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Cultura Romana y su Influencia

La civilización romana surgió en el año 753 a.C. en la ciudad de Roma, fundada según la leyenda por los gemelos Rómulo y Remo. Roma se convirtió en una gran potencia que llegó a tener un vasto imperio. Algunas características clave de la cultura romana incluyen su sistema político republicano y de gobierno imperial, su religión politeísta, su énfasis en la guerra y el ejército, y sus contribuciones arquitectónicas y al derecho.
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Cultura Romana y su Influencia

La civilización romana surgió en el año 753 a.C. en la ciudad de Roma, fundada según la leyenda por los gemelos Rómulo y Remo. Roma se convirtió en una gran potencia que llegó a tener un vasto imperio. Algunas características clave de la cultura romana incluyen su sistema político republicano y de gobierno imperial, su religión politeísta, su énfasis en la guerra y el ejército, y sus contribuciones arquitectónicas y al derecho.
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CULTURA ROMANA

La civilización romana llegó a ser la más poderosa del mundo. Cuando el Imperio
estaba en su máximo esplendor nadie se podía imaginar que esa gran cultura
nació de dos gemelos: Rómulo y Remo. Cuenta la leyenda que estos hermanos
fueron los fundadores de Roma y se amamantaron de una loba, Luberca, también
conocida como Capitolina. Se dice que el nombre de la ciudad es un homenaje a
Rómulo, que además fue el primero de los famosos siete Reyes de Roma. Más
allá de la leyenda, la historia explica que esta civilización nació en el 753 a.C y a
día de hoy sigue estando muy presente en la sociedad.

Los orígenes de Roma


Los primeros pasos del nacimiento de Roma fueron cuando los Ligures y los
Vénetos, dos antiguas poblaciones, habitaban en la península itálica, entre el
Golfo de Génova y el río Po y los Alpes. En el 1200 a.C llegaron los primeros
itálicos e hicieron que estos habitantes se desplazaran a otras tierras, quienes
serían más adelante los etruscos en el norte de Lacio y los griegos en la zona sur
de la región.

Lacio era la llanura que se encontraba cerca del río Tíber y fue aquí donde se
asentaron los latinos en el 1000 a.C. Eligieron esta región por su espectacular
ubicación rodeada de colinas y de mar. De forma simultánea, los etruscos
comenzaron a ocupar las regiones que rodeaban Lacio hasta terminar por
conquistarla en el siglo VI a.C. Primero fue una aldea a la que llamaron Ruma y a
medida que pasó el tiempo se convirtió en una gran ciudad con múltiples servicios,
muchos habitantes y grandes edificaciones.

Momentos clave de la historia de Roma


Tras el asentamiento de los etruscos la civilización romana comenzó a tomar
forma y, desde entonces, hasta la actualidad, muchos son los hitos históricos que
pueden destacarse de la cultura romana:
Monarquía: época que duró hasta el 509 a.C. Y comenzó con Rómulo como
primer rey.
República: desterrado el último rey se constituyó una nueva autoridad ejecutiva y
se creó una Constitución. Crece la rivalidad con Cartago.
Primera Guerra Púnica: en el 264 a.C, se crea Sicilia y se conquista Palermo.
Córcega y Cerdeña se anexionan y Sagunto cae en manos de Aníbal.
Segunda Guerra Púnica: entre otros hechos destacan la llegada de Escipión a
África, la guerra con Macedonia o el suicidio de Aníbal.
Tercera Guerra Púnica: se crean las provincias de África y Asia y se destruye
Cartago.
Triunvirato: alrededor del 70 a.C, se unen para gobernar Pompeyo, Julio César y
Craso.
Conquista de la Galia: lo hace Julio César en el 51 a.C, luego lucharía contra
Pompeyo.
44 a.C-27 a.C: asesinan a Julio César y años más tarde Octavio llega a
emperador, al que se le proclamaría Augusto.
Cristianismo: a partir del 60 d.C, el cristianismo se expande por Roma y otras
regiones.
476 d.C: caída del Imperio Romano de Occidente.
1453: caída del Imperio Romano de Oriente.
Siglos XV-XVI: época del Renacimiento, Roma se convierte en una gran capital
del arte.
Siglos XVIII y XIX: el Papado se enfrenta a la Ilustración y la Revolución francesa.

Costumbres de los romanos


La civilización romana tenía como base el arte de la guerra, la educación, el ocio,
la alimentación y el culto a los dioses, principalmente.
Forma de vida de los romanos
Vivían en casas llamadas domus o insulae, que se diferenciaban en tamaño
dependiendo del estatus social del dueño.
Se vestían con una túnica y una toga que adornaban con cinturones.
Su alimentación se basaba en la dieta mediterránea, a la que añadían una gran
cantidad de carne. Hacían tres comidas al día.
Se dividían en patricios, plebeyos y esclavos.

Hábitos de los romanos


Acudían para divertirse al circo, el teatro o anfiteatro, siendo los espectáculos más
populares las carreras de cuadrigas y los combates de gladiadores.
Rezaban diariamente a los dioses. En las casas había altares en una habitación
específica.
Muchos varones se educaban en el arte de la guerra, puesto que el ejército
romano era de los más temidos y mayoritarios de la época.
La educación era cosa de hombres, aunque las mujeres podían tener acceso a
ella con cursos especializados.
Iban a los mercados a comprar diariamente, donde se hacia la mayor parte de la
vida de la ciudad.

Características de la cultura romana


Dentro de la cultura romana se pueden destacar numerosas características que
han hecho de esta civilización única, destacando de la Antigua Roma:

Política
El sistema de gobierno de la cultura romana sorprendía por su profundidad y por lo
desarrollado que resultaba. Prueba de ello es que pasaron por tres etapas
claramente definidas (Monarquía, República e Imperio) y supieron adaptarse en
cada momento a quien tenía el poder. En este caso los reyes, el senado y el
pueblo o el emperador. El senado fue una pieza fundamental en la política
romana.

