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Procedimientos de Biopsia y Diagnóstico

La biopsia es un procedimiento quirúrgico para examinar tejido y determinar un diagnóstico microscópico. Puede usarse para diagnosticar tumores u otras lesiones y no incrementa el riesgo de metástasis, excepto en biopsias de melanoma. Existen varias técnicas como biopsia incisional, excisional y con sacabocado, punzón o electrocauterio. Se requiere seguir un procedimiento cuidadoso para obtener y preservar adecuadamente la muestra para análisis.
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Procedimientos de Biopsia y Diagnóstico

La biopsia es un procedimiento quirúrgico para examinar tejido y determinar un diagnóstico microscópico. Puede usarse para diagnosticar tumores u otras lesiones y no incrementa el riesgo de metástasis, excepto en biopsias de melanoma. Existen varias técnicas como biopsia incisional, excisional y con sacabocado, punzón o electrocauterio. Se requiere seguir un procedimiento cuidadoso para obtener y preservar adecuadamente la muestra para análisis.
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BIOPSIA

Es un procedimiento quirúrgico que abarca la remoción y examen de un tejido u


otro material desde un cuerpo vivo con la finalidad de realizar su examen
microscópico para determinar un diagnóstico. Esta técnica no está restringida
exclusivamente al diagnóstico de tumores, sino que es de gran valor para
determinar la naturaleza de cualquier tipo de lesión.
Su propósito es resolver una sección representativa de parte de un tejido para ser
estudiada microscópicamente; La técnica para obtener dicho tejido debe ser
cuidadosa y precisa, en orden a preservar los detalles celulares que permitan
realizar un estudio histológico acucioso e interpretación correcta.
En relación al cáncer, la evidencia actual demuestra que el procedimiento de la
biopsia no incrementa el riesgo de metástasis, con la sola excepción de la biopsia
en melanomas, en la cual sí existe el riesgo.
Indicaciones de biopsia
- Para determinar un diagnóstico, plan de tratamiento y pronóstico de una
enfermedad.
- Lesiones crónicas que no sanen dentro de 7 a 10 días.
- Lesiones de crecimiento rápido o que aceleren su crecimiento después de un
tiempo.
- Lesiones de etiología poco clara al examen clínico.
- Masas o nódulos palpables en tejido blando persistentes en el tiempo.
- Lesiones recurrentes.
- Lesiones con base de implantación profunda o indurada que se pierde en los
planos subyacentes. - Determinación de patología sistémica no detectada y que
tiene signos bucales.
Contraindicaciones
- Toda alteración que afecte a cualquier cirugía de tipo general.
- Lesiones que por su aspecto clínico son patognomónicas, tales como: condición
de Fordyce, lengua geográfica, glositis romboidal media, etc.
- Lesiones asociadas con factores irritativos locales no mecánicos evidentes.
- Lesiones inflamatorias evidentes y que responden al tratamiento.
Técnicas El material de la lesión puede ser obtenido por diferentes técnicas para
su estudio microscópico; entre ellas se pueden mencionar: Excisión quirúrgica
con bisturí, Biopsia incisional (extirpación parcial de la lesión y biopsia excisional)
(extirpación total de la lesión), Extracción con pinzas para biopsia, también
llamadas sacabocados o biótomo, Obtención quirúrgica con cauterio o con bisturí
de alta frecuencia, Punción o biopsia por aspiración, Citología exfoliativa, Biopsia
obtenida por punch.
Biopsia incisional Es aquélla en que sólo parte de la lesión es removida. Se utiliza
usualmente para obtener una muestra parcial de una lesión que es difícil de
extirpar en su totalidad debido a su tamaño o a su localización; Este procedimiento
es de gran utilidad en lesiones grandes, que pueden ser tratadas por medios no
quirúrgicos una vez hecho el diagnóstico, o lesiones en las cuales el diagnóstico
determinará si el tratamiento ha de ser conservador o radical.
Procedimiento:
Biopsia incisional: a) toma de muestra; b) extirpación parcial de la lesión; c) sutura;
d) visión histológica, corte longitudinal; e) vista superior.
Biopsia excisional Es la remoción total de una lesión para su estudio microscópico;
Se utiliza para lesiones superficiales, accesibles y pequeñas, que se extirpan
totalmente, incluyendo un margen de tejido aparentemente sano. Se la considera
terapéutica debido a que es una forma de tratamiento para muchas lesiones de
tamaño pequeño. También está indicada en aquellos casos en que no se puede
realizar una biopsia incisional, como, por ejemplo, en los melanomas.

