
El guer se impurifica tanto como el hijo de Israel por el mero hecho de tocar una
“nebeláh’ (basado en Levítico 17:15).
Versículo 21: “...YA QUE PUEBLO CONSA. GRADO ERES TU ANTE
ADONAI, TU D’S...
La Toráh recuerda nuestra condición de pueblo consagrado cada vez que hace
referencia a las leyes dietéticas.
El concepto de santidad, en general, indica abstinencia y renuncia a determinados
place res; en nuestro caso limita la ingestión indiscriminada de todo tipo de carne
animal.
Compárese con Exodo 22:30 y Deuteronomio 14:2.
El pedido de consagración a esta santidad representa el prólogo y el epílogo de
esta prohibición.
Versículo 21: “...NO HABRAS DE COCER AL CABRITO EN LA LECHE DE
SU MADRE”.
Si bien esta mitsváh pertenece a los “hukim”, o sea mitsvot para las cuales la
Toráh no escribe una razón explícita, los sabios de Israel de todas las
generaciones han tratado de encontrar alguna razón. Expondremos algunas de
ellas.
De acuerdo con Maimónides, era una costumbre pagana que tenía lugar durante
las fiestas de los idólatras. Esta idea de Maimónides ha sido confirmada por
algunos descubrimientos recientes de la ciencia arqueológica (los escritos de
Ugarit). Abarbanel y Luzzatto la consideran como una medida humanitaria
destinada a desarraigar la insensibilidad y la crueldad. Rabbenu Leví ben
Guereshón quiere ver en ello una finalidad sanitaria, mientras que Recanatti en
tiende que la mezcla de carne y leche está incluida en la prohibición de la mezcla
de las especies, en hebreo “quilaim”.
Ibn Hezra entiende que es vano tratar de buscar motivos específicos, ya que la
razón de los “hukim” escapa al intelecto humano.
El autor de Tseror Hammor refiere que, de acuerdo a los místicos de Israel, la
razón sería el no mezclar ‘fuerzas: la “fuerza” del rigor con la de la compasión; la
carne representa “middat haddín” -el Atributo de rigor-, mientras que la leche
simboliza la compasión total y absoluta. Por otra parte, agrega, lo rojo simboliza
la idea de pecado, y lo blanco, la de la absolución, y por eso hay que separar a
ambos.
Onkelos traduce estas palabras de acuerdo a la Tradición Oral: “No comeréis
carne con leche”.
Los sabios del Talmud nos enseñaron en Hulín 113 folio A, que esta ley abarca
todo tipo de carne que no debe ser ni mezclada ni consumida con leche. La Toráh
menciona el cabrito con la leche de la madre simplemente como ejemplo
arquetípico.
Esta prohibición figura en la Toráh en tres oportunidades: Exodo 23:19, 34:26 y
en nuestro capítulo, aludiendo, según los sabios del Talmud a tres aspectos: no se
debe cocinar carne con leche, ni sacar ningún provecho como por ejemplo
comerciar con ello, ni por supuesto, comerla (T.B. Hulín 115 B).
Introducción a los diezmos.
Cuando el agricultor hijo de Israel recogía su cosecha, ofrecía al Cohen, año tras
año, la “terumáh guedoláh”, el dos por ciento de su cosecha (Números 18:12).
Del resto de la cosecha, ofrecía al Leví el diezmo “mahaser rishón” (Números
18:21). Por último llevaba, él mismo, un diezmo del resto -en especies o en
metálico- “mahaser shení”, para ser consumido por él y su familia en
Ierushalaim (Levítico 27:30). Nuestro versículo alude a este “mahaser” -diezmo-.
Versículo 22: “...TODO EL PRODUCTO DE TU SEMENTERA...”
El alcance de estas palabras está definido en el versículo 23: “...el diezmo de tu
cereal, tu mosto y tu aceite...”.
Esta es la ley de la Toráh, aunque los sabios del Talmud agregan también,
“vegetales y legumbres a este diezmo” (Talmud Ierushalmi Tratado Mahaserot
Cap. 1 Halajáh 5).
Versículo 22: “...DE AÑO EN AÑO”.
Según los sabios del Talmud, estos diezmos se ofrecían los dos primeros años de
un ciclo de seis, previo a la “shemittáh” -año sabático- pues en el tercer año de
ese ciclo no regía el “mahaser sheni”. Sí regía, en cambio, el “mahaser sheni”,
un diezmo del producto del campo que se ofrecía a los indigentes del pueblo de
Israel (Deuteronomio 26:12).
Pasados los tres primeros años del ciclo previo a la “shemittáh”, se ofrecían otra
vez los diezmos en el mismo orden. O sea que en el cuarto y quinto año regía el
“mahaser rishón” -para el Levi”-y el “mahaser sheni” —para su dueño-, yen el
sexto año regía nuevamente el “mahaser haní” –para los indigentes-, en
sustitución del “ma haser sheni”. El año séptimo será de descanso para la tierra, y
no regirá el valor propiedad de la cosecha, siendo el producto de uso libre para
todo el que lo necesitare.
“Y será (el producto) de la tierra en el año de descanso, para vosotros, para
comer, para ti, para tu siervo y para tu sierva, y para tu asalaria do y para tu
residente, los que moran contigo” (Levítico 25:6).
Versículo 23: “...PARA QUE APRENDAS A VENERAR A ADONAI TU D’S.,
TODOS LOS DIAS”.
“Viendo la gran espiritualidad que reinaba allí.., la persona se concentraba más
para venerar a D’s. y para aprender Toráh; pues así dice el Midrash Sifrí: Es muy
importante el “mahaser shení” -el segundo, que se traía a Ierushalaim- porque eso
conducía al estudio ya que, como dijimos, la persona debía permanecer en
le Versículo 24: “PERO CUANDO FUERE MUCHO PARA TI EL CAMINO...”
Los versículos 24, 25 y 26 tratan del rescate del diezmo.
Dado que el agricultor de Israel debía trasladarse a Ierushalaim desde cualquier
confín del país, podrían surgir dificultades por la distancia a recorrer o
eventualmente, por la gran cantidad de productos a transportar. Por eso la Pon
prescribe vender todo ese producto, y con el dinero resultante, adquirir en
Ierushalaim los alimentos autorizados por la Toráh (versículo 26), y disfrutarlos
allí.
Con respecto a este rescate, precisa Levítico 27:31: “Empero si redimir redimiere
el h de su diezmo, un quinto habrá de agregar sobre su valor”.
La Mishnáh llama a este “canje” “hilul mahaser” -la desacralización del diezmo
por su conversión en dinero.
Con el dinero del canje, se podían adquirir en Ierushalaim productos del campo y
sus derivados, así como ovinos y vacunos.
rushalaim para disfrutar su diezmo, pero al mismo tiempo, se impregnaba del
espíritu de santidad y devoción allí reinantes” (T. B. Babá Batrá 21A, Tosafot).
Versiculo 27: “EMPERO AL LEVI QUE ESTA EN TUS CIUDADES, NO LO
ABANDONES...”
“No olvides darle su diezmo primero “mahaser rishón”, pues el hecho de cumplir
la mitsváh “mahaser sheni -segundo diezmo-, no te exime del diezmo anterior,
para el Leví” (Rashi e Ibn Hezra).
Versículo 28: “AL TERMINO DE TRES AÑOS...”
“Si la persona retuvo sus diezmos del primer II’ segundo año del ciclo de la mi
“shemittáh”, los deberá escombrar de la casa en el año tercero” (Rashi).
Véase también el comentario de Rashi a Deuteronomio 26:12
Versículo 29: “Y SE ALLEGABA EL LEVL…”
‘Para retirar el diezmo primero que se le había retenido’ (Rashi).
Versículo 29: “...Y EL PROSELITO Y EL HUERFANO Y LA VIUDA...”
Y retirarán el diezmo del indigente correspondiente al tercer año (basado en
Rashi).
DEUTERONOMIO 15
CAPÍTULO 15
Versículo 1: "AL TERMINO DE SIETE AÑOS DECLARARAS INDULTO.”
El tema de la “shemittáh”, que traducimos ‘indulto”, ha sido extensamente
tratado en Éxodo 23:10-11, y muy especialmente en Levítico 25. Allí la Toráh
nos habla de "shemittát karkahot”, el descanso “sabático” de las tierras de
cultivo.
En este capítulo se complementa esa idea al prescribir “shemittát quesafím”, la
caducidad de las deudas contraídas no saldadas al término del año de
“shemittáh”, que era el séptimo. Cuando transcurrían siete “shemittot”, (49 años),
acaecía el año cincuenta, el Iovel, en el que las tierras agrícolas “vendidas”
retornaban a sus dueños primitivos.
Maimónides en su Guía de los Perplejos, Parte III, Cap.39, comenta estas
mitsvot: “...Todos los preceptos concernientes al séptimo año y al año del Iovel
fueron dictados por la Toráh para tener misericordia por todas las personas, y
para el bienestar de todas, sin excepción.
Para el autor de “Hakedat Itshak”, estos preceptos tienen también como finalidad
evitar que el ser humano se sumerja en el materialismo. Es habitual la tendencia a
trabajar para acopiar bienes materiales. Por eso la Toráh alentará el trabajo del
hombre, siempre y cuando no se con vierta en su esclavo ni sojuzgue a los más
débiles por medio de la opresión económica.
La tierra pertenece a D’s.: nosotros somos una suerte de inquilinos en este
mundo. Nuestro semejante también tiene derecho ala vida y al bienestar y los
bienes materiales son sola mente un medio para conseguir la felicidad. Si
perdemos de vista el fin, nos tornaremos esclavos de nuestros apetitos
económicos y de nuestro egoísmo.
Estas leyes de "generosidad compulsiva” rigen para los hijos de Israel que han
aceptado la Toráh a los pies de Sinai. De ninguna manera la Toráh quiere
compulsar a los extranjeros a entrar en este régimen. Además esta ley requiere
reciprocidad.
Versículo 2: “...NO HABRÁ DE OPRIMIR A SU PRÓJIMO O A SU
HERMANO; PUES SE HA CONVOCADO INDULTO ANTE ADONAI”.
“El acreedor no deberá oprimir a su prójimo o a su hermano, porque el deudor ha
proclamado el año sabático de sus campos en nombre de D’s. y no tiene con qué
pagar su deuda, ya que ese año no siembra ni cosecha. En los demás años se
siembra y cosecha. Si el acreedor lo presiona, el deudor puede pedirle que espere
hasta que ven dala cosecha” (Hizzekuni).
Versículo 3: “AL EXTRANJERO PODRÁS OPRIMIR...”
"Ya que él siembra, cosecha y vendimia, pudiendo vender el producto y pagar”
(Hizzekuni)
Versículo 3: “...EMPERO LO QUE TUVIERES TU EN PODER DE TU
HERMANO: HABRÁS DE DESAPRETAR TU MANO”.
Salvo aquel acreedor que hubiere deposita do el documento de la deuda en una
corte rabí nica con antelación al séptimo año. Este arreglo jurídico llamado
‘“peruzbol”, fue establecido por Hilel el Sabio, para lograr “tikun haholam” -el
ordenamiento del mundo”. Hilel había detectado que la gente se abstenía de
conceder préstamos, por temor a la caducidad de la deuda en el séptimo año,
violan do así el mandato de la Toráh: “jCuídate! No sea que hubiere cosa en tu
corazón malvado: ‘Se acerca el año séptimo, ¡el año del indulto!’ Y sea malévolo
tu ojo contra tu hermano, el menesteroso, y no le des... Ya que clamará contra ti a
Adonai y habría en ti pecado” (Deuteronomio 15:9).
Este era el texto del “peruzbol”: “Os hago entrega a vosotros: fulano y fulano,
jueces del lugar, (del documento de) cualquier deuda que yo tengo, para poder
cobrarla en todo tiempo que yo quiera. Y los jueces y testigos firmaban al pie del
texto”. Entonces, en el año séptimo no caducaba el préstamo, pues al ser
entregado a la corte rabínica, era considerado cobrado por ella, no siendo
afectado el acreedor por la ley de no opresión al congénere en el año séptimo
(basado en Hizzekuni. Véase también el Tratado Shevihit Cap. X Mishnaiot 3 y
4).
Versículo 4: “...YA QUE NO HABRÁ EN TI MENESTEROSO...”
Si el pueblo acepta la Toráh y sus mitsvot de resguardo social, ni siquiera habrá
menesterosos’ en el pueblo de Israel a quienes aplicar la ley de la caducidad de
deudas. Sin embargo en el versículo 11 leemos: “Ya que no dejará de haber
menesteroso en medio de la tierra...”
Rashi lo resuelve diciendo: “Mientras cumpláis con la Voluntad del Creador no
habrá menesterosos entre vosotros, aunque los habrá en otra parte de la tierra.
Pero si no cumplís con la Voluntad del Creador, habrá menesterosos también
entre vosotros”.
Si bien la aspiración del ser humano es trabajar para el ordenamiento del mundo
en general, hay que empezar por quienes se encuentran más cerca de nosotros; si
no, nuestros esfuerzos podrían diluirse en aras de un ideal inalcanzable. Es así
que Rabbí Iosef en T.B. Babá Metsiháh 71 A, discrimina las prioridades en
cuanto ala filantropía y la ayuda social: “Los pobres de tu familia tienen
prioridad sobre los de tu ciudad, así como los menesterosos de tu ciudad tienen
prioridad sobre los que no son de tu ciudad”.
A pesar de este comentario de Rashi, hoy en día sabemos que existen dos
categorías de pobreza: a) la indigencia generada por el egoísmo de la sociedad,
por sueldos bajos, no acordes con las necesidades de los trabajadores, o por la
explotación despiadada del hombre por el hombre. Esta pobreza se puede
eventualmente erradicar, aplicando las leyes que la Toráh prescribe: en el año
sabático la caducidad de las deudas y la devolución de propiedades; y en el año
del Iovel la devolución de propiedades.
b) Existe otro tipo de pobreza eventual, contra la que ningún ser humano está
inmunizado: aquella que sobreviene por cataclismos natura les, guerras,
accidentes o enfermedades.
En mi opinión, el versículo 4 se refiere a aquella indigencia que se puede superar.
Versículo 7: “CUANDO HUBIERE EN TI MENESTEROSO...”
Entre los versículos 7 y 11 se alude a la “calidad” de la filantropía y la ayuda
social, complementando el tema de los “diezmos” que indican cantidad”.
Si bien la Toráh adjudica prioridad al resol ver la emergencia del menesteroso en
cantidades adecuadas, nos educará también a saber dar, o más bien compartir sin
rencores ni malos humores. Tanto el versículo 8 como el 10 insisten en que hay
que abrir las manos y dar al prójimo.
Rashi nos enseña que hay que abrir la mano para dar “aunque sea cien veces”.
Leemos en T.B. Babá Batrá 9B que quien ayuda materialmente al pobre, es
pasible de recibir seis bendiciones, mientras que quien, amén de ayudarlo, le
habla bien y se concilia con él, es pasible de recibir once bendiciones del Creador
de toda riqueza.
El término “ebión”, que traducimos como “menesteroso”, es uno de los siete
vocablos hebraicos que las Escrituras utilizan para definir al indigente: ,חלכה ,מך ,דך
עני ,רש ,דל ,אביון De acuerdo a los hebraístas tradicionales, estos no son sinónimos,
sino referencia a distintas situaciones de indigencia. Una de las de más alta
intensidad es el “ebión”, que al decir de los Sabios, es el que necesita todo, y por
eso la Toráh utiliza este término.
Versículo 8: “...PRESTAR LE PRESTARAS...”
“Si no lo quiso aceptar como regalo, concédeselo como préstamo” (Rashi).
Versículo 8: “...LO SUFICIENTE PARA SU CARENCIA...”
“Pero no se te ha ordenado enriquecerlo” (Rashi).
Versículo 8: “...LO QUE LE FALTARE A EL”.
Según el Midrash, alusión a aquellas cosas particulares que la mayoría de las
personas no necesitan, pero este congénere tuyo sí las suele usar.
Al ayudar a nuestro prójimo debemos respetar sus hábitos e independencia de
criterio.
Versículo 10: “...YA QUE POR CAUSA DE ESTA COSA...”
“La sola intención de querer ayudar al prójimo, ya genera el agrado y la
bendición de D’s.” (Rashi).
Rashi entiende “dabar” como palabra y no como “cosa”.
Versículo 12: “CUANDO SE VENDIERE A TI TU HERMANO, EL HEBREO
O LA HEBREA...”
Este tema está tratado en Éxodo 21:2 y ss.. Véanse nuestros amplios comentarios
al respecto.
Los comentaristas coinciden en que esta ley se repite aquí con dos innovaciones:
a)la equipa ración de la esclava hebrea al esclavo hebreo; b)la gratificación que
había que otorgar a los es clavos cuando quedaban en libertad.
Versículo 14: “...DE TUS OVINOS Y DE TU ERA Y DE TU LAGAR...”
Pan, vino y carne; los alimentes básicos para que este hombre pueda rehacer su
vida, porque si no, ¿de qué va a vivir este hombre liberado? (basado en
Hizzekuni).
El judaísmo no reconoce la libertad física que no está acompañada del bienestar
material esencial.
Versículo 15: “...Y TE RESCATO ADONAI,”
Según el Midrash, D.s. recuerda a Su pueblo que fue liberado de la esclavitud
egipcia, no “salió con las manos vacías”.
Versículos 16 y 17.
Están tratados ampliamente en Éxodo 21:5 y 6. Véanse nuestros amplios
comentarios al respecto.
Versículo 17: “...Y TAMBIÉN A TU ESCLAVA HABRÁS DE HACER ASÍ”.
La esclava también se beneficiará con la gratificación, (vers. 14), a pesar de que
no se la so metía al mismo procedimiento que figura en el versículo 17 para el
hombre (Rashi e Ibn Hezra).
Versículo 17: “...POR SIEMPRE...”
Hasta el año del Iovel (véase Levítico 25:10 y 41).
Versículo 18: “...YA QUE POR EL DOBLE DE LA PAGA...”
Según Rashi, el esclavo servía a su amo de día y de noche, el doble de cualquier
asalariado diurno.
Versículo 19: “TODO PRIMOGÉNITO QUE NACIERE EN TUS VACUNOS Y
EN TUS OVINOS MACHO...”
Esta ley aparece por primera vez en Exodo13. Véanse nuestros, comentarios al
respecto. También Éxodo 34:19 y 20; y Levítico 27:26.
Versículo 22: “EN TUS CIUDADES PODRÁS COMERLO...”
El Cohen podrá comer la carne de este animal que recibía como una de las
“mattenot quehunáh” -ofrendas para los Cohanim-. Véase Números 18:15.
Versículo 22: “...EL IMPURO Y EL PURO, JUNTOS...”
Tanto el ritualmente puro como el impuro, en este caso los cohaním, podían
comer la carne del animal.
DEUTERONOMIO 16
CAPÍTULO 16
Versículo 1: “CUIDA EL MES DE ABIB...”
En Levítico 23 se especifican los sacrificios correspondientes a las tres
festividades de peregrinación.
En nuestro capítulo, la Toráh pide a Israel que ascienda en peregrinación al lugar
que “D’s. habrá de elegir’ y se regocije allí ante El, como con el “mahaser sheni”
-diezmo segundo-. Aquí se agrega que todos tenían la obligación de comparecer
ante Ds. en Su Santuario, celebrar y regocijarse durante los a “shalosh regalím”
-las tres festividades de peregrinación-. Se mencionan los meses aunque no las
fechas exactas de estas festividades. Esos detalles ya han sido enunciados en
Levítico 23 (basado en Rambán).
Versículo 1: “CUIDA EL MES DE ABIB...”
Según el autor de Minháh Beluláh, el verbo “shamor”, que traducimos “cuidar,
quiere decir -en este caso- que se debe cuidar y observar que este mes, ahora
llamado Nisán, corresponda a Abib, época de las espigas. Si fuera necesario,
habrá que intercalar un mes con anterioridad, para que Nisán y Abib - primavera-
coincidan siempre.
Véase en la introducción al capítulo 23, de nuestra edición del libro Levítico, la
estructura del calendario hebraico y su base lunar-solar (pp. 202 y 203).
Versículo 1: “...DE EGIPTO, POR LA NO CHE”
Los hijos de Israel salieron de Egipto de día. Leemos en Números 33:3: “...al día
siguiente del Pésah, salieron los hijos de Israel...”, pero Parhóh les concedió la
autorización para abandonar su país de noche: “Convocó a Moshéh y a Aharón
de noche y dijo: Levantáos, salid de en medio de mi pueblo...” (Exodo 12:31.
Rashi).
Versículo 2: “...DE LOS OVINOS...Y VACUNOS...”
Para el “korbán pesa” sólo se podían emplear ovinos, por ello Rashi entiende
que la mención de los vacunos hace referencia a los sacrificios complementarios
llamados “korbán haguigáh” -sacrificio de celebración-.
Ibn Hezra comparte esta opinión, citando en su apoyo II Crónicas 35:7 donde se
corrobora la tesis sustentada también por Onkelos y Rashi.
Versículo 3: “...SIETE DÍAS COMERÁS A CAUSA DE EL...”
“Habrás de comer matsot durante los siete dí as ‘a causa del sacrificio de Pésah’
-que se comía la primera noche-, rememorándonos la salida de Egipto”
(Hizzekuni).
Versículo 3: “...PAN DE AFLICCIÓN...”
“Ya que la matsá es de difícil digestión, suele comer poca cantidad, ‘como el
indigente que come su pan con mesura; o quizás la Toráh llame a la matsá,
“lehem honi” –pan aflicción- por comparación al “man” del desierto, y con
respecto al cual la Toráh dice: ‘...Y su sabor era cual hojuela con miel” (Éxodo
16:31).
Versículo 3: “...YA QUE CON PREMURA...”
“Esta premura no era tuya, era de los Egipcios, pues así leemos: “Presionaron los
Egipcios al pueblo, para apresurarse para expulsarlos del país...” (Éxodo 12:33) y
“...pues ellos fueron expulsados de Egipto y no pudieron demorar- se...” (Éxodo
12:39) (Basado en Rashi).
Versículo 3: “...PARA QUE HAYAS DE RECORDAR EL DIA DE TU SALIR
DE LA TIERRA DE EGIPTO, TODOS LOS DÍAS DE TU VIDA”.
“Y es por eso que nosotros decimos, al amanecer y al anochecer, “Parashát
Tsitsit”, el pasaje incluido entre los versículos 3 41 del capítulo 15 del libro
“Números”, y que conforma el tercer párrafo de la “keriat shemáh, donde se
menciona específicamente a D’s. que nos ha sacado de la tierra de Egipto...”
(Hizzekuni).
Versículo 4: “Y NO SE TE DEBERÁ VER A TI LEVADURA EN TODO TU
TERRITORIO...”
No sólo rige la prohibición de comer “en Pésah sino también de “verlo” en
nuestro poder, o sea poseerlo. Éxodo 12:19 lo confirma:
“Siete días levadura no habrá de encontrarse en vuestras casas...” De aquí surge
la norma de “bedikat hamets”, la revisación minuciosa de nuestras casas para
dejarlas libres de “hamets”.
Versículo 4: “...HASTA LA MAÑANA”.
Confrontar con Exodo 34:25.
Versículo 5: “NO PODRÁS SACRIFICAR EL PESAH EN CIUDAD
ALGUNA...”
La misma ley regía para cualquier otro “korbán”. Pero como la Toráh prescribe
comer pan ázimo en todas nuestras moradas (Éxodo 12:20), nos advierte que no
sucede lo mismo con el “korbán Pésah”, que deberá ser ofrecido solamente en el
lugar que habrá de elegir Adonai tu D’s
Versículo 6: “...POR LA TARDE; CUANDO SE PONE EL SOL, TIEMPO DE
TU SALIR DE EGIPTO”.
En lo concerniente al “korbán Pésah” Rashi distingue aquí, tres etapas: a) al
atardecer, hacia el crepúsculo vespertino, había que sacrificar el cordero; b)
cuando se ponía el sol, era el momento de comerlo; c) el tiempo de tu salir de
Egipto, a la madrugada, ya no se podía comer más la carne del cordero,
quemando el “notar” -resto- al fuego.
Versículo 7: “LO COCERÁS Y LO COMERÁS...”
El “korbán Pésah” se comía únicamente asa do al fuego; de lo que resulta que el
verbo “cocer” en nuestro versículo es empleado en su acepción genérica, que
incluye el significado de “asar”.
Compárese con II Crónicas 35:13, donde el verbo’‘bashel” -cocer- es usado
como “asar”:
“...Ellos cocieron el “korbán Pésah” al fuego, como es la ley” (basado en Rashi).
Versículo 7: “...Y TE VOLVERÁS AL AMANECER Y TE IRAS A TUS
TIENDAS”.
“Nuestros sabios han interpretado de este versículo, que los que venían al
Santuario de Ierushalaim para esta festividad, también debían pernoctar en la
ciudad la noche final del “iom tov” -festividad-, regresando a sus comarcas recién
al amanecer del otro día (basado en Rabbenu Behayé).
Versículo 8: “DURANTE SEIS DÍAS COMERÁS ÁZIMOS...”
El día 16 de Nisán se regresaba a casa después de haber comido la carne del
cordero pascual junto con las matsot. Durante los seis días subsiguientes había
que comer matsot; o sea que en esos días no se podía comer ningún hamets. El
séptimo día de la fiesta (el sexto de los seis adicionales) es el día de “hatseret”-
asamblea- en el que queda prohibido realizar ningún trabajo (basado en S.R.
Hirsh).
Versículo 9: “SIETE SEMANAS...”
Así como la Toráh ha mencionado al sacrificio de Pésah que se comía en el
Santuario, va a enunciar también la segunda y tercera festividad: “Shavuhot” y
“Succot”. No mencionará el primer día de “Rosh Hashanáh” ni el “Iom Quippur”
ya que en esas dos celebraciones no se solían congregar en el Santuario de
Ierushalaim (basado en el comentario de Hizzekuni al versículo 6).
Véase Levítico 23:10 y ss.
Versículo 13: "LA FIESTA DE LAS CABAÑAS... CUANDO RECOJAS...”
El mes séptimo coincide con la recolección de los productos del campo, y es por
eso que nuestros sabios introdujeron en nuestro calendario el año embolismal
(trece meses), para evitar que el mes séptimo acaezca a veces en la mitad del
verano, y otras en invierno.
Para todo lo concerniente a la festividad de Succot, véase Levítico 23:33 y 58.
Versículo 15: “...Y SE PUES, ALEGRE”.
Se trata de una mitsváh: regocijarse y alegrarse en Succot, también llamada
“zemán simhatenu” -tiempo de nuestro regocijo-.
Versículo 16: “...TODOS TUS VARONES...”