Religión
Los romanos tenían una religión politeísta, por lo que rezaban a numerosos
dioses, como Marte, Júpiter, Neptuno, Apolo o Venus. Oraban todos los días y
realizaban ofrendas a menudo. Para homenajearlos colocaban altares y erigían
grandes edificios, siendo los santuarios los de mayor importancia.

Guerra
Si por algo ha pasado a la historia esta civilización es por haber conseguido un
gran Imperio ganando múltiples batallas. Los hombres romanos eran
especialmente educados para la guerra y crearon una increíble legión. En las
mejores épocas Roma podía tener alrededor de 30 legiones con más de 6.000
hombres.

Ocio
El ocio y la diversión formaban parten de la vida cotidiana, siendo los espectáculos
sangrientos los más populares. También acudían al teatro y a las termas, lugares
provistos de gimnasio para poder hacer también actividades físicas.

Arquitectura
Para los romanos la arquitectura era fundamental, puesto que los grandes edificios
daban notoriedad y eran símbolo de poder. Tanto los gubernamentales como los
de ocio o incluso las viviendas fueron construidos con los mejores materiales.

Sociedad
La civilización romana estaba jerárquicamente dividida. Los patricios eran los
señores, los que tenían más poder, mientras que los plebeyos eran personas de
clase baja, y los esclavos solían trabajar para los patricios. En un nivel superior se
encontraban los sacerdotes, los miembros del senado y por supuesto, el césar.

Comercio
La mayor parte del tiempo los romanos se lo pasaban en el mercado, puesto que
las relaciones comerciales estaban muy desarrolladas. También había relaciones
de carácter internacional, de ahí que fuera una población muy rica en especias y
otros productos.

Aportaciones de Roma a la sociedad


En la actualidad muchas cosas de la Antigua Roma las seguimos utilizando. A los
romanos se les debe la creación de los puentes y acueductos, al igual que la red
de alcantarillado para mejorar el saneamiento de las ciudades. Otra aportación
importante fueron los números, que se sigan empleando en la enseñanza de las
matemáticas y otras materias, así como incluso en las letras. El calendario de hoy
en día es el conocido como juliano y fueron los romanos los que lo inventaron y
una de las mayores y más importantes aportaciones ha sido el derecho. Leyes,
normativas y reglas que optimizan el bienestar de los ciudadanos y que son la
base de la democracia.
CULTURA GRIEGA
La cultura de la Antigua Grecia, también conocida como la Grecia Antigua o la
Grecia Clásica, es la llamada cuna de la Civilización Occidental: fue una de las
culturas de mayor influencia e importancia en la antigüedad mediterránea.
Su centro se hallaba la antigua ciudad-Estado de Atenas.
Gran parte de esta cultura sobrevive hoy en día. De hecho, ha influido fuertemente
numerosos aspectos de la cultura occidental: el imaginario, la política, la lengua,
las artes, la filosofía, las ciencias y los sistemas educativos.
Su importancia actual se debe no sólo a la riqueza de pensamiento y a la
naturaleza expansionista de los griegos, sino también a su posterior conquista y
asimilación por el Imperio Romano en el siglo II a. C.
Cualquiera que haya tenido un acercamiento a la vasta mitología griega o a los
pensadores fundamentales que legaron a la humanidad, como Sócrates, Platón y
Aristóteles, entre muchísimos más, puede hacerse una idea de la importancia de
esta civilización antigua.
Esta cultura estuvo prácticamente prohibida y silenciada durante los 1500 años de
medioevo cristiano, tildada de pagana. Sin embargo, mucho de ella sobrevivió en
el Imperio Bizantino (o Imperio Romano de Oriente), hasta su caída frente a los
Otomanos. De hecho, su reaparición en Occidente ocurrió durante
el Renacimiento europeo de los siglos XV y XVI.
Historia de la Cultura Griega
Antes del inicio de la cultura griega, existía la civilización micénica surgida al sur
de los Balcanes al término de la Edad de Bronce (siglo XVI a. C.). Esta importante
civilización cayó alrededor del siglo XII a. C., dando paso a las Edades Oscuras
que antecedieron a la Invasión dórica.
La llamada Grecia Helénica comenzó en el siglo VIII a. C., como consecuencia de
esa invasión, siendo heredera en gran medida del imaginario, religión e idioma
micénicos. El evento que marca su inicio formal es la celebración de los
primeros Juegos Olímpicos en el año 776 a. C.
La historia de la Antigua Grecia se suele dividir en los siguientes períodos:
Época arcaica (750-500 a. C.), caracterizada por sus esculturas dotadas de la
“sonrisa arcaica” típica, se extiende desde el fin de la Edad Oscura hasta la
derrota del último tirano de Atenas: Hipias, hijo de Pisístrato, y la instauración de
la democracia ateniense en el año 510 a. C.
Período clásico (500-323 a. C.), en el que la cultura griega florece y alcanza sus
formas ideales, con la construcción de sus grandes templos, la redacción de sus
grandes obras literarias, etc.
Período helenístico (323-146 a. C.), en el que la cultura griega se expande por el
Mediterráneo, África y Asia, de la mano de Alejandro Magno (356-323 a. C.).
Culmina con la derrota de Grecia frente a las tropas romanas, debilitada como
estaba por sus conflictos intestinos.
Grecia romana (146 a. C.-330 d. C.), en que Grecia fue parte de los dominios del
Imperio Romano, hasta que fue refundada la ciudad de Bizancio, capital de la
provincia griega de Tracia, como capital del Imperio Romano por parte del
emperador Constantino I y bautizada como Nueva Roma o Constantinopla.
Antigüedad Tardía (330-529 d. C.), en la que la riqueza de la cultura griega es
silenciada por el edicto de 529 del emperador Justiniano I, donde se prohibía
cualquier religión distinta al cristianismo y se cerraba la Academia de Atenas,
fundada por Platón en el año 387 a. C.
La historia griega propiamente dicha concluye con la invasión romana de 146 a.
C., luego de la Batalla de Corinto.

