Tesis
Tesis
TESIS DE GRADO
Autores:
Marcos Abot
Pablo Campolongo
María Jorgelina Sureda
Dirección:
Sergio Pujol
Noviembre 2006
1
Del amor y otros demonios...
2
un título, pero que sin el papel firmado por los decanos, parece no ser
nada...
No queda más, el universitario se va, pero lo vivido inolvidable
será.
Marcos
3
ÍNDICE
1. Introducción pág. 5
2. Capítulo I pág. 14
2.1. Huella 1 pág. 14
2.2. Huella 2 pág. 21
2.3. Huella 3 pág. 25
3. Capítulo II pág. 34
3.1. Huella 1 pág. 35
3.2. Huella 2 pág. 39
3.3. Huella 3 pág. 44
7. Bibliografía pág. 72
8. Encuesta pág. 89
9. Entrevistas pág.127
4
Introducción
5
abriendo líneas de fuga, hasta llegar a ser hegemónico, es decir se
establece y pasa a ser parte del imaginario efectivo4.
Lo que en un principio nació como un movimiento urbano,
tomado por un público joven que no se sentía identificado con el
tango y tampoco con el folclore, lentamente se abrió paso en la
sociedad hasta convertirse en un género popular que traspasó la
brecha generacional y social.
Pasó de ser música hecha por y para unos pocos, es decir:
“formas y actividades cuyas raíces están en las condiciones sociales y
materiales de determinadas clases” para quedar “incorporadas a
tradiciones y prácticas populares”5.
“El panorama actual del rock, y sobre todo su historia, lo
recortan como fenómeno social y universo simbólico. Por su
naturaleza, que trasciende lo musical para enraizarse en la sociedad
en la que surgió, la historia del rock no puede dejar de ser social: el
rock es música pero también es fenómeno social; es baile pero
también es postura ante la sociedad; es estética y al mismo tiempo es
ideología en un sentido amplio”6.
Desde nuestra perspectiva, Gieco es uno de los artistas más
representativos de este movimiento desde –casi- sus inicios hasta
nuestros días, con una fuerte presencia en la sociedad. “Cuando se
piensa en un artista popular, enseguida se dice León Gieco”7.
“Es la música popular, lo podés encontrar haciendo folclore,
rock, tango. Tiene el aire de lo popular, de lo nuestro (...) Lo ideal de
una conjunción popular es que represente algún interés del pueblo.
Que no lo sea sólo en el sentido de aceptado, masivo”8.
[Link]
4
El imaginario efectivo de la comunicación estará vinculado al particular simbolismo de cada
uno de los actores y, en consecuencia, el cúmulo de simbolismos institucionales supone la
funcionalidad y por lo tanto la efectividad del imaginario de la comunicación. En:
[Link]
5
Saintout Florencia y Huergo Jorge. Titulo de la nota. En revista Trampas, La Plata, Nº 23,
AÑO, Página
6
Di Marco, Augusto: “Rock: Universo simbólico y fenómeno social” en Margulis, Mario: “La
cultura de la noche: La vida nocturna de los jóvenes en Buenos Aires”. Ed. Espasa Hoy,
Buenos Aires-Argentina, 1994; pág 31.
7
Fernando D’ Addario. Entrevista con los autores.
8
Tom Lupo. Entrevista con los autores.
6
El público generó -y genera- una identificación con el artista y
su obra, que circula y atraviesa redes de significación y se instala en
el imaginario social. Allí se produce una negociación en la cual hay
una construcción recíproca entre Gieco y su público. “Hay toda una
construcción de lo que representa León, ya que no es solamente un
artista que hace determinadas canciones, representa algo más
porque simbólicamente es mucho más fuerte: un símbolo de la
cultura popular. Hay una identificación concreta. Ya no importa que
cante, lo que importa es que esté ahí y que siga cantando. (...) Es
muy fuerte la alimentación mítica que hace la sociedad no sólo de su
discurso sino de la coherencia de sus mensajes y de sus acciones” 9.
9
Gabriel Plaza. Entrevista con los autores.
10
Verón Eliseo: La semiosis social. Fragmento de una teoría de la discursividad. Editorial
Gedisa, Barcelona, 1993.
11
Verón Eliseo: La semiosis social. Fragmento de una teoría de la discursividad. Editorial
Gedisa, Barcelona, 1993.
7
“Gieco de alguna manera borró la frontera entre lo que es rock,
folclore y tango. Creó una estética musical, un discurso de apertura y
otro de integración de un imaginario político social de la Argentina” 12.
En cuanto a la dimensión de su discurso, es decir, las letras de
sus canciones y su compromiso político-social, “una constante es su
interés en lo social, en la lucha de los desposeídos, de los oprimidos.
Esta es una de las cosas que forman la poética de León, es algo que
ha estado desde el comienzo y que se ha ido manifestando con mayor
fuerza con el paso de los años”13.
Según lo definió una vez Luis Alberto Spinetta, León es “El
noticiero del rock”. A través de sus letras uno puede enterarse de lo
que pasa, editorializa la realidad, siempre con una postura muy
clara, sin ambigüedades. “Él es Página/12, con lo bueno y lo malo
que implica serlo. Muchas veces se convierte en una imagen, como
una especie de representación de sí mismo. Una cosa de progresismo
militante, de defensa de los derechos humanos, con una mirada
tolerante hacia las minorías”14.
“Cuando tiene que tomar una posición, él imagina un mundo
más a la izquierda de lo corriente, postula un progresismo siempre
sostenido, una preocupación por los pobres y los desposeídos. Está
en su discurso, es permanente”15.
Si buscamos las huellas de generación de su discurso y las
condiciones de producción, se observa que su materia prima es la
realidad, los conflictos sociales, las asimetrías, y eso se refleja en sus
letras y música. Y lo hace explícito: “A la larga hay dos tipos de
canciones: una es la canción de mierda, que generalmente no sirve
para nada y no queda en la historia del mundo; sólo sirve para hacer
negocios. La otra es la canción que está comprometida con la realidad
12
Plaza, Gabriel. Entrevista con los autores.
13
Kleiman, Claudio. Entrevista con los autores.
14
D’ Addario, Fernando. Entrevista con los autores.
15
Lupo, Tom. Entrevista con los autores.
8
social. (...) Mi canción estuvo comprometida con una realidad social
desde el primer momento y sigue así”16.
Desde sus recitales a beneficio, campañas solidarias y
donaciones, reafirma lo que expresa en sus discos, lo que declama
desde sus letras y en sus conciertos. “Como él es el noticiero, en sus
recitales año tras año va agregando a alguien más a la lista de
reivindicaciones, dedicatorias y alguien más a quien putear” 17.
“En sus conciertos está presente lo que representa su
pensamiento, lo que él piensa acerca de la dictadura, del saqueo del
menemismo, tiene una cosa didáctica, es una especie de docente, te
habla como un maestro de escuela. Hace como una especie de
revisión de la historia, hace como una pasada en limpio de lo que
pasó estos últimos treinta años en la historia argentina y ahí sí creo
que tiene más que ver con el noticiero del rock. Porque vas a un
concierto y te enteras de todo”18.
En la otra dimensión significante, la representación del público,
resalta, sobre todo, la coherencia y el compromiso social del artista.
“Hay una identificación que se basa en haber sido siempre fiel a sus
principios, a las cosas que defiende, pone el cuerpo en base a lo que
dice con la boca. No se limita solamente a una actitud declaratoria,
sino que lo apoya de forma íntegra, estando presente, donando plata,
haciendo recitales a beneficio. Todo eso cuando es algo que se
extiende por décadas, la gente lo aprecia muchísimo, sobre todo en
un contexto en el que no hay muchos referentes, y donde los
personajes públicos, los políticos, dan ejemplos contrarios. En ese
contexto una figura como la de León vale oro”19.
16
Diario Hoy de Mendoza, 12 de Abril de 1987. La idea del “compromiso” proviene del
pensamiento sartreano de posguerra. En el caso de la música popular, sin embargo, el
compromiso linda con la noción de protesta, a partir del folk norteamericano de los años 30
y algunos exponentes posteriores, entre los cuales figura Peter Seeger, cantautor admirado
por Gieco. Por otra parte la canción popular de raíz folclórica en América Latina posee, al
menos desde los años 60, una fuerte referencialidad político-social. No obstante, al
pertenecer a la cultura de rock, Gieco se inscribe tangencial o marginalmente en estas
tradiciones.
17
D’ Addario, Fernando. Entrevista con los autores.
18
Plaza, Gabriel. Entrevista con los autores.
19
Kleiman, Claudio. Entrevista con los autores.
9
“Recibo quince cartas por días y mensajes de gente que me
ofrece o me pide cosas para presos políticos, para los indios, para
derechos humanos. Tengo una libreta en la que hasta ahora anoté
quinientos pedidos”20.
Los discursos sociales circulan entre las condiciones de
producción y las de recepción. En este último caso, el público que
sigue a León Gieco, reconoce “los dos polos que conviven en él. El
cantante comprometido con las luchas populares y el entertainment.
Es un gran profesional, un tipo que se preocupa por que sus
espectáculos sean eso, que tengan todos los condimentos, que tengan
las mejores luces, sonido, acción, etc. Pero no es sólo el cantante que
se sube a un escenario con su guitarrita y canta verdades, también
se preocupa de lo otro, es decir, ha sabido conjugar las dos cosas. Es
Atahualpa Yupanqui y Elthon John”21.
“’Como bien señala el mismo músico, León no es el único
rockero con principios artísticos incuestionables en este país de
eternos incoherentes”22. “Yo soy un artista socialmente
comprometido”23.
20
Guerriero, Leila. “Voy a ser como Atahualpa”. Revista La Nación, Buenos Aires, 27 de
febrero de 1997. Página 23.
21
Kleiman, Claudio. Entrevista con los autores.
22
“La legión incorruptible”. La Nación. Buenos Aires, 17 de mayo de 2002.
23
Apicella, Mauro: “Vuelve la música de León Gieco”. La Nación. Buenos Aires, 12 de agosto
de 2001.
10
En el momento de distribución/consumo 24, el público de León
Gieco tiene una característica distintiva: es heterogéneo. Y esto se
debe a una multiplicidad de razones. Una de ellas es que no tiene un
arraigo solamente juvenil.
Si bien el consumo de rock siempre estuvo asociado a los
jóvenes, los seguidores de León Gieco traspasan esa franja etárea. En
sus más de treinta años de carrera, el público no fue cambiando; se
incrementó: a los primeros se les fueron sumando otros, sin que “los
de la primera hora” dejaran de consumir su música.
“Es muy heterogéneo. Le gusta a un jovato como yo, y a un
pendejo. Conozco gente que de León le gusta escuchar lo más
folclórico, y gente que le gusta lo más rockero. Me parece que él tocó
muchas temáticas que abarcan a dos o tres generaciones. Cae bien,
León es muy querible, no se puede no querer a León”25.
“El público de León está al margen de los ghettos en la música
popular, es muy amplio. Inclusive hay como un cruce de clases
sociales, está el que paga una entrada en el teatro y también mucho
público popular, que conoce sus canciones de haberlas escuchado así
nomás y lo ha visto en shows gratuitos, que no tiene nada que ver
con el psicólogo que vive en Palermo y pagó 120 pesos para verlo.
Podés encontrar un pibe que es un heavy, otro que le gusta el
folclore, un tipo de 60 años que empezó a escuchar rock en sus
inicios o un ex hippie. El público de él no está sujeto a ningún
parámetro especial”26.
Supo mantenerse vigente y logró una apertura que le permitió
acercarse a otros músicos, leer los cambios en el público, en el rock.
“Si bien perduran aquellos que eran psicobolches, se contaminó con
el resurgimiento de un público nac and pop, vía rock chabón, y León
pudo tener un diálogo fluido con eso a través de sus grabaciones con
bandas tipo Los Piojos, La Renga, Bersuit Vergarabat, entre otros,
con ese rock que se hizo fuerte en el discurso nacional-popular. Esa
24
Hall, Stuart. Codificar/ Decodificar: Culture, media and language, Londres, Hutchinson,
1980
25
Lupo, Tom. Entrevista con los autores.
26
D’ Addario, Fernando. Entrevista con los autores.
11
combinación, evidentemente demuestra que hay un público más o
menos estable”27.
Otra de las razones de este fenómeno, es la fusión de géneros
musicales, que le permitió –y permite- acercarse de igual manera a
aquellos que gustan del rock, como del folclore. “Pega, porque
combina un clima amplio, que tiene que ver con la
trasnacionalización de la cultura, con cierta preponderancia de la
latinidad. Además, no híbrida cualquier cosa, no mezcla ritmos
marroquíes, polacos y mongoles; son estrictamente
latinoamericanos”28.
Con su llegada a la ciudad de Buenos Aires, en el año 1969,
León trajo su actitud pueblerina, influenciada por la admiración
hacia Bob Dylan y su folk, que nunca dejó atrás. “Tenía una cosa
country. En su cabecita santafecina, el impacto de Dylan había
despertado su ser campestre, y él en vez de adosarse a lo que estaba
predominando en la Capital, lo trajo aquí. Es algo que no ha perdido
nunca. A lo largo de su carrera ha incorporado no sólo elementos e
instrumentos como el charango, sino también ritmos como el
chamamé, que los rockeros habían calificado como mersa. Con el
paso de los años, León fue la reivindicación del folclore, de artistas
míticos del folclore argentino. (...) Fusiona la música argentina con el
rock, es un folclorista rockero. Hoy es un arquetipo de la música
popular argentina”29.
Si hablamos de hibridación de géneros musicales, una de las
giras más representativas fue De Ushuaia a la Quiaca, que entre los
años ‘83 y ’85, lo llevó a recorrer todo el país, llevando su música a
los pueblos más pequeños, incluso aquellos lugares que nunca
habían sido pisados por un artista. Este trabajo logró acercarlo a un
público con realidades económicas, sociales y culturales muy
disímiles.
27
Alabarces, Pablo. Entrevista con los autores.
28
Alabarces, Pablo. Entrevista con los autores.
29
Grimberg, Miguel. Entrevista con los autores.
12
Este recorrido artístico le sirvió no sólo para obtener un amplio
reconocimiento y aceptación, sino que le permite tocar tanto en
festivales netamente folclóricos como Cosquín y Jesús María, como
en Quilmes Rock y Cosquín Rock.
