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8 Trucos para Eliminar Muletillas

Este documento ofrece 8 trucos para eliminar las muletillas en la oratoria. Las muletillas son frases o sonidos repetidos inconscientemente que no aportan sentido al discurso y aburren al público. Algunos trucos son hacer pausas, usar frases puente, repetir la última palabra del párrafo anterior, enfocar la siguiente idea antes de hablar, admitir cuando se olvida una palabra, seguir aunque haya errores, involucrar al público con preguntas y leer para enriquecer el vocabulario.
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8 Trucos para Eliminar Muletillas

Este documento ofrece 8 trucos para eliminar las muletillas en la oratoria. Las muletillas son frases o sonidos repetidos inconscientemente que no aportan sentido al discurso y aburren al público. Algunos trucos son hacer pausas, usar frases puente, repetir la última palabra del párrafo anterior, enfocar la siguiente idea antes de hablar, admitir cuando se olvida una palabra, seguir aunque haya errores, involucrar al público con preguntas y leer para enriquecer el vocabulario.
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ORATORIA: 8 TRUCOS PARA ELIMINAR TUS MULETILLAS, POR

DANIEL COLOMBO

Daniel Colombo No Comments Articulos de Daniel, Speaker

¿Has escuchado conferencistas, oradores y figuras públicas de todo tipo que repiten una y otra vez
una frase hasta el cansancio? Eso es una muletilla: algo que dicen en forma recurrente, que cualquier
persona utiliza para llenar su discurso, de manera inconsciente.
Como es una palabra o un sonido que no aplica sentido propiamente dicho a la esencia de lo que se
busca transmitir, queda descolgada. Y al ser repetida una y otra vez durante la alocución, aburre,
cansa y transmite varias sensaciones desafortunadas: falta de preparación, insolvencia en el tema, poco
léxico, bajo profesionalismo, inseguridad y miedo a hablar en público.

Obsérvate en el lenguaje cotidiano, ya que también las utilizas todo el tiempo: puedes empezar a corregirte
desde allí.

Como es un efecto vocal producido en la mente de la persona, se emplean inconscientemente en el


habla común, y, cuando están frente al público de cualquier tipo, también las utilizan ya que forman
parte de su vocabulario coloquial.

Las muletillas son un fenómeno que se extiende a todos los idiomas, y es más contundente en
personas con poca lectura, un léxico sumamente limitado, o muy nerviosos al exponerse.

La excepción son personas que han padecido alguna lesión cerebral que ha afectado el habla o el
razonamiento, en las que, por fuerza de su enfermedad, pueden aplicarlas involuntariamente, sin
percatarse de su recurrencia.
Algunas de las más frecuentes son “este…”, “pero…”, “eh…”, “a ver…”, “¿se entiende?”, “¿hace
sentido?”, “mmm…”, “asimismo…”, “¿no?”, “sí?”, “OK”, “Pero…”, “Pues nada, eso…”, “¿Sabes qué?”,
“Verdaderamente”, “En verdad”, “Así es”, "Tal cual". ¿Te reconoces en alguna?
También hay muchas personas que, cortos de léxico, usan muletillas para darse aire de importancia,
agregando términos como si fuesen a impactar de mejor manera. Nada más errado: un discurso lleno
de muletillas, como los que observamos en ciertas personas públicas, da cuenta de una pésima
preparación, y desluce completamente su comunicación.

§ Unos datos sobre el léxico


Unos datos de contexto para comprender el valor del buen uso de la terminología: el idioma español
tiene aproximadamente 283.000 palabras. En el habla coloquial -la que utilizas en la calle, con tus
amigos y con la familia-, las personas con educación superior aplican unas 500 palabras en promedio
-sin contar los que serían términos técnicos o profesionales-; los que han accedido a la escuela de
nivel medio, unas 350; las que sólo han completado el ciclo inicial (primaria), unas 200; y las personas
sin instrucción de ningún tipo, se mueven en alrededor de 120 palabras.

La influencia de las redes sociales con sus abreviaturas, emoticones y jergas de tribus urbanas,
hacen que a veces las mismas deterioren aún más el lenguaje de las personas. Si bien estos datos
son estimativos para Iberoamérica, depende de cada persona el hecho de nutrirse
permanentemente, para expandir su nivel de léxico, más aún si afrontas situaciones de conferencias,
discursos, clases con alumnos o cualquier otro trabajo que implique el uso de tu oratoria como una
de las herramientas.

§ Eliminando las muletillas


El propósito de eliminar las muletillas es enriquecer la calidad de tu presentación. Cuanto más
preciso sea el lenguaje, tendrás mayores oportunidades de lucimiento.