Ubicación de la cultura griega


La cultura griega nació en el Mediterráneo y se extendió con el Imperio
Macedonio.
La cultura de la Antigua Grecia surgió al sur de los Balcanes, en el este
Mediterráneo. En sus momentos de mayor apogeo se arraigó en toda la península
griega, entre el mar Jónico y el mar Egeo, expandiéndose hacia el norte y hacia
las costas de la actual Macedonia y Bulgaria, así como las costas opuestas de la
actual Turquía, y el sur y este de Italia.
La civilización griega fundó también poblaciones a lo largo de la costa
mediterránea europea, en territorio actual de España y Francia, así como en la
costa del actual Egipto.
Durante el período helenístico, bajo el liderazgo del conquistador Alejandro
Magno, Grecia (en realidad llamada el Imperio Macedonio) se anexionó los
territorios de las actuales Turquía, Egipto, parte de Libia, Siria, Jordania, Palestina,
Israel, Armenia y la antigua Mesopotamia.
En el momento de mayor expansión del imperio, cubrió el antiguo Imperio Persa
en los territorios actuales de Irak, Irán, Kuwait, Afganistán, Pakistán y parte de
Uzbekistán y Turkmenistán.

Características de la cultura griega


La cultura griega antigua era una cultura eminentemente marítima, dado su
emplazamiento en el corazón del Mediterráneo, de fuerte talante comercial y
expansivo. Se organizaba político-socialmente en ciudades-estado, llamadas polis,
las principales de las cuales fueron Atenas, Esparta, Corinto y Tebas.
Su territorio podía clasificarse en la Grecia continental, la Grecia insular y la Grecia
asiática. En todas sus ciudades se hablaba el griego y cultivó ampliamente la
filosofía, las artes, la política y la guerra. A pesar de la evidente fragmentariedad
política de su civilización, los griegos tenían consciencia de ser un pueblo único y
singular.
Tenían una religión politeísta, de imaginario vasto y complejo, que rendía culto a
numerosas deidades mayores y menores, reunidas en el panteón Olímpico. Eran
lideradas por Zeus, dios padre y de los cielos, junto a sus hermanos Poseidón,
dios de los mares, y Hades, dios del Inframundo.
En sus ciudades se practicó la esclavitud, a pesar de ser los inventores de la
democracia y de que el nacimiento en familias de abolengo no representaba
realmente ningún beneficio particular en la polis. Los esclavos solían ser cautivos
vencidos durante la guerra, o ciudadanos que infringían las leyes y eran
apresados.
A diferencia de otros sistemas esclavistas, los esclavos no eran tratados de
manera infrahumana, sino que formaban un estamento inferior en la sociedad
griega. Estaban al servicio de sus amos pero obtenían un pago por su trabajo
(dádivas) y pudiendo formar una familia en relativa libertad.
También eran frecuentes los esclavos del Estado, convertidos en servidores
públicos o en cuidadores de templos. Los esclavos liberados por sus amos no se
convertían en ciudadanos, sino que formaban junto a los extranjeros parte de los
metecos: residentes libres sin derecho a participación política.

Aportes de la cultura griega


Los aportes de la Antigua Grecia no son nada desdeñables, y abarcan un enorme
conjunto de áreas. Enumeraremos algunos de los más relevantes a continuación:
La invención de la democracia directa, específicamente en Atenas, si bien era una
democracia para varones atenienses mayores de edad (excluyendo mujeres,
esclavos y metecos).
Creación de las Olimpíadas (y celebración continua durante siglos) las
festividades deportivas en honor a los dioses del Olimpo que acarreaban una “paz
olímpica” entre todas las ciudades griegas.
La invención formal de la filosofía, vocablo acuñado por Pitágoras en el siglo VI a.
C., y su práctica por parte de pensadores fundamentales para Occidente como
Sócrates, Platón, Aristóteles o Demócrito. Muchos de ellos incursionaron en lo que
hoy en día llamamos ciencias o matemáticas, legando también importantes
conceptos como la Teoría atómica (Demócrito), diversos teoremas matemáticos
(Tales de Mileto, Pitágoras, etc.), medicina (Hipócrates), la teoría de los cuatro
humores (Empédocles), y un enorme etcétera.
Variadas y valiosas tradiciones artísticas, de las cuales destaca sobre todo la
literatura, cargada del contenido mitológico que su religión y que cultivaron en
verso, ocupando un lugar destacado Homero (cultor de la épica: la Ilíada y
la Odisea), Esopo (autor de numerosas fábulas), Aristófanes (autor de comedias)
o los grandes dramaturgos griegos: Sófocles, Esquilo y Eurípides. También
destacan Herodoto (geógrafo e historiador) y Hesíodo (poeta y filósofo).
La vasta e importante mitología griega, en donde se reúnen los relatos
fundacionales del mundo y de los dioses (cosmogonía y teogonía), los mitos sobre
el ascenso de los Olímpicos al poder derrotando a sus predecesores titánicos, los
mitos heroicos y un enorme conjunto de símbolos, relatos y personajes.

