Artículo de Investigación: Nutrición Y Metabolismo en El Pa Ciente Oncológico
Artículo de Investigación: Nutrición Y Metabolismo en El Pa Ciente Oncológico
Resumen
El cáncer afecta seriamente el estado nutricional del paciente. La pérdida de peso, y principalmente
de masa libre de grasa, puede ser de gran magnitud, como sucede cuando afecta órganos sólidos. Asi-
mismo, se producen anormalidades metabólicas que impiden la adecuada utilización de los nutrientes,
por lo cual es necesario ajustar, en forma individual, el plan de alimentación. Los efectos secundarios
generados por los medicamentos anticancerosos dificultan aún más una alimentación adecuada. Un
pobre estado nutricional limita el tratamiento, sea de quimioterapia o de radioterapia, pues aumenta
la intolerancia, lo cual impide la administración de las dosis usuales o su aumento en magnitud o fre-
cuencia. También el estado de desnutrición significa un mayor reconocido riesgo cuando se emprende
un tratamiento quirúrgico.
La implementación del tratamiento médico nutricional (evaluación, diagnóstico, intervención, vigi-
lancia y seguimiento) es fundamental para el manejo multimodal que requieren estos pacientes. La
selección del tipo de soporte nutricional debe ser personalizada y su principal objetivo también debe
estar encaminado a mejorar la calidad de vida. En muchos casos la fortificación de los alimentos, es-
pecialmente con proteína de alto valor biológico, logra mejorar el estado nutricional. Cuando esta no
es suficiente, o sea aquella que cubre menos del 60% del requisito proteico-calórico diario, se deben
considerar alternativas, como la nutrición entérica por sonda o la parenteral suplementaria.
Cuando el pronóstico de supervivencia es mayor de tres meses o cuando la localización del tumor o las
alteraciones gastrointestinales impiden el empleo de la vía entérica, se sugiere la nutrición parenteral
total, la cual, idealmente, debería ser ambulatoria. Hoy en día se considera que la nutrición y el ejer-
cicio son factores fundamentales en el manejo de estos pacientes, y que no hay bases para considerar
que alimentar al individuo es alimentar el tumor.
Palabras clave: cáncer, estado nutricional, terapia médica nutricional, tumor, caquexia, fortificación,
nutrición entérica, nutrición parenteral.
1 ND, MBA. Miembro Asociado Academia Nacional de Medicina, Bogotá, D.C. Colombia.
Abstract
Cancer has profound effects on the nutritional status of patients. Depending on the location of
the neoplasm, weight loss -mainly of fat-free mass- can be of great magnitude. This is the case
when tumors are present in solid organs. In this type of cancer, there are metabolic abnormali-
ties that prevent the proper utilization of nutrients, making it necessary to adjust the feeding
plan. Furthermore, the side effects generated by anticancer drugs make it even more difficult
to eat properly. Poor nutritional status limits the treatment of both chemo and radiotherapy as
it increases the intolerance to appropriate feeding. Malnutrition makes the administration of
adequate doses difficult, as well as increases their concentration or frequency. Malnutrition
increases the risk of surgical treatment. The implementation of nutritional medical therapy
(evaluation, diagnosis, intervention, monitoring and follow-up) is fundamental for the multi-
modal management required by these patients. The selection of the type of nutritional support
should be personalized and its main objective should be aimed at improving the quality of life.
Food fortification, especially with protein of high biological value, improves the adequacy of
the nutritional management. When this is not enough (meaning when it covers less than 60%
of the daily caloric protein requirement), alternative routes such as enteral feeding by tube
or supplementary parenteral nutrition should be considered. In some cases, with prognosis
greater than three months of survival and in whom the location of the tumor or the presence of
gastrointestinal disorders prevent the use of the enteral route, total parenteral nutrition is sug-
gested, which ideally should be ambulatory. Currently it is considered that both nutrition and
exercise constitute a fundamental and integral part in the management of oncology patients
and that there is no solid base to think that “feeding the patient is feeding the tumor”.
Keywords: Cancer, nutritional status, medical nutritional therapy, tumor, cachexia, fortification,
enteral nutrition, parenteral nutrition.
E
l término ‘cáncer’ incluye varios tipos de tumo- por los efectos secundarios del tratamiento médico o
res malignos que se desarrollan en diferentes quirúrgico. La desnutrición afecta desde 20% hasta
partes del organismo, con consecuencias y ma- más de 70% de los pacientes con cáncer (1).
nifestaciones clínicas diversas. La detección temprana
y las diferentes modalidades de tratamiento incremen- En los pacientes con cáncer, el síndrome de inflama-
tan tanto las posibilidades de curación como el tiempo ción sistémica se activa en grados diversos e impacta
de supervivencia. todas las vías metabólicas relevantes, incluyendo las de
las proteínas, las grasas y los carbohidratos (2). Todos
La desnutrición asociada al cáncer tiende a evolucio- los tipos de tratamiento para esta enfermedad, como la
nar a caquexia por causas propias de la enfermedad, cirugía, la radioterapia, la quimioterapia o los fárma-
Modificado de: Bozzetti F. Basics in clinical nutrition: Nutritional support in cancer. e-SPEN, the European e-Journal of Clinical Nutrition and Metabolism.