Procedimiento:
Biopsia excisional: a) incisión; b) extirpación; c) sutura; d) sutura completa.
Biopsia con sacabocado En la biopsia de sacabocado se utiliza un instrumento
especial denominado biótomo con el cual se obtienen pequeñas porciones de la
lesión por medio de una mordida. Aunque su indicación es muy precisa, bien
usada permite obtener excelentes muestras para el diagnóstico, sobre todo en
grandes lesiones exofíticas o pequeñas lesiones pediculadas. También es posible
usarla en combinación con el bisturí para completar la remoción, con este
instrumento también se pueden obtener glándulas salivales menores de la
vertiente vestibular del labio inferior para el diagnóstico y estudio de alteraciones
que presentan éstas en el síndrome de Sjogren.
Biopsia con electrocauterio La literatura concerniente al uso de electrocirugía en la
toma de biopsias es controvertida. Algunos autores creen que la técnica es
aceptable y que es el método de elección para biopsias de neoplasias que se
sospechan malignas, basadas en la suposición de que previenen el riesgo de
metástasis iatrogénica. No existen estudios para apoyar este concepto. Otros
autores dicen que esta técnica produce artefactos por coagulación, especialmente
en los márgenes de la biopsia. Las pequeñas biopsias pueden destruirse
totalmente con esta técnica haciendo imposible el diagnóstico. El uso de este
procedimiento, en general, está contraindicación, excepto en pacientes en que la
hemostasia es un problema significativo, ya que en ellos el electrobisturí cohíbe la
hemorragia en el punto donde se practica la biopsia. Otros autores afirman que en
general se debe evitar el uso de este aparato, debido a que produce artefactos en
la muestra, tales como adelgazamiento del epitelio, necrosis, y áreas de
coagulación en el conectivo.
Visión histológica de la biopsia: a) vista superior; b) y c) vistas longitudinales.
Biopsia obtenida por punch Se obtiene una pequeña muestra cilíndrica por medio
de un instrumento que también es cilíndrico y hueco, y cuyo borde es afilado. Es
aconsejable en lesiones que se asientan en mucosas con base ósea y sobretodo
en los alrededores de una lesión vesiculosa como es el pénfigo ya que permitiría
ver las alteraciones del cemento intercelular del estrato espinoso del epitelio.
Procedimiento general La técnica para realizar la biopsia es un procedimiento
quirúrgico que puede ser efectuado por el odontólogo como un método corriente
en su práctica profesional si se toman ciertas precauciones y se siguen ciertas
reglas. Para realizar la biopsia de tejidos blandos se debe poseer un instrumental
adecuado:
Biopsia obtenida por punch
- Carpule, tubo de anestesia y aguja desechable.
- Instrumental de examen. - Bisturí.
- Pinza diente de ratón.
- Pinza anatómica.
- Pinzas de campo.
- Tijeras.
- Agujas, hilo de sutura, azul de metileno.
Cánula de aspiración. Es importante utilizar el instrumental adecuado; un bisturí
poco afilado o gastado estropea la muestra, sobre todo cuando ésta es pequeña.
No debe usarse en lo posible electrobisturí, como tampoco pinzas que sean
traumáticas, pues necrosan y mueven los tejidos destruyendo la estructura celular.
Corte histopatológico del área de toma de muestra: a) lesión pequeña, vista
superior; b) lesión pequeña, vista longitudinal; c) lesión grande, vista longitudinal.
Una vez que se cuenta con el instrumental adecuado se procede a preparar al
paciente; Se cubre la cabeza de éste con paños quirúrgicos y se utiliza una
sabanilla para cubrir su pecho. Debe luego analizarse detenidamente la lesión
para determinar el área más representativa del proceso patológico. El área no
debe ser menor de 2-3 mm, ya que muestras pequeñas son poco representativas
y se pueden dañar con facilidad. Es importante tener presente que en un momento
dado la extirpación de la lesión, además de ser una biopsia, podría ser
terapéutica. En lesiones que miden 5 mm. O más en un sentido es aconsejable
darse 5 mm. De margen de seguridad, mientras que en lesiones menores (2 mm),
