Los elfos son criaturas de la mitología nórdica y germánica.
Originalmente se trataba de
una deidad menor de la fertilidad y representados como hombres y mujeres jóvenes, de
gran belleza, que viven en bosques, cuevas o fuentes. Se los consideraba como seres de
larga vida o inmortales y con poderes mágicos.1
Índice
1Etimología
2Elfos en la mitología nórdica
3Elfos germanos
4Los elfos de la fantasía literaria
5Principales versiones modernas
o 5.1En las obras de J. R. R. Tolkien
o 5.2En la serie de Harry Potter
o 5.3En El Legado
o 5.4En Artemis Fowl
o 5.5En Warcraft
6Referencias
7Véase también
8Enlaces externos
Etimología[editar]
La palabra elfo proviene del proto-germánico *albo-z, *albi-z, y del nórdico antiguo álfr,
el alto alemán medio elbe. El femenino en español es "elfina/elfa", "elfinas/elfas" (en
plural).
La etimología primordial puede ser la raíz proto-indoeuropea *albh- que significa "blanco",
del cual también proviene el latín albus "blanco".23
Los términos correspondientes en las lenguas germánicas son:
Germánico nórdico
o Nórdico antiguo: álfr, plural álfar.
o Islandés: álfar, álfafólk y huldufólk (gente escondida).
o Danés: Elver, elverfolk o alfer
o Noruego: alv, alven, alver, alvene / alvefolket
o Sueco: alfer, alver o älvor
Germánico occidental
o Inglés: elf, elfen, elven (de inglés antiguo: ælf)
o Neerlandés: elf, elfen, elven, alven (de neerlandés medio: alf)
o Alemán: del inglés: Elf (m), Elfe (f), Elfen elfos. El masculino Elb es
reconstruido del plural por Jacob Grimm, Deutsches Wörterbuch, quien
rechaza Elfe como un anglicismo reciente (en 1830).
.4 Elb (m, plural Elbe o Elben) es un término reconstruido, mientras que Elbe (f) está
atestiguado en el alto alemán medio. Alb, Alp (m), plural Alpe tiene el significado de
"íncubo" (antiguo alto alemán alp, plural *alpî o *elpî).
Gótico *albs, plural *albeis
Elfos en la mitología nórdica[editar]
El dios Frey, señor de los elfos de la luz.
Las descripciones más tempranas preservadas de los elfos provienen de la mitología
nórdica. En nórdico antiguo eran llamados álfar (singular, caso nominativo: álfr), y a pesar
de que no existen descripciones más antiguas o contemporáneas, la aparición de seres
etimológicamente relacionados con los álfar en varios folklores posteriores, sugiere
fuertemente que la creencia en elfos era común entre todos los pueblos germánicos, y que
no se limitaba a los antiguos escandinavos.
A pesar de que el concepto en sí mismo nunca está definido claramente en las fuentes
existentes, los elfos parecen haber sido concebidos como seres o espíritus poderosos y
hermosos. Nunca se han registrado mitos sobre los elfos. Varios hombres famosos
parecen haber sido elevados al rango de elfos luego de su muerte, como el rey Olaf
Geirstad-Alf. El héroe herrero Völundr (o Völund) es identificado como 'señor, líder, o sabio
de los elfos' (vísi álfa, de víss, "certero, sabio") en el poema Völundarkvida. Un segundo
título de Völundr es más oscuro: álfa ljóði, donde la raíz apunta a la expresión
poética ljóðr o lýðr, "un pueblo, gente, hombres".,56 Este título se ha interpretado como
"líder de los álfar", pero más probablemente como "uno del pueblo de los álfar", indicando
que Völundr es uno de ellos y no simplemente un humano.6En la Saga de Thidrek una
reina humana se sorprende al descubrir que el amante que la embarazó es un elfo y no un
hombre. En la Hrólfs saga kraka un rey llamado Helgi viola y embaraza a una elfina vestida
de seda.
Consecuentemente, el cruce entre elfos y humanos es posible en la antigua creencia
nórdica. La reina humana que tuvo un amante elfo dio a luz al héroe Högni, y la elfina que
fue violada por Helgi dio a luz a Skuld, quien se casó con Hjörvard, el asesino de Hrólfr
Kraki. La Hrólfs saga kraka agrega que ya que Skuld era medio-elfo, era muy habilidosa en
la hechicería (seid), y a tal punto que era casi invencible en la batalla. Cuando sus
guerreros caían, ella los levantaba nuevamente para que continuaran luchando. La única
manera de derrotarla era capturarla antes de que pudiera convocar a sus ejércitos, que
incluían guerreros élficos.7
Hay también declaraciones en la Heimskringla y en la Þorsteins saga Víkingssonar de una
línea de reyes locales que gobernaron Álfheim, que se correspondía con la provincia
moderna sueca de Bohuslän y la provincia noruega de Østfold, y ya que tenían sangre
élfica, se decía que eran más hermosos que la mayoría de los hombres.
