INSTITUTO BIBLICO “LUZ Y VERDAD” DE BARBERENA
LAS ASAMBLEAS DE DIOS EN GUATEMALA
Grado: tercero
Materia: Libros históricos
Maestro: Rene Chávez
Tarea:
Que papel desempeño Rut, en el plan de redención
Alumno:
Marta Julia Villagra
Sábado 04 de junio de 2020
INTRODUCCIÓN
A través del libro de Rut uno puede ver como Dios en esta historia tiene su plan de
redención. La historia se ubica en tiempo de los jueces de Israel, y nos narra la
trágica historia de una familia que busco escapar de la escasez y en lugar de eso
enfrentó una tragedia terrible. Podemos aprender también como podemos
nosotros buscar la redención de todos nuestros errores cuando por causa de
nuestra desobediencia a Dios nos encontremos en situaciones similares.
RUT UNA HISTORIA DE REDENCIÓN
Aconteció en los días que gobernaban los jueces, que hubo hambre en la tierra. Y un
varón de Belén de Judá fue a morar en los campos de Moab, él y su mujer, y dos hijos
suyos. El nombre de aquel varón era Elimelec, y el de su mujer, Noemí; y los nombres de
sus hijos eran Mahlón y Quelión, efrateos de Belén de Judá. Llegaron, pues, a los campos
de Moab, y se quedaron allí. Y murió Elimelec, marido de Noemí, y quedó ella con sus
dos hijos, los cuales tomaron para sí mujeres moabitas; el nombre de una era Orfa, y el
nombre de la otra, Rut; y habitaron allí unos diez años”.
Rut 1:1-4 Esta historia bíblica comienza con una familia que buscando salvar su vida lo
perdieron todo. En tiempos de los jueces en Israel hubo una gran hambruna que azoto
toda la nación y en Belén existía una familia que escucho que en Moab había mucho
alimento y mejores posibilidades de vivir, por lo que decidieron partir, sin saber que solo
les esperaba la muerte. Al evaluar la decisión que esta familia tomo podemos encontrar
varios errores que cometieron. Primero siendo israelitas decidieron abandonar su tierra
para ir a una tierra pagana, a un pueblo enemigo de Dios. El segundo error que
cometieron fue que permitieron que sus hijos se casaran con dos moabitas, algo que Dios
había prohibido. Muchas personas creen que la solución de sus problemas esta fuera de
la voluntad de Dios sin saber que como esta familia solo les espera la tragedia. Al final el
marido murió, los dos hijos murieron, y Noemí, la madre quedo viuda y en completa
humillación: “Y murieron también los dos, Mahlón y Quelión, quedando así la mujer
desamparada de sus dos hijos y de su marido”, (Rut 1:5).
La historia de Rut tuvo lugar durante la época de los Jueces, un período de tiniebla
espiritual y rebelión en el pueblo de Israel. Jueces 21:25 lo describe bien: «En estos días
no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía». En medio de aquella
tiniebla, resplandece la historia de Rut como un rayo de esperanza.
La historia de Rut presenta la manera poderosa en que la providencia de Dios obra en la
vida de los suyos. Los propósitos del Señor se cumplen tanto en los triunfos, como en los
tiempos de tragedia. Como descubriremos, en última instancia esos propósitos
comprenden la venida a este mundo de Jesucristo, nuestro Salvador y Redentor.
Después de la muerte de sus dos hijos, Noemi hizo planes para regresar a Belén de
donde habían salido, acompañada por sus dos nueras viudas (vv. 6,7). Sin embargo,
preocupada por el bienestar de ellas, decidió liberarlas de la responsabilidad de
acompañarla. Tendrían más posibilidad de volverse a casar en su propia tierra, que en
Judá (vv. 8,9).
Rut y Orfa se resistieron ante la decisión de Noemi, aunque finalmente, Orfa decidió
regresar a Moab. Rut, por su parte, se negó a dejarla (v. 14).
El versículo 15 nos permite ver algo importante respecto a Rut. En los tiempos antiguos,
muchas personas creían que los dioses tenían poder solo dentro de una región
determinada. Las palabras de Noemí tal vez eran para que Rut considerara que estaría
más cómoda en la región dominada por los dioses moabitas. Por tanto, al seguir a Noemí,
estaba mostrando que abandonaba su religión pagana para adorar al Señor. En su
compromiso con Noemí, Rut invocó el nombre del Señor, y reveló así tanto su fe como su
carácter.
1:16. Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera
que tú fueres, iré yo. y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu
Dios mi Dios
Noemi y Rut siguieron su camino a Belén, y llegaron cuando comenzaba la cosecha de la
cebada. Enseguida, Rut se ofreció para recoger espigas en los campos, lo cual significaba
que recogería la cebada que dejaran los cosechadores. Esta costumbre estaba prescrita
en la Ley como la manera en que los pobres recibían ayuda. El campo donde Rut fue a
trabajar le pertenecía a Booz, un pariente de Elimelec, el difunto esposo de Noemi.
Booz vio a Rut recogiendo espigas e indagó quien era (vv. 5-7). Su lealtad a Noemi ya era
conocida de todos, y había estado trabajando desde temprano en la mañana y con muy
poco descanso.
Al escuchar esto, Booz se acercó a Rut. mostrándole una generosidad superior a lo que
se consideraba normal (vv. 8,9). También les advirtió a los cosechadores varones que la
dejaran tranquila, con lo cual posiblemente señaló que tenía un interés personal en ella.