el margen debe ser proporcional.
Muchos autores afirman que es importante incluir en el área a biopsiar tejido
patológico y normal. Después de haber elegido el área a biopsiar se debe efectuar
la asepsia del campo quirúrgico; ésta no se debe realizar con antisépticos muy
coloreados, pues pueden producir alteraciones en los tejidos e influir por lo tanto
en sus cualidades tintoriales. Una vez realizada la asepsia del campo quirúrgico,
se procede a marcar el área a biopsiar con una pequeña espátula, utilizando azul
de toluidana o azul de metileno, enseguida se procede a administrar la anestesia.
En la práctica la técnica anestésica más usada es la infiltrativa. No se debe
inyectar la solución anestésica directamente en la lesión, sino que en la superficie
de ella. Se pueden utilizar técnicas tronculares, pero el problema de ella es que
con su aplicación no existe facilidad de la vasocontricción local. Después de
colocada la anestesia se procede a inmovilizar el tejido, ya sea manualmente o
bien con pinzas o sutura. Inmovilizado el tejido se realiza la incisión, la cual debe
ser de forma elíptica con sección similar a una tajada de melón. En profundidad se
debe tratar de abarcar tejido sano, pero sin comprometer estructuras anatómicas
importantes y sin producir separaciones imposibles de afrontar. Se debe remover
una cantidad suficiente de tejido para ser examinado, recordando que éste se
contrae un 30% durante el procedimiento, y que muestras delgadas se enroscan,
es virtualmente imposible orientarse en el examen macroscópico. Es preferible
practicar biopsias profundas y angostas, que anchas y poco profundas, puesto que
las alteraciones tisulares superficiales pueden diferir de las profundas. Realizada
la incisión, se procede a escindir la muestra, pero sin traccionarla; para ello se
puede ayudar con el mismo bisturí o con tijeras de disección romas. Una vez
extraído el tejido, debe transportarse con el máximo de cuidado, sin utilizar
instrumental que la traumatice, ya que podría alterar la arquitectura celular del
tejido. Luego de obtener el fragmento se debe evitar su desecación colocándolo
inmediatamente en líquido fijador, o temporalmente en una gasa humedecida en
suero fisiológico. El mejor y más utilizado fijador es la formalina al 10%, que se
prepara tomando una parte de formol al 40% y diluyéndola en 9 partes de agua.
En ausencia de formalina, se puede usar alcohol etílico, el cual contiene etanol al
70% (7 partes de alcohol absoluto y 3 partes de agua); La formalina es
ampliamente usada debido a que es poco tóxica y de alto poder de penetración.
No así el alcohol, que tiene poco poder de penetración y por ello sirve para solo
piezas pequeñas. A continuación, se procede a suturar la zona en que se realizó
biopsia. Si la incisión llegó sólo hasta la submucosa, se preferirá la seda u otro
material no reabsorbible. Si es más profunda se satura por planos. Los puntos se
sitúan a intervalos de 4 mm. Aproximadamente. Se recomienda presionar la zona
intervenida para eliminar espacios muertos que pueden transformarse en asiento
de posibles hematomas. De preferencia usar sutura discontinua, ya que si se llega
algún punto, el resto permanece indemne. Fijación, cuidados y transporte de la
muestra El recipiente en el cual se coloca el líquido fijador debe ser lo
suficientemente amplio y de boca ancha para evitar maceraciones de la muestra
por presión. Lo ideal es que sea trasparente; en caso de no ser así debe elegirse
uno de color suave ya que ello facilita la localización de la muestra. Es importante
verificar el buen sellado de la tapa del recipiente. Cuando no hay buen sellado
puede ocurrir que la formalina se derrame o bien que ésta se evapore, debido a lo
cual el clínico podrá observar un polvo blanco en el fondo del frasco. Este polvo
corresponde al buffer o tampón de la solución fijadora. Si la muestra queda sobre
este polvo no es bien fijada, produciéndose una autolisis del tejido, con la
consecuente dificultad del patólogo para determinar un diagnóstico. El frasco debe
