TRABAJO PRACTICO SOBRE EL LIBRO DE LA TEORÍA DEL
VÍNCULO
PROFESOR: BERNARDO UTHURRY
ALUMNA: MARIA SUSANA NOVILLO
FECHA: 18/08/2020.
CENTRO DE ALTOS ESTUDIOS EN PSICOLOGÍA SOCIAL
“El hombre es un ser de necesidades que sólo se satisfacen socialmente, en
relaciones que lo determinan…”
Dr. E. Pichón-Riviere, 1973.
TRABAJO PRACTICO: TEORÍA DEL VINCULO
Primera Parte
1. En el primer capítulo Pichón desarrolla las características
generales sobre los vínculos patológicos. Explicar cada uno de
estos vínculos y cuáles son las cualidades que los configuran.
2. “La aparición de la Psicosis en uno de los miembros de la
familia, es un emergente nuevo y original”. Analizar y explicar
esta afirmación.
3. En el segundo capítulo explica la diferencia conceptual entre
relación de objeto y vínculo; y describe las relaciones entre los
objetos externos y los objetos internos en el vínculo.
Desarrollar estas nociones.
4. “En el vínculo está todo implicado y todo complicado”. Explicar
esta frase y relacionar vínculo con las tópicas de Freud
(vínculo, comunicación y aprendizaje. Vínculo racional e
irracional).
5. Desarrollar: la Teoría de las tres áreas, concepto de praxis y
las antinomias que menciona Pichón en el capítulo Vínculo,
Campo de interacción y Conducta.
6. Qué diferencia hay entre identificación Introyectiva, Proyectiva
e Indiferencia.
7. En que difiere una Psicoterapia analítica y la Terapia del
Vínculo.
8. Cómo se relacionan los conceptos de rol, transferencia y
contratransferencia.
9. Explicar la relación dialéctica que hace Pichón Riviere entre
vínculo y aprendizaje.
10. Extraer los conceptos fundamentales del capítulo ECRO.
11. Pichón establece una estrecha relación entre la teoría de las
tres D y la Teoría de los roles, desarrollar ambos conceptos y
su relación.
12. La enfermedad mental está relacionada con el aprendizaje de
la realidad. Cuáles son los trastornos que pueden obstaculizar
dicho proceso de aprendizaje.
Respuestas
1. Para tipificar los Vínculos creo necesario conceptualizar que
es un Vínculo normal y patológico.
Llamamos Vínculo a la manera particular en que un sujeto se
conecta a otro o los otros, creando una estructura que es
particular para cada caso y para cada momento. Se parte de
un vínculo que se puede llamar normal y las alteraciones del
mismo se puede llamar vínculo patológico.
Ahora sí, los distintos tipos de vínculos:
Vínculo paranoico: se caracteriza por la desconfianza y
la reivindicación que el sujeto experimenta con los
demás.
Vínculo depresivo: se caracteriza por estar teñido de
culpa y expiación. En el centro del mismo está la
aflicción moral. Es un vínculo caracterizado por el hecho
de que toda relación de objeto está colocada en el
campo de la culpa, en la preocupación por lo que el otro
piensa y en la manera que el otro va a administrar el
castigo. El carácter depresivo es aquel cuya visión y
concepción del mundo o cosmovisión es triste.
Vínculo obsesivo: se relaciona con el control y el orden.
En la Neurosis Obsesiva el vínculo se caracteriza por el
control del Alter Ego o del otro, por un dar vueltas
alrededor del objeto, con una vigilancia particular cuya
desconfianza no se ve.
Vínculo hipocondríaco: es el que el sujeto establece con
otros a través de su cuerpo, la salud y la queja.
Vínculo histérico: es el vínculo de la representación. Su
característica principal es la plasticidad y la
dramaticidad. En la histeria de angustia el vínculo se
caracteriza por el miedo, el miedo a todo, que en cierto
momento se localiza en un determinado sitio (fobias: la
fobia del adentro, la claustrofobia o la fobia del afuera, la
agorafobia) y en la histeria de conversión la expresión
de determinadas fantasías se realiza a través del
cuerpo, con el lenguaje del cuerpo. A través de una
sintomatología cualquiera o de un ataque histérico, así
como a través de los órganos y/o de sus funciones,
pueden expresarse determinados contenidos o fantasías
inconscientes.
Vínculo maníaco: se caracteriza por ser un vínculo de
control semejante al de la neurosis obsesiva, mucho
más rápido en cuanto a la velocidad y más operante en
cuanto a la paralización del objeto. Este vínculo junto
con el paranoide y el depresivo los encontramos dentro
de la forma de vincularse del Psicótico.
Vínculo epiléptico: que tiene todos los tipos de vínculos
parciales, es una determinada viscosidad, una
determinada tenacidad y una determinada
destructividad. Esto significa que el vínculo puede
hacerse cada vez más lento y viscoso hasta que el
control del objeto adquiere la característica de la
inmovilización.
La despersonalización considerada en términos de
vínculo es un recurso al que apela el yo para
defenderse, para negar su mismidad o self frente a un
vínculo cualquiera, en una estructura cualquiera y ante
un objeto cualquiera. (vínculo regresivo psicótico).