Rut notó que las acciones de Booz no eran las usuales, puesto que ella era una
extranjera. Booz le contestó que él había oído hablar de su fidelidad hacia Noemí, que la
había llevado a dejar su familia y su tierra. Entonces pronunció sobre Rut una bendición
del Dios de Israel, Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte
de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte”, sin saber que Dios lo
usaría a Él para responder su propia oración (vv. 10-12).
LA PROMESA DE BOOZ A RUT
Rut 3:7-4: Noemi se dio cuenta de que el favor de Booz hacia Rut era señal de que se
quería casar con ella (véase Rut 2: 14-23). Por esa razón, después de la cosecha, le
aconsejó a Rut que tratara de asegurar ese matrimonio. En repuesta a las indicaciones de
Noemí (Rut 3:1—6), Rut fue a la era durante un tiempo de celebración relacionado con la
cosecha. Después de una abundante cena, Booz se acostó a dormir, y ella puso atención
al lugar donde el había ido. Mientras Booz dormía, Rut le descubrió los pies, se cubrió y
se acostó (Rut 3:7). No se trataba de una acción incorrecta, ni tenía que ver con ninguna
clase de insinuación inmoral. Ella tenía la intención de manifestarle a Booz su deseo de
casarse con él. Cerca de la media noche, Booz se despertó y se dio cuenta de que había
alguien acostado a sus pies (vv. 8,9). Rut se identificó y le pidió que extendiera la esquina
de sus vestidos sobre ella, indicándole así que deseaba casarse con él.
Al hacerlo, Rut se refirió a Booz, llamándolo «pariente cercano» (v. 9). Esta expresión era
usada en las leyes familiares de Israel que señalaban a un miembro de la familia ciertos
deberes que debía cumplir a favor de sus parientes. Estos incluían la ayuda económica y
la preservación del nombre de la familia. Vale la pena mencionar que en el versículo 2:20
Noemí se refirió a Booz como «nuestro» pariente cercano. Aunque Rut no era pariente de
sangre, ciertamente era parte de la familia.
El gesto de Rut le agradó a Booz (3:7,8). Se expresó bien de su dedicación a la familia al
buscar un pariente redentor que asegurara el nacimiento de un heredero. Le dijo que le
sería hecho lo que ella había pedido (Rut 3:11). No obstante, reconocía que, aunque él
era pariente suyo, había otro pariente más cercano de su difunto esposo y por tanto, este
tenía la primera palabra en cuanto a redimirla. Tendría que consultar con este otro
redentor (vv. 12,13). De manera que se preparó para buscar al otro pariente y prepararle
a Rut el camino para que se casara (v. 14).
LA REDENCIÓN DE RUT
Rut 4.-9-22 : El siguiente día, Booz fue a las puertas de la ciudad, donde se hacían las
transacciones legales. Cuando llegó el otro pariente y supo cuál era la situación, se negó
a casarse con Rut; él ya tenía esposa (Rut 4:1—10).
De esa manera, Booz asumió el papel de pariente redentor, y además compró la
propiedad de Elimelec. Entonces el pueblo se reunió con el fin de pedir en oración
fecundidad y seguridad material para ellos.
Booz y Rut se casaron y tuvieron un hijo, que llamaron Obed (Rut 4:13—17). Este suceso
causó gran regocijo en la comunidad. Todos habían presenciado las terribles
circunstancias que había vivido la familia de Noemí, y ahora celebraban las bendiciones
que ella había recibido. Observe que el libro de Rut termina con una genealogía cuyo
punto culminante es el rey David (vv. 18-22), confirmando que la moabita Rut era
antepasado suyo. La historia de esta mujer moabita nos ofrece en las Escrituras un
cuadro familiar de este gran rey de Israel. Sin embargo, esta historia nos recuerda a
nosotros hoy que Rut, una mujer piadosa y redimida para formar parte de la familia de
Judá, se convirtió en un parte de la genealogía de Cristo.
A veces damos poca importancia a las genealogías en las Escrituras. Sin embargo, los
cinco versículos finales del libro de Rut nos recuerdan que estamos errados si pensamos
así. Estos fueron incluidos por una razón importante y nos dicen mucho acerca del
mensaje del libro. La inclusión de Rut en la genealogía de David, y finalmente de Jesús,
nos muestra que «los de fuera» pueden ser traídos al reino de Dios, y con un gran
propósito, porque Jesucristo destruyó todas las barreras.
Como resultado Booz redimió a Rut, se casó con ella y llegaron a engendrar a Obed, y
Obed engendro a Isaí, e Isaí engendro a David, el primer rey de Israel, y no solo eso, sino
que también Rut se convirtió en una descendiente de nuestro Señor Jesús: “Salmón
engendró de Rahab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, y Obed a Isaí. Isaí engendró
al rey David…” (Mateo 1:5-6). Así Dios honro a fe de Rut, y puede hacerlo con nosotros si
decidimos renunciar a todo, volvernos a Dios y confiar en Cristo como redento
Conclusión
Finalmente, uno puede aprender de esta historia que para redimirnos de nuestros
pecados debemos buscar a Cristo. En Israel existía una tradición avalada por la ley de
Moisés que decía que, si un hombre moría sin dejar descendencia, su descendiente más
cercano tenía que tomar a su mujer y casarse con ella para procrear un hijo que
continuara con su linaje, y a esto se le conocía como redención. Fue por eso que Noemí
exhorto a Rut a que buscará a Booz que era el pariente más cercano y así lo hizo, tal y
como lo leímos al inicio de este estudio.
El pariente-redentor tenía la responsabilidad de redimir a miembros de la familia de la
esclavitud; Jesús nos redimió de la esclavitud al pecado y de la muerte.
Bibliografía
Biblia Reina Valera 1960
[Link]
el-pariente-redentor/
[Link]