Tárrega, no mencionen a Julián Arcas.
Sobre todo Tárrega, quien debió
conocer las murcianas dentro de su repertorio, y con quien tuvo una cierta
relación maestro-alumno, aunque no fuera muy exitosa tal y como cuentan
algunos de sus biógrafos11. Es más, las murcianas de Arcas se publicaron en
1892, tiempo en que Tárrega tenía 40 años y Roch 28, por lo que no podemos
pensar en desconocimiento de la obra del almeriense. Otra cosa es que estos
guitarristas pensaran que las murcianas de Arcas eran igualmente una obra
popular y por ello no le atribuyen autoría. O quizás, en el caso de Tárrega, tras
haber aportado fragmentos de composición propia y/o arreglos sobre la
misma, asumiera que podría considerarse autor, algo que parece frecuente en
muchas obras de inspiración popular o flamenca publicadas en el siglo XIX.
Otros ejemplos12 de plagio han sido comunes a lo largo del siglo XIX;
obras como la famosa habanera de la Ópera Carmen, que surge a partir de El
arreglito de Sebastián Iradier; o la ya comentada Jota de Tárrega, que se
origina a partir de una anterior de Julián Arcas. Hay que pensar, además, que
con el paso del tiempo un mismo intérprete cambia la denominación de
algunas de las obras de sus recitales. En este caso, el propio Tárrega
denominó en sus conciertos de forma diferente una misma obra, la cual fue
igualmente publicada con distinto título. Volviendo a la jota, que no vio la luz
en vida del intérprete, su Gran jota de concierto se publicó igualmente como
Jota sobre motivos populares españoles13, Aires nacionales14, Aires
nacionales españoles15 o Variaciones sobre la Jota (Arcas-Tárrega)16 entre
11 En el legado de Tárrega aparecieron diversos manuscritos de obras de Arcas, entre ellas una
soleá para dos guitarras manuscrita por Tárrega, que fue publicada por Ediciones Soneto. en
las obras completas para guitarra de Julián Arcas, [Link]. El autor de esta recopilación cita a
Tárrega como alumno de Arcas. Pág. 12. No obstante, Francisco Herrera, en la segunda
edición de su Enciclopedia de la guitarra explica que Tárrega no fue muy bien recibido por
Arcas cuando siendo un niño fue invitado a recibir clases de él en Barcelona tras coincidir en
un recital del almeriense en Castellón con 10 años (1862). Posteriormente, en una edad más
madura (27 años), debieron tener contacto de nuevo, ya que coincidieron en Alicante en 1879,
tal y como se explica en El guitarrista Julián Arcas (1832-1882)… SUÁREZ y RIOJA, [Link].
Pág. 205 y ss. Igualmente estos escritores comentan los datos de Emilio Pujol en el sentido de
una relación maestro-discípulo, y un artículo de La Ilustración Musical del día 3-II-1884,
citado por Domingo Prat, donde se considera a Tárrega discípulo de Arcas. Hay otro dato en
La Unión Católica del 29 de julio de 1880 donde igualmente se le considera “[…] discípulo del
reputado maestro Arcas”. Documento facilitado amablemente por Adrián Ríus, quien ultima
una revisión de la biografía de Tárrega de aparición inminente. Presenta Ríus más datos en
este sentido en su biografía, y al respecto del contacto posterior entre Arcas y Tárrega, se
inclina en pensar que debió tener lugar en enero de 1881, en el que hay datos en prensa de
conciertos de Tárrega en Alicante. No obstante, muestra su sorpresa al no encontrar ninguna
referencia de la presencia de Arcas en la ciudad en esa fecha, siendo su fama tan importante.
Sugiere este investigador más contactos entre ellos por ejemplo en Madrid, en enero de 1881,
por la coincidencia de fechas. Tárrega conoce allí a Luis de Soria, con el que interpreta un dúo
de Hummel, concierto que presumiblemente sería presentado por el propio Arcas.
12 Léanse las págs. 55 y ss. de mi trabajo: “La Rondeña para guitarra del célebre guitarrista
Francisco Rodríguez Murciano” Revista Sinfonía Virtual, nº 30, invierno de 2016. [En línea]
[Link] [Consulta: 29 diciembre 2017]
13 CASTRO, “Lo «último» de Julián Arcas…” Art. Cit. Pág. 7.
14 HERRERA, Enciclopedia de la guitarra, [Link]. Pág. 2672.
15 En el mencionado método de Roch, Vol III. Esta jota tiene igualmente la introducción de la
obra Recuerdos de Palma de Viñas y está basada en la jota de Arcas. Tampoco Roch atribuye
esta jota a Tárrega, a quien cita como transcriptor. Insistimos en que Roch pone especial
SINFONÍA VIRTUAL · EDICIÓN 34 · INVIERNO 2018 6
ISSN 1886-9505 –[Link]