Vínculo esquizofrénico: en la esquizofrenia aparecen
diferentes tipos de vínculos (paranoide, depresivo,
maníaco, etc.)) alternando o predominando uno de ellos,
pero con un agregante, el autismo que está colocado
en el centro del vínculo esquizofrénico y califica a
situaciones de aislamiento del objeto con una toma de
distancia y el ejercicio de ese vínculo de control o
desconfianza a cierta distancia. (aislamiento de la
realidad).
Vinculo nocturno: se trata de un sujeto que intenta
establecer un vínculo con un objeto, pero
experimentando dificultades para llegar a él ya que está
absorbido por la actividad de la noche.
Vinculo homosexual: la perversión, cualquiera sea su
naturaleza, es una tentativa de resolución de
determinadas ansiedades por medio de mecanismos
perversos. La homosexualidad tiene como una de sus
funciones principales es establecer un vínculo particular
con un objeto que previamente fue perseguidor. La
finalidad del vínculo homosexual es la conquista de ese
perseguidor mediante una técnica de apaciguamiento y
control.
Vínculo de la confusión: es el vínculo con el sueño, en
un estado crepuscular o estado intermedio donde el
sujeto está vinculado con los objetos internos y al mismo
tiempo hace esfuerzos para conectarse con los objetos
externos de la vigilia. Si fracasa en ese pasaje del sueño
a la vigilia y queda un estado intermedio, nos
encontramos en el estado crepuscular donde se
mezclan relaciones objetales del tipo normal de la vigilia
con las del tipo del sueño. El delirio onírico aparece
como una mezcla de experiencias internas con
experiencias reales.
En ningún paciente existe un tipo único de vínculo; todas las
relaciones de objeto, todas las relaciones establecidas con el
mundo son mixtas.
El análisis del vínculo patológico que el sujeto establece con el otro
le permite a Riviere comprender de que manera perturba la normal
estructuración de la personalidad y de qué manera debe operar
sobre el paciente para rectificar sus vínculos patológicos y contribuir
terapéutica y profilácticamente a la protección de la sana evolución
de la personalidad.
2. Cuando se trata a un psicótico se va descubriendo lentamente que
dicho psicótico, a través de su psicosis, se transforma, de alguna
manera, en líder de su grupo familiar. Asume funciones de liderazgo
por tratarse del miembro más enfermo y a través de las
manifestaciones personales de este miembro podemos comprender
la estructura total del grupo familiar. Es necesario estudiar las
tensiones internas dentro de éste grupo y analizar en qué momento
se ha producido la ruptura del equilibrio del grupo así como los
motivos que la originaron. En última instancia, dice el autor, la
aparición del emergente mental del paciente está en relación directa
con la aparición de tensiones particulares en el grupo familiar. Esto
da explicación a la afirmación que “la psicosis es el emergente
nuevo y original que aparece como consecuencia de la ruptura del
equilibrio familiar”. La familia es un todo que está actuando a través
de un miembro de la misma. Es decir que determinado sector
converge en un determinado punto en que está situada esa
persona, que entonces se transforma en el portavoz de las
tensiones del grupo a través del grupo.
3. Distingamos que es relación de objeto y vínculo. Relación de objeto
es la estructura interna del vínculo y está constituida por una
estructura que funciona de una determinada manera. Una
estructura que es dinámica, en continuo movimiento, que funciona
movida por factores instintivos y por motivaciones psicológicas. Un
vínculo es un tipo particular de relación de objeto e incluye a la
conducta. Definimos al vínculo como una relación particular con un
objeto; de esta relación particular surge una conducta más o menos
fija con ese objeto, la cual forma un patrón de conducta ( pattern)
que tiende a repetirse automáticamente, tanto en la relación interna
como en la relación externa con el objeto. El vínculo lo establece la
totalidad de la persona, totalidad que Pichón Riviere interpreta como
una Gestalt en constante proceso de evolución.
Dentro del vínculo encontramos dos campos: un campo interno y un
campo externo. Aquí hablamos de objetos internos y objetos
externos. Es posible establecer un vínculo entre estos dos objetos
interno y externo. Desde el punto de vista psicosocial el interés
radica en el vínculo externo y desde el punto de vista de la
psiquiatría y del psicoanálisis el punto de interés es el vínculo
interno (la forma particular que tiene el yo de relacionarse con la
imagen de un objeto colocado dentro de uno).
El vínculo interno está condicionado por aspectos externos y
visibles del sujeto como por ejemplo el carácter. El carácter o la
manera habitual de comportarse de una persona, puede ser
comprendido por una relación de objeto interno. Por un vínculo más
o menos estable y más o menos permanente que da las
características del modo de ser del sujeto, visto desde afuera,
condicionado por un vínculo interno. El concepto de objeto interno y
objeto internalizado ha provocado una profunda modificación en la
comprensión del modo de ser, de la personalidad, del carácter y de
los diferentes cuadros psicológicos.
Otra forma de relación con el objeto interno la encontramos en el
método psicológico: la introspección que se trata de un dialogo
interno con un objeto que trata de esclarecer no tanto el objeto en sí
sino el vínculo particular que ese objeto establece con el yo del
sujeto. Nos podemos referir a la introspección es equivalente al
autoanálisis en el sentido de que hay una imagen interna con la cual
el yo establece un determinado tipo de relación y nos hablamos de
heteroanálisis para referirnos al análisis de la relación con un objeto
externo. Ambos métodos psicológicos están balanceándose y
alternándose permanentemente.
