Tema 6
Tema 6
Sincronización
Índice
Esquema 3
Ideas clave 4
6.1. ¿Cómo estudiar este tema? 4
6.2. Efectos de sincronía 6
6.3. Punteo 8
6.4. Música diegética y pseudodiegética 9
6.5. Música de inicio y de fin 10
6.6. Relación con la cámara 11
6.7. Puntos de sincronía 12
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A fondo 14
Actividades 15
Test 16
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Tema 6. Esquema
Análisis de la Música Audiovisual
Esquema
3
Ideas clave
Para estudiar este tema lee el apartado Ideas clave disponibles a continuación.
Además, deberás leer las páginas 133-138 del manual: Nieto, J. (2003). Música para la
imagen. La influencia secreta. Madrid: Fundación SGAE. Disponible en virtud de la Ley de
Propiedad Intelectual.
Por último, deberás ver la sesión presencial virtual que tendrá lugar en esta semana
(consulta el calendario del curso). Si no puedes asistir a la sesión, recuerda que la puedes
ver en diferido.
En función de la vinculación entre los acentos musicales y los visuales que muestre
una escena, hablaremos de que existe una relación sincrónica o asincrónica.
Sincrónica, cuando sea evidente que hay coincidencias entre aspectos de la música,
el ritmo, los impactos sonoros y los movimientos que hagan las imágenes. Lo que
demuestra que ha habido un análisis previo de uno de los dos elementos, o la imagen
o la música, para marcar sus gestos con el otro. Por el contrario, cuando no exista una
relación articulada de la música con la imagen, hablaremos de asincronía.
El orden de preparación de la banda sonora de una película, aun cuando puede variar,
pasa necesariamente por una fase de toma de decisiones acerca de los momentos en
que va a estar presente. A esta fase genérica le sigue otra en la que se busca la
potenciación de momentos más específicos y es entonces cuando, gracias a la
sofisticación cada vez mayor de las técnicas que permiten controlar con exactitud
absoluta la ubicación y la duración de cualquier evento que se desarrolle en la
pantalla, será posible encajar sensaciones musicales con las imágenes, en una
coincidencia total.
Vamos a ver cómo, en esta sincronización entre imagen y música, se han ido
descubriendo distintas fórmulas de asociación que irán, desde la mera potenciación
de lo que sucede en la pantalla, apoyando musicalmente el hilo argumental, a
situaciones en las que la música toma un papel protagonista. En esos casos la música
se desliga en apariencia del desarrollo argumental para ofrecer propuestas que están
más allá de lo que muestran las imágenes.
En esencia, todos los autores vienen a coincidir en una distinción clara entre dos tipos
de sincronía música-imagen, la más precisa, que encaja ritmos o impactos sonoros
con gestos o movimientos en el discurso visual, sería la denominada sincronía dura.
Por el contrario, a la relación entre música e imagen que, aun cuando se percibe una
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Algunos van incluso más allá y añaden una condición más, basada en generar una
pequeña inexactitud en la sincronización, adelantándola o retrasándola. José Nieto,
La anticipación, sobre todo, es sin duda uno de los hallazgos psicológicos más
interesantes en la simbiosis entre música e imagen en movimiento: logra un efecto
inesperado de puesta en alerta y dota a las imágenes inmediatamente posteriores de
un halo perceptivo y sensitivo influenciado nítidamente por el ambiente sugerido por
la música. Su empleo es muy frecuente en películas dramáticas o del género de terror,
en las que es muy común la aparición repentina de escenas con una fuerte carga de
tensión emocional. También encontramos este efecto como antecedente o
consecuente de una escena de acción, anunciando tanto el arranque como el fin de
la tensión.
E
n esta línea que acabamos de describir y participando de las funciones
musicales que veíamos en el tema anterior, encontraremos situaciones de
sincronía como las siguientes:
6.3. Punteo
U
na técnica muy frecuente, sobre todo en el cine más actual ya que su
utilización está muy ligada al avance tecnológico. Consiste en puntear
sincronizadamente momentos específicos del desarrollo de la trama
argumental, casi siempre entretejiendo la música con un texto y aprovechando los
silencios entre frases habladas para introducir las frases o los efectos musicales.
En origen, esta técnica partía de la sensación de cierre que genera una cadencia
perfecta musical. Servía para enfatizar el final de una sensación, una frase o una
escena y se ha utilizado en todo tipo de espectáculos a lo largo de la historia. Quedaba
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Durante años, en el terreno cinematográfico, fue labor del montador acoplar este
tipo de efectos a determinados momentos de la acción pero, actualmente, ya que el
E
ntendemos por música diegética aquella que procede de una interpretación
realizada con instrumentos convencionales que aparecen en escena, o que
proviene de cualquier fuente sonora que forme parte del argumento, como
una radio, un tocadiscos, un televisor, etc.
Por otro lado, llamaremos extradiegética a la que aparece sin que haya ningún
elemento sonoro en la escena que justifique su presencia, la que hemos convenido
en que oye el público pero no los protagonistas.
E
s una costumbre, en la mayoría de las películas, que sea la música quien se
encargue del arranque del film y también que al final, sobre los títulos de
crédito, se escuche música que los acompañe.
Al poseer el cine, por su propia naturaleza, muchos más recursos visuales que la
ópera, los juegos entre la música de inicio y las imágenes que la acompañen serán
enormemente sofisticados, será solo la imaginación de los creadores la que ponga los
límites. Si es cierto que durante décadas, quizá porque el público era más dócil al
disponer de una menor oferta audiovisual, se permitían largas introducciones
acompañadas de todos los títulos de crédito. En cambio, en la actualidad la
costumbre es trasladarlos, si no todos al menos buena parte de ellos, al final de la
película. Con ello se busca acortar el tiempo necesario para poner en situación a unos
espectadores, más impacientes hoy que antes.
del espectador.
L
a cámara es, en definitiva, la visión del espectador, característica que,
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Los planos también tendrán influencia sobre el tipo de presentación musical, los
primeros planos de personajes serán más propensos a la utilización de músicas
íntimas, los planos muy lejanos se asociarán mejor con sensaciones menos afectadas.
E
s conveniente, al arrancar el trabajo de musicalización de una secuencia,
marcar los momentos en los que deben producirse sincronías concretas. Esta
técnica, que durante décadas exigió a los compositores un arduo trabajo con
los tempi musicales (para conseguir acertar con el momento preciso para el que
habían sido previstas determinadas sincronías) y que, en multitud de ocasiones por
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no decir casi siempre, acababa siendo ajustado por el montador, a día de hoy y gracias
al avance tecnológico en el campo audiovisual, está totalmente resuelto. La fórmula
de trabajo desde un software DAW permite realizar estas sincronizaciones con
precisión absoluta.
Casablanca
The Shining
2. ¿Hay que analizar siempre la imagen para buscar los puntos que necesiten efectos
de sincronía?
A. Sí. Es necesario tener claros los momentos que requieren efectos
sincronizados para encajar la música con ellos.
B. No. Se puede planear una sincronía de la imagen sobre una música
pregrabada.
C. No. Basta con calcular desde el guion los tiempos exactos en que deben
aparecer las sincronías.
10. ¿Es posible componer y grabar la banda sonora de una película solo leyendo el
guion, sin que esté acabada de filmar?
A. Sí, pero con el riesgo de perder muchos efectos de sincronía, sobre todo de
relación de la música con la cámara.
B. No, el resultado será seguramente incoherente.
C. Sí, pero solo algunas partes.
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