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Profundidades del Apocalipsis y Daniel

Este documento presenta un resumen del libro de Apocalipsis. Explica que Dios reveló este libro a Juan en la isla de Patmos para orientar e inspirar a la iglesia hasta el fin de los tiempos. Describe que el libro contiene profecías sobre eventos pasados, presentes y futuros, incluyendo el triunfo final de los redimidos. Además, enfatiza la importancia de estudiar Apocalipsis ya que revela las cosas que deben suceder pronto y bendice a aquellos que leen, escuchan y guardan sus palabras.

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Profundidades del Apocalipsis y Daniel

Este documento presenta un resumen del libro de Apocalipsis. Explica que Dios reveló este libro a Juan en la isla de Patmos para orientar e inspirar a la iglesia hasta el fin de los tiempos. Describe que el libro contiene profecías sobre eventos pasados, presentes y futuros, incluyendo el triunfo final de los redimidos. Además, enfatiza la importancia de estudiar Apocalipsis ya que revela las cosas que deben suceder pronto y bendice a aquellos que leen, escuchan y guardan sus palabras.

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Profecías

UN BOSQUEJO EXPLICATIVO DEL LIBRO DE APOCALIPSIS

Publicado por: John García


I. Introducción
“En los días de los apóstoles, los creyentes cristianos estaban llenos de celo y
entusiasmo. Tan incansablemente trabajaban por su Maestro que, en un tiempo
relativamente corto, a pesar de la terrible oposición, el Evangelio del reino se
divulgó en todas las partes habitadas de la tierra… Los miembros de la iglesia
estaban unidos en sentimiento y acción. El amor a Cristo era la cadena de oro
que los unía. Progresaban en un conocimiento del Señor cada vez más
perfecto, y en sus vidas se revelaba el gozo y la paz de Cristo. Visitaban a los
huérfanos y a las viudas en su aflicción, y se guardaban sin mancha del
mundo, pues comprendían que de no hacerlo, estarían contradiciendo su
profesión y negando a su Redentor. La obra se llevaba adelante en cada
ciudad. Se convertían almas y a su vez éstas sentían que era su deber hablar a
otros acerca del inestimable tesoro que habían recibido. No podían descansar
hasta que la luz que había iluminado sus mentes brillara sobre otros.
Multitudes de incrédulos se enteraron de las razones de la esperanza cristiana.
Se hacían fervientes e inspiradas súplicas personales a los errantes, a los
perdidos y a los que, aunque profesaban conocer la verdad, eran más amadores
de los placeres que de Dios.
Pero después de un tiempo el celo de los creyentes comenzó a disminuir, y su
amor hacia Dios y su amor mutuo decrecieron. La frialdad penetró en la
iglesia. Algunos se olvidaron de la manera maravillosa en que habían recibido
la verdad. Uno tras otro, los viejos portaestandartes cayeron en su puesto.
Algunos de los obreros más jóvenes, que podrían haber sobrellevado las
cargas de los soldados de vanguardia, y así haberse preparado para dirigir
sabiamente la obra, se habían cansado de las verdades tan a menudo repetidas.
En su deseo de algo novedoso y sorprendente, intentaron introducir nuevas
fases de doctrina, más placenteras para muchas mentes, pero en desarmonía
con los principios fundamentales del Evangelio. A causa de su confianza en sí
mismos y su ceguera espiritual no pudieron discernir que esos sofismas serían
causa de que muchos pusieran en duda las experiencias anteriores, y así
producirían confusión e incredulidad. Al insistirse en esas doctrinas falsas y
aparecer diferencias, la vista de muchos fue desviada de Jesús, como el autor y
consumador de su fe. La discusión de asuntos de doctrina sin importancia, y la
contemplación de agradables fábulas de invención humana, ocuparon el
tiempo que debiera haberse dedicado a predicar el Evangelio. Las multitudes
que podrían haberse convencido y convertido por la fiel presentación de la
verdad, quedaban desprevenidas. La piedad menguaba rápidamente y Satanás
parecía estar a punto de dominar a los que decían seguir a Cristo.
Fue en esa hora crítica de la historia de la iglesia cuando Juan fue sentenciado
al destierro. Nunca antes había necesitado la iglesia su voz como ahora. Casi
todos sus anteriores asociados en el ministerio habían sufrido el martirio. El
remanente de los creyentes sufría una terrible oposición. Según todas las
apariencias, no estaba distante el día cuando los enemigos de la iglesia de
Cristo triunfarían. Pero la mano del Señor se movía invisiblemente en las
tinieblas. En la providencia de Dios, Juan fue colocado en un lugar donde
Cristo podía darle una maravillosa revelación de sí mismo y de la verdad
divina para la iluminación de las iglesias. Los enemigos de la verdad
confiaban que al mantener a Juan en el destierro, silenciarían para siempre la
voz de un fiel testigo de Dios; pero en Patmos, el discípulo recibió un mensaje
cuya influencia continuaría fortaleciendo a la iglesia hasta el fin del tiempo.
Aunque no se libraron de la responsabilidad de su mala acción, los que
desterraron a Juan llegaron a ser instrumentos en las manos de Dios para
realizar los propósitos del Cielo; y el mismo esfuerzo para extinguir la luz
destacó vívidamente la verdad….
En la revelación que vio se desarrolló una escena tras otra de conmovedor
interés en la experiencia del pueblo de Dios, y la historia de la iglesia fue
predicha hasta el mismo fin del tiempo. En figuras y símbolos, se le
presentaron a Juan asuntos de gran importancia, que él debía registrar para que
los hijos de Dios que vivían en su tiempo y los que vivieran en siglos futuros
pudieran tener una comprensión inteligente de los peligros y conflictos que los
esperaban. Esa revelación fue dada para la orientación y el aliento de la iglesia
durante la dispensación cristiana. Y sin embargo ha habido maestros religiosos
que declararon que es un libro sellado y que sus secretos no pueden explicarse.
Como resultado, muchos han dejado de lado el registro profético y rehusado
dedicar tiempo al estudio de sus misterios. Pero Dios no desea que su pueblo
considere así ese libro. Es “la revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para
manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder presto.” “Bienaventurado
el que lee—dijo el Señor, —y los que oyen las palabras de esta profecía, y
guardan las cosas en ella escritas: porque el tiempo está cerca.” Apocalipsis
1:1, 3. “Porque yo protesto a cualquiera que oye las palabras de la profecía de
este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios pondrá sobre él las plagas
que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de
esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad, y
de las cosas que están escritas en este libro. El que da testimonio de estas
cosas, dice: Ciertamente, vengo en breve.” Apocalipsis 22:18-20.

