CARACTERÍSTICAS DEL GRILLO
El grillo se parece bastante a los saltamontes. Es un insecto pequeño, con un
tamaño promedio de dos cm, en su edad adulta. Es marrón fuerte a negro. El cuerpo y
sus extremidades son fuertes.
Consta de tres pares de patas, siendo las traseras las más perceptibles. Gracias a
ellas puede saltar y apoyarse, pero generalmente muestra un andar errático. Posee
dos pares de alas, que no están desarrolladas plenamente en los ejemplares jóvenes.
En la cabeza, donde se observan tres líneas, exhibe delgadas y largas antenas,
extendidas hacia el abdomen. Cuenta con piezas bucales de trituración, y sus ojos
son compuestos.
Las hembras poseen en el abdomen una estructura similar a un tubo (ovopositor), que
utilizan para colocar los huevos en la tierra. Tanto ella como el macho, tienen
unido al abdomen una extremidad semejante a una cola.
HÁBITAT
El grillo tiene su origen al suroeste de Asia. No obstante, en todas partes del
mundo se puede encontrar alguno de sus tipos. En regiones como la zona sur de
California y el este del río Mississippi, se concentran grandes cantidades de estos
insectos. Igual sucede en Texas.
La temperatura deseada por ellos oscila entre 25°C y 35 ºC. Para conseguirla se
dirigen hacia laderas cálidas y soleadas. Si tienen que enfrentar temperaturas más
elevadas o bajas buscan refugio en espacios cerrados, como las viviendas.
ALIMENTACIÓN DEL GRILLO
El grillo se alimenta tanto de materia vegetal como de otros insectos o gusanos.
Ingiere hongos, hojas de arboles, huevos, seda y cualquier elemento orgánico a su
alcance. Si se encuentra en un sitio encerrado como una habitación, acude al papel
o tela para saciar el hambre.