2010;5:e148-52. [Link] Corresponde a la cita 11.
Modificado de: Trujillo E, Nebeling L. Changes in carbohydrate, lipid,and protein metabolism in cancer. In: Elliot L, Molseed L, McCallum D, Grant B. edi-
tors. The Clinical Guide to Oncology Nutrition. Washington DC, Unite States of America: American Dietetic Association; 2006. p.17-27. Corresponde a la
cita 12.
En la caquexia relacionada con el cáncer, las citocinas cáncer. Debido a que las citocinas estimulan el incre-
afectan la motilidad y el vaciamiento gástrico, debido mento de la lipólisis y causan lipogénesis defectuosa,
a que alteran la percepción de saciedad. El TNF, la hay agotamiento de las grasas en la reserva energética;
IL-6 y el IFN-γ disminuyen el apetito. En la Tabla 2 se se trata de una reacción mal adaptada y poco eficiente
resumen los efectos mediadores de las citocinas. ante la escasa ingestión de alimentos (Figura 1) (1).
El tumor maligno secreta varios factores, algunos in- Caquexia relacionada con el cáncer
flamatorios, que afectan las funciones del cerebro, el La caquexia es un síndrome multifactorial de desgas-
músculo, el hígado y el tejido graso. Se alteran las se- te que se asocia a diversas enfermedades, con pérdida
ñales del sistema nervioso central y se produce anore- involuntaria de peso y pérdida continua de masa mus-
xia, lo cual implica una menor ingestión energética. Se cular esquelética, con disminución del tejido graso o
presenta atrofia muscular por el desequilibrio entre el sin ella. Esta pérdida no es reversible con la nutrición
anabolismo y el catabolismo, que se manifiesta por dis- convencional y puede llevar a deterioro funcional.
minución de la masa y la fuerza muscular, y aumento
de la fatiga. Se estimula la producción de las proteínas Cuando se compara con otras enfermedades, el cán-
de la fase aguda en el hígado, por lo cual se reduce el cer presenta más probabilidades de producir desnu-
metabolismo de los medicamentos (1) y se incremen- trición. La prevalencia global de la desnutrición se
ta el riesgo de toxicidad secundaria al tratamiento por encuentra entre 8% y 84 %, según factores como el
Incremento de la glucogenólisis
Incremento de la proteólisis
Disminución de la síntesis de glucógeno
muscular
Incremento de la gluconeogénesis
TNF Incremento de la oxidación Disminución de la lipogénesis
Incremento de la degradación de la
proteica
glucosa
Incremento de la síntesis proteica
Incremento de la producción de lactato
Incremento de la lipólisis
Incremento de la gluconeogénesis Disminución de la síntesis de la lipasa
Incremento de la síntesis proteica
IL-1 Incremento de la degradación de la de lipoproteínas (LPL)
hepática
glucosa Incremento de la síntesis de ácidos
grasos
Incremento de la síntesis proteica Incremento de la lipólisis
IL-6
hepática Incremento de la síntesis ácidos grasos
Disminución de la lipogénesis
Incremento de la lipólisis
IFN-γ
Disminución de la síntesis de la lipasa
de lipoproteínas
Modificado de: Bozzetti F. Basics in clinical nutrition: Nutritional support in cancer. e-SPEN, the European e-Journal of Clinical Nutrition and Metabolism.
2010;5:e148-52. [Link] Corresponde a la cita 11.
Modificado de: Trujillo E, Nebeling L. Changes in carbohydrate, lipid,and protein metabolism in cancer. In: Elliot L, Molseed L, McCallum D, Grant B. edi-
tors. The Clinical Guide to Oncology Nutrition. Washington DC, Unite States of America: American Dietetic Association; 2006. p.17-27. Corresponde a la
cita 12.