En el Apocalipsis están reveladas las cosas profundas de Dios. El nombre


mismo que fue dado a sus páginas inspiradas: El Apocalipsis o la Revelación,
contradice la afirmación de que es un libro sellado. Una revelación es algo
revelado. El Señor mismo reveló a su siervo los misterios contenidos en dicho
libro y es su propósito que esté abierto al estudio de todos. Sus verdades se
dirigen tanto a los que viven en los últimos días de la historia de esta tierra
como a los que vivían en los días de Juan. Algunas de las escenas descritas en
esa profecía pertenecen al pasado, otras se están cumpliendo ahora; algunas
tienen que ver con el fin del gran conflicto entre los poderes de las tinieblas y
el Príncipe del cielo, y otras revelan los triunfos y alegrías de los redimidos en
la tierra nueva. Nadie piense que al no poder explicar el significado de cada
símbolo del Apocalipsis, es inútil seguir escudriñando el libro en un esfuerzo
de conocer el significado de la verdad que contiene. El que reveló esos
misterios a Juan dará al investigador diligente de la verdad un goce anticipado
de las cosas celestiales. Los que tengan sus corazones abiertos para la
recepción de la verdad, serán capacitados para entender sus enseñanzas, y se
les otorgará la bendición prometida a los que “oyen las palabras de esta
profecía, y guardan las cosas en ella escritas.” En el Apocalipsis todos los
libros de la Biblia se encuentran y terminan. En él está el complemento del
libro de Daniel. Uno es una profecía, el otro una revelación. El libro que fue
sellado no fue el Apocalipsis, sino aquella porción de la profecía de Daniel
que se refiere a los últimos días. El ángel ordenó: “Tú empero Daniel, cierra
las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin.” Daniel 12:4.”[1]
En el capítulo 1 de Apocalipsis se nos habla del porqué del libro, a quién va
dirigido, de quién proviene y cómo llegó hasta nosotros hoy.
¿Para qué Dios el Padre envió esta revelación? “Para manifestar a sus siervos
las cosas que deben suceder pronto” (Apocalipsis 1:1).
¿A quién la envió? “a sus siervos (de Dios)” (Apocalipsis 1:1).
“a las 7 iglesias que están en Asia, a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis,
Filadelfia y Laodicea” (Apocalipsis 1:4, 11).
¿De quién proviene? “que Dios le dio” (Apocalipsis 1:1).
¿Cómo llegó hasta nosotros? Dios el Padre se lo dio a Jesús, Jesús lo reveló a
Juan su siervo por medio de su ángel (Dios>Jesús>Su ángel>Juan>7 iglesias)
Apocalipsis 1:1.
¿Cuán importancia es ésta revelación? Bienaventurado el que lee, y los que
oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas: porque
el tiempo está cerca (Apocalipsis 1:3).

El profeta dice: “Bienaventurado el que lee”: Hay quienes no quieren leer; la


bendición no es para ellos. “Y los que oyen”: Hay algunos, también, que se
niegan a oír cualquier cosa relativa a las profecías; la bendición no es tampoco
para esa clase de personas. “Y guardan las cosas en ella escritas”: Muchos se
niegan a tomar en cuenta las amonestaciones e instrucciones contenidas en el
Apocalipsis. Ninguno de ellos tiene derecho a la bendición prometida. Todos
los que ridiculizan los argumentos de la profecía y se mofan de los símbolos
dados solemnemente en ella, todos los que se niegan a reformar sus vidas y a
prepararse para la venida del Hijo del hombre, no serán bendecidos.
Ante semejante testimonio de la Inspiración, ¿cómo se atreven los hombres a
enseñar que el Apocalipsis es un misterio fuera del alcance de la inteligencia
humana? Es un misterio revelado, un libro abierto. El estudio del Apocalipsis
nos lleva a las profecías de Daniel, y ambos libros contienen enseñanzas de
suma importancia, dadas por Dios a los hombres, acerca de los
acontecimientos que han de desarrollarse al fin de la historia de este mundo.
A San Juan le fueron descubiertos cuadros de la experiencia de la iglesia que
resultaban de interés profundo y conmovedor. Vio las circunstancias, los
peligros, las luchas y la liberación final del pueblo de Dios. Consigna los
mensajes finales que han de hacer madurar la mies de la tierra, ya sea en
gavillas para el granero celestial, o en manojos para los fuegos de la
destrucción. Le fueron revelados asuntos de suma importancia, especialmente
para la última iglesia, con el objeto de que los que se volviesen del error a la
verdad pudiesen ser instruidos con respecto a los peligros y luchas que les
esperaban. Nadie necesita estar a oscuras en lo que concierne a lo que ha de
acontecer en la tierra.
¿Por qué existe, pues, esta ignorancia general acerca de tan importante porción
de las Escrituras? ¿Por qué es tan universal la falta de voluntad para investigar
sus enseñanzas? Es resultado de un esfuerzo del príncipe de las tinieblas para
ocultar a los hombres lo que revela sus engaños. Por esto Cristo, el Revelador,
previendo la guerra que se haría al estudio del Apocalipsis, pronunció una
bendición sobre cuantos leyesen, oyesen y guardasen las palabras de la
profecía. {CS 340-341}.
II. Verdades Fundamentales para comprender el libro del Apocalipsis
Antes de Cristo proceder a explicar a Juan y a su pueblo los eventos de las
líneas proféticas comienza a explicar unas serie de verdades fundamentales
que son necesarias para entender el resto de la profecía.