En la Mishnáh, Tratado Haguigáh Cap.I Mishnáh 1, se enumeran por lo menos
diez categorías de varones exentos de esta mitsváh.
“La finalidad de estas peregrinaciones a Ierushalaim era fomentar el amor, la
hermandad las relaciones sociales entre los hijos de Israel” (Minháh Beluláh).
DEUTERONOMIO 17
CAPITULO 17
Versículo 1: “NO HABRAS DE SACRIFICAR ANTE ADONAI, TU D’S....”
La Toráh continúa enunciando las desviaciones cultuales que hay que evitar,
como el ofrecer animales defectuosos en los sacrificios ritua les. A. este respecto
comenta Malají: “Acercáis sobre Mi altar sacrificio mancillado. Y si dijéreis:
¿Con qué te hemos mancillado? Cuando decís: ¡La mesa que está ante Adonai
está menos preciada! Y cuando ofrecéis sacrificio ciego para inmolar, ¡no hay
mal!” (Malají 1:7 y 8, basado en Ibn Hezra).
El autor de Minháh Beluláh, inspirado en interpretaciones del Midrash, considera
que el último versículo del capítulo 16 y el primero del 17, aluden
metafóricamente a aquellas personas incompetentes o de malas cualidades que
hubieran sido designadas para ser los jueces del pueblo: “...Ya que el juez
ignorante es considerado como piedra inerte, y así como el juez que no reúne las
condiciones de competencia, virtud y bondad se compara, en la metáfora, al
sacrificio defectuoso; ya que no hay peor defecto que un sabio de malas acciones
y defectos perversos.
Versículo 2: “CUANDO SE HALLARE EN MEDIO DE TI ... HOMBRE O
MUJER... PARA TRANSGREDIR SU PACTO”.
Se ha señalado anteriormente que la función primordial de los jueces era
desarraigar por todos los medios ilícitos el culto pagano del pueblo de Israel.
Tras enunciar la prohibición de los cultos paganos, nuestro pasaje se centrará en
el tema del “individuo que se dedicare al culto del paganismo”. Esta ley ya ha
sido enunciada en Exodo 22:19: “El que sacrificare para ídolos será muerto;
excepto para Adonai, a El sólo’.
Versículo 2: “...HOMBRE O MUJER...”
A diferencia de la “ciudad desviada” en la que los hombres son los únicos
pasibles de la pena máxima pues se presupone que ellos detentan el poder,
decidiendo la “desviación”.
Tratándose de una decisión libre y personal, en este caso para transgredir, la
Toráh no establece diferencia entre hombre y mujer.
Versículo 2: “...PARA TRANSGREDIR SU PACTO”
“Que había concertado D’s. con vosotros y que consiste en la no adoración de
ídolos ni astros celestiales” (Rashi).
Versículo 5: “... A TUS AUDIENCIAS...”
Nuestra traducción se basa en la versión aramea de Onkelos. Según Hizzekuni,
tal es el significado literal del término en su contexto. Sin embargo, Rashi
sostiene que en realidad, se ajusticiaba al transgresor en el mismo lugar del t
pagano.
Versículo 5: “… Y LOS LAPIDARAS...!”
Al hombre o a la mujer según el caso” (Ibn
Hezra).
Versículo 6: “POR LA PALABRA DE DOS TESTIGOS O DE TRES
TESTIGOS...”
La Toráh acepta a dos testigos como causantes de una acusación legal. El número
adicional de testigos, al no ser requisito de la Toráh, no tiene mayor incidencia ni
le da más fuerza al testimonio.
El Talmud, interpretando este versículo, deduce que dos, tres o cien testigos,
tienen la misma fuerza; por lo tanto dos testigos pueden hacer el descargo del
acusado que estuviere enfrentado al testimonio de cien personas en su contra.
Inversamente, si, investigación mediante, la corte invalida el testimonio de uno
de los dos testigos, el testimonio no prosperaría. Lo mismo ocurrirá si de un
grupo de más de das testigos se invalidara tan sólo el testimonio de uno de ellos.
Los testigos conforman un grupo que debe testimoniar simétricamente, sin
importar su número. Dos testigos son suficientes, pero a partir de allí todos se
consideran pertenecientes a un mismo grupo testimonial (basado en T.B. Maccot
5 B).
Versículo 7: “LA MANO DE LOS TESTIGOS... PARA AJUSTICIARLO...”
Según el autor de Minháh Beluláh, este procedimiento apunta a lograr que los
testigos fue ran muy escrupulosos en su testimonio. De pros perar la causa contra
el acusado, basada principalmente en su testimonio, serían los testigos los
encargados de ajusticiarlo; con ello se pretendía desalentar el falso testimonio.
Versículo 8: “CUANDO TE QUEDARE O- CULTO A TI UN CASO PARA
JUICIO...”
El pasaje incluido entre los versículos 8yl3 es considerado por Abarbanel como
“la base y esencia de toda la Toráh”. En él quedarán sentadas las bases de la
función del “Bet-Din Hagadol” -la Gran Corte- llamada más tarde “Sanhedrín
Guedoláh”, sita en una cámara contigua al Santuario de Ierushalaim.
La constitución de una Entidad Suprema de Justicia había sido aconsejada a
Moshéh por su suegro, Itró. “Que juzguen ellos al pueblo en todo tiempo y que
sea que todo asunto grande te lo traigan a ti y que todo asunto menor que lo
juzguen ellos...” (Exodo 18:22).
Antes de ascender al Monte Sinai, Moshéh designó a los ancianos para juzgar al
pueblo en su ausencia, nombrando a Aharón ya Uur como Ente Superior de
Justicia. En Números 11:16 y ss. aparecen los setenta ancianos que formarán con
Moshéh el primer “Bet-Din Hagadol” de la historia de Israel. El presidente del
“Bet-Din Hagadol” llevaría el nombre de “shofet” -juez-, o ‘‘rosh’ -jefe-, o “nasí’
-presidente-.
Durante algunos períodos de la historia de Israel ocurrió que la mayoría de los
miembros de la Corte “Sanhedrín” eran Cohaním y Leviím, dedicados al servicio
de D’s. y “libres, sin labo res ni preocupaciones por heredades y terrenos”. En
Deuteronomio 33:10 se especifica la función de la tribu de Levi: “Habrán de
enseñar Tus leyes a Iahacób, y Tu Toráh a Israel. Ellos pondrán incienso ante Ti
y holocausto sobre Tu altar”.
Nuestro pasaje se dirige al juez de las cortes ordinarias que se encontrare frente a
casos dudosos de difícil resolución. En este caso debería recurrir ala máxima
autoridad jurídica del pueblo de Israel, al “Bet-Din Haga dol” (basado en
Abarbanel).
Versículo 8: “...ENTRE SANGRE Y SANGRE...”
Casos criminales.
Versículo 8:”...ENTRE PLEITO Y PLEITO...”
Casos comerciales.
Versículo 8: “...ENTRE HERIDA Y HERIDA...”
Casos de lesiones o fracturas.
Versículo 8: “...CASOS DE CONTROVERSIAS...”
Esto incluye a todos los casos dudosos que puedan surgir además de los arriba
mencionados.
Tal es la interpretación literal del versículo basada en Ibn Hezra, Rambán y
Rabbenu Behayé.
Otras interpretaciones talmúdicas incluyen entre estos casos dudosos, asuntos
rituales relacionados con “tumáh” y “taharáh’, la pureza e impureza ritualmente
definidas.
En tiempos de los reyes de Iehudáh, el Rey Iehoshafát había establecido una
corte de justicia en Ierushalaim compuesta por Cohaním, Leviím y jefes de
prosapias de Israel. En II Crónicas 19:9 y 10 leemos: “Les ordenó diciendo: Así
habréis de hacer con reverencia a Adonai, con fe y con corazón pleno. Y
cualquier pleito que fue re traído a vosotros, de vuestros hermanos, los que
habitan en sus ciudades: entre sangre y san gre, entre Toráh y Mitsváh (precepto)
y entre Hukim (fueros) y Mishpatim (leyes)...” Creemos ver en estas directivas la
aplicación directa de las prescripciones anteriores.
Versículo 9: “Y TE ALLEGARAS A LOS CO HANIM...”
Para Hizzekuni, este requerimiento testimonia la existencia de una Toráh oral,
interpretación y complemento de la escrita; “porque de no ser así, ¿para qué
habría que recurrir a la corte de Ierushalaim, si todas las cortes de Israel tenían
todos los textos de la Toráh escrita?”, constituyendo este versículo una respuesta
contundente “a los herejes de Israel que desconocen las enseñanzas de los sabios
del Talmud”.
Versículo 9: “...O AL JUEZ QUE HUBIERE EN AQUELLOS DIAS...”
“Aunque no sea como los otros jueces que lo han precedido en el cargo, tú le
debes obediencia. No tienes otro juez más que el que está en tus días, o sea, tu
contemporáneo” (Rashi).
Rashi expresa la interpretación talmúdica de este versículo. “El juez Iftáli en su
época se equipara al profeta Shemuel en la suya; para enseñarte que, fuere quien
fuere designado “con ductor de la comunidad”, se equipara a cualquier otro que
haya ostentado el mayor de los abolengos...” (T.B. Rosh Hashanáh 25 B). “No di
gas ¿qué ha ocurrido que los días pretéritos han sido mejores que los actuales?”
(Kohelet 7:10).
Estas normas rigen siempre y cuando nuestros conductores -sean los que fueren-
vivan de acuerdo a las enseñanzas de la Toráh escrita y oral, ya que de allí emana
su autoridad, para la función, en el lugar elegido por D’s.
Versículo 10: “... Y CUIDARAS PARA CUMPLIR, DE ACUERDO A TODO
LO QUE ELLOS TE HAYANDE ENSEÑAR”.
Según Ibn I referencia al caso específico aclarado por el “Bet-Din Hagadol” de
Ierushalaim, hipotéticamente presentado por un juez de una corte ordinaria de
justicia.
No obstante, los sabios del Talmud amplían el alcance de estas palabras diciendo
que los miembros del “Bet-Din Hagadol”,y más tarde los del “Sanhedrín”, tienen
la facultad de establecer “enmiendas y decretos” para preservar y hacer efectivo
el cumplimiento de las mitsvot, debiendo el juez subalterno y el resto del pueblo
aceptarlas de buen grado.
Maimónides basado en el versículo 11: “De acuerdo con la Toráh que te hayan de
enseñar y según el juicio que ellos te digan, habrás de hacer...” dictamina que las
mitsvot obligatorias como la lectura de la Meguiláh, el encendido de ve las en
víspera de Shabbat y el encendido de las luminarias de Hanukáh, así como otras
optativas, deben ser precedidas por una “berajáh” en la que bendecimos a D’s.
por habernos consagra do con Sus preceptos y habernos ordenado cumplir estas
mitsvot. Y se pregunta el maestro:
¿dónde nos ha ordenado D’s. cumplir estas mitsvot? -en la Toráh donde está
escrito: “lo que ellos te digan habrás de hacer”.
D’s. nos ha consagrado con Sus preceptos, entre ellos el de acatar a quienes nos
prescribieron encender las luminarias de Hanukáh, leer Meguilat Esther y las
demás prescripciones “midibré soferim” -establecidas por los maestros de la
Toráh oral- (Mishnéh Toráh uI jot Berajot Cap.11 Halajáh 3).
Versículo 11: “... NO TE APARTES DE LA SENTENCIA QUE TE HABRAN
DE ACLARAR NI A DERECHA NI A IZQUIERDA”.
En opinión de Rashi, los jueces deben obediencia total al “Bet- Din Hagadol”. El
Midrash Sifrí interpreta que el juez debe acatar las enseñanzas de esta Corte
Suprema aún si “piensa que está tergiversando la ley”
Rambán en un amplio comentario explica la esencia de esta ley. Cita a modo de
ejemplo, la divergencia suscitada entre Rabbán Gamliel, jefe del Sanhedrfn de
Iavneh, y el eminente sabio da Israel Rabbí Iehoshúah respecto a la fijación del
novilunio. En ese entonces, las bases del calendario hebraico actual, producto de
complejos estudios astronómicos, se constataban y aplicaban pragmáticamente.
A pesar del razonamiento lógico sustentado por Rabbí Iehoshúah, Rabbán
Gamliel -a la cabeza del Bet-Din Hagadol- decretó que tenía que presentarse “en
el día de Iom Quippur -del calendario propuesto por Rabbi Iehoshúah con su
bastón y con sus dineros’. De presentarse en es tos términos, Rabbi Iehoshuah
habría aceptado la autoridad de Rabbán Gamliel, en contra de sus propias
convicciones y cálculos rigurosa mente lógicos.
En definitiva Rabbi Iehoshúah aceptó el decreto de Rabbán Gamliel y se presentó
ante él en las condiciones exigidas. “Se levantó Rabbán Gainliel ante su
presencia y le besó la cabeza, diciéndole: ‘Ven en paz, maestro mío y discípulo
mío; maestro mío en sabiduría, y discípulo mío, porque aceptaste mi palabra’ (T.
B. Rosh Hasha. náh 25 A).”
Rambán agrega que la mitsváh de obedien cia a la Corte Suprema es
imperiosamente necesaria, puesto que la Toráh nos ha sido dada por escrito y no
todas las opiniones coinciden en su interpretación. Por lo tanto “pueden
acrecentarse las divergencias, convirtiéndose la Toráh en “varias Torot”. Por ello
la Escritura nos ordena categóricamente obedecer al Bet-Din Hagadol que
sesiona ante D’s. en el lugar que El habrá de elegir, en todo lo relativo a la
interpretación de la Toráh. Sea que hayan recibido esta interpretación por
tradición oral, persona a persona, remontándose hasta Moshéh que la recibió por
Revelación Divina, o bien que nos enseñen de acuerdo al significado o a la
intención de la Toráh, ya que D’s. la entregó acorde a su cono cimiento (de los
maestros dala Corte Suprema); aunque te parezca que estén invirtiendo la derecha
por la izquierda. Y con mucha mayor razón deberás acatar sus decisiones cuando
te digan que la derecha es derecha y la izquierda es izquierda...
Versículo 12: “EMPERO EL HOMBRE QUE ACTUARE CON ALEVOSÍA...”
“Alusión al sabio de Israel que estuviere eventualmente en disidencia con el Bet-
Din Ha gadol, dictando sentencias en desacuerdo con la opinión de la Corte
Suprema, en relación a ca sos que, de ser considerados alevosos serían posibles
de la pena de “caret” -alma truncada- y en caso contrario podrían ser absueltos
mediante un sacrificio “Este hombre sería considerado “zakén mamréh” -sabio
que se rebela- y pasible de pena de muerte” (Rabbenu Behayé Ben Asher).
Versiculo 12: “..QUE ACTUARE CON ALEVOSÍA..”
El juez rebelde no entra en la categoría de - “zakén mamréh” –sabio rebelde-, que
lo puede llevar a la pena de muerte, mientras no se hubiere ejecutado la sentencia
o dado instrucciones para ejecutarla. Tampoco si, disintiendo con la Corte
Suprema, “llegara a investigaciones o disensos teóricos”, en cuyo caso se
tomarían contra él las sanciones disciplinarias del caso (basado en T.B.
Sanhedrin 86 B).
Versículo 12: “...HABRA DE SER MUERTO EL HOMBRE AQUEL..”
Este ‘juez en rebeldía” será ajusticiado, no por las cortes ordinarias de justicia,
sino por el “Bet-Din Hagadol” de Ierushaiaim. Se debía darla mayor difusión al
tema (basado en T.B. Sanhedrin 89 A).
Versículo 14: “... Y RAYAS DE DECIR: VOY A DESIGNAR SOBRE MI UN
REY
La designación del rey no es una opción, sino un precepto imperativo a regir
después de la eventual conquista de la Tierra de Promisión y el asentamiento en
quietud en ella.
Asilo ha codificado Maimónides en Mishnéh Toráh Hiljot Melajim, Cap.1
Halajáh 1, quien agrega que después de su designación el rey deberá proceder al
enfrentamiento con Hamalek - pueblo que nos atacara arteramente cuando
salimos de Egipto- y recién entonces comenzar la construcción del Bet
Hamikdash, Santuario central del pueblo de Israel, erigido en Ierushalaim, ciudad
elegida por Ds. para Su pueblo.
En contradicción absoluta con los codificadores de la Halajáh y los comentaristas
de la Toráh, Abarbanel (así como Ibn Hezra) opina que esta mitsváh es optativa o
eventual. Cita en su apoyo el versículo 15 de nuestro capítulo: “De signar, habrás
de designar sobre ti un rey -el que haya de elegir Adonai tu D’s.-”. Por lo tanto,
el rey no será elegido libremente por el pueblo, si no designado por De. a través
de Su profeta.
De acuerdo a esta posición de Abarbanel, queda resuelta la dificultad suscitada en
1 Samuel 8:4 y ss., donde leemos que, cuando lo. hijo de Israel le pidieron al
profeta que les designo un rey, Shemuel quedó muy contrariado y disgustado. De
ser ésta una “mitsvát l - precepto por comisión- el profeta jamás se hubiera
opuesto a su cumplimiento.
Los comentaristas partidarios de considerar la designación del rey como “mitsvát
haséh” sugieren que la intención del pueblo en su pedido a Shemuel no habría
sido el cumplimiento de la Toráh sino la voluntad de asimilarse alas naciones
circundantes queriendo ser gobernados por un rey “no de acuerdo a las leyes de
la Toráh, si no más bien “quejol hagoím”, de acuerdo a leyes paganas de la
época”.
Versículo 15: “...NO PODRÁS PONER SOBRE TI HOMBRE EXTRANJERO
QUE NO ES TU HER MANO”.
La Mishnáh Sotá VII 8, relata que el rey Agrippa, descendiente de Herodes, el
Edomita, leyendo en cierta ocasión la Toráh en presencia de los sabios, .l llegar a
este versículo le brotaron lágrimas de los ojos. Los sabios de Israel presentes lo
tranquilizaron diciendo: “…Agrippa, tú eres nuestro hermano, tú eres nuestro her
mano”. Se lo había considerado hermano por ser su madre judía. Más tarde los
Emoraítas -sabios intérpretes del Talmud- criticaron esta actitud de los sabios
contemporáneos del rey, ya que, segun el Talmud tanto la madre como el padre
del rey deben ser judíos (T.B. Sotá 41 B).
De acuerdo al Midrash Sifrí, quien ocupe el trono de Israel tiene que ser residente
permanente de la Tierra de Israel, inhibiendo para el cargo a cualquier judío de la
diáspora (citado por Toráh Temimáh).
Versículo 16: ”...NO HABRA DE INCREMENTAR PARA EL CABALLOS,
PARA QUE NO HAGA VOLVER AL PUEBLO A EGIPTO...”
Solamente podrá poseer los caballos necesarios para su carroza y sus jinetes.
Estos anima les, ala sazón considerados elementos bélicos de primera línea,
procedían principalmente de Egipto (véase 1 Reyes 10:29). En tres oportunidades
la Toráh nos previene no retornar a Egipto: Exodo 14:13, Deuteronomio 28:68 y
Deuteronomio 17:16 (basado en el Talmud Ierushalmi Tratado Succáh Cap.5
Halajáh 5).
Algunos sabios de Israel opinan que la prohibición de residir en Egipto se refería
sólo a aquellos judíos “que abandonaban la Tierra de Israel para ir a establecerse
en Egipto” (citado por Rabbí Elihezer de Metz en el libro Sefer Mitsvot Gadol,
número 2:27).
Versículo 17: “Y TAMPOCO SE INCREMENTARA MUJERES PARA
QUE NO SE DESVIE SU CORAZON...”
Leemos en 1 Reyes 11:4: “Y ocurrió que en el tiempo de la vejez del rey
Shelomóh, sus mujeres le hicieron desviar su corazón.., y su corazón no
permaneció íntegro con Adonai su D’s., como lo fuera el corazón de David su
padre”.
Versiculo 17: “...Y NI PLATA NI ORO DE BERA INCREMENTAR...”
“Para no castigar al pueblo con impuestos excesivos” (Ibn Hezra).
Efectivamente, después de la muerte del rey Shelomóh una rebelión contra sus
pesadas cargas impositivas culminó en una escisión del reino (véase 1 Reyes
12:18,19).
Versículo 18: “… ESCRIBIRSE LA REPETICION DE LA TORAH, ESTA...”
Según el Talmud (T.B. Sanhedrín 21B) el rey escribía en su nombre dos rollos de
la Toráh. Uno “salía y entraba permanentemente con él” y otro estaba depositado
en la cámara de sus tesoros. A pesar de que su antecesor, su padre, había sido rey
y él también había escrito una Toráh a su nombre, el nuevo rey no debía
vanagloriarse de la Toráh de sus padres, y tenía que escribir la suya propia”
(Ibidem Ibidem).
Versículo 18: “...LA REPETICION DE LA TORA"
Según el Talmud (T.B. Sanhedrin 22:A), las palabras “Mishnéh Toráh” insinúan
la posibilidad de “cambio”“leshannot”, ya que en la época de Hezrá el escriba,
dirigente espiritual de Israel surgido en Babilonia que condujo la reconstrucción
material y espiritual del pueblo, se produjo el cambio de la escritura de la Toráh.
Para su texto se empleó la escritura cuneiforme o “ashurit”, que perdura hasta
hoy, manteniendo el idioma hebreo original, tal como surgió por Mandato Divino
transmitido palabra por palabra desde Moshéh Rabbenu, ininterrumpidamente
hasta Hezrá el escriba.
Según el autor de Toráh Teiniméh, el propósito de Hezrá habría sido alejar a los
Cutim (Samaritanos) que intentaban falsificar el texto de la Toráh. Tras el
cambio introducido por Hezrá, la Toráh de los Samaritanos, con escritura he
brea, ya perimida, e idioma arameo, hoy en de suso, quedó diferenciada de
nuestro texto de la Toráh.
El cambio de Hezrá afecté solamente a la escritura, no modificando un ápice de
nuestra Sagrada Toráh tal como nos fuera revelada en el Monte Sinai
Versículo 19: “Y ELLA...”.
La Toráh.
Versículo 20: “PARA QUE NO SE ENALTEZCA SU CORAZON...”
“Si estuviere libre del cumplimiento de las mitsvot” (Ibn Hezra).
Sólo la observancia de la Toráh, que abarca todas las áreas de la vida, podrá
disciplinar también al rey de Israel.
Versículo 20: “...PARA QUE PROLONGUE DIAS...”
“Como la responsabilidad y el agobio de los cargos públicos acortan la vida del
gobernante, éste necesita una fuente de vida. Por esta razón se dice “Viva el rey!”
cuando se pone en funciones al nuevo monarca” (véase 1 Reyes 1:25; basa do en
Hizzekuni).
DEUTERONOMIO 18
CAPÍTULO 18.
Versículo 1: “HABRA PARA LOS COHANIM, LOS LEVIIM...”
“Después de enunciar las normas que rigen la realeza, la Toráh se referirá a las
que establecen las actividades de los Cohanim, maestros del pueblo” (Ibn Hezra).
Las prerrogativas de los Cohanim ya habían sido enunciadas, en particular, en
Números 18. Nahmanides observa, sin embargo, que las ofrendas del pueblo para
los Cohanim enunciadas en el versículo 3 de nuestro capítulo, aparecen como
“mitsváh mehuddeshet” –precepto innovado-.
Versículo 1: “... Y SU OFRENDA...”
La ofrenda de primicias y diezmos de los productos de la Tierra de Israel,
llamada la “Heredad de D’s.”.
Versículo 2: “...COMO EL SE LO HA HABLADO”
Referencia a Números 18:20.
Versículo 3: “Y ESTA HABRA DE SER LA NORMA...”
Maimónides explica que ‘las primicias, en general, han sido consagradas a Ds.
para arraigar en nosotros la generosidad y desalentar las apetencias exageradas”.
Cada una de las partes especificadas de los animales sacrificados que recibía el
Cohen constituye un elemento principal del cuerpo del animal (Guía de los
Perplejos III 39).
Versículo 4: ‘ PRIMICIAS DE TU CE REAL...”
Los sabios del Talmud las llaman “terumáh” -ofrendas-. Si bien la Toráh no
estable ce su cantidad exacta, los sabios del Talmud distinguen tres categorías:
a)el que donaba de muy buen grado separaba uno sobre cuarenta del producto
cosechado; b)el lo hacía de mal grado, ofrecía uno sobre sesenta; c)el término
medio ofrendaba uno sobre cincuenta(basado en Rashi).
Versículo 6: “TEMPERO SI VINIERE EL LEVI...”
En realidad, se refiere al Cohen que, aun no estando de turno, deseaba igualmente
prestar servicio en el Santuario (Rashbám).
Versículo 8:”... VENTAS PATRIMONIALES”.
Aunque un Cohen hubiere vendido alguna herencia de sus padres, los demás no
podían inhibirlo de sus derechos argumentando: ‘Ya no comas de estas ofrendas
de sacrificios (por poseer otros medios económicos)’ (basado en Ibn Hezra).
Las ofrendas a los Cohanim no constituían, “tsedakáh” - ayuda filantrópica-, sino
“mishpat”, el derecho por su dedicación al Santuario.
Versículo 9: “...TU VAS A VENIR A LA TIE RRA...”
Así como en los versículos anteriores se enunció la obediencia debida a nuestros
gobernantes, los versículos 9 - 11 nos prevendrán acerca de aquello a quienes no
deberemos prestar atención (basado en Hizzekuni).
Versículo 10: “...EL QUE HACE PASAR A SU HIJO O A SU HIJA...”
La perversa costumbre del culto al ídolo Molej (molok) queda prohibida por la
Toráh. ‘...ya que también a sus hijos y a sus hijas ellos inmolan en el fuego para
sus dioses” (Deuteronomio 12:31). “Y de tu descendencia no ofreceréis para
hacer pasar al M6lej: y no profanarás el nombre de tu D’s., Yo Soy Adonai”
(Levítico 18:21). Para los exégetas de la Toráh no está claro si
este aberrante culto consistía en inmolar al hijo al fuego, o hacerlo solamente
pasar a través de él, preservando su vida. Maimónides, en Mishnéh Toráh,
comenta: “ se celebraba este culto? Se encendía un gran fuego, y el adorador
tomaba parte de su descendencia y se la otorgaba a los sacerdotes paganos que
adoraban el fuego. Aquéllos devolvían el hijo a manos de su padre, para que éste
lo hiciera pasar por allí, con la aprobación de los sacerdotes.
En este culto, el padre lo hacía atravesar la hoguera de un lado al otro, pero no lo
inmolaba al molej como solían hacerlo para otros ídolos, ya que este culto
consistía sólo en hacer pasar a los hijos por el fuego” (Sefer Hamaddáh, Hiljót
Havodat Cojabím, Cap.6 halajáh 3).