tipo de cáncer, la edad, el estadio de la enfermedad que actúan en conjunto para disminuir la ingestión
y el tratamiento (13). La localización del cáncer es energética, incrementar las necesidades proteico-ca-
un factor determinante del estado nutricional; por lóricas, disminuir varios estímulos anabólicos y alte-
ejemplo, el 80 % de los casos de cáncer gastrointes- rar el metabolismo en los diferentes tejidos y órganos
tinal y el 70% de los de cáncer de cabeza y cuello, se (1). La reacción inmunológica innata se encuentra
acompañan de algún tipo de desnutrición (14-17). La regulada por las células asesinas naturales, los neu-
pérdida de peso es la manifestación más frecuente del trófilos y los macrófagos que influyen en la reacción
desgaste nutricional y, cuando excede el 10 %, es de sistémica inflamatoria, la cual, a su vez, puede desen-
especial interés clínico e importancia pronóstica de- cadenar anorexia, pérdida de peso y funcionalidad,
bido a que una pérdida de esta magnitud en cualquier dolor, fatiga y depresión (Figura 2). La combinación
enfermedad conduce a un aumento significativo de de la pérdida de peso con la anorexia y cualquiera de
la morbimortalidad (13). La desnutrición es más fre- los otros factores (disminución de la ingesta, pérdida
cuente en pacientes de la tercera edad que en los jó- de masa muscular, disminución de la fuerza, altera-
venes que padecen la enfermedad. ciones de los parámetros bioquímicos) son desenca-
denantes de la caquexia. Un abordaje multimodal es
La desnutrición relacionada con el cáncer es un pro- la mejor opción para el manejo de las múltiples face-
ceso multimodal, puesto que son diversos los factores tas de la caquexia. Esto se hace a través de la colabo-
ración interdisciplinaria del oncólogo, el nutricionista das mediante un proceso consultivo que incorpora el
clínico, los equipos de cuidado paliativo y algún espe- conocimiento actual del profesional y la investigación
cialista de referencia, como puede ser el gastroenteró- disponible, y que establece el nivel, el contenido y la
logo. Es importante tener en cuenta, que las fuerzas frecuencia del proceso de atención nutricional para
impulsoras del crecimiento tumoral y de las metástasis una enfermedad o condición (20).
son las mismas que subyacen en la caquexia; por lo
tanto el tratamiento debe ser concomitante. En la fase Evaluación nutricional
final de la caquexia, esta se vuelve refractaria a la inter- La identificación de los pacientes en riesgo nutricional
vención terapéutica y se encuentra impulsada por una se basa inicialmente en la disminución del índice de
enfermedad progresiva que ya no responde a la terapia masa corporal (IMC) y una historia de pérdida de peso.
antineoplásica; los pacientes con frecuencia se encuen- Un enfoque basado únicamente en el peso es cada vez
tran emaciados y la muerte se vuelve inminente. En menos efectivo ante la epidemia global de obesidad y el
la caquexia refractaria, la intervenciones médicas pue- nuevo conocimiento sobre alteraciones metabólicas que
den ser fútiles o inapropiadas (Figura 3). Por ejemplo, se presentan antes que los cambios de peso corporal.
la intervención nutricional con nutrición parenteral
debe hacerse en aquellos pacientes en quienes se espe- La valoración global subjetiva con adición del puntaje
re una sobrevida mayor a dos meses. Por lo tanto, es generado por el paciente (Patient-Generated Subjective
necesario establecer, indicadores pronósticos firmes de Global Assessment, PG-SGA), es el método ideal para
cuando el paciente entra a una fase terminal, para de evaluar el estado nutricional del paciente (21).
esta manera limitar el daño potencial de terapias agre-
sivas anticancerosas o anti-caquécticas (18). En este formato del PG-SGA, se puede observar que los
cuadros del 1 al 4 deben ser diligenciados por el pacien-
Atención nutricional y tratamiento te o la información debe provenir directamente de él.
médico nutricional Esta se encuentra relacionada de la siguiente manera:
El proceso de atención nutricional (Nutrition Care Pro-
cess) fue desarrollado por la American Dietetic Asso- 1. Información del peso corporal: se evalúa el peso
ciation (ADA) en el 2002, con el objeto de proporcio- actual y usual, 15 días, un mes o seis meses atrás.
nar un método sistemático de pensamiento crítico y 2. Ingestión de alimentos: cambios en la cantidad, la
tomar decisiones que proporcionen una atención nu- consistencia o la vía de administración (oral, enté-
tricional segura y efectiva (19). rica o parenteral).
3. Sintomatología relacionada principalmente con el
El proceso de atención nutricional consta de las si- sistema digestivo y con alteraciones secundarias
guientes cuatro etapas: al tratamiento del cáncer, como vómito, diarrea,
estreñimiento, mucositis, disgeusia, disfagia, xe-
• evaluación nutricional, rostomía, alteraciones en el olor y el sabor de los
• diagnóstico nutricional, alimentos y fatiga, entre otros.
• intervención nutricional y 4. Actividad y funcionalidad: cambios evaluados en
• vigilancia y seguimiento. el mes anterior con respecto a la actividad diaria.
Se evalúa si el paciente presenta limitaciones para
La ADA define el tratamiento médico nutricional realizar las actividades diarias y si se encuentra li-
como una serie de actividades planeadas y desarrolla- mitado a estar en una silla o en la cama.
Figura 3. La Terapia Médica Nutricional depende de los requerimientos metabólicos y nutricionales de los pacientes, según
la etapa del cáncer y el estado nutricional.