Por esto el libro del Apocalipsis no es para cualquiera, sino para “los siervos”
para “las siete iglesias”. No es para los incrédulos, sino para los fieles. ¿Cuáles
son esas verdades fundamentales?
Verdad Inicial: la
Justificación por la Fe.
“Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros…”
(Apocalipsis 1:4)
La primera gran verdad a conocer y experimentar, es la gran verdad de la
justificación por la fe. Y esta verdad nos da lo que es el deseo de Dios: gracia
y paz:
“La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es
anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él.” (Lucas 16:16)
“Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron
por medio de Jesucristo.” (Juan 1:17)
Juan vino a preparar el camino al Señor. De modo que para que la gracia y la
verdad pueda ser recibida y apreciada, se necesita que la ley y los profetas
hagan su obra de convencer de pecado. En este contexto, analicemos este
pensamiento:
El apóstol Pablo dice que “por medio de la ley es el conocimiento del
pecado”, “y mientras no esté el hombre completamente convencido de sus
pecados, no puede sentir verdaderamente la necesidad de la sangre expiatoria
de Cristo […]. Como lo dijo nuestro Señor, ‘los sanos no tienen necesidad de
médico, sino los enfermos’. Es por lo tanto absurdo ofrecerle médico al que
está sano o que cuando menos cree estarlo. Primeramente tenéis que
convencerle de que está enfermo; de otro modo no os agradecerá la molestia
que por él os dais. Es igualmente absurdo ofrecer a Cristo a aquellos cuyo
corazón no ha sido quebrantado todavía” (ibíd.). {CS 267-268}
Para que la gracia y la verdad de Jesús pudiese llegar primero debía Juan
preparar el camino (Mateo 3:2-3). Juan predicó la ley y las profecías, y
exhortó al pueblo a que no confiara en una esperanza vana por su filiación
carnal sino en los frutos de su arrepentimiento de los pecados (transgresión de
la ley) y en su obediencia a la misma (Mateo 3:4-9). A su vez advertía que los
que no dieran frutos de justicia entonces serían cortados, y esto sería cuando
viniera Jesús quién bautizaría en Espíritu Santo y fuego (Pentecostés),
limpiaría su era y recogería el trigo (separación de los fieles de los infieles,
iglesia cristiana aparte de la judía) y quemaría la paja (destrucción de
Jerusalén-año 70DC) (Mateo 3:10-12).
Cuando llegó Jesús, llegó la gracia y la verdad. El ministerio de Juan tenía
como propósito el hacer sentir al pueblo su debilidad de no poder obedecer
perfectamente la ley. Jesús repitió las verdades de Juan al reafirmar que
debíamos: “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a
Dios.” (Mateo 5:8)
“No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido
para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen
el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se
haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos
mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será
llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe,
éste será llamado grande en el reino de los cielos. Porque os digo que si
vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis
en el reino de los cielos.” (Mateo 5:17-20)
“Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es
perfecto.” (Mateo 5:48)
Aquí Jesús exhorta a que el espera de todos sus discípulos la perfección y
pureza para entrar en el cielo. Pero aclaró que se necesita la gracia de Dios
para llevarnos a alcanzar dicha perfección.
“Juan 3:3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no
naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios… Juan 3:5 Respondió Jesús:
De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no
puede entrar en el reino de Dios. Juan 3:6 Lo que es nacido de la carne, carne
es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es… Juan 3:14 Y como Moisés
levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea
levantado, Juan 3:15 para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna. Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha
dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna. Juan 3:17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para
condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.”
Nos muestra Jesús que es imposible la perfección a menos que haya un
cambio de naturaleza, de una naturaleza carnal que todos traemos al nacer a
una naturaleza espiritual. Esta naturaleza espiritual según Jesús es solo posible
por medio del Espíritu Santo. ¿Y cómo es posible ser objeto de esta obra del
espíritu? Jesús dice que cuando la gente lo contempla crucificado por los
pecados del mundo son llevados al nacimiento de la fe y si se dejan llevar por
la fe entonces tendrá vida eterna y será justificado. ¿¡Sencillo verdad!?

“(13) Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo,
sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. (14)
Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque
cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será
enaltecido.” (Lucas 18:13-14)
Por medio de la parábola Cristo enseña que la justificación es igual a la
humillación, pero a la humillación espiritual cuando reconocemos con
sinceridad y dolor lo que somos-pecadores-. Y que el confiar en nuestra
supuesta obediencia a la letra de la ley y jactarnos de ello nos quita la
justificación.
“Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto
por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.” (Juan 15:4)
Aquí Jesús enseña que luego de unirnos a él por la fe que inspira o sopla el
espíritu santo en nosotros hemos de permanecer unidos a él para poder llevar
fruto. Ese fruto del cual hablaba Juan solo se logra por la unión espiritual (no
carnal) con Cristo. Y una unión de fe en fe: “Porque de su plenitud tomamos
todos, y gracia sobre gracia.” (Juan 1:16)
Cuando somos justificados por la fe tenemos paz (Romanos 5:1). Solo así hay
gracia y paz.
Verdad Siguiente: los 3 poderes celestiales.
“Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que
es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su
trono; y de Jesucristo” (Apocalipsis 1:4-5)
Se menciona que los que están detrás de nuestra salvación, detrás del deseo de
gracia y paz son el Padre, el Hijo y los siete espíritus.
El Padre se presenta como el que tiene una eternidad sin fin, una eternidad
pasada presente y futura, el cual es el origen de esa gracia.
“La fuente de la bendición.–“Del que es y que era y que ha de venir,” o ha de
ser, una expresión la cual significa completa eternidad, pasada y futura, y que
puede ser aplicada únicamente a Dios el Padre. Este lenguaje, creemos, nunca
es aplicado a Cristo. De él se habla como otra persona, en distinción del ser
aquí descrito.”[2]

Jesús es el medio por quien vino esa gracia y paz.


Y los siete espíritus (alusión a la obra perfecta y completa del espíritu santo)
es quien hace efectiva en nosotros esa gracia y paz.
“Incuestionablemente, esta es una simple designación del Espíritu Santo,
presentado de esta forma para significar la perfección y plenitud. Pero no
podría describirse así si fuese persona. Nunca leemos de acerca de siete
Dioses o siete Cristos”[3].
Verdad Siguiente: el ministerio de Cristo.
“y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de
los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su
sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e
imperio por los siglos de los siglos. Amén. He aquí que viene con las nubes, y
todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán
lamentación por él. Sí, amén.” (Apocalipsis 1:5-7)
Aquí se nos habla de la posición, obra y futuro de Cristo.
Posición: fue testigo fiel en su vida y su muerte, se convirtió en primogénito
de los muertos al ser el primero en resucitar de la segunda muerte y es el
soberano de los reyes de la tierra al recuperar el dominio de la tierra de la
mano de Satanás quien se lo había quitado a Adán.
“Más por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios
sabiduría, justificación, santificación y redención;” (1º Corintios 1:30)

Obra pasada eterna en el cielo: nos amó y por amor vino a sufrir (sabiduría)
Obra pasada temporal y en la tierra: Con su sangre nos lavó (justificación).
Obra presente y en nuestra vida: nos hizo reyes y sacerdotes (santificación).
Obra futura: viene con las nubes (redención).

