María Cristina Mata
Nos cuenta que se buscaron modelos explicativos para comprender la
comunicación:
El Modelo Informacional.
Este modelo, conlleva la utilización de un código unívoco y la relación
simétrica entre un emisor que codifica el mensaje y un receptor que se
limita a decodificarlo mediante algún tipo de canal. Este implica un
proceso lineal que se considera “exitoso” cuando el destinatario recibe
exactamente lo que la fuente ha organizado como mensaje a transmitir.
MODELO 2
La comunicación como procesos de producción de sentidos.
Algunas disciplinas permitieron una superación del modelo informacional
de la comunicación.
En este modelo, el anterior concepto de mensaje, de alguna manera es
superado a través de la teoría del discurso, en la cual la circulación del
sentido no puede ser explicada de manera lineal.
En este punto, Mata cita a un autor: “Un discurso genera lo que podemos
llamar un ´campo de efectos posibles´. A partir de esto, la autora reafirma
que tanto en la emisión como en la de la recepción existe producción de
sentido.
Es decir que los receptores pueden interpretar el mensaje de una
manera diferente a como otro receptor lo hace.
Esta afirmación conlleva consecuencias, ya que implica que el receptor en
los procesos de comunicación no es un mecánico decodificador. Sin
embargo, no se debe dejar de lado el papel que juega el poder, y saber que
con la teoría de discurso se pretende inocentar el poder.
Hablar de discurso es referirse a una práctica social, un proceso dinámico
en donde el sentido se presenta diseminado en la totalidad del tejido social.
Críticas de mata al modelo informacional.
Mata realizó algunas críticas al modelo lineal, ya que, según ella, no se
puede pensar la comunicación humana en un proceso lineal, que parte en
un emisor que produce y envía un mensaje, y terminan en un receptor
que, pasivamente, se limita a decodificarlo e interpretarlo en los
mismos términos del emisor del proceso, es decir, que la figura del
receptor termina siendo la de un espejo del emisor.
Además, Mata criticó a este modelo, sosteniendo que hay muchos modos
colectivos de comunicación (que no tienen como fin principal transmitir
información) que no pueden explicarse en el modelo informacional, como
diferentes actos políticos, religiosos y hasta actos escolares. Las
limitaciones pueden verse cuando se aplica el modelo a estos actos
comunicativos, ya que este modelo reduce los canales de comunicación a
simples transportadores de mensajes; no toma en cuenta los cambios que
pueden darse en la producción y recepción del mensaje a través del medio
en el que se haya enviado.
María Cristina Mata, describió los rasgos más significativos del nuevo
rostro de la cultura masiva:
(RASGO 1) En principio, la cultura masiva se caracteriza por lo que la
autora denomina la centralidad de los medios masivos, los cuales son
principales organizadores del campo cultural. Es decir, que los medios son
constructores de la realidad de múltiples maneras, y lo que no pasa en ellos
no existe.
(RASGO 2) Una segunda característica que señala la autora dentro del
ámbito de lo masivo es que es una cultura de la puesta en escena;
dramatizan los hechos sociales.
Acomodan los hechos mostrados de forma dramática a partir de la
sorpresa, el suspenso, nudos, desenlaces, etc.
Estos dos rasgos se relacionan estrechamente con lo que Pierre
Bourdieu sostenía; la imagen posee la particularidad de producir el efecto
de realidad, es decir, que puede mostrar y hacer crear lo que muestra. La
televisión incita la dramatización en un doble sentido: escenifica en
imágenes un acontecimiento y exagera su importancia, y su gravedad.
La televisión que pretende ser un instrumento que refleja la realidad, es
decir, acaba convirtiéndose en instrumento que crea realidad.
Esto también puede relacionarse con lo que Umberto Eco plantea, que la
Paleo Televisión pasaba a ser productora de realidad. Se ocultaban los
aparatos de filmación como la cámara, la jirafa, y los aplausos del público
debían parecer reales, pero no eran espontáneos, sino que se aplaudía
cuando aparecía un letrero luminoso, y el público que veía la emisión no
debía saber que esto era así.
Esto también puede relacionarse con lo que planteó Lázzaro, de la
petroleras.
(RASGO 3) El tercer rasgo que destaca Mata, consiste en la univocidad de
los discursos. La autora entiende a esta característica como consecuencia
de la transnacionalización de la economía y la cultura.
Se vincula con la llamada circular de la información, según Bourdieu, en
la cual explica que los productos periodísticos son más homogéneos de lo
que creemos. Los periódicos contienen los mismos temas y la misma
información, y en el mejor de los casos, solo el orden de las noticias
cambia. Esto se debe, según él, a que la producción es colectiva.
Nos ejemplifica, que para los periodistas, leer los periódicos es una
actividad imprescindible: para saber qué decir, hay que saber lo que dijeron
los demás (es decir, que la gente que nos informa, se informa a través de
otros informadores).
(RASGO 4) El cuarto rasgo, es la cultura masiva actual como campo
de diferenciación social.
¿Con qué se vincula con lo que sostiene Bourdieu?
¿Este rasgo con qué puede vincularse con lo que sostenía Carlón?