Versículos 10 y 11.
Era deber del estado velar, por medio de sus representantes, para que no se
produjeran en el país los hechos aberrantes enumerados a continuación. La mayor
parte de estos casos figura en el libro Levítico, en 18:21; 19:26 y 31; 20:2-7; 27.
Además véase Exodo 22:17.
El denominador común de estas aberraciones reside en el intento del ser humano
de develar su futuro, impulsado por sus temores e inseguridades.
Versículo 12.
La Toráh las considera abominaciones de primer grado, ya que un creyente en
D’s. en sus cabales no puede sujetar sus pasos o decisiones a las sugerencias de
un agorero.
El monoteísmo afirma justamente que nada existe fuera de El. Como reza el
versículo en Deuteronomio 32:39: “Ved ahora que Yo, Yo Soy, y no hay dioses
conMigo; Yo hago morir y hago vivir; Yo golpeo y Yo sano, y no hay quien libre
de Mi Poder”.
“La Toráh pide a su adepto: ‘Integro habrás de ser con Adonai, tu D’s.’
(versículo 13). No se te ocurra pensar que se puede compartir la veneración a
D’s. con la veneración a otros temores... porque en ese caso carecerías de
veneración a D’s. Habrás de ser cual continente colmado, completo y pleno de
una sola cosa. Que haya plenitud ante D’s. en todas tus acciones yen todos tus
pensamientos, como lo expresó el rey Shelomóh con su sabiduría: “...En todos
tus caminos habrás de conocerLo...’ (Proverbios 3:6)” (basa do en Hizzekuni).
Versículo 14: "PUES LAS GENTES ESTAS...”
“Estas naciones que tú vas a desterrar se dedican al ocultismo y obedecen a los
agoreros, porque el Santo, Bendito El, no habló con ellos y no hace posar Su
Divinidad entre ellos” (Hizzekuni).
Este comentario constituye una definición puntual del paganismo. Se trata de
colmar la va cuidad que supone la carencia de fe en D’s. con valores falsos en los
que los paganos creen “compulsivamente”. No así el pueblo de Israel, que ha
recibido el don de la profecía. En primer lugar, la Revelación de D’s. en Sinai y
luego la profecía de Moshéh y de los profetas hasta llegar a Malají, que vivió
aproximadamente en el año 450
a.e.c.
Versículo 15: “PROFETA... IGUAL QUE YO...”
“Que te ordenó el cumplimiento de las mitsvot de la Toráh, y no como el falso
profeta que te encamina al servicio del paganismo...” (Rashbám).
Versículo 15: “... DE ENTRE TUS HER MANOS..:’
El Midrash Sifrí interpreta que el profeta que surja del pueblo de Israel sólo
podrá serlo en la Tierra de Israel, no en la diáspora.
Cabe notar que el profeta Iehezkel vivió en Babilonia -diáspora- pero su
iniciación y parte de su vida profética transcurrieron en la Tierra de Israel.
Versículo 16: “COMO TODO LO QUE HABIAS PEDIDO...”
Referencia a Exodo 20:16, ampliada en Deuteromio 5:20 y ss.
“dibré Toráh haniím bimkom vehashirim be makom al -la Toráh es escueta en
algunos lugares y explícita en otros-. Véase Exodo 20:16 y Deuteronomio 5:20 y
sg., en donde se origina la profecía de Israel, siendo Moshéh el primero de los
profetas. Moshéh será el intermediario - solicitado por el pueblo- entre D’s. y el
pueblo de Israel. Los versículos 15 y 18 aseguran que, después de Moshéh, la
profecía continuará.
La profecía de Israel surge para mantener estrictamente la Toráh, no para
innovarla. ...Profeta les haré surgir de entre sus hermanos como tú. ..“.De ahí
infieren los sabios de Israel que todo profeta que viene a innovar no es tal y por
lo tanto debe ser rechazado. Malají, último profeta del Tanaj, dice literalmente:
“Recordadla Toráh de Moshéh, Mi servidor, lo que prescribí en Horeb para todo
Israel leyes y mandamientos” (Malají 3:22).
Versículo 19: “Y SERA QUE EL HOMBRE...” Versículo 20:’ EL PROFETA
QUE
SE ARROGARE...”
“El versículo 19 se refiere a aquél que no obedece la Palabra de Adonai que le
fue entregada al profeta: ‘...que no escucha Mis palabras...” (S.R. Hirsh).
Según el Talmud T.B. Sanhedrin 89A, esto hace alusión a tres casos: a) el profeta
que “re tiene su profecía y no la quiere transmitir”; b) el que hace caso omiso de
la profecía porque piensa que son “palabras superfluas’; c) el profeta que
transgrede sus propias palabras.
En los tres casos los transgresores son pasibles de “mitá bidé shamaim” .la
Justicia Divina truncará su existencia-. “Yo lo demandaré a él” ([Link]).
Versículo 20; “...LO QUE YO NO LE ORDENE HABLAR...”
“Pero se lo ordené a su compañero profeta”
(Rashi).
En Irmiahu 23:30 y ss., aparecen las desviaciones y perversidades cometidas por
los profetas de la falsedad contemporáneos suyos. D’s. los llama: “los que roban
Mis Palabras”.
Versículo 20: “... LO QUE HABLARE EN NOMBRE DE DIOSES OTROS...
“Aunque hubieran coincidido sus palabras con la Halajáh, prohibiendo lo que
ésta prohibe y permitiendo lo que permite, este profeta será ajusticiado por una
corte terrena’ (Rashi).
Tres casos pasibles de la pena máxima están bajo jurisdicción de las cortes
terrenas: a) el que profetiza lo que no ha oído; b) el que roba las palabras de otro
profeta y se las adjudica como propias; c) el que profetiza en nombre de la
idolatría (Rashi).
Versículo 22: “QUE HABLARE EL PROFETA...”
Ibn Hezra nos remite a Irmiahu 28:9, donde en una controversia entre Irmiahu,
profeta de la Verdad, y Hananiáh, falso profeta, el primero ofrece una definición
sublime para distinguir al profeta autentico del otro: “El profeta que profetice la
paz, cuando se cumpla su palabra, será sabido que es el profeta enviado por
Adonai en verdad”
Deducimos que es imposible concebir la profecía que vaticina guerra y
destrucción. Igual mente nos es imposible concebir religiones que, amparadas por
la fuerza de sus armas, traten de imponer su fe por compulsión o presiones de
toda índole.
DEUTERONOMIO 19
CAPÍTULO 19.
DEUTERONOMIO 20
CAPÍTULO 20.
CAPÍTULO 20
Versículo 1: “CUANDO SALIERES A LA GUERRA...”
En el versículo anterior se recomendaba no tener piedad con los delincuentes. Sin
embargo en este pasaje, la Toráh enunciará leyes de comportamiento humanitario
en confrontaciones bélicas.
Ieshahiahu en el capítulo 2 de su libro ha profetizado la abolición de la guerra y
su extirpación del seno de la humanidad. Sin embargo la humanidad no está aún
en condiciones de responder a ese llamado.
Mientras tanto, sin perder la esperanza de que esta profecía se cumplirá y las
espadas se tornarán en arados”, habrá que enfrentar a nuestros adversarios para
no dejar la tierra en “manos del malvado”.
Nuestro pasaje, establece varias excenciones a la obligación militar, que no rigen
en caso de guerra defensiva; para ésta hay que movilizar todos los recursos
humanos (T.B. Sotá 44B).
Versículo 2:”... SE ACERCARÁ EL COHEN...”
“meshúah milhamáh” -designado y ungido- especialmente designado para esta
contingencia bélica.
Versículo 3: “...NO DESMAYE VUESTRO CORAZON...”
No temáis: “en la intimidad de vuestro ser antes de la batalla”.
No os aturdáis: “para huir”.
No os quebrantéis: “de hecho, en el fragor de la batalla” (Ibn Hezra. Iahel Or)
Versículo 4: “...EL QUE VA CON VOSOTROS...”
Referencia al Arca de la Toráh, la cual, transportada por los Leviím, salía
también a los campos de batalla (basado en Rashi).
Versículo 5: “Y HABLABAN LOS OFICIALES AL PUEBLO...”
Entre los versículos 5 y 7, se mencionan tres categorías de soldados que,
cargados de nostalgias y deseos, podrían perder sus vidas sin haber gozado ni
usufructuado su labor. La Toráh, demostrando gran consideración por los anhelos
del ser humano, los desafecta de la obligación militar; no serán enviados al frente
sino afecta dos a servicios de retaguardia como intendencia, aprovisionamiento,
etc.
Algunos sabios de Israel deducen de aquí un cierto orden de prioridades en la
vida del hombre: a)la vivienda no inaugurada; b)la vid no usufructuada; c)la
mujer no desposada.
Versículo 8: “ ES EL HOMBRE QUE TEME Y CUYO CORAZON
DESMAYA? QUE VAYA Y QUE REGRESE A SU CASA...
Según Ibn Hezra, todo soldado abriga dos te mores: a)matar a otro y b)resistir las
eventuales lesiones o agresiones. En opinión de Rabbí Hakibá este versículo se
refiere literalmente a aquel soldado que no puede estar en el frente de batalla ni
ver una espada desenvainada (T.B. Sotá 44A).
El Midrash Sifrí cita la interpretación de Rabbí Iosí Ha-Galilí, quien observa que
los te mores comunes provocados por la idea de la gue rra ya han sido aludidos
en el versículo 3. El ver sículo 8, en cambio, aludiría a los espirituales cuyo solo
recuerdo en situaciones límite disminuye la resistencia psico-fisica.
Según Rabbí Iosí Ha-Galilí, la Toráh habría decretado las demás excepciones
sólo para dar cobertura a este tipo de “temeroso espiritual”, para no ponerlo en
evidencia ante sus compañeros “ya que quien lo viere retirándose del frente de
batalla, podría pensar que tal vez hubiere edificado una casa.. o plantado una
vid.., o des posado una mujer...” (basado en Rashi). Según esta interpretación el
respeto al ser humano, aún en sus debilidades, es superior a determina dos
deberes sociales. El judaísmo no quiere culpables “por transgresiones”, sino
“responsables” de sus acciones ante D’s. y ante los hombres.
Versículo 10: “...PARA COMBATIR CONTRA ELLA…”
Estas normas tenían vigencia en la “milhemet ha-reshut” -guerra optativa y no
defensiva-. La distinción deberá tener consecuencias directas sobre los
participantes. Primero hay que intentar caminos de paz siendo la guerra el último
recurso. Si la oferta de paz fuera rechazada, se procederá a la guerra “pero no
para sumir a la ciudad en hambre o sed, ni t-— poco para matar a sus habitantes
por medio enfermedades contagiosas”. (Sifrí).
Este comentario de Sifrí mantiene una actualidad sorprendente; hoy en día
algunas naciones “civilizadas” no reconocen de hecho regulaciones
internacionales al respecto.
Versículo 18: Rashi comenta en nombre del Talmud, T.B. Sotá 35B, que aun los
miembros de cualquiera de esos siete pueblos cuya destrucción pide la Toráh,
serán aceptados si abandonan su paganismo y retornan hacia el monoteísmo.
Versículo 19: “... NO HABRAS DE DAÑAR SU ARBOL...”
Los hombres, en el irracional estado de guerra, destruyen todo, aún el medio
ambiente natural que es su fuente de vida.
La Toráh prohibirá talar árboles frutales para construir torres de sitio u otros
elementos bélicos. La vida del hombre depende en gran medida del árbol del
campo, su fruto, su sombra y sus efectos ecológicos.
El futuro de la humanidad puede estar comprometido si se sigue talando bosques
y selvas como en esta parte de nuestro siglo. La Toráh sigue manteniendo una
palpitante vigencia.
DEUTERONOMIO 21
CAPÍTULO 21.
Versículo 1: “CUANDO SE RALLARE CADÁVER...”
En los versículos anteriores la Toráh nos habló de la guerra y la consiguiente
destrucción. Después de las guerras, aparece para los intervinientes un riesgo
muy alto: llegar a perder. aunque sea por un breve lapso- la idea de la santidad de
la vida del individuo. Es horrendo el truncar alevosamente la vida de tan sólo un
ser humano.
Este pasaje responsabiliza a los jueces en los casos de asesinatos no aclarados. La
vida es el bien supremo y los jueces son sus custodios.
“El sentido literal de estos versículos es que la Toráh se está valiendo de medios
para descubrir al asesino” (Rabbenu Bel Ben Asher). Maimónides en su Guía de
los Perplejos, par te 111, Cap. 40, había expresado con anterioridad esta idea:
“Pues la mayoría de las veces el asesino procede de ciudades cercanas al cadáver,
y al salir los ancianos de dicha ciudad y proceder como dice la Toráh “Las
personas hablarán de esto, y tal vez el caso pueda ser aclara do...”
Versículo 4: “...QUE NO SE HA CULTIVADO EN SU ADYACENCIA...”
Si bien los verbos “cultivar” y “sembrar” aparecen en tiempo futuro (como
sostiene Maimónides), pueden ser entendidos también en tiempo pasado. Esto ha
sido motivo de debate en el Talmud T.B. Sotá 46B. Nuestra traducción se basa en
Rashi.
El Talmud concluye que ese terreno ya no se cultivará ni se sembrará más,
seguramente para que quede como recuerdo del asesinato no aclarado.
Versículo 4:”...Y DESNUCARAN ALLI A LA BECERRA”.
Rashi, citando fuentes anteriores que explican el simbolismo de este pasaje, dice:
“Dijo el Santo, Bendito El, que venga la becerra -de un año- que no ha dado
frutos y que sea desnucada en un lugar que no produce frutos, para expiar por el
asesinato de esta persona a quien no se le permitió producir frutos”. La Toráh
querrá impactar a los presentes, haciéndoles tomar con ciencia del alcance de la
muerte violenta.
Versículo 5: “...HIJOS DE LEVI...”
Según Ibn Hezra, se trata de los descendientes de la tribu de Lev dedicados al
servicio de D’s. en Su Santuario, y no como en otras oportunidades en que la
Toráh emplea el término Cohen como sacerdotes, como en Génesis 47:22 yl
Reyes 13:2.
Confróntese con II Samuel 8:18: los hijos de David eran Cohanim”, en el que el
término no puede indicar pertenencia étnica, ya que David formaba parte de la
tribu de Iehudáh. Tanto allí como en II Samuel 20:26 y en el libro de Job 12:19,
significa “jerarca”
Versículo 7: “...NUESTRAS MANOS NO HAN DERRAMADO..”
La Mishnáh, Tratado Sotá IX:3 se pregunta:
“ podríamos imaginar que los ancianos de la Corte fueran asesinos?”. Lo que
significa que ni siquiera son responsables indirectos de esta tragedia. “No es que
lo hayamos visto y lo hayamos dejado partir sin alimentos y sin custodia”.
Quiere decir que los dirigentes del pueblo deben prevenir aun los crímenes
derivados de la injusticia social. Versículo 8: “ABSUELVE A TU PUEBLO
ISRAEL..:’
“Porque se han equivocado y no mejoraron la seguridad de los caminos
peligrosos” (Ibn Hezra).
Versículo 9: “...YA QUE HABRAS DE HACER LO RECTO...”
“Si vas a hacer lo recto y cumplir con los preceptos, entonces podrás extirpar el
derrama miento de sangre, que es lo recto ante Adonai” (basado en Hizzekuni y
Rashbám).
DEUTERONOMIO 22
CAPÍTULO 22.
Versículo 1: “...EXTRAVL4IOS...DEVOLVER LOS HABRAS DE
DEVOLVER A TU HERMANO”.
La ley incluída en la “hashabát abedáh” -la obligación de restituir al prójimo su
propiedad extraviada- aparece por primera vez en Exodo 23:4.
Aquí se menciona la propiedad de ‘tu hermano”, mientras que en Exodo se trata
de la de “tu enemigo”. Por eso entendemos que la Toráh en Exodo está hablando
en especial a nuestros malos impulsos, para que no interpretemos que la ley
regula solamente las relaciones entre amigos.
Creo conveniente citar a Maimónides, que dice: “Este ‘enemigo al que se refiere
la Toráh, es un judío y no un gentil, lo cual parece contradictorio, ¡ya que la
Toráh prohíbe odiar a tu her mano! Se trataría de un judío que no observa 1a
Toráh, sin que por eso haya que discriminan ya que el Creador quiere a cada
judío, piadoso o impío, siempre y cuando pertenezca al pueblo
Israel e invoque a D’s.”. “Ya que D’s. no desea que el impío muera, sino que
cambie su senda para que viva (Ieliezkel 33:11)”. (Extractado de Mishnéh Toráh,
Hiljot Rotseah Cap. 13, Halajáh 14)..
Nahmánides resalta que la obligación de devolver a su dueño los animales
extraviados implica de nuestra parte “trabajo y esfuerzo”.
Los sabios del Midrash interpretan intensivamente esta mitsváh de la devolución,
lo que conduce a su aplicación con todo rigor. Nos dirán que debe ser cumplida
reiteradamente, todas las veces que sea necesario. El Midrash interpreta que el
versículo 2 exige interrogar a nuestro prójimo cuando viene a reclamar su
propiedad para asegurarnos que es el dueño real. Para ello tendrá que presentar
pruebas contundentes e irrefutables (T.B. Babá Metsiháh 28B).
Interpretando las palabras “y se lo habrás de devolver”, el Talmud entiende que
no hay que devolver deudas a nuestro prójimo, entendiendo por tales los gastos
de comida ocasionados por el animal custodiado. Estos gastos no deben exceder
el valor del animal. Por ello dictamina que “cualquier animal encontrado y
custodiado, si trabaja y come, sus gastos se considerarán compensados por el
trabajo que efectúe para su custodio. Si solamente come y no trabaja, se deberá
venderlo, custodiando el importe de la venta para devolverlo oportunamente. A
eso se llama “devolución de lo perdido” (T.B. Babá Metsiháh 28B).
Por último Rabbenu Behayé recuerda que esta mitsvah y las que siguen, son
consecuencia directa de la mitsváh central que nos pide amor al prójimo, ya que
este amor implica velar por su bienestar, incluyendo la integridad de sus bienes
materiales.
Versículo 4: “...LEVANTAR HABRÁS DE LEVANTAR CON EL”.
‘Hay que ayudarlo a levantar la carga que se ha caído, y colocarla otra vez sobre
el animal’ (Rashi).
En Exodo 23:5 leemos: “Cuando vieres al asno que es de tu enemigo, que yace
bajo su carga, no te abstengas de ayudarlo, ayudar habrás de ayudar junto a él”.
Rashi entiende que hay que ayudar a descargar la sobrecarga que está sobre el
animal.
De acuerdo con el Talmud, dos razones motivan esta mitsváh: la prohibición de
tsahar bahalé haím”- causar sufrimiento al animal- y, “lajuf et itsró haráh” -la
represión de nuestros malos instintos con respecto al enemigo-. La mitsváh de
evitar el sufrimiento animal prohíbe matar animales sin ninguna utilidad. Sólo es
permitido sacrificar animales para la alimentación de las personas. Está prohibido
matar animales con crueldad o por placer (Guía de los Perplejos III: 17).
Esta ley no se aplica ala vivisección con fines terapéuticos (Shultián Haruj
Sección Even Hahezer, párrafo 5 inciso 14).
Versículo 5: “NO DEBERÁ HABER ATUENDO DE HOMBRE SOBRE
MUJER...”
“De manera que se mezcle con los hombres, simulando ser uno de ellos, siendo la
verdadera razón la promiscuidad sexual” (Basado en Rashi).
Versículo 5: “...NI DEBERÁ VESTIR EL HOMBRE PRENDA DE MUJER...”
“Para evitar que pueda confundirse entre las mujeres” (Rashi).
Versículo 5: “...YA QUE ABOMINACION...”
“La Toráh prohibe al hombre y a la mujer trastocar su vestimenta solamente
cuando este cambio conduce ahechos abominables” (Rashi).
Según Ibn Hezra, la inserción de esta ley en este contexto bélico, se debería a que
creada para ser fuente de vida y descendencia, la mujer no debe “vestir atuendo
de hombre para salir a la guerra.
Los sabios del Talmud han ampliado los alcances de esta prohibición, legislando
que el hombre no debe recurrir a medios de estética y embellecimiento inherentes
ala condición femenina. Nuestro versículo intenta evitar aquellas desviaciones
que pudieran atentar contra la condición y rol naturales de cada uno de los sexos
(véase el Talmud Ierushalmi Tratado Shabbat 6A).
Versículo 6: “...NO RABIZAS DE TOMAR LA MADRE JUNTO CON LAS
CRIAS”.
Según Rashbám esta mitsváh se relaciona con la que nos prohíbe ‘cocer el
cabrito en la leche de su madre” (Exodo 23:19) y la que prohíbe sacrificar a un
animal junto con su cría (Levítico 22:28), condenando la crueldad y la voracidad
que representa el inmolar madres e hijos y luego cocerlos y comerlos juntos
(basado Rashbám).
Véase nuestros amplios comentarios en Levítico 22:27-33.
Por su parte, el comentarista Ibn Caspi, su libro Mishnéh Quésef, señala que la
Torah enuncia mitsvot que nos conducen al cuidado y mantenimiento de los
cuatro reinos del universo: el mineral, el vegetal, el animal y el par te (ser
humano), promoviendo la armonía e el hombre y su medio ambiente. El ser
humano debe ser consciente de su inserción en el mi universo de los vegetales,
los animales y la piedra inerte. Si empezamos por sentir compromiso por los
demás reinos, llegaremos a la finalidad última de la Toráh, que es tener
compasión la “buena persona”. Todo el mundo fue creado para ordenamos este
precepto.
Esta mitsváh afecta solamente alas aves pi. ras que componen nuestra
alimentación; las impuras no tienen por qué ser cazadas o sacrificadas.
Versículo 8: “CUANDO EDIFIQUES UN CASA NUEVA...”
El autor de Minháh Beluláh explica que - ta mitsváh no se refiere solamente al
constructor, sino que es extensiva a quien adquiera, herede o reciba una casa
como regalo.
Versículo 8: “... Y NO PONDRAS CAUSAL DE SANGRE...”
Cualquier cosa que pueda dañar, como por ejemplo un perro malo o una escalera
deficiente (T.B. Ketubbot 41B).
El sentido de esta mitsváh es que el propietario de la casa que ofrece
hospitalidad, debe ser consciente de “aquellos daños provocados por casuales
domésticos”.
Versícu1o “NO HABRÁS DE SEMBRAR TU VIÑEDO CON MEZCLA DE
SEMILLAS.”
En Levítico 19:19 leemos: “Mis leyes habréis e observar. Tus animales no
cruzarás en yuntas de distintas especies, tu campo no habrás de sembrar con
mezcla de semillas y ropa de fibra mezcla de -shahatnez- no portarás sobre tu
cuerpo. En este versículo la prohibición no afecta al viñedo, sino solamente al
campo. Por eso Deuteronomio 22:9 lo incluye especialmente Además e nuestro
versículo resulta que el producto de tu viñedo, donde se hubiere infringido la ley
de “kilaim”, quedará prohibido para ser usado para toda forma de
aprovechamiento; a diferencia del campo donde hubiere infracción de la ley de
“kilaim” -mezcla de semillas-.
Versículo 10: “NO DEBERÁS ARAR CON BUEY Y CON ASNO JUNTOS’.
“Ya que la fuerza del asno no es similar a la fuerza del buey” (Ibn Hezra).
Hizzekuni explica que ya que el buey es rumiante y está comiendo
permanentemente, mientras el asno no lo es, resultaría que uno estaría comiendo
y el otro ayunando, incurriendo su dueño en “tsahar bahalé l3aím”, sufrimiento
de animales, que la Toráh considera crueldad.
Los sabios del Talmud amplían esta ley a cualquier otra yunta de animales de
características diferentes (T.B. Babá Kammáh 54B).
Versículo 11:”NO HABRAS DE VESTIR SHAHATNEZ QUE ES LANA Y LI.
NO JUNTOS”.
Véase nuestro comentario respecto a las posibles razones de esta ley en Levítico
19:19, en nuestra edición pág. 165.
Versículo 12: “FIMBRIAS TRENZADAS TE HABRAS DE HACER SOBRE
LOS CUATRO RINCONES DE TU ROPA..:’
Referencia a la mitsváh de “tsitsit” enunciada en Números 35:37- 41. Véase
nuestros comentarios en nuestra edición pág. 126.
Rashi explica que la sucesión de las mitsvot de “shahatnez” (prohibición de usar
ropaje de lana y lino entretejidos) y “tsitsit”, indica que se puede colocar fimbrias
en un “talet”, aunque para ello deban mezclarse lana y lino.
Versículo 13: “CUANDO DESPOSARE UN HOMBRE A UNA MUJER...”
Las leyes casuísticas comprendidas entre los versículos l3 y 29 denotan la
importancia que la Toráh concede a los derechos morales de la mujer y al aspecto
determinante de la consagración matrimonial.
De acuerdo a la Toráh… escrita y oral-, el hombre y la mujer que deciden unir
sus vidas lo harán solamente mediante actos formales, definidos y públicos, que
conformarán una valla protectora para los sentimientos íntimos de amor que
anidan en sus corazones.
Los actos formales que sellan la unión conyugal, deben tener una amplia
resonancia social.
De acuerdo a la Toráh, esta unión (hoy llamada “kiddushín”) se celebraba en dos
etapas: a) “erusin”, una suerte de esponsales, y b) “suim”, la etapa de la
consumación plena del matrimonio.
A veces sucedía que la primera etapa te lugar cuando la joven aún no había
alcanzado pubertad plena. En ese caso su padre recibía kiddushin -compromiso
nupcial consagratorio- por ella. La joven, al alcanzar la pubertad plena podía
ratificar o rectificar libremente la decisión de su padre. Si la rectificaba,
amparándose en la ley de “miunin”, se convertía “memaenet”, quiere decir que
revocaba decisión paterna.
De no ser así, la joven, que seguía viviendo el hogar paterno durante un período
de transición de seis meses, ya era considerada esposa legal del hombre que había
dado los kiddushim con la consiguiente exigencia de lealtad plena lisa y llana. De
ser falseada esa lealtad, los transgresores soportarían el peso de la ley
correspondiente.
La Toráh entiende que la virginidad es condición natural de esta relación. Por
ello legisla con nitidez acerca de las posibles ofensas, calumnias y
tergiversaciones que pudiesen aparecer.
Estos versículos han sido desarrollados principalmente en los tratados talmúdicos
Ketubbot y Kiddushín.
La figura legal del transgresor de las leyes que aparecen entre los versículos 13y
19, lleva el nombre de “motsí shem rah -difamador-.