Al final el Padre da su firma:


“Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era
y que ha de venir, el Todopoderoso.” (Apocalipsis 1:8)
Próximo estudio: las cuatro líneas proféticas del Apocalipsis y la visión
introductoria de Cristo glorificado.
[1] WHITE, Elena G., Hechos de los Apóstoles, pp.461-467

[2] Uriah Smith, Apocalipsis, Cap. 1. Versión 1872

[3] Uriah Smith, Review and Herald; 28 de Octubre de 1890


LAS 2300 TARDES Y MAÑANAS – DANIEL 8:14 [GRÁFICO]

Profecía de los 2300 días (años) Daniel 8:14 incluye a la profecía de las 70
semanas (490 años) Daniel 9:20-27

Clave profética

“Día por año, día por año te lo he dado” Ezequiel 4:6 “… un año por cada
día” Números 14:24
Además no hemos de olvidar que estamos estudiando un contexto simbólico.
Las bestias son simbólicas, los cuernos también y el gran mar también…
Asimismo las fechas se entienden mediante la simbología bíblica.

2300 DÍAS = 2300 AÑOS


¿Cuándo comienzan y terminan estos 2.300 años?
La explicación del ángel Gabriel: “Setenta semanas están cortadas para tu
pueblo” Daniel.9:24
Cortadas para el pueblo de Daniel: Los judíos 70 Semanas = 490 Años
(PRIMERA PARTE)
Gabriel le va a dar a Daniel las 70 semanas fraccionadas en 3 partes
7 semanas (49 años)
62 semanas (434 años)
1 semana (7 años) que va a dividir en dos mitades (2 periodos de 3 ½ años)
“Conoce, pues y entiende que desde que salga la orden de restaurar y
reedificar Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá 7 semanas y 62 semanas.
La plaza y la muralla se construirán en tiempos angustiosos” Daniel 9:25.
Desde el decreto de restaurar Jerusalén hasta el Mesías habrían 483 años (7
semanas + 62 semanas)
Según Esdras 7:13 el Decreto para reconstruir Jerusalén fue decretado en el
457 a.C.
Mesías significa Ungido.
¿Cuándo fue Jesús ungido o bautizado?
Jesús es bautizado el 27 d. C “En el año 15 de Tiberio César… Cuando todo el
pueblo era bautizado, Jesús también fue bautizado” Lucas.1:1, 21
“Y el Espíritu Santo descendió sobre Él en forma de paloma. Y vino una voz
del cielo que dijo: ‘Tú eres mi Hijo amado. En ti me complazco”Lucas.3:22
“El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca y creed al Evangelio”
Marcos 1:15

“Después de los 483 años se quitará la vida al Mesías, y no por Él mismo. Y el


pueblo de un príncipe que ha de venir, destruirá a la Ciudad y el Santuario”
Daniel 9:26
“En 7 años confirmará el pacto con muchos. Y a los 3 años y ½ hará cesar el
sacrificio y la ofrenda…” Daniel 9:27
Estos versículos predicen que el Mesías moriría por crucifixión en el día 14
del primer mes judío del año 31
“Entonces el velo se rasgó en dos, desde arriba hacia abajo” Marcos 15:38
Cumplimiento de la 70 semanas para el pueblo Judío
483 años entre la orden de la reconstrucción del templo y el bautizo de Jesús
3 años y medio entre el bautizo de Jesús y su crucifixión
3 años y medio entre la crucifixión de Jesús y el apedreamiento de Esteban.
Los Judíos rechazan el evangelio y este es para los gentiles.
el año 34 d. C. de acuerdo con la profecía de Daniel el pacto de Dios con los
Judíos termina.
1810 años de evangelio para los gentiles (SEGUNDA PARTE)
«Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será
purificado» (Daniel 8:14)
Cuadro resumen de 2300 días.
PURIFICACION DEL SANTUARIO
¿Cuándo comenzaría esta Purificación?
Daniel 8 nos muestra cuando comenzará la purificación del Santuario :«Hasta
dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado»
La purificación del santuario israelita era un día de juicio para Israel . Esta
purificación se realizaba en el YOM KIPUR “día de la expiación” Esta
purificación simboliza el Juicio Final.

Desde 1844 hemos estado viviendo lo que la Biblia llama ‘LA HORA DEL
JUICIO DE DIOS’
“Temed a Dios y dadle gloria porque la hora de su Juicio ha llegado”
Apc.14:7
“Porque Cristo no entró en el Santuario hecho por mano de hombre, que era
copia del Santuario Verdadero, sino que entró en el mismo cielo, donde ahora
se presenta por nosotros ante Dios” Hebreos 9:2
“Entonces miré, y vi una nube blanca, y sobre la nube uno sentado semejante
al Hijo del Hombre, con una corona de oro en su cabeza, y en su mano una
hoz aguda …Y del santuario salió otro ángel, y clamó a gran voz al que estaba
sentado sobre la nube:Toma tu hoz y siega porque ha llegado la hora de segar,
y la mies de la tierra está madura”
“Yo vengo pronto y mi galardón conmigo, para dar a cada uno según su
obra”Apocalipsis 22:12
“Porque todos debemos comparecer ante el tribunal de Cristo para que cada
uno reciba según lo que haya hecho cuando estuvo en el cuerpo, sea bueno o
malo” 2ª Corintios .5:10
¿Dónde tiene lugar el Juicio Final?
“Un río de fuego salía delante de Él. Millares de millares le servían, y
millones de millones asistían ante Él. El Juez se sentó y los libros fueron
abiertos” Daniel 7:10
Fuente: [Link]
EL PENTATEUCO
UN ESTUDIO DE LOS PRIMEROS CINCO LIBROS DE LA BIBLIA

Introducción: El Pentateuco – Cinco Libros, Un Sólo Fundamento.