En lo que respecta al estudio de las relaciones externas con objetos
externos se ha tratado de enfocar el mismo para comprender las
patologías pero la evidencia muestra que a medida que el sujeto
regresa a posiciones más primitivas, las relaciones de objeto son
esencial y predominantemente establecidas con objetos internos.
La más extrema que encontramos es el autismo, en la que el sujeto
se retira del mundo exterior. Traslada la realidad externa a otro
escenario, el escenario interno donde volvemos a encontrar los
mismos personajes que existían antes afuera pero que ahora están
adentro, estableciendo con ellos vínculos particulares que
condicionan su actuación.
Otra forma es la actividad alucinatoria que puede comprenderse en
términos de objeto interno que es proyectado y luego reproyectado
en el mundo exterior. Es decir, el paciente proyecta, introyecta y
reproyecta.
Vamos a referirnos al suicidio, vinculado a la situación paranoide; se
trata de la destrucción del objeto internalizado, el último recurso que
el paciente emplea para tratar de controlar y aniquilar dentro de él el
objeto interno perseguidor, sin que el sujeto advierta que va a morir.
Las estereotipias son también relaciones de objeto con objetos
internos. Una especie de ritual obsesivo en relación con un objeto
que puede estar vinculado a cualquier lugar del cuerpo y de la
mente.
Otros ejemplos son las automutilaciones que tienen el mismo
mecanismo que el suicidio. Son tentativas de control, mutilación y
aniquilación del objeto interno colocado en el ámbito de cuerpo. La
hipocondría resultante de sentirse invadido en el cuerpo por objetos
internos malos.
4. Pichón Riviere formula la frase “en el vínculo está implicado todo y
complicado”. Para esclarecer esta afirmación necesitamos
mencionar que en la relación de objeto está implicada toda la
personalidad, con su aparato psíquico, con sus estructuras, con los
dos instintos básicos descritos por Freud: la líbido y la agresión,
Eros y Thanatos. Es una relación con otro establecida de una
manera particular. Las características de la estructura de relación
de objeto adquieren cierta diferenciación en ese momento y en ese
sujeto, configurando un vínculo personal que puede ser diferente
con otro, o con otros, con cosas, es decir, con objetos inanimados y
animados.
Dicho esto, Riviere menciona que en el vínculo está implicado todo
y complicado todo, ya que cada uno de los vínculos tiene una
significación particular para cada individuo y se mueve en un juego
que puede ser armónico integrando todas sus partes (una totalidad)
o disarmónico pero que no se puede dividir lo que es el Ello, del Yo
o del Superyó (segunda tópica de Freud), en una relación de objeto.
El vínculo está preponderantemente en relación con el Ello, quiere
decir que el mismo puede ser más amoroso o más agresivo
(principio de placer). En relación a la preponderancia del Yo, el
vínculo puede ser más operacional o que tiene más sentido del
manejo de la realidad (principio de realidad) y en cuanto a la
preponderancia del Superyó el vínculo es más culpógeno (juez o
censor).
Pero en cualquiera de las situaciones está todo el aparato psíquico
implicado y complicado: no hay relación de objeto con una parte del
aparato psíquico; el mismo se comporta como una totalidad, como
una estructura dinámica en las que sus partes en ese momento y en
ese sujeto tienen una valencia particular.
Riviere formula que el Psicoanálisis es la investigación del vínculo
con un objeto interno que tiene una representación manifiesta y una
latente. Un contenido manifiesto mediante el cual se encubre un
contenido latente y es aquí donde el Psicoanálisis mantiene un
dialogo con el contenido latente. Dice Pichón que lo irracional de
una conducta está dado por el grado de latencia o grado de
inconsciencia del vínculo interno, que opera sobre la conducta del
individuo en ese momento. Quiere decir que la relación de un
vínculo inconsciente a otro más consciente es una relación de
grado. En consecuencia, las palabras racional e irracional deben
entenderse en términos de vínculo, como grados de esclarecimiento
o grados de conocimiento de la naturaleza del vínculo. La
transformación de lo irracional en racional puede realizarse en
términos de espiral dialéctico. No se puede establecer una división
formal entre consciente e inconsciente ya que son simples
diferencias de grado. Riviere formula que lo inconsciente, lo
consciente, y lo preconsciente son cualidades de lo psíquico en
determinado momento que están en relación con un determinado
objeto. La finalidad de la Psicoterapia es volver racional un vínculo
irracional.