“León es un todo terreno, que puede cantar en una peña
solidaria para un comedor en La Matanza y al otro día estar en el
festival Pepsi Music”30.
30
Plaza, Gabriel. Entrevista con los autores.
13
I
Huella 1
31
Verón Eliseo: La semiosis social. Fragmento de una teoría de la discursividad. Editorial
Gedisa, Barcelona, 1993.
14
producción y de reconocimiento, retoma para su análisis, las huellas
que dejan.
32
Domínguez Lostaló, Juan Carlos. Entrevista con los autores.
33
Rosso, Alfredo. Entrevista con los autores.
34
Finkelstein, Oscar: Crónicas de un sueño. Buenos Aires, AC, 1994, Pág. 37
35
Finkelstein, Oscar: Crónicas de un sueño. Buenos Aires, AC, 1994, Pág. 54
15
música y letra a la realidad social del país. Su participación en el
Festival Acusticazo, organizado por Pedro -integrante del mítico dúo
Pedro y Pablo- en el año 1972, fue aclamada por la prensa. La revista
Pelo señaló en la crónica de ese festival que “todo parece indicar que
Gieco logrará en pocas actuaciones más el reconocimiento que viene
buscando desde hace más de un año. Su estilo íntimo, pero recio está
exaltado por letras comprometidas a nivel humano, más que político.
Su último tema, un blues acompañado por guitarra y armónica,
arrancó a la platea el aplauso más cerrado de la noche”.
Hasta ese momento trabajaba en ENTEL enviando y recibiendo
telex –una anécdota cuenta que pocos días antes de las elecciones
presidenciales de marzo de 1973, Héctor Cámpora se acercó a la
oficina a mandarle un telex a Perón y fue León quien lo atendió-.
Compatibilizar el artista con el telexista se hacía cada vez más difícil.
Sin embargo, tomar la decisión de abandonar el trabajo no era fácil
tampoco. Pero un día, subido a un taxi, “en la esquina de Callao y
Corrientes, por la radio del tachero salió “El país de la libertad”,
cantada por mí. Me agarró un tembleque tan grande que le dije que
parara ahí nomás. Me bajé. Me fui caminando hasta el Obelisco y
volví por la vereda de enfrente mirando todas las disquerías para ver
si el disco ya estaba en las vidrieras. A partir de ese día no fui nunca
más a trabajar. (...) Recién a los tres meses fui a visitar a mis
compañeros de trabajo, que ya tenían pegadas en la pared de la
oficina de Maipú y Corrientes algunas fotos mías que habían salido
en las revistas. Estaba feliz pero no tenía un mango”36 .
En el rastreo de las huellas de producción se deja entrever una
constante que atraviesa toda la obra de León Gieco: su interés por “la
lucha de los desposeídos, de los oprimidos. Esta es una de las cosas
que informan su poética, es algo que ha estado desde el comienzo y
que se ha ido manifestando con mayor fuerza con el paso de los años.
De hecho, el primer tema que se conoció fue “Hombres de Hierro”,
inspirado en el Mendozaso. Pero no quiero caer en un reduccionismo
36
Finkelstein, Oscar: Crónicas de un sueño. Buenos Aires, AC, 1994, Pág.40
16
de colocar a la música de León sólo desde su costado social, porque
me parece que hay montones de cosas que forman parte de su
poética”37.
“‘Hombres de hierro’ la compuse sin armónica, porque la hice
en la pensión después de haber escuchado "Blowin’ in the Wind". El
tema es igual, la melodía es igual, es un afano a "Blowin’ in the
Wind", un poco más sencillo quizá, pero la letra no tiene nada que
ver, porque la letra la saqué del levantamiento popular de 1969 (el
Mendozazo) y la hice inspirado en eso, yo había estado ahí; no me
inspiraba en las letras de Dylan, porque no sabía lo que decían” 38.
“El caso de “Sólo le pido a Dios”, que la gente convirtió en
himno durante la guerra de Malvinas. “El fantasma de Canterville” es
un tema muy representativo de lo que fue la época de los milicos;
“Ojo con los Orozcos”, de la década del ´90, el menemismo y “La
cultura es la sonrisa” se relaciona tal vez con lo que fue la vuelta de
la democracia en 1983. Es un cronista, cuenta las historias de la
gente”39.
“León creó un discurso, una estética musical, un discurso de
apertura de lo que es un imaginario político social de la argentina,
mucho más integral”40.
“Creo que tiene la facultad de decir mucho como muy poquito,
que por ahí no tiene grandes conocimientos teóricos de la música,
pero tiene una sensibilidad especial para captar situaciones
cotidianas y de sensibilidad popular que otros músicos, a lo mejor
más eruditos, musicalmente, no la tienen. Es ahí donde reside el
mayor mérito musical y artístico. Además tuvo suerte, porque por
ejemplo me contó que “Sólo le pido a Dios” no iba a ser editado, entró
en el disco de casualidad porque le parecía un tema menor y
finalmente se terminó convirtiendo en un himno universal de la paz.
37
Kleiman, Claudio. Entrevista con los autores.
38
Guerrero Gloria y Tierma Claudio. “León Gieco recuerda, del campo a la ciudad y el rock de
la cárcel”. En la Revista Rolling Stone, Buenos Aires, número 46, enero 2002.
39
Finkelstein, Oscar. Entrevista con los autores.
40
Plaza, Gabriel. Entrevista con los autores.
17
En su momento el éxito de ese tema lo convirtió en un referente de
cosas que ni él mismo imaginaba”41.
Corría el año 1974 y a tono con la violencia de Estado que iba
creciendo en nuestro país y en un contexto en que, por ejemplo, toda
radio debía cumplir con un cupo de 75 por ciento de música
argentina, León lanza su segundo LP. Junto con él llega la primer
represalia del poder: “Estábamos reunidos en la oficina de Pepe
Netto, que todavía manejaba mis shows, y de pronto entraron tres
canas que dicen que tienen la orden de detenerme. Me llevaron al
Departamento de Asuntos Políticos (DAP), y me dijeron que me
habían detenido porque yo había cantado por televisión “John, el
cowboy” que en una parte decía “Jonh mató al sheriff y el pueblo
gritó libertad”. Los tipos creyeron, o quisieron creer, que yo estaba
anunciando el asesinato del comisario Villar. Me dijeron que era un
subversivo y me encerraron durante más de una semana en una
celda de un metro por dos, con un colchón y una lamparita que
estaba prendida las 24 hs del día”42.
A principios del año 1976, León comenzó a grabar su tercer
disco, pero la irrupción de los militares en el gobierno trastocó sus
planes. La censura empezó a hacerse sentir con más fuerza y le
exigieron que cambiara las letras de “Chacareros de dragones”, “El
fantasma de Canterville” y “Señora de los llanos”. Y prohibieron la
edición de “La Francisca”, “La historia ésta”, “Tema de los mosquitos”
y “Las dulces promesas”.
“Empecé a sufrir la censura de mis temas en la radio en la
televisión y a tener problemas cuando viajaba al interior para hacer
mis shows (...) En Comodoro Rivadavia, ni bien terminé de cantar en
el Centro Catamarqueño, entraron como 25 policías al lugar que
estaba lleno y me dejaron detenido hasta el día siguiente con el
argumento de que yo estaba cantando canciones prohibidas” 43.
41
D´Addario, Fernando. Entrevista con los autores.
42
Finkelstein, Oscar: Crónicas de un sueño. Buenos Aires, AC, 1994, Pág 44
43
Finkelstein, Oscar: Crónicas de un sueño. Buenos Aires, AC, 1994, Pág 49 y 50
18
“En la última nota León nos decía que siente que su discurso y
sus canciones son decididamente un noticiero, sobre todo en los
últimos diez años. En el disco Por favor, perdón y gracias es donde
más se nota porque son todas crónicas reales o basada en cosas
coyunturales muy fuertes de la Argentina. Él mismo dice que no le
sale escribir otra cosa, porque está muy influenciado por lo que ve o
escucha, por lo que mira o de lo que se entera. Ya no ves sólo a un
músico sino que ves a León Gieco, el reivindicador de la justicia
social”44.
A la hora de caracterizarlo nadie duda: “es un icono, es la
figura del tipo que dice la verdad cuando tiene que decirla. Su
canción más importante es una declaración política, donde le pide a
un Dios del cual descree -se sabe que es ateo-, que le permita seguir
conectado con el mundo, que no lo castigue con el pecado de la
indiferencia, nada menos. Ese es su tema más cantado. León tiene la
virtud de mezclar el amor con la poesía y el arte, por eso perdura.
Mirá lo efímero que fue la “Marcha de la bronca”, fue bronca
solamente. Fue efectiva en su momento, pero termina el ciclo y no
queda nada. En cambio, el tema de León fue interpretado por diez mil
personas diferentes. Cada vez que escuchás “Sólo le pido a Dios”,
vuelve a ser vigente, es de verdad”45.
“Es un cantautor, hacedor de grandes canciones. Tiene esa
capacidad de realizar estribillos y canciones que te quedan dando
vueltas. Algunas te quedan como una frase o lema y otras por la
belleza de la melodía, por la letra, por la palabra puesta donde tiene
que estar puesta”46.
“La letra de “De igual a igual” la compuse en España,
aparecieron dos ‘ilegales’, un colombiano y un ecuatoriano, que no
tenían documentos, pero tenían un diario clandestino con un titular
maravilloso: ‘Señor Aznar, si usted nos pide que en 15 días nos
44
Plaza, Gabriel. Entrevista con los autores.
45
Lupo, Tom. Entrevista con los autores.
46
Plaza, Gabriel. Entrevista con los autores.
19
vayamos, nosotros le pedimos que en 15 días retire todas sus
empresas de Latinoamérica’ ”47.
Tanto influye la realidad en la construcción del discurso de
Gieco que terminó convirtiéndose en un referente social. “Todos me
dijeron que la última nota que le hice a León estaba muy buena pero
no hablaba nada de música. Yo no me había dado cuenta. Pero era
cierto que no hablaba nada de música a pesar de que él es un
músico, esto quizás no pasa con otros. Si hacés una nota con
Gustavo Cerati y no hablás de música, no hablás de nada, porque
seguramente nada que diga en otro terreno le va a interesar a la
gente, entonces tenés que centrar la entrevista en la música. Con
León Gieco pasa al revés, cuando hablás de las canciones es una
excusa porque terminás hablando de política o de los problemas
sociales”48.
“La palabra es el único código donde significante y significado
están fundidos. No se puede trazar el algoritmo sausseriano (...) Las
letras de León le salen muy bien, me parece que es un gran poeta. Yo
probé leer en radio letras de él y se sostiene. Eso pasa mucho más
con el tango que con el rock. Por ejemplo las de Charly García son
perfectas con la música, sueltas ya no tienen la misma vigencia,
están armadas con la música. León tiene una poética propia como
heredada del tango. Sus letras son muy bellas, cuentan una
historia”49.
“Yo puedo manejar lo que pasa con una canción cuando la
compongo, pero de ahí en más es imposible saber de qué va a ser
capaz, o lo que va a pasar con ella. Una canción puede servir para
educar, para alimentar a la gente. Y también puede salvar una
vida”50.
47
Vitale, Cristian: “Canciones con peso propio”. Diario Página/12. Buenos Aires, 23 de enero
de 2005
48
D´Addario, Fernando. Entrevista con los autores.
49
Lupo, Tom. Entrevista con los autores.
50
Micheletto, Karina: “Una canción puede servir para educar a la gente”. Diario Página/12.
Buenos Aires, 11 de diciembre de 2002.
20
Huella 2
21
un prejuicio. La etiqueta de León es ser un cantante popular,
producto del rock nacional y punto. Pero es una etiqueta”51.
Otros como folclorista y rockero: “Yo creo que León fusiona la
música argentina con el rock, yo he llegado a la conclusión de que
León es un folclorista - rockero. Basta ver lo que hace y lo atento que
está a la cosa testimonial o su desinterés por ser un rockero en el
sentido específico de la palabra. León Gieco es un arquetipo de la
música popular argentina, un incuestionable. Es una figura en el
país”52.
Y unos cuantos piensan que es cantante de protesta: “De todos
los músicos que han estado en el rock, él es el que más ha hablado
de cuestiones sociales, incluso antes del primer disco. Siempre habla
de las cosas que le pasan a la gente, que le duelen a la gente, sin ser
panfletario. Siempre tiene que ver con la cuestión social, con las
crónicas de historias de desterrados de marginaciones políticas. Pero
no hay que ponerlo en el lugar de cronista revolucionario, porque no
lo ha sido”53.
“Gieco es quien sintetiza los últimos años de historia, es la
figura más representativa. Una de las primeras reacciones de
organización, de resistencia y construcción de la memoria es la
expresión musical. Es un elemento clave para la resistencia porque
permite sostener un estado de denuncia que es histórico y en cada
momento”54.
“La virtud de León es haber hecho un estilo en esta fusión entre
rock y folclore. Atraviesa el rock y pone todo su aprendizaje folclórico.
Con el paso del tiempo, empezó a buscar el género en función de lo
que quiere decir”55.
“Su producto es algo bien hibridado, generó un estilo muy
propio. Otra cosa muy característica en él es su timbre de voz, que le
permite esa naturalidad para cantar algo más folclórico, ese rasgo de
51
Muñoz, Pancho. Entrevista con los autores.
52
Grinberg, Miguel. Entrevista con los autores.
53
Jalil, Oscal. Entrevista con los autores.
54
Domínguez Lostaló, Juan Carlos. Entrevista con los autores.
55
Madoery, Pablo. Entrevista con los autores.
22
Bob Dylan. Parte siempre del rock y va apropiándose de otras
músicas en el buen sentido de la palabra y las fusiona”56.
“El tipo partió del rock o de una cosa muy básica que es el folk
rock a lo Bob Dylan, pero después se fue abriendo a un montón de
cosas que acá no se hacían. Empezó a abrirse al folclore, a la música
latinoamericana, se mezcló con el discurso político no zarpado, entra
dentro de un target progresista pero no dogmático” 57.
En el año 1982 definió su propia música “como canciones
populares como lo son las de Sui Generis o Almendra dentro del
movimiento rock, pero también puede ser, ojalá lo sean, como las
viejas y tradicionales canciones de nuestro folclore” 58. “Me encanta ir
hacia atrás en busca de la música étnica y hacia delante para
encontrarme con la tecnología que hace que todo suene mejor”59.