Versículo 17: “... Y EXTENDERAN LA PRENDA...”
Metáfora que indica que tendrán que presentarse testigos de ambas partes, hasta
aclarar el y quedar todo ‘claro cual prenda inmacu1ada” (T.B. Ketubbot
46A). Versículo 19:“...NO PODRA DIVORCIAR. LA DURANTE TODOS SUS
DIAS”.
“En el caso tratado en este pasaje de la Toráh, el esposo se ha comportado en
forma vergonzosa respecto a su esposa, para forzar la anulación del matrimonio.
La Toráh, entonces, le niega este derecho por siempre jamás. En la medida que
de él dependa, esta mujer será su esposa para siempre. El no podrá deshacer el
vínculo matrimonial sin el acuerdo previo de ella” ([Link]).
Versículo 19: “...NO PODRA DIVORCIAR. LA DURANTE TODOS SUS
DIAS’.
“En el caso tratado en este pasaje de la Toráh, el esposo se ha comportado en
forma vergonzosa respecto a su esposa, para forzar la anulación del matrimonio.
La Toráh, entonces, le niega este derecho por siempre jamás. En la medida que
de él dependa, esta mujer será su esposa para siempre. El no podrá deshacer el
vínculo matrimonial sin el acuerdo previo de ella” ([Link]).
Versículo 23: “...Y LA HALLARE UN HOMBRE EN LA CIUDAD...”
Versículo 25: “EMPERO SI EN EL CAMPO HALLARE...”
Entre los versículos 23 y 27, la Toráh analiza los casos de violación o seducción
de jóvenes desposadas.
Maimónides legisla considerando “seducción el caso en que la joven se aviene a
la relación, y “coacción” cuando la relación es forzada. Agrega que cuando el
hecho ocurre en un “campo”, lejos de un centro urbano, existe presunción de
coacción del hombre sobre la mujer, a menos que hubiere testimonio fehaciente
en contra. Mientras que si el hecho ocurriere en un centro urbano, existe la
presunción de seducción mutua, a menos que surja un testimonio fehaciente en
contra, como por ejemplo de que el hombre estuviere armado y amenazare a la
mujer (Mishnéh Toráh Hiljot Naharáh Betuláh Cap.I halajot ly’2).
DEUTERONOMIO 23
CAPÍTULO 23.
Versículo 1: “NO TOMARÁ EL HOMBRE A LA MUJER DE SU PADRE...”
No puede existir vínculo nupcial entre un hombre y la que fue mujer de su padre.
Esta ley tiene vigencia aún después del fallecimiento del padre (Rashi).
Véase en Levítico 18, las leyes de relaciones entre consanguíneos y otros
familiares.
Versículo 2: “NO PODRÁ FORMAR PARTE DE LA CONGREGACIÓN DE
ADONAI”.
Desde este versículo y hasta el 9, la Toráh enumerará aquellos hombres
considerados ineptos física o legalmente para ingresar a la congregación de
Adonai, es decir, para contraer nupcias lícitamente con fines de la continuidad de
la especie, dentro de un marco de moralidad y satisfacción conyugal de ambos
contrayentes.
En primer lugar menciona a aquellos que, por ineptitud física determinante, no
pueden responder a los requisitos de una unión conyugal. Esta podría ser la causa
de que la esposa incurriera en relaciones extra matrimoniales. En Levítico 19:29
leemos: “No profanes a tu hija prostituyéndola...’, donde los sabios del Talmud
ven una alusión a aquel padre que elige un esposo inadecuado para su hija. Esta
compulsión equivale a alentar la prostitución (basado en Abarbanel).
Versículo 3: “NO PODRA FORMAR PARTE EL MAMZER DE LA
CONGREGACION DE ADONAI...”
‘Se considera “mamzer” al hijo de un hombre y una mujer que no pueden
contraer matrimonio legal entre sí, pudiendo hacerlo con otros, por medio de
jupáh y kiddushín. O sea, el fruto de la unión entre un hombre y una mujer que
han violado la ley de “haraíot” –de relaciones incestuosas- (basado en T.B.
Iebamot 49A y Kiddushn 66B).
Uno de los ejemplos más frecuentes es el de aquella mujer que, habiéndose
casado con
“jupáh” y “kiddushín”, se aleja de su esposo sin recibir “guet” (acta de divorcio
rabínica) uniéndose a otro hombre y concibiendo un hijo de él.
La etimología de la palabra ir? “mamzer” no resulta muy clara.
Algunos sabios del Talmud interpretan que, siendo las raíces hebreas triliterales,
la palabra “mamzer”, que no es triliteral, podría resultar de la contracción de las
palabras “mum” y “zar” -defecto extraño- (T.B. Iebamot 76A).
Versículo 3: “...CONGREGACION DE ADONAI..”
Este término comprende a quienes contraen nupcias de acuerdo a la Halajáh, la
ley judía. Los hijos nacidos de estas uniones conyugales son llamados por la
Toráh “kehal Adonai” -la congregación de Adonai
Versículo 4: “...EL HAMMONI Y EL ABI...”
Estos dos pueblos son descendientes de mamzerím, como lo indica el nombre
de ? Moa,
Los fundadores de estos dos pueblos nacieron de una relación incestuosa
mantenida entre Lot y sus dos hijas (véase Génesis 19:3 1 y ss Además la Toráh
menciona otras conductas i nobles de su parte respecto al pueblo de Israel Por
ello, Hammonitas y Moabitas no podrán ingresar al pueblo de Israel, ni aún
convirtiéndose a su religión.
Los Sabios del Talmud interpretaron que esta prohibición afecta solamente a los
varones de ambos pueblos, culpables de la mencionada acción innoble (véase
Talmud Ierushalmi Tratado Iebamot 88 halajáh 3).
Prueba de ello lo constituye el caso de Rut, quien, aun siendo Moabita, ingresó al
pueblo de Israel (véase el libro de Rut).
Por último, el versículo 5 alude a Números 20:14 y ss. y 22:2 y ss.
Esta ley perdió vigencia más adelante, debido a las contingencias históricas:
“Cuando vino el rey Senaquerib, él confundió las naciones” (T.B. Berajot 28:A).
Cuando el rey asirio Senaquerib conquisté las tierras del Oriente Medio -desde el
Eufrates hasta el Mediterráneo- procedió a una transferencia y mezcla forzosa de
naciones y pueblos. Los habitantes de la tierra de Hammón y Moab, ya no fueron
los Hammonitas y los Moabitas, y así sucesivamente con los demás pueblos que
enuncia la Toráh en nuestro contexto.
Versículo 9: “...EN TERCERA GENERACION...”
Con su gran comprensión humana, la Toráh os recomienda no repudiar aun a
pueblos que verdaderamente nos han esclavizado o han interferido en nuestra
independencia. La tercera generación - cuando la sensación de parentesco
empieza a debilitarse- de descendientes de Edomitas o Egipcios, cuyos abuelos se
hubieran convertido al judaísmo, podrá ingresar libremente a nuestro pueblo,
contrayendo nupcias con sus hombres y mujeres. De esta forma quedará cerrado
el ciclo de enemistad.
Rashi recuerda que los miembros de los demás pueblos de la tierra, una vez
convertidos legalmente y con sinceridad, podrán contraer de inmediato nupcias
con judíos.
Versículo 15: “...Y HABRA DE SER TU CAMPAMENTO SAGRADO...”
Esta es la razón de ser de las leyes enunciadas a partir del versículo 10.
El Área que contenía las Tablas de la Toráh, confeccionada por Moshéh, salía
con ellos en las confrontaciones bélicas (Hizzekuni).
Tanto las leyes de pureza espiritual y física, como la buena salud y sanidad,
deben ser escrupulosamente observadas. Lamentablemente “en condiciones de
guerra se suelen descuidar las buenas costumbres y los aspectos humanos.
Resulta difícil reintegrar a los soldados a la vida civil y a las normas básicas de
urbanidad.
Por eso la Toráh nos pide que nos cuidemos de “cualquier cosa mala’. El ser
humano ha sido creado para la paz. La guerra debe ser una coyuntura efímera. El
campamento debe seguir consagrado y pulcro, aún en tiempos de emergencia. En
las situaciones límite se revelan los auténticos valores, que distinguen al ser
humano del mundo animal e irracional. Versículo 16: “NO HABRAS DE
ENTREGAR EL ESCLAVO A SU AMO...”
Se trata de la ley de “no extradición”, o de “asilo”, aunque va más allá de la
acepción convencional de esos términos.
Ibn Hezra sugiere que se trataría de un esclavo -no hijo de Israel- que huye de su
amo - tampoco hijo de Israel- para buscar refugio entre nosotros. “Este fugitivo
viene al campamento de Israel, perla Gloria del D’s. de Israel, y por lo tanto
extraditarlo sería incurrir en “Jilul Hashem” -la profanación del Nombre de
D’s.-”.
Por otra parte, en el versículo 17 se exige la libertad total de residencia, “para
este fugitivo extranjero”, que podrá residir “en el lugar que haya de elegir en
alguna de tus ciudades, en lo bueno para él”. El único criterio para fijar su
residencia será su comodidad. Como dice Hizzekuni: podrá elegir el lugar donde
encuentre su sustento”.
Pocos países democráticos pueden exhibir un trato de esta categoría para las
personas desplazadas en búsqueda de libertad.
Versículo 19: “NO PODRÁS TRAER PAGA DE RAMERA NI TRUEQUE DE
PERRO...”
Literalmente, esto hace referencia a un cordero ofrecido después de haber sido
trocado por un perro (basado en T.B. Temuráh 29B).
El autor de Minháh Beluláh lo considera un eufemismo por dineros mal
habidos”, por prostitución en este caso.
Versículo 20: “NO USUREARAS CON TU HERMANO...”
Alusión a Exodo 22:24: ‘Si plata prestares a Mi pueblo, al pobre que está
contigo, no seas para con él como acreedor... No habréis de imponer sobre él
interés”.
La palabra “neshej” -interés- deriva del verbo “nashoj” -morder-, ya que el
interés se parece ala mordedura de la víbora. Al principio, por su tamaño, no se la
percibe, pero después invade todo el cuerpo; y así el interés, cuyo daño al
principio no se aprecia, hasta que afecta el patrimonio, causando el
empobrecimiento del deudor (basado en Rashi).
El versículo citado empieza en singular y concluye en plural: “lo tesimun halav
neshej” -no habréis de ira poner sobre él interés-; “ya que la prohibición afecta
por igual al prestamista, al notario público y a los testigos que lo avalan” (Ibn
Hezra).
Esta ley figura también en Levítico 25:36 y 37.
Versículo 21: “CON EL EXTRANJERO PODRAS USUREAR...”
“Hay una diferencia entre es “tishoj” -tomar interés-y “tashij” -ofrecer interés-.
Si bien a tu hermano no le puedes pedir ni ofrecer interés, al extranjero se lo
puedes ofrecer” (Ibn Hezra, Siglo XII).
La ley es vinculante solamente si existe reciprocidad. De momento que el
extranjero no está obligado a cumplir las leyes de la Toráh, ésta permite ofrecer
interés por los préstamos que él nos pudiera conceder. Más aún, el comentarista
Seforno (Siglo XVI) dice: “Págale el interés silo pactaste con él, y no lo
traiciones. Mientras que a tu hermano, aunque hayas pactado con él y estés de
acuerdo en pagárselo, es prohibido pagarle interés”.
El comentarista J.Z. Meklenburg (Siglo XIX) en su libro “HaKetab ve-
haKabbaláh”, dice que cuando un judío no paga los intereses pactados a un
gentil, incurre en ni “hilul Hashem”- profanación del Nombre de D’s.-.
Versículo 22: “CUANDO FORMULARES UN VOTO ANTE ADONAI TU
D.S”
Para la comprensión de los “nedarim”
-votos-, véase Números 30: 2y ss. y nuestra amplia introducción al tema.
Versículo 22: “...NO HABRÁS DE TARDAR EN CUMPLIRLO...”
Antes de que se cumpla el ciclo de las tres festividades de peregrinación”
(Rashi).
Versículo 24: “LO QUE SALIERE DE TUS LABIOS...”
“Lo que pronuncien tus labios explícitamente en Nombre de D’s., pero no
aquello que piense tu corazón sin pronunciarlo tu boca” (Ibn Hezra y Minháh
Beluláh).
Versículo 25: “CUANDO VENGAS AL VIÑEDO DE TU PROJIMO...”
Este versículo y el siguiente, se refieren al trabajador contratado para trabajar en
el viñedo o en el campo, y no a cualquier persona; porque eso equivaldría a una
depredación de la propiedad privada (Rabbenu Behayé).
Versículo 25: “...EI’4PERO EN TUS PRENDAS NO PODRÁS PONER”.
Pues equivaldría a robo. Es intención de la Toráh saciar el deseo del alma.
Además, si no se le permite al obrero que trabaja en un viñedo comer lícitamente,
la hará violando la legalidad (Rabbenu Behayé).
El autor de Toráh Temimáh interpreta así el alcance de esta leyes: “Parece, en
efecto, que la autorización otorgada por la Toráh al obrero -de comer durante el
trabajo- beneficia también al empleador. Pues el trabajador no debe verse
obligado a utilizar la totalidad de su salario para mantener a su familia sufriendo
hambre durante su trabajo, con la consiguiente debilidad y descenso del
rendimiento. En este mismo espíritu la ley prohíbe al obrero ayunar en horas de
trabajo, o trabajar horas suplementarias para otro empleador durante la noche,
para alimentar a su familia. Todo esto reduciría su capacidad de trabajo. Por eso
la Toráh le permite comer en el viñedo o en el campo, sin hacer extensivo este
derecho a los miembros de su familia. Porque en ese caso el obrero podría verse
motivado a llevar todo lo que pudiera para su familia, padeciendo él mismo
hambre durante sus horas de trabajo”.
DEUTERONOMIO 24
CAPÍTULO 24.
Versículo 1: “...SI NO HALLARE GRACIA EN SUS OJOS -PORQUE
HALLARE EN ELLA COSA IMPÚDICA- LE ESCRIBIRÁ PARA ELLA
DOCUMENTO DE SEPARACION...”
Se mantiene la ley de divorcio resultante de Levítico 21:7 y Números 30:10,
regulando algunos de sus aspectos, a saber: un hombre que se ha divorciado
legalmente de su esposa no podrá volver a desposarla si ella se hubiere vuelto a
casar y divorciado por segunda vez.
La ley de divorcio merece una consideración especial, dada la desinformación
que actualmente se tiene de ella. En la Toráh y en la Halajáh que deriva de ella, el
ser humano ocupa un lugar central como individuo, creación peculiar de D’s.
Cuando D’s. creó éste, nuestro mundo, formó con Su Infinita Sabiduría un ente
viviente llamado Adam. Produjo luego una separación de este ente, apareciendo
como protagonistas esenciales el hombre y su mujer, su esposa.
La centralidad de la pareja en matrimonio es evidente, amén de ser un hecho
natural, querido, deseado y orientado por el Creador de toda la naturaleza.
La lealtad, fidelidad e incondicionalidad mutuas, son elementos constitutivos del
matrimonio que, según la concepción judía tradicional, debe ser fuente de
satisfacción y quietud espiritual para ambos cónyuges. El hombre suele dejar a su
padre ya su madre para ‘adherirse a su esposa, ya que ella es hueso de sus huesos
y carne de su carne’.
El judaísmo concibe al matrimonio como la unión de dos seres en uno y por ello
pretende de sus componentes lealtad.
Cuando estas expectativas se han desmoronado y no se logran en la vida
conyugal, surgiendo signos de deterioro, el judaísmo entiende que esta unión ha
fracasado. Para evitar la animosidad, el odio y las agresiones, dicta la ley de
divorcio, que no será un simple “repudio”, sino un procedimiento legal complejo,
pausado y mesurado, dando lugar a una última oportunidad para la reflexión.
Hay divergencia entre los sabios de la Mishnáh en cuanto a las causales de
divorcio. La escuela de Shammai entiende que el término “hervat davar -en
nuestra versión ‘cosa impúdica’- alude a una infidelidad matrimonial manifiesta
y constatada o a cualquier otra indecencia sexual, mientras que la de Hillel el
Sabio, entiende el término con mayor amplitud, como “cualquier razón privada,
no constatable por testimonio alguno”
Si bien en principio la Halajáh acepta la interpretación de la escuela de Shammai,
regula una serie de excepciones que la tornan muy cercana a la de Hillel. Pues, de
primar rigurosamente la posición de Shammai, la mujer divorciada quedaría
estigmatizada por siempre, como culpable de infidelidad o falta sexual”. Para
evitar ese daño, la Halajáh y los rabinos que la conocen, aplican las enseñanzas
de la escuela de Hillel y de Rabbí Hakibá, quien, en un lenguaje cargado de
eufemismos, acepta otros causales de divorcio originados en la relación personal
entre los cónyugues (basado en T.B. Guittin 90A. Véase también el comentario
de Toráh Temimáh a nuestro versículo, llamada 12).
Versículo 2: “...SE MARCHARE Y FUERE DE OTRO HOMBRE...”
Referencia a la mujer que ha contraído compromiso matrimonial formal, aunque
el acto conyugal no haya sido consumado todavía. En este caso el ex esposo no
podrá volver a casarse con ella, ya que en el momento de contraer nuevo
compromiso matrimonial, se autoinhibe “ipso facto”, para volver a unirse a él.
Así hay que entender el versículo 4: “...después de que ella hubiere sido
mancillada...” (basado en “Sefer ha Sharashim” de Radak, comentando la voz
“tame’).
Versículo 3: “...DOCUMENTO DE SEPARACION...”
“Este es un documento que cierta para siempre la relación conyugal’ (Ibn Hezra).
Este acta corta todo vínculo entre los cónyuges, para que no haya unión entre
ellos, en ninguna cosa, por el resto de sus vidas (Iahel Or).
El término “sefer queritut”, en nuestra versión “documento de separación”, ha
sido traducido al arameo como “guet pitturin”. Las letras de la palabra “guet”
-acta de divorcio halájica- tienen valor numérico 12. Las líneas escritas del
“guet” son doce. Esta forma de escribir el “guet” es escrupulosamente observada.
Versículo 4: “...DESPUES DE QUE ELLA HUBIERE SIDO MANCILLA.
D.Z. Hoffman interpreta que la finalidad de esta prohibición es impedir que la ley
fomente una sucesión de divorcios y reconciliaciones conyugales, que
constituirían una forma de eludir el deber de fidelidad matrimonial.
No sucede así cuando la pareja legalmente divorciada decide recomponer sus
relaciones interrumpidas, no mediando ningún otro acto conyugal formal y
vinculante.
En la terminología del Talmud, se llama “mahazir guerusható” al esposo que
retorna a su ex esposa que ha permanecido divorciada.
Versículo 5: “...COSA ALGUNA...”
“Que sea una necesidad militar, o sea que no estará afectado al
aprovisionamiento de agua y alimento ni a la reparación de caminos para el
ejército...” (Rashi).
Hizzekuni establece la diferencia entre nuestro versículo y las exenciones
militares enunciadas en Deuteronomio 20:6 y ss. Mientras que el hombre que
había contraído esponsales (compromiso matrimonial sin consumación del acto
conyugal, quedaba exento de salir al frente, se lo afectaba sin embargo a servicios
de retaguardia, ya que no era normal que volviera a gozar de la tranquilidad de su
hogar, mientras sus hermanos, con quienes se había enrolado, permanecían en el
campo de batalla. Nuestro versículo, en cambio, exime de toda obligación
militar, activa o pasiva, al esposo que habiendo consumado su matrimonio, aún
no ha sido llamado a filas.
Versículo 6: “NO SE PODRA PRENDAR SOLERA NI MUELA...”
“Si el acreedor llega a prendar a su deudor - por dictamen de la Corte de Justicia-
que no prende aquellas herramientas o utensilios que va a usar para producir su
alimento” (Rashi).
Los términos “solera” y “muela” aparecen como arquetipo de los elementos
indispensables para el sustento de la vida, y ese es el alcance de las palabras
“porque una vida está prendando”.
La ley que regula las cauciones y prendas por préstamos figura en Exodo 22:25 y
26, con ampliación en Deuteronomio 24:10 y ss.
Versículo 7: “CUANDO SE HALLARE UN HOMBRE QUE HUBIERE
SECUESTRADO...”
“La pena de muerte se aplicaba al secuestrador aun cuando fuere sorprendido
antes de vender a su víctima. La ley pena por igual, si la víctima es mayor o
menor de edad” (Ibn Hezra comentando Exodo 21:16, donde esta ley aparece por
primera vez).
Versículo 8: “...PARA PREVENIR MUCHO - Y PARA HACER...’
“Aunque fuere rey como Huzziáh (afectado por la lepra, II Crónicas 26:19 y ss.),
que no le tengan deferencia: aplíquenle la ley de la Toráh, recluyéndolo fuera de
la zona de residencia de la población... Pues deberás recordar que a Miriam,
profetisa y hermana de Moshéh, no se le confirieron honras, sino que quedó
recluí da siete días fuera del campamento, cuando los hijos de Israel se hallaban
en el desierto después de la salida de Egipto. Y el pueblo, que estaba
trasladándose hacia la Tierra de Promisión, detuvo su marcha hasta que
concluyeron los siete días de reclusión de Miriam. Por lo tanto esta ley deberá ser
aplicada a todos sin excepción” (Rashbam).
Versículo 13: “...Y PARA TI SERA MERITO...”
El concepto de “tsedakáh”, que en este lugar traducimos como “mérito’,
siguiendo la versión aramea de Onkelos, deriva del vocablo triliteral ‘“tsedek”, la
justicia que emana de un acto jurídico-legal, lógico y formal. “tsedakáh”, en
cambio, alude a la compasión y la generosidad del ser humano para su congénere
(basado en el comentario de Iahel Or, llamada 67).
Versículo 15: “EN SU DIA HABRÁS DE DAR SU PAGA...”
La Toráh está definiendo los conceptos de “trabajo” y “salario”. En efecto, el
obrero arriesga permanentemente su vida a cambio de un salario que sólo
remunera su actividad fisica, pero nunca compensa el riesgo de vida asumido. El
Talmud consigna que, cuando Rabbí Hamnunáh Sabá pagaba el salario al obrero
que trabajaba para él, le decía: “Toma tu alma (vida), la que has depositado en
mis manos”. Y aún cuando el trabajador insistía para que le retuvieran el salario
hasta otra oportunidad, el empleador no lo aceptaba, argumentando que: “El alma
(vida) no debe ser depositada más que en manos de D’s.!” (citado por Minbáh
Beluláh). Por otra parte, Rashi distingue entre la formulación de esta ley en
Levíticol9:l3ylaformulada en Deuteronomio 24:14. Basándose en el Talmud,
discriminadas categorías de asalariados: el diurno y el nocturno.
El diurno concluía su trabajo a la puesta del sol, y su empleador disponía de toda
la noche siguiente, hasta el amanecer, para procurar los medios para pagar su
salario. Nuestro versículo, que pide pagar el salario antes de la puesta del sol, se
refiere al trabajador nocturno, cuya labor finalizaba al amanecer, disponiendo el
empleador del plazo diurno para pagar su salario.
Todas estas leyes están imbuidas de la Misericordia de D’s., que debe ser imitada
por el hombre y aplicada en sus relaciones diarias con su prójimo, sea este nativo
o extranjero residente.
Versículo 16: “NO PODRÁN SER MUERTOS PADRES POR HIJOS, NI LOS
HIJOS POR SUS PADRES...”
Este versículo se está refiriendo a lo jurídico legal. Los hijos no morirán por
testimonio de sus padres en su contra ni para pagar culpas de sus progenitores, ni
recíprocamente.
Seforno recuerda que según una costumbre vigente en la época de los Reyes, los
que se rebelaban contra el reino, eran ajusticiados con sus hijos. La Toráh
desarraiga esa norma de feroz injusticia. En II Reyes 14:6 leemos que el Rey
Amatsiáh ajustició a los que complotaron contra él, pero no a sus hijos,
“cumpliendo con la Toráh de Moshéh”.
Según Ibn Hezra, sólo “los extraviados de espíritu” contraponen nuestro
versículo con Exodo 20:15: “...D’s. que con celo hago recordar la iniquidad de
los padres sobre los hijos, sobre la tercera y la cuarta generación, para aquellos
que Me aborrecen”, ya que la Justicia Divina no puede compararse con la
limitada visión de las cortes de justicia terrenales.
Los Sabios del Talmud (T.B. Sanhedrín 27B) interpretan que este versículo
prohíbe el testimonio de cargo entre consanguíneos. Véase la ley al respecto en el
“Shulhán Haruj” Sección Hoshen Mishpat Cap. 33.
S,R. Hirsh recuerda el gran sufrimiento de “los hijos o los padres de los
delincuentes”, agobiados por el peso social de su situación. Esta ley pretende
preservar el buen nombre de los familiares en el campo de lo social y proteger su
autoestima en un estado judío regido por la Toráh.
Versículo 17: “NO HARÁS DESVIAR EL DERECHO DEL FORASTERO NI
DEL HUERFANO...”
La Toráh ha enunciado también la salvaguardia de los derechos del hombre rico
o pudiente en Deuteronomio 16:19.
“Pero hace esta mención especial porque es más fácil “desviar el derecho’ del
débil que el del hombre pudiente y fuerte. Por eso la Toráh insiste en ello”
(Rashi).
Versículo 17: “...NO HABRAS DE PRENDAR ROPA DE VIUDA”.
La Toráh prohíbe al acreedor entrar a la casa de su deudor para tomar en caución
prenda alguna (Versículo 10).
Aquí menciona especialmente ala viuda considerando su gran sensibilidad y
sufrimiento; quiere evitar todo “abuso” que pudiera afectar su buen nombre
(basado en Rabbenu Behayé).
Versículo 19: “...Y OLVIDARES UNA GAVILLA EN EL CAMPO...”
La ley de “shijháh” -gavilla olvidada complementa las de si “mattenot haniím”
(Levítico l9:9y1 0). Véase nuestro comentario en las páginas 160 y 210 de dicho
libro.
También las leyes que figuran en los versículos 20 y 21 de nuestro capítulo han
sido enunciadas allí.
DEUTERONOMIO 25
CAPÍTULO 25.
Versículo 1: “CUANDO HUBIERE PLEITO...”
Toda diferencia o desavenencia deberá dinmirse ante una instancia judicial
reconocida, la que deberá actuar con equidad y fallar absolviendo al probo y
condenando al culpable. A eso se refiere la Toráh cuando prohíbe l tergiversación
de los juicios.