5. Pichón sostiene que para deshacerse de la situación depresiva
básica el psicótico puede configurar una manía, una hipocondría o
una paranoia, y en el caso de la esquizofrenia, se configura una
mezcla de estos mecanismos. Y agrega que este conflicto de
naturaleza depresiva puede proyectarse en tres zonas: si el
conflicto permanece en la mente da lugar a la melancolía;
proyectado en el cuerpo origina el cuadro hipocondríaco; y su
proyección al mundo externo da lugar a la paranoia; una
manifestación combinada en las tres zonas ocasiona la
esquizofrenia. En 1967 amplía esta descripción considerando tres
dimensiones fenoménicas de la mente con sus respectivas
proyecciones: el área 1 o mente¸ él área 2 o cuerpo; él área 3 o
mundo exterior. La conducta implica las tres áreas, una Gestalt en
permanente interacción en donde puede predominar una de ellas,
sin que dejen de participar permanentemente las tres. Las
conductas que se manifiestan en el área 1 (mente) son del orden
simbólico; las conductas que se presentan en el área 2 (soma) son
materiales y concretas, el cuerpo sufre alguna especie de
transformación material; en el área 3 se trata de acciones
materiales que involucran objetos externos, estableciendo un
vínculo con el mundo exterior. Pichón acentúa que el área 1 (mente)
planifica en forma estratégica, táctica, técnica y logísticamente la
ubicación desde el self (representación del yo) vínculos y objetos en
las distintas áreas para su mejor manejo. Pone el acento en el
vínculo. Cada área se transforma en un ámbito proyectivo en el que
el sujeto sitúa sus vínculos buenos y malos a través de mecanismos
de proyección e introyección.
A través de este análisis es posible construir una clasificación de las
enfermedades más operacional que las conocidas, así como
diagnósticos y pronóstico de las mismas. El revisionista Fernando
Taragano formula que es una teoría que utiliza como una
sistemática de ver, sentir y explicar.
En lo que respecta al concepto de Praxis: teoría y práctica se
funden, en un proceso en espiral dialéctica en permanente
interacción. Teoría y práctica se resuelven en el campo de la
investigación, cualquiera que sea ésta, en el momento mismo del
trabajo operacional. Dice Pichón que el analista que está trabajando
e investigando al mismo tiempo en el momento anterior a la
formulación de una interpretación recurre al uso de un esquema
referencial que se denomina E.C.R.O. (Esquema Conceptual,
Referencial y Operativo) que procederemos a desarrollar en la
pregunta 10.
En este capítulo: Vínculo, campo de interacción y de conducta
también se explica la resolución de las siguientes antinomias:
Teoría-práctica: que como mencionamos anteriormente lo
resuelve a través de la captación de indicios en cinco
dimensiones: contorno, conducta exterior espontánea o
provocada, la experiencia vivida, las modificaciones somáticas
objetivas y los productos de la actividad del sujeto. y del uso del
E.C.R.O.
Normal-patológico: considera que las diferencias son
esencialmente cuantitativas, transformándose en cualitativas en
determinados momentos. Es fundamental aplicar el principio
básico de Continuidad Genética, ya que todo fenómeno que se
manifiesta hoy tiene su historia en el sujeto que la está
manifestando. Por eso entre lo normal y patológico las
variaciones son predominantemente cuantitativas.
Conducta-conciencia: recurriendo a la Psicología de la Gestalt,
en particular a los aportes de Kurt Lewin quien ha trabajado
específicamente para demostrar la unidad entre conducta y
conciencia.
Psiquis-soma: esta dicotomía entre lo psíquico y lo somático es
interpretado psicoanalíticamente como un mecanismo de
defensa tendiente a resolver en el área 1 o bien en el área 2 los
conflictos psicológicos del ser humano. Las áreas de la conducta
están en permanente interjuego. Su división en área 1, 2 y 3 es
una división fenoménica en el sentido de que en un momento
dado puede producirse predominantemente el conflicto en el
área 1, en el área 2 o en él área 3.
Individuo-sociedad: la sociedad está adentro y está afuera, pero
la sociedad que está adentro lo está de una forma particular para
cada individuo. Esta es una concepción dialéctica de la relación
entre sociedad e individuo. Hay una acción del medio sobre el
individuo, así como la acción del individuo sobre el medio (una
continua espiral dialéctica).
Endógeno-adquirido: todos estos conceptos son herederos de la
vieja dicotomía entre individuo y sociedad. Cuando aparece un
emergente psicótico en un paciente sin que nosotros podamos
comprender que está sucediendo en su contorno, lo llamamos
endógeno. Igual comprensión le daremos al aspecto exógeno si
consideramos mecánicamente la acción de determinadas
situaciones sociales como responsables de la producción de
determinados efectos. Desconocemos lo fundamental, sino
tomamos en cuenta el factor interno y la manera en que esa
realidad es vivida por ese sujeto en particular de acuerdo con su
historia personal.
Constitucional-adquirido: Estos dos conceptos están teñidos de
ideología. Una persona con actitud constitucionalista tiene la
visión no progresista, no reaccionaria y arcaica, mientras que
una persona admite la injerencia de factores adquiridos o
actuales tiene una visión progresista y cambiante. Actitud que es
fundamental tener frente al paciente. Durante los últimos años
una ideología constitucionalista es la que ha prevalecido en la
psiquiatría en el acercamiento al paciente de salud mental
(conceptos de asilo, hospitales psiquiátricos, guardapolvos
blancos, etc.)
Organismo-situación: el progreso de la psicología médica ha
contribuido a poner de relieve la interdependencia entre el
organismo y el medio. Ha llegado a elaborar conceptos que
permiten eliminar la dicotomía organismo-situación, integrando
las dos nociones en una representación conjunta. Psicología es
fundamentalmente el descubrimiento de la interacción.
6. Para poder conceptualizar y desarrollar estos 3 conceptos
(introyección, proyección y e indiferencia) imaginemos una película
de cowboys. Encontramos a los buenos, los malos e involucremos
al espectador.