Modifi cado: Arends J, Baracos V, Bertz H, Bozzetti F, Deutz N, Erickson N , et al. ESPEN expert group recommendations for action
against cancer-related malnutrition. Clin Nutr. 2017;36:1187-96. [Link] Corresponde a la cita 1
Los cuadros del 5 al 7 son elaborados por el profe- indicaciones de nutrición entérica por sonda, nutrición
sional de la salud, quien debe contar con un entre- parenteral o ambas.
namiento previo para poder anotar con precisión
las características del paciente. Una explicación La PG-SGA es un método de evaluación nutricional
breve de cada cuadro se encuentra a continuación. empleado a nivel internacional para tamización nutri-
5. Enfermedades y relación con las necesidades nu- cional, evaluación, seguimiento y triage en los pacien-
tricionales tes con cáncer. Como todo método, tiene ventajas y
6. Demandas metabólicas que dependen de variables desventajas. Sus ventajas son: permitir la participación
conocidas que incrementan las necesidades protei- del paciente, agilizar la recolección de datos, incluir
co-calóricas, como fiebre y uso de corticoides. una lista de síntomas, identificarlos y calificarlos con
7. Examen físico: incluye los tres aspectos de la com- base en el impacto nutricional; es fácil de usar y la
posición corporal, grasa, músculo y estado de los clasificación permite el seguimiento de los resultados.
líquidos corporales. Entre sus desventajas se encuentran la resistencia del
profesional a practicar el examen físico, la percepción
El puntaje resultante se emplea para determinar la in- de que es un trabajo adicional y que, a veces, los pa-
tervención nutricional específica, que incluye educa- cientes no quieren llenar más formas (22).
ción para el paciente y sus familiares, y manejo de la
sintomatología. Para esto se requieren intervenciones Necesidades nutricionales
farmacológicas y una intervención nutricional especí- Por cuanto el cáncer y su tratamiento influyen profun-
fica, que incluye modificaciones en la alimentación, damente en el estado nutricional del paciente, la desnu-
fortificación, empleo de suplementos nutricionales, e trición proteico-calórica aparece como el segundo diag-
nóstico más común (23,24). Hoy en día muchos de los ción sistémica, la edad avanzada y la limitación de la
pacientes con cáncer pueden presentar sobrepeso y obe- actividad física; considerándolos, se recomiendan entre
sidad, pero pueden sufrir sarcopenia, lo cual influye en 1,2 g y 1,5 g diarios por kg de peso ideal o, si el paciente
la tolerancia de la dosis límite de la quimioterapia (25). está desnutrido, por kg de peso actual (1,2,28,29). En
los pacientes con cáncer de pulmón y caquexia mode-
Estimación energética rada, la hiperaminoacidemia podría establecer una re-
La determinación de la necesidad calórica depende del acción proteica anabólica, a pesar de la resistencia a la
gasto energético total, que incluye el basal y el asociado insulina con intolerancia a la utilización de la glucosa y
con la actividad diaria. Aunque se pueden emplear dife- anabolismo proteico corporal (30). En cambio, el aporte
rentes ecuaciones para predecir el gasto calórico, ideal- diario de proteínas no debe ser mayor de 1,0 g/kg en
mente, la calorimetría indirecta debería ser el método casos de falla renal aguda, ni de 1,2 g/kg en los de falla
de elección. Las fórmulas estándar, como la ecuación renal crónica (31). En todos los casos, se debe indicar
de Harris-Benedict y la de Mifflin-St. Jeor, son impreci- la necesidad de hacer ejercicio o de terapia física para
sas debido a las alteraciones metabólicas y energéticas mantener o generar masa muscular.
que se presentan según el tipo o el estadio del cáncer.
En el cáncer avanzado, aunque el gasto energético ba- No existen estudios clínicos en pacientes con cáncer
sal se encuentra elevado, la fatiga y la inactividad física sobre la calidad de la proteína ni sobre aminoácidos es-
disminuyen el gasto energético total. Como la calorime- pecíficos. Se ha dicho que el β-hidroxi-β-metilbutirato
tría indirecta es un método de difícil acceso en nuestro (HMB) en dosis diarias de 3 g puede disminuir el cata-
medio, puede hacerse un cálculo rápido del gasto ener- bolismo proteico; sin embargo, este efecto es más claro
gético total: entre 25 y 30 kcal por kg de peso. Cuando en los jóvenes que no han tenido entrenamiento físico
la actividad física es importante, se pueden utilizar los que en los adultos mayores (2).
dispositivos portátiles para estimar la adición requerida
por el ejercicio, a fin de evitar el déficit calórico. El suplemento de glutamina está muy controvertido y
solo se han reportado beneficios clínicos en un tercio
La ingestión insuficiente de alimentos produce desnu- de los estudios con glutamina por vía entérica y en la
trición crónica e inanición. Por otro lado, la sobrea- mitad de aquellos con glutamina por vía parenteral
limentación no es recomendable pues genera efectos (32). En 11 de 15 estudios prospectivos o retrospecti-
metabólicos indeseables (2). vos se observaron efectos positivos de este aminoácido
en la mucositis de pacientes sometidos a quimiote-
Según Bozzetti, et al., Bossola, et al., y las guías para rapia, radioterapia o a ambas. Según la ESPEN, los
los pacientes con cáncer de la ESPEN (European Socie- estudios clínicos son insuficientes para recomendar el
ty for Clinical Nutrition and Metabolism), no existe evi- suplemento de glutamina durante la terapia conven-
dencia científica de que un soporte nutricional adecua- cional citotóxica, y algunos estudios clínicos aleato-
do incremente el crecimiento del tumor en los seres rios doble ciego muestran que dicho suplemento pue-
humanos (2,26,27). de incrementar la tasa de recaída tumoral en pacientes
con trasplante autólogo (2,33,34).