“La Toráh no quiere que las divergencias entre las personas sean dirimidas ‘con
espadas y lanzas”, dice Abarbanel. En el versículo 2 aparece la pena de
flagelación: “malkut”
Abarbanel, en un comentario abarcativo, explica las transgresiones y la pena por
las mismas: “Existen tres categorías de transgresiones, a saber:
a) las que causan un daño máximo al alma y al cuerpo del transgresor y de los
demás, que pueden, seguir el mal ejemplo, adhiriendo a las prácticas desviadas.
Estas transgresiones son penadas por la Toráh con la pena máxima.
b)Las transgresiones que dañan solamente el alma del transgresor, sin daño a
terceros. Estas son penadas por el “caret”, obra de la Justicia Divina, sin
intervención de corte terrena alguna.
c)Por último están las que causan daño al fisico del transgresor, no así a su alma
ni a su fe. Estas no son penadas con la pena de muerte sino con la flagelación,
con alguna molestia y des- honra, por no haberse preocupado el transgresor de
servir debidamente a su Creador.
Para nuestra tradición, entonces, la flagelación regía sobre aquellas acciones que
están “ben adám laMakóm” -entre el hombre y su Creador-, no mediando
posibilidad de reparación por otra acción; como dicen los sabios del Talmud, “lay
sheén be maEaséh”.
Por otra parte la Toráh quiere limitar el poder de los jueces, evitando los
“apremios ilegales”. La corte de tres jueces -que entiende en estas causas- deberá
proceder como si se tratara de vidas en juego, evitando el abuso en el castigo:
“Cuarenta, lo flagelará, no podrá agregar...’ (versículo 3). La corte evaluará qué
castigo físico pueda resistir el transgresor, el cual de ninguna manera superará los
cuarenta azotes exclusive. Además el juez tiene que garantizar que ese proceso de
flagelación no sea degradante. Si se produjere alguna reacción fisiológica en el
transgresor, el castigo se suspenderá definitivamente. El transgresor dejará la
corte “siendo tu hermano”, con dignidad igual a la del juez y sin antecedente
penal que lo marque por el resto de su vida” (basado en Abarbanel).
Versículo 4: “NO HABRÁS DE EMBOZAR AL BUEY CUANDO TRILLA".
“Después de pedirnos clemencia y misericordia para nuestro prójimo, aun
transgresor, la Toráh nos las pide para con los animales. No se deberá embozar al
buey ni a ningún otro animal cuando esté trabajando en el campo,
permitiéndosele comer con libertad. Se menciona específicamente al buey,
porque era el más utilizado para los trabajos agrícolas.
En Exodo 23:11 donde leemos, respecto al año sabático: “Empero en el séptimo
año la abandonarás y la dejarás yerma, para que coman los menesterosos de tu
pueblo y sus sobrantes comerá la fauna del campo...”
Pero por la alimentación del animal, deberemos preocuparnos durante todo el
año” (Abarbanel).
Versículo 5: “CUANDO VIVIEREN HERMANOS: CONTEMPORÁNEOS...,,
Desde este versículo hasta el versículo 10, la Toráh va a enunciar las leyes del
Levirato y de la Halitsá, en caso de incumplimiento.
El término “ibbum”, que traducimos como “levirato”, deriva del latín “levir”
-cuñado-, determinaba que, si un hombre muriere sin dejar descendencia, su
hermano debía desposar a la viuda para reconstruir la familia truncada y
mantener vivo el nombre de su hermano.
Todos los codificadores y comentaristas coinciden en señalar al capítulo 38 de
Génesis como norma que antecede al “ibbum” - levirato-. Nuestro pasaje lo
anuncia como rnitsváh, modificándolo, y agrega la “halitsá” como opción nueva.
Quisiera subsanar un error importante deslizado en Génesis, página 263 de
nuestra edición, en el comentario al versículo 8. Allí decía3 mes que el levirato
tenía vigencia si un hombre muriere sin dejar “descendencia masculina”. La
palabra “masculina” se menciona por error. Ro gamos al lector se rija al respecto
por nuestros comentarios al “ibbum” y “halitsá” en Deuteronomio 25:5 y ss.
Los Sabios el Talmud, en el Tratado Iebamot, interpretan globalmente la mitsváh
de “ibbum”, reglamentándola adecuadamente. Los hermanos en cuestión deberán
ser contemporáneos (Iebamot 1 7B). Se considerará descendencia del hermano
fallecido al hijeo hija de madre judía. T.B. Iebarnot 39:B agrega: “Antaño los
sabios habían reglamentado que la mitsváh del ibbum -levirato- era prioritaria a
la de halitsá, porque las personas involucradas lo hacían en nombre de la
mitsváh. Pero ahora, que no lo hacen más en nombre de la mitsváh, los maestros
del Talmud dictaminaron que la halitsá (desvinculación formal), es prioritaria
(véase el versículo 7 al 10 de nuestro capítulo). Así lo dictamina también la
halajáh. Véase Shulhán Haruj, Sección Eben Hahezer, Cap.165.
La halitsá se desarrolla según el siguiente esquema: la viuda y su cuñado -el que
debía cumplir con el levirato- se presentan ante una corte de tres jueces, que
procederá alas preguntas de forma. El jefe de la corte le pedirá al cuñado que
exprese su voluntad para proceder a la halitsá; luego el cuñado calzará una
sandalia (que le proporcionará la corte) en el pie derecho y la abrochará
debidamente. Se acercará a la viuda y pronunciará en idioma hebreo, las palabras
que figuran en el versículo 7. La viuda procederá entonces a desatar la sandalia
del pie de su cuñado, la arrojará y lo repudiará ante los jueces. Estos le harán
pronunciar las siguientes palabras: “Así se deberá hacer al hombre que no
construirá la casa de su hermano”, y será llamado su nombre en Israel: “casa del
descalzado”.
Versículo 12: “HABRAS DE TRUNCAR SU MANO..”
Habrá que aplicar la ley de ojo por ojo (Exodo 21:24). La interpretación rabínica
aclara que no se trata de la amputación de miembro alguno del victimario, sino
de una compensación económica. Según Ibn Hezra, sería un rescate que la mujer
debía pagar por aquella mano alevosa que merece ser truncada. Véanse nuestros
amplios comentarios en el libro Exodo de nuestra edición, pág.219.
Versículo 13: ‘NO TENDRASEN TU BOLSA PESA Y PESA...”
Versículo 15: “PESAS CABALES Y EXACTAS...”
Estos versículos, amén de su significado literal, encierran un fuerte valor
metafórico que in no juzgar un mismo tema con doble criterio, evitando una
doble moral. No es ético comprar con una pesa grande” y vender con una “pesa
pequeña”. La disparidad de criterios es causa de injusticia, y por consiguiente de
frustración y rebeldía. Según el Midrash, el comerciante, al vender, es equiparado
a un juez, no debiendo “desvirtuar la venta’, así como el juez no debe “desvirtuar
el juicio” (basado en el Midrash Torat Cohanim).
Versículo 16: “...TODO EL QUE HACE INIQUIDAD”.
Cualquier tipo de iniquidad, de palabra o de hecho, oculta o públicamente (Ibn
Hezra).
Versículo 17: “RECORDAR HAS LO QUE TE HIZO HAMALEK...”
Referencia a Exodo 17:8 y ss. Véanse nuestros comentarios a partir de la página
162 del libro Exodo de nuestra edición.
Los allí presentes repetían tres veces las dos últimas palabras de ella. El cuñado
devolverá la sandalia a los jueces, quienes dirán: “Sea la voluntad de D’s. que no
lleguen las hijas de Israel ni a la halitsá ni al ibbum”.
En el Shulhán Haruj, Sección Eben Hahezer, Seder ha-Halitsá, se menciona que
cuando los involucrados en la halitsá se ponían de pie ante la corte, el rabino-juez
interviniente decía:
“Bendito El, que nos ha santificado con los preceptos y los fueros de Abraham,
nuestro patriarca
Versículo 6: “Y OCURRIRÁ QUE AL PRIMOGENITO, CUANDO
ENGENDRÁRE; SE CONSTITUIRÁ A NOMBRE DE SU HERMANO EL
FALLECIDO...”
No se está refiriendo al hijo engendrado por la viuda, sino al hermano mayor del
fallecido.
Los sabios del Talmud interpretaron que “...será el primogénito - de la madre del
fallecido- quien surgirá con el nombre de su hermano fallecido, para que sea
recordado el nombre del fallecido en su heredad (tierra de su propiedad). Según
esta interpretación, ante un caso de ibbum y habiendo más de un hermano en la
familia del fallecido, este deber caía obligatoriamente, en primer lugar, sobre el
primogénito.
El T. B. Iebamot 24A destaca que este versículo, a diferencia del resto de la
Toráh, no ha sido interpretado literalmente (basado en Rabbenu Beayéh).
Versículo 19: "Y SERA QUE AL CONCEDER REPOSO ADONAI TU D’S., A
TI...”
Este precepto regirá después que la Tierra de Promisión haya sido tomada en
posesión y pacificada. Mientras dure la lucha por la pacificación de laTierra de
Israel, el pueblo estará exento de luchar contra Hamalek. Véase en 1 Samuel 15
el intento del Rey Shaúl de enfrentar a Hamalek por mandato del profeta
Shemuel (basado en Ibn Hezra).
Versículo 19: “...NO OLVIDES’.
“Y para que no olvides, has de recordar: de tanto en tanto has de renovar en tu
corazón el recuerdo de Hamalek y de lo que se te ha dicho acerca de su futuro’
(S.R. Hirsh).
El Midrash Sifrí sintetiza: “Recüerda lo que te hizo Hamalek con tu boca; y no lo
olvides con tu corazón”.
Nuestro pueblo debe transmitir nuestra historia de generación en generación, los
puntos salientes d nuestra historia, para garantizar nuestra continuidad.
DEUTERONOMIO 26
PARASHAH: QUI TAVO.
DEUTERONOMIO 26:1 - 29:8.
CAPÍTULO 26.
Versículo 1: “Y SERA QUE CUANDO VENGAS A LA TIERRA QUE
ADONAI TU D’S., TE CONCEDE A TI, EN HEREDAD, Y LA POSEAS, Y
TE ASIENTES EN
Según el autor de Sefer ha-Hinuj, la mitsváh de las primicias, es la primera de las
seis que contiene esta parasháh.
Este precepto ya ha sido enunciado en Exodo
23:19 y 34:26.
Abarbanel -entre otros- destaca que este precepto nos recuerda que la tierra es de
D’s. y que debemos agradecerLe permanentemente por las satisfacciones que
recibimos en nuestra vida. Pretende evitar que caigamos en la soberbia de pensar
que debemos todo lo que tenemos a nuestra “fuerza y potencia”.
Esta mitsváh regirá cuando el pueblo de Israel, con todas sus tribus, haya tomado
posesión de su tierra, asentándose dentro de los límites territoriales establecidos.
Se traía las primicias de los siete frutos más típicos de la Tierra de Israel: trigo,
cebada, producto de la vid, higo, granada, olivo (aceite) y miel (de dátiles) (véase
Deuteronomio 8:8).
Esta mitsváh estaba precedida de lo que los sabios del Talmud han llamado
“mikrá bikurim”, la lectura de las palabras incluídas entre los versículos 3 y 10
de nuestro capítulo, culminando con las palabras “...la tierra que me has dado a
mí, Adonai”.
Según la Mishnáh (Bikurim Cap. 1 Mishnáh 3), no se podía traer las primicias a
Ierushalaím antes de la festividad de Shabuhot, llamada precisamente “iom ha
bikurim” -día de las primicias-. “Y la festividad de la siega las primicias de tus
labores, lo que sembrares en el campo...” (Exodo 23:16).
Las primicias se podían traer desde Shabuhot hasta Succot, época de cosecha y
por ende de regocijo. Sin embargo, aquellas personas que traían primicias
después de culminar la festividad de Succot, no estaban sujetas a la lectura de -
“mikrá bikurim”, ya que el versículo 11 dice: “Te habrás de regocijar con todo lo
bueno...” (T.B. Pesahim 36:2).
La Mishnáh Bikurim Cap. 3, describe minuciosamente el ceremonial
correspondiente a esta celebración, con la llegada de los oferentes a Ierushalaim
portando las primicias.
Versículo 5: “...ARAMEO, EXTRAVIADO ERA MI PATRIARCA...”
“Mi patriarca Abraham era arameo, y estaba extraviado y exiliado de la tierra de
Aram, como reza el versículo: ‘Vete de tu tierra...” (Génesis 12:1) y como dice el
mismo Abraham: ‘Y ocurrió que cuando Elohim me hizo errar desde la casa de
mi padre...” (Gnesis 20:13)... Nuestros patriarcas han venido de una tierra
extranjera a esta tierra en la que estamos hoy, y D’s. nos la ha conferido a
nosotros” (Rashbám).
Rashi, en cambio, interpreta las palabras “Arameo, extraviado era mi patriarca”
como referencia al patriarca Iahacób, quien, perseguido por Labán el arameo,
huyó y se asentó en Egipto con su familia, como figura en el versículo 5 de
nuestro capítulo.
A mi entender, estos comentaristas representan dos puntos de vista acerca del
inicio de nuestra historia. Con Abraham se inicia el monoteísmo individual,
mientras que con Iahacób comienza la historia de Israel, a partir de un grupo de
personas que se convierte en pueblo, en la esclavitud de Egipto.
Versículo 9: “NOS TRAJO AESTE LUGAR...”
“Al Santuario de Ierushalaim” (Rashi).
Nuestro versículo habla de “el lugar” y ‘la tierra”. Parecería indicar que el lugar
es el que posee el carácter de sagrado, abarcando también, por extensión, la tierra
que lo circunda.
Según nuestra tradición, el Santuario de Ierushalaim fue construido sobre la
Montaña de Morih, en la que Abraham ligó a su hijo Itshak sobre el altar en
nombre de D’s. A partir de ese instante Abraham y nosotros, sus descendientes,
quedamos indisolublemente ligados a ese lugar, que nuestra tradición denomina:
“har ha-bait” -hoy en día el Monte del Templo-.
Versículo 11: “...TU Y EL LEVI Y EL FORASTERO...”
Porque tú tienes el deber de regocijarlos a con el fruto de tu tierra” (Ibn Hezra).
Versículo 12: “...AÑO DEL DIEZMO...”
Referencia al “mahaser hani”, diezmo ofrecido a los indigentes. Véase nuestro
amplio comentario respecto a los diezmos y su distribución periódica, en
Deuteronomio 14:22 de nuestra edición.
Desde el versículo 12 al 14 la Toráh enuncia mitsváh de “vidui mahaser”, una
especie de “confesión-declaración” que debía efectuarse al finalizar el ciclo
trienal que regulaba el pago de los diezmos. Según la Mishnáh Mahaser, Cap.5
Mishnáh 6, esta declaración se rebaba en la víspera de Pésaj, de los años cuarto y
séptimo. Debía estar precedida de - “bihur ha-kodesh”, la confirmación
irremisible
Versículo 15: “OBSERVA DESDE TU SAGRADA MORADA...”
“Hemos hecho lo que has decretado, haz Tú también lo que debes hacer, ya que
dijiste (Levítico 26:3 y 4): ‘Si en Mis fueros os vais a encaminar, y Mis mandatos
vais a guardar y los vais a cumplir, Yo daré vuestras lluvias en su tiempo...’
(Rashi )”
Versículo 16: “EL DIA ESTE...”
‘Aquí Moshéh terminó de explicar la Toráh y de incluirlas nuevas mitsvot que
D’s. le había ordenado a él para transmitirlas a Israel, por eso dice el versículo:
En el día este, Adonai tu D’s. te ordena cumplir los fueros estos, y las
leyes...’. ..Porque ya te he completado todo (Rambán). Este comentarista marca
el final de la enunciación del libro Deuteronomio, al completar Moshéh la
interpretación de las mitsvot. A partir de ahora, el desafío de los hijos de Israel
residirá en vivir de acuerdo a la letra y al espíritu de las mitsvot, observando la
Toráh escrita y la Tradición oral que la regula y la hace viable para nosotros en el
día de hoy.
Versículo 17: “A ADONAI HAS EXALTADO EL DIA DE HOY...”
“Al haber aceptado toda la Toráh con sus comentarios, interpretaciones e
innovaciones, habéis engrandecido el Nombre de D’s., elevándoLo por encima
de todo...”
Las palabras “para obedecer Su mandato” posiblemente hagan referencia a
aquello de lo cual hay que abstenerse en Nombre de Ds.(basado en Ramban).
Versículo 18: “Y ADONAI TE HA EXALTADO EL DIA DE HOY...”
“Pues el día de hoy es para vosotros como el día de Sinai...’ (Ramban)
El estudiar la Toráh, escuchar las palabras del Maestro, aceptarlas y vivir de
acuerdo con ellas, equivale a haber estado a los pies del Sinai para recibir la
Toráh. De aquí el enorme goce que experimentan los estudiosos de la Toráh
cuando se dedican a ella.
Versículo 19: “...COMO EL HA HABLADO”.
“Referencia a Levítico 2O26: ‘Seréis para Mí consagrados...” (Rashi).
DEUTERONOMIO 27.
CAPÍTULO 27.
Versículo 2: ‘Y SERÁ EN EL DILA QUE HAYÁIS CRUZADO EL
IARDEN...”
Tras explicar y comentar las mitsvot ante la nueva generación, Mohéh dará las
últimas instrucciones al pueblo, acerca del procedimiento del cruce del río larden,
para pisar por fin la tan anhelada Tierra de Promisión.
El cumplimiento de la Toráh constituye la condición “sine qua non”, de una vida
feliz y significativa del pueblo de Israel en su tierra. Por eso se le pedirá que erija
piedras grandes, que blanqueará con cal, para escribir sobre ellas:
“Todas las palabras de la Toráh, ésta...”
Los comentaristas e intérpretes están divididos en cuanto al alcance de esta
prescripción.
Ramban entiende que había que escribir la Toráh completa, suponiendo que las
piedras eran muy grandes o que estamos frente aun hecho milagroso.
Ibn Hezra, citando a sabios anteriores a él, opina que bastaba con transcribir las
mitsvot sintetizadas como en un poema, y no necesariamente todo el texto de la
Toráh, desde Bereshit
- Génesis hasta Debarim -Deuteronomio. En la liturgia sefaradí existe, por
ejemplo, el poema ‘Azharot” compuesto por Rabbí Shelomóh Ibn Gabirol (1020-
1058) que enuncia los seiscientos trece preceptos de la Toráh revelada.
Abarbanel sugiere que este pedido pretende evitar que el pueblo de Israel ceda a
la tentación, vigente en aquella época, de erigir estelas o piedras conmemorativas
en honor a sus conquistas.
El pasaje comprendido entre los versículos 2 y8 ha suscitado enormes cuestiones
de exégesis originadas en el comentario de Rashi al versículo 2.
Los intérpretes posteriores no han podido resolver las dificultades, aunque S.D.
Luzzato afirma haber visto en dos manuscritos, sobre pergamino, una versión del
comentario de Rashi, distinta a la que figura en nuestras ediciones del
Pentateuco. Acota que en uno de esos manuscritos no figuran ni el año ni el lugar
donde fue compilado, mientras que en el otro consta como fecha de escritura el
año 1273 e.c. Agrega Luzzato que, en un texto muy antiguo, sin fecha ni lugar,
propiedad de un sabio colega suyo, está escrito en nombre de Rashi: “Ellos
erigieron doce piedras en el Monte Hebal y después las trasladaron y las trajeron
al Guilgal, a la posada, como figura en el Tratado Sotá”.
Según estos textos, los comentarios de Rashi concuerdan con los del Talmud en
T.B. Sotá 35 A.
Por otra parte citaremos versículos del libro de Iehoshúah como testimonio
aclaratorio, por ser cercano en el tiempo ala promulgación de estos
mandamientos. Así vemos en Iehoshúah 4:2 y Ss. que, por mandato de
Iehoshúah, doce hombres del pueblo, uno de cada tribu, sacaron doce piedras del
lugar donde habían pisado con firmeza los Cohanim al cruzar el Iardén,
colocándolas en la posada donde habrían de pernoctar esa noche. El versículo 20
del mismo capítulo agrega: “Y las doce piedras éstas que habían tomado del
Tardón, las erigió Iehoshúah en el Guilgal”. La finalidad era erigir un testimonio
viviente para eternizar el portentoso cruce del río Iardén.
Rashi, al comentar Iehoshúah 4:3 afirma:
“Esto fue hecho según el mandamiento de Moshéh de construir un altar en el
Monte Hebal y escribir sobre las piedras las palabras de la Toráh. Y en el mismo
día ellos llegaron hasta el Monte Hebal, construyeron el altar con las piedras que
habían traído, ofrecieron holocaustos y sacrificios, comieron y bebieron,
trasladaron las piedras y pernoctaron en el Guilgal”.
También en Iehoshúah 8:30 y ss. se menciona el altar que éste había erigido en el
Monte Hebal, y el versículo 31 nos recuerda que lo hizo siguiendo el
mandamiento de Moshéh, como está escrito en el libro de la Toráh de Moshéh.
El versículo 32 del mismo capitulo confirma que Iehoshúah escribió la repetición
de la Toráh de Moshéh que había escrito ante los hijos de Israel. Cuando Moshéh
presentó el “Sefer ha-Berit” -libro del Pacto- ante los hijos de Israel, (Exodo
24:4), también erigió doce estelas en nombre de las doce tribus de Israel. Más
adelante el profeta Eliahu habría de hacer lo mismo al construir un altar en el
Monte Carmel.
Tal vez las piedras quieran representar la firmeza y perdurabilidad de la Toráh,
que desafía el paso del tiempo.
Al respecto llama la atención el comentarista de Tseror Hammor: “La piedra
natural representa el escollo y el tropiezo que puede haber en el camino. Al erigir
la piedra y escribir sobre ella la Toráh, estamos convirtiendo el escollo en fuente
de orientación”. ¿No es acaso la función del ser humano el dominarla naturaleza
hasta ponerla a su servicio, para vivir una vida significativa’?
Versículo 4: “Y SERÁ QUE AL VUESTRO CRUZAR EL IARDEN...”
D.Z. Hoffman considera los versículos 4y ss. como una exposición analítica de
los versículos ‘2 y 3. “Pues ése es el estilo de la Toráh: primero enuncia
globalmente las ideas y luego las expone analíticamente. Por ejemplo, en Génesis
1:1 enuncia la creación de los cielos y la tierra como una totalidad, mientras que
los versículos siguientes explican analíticamente el proceso de la creación en sus
distintas etapas.
Versículo 5: "...NO DEBERÁS BLANDIR SOBRE ELLAS, HIERRO”.
Véase nuestro comentario a Exodo 20:22, página 201 de nuestra edición.
Versículo 8: “...EXPLICAR BIEN”.
Según el Talmud, esto indica que la Toráh fue escrita y explicada en “setenta
idiomas”, para que los pueblos de las zonas conquistadas tuvieran conocimiento
de ella y de su condena de la idolatría.
Ibn Hezra sin embargo, entiende que las palabras “baer heteb” que traducimos
como “explicar bien”, se refieren más bien a la legibilidad de la escritura.
Compárese esta interpretación con Habakuk 2:2.
Versículo 9: "...ESTE DÍA ERES PUEBLO...”
“Después que has recibido la Toráh y te has comprometido con ella mediante
juramento” (Hizzekuni).
Versículo 12: "ESTOS SON LOS QUE ESTARÁN DE PIE -PARA BENDECIR
AL PUEBLO-...”
Desde este versículo hasta el final del capítulo 28, la Toráh analiza el tema de la
bendición y la maldición, ya enunciado sintéticamente en Deuteronomio 11:26 y
ss., según su norma y estilo.
Para una buena comprensión de este acto, nos remitimos a Iehoshúah 8:33 al 35,
ya que este conductor lo dió cumplimiento: “Y todo Israel: sus ancianos, sus
alguaciles y sus jueces, estaban de pie a un lado y al otro del Arca, frente a los
Cohanim de la tribu de Levi, los que portaban el Arca del Pacto de Adonai, tanto
el forastero y el nativo, una mitad frente a la montaña Guerizzim y la otra frente
al Monte Hebal, como había ordenado Moshéh -Servidor de Adonai bendecir al
pueblo, Israel, al principio. Y después de esto, leyó todas las palabras de la
Toráh, la bendición y la maldición, corno todo lo que está en el libro de la Toráh.
No hubo palabra alguna que no hubo leído Iehoshúah ante toda la congregación
de Israel: las mujeres y los infantes y el prosélito que se encaminaba ante ellos”.
Radak interpreta que, después de leerlos doce casos de admonición que figuran
en Deuteronomio 27:15 a 26, Iehoshúah leyó las prevenciones que incluían la
recompensa por el cumplimiento y el castigo por incumplimiento de la Toráh,
como figuran en Deuteronomio 28.
Rashi, en su comentario al versículo 12, reproduce la interpretación talmúdica
que dice:
“Seis tribus subieron a la cima del Monte Guerizzim, y otras seis a la cima del
Monte Hebal, mientras que los Cohanim, una parte de los Leviím y el Arca
permanecían al pie de las montañas, en el medio. Dirigían los Leviím su cara
hacia el Monte Guerizzim y empezaban con la bendición, diciendo: ‘Bendito sea
el hombre que no hiciere ni escultura ni fundición...’ y ambos grupos -las seis
tribus de cada montaña- respondían: Amén’. Volvían (los Leviim), dirigiendo su
faz hacia la montaña Hebal, y empezaban con la maldición, diciendo: ‘Maldecido
sea el hombre que hiciere escultura o fundición...’ y así con todos los versículos
siguientes, hasta el que dice:
Maldito sea quien no afirmare las palabras de la Toráh, ésta’
Versículo 15: “MALDECIDO SEA EL HOMBRE QUE HICIERE
ESCULTURA O FUNDICIÓN...Y LO COLOCARE EN OCULTO...”
Versículo 24: “MALDECIDO SEA QUIEN GOLPEA A SU PRÓJIMO -EN
OCULTO...”
Rashbám observa que, de estos doce casos de admonición, sólo en estos dos
casos figuran las palabras “en oculto”, ya que aluden a transgresiones factibles de
cometerse también en publico. La Toráh habría elegido estos doce casos de
perversión porque generalmente se incurre en ellos “en oculto”, residiendo en
ello su gravedad, pues no pueden ser detectados para castigo de los infractores.
Según la Toráh, el transgresor descubierto por los organismos de justicia, debe
ser juzgado y condenado, de acuerdo con sus leyes, y no maldecido como dice el
versículo (Deuteronomio 29:28): “Las que están ocultas, para Adonai nuestro
D’s., empero las que son manifiestas, para nosotros y nuestros hijos, hasta
siempre; para cumplir todas las palabras de la Toráh, ésta”. Nótese que once de
las doce transgresiones enumeradas en este pasaje infringen mitsvot “lo tahase”,
preceptos que se observan por omisión, frenando nuestro impulso negativo.