“La gente era prejuiciosa conmigo. No entendían por qué yo
tocaba un chamamé en el ámbito del rock. A los 10 años cantaba en
un grupo de música folclórica y un grupo de rock. El resultado final
es que me emocionan Atahualpa Yupanqui y John Lennon. Un
periodista de La Plata, cuando empecé a grabar discos, dijo que yo
hacía música para sirvientas, entonces yo le contesté que sí, que a
las sirvientas hay que hacerles un monumento en el Obelisco, porque
son las que hacen la comida, limpian la casa, cuidan los niños, no les
pagan un mango y las tienen en negro. Ahora, el público terminó
aceptando todo”60.
A principios de la década del ´80, León Gieco emprende una
gira por el interior del país –algunos la llamaron el primer de Ushuaia
a La Quiaca- para ayudar a los alumnos de quinto año de las
escuelas secundarias a juntar dinero para su viaje de egresados. Esto
significó una forma de “reconexión de los lazos sociales que habían
56
Madoery, Pablo. Entrevista con los autores.
57
D´Addario, Fernando. Entrevista con los autores.
58
Muñoz, Pancho: “Entre Bob Dylan y Atahualpa Yupanqui, León Gieco busca su identidad
musical”. En la revista Convicción. Buenos Aires, 13 de abril de 1982.
59
Finkelstein, Oscar: “León Gieco 20 años y ningún rencor”. Diario Clarín. Buenos Aires, 2
de junio de 1991.
60
Guerreiro, Leila: “El rugido del León”. En el diario La Nación. Buenos Aires, 23 de
diciembre de 2001.
23
sido cortados por la última dictadura militar. Además fue la
oportunidad que tuvo León de conocer la música que se estaba
haciendo en cada uno de esos lugares, especialmente los de raíz
folclórica, porque a donde iba a tocar le traían casetes de músicos
lugareños o de artistas reconocidos como los hermanos Berbel. Ahí
también conoció a Sixto Palavecino”61.
“Todo comenzó cuando me junté a trabajar con Pity Yñurigarro.
Un día llegué con un plan que consistía en tocar en absolutamente
toda la Argentina. Los diarios empezaron a publicar comentarios y
terminé haciendo unos 400 ó 500 shows, entre 1980 y 1982.
Vivíamos permanentemente en el interior"62.
Esta gira fue la que despertó la idea de León de guardar
testimonio de folcloristas argentinos, desde el Cuchi Leguizamón a
don Sixto Palavecino, pasando por Gerónima Sequeida, Isaco Abitbol,
la gran recopiladora y estudiosa de nuestro folclore, Leda Valladares,
entre otros artistas ignorados por el gran público.
León le propuso a Gustavo Santaolalla llevar adelante la idea:
"Cuando León me contó lo que había sido su gira, en el contexto del
nombre «De Ushuaia a La Quiaca» se me ocurre la idea de decir:
«¿Para qué vamos a sacar a la gente de sus hábitat naturales y
traerlos a un estudio donde se sienten incómodos?». Y pensé lo bueno
que sería ir donde esta música se originó, grabarlos allí y también
filmarlos y registrar esos lugares. Y el proyecto se convirtió en eso" 63.
Este proyecto “le permitió hacer algo diferente a lo que se
estaba haciendo en ese momento, retraerse y generar una cosa que le
permitió salirse un poco de ese magma del rock divertido que se
había generado en los primeros años de la democracia y donde él no
entraba. Entonces le permitió salir al interior y hacer una cosa
diferente, en un marco en donde todos esos músicos que habían
estado alentado el retorno de la democracia y que pertenecían a otra
61
Kleiman, Claudio. Entrevista con los autores.
62
Plaza, Gabriel: “Recuerdos de provincia”. En el diario La Nación. Buenos Aires, 20 de
noviembre de 2004.
63
Plaza, Gabriel: “Recuerdos de provincia”. En el diario La Nación. Buenos Aires, 20 de
noviembre de 2004
24
generación se quedaron sin laburo y parecía que ya no servían. Este
proyecto que le permitió quedarse un poco al margen de eso, sin
quedar barrido de un plumazo y tampoco luchar un lugar de
popularidad con grupos como Los Abuelos o Virus, le permitió
generar como un espacio propio”64.
Huella 3
64
Kleiman, Claudio. Entrevista con los autores.
65
“La legión incorruptible”. Diario La Nación. Buenos Aires, 17 de mayo de 2002.
25
organismos de derechos humanos y que ahora se va a comprar una
entrada va a ir a ver a Sting y se va a sentir feliz con todo, con su
vida y su conciencia”66.
“Yo no toco para partidos políticos. Puedo ir contratado por
municipalidades del país que pagan mi show para ofrecer un recital
gratis en las plazas y no me interesa quiénes gobiernen ese pueblo,
pero exijo que no haya ningún cartel político en mi escenario. Es
contraproducente y desconcierta a la gente”67.
“Yo no soy amargado. Soy en cierto modo feliz, de risa fácil. Y a
veces puede unir lo contestatario (al hablar de la ecología, de las villa
miseria, de los derechos humanos; al estar en contra de la impunidad
y contra el indulto), con sketch de humor. Quiere decir que, además
de las letras de las canciones hay una actitud. Creo que soy querido
porque sé querer, y soy respetado porque sé respetar”68.
“Si vos ibas al programa de Mirtha Legrand cuando almorzaba
por televisión, te veía el 70 por ciento del país. Tenías éxito. Pero yo a
ese programa no fui. No fui porque no me sentía cómodo. No hago
cosas por poner mi cara, por tener éxito”69.
“Yo no acepto notas en mi casa. Estoy con mucha gente
durante demasiado tiempo, en las actuaciones, haciendo reportajes,
en mi casa quiero estar a solas con mi familia, mis amigos. Mi casa
es una casa vieja. Tiene más de 50 años pero la compramos porque
tenía varias cosas lindas que ya no se hacen más: una escalera de
madera trabajada, pisos de roble de Eslabonia, un vitraux. Cuando la
compré valía lo mismo que un departamento 3 ambientes. Preferí
tener una casa vieja e ir arreglándola de a poco que meterme en un
departamento nuevo y mucho más chico. La casa está cada día más
linda y mi mujer la decora muy bien”70.
66
Polimeni, Carlos: “Gieco, por la senda de Mercedes Sosa”. Diario Clarín. Buenos Aires, 25
de octubre de 1987.
67
Russo, Miguel: “Todavía cantamos”. Revista XXII. Buenos Aires, 11 de noviembre de 1999.
68
“León Gieco celebra 20 años andando hacia el folclore”. Diario La Nación. Buenos Aires,
noviembre de 1991.
69
De Dios, Horacio: “Yo no canto para un partido político, el voto es secreto”. Revista Somos.
Buenos Aires, 18 de febrero de 1983.
70
De Dios, Horacio: “Yo no canto para un partido político, el voto es secreto”. Revista Somos.
Buenos Aires, 18 de febrero de 1983.
26
“No tengo ningún karma en mi vida, ningún pecado, nunca le
he hecho mal a alguien como para no morirme tranquilo. Me puedo
morir ya mismo porque todos mis ideales, todo lo que he pensado
hacer en mi vida casi lo he logrado e incluso más de lo que me había
planteado. Cuando estaba en mi pueblo pensaba cuándo iría a
Buenos Aires a grabar un disco, y grabé 15. Pensaba cuándo podría
conocer otro país y conocí un montón de países y también a la gente
que quería conocer y hasta toqué con ellos y pensaba cuándo tendría
una familia, y la tengo. Y estoy muy feliz. Siento que entro en una
nueva etapa de la vida, una etapa de una conciencia absoluta porque
sé lo que puede pasar en este planeta, sé quiénes mientes y quiénes
no, sé lo que quiero y lo que no quiero. Me cuesta decir que se trata
de una sabiduría, prefiero decir que es experiencia, aunque quizá
sea sabiduría para mis hijas o para un pibe de 15 que esté en este
mismo momento leyendo estas palabras”71.
Esa coherencia que expresa con su discurso y sostiene con el
cuerpo, se refleja también en la construcción que los otros hacen de
él. “Es un tipo que representa la honestidad intelectual de la cultura
argentina en su forma más sólida, porque todos tienen un doble
discurso”72.
“León es un buen tipo que trabaja de buen tipo. Es como que
tiene un trabajo extra: a parte de ser bueno tiene que rendir cuentas
de ello. Eso es muy difícil, porque es difícil ser bueno las 24 horas del
día. Él siente que está todo el tiempo bajo la mirada de un montón de
gente. Y eso le provocó graves problemas, incluso de salud porque no
siempre puede absorber la presión de ser León Gieco. Está pendiente
todo el tiempo de lo que van a decir de él, porque construyó una
imagen pública y mal o bien, la tienen que defender con actos,
gestos, con situaciones. A veces trata de abstraerse de su imagen
pública pero la verdad es que no puede. Tiene que estar rindiendo
71
Finkelstein, Oscar: “León Gieco 20 años y ningún rencor”. Diario Clarín. Buenos Aires, 2
de junio de 1991.
72
Alabarces, Pablo. Entrevista con los autores.
27
cuentas todo el tiempo de su bondad, de su sensibilidad. Está preso
de su imagen pública”73.
“Siempre defendió los derechos humanos, en un comienzo fue
un tema que dividió aguas. Hoy en día es un tópico más accesible a
las mayorías, porque la gente lo acepta como natural y lógico. Es un
tema que él ayudó a abrir y a que se naturalizara. Cuando en los ‘80
hablaba de las Madres de Plaza de Mayo, la mitad de la sala se iba
porque le molestaba, sobretodo cuando iba al interior del país. Hoy
en día eso no ocurre. Se puede decir que él fue pionero y que también
la sociedad en general fue abriendo la cabeza y en consecuencia se
abrió más a expresiones musicales como las de Gieco. Pregona cosas
que son bastante básicas: el respeto a los derechos humanos, el
pedir justicia en contra del gatillo fácil, la mayoría de las cosas que
gente más o menos bien nacida puede estar a favor”74.
El 31 de diciembre de 2000 es un claro ejemplo que sintetiza
esa fusión entre el artista y la persona: “cuando todo el mundo
buscaba un modo simbólico de festejar la llegada del nuevo milenio,
León se fue a la Plaza de Mayo con su familia y brindó con las
Madres, sintiéndose puro y sano por dentro”75.
Sin embargo, esa virtud que el público le reconoce, no siempre
fue bien vista por el poder hegemónico. La censura y persecución
política se agudizaron con el golpe de estado de 1976 y León debió
tomar la decisión de irse del país. “Empecé a ver que la cárcel nos
ahogaba cada día más comencé a sentirme mal por estar viviendo
acá. Tenía mucha paranoia. Sentía que me podían matar en
cualquier momento y en cualquier lugar. En Music Hall, por ejemplo,
se notaba un contagio generalizado de la represión. Era represor
hasta el portero, nos revisaban los bolsos cuando nos íbamos, era
terrible y, lo que es peor, era algo colectivo. Vivíamos en una sociedad
policíaca, botona, con policías de civil infiltrados en los recitales (...)
73
D´Addario, Fernando. Entrevista con los autores.
74
D´Addario, Fernando. Entrevista con los autores.
75
Polimeni, Carlos: “Soplando en el viento”. Diario Página/12. Buenos Aires, 25 de
noviembre de 2001
28
En esa época es cuando empezamos a pensar en irnos. Para zafar de
toda esta basura”76.
Ante un contexto político y social cada vez más hostil, “quiso
tomarse un respiro de las presiones y las amenazas sufridas durante
la dictadura. Recordemos que compuso “Sólo le pido a Dios” en plena
época de tensión belicista con Chile por la cuestión del Beagle y eso le
cayó muy mal a los principales ‘halcones’ del gobierno de Videla y
Massera. Entonces viajó con su esposa Alicia, conoció el mundo,
supo de privaciones y de angustias y también de algunas alegrías,
como encontrarse con amigos argentinos que estaban en el exilio y
ver a músicos que admiraba, como Bob Dylan”77.
Una anécdota describe sin parangón el estado de cosas que
reinaba en aquella época en nuestro país y como la censura se iba
extendiendo: “‘El Fantasma de Canterville’ que estaba vetado, salió
sin querer editado en un disco de la compañía Music Hall. Tuvieron
que retirar inmediatamente el disco de circulación, reeditarlo sin ese
tema (...) León no era el objetivo del órgano censor del gobierno
militar, sino que la juventud era el objetivo de la dictadura militar y el
rock en particular”78.
Dos años después del golpe “decide irse al exterior porque
estaba harto de que lo censuraran. Se había comido un par de
aprietes muy fuertes como aquella famosa reunión con la primera
plana del Ejército. Además, había tenido que sacar varios temas y
cambiar la letra de muchos otros. El tercer disco de León podríamos
decir que fue descuartizado, tuvo que componer varios temas de
apuro para reemplazar los que le habían prohibido. (...) La cosa se
había vuelto bastante irrespirable, se le hacía difícil trabajar,
componer y decidió probar suerte afuera; tenía amigos en Europa y
Estados Unidos que la habían ofrecido que se fuera. Y se terminó
yendo”79.
76
Finkelstein, Oscar: Crónicas de un sueño. Buenos Aires, AC, 1994, Pág 53.
77
Rosso, Alfredo. Entrevista con los autores.
78
Grimberg, Miguel. Entrevista con los autores.
79
Kleiman, Claudio. Entrevista con los autores.
29
“Cantamos con la dictadura, resistiendo, y seguiremos
cantando, a pesar de las desilusiones, de los indultos, del Punto
Final, de la corrupción, de la deuda externa, de la política como
show. Antes trabajábamos por el obrero; ahora lo hacemos por él y
por las nefastas consecuencias que dejaron estos gobiernos que nos
hundieron. No vamos a abandonar, no vamos a componer canciones
de mierda, no vamos a retirarnos. Vamos a tener 90 años y vamos a
estar subidos arriba de un escenario cantando por la esperanza”80.
A pesar de que todos reconocen y hacen hincapié en la
coherencia, que León ha sabido mantener a lo largo de su carrera,
hubo dos momentos en los que esa construcción que el público hacía
-y hace- de él, peligró.
