CASO PESCANOVA S.A.
Pescanova, S.A. es una sociedad mercantil fundada en 1960 en Vigo, Pontevedra,
donde mantiene la sede principal. Su expansión a nivel internacional llegaría
gracias al desarrollo de una tecnología hasta entonces desconocida dentro del
proceso de manufacturación del pescado, los denominados “buques
congeladores”. Pescanova, S.A. fue la primera empresa del sector en utilizar estos
buques, capaces de procesar y congelar las capturas dentro del propio barco.
Innovación que no tardaría en revolucionar el sector y que ha permitido a
Pescanova, S.A. colocarse como líder internacional con plantas de producción
repartidas por toda la geografía mundial y con caladeros localizados en los
mejores emplazamientos, desde Argentina hasta Namibia.
Manuel Fernández de Sousa-Faro, hijo del fundador José Fernández López, toma
las riendas de Pescanova, S.A. en 1980 e inicia un proceso de reestructuración
interna que da comienzo al periodo de mayor crecimiento de la compañía. En
1985 Pescanova, S.A. pasa a cotizar en la Bolsa de Madrid y en 1998 da el salto
al mercado continuo nacional. Desde ese momento, el 24% del capital social va a
permanecer, tanto de forma directa como a través de distintas sociedades, en
manos de Manuel Fernández de Sousa-Faro. Participación significativa que le
permitirá retener durante más de una década el control del Consejo de
Administración y nombrar a familiares y amigos para que ocupen posiciones clave
en la compañía.
Entre 1998 y 2010, las dos principales cajas de ahorro gallegas, Caixa Galicia y
Caixanova, llegaron a acumular cerca del 30% del capital social de Pescanova,
S.A. Los vínculos con las cajas de ahorro se hacen evidentes hasta el punto de
que el propio presidente, Manuel Fernández de Sousa-Faro, entre los años 2002 y
2005, pasa a ocupar un puesto en el consejo de administración de Unión Fenosa,
S.A. en representación de Caixa Galicia. Es precisamente la estrecha relación que
Pescanova, S.A. mantiene con las cajas de ahorro gallegas lo que permite a la
compañía desarrollar su plan de negocio con unas generosas condiciones de
financiación.
El “Informe Anual de Gobierno Corporativo” de Pescanova, S.A. correspondiente
al ejercicio de 2010 muestra cómo las dos cajas gallegas, fusionadas bajo la
denominación Novacaixagalicia, S.A., todavía mantienen un 20% sobre el total de
los derechos de voto de Pescanova, S.A. Sin embargo, esta situación cambia
radicalmente durante los meses de mayo y junio de 2011 cuando, bajo el
paraguas de la nacionalizada NCG Banco S.A., las cajas gallegas se ven
obligadas a deshacer sus posiciones en el Grupo Pescanova como consecuencia
directa de la reforma del sector bancario que se está implementando en España.
La salida de las cajas junto con la ampliación de capital que Pescanova, S.A. lleva
a cabo durante el tercer trimestre de 2012 van a posibilitar la entrada en el
accionariado de nuevos inversores institucionales que tomarán asiento en el
Consejo de Administración. Según figura en el “Informe Anual de Gobierno
Corporativo” de Pescanova, S.A. de fecha 31 de diciembre de 2012, la Sociedad
Anónima Damm, S.A. pasa a ostentar un 6,183% sobre el total de los derechos de
voto mientras que Luxempart, S.A. dispone de un 5,873% y Silicon Metal Holdings
LLC de un 5%. Serán precisamente estos nuevos accionistas quienes van a
solicitar información detallada sobre las operaciones de la sociedad, quienes no
accederán a firmar las cuentas anuales del ejercicio 2012 y quiénes manifiestan
públicamente sus diferencias con la dirección de la compañía que finalmente
terminarán en los juzgados
La histórica auditora de Pescanova ha repetido el argumento que con tanta fuerza
esgrimió a partir de 2013, cuando la multinacional pesquera entró en la crisis que
desembocaría en la suspensión de pagos y en el procesamiento de su cúpula,
incluido el presidente Manuel Fernández de Sousa, por manipular las cuentas.
BDO dijo entonces que su misión no es detectar fraudes o la contabilidad B de una
empresa, si no chequear los números oficiales que le facilita la compañía.
Este martes ha repetido esta máxima para defenderse del auto del juez de la
Audiencia Nacional, José de la Mata, que asegura que BDO avaló las prácticas
contables irregulares de Pescanova y ve indicios delictivos en el socio auditor,
Santiago Sañé, y en la firma. BDO manifiesta que respeta la decisión judicial, pero
que no la comparte en absoluto.