Necesidades proteicas
Diversos factores afectan las necesidades proteicas en Necesidades de carbohidratos y grasas
casos de cáncer, entre ellos la menor reacción de la sín- La oxidación de los lípidos se mantiene o, incluso, se
tesis proteica al estímulo anabólico debido a la inflama- incrementa en aquellos pacientes con pérdida de peso
de proveer calorías, tienen efectos antiinflamatorios y mente por la vía entérica o cuyo pronóstico de super-
contribuyen a la ganancia de masa magra (51). vivencia sea de dos meses o más (2). En algunos pa-
cientes, se empleará la nutrición parenteral por lo que
Suplemento con fórmulas entéricas orales les resta de vida. La nutrición parenteral requiere un
Las fórmulas nutricionalmente balanceadas también manejo cuidadoso para reducir el riesgo de complica-
son una opción, pues contienen un aporte de calorías y ciones y es inapropiada cuando su riesgo es mayor que
nutrientes que puede contribuir con la nutrición del pa- sus beneficios, o cuando el paciente o sus familiares no
ciente. Generalmente, aportan 1 kcal/ml; sin embargo, la desean. Se encuentra limitada cuando no existe un
existen fórmulas entéricas con mayor densidad calórica. acceso venoso apropiado. Los accesos temporales pue-
Los suplementos por vía oral deben administrarse con den hacerse en una vena central, como la subclavia, la
la comida o entre las comidas, para evitar la disminu- yugular interna o la femoral. Los accesos permanentes
ción de ingestión de los alimentos normales (2). En su pueden ser un catéter ‘tunelizado’, un puerto o un caté-
selección se deben contemplar las características y nece- ter central con inserción periférica (Peripherally Inserted
sidades del paciente, el estadio del tumor y su localiza- Central Catheter, PICC). La nutrición parenteral puede
ción. Muchos pacientes rechazan las fórmulas entéricas ser total o parcial. La nutrición parenteral total debe
porque les parecen muy dulces y, otros, debido a la into- proveer aminoácidos a razón de 1,2 a 2 g/kg de peso
lerancia gastrointestinal (distensión, diarrea, sensación corporal, emulsiones de lípidos con mezcla de grasas
de plenitud). Todo esto se debe tener en cuenta en el con aceite de pescado a razón de 0,5 a 1 g/kg de peso,
momento de seleccionar una fórmula entérica. y el aporte de glucosa puede iniciarse en 100 g diarios
e irse incrementando según la tolerancia. El suplemen-
Nutrición entérica por sonda to de vitaminas y minerales debe administrarse en via-
Cuando el paciente continúe perdiendo peso o ingiera les, en forma diaria y cotidiana. La administración de
menos del 60 % (incluso, con suplementos orales) y su nutrición parenteral total debe ser lenta y progresiva,
tubo digestivo sea funcional parcialmente o totalmen- para evitar el síndrome de realimentación (53).
te, se puede optar por emplear una sonda nasogástrica,
nasoyeyunal o una gastroyeyunostomía, para poder La nutrición parenteral periférica puede ser una solución
alimentarlo apropiadamente (2). En términos genera- a corto plazo, mientras se decide sobre el mejor manejo.
les, se pueden emplear fórmulas poliméricas, ricas en Sin embargo, en pacientes con tan mal estado nutricio-
proteína, libres de lactosa, bajas en carbohidratos, y nal, las características de la nutrición parenteral periféri-
preferiblemente bajas en oligosacáridos, disacáridos, ca, por ejemplo, su osmolaridad (600 a 900 mOsm/L),
monosacáridos y polioles fermentables (Fermentable limitan el aporte de macronutrientes y contraindican la
Oligosaccharides, Disaccharides, Monosaccharides and Po- adición de micronutrientes, haciendo que este tipo de te-
lyols, FODMAP), y que correspondan a la ingestión rapia sea costoso, riesgoso y poco eficiente.
dietética de referencia en volúmenes no tan altos (52).