El que actúa como el actor que está en la pantalla hace una
identificación Introyectiva. El espectador es el héroe o
villano. No sólo repite la actuación sino que se adelanta a la
misma con acciones o palabras, etc. Entonces, hace una
identificación hacia adentro, transformándose parcial o
totalmente al identificarse con el otro. El movimiento se da
desde la pantalla hacia adentro y después el espectador
entra en actuación como si fuera un psicópata. Decimos que
el sujeto asume un determinado rol. El rol tiene la
característica de ser transitorio, o más o menos transitorio y
de tener una función determinada apareciendo en una
situación dada y en cada persona en particular. Pero también
hay espectadores que pueden quedar paralizados. En este
caso podemos decir que hace una identificación Introyectiva
con una imagen débil, indefensa o asustada. Esta
identificación Introyectiva con un personaje débil presentan
una estructura masoquista, porque absorben la persona que
está en peligro (la víctima). Cuando el sujeto hace una
identificación Introyectiva experimenta emociones
exageradas: llora con facilidad, se asusta, siente el peligro
inminente, etc. Se produce una asociación con la su historia
personal que refuerza la situación emocional de ese
momento. En esta identificación el personaje y el espectador
se confunden.
Otra manera de comportarse y se acerca más a un comportamiento
normal, es la identificación proyectiva. El espectador se coloca
en la escena. Tiene la posibilidad de seguir la acción con una
división esquizoide asumiendo los roles afuera, metiéndose en el
mundo. Una parte del sujeto se mantiene como espectador de la
otra parte de uno mismo que se atreve a meterse en el escenario
entre los personajes y la acción. La emoción es devuelta cuando
el sujeto percibe que le está sucediendo en la escena, a través de
la identificación proyectiva; entonces me emociono frente al
espectáculo mío que está allá. Esto es lo que permite al individuo
permanecer tranquilo frente a un espectáculo angustioso y
emocionante. La identificación proyectiva le permite seguir el
espectáculo permaneciendo como espectador.
Si la identificación proyectiva fracasa estamos en presencia
de la indiferencia: la imposibilidad emocional de colocarse
allá. Esto puede deberse a muchos motivos. La persona que
reacciona con indiferencia es porque ha fracasado en la
posibilidad de asumir un rol. Todas nuestras relaciones con
los otros están fundamentadas en el interjuego de asumir y
adjudicar roles.
7. Riviere recurre a la Teoría del vínculo para comprender las
conductas psicóticas como resultante de un interjuego entre los
procesos de proyección e introyección de vínculos internos
externalizados reintroyectados. Esta Teoría le permite hacer más
comprensible lo fenoménico y fenomenológico de la conducta del
hombre.
Las distintas maneras de acercarse a un paciente pueden ser
comprendidas en término de vínculos. Para cada persona
sometida a una investigación, esa investigación tiene un contexto
determinado pero no solo el externo, dado por el encuadre de la
experiencia actual, sino también el interno que tiene su propia
historia.
Con la Teoría del Vínculo, Pichón Riviere logra realizar un salto
cualitativo de una teoría psicoanalítica predominantemente
intrapsíquica a una psiquiatra social, que considera al individuo
como una resultante dinámico-mecanicista no de la acción de los
instintos y de los objetos internalizados sino del interjuego
establecido entre el sujeto y los objetos externos e internos, en una
predominante relación de interacción dialéctica, la cual se expresa
a través de diferentes conductas. Esto le permite desarrollar una
psiquiatría centrada en el estudio de las relaciones interpersonales
que denomina Psiquiatría del Vínculo y critica al psicoanálisis
freudiano porque considera que al encerrarse en un círculo vicioso
sin apertura hacia nuevos conocimientos, asfixian el pensamiento
creador. Pichón reflexiona y formula el Psicoanálisis debe
desprenderse de la posición en círculo cerrado…..En este
momento está tan lleno de cosas que resulta asfixiante porque no
es más que un cúmulo de datos a los que le falta una concepción
general, una concepción del hombre y una concepción del
universo en relación con el análisis.
El psicoanálisis y la Psicología Social no representan posibilidades
de la misma teoría, sino aparatos conceptuales separados por
divergencias fundamentales, aun cuando uno aporta sus
elementos al otro.