El primero de ellos fue el Festival de la Solidaridad
Latinoamericana que se realizó el 16 de mayo de 1982 en el Estadio
Obras de la ciudad de Buenos Aires, en el marco de la Guerra de
Malvinas que se encaprichó en llevar adelante la dictadura militar.
“Ese festival fue un intento de los músicos de rock argentinos
de sentar posición en pos de la paz y de llevar un poco de ayuda y
alivio a los chicos que se estaban bancando toda la historia de la
guerra de Malvinas. En ningún momento fue una cruzada pro-guerra
ni pro-militares, como dijeron algunos por motivos que sólo ellos
conocen, y eso le quedó claro a cualquiera que asistió (yo estuve allí y
lo recuerdo bien). León, como siempre, aportó su mensaje claro y sin
vueltas: No a la guerra, Sí a la paz”81.
“El país había entrado en guerra y el festival fue una suerte de
apriete de los militares hacia los músicos. Cuando empieza la guerra,
la cúpula militar llamó a las cuatro agencias de representantes
musicales que había en el país y les preguntaron cuál iba a ser su
contribución. Finalmente se decidió realizar un recital al aire libre
cuya entrada era un alimento y ropa para los chicos que estaban
peleando en la guerra.
80
Russo, Miguel: “Todavía cantamos”. Revista XXII. Buenos Aires, 11 de noviembre de 1999.
81
Rosso, Alfredo. Entrevista con los autores.
30
Fue una negociación complicada donde el rock logró que no
hubiera una actitud de apoyo a la guerra sino un llamado a que los
países latinoamericanos se solidarizaban con Argentina. También
lograron que las entradas fueran cosas para enviarles a los soldados,
algo con lo que nadie podía estar en desacuerdo. Luego se supo que
todo lo que se recaudó no fue a parar a manos de sus destinatarios,
pero eso fue otra trapisonda más de los militares. No se puede culpar
de eso a los músicos”82.
“Lo del festival de la Solidaridad fue un invento de los
managers del rock para hacer algo con el tema. Todo el mundo
estaba participando pero el rock no quería formar parte del circo que
fue lo de la guerra. Hasta que en un momento se decidió que había
que aportar, pero no desde el triunfalismo, si no desde la paz. Al
menos esa era mi posición. Me llamaron para cantar “Solo le pido a
Dios”, un tema que los colimbas cantaban en las Malvinas, solamente
por eso fui”83.
“Estaba muy mal con su participación. Creo que ese fue un
error histórico de toda esa generación. Todos fueron a cantar por los
chicos de Malvinas, no por el Gobierno. Pudieron haber dicho que no,
como lo hizo Virus que tenía un hermano desaparecido. En ese
momento mucha gente que se abría las venas por los chicos de
Malvinas o en contra del gobierno militar, estaba que se moría por
tocar en el Festival de la Solidaridad porque no tenían lugar para
tocar ni en el baño de su casa”84.
“Él no debería sentirse usado más allá de que todos los artistas
lo sintieron; como estaban dadas las cosas, no me parece como algo
que haya hecho ruido”85.
“Se sigue sospechando de los músicos de rock por haber
participado de ese festival, que en realidad desafió a la dictadura:
porque allí no se hizo énfasis en lo bélico sino en la paz. Nadie fue a
82
Kleiman, Claudio. Entrevista con los autores.
83
Finkelstein, Oscar: Crónicas de un sueño. Buenos Aires, AC, 1994, Pág 73.
84
Jalil, Oscar. Entrevista con los autores.
85
Finkelstein, Oscar: Entrevista con los autores.
31
hablar de guerra o a respaldar a la dictadura, sino a apoyar a los
nuestros que estaban en el sur. Yo lo viví como público, y por la
cabeza de nadie pasó que eso era un apoyo a la guerra. A esta altura,
sospechar de León Gieco es ridículo”86.
Otro de los momentos donde Gieco dejó sorprendido a más de
uno, fue cuando su tema musical “El país de la Libertad” sonaba en
el comercial televisivo de una empresa multinacional de
comunicaciones. En una década en la que todo estaba a la venta,
fueron muchos los que desconfiaron de esa transacción. Y León tuvo
que salir a dar una explicación: “El Garrahan me venía buscando
para un recital a beneficio hacía dos años, y no conseguían la sala
gratis. Apareció esta oportunidad, y les dije: ‘Mirá, flaca, te doy la
canción, comprás el aparato’. Ahora, cuando la doctora me dice: ‘Tu
aparato ya hizo veinte intervenciones’, no pienso que le di el tema a
Telefónica. Pienso con qué poco veinte chicos se salvaron de que les
abrieran la cabeza. Cuando fui al Garrahan canté con un chico
hidrocefálico. Le habían abierto diecisiete veces la cabeza. ¿Quién se
la banca ésa?”87.
“Es la primera vez en mis 30 años de carrera que acepto
prestar una canción mía para una publicidad. Pero me ofrecieron
entre 43000 y 45000 pesos que era la suma que yo sabía que costaba
el aparato para pacientes neurológicos que necesitaban en el
Garrahan, donde hay muchos chicos carenciados. Además es un
hospital muy querido en todo el país, donde trabajan de corazón
2300 personas. Por eso no dudé”88.
“Este episodio hizo mucho ruido, y eso que a lo largo de su
carrera no se le pueden achacar muchas grietas porque está con
quien tiene que estar, no está con quien no debe. Con la aparición de
la publicidad de Telefónica en la que aparecía su tema, empezaron a
86
Marchi, Sergio. Entrevista con los autores.
87
Guerreiro, Leila: “El rugido del León”. En el diario La Nación. Buenos Aires, 23 de
diciembre de 2001.
88
Vigo, Gabriela: “León Gieco donó plata y cantó a dúo con un chico”. Diario Clarín. Buenos
Aires, 15 de octubre de 1999.
32
caerle críticas a lo loco, hasta que se aclaró que él no cobraba y que
todo iba destinado al Hospital Garraham”89.
“Una cosa muy fuerte es la alimentación mítica que se hace no
sólo de su discurso sino de su coherencia. Todo esto de la coherencia
de sus mensajes y de sus acciones, es muy fuerte en un país donde
la clase política está totalmente atomizada, en donde venimos de una
década histórica de corrupción. En ese espacio aparece un León
Gieco intocable, puro, casi santificado por su coherencia, por sus
acciones. Por seguir en la de él, sin robarle a nadie, haciendo sus
canciones, ayudando a quienes no tienen. Es una especie de Robin
Hood social. Como cuando le vendió una canción a una empresa de
telefonía para darle la plata a un hospital. Son como todas acciones
que lo van posicionando en un ideario casi mágico” 90.
“Coherencia es una palabra un poco rara, no me gusta
autodefinirme como coherente. Siempre hice canciones sociales, y
también musicalmente he seguido una línea, pero prefiero hablar de
vigencia, algo que conseguí porque nunca transé con nadie ni me
metí en alguna cosa rara para vender más discos. Esto es lo que soy,
y parece que la gente lo percibe”91.
89
Finkelstein, Oscar: Entrevista con los autores.
90
Plaza, Gabriel. Entrevista con los autores.
91
D´Addario, Fernando: “Entrevista a León Gieco quien desde hoy presenta en vivo su disco
Bandidos rurales”. Diario Página/12. Buenos Aires, 10 de mayo de 2002.
33
II
92
Verón Eliseo: La semiosis social. Fragmento de una teoría de la discursividad. Editorial
Gedisa, Barcelona, 1993.
34
Huella 1
35
Mañana vienen Los Nocheros y hacen diez shows, y con esa lógica,
entonces, te pasaron por arriba. Lo que hay que dejar es otra cosa” 94.
León crea un imaginario, que debe alimentar constantemente:
“creo que tengo una misión para cumplir y que estoy bien
encaminado luchando contra los militares y el fachismo, y por las
Madres de Plaza de Mayo y las Abuelas”95.
“Jamás me siento un Quijote luchando contra molinos de
viento. Tengo que dejar asentado que yo luché. Si no hubiéramos
luchado contra el indulto que dio Menem, hubiera sido peor, aunque
hayamos perdido”96.
Además, al definirse construye también a su público y lo hace
partícipe de su lucha: “Los quebrados somos todos los que vivimos en
un país que nos da más tristezas que alegrías, pero seguimos
luchando, testimoniando, creyendo que hay que hacer tanto como
decir, somos los que a veces estamos fuera de la ley, los que no
tenemos trabajo, los que respetamos a los que fueron y son capaces
de dar la vida por los demás, somos los que despreciamos a los
Alsogaray y somos capaces de emocionarnos en el comedor de Los
Carasucias de Mónica Carranza, somos los que tenemos memoria, las
queremos a las Madres y no a los generales y almirantes, somos una
mayoría silenciosa todavía no estupidizada del todo por la televisión,
somos los solidarios, los crotos, los traicionados, los rebeldes, los
chicos que fueron a Malvinas y no volvieron, y los que volvieron
hechos mierda, somos los médicos y maestros que trabajan para un
Estado que cree que tiene derecho a recortarles el sueldo mientras
paga religiosamente una deuda externa espuria, somos todos los
soldados muertos en los cuarteles antes del pibe Carrasco, somos los
que luchamos por la ecología, somos los que no somos indiferentes” 97.
94
D´Addario, Fernando: “Entrevista a León Gieco que desde hoy presenta su disco Bandidos
Rurales”. Diario Página/12. Buenos Aires, 10 de mayo de 2002.
95
Guerreiro, Leila: “Voy a ser como Atahualpa”. Diario La Nación. Buenos Aires, 23 de
febrero de 1997.
96
Guerreiro, Leila: “Voy a ser como Atahualpa”. Diario La Nación. Buenos Aires, 23 de
febrero de 1997.
97
Poilimeni, Carlos: “Soplando en el viento”. Diario Página/12. Buenos Aires, 25 de
noviembre de 2001.
36
“Últimamente noto una gran apatía en la sociedad sobre lo que
nos toca vivir. Hay un despiadado individualismo en las nuevas
generaciones. Nadie reivindica nada. Lo que estaba organizado se ha
desmantelado. Incluso el público ha perdido el deseo de escuchar
canciones que hablen de lo que está pasando. Cada uno piensa en el
sálvese quien pueda”98.
“Por eso repito que los artistas no sólo debemos tener el
compromiso de cantar canciones, sino que debemos ganar guita y te
puede llegar a hacer millonario, entonces tenés que recapacitar y
devolver a la gente de alguna forma, a la que no puede morfar. Ésa es
mi vena, es lo que yo pienso”99.
Esa construcción es mutua y alimenta ese imaginario que el
público y los críticos hacen. “El inconsciente colectivo argentino le
atribuye a León Gieco las virtudes que buena parte de los políticos
quisieran transmitir a la sociedad: coherencia y honestidad probadas
a lo largo de muchos años, astucia para olfatear los tiempos,
humildad y ubicuidad en el trato con la gente, reconocimiento de sus
méritos en el exterior. La traducción que de esto hacen los más
jóvenes de su público es mucho más sencilla y no menos valedera;
‘León es de verdad’, definen’”100.
“Hay una coincidencia entre el tipo que se sube al escenario y
el que está abajo del mismo. No es un tipo que tiene como una
personalidad oculta, no se pone una careta cuando sube al
escenario”101.
“Hay un juego político de él, porque se mete, opina, juega todo
el tiempo. Por ejemplo, abrió el recital de Ferro diciendo que por fin
tenemos un presidente que se juega por los derechos humanos. Se
compromete con esas cosas, pero no desde la demagogia. Él se
98
“León Gieco celebra 20 años andando hacia el folclore”. Diario La Nación. Buenos Aires.
99
“Ayer nomás”. Diario El Día. La Plata, 21 de enero de 1994.
100
Polimeni, Carlos. Colección de cds “La historia esta”. Diario Página/12. Buenos Aires,
noviembre/diciembre de 1998.
101
Kleiman, Claudio. Entrevista con los autores.
37
compromete, es así. Absolutamente sensible y humilde, tranqui. Es
absolutamente amplia su propuesta, siempre lo fue” 102.
“Es un tipo coherente con su ideología, pero que también se
mueve en el mundo real. Pero es un tipo que ha sabido evitar los
sponsoreos, creo que él es muy coherente con eso que se ha fundado
en los orígenes”103.
“Yo creo que se da una paradoja en León porque se subestima
como músico y se sobrestima en relación a lo que tiene para decir o
para hacer por la comunidad. Cree que tiene una obligación
permanente de estar al servicio de la comunidad. Eso hace que se la
pase realizando conciertos a beneficio” 104.
“El se ubica en un lugar de mucha honestidad, mucho laburo,
mucha consecuencia, y eso le ha valido el respeto de sus colegas,
cosa que es difícil, porque en el medio artístico son todas vedettes
que se arañan para sacarse las plumas, y él se ha ganado un respeto
bastante interesante”105.
“La identificación de la gente del rock con él tiene que ver con
su coherencia: yo no creo que la coherencia sea un mérito artístico,
pero en él lo es, lo envuelve una prolijidad que me gustaría tener”106.
“Está haciendo lo contrario a lo que exige el mercado: es un
artista que resiste. Y sin embargo tiene una convocatoria
impresionante, algo mágico que no tiene que ver con la suerte ni con
el azar. Tiene que ver con lo que plantea, mandarse a lo profundo de
la tierra, buscar ese pensamiento” 107.
“Para mí León es uno de los compositores más lúcidos y
sinceros de estos últimos 20 años. Sus canciones son el fiel reflejo de
una época dura, áspera y dolorosa para los pueblos de América. Él
ha sabido interpretar como pocos el sentimiento de los humildes,
102
Muñoz, Pancho. Entrevista con los autores.
103
Kleiman, Claudio. Entrevista con los autores.
104
D’ Addario, Fernando. Entrevista con los autores.
105
Alabarces, Pablo. Entrevista con los autores.
106
Noble, Iván. Colección de cds “La historia esta”. Diario Página/12. Buenos Aires,
noviembre/diciembre de 1998.
107
Varela, Adriana. Colección de cds “La historia esta”. Diario Página/12. Buenos Aires,
noviembre/diciembre de 1998
38
quizá porque al igual que yo y muchos otros su cuna fue también la
de humildes trabajadores. Su corazón solidario está siempre presente
en cuanto festival a beneficio exista. Nunca puede decir que no, aún
cuando eso interfiera en sus de por sí acotados tiempos. Sus deseos
de hacer algo por los demás lo superan, y eso lo hace vulnerable a
cualquier pedido de auxilio”108.