CULTURA HEBREA
Radicados en Palestina, los hebreos organizaron su vida de acuerdo a ciertas
características peculiares, que configuraron su cultura.
RELIGIÓN
El aspecto más peculiar de este pueblo, está dado por la religión, que signó el
resto de sus manifestaciones humanas.
La idea del Dios único, por primera vez sostenida por un pueblo de la antigüedad
los convirtió en pioneros del monoteísmo.
Su Dios no puede ser representado, y sus apariciones, enseñanzas, consejos y
castigos, están contenidos en la Biblia (Antiguo Testamento) libro que encierra la
historia del pueblo judío, que según este Libro Santo, fue el pueblo elegido de
Dios.

POLÍTICA, ECONOMÍA Y COMERCIO


De una organización tribal, conformada por doce tribus, que no integraban un
estado, se erigió un sistema monárquico, al culminar el siglo XI a. C. donde se le
concedieron al rey amplísimos poderes, en una situación crítica, ante la amenaza
filistea, siendo Saúl el primer rey, cuestionado por su pueblo, por no abandonar
sus asuntos particulares, como el cuidado de la hacienda paterna. Saúl murió en
lucha contra los filisteos.
El segundo rey fue David (1005-972 a. C) que le dio aproximadamente en el año
1000 a. C. una capital al reino. Fue sucedido por su hijo Salomón, que al igual que
su padre, elevaron a Jerusalén a la gloria.
Salomón deseaba sacar a su pueblo de la miseria, y para ello inició actividad
comercial con la India.
La mayor parte de la población tenía como actividad la agricultura, sobre todo al
cultivo de legumbres (habas y lentejas) de olivo y vid, y la ganadería. Criaban
ganado equino, camélido y lanar.
Otros se dedicaban a las artesanías, realizando tejidos en lana y lino o piezas de
cerámica.
Con el rey fenicio Hiram, de Tiro, Salomón estableció un vínculo societario, por el
cual los fenicios aportaban los buques, que construían con su gran experiencia
naval, y los hebreos suministraban el puerto de Elat, sobre el Mar Rojo, para
comerciar por el Océano Índico.
Entre los productos exportados figuraban el vino y el aceite, siendo el oro de
Arabia, y el cobre de Chipre, los productos más solicitados en sus importaciones,
aunque también lo eran el cobre y el marfil. Las ganancias eran compartidas, entre
hebreos y fenicios.
Con el dinero obtenido, Salomón pagaba una lujosa corte, que no fue bien vista
por la población que a su muerte formó dos reinos. Los fieles a Salomón se
agruparon al sur, estableciendo su capital en Jerusalén y los rebeldes, se
radicaron al norte, con capital en Samaria.

SOCIEDAD
La sociedad estaba organizada bajo el sistema de familia patriarcal, con marcada
superioridad del hombre sobre la mujer. En los templos, por ejemplo, hombres y
mujeres poseen lugares diferenciales de ubicación.
Fue una sociedad que contó con mano de obra esclava, pero no fueron
esclavistas. La diferencia radica en que los esclavos no fueron muy numerosos y
que recibieron trato humanitario, obteniéndoselos por comercio o por ser cautivos
de guerra.
Sus viviendas, ya asentados en Palestina, fueron construidas en piedra,
circundadas por pequeños huertos. Antes de esta etapa, siendo nómades, habían
vivido en tiendas.
Su ropa característica, era una túnica que llegaba hasta los pies, provista de flecos
que según la Biblia servirían para recordar los mandamientos religiosos.
Una pequeña gorra redonda llamada kipá cubría por costumbre la cabeza de los
varones hebreos, como símbolo de respeto, siendo su uso obligatorio en lugares
sagrados como cementerios o templos. Su origen proviene del Talmud
(comentarios rabínicos sobre la Torá), donde se enseña su uso como señal de
respeto, debiéndose cubrir ante el Señor.
El talit era un chal, usado durante la liturgia, que representaba la responsabilidad,
durante el día por los creyentes, y aún de noche para el que hacía el servicio
religioso, cuidando siempre de que se conservara el lado derecho de la prenda.
Los tefilín, cuyo uso fue extraído de pasajes del Éxodo y del Deuteronomio,
simbolizaban la salida del pueblo hebreo de Egipto Se usaban a partir de que los
varones ingresaban como miembros activos en el culto o sea a partir del Bar
Mitzbá que acontecía a los trece años.
Eran dos envoltorios de cuero correspondientes a un animal kasher (matados de
una manera especial) donde se guardaban fragmentos bíblicos, sostenidos por
dos correas, todo en color negro. Una de ellas se ataba a uno de los brazos, el
que no ejecutaba tareas, como señal, y se daban sobre él siete vueltas, el otro se
colocaba sobre la frente, como medida recordatoria de los preceptos religiosos.
También eran un signo de humildad, ante Dios.

ARTE
No se destacaron en pintura ni en escultura, ya que en esta época la mayoría de
los pueblos de la antigüedad, plasmaban imágenes religiosas en sus
decoraciones, lo que les estaba prohibido a los hebreos.
En donde sí se destacaron fue en la música, siendo Samuel el creador de una
escuela de música. Se usaron como instrumentos musicales, las trompetas, la
flauta, el tambor, el arpa, y los cuernos de animales.
La Biblia menciona la música, la danza y la poesía, siendo tres disciplinas
íntimamente relacionadas y que se usaban en el culto, como demostración de
júbilo y para honrar al Creador. En época del rey David, la música y la danza,
atlética y libre, estuvieron a cargo de los religiosos. La danza luego fue excluida,
pero persistieron en las ceremonias, la música y los himnos.