En las próximas páginas nosotros quisiéramos estudiar el fundamento de toda


la revelación bíblica; los cinco libros que se llaman el Pentateuco. Entendemos
que para construir un edificio hay que echar el fundamento con mucho
cuidado y mucha destreza. Cualquier problema en el fundamento, sin importar
cuan pequeño sea, resulta en problemas serios y grandes en la construcción. Y
cuando estos problemas aparecen no hay otro remedio que tumbar el edificio y
comenzar de nuevo.

El fundamento determina casi todos los aspectos del edificio. Una vez
terminado el fundamento, no se puede cambiar las especificaciones del
edificio, no se puede cambiar el plan. Los primeros cinco libros, el Pentateuco,
sirven como este fundamento para la gran obra de la Biblia. En ellos nosotros
vemos el comienzo de todos los temas bíblicos y en ellos vemos el plan de
Dios para el ser humano. Al estudiarlos, nosotros podemos determinar cuáles
son estos grandes temas bíblicos y podemos profundizar nuestro conocimiento
de ellos. Si quiere saber para dónde va Dios con nosotros, estudie el
fundamento!

La palabra “Pentateuco” quiere decir de cinco partes. Desde tiempos muy


antiguos los primeros cinco libros de la Biblia se han agrupado en un sólo
libro. Este libro grande se llama el Pentateuco. En el pueblo judío estos cinco
libros son conocidos como Tora, o la Ley. Se considera que Moisés es el autor
o, por lo menos, la fuente, de casi todos los acontecimientos recordados en
estos libros.

En cuanto a la estructura del Pentateuco, los tres libros en el medio del grupo
comparten un evento central, la entrega de la ley de Dios al pueblo de Israel
por medio de Moisés. El primer libro, Génesis, amarra el comienzo del pueblo
de Dios con el comienzo del mundo, enseñándonos el propósito y plan de Dios
desde el principio. El último libro, Deuteronomio, dirige nuestra vista al
horizonte del futuro. Habiendo comenzado mirando hacia atrás, nosotros
terminamos la lectura del Pentateuco ansiosos y deseosos por saber lo que ha
de venir. La historia del Pentateuco se convierte en promesa en cada página;
promesa no sólo para los judíos, sino para nosotros también.

Esperamos que mientras nosotros estudiemos el fundamento de nuestra


historia en la Biblia, el Señor nos conceda (como concedió a Moisés en el
monte Nebo) un vistazo de nuestro futuro y nuestra tierra prometida.

1. Por qué consideramos que el Pentateuco es el fundamento de toda la


revelación bíblica

2. Cuáles son las funciones de cada libro, según la introducción?

I. Génesis: El Principio y El Indicio

Quién eres? De dónde vienes? Con estas preguntas nosotros tratamos de


conocer a personas anteriormente no conocidas. Muchas veces, nuestras
preguntas se fijan en la familia de la persona o en su pueblo natal. Si logramos
identificar su pueblo o si conocemos algo de su familia, creemos que ya
tenemos cierto conocimiento de la persona. Pero casi siempre comenzamos
con raíces: padres, pueblos y principios. Por qué? Se supone que nuestras
raíces guardan el indicio de nuestra identidad. Y este indicio, más que
cualquier otra cosa, nos da a conocer.

En el libro de Génesis todo el mundo puede hallar este indicio de su identidad.


El primer libro del Pentateuco no comienza solamente con los principios del
pueblo de Dios, sino comienza con los principios de todos. Nos provee una
historia universal. En Génesis Dios establece su autoridad y su poder sobre
todo el universo. Sea quien sea usted, Génesis habla de su principio, de sus
raíces y de su linaje.

Después de enseñarnos la autoridad y soberanía de Dios sobre toda la


creación, Génesis procede a dibujarnos el gran plan de Dios para la salvación
de este mundo. Aquí, Génesis nos contesta la pregunta, Cómo llegamos a ser
lo que somos? Habiendo desobedecido a Dios, Génesis nos dice que el
hombre se encuentra en el agarro del pecado y de la muerte. Y solamente Dios
puede salvarlo. Otra vez tenemos que recalcar que este plan de salvación
elaborado en Génesis no es solamente para los judíos, sino para todo el
mundo. Aunque muchos creen que la Biblia es solamente para judíos y/o
cristianos, la Biblia pretende ser la historia (y el futuro) de todos. Puesto que
Dios creó todo, solamente Dios puede salvar todo.

Así encontramos, en este mismo libro, las raíces de nuestra condición y las
raíces de nuestra salvación. Es este libro que contiene el indicio de nuestra
identidad y el indicio de nuestra esperanza. Vamos a conocernos!

A. Dos Estructuras Paralelas: El libro de Génesis pretende enseñar al lector


dos cosas principales. Primero, Génesis nos enseña la creación de un mundo
bueno y perfecto por Dios con la siguiente caída del hombre en pecado y todos
sus resultados y consecuencias (Génesis 1-11). Segundo, Génesis nos revela el
plan de Dios para la salvación de todo el mundo, un plan que comienza con un
hombre y una familia (Génesis 11-50). Así se puede dividir el libro,
fácilmente, en dos partes.

Sin embargo, el autor de Génesis quería que todos supiéramos que hay un sólo
Dios y un sólo proceso de creación y salvación. Por esto hay una estructura
paralela, una estructura literaria también. Con esta estructura las dos partes del
libro de Génesis son juntadas y unidas. Y con esta estructura literaria el autor
hace un gran esfuerzo para hacernos entender que este libro trata los principios
de todos. Esta estructura literaria se encuentra en los siguientes pasajes. .
3. En estos pasajes, identifique la frase que el autor de Génesis repite para unir
esta gran historia.

2:4 __________________________________
5:1 __________________________________
6:9 ___________________________________
10:1 __________________________________
11:10 _________________________________
11:27 _________________________________
25:12 ________________________________
25:19 _________________________________
36:1 _________________________________
37:2 _________________________________

Todas estas frases comienzan con las mismas palabras en hebreo. Aunque en
español dos de ellas se han traducido con palabras diferentes, podemos ver la
preocupación del autor en cuanto a las generaciones y el linaje.

Claro está el significado de esta repetición: el autor no está escribiendo ni


fábulas ni mitos. El autor quiere e insiste que nosotros veamos nuestro linaje
común en estas lineas y en estas páginas. No está hablando de un pequeño
grupo de personas ni de un dios local, sino está tratando los acontecimientos
de la historia de todos. Con las genealogías (sean de la creación o de las
personas creadas) el autor nos amarra a esta realidad.