La tierra gobernada por el rey Alf era llamada Alfheim, y toda su prole está
relacionada a los elfos. Eran más hermosos que cualquier otra persona...8
El último rey es llamado Gandalf.9
Además de estos aspectos humanos, se los describe como seres semi-divinos
asociados a la fertilidad y el culto a los ancestros. De esta forma, la noción de elfo se
asemeja a la creencia animista en espíritus de la naturaleza y de los muertos, común a
casi todas las religiones humanas; lo que también se corresponde con la antigua
creencia nórdica en dísir, fylgjur y vörðar (espíritus seguidores y protectores). Como
los espíritus, los elfos no estaban atados a limitaciones físicas y podían atravesar
paredes y puertas, tal como sucede en Norna-Gests þáttr.
El historiador islandés Snorri Sturluson se refiere a los enanos (dvergar) como "elfos
oscuros" (dökkálfar) o "elfos negros" (svartálfar); pero es incierto si esto refleja la
creencia escandinava en su conjunto.10 Se refiere a otros elfos como "elfos de la luz"
(ljósálfar), lo cual se ha asociado a la conexión de los elfos con Frey, el dios del sol (de
acuerdo a Grímnismál, Edda poética). Snorri describe las diferencias de los elfos de
esta manera:
"Allí [en el cielo] hay un lugar que es llamado Hogar de los elfos (Álfheimr). Las
personas que viven allí son llamadas elfos de la luz (Ljósálfar). Pero los elfos
oscuros (Dökkálfar) viven bajo la tierra, y no se asemejan en apariencia a ellos - y
tampoco se asemejan en la realidad. Los elfos de la luz son más brillantes que la
apariencia del sol, pero los elfos oscuros son más negros que la oscuridad en sí."
(Snorri, Gylfaginning 17, Edda prosaica)
"Sá er einn staðr þar, er kallaðr er Álfheimr. Þar byggvir fólk þat, er Ljósálfar heita,
en Dökkálfar búa niðri í jörðu, ok eru þeir ólíkir þeim sýnum ok miklu ólíkari
reyndum. Ljósálfar eru fegri en sól sýnum, en Dökkálfar eru svartari en bik."11
Mayor evidencia de la presencia de elfos en la mitología nórdica proviene de
la poesía escáldica, la Edda poética y de las sagas legendarias. En ellas, los
elfos están relacionados con los Æsir, particularmente por la frase común
"Æsir y los elfos", que presumiblemente signifique "todos los dioses".12
Algunos eruditos han comparado a los elfos con los Vanir.13 Pero
en Alvíssmál ("Dichos de Alvíss"), se considera a los elfos como seres
distintos de los Vanir y los Æsir, como se revela por una serie de nombres
comparativos en los cuales se da las propias versiones de varias palabras
para los Æsir, los Vanir, y los elfos como reflejo de sus preferencias raciales
individuales. Es posible que estas palabras marquen una diferencia de estatus
entre los mayores dioses de la fertilidad, los Vanir, y los menores, los elfos.
La Grímnismál cuenta que el Van Frey era el señor de Álfheim ("mundo de los
elfos"), y hogar de los elfos de la luz. La Lokasenna cuenta como un gran
grupo de Æsir y elfos se habían reunido en la corte de Ægir para un banquete.
Había presente varios sirvientes de los dioses, como Byggvir y Beyla, que
pertenecían a Frey, señor de los elfos, que eran probablemente elfos en sí, ya
que no eran contados entre los dioses. Se mencionan también otros dos
sirvientes, Fimafeng (asesinado por Loki) y Eldir.
Un poema de cerca de 1020, el Austrfaravísur ('Versos de viajes al este')
de Sigvat Thordarson, menciona que, como cristiano, se le negó la entrada a
una residencia pagana, en Suecia, porque se estaba llevando a cabo
un álfablót ("sacrificio a los elfos"). Sin embargo, no se tiene más información
confiable sobre a lo que un álfablót implica,14 pero como otros blóts, es
probable que incluyera ofrenda de alimentos.
Además, en la Saga de Kormák se evidencia la creencia de que sacrificar para
los elfos podía curar graves heridas de combate:
Þorvarð se curó lentamente; y cuando se pudo parar fue a ver a Þorðís, y le
preguntó qué podría ayudarle a curarse mejor.
"Hay una colina", le respondió, "no lejos de aquí, donde los elfos tienen su refugio.
Hazte con el toro que mató Kormák, y enrojece la colina con su sangre, y haz un
festín con su carne para los elfos. Así serás curado."15