8. En la situación del vínculo se incluye siempre el rol (un modelo
organizado de conducta relativa a una cierta posición del individuo
en una red de interacciones ligadas a expectativas propias y de los
otros). La Transferencia (es un proceso de adjudicación de roles
inscriptos en el mundo interno de cada sujeto). Todas nuestras
relaciones con los otros están basadas en el interjuego de asumir y
adjudicar roles. La Transferencia debe ser entendida como la
manifestación de sentimientos inconscientes que apuntan a la
reproducción de situaciones estereotipadas de situaciones,
característica de la adaptación pasiva. Esta reproducción está al
servicio de la resistencia al cambio, de la evitación de un recuerdo
doloroso, del control de las ansiedades básicas (miedo a la
pérdida, miedo al ataque). Podemos inferir la presencia de
situaciones transferenciales en todo tipo de interacción, que
precisamente por ser interacción, resulta una situación que implica
aprendizaje de la realidad. La terapia de apoyo o cualquiera de las
otras terapias (distintas a la Psicoterapia analítica) utiliza el
conocimiento de la asunción de rol para cumplir la misión que el
paciente le está adjudicando, aún en los casos en que el analista
asume el rol en forma inconsciente, sin tener un claro
conocimiento de ello. En la medida en que el analista desempeña
el rol que el paciente le adjudica se cierra un círculo vicioso, ya
que el que sigue dirigiendo la situación es el paciente. Aquí, no
estamos frente a una terapia analítica. Estamos frente a una
psicoterapia basada en la asunción de un rol y en la conducta del
analista como figura ejecutora de ese rol, que ayuda a resolver
situaciones de ansiedad en el paciente, especialmente si va a
acompañada de cierta interpretación. En ese caso no se esclarece
sino que en cierta medida se repite. Pero esta repetición puede ser
beneficiosa porque si la experiencia anterior del paciente con un
personaje determinado fue negativa puede ahora, en el presente,
rectificarse en la medida en que el haberle adjudicado un rol
bueno al psiquiatra, éste con su conducta de buena persona le
proporciona una experiencia actual que puede rectificar la
situación de frustración anterior. Durante lo que en Psicoanálisis
se denomina contratransferencia (son los fenómenos que
aparecen en el profesional, las respuestas a las manifestaciones
del paciente, el efecto que tiene sobre él. Puede ser un indicio de
gran significación y valor para orientar el estudio que se realiza)
puede comprenderse también a través del concepto de rol. Se
pueden esclarecer una cantidad de problemas en el sentido de
que lo que aparece frente a alguien en un momento dado, es decir,
un emergente determinado, está en relación con el hecho de haber
asumido o de haber adjudicado un determinado rol. La mayor
responsabilidad del profesional la tiene frente a él mismo, ya que
debe descubrir el significado de ese emergente contra
transferencial y transmitirlo al paciente en este sentido.
9. Vamos a explicar para introducirnos al tema algunos conceptos. La
concepción dialéctica plantea el hecho de que no existe ninguna
contradicción entre una situación cerrada y una situación abierta,
dado que se trata de situaciones transitoriamente cerradas y
transitoriamente abiertas o sucesivamente cerradas y abiertas,
creándose situaciones en espiral. En términos de aprendizaje el
proceso terapéutico consiste básicamente en abrir el círculo
vicioso y provocar la apertura hacia el mundo exterior. Pichón
Riviere describe a la neurosis como un trastorno de aprendizaje,
como una determinada conducta que comienza a ser
estereotipada y quedar en círculo cerrado, es decir, como
consecuencia de una alteración del normal proceso dialéctico del
aprendizaje, en la medida que se altera la secuencia operativa
entre los momentos de cierre y de apertura en el proceso de
incorporación y asimilación de las informaciones recibidas del
mundo exterior. El psicoanálisis es la transformación de una
situación de implicitud a una de explicitud y comunicación. En cada
momento lo que está implícito en la comunicación debe ser
explicitado por el analista y captado por el paciente en un
movimiento de permanente evolución en espiral. La situación
analítica se presenta como una situación de permanente
aprendizaje para el paciente mediante pruebas, tanteos,
confrontaciones, rectificaciones y ratificaciones de todos los
procesos que encontramos en el aprendizaje y la posición del
psicoterapeuta es la de recoger el material que observa,
elaborarlo, comprenderlo y luego devolverlo en forma de
interpretación.
El conocimiento en Psicología es en última instancia un
conocimiento por analogía. Lo que uno capta del otro está en
función de una analogía con el otro, porque si aparece como
desconocido para mí no lo puedo comprender. Durante el proceso
analítico lo fundamental es el proceso de interacción permanente.,
hable o no hable el analista. Todo ejerce una acción sobre el otro,
referencial o histórica. En el aquí-ahora la interacción representa
una cosa concreta, una actitud de uno frente al otro, donde la
respuesta de uno condiciona la respuesta del otro.
10. E.C.R.O. o esquema conceptual, referencial y operativo. Es un
conjunto organizado de conceptos generales, teóricos, referidos a
un sector de lo real, a un determinado universo de discurso, que
permitan una aproximación al objeto particular concreto. El método
dialéctico fundamenta este ECRO y su particular dialéctica.
Kant desarrolló hace 150 años el concepto primitivo de esquema
pero no pudo resolver la antinomia entre lo priori y lo a posteriori,
por haber paralizado la dialéctica en ese punto. Más tarde Hegel
con su pensamiento dialéctico retoma el concepto de Kant pero le
falta la noción de esquema considerada como una estructura de
continuo movimiento, como una Gestalt en evolución. El ECRO
debe estar en permanente apertura hacia nuevos y sucesivos
procesos de rectificación.
Cuando el analista trabaja en un esquema referencial no realizado
por él y en la medida que no lo conoce bien, experimenta
dificultades en la tarea. La manera de conocerlo es realizando un
trabajo permanente de hetero y autoanálisis. De existir la noción
de que mientras se está analizando al paciente al mismo tiempo es
el analista el que se analiza y que utiliza para ello instrumentos,
sus objetos internos y sus propias fantasías, que no son del otro
sino del propio profesional. El aprendizaje del Psicoanálisis es
como el aprendizaje de cualquier oficio, al cual el aprendiz, se
acerca haciendo uso de un esquema referencial.