CULTURA ESPAÑOLA
La cultura española tiene sus raíces en las influencias que los diferentes pueblos
han dejado tras su paso por la península a lo largo de los siglos. Además, la
historia, el relieve montañoso y los mares que la circulan han contribuido
significativamente en la formación de la cultura actual.
Aunque hay un patrimonio cultural común a todos los españoles, la marcada
singularidad de sus regiones ha dado lugar a diversas manifestaciones culturales
a lo largo de su geografía. Esas manifestaciones han tenido reflejo en todos los
campos: el arte, las tradiciones, la literatura, las lenguas y dialectos, la música, la
gastronomía, etc.
El castellano o español es el idioma hablado por la mayoría de los españoles,
aunque no todos lo hacen como lengua materna. De hecho, hay también otras
lenguas de gran importancia regional: principalmente el catalán, el gallego, y el
euskera. Otras lenguas son el aranés que se habla en el Valle de Arán, en
Cataluña, el aragonés y el asturleonés o bable
Algunas de estas lenguas, especialmente el catalán, el vasco y el gallego, gozan
de una industria editorial bien desarrollada, que produce diarios y otras
publicaciones periódicas. En las últimas décadas, las administraciones locales
intentan potenciar el aprendizaje y el uso de las lenguas minoritarias.
Hay que decir que, asociado a estas diferencias lingüísticas, hay un marcado
sentido de identidad propia en varias regiones, especialmente en el País Vasco,
Galicia y Cataluña, con importantes sectores nacionalistas. Puede decirse que
siempre ha existido una tensión entre el centralismo y el regionalismo, optándose
en la actualidad por una organización en comunidades autónomas.

La herencia cultural española se aprecia en lugares tan apartados de España


como Vancouver. El primer contacto que los indígenas tuvieron con la civilización
europea en esta zona fue a través de españoles. Esta es la razón por la que
algunos lugares de la zona tienen nombres españoles.

Influencia del clima y la geografía


Los accidentes naturales que conforman España han ayudado a configurar la
cultura del país. En el norte del país, la geografía montañosa ha facilitado la
conservación de su lengua y costumbres características en esas regiones. Hay
una fuerte tradición marítima, por el hecho de ser una península y,
consecuentemente, estar rodeada de agua. Incluso en ciudades en el interior con
puerto fluvial, como es el caso de Sevilla, se aprecia tal tradición. El transporte
aéreo ha facilitado que las playas del mar Mediterráneo, especialmente las de la
Costa del Sol, alberguen a millones de turistas todos los años.
Exceptuando la franja subtropical (islas Canarias), se pueden distinguir los
siguiente tipos de climas: mediterráneo, atlántico y, en el interior peninsular, un
clima continental moderado caracterizado por veranos muy calurosos e inviernos
fríos. En la costa, el clima es más moderado. Los templados y secos veranos han
dado como resultado una cultura que pasa gran parte del tiempo al aire libre. Son
típicos los patios en los edificios o las plazas públicas, donde la gente se
concentra para charlar y pasar el rato. En muchas ciudades, el alterne y la
diversión se caracteriza por tener lugar en las terrazas al aire libre. Las
tradicionales verbenas son otra manifestación cultural y social que, con la llegada
de la primavera y el verano, se celebran al aire libre en muchas localidades de
todo el país.

Desarrollo histórico
La presencia de fuentes en el diseño urbano y en los patios de las casas, la
cerámica en las tejas de los tejados y el uso decorativo de los azulejos son
tradiciones heredadas de los musulmanes.
Con la decadencia española, el país adquiere ante los observadores extranjeros
una aureola romántica, convirtiéndose en una tierra de terratenientes
aristocráticos, campesinos iletrados, gitanos coloristas, toreros e intensa
religiosidad al estilo medieval, en gran contraste con los países europeos
circundantes, industrializados y «modernos».
El alojamiento, si hay uno, no será un hotel, ni tan siquiera una fonda —la palabra
árabe—, sino quizás una posada: un lugar al que uno puede llegar con una mula o
un burro, y donde se puede guardar al animal, y ponerse a dormir bajo un saco de
paja.2
Ya en los años sesenta, la televisión se vuelve omnipresente, aunque solo se
contara con un par de canales.
La muerte de Franco acabó con la censura, y dio lugar a un crecimiento cultural
explosivo en un amplio número de áreas, en especial el cómic, la música popular y
el diseño. Se asiste así al fenómeno de la movida madrileña, subcultura joven de
finales de los 70 y primeros de los 80 afín al punk y la new wave, que tuvo su
epicentro en Madrid. También permitió el boom del cine erótico nacional en un
fenómeno conocido como el destape.
La instauración de las Comunidades Autónomas dio vigor a muchos aspectos de
la cultura local, al mismo tiempo que España se unía a la Unión Europea en 1986.
Se imponen nuevas formas de ocio, como los videojuegos, mientras el número de
libros presentes en los hogares españoles aumenta poco a poco. Así, si en 1985,
tenían de media 108 libros; en 1991, el número había ascendido a 143.3

Costumbres
La siesta es una tradición que está retrocediendo, especialmente en las ciudades.
El ritmo normal del día en España suele continuar dividido en dos periodos,
mañana y tarde, con una pausa de dos o tres horas durante la comida. Un paseo
al final de la tarde es una costumbre extendida en muchos lugares.
La hora de la cena, como en unas regiones del sur de Italia, es la más tardía en
Europa, habitualmente alrededor de las 9/10 p.m.
La diversión se caracteriza por tener lugar en la noche, incluso hasta altas horas
de la madrugada. En el centro y sur de la península, el calor estival ha potenciado
ese fenómeno. La vida nocturna comienza tarde. Muchos clubes, incluso en
ciudades relativamente pequeñas, abren a la medianoche y no cierran hasta el
amanecer. En Madrid en verano y en otras grandes capitales como Barcelona o
Zaragoza, empieza a ser habitual que actuaciones culturales se extiendan hasta
las dos o tres y media de la madrugada.