El versículo 26 expresa una admonición genérica contra aquel que no afirmare
“las palabras de la Toráh, ésta”.
Rambán distingue entre aquellas personas que no cumplen con la Toráh “por
principio” y quienes no lo hacen por negligencia, categorizando las primeras
como “rebeldes y herejes”.
El verbo 7 “lehakim”, además de “afirmar”, significa “levantar”; de allí la
costumbre, que persiste hasta nuestros días, de levantar el Sefer Toráh en la
sinagoga, antes de la lectura, mostrando el texto escrito a todos los presentes, que
se encuentran de pie a la derecha, a la izquierda, adelante y atrás del lector de la
Toráh. Al ver la escritura, deben hacer una reverencia, diciendo “vezotha-Toráh
asher sam Moshéh” -y ésta es la Toráh que expuso Moshéh ante los hijos de
Israel-.
DEUTERONOMIO 28.
CAPÍTULO 28.
Versículo 1: “Y SERÁ QUE SI ACEPTAR, VAS A ACEPTAR EL MANDATO
DE ADONAI TU D’S....”
Versículo 2: “Y VENDRÁN SOBRE TI TODAS LAS BENDICIONES ESTAS
Y TE ALCANZARÁN...”
Los factores que preconizan situaciones de bendición y felicidad como
consecuencia de nuestras buenas acciones, así como los que presagian
vicisitudes, desgracias y sufrimientos como resultado de nuestra desidia y
perversión, ya han sido enunciados en Levítico 26. Ruego al lector remitirse a
nuestros amplios comentarios respecto al tema de “sajar vahonesh” -recompensa
y castigo- y a la introducción abarcativa a “tojeháh” -admonición- que menciona
nuestro capítulo del libro Deuteronomio (Levítico de nuestra edición, páginas
248 a 256).
Versículo 69: “...AMEN DEL PACTO, QUE HABÍA CONCERTADO CON
ELLOS EN HOREB”.
“Referencia a las admoniciones enunciadas en Levítico y que fueron reveladas
en Sinai” (Rashi).
Al concluir todas las admoniciones de Levítico 26 leemos: “Estos son los fueros
y las leyes y las enseñanzas que dispuso Adonai entre El y los hijos de Israel, en
el Monte Sinai, por mano de Moshéh”.
Hizzekuni, por su parte, nos remite al Talmud T.B. Sotá 37 Ay B, donde se
comenta, entre otras cosas, que todas las admoniciones pronunciadas en el Monte
Guerizzim y el Monte Hebal, fueron enunciadas genérica y analíticamente (como
lo hemos observado en nuestro comentario).
Para Rashi todas las mitsvot, sin excepción, necesitan ser interpretadas en cuatro
aspectos:
a) el deber de estudiar; b) el deber de enseñar; c) el deber de cuidar y mantener;
d) el deber de cumplir y actuar.
La liturgia judía ha incluido estos aspectos en las oraciones diarias, en el pasaje
del “iotser” cuando dijeron: לשמור ,וללמד ללמוד ,לשמע ולהשכיל להבין בלבנו בינה ותן
בתורתך עיננו והאר .באהבה תורתך תלמוד דברי כל את ולקייים ולעשות -”Concede a nuestro corazón el
discernimiento para comprender y distinguir, para entender, para estudiar y para
enseñar, observar y cumplir todas las palabras del estudio de Tu Toráh con amor
e ilumina nuestros ojos con Tu Toráh” (Sidur).
DEUTERONOMIO 29.
CAPÍTULO 29.
Versículo 1: “...VOSOTROS HABÉIS VISTO...”
“El Maestro de los Profetas ordenó las palabras del Pacto y convocó a todo
Israel, enunciándoles esta parasháh, y la de Nitsavim (29:9 hasta 30:20),
juntamente con la parasháh de Vaielej, que es el capítulo 31 en su totalidad”
(Abarbanel).
Este comentarista entiende que con estas palabras, Moshéh quiere marcar la
esencia del Pacto que va a concertar con el pueblo, y más específicamente con la
nueva generación que va a entrar a la Tierra de Promisión. Pues todavía
quedaban personas que, siendo menores, habían vivido la opresión egipcia,
superada hacía cuarenta años. Moshéh se dirigía especialmente a la nueva
generación, que había presenciado hechos portentosos durante la travesía del
desierto, como la caída del man, la provisión de agua y otros (basado en Ibn
Hezra).
Versículo 3 “EMPERO NO HABÍA DADO ADONAI A VOSOTROS:
CORAZÓN PARA PERCIBIR Y OJOS PARA VER Y OÍDOS PARA OÍR,
HASTA EL DIA DE
HOY”.
El pueblo de Israel, a pesar de haber presenciado Portentos y Hechos
maravillosos, no llegó a entender su finalidad. Lo ocurrido en Egipto y en el
desierto no eran hechos aislados, sino la Manifestación de D’s., que no tolera la
esclavitud ni la persecución, y que, en última instancia, interviene cuando peligra
Su Creación. Pero el corazón del hombre no siempre entiende.
El hombre debe evidenciar voluntad de encaminarse por Su Senda; una vez
demostrada esta voluntad, puede esperar la ayuda divina. Al respecto afirman los
sabios de bendita memoria:
“al que viene a purificarse, se lo ayuda. Empero el hombre no puede conseguir
nada sin la ayuda del cielo” (basado en Z.D. Hoffman).
Versículo 5: “...PARA QUE HAYÁIS DE SABER QUE YO SOY ADONAI,
VUESTRO D’S.”
“No es Moshéh el que ha dicho esto, ya que desde las palabras ‘os conduje a
vosotros’ (versfculo4) hasta el final de la parasháh, son palabras del Santo
Bendito El...” (Hizzekuni).
Versículo 6: “OS ALLEGASTEIS AL LUGAR ESTE...”
Tanto Rashi como Minbáh Beluláh sugieren que “hamacom hazé” -que
traducimos como “este lugar”- pueden verterse en su acepción alegórica, como
esta situación. “No desdeñéis, ni llenéis vuestro corazón de soberbia, sino cuidad
más bien las palabras del Pacto, éste, ya que habéis llegado a este nivel de
grandeza y gloria (después de la conquista de las tierras de Transjordania)”
(Rashi).
Versículo 8: "...PARA QUE HAYÁIS DE PROSPERAR...”
Según el autor de Minháh Beluláh: “para que vuestra alma y vuestro ser
adquieran el hábito de las buenas acciones y las lleváis a cabo”.
DEUTERONOMIO 30.
CAPÍTULO 30.
Versículo 1: ‘Y SERÁ QUE CUANDO VENGAN SOBRE TI, TODAS LAS
PALABRAS ESTAS...”
“Ya he mencionado (comentando Levítico 26:12) que esta parasháh - pasaje que
se inicia en el capítulo 30- ocurrirá en el futuro, ya que sus temas todavía no han
existido, pero ocurrirán en un futuro por venir” (Rambán).
En mi opinión, Nahmánides quiere alejarnos de las especulaciones tendientes a
determinar el tiempo mesiánico. Cuando el pueblo de Israel medite acerca de la
experiencia de la bendición que poseía cuando vivía en su tierra, adherido a su fe,
y la maldición que le sobrevino cuando, al abandonar su fe fuera expulsado,
confirmará en su intimidad la veracidad de aquellas palabras proféticas de la
Toráh.
Versículo 2: "Y HABRAS DE RETORNAR HASTA ADONAI TU D’S....”
Según Rambán, la Toráh nos está asegurando que el pueblo de Israel va a
retomar a Ds., aunque sin ¿nunciar el precepto de “teshuváh”, según lo entiende
Maimónides (Mishnáh Toráh, Hiljot Teshuváh Cap.7 Halajáh 5).
Sin embargo Nahmánides, comentando el versículo 11 de nuestro capítulo, dice
que la Toráh insínúa que en un futuro por venir, el pueblo de Israel cumplirá con
la mitsváh de teshuváh.
Por su parte, Seforno entiende que el versículo 2 alude a la mitsváh de teshuváh.
Versículo 3: “Y HARA RETORNAR ADONAI TU D’S....”
El verbo “shub” -retornar- figura aquí en forma intransitiva. Así lo interpretan
los comentaristas. Nuestra traducción no lo hace, basándose en la versión aramea
de Onkelós. Rashi, en nombre de nuestros maestros, interpreta: “Y retornará
Adonai tu D’s. con tus cautivos”, o sea que la Divinidad acompaña al pueblo de
Israel en las tribulaciones del exilio.
Rabbí Shelomóh Ben Melej, en su libro “Mijlal Iofí”, interpreta el verbo “shab”,
como ‘estar en quietud o en reposo”: los cautivos y exiliados por lo tanto,
accederán nuevamente a la quietud de antaño, en su tierra. Esta acepción
justificaría gramaticalmente la forma intransitiva de “shub” en nuestro texto.
En opinión de Shemuel David Luzzato, el verbo “shub”, raíz del término
“shebut”, significa “volver al estado anterior” y nada tiene que ver con “shabó”,
“cautivar”, significando nuestro versículo: “Y volverá Adonai tu D’s. y te
restablecerá y Se apiadará de ti ...“. Opinión compartida por Z.D. Hoffman
Antes de él Radak, en su Sefer Ha-Sharashim, también ha sostenido que la raíz
“shub’ no debe confundirse con “shabó”; contradiciendo la opinión de Ibn Janáh
en su Sefer Ha-Sharashim.
Versículo 6: “Y ABRIRÁ... - EL ATASCO DE TU CORAZON-...”
Este eufemismo aparece también en Deuteronomio 10:16, aunque referido a
nosotros como los que “deberemos abrir el atasco de nuestro corazón”, mientras
que, según nuestro versículo, D’s. lo hará.
En un amplio comentario, Nahmánides dice que este versículo alude a los
tiempos del Mashíah: ‘Cuando la elección del bien será la única opción natural...
la persona hará naturalmente lo debido, sin enfrentar la elección entre lo bueno y
lo malo. Cita en su apoyo a Irmiahu 32:39 y ss., y a Iehezkel 36:26, llegando a la
conclusión de que, en el nuevo corazón de las personas, el deseo será suplantado
por la buena acción natural desapareciendo “mérito y culpa”, que dependen del
deseo.
Versículo 6: “...PARA LA CAUSA DE TU VIDA”.
“Y esto El lo hará para la causa de tu vida, para la eternidad” (Seforno).
Versículo 8: “...TU RETORNARAS...”
Como el versículo 2 ya ha mencionado el retorno de Israel, Seforno interpreta las
palabras “veattáh tashub”, como “tú te aquietarás”.
Versículo 8: “.LA VOZ...”
El autor de “Haketab Ve-Hakabbaláh” (J.Z. Meklenburg) interpreta el concepto
“Voz de Adonai” como la “Tradición Oral”, única forma de comprender el texto
de la Toráh, sus dificultades, sus alusiones, sus insinuaciones y su significado
esotérico.
Ibn Hezra expresó anteriormente esta misma idea, al comentar el versículo 10 de
nuestro capítulo diciendo: “Pues la esencia de todas las mitsvot está en el Sefer
Toráh, aunque necesita de la exégesis que recibimos en tradición de nuestros
consagrados maestros”.
Versículo 10: “...CUANDO OBEDEZCAS... CUANDO HAYAS DE
RETORNAR... CON TODO TU CORAZON Y CON TODO TU SER”.
Este versículo enuncia las etapas del proceso de la teshuváh: obediencia, retorno
y sinceridad absoluta e ilimitada.
Versículo 11: “PUES LA ORDENANZA ESTA...”
“Referencia a toda la Toráh, lo mismo que en Deuteronomio 8:1” (Rabbenu
Behayéh).
El autor de Mináh Beluláh lo refiere a la mitsváh de teshuváh, enunciada
anteriormente, como a toda la Toráh.
Versículo 12: “NO ESTA EN EL CIELO...”
Moshéh recalca al pueblo que aunque la Toráh en su origen había estado en el
cielo, ya no se encuentra más allí, pues: “Yo ya os la bajé a vosotros (Rabbenu
Behayéh).
En el Talmud, T.B. Babá Metsihá 59B, los sabios concluyeron: “Aunque salga
una voz (batkol) del cielo para enseñarnos cómo debe ser interpretada la Toráh,
no le debemos prestar atención, ya que la Toráh no está en el cielo”.
En otra interpretación, en este caso alegórica, leemos: “Rabá ha dicho: la Toráh
no puede hallarse en aquella persona que se enaltece por ella, como queriendo
llegar al cielo; y Rabbi Iohanán dice: “LaToráh no puede hallarse en las personas
de espíritu soberbio y altanero” (T.B. Herubín 55A).
Estas interpretaciones reflejan la autonomía de los maestros de Israel, quienes,
firmemente adheridos a la Tradición Oral transmitida de generación en
generación, reivindican el disenso interpretativo, ya que la Palabra Revelada por
D’s. no es tan simple como para admitir una interpretación monolítica.
Este debate talmúdico testimonia el dinamismo que caracteriza a la Toráh de
Israel y a sus maestros. ¿No es la intolerancia consecuencia directa de la ausencia
de debate en el ámbito de lo esencial?
Versículo 14: “EN TU BOCA Y EN TU CORAZON, PARA CUMPLIRLA”.
“...Pues todas las mitsvot tienen su raíz esencial en el corazón de la persona...
(Ibn Hezra).
El libro Iahel Or, interpretando a Ibn Hezra, dice: “El versículo menciona tres
cosas: la boca, el corazón y la acción, ya que todos los preceptos se originan en
alguna de ellas, dependiendo de lo que hablemos, sintamos o hagamos”.
Versículo 15: “MIRA: HE DADO ANTE TI EL DIA DE HOY...”
“Moshéh vuelve a prevenir al pueblo de que se le presentan des sendas, quedando
en sus manos y en su poder el encaminarse por la que deseen. No hay
impedimento ni obstáculo, ‘ni abajo ni arriba’. También vuelve a poner como
testigos a los cielos ya la tierra (Deuteronomio 4:26 y 30:19). Esta vez
testimonian que “la vida y la muerte he dado ante ti...’, o sea la bendición y la
maldición, y que además te aconsejo que elijas la vida, “para que vivas tú y tu
descendencia”. Y Moshéh, al concluir su discurso hace rubricar a “los testigos”
(Rambán).
Rabbenu Behayéh resalta la siguiente enseñanza de los versículos 15 al 19: la
persona tiene opción para hacer el bien o el mal; si así no fuera, no habría lugar
para la Toráh, y castigo y premio serian nulos.
Abarbanel, citando un sabio anterior, acota que el ser humano puede elegirlos
caminos que conducen a determinado fin; por ejemplo, si manifestamos nuestra
voluntad de lograr una buena salud, “elegimos” los medios que nos conducen a
ella. Lo mismo con respecto a la felicidad: queremos ser felices y elegimos los
caminos que nos conducen a ella. La voluntad determina el fin, y el libre albedrío
elige los medios que nos conducen al “fin” que nuestra voluntad ha decidido...
Por eso la persona pide consejo cuando está buscando los caminos que la lleven
al fin “anhelado y deseado”.
Abarbanel relaciona el versículo 15 con lo enunciado por Moshéh al iniciar sus
alocuciones a la nueva generación, en Deuteronomio 11:26 y Ss.: “Mira: Yo
pongo ante vosotros el día de hoy: bendición y maldición...”
Versículo 16: “...PARA AMAR... Y PARA CUMPLIR SUS ORDENANZAS...”
“La finalidad de las mitsvot es amar a Ds., y por eso este precepto antecede al
que alude a su cumplimiento. Pues la finalidad tiene prioridad sobre los medios
para alcanzarla” (Iahel Or).
Versículo 17: ‘EMPERO SI SE DESVIARE TU CORAZON...’
Referencia al mal como opción al bien, estando ambos en manos de la persona
(basado en Rashi).
Versículo 19: “...LOS CIELOS Y LA TIERRA...”
“Ya que ellos son permanentes” (Ibn Hezra).
Versículo 19: “...HABRAS DE ELEGIR LA VIDA...”
“Os indico que elijáis la vida, como quien dice a su hijo: ‘elígete una linda
parcela en mi heredad’, y le indica cuál es la parcela linda y le dice: elígete ésta.
Y por eso dice Salmos 16:5: ‘Tú, habrás de apoyar mi heredad’, diciendo el
hombre a D’s., ‘Tú has puesto Tu mano sobre la porción de lo bueno para decir:
-Esto habrás de tomar” (Rashi). El ser humano no ejercita su libre albedrío
enfrentándose a un mundo de valores Versículo 20: “...YA QUE EL ES TU
VIDA...” neutrales.
Referencia al Santo, Bendito El (Ibn Hezra)”
PARASHAH: VAIELEJ.
DEUTERONOMIO 31.
CAPÍTULO 31.
Versículo 1: “FUE MOSHEH, Y HABLO LAS PALABRAS ESTAS A TODO
ISRAEL.”
Según Rambán, “Moshéh se trasladó desde el campamento de la tribu de Leví,
hacia el campamento de las tribus de Israel, en honor al pueblo, como aquél que
quiere despedirse de su compañero y viene a obtener su anuencia”.
Según Ibn Hezra, Moshéh fue y se dirigió a cada una de las tribus, pidiéndoles
que no desfallezcan; pues aunque su desaparición terrena estaba cercana,
Iehoshúah lo sucedería en la conducción del pueblo, ala Tierra de Promisión.
Agrega: “En mi opinión, fue entonces cuando Moshéh bendijo a las tribus
(Deuteronomio 33), aunque sus bendiciones figuren con posterioridad en la
Escritura”.
Versículo 2: “...SALIR NI VENIR...”
“A la guerra”: aunque yo permaneciere con vida, no tengo más fuerzas para
luchar. Además no tenéis necesidad de ayuda y salvación, ya que D’s. destruirá a
los pueblos. También Iehoshúah, que será vuestro conductor...” (Ibn Hezra).
Versículo 3: “...COMO HABIA HABLADO ADONAI.
Quizás referencia a Números 27:l8 y ss.: “Dijo Adonai a Moshéh: Toma tú a
Iehoshúah Bin Nun, hombre imbuido de espíritu... y habrás de conferir parte de
tu esplendor sobre él, para que obedezcan toda la congregación de Israel... Y él
apoyó sus manos sobre él y lo invistió como había hablado Adonai por medio de
Moshéh’.
Versículo 4: “...COMO HABIA HECHO A SIHON YA HOG...”
Referencia a Números 21:21 y SS.
Versículo 5:”...COMO TODA LA ORDENAN- YA QUE YO OS HE
ORDENADO...”
Abarbanel cita a Ralbag, quien lo relaciona con Deuteronomio 20:10 y Ss.:
“Cuando te acercares a una ciudad para combatir contra ella, le dirigirás un
llamado por la paz” (véase hasta el versículo 18).
También S. R. Hirsh nos remite al mismo pasaje citado por Ralbag.
Para Ibn Hezra la ordenanza consistía en destruirlos elementos de culto pagano
como ‘los altares y las estelas” (véase Deuteronomio 7:5).
Versículo 6: “...NO TE SOLTARA NI TE ABANDONARA”.
Véase Deuteronomio 4:31.
Versículo 7: “...TUHABRAS DE VENIR CON EL PUEBLO ESTE...”
“...Después de prevenir adecuadamente al pueblo, Moshéh hace lo propio con
Iehoshúah, a ojos del pueblo, diciéndole que él va a ser el jefe del ejército para
darles más seguridad a ellos...” (Abarbanel).
Versículo 9: “ESCRIBIO MOSHEH LA TORAH ESTA...”
En el Talmud, T.B. Guittin 60 A, figura un debate entre los maestros acerca de la
escritura de los cinco libros de la Toráh por Moshéh: unos opinan que lo hizo al
final de los cuarenta años, antes de su desaparición física, mientras que en
opinión de otros lo fue haciendo paulatinamente durante los cuarenta años, a
medida que iba recibiendo -por Revelación Divina- las mitsvot y todos los temas
relatados en la Toráh desde la palabra “Bereshit”.
Parece prevalecer la segunda opinión. Así vemos que Rashi, comentando Exodo
24:7, dice: Que el libro del Pacto hace referencia a lo relatado desde Bereshit
hasta la entrega de la Toráh y las mitsvot que habían sido ordenadas en Maráh
(Exodo 15:23 y ss)’.
Abarbanel también comenta así nuestro versículo: “. Pero la verdad de este tema
-en mi opinión- así fue: Moshéh, nuestro maestro, después de haber explicado los
preceptos y concertado el Pacto para su cumplimiento, entendió que ya se había
completado la Toráh y que no se agregaría nada más en ella. Por eso después fue
a despedir- se de las tribus de Israel al campamento, e inmediatamente escribió el
libro “Debarim” -Deuteronomio-. Cuando la entrega de la Toráh en Sin , ya había
escrito desde “Bereshit” -Génesis- hasta “Vaikrá” -Levtico-; luego día a día
escribía lo que Ds. le revelaba mediante Su Palabra. “Debarim”, que contiene las
palabras y reprimendas de Moshéh al pueblo de Israel, y la explicación y
aclaración de las mitsvot, quiso el Santo, Bendito El, que fuera escrito en el
Libro, como las otras partes de la Toráh. Cuando nuestro versículo dice que
Moshéh escribió esta Toráh, hace referencia a Deuteronomio, que se leía ante
todo el pueblo, una vez cada siete años (versículo 11), como figura en T.B. Sotá
41A. Y Moshéh escribió el libro de la Toráh, éste, en su totalidad y “se lo entregó
a los Cohanim, hijos de Leví, los que portan el .Arca del Pacto de Adonai, ya
todos los ancianos de Israel”. Empero el Santo Bendito El, quiso agregar en la
Toráh el cántico de “Haazinu”, como dice el versículo 19. Y por ello Moshéh,
-nuestro maestro- tuvo que escribir también “en el Libro” aquel cántico; después
de este agregado lo entregó a los Leviím para ponerlo “al costado del Arca del
Pacto de Adonai” (Abarbanel).
Este comentarista acota que el Sefer Ha-berit -Libro del Pacto- hallado en la Casa
de Adonai, en la época del rey Ioshiahu, era el libro Debarim (véase II Reyes
22:8 y ss. así como 23:2).
Con respecto a este hallazgo leemos en II Crónicas 34:14: “...Halló Hilkiahu, el
Cohen, el libro de la Toráh de Adonai, por mano de Moshéh”.
Versículo 9 “...A LOS COIIANIM, HIJOS DE LEVI.-.”
“Que son los maestros de la Toráh” (Ibn Hezra).
Versículo 9: “...YA TODOS LOS ANCIANOS DE ISRAEL”-
“Que van a juzgar al pueblo, de acuerdo con las leyes de la Toráh” (Ibn Hezra).
El autor de Iahel Or agrega que así como los ancianos auxiliaban a Moshéh para
impartir justicia (Deuteronomio 27:1), también auxiliarán a los Cohaním en la
enseñanza de la Toráh.
Versículo 12: “CONGREGA AL PUEBLO:
LOS HOMBRES YLAS MUJERES Y LOS INFANTES, Y TU FORASTERO
-EL QUE ESTA EN TUS CIUDADES-...”
El precepto que figura entre los versículos 10 y 13 es conocido como “Mahamad
Hak-Hel”. Consistía en que al finalizar el año de la “shemittáh” -indulto o
remisión- que ocurría cada siete años, al concluir el primer día de la festividad de
Succot del octavo año -cuando ya se había iniciado el período de la “shemittáh”
siguiente- se congregaba a todo el pueblo sin excepción. Se construía un estrado
de madera, en la ifl) “Ha7aráh” -compartimiento del Santuario- y el rey de Israel,
después de recibir de pie la Toráh, de manos del Cohen Gadol -Sumo Sacerdote-
se sentabaylefalos siguientestextos dellibro Debarim: desde 1:1 hasta 6:4-9, y
desde 11:13 al 21. Luego, en el capítulo 14, los versículos 22 al 29; y en el 26 del
12 al 15. Continuaba con las leyes referentes al rey en el capítulo 17 desde el
versículo 14 hasta el 20. También las bendiciones y reprimendas que aparecen en
el capítulo 28 hasta concluir todo el pasaje.
Después de la lectura de la Toráh, pronunciaba las berajot correspondientes
(basado en la Mishnáh Tratado Sotá Cap. 7 Mishnáh 8).
La finalidad de esta concentración era tornar la Toráh de dominio público -por
medio de la enseñanza-, para que nunca devenga patrimonio exclusivo de los
Cohaním u otros dignatarios espirituales. Los Cohanim eran solamente maestros
de la Toráh.
Z.D. Hoffman sugiere que la Toráh ha elegido el período de Succot después de la
conclusión del año séptimo, ya que, a pesar de no haber recogido nada de su
campo, el agricultor ha subsistido, y por lo tanto debe agradecer a D’s. por ello.
En los demás años, durante las fiestas de peregrinación, ascendía a Ierushalaim
para disfrutar del producto de su trabajo. En ambas facetas de la vida debe
agradecer a D’s.
Abarbanel comenta que él vió escrito que todos los años el “CohenGadol o el
profeta o el juez o el jerarca de la generación”, leía en la festividad de Succot una
parte de la Toráh; y así como relataba la lectura de “Bereshit” -Génesis-,
“Shemot’ -Exodo-, “Vaikrá” -Levítico- y “Bemidbar Sinai” -Números- durante
los seis años del ciclo. Empero, al concluir el séptimo año, en la fiesta de Succot,
el rey era quien leía “Debarim.
Agrega Abarbanel que desde entonces prevalece el “minhag” - costumbre- de
que, el último día de “Sheminí Hag Hatseret” - noveno día a partir del inicio de
Succot-, llamado “Simhát Toráh”, completamos la lectura de la Toráh. Se pone
de pie la persona más importante de la congregación y concluye la lectura con la
Parasháh de Vezot Ha-Berajáh (Debarim 33 y 34), emulando lo que hacía el rey
de Israel en su época.
Versículo 12: “...PARA QUE HAYAN DE APRENDER...”
Durante todo el año que se inicia, tras escuchar la lectura de la Toráh,
preguntarán acerca de lo que no entienden, y los sabios les enseñarán a ellos y a
sus hijos, los menores” (Ibn Hezra).
Versículo 12:”...Y TU FORASTERO -EL QUE ESTA EN TUS CIUDADES-...”
Tal vez quiera ser prosélito” (Ibn Hezra).
Versículo 14:...LLAMA A IEHOSHUA LE HABRE DE PRECEPTUAR...”
“Es probable que esto quiera decir: lo voy a designar príncipe y legislador de
Israel...” (Rambán).