El campo del trabajo analítico se ha acercado en los últimos
tiempos al campo de la psicología experimental, donde se observa
con la finalidad de consignar, registrar y relacionar hechos y
provocar modificaciones, que volvemos a tomar para operar sobre
ella, y así sucesivamente.
Concibe al hombre en una sola dimensión: la humana pero en
cuanto persona lo considera una totalidad significativa integrada
por tres dimensiones: la mente, el cuerpo y el mundo exterior, sin
establecer separaciones formales entre ellos y, al contrario, los
integra dialécticamente.
La interpretación es el instrumento mediante el cual realizamos la
operación en la mente del otro para esclarecer algo tanto a él
como a nosotros. En la interpretación se describe tres procesos
que están permanentemente en acción: esclarecernos nosotros
acerca de lo que le pasa al otro, formular la interpretación que
posibilita al otro el esclarecimiento acerca de sí mismo y establecer
lo que le pasa al otro y uno mismo, sea desde adentro hacia afuera
y desde afuera hacia adentro.
Pichón considera que un esquema va integrándose
permanentemente con elementos nuevos. El investigador en el
campo científico debe estar capacitado para no ser víctima de su
ideología o de sus pensamientos previos para poder corregir el
esquema referencial: debe observar la experiencia real y concreta,
confrontarla con un esquema referencial, para saber de qué clase
de fenómeno se trata y, rectificar su esquema previo para
enriquecerlo y no por ser bueno o malo. Es decir no se debe
excluir conceptos morales ya que impiden la evolución del
conocimiento.
Otro concepto que formula es la noción de tiempo y espacio como
unidad. No se puede concebir ningún fenómeno que no incluya
tiempo y espacio juntos, ya que nada está detenido ni nada está
fijo; se trata siempre de una totalidad en movimiento. Toda
estructura está en permanente transformación, y el concepto de
transformación incluye la noción de tiempo. Durante el proceso
analítico tenemos que pensar siempre en la relación entre cuerpo,
espacio, tiempo y ubicación de los objetos. Toda buena
interpretación debe estar precedida de una buena investigación.
Análisis y síntesis configuran una estructuración, una Gestalt. La
Gestalt ha traído aportes considerables a la psicología, al
psicoanálisis y a la teoría del conocimiento. El pensar envuelve
siempre una lucha, una polémica durante la cual surgen en el
pensador objeciones que lo enriquecen y que desplazan su
contenido.
Nuestro esquema referencial del esquema referencial es
conceptual. Es referencial porque es utilizado para discriminar
sobre algo en relación con el esquema anterior al mismo tiempo
que sobre el propio esquema referencial. Debemos discriminar
siempre sobre el objeto de conocimiento y sobre el esquema de
conocimiento previo en el cual hemos considerado el conocimiento
actual. Sería el proceso permanente de la mente sobre cualquier
problema. Entonces, primero el esquema es conceptual: incluye
todos los conceptos que se tienen en una estructura que posee un
aspecto consciente y un aspecto inconsciente, que se va
modificando con el transcurso del tiempo y con el andar de los
conocimientos y la experiencia. Debemos unir la teoría del
conocimiento con una posición dialéctica en el sentido de que lo
que es tomado en un momento dado por alguien que tiene una
experiencia previa, va a modificar dicha experiencia y a integrarse
luego de tal modo que en la siguiente experiencia la experiencia
anterior es enriquecedor de la experiencia posterior.
Todos los sistemas se dividen en sistemas abiertos y cerrados. Un
sistema cerrado es, por ejemplo, la neurosis. Si un sujeto enfoca
su vida siempre en función de la repetición de una misma actitud
debemos hablar de un sistema cerrado.
Un sistema abierto implica que un sujeto salta de una actitud a
otra e integra la realidad y enriquece su pensar y su acción.
No hay contradicción entre lo cerrado y lo abierto, son tan sólo dos
momentos necesarios para proseguir el proceso dialéctico. Un
momento de cierto cierre es necesario para la asimilación y un
momento de apertura es necesario para la inclusión de nuevas
experiencias que van a enriquecerse en el momento en que se
produzca el cierre y así sucesivamente.
Podemos mencionar cinco principios del E.C.R.O. Pichoniano:
Tenemos la sociedad adentro.
A mayor inconsciente, mayor operatividad.
Detrás de todo contenido manifiesto hay encubierto un contenido
latente.
A más repetición, más enfermedad.
Toda la actividad mental del sujeto está dedicada a establecer
una comunicación.
11. Pichón establece una relación estrecha entre la Teoría de las tres D
y la teoría de los roles, que pasaremos a explicar.
La Teoría de las 3 D se trata de un instrumento de análisis del
fenómeno de la depositación (transferencia), que se presenta en
toda vinculación existente entre las personas. Recibe tal nombre,
ya que enfoca en modo tripartito lo ateniente a relaciones
vinculares donde nos encontramos con: depositario: que es el
objeto externo sobre el que se efectúa la proyección. El
depositante es el sujeto que realiza la proyección. Lo depositado:
es aquello que se proyecta.