Gastronomía
Es difícil resumir toda la riqueza de la gastronomía española en unas líneas. La
geografía, la cultura y el clima han creado una cocina muy variada en recetas y
estilos culinarios. Las distintas civilizaciones que han pasado por la península
también han dejado su impronta, que ha llegado hasta nuestros días. Parte de esa
influencia se debe a la tradición judía y morisca.
El pescado es parte importante en la dieta de los españoles. La costumbre es
adquirirlo fresco. Muchas zonas distantes de la costa también tienen un
aprovisionamiento diario, lo que hace posible preparar platos de gran sabor. La
carne, no obstante, suele ser más habitual en el interior. No puede faltar una
mención al aceite de oliva, cuya tradición es milenaria en la cocina mediterránea.

Estilo de vestir
Durante el Siglo de Oro español (ss. XVI y XVII) la moda española se imponía en
Europa: trajes oscuros y la mayor parte de las veces negros, con unos pocos
detalles de color: cadenas de oro, blancas golas, la cruz de alguna orden... En
Holanda, Francia o Flandes era común esta moda entre los hombres.
Las regiones de España han desarrollado a lo largo de su historia un modo de
vestir propio. El traje regional es su máxima expresión. Se lucía, especialmente,
en las fiestas locales y celebraciones populares. Esa tradición en el vestir ha
cedido en favor de las pautas que marca la moda contemporánea; si bien, aún
persisten algunos estilos característicos: en Extremadura y en los pueblos de
Castilla, la vestimenta continúa siendo relativamente austera. El vestir andaluz, por
el contrario, es muy colorido y elaborado durante las fiestas.
Los diseñadores españoles están recibiendo cierto reconocimiento a nivel
internacional, destacándose la Cibeles Madrid Fashion Week y la Pasarela
Gaudí.El caballero de la mano en el pecho.

CULTURA MAYA
La cultura o civilización maya fue la desarrollada por uno de los más
destacados pueblos mesoamericanos precolombinos, cuyos inicios se rastrean
desde la Época Preclásica (2000 a.C. – 250 d. C.) del continente y sus últimos
vestigios hasta la Época Posclásica (900-1527 d. C.), cuando se produjo
la Conquista de América.
Los mayas se desarrollaron en diversos aspectos, logrando el único sistema de
escritura completo de toda la América precolombina, y dejando un legado
importante en materia artística, arquitectónica, matemática, astronómica y
ecológica.

Durante su apogeo, los mayas fueron la cultura dominante en la región, abarcando


casi en su totalidad el territorio mesoamericano y manteniendo relaciones muy
dinámicas con las otras culturas locales, como los olmecas o los mixtecos. A
continuación, y a modo de resumen, explicamos las características más
destacadas de la civilización de los mayas.

Ubicación de los mayas


Los pueblos mayas surgieron en el continente mesoamericano, considerado una
de las seis cunas de la humanidad, y llegaron a expandirse a lo largo de un
territorio que abarca, hoy en día, el sureste de México y el norte de Centroamérica:
la totalidad de la península de Yucatán, la totalidad de Guatemala y Belice, así
como el occidente de Honduras y El Salvador.

Historia de la cultura maya


Preclásico. El que va de 2000 a.C. a 250 d. C., durante el cual se dan los primeros
vestigios del pueblo maya y los asentamientos lentamente se convierten en las
primeras grandes ciudades de la región. En el último lapso de este período (el
llamado Preclásico tardío) se produjo el primer florecimiento cultural de los mayas
y, hacia el siglo I d. C., su primer colapso. Muchas ciudades fueron abandonadas
por causas que se desconocen.
Clásico. El que va de 250 a 900 d. C., en el cual ocurre un renacimiento de la
cultura maya equiparable sólo al vivido en Europa luego de la Edad Media o, en
todo caso, a la Grecia de la antigüedad clásica. Durante este período se producen
grandes y sangrientas guerras, que eventualmente condujeron a un nuevo colapso
político y abandono de ciudades, en favor de las regiones del Norte.
Posclásico. El que va de 950 a 1539 d. C., más o menos, durante el cual
perduraron vestigios de la cultura maya en ciudades ubicadas en territorios
elevados, cuya organización en diversos estados mayas obedeció a un consejo de
reyes y reinos cuyas pugnas internas los dejó debilitados para la llegada de los
colonos españoles.

Contacto y conquista española


Así como tantos otros pueblos originarios americanos, los mayas recibieron a los
ejércitos conquistadores españoles con las armas en mano. Sin embargo, las
rencillas entre los diversos reinos mayas fueron hábilmente aprovechadas por los
ejércitos conquistadores, que formaban y rompían alianzas a su conveniencia y en
1697 cayó la última de las ciudades mayas independientes, Nojpetén del reino
Itzá, a manos de Martín de Urzúa.

Organización política de los mayas


Los mayas, a diferencia de los aztecas o los incas, no formaron un sistema político
central, de un único estado o reino. En vez de eso, se manejaban entre la
convivencia de estados y cacicazgos diversos, que eventualmente lograban un
dominio regional temporario.
Todos, no obstante, consistían en variantes de una monarquía teocrática, cuyo rey
era impuesto por voluntad divina a partir de una élite política, por lo que las intrigas
y alianzas entre las diversas castas eran frecuentes y destructivas.

Organización social de los mayas


Inicialmente, la sociedad maya se dividía entre la élite dominante y la masa de los
plebeyos, un orden que se sostenía en base a la fuerza militar y la tradición
religiosa.
Sin embargo, el crecimiento sostenido de los estados mayas permitió el
surgimiento de clases económicas y políticas más complejas, que distinguió a
sacerdotes de bajo rango, soldados, artesanos y funcionarios del resto del
campesinado y la servidumbre, o los esclavos.