poseer un tamaño suficiente para contener una cantidad de solución fijadora que
exceda al tamaño de la muestra en 10 veces a lo menos. El recipiente debe ir
perfectamente rotulado en forma indeleble o bien protegerse con cinta
transparente. En la etiqueta debe indicarse el nombre del odontólogo que practicó
la biopsia, el nombre del paciente y la fecha. Con la muestra se debe adjuntar un
formulario que conste básicamente de datos identificatorios del paciente, historia
clínica, datos clínicos y diagnóstico probable. Es necesario facilitar el trabajo del
patólogo, para ello es importante que se envíen los datos relevantes, y que se
indique claramente la ubicación y extensión de la lesión con la ayuda de
diagramas. Así se reducen las posibilidades de error de diagnóstico.
Es aconsejable en este aspecto utilizar el diagrama de localización de OMS para
mucosa oral (Figura 1-11). Informe del patólogo Previo procesamiento de la
muestra en el laboratorio, el que incluye, en resumen: distintos procesos de
fijación, deshidratación, coloración y montaje para convertirse en una preparación
permanente observable al microscopio, el patólogo estará en condiciones de
elaborar su diagnóstico histopatológico. Los diagnósticos anatomopatológicos
tienen diferentes grados de dificultad aún bajo las condiciones más favorables;
definir entre normal y patológico, o inflamatorio y tumoral, conlleva a una certeza
de casi el 100%. Pero dilucidar entre benigno y maligno crea un mayor margen de
error, y especificar el origen de ciertas malignidades puede conducir a dificultades
extremas.
El informe que el patólogo envía consta generalmente de tres partes y a veces de
cuatro:
1. Descripción macroscópica.
2. Descripción microscópica.
3. Diagnóstico.
4. Observaciones o recomendaciones adicionales que puedan ayudar al clínico.
Complicaciones de la biopsia La diseminación de células tumorales malignas a
través de vasos linfáticos y vasculares producida por la biopsia, es a menudo una
posibilidad, y la mala manipulación de un tumor puede aumentar el número de
células desprendidas. Pero a pesar de este riesgo, se debe recordar que el acto
de la masticación, la presencia de comida dentro de la boca, así como también el
movimiento de tejidos de la cavidad oral durante una conversación o el acto de
tragar, son factores siempre presentes y que pueden causar esparcimiento de
células neoplásicas en el caso de la presencia de un cáncer de la mucosa oral.
Otros problemas que puede producir la biopsia son hemorragia, infección y
dificultad en la reparación de los tejidos. En lo que a la diseminación del tumor
concierne, es sabido que, si se incide con instrumento filoso en áreas limpias y no
se usan los instrumentos más de una vez, después que se ponen en contactos
con células tumorales, la diseminación de las células cancerosas por la biopsia es
casi nula. No hay estadística que demuestren que los tumores biopsiados se
diseminen con mayor frecuencia, excepto en el caso de los melanomas
Indicaciones para el paciente sometido a biopsia
1. Control y retiro de sutura entre los 5 y 7 días.
2. Revulsivos: frío las primeras 24 horas (hielo); segundo día: calor (bebidas
calientes).
3. Régimen: blando en base a papillas y líquidos no alcohólicos.
4. Reposo: relativo del paciente y absoluto para la zona operatoria.
5. Dormir en posición semisentada. Prescripción de medicamentos El paciente
sometido a una biopsia puede requerir de terapia para enfrentar los procesos que
derivan de este procedimiento; entre ellos se pueden mencionar: Analgésico, en
caso de dolor, antiinflamatorios, si fuese necesario, antibióticos, en caso de
infección secundaria. Para el control y retiro de la sutura se utilizan: pinza,
antisépticos para pincelar, instrumental de examen, tijera y anestésico tópico (en
caso necesario).

CITA:
Jaimes Lobos N, Patología de la mucosa oral, capitulo 012, Instituto de Referencia
de Patología Oral de la Facultad de Odontología, Universidad de Chile.

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