Los coeficientes obtenidos permiten hacer los siguientes comentarios:
a. Globalmente, cubren un rango que va desde 0,63 y 0,64 en las escalas
D e Y (Incomodidad respecto al sexo y deseabilidad) hasta 0,92 en la
escala 8B (prototipo autopunitivo).
b. Los coeficientes alfa de las escalas de los prototipos de personalidad
varían entre 0,72 en la escala 3 (p. sumiso) y 0,92 en la escala 8B (P.
autopunitivo).
c. En las preocupaciones expresadas, los coeficientes cubren un rango
que va desde 0,63 en la escala D (incomodidad frente al sexo) a 0,91 en
la escala B (desvaloración de sí mismo)
d. La medida de los coeficientes alfa para las escalas de síndromes
clínicos es de 0,82 y se extiende desde el valor 0,7 en la escala DD
(propensión a la impulsividad) a 0,9 en la escala GG (tendencia al
suicidio).
Dados los resultados obtenidos se podría decir que:
a. Los ítems son homogéneos y consistentes con las escalas a las que
pertenecen.
b. La ponderación de los ítems no afecta a la consistencia, dadas las
minimas diferencias observadas.
c. La semejanza observada en cuanto a consistencia entre los resultados
de la muestra original y la de adaptación ayudan a pensar que la
dimensionalidad y consistecia de las escalas no ha variado y que las
diferencias que observemos serán debidas a la variabilidad de las
muestras.
Efecto de la transformación en TB.
Siguiendo la descripción del procedimiento adoptado en la muestra normativa
original, se ha evaluado el efecto de transformar las puntuaciones directas del
MACI en TB mediante el estudio de la correlación que las puntuaciones
transformadas mantienen con las puntuaciones directas de las que se ha
derivado. En la tabla 8.8 se ofrecen esas correlaciones que han sido calculadas
sobre la totalidad de la muestra de adaptación (N = 1.087).
Al igual que en la muestra original se observa que las transformaciones de las
PD en TB tienen escasos efectos prácticos en cuanto a la ordenación relativa
de los adolescentes. En la muestra de adaptación española, en las 30 escalas
del MACI, todas las correlaciones y entre ambos tipos de puntuaciones son
iguales o superiores a 0,88 con los siguientes rangos y puntuaciones máximas
y mínimas.
En las escalas de la 1 a la 8B el menor coeficiente es de o,92 en la
escala 5 (prototipo egocéntrico) con varios máximos de 0,98, siendo el
valor medio de 0,96.
En las escalas 9 a GG, el menor coeficiente es de 0,88 (desagrado por
su propio cuerpo) con un máximo de 0,98 en la escala G (Discordancia
familiar); el valor medio es de 0,94.
En los síndromes clínicos, escalas AA y GG, el coeficiente mas bajo
tiene un valor de 0,88 en la escala CC ( Predisposicion a la delincuencia)
con un valor máximo en la escala GG (Tendencia al suicidio), el valor
medio para este grupo es 0,94.
Las escalas de índices modificadores tienen su valor mas bajo, o,91 en
la escala Z (Alteracion) siendo de 0,97 el coeficiente de las otras dos
escalas, lo que da un valor medio de 0,95.
De esta comparación se puede concluir con la transformación de puntuaciones
TB cumple, de forma simultánea, dos objetivos:
a. Facilita la interpretación de las elevaciones de las escalas y de la
configuración de las puntuaciones en términos de tasas de prevalencia
en la población.
Escalas
PROTOTIPOS DE PERSONALIDAD.
1. Introvertido 0,98
2 A. Inhibido 0,94
2 B. Pesimista 0,95
3. Sumiso 0,94
4. Histriónico 0,95
5. Egocéntrico 0,92
6 A. Rebelde 0,97
6 B. Rudo 0,97
7. Conformista 0,98
8 A. Oposicionista 0,98
8 B. Autopunitivo 0,95
9. Tendencia limite 0,98
PREOCUPACIONES EXPRESADAS
A. Difusión de la identidad. 0,97
B. Desvaloración de sí mismo 0,93
C. Desagrado propio cuerpo. 0,88
D. Incomodidad respecto al sexo 0,94
E. Inseguridad con los iguales 0,96
F. Insensibilidad social 0,90
G. Discordancia familiar 0,98
H. Abusos en la infancia 0,93
SÍNDROMES CLÍNICOS
AA. trastornos de la alimentación 0,97
BB. Inclinación al abuso de sustancias 0,93
CC. Predisposición a la delincuencia 0,88
DD. Propensión a la impulsidad 0,94
EE. Sentimientos de ansiedad 0,96
Afecto depresivo 0,90
GG. Tendencia al suicidio 0,98
ÍNDICES MODIFICADORES
Y. Deseabilidad social 0,97
Z. Alteración 0,91
X. Transparencia 0,97
b. Mantiene la información original acerca del orden relativo de los
adolescentes, a partir de las condiciones métricas de las puntuaciones
directas, que es familiar para los investigadores y para los clínicos
profesionales.
Validez empírica
El constatar la validez del inventario para la valoración clínica de los
adolescentes fue el punto de partida y la motivación básica de todo el trabajo
realizado. No se optó por hallar un criterio de validez concurrente, como se
realizó en la muestra original, por el hecho de que no había ningún inventario
equivalente adaptado a la población española y porque los inventarios
específicos no siempre ofrecían datos consistentes con los cuadros clínicos
que se pretendía valorar.
Con el trabajo de obtención de muestra prácticamente concluido, se publicó el
MMPI – A que hubiera sido interesante comparar pero que hubiera supuesto un
esfuerzo considerable dentro del proceso de evaluación, dada la escasa
disposición de tiempo en los centros asistenciales.
Además, pensado en el adolescente hubiera resultado complicado justificar
otro inventario con una extensión considerable sin explicar que ello formaba
parte de un proceso de investigación (hubiera resultado un consentimiento
informado), todo lo cual cuestionaba la validez aparente la fiabilidad (por falta
de motivación o por cansancio por parte del adolescente; o porque se
seleccionaran solo los casos más fáciles).
El criterio adoptado fue lo dominaron validez empírica, que se basa
fundamentalmente en:
La satisfacción de los clínicos que consideran el inventario como una
ayuda para el diagnóstico y tratamiento al poner de manifiesto las
investigaciones del grupo de trabajo que se han mencionado con
anterioridad.
Las investigaciones posteriores nos permitirán acreditar de manera más
fehaciente estas afirmaciones a través de índices concretos de utilización:
Número de trabajos publicados o de aportaciones a congresos a
congresos o conferencias científicas, cuyos estudios utilicen el MACI
como instrumento de evaluación.
Numero de tesis doctorales en las que aparezca como instrumento de
evaluación clínica.