Rabbenu Beayéh prefiere mantener el sentido literal del verbo “letsavot”
-ordenar, preceptuar-, interpretando que, en esta ocasión, D’s. le va a ordenar a
Iehoshúah la Toráh Shebehal-Peh, la Tradición Oral, transmitida desde entonces
de generación en generación y que más tarde será volcada en libros, originándose
así la Mishnáh y la Guemaráh. Agrega: “Cuando el sol se pone, empieza a lucir
la luz de la luna... cuando el sol de Moshéh - nuestro maestro- está llegando a su
ocaso, empieza a surgir, cual luz de luna, toda la Toráh y el esplendor que
Iehoshúah recibió de Moshéh.
Versículo 15: “... Y SE DIRGUIO LA COLUMNA DE NUBE, EN LA
ENTRADA DE LA TIENDA”.
...El ha querido hablar con Moshéh y que oiga Iehoshúah, y allí le habría de
preceptuar a Iehoshúah mismo” (Rambán).
“Me reuniré allí contigo y habré de hablar contigo de por sobre el propiciatorio
desde entre los dos querubim -que están sobre el Arca del Testimonio- todo lo
que habré de ordenarte a ti, para los hijos de Israel’ (Exodo 25:22). Empero a
Iehoshúah, que no estaba en el grado de elevación de Moshéh, le quedaba vedado
por completo el ingreso a dicho lugar; por eso “se irguió la columna de nube en
la entrada de la Tienda” (Rambán)
Versículo 16: “...HE AQUI QUE TE VAS A - ACOSTAR CON TUS PADRES,
Y TE VAS A LEVANTAR...”“HE AQUI QUE TE VAS A ACOSTAR CON
TUS PADRES, Y SE VA A LEVANTAR EL PUEBLO ESTE...”
Como el verbo “kam” indica las tres personas del singular del verbo “levantarse”
en tiempo presente, los sabios del Talmud entienden esta frase como paratáctica.
El verbo “vekam” puede representar el final del primer hemistiquio, significando
que Moshéh va a morir y resurgir... O tal vez sea el inicio del segundo
hemistiquio, indicando que el pueblo de Israel se va a levantar (después de la
muerte de Mosheh) y se va a prostituir.
El Talmud, en T.B. lomá 52 Ay B, enumera los cinco versículos de la Toráh que
presentan la misma dificultad:
1)Génesis 4:7
2)Exodo 25:34
3)Exodo 17:9
4)Génesis 49:7
5)Deuteronomio 31:16
La ausencia de vocalización y de signos de lectura en el texto del Sefer Toráh
dificulta su sintaxis.
Por último, cuando se lee la Toráh en la sinagoga, se la canta según los “tahaím”,
signos musicales establecidos por los maestros de la Tradición, que tampoco
figuran en el texto y cuyo origen -según opinión de Rabbi Itshak- se remonta
hasta Moshéh, cuando recibió la Toráh en Sinai (véase T.B. Nedarím 37 B).
Versículo 16: “...EN POS DE DIOSES EXTRAÑOS -DE LA TIERRA
DONDE EL VA A VENIR ALLI-...”
Nuestra traducción se basa en el comentario de S.D. Luzzato quien proporciona
las pruebas contextuales pertinentes.
Versículo 16:”...Y ME VA A ABANDONAR Y VA A ABOLIR MI PACTO...”
Versículo 17: “...Y OCULTARE MI ROSTRO DE ELLOS...”
Versículo 18: "EMPERO YO, OCULTAR HABRE DE OCULTAR Ml
ROSTRO -EN AQUEL DIA-..:’
El ocultamiento del “Rostro de D’s.” ha sido mencionado en dos oportunidades.
Según Nahmánides, la primera indica el ocultamiento de Su Misericordia, origen
de las grandes tribulaciones que sufrirá el pueblo de Israel. Pero como el pueblo
toma conciencia de su conducta equivoca y sus consecuencias, no será destruido
(véase Levítico 26:44).
En cambio D’s. tocará el “ocultamiento de Su Misericordia” por el “ocultamiento
de la liberación de Israel”: el pueblo permanecerá en el exilio. El fin del exilio
sucederá solamente cuando el pueblo -amén de arrepentirse- retorne a D’s. “con
todo su corazón y con todo su ser” (Deuteronomio 30:2).
Versículo 19: “Y AHORA ESCRIBIOS EL CÁNTICO ESTE...”
Palabras dirigidas a Moshéh y a Iehoshúah, ordenándoles a ambos que escriban
el cántico...
Este cántico es el mismo que D’s. le dirá inmediatamente a Moshéh y que
empieza con las palabras “prestad oídos” (Deuteronomio 32:1- 43). Rambán
agrega que el pasaje mencionado debe ser escrito en el Sefer Toráh en versos
pasibles de ser cantados con una melodía.
Versículo 19. “...Y ENSEÑALO A LOS HIJOS DE ISRAEL...”
“Estas palabras están dirigidas a Iehoshúah” (Hizzekuni).
Versículo 20: “CUANDO LO TRAIGA A LA TIERRA QUE YO HABIA
PROMETIDO A SUS PATRIARCAS -QUE MANA LECHE Y MIEL- Y
HAYA ABOLIDO MI PACTO”.
Versículo 21: “...PUES YO CONOZCO SU ARTIFICIO...”
Estos versículos desafían la idea del libre albedrío. Rambán argumenta que si los
hijos de Israel no hubiesen pecado durante la travesía del desierto, la Toráh
tampoco entraría en una descripción minuciosa de sus futuras tribulaciones.
Hubiera formulado una prevención genérica, del tipo: “Si queréis y vais a
escuchar, lo mejor de la tierra comeréis. Empero si os negáis y os vais a rebelar,
por la espada seréis consumidos’ (leshahiahu 1:19 y 20). Ahora que ellos también
tienen conciencia de sus artificios y de su tendencia a desviarse de D’s., El les
anuncia todo lo que les puede acontecer (véase Ieshahiahu 48:4 y 5, donde D’s.
previene al pueblo de los acontecimientos futuros ‘por conocer El la dureza de la
cerviz del pueblo”).
Versículo 21: “...YA QUE NO SERÁ OLVIDADO DE LA BOCA DE SU
DESCENDENCIA...”
“Referencia al mismo cántico, pues aunque contiene muchas reprimendas, al
final aparecen palabras de consuelo” (Hizzekuni).
Sin embargo, Rabbi Ishmahel en T.B. Shabbat 138 B, interpreta que la Toráh
nunca será olvidada por el pueblo de Israel. Recuerda que los sabios del Talmud
consideraban el olvido de la Toráh como “plagas magnas y persistentes”
(Deuteronomio 28:59).
Versículo 22: “...EN EL DIA AQUEL...”
“Pues él no retrasó la cosa. Es posible que el día del fallecimiento de Moshéh
haya sido después de escribir toda la Toráh, incluyendo el cántico” (Ibn Hezra).
Versículo 23: “Y ENCOMENDO A IEHOSHUAH BIN-NUN...’
En Deuteronomio 31:14, D’s. le pide a Moshéh que convoque a Iehoshúah; ahora
D’s. mismo está preceptuando a este último (basado en Rashi).
Versículo 26: “TOMAD EL LIBRO DE LA TORAH, ESTE, Y LO HABREIS
DE PONER AL COSTADO DEL ARCA DEL PACTO DE ADONAI,
VUESTRO D’S., Y ESTARÁ ALLI EN TI, POR TESTIGO”.
Los sabios de Israel disienten en la interpretación de este versículo. Algunos
opinan que el Sefer Toráh que escribió Moshéh fue depositado sobre una especie
de repisa que sobresalía del Área hacia afuera. Otros entienden que fue
depositado dentro del Área, a un costado de las Tablas de la Ley (Rashi, basado
en T.B. Babá Batrá 14 B).
Versículo 26: “...Y ESTARÁ ALLI EN TI, POR TESTIGO”.
Moshéh escribió todas las palabras de la Toráh hasta completarla, incluyendo el
cántico y las Bendiciones a las tribus de Israel (Deuteronomio 33 y 34). Les pidió
a los Leviím -portadores del Área- que depositen el Sefer Toráh en ella y que lo
custodien con mucho celo, para que nadie pueda falsificarlo. También para que
todos los Sifré Toráh en poder de las tribus de Israel y de los propios Cohaním,
no contengan ninguna adulteración, ya que el Sefer Toráh depositado en el Área
sería el libro testigo. Resultaba lógico, por lo tanto, que ese Sefer Toráh estuviera
en el costado del Área que “contenía el tesoro de la Toráh” (basado en
Abarbanel).
Versículo 29 “...DESPUES DE MI MUERTE...”
“La palabra después’ remite a un futuro remoto; ya que durante la época de
Iehoshúah y de los ancianos que rigieron sus destinos durante muchos años, el
pueblo de Israel permaneció fiel al Santo, Bendito El” (Iehoshúah 24:3 1)
(Hizzekuni).
Versículo 30: “...HASTA COMPLETARLAS”.
La palabra “tummám” -completarlas-, nos recuerda la idea “temimut” –lo
perfecto y lo íntegro-. En palabras del salmista:
“La Toráh de Adonai es perfecta, reconforta el alma.
La Palabra de Adonai es Verdad, instruye al insensato” (Salmos 19:8).
PARASHAH: HAAZINU
DEUTERONOMIO 32
CAPÍTULO 32
INTRODUCCION.
Al comentar este Cántico, dice Rabbenu Behayéh Ben Asher: ‘La esencia de este
Cántico es que Moshéh devela ante el pueblo de Israel todos los acontecimientos
de su futuro. Comienza desde la Creación del mundo, de los pueblos y de Israel,
finalizando en los días del Mashíah.
Y así dice el Cántico, que desde el mismo momento de la Creación, D’s. elige a
Israel como Su pueblo y lo acompaña a través de las vicisitudes del desierto.
Empero el pueblo de Israel olvida todas estas bondades y sucumbe ante el
paganismo. Este acto de ingratitud se debió al exceso de bien y de quietud en que
estaban inmersos.
El exilio sobrevendrá como castigo divino; pero D’s. no los extermina, no sea
que los enemigos se vanaglorien y lo atribuyan a su poder. En un futuro porvenir,
D’s. reivindicará la causa de Israel y retribuirá a sus adversarios, por la sangre de
Israel derramada”.
En última instancia, Adonai vindicará a Su Pueblo.
Según Rabbenu Beayéh, las palabras de Moshéh culminan en el versículo 38,
siendo D’s. quien habla en el versículo 39, asegurando al pueblo de Israel,
mediante juramento solemne, su redención futura.
Para Rambán, este Cántico es una promesa explícita de Redención futura, que, a
pesar de su brevedad, contiene todo lo atinente al futuro de Israel.
Al respecto se afirma en el Talmud (T.B. Rosh Hashanáh 31A) que este Cántico
era “dicho” por los Leviím en el “Bet Hamikdash” - Santuario de Ierushalaim-.
Maimónides, en su libro “Mishnéh Toráh” (Sefer Habodáh Hiljot Temi din u-
Musafin, Cap. 6, Halajáh 9) dice que el Cántico era dividido en seis áreas
temáticas): del versículo 1 al 6; del 7 al 12; del 13 al 18; del 19 al 26; del 27 al 35
y del 36 hasta el final. Leían un pasaje cada Shabbat (tal vez semana), finalizando
la lectura en seis Shabbatot (tal vez semanas) y recomenzaban.
El Shulhán Haruj (parte Orah Haim Cap. 428 inciso 5) reproduce la misma idea.
Nos parece oportuno respetar esta división temática relatada por el Talmud y
“codificada” por la Halajáh, en la exégesis y comentario de este Cántico.
Versículo 1: "PRESTAD OIDOS CIELOS...”
Hizzekuni lo relaciona con lo expresado en Deuteronomio 31:28.
"...Lo que a mí me parece más certero, es que Moshéh invoca a los cielos y la
tierra, porque duran hasta la eternidad...” (Ibn Hezra).
Rashí comparte la misma idea.
Versículo 2: “GOTEARA CUAL LLUVIA MI ENSEÑANZA...”
La idea de este versículo introductorio es que Moshéh expresa la esperanza de
que, así como las aguas revivifican la flora que recubre la tierra, puedan su
enseñanza y sus palabras penetrar en el corazón de los hijos de
Israel, produciendo allí frutos. Que cada cual reciba estas “palabras y
enseñanzas” según su capacidad. Así como la llovizna se distingue por su poca
cantidad de las lluvias copiosas, así cada uno -dice Abarbanel- asimila las
enseñanzas acorde a su sabiduría, voluntad y capacidad.
Que “todo germine y florezca” a su manera, ya que la diversidad de la flora hace
su belleza.
Versículo 3: “CUANDO EL NOMBRE DE ADONAI YO INVOQUE...”
Según Ibn Hezra, Moshéh se está dirigiendo todavía, en sentido literal, a los
cielos y a la tierra.
Lo mismo que el salmista cuando dice: “Los cielos relatan la Gloria de D’s
(Salmos 19:1); o en Salmos 69:35: “LóenLo cielos y tierra...”; a pesar de que Ibn
Hezra encuentra allí una referencia a los cielos y las huestes celestiales y a la
tierra y sus habitantes.
Rashi -citando fuentes anteriores- acota que, en base a este versículo, cuando se
invocaba el Nombre de D’s. en una bendición en el Bet Hamikdash, los asistentes
respondían “baruj shem kevod maljutó le-holam vahed” -Bendito sea el Nombre
de la Gloria de Su Reino hasta la eternidad-.
En nuestros días, en la sinagoga respondemos con la fórmula: r1’l ii
“baruj Adonai ha mevoraj le-holam vahed”
-Bendito el Nombre de Adonai, que bendecido es, hasta la eternidad-.
Versículo 4: "EL CREADOR, PERFECTA ES SU OBRA...’
Traducimos “hatsur” -el Creador-, basados en los maestros del Talmud (T.B.
Berajot lOA), que interpretan este concepto como “El que Crea y Da forma a
todo”
Maimónides lo entiende como “el origen de todo y la Fortaleza” (Guía de los
Perplejos, Parte 1, Cap. 16).
Rashi recuerda que, a pesar que El es la Fuerza, cuando retribuye a “los que
transgreden Su Voluntad”, lo hace con Justicia, ya que Su acción es perfecta e
íntegra.
El ser humano difícilmente pueda comprender este aspecto de la Divinidad, pues
abusa de su fuerza, mientras que la justicia que pretende impartir -en muchos
casos- hace prevalecer el poder del más fuerte sobre los desprotegidos y
desvalidos.
Este versículo integra también una oración que se pronuncia en los funerales,
llamada “tsidduk ha-din” -la Teodicea- que exalta la Justicia Divina por sobre
todo.
Versículo 4: “...D’S. DE FIDELIDAD Y NO HAY INIQUIDAD...”
Según Rashi, El retribuye a los justos de acuerdo a sus buenas acciones en el
mundo por venir, y aunque hace tardar Su retribución, en definitiva cumple
fielmente Sus Palabras. Asimismo, a los impíos les recompensa por sus buenas
acciones en este mundo.
De allí que: a)la Justicia abarca a todos por igual; b) no existe persona totalmente
impía y que ¡u haya hecho alguna buena acción durante toda su vida; c) no hay
que desesperar cuando “el justo sufre el mal mientras que el impío goza del
bien’.
La retribución o recompensa afecta distintos aspectos de la vida de estas
personas.
Versículo 5: “SE HA DAÑADO A EL...”
El primer hemistiquio de este versículo resulta de interpretación dificultosa.
Hemos optado por seguir a Rashbám, para quien el pueblo de Israel, cuando
abandona la Senda de D’s., se daña y se deforma únicamente a sí mismo. Más
tarde, el profeta Hoshéah concordará: “Te has dañado, Israel! Pues sólo en Mi
había estado tu ayuda” (Hoshéah 13:9).
También Rambán y, en la época moderna, S.R. Hirsh, optan por esta
interpretación.
Versículo 5: “...LOS QUE NO SON SUS HIJOS...”
Rambán resalta que, cuando el pueblo de Israel abandona la Senda de Ds., pierde
el título de “hammi” -Mi pueblo-, para convertirse en “lo hammi” -no es Mi
pueblo-.
Es por eso que el profeta Hoshéah -donde aparece el término “lo hammi”
profetiza en (2:1) que llegará el día en que: “...En lugar de que se les diga “lo
hammi attem” -no sois Mi pueblo vosotros-, se les dirá “bené El hai” -hijos de
D’s. Eterno-.
Moshéh califica a la generación que se aleja de D’s. perdiendo el título de
“hammi”” como generación tortuosa y retorcida”, pues sólo la rectitud conduce a
D’s.
Versículo 6: “ACASO A ADONAI VAIS A RETRIBUIR ESTO...”
Aquí concluye el área introductoria.
Moshéh no comprende la actitud del pueblo de Israel. ¡Cómo puede retribuir a su
Creador abandonándoLo para encaminarse en pos de ídolos!
De acuerdo a la Masorah -la norma que regula el aspecto gráfico y ortográfico de
la escritura de la Toráh- la primera letra de este versículo, --, debe ser escrita
“rabbati” -grande- y conforma una palabra en sí; por eso debe agrandarse sin
pasar la dimensión de la letra que la sigue, prolongándose sus rasgos bajo el
renglón imaginario sobre el cual están escritas las palabras del texto (Talmud
Ierushalmi, Tratado Meguiláh, Cap. 1, Halajáh 9).
El autor de Toráh Temimáh interpreta que el lector, al pronunciar la r’, parece
suspirar desesperadamente, haciendo una pausa, ante la magnitud de la
desviación tortuosa de los hijos
de Israel.
Versículo 6: “...EL TE HA HECHO Y TE HA ESTABLECIDO”.
“El te ha hecho una nación entre las naciones, y después te dio todo tipo de bases
y apoyo, a saber: a algunos de vosotros ha hecho Cohanim, a otros profetas y a
otros reyes; y os ha hecho como una metrópoli, que todo depende de olla”
(Rashi).
Luego Moshéh invita al pueblo de Israel a recordar la historia de la humanidad y
el desarrollo de cada generación, cuando el advenimiento de Israel en el mundo
todavía no había ocurrido.
Versículo 7: “RECUERDA LOS DIAS DE ANTAÑO…”
El primer hemistiquio nos enseña -tal vez- cómo debemos estudiar, recordar y
vivir nuestra historia. Hay que crear una memoria colectiva y tradicional, que
debe preservar la idea de origen y comienzo. No somos los creadores de nuestro
pueblo, ni de nuestra espiritualidad, ni de nuestra fe, ya presentes desde “los días
de antaño”. Sin embargo, tenemos el deber de comprender los sucesos de cada
generación, de cada etapa de la historia -no como un gran evento de la historia-
sino para extraer con inteligencia sus lecciones y enseñanzas. Una “historia
individual”, sin raíces, se tornaría incomprensible. Sería trágico que los
descendientes de un pueblo tan antiguo olvidaran sus “raíces” y por ende
perdieran su rumbo.
Versículo 7: “...TU PADRE...”
“...Referencia a los profetas de Israel” (Rashi).
Versículo 7: “...TUS ANCIANOS...”
“...Referencia a los Sabios de Israel” (Rashi).
Versículo 8: “...EL HA FIJADO LAS FRONTERAS DE LOS PUEBLOS
ACORDE AL NUMERO DE LOS HIJOS DE ISRAEL”.
5. D. Luzzato refiere: “Durante numerosos años me parecía a mí muy lejano y no
podía aceptar el comentario de Rashi a este versículo, cuando dice que El ha
establecido y formado las “setenta naciones” que componen la humanidad como
un equivalente a las “setenta almas” - Iahacób y su familia- que habían
descendido a Egipto. Y ahora veo que todos los otros comentarios contradicen la
poesía del verso, y el sentido literal no es otro que la interpretación de Rashi. Ese
es el significado del versículo 9 que dice: ‘Ya que parte de Adonai es Su pueblo,
Iahacób es la porción de Su heredad”.
Versículo 10: “LO RABIA RALLADO EN TIERRA DE DESIERTO...”
Según Rashi, referencia a la fidelidad de los hijos de Israel, que recibieron Su
Toráh y Su Reino en el desierto.
El profeta Irmiahu lo recordará más tarde a los hijos de Israel como: ‘La bondad
de tus mocedades y el amor de tus esponsales” (Irmiahu 2:2).
Para Rabbenu Beayéh este verso alude al encuentro de D’s. con Israel en la tierra
aledaña al desierto, inmediatamente después de la salida de Egipto. D’s. velará
por Su pueblo durante la travesía del desierto, circundándolo con Sus nubes
protectoras, dándole inteligencia y comprensión por medio de la Toráh y
protegiéndolo del peligro de los enemigos de turno (basado también en Ibn
Hezra).
Versículo 10: “...LA NIÑA DE SU OJO”.
Eufemismo para indicar -en idioma humano- que Ds, cuidó a Su pueblo de todo
acecho en su senda hacia la Tierra de Promisión.
Versículo 11: “CUAL ÁGUILA QUE DESPIERTA A SU NIDO...”
Descripción metafórica de la compasión y la misericordia con las cuales D’s.
libera a Israel de Egipto y lo conduce hasta su conversión en un pueblo, finalidad
última de dicha liberación.
“...Os he alzado a vosotros sobre alas de águilas y os he traído a vosotros hacia
Mí” (Exodo
19:4).
Los midrashím (algunos citados por Rashi) recalcan la delicadeza y suavidad con
que el águila cuida de su nido, así como la fuerza y seguridad con que lo traslada
de un lugar a otro.
Esta metáfora nos recuerda el traslado de los hijos de Israel a través del desierto,
por Mandato Divino. En Números 9:18 leemos:
“Por Mandato de Adonai se desplazaban los hijos de Israel, y por Mandato de
Adonai acampaban; todos los días que moraba la nube sobre el tabernáculo, ellos
acampaban”.
Versículo 12: “ADONAI EN SOLEDAD LO CONDUCE...”
“El solo los sacó de Egipto y los condujo hasta la Tierra de Israel” (Rashbám).
“El, Bendito Sea Su Nombre, Solo”: la Divinidad misma acompaña a Israel a
pedido de Moshéh, como leemos en Exodo 33:15: “Le dijo a El:
Si Tu Presencia no ha de ir con nosotros, no nos hagas ascender desde aquí”
(basado en Ibn Caspi).
Versículo 12: “...Y NO HAY CON EL DIOS EXTRAÑO”.
Pues D’s. no tiene con El otra divinidad, sea astro o lo que fuera, para conducir al
pueblo de Israel con Sus Preceptos.
Por eso dijeron nuestros maestros “en mazal le-Israel” -Israel no está sujeto a
ninguna creencia o influencia de los astros- todo depende de nosotros.
Versículo 13: “LO HACE DOMINAR SOBRE LAS ELEVACIONES DE LA
TIERRA...”
Amén del sentido topográfico -pues la Tierra de Israel es montañosa-, referencia
a la elevación espiritual que alcanza el pueblo de Israel cuando está asentado en
su tierra, en libertad y seguridad.
Aquí comienza una nueva área temática: el asentamiento en la Tierra de Israel, y
su desarrollo y florecimiento, con la posterior desviación.
Versículo 13: “...MIEL DE LA PEÑA...”
Alusión a la fertilidad de la tierra. La misma metáfora es empleada por el
profeta Ioel (4:18):
“Ocurrirá que en aquel día, gotearán las montañas zumo y las colinas manarán
leche...” (Ibn Hezra).
Versículo 13: “...YEL ACEITE DEL PEDERNAL DE ROCA”.
Posible alusión a los olivares que recubren las pedregosas colinas de la Tierra de
Israel.
Versículo 14: “CREMA DE VACUNOS...”
Según Abarbanel, en estos versículos se enumeran los alimentos que ingiere la
persona en una especie de “orden cronológico”: ‘Pues el lactante primero se nutre
de leche y miel.., y en la medida en que va creciendo irá consumiendo otros
alimentos de origen animal, culminando el Cántico con el pan y el vino”. Según
el versículo 14: “...Con la grosura de los granos de trigo, y sangre de uva, bebes
vino”.
La Toráh quiere recalcar la gran abundancia de que ha gozado l pueblo de Israel,
viviendo en la tierra que fluye leche y miel.
Versículo 15: “EMPERO ENGORDO IESHURUN...”
Ishurún es un sinónimo de Israel; deriva de la raíz “iashar” -recto-. Aquel pueblo
que era recto “engordé y coceé” (Ibn Hezra).
Rabbenu Behyéh recuerda que el nombre Ieshurún con que se llama a Israel en
varias oportunidades, aparece aquí por primera vez, y es un título de elevación y
honor. Moshéh quiere que el pueblo tome conciencia de lo que era antes de su
desviación.
Versículo 15: “...ENGORDO IESHURUN...”
Versículo 15: “ENGORDASTE, ENGROSASTE...”
Para S.D. Luzzato, la segunda aparición del verbo “engrosar” significa
figurativamente “entorpecer el corazón hasta convertir a las personas en necias e
insensatas”, acepción con la que aparece en Ieshahiahu 6:10.
Versículo 15: “...Y ENVILECIÓ AL CREADOR...”
“Tanto con su pensamiento como con las palabras de su boca. Y lo cierto es que
el pueblo mismo, por sus malas acciones, logró que el Creador en Su sabiduría,
lo abandone y no acuda a liberarla” (basado en Ibn Hezra).
Versículo 16: “...CON ABOMINACIONES LO ENFURECEN...”
Según Rashi, alusión ala homosexualidad y a la superchería, calificadas ambas
como “abominación” por la Toráh.
Rambán opina que este Cántico reprocha únicamente la idolatría de los hijos de
Israel. Por lo tanto, las abominaciones mencionadas, harían referencia a que ellas
quemaban a sus hijos e hijas en el fuego, en honor a sus ídolos (véase
Deuteronomio 12:3 1).
Versículo 17: “SACRIFICAN PARA LOS DEMONIOS...”
Ibn Hezra remite a Levítico 17:7: “Para que no sacrifiquen más sus sacrificios a
los espíritus malignos en pos de los cuales ellos se desvían...”
Versículo 17: “...NO SON DIOS...”
El pueblo de Israel se encamina en pos del paganismo e ídolos que la Toráh
llama
“lo eloah” o “lo el”.
D’s. también los “encelará” y los “enfurecerá’ con un “lo Ram" -no pueblo-,
convirtiéndose Israel en “lo banav” - no sus hijos- (versículo 5).
Se suele ser víctima en la misma medida e intensidad con que se daña y desprecia
a los demás.
En palabras del profeta: ‘Pues dos males ha hecho Mi pueblo: Ami me han
abandonado, manantial de aguas surgentes, para cavarse cisternas, cisternas
agrietadas, que no retienen las aguas” (Irmiahu 2:13).
Versículo 17: “...NUEVOS, QUE DE CERCA RABIAN VENIDO...”