4. Cuáles son las dos estructuras de Génesis, y por qué tiene dos?
B. El “Génesis” del Mundo: En los primeros 11 capítulos de Génesis, la
primera parte de nuestra historia, nosotros vemos dos movimientos. El
primero es original, creativo, productivo y ordenado. Este movimiento
pretende llevar al hombre a un mundo de belleza, paz y justicia. El segundo
movimiento es derivativo, destructivo, desordenado y nos lleva hacia el caos.
Estos primeros capítulos nos explican los orígenes de estos movimientos y nos
ayudan a entender cómo ellos se relacionan y para dónde van.

En Génesis 1-11 tenemos el por qué de la Biblia. En esta sección tan breve
podemos ver qué pasó y por qué se necesitan los demás libros de la Biblia.
Dios es presentado como soberano, único, creativo, perfecto y justo. El
hombre, siendo creado por Dios, comienza con muy buenas expectativas. Sin
embargo los primeros hombres decidieron desobedecer a Dios. Comenzaron
su propio “movimiento”. Y ahora le toca a Dios reparar lo que el hombre ha
dañado.

En el capítulo 1:28 y 29 tenemos la bendición divina de la primera pareja. En


capítulo 3:16 – 24 tenemos la maldición divina de la misma pareja. Lea estos
dos pasajes y conteste las siguientes preguntas:

5. Cuáles partes de la vida humana son mencionadas en la bendición de 1:28 y


29?
6. Cuáles bendiciones son afectadas por la maldición de capítulo 3?
7. Cómo nos ayudan estos pasajes a responder a las grandes preguntas y
misterios de nuestra vida?

C. El “Génesis” del Plan de Dios para Salvar al Mundo. La historia del pecado
no termina con la maldición de Dios en el tercer capítulo. Nosotros vemos que
los hombres iban empeorándose todos los días. Hay una serie de
acontecimientos que convence al lector que los seres humanos no tienen
esperanza ninguna: un hermano mata al otro; la raza entera llega a ser tan
perversa que Dios trata de borrar el pecado con un gran diluvio; Noé, el
hombre por medio de quien Dios salva a la humanidad, se embrega y maldice
a su hijo; y los hijos de los hombres tratan de tumbar a Dios construyéndose
una gran torre. Qué puede hacer Dios? Cómo puede El responder a la maldad
del hombre? Su respuesta comienza en el capítulo 12. En este capítulo se
inicia la gran historia de nuestra salvación. Dios, en su gracia, elige a un
hombre y a una familia para volver a bendecir y salvar a todo el mundo.

El corazón de este plan de salvación es el pacto entre Dios y Abraham. Vemos


la primera parte del pacto en el capítulo 15 de Génesis donde Dios le hace a
Abram esta promesa:
A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el rio grande, el
río Eufrates; la tierra de los ceneos, los cenezeos, los admoneos, los heteos, los
ferezeos, los refaitas, los gergeseos y los jebuseos. (15:18-21)

En el capítulo 17 Dios vuelve a Abram para definir un poquito más este pacto
que se ha establecido. Ahora las promesas llegan a incluir a toda la
descendencia de Abram y la tierra de Canaán. Y es en este capítulo donde
Dios le cambia el nombre a Abraham (padre enaltecido) y le da la señal de
circuncisión.

Hay dos tipos de pactos; el condicional y el incondicional. Uno tiene ciertas


condiciones, y el otro es pura promesa sin condición alguna. La relación que
se establece aquí, como base del pacto, es incondicional. Dios siguió siendo el
Dios de Israel aun cuando el pueblo no lo quería. Pero otra parte del pacto sí
era condicional. La bendición de Dios siempre se relacionaba con el
comportamiento del pueblo de Dios. Que Dios eligió a Abraham y al pueblo
de Israel no se puede cambiar. Pero la relación diaria entre este pueblo y su
Dios depende mucho de la obediencia del dicho pueblo.
Estas mismas promesas son la base de todo el trato de Dios con Israel en el
Antiguo Testamento. Cada vez que Dios responde al clamor de su pueblo, es
por estas promesas hechas a Abraham, y repetidas y confirmadas con su
descendencia.
Lo que más le llama la atención al lector en toda esta parte es la soberanía de
Dios en este proceso de elección y salvación. Tanto como Dios es el único
autor de la creación, así también es el único autor de la salvación. Después de
las primeras promesas hechas a Abram en capítulo 12, vemos a Dios quitando
los obstáculos que bloquean la realización de su plan. En casi cada capítulo
vemos a Dios abriendo el camino para el cumplimiento de su salvación
prometida. En el último capítulo leemos un resumen de la soberanía de Dios
en su plan de salvación cuando José les dice a sus hermanos:

Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo
que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo. 50:20

El libro de Génesis nos recuerda que Dios está en control. Aunque el mundo
parece estar fuera de control, Génesis nos asegura que todo está en las manos
de Dios. No hay nada que escape su atención y no hay nada que esté fuera de
su alcance. Génesis nos llama a imitar la fe de nuestro padre Abraham y a
confiar totalmente en nuestro Dios.

8. Cómo funcionaba el pacto entre Dios y Abraham?

9. Lea los siguientes pasajes e identifique los obstáculos que Dios tiene que
remover para realizar su plan de salvación.

12:17_________________________________
15:2__________________________________
22:2__________________________________
25:21_________________________________
27:41_________________________________
42:1 y 2 _______________________________
10. Por qué debemos imitar la fe de Abraham y confiar en Dios?

II. Éxodo: Establecimiento de un Pacto

A. Estructura: En el libro de Éxodo nosotros vemos cómo el plan de salvación,


elaborado en Génesis, llega a realizarse. Encontramos a los hijos de Israel bajo
el cruel yugo de esclavitud en Egipto. Ellos claman a Dios y Dios escucha su
clamor. Dios envia a su siervo Moisés y así comienza una de las historias más
conmovedoras de la Biblia.

Se puede dividir el libro de Éxodo en tres partes. La primera sección (1-18)


tiene que ver con la redención divina del pueblo de Israel. La segunda parte
(19-24) trata el pacto establecido entre Dios y su pueblo en el monte de Sinaí.
Y la tercera parte (25-40) provee todas las provisiones necesarias para la
adoración de Dios. El orden de estos acontecimientos es interesante e
importante: Dios salva; Dios ordena y organiza; y Dios establece las
provisiones para Su adoración. El libro de Éxodo tiene mucho que decir sobre
la relación de la ley y la salvación; pero no es lo que esperamos de un libro
lleno de leyes!