Las fórmulas deben variar y personalizarse según el Programa integrado de ejercicio físico
grado de la lesión o la tolerancia gastrointestinal, y las El ejercicio es parte de la terapia multimodal para el
alteraciones que dificulten la alimentación, como mu- paciente con cáncer. Es una estrategia efectiva para
cositis, úlceras, náuseas, vómito o diarrea. mejorar la capacidad aeróbica, el patrón metabólico,
la buena función y el estado físico. Infortunadamen-
Nutrición parenteral te, en los pacientes con cáncer hay inactividad o poca
La nutrición parenteral debe reservarse para quienes actividad física, lo cual disminuye aún más la masa
no toleran el aporte de sus necesidades total o parcial- muscular magra (54).
En diferentes estadios del cáncer, se sabe que el ejerci- na C reactiva menor de 10 mg/dl), el paciente debe
cio físico es seguro y bien tolerado (55). El programa recibir un soporte nutricional que cumpla con las re-
consiste en un entrenamiento de moderada intensidad comendaciones nutricionales proteicas y calóricas me-
en casa, de tres sesiones por semana, cada una con una diante los diferentes métodos disponibles (60). De esta
duración entre 10 y 60 minutos. Sin embargo, el tipo manera, se disminuyen las alteraciones metabólicas y
y la intensidad del ejercicio deben indicarse según el las complicaciones relacionadas con la desnutrición,
paciente; para algunos consiste en motivarlos a hacer y se mantienen un nivel de actividad adecuado y una
una caminata diaria con el objeto de reducir la atrofia buena calidad de vida. Se deben alcanzar las metas nu-
muscular por inactividad física. Otros se benefician del tricionales dando el soporte por la vía que sea posible,
entrenamiento con expertos y alcanzan una intensidad sea entérica, con suplementos, por sonda nasogástrica
moderada, equivalente a 50 a 75 % de la frecuencia o, incluso, con nutrición parenteral o mixta.
cardíaca máxima basal o de la capacidad aeróbica. Se
recomienda agregar ejercicios de resistencia a los ae- Cuando el tiempo de supervivencia sea menor de tres
róbicos, para mantener la fuerza y la masa muscular. meses, o el paciente presente una enfermedad pro-
gresiva o exista una actividad inflamatoria sistémica,
Un estilo de vida saludable es fundamental para tratar la intervención nutricional no debe ser invasiva y su
de alcanzar un peso ideal. Ni la obesidad ni la subn- objetivo primario es el soporte psicológico. Bajo estas
utrición son recomendables. En los sobrevivientes de circunstancias, la conducta es adecuar la alimentación
cáncer de seno o colorrectal, la obesidad puede ser un diaria y los suplementos nutricionales, evitando causar
factor de riesgo para recurrencia de la enfermedad y efectos secundarios.
reducción del tiempo de supervivencia. Por lo tanto,
una vez terminado el tratamiento con quimioterapia En los pacientes en estado terminal, se recomienda
o radioterapia, y tan pronto como sea posible, se debe propender por su bienestar, y respetar sus creencias reli-
iniciar un programa de ejercicio, aumentándolo en for- giosas y culturales, lo cual incluye la decisión de evitar
ma paulatina. o retirar la nutrición artificial. No existe sensación de
hambre cuando la persona está al borde de la muerte, y
Soporte nutricional en el cáncer en caso de que se presente, se deben reevaluar las con-
avanzado diciones clínicas del paciente. La hidratación rutinaria
El beneficio del soporte nutricional en casos de cáncer no produce mejoría significativa (61-63). La deshidrata-
avanzado debe evaluarse considerando el pronóstico ción y los desequilibrios electrolíticos pueden producir
de la enfermedad, los potenciales beneficios del trata- estados de delirio, sin que esto dependa de la enferme-
miento anticanceroso disponible, el estado nutricional, dad actual. La nutrición artificial no debe emplearse
los efectos de la terapia nutricional, y los deseos del para manejar la sed o la resequedad de la boca causada,
paciente y sus familiares (56-58). generalmente, por los medicamentos o por la respira-
ción bucal. Las medidas paliativas, como pequeños sor-
Los factores que se deben tener en cuenta son: el pro- bos de agua y algodón humedecido, pueden ser buenas
nóstico del tiempo de supervivencia, la actividad tu- alternativas. Algunas veces, la presión de los familiares
moral y el estado inflamatorio (59). Si el tiempo de para proveer nutrición se puede disminuir mediante la
supervivencia alcanza meses o años, la actividad tu- administración de una solución de dextrosa al 5 % con
moral es baja y no hay reacción inflamatoria (proteí- un vial de vitaminas del complejo B para darle color y
con ello tranquilizar a sus allegados.
11. Bozzetti F. Basics in clinical nutrition: Nutritional sup- 22. Davis P. Nutrition screening and assessment in on-
port in cancer. e-SPEN, the European e-Journal of cology. . In: Elliot L, Molseed L, McCallum D, Grant B.
Clinical Nutrition and Metabolism. 2010;5:e148-52. editors. The Clinical Guide to Oncology Nutrition. Wash-
[Link] ington DC, Unite States of America: American Dietetic
4991(09)00065-1/pdf Association; 2006. p.44-53.