Las representaciones que conforman el imaginario social acerca
de León han hecho que “muy poca gente se anima a criticar a León
Gieco, porque tiene muy poco que criticarle, porque tiene toda esta
construcción muy fuerte alrededor de él y cualquier crítica se diluye.
Recuerdo que antes de hacer Bandidos Rurales, y en medio del 19 y
20 de diciembre, tuve la sensación que León estaba replegado, me dio
la sensación de que él no sabía si apoyar a los piqueteros... Esto lo
hablamos en una nota. Y yo lo noté como muy dubitativo. Porque si
lo ves a través del tiempo, anda por los movimientos sociales. Vas a
una marcha o participás de cualquier actividad social y las canciones
de León están presentes”109.
Huella 2
Sos de los que quieren que los chicos estén pidiendo guita y comida en las calles
Cerrás las puertas de tu auto falo, cuando los chicos te piden un mango
Cuidado Patri, guarda Ezequiel, cuidado el bolso con cosas de valor
Cuidado Nancy, poné el brazo adentro, de un manotazo te sacan el reloj
Soy su padre y les voy a explicar que piden para no trabajar
108
Heredia, Víctor. Colección de cds “La historia esta”. Diario Página/12. Buenos Aires,
noviembre/diciembre de 1998.
109
Plaza, Gabriel. Entrevista con los autores.
39
Las representaciones que constituyen el imaginario social,
construyen un León Gieco solidario, comprometido con las luchas
sociales, con la defensa de los derechos humanos. Para dar cuenta de
esto, vamos a rastrear algunos de los tantos actos solidarios que ha
protagonizado Gieco, y que alimentan esa construcción producto de
la negociación entre lo que genera él y lo que el público le atribuye.
Desde el inicio de su carrera artística siempre hubo un lugar
para actuaciones a beneficio, campañas solidarias y hasta la venta
del tema musical “El país de la libertad”, para comprar un
neuroendoscopio de alta complejidad para el Hospital Garrahan.
“Tenemos una carpeta con miles de pedidos de recitales a
beneficio. Siempre hay más. Pero no me angustia, porque he sabido
pensar que hago lo que puedo. Lo importante es hacer algo. Dejé de
tener ese tipo de culpa. La tuve, sí, porque en un momento hicimos
un concierto para una chiquita que tenía que operarse de médula y
necesitaba siete mil pesos. Los padres lograron ubicarme y les dije
bueno, organicemos algo ya. Metimos mil quinientas personas en un
club, se juntó la plata, se fueron a Cuba, y la chica vive. Con tan
poco salvás una vida. A mí no me costó nada y me dio culpa porque
pensé cuántos chicos no tendrán esa oportunidad de ubicarme. Mi
meta principal sería estar establecido económicamente, y hacer todas
las actuaciones gratis para la gente que necesita” 110.
“Recibo quince cartas por día y mensajes de gente que me
ofrece o me pide cosas para presos políticos, para los indios, para
derechos humanos. Tengo una libreta en la que hasta ahora anoté
quinientos pedidos. Yo me prendo en hacer cuatro o cinco
actuaciones a beneficio. Pero si hago cinco por mes, en diez años de
trabajo recién saco las quinientas que tengo hasta ahora”111.
“La gente me manda pedazos de su vida. Ex combatientes de
Malvinas, mujeres violadas, hombres que trabajan para escuelas
carenciadas, jubilados, etc. Y todos los pedidos son necesarios. Tanto
110
Guerreriro, Leila: “El rugido del León”. Diario la Nación, 23 de diciembre de 2001.
111
Guerreriro, Leila: “Voy a ser como Atahualpa”. Diario La Nación. Buenos Aires, 23 de
febrero de 1997.
40
que en una época yo había llegado a sentirme culpable de lo que le
pasaba a la gente. Si yo no podía tocar a beneficio de alguien que
necesitaba operarse la culpa era mía. Me costó darme cuenta de que
no es así, de que yo no doy abasto y hago lo que puedo”112.
“Hace poco fuimos a Santiago del Estero y tocamos para los Sin
Tierra, que no son piqueteros pero están peleando por una causa
similar. Hicimos la misma que hacían los bandidos rurales: tocamos
en la Capital, juntamos 5000 pesos, nos alquilamos una combi y nos
fuimos a La Simona a dárselo a los Sin Tierra, adonde está la Carpa
Negra. Nosotros respetamos el término piquetero y la lucha de los
piqueteros porque son gente que está con hambre y desocupados” 113.
“La última vez que fui a verlo con mi hijo a León, me pregunté si era
un cantante popular o una ONG, porque suben los discapacitados y
demás”114.
“Gieco mantiene una estrecha relación con los chicos del
hogarcito desde que ellos mismos, después de un recital a beneficio
que ofreció años atrás en la ciudad, le pidieron que fuera su padrino.
Desde entonces, cada vez que se le presenta una oportunidad, se
hace una escapada hasta Bermúdez para verlos, conversar un poco,
enterarse de qué necesitan y si anda con suerte, como la noche del
jueves pasado, comer un asado en su compañía. El hogar es parte de
mi vida, me entusiasma venir, porque me voy a encontrar con amigos
y con un ejemplo de vida. Es un lugar que siento que me pertenece y
en el que me siento orgulloso de que me acepten como a un par",
confesó Gieco a La Nación en un alto del rodaje del videoclip "Gracias
hermano León", un tema que Pancho grabó junto al grupo musical
que formó a instancias del creador de "Sólo le pido a Dios” 115.
Un recuerdo de los días en que aún vivía en Santa Fe, deja
entrever su espíritu solidario y el de su familia: “Los miércoles, en el
112
D´Addario, Fernando: “Los archivos secretos de León”. Diario Página/12. Buenos Aires, 1
de noviembre de 1998.
113
Sietecase, Reynaldo: “Es fascista decir que los piqueteros son ilegales”. Revista XXIII.
Buenos Aires, 16 de agosto de 2001.
114
Alabarces, Pablo. Entrevista con los autores.
115
Luque, Ricardo: “León Gieco, “el hermano” de los chicos”. Diario La Nación. Buenos Aires,
4 de marzo de 2002.
41
tren de cargo, bajaban los linyeras, y mi bisabuelo tenía una especie
de posta de crotos, en que podían pasar la noche gratis. Supongo que
mi bisabuelo se identificaba con esos tipos, renunciantes de la vida.
Me dejaba totalmente impresionado esa gente, a la que nadie le pedía
que trabajase, y a la que todos respetaban. Me llamaba mucho la
atención esa especie de ceremonia de solidaridad con el desconocido.
En la estación, debajo de un brete, los crotos guardaban las latas con
que se hacían de comer. Un día, queriendo ser como mi bisabuelo, les
regalé unos huesos con carne que me había robado de la carnicería, y
seguí haciendo eso durante mucho tiempo. Todavía recuerdo la cara
de los tipos cuando yo llegaba en mi bicicleta. ‘Ahí viene el pibe, ahí
viene el pibe’, gritaban, y yo me sentí bárbaro. Muchos años después,
para uno de sus grandes temas, ´Canción para Carito´, escribiría: ´En
Buenos Aires, los zapatos son modernos/ pero no brillan como en la
plaza de un pueblo ”116.
Ese compromiso no desapareció con el advenimiento de su
éxito como artista, muy por el contrario, se valió de él para
multiplicar sus acciones solidarias y benéficas. “Nosotros hicimos un
disco para Chiapas este año con Polygram. Todo lo que se recauda va
para Chiapas. Si todos hicieran cosas así, podríamos ayudar mucho
más. Podríamos dar vuelta la historia si quisiéramos” 117.
“Hago cinco o seis actuaciones mensuales en villas, canto para
chicos que necesitan trasplantes, participo en discos para que las
tribus tobas y matacos consigan tierras, voy a tocar gratis para
hospitales. Dono parte de las regalías al padre Farinello, a los
comedores infantiles. Trabajo para movimientos ecologistas, para
Amnesty. Me ocupo todo el día de eso, además de la ideología que
tienen mis canciones. Trabajo todo el tiempo por los derechos
humanos, es una lucha cotidiana. Soy el único artista que difunde la
lucha de las Madres, de las Abuelas y de [Link]. por el interior”118.
116
Polimeni, Carlos: Soplando en el viento. Diario Página/12, 25 de noviembre de 2001.
117
Guerreiro, Leila: “Voy a ser como Atahualpa”. Diario La Nación. Buenos Aires, 23 de
febrero de 1997.
118
Plotkin, Pablo: “Charly es un frágil egocéntrico”. Diario Página/12. Buenos Aires, 21 de
febrero de 1999.
42
“Si antes peleábamos por doscientas causas, ahora estamos
peleando por dos mil. Hemos permanecido, seguimos componiendo
canciones, pero por otro lado está avanzando toda esa parte negativa:
pasó la Obediencia Debida, el indulto a los militares, y ahora
peleamos contra las consecuencias del golpe. Para colmo, estamos en
medio de una situación política que no favorece en nada a los
derechos humanos y a la ecología. Es un momento de globalización,
en el que se pretende inculpar a los inmigrantes, por ejemplo, de la
situación económica, de la falta de trabajo. Esto es una burrada total.
Yo prefiero dos millones de bolivianos y no una María Julia Alzogaray
(...) Este país es un muñeco al que se le sale el algodón
permanentemente. Lo cosen de un lado y se le sale por el otro y en
este momento el algodón está saliendo por todos los costados” 119.
“A los 60 me gustaría estar establecido económicamente como
para no cobrar ya jamás entradas en mis recitales. Eso me
encantaría: cantar sólo para la gente que me necesita, tocar gratis.
Me encantaría poder dejar de trabajar para mantener a mi familia, y
dedicarme sólo a salir a la ruta, yendo hacia la gente que no tiene
nada. Pero eso es muy difícil en este país”120.
“¿La guita? Me importa sólo para vivir. Hay millones que no
pueden ir al Ópera. Y bueno, si la villa no viene a mí, yo voy a la villa.
Cuando sacamos buenos pesos en lugares que sí los tienen, hacemos
la de Robin Hood: actuamos donde la miseria castiga. Hacemos lo
que hay que hacer”121.
En el imaginario social, Léon encarna el rol de Robin Hood,
que refuerza en cada actuación. “Ha sabido interpretar como pocos el
sentimiento de los humildes, quizá porque al igual que yo y muchos
otros, su cuna fue también la de humildes trabajadores. Su corazón
solidario está siempre presente en cuanto festival a beneficio exista.
Nunca puede decir que no, aún cuando eso interfiera en sus de por sí
119
Plotkin, Pablo: “Charly es un frágil egocéntrico”. Diario Página/12. Buenos Aires, 21 de
febrero de 1999.
120
Polimeni, Carlos: “Soplando en el viento”. Diario Página/12. Buenos Aires, 25 de
noviembre de 2001.
121
Braceli, Rodolfo: “León Gieco el argentino ejemplar”. Revista XXIII. Buenos Aires, 3 de
junio de 2004.
43
acotados tiempos. Sus deseos de hacer algo por los demás lo
superan, y eso lo hace vulnerable a cualquier pedido de auxilio”122.
“León también tiene y ha tenido que soportar tanto dolor que
hay por todos lados; tanto reclamo de los desposeídos, de los
olvidados, de los marginados; tanta injusticia. Gracias a Dios
tenemos el amor de la gente”123.
“Es uno de los pocos artistas o músicos que no me hincha las
pelotas ni me empalaga que tenga un discurso político o que ayude a
la gente. Tiene esa vocación. Como a mí me gusta la mitología a él le
gusta la política. Me parece que le sale natural, no es algo forzado. No
se mete en política para sacar ventaja. Nació en un pueblo y creo que
eso te debe dar una conciencia de grupo más grande que siendo un
ser anónimo de la ciudad”124.
Huella 3
122
Heredia, Víctor. Colección de cds “La historia esta”. Diario Página/12. Buenos Aires,
noviembre/diciembre de 1998
123
Sosa, Mercedes. Colección de cds “La historia esta”. Diario Página/12. Buenos Aires,
noviembre/diciembre de 1998.
124
García, Charly. Colección de cds “La historia esta”. Diario Página/12. Buenos Aires,
noviembre/diciembre de 1998.
44
En esta huella, analizaremos cómo el público a través de la
identificación que realiza con Gieco y su obra, lo erige en el
imaginario social como el artista popular.
En esa negociación -en la cual León hace recitales a beneficio
en espacios abiertos y gratuitos, en teatros, trabaja con otros artistas
de diversos géneros musicales tanto reconocidos como ignotos,
realiza campañas solidarias- el público reconoce en él las virtudes de
un artista popular: atraviesa e hibrida géneros musicales, grupos
etáreos, recorre el interior del país, toca en las villas miseria, es
abanderado de la lucha por los derechos humanos...
Tal como planteamos en la introducción, León Gieco es
reconocido como un artista popular porque “lo podés encontrar
haciendo folclore, rock, tango. Tiene el aire de lo popular, de lo
nuestro (...) Lo ideal de una conjunción popular es que represente
algún interés del pueblo. Que no lo sea sólo en el sentido de
aceptado, masivo”125.
“Gieco es la música popular, porque lo podés encontrar
haciendo un folclore, rock, tango y no te llamaría la atención. Tiene el
aire de lo popular, de lo nuestro. También La Mona Giménez es
popular, pero la estética de Gieco es más universal y pega más en la
clase media”126.
Además, en esa construcción el público resalta como distintivo
su origen: “León vino con una actitud campestre, por algo en su
debut discográfico su banda se llamaba Los Caballos Cansados. Es
decir, tenía una cosa country, que en cierta medida lo emparentaba
con el folk de Dylan. Trajo su ser campestre aquí y prácticamente te
diría que es algo que no ha perdido nunca, ha seguido siendo un fino
campesino, porque la manera en que él a lo largo de su carrera ha
incorporado no sólo elementos e instrumentos como el charango o el
folclore en cuanto a muchas cosas que él ha compuesto y grabado. El
folclore en la época no te voy a decir que era mala palabra, pero en
los momentos acústicos de sus recitales cuando a Santaolalla se le
125
Tom Lupo. Entrevista con los autores.
126
Lupo, Tom. Entrevista con los autores.