Aquí van 8 trucos prácticos para eliminar tus muletillas. Como en todo proceso, se requiere que lo
practiques lo suficiente, ya que, al ser un hábito inconsciente, deberás en primer término hacerlo
consciente. Y luego, corregirlo.

Truco Número 1: Frena y haz una pausa. La mayoría de las personas piensan que ser verborrágicas
y hablar sin parar es garantía de ritmo. Puede que sea garantía de velocidad, que no es lo mismo.
Cuando vayas a decir tus muletillas, toma uno o dos segundos. Detén por completo tu oratoria, toma
consciencia de tu dificultad, y continúa expresando la idea que sigue. Los silencios en oratoria son
tan valiosos como en la música.

Truco 2: Utiliza frases puente. Hay miles de frases adecuadas que puedes incorporar a tu oratoria,
para establecer puentes según el sentido de lo que expresas. A diferencia de las muletillas, éstas
sirven para acentuar tus ideas. Algunos ejemplos son: Además, De igual forma, Me interesa resaltar
que…, Quisiera enfatizar, Una idea central de este aspecto es, Para movernos y avanzar, Tal como hemos
visto, Sin embargo, Avanzando en esta conferencia, y cualquier otra construcción gramatical que permita
transmitir contenido sin estar vacía o hueca.

Truco 3: Repite la última palabra del párrafo anterior. Este es un recurso sencillo de implementar.
Enfatizas la última o últimas palabras que has dicho; luego, haces una pausa de uno o dos segundos;
y retomas, repitiendo con otra entonación lo mismo que expresaste. Te ahorrarás tus muletillas de
siempre. Ejemplo: supongamos que finalizas diciendo “… y de esta forma concluiremos esta parte
del proyecto.” (Pausa) Retomarías, por ejemplo, con: “Esta parte del proyecto requiere que ahora
pasemos a analizar juntos…” Y de esa forma, estableces una comunicación entre lo anterior y lo
presente, sin necesidad de tus molestas muletillas.

Truco 4: Enfoca tu idea antes de seguir hablando. Otro error frecuente es que la muletilla aparece
cuando tienes la sensación de que te quedas “en blanco”. Ese instante de milésimas de segundo
parece que define todo en tu cerebro y que ya no podrás continuar. Tranquilo: haz una pausa muy
breve y concentra tu cerebro y tu actitud corporal para enfocar la siguiente idea. Una vez que la
tienes -por ejemplo, con la ayuda de la imagen en pantalla que sigue, o una tarjeta con la estructura
principal de tu discurso-, sigues adelante. Cuando sales de una pequeña pausa sería conveniente
que tu tono de voz sea un poco más arriba que tu último final de frase, para marcar la diferencia. Es
como un “punto y aparte” en la escritura.

Truco 5: No temas si no te sale la palabra precisa: dilo claramente. Si estás hablando y, de pronto,
olvidas una palabra exacta que redondea tu idea, díselo al público: serás bien recibido y te ayudarán
a traerla a tu memoria. Estos pequeños gestos de humildad del orador crean una gran empatía con
el auditorio, sin abusar.

Truco 6: Si te equivocas, sigue. El orador inexperto suele meter las muletillas cuando se equivoca, y,
para salir del paso, siempre quiere decir algo. Lo mejor que puedes hacer es silencio; o bien, asumir
que te equivocaste, y sigues adelante. No pasa nada e, incluso, humaniza tu presentación, si lo
haces en forma moderada y no continuamente -en ese caso, las personas dejarán de confiar en ti-.
Truco 7: Aprovecha y recibe feedback del público. El espacio entre una idea y otra, cuando no logras
“coserla” o “enhebrarla” (tal como se le dice profesionalmente), puede ser el momento ideal para
evitar tu muletilla lanzando una pregunta retórica (esas que se responden usualmente por sí o no),
y, de paso, calibras (otro término de la jerga de oradores) a tu audiencia. Antes de seguir con la
muletilla recurrente, cámbiala por “¿Cómo vamos hasta aquí?”, “¿Avanzamos?, “Si les parece bien,
al final tomaré preguntas”, y cualquier otra frase por el estilo. De paso, sumas un feedback de la
gente, y te nutres en tu energía y discurso.

Truco 8: Lee y enriquece tu vocabulario. Como hemos visto más arriba, una de las principales causas
del abuso de muletillas proviene de un escaso vocabulario. Entonces, disciplínate en la lectura de
todo tipo de materiales, incluso aquellos alejados de tu perfil profesional: te darán mayor cantidad de
palabras para incorporar a tu diccionario personal.

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