Dentro de esta estructura hay tres capítulos que sirven como la culminación de
cada sección, y el último de estos capítulos sirve como culminación del libro
entero. El primero es el capítulo 12 con la historia de la primera Pascua. El
segundo es el capítulo 20 donde Dios le entrega a Moisés los diez
mandamientos. Y el último, la culminación de todo, es el alzamiento del
tabernáculo.

Nuestro estudio de este libro se va a centrar en estos tres acontecimientos.


Esperamos enseñar como estos eventos proveen la esquema por todo lo que ha
de venir en la revelación bíblica.
B. La Pascua (1-18): Todo lo que vemos en los primeros capítulos de Éxodo
son los preparativos para la liberación del pueblo de Dios. Aunque se tratan
otros temas grandes como el carácter de Dios en capítulo 3, todo lo que está
escrito sirve como base para el éxodo.

En el capítulo 12 Dios provee para su pueblo una ceremonia gráfica por la


cual ellos siempre podrían recordar y celebrar su salvación. Y esta ceremonia
no solamente contiene unos recuerdos del pasado, sino guarda también la
semilla de una promesa venidera. Como todas las grandes obras de Dios, ésta
dirigía la vista de Su pueblo hacia el futuro.

11. Lea capítulo 12 e identifique por lo menos tres elementos en la ceremonia


de la Pascua que también sirven como promesa de la salvación venidera.
1)___________________________________________
______________________________________________
2)___________________________________________
_____________________________________________
3)___________________________________________
______________________________________________

12. Lea Juan 1:19 y I Cor. 5:7 y explique qué significaba la Pascua para los
autores del Nuevo Testamento.

_______________________________________________
_______________________________________________
_______________________________________________

C. La Ley (19-24): Una vez que Dios liberta a Israel de su esclavitud en


Egipto, El comienza a prepararles para una vida de comunión con El. O sea,
Dios les enseña la manera en que ellos pueden vivir como pueblo suyo. Lo
importante aquí es que la ley viene después de la salvación. En Éxodo, el
Señor nos ha proveído con un modelo para entender la relación de estos
importantes temas bíblicos; la ley y la salvación. La elección de Israel no
dependía de su obediencia, sino venía solamente de la misericordia de Dios.
La ley fue dada después de que Dios salvó a su pueblo. La ley, en vez de ser la
condición de la salvación, se revela como el propósito de la salvación. Dios
salva a su pueblo para que ellos puedan vivir en una relación fiel con El. La
persona que ve en Éxodo una lista de condiciones para su salvación está
sumamente equivocada. Ni siquiera en el Antiguo Testamento tenía la ley este
propósito. Sino, todo lo contrario, la ley representaba la vida con Dios que era
posible solamente como resultado de la salvación. El tema de buenas obras
como propósito y resultado de la salvación se repite cuando Pablo, hablando
de nuestra salvación, dice, Porque somos hechura suya, creados en Cristo
Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que
anduviésemos en ellas (Ef. 2:10).

En Éxodo 20 Dios nos da un breve resumen de su ley. Los diez mandamientos


ayudan al lector a convivir primeramente con su Dios y luego con los demás
portadores de la imagen divina. Los cuatro primeros mandamientos
determinan la naturaleza de la relación entre el hombre y su Dios, y los
últimos seis guían la conducta social de los seres humanos. Los capítulos 21-
24 siguen con el tema de relaciones humanas y aquí vemos algo del sistema de
justicia con que Israel debía gobernarse. Habiendo establecido la relación
entre Dios y su pueblo y las normas de conducta para este pueblo, el libro de
Éxodo procede a dar las provisiones para la adoración del Dios Soberano.

13. Cuál viene primero en el libro de Éxodo, la ley o la salvación?


_________________Porqué?_____________
________________________________________________
________________________________________________
________________________________________________
___________________________________________
14. El propósito de la salvación es…___________________
______________________________________________
_______________________________________________

D. El Tabernáculo (25-40):
La última parte de Éxodo es la que define la relación íntima de Israel con su
Dios. Que esta relación debiera ser muy íntima no se puede dudar. Una de las
metáforas más comunes en el Antiguo Testamento para describir esta relación
es la de matrimonio, la relación más íntima que tiene el ser humano.
Tal relación requiere mucha preparación, aun entre los seres humanos. Pero
cuando se trata la relación entre un Dios perfecto y un pueblo pecaminoso,
requiere más. En lo que resta del libro de Éxodo el Señor explica cómo se
debe preparar el lugar para consumirse esta relación, el tabernáculo. En el
libro de Levítico los preparativos continúan. En vez de tocar el lugar, llegan a
tocar el corazón del pueblo. Una cosa es tener el lugar preparado, otra es tener
preparada la persona.

El tabernáculo representaba la culminación de la obra de Dios en esta etapa de


su plan; elección, salvación, organización, y ocupación. La salvación
verdadera no es nada más que esto: vivir en comunión con Dios. Lo que Dios
le daba a Israel con su presencia en el tabernáculo era una pequeña prueba de
la comunión venidera. Cumpliendo con sus promesas Dios siempre guarda
algo más y algo mejor para el futuro. Así fue con el tabernáculo, algo
hermosísimo, pero algo que servía como promesa para la próxima etapa.

15. Qué necesita toda relación íntima?


_____________________________________________
_______________________________________________
16. Por qué tenía tanta importancia el tabernáculo?
_______________________________________________
_______________________________________________
_______________________________________________
17. Cuál fue el tabernáculo, una promesa o una promesa cumplida?
_________________Porqué?______________
________________________________________________
________________________________________________
III. Levítico: Santidad a Jehová

Qué es la primera cosa que piensa usted cuando aparecen en su puerta algunas
visitas inesperadas? Nosotros, en nuestra casa, siempre nos preguntamos si la
casa está en condiciones para recibir visitas. Tratamos de mantenerla limpia y
bien organizada, pero las visitas siempre tienen su manera de cogerle a uno en
momentos muy inoportunos. Quizá haya unos platos en la mesa y
probablemente haya muchos juguetes de niños en el piso. Por esto,
quisiéramos saber de antemano si alguien nos va a visitar. De esta manera
podemos presentarnos bien y recibir a las visitas como ellas merecen ser
recibidas. Si estas personas son personas muy queridas y respetadas, tratamos
de preparar todo a su gusto. Queremos que estén cómodas en nuestro hogar y
esperamos que se repita la visita.