45
daba por hacer una zamba y el público chiflaba. Pero con el paso de
los años, León fue corporeizando la reivindicación del folclore, de
artistas míticos del folclore argentino, tiene grabado chamamés en
gran cantidad”127.
“Él es de Santa Fe y eso tiene que ver también con su historia:
un tipo del interior que vino a la gran ciudad con una mente del
interior y eso es diferente al músico que es de Buenos Aires y
descubre lo que es el interior. A partir de eso él genera un puente
entre su identidad, la música de acá y lo que él vino a buscar, que es
el rock. A partir de ahí comenzó a abrir el juego, se conectó con un
montón de puntas y terminó volviendo, de alguna manera, a su
fuente. Esa retroalimentación es lo que le permite seguir vigente”128.
Otro rasgo que remarca el público, críticos y sus colegas, es la
falta de pruritos a la hora de componer sus canciones: “Su evolución
también se debe a que no tiene prejuicios musicales. Quizás muchos
músicos de rock están influidos básicamente por ese género, por la
música anglo, la cultura rock. Si bien Gieco cuenta que vino a buscar
a la ciudad esa cultura rock y se empapa de ella, siempre dejó de
alguna manera el espacio abierto para encontrarse con otro tipo de
música, para absorberla”129.
“Para A.N.I.M.A.L. fue muy importante que se fije en nuestra
banda, porque en principio es una unión que podría parecer
descabellada y hasta incompatible. Lo que pasa es que Gieco es un
tipo sin prejuicios, muy abierto, super humano y humilde. Cuando
nos encontramos aceptaba nuestras sugerencias, cosa que a nosotros
nos resultó sorprendente”130.
A lo largo de su carrera artística fue sumando un gran
reconocimiento no sólo del público sino también de sus pares que lo
han convertido en, como tituló Página/12, “un intocable. Ha llegado a
una altura en donde puede hacer lo que le dé la gana. Tiene una
127
Grinberg, Miguel. Entrevista con los autores.
128
Plaza, Gabriel. Entrevista con los autores.
129
Plaza, Gabriel. Entrevista con los autores.
130
Giménez, Andrés. Colección de cds “La historia esta”. Diario Página/12. Buenos Aires,
noviembre/diciembre de 1998.
46
especie de coraza, de anticuerpo contra cualquier crítica. Ha logrado
eso. Quizás a partir de haber tenido la capacidad de haberse
encontrado con músicos de otros géneros, de haberle abierto la
puerta y haber hecho un intercambio con músicos de otros géneros.
Tiene una primera etapa de Bob Dylan, después va detrás de su
maestro Pete Segger, pero a la vez lleva todo un camino paralelo que
lo vincula con David Byrne, Milton Nascimento, Caetano Veloso,
Chico Buarque, con toda una rama de cantautores que lo vinculan
con otro sector. A su vez, el folclore también lo atrapa y se vincula
con Sixto Palavecino, Cuchi Leguizamón, Leda Vallarades. A principio
de los ´90, realiza un salto generacional hacia la nueva camada del
rock de ese momento: Los Piojos, La Renga, el rock and roll barrial.
Ahí encuentra un espacio para dialogar con ellos. Todo era nuevo
para él porque venían con otro discurso, con otra generación que ya
no esperaban tantas cosas, no eran tan optimistas como la de los
´80”131.
“Ninguna de sus últimas canciones van a aparecer como la
mejor del año y sin embargo, cuando se piensa en un artista popular
se piensa en León. Está más allá de cualquier pelea chiquita, por
liderazgo musical o mejor disco, está más allá de todo. Es como si
fuera una especie de protector general de todos los músicos, vos fijate
que él bendice a los músicos, los invita al escenario. Por ejemplo,
invita músicos que a veces están muertos como Nito Mestre, que en
su momento estaba en la lona y se lo llevó de gira todo un año y lo
salvó”132.
“Siempre se lo compara a una suerte de trovador folk al estilo
de Bob Dylan, pero más específicamente sería a lo Pete Seeger, que es
como su héroe. León es una de las grandes figuras del rock
argentino: Spinetta, Charly García, Calamaro y Gieco. Es un tipo
respetado, que puede subir a un escenario y tocar con Attaque77,
con Pappo o Mercedes Sosa”133.
131
Plaza, Gabriel. Entrevista con los autores.
132
D´Addario, Fernando. Entrevista con los autores.
133
Jalil, Oscar. Entrevista con los autores.
47
“Debe ser porque se lo cataloga como el cantor que expresa las
luchas del pueblo, la esperanza y sus anhelos, y esa es la función del
cantante popular. León ha sido un tipo que a pesar de estar en el
rock ha podido escaparse de él y convertirse en un cantante popular
más allá de los géneros. Eso es algo que ha logrado muy poca gente,
porque hay gente que ha llegado a la masividad, como Charly por
ejemplo, pero que siempre se ha quedado dentro del rock. El término
de cantante popular se aplica a León en esos términos, como una
suerte de condecoración, como un reconocimiento”134.
“Se lo cataloga de popular porque llega a una enorme cantidad
de gente con la capacidad de conmoverla, sin distinción de razas,
niveles sociales o culturales, etc”135.
“Es un artista popular desde sus comienzos, porque había
tenido dos bandas en la adolescencia: la de rock, llamada Los
Moscos; y Los Nocheros, de folclore. Creo que la cosa viene
justamente por aquí, siempre tuvo la capacidad de moverse en ambos
ámbitos”136.
Sin embargo, a la hora de definirse, Gieco prefiere hacerlo de
una manera más simple: “Como canciones populares como lo son las
de Sui Generis o Almendra dentro del movimiento rock, pero también
puede ser, ojalá lo sean, como las viejas y tradicionales canciones de
nuestro folclore (...) Y contemporánea, teniendo en cuenta que
contemporáneo significa para mí una manifestación que abarca un
amplio espectro de edades. Yo utilizo la palabra contemporáneo para
definir mi estilo, pero supongo que es un vocablo que todavía me
queda un poquito grande. Para mí un artista contemporáneo es don
Atahualpa Yupanqui, un hombre vigente desde hace muchísimo
tiempo”137.
134
Kleiman, Claudio. Entrevista con los autores.
135
Rosso, Alfredo. Entrevista con los autores.
136
Finkelstein, Oscar. Entrevista con los autores.
137
Muñoz, Pancho: “Entre Bob Dylan y Atahualpa Yupanqui, León Gieco busca su identidad
musical”. Revista Convicción. Buenos Aires, 13 de abril de 1982.
48
III
Huella 1
49
en cierto punto han sido olvidados y alguien los trae al presente, los
(re)crea.
Aquí es donde la figura de León Gieco entra en escena como
agente comunicador. Desde su música, arriba del escenario y fuera
de él, deja siempre en claro que hay hechos y personas que no hay
que olvidar, por eso las trae y las recrea una y otra vez.
Mediante su trabajo, y a lo largo de su obra, ha logrado
plasmar su necesidad de recuperar la memoria de muchos
acontecimientos de la historia argentina, muchos de los cuales
intentaron llevar al olvido. La construcción del recuerdo histórico es
lo que garantiza que los hechos no se diluyan y que al ser reforzado
por la transmisión oral, pasen de una generación a otra formando
parte de la memoria colectiva, social.
“En sus conciertos aflora su pensamiento, lo que piensa acerca
de la dictadura, del saqueo del menemismo. Tiene una cosa
didáctica, vos lo escuchás y es una especie de docente, te habla como
un maestro de escuela. Ahí sí se ve esa cosa de noticiero que tiene y
está presente en cada uno de sus espectáculos. No como una bajada
de línea, sino como una cosa casi pedagógica de enseñarle la historia
a la gente, incluso a la gente grande, no tanto a los militantes, sino a
todo un público más amplio que por ahí vivió la dictadura y se hacía
la desentendida. No adoctrina, cuenta lo que pasó. Hace una especie
de revisión de la historia, una pasada en limpio de lo que pasó estos
últimos treinta años. Hay muchos chicos que nacieron en la década
del ‘80 y no saben lo que pasó en la dictadura. Ni hablar de los de los
‘90, que son más jóvenes y saben menos todavía. Por eso para mí
tiene esa cosa de maestro, de docente y de repaso de la historia”138.
De hecho, su tema “La memoria”, apela directamente a esto sin
eufemismos y haciendo referencia a hechos históricos de manera
clara. Desde el punto de vista de la forma musical, se trata de una
frase que funciona como estrofa y otra como estribillo, alternando lo
extenso y lo breve siempre en un ritmo lento y fraseado, muy a la
138
Plaza, Gabriel. Entrevista con los autores.
50
manera de Gieco. “ La armonía se encuentra en una tonalidad mayor,
pero con el uso de las funciones menores establece un carácter
melancólico e hímnico a la vez”139.
“La memoria” habla de los indultos, el punto final, los
desaparecidos que se buscan, el hambre y la injusticia social, la
AMIA, el silencio de la iglesia... Luego aparece la referencia
latinoamericana, “La bala a Chico Méndez en Brasil, 150.000
guatemaltecos, los mineros que enfrentan al fusil, represión
estudiantil en México. Todo está cargado en la memoria, arma de la
vida y de la historia”140.
Este ejemplo es uno de los más explícitos ya que desde el título
hasta la letra nombra y apela a la memoria. Sin embargo esta
característica se puede observar en muchos temas que compuso a lo
largo de su carrera. “Hombres de hierro” es un tema inspirado en los
sucesos del Mendozazo, donde a través de metáforas recuerda su
lucha, su sufrimiento. “Hombres de hierro que no escuchan la voz,
hombres de hierro que no escuchan el grito, hombres de hierro que
no escuchan el llanto, gente que avanza se puede matar pero los
pensamientos quedaran”141.
“Mensajes del alma”, donde cuenta la realidad y el dolor de los
chicos que mueren todos los años, el silencio de la sociedad y esa
cualidad de olvidar, contra la que Gieco lucha tratando de recuperar
la memoria. “El polvo de estas calles pone a santo con represor, pone
al inocente en pena y despierta al asesino, témpano del olvido y de
nunca decir nada, cuantas miradas caídas sin ver que es lo que pasa,
ningún dolor se siente mientras le toque al vecino, el que manda a
matar es para sentirse más vivo”142.
Por su parte, en “Cinco siglos igual”, de forma casi sutil, habla
de lo sangrienta que fue la conquista de América y cómo sigue
estando presente esa brutal “colonización”. En “Esos ojos negros”,
139
Madoery, Diego. Entrevista con los autores.
140
“La memoria”, Bandidos rurales. León Gieco, 2001.
141
“Hombres de Hierro”, León Gieco. León Gieco, 1973.
142
“Mensajes del alma”, Mensajes del alma. León Gieco, 1992.
51
canción que León le dedica Videla, refleja el carácter siniestro del
dictador argentino y la pasividad de la sociedad ante el genocidio de
los ’70. “Esos ojos negros que miraban como se ganaba en el mundial
estaban tejiendo en su retina una historia prohibida. Que lástima que
la gente no es tan sabia de mirar solo a los ojos para la verdad saber,
y quitar respaldo popular”143. En la canción “El ídolo de los
quemados”, habla del lunfardo de Rivero, las alas de Gardel, sueña
con ir por Buenos Aires y tomar un café con Sábat. Nombra a las
Madres de Plaza de Mayo, dice que son parte de la historia, parte de
la sangre.
En “Bandidos rurales” cuenta la historia de un grupo de
ladrones que vivieron a fines del siglo XIX y robaban a lo ricos para
darle a los pobres. “Muchos creen que todo el disco habla de los
bandidos rurales y no es así. Es un disco sobre bandidos: aquellos
que robaban a los ricos y les daban a los pobres y éstos de ahora
impopulares y odiados, que lo único que hacen es robarle a la
gente”144. “Las madres del amor” es una clara referencia a las madres
de desaparecidos y asesinados, cuyos crímenes están impunes.
“Muchos son los santos que están entre rejas de Dios y tantos
asesinos gozando de este sol”.
Con sus canciones León Gieco complementa el capital
simbólico145 que circula en la sociedad. Este vuelve al artista por
medio del reconocimiento y el respeto de su público, de sus colegas y
periodistas por traer a la memoria hechos históricos importantes que
conforman la identidad de esta sociedad.
Pero León no sólo apela a la memoria en sus letras, sino
también desde la música. Retoma ritmos autóctonos, recupera
artistas del interior que han sido olvidados. Un punto que se podría
143
“Esos ojos negros”, De Usuahia a la Quiaca I. León Gieco, 1985.
144
Sietecase, Reynaldo: “Es fascista decir que los piqueteros son ilegales”. Revista Veintitrés,
Buenos Aires, 16 de agosto de 2001.
145
Tomamos el concepto “capital simbólico” desde la perspectiva de Pierre Bourdieu,
entendido como "una propiedad cualquiera percibida por unos agentes sociales dotados de
las categorías de percepción y de valoración que permiten percibirla, conocerla y reconocerla"
y que "se vuelve simbólicamente eficiente, como una verdadera fuerza mágica: una propiedad
que, porque responde a unas 'expectativas colectivas' socialmente constituidas, a unas
creencias, ejerce una especie de acción a distancia, sin contacto físico”.
52
marcar como de inflexión en referencia a estos dos aspectos es la gira
que emprende por el país denominada De Usuahia a la Quiaca. “Fue
una idea, que más allá de ser de mercado, es de aprendizaje. Marca
un antes y un después en Gieco, ahí es donde empieza a tocar más
chamamé o chacarera. De hecho, cuando presenta el disco en Ferro
lo invita a Sixto Palavecino”146.
“En sus canciones, León Gieco rescata poetas jujeños
olvidados, como Choquevilca. Y a referentes como el violinista Sixto
Palavecino, ‘él es el más grande’, proclama”147.
“Es un tipo que tiene una personalidad artística, tiene un sello
musical, entonces eso es lo que se mantiene. No tiene un hit y
después la gente lo recuerda por eso, sino que la gente lo recuerda
por esa marca. Es decir, el tipo que no tiene problemas en coquetear
y meterse de lleno con el folclore, con el rescate continuo de artistas
casi defenestrados del folclore u olvidados, encarar proyectos
demenciales como De Ushuaia a La Quiaca”148.