Conflictos militares
Los mayas fueron asiduos guerreros y presenciaron numerosos conflictos político-
militares a lo largo de su historia. Los reinos mayas competían entre sí por
predominancia y la cultura bélica era central en su concepción del mundo: la
humillación o sacrificio de los guerreros vencidos, así como la recompensa de los
grandes luchadores con partes del cuerpo de los caídos eran prácticas comunes.
Sus armas predilectas fueron las cerbatanas, espadas de obsidiana y sobre todo
el atlatl, una suerte de lanzas largas, aunque en el período posclásico se impuso
el arco y la flecha, empleados comúnmente para la cacería.

Arquitectura maya
Las ciudades mayas variaban considerablemente en su arquitectura, si bien
poseían características semejantes. Cada estilo dependía de los materiales
disponibles, la topografía específica y las preferencias de la élite, cuyos edificios
eran siempre los más duraderos.
Los templos ocupaban un lugar preferencial en la urbe maya, así como los
palacios para los gobernantes. Las casas de la plebe se hacían con materiales
más blandos y por eso no perduraron, por lo que ignoramos mucho respecto a las
clases populares de los maya.

Escritura maya
Los mayas lograron el sistema de escritura más avanzado de toda la América
precolombina, cuyos inicios se estiman entre los siglos I y II d. C. en la costa de la
actual Guatemala. Su sistema es muy semejante a la escritura ístmica
(logogramas) también mesoamericana, por lo que se sospecha que surgieran en
paralelo. Los mayas lo usaban para escribir en vasijas, murales y estelas.

Matemáticas
Los mayas crearon un sistema numérico con base en el 20, que consistía en rayas
y puntos para representar las cifras, con la absoluta innovación de que añadieron
un signo para representar el cero. Esto a menudo se considera un aporte maya a
la humanidad, si bien pudo haber sido antecedido por el sistema de los
babilónicos.

Lengua maya
El idioma hablado por los mayas era diverso, es decir, no era uno solo. El
protomaya ancestral habría derivado en un conjunto de lenguas mayas, que
obedecían a los distintos reinos que las hablaban: la lengua huastecana, la
quicheana, la mameana, etc. Sin embargo, la mayoría de los textos mayas del
periodo clásico encontrados están en choltí clásico.

INFLUENCIA DE LA CULTURA ESPAÑOLA EN LA


CULTURA GUATEMALTECA
Autoridades durante la colonización de Guatemala
El organismo de gobierno más antiguo en Guatemala fue el Ayuntamiento. El
primero, nombrado por Alvarado cuando se fundó la ciudad de Santiago, en
Iximché, estuvo integrado por Diego de Rojas y Baltazar de Mendoza, como
alcaldes. Y como regidores, por Pedro de Portocarrero, Hernán Carrillo, Juan
Pérez Dardón y Domingo Zubarrieta (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).
En su primer cabildo nombraron a Diego Díaz como pregonero, y como alguacil,
a Gonzalo de Alvarado. El sistema municipal de gobierno se mantuvo en toda la
época colonial y en la república (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).
La institución de gobierno más importante en los primeros años de la colonia, sin
embargo, fue la Audiencia, la que se integraba por un presidente, varios oidores o
jueces y sus escribanos o secretarios. Era un organismo dedicado básicamente a
la administración de justicia, pero también tuvo funciones ejecutivas, ya que
aseguraba al presidente, quien, además, era el capitán general y
gobernador (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).
Actuaba, asimismo, como organismo legislativo, pues, en casos de emergencia,
tomaba decisiones de gobierno en nombre del Rey (Diccionario Histórico
Biográfico, 2004).
La audiencia recibía las Ordenanzas y Cédulas Reales que debían aplicarse en la
colonia, y tenía el privilegio de dejarlas en suspenso si creía que no era
conveniente ponerlas en vigencia  (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).
La primera Audiencia de Guatemala se llamó de Los Confines, porque tenía
jurisdicción en el territorio que comprendía desde Chiapas, Tabasco y Yucatán
hasta Varagua y Darién, en Panamá. Su primer Presidente fue el
licenciado Alonso de Maldonado (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).
Esta Audiencia se creó para ejecutar las Nuevas Leyes u Ordenanzas de
Barcelona, decretadas, en 1542, con el propósito de limitar el poder de los
Adelantados y de los encomenderos y proteger así a los indios, a quienes ya no se
podía reducir a la esclavitud (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).

La Iglesia Católica durante la colonización de Guatemala


La Iglesia Católica desempeñó un papel muy importante en las tareas de
descubrimiento, colonización, gobierno y educación en las Indias. En los
siglos XV y XVI, el Papa tenía gran relevancia política, además de la
específicamente religiosa. Solía arbitrar conflictos entre los Estados católicos
(Diccionario Histórico Biográfico, 2004).
En 1493, el Papa Alejandro VI reconoció a los reyes de Castilla como señores de
las Indias -es decir de las tierras descubiertas en América-, con la condición de
que convirtieran a los nativos al cristianismo (Diccionario Histórico Biográfico,
2004).
Por medio del Real Patronato se concedió a los reyes castellanos el privilegio de
proponer a todos los dignatarios de la Iglesia Católica en las Indias, convirtiendo a
dichos monarcas en virtuales jefes de la iglesia colonial, y a ésta en una
dependencia política de la Corona (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).
Obligadamente, en todas las expediciones de conquista tenían que incluirse
sacerdotes, lo que no siempre podía cumplirse. En 1524, Pedro de Alvarado no
llevó ninguno a Guatemala. El primer sacerdote que hubo en Guatemala fue el
padre Juan Godínez, quien llego en octubre o noviembre de 1527 (Diccionario
Histórico Biográfico, 2004).