23. Planas M, Álvarez-Hernández J, León-Sanz M, Celaya- prophylactic parenteral nutrition support with or without
Pérez S, Araújo K, García A, et al. Prevalence of hos- glutamine in autologous stem cell transplantation for he-
pital malnutrition in cancer patients: A sub-analysis of matological malignancies --three years’ follow up. Neo-
the PREDyCES® study. Support Care Cancer. 2016; plasma. 2005;52:476-82.
24:429-35.
35. Bozzetti F, Zupec-Kania B. Toward a cancer-specific
24. Gyan E, Raynard B, Durand JP, Lacau Saint Guily J, diet. Clin Nutr. 2016;35:1188-95.
Gouy S, Movschin ML, et al. Malnutrition in patients with
36. Seyfried TN, Shelton LM, Mukherjee P. Does the existing
cancer: Comparison of perceptions by patients, relati-
standard of care increase glioblastoma energy metabo-
ves, and physicians-Results of the NutriCancer 2012 J
lism? Lancet Oncol. 2010;11:811-3.
Parenter Enteral Nutr. 2018: 42(1):255-60.
37. Seyfried TN. Cancer as a metabolic disease: on the ori-
25. Anandavadivelan P, Brismar TB, Nilsson M, Johar AM,
gin, management, and prevention of cancer. Hoboken,
Martin L. Sarcopenic obesity: A probable risk factor for
NJ: Wiley; 2012. pp. 57-60
dose limiting toxicity during neo-adjuvant chemotherapy
in oesophageal cancer patients. Clin Nutr. 2016;35:724- 38. Klein S, Wolfe RR. Carbohydrate restriction regulates the
30. adaptive response to fasting. Am J Physiol. 1992;262(5
Pt. 1):E631-6.
26. Bozzetti F, Mori V. Nutritional support and tumor growth
in humans: A narrative review of the literature. Clin Nutr. 39. Burt ME, Norton JA, Brennan MF. The human tumor-
2009;28:226-30. bearing limb: An ex vivo model. Surgery. 1980;87:128-
32.
27. Bossola M, Pacelli F, Rosa F, Tortorelli A, Doglietto GB.
Does nutrition support stimulate tumor growth in hu- 40. Norton JA, Burt ME, Brennan MF. In vivo utilization of
mans? Nutr Clin Pract. 2011;26:174-80. substrate by human sarcoma-bearing limbs. Cancer.
1980;45:2934-9.
28. Bauer J, Biolo G, Cederholm T, Cesari M, Cruz-Jentoft
AJ, Morley JE, et al. Evidence-based recommendations 41. Greschner M, Saeger HD, Barth H, Leweling H, Holm E.
for optimal dietary protein intake in older people: A posi- Balances of energy yielding substrates across malignant
tion paper from the PROT-AGE Study Group. J Am Med gastric tumours in man. Clin Nutr. 1991;10(Suppl.):12.
Dir Assoc. 2013;14:542- 59.
42. Holm E, Hagmüller E, Staedt U, Schlickeiser G, Günther
29. Bozzetti F. Tailoring the nutritional regimen in the elderly HJ, Leweling H, et al. Substrate balances across colonic
cancer patient. Nutrition. 2015;31:612-4. carcinomas in humans. Cancer Res. 1995;55:1373-8.
30. Winter A, Macadams J, Chevalier S. Normal protein 43. Derr RL, Ye X, Islas MU, Desideri S, Saudek CD,
anabolic response to hyperaminoacidemia in insulin- Grossman SA. Association between hyperglycemia and
resistant patients with lung cancer caquexia. Clin Nutr. survival in patients with newly diagnosed glioblastoma.
2012;31:765-73. J Clin Oncol. 2009;27:1082-6. [Link]
JCO.2008.19.1098 [Epub 2009 Jan 12].
31. Cano N, Fiaccadori E, Tesinky P, Toigo G, Druml W,
DGEM (German Society for Nutritional Medicine), et al. 44. Kubicek GJ, Champ C, Fogh S, Wang F, Reddy E, Inten-
ESPEN guidelines on enteral nutrition: Adult renal failu- zo C, et al. FDG-PET staging and importance of lymph
re. Clin Nutr. 2006;25:295-310. node SUV in head and neck cancer. Head Neck Oncol.
2010; 2:19. doi: 10.1186/1758-3284-2-19
32. Kuhn K, Muscaritoli M, Wischmeyer P, Stehle P. Gluta-
mine as indispensable nutrient in oncology: experimental 45. Chung HH, Kwon HW, Kang KW, Park NH, Song YS,
and clinical evidence. Eur J Nutr. 2010;49:197-210. Chung JK, et al. Prognostic value of preoperative me-
tabolic tumor volume and total lesion glycolysis in pa-
33. Pytlyck R, Bebes P, Patorková, Chocenska E, Gregora
tients with epithelial ovarian cancer. Ann Surg Oncol.