Canciones como “Carito”, “El Embudo”, “Bandidos rurales”, son
ejemplos de cómo pone en juego ese afán de búsqueda dentro de los
ritmos que pueblan nuestro país. “Para un porteño es tan lejano una
baguala como la música de Argelia, no son parte de su vida cotidiana.
Y León Gieco vio antes que nadie que existía la posibilidad de aunar
un montón de músicos y de cosas que, aunque no tuvieran nada que
ver con lo que se suponía que era él, daban una imagen de la
Argentina que antes no se tenía. Musicalmente no hay manera de
conciliar que un músico de rock pudiera hacer una chacarera o una
baguala, y menos con la gente del lugar. Es como un
desprendimiento muy grande del ego artístico tanto como compartir
el escenario o una grabación con un coro de una escuelita toba”149.
“Creo que la apertura mental del tipo, la falta de prejuicio a la
hora de componer, a la hora de involucrarse con otros géneros. Y
146
Madoery, Diego. Entrevista con los autores.
147
Plaza, Gabriel: “Gieco en un disco fuera de la ley”. Diario La Nación, Buenos aires, 16 de
agosto de 2001.
148
Jalil, Oscar. Entrevista con los autores.
149
D’ Addario, Fernando. Entrevista con los autores.
53
también esta es la visión de un tipo que sale de su aldea chiquita y
tiene esa identidad regional muy marcada, que le dio otro carácter a
su música y a su propio espíritu inquieto de buscar y descubrir cosas
todo el tiempo. Es un músico que lo encontrás en un festival de rock
o en uno de folclore indistintamente. Es algo muy extraño porque lo
van a ver los chicos de trece años hasta los viejitos. Un recital suyo
permite toda esa variedad de estilos, desde un chamamé hasta un
rock and roll, una especie de rap como ”Los Orozcos” o “Los Salieris
de Charly”, una canción como “El embudo”, casi al borde de la
distorsión, de la música heavy, que en realidad es una especie de
vaguala blues, en el que participan el Chizzo de La Renga, Ricardo
Iorio de Almafuerte, Ricardo Mollo de Divididos. Eso sólo lo puede
hacer Gieco.”150.
“Me parece que hay una trayectoria y eso es lo que forja. Fue
un tipo que se aggiornó en los ’80 y se mantuvo en los ’90. Me parece
que tiene que ver con eso, con una trayectoria artística y sobre todo
con que montones de sus canciones son himnos populares, que no
muchos artistas los tienen. Le podes preguntar a mi vieja por el flaco
Spinetta y te puede llegar a recitar ‘Muchacha ojos de papel’, pero si
le decís León Gieco se va a acordar de varias canciones. Ese es un
sello que queda impreso en el inconsciente colectivo, en la gente. Ha
sido muy coherente y muy testarudo a la vez, porque el rock en los
‘70 si no estaba dentro de determinados parámetros no existías o te
defenestraban. Le pasó a Virus en los ´80 por ejemplo. Y que se
anime a hacer un chamamé, un folclore, para muchos rockeros era
un sacrilegio porque eran muy férreos en su pensamiento” 151.
“El tipo genera una gran simpatía, no idolatría. Además
significa la perduración más pura de aquel público psicobolche
contaminado con el resurgimiento de un público nacandpop, vía rock
chabón, con el que León pudo tener un diálogo fluido por sus
grabaciones con bandas como Los Piojos, La Renga, Bersuit
Vergarabat, con ese rock que se hizo fuerte en el discurso nacional-
150
Plaza, Gabriel. Entrevista con los autores.
151
Jalil, Oscar. Entrevista con los autores.
54
popular. Esa combinación, evidentemente demuestra que hay un
público más o menos estable en ese sentido”152.
Huella 2
152
Alabarces, Pablo. Entrevista con los autores.
55
de historias del rock, las trasmite en forma de crónicas y con las que
muchas personas se sienten identificadas y otras se enteran de lo
que sucede en otros lugares, en otra realidad que no le es propia.
Destacamos esta veta porque tiene que ver con la tarea de un
comunicador, en donde describe situaciones cotidianas sobre
distintos lugares o expresa -desde su punto de vista- cuál es la
realidad en la que vivimos, como en el último disco de estudio donde
toma postura en relación a hechos controversiales (Cromañon, caso
Romina Tejerina) que sucedieron en nuestro país y cuyos
protagonistas son personas reales, con nombre y apellido.
“León Gieco en primera instancia es noticia, por que es una
personalidad. Cada vez que saca un disco es noticia. El último tuvo
gran repercusión porque dos de las canciones generaron mucha
polémica, son historias que iniciaron un debate que no se terminó de
abrir enserio, no se discutió. También generó debate con respecto a la
postura del artista social y a su decisión de sacar un tema una vez
que ya estaba en el disco, la autocensura. Y también estaba la
canción de Romina Tejerina que generó polémica porque habla de la
violación y del hijo que asesinó. Yo creo que el tipo es importante,
genera debate, cosa que a veces con muchas canciones del rock no
pasa, no generan una lectura de lo que ocurre en la sociedad. Eso es
un valor adicional que tiene León”153.
Por otra parte, León genera noticias constantemente no sólo
por el contenido de sus letras es “el noticiero del Rock”, sino también
por ser un artista que produce, saca discos y eso hace que se
mantenga en las primeras páginas de los medios. Es ahí, en sus
reportajes, donde sus declaraciones son siempre polémicas, se
vuelven noticia y sus opiniones a veces pueden ser controvertidas.
“Uno de los fenómenos por los cuales uno compra una obra de
arte, no es por la obra de arte en sí sino por la transferencia que
recibe de ella. León tiene una trasferencia social muy grande, está
presente siempre. Un día me invitó para que haga una locución en la
153
Plaza, Gabriel. Entrevista con los autores.
56
Asociación AMAR (Asociación de Meretrices Argentinas). El tipo fue
gratis y se pasó toda una noche con las putas de la calle
ayudándolas. León está vigente porque actualiza sus temáticas,
mezcla el humor con lo popular, y suma su relación con Charly, con
Mercedes Sosa, con cuanta banda nueva hay, él está. Por ejemplo,
Palo Pandolfo me preguntó si lo llamaba, y yo le dije que sí y
grabaron un tema juntos. Él está presente, hace recitales, se mueve,
tiene su estilo propio, tiene muy buena gente de prensa, no es
inocente lo que hace, tiene un deseo claro de seguir vigente. Pone
toda su batería hacia ahí, tiene talento y deseo. León quiere estar
vigente, pero no a cualquier precio”154.
Esta característica de ser siempre noticia, le permite el ida y
vuelta que retroalimenta la comunicación. Él es noticia y a su vez las
transmite, las genera, ya sea juntándose con otros músicos a tocar,
en actos a favor de los derechos humanos, o a través de sus letras.
“En sus canciones, León Gieco suele ofrecer testimonio de estos
tiempos. Pero en esta nueva etapa recuerda personajes del siglo XIX,
y también a los rebeldes de la Argentina de hoy. El cantautor se
identifica con ese guión casi cinematográfico que refleja la historia de
los bandidos rurales, pero también sienta posición sobre hechos
actuales como los piqueteros, sin dejar de reivindicar la lucha de
Madres de Plaza de Mayo”155.
Temas como “El imbécil”, reflejan la discriminación que sufren
los chicos de la calle y cómo parte de la sociedad mira hacia un
costado. “Sos de los que quieren que los chicos estén pidiendo guita
y comida en las calles. Cerrás las puertas de tu auto falo, cuando los
chicos te piden un mango. Cuidado Patri, guarda Ezequiel, cuidado el
bolso con cosas de valor” 156. En “Los Salieris de Charly”, muestra las
miserias de la sociedad argentina a principios de los ’90, donde la
brecha entre ricos y pobres se ensanchó enormemente: “El 1 % quiere
esto torcer, el 9 % tiene el poder, de lo que queda el 50 solo come, y el
154
Lupo, Tom. Entrevista con los autores.
155
Plaza, Gabriel: “Gieco en un disco fuera de la ley”. Diario La Nación, Buenos aires, 16 de
agosto de 2001.
156
“El imbécil”, Orózco. León Gieco, 1997.
57
resto se muere sin saber por que” 157. También evoca viejas glorias del
tango como Troilo o Pugliese. “Cachito, campeón de Ccorrientes” es la
historia de un boxeador de Corrientes el cual es estafado por un
promotor de peleas de la capital. En esta canción no sólo se ve la veta
narrativa de Gieco, sino también refleja una realidad cotidiana en el
interior del país, nos muestra cómo son las cosas. “Llora Corrientes
llora la derrota de su campeón, el jueves llega Cachito en el micro de
las dos. Y ese señor del auto no aparece por Corrientes, porque dice
que es suficiente el dinero que ganó” 158. En “Canción de amor para
Francisca”, Gieco cuenta cómo es la vida de una prostituta: “En una
habitación del fondo de la casa los hombres pasan, los hombres
pasan. Nadie le ofrece algún trabajo porque tienen miedo de quedarse
sin ella. Piel de canela, ojos de pasto cabellos largos y aliento a
trigal”159.
Por último, otra particularidad que demarca su vigencia es que
es un artista que además de invitar músicos para tocar, también ha
sido invitado por otros, tanto para participar en recitales como en
discos. “León fue invitado en los últimos quince años por docenas de
grupos y solistas a grabar o cantar en shows, de un espectro tan
amplio que va de Antonio Birabent a ANIMAL, de Los Enanitos
Verdes a Fabulosos Cadillacs, de los Caballeros a Claudio Gabis, de
Luis Alberto Spinetta a Los Jaivas, como si fuese un especie de
talismán, un antimufa del nivel del auténtico Osvaldo Pugliese” 160.
Huella 3
157
“Los salieris de Charly”, Mensajes del alma. León Gieco, 1992.
158
“Cachito campeón de corrientes”, Siete años. León Gieco, 1980.
159
“Canción de amor para francisca”, Cuarto LP. León Gieco, 1978.
160
Polimeni, Carlos: “Soplando en el viento”. Diario Página/12. Buenos Aires, 25 de
noviembre de 2001.
58
Cantor, cantor déjame ser como vos
por hoy, por hoy tan solo una hora o dos
porque mañana tendré que trabajar
y me estaré acordando de tu voz, porque:
Yo soy tu voz, yo soy tu voz
Yo soy tu voz, yo soy tu voz
“Cuanto tiempo por vivir”, Semillas del corazón. León Gieco, 1989.
59
barrial de los ’90 o a través de sus padres. En una encuesta
realizada, más del 50% de los entrevistados menores de treinta años
se había acercado a Gieco por esta vía.
“León es para toda la familia, pero Charly García no lo es,
Spinetta tampoco. Pappo no es para toda la familia. Yo escucho
Pappo, pero mis pibes no. Pero si hacemos un viaje, un compacto de
León seguro que hay”162.
La cualidad que tiene Gieco para mezclar géneros musicales es
otra de las razones por las cuales su público es tan variado. Desde
sus inicios León se inclinó tanto hacia el rock como al folclore. Su
admiración hacia Bod Dylan lo llevó a interesarse por el folk, el cual
aggiornó a la realidad argentina, transformándose en el trovador que
es hoy en día. En los ’80 toma más firmemente la decisión de
acercarse al folclore. En la gira por el país que dio pie a De Ushuaia a
la Quiaca tomó contacto con la música del interior, la asimila, la
toma como propia. Al público rockero de los ’70, ahora hay que
sumarle el adepto al folclore, que a fuerza de buena música y sus
presentaciones en los festivales más populares (Festival de Cosquín,
Jesús María) lo terminó aceptando.
“En los 80 me volqué más hacia el folclore entre otras cosas
porque me sentía distante de lo que estaba pasando en el rock. No es
que lo critique porque era lógico en una época post militarista, de
euforia democrática, hicieran una música menos comprometida. Pero
yo me puse a hacer ´Kilómetro 11”163.
En los ’90 surge un movimiento musical denominado rock
barrial o chabón, que retoma en ciertos aspectos el ideal de músico
de rock de los ’70. Gieco tuvo un acercamiento muy pronunciado con
bandas como Los Piojos, La Renga, Bersuit Vergarabat, con las
cuales colaboró tanto en la grabación de temas musicales como en
recitales. Con estos nuevos grupos León llega a un nuevo público,
más joven, que lo empieza a seguir fielmente.
162
Muñoz, Pancho. Entrevista con los autores.
163
D´Addario, Fernando: “Los Archivos secretos de León”. Diario Página/12. Buenos Aires, 1
de noviembre de 1998.
60
“Cada vez tengo un diálogo más fluido con los que tienen 20
años menos que yo. Me siento más cerca de los pibes que de la gente
de mi edad. El rock de los 90 volvió a ser callejero, parecido a lo que
era 25 años atrás”164.
“No es casual que los jóvenes lo reivindiquen: León es un
hombre de ética intachable, algo que tanto hace falta”165.
“Somos los representantes directos de los jóvenes. Ninguno de
nosotros especula con la juventud. Hacemos canciones y las
canciones corren por límites muy lejanos a todo lo que se pueda
palpar de cerca. La canción puede ser una vena insertada en el
planeta. Se hacen populares. “Sólo le pido a Dios” es popular. Las
canciones de Sui Generis, de Almendra, de Los Gatos son
populares...”166.
“El rock entonces no es un lugar donde se reflejó la identidad
juvenil, sino que la formó, la que lo inventó. La música no es algo
exterior a la identidad, sino que es un lugar clave para la articulación
de las identidades. Ahí entonces lo que aparece es que la cosa no
pasa por las letras, pasa por todo. Hay un aparato estético que
implica música, letras, sonido, puesta en escena, vestimenta,
actitudes corporales, tradiciones, eso configura una identidad
juvenil”167.
164
D´Addario, Fernando: “Los Archivos secretos de León”. Diario Página/12. Buenos Aires, 1
de noviembre de 1998.
165
Heredia, Víctor. Colección de cds “La historia esta”. Diario Página/12. Buenos Aires,
noviembre/diciembre de 1998
166
De Dios, Horacio: “Yo no canto para un partido político. El voto es secreto”. Revista
Somos. Buenos Aires, 18 de febrero de 1983.
167
Alabarces, Pablo. Entrevista con los autores.
61
lisa y llanamente “su compromiso”. Es catalogado como “un buen
tipo”, genera simpatía, tanto entre los que concuerdan
ideológicamente con él como los que no. “Es un gran artista popular.