EL INFORME FORENSIC VUELVE A ESCENA
La auditora considera "firmemente" que ha quedado demostrado que "en ningún
momento tuvo conocimiento del fraude perpetrado en Pescanova y, por tanto, no
pudo tener bajo ninguna circunstancia connivencia con el mismo".
BDO busca acreditar cómo a lo largo del proceso no se ha encontrado ningún
indicio racional de delito en el comportamiento y actuaciones realizadas por la
firma en sus labores de auditoría para Pescanova.
La auditora ha recordado que el informe 'forensic' elaborado por KPMG no
encontró ningún indicio de connivencia del auditor y ha precisado que, en
concreto, en la página 28 del informe ejecutivo, se dice: "no hemos encontrado
evidencias de que BDO, en su calidad de auditor de cuentas, (...) fuera conocedor
de alguna de las operativas analizadas", refiriéndose a una amplia secuencia de
iniciativas de fraude.
LOS LÍMITES DE LA AUDITORÍA
BDO también ha subrayado que los informes del administrador concursal y de la
Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) no señalan a la firma auditora
"ni como conocedor, ni como cómplice, ni como responsable de irregularidades en
ninguna de las investigaciones realizadas sobre el caso".
Por último, la firma ha señalado que los procedimientos estándar de auditoría no
están destinados a detectar fraudes en la gestión económica de la empresa, lo
cual resulta especialmente aplicable a aquellos casos, como el de Pescanova, en
los que el fraude está institucionalmente organizado, precisamente para que, entre
otros, el auditor no se percate de él.
"Las auditorías tienen un alcance limitado, que analiza y audita aspectos de la
contabilidad y el balance de cuentas que elaboran las empresas, en un perímetro
consolidado declarado y oficial", ha señalado.
Delitos que resultan de aplicación
Resulta priori indiciariamente constitutivas de delitos económicos en las siguientes
modalidades:
A Manuel Fernández de Sousa-Faro, presidente de Pescanova, S.A., se le
imputa haber cometido presuntamente delitos de estafa de inversores),
falseamiento de cuentas anuales ,uso de información relevante, estafa , delito
continuado de falsedad en documento mercantil y un delito societario.
A Alfonso Paz-Andrade Rodríguez, consejero de Pescanova, S.A., se le
imputan los mismos delitos que a Manuel Fernández de Sousa-Faro, salvo el
delito societario.
A la persona jurídica Pescanova, S.A., se le imputa un delito de estafa de
inversores.
A José Antonio Pérez-Nievas Heredero, consejero de Pescanova, S.A. a
través de la sociedad Golden Limit, S.L., se le imputa un presunto delito de uso de
información relevante y un delito continuado de falsedad en documento mercantil.
Otros siete consejeros de Pescanova, S.A. presentan indicios de
participación en conductas penalmente relevantes por delitos de falseamiento de
información económico-financiera, falseamiento de cuentas anuales, estafa y
delito continuado de falsedad en documento mercantil.
A las sociedades Inverpesca, S.A., Sociedad Gallega de Importación de
Carbones, S.A., Sociedad Anónima de Desarrollo y Control, ICS Holding Limited e
Inverlema, S.L. se les imputan presuntos delitos de falseamiento de información
económico-financiera, falseamiento de cuentas anuales y estafa.
A la firma BDO Auditores, S.L. se le atribuye un presunto delito de
falseamiento de información económico-financiera. A su socio auditor Santiago
Sañé Figueras se le imputan delitos de falseamiento de información económico
financiera y participación en un delito de falseamiento de cuentas anuales.
Debido a la extensión limitada del presente trabajo de investigación, el análisis se
centrará en el tipo delictivo del art. 282 bis CP sobre estafa de inversores. Se trata
de un delito que se le imputa tanto al presidente de Pescanova, S.A. como a otros
siete consejeros y a la propia Pescanova, S.A. El objeto de estudio será, por tanto,
determinar si la conducta puesta por Manuel Fernández de Sousa-Faro,
atendiendo al contenido del tipo delictivo del art. 282 bis CP, podría ser calificada
como típica, antijurídica, culpable y punible. Siguiendo este razonamiento, y una
vez considerado el grado de participación, el grado de ejecución y las posibles
circunstancias modificativas, se tratará de determinar la pena que le
correspondería al presidente de Pescanova, S.A. en función de este delito. Una
vez concluido el análisis sobre la conducta de Fernández de Sousa-Faro, se
abordará la responsabilidad penal de Pescanova, S.A. como persona jurídica a la
que también se le imputa el delito de estafa de inversores.