E, Procházka B, et al. Stantardized parenteral alanyl-
2012;19:1966-72.
glutamine dipeptide supplementation is not beneficial in
autologous transplant patients: a randomized, double- 46. Saigusa S, Toiyama Y, Tanaka K, Okugawa Y, Fujikawa
blind, placebo controlled study. Bone Marrow Transplant. H, Matsushita K, et al. Prognostic significance of glucose
2002;30:953-61. transporter-1 (GLUT1. gene expression in rectal can-
cer after preoperative chemoradiotherapy. Surg Today.
34. Sykorova A, Horacek J, Zak P, Kmonicek M, Bucak J,
2012;42:460-9.
Maly J. A randomized, double blind comparative study of
47. Erickson N,Boscheri A, Linke B, Huebner J. Systematic 57. Druml C, Ballmer PE, Druml W, Oehmichen F, Shenkin
review: Isocaloric ketogenic dietary regimes for cancer A, Singer P, et al. ESPEN guideline on ethical aspects of
patients. Med Oncol. 2017;34:72. artificial nutrition and hydration. Clin Nutr. 2016;35:545-
56. [Link]
48. Rous P. The influence of diet on transplanted and spon-
taneous mouse tumors. J Exp Med. 1914;20:433-51. 58. Fan BG. Parenteral nutrition prolongs the survival of pa-
tients associated with malignant gastrointestinal obstruc-
49. Fearon K, von Meyenfeldt MF, Mose AG, van Greene R,
tion. J Parenter Enter Nutr. 2007;31:508-10.
Roy A, Gouma DJ, et al. Effect of a protein and energy
dense N-3 fatty acid enriched oral supplement on loss of 59. Martin L, Watanabe S, Fainsinger R, Lau F, Ghosh S,
weight and lean tissue in cancer cachexia: A randomised Quan H, et al. Prognostic factors in patients with ad-
double blind trial. Gut. 2003;52:1479-86. vanced cancer: Use of the patient-generated subjective
global assessment in survival prediction. J Clin Oncol.
50. Norman HA, Butrum RR, Feldman E, Heber D, Nixon D,
2010;28:4376-83.
Picciano MF, et al. The role of dietary supplements du-
ring cancer therapy. J Nutr. 2003;133(Suppl.1):3794-9S. 59. Laird BJ, Kaasa S, McMillan DC, Fallon MT, Hjermstad
MJ, Fayers P, et al. Prognostic factors in patients with
51. Thompson K, Elliot L, Fuchs-Tarlovsky V, Levin RM,
advanced cancer: A comparison of clinicopathological
Voss AC, Piemonte T. Oncology evidence-based nu-
factors and the development of an inflammation-based
trition practice guideline for adults. J Acad Nutr Diet.
prognostic system. Clin Cancer Res. 2013;19:5456-64.
2017;117:297-310.
60. Bruera E, Hui D, Dalal S, Torres-Vigil I, Trumble J, Roosth
52. Savino P. Knowledge of constituent ingredients in enteral
J, et al. Parenteral hydration in patients with advanced
nutrition formulas can make a difference in patient respon-
cancer: A multicenter, double-blind, placebo-controlled
se to enteral feeding Nut Clin Pract 2018; 33(1): 90 -98.
randomized trial. J Clin Oncol. 2013;31:111-8.
53. Stanga Z, Brunner A, Leuenberger M, Grimble RF, Shen-
61. Raijmakers NJ, van Zuylen L, Costantini M, Caraceni A,
kin A, Allison SP, et al. Nutrition in clinical practice-the
Clark J, Lundquist G, et al. Artificial nutrition and hydra-
refeeding syndrome: Illustrative cases and guidelines for
tion in the last week of life in cancer patients. A systema-
prevention and treatment. Eur J Clin Nutr. 2008;62:687-
tic literature review of practices and effects. Ann Oncol.
94.
2011;22:1478-86.
54. Ferriolli E. Physical activity monitoring: A responsive and
62. Good P, Cavenagh J, Mather M, Ravenscroft P. Medica-
meaningful patient-centered outcome for surgery, che-
lly assisted hydration for palliative care patients. Cochra-
motherapy, or radiotherapy? J Pain Symptom Manage.
ne Database Syst Rev. 2008 Apr 16;(2):CD006273. doi:
2012;43:1025-35.
10.1002/14651858.CD006273.pub2 .
55. Jones LW, Alfano CM. Exercise-oncology research:
Past, present, and future. Acta Oncol. 2013;52:195-215.
Recibido: 13 de diciembre de 2017
56. Bozzetti F, Santarpia L, Pironi L, Thul P, Klek S, Gavazzi Aceptado: 9 de mayo de 2018
C, et al. The prognosis of incurable cachectic cancer pa-
tients on home parenteral nutrition: A multi-centre obser- Correspondencia:
vational study with prospective follow-up of 414 patients. Patricia Savino Lloreda
Ann Oncol. 2014;25:487-93. [Link]@[Link]