Es masivo, su música le llega a diferentes capas sociales y genera un
cariño que es genuino. Salvo algunos reaccionarios, todos quieren
mucho a León. Ese es otro motivo más para quererlo”168.
“La trayectoria artística, el espacio que ocupa dentro de la
música popular argentina es tan innegable y de alguna manera tan
intocable, que le permite sobrepasar esa cuestión ideológica y
terminar llegando con alguna declaración o con alguna cosa que le
pueden atraer a los lectores del diario La Nación, que si no es para
coincidir, en todo caso es para debatir con esas respuestas y con esas
canciones”169.
“Yo no canto para ningún partido determinado y si soy de un
partido o me gusta un político, son cosas personales. Creo en el voto
y el voto es secreto. Éste es un tema delicado. Mucha gente puede
guiarse por las cosas que yo digo y entonces se podría tomar mi
opinión como política partidista. Yo no tengo porqué guiar una masa
de jóvenes a que voten a un tipo porque yo lo haga. No quiero ser
señalador de ideologías, quiero ser un cantor”170.
En este sentido sus espectáculos son un punto importante, de
acuerdo a donde sean sus recitales, el público que lo escucha va a
cambiar. No es lo mismo que toque en una plaza, en una villa o en un
teatro en Buenos Aires. “Yo vi mucha diferencia entre los shows
gratuitos y los shows pagos. De ahí sale que su público es
heterogéneo porque los shows gratuitos son generalmente una gran
fiesta espontánea y los pagos no son tan así. Es otro tipo de público,
la gente está también más metida. Y a parte se da una cosa que tiene
que ver con el lugar geográfico, cuando son lugares abiertos y
gratuitos, la gente más fanática y más bardera se va adelante y es la
que estimula y arma el show. Pero en los teatros tipo Gran Rex y
168
Marchi, Sergio. Entrevista con los autores.
169
Plaza, Gabriel. Entrevista con los autores.
170
De Dios, Horacio: “Yo no canto para un partido político. El voto es secreto”. Revista
Somos. Buenos Aires, 18 de febrero de 1983.
62
Ópera, las primeras filas son las más caras en donde la gente
habitualmente tiene más prurito de mostrar sus emociones, entonces
pasa que el bardo viene de arriba, del pullman y no se oye, no se
siente abajo y entonces los shows tienden a ser más fríos. Por eso los
shows gratuitos o a beneficio son un jolgorio, una fiesta” 171.
“El público que ves cuando vas a sus conciertos es muy
heterogéneo. Podés ver desde chicos bien rockeros, público grande,
familiar, que va como va si fuese a un pic nic, público militante, y en
los últimos años se sumó a jóvenes que están en los movimientos
sociales o tienen alguna vinculación con los derechos humanos”172.
“La gente (del interior) es menos pretenciosa y los shows puede
ser más tranquilos, vibrar con las canciones. En Buenos Aires el
público está acostumbrado a espectáculos grandiosos. Hay que hacer
buenos afiches. Y generalmente, son conciertos que no dejan
ganancia”173.
“Y cuando toca en vivo me impresiona el respeto que le tiene la
gente, de todos los ghettos y todas las edades. Lo aplauden los
tangueros, los folcloristas, los rockeros... tiene que ver con lo artístico
y con su ética”174.
“Hay una cuestión de identificación con lo que uno dice y
piensa. El que me va a ver a mí no va a ver a Shakira, y viceversa.
Pero para mí, cualquier espectáculo implica desconectarse, salir un
poco de la realidad. ¿A qué vas al cine? A tratar de pasar un buen
momento. Aunque te muestre una realidad dolorosa. A mí me pasó
viendo Bolivia. Eso es cine de verdad. Fui y disfruté, y eso no significa
que haya visto algo pasatista, sino todo lo contrario. Como estamos
hoy, un show de rock son tres horas de terapia”175.
171
D’ Addario, Fernando. Entrevista con los autores.
172
Plaza, Gabriel. Entrevista con los autores.
173
Russo, Miguel: “Todavía cantamos”. Revista Veintidós. Buenos Aires, 11 de noviembre de
1999.
174
Mestre, Nito. Colección de cds “La historia esta”. Diario Página/12. Buenos Aires,
noviembre/diciembre de 1998.
175
D´Addario, Fernando: “Entrevista a León Gieco que desde hoy presenta su disco Bandidos
Rurales”. Diario Página/12. Buenos Aires, 10 de mayo de 2002.
63
“Porque nunca les mentimos. No hubo motivos para que yo les
mintiera. Si hacemos un recital invertimos al máximo en equipo de
sonido para que se escuche bien. Invertimos en escenografía para que
se emocione y aplauda. Si el grosso de los pibes va es porque las
entradas no son demasiado caras, no son una exageración de caras.
Cuidamos un montón de detalles y se dan cuenta que no les
mentimos. La gente, la juventud y los grandes saben muchas veces
frente a un personaje que habla por televisión que está mintiendo.
Pero no pueden hacer nada. Pero si en un recital de rock vos mentís
te tiran con tomates”176.
176
de Dios, Horacio: “Yo no canto para un partido político. El voto es secreto”. Revista Somos.
Buenos Aires, 18 de febrero de 1983.
177
Plaza, Gabriel. Entrevista con los autores.
64
Cavandieri, no lo sé, me queda la duda. Porque viene de otra cultura,
políticamente viene de otro “palo”, pero el tipo en ese momento cree
en lo que está cantando León y entonces se identifica con él. Hay un
ida y vuelta, una representación de lo que está cantando. A la vez en
ese caso la cultura chamamecera es una cultura híper marginal, de
la periferia total. Entonces ese tipo cantando ante 20 mil personas un
chamamé y ese grupo de correntinos ahí se sienten reivindicados,
aunque después le mande una viola distorsionada y al tipo no le
interesa, ya está”178.
“La identificación es más a nivel cariño, afectivo que a nivel
artístico musical. Yo conozco mucha gente que escucha música
totalmente distinta. Por ejemplo yo tengo un amigo que es fan de
Hermética, Almafuerte, o sea todas bandas heavy metal, y va a ver a
León Gieco porque lo considera ‘un chabón del palo’. Yo no sé hasta
qué punto es un chabón del palo Gieco, es un buen tipo, pero no sé
hasta donde tiene algo que ver con él, pero hay un vínculo de
identificación que pasa por otro lado, por una cuestión de
autenticidad. Hay una idea de lo que es León Gieco que provoca una
identificación muy fuerte con la gente, inclusive hasta de distintas
ideologías, porque hay gente que no es progresista y lo considera un
tipo honesto, auténtico y sincero. Y por otro lado, me parece que el
que lo va a ver, lo va a ver más allá de si saca un buen disco o no” 179.
“León cae bien, es muy querible, no se puede no querer a León.
Aparte cuando habla de él, se despoja de la mística y se confiesa un
borracho redimido, un tipo que muestra la herida. Cuando un tipo se
muestra entero, decía Freud, no deja fisura para donde amarlo, es en
las heridas, en la fisura, en el agujero donde aprendés a amar. Él se
muestra como es un drogadicto, un borracho, como yo. Es una épica
la de León. ¿Cuántas veces confesó que era un borracho? No pierde
oportunidad, para que no queden dudas”180.
178
Plaza, Gabriel. Entrevista con los autores.
179
D´Addario, Fernando. Entrevista con los autores.
180
Lupo, Tom. Entrevista con los autores.
65
“León es un tipo cálido, carismático, querible, cualquiera que
se acerca a él se ve envuelto por ese magnetismo que lo rodea, esa
energía que emite, es algo difícil de describir, pero que existe en todas
las figuras que generan marcos masivos de públicos. Un dato menor
que no hay que olvidar es que entre todo lo que genera León como
personaje público, en sus letras, no es menor la obra artística que ha
ido conformando a lo largo de todos estos años, prácticamente te
diría que no tiene paralelos en el rock argentino. Ha sido el autor de
muchas de las mejores canciones de las últimas décadas, no es un
tipo que tenga un solo disco flojo, y no sé de cuantos podes decir
eso”181.
181
Kleiman, Claudio. Entrevista con los autores.
66
El Rock no es una forma determinada de ritmo o melodía.
Es el impulso natural de dilucidar, a través de una liberación total,
los conocimientos profundos a los cuales, dada la represión,
el hombre cualquiera no tiene acceso.
Manifiesto escrito por Luis Alberto Spinetta en 1973 tras disolver Pescado Rabioso.
Consideraciones finales
67
No olvidamos a lo largo de nuestro trabajo de tesis que estamos
analizando a un cantautor, que como tal genera productos
culturales, y desde esta premisa entendemos que: “ningún producto
cultural puede, en la modernidad, constituirse por fuera del mercado,
por fuera de la industria cultural que lo constituye como producto” 182.
Sin embargo la elección del mismo tiene que ver con la
importancia que el artista tiene dentro de la historia del rock
argentino, sin ir más lejos Carlos Polimeni plantea que, “Si en el rock
argentino hay una Santísima Trinidad, sus integrantes son Charly
García, Luis Alberto Spinetta y León Gieco... Allá arriba, en la
Santísima Trinidad, puede pensarse que a Spinetta le queda bien el
papel de poeta disconforme consigo mismo, que Gieco es el dueño de
la conciencia social y que García se comportó desde el principio como
el cronista”183.
Uno de los puntos de discusión que se plantearon a la hora de
la realización de la investigación fue el concepto de popular, ya que
este genera opiniones encontradas, y siendo León un artista
catalogado como popular, se hacen de él representaciones diferentes
de su persona, tanto los periodistas, sus colegas músicos, sus amigos
cercanos, o él mismo cuando habla de sí. Por esto, una de las
preguntas a los entrevistados fue acerca de por qué León es
catalogado como él artista popular, y en este aspecto no hubo un
consenso.
“Se da una paradoja, León Gieco nunca va a ganar una
encuesta, no vas a ver que elijan un disco de él como el mejor del
año, que vaya a ser elegido como el autor, el cantante o el letrista del
año. Sin embargo pasa que cuando se piensa en un artista popular
dicen: León Gieco. Es como que es el gran sobreentendido, está más
allá de cualquier pelea chiquita por liderazgo musical. Entonces su
valor artístico está más allá de sus méritos puntuales como músico y
entonces el primer nombre que le surge a mucha gente es decir León
182
Alabarces, Pablo. Entre gatos y violadores. El rock nacional en la cultura argentina.
Buenos Aires, Coligue, 1995.
183
Polimeni, Carlos. Bailando sobre los escombros. Editorial Biblos. Buenos Aires, 2001. Pag.
105.
68
Gieco sin saber si acaba de sacar un disco o no y quizás preguntás
dentro de cinco años y siguen diciendo León Gieco. Es así, y va más
allá de la música”184.
“Los medios tienden a encasillar. Es mucho más fácil ubicarlo
en ese lugar, en vez de analizarlo un poquito más. León Gieco creo
que es mucho más que eso, es como ubicarlo en un lugar y no ver
más allá”185.
“Que los periodistas lo nombren como el músico popular
argentino, es un convencionalismo. Su definición de lo popular se
restringe a número de ventas o de asistentes a un recital”186.
Sobre la marcha, el plan de tesis fue sufriendo modificaciones.
Ya que a medida que se avanzó con la investigación comprobamos,
por ejemplo, que el público de León Gieco no tiene divergencias con
él, sino que al mantener una coherencia a lo largo de su trayectoria,
sus seguidores son fieles a él más allá de lo musical.
A pesar de haber planteado un recorte espacio-temporal
determinado (1982-2001), durante el desarrollo de la tesis se creyó
necesario tomar aspectos de la historia de Gieco anteriores y
posteriores al periodo establecido para la ejemplificación de los
diferentes casos. Así como tampoco se hace referencia al proceso
democrático concretamente, sino que se toma tanto este como la
etapa de la dictadura, ya que fue necesario teniendo en cuenta que el
artista hace referencia reiteradamente a esta etapa de la historia
Argentina.
El trabajo que se ha llevado adelante a lo largo de la presente
Tesis, sirvió para poner en práctica gran parte de los conceptos vistos
a lo largo de la carrera, así como también se ha podido implementar
parte de la metodología aprendida en los diferentes talleres.
En reiteradas oportunidades, explicamos que el título de
nuestra tesis es un dicho de Luis Alberto Spinetta acerca de León
Gieco. “...el flaco Spinetta me dice que soy el noticiero del rock,
184
D’ Addario, Fernando. Entrevista con los autores.
185
Jalil, Oscar. Entrevista con los autores.
186
Alabarces, Pablo. Entrevista con los autores.
69
porque escuchando mi música uno puede enterarse de muchas
cosas”187. En el transcurso del trabajo nos posicionamos desde esta
misma perspectiva, ya que estamos generacionalmente más cerca de
la cultura rock, es por esto que indagamos acerca de este tema. Sin
embargo, León Gieco es un artista que no sólo es un referente del
rock, sino que también está vinculado al folclore, es por esto que se
podría hablar de él como el noticiero del folclore, o analizarlo desde
la cultura folclórica.
Sin embargo pensamos que el rock es el folclore urbano, y
como seres urbanos entendemos que el fenómeno nos atraviesa. León
representa algo tan rico como espectacular y por eso merecía una
tesis. Cómo no hacerla sobre una persona que es tan común para
todos, que llega a un público tan heterogéneo, que es reconocida por
casi todos. Cómo no centrar nuestra atención en la persona que para
muchos es parámetro de coherencia, de ejemplo a seguir. Resume
comunicacionalmente un sinfín de cuestiones y dudas.
Una de las características de los discursos es su dinamismo y
el hecho de estar en constante movimiento y resignificación, también
hay que tener en cuenta que se entrecruzan y se funden. Nosotros en
tanto actores sociales y analistas de determinados fenómenos
relacionados con estas ciencias, nos propusimos llevar a cabo un
análisis de algo que no deja de ser dinámico y móvil; y que por eso
está siempre abierto. Por eso se supone que mañana tanto nosotros
como otros analistas podrían tomar esta misma arista y llegar a otras
conclusiones, o tomar otro aspecto para hacer otro trabajo. Hoy nos
atrajo su discurso, mañana podrá ser el arte de sus discos, para
luego pasar a las fotos, entrecruzar sólo lo que los músicos ven de él,
o centrarse en lo que dicen de él.
187
Suplemento No, Página/12, 4 de Febrero de 1993.
70