“Ni siquiera los paganos acostumbraban a adorarlos. El pagano cuando veía estos
ídolos decía: Esto es una imagen judía’” (Rashi).
Versículo 17: “...ANTE QUIENES NO SE HABIAN CONMOVIDO
VUESTROS PADRES”.
La deformación es propia de los hijos, no pudiendo acusar a sus padres de la
transmisión de tales valores perniciosos.
Versículo 19: “LO VIO ADONAI Y SE EXACERBO...”
Con este verso se inicia la cuarta unidad temática, que refiere principalmente, la
Ira de D’s. por la actitud negativa de Su pueblo.
Rambán, comentando el versículo 20, dice:
“...Pues hasta este lugar del Cántico Moshéh habla en primera persona. Pero a
partir de este ver- sículo (19), son todas palabras del Nombre Glorioso.., y ya
todo el cántico será así”.
Versículo 19: “...POR EL ENOJO DE SUS HIJOS Y DE SUS HIJAS”.
En este verso aparecen también las mujeres como factor importante en el culto
pagano. Véase Irmiahu 44:9, 15, 17 y Iehezkel 8:13,14.
Versículo 20: “..VOY A OCULTAR MI ROSTRO DE ELLOS...”
La Providencia Divina los abandonará.
Esta idea ha sido enunciada en Deuteronomio 31:17 y 18; remitimos a nuestro
comentario.
Versículo 20: “...TORNADIZA...”
“Pues ellos se han trastocado para servir dioses paganos, a pesar de que eran Mis
hijos, pues Yo los había traído a la vida; pero resulta que ahora no hay en ellos fe
ni confianza” (basado en Ibn Hezra).
Versículo 22: “YA QUE FUEGO...”
Este versículo y los siguientes describen las consecuencias negativas de las
acciones del pueblo, en contraposición a los versículos 13 y 14.
Versículo 25: “POR FUERA, DESHIJARA LA ESPADA...”
Fuera de la ciudad los castigará la espada de la soldadesca, y al que lograre huir
de ella, “los recónditos pensamientos de su corazón lo acosarán por el temor,
hasta morir y desaparecer” (Rashi).
Versículo 26: “...LOS VOY A ARRINCONAR…”
Nuestra traducción se basa en Abarbanel.
Rabbenu Belayéh entiende: “los desparramaron (por todos los rincones)”.
Versículo 27: “SI NO FUERA POR EL FUROR DEL ADVERSARIO, QUE
TEMO...”
Nuestra traducción se basa en Ibn Hezra.
Las tribulaciones y vicisitudes que De. acarrea sobre el pueblo de Israel tienen
una doble finalidad:
a) reeducarlo;
b) hacer pública la Justicia Divina, que rige la fuerza de los pueblos, así como los
“éxitos’ o “victorias” de sus gobernantes. El mundo no es “un coto de caza”
donde el poderoso destruye al débil o lo somete.
El profeta Ieshahiahu (10:5 y ss.) nos explica que Asiria es “la vara de De.”, para
devolver al pueblo de Israel hacia la senda de la que se ha desviado, aunque el
rey de Asiria no lo sepa, siendo su intención destruir “gentes”...
La Justicia de D’s. recaerá también sobre el rey de Asiría, por la soberbia de su
corazón.
Versículo 28: “PUES GENTE EXTRAVIADA DE CONSEJOS SON ELLOS...”
“Es acertado decir que este versículo hace referencia a los adversarios de Israel”
(Ibn Hezra)
Comparten esta opinión Rambán y Rabbenu Behayéh, basados en la
interpretación de Rabi Nehemiáh en el Midrash Sifri, Parashat Haazinu, párrafo
322.
Versículo 3O: “…COMO PUEDE PERSEGUIR UNO A MIL....”
Cuando Moshéh preconizaba las bendiciones que le sobrevendrían al pueblo de
Israel si se encaminara en la Senda de D’s., había dicho en Su Nombre:
“Perseguirán cinco de vosotros a cien, y cien de vosotros a una
miríada perseguirán. Caerán vuestros enemigos ante vosotros por la espada”
(Levítico 26:8).
Nuestro versículo muestra la contraparte de dicha bendición, con sus
consecuencias nefastas…
Versículo 30: “...SI NO ES QUE SU CREADOR LOS HA VENDIDO Y
ADONAI LOS HA ENTREGADO".
Versículo 31: "YA QUE NO ES COMO NUESTRO PROTECTOR, SU
PROTECTOR; Y NUESTROS ENEMIGOS, JUECES”.
Rambán atribuye todas estas palabras a los adversarios de Israel, quienes
deberían razonar hasta llegar a la conclusión de que todas las derrotas de Israel se
deben “a que su Creador los ha abandonado”. Los mismos adversarios reconocen
que el Protector de Israel ayuda y salva.
Pues en un principio el pueblo de Israel había derrotado a siete pueblos fuertes y
numerosos.
Versículo 31: “...NUESTROS ENEMIGOS, JUECES”.
El Midrash explica que una de las peores calamidades que ha sufrido el pueblo de
Israel ha sido el ser juzgado por “enemigos” por medio de códigos legales
sanguinarios, crueles y bárbaros.
Esta interpretación posiblemente se basa en las palabras del profeta Ieshahiahu
cuando preconiza un futuro de Ventura para la ciudad de Ierushalaim:
“Restituiré tus jueces como en el principio, y tus consejeros como en el
comienzo; después de esto, se te llamará a ti: la ciudad de la justicia, ciudad fiel.
Tsión con justicia será rescatada y los que retornan a ella, con equidad”
(Ieshahiahu 1:26, 27).
Versículo 26: “...LOS VOY A ARRINCONAR, VOY A HACER CESAR DE
ENTRE LOS HOMBRES SU RECUERDO”
Versículo 32: “PUES DE LA VID DE SEDOM, ES SU VID...”
Rashi entiende que el versículo 32 continúa el 26, así como la actitud negativa de
Israel se nutre de las cepas de Sedom y Hamoráh.
Rambán, en cambio, acepta el orden normal de los versículos según el cual el 32
se refiere a los enemigos de Israel cuyos frutos contienen ponzoña y amargura,
que envenena a quien los “coma”.
No así el pueblo de Israel, que tiene la capacidad de “teshuváh” -retorno a Ds.-.
Versículo 34: “CIERTAMENTE ELLO ESTA OCULTO CONMIGO,
SELLADO EN MIS TESOROS”.
“Referencia al versículo 33: “Amargura de serpientes es su vino, y ponzoña de
áspid, cruel
Toda su crueldad, la he depositado en Mis Tesoros, para hacerles comer el fruto
de sus actos (Rambán).
Versículo 35: "MIA ES LA VENGANZA Y LA RETRIBUCIÓN...”
“Para vindicar la causa de Israel, y retribuir a sus adversarios acorde a sus
actos...” (Rambán).
Versículo 35: “...PARA EL TIEMPO QUE VACILE SU PIE...”
“Alusión a los adversarios de Israel’ (Ibn Caspi).
“Cuando llegue el tiempo y la copa haya rebalsado”. Hallamos una idea similar
en Génesis 15:16: “Mas a la cuarta generación retornarán aquí, pues no está aún
completa la iniquidad de los Emorim, hasta el presente” (Rabbenu Behayéh).
Esta idea es recurrente en la Toráh; así leemos en Deuteronomio 9:5: “No por tu
mérito, ni por la rectitud de tu corazón, tú vas a poseer su tierra; pues por la
perversidad de estos pueblos, Adonai tu D’s., los destierra de ante ti y para
cumplir la palabra que ha prometido Adonai a tus patriarcas: a Abraham, a Itshak
y a Iahacób”.
Israel no es el mejor pueblo ante D’s., pero es mejor que los pueblos que habitan
la tierra de Quenahán -y que los demás pueblos paganos- cuya perversidad e
inmoralidad ha sido relatada ampliamente en Levítico 18.
Versículo 36: “...PUES HABRA DE VER QUE SE AGOTA EL PODER, Y
QUE
NO HAY NI CUIDADO NI FORTALECIDO”.
Rabbenu Behayéh explica que D’s. Vindicará la causa de Su pueblo ante los
impíos, cuando vea que el poder de Israel se ha debilitado al extremo de que no
haya nadie capaz de cuidar a una persona ni de ayudar la infundiéndole ánimo.
Nuestra traducción se basa en la interpretación de Rashi.
Versículo 37: “Y HABRÁ DE DECIR...“
“El Santo, Bendito El, con respecto a Israel” (Rashi).
Rambán, sin embargo, atribuye estas palabras a las naciones paganas, atónitas
ante su victoria sobre Israel, el pueblo otrora protegido por D’s. El agrega que lo
mismo exclama el salmista: “Por qué habrán de decir las naciones ¿dónde está
ahora su D’s.?!” (Salmos 115:2). La humanidad no concibe al pueblo de Israel
alejado de su D’s. y de la Toráh. Como tampoco acepta a los hijos de Israel
cuando abrazan el paganismo, y los ridiculiza diciendo: “...Que se levanten y os
ayuden, que sean sobre vosotros, protección” (versículo 38).
Versículo 39: “...YO, YO SOY...”
“Yo Soy el que humilla y Yo Soy el que enaltece” (Rashi).
Versículo 39 “...Y NO HAY DIOSES CONMIGO...”
“Para resistir e impedir Mi acción” (Rashi).
Versículo 39: “...YO HAGO MORIR Y HAGO VIVIR.”
Según el Talmud (T.B. Pesahím 68A) este versículo demuestra que la Toráh
habla de la resurrección. Así lo ha formulado Maimónides en sus Trece
Principios de Fe: “Yo creo con Fe completa, que habrá una resurrección cuando
así lo quiera la Voluntad del Creador, Bendito Sea Su Nombre y Enaltecida Su
Mención, hasta la eternidad” (Principio 13).
Versículo 39: “...Y NO HAY QUIEN LIBRE DE MI PODER”.
“A los que alevosamente se rebelan contra Mí” (Rashi).
Versículo 40: “PUES ALZO HACIA EL CIELO Ml MANO”
Tanto Rashi como Ibn Hezra -entre otros- concuerdan que se trata de la
formulación de un juramento. Rambán agrega: “ya que todo aquél que jura alza
su mano y toca el objeto por el cual está jurando”.
Versículo 41: “CUANDO...”
Traducimos la palabra “im” como “cuando”, basados en Rabbenu Behayéh.
También en Números 36:4, aparece esta palabra con la acepción de certeza y no
de condicionalidad.
Véase el comentario de Rashi a este versículo, en su segunda versión
interpretativa de este Cántico.
Versículo 41:”...VA A EMPUÑAR LA JUSTICIA, MI MANO...”
“Para dejar el atributo de Misericordia en Mis adversarios, que os han causado el
mal. Pues Yo Me había enfurecido un poco y ellos ayudaron para el mal” (Rashi,
basado en Zejariáh 1:15).
El libro “Minhat Iehudáh” interpreta así las palabras de Rashi: “Cuando vaya a
afilar hasta el fulgor Mi espada, va a empuñar la justicia Mi Mano: para dejar el
atributo de Misericordia y para que empuñe Mi Mano el atributo de Justicia,
aferrándose a ella, y retribuir a Mis enemigos que os hicieron el mal, ya que Yo
solamente Me había enfurecido un poco, y ellos ayudaron para el mal”. Véase
también el comentario de S.D. Luzzato al respecto.
Versículo 41: “...YALOS QUE ME ABORRECEN, RETRIBUIRE”.
“Alusión a los enemigos que dañaron a Israel, pueblo de Adonai” (Ibn Caspi).
Versículo 42: “EMBRIAGARE MIS SAETAS DE SANGRE...”
“Del enemigo” (Rashi).
Versículo 42: “...DE LA CAUTIVA...”
“Referencia a los heridos” (Ibn Hezra).
Versículo 42: “...Y DE LA CABEZA DE LA RETRIBUCION, AL ENEMIGO”.
“La retribución de D’s. recaerá sobre la cabeza de los adversarios” (Ibn Hezra y
Luzzato). En mi opinión estas últimas palabras indican que la retribución de D’s.
afectará esencialmente a los “cabecillas, jefes y reyes” del imperio del mal, que
conducen a sus pueblos al derramamiento de sangre.
Versículo 43: “LOAD NACIONES A SU PUEBLO...”
“En aquella época las naciones paganas loarán a Israel por aferrarse a D’s. a
pesar de todas las vicisitudes. No Lo abandonaron porque conocían Su bondad”
(Rashi).
En mi opinión también el poeta plasma esta idea en Salmos 126:2; “...Entonces
dirán entre las naciones: Ha engrandecido Adonai para hacer con éstos’”. Las
naciones pregonarán la vindicación de la causa de Israel por medio de la Justicia
Divina.
Versículo 43: “...CONCILIARA A SU TIERRA, SU PUEBLO”
Traducimos el concepto “vejiper” -conciliará- basados en Hizzekuni, quien cita
en su apoyo el significado contextual de este mismo concepto en Génesis 32:21.
Esta opinión es expresada también en el Sefer Ha-Sharashim de Rabbi David Ben
Iosef Kimji (Radak).
Rashi considera sinónimos los términos “Su tierra” y “Su pueblo”: “que cuando
Su pueblo es consolado, Su tierra también lo es”.
“Has sido benévolo, Adonai, con tu tierra, has reconfortado al pueblo de Israel”
(Salinos
85:2).
Rashi acota que este Cántico ha sido interpretado en el Midrash Sifri, tanto por
Rabbi Iehudáh como por Rabbi Nehemiáh.
Según el primero, el “sujeto” del Cántico es todo el tiempo Israel -especialmente
a partir del versículo 28-. Mientras que, según Rabbi Nehemiáh, el “sujeto” es:
“las naciones paganas”.
Rashi, por su parte, inicia su comentario según la interpretación de Rabbi
Iehudáh para concluir con la de Rabbi Nehemiáh.
Versículo 44: “VINO MOSHEH...”
Referencia al versículo 30 del capítulo 31:
“Habló Moshéh a oídos de toda la congregación de Israel, las palabras del
Cántico este, hasta completarlas” (Hizzekuni).
Versículo 44:”...EL, Y HOSHEA BIN-NUN”
Ya que a ellos das se lo había ordenado el Santo, Bendito El, como dice el
versículo 19 del capítulo 31: ‘Y ahora escribíos el Cántico este, y enséñalo a los
hijos de Israel” (Hizzekuni).
Aquí aparece Iehoshúah Bin-Nun con su nombre anterior: "Hoshéah”.
Cuando Moshéh lo envió junto a los once exploradores para recorrer la Tierra de
Promisión, le cambió su nombre “Hoshéah” por el de “Iehoshúah” (Números
13:16).
Ibn Hezra explica la aparición del nombre “Hoshéah” ahora, “ya que ése era el
nombre conocido por todo Israel, y en esta oportunidad el sucesor de Moshéh,
aparece ante el pueblo con su nombre más conocido”.
Asimismo sugiere que, posiblemente, el nombre “Iehoshúah” era conocido
solamente por los jefes de Israel, los más allegados a Moshéh.
Versículo 47: “PUES NO COSA VACUA ES...”
La Toráh encierra la esencia de la Palabra Divina en cada una de sus palabras y
letras. Si a veces os parece que algunas son vacuas, es vuestro defecto, y significa
que no podéis, no queréis o no sabéis interpretar la Toráh. Esta sería la intención
de Moshéh según la interpretación del Talmud Ierushalmi, Tratado Peáh,
Capítulo 1 Halajáh 1.
Versículo 48: “...EN ESTE MISMO DIA...”
En la esencia misma del día, a plena luz. La desaparición física de Moshéh no
será misteriosa ni oculta (basado en Rashi).
Versículo 49: “...QUE ESTA AL FRENTE DE IEREHO…”
Según el autor de Minháh Beluláh la profunde “precisiones geográficas” indica
que se está cumpliendo el Decreto Divino que impide a Moshéh a cruzar el
lardón. También demuestra que se hallaba en un lugar lindante desde don-. de
podía tener una visión física de la Tierra de Promisión.
Versículo 50: “...TE HABRÁS DE REUNIR CON TUS GENTES”.
“A quienes habías sacado de Egipto, y que conforman la generación del desierto.
Los términos ‘reunirte con tus gentes’ hacen referencia a la desaparición física
del cuerpo” (Minháh Beluláh).
Versículo 50: “...ASÍ COMO RABIA MUERTO ARARON...”
Abarbanel recuerda que Aharón ‘no tuvo el mérito de contemplar la Tierra de
Promisión, ni siquiera desde la distancia como Moshéh; tampoco rogó a D’s. para
pedirle que lo dejase pasar a ella”.
En su opinión, siendo Moshéh Hombre-Profeta, tuvo la visión de poder rogar a
D’s. para contemplar “proféticamente” también la Tierra de Promisión, y no sólo
“en visión”. Por su parte Aharón había sido “Cohen Gadol” -Sumo Sacerdote-, a
quien no se le puede atribuirla profecía.
Versículo 51:”...EN LAS AGUAS DE LA CONTIENDA DE KADESH...”
Referencia a Números 20:7 y ss. Véase los comentarios al respecto en el libro
“Números” de nuestra edición, pág. 16 1-163.
Versículo 52: “...DESDE LEJOS PODRÁS CONTEMPLAR LA TIERRA...”
El autor de Minbáh Beluláh sugiere que D’s. vedó a Moshéh el acceso a la Tierra
de Promisión física. Pero pudo contemplar lo que los sabios de Israel han
denominado “Erets Israel Shel Mahlah” -el aspecto espiritual de la Tierra de
Israel-.
DEUTERONOMIO: 34.
CAPÍTULO 34.
Versículo 1: “ASCENDIO MOSHEH, DESDE LAS LLANURAS DE MOAB
AL MONTE NEBO...”
“Tal como el Santo, Bendito El, se lo había dicho: Sube al Monte de Habarím...’
(Números 27:12), pero Moshéh tardó en cumplir esto, hasta que hubo bendecido
a los hijos de Israel”
“El Monte Nebó es conocido como Mar ha-Habarím y como Rosh ha- Pisgáh.
Estaba situado en la heredad de la tribu de Reubén” (véase Números 32:37,38)
(Hizzekuni).
Versículo 1: “...Y LE HIZO CONTEMPLAR ADONAI, TODA LA TIERRA...”
“Llegó a ver Moshéh, con sus ojos, lo que no pudo andar Iehoshúah con sus pies,
ya que Iehoshúah no pudo conquistar durante su vida varias comarcas de la
Tierra de Israel” (Iehoshúah 18:2-10) (Hizzekuni)
Versículo 1: “...EL GUILHAD HASTA DAN”.
“Desde el Guilhad, territorio situado al este del río lardón - donde Moshéh se
hallaba en aquel momento- hasta Dan, frontera norte de la Tierra de Israel”
(Hizzekuni).
Versículo 2: “...HASTA EL MAR OCCIDENTAL”.
Conocido hoy como el Mar Mediterráneo, frontera occidental de la Tierra de
Israel.
Rambán describe minuciosamente las principales zonas de la Tierra de Promisión
que D’s. le hizo ver a Moshéh. Pues era manifiesto ante El el gran amor que
profesaba Moshéh por dicha Tierra. Es por ello que D’s. le alegró con todo lo
bueno y se la hizo contemplar con sus ojos.
Versículo 4: “...TE LA HE HECHO CONTEMPLAR CON TUS OJOS,
EMPERO ALLI, NO HABRÁS DE PASAR”.
Como introducción a su interpretación alegórica, dice el autor de Hakedat Itshak:
“Es difícil entender este pasaje únicamente en su sentido literal, o sea que D’s. le
haga ver a Moshéh minuciosamente todas las comarcas de la Tierra de Promisión
y que finalmente le diga:’ Lo estás viendo con tus ojos y de allí no vas a comer’;
¡ya que eso sería causarle pena en lugar de reconfortarle!”.
Este autor -basado en algunos midrashím entiende que D’s. le hace ver a Moshéh
-por medio de visión profética- la historia del pueblo de Israel. Sus aciertos y sus
tribulaciones hasta su desarrollo final. Después de esto, El le dijo: “...Te la he
hecho contemplar con tus ojos, empero allí, no habrás de pasar’, ya que el ser
humano no tiene fuerza para llegar hasta el final de todas las generaciones. D’s.
le ha hecho ver a Moshéh los grandes eventos históricos antes de su
advenimiento.
Versículo 5: “MURIO ALLI MOSHEH, SERVIDOR DE ADONÁI…”
Los últimos ocho versículos de la Toráh -que se inician aquí- fueron escritos por
Iehoshúah Bin-Nun, sucesor de Moshéh (véase T.B. Babá Batrá 14 B).
El Talmud -T.B. Kiddushím 38 A-, calcula así la fecha de la desaparición física
de Moshéh:
a) Moshéh fue llorado por los hijos de Israel durante treinta días (versículo 8),
b)tras lo cual Iehoshúah, por Mandato Divino, se apresta a cruzar el río Iardén
(Iehoshúah 1:2) y c)en el versículo 11 Iehoshúah previene al pueblo que dentro
de tres días van a cruzar el Iardén, lo que ocurrió el día 10 del mes primero
-Nisán- (Iehoshúah 4:19).
Calculando retroactivamente, resulta que la prevención de Iehoshúa al pueblo
tuvo lugar el 7 de Nisan (tres días antes del cruce del tardón), fecha en la cual
concluyeron los treinta días de duelo por Moshéh, quien había fallecido por lo
tanto, el día 7 del mes anterior -Adar-.
Versículo 5: “... POR MANDATO DE ADONAI”
Según los traductores de la Toráh al arameo, Onkelós y el Targum Ierushalmi,
Moshéh obedeció el Mandato Divino. Mientras que Ionatán Ben Huzziel, en su
versión aramea, traduce el término hebreo “al pi Adonai” -por Mandato de
Adonai- como “neshikát memráh dAdonai” -un beso del Mandato Divino-,
interpretación impregnada de contenido místico. Su comprensión no es simple. El
autor de “Toráh Temimáh”, comentando este versículo (llamada 9), lo interpreta,
en nombre de nuestros maestros, como una muerte apacible, sin sufrimientos.
Versículo 5: “...SERVIDOR DE ADONAI...”
Moshéh ya había sido llamado “Mi servidor”
-en su vida- en dos oportunidades (Números 12:7 y 9). Por lo tanto no me resulta
comprensible el comentario de Rabbenu Behayéh según el cual Moshéh no fue
llamado “servidor” sino hasta después de su muerte.
Versículo 6: “LO SEPULTO A EL EN EL VALLE...”
Rashi afirma en una primera instancia que D’s. mismo se ocupó de la sepultura
de Moshéh. Pero luego cita la opinión de Rabbi Ishmahel, según la cual Moshéh
se sepulté a sí mismo.
Ibn Hezra recoge y hace suya esta última opinión.
Nuestra traducción se basa en la primera interpretación de Rashi.
Versículo 6: “...EN EL VALLE, EN LA TIERRA DE MOAB, FRENTE A BET
PEHOR…”
A pesar de esta triple identificación del lugar “...no ha conocido hombre alguno,
su sepultura...”, lo que demuestra -dice Hizzekuni- que no ha sido persona alguna
la que lo ha sepultado.
Versículo 6: “...HASTA EL DIA ESTE”
Según Ibn Hezra, son palabras de Iehoshúah.
“Es probable que lo haya escrito al final de sus días” (véase Iehoshúah 24:26).
Esta idea aparece en T.B. Maccot 11 A, donde los maestros del Talmud
interpretan el versículo: “Escribió Iehoshúah estas palabras en el libro de la
Toráh de Elohim”. Uno de ellos opina que hace referencia a los ocho últimos
versículos de la Toráh.
Para Hizzekuni, el emplazamiento de la sepultura ha permanecido desconocido
para evitar “el culto a los muertos”.
Rabbi Moshéh Vali afirma, en el mismo sentido: “para que nadie viniera a
exhumarlo para convertir su cuerpo y sus órganos en objeto de adoración”.
Versículo 7: “...NI SE HABLA PERDIDO SU LOZANÍA”
El autor de Iahel Or nos dice que, de las veinte interpretaciones que ha recogido,
ninguna le parece correcta. El entiende que Moshéh, en su aspecto físico,
mantuvo la lozanía de su juventud.
Cita en su apoyo a Abarbanel, quien expresa la misma idea.
Versículo 8: “LLORARON LOS HIJOS DE ISRAEL...”
Rashi, basado en el midrash, opina que fueron especialmente los hombres de
Israel, quienes lloraron a Moshéh. Con respecto al fallecimiento de Aharón el
texto dice: lloraron a Aharón treinta días toda la Casa de Israel” (Números
20:29).
‘Toda la Casa de Israel quiere decir hombres y mujeres, o sea todas las familias,
ya que Aharón amaba la paz y corría en pos de ella estableciendo la concordia
entre litigantes y restableciendo la armonía entre esposo y esposa” (Rashi).
Versículo 9: “...PUES HABLA APOYADO MOSHEH SUS MANOS SOBRE
EL...”
Referencia a Números 28:23.
Véase el comentario de Rashi al respecto en la pág. 222 de nuestra edición.
Versículo 9: “...LO QUE HABLA PRESCRIPTO ADONAI A MOSHEH’.
“Que obedezcan a Iehoshúah” (Ibn Hezra).
Versículo 10: “...ROSTRO A ROSTRO”.
Véase nuestro comentario a Exodo 33:11, en el que incluimos los del autor de
“Tseror Hammor”, de Rabbi Itshak Harama y del Maestro Recanatti (Exodo,
nuestra edición, pp. 306-7).
Versículo 11: "PARA TODOS LOS SIGNOS Y LOS PORTENTOS...”
Moshéh realizó “signos y portentos” a ojos de los contestatarios, quienes tuvieron
que reconocerlo a pesar de ellos.
Había hecho lo mismo ante los ojos de Israel, que creían en él. A partir de ello, se
difundió la profecía de Moshéh, por todo el mundo, más que la de todos los otros
profetas.
Versículo 12: “Y PARA TODO EL PODER FUERTE...”
Referencia a la separación de las aguas del Mar de los Juncos.
“Presenció Israel el Poder grande que ejerció Adonai en Egipto. Veneró el pueblo
a Adonai, y tuvieron fe en Adonai y en Moshéh Su Servidor” (Exodo 14:31).
Versículo 12: “...Y PARA TODA LA MANIFESTACIÓN MAGNA...”
Referencia la Revelación de D’s. en Sinai. Véase Rambán y Rabbenu Behayéh.
Y así la Toráh concluye, recordando el punto culminante de Moshéh, el Profeta,
que transmitió su profecía a los profetas de Israel, pasando a llamarse D’’S.
“Adón ha-neviim” -el Señor de los Profetas-,