La Teoría de los roles se basa en la teoría de las relaciones de
objeto. Las relaciones de objeto son estructuras en las cuales
están incluidos un sujeto y un objeto estableciendo una relación
particular entre ellos. A ese conjunto, a esa estructura especial la
llamamos Vínculo. Este concepto configura una estructura de
relación interpersonal que incluye, como dijimos anteriormente, un
sujeto, un objeto, la relación del sujeto frente al objeto y la relación
del objeto frente al sujeto, cumpliendo ambos una función
determinada. Así, a la idea de un rol individual le agregamos el
concepto de rol del vínculo configurando una estructura social más
integrada (vínculos grupales).
Como fuimos explicando a lo largo del escrito el analizando
adjudica un rol al analista y si el analista se hace cargo de ese rol,
en ese momento se produce la situación analítica más importante:
la comunicación. Pero cuando el analista no acepta el rol
adjudicado por el paciente falla la comunicación. Muchas veces la
inversión del sexo en la adjudicación del rol suele producir un
fenómeno contratransferencial negativo, provocando el rechazo
por parte del analista de entrar en ese juego relacional. Por
ejemplo imaginemos la necesidad de protección y amparo de un
paciente, adjudicándole al analista (sea hombre o mujer) un rol
maternal.
Podemos encontrarnos frente algo que denominamos
desconfianza del depositante (el paciente se pregunta a sí mismo
si el analista aceptará lo que quiere depositarle). La actitud del
terapeuta debe ser la de un depositario desaprensivo, poco
ansioso y capaz de aceptar en depósito cualquier cosa que el
paciente quiera depositarle, en el ejemplo mencionado, un rol
materno o paterno. Uno de los fines de lo que es la psicoterapia es
la posibilidad de depositar confianza en el otro. Y ese depositar
confianza tiene su expresión concreta en la vida mental del
paciente a través de la depositación de determinados contenidos
psicológicos.
El Terapeuta debe desempeñar frente a su paciente un rol de buen
depositario, capaz de cuidar cualquier cosa, buena o mala, que
deposite sobre él. Cuando en cierto momento el analista no resiste
el monto de ansiedad que le provoca la depositación masiva de
objetos persecutorios por parte del paciente, éste descubre la
resistencia del terapeuta ante la depositación, surgiendo en él la
necesidad de buscar un sustituto en quien le sea posible depositar
sus objetos internos buenos o perseguidores. La liberación del
analista depositario de la ansiedad del paciente está dada por el
hecho de que el terapeuta devuelve ese contenido por intermedio
de las interpretaciones, esclareciendo la situación
permanentemente. De manera que el paciente
en un momento dado diferencia sus propias cosas buenas y malas
de las cosas buenas y malas del analista. Una persona normal,
aquella que mantiene un determinado rol en una determinada
situación y no está dividida rechazando por un lado y asumiendo
por otro.
12. Cuando el aprendizaje en vez de saltar de una situación a otra
dialécticamente se estanca en círculo cerrado, el proceso de
aprendizaje se detiene.
El automatismo de repetición, que Freud denomina compulsión de
repetición, puede entenderse en el campo del aprendizaje como la
dificultad para realizar un progreso en el desarrollo del
conocimiento, motivada por ansiedades específicas tanto en el
adentro como en el afuera.
El análisis debe centrarse en esta situación repetitiva donde el
sujeto debe enfrentarse con las ansiedades claustrofóbicas,
paranoides y depresivas, y en las ansiedades agorafóbicas
experimentadas en el espacio abierto enfrentando otro tipo de
ansiedades depresivas y paranoides. La angustia es un problema
fundamental en Psicoanálisis y debe ser interpretada como una
señal de alarma. El hombre vive dos clases de peligros: uno se
vincula con la pérdida de objetos de amor y está en relación con la
líbido y el otro se vincula con la muerte o destrucción del yo y está
en relación con la agresión.
La angustia depresiva está ligada principalmente al tiempo, al
tiempo de espera para poder obtener algo, en tanto que la
angustia paranoide es una angustia predominantemente espacial
en la medida que está ligada sobre todo con el lugar donde está
ubicado el perseguidor ( área 1, área 2, área 3 ). Pero en las dos
angustias están presentes las dos dimensiones, porque la
angustia depresiva también está ligada al espacio en la medida en
que el objeto bueno puede estar alejado del sujeto y serle
inaccesible y lo mismo sucede con la angustia paranoide ya que la
proximidad temporal del objeto peligroso puede aumentar la
angustia persecutoria.
La ansiedad depresiva está en relación con la pérdida de objetos
infantiles, hecho que acontece durante el proceso del desarrollo de
la personalidad. Aquí existen alteraciones de los vínculos, tanto de
los internos como de los externos.
Tenemos que tratar de estudiar todo el proceso analítico como el
desarrollo de una serie de espirales en las que se elaboran
determinadas complicaciones que, una vez resueltas, determinan
una disminución de la angustia, una comunicación más franca y
directa, un progreso en el aprendizaje y una mejor adaptación a la
realidad.
“Entiendo al hombre como configurándose en una actividad
transformadora, en una relación dialéctica mutuamente
modificante con el mundo, relación que tiene su motor en la
necesidad…
La elaboración de un criterio de salud al que nosotros llamamos
adaptación activa, significa el análisis de las formas que resiste la
relación del sujeto con el mundo, de las formas que reviste esa
relación constitutiva del hombre como tal…”
Dr. E. Pichón Riviere, 1973.