La casa de Israel tenía una visita. El visitante era Dios. Y, en cierto sentido,
era una visita inesperada. Ellos tenían sus promesas,que El iba a ser su Dios y
que ellos iban a ser su pueblo, pero ellos no podían imaginar la forma en que
tomaría lugar su visita. Su experiencia con otros dioses no era adecuado para
prepararles para esta visita. Y ahora ni siquiera tenían casas ellos. Cómo
podrían recibir a este Visitante?

En el libro de Levítico el mismo Señor les explica cómo ellos han de recibirlo.
Indiscutiblemente el tema de Levítico es La Santidad Santidad debe
caracterizar todo lo que tiene algo que ver con esta visita. Y, como veremos,
algo que ver tienen todas las partes de la vida.
A. Temas y Estructura de Levítico: Como acabamos de decir el tema principal
del libro de Levítico es la santidad. Puesto que todo el mundo tiene su idea de
lo que significa la santidad, es importante que veamos precisamente lo que
quiere decir el Libro de Levítico cuando utiliza esta palabra. Luego, veremos
como el autor divide y aplica la materia de Levítico en dos partes. Recalcamos
que un buen entendimiento de santidad cristiana requiere un buen
entendimiento de santidad en Levítico.
Uno de los textos claves para entender esta palabra en su contexto es Levítico
11:45 donde Dios dice,

Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto para ser vuestro
Dios: seréis, pues, santos, porque yo soy santo.

Aquí nosotros podemos ver que la base de la santidad tiene dos partes.
Primero, el origen de toda santidad es la santidad de Dios. El pueblo de Dios
es santo porque su Dios es Santo; seréis, pues santos, porque yo soy santo. La
santidad de su pueblo proviene de El. Segundo, santidad significa ser
apartado. Como dice nuestro texto, Porque yo soy Jehová, que os hago subir
de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios. En el hecho de sacar o apartar a su
pueblo Dios le hace santo. Una buena parte de la función de las leyes y los
sacrificios de Levítico tenía que ver con la identidad de Israel como pueblo
sacado y apartado.

Resumamos. Dios es santo. Dios, en el hecho de apartarse un pueblo, santifica


a este pueblo. Dios provee para este pueblo una guía de leyes, ritos y
sacrificios para mantener y proteger la santidad que El les impartió. Santidad
no es algo que se logra, sino es algo que se concede y que se protege. En
Levítico Dios le da a su pueblo el ambiente en que se puede proteger esta
santidad. O sea, le explica a Israel la manera en que ellos pueden acomodar a
su Dios y asegurar que no se vaya.
18. Según Levítico 22:32 y 33: Quién hace la obra de santificación?
_____________________________________
cómo lo hace?
_______________________________________________________________
_________________________________
por qué lo hace?______________________
_____________________________________
______________________________________
B. Cómo Relacionarse con un Dios Santo (1-16): La primera mitad del libro
de Levítico tiene que ver con la relación vertical: Dios con su pueblo. En ella
encontramos todos los sacrificios que Dios exigía, y también las leyes en
cuanto a los sacerdotes y la purificación del pueblo. Hay un fuerte énfasis en
la limpieza y la perfección. Los sacrificios y las ofrendas tenían que ser
perfectos y sin mancha. Esta perfección era un recuerdo permanente de la
perfección de su Dios. Y así también los sacrificios señalaban al supremo
sacrifico de Jesucristo. El libro de Hebreos nos informa que los sacrificios de
animales en si no podían pagar por los pecados. Pero ellos si podían recordarle
al pueblo de Dios de la naturaleza de su relación.

19. Lea Levítico 4:1-12 y Hebreos 10:1-18 y explique cómo estos pasajes se
relacionan:
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_____________________________________
_____________________________________
_____________________________________
_____________________________________
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C. Cómo Conducirse como un Pueblo Santo (17-27): Habiendo establecido las
normas para la relación con su pueblo, Dios les explica a los israelitas como
ellos deben de vivir el uno con el otro. Aquí también, tanto como en su
relación con Dios, su conducta tiene que ser santa, pura y sin mancha.
Con algunas pocas excepciones, nosotros podemos entender el porque de la
mayoría de estas leyes sobre cosas como actos de inmoralidad. Por lo general
estas leyes protegen la sanidad tanto como la santidad de las relaciones
humanas en el pueblo de Dios. Pero además de estas leyes Dios provee un
sistema de justicia ejemplar. Este sistema lleva la santidad de Jehová desde la
buena conducta personal hasta la conducta económica de la nación entera. O
sea, no queda nada fuera de la influencia de la santidad de Dios. Hasta la
misma tierra tiene que ser trabajada en una manera santa y justa.

En lo relacionado con el año de jubileo, Dios nos enseña que la santidad no


deja de practicarse cuando uno sale de la iglesia, sino, llega hasta la oficina de
su negocio y aun más lejos.

20. Lea Levítico 25 y escriba algunas de las cosas que más le impresionaron.
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Sea en señales y promesas de Cristo o sea en modelos políticos para nuestro


país, el libro de Levítico tiene mucho para nosotros. Léalo y aprovéchalo!

EL CARÁCTER DE DIOS ESTÁ EN SU LEY Características principales del


gran Dios Omnipotente.
Dios es bueno (Sal 25:8), la ley es buena (Rom 7:12)

Dios es Justo (Sal 116:5), la ley es justa (Rom 7:12)

Dios es santo (Sal 22:3), la ley es santa (Rom 7:12)


Dios es perfecto (2 Sa 22:31) la ley es perfecta (Sal 19:7)

Dios es amor (1 juan 4:8), la ley es amor (Rom 13:10)

Dios es eterno (Deu 33:27), la ley es eterna (Sal 111:8)

Dios es espiritual (juan 4:24) la ley es espiritual (Rom 7:14)

Dios es verdad (Sal 31:5), la ley es verdad (Sal 119:142)

Dios es fiel (1 Cor. 1:9), la ley es fiel (Sal 111:7)

Dios es recto (Sal 25:8), la ley es recta (Sal 19:8)

Dios es puro (1Jn 3:3), su ley es pura (Sal 19:8)

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