La sociedad durante la colonización de Guatemala


Las grandes divisiones sociales durante la época colonial dependían básicamente
del origen racial de las personas. Al principio hubo sólo dos grupos étnicos:
españoles e indios. Los primeros eran, en 1524, unos 450. En una cantidad menor
a la mitad de dicha cifra, los españoles se avecindaron en la ciudad de
Santiago (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).
Otros regresaron a México o a España, o se trasladaron a varios lugares de las
Indias -América-. En Guatemala no encontraban oro, por lo que preferían
trasladarse a regiones en las que tuvieran mejores oportunidades de hacerse ricos
rápidamente (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).
Durante toda la época colonial los españoles ocuparon la posición social más alta.
Su número aumentó en los siglos siguientes, con la llegada de inmigrantes,
hombres y mujeres, y por el nacimiento de los hijos de éstos, a los que se les dio
el nombre de criollos o españoles criollos. Nunca llegaron a ser muy numerosos,
pero constituían la clase privilegiada que gobernaba el país (Diccionario Histórico
Biográfico, 2004).
A ese sector pertenecían los gobernantes y altos funcionarios, los miembros del
Ayuntamiento, el clero, los ricos comerciantes y agricultores, de clase ilustrada, los
descendientes de los conquistadores y de los primeros colonizadores. Había
también españoles que no formaban parte de la nobleza local. Eran los pequeños
agricultores, empleados de menor categoría y artesanos, entre otros (Diccionario
Histórico Biográfico, 2004).
Los criollos, entre los que hubo familias que se enriquecieron en las Indias, tenían
frecuentes choques con los españoles nuevos, o sea, aquellos que llegaban de
España a ocupar altos cargos en el gobierno. Tales roces se producían aún entre
frailes y sacerdotes, por lo que las órdenes religiosas llegaron a un acuerdo de
alterabilidad para ocupar los cargos importantes (Diccionario Histórico Biográfico,
2004).

La economía durante la colonización de Guatemala


En la colonia, la agricultura fue la actividad económica más importante. En sus
tierras comunales, los indígenas cultivaban maíz, frijol y hortalizas. Entre los
productos nuevos traídos por los españoles estaba el trigo, introducido alrededor
de 1529. Además, ciertas frutas que no existían en América, como los cítricos y
otras -durazno, manzana o pera, por ejemplo- (Diccionario Histórico Biográfico,
2004).
Los españoles también trajeron animales domésticos, que se convirtieron en
especies comunes: gallinas, caballos, asnos, vacas, cabras, ovejas, cerdos,
etcétera (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).

La vida cultural y Educación durante la colonización de


Guatemala
La Iglesia Católica fue el elemento más importante en la vida cultural de la colonia,
y estuvo vinculada no sólo a las costumbres y a las formas populares de vida, sino
también a las artes plásticas, la literatura, los centros de beneficencia y la
educación (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).
Las escuelas de primeras letras surgieron impulsadas por el obispo Francisco
Marroquín, quien fundó una para niñas criollas y otra para niñas mestizas.
También las Órdenes religiosas crearon escuelas de primeras letras para
indígenas, en las que algunos hijos de los principales aprendieron, además del
catecismo, a leer, escribir, cantar y tocar algún instrumento musical. Algunos de
estos indígenas fueron los que después escribieron, en sus lenguas, sus títulos y
crónicas (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).
En los beaterios y conventos se preparaba a las hijas de los españoles y criollos,
para la vida matrimonial o para la monacal. En el Monasterio de San Jerónimo, de
la Orden de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora, estuvo recluida la
poetisa Sor Juana de Maldonado (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).
Los centros de educación superior fueron el Seminario Tridentino, que se dedicó
desde el siglo XVI a la formación de curas seculares, y los Colegios Mayores,
adscritos a conventos, en los que se impartía enseñanza superior para los hijos de
las familias españ[Link] principales fueron los de Santo Tomás y Santo
Domingo, de los dominicos; San Buenaventura, de los franciscanos; San
Jerónimo, de los mercedarios; y San Lucas y San Francisco de Borja, de los
jesuitas (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).
El 31 de enero de 1676, el Rey Carlos II aprobó los estatutos de la Universidad de
San Carlos, la que se instaló en el Colegio Mayor de Santo Tomás de Aquino. Las
primeras cátedras que se ofrecieron en esta Universidad fueron las de Leyes,
Medicina, Teología, Filosofía y Lengua Guatemalteca -cakchiquel-  (Diccionario
Histórico Biográfico, 2004).
Entre los profesores había frailes de Órdenes religiosas; por ejemplo, de la
Compañía de Jesús. Estos religiosos fueron expulsados de Guatemala y de toda
América en 1767. Uno de los que tuvo que abandonar el país fue el poeta
guatemalteco Rafael Landívar, autor de la obra Rusticatio Mexicana, en la que
describe escenas de la vida rural de México y Guatemala (Diccionario Histórico
Biográfico, 2004).
La actividad académica más notable de la época colonial fue la relacionada con la
Historia, la que está representada por varios cronistas. Algunos de ellos nacieron
en Guatemala, en tanto que otros llegaron de España, pero hicieron del terruño
guatemalteco su nueva patria (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).
Se pueden mencionar por ejemplo a Bernal Días Díaz del Castillo, quien murió en
Guatemala, en 1584. También el fraile dominico Antonio de Remesal -cronista del
siglo XVII-, el cronista criollo Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán -quien vivió
de 1642 a 1699 y es el autor de la Recordación Florida, el franciscano Francisco
Vásquez, el dominico Francisco Ximénez -quién descubrió el Popol Vuh, del cual
hizo la primera traducción al español-, el sacerdote Domingo Juarros -autor del
Compendio de la Historia de la ciudad de Guatemala- (Diccionario Histórico
Biográfico, 2004).

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